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M4 - 3 Material Teórico

El documento habla sobre el tráfico ilegal de vida silvestre. Define términos como biodiversidad, fauna silvestre y fauna doméstica. Explica que el tráfico ilegal de vida silvestre es el tercer negocio ilegal más lucrativo después del tráfico de armas y drogas. Miles de animales son capturados ilegalmente cada año y comercializados, amenazando la supervivencia de muchas especies. La CITES regula el comercio internacional de especies amenazadas para hacerlo sostenible, pero el tráfico i

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El documento habla sobre el tráfico ilegal de vida silvestre. Define términos como biodiversidad, fauna silvestre y fauna doméstica. Explica que el tráfico ilegal de vida silvestre es el tercer negocio ilegal más lucrativo después del tráfico de armas y drogas. Miles de animales son capturados ilegalmente cada año y comercializados, amenazando la supervivencia de muchas especies. La CITES regula el comercio internacional de especies amenazadas para hacerlo sostenible, pero el tráfico i

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LÍDERES AMBIENTALES ONLINE - MÓDULO 4

TRÁFICO ILEGAL DE VIDA SILVESTRE

Definiciones Biológicas

Biodiversidad: La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, los


ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos
ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie,
entre las especies (diversidad genética) y de los ecosistemas (Convención en Diversidad
Biológica, 2014).

Fauna silvestre: es el conjunto de animales vertebrados e invertebrados que se


encuentra en su estado natural de libertad e independencia del ser humano. Por lo que,
mantienen todas sus cualidades naturales inalteradas, y que habita en forma
permanente, circunstancial o momentánea en cualquier ambiente natural o artificial.
(Ministerio de Ambiente de la Nación, Arg.)
Se divide en Fauna Autóctona y Fauna exótica

Fauna Autóctona: se refiere a la especie propia de un lugar, hábitat o ecorregión, con la


que ha compartido procesos evolutivos. Por ejemplo, el jaguar o yaguareté, su
distribución natural va desde América Central hasta América del Sur. Es un animal
autóctono, siempre y cuando se encuentre dentro su hábitat natural.
Lo contrario de una especie exótica

Fauna exótica: se considera todas aquellas especies cuyo origen y evolución están por
fuera de los límites físicos del territorio de su origen.

Fauna Doméstica: Una especie doméstica es aquella resultante del manejo genético
intuitivo de la especie silvestre originaria en tiempo histórico o prehistórico y por tanto
es portadora de un fenotipo fruto de dicho manejo. (Richard, 2000b).
El proceso de domesticación conduce a modificaciones genéticas visibles
somáticamente y a diferentes grados de especiación. Al hombre le llevó miles de años
dicho proceso y se aplica tanto a animales (Vaca, oveja, caballo, gallina, perro, gato, etc.)
como a plantas (maíz, cacao, café, palta). (Richard, 2000b).
Así, el perro (Canis lupus familiaris) es el resultado del proceso de domesticación (Más
de 14.000 años) del lobo (Canis lupus lupus) quien, como consecuencia de dicho
proceso, adquirió una mansedumbre genética (neoténica).Richard, 2000b)
Luego, el perro es un animal genéticamente seleccionado (Domesticación) para ser un
animal manso.

Mascota: Es un neologismo francés originado en la palabra Masco (= bruja) y derivado


luego en Mascotte (= Amuleto). Vale decir que el término mascota se originó con el
significado de amuleto, significado que el hombre usó correctamente desde el inicio de
los tiempos. (Richard, 2000b).
El vocablo mascota no refiere en sus orígenes a un animal vivo. Sin embargo el uso
corriente del término, si bien se aleja de su significado original, nos lleva a tener que
definirlo como aquel animal cautivo con fines afectivos, de compañía o similares.

Animal afectivo (Activo): Aquel animal capaz de recibir afecto interpretarlo como tal, y
devolverlo recíprocamente (Richard, 2000b). Si tomamos en cuenta dicha definición, nos
encontramos con que son muy pocos los animales preparados para ello, de hecho, el
animal afectivo activo por excelencia y que fue genéticamente preparado
(Domesticación) para ello es el perro.
Dado que ninguna especie silvestre ha sido preparada genéticamente para cumplir con
esta condición, no pueden considerarse animales afectivos y por tanto cualquier
interpretación subjetiva de afecto será una interpretación errónea (Antropomorfica) de
nuestra parte.

