Psicología I
Colegio de Ciencias y Humanidades. Plantel
Naucalpan
Proyecto de investigación:
Trastorno por estrés postraumático
Luis Ernesto Martínez Vega
Rosinna Gómez Moya
Quinto semestre
Índice
Planteamiento del problema y objetivos:
Introducción:
¿Qué es el trastorno por estrés postraumático?
Historia detrás
¿Cómo tratar y como saber si necesitas ayuda?
Conclusiones
Referencias
Planteamiento del problema.
Es natural sentir miedo durante y después de una situación traumática. El temor
forma parte de la respuesta normal de "lucha o huida" del cuerpo, que nos ayuda a
evitar o a responder ante un posible peligro. Después de un acontecimiento
traumático, algunas personas pueden experimentar una variedad de reacciones,
pero con el transcurso del tiempo la mayoría superará sus síntomas. A aquellas
personas que continúan experimentando síntomas se les puede diagnosticar
trastorno por estrés postraumático
El trastorno por estrés postraumático es una afección de salud mental, que
muchas personas desconocen o simplemente no se le toma la importancia
adecuada, por esa razón la investigación resaltara la importancia, síntomas,
porque se da, y demás, evitar problemas a largo plazo, y la comunidad que lea
este texto sea simplemente feliz posteriores a problemas que se enfrentó en el
pasado.
Objetivo
Valorar los problemas, que se pueden dar por el trastorno de estrés postraumático,
a partir de una investigación eficaz, que sea entendible y sencilla de entender,
desde fuentes académicas, además de la característica de esta afección que
afecta a miles de personas todos los días.
Introducción.
El trastorno de Estrés Postraumático, comúnmente conocido como TEPT, es un
trastorno de salud mental que afecta a individuos que han experimentado eventos
traumáticos en sus vidas. Estos eventos traumáticos pueden variar desde
situaciones de combate en soldados, hasta accidentes automovilísticos,
agresiones sexuales, desastres naturales y experiencias de violencia o abuso. El
TEPT se caracteriza por la presencia de síntomas emocionales y psicológicos
angustiantes que surgen después del evento traumático.
Los síntomas característicos del TEPT incluyen flashbacks, pesadillas,
pensamientos intrusivos relacionados con el trauma y una respuesta de alerta
exagerada, lo que significa que las personas con TEPT pueden experimentar
ansiedad intensa, irritabilidad y sobre saltos frecuentes. Además, es común que
las personas con TEPT eviten situaciones, lugares o personas que les recuerden
el trauma, lo que puede llevar a la reclusión social y afectar negativamente su
calidad de vida.
Si bien la causa exacta del TEPT aún no se comprende completamente, se cree
que es una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y
ambientales pueden construir a su desarrollo, es importante destacar que este
trastorno, no perdona puede afectar a todas las personas de todas las edades,
géneros y antecedentes.
En esta introducción exploraremos más a fondo que es el TEPT, los factores de
riesgo asociados, la forma en la que impacta la vida de las personas y
tratamientos posibles con el objetivo de proporcionar una compresión completa.
¿Qué es el Trastorno por Estrés postraumático?
El Trastorno de Estrés Postraumático, abreviado como TEPT, es un trastorno de
salud mental que se desarrolla en respuesta a experiencias traumáticas
extremadamente estresantes y perturbadoras. Este trastorno puede afectar a
individuos de todas las edades, géneros y antecedentes, y su característica
principal es la presencia de una amplia gama de síntomas emocionales, cognitivos
y físicos que persisten mucho tiempo después de la exposición al evento
traumático.
Los síntomas más comunes del TEPT incluyen flashbacks vívidos y perturbadores
del trauma, pesadillas recurrentes, pensamientos intrusivos y evitación activa de
recordatorios del evento traumático. Además, las personas con TEPT a menudo
experimentan un aumento en la excitación fisiológica, lo que se manifiesta en una
respuesta de alerta exagerada, insomnio, irritabilidad y dificultad para
concentrarse.
