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Este documento establece las normas y procedimientos para la disertación del trabajo escrito y el examen oral requeridos para graduarse de bachillerato en teología. Los estudiantes deben entregar un trabajo escrito de al menos 60 páginas y defenderlo ante un tribunal. También deben aprobar un examen oral de una hora sobre un temario de varios temas teológicos. La calificación mínima para aprobar ambos es de 7 puntos sobre 10.

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1

2
NORMAS GENERALES

1. SOBRE LA DISERTACIÓN DEL TRABAJO ESCRITO

1. En la fecha establecida, el estudiante deberá entregar tres ejemplares impresos


anillados y en digital en Secretaría, con la debida aprobación del Director del
trabajo monográfico, con un mínimo de 60 páginas y redactada según las normas
metodológicas del STFCE.
2. Se designará tres lectores de entre los profesores del STFCE, ellos emitirán un
informe escrito y la calificación al trabajo escrito sobre 10 puntos, teniendo en
cuenta los siguientes parámetros:
a) Pertinencia y actualidad de la temática abordada.
b) Originalidad y aportes de la monografía al campo teológico.
c) Rigor científico y argumental, coherencia metodológica (Concordancia
entre el planteamiento del problema, los objetivos y los resultados).
d) Claridad en la presentación y redacción de ideas.
e) Actualidad y relevancia de la bibliografía.
3. La calificación mínima para aprobar el trabajo escrito es de 7/10 puntos.
4. Los tres lectores conformarán el tribunal de defensa del trabajo escrito y emitirán
la calificación correspondiente sobre 10 puntos, teniendo en cuenta los siguientes
parámetros: dominio del tema (contenido), capacidad argumentativa
(sustentación), manejo de secuencia en la presentación del tema, dinámica entre
teoría y práctica, capacidad discursiva (fluidez verbal).
5. El tiempo de defensa de la monografía es de 60 minutos, de los cuales el
estudiante utilizará 30 minutos para su defensa y los 30 minutos restantes es para
preguntas de los miembros del tribunal.
6. El orden de intervención será como aparecen en la lista correspondiente.
7. Para continuar con el proceso de graduación el estudiante deberá entregar en
Secretaría su trabajo monográfico empastado, con un respaldo en digital.

3
8. La calificación mínima para aprobar la defensa del trabajo escrito, es un promedio
de 7/10.

2. SOBRE EL EXAMEN ORAL

1. Al inicio del segundo semestre del quinto año lectivo, desde Secretaría se
facilitará al estudiante el Temario para el examen de Bachillerato.
2. Para el examen oral el tiempo establecido es de una hora.
3. Del temario se elegirá por sorteo 4 preguntas una hora antes del examen oral,
tiempo en el que el estudiante tendrá oportunidad de preparar su exposición.
4. El orden de intervención será como aparecen en la lista correspondiente.
5. El tribunal examinador emitirá la calificación correspondiente sobre 10 puntos,
teniendo en cuenta los siguientes parámetros: dominio del tema (contenido),
capacidad argumentativa (sustentación), manejo de secuencia en la presentación
del tema, dinámica entre teoría y práctica, capacidad discursiva (fluidez verbal).
6. La calificación mínima para aprobar el Examen oral, es un promedio de 7/10.

2.1 COMISIÓN EXAMINADORA

La comisión examinadora estará integrada por el delegado de Pontificia Universitas


Antoniamun, quien la preside, y dos miembros elegidos de entre los profesores del
STFCE.

2.2 TEMARIO PARA EL EXAMEN ORAL DE BACHILLERATO

ANTIGUO TESTAMENTO

1. Revelación, historia de la salvación, inspiración, canonicidad e interpretación de


la Sagrada Escritura.
2. El Pentateuco y Libros Históricos: Clasificación de libros y temas teológicos de
cada uno.

4
3. Libros Proféticos: Clasificación según su cronología y temas teológicos de cada
uno.
4. Libros Sapienciales y Poéticos: Clasificación de libros y temas teológicos de cada
uno.

NUEVO TESTAMENTO

1. Los evangelios Sinópticos y Hechos: historia de la formación de los evangelios, la


cuestión sinóptica y claves teológicas.
2. Corpus Paulino y Cartas Católicas: Biografía de san Pablo, características
literarias y claves teológicas.
3. Corpus Joánico (Evangelio, Cartas y Apocalipsis): Características literarias,
contexto y claves teológicas.

TEOLOGÍA FUNDAMENTAL

1. La Teología Fundamental: Especificidad, método e historia; fe y razón; la


apologética Cristiana; credibilidad de la fe en Jesús y en la Iglesia.

CRISTOLOGÍA

1. Investigación sobre el Jesús histórico.


2. Diferencias teológicas sobre Jesús en las tradiciones Q, Pablo y Juan.
3. Desarrollo de la comprensión cristológica de los siete primeros concilios
ecuménicos sobre Jesucristo (verdadero Dios y verdadero hombre).

ESCATOLOGÍA

1. Escatología universal: la parusía; el juicio universal; el dogma de la resurrección


de la carne; los cielos nuevos y la tierra nueva.

MARIOLOGÍA

1. María en el Misterio de Cristo y en el Plan de Salvación.

5
2. Historia y valor de los dogmas marianos: Virginidad, Maternidad, Inmaculada
Concepción y Asunción a los cielos.

TRINIDAD

1. Fundamentos bíblicos de la fe Trinitaria.


2. La fe Trinitaria en la Tradición de la Iglesia (Padres de la Iglesia y Concilios).
3. Reflexión actual sobre la Trinidad inmanente: atributos, procesiones, misiones y
relaciones.

ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA

1. Terminología y noción de Antropología teológica: fundamentos doctrinales.


2. El hombre bajo el signo de Adán: Creación y pecado.

El hombre bajo el signo de Cristo: Gracia, justificación y conversión libre del hombre.

ECLESIOLOGÍA

1. Fundamentos bíblicos de la Eclesiología.


2. La Iglesia como “misterio” en la Lumen Gentium (nombres, figuras e imágenes
de la Iglesia; la Iglesia como sacramento de salvación: Institución, carisma y
ministerios).
3. Las cuatro “notas” de la Iglesia: Una, Santa, Católica y Apostólica.

SACRAMENTOS

1. Los Sacramentos: definición de los términos mysterion y sacramentum.


Dimensión bíblica, cristológica, soteriológica y eclesial.
2. El símbolo como medio de comunicación; definición y explicación teológica.
3. La teología de los sacramentos en la Reforma protestante y en el Concilio de
Trento.
4. Sacramentos de Iniciación Cristiana: Fundamentos bíblicos y teología; naturaleza;
celebración y pastoral.

6
5. Sacramentos de Curación: Fundamentos bíblicos y teología; naturaleza;
celebración y pastoral.
6. Sacramentos de servicio a la comunidad: Fundamentos bíblicos y teología;
naturaleza; celebración y pastoral.

LITURGIA

1. Historia y evolución de la Liturgia: síntesis de las definiciones y contenidos más


importantes de las distintas etapas.
2. Celebración del Misterio de Cristo en los ritmos del año; historia y teología del
Año Litúrgico.
3. La Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana (SC).

MORAL FUNDAMENTAL

1. Moral Fundamental: Noción, historia y relación entre ética filosófica y teológica.


2. La ley moral natural: Fundamentos filosóficos, bíblicos y teológicos; ley moral
natural y sociedad.
3. Moralidad de los actos humanos: voluntariedad y conciencia. División y
propiedades de la conciencia.

MORAL ESPECIAL

1. Moral del amor y de la sexualidad: Dimensión unitiva y procreativa. Moralidad de


las técnicas de fecundación artificial.
2. Dignidad inviolable del ser humano: desde la concepción hasta la muerte natural.
El estatuto ontológico, ético y jurídico del embrión humano.
3. Bioética: Las técnicas de fecundación artificial y su moralidad. Moralidad del
aborto y la eutanasia.

7
MORAL SOCIAL

1. Moral social: Origen, evolución y fundamentos teológicos. Los principios de la


doctrina social de la Iglesia.
2. La persona humana y sus derechos: La persona humana imagen de Dios. La
persona humana y sus múltiples dimensiones. Los derechos humanos.
3. Moral económica, política y de conflictos.

DERECHO CANÓNICO

1. Definición y fundamento de la Ley: génesis, tipología y carácter de la Ley; los


destinatarios de la Ley; abrogación y derogación de la Ley (CIC 1983, c. 7-22).
2. Las personas en la Iglesia: las personas físicas; persona y capacidad jurídica;
derechos y deberes de los fieles (CIC 1983, c. 96-112; 208-223). Las personas
jurídicas: definición, tipología, constitución, capacidad de actuar, extinción (CIC
1983, c. 113-123).
3. La suprema autoridad de la Iglesia: el Romano Pontífice y el Colegio de los
Obispos (CIC 1983, c. 331-341).
4. El Matrimonio: definición; impedimentos dirimentes: definición y tipología;
dispensa de los impedimentos: impedimentos en especie (CIC 1983, c. 1055;
1073- 1094).

TEOLOGÍA PASTORAL

1. Teología pastoral fundamental: marco bíblico, eclesial y teológico; desarrollo


histórico y la cuestión del método.
2. Teología Pastoral especial: Planeación pastoral: planeación interdiocesana,
diocesana y parroquial.

HISTORIA DE LA IGLESIA

1. Historia de la Iglesia Antigua: Migraciones e invasiones germánicas. Decadencia


del Imperio Romano: Causas y consecuencias para la Iglesia.
8
2. Historia de la Iglesia Medieval: Inicios de la Vida monacal. Monjes irlandeses.
Reforma carolingia. Nacimiento de la Universidades y las Órdenes Mendicantes.
Cisma de occidente.
3. Historia de la Iglesia Moderna: Concilio de Trento. Siglo de las luces y la
Revolución Francesa.
4. Historia de la Iglesia Contemporánea. León XIII y la Revolución industrial. Inicio
y evolución de la Doctrina Social de la Iglesia.
5. Historia de la Iglesia Ecuatoriana: Conservadurismo y liberalismo: Consagración
del Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús y de María.

9
CONTENIDO

NUEVO TESTAMENTO..................................................................................................5

ANTIGUO TESTAMENTO Y NUEVO TESTAMENTO.............................................16

1. Pentateuco................................................................................................................16

2. La historia deuteronomista.......................................................................................19

3. El profetismo............................................................................................................20

4. La figura del siervo de Yahvé en el Deutero-Isaías.................................................24

5. Literatura sapiencial israelita...................................................................................26

6. El libro de job...........................................................................................................30

7. Los salmos................................................................................................................32

8. El cantar de los cantares...........................................................................................34

9. Los evangelios sinópticos........................................................................................35

10. El evangelio de marcos..........................................................................................45

11. Evangelio de lucas..................................................................................................47

12. Hechos de los apóstoles.........................................................................................49

13. La cristología del evangelio de juan.......................................................................50

14. Pneumatología en juan...........................................................................................51

15. La libertad del cristiano en la carta a los gálatas....................................................51

16. Carta a los hebreos.................................................................................................51

17. El Apocalipsis........................................................................................................53

TEOLOGÍA FUNDAMENTAL......................................................................................55

1.- La Teología Fundamental:......................................................................................55

Temas principales:.......................................................................................................57

10
Modelos:.......................................................................................................................57

La razón teológica:.......................................................................................................58

2.- La revelación cristiana;...........................................................................................59

3.- La Fe y la Razón:....................................................................................................60

Problemas:....................................................................................................................60

Métodos:.......................................................................................................................60

Elementos de comunión:..............................................................................................61

Particularidades:...........................................................................................................62

4.- La fe y la razón en comunión con la revelación: soluciones y métodos.................62

5.- La apologética cristiana en la actualidad:...............................................................63

6.- Credibilidad de la revelación hoy: .........................................................................63

CRISTOLOGÍA...............................................................................................................64

1.- Cristo Revelador del Padre:....................................................................................64

2.- Jesús el Cristo: verdadero Dios y verdadero Hombre; ……………………………


67

3.- La confesión originaria de la “singularidad” de Cristo:..........................................69

4.- Cristo en el misterio de su muerte y de su


glorificación…………………………..70

5.- Significado de la glorificación y unidad de los varios momentos:


……………….71

REFLEXIONES ACTUALES SOBRE LA TRINIDAD.................................................79

Noción y realidad.........................................................................................................79

Misiones......................................................................................................................80

Relaciones..................................................................................................................81
11
ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA...................................................................................84

Terminología y noción de antropología teológica:......................................................84

Fundamentos doctrinales..............................................................................................84

El hombre creado a imagen de Dios: revelación y reflexión teológica;.......................84

El hombre según Génesis; el ser humano y su dignidad creatural...............................86

El hombre caído por el pecado;....................................................................................86

La fuente y la comunicación de la Gracia:...................................................................88

El ser humano asistido por la gracia:...........................................................................91

La gracia como transformación del ser humano: gracia creada...................................92

ECLESIOLOGÍA.............................................................................................................92

Los origines de la Iglesia en el Antiguo Testamento,..................................................92

El principio constitucional de la Iglesia a partir de Cristo...........................................93

Configuración y organización de la Iglesia en los primeros siglos..............................94

La Iglesia como Misterio de la Lumen Gentium;........................................................95

La estructura jerárquica y carismática de la Iglesia;....................................................97

Pueblo de Dios.............................................................................................................99

La jerarquía al servicio del pueblo de Dios................................................................100

Las cuatro notas de la Iglesia:....................................................................................100

SACRAMENTOS Y LITURGIA..................................................................................103

Sacramentos...............................................................................................................103

Reflejo del aspecto trinitario dentro de los sacramentos............................................104

Eucaristía....................................................................................................................104

Penitencia...................................................................................................................104

12
Bautismo....................................................................................................................104

Ordenación sacerdotal................................................................................................104

Matrimonio.................................................................................................................105

Unción de los enfermos..............................................................................................105

Confirmación..............................................................................................................105

Los sacramentos de la penitencia y de la extremaunción (concilio de trento)...........115

Doctrina del sacramento de la penitencia...................................................................115

El sacramento de la penitencia...................................................................................116

Pecados reservados.....................................................................................................116

Término liturgia.........................................................................................................118

LA EUCARISTÍA CENTRO DE LA VIDA CRISTIANA...........................................123

 El concilio de Trento.............................................................................................123

 Misal de Pablo vi..................................................................................................124

TEOLOGÍA MORAL....................................................................................................125

MORAL FUNDAMENTAL..........................................................................................125

1. Fundamentación.....................................................................................................125

Principales Sistemas...................................................................................................128

2. El acto moral..........................................................................................................131

4. Noción de ley..........................................................................................................132

5. Norma subjetiva de moralidad................................................................................134

6. Bondad y malicia de los actos humanos.................................................................136

7. Disposición moral..................................................................................................136

MORAL ESPECIAL......................................................................................................138

13
La castidad consagrada..............................................................................................140

Moral conyugal y familiar..........................................................................................141

Métodos naturales y regulación de la fertilidad.........................................................142

Grandeza y dignidad del ser humano.........................................................................143

Bioética......................................................................................................................144

Técnicas de reproducción humana asistida................................................................145

La vida humana en fase terminal................................................................................146

Donación de organos..................................................................................................148

MORAL SOCIAL..........................................................................................................148

Los derechos humanos...............................................................................................151

MORAL ECONÓMICA................................................................................................152

PADRES DE LA IGLESIA...........................................................................................154

Teología de los padres apostólicos:............................................................................156

Teología y cristología de los padres apologistas griegos:..........................................157

Movimientos heterodoxos o heréticos del siglo ii......................................................159

DERECHO CANÓNICO...............................................................................................168

Concepto:...................................................................................................................169

Características:...........................................................................................................169

Estructura:..................................................................................................................169

Las personas en la iglesia...........................................................................................171

La Iglesia Católica y la Sede Apostólica....................................................................173

La suprema autoridad de la iglesia: el romano pontífice y el colegio episcopal........175

Del matrimonio..........................................................................................................178

14
De los institutos de vida consagrada..........................................................................184

TEOLOGÍA ESPIRITUAL:...........................................................................................186

Los principales momentos de la vida espiritual.........................................................188

TEOLOGÍA PASTORAL..............................................................................................191

Marco Bíblico:...........................................................................................................191

Marco eclesial:...........................................................................................................192

La misión evangelizadora de la iglesia y sus formas:................................................195

La planeación pastoral:..............................................................................................198

15
SÍNTESIS TEOLÓGICA

ANTIGUO TESTAMENTO Y NUEVO TESTAMENTO

1. Pentateuco
1.1. Problema literario sobre la formación del Pentateuco

Hasta el siglo XIX de nuestra era se pensó que el Pentateuco había sido escrito por
Moisés. Sin embargo, los estudios críticos revelaron que este grupo de libros tuvo varios
autores y fue elaborado a lo largo de varios siglos.

La teoría que más éxito ha alcanzado ha sido llamada “hipótesis documentaria”. En


líneas generales dice que el Pentateuco se ha elaborado superponiendo diferentes
estratos literarios (autores con teologías diversas).

Cuatro serían los principales documentos que se han ido refundiendo e integrando a lo
largo del proceso: Yahvista (J), elohista (E), sacerdotal (P) y deuteronomista (D). Pero
también esta teoría ha sido objeto de importantes críticas en los últimos decenios. Tal
vez no hay que pensar tanto en documentos independientes que se han integrado en uno
solo, cuanto en sucesivas redacciones de un único estrato primitivo hechas por distintas
escuelas de pensamiento, cada una de las escuelas ha ido dejando su impronta especial
en la primitiva redacción.

Los máximos exponentes de estas hipótesis son:

 Julius Wellhausen
 Germann Günkel
 Gerhard von Rad.
 Martin Noth.

16
1.2. Temas teológicos de cada libro

1.2.1 Génesis.

En el libro del génesis trasluce la imagen de un Dios uno, creador, trascendente, que trae
todo a la existencia con su palabra (Gn 1)

Un Dios de todos los hombres (Gn 1, 26-28) (2, 7-9), de los patriarcas (Gn 12-26) y del
pueblo de Israel (Gn 35, 10), que dirige la suerte de los pueblos y que desea entrar en
relación con los hombres para mostrarles el camino de la salvación.

Se puede agrupar en tres claves teológicas significativas:

 Un Dios siempre cercano, que elige a su pueblo y establece una alianza con él.
 Las bendiciones de Dios, que son actos creadores, que protege al bendito de todo
mal.
 Las promesas, son la forma de concretar las bendiciones. Las promesas establecen
la esperanza como hilo conductor de la historia de la salvación.

1.2.2. Éxodo

Sirve de base teológica para el AT y el NT, en cuanto a los esquemas y símbolos que
este libro presenta.

La teología del libro del Éxodo se centra en la liberación y la alianza experimentadas por
el pueblo de Israel en la historia, lo cual se convierte en los ejes de la actuación de Dios
antes, ahora y por siempre.

Las teofanías constantes de Dios, que revela a los suyos su nombre; es el defensor de los
débiles y oprimidos, es siempre fiel a su palabra (alianza).

La figura de Moisés como mediador; con quien terminará reflejando a su pueblo su


gloria mediante el rostro de Moisés.

17
El pueblo es a hora el lugar de predilección de Dios; en el cual hace despertar confianza,
la duda, la protesta, sin embargo, este pueblo es objeto de alianza.

1.2.3. Levítico

La principal clave teológica del libro es la santidad de Dios. El levítico confiesa la


santidad divina a través de todos los ritos y prácticas religiosas del pueblo que regresa
del exilio. Leyes, personas y culto hacen relación a esta santidad que, además, influye en
el modelo ético presente en el corazón de todo israelita: sean santos porque yo, el Señor,
Dios de ustedes, soy santo (Lv 11, 44-45; 19, 2; 20 7-8. 26).

1.2.4. Números

Este libro es considerado como el libro del censo, o del cumplimiento de las promesas
de Dios.

El escenario teológico se da en la marcha de Israel por el desierto.

La teología del libro se centra en los cuatro poemas que el autor pone en boca de Balaán
(Nm 23-24), en ellos es importante destacar:

 Se habla de Israel como el pueblo que vive aparte y no se cuenta entre las
naciones (la primacía de la elección del pueblo)
 La proclamación de la bendición sobre el pueblo de Israel.
 La alusión a la elección de la dinastía davídica, bajo las imágenes de la estrella y
el cetro.

1.2.5. Deuteronomio

Es considerado el libro de la segunda ley. La unidad religiosa es el tema teológico que


inspira cada una de sus páginas. Esta unidad se fundamenta en los siguientes principios,
que a la vez son las claves teológicas del libro:

 Un Dios

18
 Un pueblo
 Una tierra
 Una ley
 Un santuario.

El único Dios, el Señor de Israel, es liberador, guía y padre providente del único pueblo.

1.3. Claves teológicas en General

 Creación
 Pecado
 Salvación
 Bendición
 Elección
 Amor paterno
 Justicia divina

2. La historia deuteronomista
En el AT encontramos cuatro grupos de escritos históricos:

 Historia Deuteronomista: Josué, Jueces 1 y 2 Samuel, 1 y 2 de Reyes.


 Historia Cronista: 1 y 2 de Crónicas, Esdras y Nehemías.
 Historia Monográfica: 1 y 2 Macabeos.
 Historia Episódica: Tobías, Judit, Ester y Rut.

Conocemos con el nombre de Historia Deuteronomista a un conjunto de libros (Jos, Jue,


1 y 2 Sm, 1 y 2 de Re) que relatan la historia de Israel desde la entrada en la tierra
prometida (s XII a. C) hasta el exilio de Babilonia (s. IV a. C).

2.1. Etapas de la Historia de Israel presentes en estos libros.

 La conquista de la tierra prometida. Está descrita en el libro de Josué.

19
 Los jueces o libertadores dirigen a las tribus de Israel en los momentos difíciles de
su asentamiento y consolidación en la tierra prometida. El libro de los Jueces y los
capítulos 1-12 de 1Sm recogen esta etapa.
 La monarquía como conclusión del proceso de asentamiento en Canaán. Tiene
dos momentos: el primero abarca la incipiente monarquía con Saúl, la monarquía
unida bajo David y luego bajo Salomón; y el segundo momento constituye la
monarquía dividida en los reinos de Israel y Judá. Esta tercera etapa abarca 1Sm
13-31; 2Sm y 1-2 Re.

2.2. Características literarias

En la historia deuteronomista se distinguen dos clases de materiales:

 Las tradiciones antiguas que el autor o autores deuteronomista tuvieron a su


disposición a modo de fuentes.
 Las partes redaccionales elaboradas por el propio autor o autores deuteronomistas.

Entre las fuentes preexistentes figuran relatos, lista de personal, explicaciones


etiológicas, narraciones épicas y relatos proféticos, anales, etc.

2.3. Temas teológicos en general

 La tierra como lugar del cumplimento de las promesas de Dios (Jos 1, 15).
 La fidelidad de Dios: (Jos, 23, 14).
 La ley, como conducta que muestra el camino de Dios a través de su
cumplimiento (Jos 1, 7-9).
 La alianza, según la cual, cuando Israel experimenta la secuencia: pecado-
castigo-conversión-salvación.
 La renovación de la Alianza (2Sm 7) el propósito de David de construir un
templo para el arca (v 1-3); la ratificación de la promesa (v.12-16).

20
3. El profetismo
3.1 Desarrollo histórico del profetismo preclásico

Se refiere a toda la profecía oral.

Se ubica fundamentalmente del siglo XI al X a. C. Se da antes de la institución de


monarquía y durante la primera fase de ésta.

Sus fuentes bíblicas son (Juc, 1 y 2 Sam, 1 y 2 de Re, 1 y 2 Cro)

3.1.1 Formas primitivas del profetismo preclásico

 Tienen contacto con la profecía extrabíblica (Documento Mari).


 Videntes: (Juc 4, 4ss; 1Sam 9, 6-11).
 Profetas estáticos: Junto a los santuarios (1Sam 10, 18-24; 1Rey 22, 10).
 Consultación a los Terafim: (1Sam 15, 22).
 Consultación a los urim y tummim: (1Sam 14, 41).

3.1.2. La profecía preclásica propiamente dicha

Inicia con Samuel que es:

 Juez (1Sam 7, 6)
 Sacerdote (1Sam 7, 10)
 Profeta (1Sam 3, 19-21)

3.2. Desarrollo histórico del profetismo clásico

Se ubican del siglo VIII – III a. C. en el lugar del reino del Norte, reino del Sur y
Mesopotamia.

3.2.1. Características

Predicación profética acompañada de escritos de naturaleza profética (Is 30, 8).

La fuerza de su mensaje se ve la necesidad de ponerlos por escrito (Jr 36).

21
Predicación causada por situaciones sociales y religiosas concretas: injusticia, política
internacional, culto y liturgias inmorales, etc. (Amos 4, 1-3).

Esta predicación influye en la conformación, configuración histórica y religiosa (Ez 11,


14-21).

3.2.2. Clasificación

 Profecía Pre-exílica (760-587 a. C.)


 Profecía Exílica (587-538 a. C.)
 Profecía Post-exílica (538-III a. C)

A) Profecía Pre-exílica (760-587 a. C.)

Contexto vital:

 Se pasa de la estructura tribal a la de los jueces.


 Se pasa de la práctica pastoril a la sedentarización de la agricultura.
 Nace el comercio, deja el trueque.
 Se experimenta el bienestar social pero no se resuelve la diferencia entre ricos y
pobres.
 Se pasa de la autonomía local a la centralización del poder entorno a la figura del
rey.
 Se pasa de los cutos locales a la centralización en el templo.
 La lejanía de la experiencia exodal provoca la idolatría de Israel que va perdiendo
la memoria histórica y se entrega a las divinidades.
 La figura del rey, es el “Ungido de Yhwh” (Mesías), es señalado para hacer
cumplir el derecho y la justicia y garantizar la paz. En este periodo los reyes
habían perdido esta perspectiva y se creían dioses y por ello aparece el profeta
para recordarle la misión que Dios les había encomendado.

Exponentes:

22
Reino del norte:

 Amos (760-750 a. C.)


 Oseas (750-725 a. C.)

Reino del sur:

 Proto-Isaías (740-701 a. C.)


 Miqueas (730- 680 a. C.)
 Sofonías (660- 630 a. C.)
 Nahum (630-612 a. C.)
 Habacuc (612- 598 a. C.)
 Jeremías (627- 585 a. C

B) Profecía Exílica (587-538 a. C.)

Contexto vital:

 Época de la deportación a Babilonia en 2 grupos (598 y 587).


 Situación en el destierro: experiencia trágica de Israel.
 Crisis religiosa, de identidad.
 Se crea en ellos una nueva conciencia de pueblo de Dios
 Nace el concepto de Anawin: pobres de Yhwh.

Exponentes

 Ezequiel (593-587)
 Deutero-Isaías (555-539)

B) Profecía Post-exílica (538-III a. C)

Contexto vital:

 Reconstrucción de la ciudad y del templo con la vuelta de los exiliados.

23
 Nace el judaísmo como movimiento sociológico (con Esdras y Nehemías) tiene
tres principios: La Torah, culto, circuncisión.
 Surge la profecía del templo: Ageo, Zacarías y Malaquías animan la
reconstrucción del templo.
 La profecía histórica da paso a la escatología.

Exponentes:

 Ageo (529-519)
 Zacarías (520-518)
 Abdías (510)
 Joel (400-300)
 Malaquías (520-400)
 Trito- Isaías (510)
 Jonás (400)
 Baruc (s. III a. C.)

3.3. El mensaje de los profetas en general

 El mensaje es muy diverso, ya que su sitz im leben es variado.


 Los profetas son personas que están empeñados en hacer llegar su mensaje en los
momentos coyunturales de Israel, en el ámbito socio-político.
 Los profetas son una institución carismática ya que su mensaje actúa siempre
como contestación a la monarquía.
 el mensaje profético se caracteriza por: la fidelidad a la alianza, el monoteísmo
Yahvista, mesianismo.

4. La figura del siervo de Yahvé en el Deutero-Isaías


 El Siervo es un hombre sin ninguna relevancia
 El Siervo de Yahvé es Israel
 El siervo de Yahvé es un discípulo cualquiera

24
4.1. Trasfondo histórico de los textos

El estudio de los cuatro canticos tiene una importancia literaria, histórica y teológica en
sí misma y en relación con el NT.

Sirven de plataforma literaria para la redacción de los relatos de la pasión de Jesús en los
cuatro evangelios.

Hch 8, 26-40 refleja la situación de los primeros cristianos. No sabían a quien se referían
los textos proféticos y luego se avanza en una lectura mesiánica de los mismos.

Los relatos de la pasión de Jesús realizan una lectura cristológica de los cuatro canticos.