¿Qué es el Tráfico Ilegal de Vida Silvestre?

El tráfico ilegal de vida silvestre es el crimen que involucra: vida silvestre, sus
productos o sus derivados, tanto flora como fauna. Es la tercera actividad ilegal en
términos de dinero en el mundo después del tráfico de armas y de drogas. Es un negocio
lucrativo a escala global, llevado a cabo por redes internacionales ilícitas y muchas veces
utilizado para financiar grupos terroristas criminales.
Este comercio ilegal ha tenido un impacto desastroso en la conservación de las especies.
Las grandes ganancias económicas y el bajo riesgo han atraído muchos participantes,
desde cazadores furtivos ocasionales hasta redes criminales transnacionales y grupos
rebeldes armados. La participación de estos grupos ha transformado lo que
tradicionalmente se consideraba un problema de conservación en una cuestión de
seguridad nacional e internacional.

El tráfico ilegal de vida silvestre siempre ha existido, pero la profundidad del


mercado ha crecido dramáticamente en los últimos 10 a 15 años. El principal motor
del tráfico de vida silvestre es la demanda del mercado.
Mientras que un pequeño número de animales, o sus derivados, se trafica con fines
medicinales o para carne, la mayoría de los animales vivos detectados están destinados
a pertenecer a alguna colección personal como mascotas. El comercio internacional de
especies exóticas se ha convertido en un gran negocio. Lamentablemente esto estimula
este negocio ilícito.

La estrategia Nacional sobre la Biodiversidad de Argentina, plantea que el comercio


ilegal internacional de biodiversidad y sus productos representa también una amenaza
global para su conservación. A su vez, este comercio actúa como una entrada potencial
de especies exóticas invasoras y enfermedades (Rosen y Smith 2010). Actualmente, y a
nivel mundial, el tráfico de animales y plantas, y sus derivados, excede los 20 mil
millones de dólares (INTERPOL 2008). En Argentina el comercio ilegal de flora y fauna
representa una importante amenaza para la biodiversidad. Para muchas especies en
peligro el comercio ilegal representa su principal amenaza (Bertonatti 1995, Loydi A.
2008). Desde el punto de vista económico, el tráfico de animales vivos no es comparable
al de cueros o pieles, pero sin duda es uno de los puntos más sensibles en el comercio
de vida silvestre (Bertonatti y Corcuera 2000).

En Argentina, este negocio significa millones de dólares anuales. Lamentablemente en


nuestro país se extraen muchos animales de la naturaleza, mayormente aves, para ser
comercializados ilegalmente. Por este motivo, más de 50 especies de mamíferos y aves
pueden extinguirse en las próximas décadas, poniendo en riesgo la continuidad de
monos, yaguaretés, guacamayos, tucanes, cardenales y otros animales autóctonos.
En Argentina, la Ley de Fauna Nº 22.421 es la norma que protege y regula la
conservación y el uso de la fauna silvestre. Es una ley nacional de adhesión y cada
provincia posee además sus propias normas. Sin embargo, aun cuando no exista
adhesión, rigen los artículos referidos a los delitos y a la protección de la fauna silvestre
amenazada.

LA CRISIS

Cada año, miles de animales son capturados en la naturaleza y son comercializados


vivos o por partes en el mercado negro. Las especies amenazadas están protegidas por
leyes nacionales e internacionales. Sin embargo, muy a menudo, esta protección está
presente sólo en los papeles.
Alrededor del mundo, el tráfico ilegal amenaza la supervivencia de un millón de
especies. A la desaparición de la fauna de la naturaleza se le suma la grave y constante
pérdida de la biodiversidad. Como una actividad criminal organizada, el tráfico ilegal
ocasiona un gran sufrimiento a través de la caza furtiva, el manejo inadecuado y las
terribles condiciones de transporte y cautiverio.

Actualmente, todos los grandes simios son especies amenazadas, muchas fueron
categorizadas como “en peligro crítico de extinción”. Al menos 3.000 grandes simios,
incluso los orangutanes, gorilas y chimpancés se pierden cada año como resultado del
comercio ilegal. La demanda internacional de animales vivos y sus partes fomentan el
comercio ilegal. Todos, desde los gobiernos y empresas hasta los ciudadanos, tenemos
un rol que desempeñar en la prevención de la extinción de especies.