El TEPT puede ser desencadenado por una variedad de eventos traumáticos,
como situaciones de combate en soldados, abuso sexual, accidentes
automovilísticos, desastres naturales, violencia interpersonal o experiencias de
infancia adversas. La causa exacta del TEPT no se comprende completamente,
pero se cree que una combinación de factores genéticos, neurobiológicos,
psicológicos y ambientales contribuyen a su desarrollo.
El diagnóstico del TEPT se basa en la evaluación clínica realizada por
profesionales de la salud mental, y el tratamiento puede incluir terapia psicológica,
como la terapia cognitivo-conductual o la terapia de exposición, así como el uso de
medicamentos en algunos casos. El objetivo del tratamiento es ayudar a las
personas con TEPT a procesar y superar el trauma, reducir los síntomas y mejorar
su calidad de vida.
En resumen, el Trastorno de Estrés Postraumático es una condición psiquiátrica
grave que afecta a quienes han experimentado traumas significativos en sus
vidas, y sus síntomas pueden tener un impacto profundo en la salud mental y
emocional de una persona. La comprensión y el tratamiento adecuados son
fundamentales para ayudar a quienes padecen TEPT a recuperarse y llevar una
vida más saludable y funcional.
Historia detrás del TEPT…
La guerra había terminado, pero los soldados seguían luchando. Los recuerdos,
las pesadillas y la depresión les atormentaban. Algunos arrastraban las palabras.
Otros no podían concentrarse. Atormentados y temerosos, los soldados luchaban
contra los fantasmas de la guerra.
¿Qué guerra? Si has pensado en Vietnam, la Guerra Civil española o incluso la
Primera Guerra Mundial, te equivocas. Los síntomas de estos soldados no se
registraron en tablas de papel, sino en tablillas cuneiformes inscritas en
Mesopotamia hace más de 3000 años. (Blakemore. 2023)
Por aquel entonces, se suponía que los antiguos soldados estaban embrujados
por fantasmas. Pero si se les tratara hoy, probablemente recibirían un diagnóstico
psiquiátrico formal de trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Los historiadores de la medicina han documentado muchos relatos tempranos de
lo que ahora se clasificaría como TEPT. Está la descripción que hace Heródoto de
un soldado ateniense que se quedó ciego tras presenciar la batalla de Maratón en
el 490 a.C., y un monólogo de Shakespeare en Enrique IV, Parte 1, en el que Lady
Percy describe el insomnio y la incapacidad de su marido para disfrutar de la vida
tras luchar en una batalla. También hay descripciones más modernas, como los
relatos de combatientes de la Guerra Civil de Estados Unidos que desarrollaron lo
que sus médicos llamaron "corazón de soldado".
Pero, aunque los primeros médicos buscaron una causa física, no fue hasta la
década de 1880 cuando los psiquiatras relacionaron los síntomas con el cerebro.
En aquella época, a las mujeres que expresaban emociones vehementes se las
etiquetaba con "histeria", una afección que supuestamente surgía del útero.
Cuando el neurólogo francés Jean-Martin Charcot observó síntomas similares en
los hombres, los atribuyó a sucesos traumáticos (más que a un origen biológico) y
nació el término "histeria traumática".
Desde el combate aéreo hasta el gas venenoso, la Primera Guerra Mundial
introdujo nuevas y aterradoras tecnologías de combate a una escala hasta
entonces inimaginable, y los soldados abandonaron el frente destrozado. De la
noche a la mañana, surgió el campo de la psiquiatría de guerra y apareció un
nuevo término, "neurosis de guerra", para describir una serie de lesiones
mentales, desde tics faciales hasta incapacidad para hablar. Cientos de miles de
hombres de ambos bandos salieron de la Primera Guerra Mundial con lo que
ahora se llamaría TEPT, y aunque algunos recibieron una forma rudimentaria de
tratamiento psiquiátrico, fueron vilipendiados después de la guerra. Como señala
la historiadora Fiona Reid, "el tratamiento de la neurosis de guerra estaba
constantemente ligado a la disciplina" en los ejércitos que tenían problemas para
alinear sus creencias en el valor y el heroísmo con la realidad de los hombres que
llevaban heridas invisibles.