Sinóptico Pasión Sobre el Deutero-Isaías (40-55): Jesús como


s doliente “Siervo de Yhwh”
San Juan Pasión La teología de fondo es la de “Señor-Kyrios”
gloriosa

4.2. Semejanzas y diferencia de los canticos, vocación y misión del Siervo y lectura
cristológica.

Cánticos

42, 1-4 (5-9) 49, 1-7 (8-13) 50, 4-9 52, 13-53,12
Elegido Elegido desde el Discípulo Sufrimiento
Tiene el seno materno Oye y habla Exaltación
Carac. Espíritu Crisis. Sufre
Del Pacifico Experiencia pacientemente las
Siervo Constante subjetiva consecuencias del
Profeta testimonio
Hacer justicia Hacer que Israel Llevar la palabra al Justificación
Misión Implantar el vuelva al Señor cansado. Salvación

25
Derecho Luz de todas las Sufrimiento por
Instruir gentes nosotros
Salvación (universalismo)
(alianza-
pueblo/ luz-
gente)
Personaj ¿Ciro? ¿Jeremías? Anónimo
e ¿Todo el
pueblo?

5. Literatura sapiencial israelita.


 Sabiduría: Hákam / Sabio: Hokmah
 Raíz verbal hebraica: HKM. Término que indica dos categorías que hace
referencia a:
 Al saber natural-adquirido.
 A la capacidad humana en cuanto a su razón e inteligencia.
 También hace referencia a las cualidades naturales como al conocer, al
juzgar y al hacer.
 Como adjetivo: profesionalización de la sabiduría. Trabajo de sabio,
decisión sabía. Califica.
 Como sustantivo: personificación de la sabiduría. Adquiere entidad.
 Como raíz: BYM/HKM: entender, conocer, advertir, observar, adivinar.
 Términos antónimos: tonto, necio, incauto, cínico, desvergonzado,
ignorancia, torpeza: “dice el necio para sí, no existe Dios…” (Salmo 14, 1).
 ¿Literatura o tradición? Estrictamente literatura sapiencial, conocida como
“Pentateuco sapiencial”, es:
 Proverbios

26
 Job
 Eclesiastés
 Eclesiástico
 Sabiduría

Se reconoce la existencia de estratos en el AT, en diferentes épocas, con diferentes


protagonistas, de sabiduría.

5.1. Diversas concepciones de sabiduría

El concepto de Sabiduría no ha sido precisado lo suficiente.

 Von Rad: La sabiduría es el conocimiento empírico a partir de lo creado. El


hombre, a partir del orden de lo creado, de la sabiduría interna de las cosas,
aprende a vivir y adecua su comportamiento.
 Whybray: la sabiduría es una actitud ante la vida, tomar conciencia de nuestra
existencia y ser protagonistas de la historia. Es un patrimonio de toda la
humanidad.
 Crenshaw: la sabiduría es la autocomprensión en relación con las cosas.
Distingue entre literatura sapiencial, tradición sapiencial y pensamiento
sapiencial.
 Murphy: la sabiduría nace del esfuerzo por ordenar la conducta humana.

5.2. La figura del sabio

Presentación histórico-genética:

 Ámbito privado: la familia y la tribu. De la madre depende el proceso de


adaptación, de socialización, del niño / consolidadoras de los vínculos familiares. El
padre instruía en la Torah.
 Ámbito público:
 Educación en la corte: reyes y consejo.

27
 El templo: en Israel, como ocurría en el resto de Medio Oriente, las cortes y
los templos en centros de cultura, de ciencia y de arte. Los santuarios, con su
cuerpo de sacerdotes y escribas se convirtieron en foco una rica actividad
cultural, claro es, con el vivo interés de conservar y trasmitir las tradiciones
religiosas. Gran parte de este material sapiencial se conserva en el A.T. Obras
como los Anales del Reino de Israel y de Judá no han llegado hasta nosotros.
 La escuela: el A.T. Hace referencia numerosas veces a la existencia de
escuelas (no en el sentido moderno del concepto) en el antiguo Israel (Eclo 51,
23), instituciones que tomaron cuerpo a finales del siglo III a.C. Lo importante
en este punto es reconocer la relación maestro alumno.
 De los sabios a los rabinos: los antiguos sabios escribas israelitas guardaron el
tesoro revelado poniéndolo por escrito. Los nuevos sabios del judaísmo se
especializan en esta misión, ampliando este tesoro por medio de la exégesis.

5.3. Formas literarias del mundo sapiencial.

1. Proverbios: el masâl, concepto traducido como semejanza, palabra poderosa o


palabra alada, por su carácter paradigmático y atemporal, es una de las formas básicas de
la literatura sapiencial.

 Tipos de proverbios:
 Popular
 Académico o de corte
 Por su estructura interna pueden ser:
 Sinonímico: Hemistiquio B = Hemistiquio A.
 Antitético: Hemistiquio B se contrapone con el Hemistiquio A.
 Sintético progresivo: Hemistiquio B continua la idea del Hemistiquio A.
 Numérico
 Por su contenido puede ser:
 Cósmico

28
 Jurídico-social: observación de la conducta del hombre.
 Teológica: en relación con la sabiduría divina.

2. Comparación: variantes formales más comunes son:

 Positivas: Como… así (Eclo 33, 13).


 Negativas: No… ni (Eclo 3, 21).
 Mejor… que (Eclo 30, 17).

3. Enigma: pregunta retórica (Prov 30, 4).

4. Fábula y alegoría: recurso literario: antropomorfización. La alegoría utiliza el mismo


recurso, pero aplicada a un fin moral. (Prov 6, 6-7).

5. Discurso Sapiencial: la sabiduría se personifica y habla de sí misma (Prov 8, 12-21).


Escenario: plazas, campos.

6. Himno: describe el origen, naturaleza y frutos de la sabiduría. Relacional: porque el


hombre toma la actitud de pedir la sabiduría. (Prov 8, 12 ss. Discurso de la sabiduría).

7. Poema didáctico: impulso educativo, es expositivo, enuncia el tema al inicio. Maneja


imperativos y vocativos: escucha hijo mío (Prov 24, 30-34).

8. Diálogo: Interacción espontánea. Tiene como finalidad plantear, discutir y solucionar


un tema. Libro de Job.

9. Poema autobiográfico: primera persona. Expresión: “he visto”, “sé”. (Ecle 9, 13).

10. Literatura onomástica: saber enciclopédico. Saber profundo que enumera. Job 28.

29
11. Recurso de la solución diferida: Contamos con tres ejemplos en la S.E.: Prov 5,
15-19; 23, 29; Job 28).

5.4. Claves teológicas

 Antropología y sabiduría: ¿Qué es bueno para el hombre? El ser humano


constituye el punto de partida, el fundamento y el propósito último del esfuerzo
sapiencial. El hombre sabio vive conforme al orden social y cósmico divinamente
establecido. Sabio es sinónimo de justo, y necio equivale a malvado. Crisis de la
Teología de la retribución: duda de un orden querido por Dios, duda de la
justicia divina.
 Respuestas de la teología:
 diseño del homo religiosus: alcanzar la sabiduría implica alcanzar el temor
del Señor, principio de todo saber.
 Personificación de la sabiduría: la sabiduría es Dios mismo. Pero se hace
humana para entrar en contacto con el hombre, para ser cortejada por él.
 Nomización de la sabiduría: el resumen sapiencial es la Ley. La Ley contiene
la sabiduría de Dios (Salmo 1).
 Hombre como centro del interés sapiencial; el hombre en un mundo ordenado, la
crisis de fe en el orden y en las posibilidades del conocimiento, el proceso de
teologización de la sabiduría.

6. El libro de job.
 Nombre del libro.
 Raíz hebrea: ´yb=” enemigo inveterado”
 Raíz árabe: ´wb: arrepentido o penitente.
 Autor.

Se reconoce como una obra compuesta, aunque se nota una mano que le confirió su
estructura y organizó.

30
 Leyenda mesopotámica: estilo narrativo: Job 1-2; 42, 7-17
 Texto sapiencial: verso: Job 3, 1-42, 6
 Fecha de composición.

Varias fuentes de aproximación al dato:

 Lingüística: por su colorido arameo se le sitúa en el tiempo del florecimiento de


este, el post-exilio.
 Culturalmente: se la sitúa en el tiempo patriarcal.
 Dependencia literaria: de la época semítica (paralelos en la literatura de Ugarit y
Mesopotamia).
 Contenido teológico: la aparición del “Satán” (3, 1 con articulo) la sitúa en el
periodo persa, la crítica a la retribución en el post-exilio.

6.1 Estructura literaria

 (1, 1-2) Prólogo en prosa


 (3-31) Diálogos en versos con sus tres amigos
 Ciclos: Job: Elifaz, Bildad, sofar
1. ciclo: 3, 1-14, 22
2. ciclo: 15, 1-21,34
3. ciclo: 22, 1-27,23
 (32-37) Monólogos en verso de Elihú
 (38, 1-42, 6) Diálogo entre Dios y Job en verso
 (42, 7-17) Epilogo en prosa

6.2. La figura de Job

Job era un hombre temeroso, apartado del mal. Dios había protegido a Job en ese
mundo.

31
Job conocía la imagen que él se había hecho de Dios.

La comodidad de Job le impedía a él ver más allá de sus necesidades.

Solo sin ninguna realidad que se interponga entre nosotros y Dios podremos conocerlo.

La vida merece ser vivida no por la doctrina de la retribución, sino porque ella es don,
gratuidad de Dios.

6.3. Mensaje teológico en las diferentes partes del libro.

El tema dominante del libro es el sentido del sufrimiento del inocente y las posibles
razones que lo justifican.

 (1-2) En el Prólogo se inserta tema sapiencial.


 (3-31) Diálogo, monologo. Job rebelde. Todo se transforma en desgracia. Job
reclama a Dios por sus desgracias. Los amigos de Job representan la teoría de la
teología de la retribución.
 (32-37) Los discurso de Elihú tratan de corregir las afirmaciones de los amigos y
anticipan, en parte los discursos de Dios “el dolor puede ser medio de revelación
divina y tiene un valor medicinal y sanante, al tiempo que combarte el orgullo del
hombre”.
 (38, 1-42, 6) Dios invita a Job a interiorizar el misterio de la trascendencia divina
“el mundo está en buenas manos, Dios controla el caos aparente” “Job ha entrado
en el misterio de Dios y desde ahí ha podido relativizar su dolor, su desesperación
y sus pretensiones”.
 (42, 7-17) Job es bendecido.

7. Los salmos
7.1. La formación del salterio

Es la suma de recopilaciones menores, probablemente más antigua (3-41). Al mismo


tiempo se ve evolucionar su cometido, las colecciones más antiguas están dedicadas al

32
culto individual de la fe; posteriormente se daría un giro cultual y litúrgico y finalmente
a ser un documento de la revelación divina (salmo 1 y 119) tenido por “sagrada
escritura” y retomado en la liturgia. El nuevo uso en la sinagoga termina por dividirlo en
cinco libros inspirados en la Toráh:

 1-41
 42-72
 73-89
 90-106
 107-150

Datación del salterio: es imposible dar una datación de los salmos tomados
individualmente, pero los datos rastreados por los autores (acontecimientos históricos,
indicaciones litúrgicas, uso de arcaísmos, análisis lingüísticos, etc) resultan insuficientes
para determinar con certeza el momento histórico, por los procesos.

7.2. Clasificación de los Salmos por H. Günkel

Gunkel realizó grandes esfuerzos por clasificar y organizar los salmos de acuerdo a los

géneros literarios, o formas lingüísticas determinadas (relacionadas con una situación


cultural). El organiza en himnos, lamentaciones, acciones de gracias y salmos
sapienciales y otros géneros menores en relación con aquellos. Se debe tener en cuenta
el aspecto preliterario de los textos.
Clasificación de los
Salmos
Himnos Súplicas Instrucciones
A Dios creador y señor Individual: 5; 6; 7; 13; Salmos históricos: 78;
de la alianza: Sal 8; 19; 17… 105; 106.
29; 33…
Colectiva: 12; 44; 58; Salmos litúrgicos: 15;

33
60… 24; 91; 95; 134.
Reales y mesiánicos: Sal De confianza: 3-4; 11;
2; 18; 20; 21. 16; 23… Salmos proféticos: 14;
50; 52; 53…

Canticos a Sión y de De acción de gracias: Salmos sapienciales:1;


peregrinación: Sal 46; 9-10; 30; 32; 34; 40… 37; 49…
48; 76; 84…

7.3. Claves teológicas

Los Salmos se dirigen a Dios, pero también hablan de Dios: de sus atributos y de sus
intervenciones, de la experiencia que el salmista tiene de su presencia o de su ausencia.

En los Salmos se alaba a Dios por lo que es, por su grandeza, por sus maravillas en la
naturaleza y en la historia del hombre, por su lealtad, por su fidelidad, por su capacidad
inagotable de perdonar.

En Cristo esta revelación llega a su plenitud. El mismo Jesús vivió y bebió de la


espiritualidad de los Salmos.

8. El cantar de los cantares


8.1. Contexto histórico

El título del libro es un superlativo “el cantar más hermoso”.

Su atribución a Salomón es, como en la mayoría de los libros Sapienciales, un recurso


literario, se le atribuyen a él, como modelo de sabio y como promotor de la sabiduría de
Israel.

Los indicios internos del libro apoyan una fecha de composición mucho más tardía,
concretamente hacia el siglo III a. C.

34
8.2. Características literarias

 Paralelismo: Diverso al de proverbios por cuanto prefiere concatenación


narrativa por sobre la concatenación semántica. Así el segundo hemistiquio
presenta el paralelismo mediante la repetición cruzada, la representación
alternante; repetición de un término con diversa función morfológica; otro es el
quiasmo dentro de un hemistiquio, etc. Se trata de un paralelismo poético más
que semántico.
 Material sonoro: La rima es inexistente en la poesía hebrea, el cantar usa, pues,
los recursos sonoros del hebreo: aliteración (repetición de un sonido consonántico
al inicio de palabra o sílaba); asonancia (repetición de vocales).
 Imágenes: Las de la naturaleza, las del cuerpo usadas desde el máximo de sus
virtualidades en sus aspectos más hermosos, valioso y nobles.
 Forma literaria:
 Canción de admiración (1,9-11)
 Símil, alegoría (1, 13ss)
 Autodescripción (1, 5-6)
 Canción presuntuosa (1,5ss)
 Diálogo humorístico, descripción de un suceso (2,8ss)
 Canción de anhelo (2-4)

8.3. Historia de la interpretación.

 Interpretación alegórica: Es la de mayor tradición entre judíos y cristianos. Para


los primeros la relación entre los amantes del cantar representaba las relaciones
entre Yahvé e Israel; para los segundos la de Dios (o Cristo) con la Iglesia.
 Interpretación mítico – cultual: Referencias de obras babilónicas que hacían
alusión al matrimonio de dos dioses.
 Interpretación dramática: Ve la obra como un drama cuyos personajes son
Salomón y la Sulamita (da por sentada la unidad de la obra) que ejemplifican la
35
fidelidad amorosa. Una variante pretende ver un triángulo amoroso con la
inclusión de un joven campesino. Esta interpretación pierde vigor por cuanto es
difícil ver unidad y secuencia en la obra.
 Interpretación natural o lírica: Concibe el cantar como presentación de una
serie de escenas idílicas. Se trataría en consecuencia, de una colección de poemas
amorosos, no necesariamente vinculados al matrimonio. Esta es hoy, aunque ha
sido perseguida en algunos momentos de la historia, la más acertada.

9. Los evangelios sinópticos


9.1. Historia de la formación de los evangelios

La historia de la formación de los evangelios tuvo tres etapas.

La vida pública de Jesús (27-30 d.C.), la generación apostólica (años 30-70 d. C.), y la
segunda generación cristiana (años 70-100), fueron los momentos que aportaron los
elementos necesarios para la elaboración de los evangelios según los tenemos hoy.

 En primer lugar, están los hechos y enseñanzas de Jesús (27-30 d.C.). Pero Jesús
no escribió nada, ni tampoco los discípulos fueron tomando nota de lo que Jesús
hacia y decía.
 En un segundo lugar, los discípulos de Jesús y después de la resurrección y de
pentecostés, primero en palestina y luego en todo el imperio romano, anuncian la
buena noticia, forman comunidades de vida cristina, en las que se acepta y se vive
el misterio pascual de Jesucristo. En este contexto de predicación y de celebración
del Señor se ponen por escrito las primeras parábolas, sentencias, milagros,
controversias y otros sucesos fáciles de recordar (años 30-70 d. C.).
 Por último, la generación de cristianos que siguió a los apóstoles se vio en la
necesidad de redactar todo aquel material de manera unitaria para conservarlo
fielmente y para que estimulara a todos los creyentes que no habían conocido a
Jesús (años 70-100).

36
9.2. El problema sinóptico

Es tratar de identificar qué fuente, documento o que evangelio sirvió de base para los
demás.

Para eso se utiliza la comparación directa de los relatos, facilitada mediante la sinopsis,
permite detectar coincidencias notables entre los evangelios llamados “sinópticos”.

 Ejemplo de semejanzas
 En cuanto al contenido general: Milagros: curación de un leproso (Mt 8,1-4)
 En cuanto a la disposición general del material.
 En cuanto al lenguaje y a las formas de expresión
 Ejemplos de diferencias
 En cuanto a la existencia de tradiciones simples
 Sólo en Mc: el joven que huye desnudo en Getsemaní (14,51-52).
 Sólo en Mt: la parábola de la cizaña (13,24-30.36-43).
 En cuanto a la trasmisión de un mismo episodio.
 En cuanto a la disposición especifica del material.

9.3. Propuestas de solución

A fines del s. XVIII, se formularon cuatro hipótesis para aclarar la cuestión sinóptica.

 HIPÓTESIS DEL EVANGELIO ORIGINARIO

Según LESSING hubo un antiguo escrito apostólico, originariamente en arameo –el


Evangelio de los Nazarenos que menciona San Jerónimo– de cual dependen cada uno de
nuestros tres sinópticos, pero de forma independiente entre sí.

Evangelio primitivo

Mt Mc Lc

 HIPÓTESIS DE LA TRADICIÓN ORAL PRE-LITERARIA


37
J. G. HERDER consideraba que los evangelios nacieron a partir de la primitiva
catequesis oral, que se transmitía con fidelidad e, incluso, con una estructura fija: La
instrucción oral de los apóstoles de Jerusalén, con la constante repetición de las mismas
palabras e historias, había adquirido una figura definida. Después, según las necesidades
de la misión, se tradujo del arameo al griego.

Según esta teoría, no hay que recurrir a contactos literarios de ningún tipo. Las
semejanzas se explican porque todos dependen de la misma tradición oral y las
diferencias, por las personalidades de los evangelistas y por las características de sus
comunidades.

 HIPÓTESIS DE LOS FRAGMENTOS

Supone que circulaban muchas historias particulares y distintas, que fueron recopiladas
por los autores de los evangelios en una selección y una secuencia distinta.

 HIPÓTESIS DE LA MUTUA DEPENDENCIA (o “interdependencia


literaria”):

Supone una dependencia literaria del evangelio que fue escrito primero. En este tipo de
hipótesis se cuenta seriamente con el hecho de que la afinidad entre los tres evangelios
entre sí ha surgido de una inmediata utilización. Ciertamente que las posibilidades que
se ofrecen son de lo más variadas:

 GRIESBACH
 El primer evangelio es Mateo, del que depende Lucas; Marcos es una síntesis
posterior de ambos.
 LACHMANN
 Hace una observación decisiva. Comprueba que Mateo y Lucas coinciden en la
secuencia de las narraciones solamente cuando coinciden con Marcos; pero
cuando aportan un material que sobrepasa a Marcos, lo ordenan en lugares

38
distintos. Esto solamente puede explicarse por el hecho de que Marcos
constituía el fundamento del esbozo de los dos evangelios que se refieren a él.

Esta observación, continuada y completada, condujo, por fin, a la "teoría de las dos
fuentes", que hoy, generalmente, está reconocida.

 Teoría de las “dos fuentes”


 Christian Wiesse Afirma lo siguiente:
 Marcos es el evangelio más antiguo y ha sido utilizado por Mateo y Lucas como
fuente.
 ¿Cuáles son los indicios literarios que permiten hacer esta afirmación?
a) La cantidad de material: son muy pocos los pasajes de Mc que faltan
simultáneamente en Mt y en Lc; el resto se encuentra bien en los dos, bien en uno de
ellos.

MARCOS MATEO LUCAS

(Relatos “de la infancia”) ----- 1-2 1-2

Preparación del ministerio de


1,1-13 3,1-4,11 3,1-4,13
Jesús

Ministerio en Galilea tras el 1,14-9,50 4,12-18,35 4,19-9,50


encarcelamiento de Juan Bautista

(Único) viaje a Jerusalén 10 19-20 9,51-19,28

Ministerio en Jerusalén - Muerte 11-15.16 21-25 + 26- 19,29-21,38 + 22-


y resurrección 27.28 23.24

a) La secuencia de la narración: si se comparan las narraciones comunes a los tres


sinópticos respecto a su secuencia, cabe afirmar que difícilmente Mt y Lc se
desvíen conjuntamente y en el mismo pasaje del orden marcano. Cuando uno se
39
aparta del orden de la secuencia, el otro sigue a Marcos. La explicación más
sencilla es que la secuencia de Mc es la primaria y constitutiva.

MATEO 21,23-27 MARCOS 11,27-33 LUCAS 20,1-8


v23 Llegado al v27 Vuelven a v1 Y sucedió que un día
Templo, mientras Jerusalén y, mientras enseñaba al pueblo en el
enseñaba se le paseaba por el Templo y anunciaba la
acercaron los sumos Templo, se le acercan Buena Nueva; se
sacerdotes y los los sumos sacerdotes, acercaron los sumos
ancianos del pueblo los escribas y los sacerdotes y los escribas
diciendo: ancianos, v28 y le junto con los ancianos, v2
decían: y le preguntaron:
«Dinos: ¿Con qué
«¿Con qué autoridad autoridad haces esto, o
haces esto? ¿Y quién «¿Con qué autoridad quién es el que te ha dado
te ha dado tal haces esto?, o ¿quién tal autoridad?»
autoridad?» te ha dado tal
autoridad para v3 Él les respondió:
v24 Jesús les hacerlo?» «También yo os voy a
respondió: «También preguntar una cosa.
yo os voy a preguntar v29 Jesús les dijo: Decidme: v4 El bautismo
una cosa; si me «Os voy a preguntar de Juan, ¿era del cielo o
contestáis a ella, yo os una cosa. de los hombres?»
diré a mi vez con qué Respondedme y os
autoridad hago esto. diré con qué autoridad
v25 El bautismo de hago esto. v30 El
Juan, ¿de dónde era?, bautismo de Juan, v5 Ellos discurrían entre
¿del cielo o de ¿era del cielo o de los sí: «Si decimos: "Del
hombres?
40
los hombres?» Respondedme.»

Ellos discurrían entre v31 Ellos discurrían


sí: «Si decimos: "Del entre sí: «Si decimos:
cielo", nos dirá: "Del cielo", dirá:
"Entonces ¿por qué no "Entonces, ¿por qué
le creísteis?" v26 Y si no le creísteis?" v32, cielo", dirá:
decimos: "De los Pero ¿vamos a decir: "¿Por qué no le creísteis?"
hombres", tenemos "De los hombres?"» v6, Pero si decimos: "De
miedo a la gente, pues Tenían miedo a la los hombres", todo el
todos gente; pues todos pueblo nos apedreará,
tienen a Juan por tenían a Juan por un pues están convencidos de
profeta.» verdadero profeta. que Juan era
un profeta.»
v27 Respondieron, v33 Responden, pues,
pues, a Jesús: «No a Jesús: «No v7 Respondieron, pues,
sabemos.» Y él les sabemos.» Jesús que no sabían de dónde
replicó, asimismo: entonces les dice: era. v8 Jesús entonces les
«Tampoco yo os digo «Tampoco yo os digo dijo: «Tampoco yo os
con qué autoridad con qué autoridad digo con qué autoridad
hago esto.» hago esto.» hago esto.»

a) Detalles lingüísticos y estilísticos: el texto de Mc es menos pulido que el de Mt y


Lc.

41
La explicación más sencilla es que fue mejorado por los otros dos evangelistas.

MATEO 21,23-27 MARCOS 11,27-33 LUCAS 20,1-8


v23 Llegado al v27 Vuelven a Jerusalén v1 Y sucedió que un día
Templo, mientras y, mientras paseaba por enseñaba al pueblo en el
enseñaba se le el Templo, se le acercan Templo y anunciaba la
acercaron los sumos los sumos sacerdotes, los Buena Nueva; se acercaron
sacerdotes y los escribas y los ancianos, los sumos sacerdotes y los
ancianos del pueblo v28 y le decían: escribas junto con los
diciendo: ancianos, v2 y le
preguntaron:
«¿Con qué autoridad «Dinos: ¿Con qué
«¿Con qué autoridad haces esto?, o ¿quién te autoridad haces esto, o
haces esto? ¿Y quién te ha dado tal quién es el que te ha dado
ha dado tal autoridad para hacerlo?» tal autoridad?»
autoridad?»
v29 Jesús les dijo: v3 Él les respondió:
v24 Jesús les «Os voy a preguntar una «También yo os voy a
respondió: «También cosa. Respondedme y os preguntar una cosa.
yo os voy a preguntar diré con qué autoridad Decidme: v4 El bautismo
una cosa; si me hago esto. v30 El de Juan, ¿era del cielo o de
contestáis a ella, yo os bautismo de Juan, ¿era los hombres?»
diré a mi vez con qué del cielo o de los
autoridad hago esto. hombres?
v25 El bautismo de Respondedme.»
Juan, ¿de dónde era?, v5 Ellos discurrían entre sí:
¿del cielo o de v31 Ellos discurrían «Si decimos: "Del cielo",
los hombres?» entre sí: «Si decimos: dirá:
"Del cielo", dirá: "¿Por qué no le creísteis?"
42
Ellos discurrían entre
sí: «Si decimos: "Del
cielo", nos dirá: "Entonces, ¿por qué no
"Entonces ¿por qué no le creísteis?" v32, Pero
le creísteis?" v26 Y si ¿vamos a decir: "De los
decimos: "De los hombres?"»
hombres", tenemos Tenían miedo a la gente;
miedo a la gente, pues pues todos tenían a Juan
todos por un verdadero v6, Pero si decimos: "De
tienen a Juan por profeta. los hombres", todo el
profeta.» pueblo nos apedreará, pues
v33 Responden, pues, a están convencidos de que
Jesús: «No sabemos.» Juan era
v27 Respondieron, Jesús entonces les dice: un profeta.»
pues, a Jesús: «No «Tampoco yo os digo
sabemos.» Y él les con qué autoridad hago v7 Respondieron, pues, que
replicó, asimismo: esto.» no sabían de dónde era. v8
«Tampoco yo os digo Jesús entonces les dijo:
con qué autoridad hago «Tampoco yo os digo con
esto.» qué autoridad hago esto.»

 Mateo y Lucas han utilizado además una segunda fuente, perdida hoy, pero aun
reconstruirle, y que contenía principalmente dichos y discursos de Jesús; se la
denomina “fuente de los dichos” o “fuente Q”

43
 Mt y Lc tienen, además del material de Mc, numerosos pasajes comunes que no

aparecen en Mc, la mayoría de las veces discursos, que muestran tantas coincidencias

en el vocabulario y en su orden que invitan a plantear una conexión estrecha entre


ellos.
 Los intentos de demostrar esta conexión como dependencia de Mt respecto de Lc o
viceversa han fracasado; por el contrario, la suposición de que Mt y Lc,

 Cf. Predicación de Juan Bautista (Mt 3,7-12; Lc 3,7-9.16-17)


 Cf. Relato de las tentaciones de Jesús (Mt 4,1-11; Lc 4,1-13)
 Cf. Juan, de la cárcel, envía a preguntar por Jesús (Mt 11,2-19; Lc 7,18-35)

 Mateo y Lucas son independientes entre sí.

Mc Q

Mt Lc

 Lo que queda después de eliminar los componentes de Mc y Q de Mt y Lc es el


denominado "material especial" (Sondergut) de Mt y Lc.

Mc Q

Si lo representamos en un gráfico resulta:


SMt SLc
Mt Lc

 Teoría de las Fuentes Múltiples

Las hipótesis de este tipo consideran que el contacto no se da a nivel de la redacción


final como los tenemos actual, de la obra terminada, sino que los respectivos

44
evangelistas han manejado una o más fuentes comunes, que podrían llamarse: Pre-Mt,
Pre-Mc, Pre-Lc. Pero ellos todos son independientes entre sí.