La regulación del comercio de vida silvestre

Los delitos relacionados con la vida silvestre y los bosques y otros delitos de la misma
naturaleza varían de un país a otro. Dentro de un país, las violaciones a las leyes o
reglamentaciones pueden traer aparejada responsabilidad civil o penal; mientras que
los sistemas de algunos Estados dependen en mayor medida de sanciones penales,
otros se basan más en sanciones civiles o administrativas.
A lo largo de los últimos 40 años, ha surgido una profusa cantidad de tratados, acuerdos,
declaraciones y organizaciones que buscan proteger el ambiente, los recursos
naturales, los hábitats y la fauna y flora silvestres en todo el mundo. Si bien ninguna de
esas iniciativas apunta específicamente a prevenir o reprimir los delitos contra la vida
silvestre y los bosques, muchos tratados internacionales y leyes nacionales proveen
marcos que directa o indirectamente regulan, controlan y limitan el comercio
internacional de fauna y flora silvestres, y penalizan las actividades ilícitas en los
sectores de vida silvestre y bosques.
El comercio de vida silvestre ocurre tanto dentro de un país como entre fronteras
internacionales. Existe un sistema que regula el comercio legalmente. A nivel
internacional, la principal regulación es la Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida como CITES. Esta,
conjuntamente con las leyes nacionales, es uno de los principales mecanismos para
asegurar que el comercio sea sostenible y no amenace a las poblaciones.

La CITES es un acuerdo internacional al que los Estados y organizaciones de integración


económica regional se adhieren voluntariamente. Los Estados que se han adherido a la
Convención se conocen como Partes. Aunque la CITES es jurídicamente vinculante para
las Partes -en otras palabras, tienen que aplicar la Convención- no por ello suplanta a
las legislaciones nacionales. Bien al contrario, ofrece un marco que ha de ser respetado
por cada una de las Partes, las cuales han de promulgar su propia legislación nacional
para garantizar que la CITES se aplica a escala nacional.

A pesar de que CITES es legalmente vinculante para los países signatarios, no reemplaza
a las leyes nacionales. Más bien proporciona un marco a ser respetado por cada país, el
cual debe adoptar su propia legislación para asegurar que CITES sea implementada a
nivel nacional. Por tanto, las leyes nacionales regulan el comercio de vida silvestre de
especies nativas dentro del país, por ejemplo, el leopardo está protegido por leyes
nacionales en todos los países donde esto ocurre de forma natural. Como está listado
en el apéndice I de CITES, es también ilegal traficarlo internacionalmente. Así que, a
pesar de que no se encuentra protegido en los países en los que no se encuentra
naturalmente, es igualmente ilegal sacarlo o ingresarlo en cualquier país que haya
firmado la CITES, si no cuenta con los permisos necesarios.

La CITES somete el comercio internacional de especímenes de determinadas especies a


ciertos controles. Toda importación, exportación, reexportación o introducción
procedente del mar de especies amparadas por la Convención debe autorizarse
mediante un sistema de concesión de licencias. Las especies amparadas por la CITES
están incluidas en tres Apéndices, según el grado de protección que necesiten.

Apéndices I y II
En el Apéndice I se incluyen todas las especies en peligro de extinción. El comercio en
especímenes de esas especies se autoriza solamente bajo circunstancias excepcionales.

En el Apéndice II se incluyen especies que no se encuentran necesariamente en peligro


de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una utilización
incompatible con su supervivencia.

Apéndice III
En este Apéndice se incluyen especies que están protegidas al menos en un país, el cual
ha solicitado la asistencia de otras Partes en la CITES para controlar su comercio. Los
cambios en el Apéndice III se efectúan de forma diferente que los cambios a los
Apéndices I y II, ya que cada Parte tiene derecho a adoptar enmiendas unilaterales al
mismo.