Para la Segunda Guerra Mundial, los psiquiatras reconocían cada vez más que el
combate tendría ramificaciones en la salud mental, y llegaron a la conclusión de
que demasiados hombres propensos a la ansiedad o a las "tendencias neuróticas"
habían sido seleccionados para servir en la guerra anterior. Sin embargo, aunque
en el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial se examinó y rechazó a seis
veces más hombres estadounidenses, el servicio militar siguió pasando factura.
Aproximadamente el doble de soldados estadounidenses mostró síntomas de
TEPT durante la Segunda Guerra Mundial que en la Primera Guerra Mundial. Esta
vez su afección se denominó "colapso psiquiátrico", "fatiga de combate" o
"neurosis de guerra".
La definición actual de TEPT es más amplia que nunca, y se reconoce entre los
supervivientes de abusos o agresiones sexuales, crisis sanitarias y operaciones
quirúrgicas, catástrofes naturales, duelo, tiroteos masivos, accidentes y otras
situaciones. El TEPT se asocia a todo tipo de trastornos, desde flashbacks y
pesadillas hasta hipervigilancia, problemas de concentración, amnesia, disociación
y creencias negativas sobre sí mismos o sobre los demás.
Cada año que pasa, los investigadores desarrollan nuevos tratamientos para el
TEPT y aprenden más sobre cómo el trauma afecta al cerebro y al cuerpo.
También están lidiando con la posibilidad de que los efectos del trauma y el estrés
puedan transmitirse de una generación a otra a través de cambios químicos que
afectan la forma en que se expresa el ADN. Un estudio de 2018, por ejemplo,
encontró una alta mortalidad entre los descendientes de hombres que
sobrevivieron a los campos de prisioneros de la Guerra Civil estadounidense en la
década de 1860. Los científicos todavía están discutiendo sobre un estudio
anterior que sugirió que los descendientes de los sobrevivientes del Holocausto
heredaron un equilibrio diferente de hormonas del estrés que sus pares.
Otros investigadores, como Jessica Graham-LoPresti, se oponen a las limitaciones
del propio diagnóstico oficial de TEPT. Psicóloga clínica y profesora adjunta de la
Universidad de Suffolk (Estados Unidos), Graham-LoPresti estudia los efectos del
racismo sistémico en los afroamericanos. "La gente de color experimenta muchos
síntomas en respuesta a la frecuencia y la omnipresencia del racismo que reflejan
los síntomas del TEPT", afirma, y señala que ver imágenes de brutalidad policial
puede exacerbar los miedos y el estrés de unas vidas ya afectadas por
experiencias racistas generalizadas.
Pero eso no significa que todas las personas que vivan un acontecimiento
traumático desarrollen TEPT, ni que quienes lo padezcan no puedan encontrar la
curación y la alegría. Al igual que ocurre con otras enfermedades crónicas, el
TEPT puede remitir y, a medida que el estudio del TEPT madura, los
investigadores han llegado a apreciar los heroicos intentos del cerebro por curarse
a sí mismo tras los sucesos traumáticos. Impotencia y desesperanza".
¿Cómo tratar y como saber si necesitas ayuda?
El tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es esencial para
ayudar a las personas a manejar y superar los síntomas que experimentan. Aquí
hay algunas pautas sobre cómo tratar el TEPT y cómo saber si necesitas ayuda:
1. Reconoce los síntomas: Los síntomas del TEPT pueden variar de una persona
a otra, pero pueden incluir flashbacks, pesadillas, evitación de recordatorios del
trauma, irritabilidad, ansiedad y dificultades para dormir, entre otros. Si
experimentas estos síntomas de manera persistente y afectan tu calidad de vida,
es importante reconocerlos como posibles señales de TEPT.
2. Busca ayuda profesional: Si crees que puedes tener TEPT o si has sido testigo
de un evento traumático y estás experimentando síntomas, es fundamental buscar
ayuda profesional. Un psicólogo, psiquiatra u otro profesional de la salud mental
puede diagnosticar y proporcionar orientación sobre el tratamiento adecuado.