BOISMARD. 7

8 9 10 11
Q A B C Q

Pre-Mt Pre-Lc
Pre-Mc

Mt Mc Lc

7. Gráfico tomado de AGUIRRE MONASTERIO-RODRÍGUEZ CARMONA, Evangelios sinópticos y


Hechos de los Apóstoles, Navarra (Verbo Divino 1994), 71, (Se trata de la sinopsis
de BOISMARD; cf. “Introducción a los sinópticos” de la BJ).
8. “A”: fuente de origen palestino y judeocristiano.
9. “B”: reinterpretación de “A” para iglesias pagano cristianas.
10.“C”: tradición más antigua, probablemente palestina.
11.“Q”: es la fuente de donde proceden muchas secciones comunes a Mt y Lc y que
faltan en Mc.

10. El evangelio de marcos


10.1. Estructura literaria y teológica

a) Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías: (1-8)

 Introducción y hechos preparatorios: 1, 1-13.


 Revelación de Jesús y ceguera de los discípulos: 1, 14 al 3, 6.
 Revelación de Jesús e incomprensión de parientes y paisanos: 3, 7 al 6, 6.
 Revelación de Jesús y reconocimiento inicial de los discípulos: 6, 6 al 8, 39.
45
b) Características de Jesús Mesías-sufriente e Hijo de Dios: (9-16)

 En camino hacia Jerusalén: anuncios de la pasión: 8, 31 al 10, 52


 En Jerusalén: revelación de Jesús como juez y Señor del Templo: 11,1-13.27
 Pasión, muerte y resurrección: revelación de Jesús en plenitud: 14, 1-16.8
 Apéndice: misión de los discípulos: 16, 9-20
 El eje central de Mc es el secreto mesiánico develado al final. El soldado
romano que ve al final a Xto crucificado: este verdaderamente era el hijo de
Dios.
 Mc 8,27: Jesús les lleva a Cesárea de Filipo y les pregunta ¿Quién dice la gente
quien soy yo? Pedro, tomando la palabra dice: Tú eres el Xto, el hijo de Dios
vivo.

10.2. La figura de Cristo.

El tema dominante del evangelio es la identidad de Jesús.

Para Macros el título “Hijo de Dios” era sin duda el más adecuado para expresar el
origen divino de Jesús, así como su vinculación a Dios y su verdadera humanidad.

El evangelista a lo largo del evangelio nos muestra a Jesús que guarda el secreto
mesiánico.

El evangelista es consciente de estar ante una realidad que jamás podrá ser
convenientemente expresada en conceptos. Más aun, sabe que algunos cristianos
podían tener una visión equivocada de Jesús. Por eso, a toda su afirmación sobre su
identidad debe seguir siempre, la apertura, la búsqueda, el esfuerzo por una comprensión
mejor.

10.3. La identidad del discípulo.

La misma estructura literaria lo pone de manifiesto en la primera parte: los relatos de la


vocación (1, 16-20), elección (3, 13-19), misión (6, 7-13) de los discípulos ocupan una

46
posición privilegiada. También en la segunda parte de la estructura literaria los
discípulos siguen manteniendo una importancia particular: son los destinatarios únicos
de la enseñanza en la que Jesús muestra las consecuencias de su caminar hacia la cruz
(8, 31-33; 9, 31-32; 10 32-34), ellos lo acompañan durante toda actividad en el templo;
su presencia junto a Jesús se prolonga hasta que este es arrestado. Después lo
abandonaran, pero el abandono no es la última palabra. Jesús mismo los invitará a
superar su huida anunciándoles primero personalmente (14, 28) y luego por medio del
ángel (16, 7), su reencuentro en Galilea.

Los Discípulos son, un constante puto de referencia para el evangelista, pues constituyen
un grupo expresamente llamado y elegido por Jesús para una tarea específica:
acompañarlo y ser enviados a predicar (3, 14-15).

El discipulado es el lugar privilegiado para la revelación de la identidad de Jesús.

11. Evangelio de lucas


1.1. Estructura literaria

Prólogo Prólogo 1,1-4


Infancia de Jesús 1,5-2,52
Cuerpo de Lucas Preparación del ministerio 3,1-4,13
Ministerio 4,14-9,50
Subida a Jerusalén 9,51-19,27
Ministerio en Jerusalén 19,28-21,38
P.M.R 22
Apéndice 24,53
11.2. Grandes temas teológicos

Dios actúa misericordiosamente en la historia del hombre:

 El tiempo de la preparación (Israel)


 El centro del tiempo (Jesús)
47
 El tiempo de la misión (Iglesia)

Jesús de Nazaret es la clave y el centro de la historia. En Él se ha manifestado la


salvación de Dios de manera plena, por eso la comunidad puede confesarlo como:

 El Mesías (9, 20)


 Señor (7, 13-19)
 Hijo de Dios (1, 35)
 Profeta (7, 16)
 Salvador (2, 11)

Es el evangelio de la alegría, de los pobres, de la misericordia. El Hijo de Dios es


cercano a la realidad humana.

Lucas es un evangelio pneumatológico. Desde la concepción de Juan hasta Jesús.

El ángel Gabriel: partícula ÉL (el que está arriba).

La figura más antigua de Dios es EL ANGEL DE YAHVÉ.

Kairos: diferente al cronos – es tiempo de salvación, tiempo y espacio teológico.


Actuación de Dios en este espacio teológico. Jesús lee el famoso texto de Is 61,1-2.

Las tres subidas a Jerusalén: Subir a Jerusalén no es un mero subir físico, sino un subir
teológico.

Subida a Jerusalén: relectura del AT. a los ojos del mundo pagano – continua
invitación a subir a Jerusalén –

 2:11 Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el


Señor.
 4:21 Entonces comenzó a decirles: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la

Escritura que acaban de oír".


 5:26 Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran
temor: "Hoy hemos visto cosas maravillosas".
48
Géneros literarios

 Género leyenda: Genealogías


 Parábola: echar semilla, sembrar. Recurso pedagógico.
 Hijo pródigo, la moneda perdida, la oveja perdida
 Dios ES padre y ES madre.
 El buen samaritano: la caridad no es patrimonio del pueblo judío.
 Asombro – perdón – alegría
 No es fácil seguir a Jesús porque él siempre está en subida

12. Hechos de los apóstoles


12.1. La difusión de la palabra de Dios desde Jerusalén a Roma

Se muestra el campo de un trabajo universal de los apóstoles, que en su pregunta


pensaban en el restablecimiento del “reino a Israel”.

En tres etapas se desarrolla la difusión de la palabra de Dios:

El trabajo de los apóstoles empieza en Jerusalén, enteramente de acuerdo con la


importancia histórica de esta capital del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento;
“Judea y Samaría” caracterizan el desarrollo: se sobrepasa la estrechez de Israel en el
camino del Evangelio “hasta los confines de la tierra”. Este camino se pone de relieve
en las tres partes (en que se nota un constante progreso) de los Hechos de los apóstoles.

En estas últimas palabras del Señor “…recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que sobre
vosotros vendrá, y seréis testigos míos en Jerusalén, y en toda Judea y Samaría, y hasta
los confines de la tierra” (Hch 1, 8), se hace perceptible el llamamiento de Dios a todo el
mundo para que obtenga su salvación.

Se recordará la consigna dada al siervo del Señor en el libro de Isaías, donde se dice:
“Poco es que tú me sirvas para restaurar las tribus de Jacob, y convertir los despreciados
restos de Israel: mira que yo te he destinado para ser luz de las naciones, a fin de que mi

49
acción salvadora llegue hasta los últimos términos de la tierra (Is 49, 6). Los apóstoles,
como testigos de Jesús, debían transmitir a los hombres el mensaje de Cristo.

En la palabra “testigos»” se compendia todo lo que los apóstoles tienen que hacer en el
nombre y por orden del Señor. Los apóstoles han de desear lo que Jesús deseó, han de
revelar lo que Jesús reveló. Al mismo tiempo se indica algo importante en este encargo
de ser testigos. Este mismo Jesús vendrá a ser el contenido del testimonio de los
apóstoles: la actividad de Jesús, su muerte, su resurrección y ensalzamiento. Es una ley
interna de la historia de la salvación que el Cristo anunciante se convertiría en el Cristo
anunciado. Aquí no hay una falsificación del Evangelio, sino un desarrollo substancial.

13. La cristología del evangelio de juan


 En Juan encontramos:
 Cristología descendente con la Encarnación: La Cristología en Jn es una
Cristología de la encarnación del logos. Es la Cristología más profunda del NT.
 Cristología histórica: Con los muchos signos que hizo en el mundo.
 Cristología Ascendente: con la resurrección y la ascensión.
 Títulos Cristológicos:
 Maestro
 Mesías
 Hijo de Dios
 Hijo de hombre
 Rey de Israel
 Yo soy
 Juez supremo
 Señor del sábado
 Enviado del Padre
 Señor de la Vida
 Luz del mundo

50
 El profeta
 Santo de Dios
 Resurrección y Vida
 Pan de Vida

14. Pneumatología en juan


En el evangelio de Jn, se presentan tres momentos pneumatologícos:

 Promesa del Espíritu Santo


 1° Anuncio (14, 15-17): Es el Consolador y el Espíritu de la verdad.
 2° Anuncio (14, 25-26): El Espíritu Santo es presentado como Maestro.
 3° Anuncio (15, 26-27): El Espíritu Santo es presentado como testigo de Jesús.
 4° Anuncio (16, 4b-11): El Espíritu Santo es prestado como Juez que llevará al
reconocimiento de Jesús.
 5° Anuncio (16, 12-15): El Espíritu Santo es presentado como el glorificador.

Donación del Espíritu

 Jesús entregó en su muerte el Espíritu, pero no el vital suyo, sino el Espíritu al


mundo.
 Efusión a la Iglesia-Misión
 Es el fruto de la Pascua que lleva a la Iglesia a la misión a anunciar al Resucitado.

15. La libertad del cristiano en la carta a los gálatas.


 La libertad es el fundamento cristológico de los cristianos.
 San Pablo dedica todo el capítulo 5 para hablar de la libertad. Ante una cultura
que vivía aferrada a la ley, San Pablo va a decir que la ley es un obstáculo, la ley
ha perdido su cometido, la ley ya no orienta hacia Dios; ante esa situación la

51
libertad obtenida por la pasión, muerte y resurrección de Cristo, la ley pasa a ser
Cristo.
 La libertad da crédito para toda obra buena.
 La libertad que nos presenta Pablo es la capacidad para conducirnos como
personas, estar capacitados para toda obra buena.

16. Carta a los hebreos


16.1. Problema literario

La obra es calificada como un “Logos Parakléseos”, es decir una homilía solemne, una
exposición fundamental del misterio de Cristo como estímulo para la fe en Él. Estamos
frente a un texto elaborado y redactado para ser pronunciado oralmente ante un auditorio
presente.

No a los Hebreos – No de san Pablo: en el texto no existe alusión alguna a los Hebreos.
Los destinatarios son cristianos que han madurado ya en su fe, pero desconocemos su
procedencia religiosa y étnica. No es de san pablo porque, aunque es su pensamiento, no
es su lenguaje. Pablo no habla de Cristo sacerdote y cuando se refiere a él siempre usa el
nombre de “Cristo”. En cambio, la carta a los hebreos utiliza el nombre de “Jesús”.

16.2. Mensaje cristológico central

El mensaje cristológico lo sintetiza el mismo autor cuando proclama que en Jesucristo


tenemos un sacerdote santo, misericordioso y digno de confianza (Hb 2, 17; 7, 26).

Jesucristo el Hijo de Dios, realiza su misión salvadora como sacerdote.

El mensaje cristológico se centra en el nuevo sacerdocio de Cristo, un sacerdocio ya no


como el sacerdocio levita, que se reducía a un mero cumplimiento de las funciones del
templo, sino más bien a un sacerdocio caracterizado por cercanía a través de su
divinidad a nuestra humanidad, de tal modo el momento culminante de esta misión es su
entrega final, pasión muerte y resurrección. De esta manera, Cristo ha sido constituido
sacerdote-mediador de una alianza nueva y definitiva y se ha convertido en fuente de
52
salvación eterna para todos los hombres. En esta homilía podemos apreciar que el
mensaje cristológico se encuentra distribuido a lo largo de toda la obra:

 Primera parte (1-2): habla de la posición salvífica de Cristo, que es más válida y
ventajosa para los hombres que la de los mismos ángeles.
 Segunda parte (3-5, 1-10): proclama las excelencias del sacerdocio de Cristo y
exhorta a fiarnos de ese Sacerdote digno de crédito.
 Tercera parte (5-10): es la parte central y la más amplia; desarrolla los aspectos
específicos del sacerdocio de Cristo, invitando de nuevo a la fe y a la confianza.
 Cuarta parte (11-12): se ocupa más en particular de dos aspectos básicos de la
vida cristiana: la fe y la constancia.
 Quinta parte (12-13): introduce el tema del comportamiento cristiano en su
doble dimensión: hacia Dios y hacia los hermanos.

17. El Apocalipsis
17.1. Trasfondo histórico

En el periodo de tiempo que va desde el siglo IV a.C. al II d.C, se desarrolló entre los
judíos primero y entre los cristianos después, un movimiento teológico-literario que nos
ha dejado numerosos escritos muy útiles para entender el simbolismo y las expresiones
del Apocalipsis.

El movimiento apocalíptico tiene su arranque en el mundo profético, pero se aparta de


él en el momento que empiezan a situar más allá de la historia la salvación prometida
por Dios a la humanidad. A esto puede hacer referencia el autor sagrado cuando califica
su obra como profecía (Ap 1, 3; 22, 7.10), que se incluya él mismo en el número de los
profetas (Ap 10, 7; 22, 9), y se considere enviado a profetizar sobre los pueblos (Ap 10,
11).

El libro del Apocalipsis surgió para alimentar la esperanza del pueblo en situaciones
críticas y difíciles. Sus destinatarios, son sin duda, amenazados por la persecución y
53
seducción. La amenaza procede de fuera (el poder político representado por el imperio
romano), pero también de dentro (de círculos cristianos que se han apartado de la
verdadera fe).

Para hacer frente a esta situación de crisis, que podemos datar a finales del siglo I en
tiempos del emperador Domiciano, un autor del círculo joanico escribió esta obra. No
nos debe extrañar aquí que el autor utilice la pseudominia de “Juan”.

17.2. Características literarias

Es un libro que se encuentra saturado de símbolos. Este recurso literario es propio de la


literatura apocalíptica. Solo a través de símbolos es posible referirse a los planes
misteriosos de Dios sobre el hombre y sobre la historia.

El libro aparece como una obra unitaria con una introducción (1, 1-3) y una conclusión
(22, 6-21) que ponen un marco litúrgico al conjunto. Todo lo que se va decir está
destinado a una asamblea en oración.

El cuerpo del libro se divide en dos grandes partes.

La primera (1, 4-3, 22): se realiza un proceso de conversión en presencia de Cristo


resucitado. Este esquema se repite en las cartas a las siete Iglesias.

En la segunda (4, 1-22, 5): se muestra el desarrollo y el desenlace de la Historia de la


Salvación.

17.3. Mensaje teológico

La primera parte contiene una invitación a la conversión desde la experiencia de Cristo


resucitado que está presente en medio de la Iglesia.

La segunda parte es una lectura teológica de la historia hecha en profundidad.

 El punto de partida es una constatación negativa


 La historia de la salvación está fracasando

54
 Las fuerzas de la injusticia, la muerte, el poder político…
 Las fuerzas demoniacas dominan el teatro del mundo
 La interpretación del Apocalipsis es positiva
 Esta victoria es solo aparente
 Dios la permite temporalmente
 La victoria definitiva pertenece a Cristo
 Cristo con su fuerza vencerá todas las potencias malignas e instaurara el
reinado de Dios, las bodas del Cordero en la Jerusalén celestial

El apocalipsis aparece como un canto al poder soberano de Dios que conduce los hilos
de la historia y manifestación del papel de Cristo en este drama.

El mensaje se centra en la esperanza.

TEOLOGÍA FUNDAMENTAL

1.- La Teología Fundamental: especificidad, método e historia; temas


principales; diversos modelos; la razón teológica.
Especificidad: tiene como identidad fundar y justificar la pretensión de verdad de la
Revelación cristiana como propuesta sensata de credibilidad, y poder así “dar razón de la
esperanza” (1 Pe 3,15<<estad siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida
razón de vuestra esperanza>>.). No se trata de una argumentación filosófica que
justifique racionalmente los preámbulos de la fe, sino de una reflexión propiamente
teológica, de la fe que busca entender. Al estudiar la Revelación y su credibilidad, junto
con el correspondiente acto de fe, la teología fundamental debe mostrar cómo, a la luz
de lo conocido por la fe, emergen algunas verdades que la razón ya posee en su camino
autónomo de búsqueda. (cf. Fides et Ratio n°67)

55
Método: El método que se utiliza se suele desarrollar en tres etapas: (1) expresión de la
doctrina de la Iglesia sobre una determinada verdad de fe, (2) demostración o esfuerzo
de comprensión de la doctrina a partir de la Sagrada Escritura y Tradición y por último
(3) reflexión especulativa. De esta forma la Teología va desarrollando su discurso
científico.

Este modo de proceder permite apreciar los componentes o fases esenciales de su


método, que busca la comprensión científica de la revelación a través de dos caminos:

 Fijación del contenido de la Revelación lo más exactamente posible: auditus fidei


 Comprensión y síntesis de ese contenido: Intelectus fidei.

Por tanto, la T. F. ad intra debe elaborar una teoría del carácter científico de la
teología y definir los tratados, así como intentar elaborar un concepto sustancial del
cristianismo. Ad extra, retoma el problema apologético para ser una teología
testimonial, que, a la dimensión adversativa, responsiva y dialogal ante las
impugnaciones, añade la dimensión que informa del sentido y lo justifica actuando en
un contexto no cristiano.

Historia: Teología Fundamental, esta nueva denominación quiere dar cuenta de


cambios drásticos de imagen de la apologética clásica, aunque los temas de fondo son
los mismos: revelación y credibilidad.

a. Fase de reacción contra la Apologética clásica (fase preconciliar): Para el tiempo


de la guerra se dan múltiples avances y gran renovación teológica: estudios
bíblicos y patrísticos, ciencias del lenguaje, filosofías del hombre, ecumenismo.
Se elevan fuertes críticas a la Apologética clásica:

•La revelación cristiana debe estudiarse en toda su riqueza y dimensiones:


Dios en Jesucristo.
•No aislar los “hechos” históricos del “contenido” de la revelación.

56
•No reducirse a tratar sólo el mesianismo de Jesús como Legado divino (y
el resto, a la dogmática).
•Descuido casi total del sujeto humano, que debe acoger la revelación y sus
signos.
•Dureza contra los adversarios: protestantes, deístas y racionalistas.
b. Fase de ampliación (hacia 1960 con DV): La DV marca un hito: visión
cristocéntrica; la revelación como una economía histórica, interpersonal, dialogal,
eclesial. Integra temas que antes se trataban separadamente: tradición, inspiración,
canonicidad. Cambia la presentación de la credibilidad. Se delinean tres
orientaciones primordiales: a) historia y hermenéutica; b) antropología (sentido
para el hombre); c) signos de la revelación: Jesús, único mediador.
c. Fase de concentración: Advirtiendo dos peligros serios: desmembramiento y
dispersión, por un lado; ensanchamiento excesivo por otro, que generan una gran
desorientación, se siente una urgencia: concentración, identidad y jerarquización
de temas. No hay dudas de que la encíclica Fides et Ratio (1998) ha señalado el
final de una etapa, es así que la Teología Fundamental se perfila allí como una
disciplina teológica distinta y específica, útil y necesaria.

Temas principales:
Se aplica a la comprensión de su objeto, es decir de la revelación en su totalidad, en su
nivel histórico, en sus signos, en la Iglesia que ha recibido la misión de transmitirla, y en
la Escritura y Tradición, como formas objetivas en las que se expresa. Es decir, la
automanifestación y la autoentrega de Dios en Jesucristo y la autocredibilidad de esta
manifestación que él constituye por su presencia en el mundo. El objeto y el centro de
unidad de la T. F. es la intervención inaudita de Dios en la historia, en la carne y el
lenguaje de Jesucristo. Por tanto, esta disciplina habla dogmáticamente del misterio y
apologéticamente del acontecimiento; obtiene su unidad del objeto estudiado, que es la
revelación, y de la intención profunda de todo saber teológico, que es comprender. En

57
esta forma el sentido apologético y el tratado dogmático se complementan con vistas a
una mejor inteligencia del objeto estudiado.

Modelos:
•Modelo epistemológico: T. F. como “teología de la credibilidad” de la Revelación
[Universidad Gregoriana Roma]. Iniciada por R. LATOURELLE y continuada por R.
FISICHELLA, acentúa la cristología y la semiología; orienta hacia una visión sintética y
personalista del acto de fe que integra la credibilidad como un momento interno, ni
previo ni irrelevante.

• Modelo sistemático: T. F. como “teología de los fundamentos” de la Revelación


[escuela alemana]. Actualiza la triple división, pero como monstratio religiosa,
christiana y catholica. Acentúa las cuestiones propias de los tratados sobre la Religión y
sobre la Iglesia y recoge la tradición alemana de la TF como teoría de los principios
teológicos. Presenta hoy dos formas relevantes:

- la escuela de Tübingen, “sobre la verdad”.

- la escuela de Freiburg, “sobre el sentido”.

Además de estos se presentan tres enfoques nuevos, respondiendo a la actualidad:

 La hermaneutica trascendental: propuesta por Karl Rahner


 Teologia Politica: propuesta por J. B. Metz

La razón teológica:
Esta disciplina tiene por objeto establecer científicamente la base racional previa o punto
de partida de la Teología. Lo específico de esta disciplina es su centrarse en el
fundamento o principio de la ciencia teológica. La idea de principio puede entenderse en
dos sentidos: objetivo o lógico:

58
 En sentido objetivo: el fundamento de la ciencia teológica no puede ser otro que
la misma Revelación divina, o sea, las verdades reveladas por Dios, que
constituyen el objeto integral y propio de la Teología.
 En sentido lógico: el principio del conocimiento científico-teológico son aquellos
hechos o verdades, asequibles por la luz de la razón, que se presuponen en todo el
que se dispone a iniciar el estudio de la Teología.

Por tanto, esta disciplina se sitúa en la frontera entre la fe y la razón, entre la revelación
y el sujeto que la recibe y tiene por cometido garantizar la credibilidad y, por tanto, la
razonabilidad de la fe. En la actualidad la T. F. asume dos dimensiones: una que es a la
vez intelectual y testimonial y la otra una interpretación solvente de la esperanza
cristina.

2.- La revelación cristiana; el concepto de revelación en la teología


postconciliar; su transformación e interpretación en la iglesia.
Revelación cristiana: entendida como el acontecimiento salvífico de la auto
comunicación de Dios, que empieza con la creación, se establece de nuevo en la historia
de Israel, alcanza su consumación en la persona, vida, misterio, muerte, resurrección de
Jesucristo y envío de su Espíritu (el Verbo de Dios encarnado), y por obra del mismo
Espíritu Santo conduce a la comunión liberadora.

A partir de la renovación de la teología fundamental, especialmente a partir de la


publicación de la constitución dogmática Dei Verbum, en la cual exhorta y exige que el
acontecimiento de la revelación y los fundamentos de la credibilidad cristiana sean
presentados de tal manera que sean capaces de ofrecer no sólo un sentido pleno a la
existencia humana, sino también las claves para descifrar el misterio del hombre y
responder a sus problemas más profundos.

59
"Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su
voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen
acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En
consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos,
movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y
recibirlos en su compañía" (DV 2).

Este nuevo enfoque, en el que se hace necesario tomar en serio el misterio de la


encarnación y la historicidad tanto de la revelación como del ser humano al que va
dirigida. Por tanto, la Revelación es presentada desde una perspectiva personal
comunicativa. El acento no está puesto en la revelación de algo -de una serie de
verdades-, sino de Alguien que se auto manifiesta para entrar en comunión. Él mismo, a
través de su revelación, establece una relación personal con los hombres: movido por
amor, habla a los seres humanos como amigos para invitarlos y recibirlos en su
compañía. En palabras de San Juan, es «la misma vida eterna, que estaba junto al Padre
y se nos manifestó» (cf.DV13). Por ello la revelación, no puede ser concebida y
presentada únicamente como una manifestación de las verdades divinas y de los
principios necesarios para la plena autorrealización de la vocación humana, sino que hay
que entenderla además y principalmente como el acontecimiento fundamental que da
sentido a la historia, ya que a través de aquélla Dios mismo ha querido irrumpir en la
historia de la humanidad por medio del don gratuito de la encarnación de su Hijo, para
mostrar al hombre el sentido de su existencia y lo sublime de su vocación.

3.- La Fe y la Razón: problemas, métodos, elementos de comunión,


particularidades de cada una.
Problemas:
La razón de hoy está limitada solo a los campos donde se puede usar la experimentación,
es decir que solo a través de la experimentación se puede llegar a conocer la verdad o la
falsedad con certeza decisiva. Por tanto, según él solo el tipo de certeza que deriva de la

60
sinergia de la matemática y del método empírico puede considerarse científica, de modo
que el método excluye el problema de Dios, presentándolo como un problema pre-
científico, por tanto existe una reducción del ámbito de la ciencia y de la razón. Prosigue
diciendo que, a la razón actual, las cuestiones de la religión y la ética ya no le interesan.

Actualmente la razón y la fe se encuentran desunidas y concibe la razón limitada a la


experimentación. De manera que es necesario que la razón y la fe se encuentren
nuevamente, y que se conciba la teología como una ciencia que se interroga sobre la
razón de la fe.

Métodos:
La fe y la razón han de ser conjugadas para dar una correcta interpretación de las
verdades, por ello se sirve de otras ciencias como la filosofía, antropología, sociología,
todo cuanto aporte al quehacer teológico.

La reflexión metodología que parte de la fe y la razón es a partir de la observación y


experiencia, por ello se partir de dos condiciones 1° que el entendimiento creyente
proceda de la observación atenta (contemplar) de los hechos que pertenecen a la fe, y
2°los acontecimientos observados se han comparar con los principios más generales
conocidos por la Revelación. Conjuga la razón y la fe desde una visión ascendente y
descendente.

Elementos de comunión:
 “La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva
hacia la contemplación de la verdad.” (proemio Fides et Ratio)
 Razón y fe están entrelazadas de una manera totalmente inmediata en todo acto de
fe, ya que incluso el don más libre de la revelación sólo puede ser recibido en el
horizonte de una determinada comprensión humana. Este conocimiento,
destacado con más precisión por la hermenéutica desarrollado en el siglo XIX

61
 La aceptación de la revelación por la razón puede tener lugar también en el plano
de una reflexión cuyo horizonte de comprensión parece estar más en consonancia
con la palabra divina
 La fe es portadora de una sabiduría necia (1 Cor 1,24), que rompe en la «razón»
de la cruz la pretensión de unos «sistemas máximos». Esto no significa renunciar
a la inteligencia de la fe, sino ir hasta el fondo de la responsabilidad apologética,
hasta aquel «dar razón» (1 Pe 3,15) que connota el hecho cristiano y que muestra
cómo la fe termina en el conocimiento (Jn 17, 3) de la revelación, cuya verdad
reivindica la fe como forma cognoscitiva.
 La fe como un acto global, en el que la razón y la fe se integran y completan
mutuamente: la razón evite que se haga daño a su actividad racional y la fe
permite a la razón una mirada más profunda. K. Rahner afirma que la fe permite
al hombre madurar las estructuras trascendentales que constituyen el horizonte
cognoscitivo y existencial del ser humano.

Particularidades:
La cuestión de la relación razón-fe se plantea en un doble nivel: dentro del nivel
específico de fe y razón y en el ámbito de sus relaciones tal como se han desarrollado en
la historia.

La fe: se considera como acto del hombre que compromete la globalidad de su


existencia en la apertura al acontecimiento de la revelación y que no puede aislarse de
todos los demás actos que forman la existencia. En este contexto, una fe no razonable
sería una no-fe, inadecuada a la estructura del ser humano.

La razón: se caracteriza por una capacidad de comprensión sistemática de la realidad y


por la posibilidad de la posesión cognoscitiva de la verdad. La cuestión de la relación fe-
razón parece como si se detuviera ante el dilema de la incompatibilidad entre la certeza
de la fe y la problematicidad de la razón, entre una forma de saber que no acepta que se

62
la ponga en crisis (la fe) y un saber dispuesto en línea de principio a poner en crisis sus
propios presupuestos.

4.- La fe y la razón en comunión con la revelación: soluciones y métodos.