SITUACIÓN ACTUAL Y PANDEMIA


COVID-19 y el tráfico ilegal de fauna silvestre

Todos los seres vivos se involucran con su ecosistema. Desarrollan una compleja trama
biológica de vínculos, tanto entre sus congéneres como con otras especies. Todos se
adaptan, ocupan un lugar en su hábitat y se empecinan en sobrevivir y en proliferar. Los
animales en su hábitat natural coexisten con microorganismos con los que “aprenden”
a interactuar e incluso, a cooperar. Pero cuando el equilibrio de un determinado
ecosistema es amenazado, pueden generarse efectos devastadores.

Los seres humanos tendemos a irrumpir en los sistemas y nos acostumbramos a no


medir las consecuencias de nuestra intervención. Forzamos el balance natural
produciendo alteraciones de magnitudes preocupantes y que, incluso, pueden derivar
en problemas de orden global. Estas actitudes disruptivas generan, entre otras cosas,
aumentos en los parámetros de zoonosis, es decir: las enfermedades transmitidas de
los animales a los humanos.

La captura y tráfico de fauna silvestre, ya sea para consumo, para ostentación, para
experimentar o para cualquier otro propósito, sea cual fuere, puede generar un
contagio y transformar un microorganismo en un agente patógeno. Las experiencias
más recientes de desborde biológico con microorganismos las encontramos en las
enfermedades virales que se han transformado en epidemias.

Si pudiésemos visualizar a nuestra especie como un eslabón de una inmensa cadena o


como el engranaje de un fino mecanismo biológico, aprenderíamos a interactuar con
más cuidado y lograríamos realizar nuestro aporte para sostener el balance de la
Naturaleza.
Emilio E. S. Rey (IJGA)
EL INSTITUTO JANE GOODALL

QUÉ HACEMOS

El Instituto Jane Goodall Global (IJG) trabaja activamente para acabar con el tráfico ilegal
de fauna. En nuestros santuarios en África, el IJG rescata, protege y cuida a chimpancés
huérfanos y a otros animales que fueron víctimas del tráfico ilegal. Desarrollamos
iniciativas de conservación centradas en la comunidad para promover medios de vida
sostenibles para las comunidades locales, ofreciendo una fuente de ingreso alternativa
a la caza furtiva y el comercio ilegal.
El IJG también colabora con numerosos organismos para proteger a los grandes simios
que están en la naturaleza del tráfico, a través de la investigación de campo y el
desarrollo de nuevas tecnologías para identificar el comercio online de los grandes
simios que están amenazados.

Las sedes del IJG utilizan la divulgación, la participación pública y la generación de


alianzas para promover políticas contra el tráfico ilegal.

RESCATE DE ANIMALES TRAFICADOS

El IJG maneja el Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga ubicado en la


República del Congo, el santuario de chimpancés más grande de África. Desde que
Tchimpounga abrió, en 1992, el equipo cuidó a más de 190 chimpancés. Actualmente,
la instalación alberga a casi 150 chimpancés que viven en el santuario principal o en
grupos en los sitios de las islas santuario.
El cuidado en los santuarios es tan solo uno de nuestros esfuerzos locales para proteger
a las especies amenazadas del tráfico ilegal. Utilizamos un “ENFOQUE TRIANGULAR”
educando a los jóvenes y a los miembros de la comunidad sobre los peligros y las
consecuencias del tráfico de fauna e involucrándolos en nuestro trabajo; apoyando a
organismos encargados de hacer cumplir la ley para reducir la actividad delictiva y
fortaleciendo los mecanismos de denuncia.
Para conocer más sobre el tráfico ilegal de vida silvestre y las acciones que lleva
adelante el Instituto Jane Goodall

Campaña global del Instituto Jane Goodall– Por Siempre Silvestres – ForEver Wild
[Link]

El Desfile Animal
[Link]

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CITES
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres
[Link]

Estrategia Nacional de Biodiversidad de Argentina

INTERPOL
[Link]

IUCN
[Link]

TRAFFIC
[Link]

UNODC
Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas
[Link]

Reporte UNODC 2020. United Nations Office on Drugs and Crime.


World Wildlife Crime Report. Trafficking in protected species
[Link]

UNEP
La situación del tráfico ilegal de vida silvestre en el Amazonia
[Link]
[Link]/system/comfy/cms/files/files/000/001/463/original/Wildlife_trade_in_Amazo
n_countries.pdf
Richard, Enrique. (2000). Especies silvestres llevadas a cautiverio y colecciones privadas:
Una introducción al problema.

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