3. Terapia psicológica: La terapia es una parte fundamental del tratamiento del
TEPT. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de exposición son
enfoques comunes que pueden ayudarte a procesar el trauma, cambiar patrones
de pensamiento negativos y reducir los síntomas. Estas terapias pueden ayudarte
a enfrentar y superar los miedos relacionados con el trauma.
4. Medicamentos: En algunos casos, un médico puede recetar medicamentos,
como antidepresivos o ansiolíticos, para ayudar a controlar los síntomas del TEPT,
especialmente si son graves. Sin embargo, los medicamentos generalmente se
utilizan junto con la terapia.
5. Apoyo social: Mantener una red de apoyo sólida es crucial en la recuperación
del TEPT. Hablar con amigos y familiares de confianza puede ser reconfortante, y
un grupo de apoyo de personas que han experimentado situaciones similares
puede ser beneficioso.
6. Autoayuda: Practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, la
relajación y el ejercicio regular, puede ser útil para controlar los síntomas del
TEPT. La educación sobre el trastorno y aprender a identificar los
desencadenantes pueden ser pasos importantes en el proceso de recuperación.
7. Sé consciente de los cambios en tu vida: Si los síntomas del TEPT afectan
significativamente tu capacidad para llevar a cabo actividades diarias, trabajar o
mantener relaciones, es un indicio de que necesitas ayuda. No esperes para
buscar apoyo profesional.
En resumen, si crees que podrías estar experimentando síntomas de TEPT o si
has sido testigo de un evento traumático, no dudes en buscar ayuda. El
tratamiento adecuado puede marcar una gran diferencia en tu calidad de vida y tu
capacidad para superar el TEPT. No necesitas enfrentar esta condición solo; hay
profesionales dispuestos a ayudarte.
Conclusiones.
En resumen, el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una afección de
salud mental seria que puede afectar a personas que han experimentado eventos
traumáticos. Nuestra investigación ha demostrado que el TEPT es una condición
compleja con una variedad de síntomas, que incluyen flashbacks, pesadillas,
evitación de recordatorios traumáticos y una respuesta de alerta exagerada.
Hemos observado que el TEPT puede afectar a individuos de todas las edades y
antecedentes, y su causa exacta aún no se comprende completamente
Hemos visto que el TEPT ha estado desde el comienzo de la historia del hombre
que antes se relacionaba con la guerra, pero se entiende que no es necesaria
basta que un mal día puede afectar a la persona más sana.
Nuestro trabajo también ha destacado la importancia de buscar ayuda profesional
cuando se sospecha que alguien puede estar lidiando con el TEPT. La terapia
psicológica, como la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser efectiva en el
tratamiento del TEPT, junto con la posibilidad de medicamentos en casos graves.
Además, hemos enfatizado la importancia del apoyo social y el autocuidado en el
proceso de recuperación.
En última instancia, nuestro trabajo de investigación subraya que el TEPT es una
afección tratable y que aquellos que lo padecen pueden recuperarse y llevar una
vida más saludable con la ayuda adecuada. La conciencia pública y la eliminación
del estigma en torno al TEPT son cruciales para garantizar que las personas
afectadas busquen la ayuda que necesitan y merecen. El conocimiento y la
comprensión del TEPT son pasos importantes hacia la promoción de la salud
mental y el bienestar en la sociedad
Referencias.
UIG/Getty, U. H. A. (2023). Los síntomas del trastorno de estrés postraumático son
conocidos desde hace milenios, pero los médicos han tardado más de un siglo en
clasificarlos como un trastorno con un tratamiento específico. National Geographic.
Trastorno por estrés postraumático. (s. f.). National Institute of Mental Health
(NIMH).
American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental
Disorders. 3rd ed. Washington,DC. American Psychiatric Press, 1980
Crocq MA, Crocq L. From shell shock and war neuroses to posttraumatic stress
disorder: a history of psychotraumatology. Dialogues in Clinical Neuroscience
2000;2:47-55
Erickson Heidi J., Psy.D. ; Hurley Robin A., M.D.; Taber Katherine, Ph.D.:
Psychotherapy for PTSD: Neuroimaging of Recovery Processes.