La revelación tiene una estructura dialógica y personal. Es un encuentro dialógico entre
dos personas que hablan y se comunican entre sí, una (Dios) como autopresentación y la
otra (el hombre) como escucha obediencial. Es un diálogo profundo, vital; y no sólo
intercambio de conocimientos. Dios habla con el hombre para salvar al hombre y
hacerlo partícipe de su propia vida. Por eso la revelación es:

- Sobrenatural: No viene exigida por la naturaleza, ni es descubierta por la sola razón


y, ni siquiera al ser conocida se alcanza de lo contenido en ella evidencia racional. Pues
su origen y la posibilidad de conocerla es una invitación libre de Dios, una gracia.

- Antropológica: Se dirige a los hombres; ellos la transmiten, la formulan y la


interpretan. De ahí que la Sagrada Escritura sea un libro también humano. Y que la fe
sea indispensable como respuesta del hombre a Dios que lo invita.

5.- La apologética cristiana en la actualidad: verificación en la propuesta del


mensaje cristiano de salvación.
El mensaje de la fe ha quedado definitivamente constituido por la deposición de los
testigos y confidentes de Cristo; los apóstoles. Sin embargo, para que no se convierta en
una palabra sin eco, ese mensaje debe seguir estando tan vivo como el día de su
proclamación. El hombre del moderno tiene que sentirse afectado por la palabra de
Cristo tan vivamente como el judío, el griego o el romano del siglo I, ya que el proyecto
del evangelio es suscitar en la humanidad un diálogo que no acabará más que cuando
acabe la historia. “Hoy se hace necesario rehabilitar la auténtica apologética que hacían
los Padres de la Iglesia como explicación de la fe. La apologética no tiene por qué ser
negativa o meramente defensiva. Implica, más bien, la capacidad de decir lo que está en

63
nuestras mentes y corazones de forma clara y convincente, como dice San Pablo
“haciendo la verdad en la caridad” (Ef 4,15). Los discípulos y misioneros de Cristo de
hoy necesitan, más que nunca, una apologética renovada para que todos puedan tener
vida en Él.” (Documento de Aparecida, n. 229)

6.- Credibilidad de la revelación hoy: la propuesta de la fe revelada ante los


problemas culturales y sociales de la actualidad.
La revelación tiene un destino antropológico en la misma medida en que es luz que brota
del misterio divino, proyectada sobre el misterio del hombre. La grandeza del hombre
está en ser llamado a conocer a Dios y a compartir su vida. Para discernir la
especificidad de la revelación cristiana en su relación con el hombre, hay que partir por
tanto de la fuente de luz, de Cristo; y no de las tinieblas que hay que iluminar.

“El anuncio a la cultura implica también un anuncio a las culturas profesionales,


científicas y académicas. Se trata del encuentro entre la fe, la razón y las ciencias, que
procura desarrollar un nuevo discurso de la credibilidad, una original apologética [109]
que ayude a crear las disposiciones para que el Evangelio sea escuchado por todos.
Cuando algunas categorías de la razón y de las ciencias son acogidas en el anuncio del
mensaje, esas mismas categorías se convierten en instrumentos de evangelización; es el
agua convertida en vino. Es aquello que, asumido, no sólo es redimido sino que se
vuelve instrumento del Espíritu para iluminar y renovar el mundo.” (Papa Francisco,
exhortación apostólica Evangelii Gaudium, n. 132)

CRISTOLOGÍA
1.- Cristo Revelador del Padre: su puesto en el plan de Dios; toda la historia
recapitulada en él: el ungido del padre, el portador del espíritu, el primero, el
ultimo y el viviente, “en ningún otro hay salvación”
Cristo revelador del Padre: Su puesto en el plan de Dios:

64
Jesús ha mostrado que el gran misterio religioso del hombre consiste en reconocer a
Dios como Padre en el corazón de la propia vida. Dios es el gran misterio del hombre, "a
Dios nadie le ha visto jamás" —dice San Juan (1, 18)—. Y dice también: "El Hijo único
que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer". En efecto, Jesús es el gran
revelador, el mejor intérprete del Padre. Cada acontecimiento de su vida deja al
descubierto el rostro de Dios. Sólo Jesús pudo revelarnos definitivamente quién es
realmente Dios y sólo Él lo continúa haciendo: "Nadie conoce al Padre, sino el Hijo y
aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar" (Mt 11, 27). Se trata de un conocimiento vital
y salvador. Jesús, el revelador de Dios, funda su misión en las decisiones del Padre, que
se le van manifestando en el interior de los mismos acontecimientos: Mi alimento es
hacer la voluntad del Padre (Jn 4, 34; Lc 22, 42; Jn 14, 10-31). Jesús invita a todos a
abrirse como niños al plan de Dios (Mc 10, 15), un plan preparado desde toda la
eternidad y manifestado progresivamente en la historia humana, un plan que le devuelve
al hombre la confianza de que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le
aman (Rm 8, 28)

Recapitulación:

«Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él
no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3,16).

<<Dándonos a conocer el misterio de su Voluntad, Éste es el plan que había proyectado,


realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las
cosas del cielo y de la tierra>> (Ef 1,9-10)

Él es «cabeza suprema de la Iglesia, que es su Cuerpo», pero también el principio vital


de referencia del universo. El señorío de Cristo se extiende, por ello, tanto al cosmos
como al horizonte más específico que es la Iglesia. Cristo desempeña una función de
«plenitud» para que en él se revele el «misterio» (1, 9) escondido en los siglos y toda la

65
realidad realice --en su orden específico y en su grado-- el designio concebido por el
Padre desde la eternidad.

Ungido del Padre

A Jesús se le llama el Cristo (vocablo griego) o el Mesías (vocablo hebreo). Ambas


palabras significan “el ungido”. Él es el único ungido del Padre para ser Su
representante personal en todas las cosas relacionadas con la salvación del género
humano.

La consagración mesiánica de Jesús manifiesta su misión divina. "Por otra parte eso es
lo que significa su mismo nombre, porque en el nombre de Cristo está sobreentendido Él
que ha ungido, Él que ha sido ungido y la Unción misma con la que ha sido ungido: Él
que ha ungido, es el Padre. Él que ha sido ungido, es el Hijo, y lo ha sido en el Espíritu
que es la Unción" (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 3, 18, 3). Su eterna
consagración mesiánica fue revelada en el tiempo de su vida terrena, en el momento de
su bautismo, por Juan cuando "Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder" (Hch
10, 38) "para que él fuese manifestado a Israel" (Jn 1, 31) como su Mesías. Sus obras y
sus palabras lo dieron a conocer como "el santo de Dios" (Mc 1, 24; Jn 6, 69; Hch 3,
14).

Portador del Espíritu

En el Nuevo Testamento, como en el Antiguo, el Espíritu es la fuerza misma de Dios,


que actúa en los hombres, pero que no puede ser dominado por ellos. Es libertad
absoluta y fuente de libertad: «El viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes
de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu» (Jn 3, 8). Como
novedad, descubrimos que el Espíritu es constantemente puesto en relación con Jesús.
Está presente en su nacimiento y en su vida pública, en sus promesas y en su donación
pascual, hasta el punto de ser llamado «Espíritu de Cristo» (Rom 8, 9), «Espíritu de
Jesucristo» (Flp 1, 19), «Espíritu del Señor» (2 Cor 3, 17), «Espíritu del Hijo» (Gal 4, 6).

66
Es así que Jesús engendrado del Espíritu Santo, lleno de Espíritu Santo, guiado en el
Espíritu a través del desierto para vencer a Satanás, ungido por el Espíritu para el
ministerio de evangelizar a los pobres y liberar a los cautivos, no sólo es el portador del
Espíritu (Lc 4,18), sino también el que lo comunica a los suyos, es él quien envía la
promesa del Padre (Lc 24,29); es Cristo resucitado quien tras recibir una nueva efusión
del Espíritu lo derrama sobre los apóstoles (Hch 2,33). Durante el tiempo del ministerio
de Jesús, es él solamente quien recibe el Espíritu, o quien está lleno de él. Sólo vendrá
sobre los apóstoles después de la Pascua, como cumplimiento de la promesa.

Primero y último de los vivientes:

Cristo Jesús es nuestra esperanza (1 Tim 1,1). Vino a mostrarnos el Amor del Padre,
venciendo a la muerte. Venció a las tinieblas, a la mentira, al odio. Venció al miedo.
Triunfó del pecado. Y ahora, resucitado, “está en presencia de Dios, a favor nuestro”
(Heb 9,24). De la fe firme en él brota una esperanza inquebrantable, incapaz de
desengañarnos (Rom 5,4). Con la victoria de nuestro hermano Jesús, se nos abre “un
consuelo eterno y una esperanza feliz” (2 Tes 2,16-17).

«Él es también la cabeza del cuerpo, de la Iglesia: Él es el Principio, el Primogénito de


entre los muertos, para que sea él el primero en todo, pues Dios tuvo a bien hacer residir
en él toda la plenitud, y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando,
mediante la sangre de su cruz, los seres de la tierra y de los cielos» (Col 1, 18-20).

<<Dios lo resucitó de entre los muertos de forma que nunca más pueda morir>> (Hch
13,34): Toda la esperanza de los cristianos se fundamenta en el triunfo de la resurrección
de Jesús, pues ella confirma y corona la obra realizada durante toda su vida. Es la prueba
más evidente de la verdad de su enseñanza, y, por consiguiente, de su divinidad y su
salvación. Si Jesús no hubiera resucitado, los apóstoles nunca se hubieran animado a
seguir adelante con la obra que él empezó. Pero la fe en el Resucitado les dio fuerzas
para ir a hablar de él hasta los confines de la tierra. Tenían fe en que Jesús resucitado
está a la derecha del Padre intercediendo por nosotros.
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2.- Jesús el Cristo: verdadero Dios y verdadero Hombre; progreso y
gradualidad de la conciencia de sí y su misión.
Verdadero Dios y verdadero hombre:

El acontecimiento único y totalmente singular de la Encarnación del Hijo de Dios no


significa que Jesucristo sea en parte Dios y en parte hombre, ni que sea el resultado de
una mezcla confusa entre lo divino y lo humano. Él se hizo verdaderamente hombre sin
dejar de ser verdaderamente Dios. Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. La
Iglesia debió defender y aclarar esta verdad de fe durante los primeros siglos frente a
unas herejías que la falseaban. (CEC 464)

El primer acontecimiento de la historia de Jesús, el hacerse hombre el Verbo, se sitúa a


la vez en la eternidad y en el tiempo. Y hay que verlo también desde la perspectiva
intratrinitaria, que, constituida como relación de amor entre el Padre, el Hijo y el
Espíritu, también la encarnación ha de entenderse como una dilatación del amor divino.
El Nuevo Testamento enseña que el motivo del rebajamiento de Dios al encarnarse en la
humanidad del Hijo, es triple:

o El Verbo se hizo carne por un amor al Padre que rebasa toda comprensión
humana y que se revela en una actitud de total obediencia.
o También se encarnó por amor a los hombres, se despojó de su riqueza
haciéndose pobre para enriquecer a los hombres convertidos en hermanos
suyos.
o Se hizo hombre para revelar del modo más concreto el amor que el Padre
profesa a la humanidad pecadora.

Si el Verbo se hubiese manifestado con la gloria divina, el hombre, que es finito, no


hubiera podido entender su testimonio; si el Verbo no se hubiese manifestado en el
rebajamiento de la cruz, el hombre, que es pecador, no hubiera entendido nunca la
ternura del amor que Dios le profesa.

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Progreso y gradualidad de la conciencia de sí y su misión.

El misterio de la presentación de Jesús en el templo, su significado; el misterioso


hallazgo de Jesús a los doce años en el templo de Jerusalén, que presenta el primer
testimonio de la conciencia de Jesús sobre su filiación divina.

El bautismo de Jesús tiene un primer valor de vocación profética (su vida no le


pertenece, está totalmente al servicio del mensaje de salvación que anuncia), por tanto
supone una consagración especial de Jesús, una unción del Espíritu Santo, que le
capacita para el ministerio de la palabra y para el sacrificio de sí mismo a que está
destinado.

La trasfiguración de Jesús, sólidamente atestiguado este episodio. Siendo la intención


teológica de los relatos, la de manifestar la identidad de Jesús. La gloria de Dios, que
está oculta en el hombre de Nazaret, en el maestro que enseña a las multitudes, se
manifiesta en el Tabor, revelando que Jesús es el Hijo único de Dios, el Hijo predilecto,
o sea el Hijo único. Pero, además, es el profeta definitivo, al que es preciso escuchar
porque la aceptación de su palabra es discriminante (Mt. 17, 5)

Cristo entendió su misión como la del siervo paciente de que habla Isaías, y numerosos
episodios de su vida, como las controversias sobre el sábado, las acusaciones de estar
endemoniado, el abandono por parte de las multitudes y de los discípulos, le prepararon
ciertamente al choque final con las autoridades político-religiosas.

3.- La confesión originaria de la “singularidad” de Cristo: primeras


confesiones de fe y desarrollo del “Credo cristológico”
Las fórmulas de carácter cristológico resaltan lo específico de la fe cristiana en
continuidad y discontinuidad con su trasfondo judío, reconociendo a Jesús de Nazaret
como aquel en quien se han cumplido las expectativas mesiánicas y se ha hecho realidad
la salvación de Dios. En su configuración más sencilla, son homologías, aclamaciones
de Jesús bajo tres designaciones distintas: Señor (lCor 12,3; 16,22; Flp 2,11; Rom 10,9),

69
Cristo (He 2,36; Un 2,22), Hijo de Dios (He 8,37; Heb 4,14; Mt 16,16; Jn 1,29). Estas
aclamaciones sencillas se amplifican en formulaciones centradas en la muerte y
resurrección de Cristo; más o menos estereotipadas, incluyen referencias a la
encarnación y a la vida terrena de Jesús y vienen a decir: Cristo es el crucificado,
resucitado por Dios, en favor nuestro y para nuestra salvación (Rom 1,3s.; 4,24s.; 8,11;
10,9; l Cor 6,14; 15,3-5.14s.; 2Cor 4,13s.; Col 2,12; lTes 1,10; Gál 1,1; 4,4). Es lo
mismo que dicen algunos himnos cristológicos que podrían considerarse como fórmulas
de fe ampliadas, estructuradas rítmicamente, usadas en las celebraciones litúrgicas y
orientadas a que toda la comunidad termine aclamando a Jesús como el Señor de la
creación entera (1Tim 3,16; F1p 2,6-11).

Símbolo de Nicea-Constantinopla. Representa un estilo de credos válidos para la


cristiandad entera, y es el resultado de dos concilios ecuménicos, el de Nicea I (325) y el
de Constantinopla 1(381). Ambos constituyen un momento clave en la historia del
dogma cristiano y en el establecimiento de la fe ortodoxa en el Dios de Jesucristo. La
preocupación fundamental del símbolo de Nicea era garantizar inequívocamente la
divinidad de Jesucristo frente a las negaciones arrianas (DS 125); pero, por ello mismo,
al fijar la fe cristológica, influirá decisivamente también en la doctrina trinitaria. Nicea
quiere dar una explicación de Jesucristo como unigénito de Dios, precisando que el
engendramiento del Hijo equivale a su procedencia de la «sustancia (ousía) del Padre».
Con esta precisión se quiere trascender el ámbito de lo creatural y reconocer al Hijo en
su filiación divina.

4.- Cristo en el misterio de su muerte y de su glorificación: valor y conceptos


interpretativos de la muerte de Cristo.
La muerte de Jesús es presentada con un significado más profundo que el de modelo de
fidelidad a la misión y de esperanza. El Hijo del hombre entrega su vida como «rescate
de muchos» (Mc 10,45; Mt 20,28). Y, sobre todo, en las fórmulas de la institución de la
Eucaristía, con evidente alusión a la muerte de Jesús, se dice que es «por muchos» (Mc

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14,24; Lc 22,19), «por vosotros» (Lc 22,20) o «para el perdón de los pecados» (Mt
26,28), formulaciones que se repiten de diversas maneras en otros textos del NT. Es,
pues, un convencimiento de las primeras comunidades que pudo tener su base en
alusiones que el mismo Jesús hiciera durante su vida buscando el sentido de su muerte.
Con todo, es cierto que las consideraciones más teológicas de la muerte de Jesús se han
desarrollado más en los demás escritos del Nuevo Testamento que en los Evangelios
Sinópticos.

Interpretaciones:

 Jesús como el Redentor: encarnación = redención. Salvación de la humanidad


 Sacrificio expiatorio: (Is 53,8-9)
 Redención y rescate: Triturado por nuestras iniquidades
 Satisfacción sustitutivo: Reflexión de Tertuliano y San Agustín. El hombre
pecador destruye el orden del mundo, por ello hace falta que ese orden sea
reestablecido con una satisfacción condigna
 Cristo liberador universal de la humanidad: en solidaridad

La muerte de Jesús es la prueba más tangible del amor de Dios por los seres humanos
reales, tal como son y viven en este mundo. Tal puede ser una primera interpretación del
«por nosotros, por todos» de las fórmulas aludidas. Una cierta superación del pecado
tiene lugar en la muerte de Cristo y ello puede entenderse como una especificación del
amor divino cuyo primer efecto es eliminar lo que en el ser humano se opone a Dios.

5.- Significado de la glorificación y unidad de los varios momentos:


Resurrección, Ascensión, Pentecostés y Parusía.
Resurrección:

La resurrección de Cristo no solo es un hecho absolutamente cierto para la fe sino


también un acontecimiento sólidamente atestiguado en la historia y en los relatos
bíblicos (Mt 28; Mc 16; Lc 24; Jn 20). La resurrección de Jesús de la muerte no apunta
71
en modo alguno a una vaga supervivencia espiritual sino a la vuelta a la vida de la
humanidad entera de Cristo, de su alma y de su cuerpo; se presenta como la conclusión
perfecta de la muerte en cruz, que descubre su recóndito significado y muestra la muerte
como ofrenda sacrificial, inspirada por amor, que el Padre acepta y ratifica justamente
resucitando a Jesús. De siervo que sufre, Jesús exaltado ahora y proclamado Mesías
glorioso y Señor. La resurrección de Jesús es la clave interpretativa de su muerte, y
además ilumina toda su vida. Con la resurrección, Jesucristo se convierte en cabeza de la
Iglesia, que es fundada en pascua.

«Si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación carece de sentido y vuestra fe lo


mismo. Además, como testigos de Dios, resultamos unos embusteros, porque en nuestro
testimonio le atribuimos falsamente haber resucitado a Cristo» (1 Co 15,14s). San Pablo
resalta con estas palabras de manera tajante la importancia que tiene la fe en la
resurrección de Jesucristo para el mensaje cristiano en su conjunto: es su fundamento.
La fe cristiana se mantiene o cae con la verdad del testimonio de que Cristo ha
resucitado de entre los muertos.

Es así que el mismo Pablo sostiene su testimonio: <<Porque ante todo les transmití a
ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las
Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras>> (1 Co
15,3-4)

AFIRMACIÓN CONFIRMACIÓN CONFIRMACIÓN DE


CENTRAL TEOLÓGICA EXPERIENCIA

Murió Según las Escrituras Fue sepultado

Resucitó Según las Escrituras Se apareció

Ascensión:

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El relato de la ascensión de Cristo (Hch 1, 1-14) es una parte del kerygma de Lucas
acerca de la glorificación del Señor y por ello debe ser considerado en el contexto total
de la teología neotestamentaria de la glorificación. En Mt y Pablo la resurrección y
glorificación constituyen una unidad: la resurrección de Jesús por obra del Padre es a la
vez su inserción en el poder regio como Señor, a quien se le ha dado todo poder en el
cielo y en la tierra (Mt 28, 18) (resurrección de Jesús). La teología de Juan señala ya la
crucifixión como glorificación (3, 14; 8, 28; 12, 32s) y hace así que la cruz aparezca en
un doble sentido misterioso como el trono real de Cristo, desde el cual él ejerce su poder
cósmico y atrae a los hombres hacia sí.

La dimensión de Dios es el Cielo que por lo mismo constituye la meta hacia lo alto del
Resucitado. La ascensión es la vuelta definitiva a la dimensión escatológica, en la que ya
ha entrado con la resurrección gloriosa, se trata de la vuelta del resucitado a sí mismo, a
su verdadera dimensión y peculiaridad. Este misterio remite a la Iglesia como criatura
del espiritu y a su dimensión misionera. Por tanto, la ascensión no debe considerarse
como una ausencia momentánea de Cristo con relación al mundo. El «sentarse a la
derecha del Padre», de que habla la Escritura (Hch 2, 33; 5, 31; 7, 55; Rom 8, 34; Ef 1,
20; Col 3, 1), significa más bien la participación del hombre Jesús en el poder regio de
Dios y, consecuentemente, su presencia soberana en el mundo y entre los suyos (cf. Mt
28, 20)

Pentecostés:

Pentecostés (Hch 2,1-13), con la efusión del Espíritu, es el cumplimiento del


acontecimiento pascual. En efecto, en el discurso que ilustra el don del Espíritu, liga
muy estrechamente la Pascua, la Ascensión y Pentecostés: «A este Jesús Dios le resucitó
(...), y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre en el Espíritu Santo
prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís» (2, 32-33). Como veremos, la
comprensión de Pentecostés como cumplimiento del acontecimiento pascual. Por tanto
Pentecostés manifiesta claramente la eficacia esa efusión otorgando el don del espíritu

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más plenamente a la Iglesia entera que es poder santificador, el espíritu se manifiesta
como alma de la Iglesia, como el corazón de aquel cuerpo misterioso formado por todos
los creyentes del que Cristo es la cabeza. Él es el que suscita los carismas. Finalmente,
Pentecostés revela de forma concreta todo el alcance de la misión que Jesús ha
confiado a los suyos el día de la Ascensión, con Pentecostés se inaugura además aquel
reino de Dios del que Jesús había hablado veladamente en el momento en que estaba
para ascender al Cielo. La Iglesia se presenta como las primicias del reino como el
camino ordinario querido por Cristo para introducir a los hombres en la comunión con
Dios.

Parusía:

Esta palabra se deriva del griego pareimi que significa estar presente o llegar.
Antiguamente el helenismo utilizó esta palabra para referirse a la manifestación en la
tierra de las personas divinas. En el Nuevo Testamento se utiliza la palabra Parusía en su
acepción técnico-religiosa, designando con ella el advenimiento de Cristo al final de los
tiempos; así es como la Parusía se encuentra asociada con el fin del mundo en Mt
24,3.27.39; 3n 1 Tes 2,19 y 3,13; en 2 Tes 2,1.8 y en 2 Pe 3,4.12. También se la
encuentra relacionada con la resurrección en 1 Tes 4,15 y 1 Cor 15,23, y con el juicio
final en 1 Tes 5,23; Sant 5,7.8 y en 1 Jn 2,28, pero la mejor descripción de este término
lo da san Pablo en 1 Tes 4,13-18.

La Iglesia primitiva encontró la promesa de la segunda venida de Jesús en el evangelio


según San Juan que dice: "Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os
tomaré conmigo" (14,3); y también: "Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro
poco me volveréis a ver" (16,16), o un poco más adelante: "También vosotros estáis
tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón" (16,22).

Por ello se ha de comprender que parusía es la manifestación espléndida de la gloria de


Cristo y la revelación completa de su misterio, tanto en el mismo Jesucristo como en
quienes esperan y aman la Epifanía del Señor.
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REFLEXIONES ACTUALES SOBRE LA TRINIDAD

Noción y realidad
En Dios hay dos procesiones divinas inmanentes.

Procesión significa que una cosa se origina de otra. Hay que distinguir entre procesión
hacia fuera (processio ad extra o pr. transiens) y procesión hacia dentro (processio ad
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intra o pr. immanens), según que el término de la procesión salga fuera del principio o
permanezca dentro de él. De la primera forma proceden de Dios en cuanto causa primera
todas las criaturas; de la segunda, proceden el Hijo y el Espíritu Santo en el seno de la
Trinidad. Procesión divina inmanente designa el origen de una persona divina de otra
por la comunicación de la esencia divina numéricamente una.

Los símbolos de fe nos hablan de dos procesiones inmanentes en Dios: la generación del
Hijo y la procesión del Espíritu Santo; Estas dos procesiones son la razón de que se den
en Dios tres hipóstasis o personas realmente distintas. El término «procesión» se deriva
de la Sagrada Escritura ; Jn 8, 42 : “Yo he salido de Dios” (Ego ex Deo processi) ; Jn 15,
26: “...el Espíritu de verdad, que procede del Padre” (Spiritum veritatis, qui a Patre
procedit). Como se deduce por el contexto, ambos pasajes no se refieren a la procesión
eterna del Hijo y del Espíritu Santo, sino a su misión temporal al mundo. Pero la misión
temporal es signo de la procesión eterna.

La segunda Persona Divina procede de la primera por generación y guarda


con ella la relación de Hijo a Padre.
Según testimonio de la Sagrada Escritura, la primera persona y la segunda guardan entre
sí, respectivamente, relación de verdadera y estricta paternidad y filiación. El nombre
característico que la Biblia aplica a la primera persona es el de Padre, y el que aplica a la
segunda es el de Hijo. La Sagrada Escritura precisa más designando al Padre como
“propio padre” (Jn 5, 18) y al Hijo como “propio Hijo” (Rom 8, 32), como “Hijo
unigénito” (1 Jn 4, 9), como “Hijo amado” (Mt 3, 17; 17, 5),

como “Hijo verdadero” (1 Jn 5, 20).

La procesión de la tercera persona, habida cuenta del nombre propio bíblico


de ésta, se llama espiración (pneusys, spiratio).
El Espíritu Santo, según la Sagrada Escritura, no es solamente el Espíritu del Padre (Mt
10, 20: “El Espíritu de vuestro Padre será el que hable en vosotros), sino también el

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Espíritu del Hijo (Gal 4, 6: “Dios envió el Espíritu de su Hijo a vuestros corazones”), el
Espíritu de Jesús (Hch 16, 7: “El Espíritu de Jesús no se lo permitió”), el Espíritu de
Cristo (Rom 8, 9: “Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, ése no es de Cristo”), el
Espíritu de Jesucristo (Fil 1, 19 : “...por la ayuda del Espíritu de Jesucristo”.

Que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo como de un solo y único principio y
por medio de una única espiración, se deduce de Jn 16, 15: “Todo lo que tiene el Padre
es mío”. Por tanto, si el Hijo, por razón de ser engendrado eternamente por el Padre,
posee todo lo que el Padre posee (exceptuando la paternidad y la carencia de origen, que
no son comunicables), entonces poseerá también, necesariamente, su virtud espirativa y
con ella su carácter de principio con respecto al Espíritu Santo.

Misiones
Al Padre se le asigna la Creación, el decreto de participación de la vida divina, el
llamamiento a ser hijos, el envío del Hijo y del Espíritu Santo, el inicio de la salvación,
el hacer partícipe de la misión del Hijo a María, a los obispos, a los sacerdotes,
religiosos y laicos. El Padre es el término y fin de la acción de Cristo y del Espíritu.

Al Hijo se le asigna la revelación del Padre y su descubrimiento a los hombres, de


inaugurar su Reino, de rescatar y transformar a los hombres, de ser su Cabeza, de dar el
don del Espíritu, su realeza, sacerdocio, profetismo; y de conducir a los hombres al
Padre.

Al Espíritu Santo se le asignan las acciones propias en la salvación: produce la unidad


y la caridad en la Iglesia y entre los cristianos de diversas confesiones, hace contemplar
y saborear el plan de Dios, distribuye dones y ministerios en la Iglesia, conduce y guía al
Pueblo de Dios, santifica a los cristianos, ordena por medio de los obispos el gobierno
de la Iglesia, configura con Cristo, hace testigos.

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Relaciones
El Dios, que Jesús nos ha revelado, no es solitario ni cerrado en sí mismo: es el Dios que
es don en sí mismo y se nos da a nosotros, el Dios que es amor. Como asevera la
primera carta de Juan, “en esto se manifestó el amor de Dios por nosotros, en que Dios
envió al mundo a su Hijo unigénito, para que tengamos vida por medio de Él. En esto
consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y
envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados… Y nosotros hemos
conocido y creemos el amor que Dios nos tiene. Dios es amor; quien permanece en el
amor, permanece en Dios y Dios, en él” (1 Juan 4, 9-10. 16).

El amor es el conducto que nos lleva a conocer al Dios de Jesús: “Quien no ama no
conoce a Dios, porque Dios es amor” (1 Juan 4, 8). Desde siempre, Dios es amor: es
aquel que ama; aquel que es amado e intercambia el amor; es, en persona, el vínculo que
une a quien ama y a quien es amado. Escribe san Agustín: “Las personas divinas son
tres: la primera, que ama a la que de ella nace; la segunda, que ama a aquella de la que
nace; y la tercera, que es el mismo amor” (De Trinitate 6, 5, 7). Estos tres son uno: no
tres amores, sino un único, eterno e infinito amor, el único Dios que es amor.

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83
ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA

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Terminología y noción de antropología teológica:
Entendida como un intento reflejo del hombre por alcanzar la comprensión de sí mismo,
a través de la revelación.

Estudio del hombre su origen, naturaleza, caída y redención; a partir de la revelación,


desde la Sagrada Escritura, visión Cristiana. Es una visión clara de Dios al hombre.

La antropología teológica realiza un discurso razonado sobre el hombre, pero viéndolo


en relación con Dios Creador y redentor, revelado en Jesucristo, las ve al hombre en
referencia a Dios, las contempla a la luz de Dios.

CV II la antropología teológica, basada sólidamente en la Palabra de Dios y plena


correspondencia con las exigencias de la vida eclesial de hoy. Los textos principales
son: LG 2, 40; DV 2; AG 7 especialmente GS 12-39

Gaudium et Spes # 3 hallamos el esbozo más completo de Antropología Teológica “Es,


por consiguiente, el hombre, pero el hombre todo entero, cuerpo y alma, corazón y
conciencia, inteligencia y voluntad”.

Estudia, sobre todo, al hombre elevado por la gracia, caído por el pecado y restaurado
por la redención.

Fundamentos doctrinales.
El hombre en su condición creada, en su primordial vocación a la amistad con Dios, su
caída en el pecado, ascensión laboriosa y gratuita la unión con Cristo, en quien
reconciliado con el Padre, puede ir creciendo hasta la plenitud de la escatología

El hombre creado a imagen de Dios: revelación y reflexión teológica;


Hay varios textos en la Sagrada Escritura en la que aparece el hombre como imagen de
Dios. Van unidas la decisión creadora de Dios y la bendición. Dios crea, bendice y sitúa
al hombre en el mundo y con eso corona la creación.

85
Gen 1: lo que nos transmite sobre la creación del hombre es que Dios los crea porque
quiere y lo crea al final, a modo de coronación de su obra creadora. De este texto se
desprenderán tres importantes puntos:

a. El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios.


b. Hay un mandato para el dominio.
c. Fecundidad.

El hombre procrea imágenes de Dios. En estos tres puntos encontramos un especial


paralelismo con los tres desórdenes que se dan en el hombre:

a. soberbia de la vida
b. concupiscencia de la vista
c. concupiscencia de la carne.

Gen 3: En este segundo relato de la creación el hombre hemos de destacar cuatro


aspectos:

a. El hombre es creado tanto del barro de la tierra como de algo divino.


b. El paraíso es el ornato del hábitat del hombre. Está el árbol de la vida como
símbolo de la inmortalidad terrena.
c. La mujer es creada para acompañar al hombre en su soledad originaria.
d. Se expresa la naturaleza del pecado. Por tanto queda deteriorada la imagen de
Dios, el dominio y la fecundidad.

Textos sapienciales: insisten en la cuestión de la dignidad. Sir 17,3: el hombre se parece


a Dios porque domina sobre el mundo; Ab. 2, 23; Dios hizo al hombre incorruptible
porque es de su misma naturaleza; Ab. 9,1 y 10,1: Oraciones de Salomón, Dios hizo al
hombre para dominar.

En el Nuevo Testamento: se pone de manifiesto que Cristo es imagen de Dios


invisible y esplendor de su sustancia. Cristo es imagen del Padre. Estamos llamados a
ser uno con Cristo y seremos semejantes a Él, porque le veremos tal cual es.
86
La concepción teológica de imagen de Dios es diferente de estos modos de ver al
hombre como imagen de Dios. El hombre imagen de Dios quiere decir, que el ser
humano se parece a Dios, y sólo el hombre es capaz de conocerle a Dios y amarle. El
hombre en cuanto imagen de Dios se da en el conocimiento y en el amor humano, dos
facultades que Dios tiene. Bajo la luz de alcanzar a Dios, de perfeccionar por la ayuda de
la gracia santificante, el hombre se acerca más a Dios, se parece más a Dios. El hombre
va recorriendo un camino de santificación con Dios.

El hombre según Génesis (iasar, hast, baráh); el ser humano y su dignidad


creatural;
El Vaticano II GS # 12 al abordar el tema de la dignidad de la persona humana,
comienza proclamando al hombre “centro y cima de la creación”

Se hace eco del Génesis que, en relato de la creación, pone en labios de Dios una
expresión enfática y elocuente “Hagamos al hombre …”y atribuye a Dios una acción
directa y especial, no empleada con los animales (Gn 2,7)

El hombre es el único ser a quien Dios puede tratar de “tu”, darle preceptos y sanciones
(Gn3ss)

La imagen de Dios, parece indicar a un ser capaz de dialogar con Dios, es decir, de
entrar en relación “Personal” con Él, relación de conocimiento y de amor, relación que
supone una llamada y responder a ella mediante un compromiso libre. Esta capacidad
de dialogo implica la constitución espiritual del hombre.

El hombre caído por el pecado; teología del pecado original; consecuencias


del estado de naturaleza caída.
El hombre quiere elevarse por encima de su Creador. Así se quebró la relación
inmutable con Dios. Esto tiene consecuencias significativas para el género humano hasta
el día de hoy.

87
Adán es, asimismo, el arquetipo de todos los pecadores. Lo es por los móviles que lo
llevaron a pecar, por su conducta en condición de pecador y también por la
imposibilidad de hallar una solución después de la caída.

El pensamiento decisivo de transgredir un límite dado por Dios está contenido en la


tentación: “[...] seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gn. 3:5). No querer tener a
un Dios por encima de uno, sino ser uno mismo (un) Dios, no respetar más los
mandamientos de Dios, sino hacer lo que apetece la propia voluntad y lo que se tiene
ganas, son móviles de conductas pecaminosas.

La pecaminosidad de todos los hombres es presentada en el Génesis con un crecimiento


vertiginoso de los pecados en el género humano: Caín, contrariando el consejo y la
exhortación de Dios, se levanta contra su hermano y lo mata (Gn. 4:6-8). Más y más van
aumentando con el paso del tiempo los pecados de los hombres, clamando al cielo, y
Dios responde a ello con el diluvio (Gn. 6:5-7 y 17). Incluso después de ese juicio
divino, la humanidad sigue en desobediencia y osadía frente a su Creador.

El Apóstol Pablo escribe sobre este fenómeno de la pecaminosidad de todos los hombres
después de la caída en el pecado y de la muerte espiritual que resultó de ella: “Por tanto,
como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la
muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Ro. 5:12).

La caída en el pecado trajo cambios en la vida de los hombres, cambios que ellos no
pueden volver atrás. El miedo los distancia de su Creador, cuya proximidad ya no
buscan, sino que se quieren esconder de Él (Gn. 3:8-10). Esto también trae perjuicios en
la relación de los hombres entre sí (Gn. 3:12), así como en la relación de los hombres
con la creación. A partir de ese momento el hombre conserva la vida penosamente, y al
final quien fue tomado de la tierra volverá al polvo (Gn. 3:16-19). El hombre ya no
puede regresar a la condición de no tener pecados.

88
Adán y Eva transmitieron a su descendencia la naturaleza humana herida por su primer
pecado, privada por tanto de la santidad y la justicia originales. Esta privación es
llamada "pecado original".

Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana quedó debilitada en sus
fuerzas, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al dominio de la muerte, e inclinada al
pecado (inclinación llamada "concupiscencia").

La victoria sobre el pecado obtenida por Cristo nos ha dado bienes mejores que los que
nos quitó el pecado: "Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia" (Rm 5,20).

"Los fieles cristianos creen que el mundo [...] ha sido creado y conservado por el amor
del Creador, colocado ciertamente bajo la esclavitud del pecado, pero liberado por Cristo
crucificado y resucitado, una vez que fue quebrantado el poder del Maligno..." (GS 2,2).

La fuente y la comunicación de la Gracia: don de Dios en la historia; don del


Espíritu y filiación divina; presencia de la Trinidad en el ser humano; la
gracia, la justificación y la predestinación: síntesis doctrinal
Gracia se refiere al dinamismo de Dios, tanto en el ámbito de la creación como en la
historia de la salvación del hombre caído, dirigido a producir en la criatura humana la
apertura a la entrada elevadora y salvadora de Dios en histórica del hombre, para dar
posteriormente lugar, escatológicamente, al acceso del hombre a la plena comunión con
el Dios uno y trino (LG 2).

La gracia es, por consiguiente, el modo con que Dios escoge hacer partícipe de su
esencia íntima al hombre.

Para ello la gracia divina modela la naturaleza humana en plena conformidad con los
deseos de Dios. El Antiguo Testamento se presenta como la forma preparatoria de la
intervención de Dios (Gn 1-3; 12,lss) a través de las etapas de la historia de Israel. A
partir de la historia de los patriarcas, Dios establece vínculos de alianza cada vez más
profundos con el hombre, que culminan en el nacimiento de Israel como pueblo liberado
89
de la esclavitud, dotado de dignidad, identidad y porvenir (Éx 3; 33,19; etc.) y en el
pacto de mutua fidelidad que Dios establece con él (Éx 34,6), en donde él se manifiesta
al conocimiento del hombre dándole la ley de la existencia.

En el Nuevo Testamento está muy difundido el tema de la gracia, en cuanto que


finalmente se ha cumplido la promesa del Antiguo Testamento: ha llegado el liberador
escatológico.

No uno de tantos enviados, sino Dios mismo ha hecho su entrada en la condición


humana para cambiar substancialmente su naturaleza y su dirección. El término gracia
está presente en Lucas y en Pablo, pero su contenido es un tema que recorre todo el
Nuevo Testamento. La cima de esta tematización de la gracia es la narración de la
pasión y muerte sacrificial de Cristo. Pablo indica en el misterio pascual de Cristo el
contenido de la gracia (Rm 8,32) y señala en la persona del propio Cristo la forma
esencial y definitiva de la misma (2 Cor 13,13).

La justificación constituye el momento específico de lo que suele llamarse apropiación


por parte del hombre de la Redención objetiva realizada por Cristo. Es lógico que la
justificación recoja y sintetice muchos hitos que marcan la historia de la salvación,
poniendo de relieve la intervención de Dios en esa historia y la libertad del hombre.

1. La justicia del hombre es una participación creada en la misma justicia de


Dios. Pablo ha comprendido perfectamente que el hombre no puede
alcanzar por sí mismo la justificación. Hay en él una fuerza de pecado que
se la impide. Es más, San Pablo llega a la conclusión de la impotencia del
hombre para justificarse partiendo de la consideración de Cristo redentor: si
es Cristo el que nos salva, no es la ley la que lo hace. Si nos salvara la ley,
Cristo sería inútil.
2. En consecuencia, la justificación sólo puede ser don divino. Es al Padre al
que debemos la iniciativa de concedernos su justicia y su salvación en
virtud de los méritos de Cristo.
90
3. La fe no es otra cosa que la aceptación de una justicia que nos viene de
fuera, como don. Decir justificación por la fe es lo mismo que decir
justificación por Cristo y no por nuestras fuerzas.
4. Esta fe por la que el hombre queda justificado es una fe que al mismo
tiempo supone la confesión de que Dios nos salva en Cristo y la entrega a
ese mismo Dios salvador. Es al mismo tiempo fe-confesión y fe-entrega
personal a Dios. Es una fe dinámica que obra por la caridad y que se
plenifica en la caridad; una fe que se hace coherente cuando conduce a
amar a Dios sobre todas las cosas guardando sus mandamientos.

Para Dios: la culminación perfecta de su gloria, extendida por todo el mundo (Rom 5,2)
por la obra de Cristo y del Espíritu en la Iglesia.

En la edad patrística la teología de la gracia seguirá substancialmente dos direcciones: la


occidental, típicamente agustiniana, de la gracia como iniciativa absolutamente primaria
de Dios, que actúa de manera autónoma, mientras que la participación del hombre es
sólo posterior (rigidez de posición, debida a la herejía pelagiana). Esta teología de la
gracia fue reelaborada en la época medieval por Tomás de Aquino y la gracia se expresó
como una realidad que se hace presente como cualidad añadida al alma humana
(habitus), cuyo dinamismo se va diferenciando lógicamente de manera admirable en
sucesivas distinciones respecto a Dios y respecto al hombre.

La escolástica posterior exagerando esta orientación, tenderá a una configuración


abstracta de la gracia, francamente desorientadora y criticada por la teología actual. Con
la teología luterana y en el debate teológico entre la escuela tomista y la molinista
surgieron duras polémicas sobre la gracia.

La orientación teológica, oriental, por el contrario, se muestra más propensa a ver la


gracia como una obra personal de los tres Sujetos de la Trinidad en el hombre: una
divinización progresiva del mismo realizada en la historia por obra del Padre, del Hijo y
del Espíritu. La finalidad de este dinamismo operativo (la gracia) es la entrada o
91
inhabitación de las tres Personas divinas en el hombre. El Magisterio teológico católico
ratificará en varias ocasiones, en contra de las herejías sobre la gracia, que ésta es
absolutamente necesaria a los creyentes, tanto para cumplir los mandamientos como
para resistir y evitar el pecado, dado que la voluntad humana está gravemente debilitada
por el pecado de origen (Dz 225-227,' 396). La persistencia de la libertad humana bajo la
gracia significa que ésta no la aplasta sino que la hace verdaderamente libre.

En la economía divina la gracia hace que los deseos más elevados del hombre coincidan
perfectamente con lo que Dios quiere, y esto representa para el hombre el mejor modo
posible de ser (Dz 238-248). Los decretos del concilio de Trento condenarán la
concepción de la gracia de los reformadores como extrínseca y superpuesta al hombre,
habiendo quedado la voluntad humana, totalmente destruida por el pecado original,
estática y pasiva (Dz 1554ss). Al contrario, la gracia tiene en Cristo su lugar personal e
histórico, pero que se actúa en la obra de santificación que el Espíritu Santo lleva a cabo
en la Iglesia, para extender y desarrollar históricamente, a nivel personal y comunitario,
la presencia de Dios Uno y Trino en el hombre, para dirigir luego toda la economía de la
gracia a su cumplimiento escatológico: la función íntima del misterio trinitario de Dios.

La filiación divina Galatas 4,5; 4,6 llegada la plenitud de los tiempos Dios envió a su
propio Hijo; 2° Pedro 1,4; Colosense 1,16

La justificados por Cristo 1° Timoteo 2,5

Justificados en la Encarnación Romanos 8,1, la justificación por Cristo y el hombre


pos la fe

El ser humano asistido por la gracia: la iniciativa de Dios en la elección y en


la vocación; la gracia que sana la libertad; la voluntad de Dios y la
cooperación humana en la justificación
Es don de Dios, es el don que Dios hace gratuitamente al hombre y que no es otra cosa
que él mismo. Al respecto la teología neo testamentaria nos dice: el Padre se nos ha

92
dado entregándonos al Hijo, cuya vida se nos comunica, mediante la efusión del Espíritu
Santo, para hacernos partícipes de la comunión vital intradivina. Vivimos en y de la vida
entregada de Jesucristo, lo que supone que, como él, comulgamos en la mimas
existencia trinitaria; a ella nos habilita el Espíritu, por quien podemos dirigirnos a Dios
como lo hacía su Hijo, es decir llamándolo Padre (Rm 8,15). El misterio de la gracia
increada, o de la auto comunicación de Dios al hombre, es el misterio de tres personas
divinas entregándose, cada una según su peculiaridad personal.

La gracia como transformación del ser humano: gracia creada


Es el efecto finito de la presencia infinita de Dios en el justo. Efecto a considerar no ya
como una cosa, sino como el nuevo modo de ser del hombre. Si la gracia increada es
Dios en cuanto que se da al hombre, la gracia creada es el hombre en cuanto que,
habiendo recibido ese don, es elevado y dinamizado por él. No se trata, pues ni de un
don distinto y sobreañadido a la auto comunicación de Dios, ni de una realidad distinta y
sobreañadida al ser del hombre, a la manera de un accidente yuxtapuesto a su esencia.
La gracia creada es el hombre nuevo, remodelado y recreado por la auto comunicación
divina.

ECLESIOLOGÍA

Los origines de la Iglesia en el Antiguo Testamento, a partir de la figura de


pueblo de Dios, y en el Nuevo Testamento, a partir del origen Trinitario de la
Iglesia
Para penetrar en el Misterio de la Iglesia, conviene primeramente contemplar su origen
dentro del designio de la Santísima Trinidad y su realización progresiva en la historia.

Un designio nacido en el corazón del Padre "El Padre eterno creó el mundo por una
decisión totalmente libre y misteriosa de su sabiduría y bondad. Decidió elevar a los

93
hombres a la participación de la vida divina" a la cual llama a todos los hombres en su
Hijo: "Dispuso convocar a los creyentes en Cristo en la santa Iglesia". Esta "familia de
Dios" se constituye y se realiza gradualmente a lo largo de las etapas de la historia
humana, según las disposiciones del Padre: en efecto, la Iglesia ha sido "prefigurada ya
desde el origen del mundo y preparada maravillosamente en la historia del pueblo de
Israel y en la Antigua Alianza; se constituyó en los últimos tiempos, se manifestó por la
efusión del Espíritu y llegará gloriosamente a su plenitud al final de los siglos" (LG 2).

La Iglesia, preparada en la Antigua Alianza La reunión del pueblo de Dios comienza


en el instante en que el pecado destruye la comunión de los hombres con Dios y la de los
hombres entre sí. La reunión de la Iglesia es por así decirlo la reacción de Dios al caos
provocado por el pecado. Esta reunificación se realiza secretamente en el seno de todos
los pueblos: "En cualquier nación el que le teme [a Dios] y practica la justicia le es
grato" (Hch 10, 35; LG 9; 13; 16).

La preparación lejana de la reunión del pueblo de Dios comienza con la vocación de


Abraham, a quien Dios promete que llegará a ser Padre de un gran pueblo (Gn 12, 2; 15,
5-6). La preparación inmediata comienza con la elección de Israel como pueblo de Dios
(Ex 19, 5-6; Dt 7, 6). Por su elección, Israel debe ser el signo de la reunión futura de
todas las naciones (Is 2, 2-5; Mi 4, 1-4). Pero ya los profetas acusan a Israel de haber
roto la alianza y haberse comportado como una prostituta (Os 1; Is 1, 2-4; Jr 2; etc.).
Anuncian, pues, una Alianza nueva y eterna (Jr 31, 31-34; Is 55, 3). "Jesús instituyó esta
nueva alianza" (LG 9).

El principio constitucional de la Iglesia a partir de Cristo.


Corresponde al Hijo realizar el plan de Salvación de su Padre, en la plenitud de los
tiempos; ese es el motivo de su "misión" (LG 3; AG 3). "El Señor Jesús comenzó su
Iglesia con el anuncio de la Buena Noticia, es decir, de la llegada del Reino de Dios
prometido desde hacía siglos en las Escrituras" (LG 5). Para cumplir la voluntad del

94
Padre, Cristo inauguró el Reino de los cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo
"presente ya en misterio" (LG 3).

"Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de
Cristo" (LG 5). Acoger la palabra de Jesús es acoger "el Reino". El germen y el
comienzo del Reino son el "pequeño rebaño" (Lc 12, 32), de los que Jesús ha venido a
convocar en torno suyo y de los que él mismo es el pastor (Mt 10, 16; 26, 31; Jn 10, 1-
21). Constituyen la verdadera familia de Jesús (Mt 12, 49). A los que reunió así en torno
suyo, les enseñó no sólo una nueva "manera de obrar", sino también una oración propia
(Mt 5-6).

Pero la Iglesia ha nacido principalmente del don total de Cristo por nuestra salvación,
anticipado en la institución de la Eucaristía y realizado en la Cruz. "El agua y la sangre
que brotan del costado abierto de Jesús crucificado son signo de este comienzo y
crecimiento" (LG 3 ."Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento
admirable de toda la Iglesia" (SC 5). Del mismo modo que Eva fue formada del costado
de Adán adormecido, así la Iglesia nació del corazón traspasado de Cristo muerto en la
Cruz (San Ambrosio, Luc 2, 85-89).

Configuración y organización de la Iglesia en los primeros siglos.

La autoridad en Iglesia, durante el siglo I, fue ejercida por los apóstoles mientras estos
vivieron. En Jerusalén, tal como cuenta el Libro de los Hechos, los Doce iban
resolviendo los problemas bajo la guía de Pedro. Éste gozaba ya desde el inicio de una
función preminente, y así lo vemos que visita las comunidades de Samaría (Hch 8,14) y
más tarde recorre las ciudades costeras de Lida, Jope y Cesarea (Hch 9,32-10,48).
Posterirmente es Pablo quien, tras su conversión, predica en Damasco y Antioquía, y se
lanza a una serie de viajes durante los cuales va fundando diversas iglesias locales:
Corinto, Tesalónica, Éfeso, etc. En todas ellas Pablo ejerce la autoridad apostólica, pero
para ayudarse consagra a Tito y Timoteo. Incluso les ordena que vayan consagrando a

95
otras personas dignas para ponerlas al frente, como obispos, de las comunidades. Tal fue
el encargo de Tito en Creta.

El hecho es que los apóstoles, queridos por Cristo como pastores con autoridad en el
seno de su Iglesia, consagraron a otros por medio de la invocación del Espíritu Santo y
la imposición de las manos, y éstos consagraron a otros.

En estas comunidades no todo era agua de rosas, como podemos ver por los problemas a
los que debía hacer frente san Pablo en sus cartas, e incluso surgían herejías como se
aprecia por las cartas de san Juan y por el libro del Apocalipsis. Pero había entre ellas la
conciencia de la unidad, de formar la Iglesia de quienes creían en Jesús y habían
recibido su Espíritu. Y de esta conciencia brotaba la búsqueda de la comunión.

La Iglesia como Misterio de la Lumen Gentium; nombres, figuras e imagines


de la iglesia; la Iglesia como sacramento de salvación
La Lumen Gentium (LG) es el documento principal del CV II, al que se ordena el resto
de documentos y del que reciben su sentido. En este documento queda reflejada la
conciencia propia de la Iglesia en su relación al misterio trinitario, al destino y palabra
de Jesús, a los hombres, a sus propias estructuras y fines. La Iglesia se mira y se
comprende por lo que es: un misterio de fe, obra de Dios Uno y Trino.

La LG pretende hacer una explicitación de la naturaleza y misión universal de la Iglesia.


Esencialmente, la Iglesia es la tradición de realidades divinas, que configuran la vida
humana, santificándola, iluminándola, cualificándola para una acción nueva en el
mundo, abriéndola al horizonte de Absoluto y confrontándola con el Futuro.

El documento no pretende ofrecer una eclesiología completa, ni resolver las cuestiones


debatidas entre teólogos. Lo que quiere es proponer el marco general para comprender
las realidades eclesiológicas fundamentales. Todo el CV II es fundamentalmente
eclesiológico. Como preocupación primaria está la voluntad de oír la palabra del

96
Evangelio, anunciarla creíblemente a todos los hombres y realizarla de manera ejemplar
en la propia Iglesia.

El CV II es, por tanto, un Concilio de la Iglesia sobre la Iglesia. La LG expone la auto


comprensión fundamental que ella tiene de sí misma, hacia adentro (naturaleza y vida
interna) y hacia fuera (relación y misión).

Figuras e imágenes de la Iglesia (LG 6). Red Lucas 5,1-10; Barca Juan 21,1-14;
Rebaño Ezequiel 34; Vid Juan 15,-8; Cuerpo de Cristo 1 Corintios 12,12; colosenses
1.18.24

Las presenta en cuatro grupos: Vida de los pastores. Juan compara a la Iglesia con el
rebaño (grupo), grey (personas) y aprisco o redil (lugar). Cristo es la puerta del aprisco,
el Buen Pastor, el que da la vida por sus ovejas, el que reúne a todas las ovejas en un
solo rebaño bajo un solo pastor. “Aunque son pastores quienes gobiernan las ovejas, es
Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta”. La Iglesia es el lugar de la comunión
al que se entra por Cristo.

Vida agrícola. San Pablo afirma: “vosotros sois agricultura de Dios” (1Cor 3,9).
También habla de las parábolas de la siembra, del grano de mostaza, de la cizaña y el
trigo. Todas ponen de relieve que la Iglesia crece y se encamina a su plenitud. Mateo
señala la parábola de la viña y Juan la de la vid y los sarmientos, en la quiere expresar
que en Cristo se da la comunión y que vivimos en la medida en que estemos unidos a Él,
el tronco. Es una interpretación de la conexión con el Misterio de Cristo.

En 1Pe 2,5 la Iglesia es un edificio espiritual hecho de piedras vivas, donde se ejerce un
sacerdocio Santo y se celebran sacrificios espirituales. Sois conciudadanos de los santos
y familia de Dios. De esta manera nos encontramos muy cerca de la idea de pueblo de
Dios.

Vida de familia. Ap 21 también se refiere a la Iglesia como novia, esposa inmaculada


del cordero inmaculado, la Jerusalén celestial que desciende del cielo. San Pablo

97
también la llama la “Jerusalén de arriba”. En Ef 15,22-23 San Pablo alude a la Iglesia
como Esposa, imagen que subraya una peculiar unión de amor entre Cristo y la Iglesia.

La Iglesia sacramento de salvación. «La Iglesia es en Cristo como un Sacramento»


(LG 1). No un sacramento más, sino en sentido analógico, a modo de un sacramento.

La esencia más profunda de la Iglesia consiste en ser signo e instrumento de la


comunión de vida de los hombres con Dios y entre sí.

El Dios que se revela y se comunica a través de un acto personal y libre, pide al hombre
la fe acompañada de una adhesión firme que involucra su total persona, estableciéndose
así una relación interpersonal entre Dios y los hombres. Fruto de esta relación es la
Gracia por la cual se actúa la salvación (LG 7). La Iglesia es fruto de la salvación.

La Iglesia es comunidad de los salvados, comunión de los santos. Está segura de que hay
una realidad de gracia y de santidad.

El aspecto visible de esta Iglesia está dado por la estructura jerárquica (Papa, obispos,
sacerdotes, diáconos, religiosos y el pueblo). (LG 8).

La estructura jerárquica y carismática de la Iglesia; el pueblo de Dios; la


jerarquía al servicio del pueblo de Dios.
Estructura: Lo orgánico en la Iglesia es la articulación sacerdotal de la Iglesia (la
Iglesia, pueblo sacerdotal). El Espíritu de Cristo se sirve de la estructura de la Iglesia
para hacerse presente en el mundo. LG 48: «La Iglesia de Jesucristo subsiste en la
Iglesia Católica». Esa Iglesia aparece en el mundo constituida y ordenada al modo de
una sociedad, pero no de cualquier sociedad.

La palabra estructura en sí misma se utiliza para designar lo que dice LG 8 («subsistit


in») al referirse a una realidad ordenada y constituida como sociedad. La Iglesia no es
una realidad invisible, sino una “comunidad sacerdotal orgánicamente estructurada”.

98
La palabra estructura quiere apuntar a la mutua interrelación dinámica de los elementos
que componen esa realidad que llamamos Iglesia; para entender cada realidad eclesial,
hay que entender las demás.

Esta estructura aparece configurada dinámicamente actual, y dada en estructuras


históricas. Ejemplos: la acción carismática del Espíritu Santo y la sucesión apostólica.

La colegialidad del ministerio ordenado es parte de su naturaleza, pertenece a lo esencial


de la Iglesia; Cristo quiso que los Doce constituyeran un colegio y que como tal tuvieran
sucesión. La Conferencia Episcopal o el concilio son manifestaciones históricas de esa
colegialidad. Son estructuras secundarias de un elemento constitutivo, de un elemento de
la estructura fundamental.

Carismas: La acción carismática del Espíritu Santo (elemento o dimensión de la


estructura fundamental de la Iglesia) se presenta en una de sus estructuras históricas
como la vida religiosa. Cuando se legitima por el derecho, se da una consistencia
jurídica a una realidad esencial de la Iglesia, en este caso, la acción del Espíritu Santo.

Momento originario: La Iglesia es una comunidad de personas que por el acto de fe en


Cristo son incorporadas a su cuerpo. No son simplemente personas que se reúnen y
posteriormente se organizan como cualquier institución, sino que desde el primer
momento la Iglesia es una asamblea organizada y estructurada, mínimamente, pero
organizada. No hay un momento multitudinario, sino que esta organización deriva de la
voluntad de Cristo.

Esta organización de personas tampoco es una yuxtaposición comunidad de personas–


estructura, sino que están estructuradas por vía sacramental y por acción del Espíritu
Santo.

- No hay Iglesia de la caridad e Iglesia del derecho, sino la misma Iglesia en ambas
dimensiones.

99
- Nunca se ha dado Iglesia sin estructura, de ahí que ambas sean movimientos o
dimensiones de una misma realidad.
- Ambas dimensiones son de origen divino.

La acción de la Trinidad está continuamente convocando y congregando a la Iglesia a


través de la acción sacramental y de la acción carismática. El que actúa es Cristo que
asocia al Espíritu Santo a su acción, realizándolo a través de la estructura visible de la
Iglesia.

Las personas concretas que forman la Iglesia son la estructura de la que se sirve el
Espíritu Santo para mantener la Iglesia, pero ellas no son independientes de la estructura
sino que forman parte de ella, son ella misma.

Cristo enviado por el Padre, envía al Espíritu Santo que por la palabra y los sacramentos
incorpora nuevos miembros a su Iglesia y a la vez los estructura o designa funciones
dentro de la Iglesia. La respuesta dada a esa acción sacramental es la fe.

Pueblo de Dios
Pueblo de Dios: Esta noción ayuda a profundizar en el misterio de la Iglesia de modo
que:

1. Une el AT con el NT, así el Nuevo Pueblo de Dios se entenderá como la


continuación del qahal Yahveh, comprendida tal novedad al margen de raza y
cultura.
2. Hay continuidad en las ideas de vocación y de elección. A un cuerpo no se
pertenece por voluntad propia, sino que se nace parte de ese cuerpo. Todos han
sido llamados y convocados a formar este pueblo, esta vocación resume la
antropología de la Iglesia.
3. Implica también la idea de Alianza, fundamental tanto en el AT como en la
Iglesia. Se requiere una respuesta de fe, obediencia y fidelidad. La Iglesia es
portadora de la Alianza y sacramento de salvación.

100
4. Muestra cómo la Iglesia tiene como finalidad la alabanza y la gloria de Dios al
igual que el qahal Yahveh del AT. Esta alabanza está ligada al desarrollo del
sacerdocio de Cristo en la Iglesia: testimoniar las maravillas de Dios.
5. Pone de relieve el sentido escatológico de la Iglesia.

A modo de síntesis, de ambas nociones, se puede afirmar que: La Iglesia es el nuevo


Pueblo de Dios, es decir, aquel que existe como Cuerpo de Cristo.

La jerarquía al servicio del pueblo de Dios


Si observamos atentamente Mt 28, 18-19: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la
tierra. Id pues y haced discípulos a todos los pueblos bautizándolos en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he
mandado.” entendemos que:

1. Cristo determina para su Iglesia una misión que consiste en continuar su obra.
2. Para ello participa sus propios poderes, aquellos que hacen de Él: Sacerdote,
Profeta y Rey.
3. En las palabras “haced discípulos a todos” aparece la función de enseñar (munus
docendi).
4. En “bautizándolos” se ve la función de santificar (munus sanctificandi).
5. Y en “enseñándoles a observar todo” Cristo manda gobernar (munus regendi).

Las cuatro notas de la Iglesia: Una (Comunión entre sí y con otras


comunidades), Santa, (vocación universal a la santidad a pesar del pecado),
Católica (Universalidad de la Iglesia), Apostólica (Apostolicidad, Ministerio,
petrino, la sucesión, el Magisterio).
La unidad se produce en la forma de comunión de las Iglesias locales bajo la
dirección de sus obispos. Se lleva a cabo en la comunión de la fe, de los sacramentos y
de la constitución eclesial (concilios, sínodos, papado). A pesar de las numerosas

101
escisiones y separaciones, se ha mantenido, también visiblemente, la unidad, la unicidad
de la Iglesia.

La unidad es un don antecedente de la gracia divina (concretamente en el bautismo), que


tiende a convertirse en una forma de significación más plena. De la unidad como don de
Dios a su Iglesia se sigue la tarea de hacer más claramente cognoscible, también en las
manifestaciones externas de la cristiandad en su conjunto (Jn 17,21: “Que todos sean
uno. Como tú, Padre, en mí yo en ti, que también ellos estén en nosotros, y así el mundo
crea que me enviaste”). Este es el objetivo perseguido por el movimiento ecuménico y
sus esfuerzos por superar las escisiones y por conseguir la unidad visible de la Iglesia.

La santidad de la Iglesia. Es a un mismo tiempo don y tarea (punto en el que debe


evitarse confundir el significado ontológico de la santidad con su significación moral).
La Iglesia, como obra de Dios, es santa tanto en su esencia y en sus acciones.

Como en sus miembros, en cuanto que en ella se expresa el Santo y Santificador que
quiere actuar eficazmente a través de ella para salvar y santificar a los hombres. Aunque
en el seno de la Iglesia puede haber y de hecho hay personas pecadoras, también éstas
siguen siendo miembros permanentes de la Iglesia como comunidad visible.

La Iglesia no es santa tan sólo como muchedumbre de los ya previamente elegidos y


predestinados a la salvación. También los pecadores forman parte de la Iglesia visible,
pero no por ello eliminan su santidad, porque ésta consiste en la permanente ocupación y
dedicación al servicio de la salvación, y no en la conducta moralmente irreprochable de
todos y cada uno de sus miembros.

Podría incluso darse el caso de que en una determinada época el pueblo peregrino de
Dios no esté, tomado en su conjunto, a la altura de las exigencias y se haga “culpable”
de no haber cumplido su misión. Tampoco esto elimina la indefectible misión salvadora
de la Iglesia. A quienes, a causa de sus pecados, contradicen la esencia santa de la

102
Iglesia, aún les queda la posibilidad de instalarse de nuevo en la vida plena de la santa
Iglesia mediante el sacramento de la reconciliación.

La catolicidad de la Iglesia. De la voluntad salvífica universal de Dios se sigue la


catolicidad cuantitativa (el carácter de universalidad) de la Iglesia, en cuanto que todos
los hombres están llamados a la comunión de vida con Dios mediante su pertenencia a la
Iglesia sin ningún tipo de limitaciones (derivadas, por ejemplo, de la raza, la nación, el
estilo de vida, la edad, el sexo, etc.) De la voluntad salvífica escatológica de Dios se
sigue asimismo la catolicidad cualitativa, en cuanto que Dios ha confiado a su Iglesia la
plenitud de la verdad de la auto revelación en Jesucristo para su proclamación íntegra y
total y la ha dotado, por consiguiente, de todos los medios salvíficos necesarios para el
desempeño de su misión.

La apostolicidad de la Iglesia. En virtud de la transmisión histórica de la revelación, la


Iglesia, en lo que atañe a su doctrina, su vida sacramental y su forma social, se identifica
realmente, por encima del paso del tiempo y del cambio de las generaciones, con la
Iglesia de todos los tiempos y lugares, pero de una manera especial con su origen
histórico en la proto-iglesia de los “apóstoles”, es decir, del círculo pre y postpascual de
los Doce, de los restantes testigos de la resurrección y de los más destacados misioneros
de los primeros tiempos cristianos.

Los obispos, en su ministerio de dirección y presidencia de la comunidad y del


testimonio autorizado de la resurrección, son sucesores de los apóstoles. El apostolado
originario se transmite mediante la sucesión apostólica en el sacramento del orden, de
modo que surge una unidad histórica que se prolonga desde el colegio apostólico al
colegio episcopal y que convierte a la Iglesia en señal eficaz de su forma apostólica. De
esta manera, y en este sentido, la constitución de la Iglesia, y en especial el ministerio
eclesial, es una “institución divina”. El obispo de Roma es, por su condición de sucesor
de Pedro, cabeza del colegio de los obispos y principio y fundamento de su unicidad en
la doctrina y en la comunicación.

103
También el apostolado de los laicos es una realización inmediata de la esencia apostólica
de la Iglesia. Que participan de la misión originaria universal de la Iglesia apostólica
fundamentada en el bautismo y en la confirmación.

SÍNTESIS TEOLÓGICA

SACRAMENTOS Y LITURGIA

Sacramentos
52. Significado de sacramento

a) definición de mysterion y sacramentum

La palabra teológica sacramentum no tiene una original autonomía, ya que es una


traducción latina del primitivo mysterión griego.

El magisterio de la Iglesia designa al sacramento como el signo que representa y causa


la gracia. Se ha ido acuñando el sustantivo sacramentum, para determinar aquellas
acciones que, fundamentadas en la Palabra de Dios, tienen en la Iglesia una finalidad
sobrenaturalmente soteriológica, y son por tanto medios de salvación para el hombre.

En la Biblia no aparece la palabra sacramentum, pero si en la Vulgata y se la emplea


como simple traducción latina del griego mysterión. La Iglesia de Oriente aceptó el
término mysterión mientras que la Iglesia de Occidente prefirió traducirlo por el término
latino sacramentum.

104
52.2. la perspectiva trinitaria de los sacramentos

Todos los sacramentos están fundamentados en la trinidad, pero, el sacramento de la


Eucaristía permite que cada día la Iglesia nazca y renazca, con la confesión de la fe y la
comunión con el misterio trinitario.

Es trinitaria la asamblea, reunida como pueblo de Dios, cuerpo de Cristo, templo del
Espíritu. Tiene dimensión trinitaria la liturgia de la palabra, porque es palabra de Dios en
Cristo, encomendada a la acción actualizadora del Espíritu. Es sobre todo trinitaria la
Plegaria y la acción eucarística.

Una Iglesia plasmada por la Trinidad sale del templo llevando consigo el ansia de la
comunión y de la misión.

REFLEJO DEL ASPECTO TRINITARIO DENTRO DE LOS


SACRAMENTOS
EUCARISTÍA
La eucaristía inicia con la señal de la cruz y termina con la bendición

Penitencia
En la fórmula de absolución se encuentra la dimensión trinitaria: Dios, Padre
misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su
Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el
ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Bautismo
Se lo encuentra en su forma: Yo te bautizo en el nombre del Padre del Hijo y del
Espíritu Santo.

105
Ordenación sacerdotal
La oración consecratoria: “Te pedimos, Padre todopoderoso, que confieras a este siervo
tuyo la dignidad del presbiterado; renueva en su corazón el Espíritu de santidad; reciba
de ti el sacerdocio de segundo grado y sea, con su conducta, ejemplo de vida...”.

el obispo unge con el Santo Crisma las manos de los ordenados: “Jesucristo, el Señor, a
quien el Padre ungió con la fuerza del Espíritu Santo, te auxilie para santificar al pueblo
cristiano y para ofrecer a Dios el sacrificio”.

Matrimonio
El matrimonio es imagen de la vida trinitaria, cuando refleja la coigualdad trinitaria y la
autoentrega recíproca, cuando esposo y esposa son mutuamente relativos el uno al otro,
cuando cada uno habita en lo más íntimo del otro expresando a su vez, cada uno, la
totalidad del amor. En el matrimonio ambos pueden exclamar con alegría: “todo lo mío
es tuyo y todo lo tuyo es mío” (Jn 17, 10), sabiéndose el uno para el otro, reconociendo
la mutua pertenencia en la intimidad de su amor.

“El Señor bendiga estos anillos que os entregaréis el uno al otro, como signo de amor y
de fidelidad”. Y ellos: “N, recibe este anillo como signo de mi amor y fidelidad. En el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Unción de los enfermos


Se descubre el aspecto trinitario en las fórmulas de bendición del óleo y en la oración de
la santa unción.

Señor Dios, Padre de todo consuelo, que has querido sanar las dolencias de los enfermos
por medio de tu Hijo: escucha con amor la oración de nuestra fe y derrama desde el cielo
tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

“Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia
del Espíritu Santo”. El enfermo responde: Amén. (…)

106
Confirmación
El aspecto trinitario se lo refleja en la oración: Dios todopoderoso y eterno, que te
dignaste hacer nacer de nuevo, por el agua y el Espíritu Santo, a estos tus servidores y
les perdonaste todos sus pecados; envía sobre ellos desde el cielo el Espíritu Santo
consolador, con sus siete dones. T. Amén.

B) PERSPECTIVA ECLESIAL

El misterio de la Iglesia (LG). En su estricto sentido teológico es sacramento, signo e


instrumento, signo eficaz de la acción de Dios por Jesucristo (cf LG 1). Esta acción
divina corresponde al proyecto creador y salvador de Dios. Por eso, la trayectoria
histórica de la Iglesia sacramento se extiende a toda la historia humana. Abarca a todos
los hombres y trasciende a todos los tiempos. Creer en esta dimensión trascendente de la
Iglesia es exigencia primera de un recto sentido eclesial. “La Iglesia es en Cristo
como un sacramento, o sea, signo e instrumento de la íntima unión con Dios y
de la unidad de todo el género humanó” (LG 1). Es sacramento de comunión. Por eso,
implica necesariamente ser comunidad y afirma la prioridad de la comunidad por
delante de toda otra instancia eclesial.

C) PERSPECTIVA ESCATOLÓGICA

Los sacramentos de la nueva ley, con los que se alimenta la vida y el apostolado de los
fieles, prefiguran el cielo nuevo y la tierra nueva, así los laicos quedan constituidos en
poderosos pregoneros de la fe en las cosas que esperamos" (LG 35).

53. El símbolo cómo vehículo de comunicación: definición y explicación teológica de


los siguientes conceptos: símbolo, signo, misterio, sacramento, culto, celebración, fe,
fiesta.

a. Símbolo

107
El conocimiento simbólico es, en su máximo nivel, un género de comunicación que va
del símbolo a la realidad pero -circularmente- de la realidad del símbolo y al sujeto que
contempla los símbolos.

La dimensión simbólica es la puerta de acceso a la sacramentalidad cristiana: "El


simbolismo sacramental, al menos en su estado rudimentario, se remonta en definitiva a
los orígenes de la Iglesia. Su aparición, muy primitiva, explica en gran medida el uso de
la palabra mysterion que sirve para designar los ritos cristianos". Estos "ritos cristianos"
tienen por finalidad la celebración del misterio de Cristo y, en concreto, el misterio de la
muerte y de la resurrección de Jesús, centro de la fe cristiana.

Símbolo es algo que entra por los sentidos, que afecta a los sentimientos personales y
llega a la percepción intelectual, aportando al espíritu humano una pregustación de lo
simbolizado. En una palabra, el símbolo afecta a los sentidos.

b. Signo

Para el Evangelio de san Juan, signo es lo que, una vez visto, mueve a creer. El signo
permite ver y creer porque es la intersección de la intervención divina en la visibilidad
humana. Signo es, por tanto, la dimensión visible de la intervención libre de Dios para
curar, rehacer y santificar a las criaturas humanas.

c. Misterio

En el Nuevo Testamento, la palabra "misterio" tiene un significado constante: supone


algo escondido y divino que, una vez revelado, se pone de manifiesto. En los evangelios
sinópticos, el misterio del Reino de los cielos está oculto para los paganos, pero es
comunicado o manifestado a los discípulos.

El misterio es el designio universal de salvación del Padre, revelado o realizado en


Jesucristo. El misterio no pierde nunca su raíz escatológica. Por eso, sólo en el Reino de
Dios se manifestará sin sombra, cuando Dios y Cristo serán todo en todos (1 Co 15,28;

108
Col 3,11). En la tierra, la manifestación no desvela totalmente el misterio escatológico,
escondido en la luz invisible de Dios.

d. Sacramento

En el latín clásico, sacramentum tiene evidentemente el sentido de una cosa sagrada, ya


sea un juramento militar (o cualquier juramento), ya sea aquel depósito inviolable que se
ponía en las manos del juez por las partes litigantes, y que la parte perdedora era
obligada a satisfacer como multa.

Por lo tanto, sacramento, es una acción salvífica de Cristo glorioso en su Iglesia, donde
pende la presencia de la Trinidad.

El sacramento propiamente dicho sacramentum et res es la síntesis del elemento visible


y de la gracia invisible.

e. Culto

El Concilio Vaticano II precisa estas dos palabras: El "culto divino" es una obra que
tiene dos dimensiones: "la obra de la Redención de los hombres y de la perfecta
glorificación de Dios".

f. Celebración

La celebración tiene una dimensión comunitaria y una dimensión teológica. Desde el


punto de vista comunitario, los sacramentos son asambleas cristianas que se reúnen para
celebrar el misterio de la fe, centrado todo él en el misterio pascual de Jesucristo. Desde
el punto de vista teológico, la celebración cristiana tiene como epicentro la Palabra de
Dios que convoca a los fieles a dar culto al Padre, en Espíritu y en Verdad, y la
Presencia de Cristo glorioso que nos da el Espíritu Santo a través de la acción
sacramental.

Por eso celebrar es: la actualización de la llamada, de la presencia y de la acción de Dios


en su Pueblo. Es la actualización de la Alianza de la cual Dios tiene la iniciativa. La

109
celebración es la comunicación de Dios a los hombres y el servicio de los hombres a
Dios.

g. Fe

La fe tiene una dimensión simbólica porque anticipa los bienes futuros, esto es, la vida
eterna. “La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven”
(Hb 11,1).

Tomás de Aquino piensa que la fe es aquello que creemos coincide con lo que
esperamos. Quiere decir que la finalidad o el término al que tiende la fe es exactamente
el objeto de la esperanza, constituido por los bienes futuros -y eternos- esperados y (...)
creídos (Hb 10,1).

h. Fiesta

FIESTA DEL ESPÍRITU SANTO EN EL PUEBLO DE DIOS

El Espíritu Santo otorga los dones, los carismas y los ministerios oportunos para la
edificación de la comunidad. La comunicación y expansión del Espíritu Santo provoca
en la tierra el gozo y la fiesta que ni siquiera el dolor del mundo puede eclipsar. La
alegría en la tierra es la imagen y semejanza de la alegría del cielo, allí donde el Espíritu
abraza, en perfecta unidad y gozo, "al Uno y al Otro": al Padre y al Hijo.

54. LA TEOLOGÍA DE LOS SACRAMENTOS EN LA REFORMA PROTESTANTE


Y EN LA CONTRA REFORMA CATÓLICA: sacramentología luterana y reformada
desde la perspectiva del símbolo, el Concilio de Trento y su definición
sacramentológica.

a. Sacramentología luterana

Lutero quiere decir que el hombre es justificado por la gracia de Dios y no por la obra
del hombre. Para Lutero, la fe es la actitud del hombre que se abre a la misericordia de
Dios.

110
Lutero vive el ex opere operato como una oposición insalvable entre la sola fe y la
eficacia de los sacramentos. Él veía en la explicación escolástica de la eficacia
sacramental una materialización del sacramento reducido a obra humana a una cosa.

b. Sacramentología de la reformada desde la perspectiva del símbolo

Lutero no ha querido abolir los sacramentos, pero ha debilitado la visibilidad


sacramental, al negar la mediación del sacerdocio visible. Lo que hace es resquebrajar la
columna de la visibilidad y, en concreto, la visibilidad del sacramento del Orden. En
efecto, Lutero piensa que, en el Nuevo Testamento, no hay más sacerdocio visible que el
de Cristo, con exclusión de otra mediación.

c. El Concilio de Trento y su definición sacramentológica

El Concilio de Trento enfatiza la causalidad de los sacramentos: enfatiza su eficacia


respecto de la gracia que reciben los creyentes. Para Trento, los sacramentos son
instrumentos de la gracia.

Los sacramentos del Nuevo Testamento causan la gracia; la dan a los que dignamente
los reciben. Contienen la gracia que estos sacramentos significan. Los sacramentos
comunican la gracia en virtud de la obra realizada.

Decir que la gracia viene por los sacramentos de Cristo, quiere decir que viene de Cristo
que actúa en los sacramentos. La gracia del Espíritu Santo es causada por Cristo en la
visibilidad del ámbito sacramental donde se recibe por la fe.

55. ORDEN SACERDOTAL

TIPOLOGÍA Y RELACIÓN DENTRO DEL MINISTERIO ORDENADO:


EPISCOPADO, PRESBITERADO, DIACONADO.

La Tradición apostólica distingue entre ordenación episcopal, presbiteral y diaconal e


institución de otros ministerios. En las tres ordenaciones, la sustancia del rito consiste en

111
la imposición de las manos y en la oración de consagración, para subrayar que la gracia
que constituye al elegido en el ministerio es el don del Espíritu de Cristo resucitado.

El gesto de la imposición de las manos tiene en la Biblia un rico simbolismo, pero sobre
todo es signo de consagración y de transmisión de poderes sagrados para el servicio de
la comunidad, y que, el Espíritu de Dios separa un ser que ha sido elegido, toma
posesión de él, le confiere autoridad y capacidad para ejercer una función.

El diaconado, el presbiterado y el episcopado conservan entre sí una relación intrínseca,


como grados de la única realidad sacramental del orden sagrado, recibidos
sucesivamente en modo inclusivo. A su vez, ellos se distinguen según la realidad
sacramental conferida y sus correspondientes funciones en la Iglesia.

El episcopado es «la plenitud del sacramento del orden»,

El presbiterado ha sido instituido por Dios para que sus ministros «tuvieran el poder
sagrado del orden para ofrecer el sacrificio y perdonar los pecados».

Los diáconos constituyen el grado inferior de la jerarquía. A ellos se les imponen las
manos «no en orden al sacerdocio, sino al ministerio», que ejercen como una
repraesentatio Christi Servi.

SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

56. El matrimonio: realidad terrenal Y misterio de salvación; doctrina bíblica, reflexión


teológica y sacra mentalidad.

a. Doctrina bíblica

La unión conyugal tiene su origen en Dios. “No está bien que el hombre esté solo,
hagámosle una compañera semejante a él.” (Gen. 2, 18). “Dios creó al hombre y a la
mujer a imagen de Dios, hombre y mujer los creó, y los bendijo diciéndoles: procread, y
multiplicaos, y llenad la tierra y sometedla”.(Gen. 1, 27- 28). Desde el principio de la

112
creación, cuando Dios crea a la primera pareja, la unión entre ambos se convierte en una
institución natural, con un vínculo permanente y unidad total (Mt. 19,6).

El matrimonio es una sabia institución del Creador para realizar su designio de amor en
la humanidad. Por medio de él, los esposos se perfeccionan y crecen mutuamente y
colaboran con Dios en la procreación de nuevas vidas.

El matrimonio se define como la alianza por la cual, - el hombre y la mujer - se unen


libremente para toda la vida con el fin de ayudarse mutuamente, procrear y educar a los
hijos. Esta unión - basada en el amor – que implica un consentimiento interior y exterior,
estando bendecida por Dios, al ser sacramental hace que el vínculo conyugal sea para
toda la vida. Nadie puede romper este vínculo. (Cfr. CIC can. 1055).

Jesucristo explica a sus discípulos el origen divino del matrimonio. “No habéis leído,
como Él que creó al hombre al principio, lo hizo varón y mujer? Y dijo: por ello dejará a
su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne”. (Mt. 19, 4-5).

b. La maternidad y la paternidad responsable son obligación del matrimonio.

Es derecho de los esposos decidir el número de hijos que van a procrear. La paternidad y
la maternidad es un don de Dios conferido para colaborar con Él en la obra creadora y
redentora. La procreación es un don supremo de la vida de una persona, cerrarse a ella
implica cerrarse al amor, a un bien.

El matrimonio es verdadero sacramento porque en él se encuentran los siguientes


elementos: el signo sensible, la gracia santificante y sacramental y fue instituido por
Cristo.

La materia y forma del sacramento del matrimonio

La Materia remota: son los mismos contrayentes.

La Materia próxima: es la donación recíproca de los esposos, se donan toda la persona,


todo su ser.

113
La Forma: es el Consentimiento, es el Sí que significa la aceptación recíproca de ese don
personal y total.

Efectos del sacramento del matrimonio

El sacramento del matrimonio origina un vínculo para toda la vida. Al dar el


consentimiento libremente. Los esposos se dan y se reciben mutuamente y esto queda
sellado por Dios. (Cfr. Mc. 10, 9). Por lo tanto, al ser el mismo Dios quien establece este
vínculo – el matrimonio celebrado y consumado - no puede ser disuelto jamás. La
Iglesia no puede ir en contra de la sabiduría divina.

El sacramento del matrimonio aumenta la gracia santificante.

Se recibe la gracia sacramental propia que permite a los esposos perfeccionar su amor y
fortalecer su unidad indisoluble. Está gracia – fuente de Cristo – ayuda a vivir los fines
del matrimonio, da la capacidad para que exista un amor sobrenatural y fecundo.

Recorrido histórico del sacramento de la penitencia

A finales del s. I, en la Didajé: “Reunidos el día del Señor, partid el pan y dad gracias,
después de haber confesado vuestros pecados, para que sea vuestro sacrificio puro; todo
el que tenga alguna disensión con su compañero, que no se reúna con vosotros hasta que
se haya reconciliado, para que no se contamine vuestro sacrificio”.

No se dice a quién o quiénes hay que hacer la confesión, ni tampoco sobre la forma de
hacerla. Posiblemente se trate de una confesión en la liturgia eucarística delante de la
comunidad.

En el año 150, El pastor de Hermas distingue entre la remisión de los pecados en el


bautismo, que no se puede reiterar, y la penitencia para los pecadores después de su
bautismo. Esta penitencia se llama exomologesis: reconocimiento y confesión del
pecado, y obras de penitencia que el pecador ha de hacer públicamente.

114
Poco a poco se va organizando la penitencia pública: quienes se reconocían culpables en
delitos graves, se confesaban al obispo, y éste, imponiéndoles las manos, oraba por el
pecador y mandaba que le inscribieran en el orden de los penitentes, echándole
simbólicamente fuera de la Iglesia excomunión.

En el año 251, el concilio de Cartago, presidido por san Cipriano, dictó normas muy
duras sobre la reconciliación de los bautizados que apostataban por miedo al martirio.

En los primeros años del s. III, ya la describe Tertuliano. La penitencia segunda después
del bautismo —«exomologesis»— es necesaria cuando se cometen delitos graves:
apostasía, adulterio y homicidio voluntario. El penitente debe confesar a Dios su peca-
do y satisfacer humildemente con actos internos.

En la mitad del s. VII la práctica de la penitencia privada se había impuesto. En el s.


VIII, no sólo se permite, sino que se manda, y desaparece la penitencia pública. La
masificación del cristianismo, agrandada por la conversión de los pueblos bárbaros,
exigía multiplicar la concesión del perdón. Para facilitar la tarea, salieron los «libros
penitenciales» que, junto a la lista de pecados, traían la penitencia correspondiente.

El concilio de París en el 829 mandó quemar esos libros, la práctica siguió su camino.
En ella, todavía la imposición y cumplimiento de la penitencia precedían y eran requisito
para la absolución; los pecadores debían confesar sus delitos para recibir la penitencia
tarifada. Pero se había perdido el proceso penitencial público, tan decisivo en los
primeros siglos.

Del s. X al XV hay dos preocupaciones: superar la penitencia tarifada insistiendo en la


responsabilidad personal, distinta según los casos, y elaborar la teología de este
sacramento; quedan sin embargo algunas cuestiones que siguen pendientes.

A partir del s. XII, es importante la acusación para conocer las circunstancias del pecado
y valorar la responsabilidad del pecador. Esta acusación logra tal relevancia, que el
término exomologesis, que antiguamente designaba todo el proceso penitencial, vino a

115
ser lo mismo que confesión de los pecados. De ahí se le llama a la penitencia
“sacramento de la confesión” sólo hay un paso. Por otra parte, la absolución se concede
nada más hecha la confesión de los pecados.

En el s. XII se define que es un sacramento. La penitencia, que fue vista en los siglos
precedentes como parte de la disciplina eclesiástica para restaurar el compromiso
bautismal roto por el pecado.

La doctrina del concilio de Trento

El punto de partida en el proceso del perdón es el encuentro apasionante con Cristo,


testigo de Dios amor. El rito sacramental promueve una fe o una vida en gracia que ya
existen por intervención gratuita de Dios en favor nuestro.

La Iglesia visible es comunidad de salvación, y ha recibido el poder de perdonar en


aquellas palabras del salvador: «Recibid el Espíritu Santo: a quienes perdonéis los
pecados, les serán perdona- dos; y a quienes se los retuviereis, les serán reteni- dos» (Jn
20, 22).

Es necesaria por derecho divino la confesión sacramental de todos y cada uno de los
pecados mortales con las circunstancias que cambian la especie.

La absolución dada por el sacerdote es un acto judicial que concede el perdón

LOS SACRAMENTOS DE LA PENITENCIA Y DE LA


EXTREMAUNCIÓN (CONCILIO DE TRENTO SESIÓN XIV)
DECRETO DE DOCTRINA DE SACRAMENTO PAENITENTIAE

Doctrina del sacramento de la penitencia


No obstante que el sacrosanto, ecuménico y general Concilio de Trento, congregado
legítimamente en el Espíritu Santo, y presidido de los mismos Legado y Nuncios de la
santa Sede Apostólica, ha hablado, en el decreto sobre la Justificación, del sacramento
de la Penitencia, con alguna necesidad por la conexión que tienen ambas materias; sin

116
embargo, es tanta y tan varia la multitud de errores que hay en nuestro tiempo acerca de
la Penitencia, que será muy conducente a la utilidad pública, dar más completa y exacta
definición de este Sacramento; en la que demostrados y exterminados con el auxilio del
Espíritu Santo todos los errores, quede clara y evidente la verdad católica; la misma que
este santo Concilio al presente propone a todos los cristianos para que perpetuamente la
observen.

Cap. I. De la necesidad e institución del sacramento de la Penitencia.

Cap. II. De la diferencia entre el sacramento de la Penitencia y el Bautismo.

Cap. III. De las partes y fruto de este Sacramento.

Cap. IV. De la Contrición.

Cap. V. De la Confesión.

Cap. VI. Del ministro de este Sacramento, y de la Absolución.

Cap. VII. De los casos reservados.

Cap. VIII. De la necesidad y fruto de la Satisfacción.

Cap. IX. De las obras satisfactorias.

EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Algunos pecados como el aborto sólo los puede absolver normalmente el obispo, otros
la Santa Sede

“Con espíritu contrito sometan (los fieles) sus pecados a la Iglesia en el sacramento de la
penitencia” (Vaticano II, Presbyterorum Ordinis, 5)

Antes que todo, dos aclaraciones:

1. Los pecados no los perdona el sacerdote. Los pecados los perdona Dios, mediante
la absolución del ministro ordenado: obispo o presbítero.

117
2. Todos los pecados tienen perdón de Dios, menos uno: el pecado contra el Espíritu
Santo. (Cfr. Mt 12,31).

“Sólo Dios perdona los pecados" (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí
mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10)
y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48).

Más aún, en virtud de su autoridad divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn
20,21-23) para que lo ejerzan en su nombre” (Catecismo de la Iglesia Católica,
1441). Todos los pecados sometidos ‘al poder de las llaves’ (Mt 16,19) tienen perdón.

Pecados reservados
Son pecados que generan excomunión. Quien comete determinados pecados que hieren
y lesionan gravemente la comunión eclesial, se autoexcluye.

Pecados reservados para ser absueltos por el obispo:

Excomuniones Latae sententie. Es la excomunión automática que se produce aunque no


exista una declaración escrita de excomunión por parte de la Iglesia contra una persona
determinada. El cometer el delito ya implica la excomunión automática.

1. Herejía (negación pertinaz de una verdad de la fe católica una vez


recibida), cisma (rechazo a la sumisión del Romano Pontífice)
y apostasía (renuncia a la fe).
2. Aborto directamente procurado si se produce. Colaboración con ese aborto.

Excomuniones Ferendae sententiae (Excomunión declarada):

1. Fingir ser sacerdote y así celebrar así la santa misa u oír confesiones (Can 1378).
2. Captación o divulgación, por medios técnicos, de lo que se dice en confesión.

Pecados que generan entredicho:

Latae sententiae

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1. Violencia física a un obispo.
2. Atentado de celebrar misa.
3. Atentado de absolver u oír en confesión por parte de un fiel.
4. Falsa denuncia de solicitación (acusar falsamente a un sacerdote de aprovechar la
intimidad de la confesión para hacer requerimientos sexuales o realizar
tocamientos deshonestos)
5. Religioso con votos perpetuos, no clérigo, que atenta matrimonio: canon 1394,4

Pecados que generan entredicho y suspensión (Sólo si es clérigo):

1. Violencia física a un obispo: canon 1370,2


2. Atentado de celebrar misa: canon 1378, 2
3. Atentado de absolver u oír en confesión, quien no puede hacerlo válidamente:
canon 1378.2, b
4. Falsa denuncia de solicitación: canon 1390
5. Clérigo que atenta matrimonio: suspensión latae sententiae: can 1394,1

Respecto a quién puede absolver de estos pecados, por regla general, es el obispo
diocesano. En algunos casos puede delegar a vicarios generales y al canónigo
penitenciario.

Pecados absueltos para ser absueltos por la Santa Sede (La Penitenciaría Apostólica).

Excomuniones latae sententiae:

A. Sacrilegios: profanación de especies consagradas.


B. Atentado contra la vida del Romano Pontífice.
C. Absolver al cómplice del pecado contra el sexto mandamiento.
D. Siendo obispo, consagrar otro obispo sin mandato pontificio.
E. Para el sacerdote, violar el secreto de confesión.
F. Atentado de ordenación sacerdotal de una mujer.

119
Término liturgia
La palabra liturgia proviene del griego leitourgía (verbo: leitourgéin; sustantivo de
persona: leitourgós) deriva de la composición jónica y ática de Laos, leós, “leitón” (=
pueblo) y de ergón (= obra, acción). Traducido literalmente leitourgía significa oficio o
servicio público, del pueblo o servicio directamente prestado para el bien común,
servicio público, acción o trabajo público. El Catecismo de la Iglesia Católica traduce la
palabra “Liturgia como obra o quehacer público; servicio de parte y a favor del
pueblo1”.

a) En la antigüedad griega

En el ámbito pagano griego, el término indicaba la obra, la acción o la iniciativa tomada


libre y personalmente por una persona privada (individuo o familia) a favor del pueblo,
del barrio o del estado. De esta manera el verbo Liturgin se usa en el sentido de sostener
en la ciudad encargos o trabajos públicos.

Con el paso del tiempo se llamó “liturgia” a cualquier trabajo o servicio más o menos
obligatorio hecho al estado (servicio militar, contribución de guerra, impuestos públicos)
o a la divinidad (servicio religioso) o a un privado.

b) En el Antiguo Testamento

Entre el siglo III y II a. C. en Egipto los LXX traducen las palabras hebreas
“Abad/Sharat” al griego y lo expresan con la palabra Liturgia. El término “leitourgein” y
“leitourgesía” aparece 136 veces y el término “leitourgós” aparece 14 veces para indicar
el servicio cultual, religioso que se da a Dios, primero en la tienda y luego en el templo
de Jerusalén por parte de sacerdotes y levitas.

c) En el Nuevo Testamento

Esta palabra aparece 15 veces, y en varios sentidos:- En sentido profano o civil de


servicio público, se refiere a un servicio en general o un servicio público oneroso
1
CEC 1069.
120
(pagado) como en el griego clásico:Rm 13, 6: “Por eso precisamente pagan los
impuestos, porque son funcionarios de Dios ocupados asiduamente en ese oficio”.

d) En los primeros escritos postapostólicos

El término leitourgía reaparece en los escritos postapostólicos de origen judeo- cristiano,


como por ejemplo en la Didaché (Didaché 10.7 usa la palabra liturgia para indicar la
Eucaristía)

e) Liturgia en la Tradición de la Iglesia

En el Oriente greco, leitourgía pasó enseguida a indicar el culto cristiano en general y la


celebración eucarística en particular. Así se habla de leitourgía de san Juan Crisóstomo,
de san Basilio, de san Santiago, de san Marcos.

En el Occidente latino, en cambio, el término en sentido cultual fue completamente


ignorado por muchos siglos, y en vez de liturgia se usaron términos como munus,
officium, mysterium, sacramentum, opus, ritus, actio, celebratio, etc.

En el mundo occidental, el término latino liturgia recién aparece en el siglo XVI, pero
sólo en el plano científico, para designar especialmente los libros rituales antiguos. En
los siglos XVIII-XIX la palabra liturgia es adoptada también por las Iglesias de la
Reforma en el sentido amplio de culto cristiano. Igualmente sucede con los documentos
pontificios, sobretodo a partir de Pío X y el Código de Derecho Canónico de 1917,
haciéndose pronto muy usual en el lenguaje oficial de la Iglesia latina.

Hasta el Vaticano II, el estudio de la liturgia no iba más allá del conocimiento de las
rúbricas que regulan el ejercicio exterior del culto.

 Definiciones preconciliares

Casel considera la liturgia, como “la acción ritual de la obra salvífica de Cristo o sea, es
la presencia, bajo el velo de símbolos, de la obra salvífica de la redención”.

 Definición de la encíclica “Mediator Dei” de Pío XII (20.11.1947).


121
Define la liturgia como: “la continuación del oficio sacerdotal de Cristo”, o “el ejercicio
del sacerdocio de Cristo”. Y en el contexto global de la celebración define la liturgia
como: “el culto público que nuestro Redentor, cabeza de la Iglesia, tributa al Padre y que
la comunidad de los fieles tributa a su fundador y, por medio de él, al Padre”; o bien, “la
liturgia es el culto público total del cuerpo místico de Cristo, cabeza y miembros”.

 Definición del Concilio Vaticano II

Sacrosanctum concilium (SC), la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la


Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza (SC 10). Y “con
razón... se considera la liturgia como el ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo
puesto que en ella por medio de signos sensibles se significa y realiza de una manera
propia en ella por el cuerpo místico de Jesucristo, es decir por la cabeza y por sus
miembros el culto público íntegro”.

Según esta definición conciliar la Liturgia es sacramentum. La acción litúrgica posee un


doble movimiento, de una parte se tributa a Dios el culto de adoración y se eleva la
súplica de la Iglesia; de otra parte, descienden a la Iglesia y a sus miembros las gracias
de la redención.

 La asamblea litúrgica manifiesta a la Iglesia

La asamblea o reunión de la comunidad para el culto es un signo sagrado, una verdadera


epifanía de la Iglesia sacramento de salvación que ejerce una función sacerdotal en
medio del mundo y a favor de todos los hombres (LG 1, 8; SC 2, 5, 26; GS 40). En la
asamblea la Iglesia encuentra su forma concreta de localización, por la cual se la
reconoce como Iglesia que existe en un determinado lugar y que en este lugar tiene la
tarea de ser testigo de Cristo y misionera de Cristo.

La asamblea es necesaria a la Iglesia como momento de reconocimiento y edificación,


porque en ella responde a la llamada del Señor, escucha la Palabra y participa en
actividades simbólicas que manifiestan la presencia y la acción. Sólo a través de una
122
asamblea se está en contacto y en comunión con la Iglesia y se consolida la pertenencia
a ella.

 Fundamento del Año Litúrgico

El misterio pascual es el fundamento del Año Litúrgico, porque el culto de la Iglesia


nace de la Pascua y para celebrar la Pascua. La Iglesia primitiva no celebra los
“misterios” de Cristo sino el “misterio”, o sea la Pascua como acontecimiento que
resume todo el conjunto de la vida y de la obra salvadora de Cristo: en efecto, Cristo es
la Pascua de nuestra salvación.

Hasta el siglo IV permanece la visión global y unitaria del misterio pascual,


concentrándose sobre Cristo crucificado, sepultado y resucitado. En seguida en Jerusalén
comienza a prevalecer el deseo de contemplar y revivir cada uno de los momentos de la
pasión-muerte-resurrección. Así nace la “semana santa” a fines del siglo IV.

En el siglo IV para suplantar la fiesta pagana del Natalis solis invicti, después de las
controversias cristológicas, y para afirmar la fe en el misterio de la encarnación, nace la
celebración de Navidad. Inicialmente Navidad (en Occidente) y Epifanía (en Oriente)
constituían una celebración que tenía un único e idéntico objeto: la encarnación del
Verbo. El “Adviento” como preparación de Navidad es propio de Occidente.

El resto del Año Litúrgico ha recibido diversos nombres; hoy es llamado “tiempo
ordinario”. Tenemos el ciclo natalicio, pascual y el tiempo ordinario, que forman lo que
se llama el “temporal”, cuyas fiestas son movibles y depende de la fecha de la Pascua,

excepto las de Navidad. En cambio las fiestas fijas son ligadas a un determinado día del
año solar, sin ninguna relación con la luna; son independientes de la Pascua y
constituyen el ciclo llamado “santoral”.

El culto de los mártires data de la segunda mitad del siglo II, cuyos testimonios más
explícitos y frecuentes se remontan hacia la mitad del siglo III en adelante.

123
El cuto de María, con la proclamación del dogma de la Maternidad divina en Éfeso en el
431 logra un grande impulso tanto en Oriente como en Occidente.

El actual ordenamiento del Año Litúrgico fue establecido por el Calendarium romanum
promulgado por Pablo VI el 14 de febrero de 1969 y publicado el 21 de marzo del
mismo año. La Sacrosanctum concilium 102-111, afirma la centralidad del misterio
pascual, revaloriza el domingo; da prioridad al temporal sobre el santoral; las fiesta de
María y de los santos no se oponen al primado del misterio de Cristo, sino más bien
deben ser motivo para proclamar y renovar el misterio pascual de Cristo.

1. Adviento
2. Navidad y Epifanía
3. La Cuaresma
4. La semana santa
5. El tiempo de Pascua
6. El tiempo ordinario

LA EUCARISTÍA CENTRO DE LA VIDA CRISTIANA


Los primeros cristianos “partían el pan en casa con gozo y simplicidad de corazón”. Así
participaban del ágape o comida fraterna y la cena eucarística.

Durante todo el S. I, la eucaristía está unida a una comida verdadera y propia,


especialmente en las comunidades de extracción judaica.

Respecto de la eucaristía a la cual tiende la iniciación cristiana, notamos que el concilio


Lateranense IV del 1215, pide a los fieles acercarse a la eucaristía al menos por Pascua,
desde que tengan uso de razón. En este concilio se prohibió dar la comunión a los
neonatos.

La Sacrosanctum concilium 7, habla de una presencia dinámica, instrumental y efectiva


de Cristo en la persona del ministro. La eucaristía proclama el entero misterio pascual, la
entera economía de la salvación sintetizada en un solo acto, en un solo signo. El
124
precepto de Cristo, “Haced esto en conmemoración mía”, sólo puede realizarse
plenamente mediante la explicitación y desarrollo a través de las celebraciones. Todos
los otros sacramentos se orientan a la Eucaristía y la extienden a toda nuestra existencia.

 EL CONCILIO DE TRENTO

DOCTRINA SOBRE EL SACRIFICIO DE LA MISA

Procura que se conserve en la santa Iglesia católica en toda su pureza la fe y doctrina


antigua, absoluta, y en todo perfecta del gran misterio de la Eucaristía, disipados todos
los errores y herejías; instruida por la ilustración del Espíritu Santo, enseña, declara y
decreta que respecto de ella, en cuanto es verdadero y singular sacrificio, se prediquen a
los fieles los dogmas que se siguen.

Cap. I. De la institución del sacrosanto sacrificio de la Misa.

Cap. II. El sacrificio de la Misa es propiciatorio no sólo por los vivos, sino también
por los difuntos.

Cap. III. De las Misas en honor de los Santos.

Cap. IV. Del Cánon de la Misa.

Cap. V. De las ceremonias y ritos de la Misa.

Cap. VI. De la Misa en que comulga el sacerdote solo.

Cap. VII. Del agua que se ha de mezclar en el vino que se ofrece en el cáliz.

Cap. VIII. No se celebre la Misa en lengua vulgar: explíquense sus misterios al


público.

Cap. IX. Introducción a los siguientes Cánones.

125
 MISAL DE PABLO VI
El Papa Pablo VI publicó el Missale Romanum (1970) que daba plena continuidad a la
tradición eclesial del Misal de Pio V. Este misal contiene tres secciones:

Sección documental: contiene el Decreto de la Congregación para el Culto Divino por el


que se declara típica la edición; la Constitución apostólica Missale Romanum de pablo
VI, promulgando todos los textos del Misal; la Institutio generalis Misalis romani que
muestra la identidad y continuidad de la tradición católica desde el misal de Trento hasta
el actual; el motu propio Mysterii Paschalis y las Normae Universales de Anno litúrgico
et de Calendario; el Calendarium romanum generale.

El cuerpo comprende ocho grandes bloques. El fundamental es el Propio del Tiempo ya


que desarrolla el misterio salador en su totalidad en torno al recuerdo de la vida de
Cristo. Además del rito ordinario de la misa, contiene la celebración de los santos, las
misas rituales, las misas para diversas circunstancias y finalmente las misas votivas y
por los difuntos.

Apéndice: recoge diversos elementos como el rito de la bendición y aspersión del agua
bendita, algunos modelos de oración de los fieles, las oraciones preparatorias y de
acción de gracias de la misa y los cantos del ordinario.

El Misal Romano no es plenario y por ello necesita para la celebración Eucarística del
Leccionario y el libro de la Oración de los fieles.

TEOLOGÍA MORAL

La Teología Moral Dogmática de la Iglesia ha sido configurada en tres componentes


principales, denominadas Moral Fundamental, Moral Especial y Moral Social. Cada una
de ellas estudia los principios morales básicos, que todo estudiante de Teología debe
conocer, debido a que en su vida práctica los va a requerir con mucha frecuencia.

126
A continuación, se realizará una síntesis de cada parte de la Teología Moral que se ha
estudiado a lo largo de la preparación teológica, ahondando en los más significativo para
nuestro aprendizaje.

MORAL FUNDAMENTAL

1. FUNDAMENTACIÓN
Fundamentación etimológica.

a. Moral

Se deriva del término latino mos – mores – moribus, moralis, moralitas: costumbre, o
hábito. Puede significar dos cosas: 1) costumbre; 2) inclinación natural o cuasi natural a
hacer algo. De moralis surgió moralitas: moral, moralidad.

Cuando hablamos de moral nos referimos más a los actos, conductas o comportamientos
humanos concretos. De ahí que el objeto de la moral es el carácter, los hábitos y los
actos. Estas categorías no son independientes, sino que forman la unidad del
comportamiento humano.

b. Ética

Proviene del término griego ethos, con dos vocablos: ethos con épsilon (E, e: e breve,
sencilla), significa costumbre; y ethos con eta (n: e larga), significa carácter. La
correlación existente entre “costumbre” y “carácter”, nos inducen a significar con el
término ética todo lo que entendemos por personalidad moral. Por ejemplo, el
calificativo de “bueno” aplicado a la persona, indica la dimensión ética global. Por tanto,
no nos referimos al sustantivo “bien” sino al predicado “bueno”.

127
Por ello, se dice que la moral es una parte de la Teología, y la ética es una parte de la
Filosofía. Así se distinguen dos clases de moral: la moral Filosófica o natural y la moral
Teológica o Revelada. A la moral filosófica o natural se la conoce con la luz de la razón
o inteligencia, porque se funda no en la revelación sino en la naturaleza. A la moral
teológica, en cambio, además de la luz de la razón, se la conoce a través de los datos de
la revelación

Moral fundamental: tiene por objeto la esencia y fundamento del orden moral.
Estudia el acto moral, el bien o fin último del hombre, la ley moral (o norma
objetiva de moralidad), la conciencia moral (o norma subjetiva de moralidad) y los
hábitos morales (virtudes y vicios).

¿Cuáles son los matices propios de la personalidad moral del cristiano?

De modo muy genérico, cabe decir que la moral cristiana se caracteriza por la
conjunción de estas tres notas:

1) es una moral interior (y no ritual);

2) es una moral religiosa (y no profana);

3) es una moral que tiene como valor supremo el amor incondicional por el prójimo.
También hay que recalcar que las normas y valores morales no son patrimonio exclusivo
del creyente o un privilegio reservado para los que admiten la revelación sobrenatural,
sino que pertenecen con toda justicia a todos los hombres sinceros y honestos.

Ética civil

Con la expresión “ética civil” se alude al específico y peculiar modo de vivir y de


formular la moral en la sociedad secular y pluralista. La ética civil es la superación de
las antinomias, aparentes o reales, entre la moral religiosa y la profana, y constituye el

128
proyecto unificador y convergente dentro del legítimo pluralismo ético de la sociedad
democrática

Para fundamentar la ética civil presuponemos la justificación racional de la ética


general. La ética civil se apoya en la racionalidad humana y en el consenso ético del
cuerpo social. Es decir:

a) La ética civil no se basa en cosmovisiones totalizantes (de signo religioso o laico).


b) La ética civil no se apoya en opciones partidistas.

Breve historia de la moral y de la Ética

Empirismo: doctrina que todo lo reduce y lo explica por la experiencia, y para juzgar la
moralidad de un acto procede por simple análisis; es decir, por el examen de cada acto,
de acuerdo al criterio empírico que cada cual se ha formado, dentro del proceso
evolutivo.

Racionalismo: afirma que para juzgar la moralidad de los actos se debe contemplar
únicamente el criterio de la razón.

Apriorismo: juzga la moralidad del acto en forma puramente subjetiva. La moralidad es


el dictamen o “imperativo categórico de la razón práctica”, que se traduce en estos
términos: “el deber por el deber”.

Utilitarismo: Jeremías Bentham (filósofo inglés, 1748-1832) sostiene que es moral


aquello que es bueno y útil para causar placer, cualquiera que él sea (físico o espiritual).

Saint Lambert pone como fuente única para establecer la moralidad de los actos
humanos la opinión pública. Aquello que merece la aprobación general es bueno, y malo
lo que merece la desaprobación pública.

Principales Sistemas
A. Moral de virtudes
129
En nuestra sociedad, de tradición occidental y cristiana, está fuertemente enraizado el
modelo moral del hombre virtuoso. La máxima aspiración del hombre consiste en la
felicidad, que no puede encontrarse sino en Dios, fin último de la vida humana. Esa
felicidad se alcanza mediante el ejercicio de las virtudes.

La felicidad es el bien supremo y fin último del hombre. Esta felicidad se alcanza
mediante la práctica de las virtudes, que son actitudes de equilibrio en todos los ámbitos
de la vida humana: justicia, fortaleza, templanza, veracidad, liberalidad, etc. La gran
síntesis teológica, elaborada al final de la Edad Media por Tomás de Aquino, consagró
definitivamente el esquema ético de Aristóteles como ideario moral de la cristiandad

B. Hedonismo

La teoría que desarrolla esta tendencia como criterio último de moralidad es denominada
hedonismo (del griego hedoné: placer). Epicuro, profundamente materialista,
entiende por tales los placeres físicos más elevados o refinados. El placer puro es el que
no lleva mezcla de sufrimiento.

Saber seleccionar los placeres y saber calcular su medida, con el fin de eliminar lo más
posible el sufrimiento, sería la máxima de la actividad moral que brinda el epicureísmo
para los hedonistas de todos los tiempos.

C. Estoicismo

En los cimientos del estoicismo se halla la comprensión del mundo como un cosmos, un
orden universal, regido por leyes inmutables que gobiernan también la vida humana. El
ideal del hombre consiste en vivir conforme a la naturaleza. De ese modo, se adapta al
orden universal y consigue la felicidad.

D. Neoplatonismo

130
Siguiendo con las éticas del mundo grecorromano, tenemos la ética del neoplatonismo,
muy emparentada con las anteriores. Esta corriente es marcadamente religiosa, y recoge
la tendencia mística del hombre a sumergirse en la divinidad.

El ideal de vida propuesto por Platón para alcanzar la felicidad enfatizaba el cultivo de
la sabiduría, mediante la contemplación y la mortificación de todos los deseos sensuales
que provienen del cuerpo: parte inferior y perecedera del hombre.

E. Moral kantiana del deber

Kant llega así a determinar que el único fundamento de la norma moral es el deber. El
valor moral sólo puede radicar en la voluntad del hombre, en “querer hacer el bien”, en
la buena voluntad. La voluntad de cumplir el deber es el criterio máximo de bondad
moral.

F. El utilitarismo

Es sin duda el modelo ético más usado en la actualidad. Constituye un resurgimiento del
epicureísmo hedonista en pleno siglo XVIII. Su principio fundamental consiste en la
felicidad, que se consigue buscando el placer y rechazando el dolor: bueno es lo que
produce placer; malo, lo que produce dolor.

G. Moral del Superhombre

Estaba convencido de que los valores tradicionales representaban una “moralidad


esclava”, una moralidad creada por personas débiles y resentidas que fomentaban
comportamientos, como la sumisión y el conformismo, porque los valores implícitos en
tales conductas servían a sus intereses. Afirmó el imperativo moral de crear valores
nuevos que debían reemplazar los tradicionales, y su discusión sobre esta posibilidad
evolucionó hasta configurar su retrato del hombre por venir, el “superhombre”

H. Existencialismo

131
Según el existencialismo, esa es la decisión fundamental que debe tomar el hombre; es
decir, una decisión mía, sin condiciones, que es casi como de despojarme de mí para dar
entrada al mundo que está fuera de mí.

I. Moral Marxista

La moral marxista es ante todo una moral revolucionaria.

Sus virtudes son la lucha, la solidaridad, el sacrificio por la causa, el trabajo colectivo.
Quien asume en su vida actitudes revolucionarias a favor del socialismo, obra el bien;
quien entorpece la revolución socialista o se desentiende de ella, obra el mal.

J. Moral de la comunicación

Es una moral formal, basada en el diálogo y la comunicación, que hunde sus raíces en
Kant. Estos autores, preocupados por la justificación y la fundamentación de la moral en
una sociedad pluralista y democrática como la actual, colocan el énfasis en el
procedimiento para llegar entre todos a una normativa moral universal.

K. Moral cristiana

La moral de Jesús va mucho más allá de la moral del triunfo y del éxito, de la moral de
las actitudes interiores, de la normativa o de la de situación.

La moral de Jesús no se dirige a la reducción sino a la superación del mal, y se basa


fundamentalmente en el amor a Dios y al prójimo, entendiéndose por prójimo
(próximo), el compatriota, el de cualquier clase social, el cercano y aquellos respecto a
los cuales no tengo ya obligaciones.

La moral del cristianismo original se basa en la creencia de que todos los hombres
somos hermanos, hijos del mismo y único Dios, a quien le debemos nuestro ser y quien
nos comunica una nueva vida, su propia vida, para que vivamos conforme a su Espíritu
y no conforme a los apetitos del instinto, propios de la animalidad.

132
2. EL ACTO MORAL
Acto moral es todo acto humano realizado con plena capacidad intelectiva y volitiva. Es
decir, un acto pensado por la razón como objetivamente necesario se impone también a
la voluntad como subjetivamente necesario. Por esta razón, el acto moral supone
conciencia, libertad y responsabilidad en quien lo ejecuta.

Sólo los actos conscientes, voluntarios y libres, son objeto de valoración moral, porque
el ser racional es capaz de tender hacia su bien de un modo reflexivo y libre. En la
naturaleza, únicamente el hombre es un ser racional, dotado de libre albedrío y sujeto de
actos morales.

Moralidad de los actos

En el hombre los actos humanos se realizan en tres categorías: 1) fisiológicos; 2)


subconscientes; 3) libres o voluntarios.

- Acto fisiológico: es el movimiento o proceso funcional del organismo, como la


asimilación, el crecimiento, etc. Se desarrolla mecánicamente y fuera de la
facultad volitiva.
- Acto subconsciente: es el movimiento o proceso mental que se desarrolla a base
de asociación de ideas, de manera semiconsciente, como, por ejemplo, el sueño
(ilación de ideas que forja la fantasía cuando dormimos y sobre todo en los
sueños).
- Acto libre o voluntario: aquel que ejerce el hombre con pleno dominio de sus
facultades mentales, con conocimiento y libertad.

Factores que alteran la moralidad de los actos

El acto voluntario ha de ser siempre un acto iluminado por el entendimiento, que


presenta a la voluntad el objeto o los objetos deseables, en sus razones o motivos de
apetibilidad. Sin embargo, el acto voluntario puede recibir influencias modificativas que

133
alteren o disminuyan su condición. La ignorancia, la pasión, el miedo y la violencia,
son las cuatro formas generales de influencias modificativas de los actos voluntarios.

Mérito o demérito moral

La conducta moral es meritoria por las buenas acciones (el sujeto moral merece). Se
llama mérito al acrecentamiento del valor moral que el hombre adquiere por sus buenos
actos. A la inversa, el obrar mal acarrea una disminución de valor que se llama demérito.

Responsabilidad moral

La vida moral se apoya sobre la responsabilidad humana. No existe moral sin


responsabilidad, y a ésta sólo la entendemos desde sus implicaciones morales: “ser
libre” y “obrar moralmente” son una misma realidad.

Actitud Moral

El término “actitud” proviene del vocablo “acto”, derivado de “hacer” (no confundir
actitud con aptitud). Significa disposición o postura del ánimo.

La actitud moral comporta toda la riqueza de la dimensión moral de la persona: el


mundo cognoscitivo, volitivo y ejecutivo de la persona. Integra sentimientos, principios,
criterios y decisiones ejecutivas de la persona.

4. NOCIÓN DE LEY

La ley es una norma estable que regula la marcha de las personas y de las cosas. No hay
solo leyes humanas que regulan nuestras acciones morales, sino también leyes físicas
que regulan la marcha de las cosas.

Ley positiva humana

La ley natural no es suficiente, muy a menudo, para regular en concreto la vida de los
hombres, tanto social como individual, por consistir en principios muy generales que
requieren ser adaptados a la vida concreta.

134
Ley moral y ley civil

Es necesario recordar aquí la definición de la ley ofrecida por Santo Tomás:


“Ordenación de la razón, dirigida al bien común, y promulgada por el que tiene a su
cargo la comunidad". Según esto, la ley es un acto de la razón práctica más que de la
voluntad.

Ley moral. El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que: “La ley moral es obra de la
sabiduría divina. En sentido bíblico, es una instrucción paterna, una pedagogía de Dios.

Ley civil. La ley civil es un imperativo de orden racional que se impone para el bien
común de una sociedad perfecta,

Obligatoriedad de la ley civil

En principio, la moral cristiana exhorta al cumplimiento de las leyes civiles justas. Y


ello no solamente por razón de solidaridad con los demás ciudadanos y con el objeto de
lograr la armonización de las voluntades para la realización del bien común. La
obediencia a las leyes justas ha sido tradicionalmente justificada por el reconocimiento
del origen divino de la autoridad.

Derechos fundamentales

Son los que le competen a la persona humana por su propia naturaleza, anteriormente a
todo derecho positivo otorgado por el Estado. Estos derechos son iguales para todos, sin
distinción de sexo, edad, raza o condición.

- Derecho a la Vida: nadie puede atentar contra nuestra existencia, porque es un


derecho personal e indiscutible que tenemos todos. Sin embargo, se puede dar la
muerte en los casos siguientes: en una guerra justa; en defensa propia y cuando el
Estado admite, en su legislación, la Pena capital.
- Derecho a la libertad: es el que nos permite obrar de acuerdo a nuestra voluntad.
Abarca entre otros, el derecho de asociación, de imprenta, de pensamiento, de

135
cátedra, de trabajo, etc. Toda persona goza de este derecho, o sea, de la facultad
de pensar y de actuar de acuerdo al propio criterio.
- Derecho de propiedad: es la atribución por la cual una persona física o moral,
tiene dominio sobre una cosa, de tal manera que pueda poseerla, usarla,
disponerla, etc., con exclusión de los demás.

5. NORMA SUBJETIVA DE MORALIDAD


La conciencia.

La conciencia es norma de moralidad, porque es una regla con la cual analizamos,


evaluamos y distinguirnos si una cosa está encaminada o no hacia su fin. La conciencia
realiza las siguientes funciones:

1) Antes del Acto: La conciencia antecedente

Prevé el acto; después aplica los principios de la sindéresis; finalmente, da el


juicio moral, que podrá ser imperativo (tengo que estudiar), o prohibitivo (no debo
hacer trampa).

2) Durante el acto: La conciencia concomitante

No es propiamente conciencia moral, puesto que no emite todavía ningún juicio.

Conciencia concomitante: atestigua la moralidad del acto.

3) Después del acto: Conciencia consecuente

Después de conocer el acto ya realizado, juzga sobre el mismo. Si se ajustó al dictamen


de la conciencia antecedente, lo aprueba, si no fue así, lo reprueba. Al juicio de la
conciencia consecuente siguen dos estados efectivos diversos: satisfacción, si hubo
juicio aprobatorio, o remordimiento, si fue reprobatorio (el remordimiento no existe en
la conciencia relajada).

Principios fundamentales de la moralidad:

136
- El fin del agente es sólo fuente accidental de moralidad.
- La moralidad esencial de un acto depende de su objeto propio.
- El fin del que obra convierte en buena o en mala una acción que de suyo es
indiferente.
- El fin del que obra puede volver mejor o peor un acto que ya es bueno o malo de
por sí.
- El fin del que obra nunca puede convertir en buena una acción que de por sí es
mala, como en el ejemplo que se dio anteriormente.
- Un fin malo corrompe total o parcialmente una acción que de suyo es buena.

Dimensión religiosa de la conciencia moral

La conciencia moral alcanza total comprensión y realización cuando es entendida y


vivida en clave religiosa. La conciencia moral, tanto habitual como actual es
comprendida y vivida:

- En el contexto del Dios trinitario;


- En el contexto del misterio de Cristo;
- En el contexto del ámbito eclesial.

Dignidad de la conciencia moral

La razón suprema de esa dignidad está en la posibilidad del hombre de abrirse a la


trascendencia: su vocación a la unión con Dios (Gaudium et Spes, 19). “La dignidad
humana requiere que el hombre actúe por convicción interna personal y no bajo la
presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa” (Gaudium et Spes,
17). Por eso la conciencia, lo mismo que la persona, tiene el derecho a la inviolabilidad.

6. BONDAD Y MALICIA DE LOS ACTOS HUMANOS


Los actos humanos, moralmente considerados, pueden ser buenos o malos, según que se
ajusten o se aparten de la norma moral. El orden de los actos humanos a la norma última
se llama moralidad fundamental de los actos.

137
La maldad de los actos humanos es una entidad defectiva de los mismos. Es una
privación del orden moral, ya que la voluntad no quiere el objeto por el mal mismo (la
privación de bien, el no ser), sino por algo bueno que exista en él, aunque se halle en
oposición con el orden y jerarquía de bienes en que la cosa está inserta.

Por este motivo, Dios, causa primera de todo ser (causa eficiente), no puede ser causa
del mal, porque el mal no tiene causa eficiente, sino deficiente.

La respuesta moral negativa: el pecado

El objeto de la Teología Moral no es el pecado sino la llamada a la perfección que nos


ha sido dirigida por Jesucristo. Pero la Moral no puede desentenderse de los pecados del
mundo. El Catecismo de la Iglesia Católica así el pecado:

“El pecado es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor
verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos
bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido
definido como “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna”

7. DISPOSICIÓN MORAL
Las pasiones

La pasión es un movimiento impetuoso del alma que nos arrastra hacia un objetivo o nos
aleja de él. Según Aristóteles, las pasiones son moralmente indiferentes, sin embargo se
hacen buenas si se someten a la recta razón y son encauzadas por la razón hacia la
búsqueda del fin último.

Las virtudes

El término “virtud”, proviene del latín Virtus, Virtutis, y significa valor y fuerza (virtud:
valor militar).

- Virtudes: son hábitos o disposiciones permanentes que nos mueven a obrar el


bien y evitar el mal. La virtud no es el acto del bien sino que dispone
138
permanentemente para el bien. o Hábito: es un modo de hacer preferido a otro,
estable en el tiempo, y que es fruto de la práctica o costumbre. El hábito es una
disposición permanente, y el hábito virtuoso dispone el alma para el bien, en
cuanto que lo hace más fácil y suave conseguirlo.
- Costumbre: es un modo constante de obrar que encontramos en la sociedad, en
nuestro país o en nuestra comunidad. Las costumbres influyen en la moralidad de
nuestros actos, y con el tiempo se convierten en leyes consuetudinarias.

El bien común, fin de la sociedad civil

El bien común consiste en la posibilidad de que todos los miembros de una sociedad
civil puedan realizarse como personas, disfrutar de sus derechos y satisfacer todas las
necesidades humanas.

La sociedad debe proporcionar a sus miembros:

- Bienes materiales: aspectos sanitarios, de comunicaciones, culturales, etc.


- Bienes morales: normas que rigen actitudes con respecto a la moral.
- Bienes Religiosos: aspectos espirituales que dirijan a la persona.

Moral cívica

Se basa en los deberes y derechos del ciudadano dentro de la sociedad civil. Toda
persona debe respetar a los demás, comenzando por las autoridades, los ancianos, el
Clero, las corporaciones, etc., aplicando los mismos principios éticos que rigen en la
familia, acentuando dos puntos esenciales: el Patriotismo y la Tolerancia.

MORAL ESPECIAL

La teología moral especial constituye actualmente la parte de la teología moral dedicada


a las cuestiones particulares. Por esta razón, en este estudio iniciamos subrayando el
respeto a la vida y el verdadero sentido del amor, con todos los grandes problemas que
139
el amor está planteando a las nuevas generaciones en el campo de la sexualidad, de la
amistad interpersonal y de la nueva estructuración de la familia

Moral del amor y de la sexualidad

Esta moral ha sido promulgada por la autoridad del Magisterio de la Iglesia Católica y se
deriva de la Ley natural, de la Sagrada Escritura y de la Tradición. Evalúa la bondad del
comportamiento sexual y proporciona principios generales por los que evaluar la
moralidad de cada acto. La Iglesia Católica enseña que la vida y sexualidad humana son
ambas inseparables y sagradas.

Sexualidad y genitalidad

Hay que distinguir la sexualidad de la genitalidad. La genitalidad se refiere a la base


biológica, orgánica, de la sexualidad, a las pulsiones y gestos cuya finalidad es la
realización de la cópula humana. En cambio, la sexualidad, en sentido amplio, va mucho
más allá de la genitalidad, abarca todas las expresiones del ser humano como varón o
como mujer: es el modo peculiar de reaccionar de un sexo frente al otro en todos los
niveles de convivencia.

Criterios básicos de la moral sexual;

a. Finalidad inscrita en la misma naturaleza biológica


b. Relación interpersonal
c. Valor objetivo de los actos
d. La moral cristiana.

Relaciones sexuales “prematrimoniales”

Son las relaciones íntimas entre novios, solteros, con firme y precisa voluntad de
casarse. Estas relaciones han proliferado en los últimos tiempos, debido a la irrupción de
la mujer en el mundo moderno y al influjo del bombardeo erótico de que son objeto los
jóvenes a través de los medios de comunicación social.

140
El autoerotismo

Llamado también masturbación (evitamos los términos de “onanismo” y “vicio


solitario”), es una variación psíquica que afecta toda la estructura personal del sujeto.

La pornografía

Es la degradación de lo erótico, mediante la publicitación de lo sexual con alto voltaje


erótico o morboso, que degrada al hombre sobre todo porque hiere vivamente su
sensibilidad, estimulando el instinto sexual.

La homosexualidad.

Según el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2357), “…los actos homosexuales son
intrínsecamente desordenados. Son contrarios a la ley natural (…). No proceden de una
verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en
ningún caso”.

Transexualidad y cambio de sexo

Los transexuales son personas que desean pertenecer al otro sexo y que se someten a una
operación quirúrgica para conseguirlo. Estas prácticas quirúrgicas son una farsa de
psiquiatras y cirujanos, puesto que la transexualidad no se cura con esas intervenciones
médicas.

Prostitución

Es la oferta de favores sexuales a cambio de una ganancia económica.

Violaciones de hombres y mujeres

La violación es obligar con violencia a tener una relación sexual. Este acto daña el
derecho al respeto y a la integridad moral y física de cada uno produciendo una secuela
que puede durar toda la vida.

141
A más de estas encontramos, pedofilia, incesto, adulterio, que dañan la dignidad del
hombre.

Parafilias

Del griego para (“al margen, fuera”) y filia (“amor sensible”). Según Masters y Johnson,
se llama parafilia a “todo estado en el que la excitación sexual y la gratificación del
individuo están supeditadas por entero a la fantasía recurrente de una experiencia sexual
insólita que se convierte en el foco principal de la conducta sexual”.

Existen muchísimos tipos de parafilias. Aquí solamente nos limitamos a mencionar


algunas de ellas: exhibicionismo, fetichismo, travestismo, voyeurismo, sadismo,
masoquismo, pedofilia, gerontofilia, zoofilia, necrofilia, cybersexual coprofilia, urofilia,
apotemnofilia. Cada una tiene sus propias características de fantasía y satisfacción
sexual.

LA CASTIDAD CONSAGRADA
El pudor sexual

El pudor representa un elemento fundamental de la personalidad, como vivencia de la


intimidad personal. Desde el punto de vista psicológico, moral y espiritual, el pudor
tiene un carácter natural profundamente humano.

El pudor, al relacionarse con la sexualidad y con lo más íntimo de la personalidad


(corporal y espiritual) está ligado, por una parte, a sentimientos de temor y vergüenza.
Por otra parte, a sentimientos de recato y de reserva.

El pudor es necesario como defensa:

- De la propia INTIMIDAD. Sin la intimidad la persona se vacía a sí misma y le


queda poco para ofrecer. La intimidad capacita para la comunicación
interpersonal.

142
- De los VALORES de la auténtica sexualidad. Sin pudor, el sexo se vulgariza, se
materializa y se cosifica.
- Del MISTERIO y encanto de lo sexual. El pudor conserva y acrecienta el amor y
el sano erotismo

La castidad

Es UNA, pero puede vivirse en distintas modalidades: el casado, con AMOR fecundo y
fidelidad; el consagrado renuncia a la función generativa por AMOR al Reino, y
consagra esta renuncia; el no casado se dedica al servicio social renunciando a la función
generativa por AMOR al prójimo, pero sin consagrar esta renuncia.

MORAL CONYUGAL Y FAMILIAR


Realidad personal y social: institución

El matrimonio es una institución social, humana y religiosa, que tiene como propiedades
esenciales la unidad y la indisolubilidad, a partir del amor personal, y además un
carácter social y jurídico tanto a nivel civil como eclesiástico. El bien de la sociedad se
apoya sobre la base de la familia, con la cual nace un nuevo sujeto de derechos y
deberes.

Realidad sacramental

El matrimonio tiene una dimensión histórico-mundana, pero al mismo tiempo conlleva


una nueva dimensión: religioso-sacramental, como signo exterior instituido por Cristo y
que significa y produce la gracia (Ef 5, 22-33). A partir del mensaje neotestamentario y
de la teología del Vaticano II (GS 48) se explicita mejor la dimensión sacramental del
matrimonio cristiano de modo vital. Decir que el matrimonio cristiano es sacramento
significa que la relación varón-mujer, concretada en el matrimonio, no es algo neutral ni
meramente mundano, sino que está asumido en el misterio de la alianza de Dios con su
pueblo.

Divorcio civil y moral cristiana


143
Hay que distinguir entre matrimonio cristiano (sacramental, canónico) y matrimonio
civil (realidad interpersonal y social, mera vinculación de pareja). Sin embargo, tanto del
matrimonio cristiano como del civil surgen ciertas obligaciones y derechos de los
cónyuges y de los hijos, entre sí y respecto a la sociedad, y en la sociedad respecto a
ellos, que son reconocidos, protegidos y ordenados por la ley civil en orden al bien
común.

El tema del divorcio se plantea sólo en el campo del matrimonio civil. En la realidad
matrimonial y en el divorcio entran en juego tres componentes: ético, sociológico y
jurídico.

MÉTODOS NATURALES Y REGULACIÓN DE LA FERTILIDAD


Planificación familiar natural

La moral de la Iglesia sostiene que, por motivos justificados, la pareja podría espaciar la
generación de nuevos hijos. Tras verificar que tal deseo no proviene del egoísmo sino
del sentido de la paternidad responsable, podrán observar continencia sexual periódica o
métodos de regulación que se basen en el autoconocimiento de los períodos infecundos.

Principales métodos naturales

1. Método de la ovulación
2. Método de la temperatura basal
3. Método sintotérmico

Anticonceptivos

Métodos principales de contracepción

Lo métodos anticonceptivos suelen actuar de tres formas: a) alterando la fisiología de


uno de los cónyuges; b) por el uso de mecanismos antifertilizantes durante la realización
del acto sexual; c) produciendo un aborto precoz.

144
Según esto, los podemos clasificar en: 1) métodos anticonceptivos de barrera
(preservativo, diafragma, capuchón cervical, tampón o esponja vaginal, condón vaginal
o Fenidom, cremas espermicidas). 2) métodos anticonceptivos quirúrgicos y
hormonales:

a) esterilizantes (la ligadura de la trompa de Falopio en la mujer y la vasectomía del


conducto deferente en el hombre); b) hormonales, tales como las píldoras esteroideas
que afectan al ciclo femenino; c) abortivos precoces (el DIU, las píldoras
anticonceptivas del día siguiente y la RU-486), que impiden la implantación del embrión
produciendo un mínimo aborto unos días después de la fecundación.

GRANDEZA Y DIGNIDAD DEL SER HUMANO


Moral de los derechos humanos

La expresión “derechos humanos” y otras expresiones derivadas, como derechos del


hombre, derechos fundamentales, derechos públicos subjetivos, libertades
fundamentales, recogen las experiencias básicas de la dignidad humana. En esta realidad
entran en juego el derecho y la moral. En el concepto de derechos humanos se hallan
contenidos algunos aspectos axiológicos:

Derechos sociales: derecho a la educación, a la asociación, al trabajo, a la vivienda, a la


salud, a la recreación, al desarrollo, al buen gobierno, a la libertad y justicia social, a la
participación en las decisiones concernientes al pueblo y a las naciones.

Moral interpersonal

Descubrimiento del “otro” como un “tú”: las personas valen en cuanto tales, y por ello,
deben ser tratadas como “prójimos” y nunca como “objetos”. La convivencia es distinta
según sean objetos, personas o prójimos los que la componen. Hay diversas maneras de
hacer del otro un objeto.

El aborto o el valor de la vida humana naciente

145
El aborto es condenado como verdadero homicidio y sancionado con la pena de
excomunión (Código de Derecho Canónico, c. 1398). El aborto prolifera en los
ambientes de relajación moral, caracterizada por el menosprecio a la persona humana y
la facilidad para sacrificarla por motivos egoístas.

Aborto espontáneo y aborto provocado

Espontáneo: cuando la interrupción del embarazo acaece por causas naturales, sin la
libre intervención humana.

Provocado: se debe a la intervención libre del hombre. Este es el aborto


considerado por la moral y por el derecho, ya que en él interviene la libertad
humana.

El suicidio

Múltiples son las formas con que el hombre puede llegar a disponer de su propia vida.
La “cobarde” desgana del vivir” tiene muchas versiones históricas: la exaltación
exagerada de un valor (la patria, una operación bélica, etc.), deseo de disponer
libremente de la propia vida, eligiendo la muerte, búsqueda patológica de la muerte
como solución a la depresión vital, etc.

BIOÉTICA
Bioética es la ética de la vida biológica o ética de la biología (o conocimiento de los
sistemas humanos de valores).

La bioética debe ser concebida como aquella parte de la ética o filosofía moral que
estudia la licitud o no licitud de las intervenciones sobre la vida del hombre,
particularmente de aquellas relacionadas con la práctica y el desarrollo de las ciencias
médicas y biológicas.

Deontología médica y ética biomédica

146
La deontología médica evoca los deberes y obligaciones de los profesionales de la
medicina. Los códigos deontológicos de los profesionales suelen ser el conjunto de
normas éticas y administrativas destinadas a garantizar la calidad del ejercicio de la
profesión médica y la buena imagen moral del gremio. En este sentido la deontología
médica es lo mismo que ética o moral médica. Actualmente la ética médica clásica es
sustituida, al menos denominativamente, por los Comités Éticos o Comités de Bioética.

¿Hasta qué punto es moralmente lícito fomentar y consolidar el dominio del hombre
sobre el hombre en el campo de la medicina y de la biología?

Este interrogante supone que en nombre de la medicina y de la biología (bioética) se


están realizando prácticas médico-biológicas sospechosas: unas tan viejas como la
humanidad y otras novísimas. Por ejemplo, el aborto, la eutanasia, la esterilización, la
reproducción humana artificial “in vitro” en sus numerosas modalidades o la
manipulación genética.

TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA ASISTIDA


Alternativas válidas para la situación de esterilidad: o la adopción (FC 41);

- la entrega más plena a un servicio social; o las diversas formas de obras


educativas;
- la ayuda a otras familias, a niños pobres y minusválidos

El matrimonio ámbito adecuado de la procreación

Las intervenciones para vencer la esterilidad sólo pueden y deben realizarse dentro del
matrimonio: son lícitas moralmente estas intervenciones para favorecer la transmisión de
la vida humana dentro del ambiente matrimonial.

En cambio, la fecundidad fuera del ámbito conyugal es fuente de contravalores


personales y sociales, y es ilícitamente inmoral. En efecto, las técnicas de reproducción
humana asistida, utilizada por personas y parejas sin vínculo matrimonial es inmoral. No

147
se admite moralmente en los siguientes casos: o en el caso de mujeres solas: solteras,
separadas, divorciadas o viudas; o en el caso de parejas homosexuales; o en el caso de
parejas heterosexuales no casadas.

El magisterio oficial católico rechaza todo uso de las técnicas de reproducción humana
asistida (donación de gametos y embriones y crioconservación de unos y otros). A pesar
de ese rechazo ético, no se opone a que se legisle sobre estas acciones, porque la
ausencia de tal legislación acarrearía mayores males a la sociedad. “La ley civil a veces
deberá tolerar, en aras del orden público, lo que no puede prohibir sin ocasionar daños
más graves” (Donum vitae, 3).

Ejemplos: Inseminación artificial y fecundación artificial, La fecundación artificial o


Fecundación “in vitro” (FIVTE), Transferencia de embriones (TE), La clonación de
células madre

Ahora bien, toda forma de inseminación artificial rompe en alguna


medida esa unión natural querida por el Creador.

LA VIDA HUMANA EN FASE TERMINAL.


La eutanasia

Del griego Eu (bueno) y Thanatos (muerte): muerte buena o dulce. Etimológicamente el


término eutanasia significaba antiguamente una “muerte dulce”, sin sufrimientos
atroces. Actualmente se refiere a la intervención de la medicina encaminada a atenuar
los dolores de la enfermedad y de la agonía, a veces incluso con el riesgo de suprimir
prematuramente la vida.

Clasificación

148
Eutanasia directa: adelantar la hora de la muerte en caso de una enfermedad
incurable. Ésta a su vez se puede realizar por dos formas:

1. Forma activa (acción): aquí no se inicia algún tratamiento, sino que se inyecta al
enfermo para provocarle una muerte indolora a petición del mismo, utilizando
sustancias mortíferas o sobredosis de analgésicos (morfina). Es efectuar
procedimientos terapéuticos cuyo efecto secundario es la muerte.
2. Forma pasiva (omisión): provocar una muerte por omisión es dejar de aplicar un
medicamento, dejar de tratar o no proporcionar soporte básico para la
supervivencia del enfermo (ej.: no tratar una bronconeumonía), dejar de alimentar
al paciente por vía parenteral. Es la abstención o suspensión terapéutica. En este
tipo de eutanasia no se abandona en ningún momento al enfermo, sino que
simplemente se suspende el tratamiento iniciado.

La ortotanasia

Es también llamada “Derecho a morir dignamente”. Formulado el conflicto de valores y


el sentido de la inviolabilidad de la vida humana, señalamos el contenido de otro valor
en conflicto: la exigencia moral del morir dignamente.

La distanasia

Con este término nos referimos a ciertas situaciones médicas que emplean una nueva
técnica terapéutica de reanimación. Es la práctica para alejar lo más posible la muerte
utilizando no sólo medios ordinarios, sino también extraordinarios.

Debemos valorar moralmente algunos comportamientos en relación con la abreviación


(eutanasia) y la prolongación (distanasia) de la vida del moribundo.

Las situaciones eutanásicas son aquellas en las que el valor de la vida humana parece
encontrarse en una condición tal de oscurecimiento u ocaso que una terapia de
anticipación de la muerte aparece como alternativa mejor.

149
Es lícito efectuar alguna acción honesta, aunque acompañe a ella peligro de muerte,
detrimento para el ser humano, o incluso la misma muerte, con tal que la finalidad
pretendida sea proporcionalmente superior a dicho riesgo. Por ejemplo, es lícito mitigar
una grave dolencia con medicinas que a la vez acortan la vida, utilizar una medicina de
éxito dudoso, cuando no existe otro medio para salvar una vida, arriesgarse
personalmente para salvar a otros, y casos similares.

DONACIÓN DE ORGANOS
Valoración moral

Desde el punto de vista cristiano no existe ninguna objeción contra la donación


voluntaria de órganos. Las objeciones surgen con ocasión de los abusos graves que se
pueden cometer, por ejemplo, mediante la comercialización de los órganos. El cuerpo es
un don del Creador del que el hombre no puede disponer caprichosamente, pero puede
usarlo por amor al prójimo de acuerdo con los dictados de la recta conciencia.

MORAL SOCIAL
Origen de la moral social cristiana

La historia de la Moral cristiana se inicia con la Sagrada Escritura, la cual ilumina,


cuestiona y transforma las realidades sociales. Continúa a través de las exhortaciones del
cristianismo primitivo y de la patrística. En la etapa de la reflexión teológica se destacan
tres modelos de formulación teológico-moral:

1. Moral de la justicia.
2. Exigencias morales del Decálogo.
3. Doctrina Social de la Iglesia.

Como es lógico, en la Biblia no se encuentran juicios sobre la mayoría de las cuestiones


sociales que hoy nos preocupan, porque entonces, no existían. Sin embargo,
encontramos en ella una serie de principios —el destino universal de los bienes, la
150
preferencia por los débiles, la autoridad como servicio, etc.– con los que es posible
enjuiciar las realidades actuales.

Dimensión jurídico-legal

En el mundo bíblico, sobre todo en el Antiguo Testamento, la vida social está regulada
por la ley, y la justicia adquiere una dimensión jurídico-legal.

Predicación social de los profetas

Los profetas en su predicación, destacan, ante todo, el derecho del humilde, del pobre,
de la viuda, del huérfano, del extranjero, del asalariado; es decir, de los excluidos de la
sociedad, y que deben ser reintegrados en ella. La voz “profética” a favor del pobre se
oye a lo largo de todo el Antiguo Testamento. Basta recordar algunos textos, como Dt
24, 14-15, donde se pide moderar los instintos de avaricia y de crueldad ligados a la
propiedad en contra de los pobres.

Denuncia de una religión sin moral

Un religión sin moral es denunciada por los profetas como vacía, vana e inútil: Am 5,
2125; Is 1, 10-16; Miq 6, 5-8; Sal 50, 5-15; 51, 18-19. También Oseas 6, 6, dice:
“Quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos.

Actitudes de Jesús ante la cuestión social

En todas las épocas los cristianos han vuelto su mirada a Jesús para encontrar en su
actuación y en su predicación los criterios normativos para el compromiso moral y
social.

La actitud de Jesús ante la cuestión social puede verse concatenada en tres


afirmaciones:

a. Jesús estuvo inmerso en las realidades sociales.


b. Jesús no tuvo una actuación “técnica” y “política”.

151
c. La actuación y el mensaje de Jesús inciden realmente en las cuestiones sociales y
morales, porque superan el planteamiento “técnico” y se orientan hacia la
Esperanza escatológica.

La Sagrada Escritura ofrece una visión:

- Religiosa: perspectiva en que se encuadran los problemas sociales.


- De salvación: visión religiosa no ideológica sino salvífica.
- De carácter histórico: la salvación religiosa tiene incidencia histórica.

Modelo teológico-moral de la Doctrina Social de la Iglesia.

Hemos afirmado que la moral social cristiana parte de la Sagrada Escritura. Sin
embargo, entre el dato bíblico y el momento actual existe una larga trayectoria de
intervenciones de la Iglesia sobre las cuestiones sociales. Se trata del pensar cristiano
sobre los problemas sociales: desde la doctrina de los santos Padres hasta las
intervenciones de los Pontífices en forma de encíclicas, pasando por las predicaciones de
los pastores y las reflexiones de los moralistas, cuya diversidad es más acentuada según
las diversas situaciones geográficas y nacionales.

Juicio valorativo

1. Hay que destacar el largo recorrido histórico desarrollado por magisterio social,
desde finales del S. XIX hasta el Concilio Vaticano II.
2. La Doctrina Social de la Iglesia ha buscado servir a la Humanidad, mediante un
serio intento de reflexión teológica interdisciplinar.
3. Gracias a este magisterio social, la teología ha sido cuestionada por la realidad,
asumiendo en su reflexión racional los aportes de la ciencia y de la técnica.
4. Los contenidos del magisterio social inciden en la problemática real,
contribuyendo a la construcción de estructuras sociales democráticas (por
ejemplo, la reconstrucción espiritual y democrática de Alemania después de la II
Guerra mundial).

152
LA MORAL SOCIAL TIENE COMO PRIORIDAD
Solidaridad, justicia y opción preferencial por el pobre

LOS DERECHOS HUMANOS


La Iglesia, al analizar el campo del mundo, es muy sensible a todo lo que afecta a la
dignidad de la persona humana. Ella sabe que de esa dignidad brotan los derechos
humanos, objeto constante de la preocupación y del compromiso de los cristianos. Entre
otros, hoy son especialmente reclamados, el derecho a:

- La vida.
- Al trabajo.
- La educación.
- -La creación de una familia.
- -La participación en la vida pública.
- -La libertad religiosa.

Doctrina social pontificia y derechos humanos

El ser humano no puede ser rebajado a la condición de objeto de la sociedad o del


Estado, puesto que como persona, recibió de Dios derechos que permanecen intangibles
aun frente a una sociedad que los niegue o desconozca. Por consiguiente, el hombre, por
su propia naturaleza y dignidad, posee derechos que le son inherentes y, que, lejos de
nacer de una concesión de la sociedad política, han de ser por ésta consagrados y
garantizados. La persona tiene derecho a la protección jurídica de los derechos propios,
civiles, familiares, políticos, económicos, culturales y sociales. Entre estos
mencionamos, el derecho a:

 Mantener y desarrollar la vida corporal, intelectual y moral.


153
 La propiedad.
 La formación y educación religiosa.
 Rendir culto privado y público a Dios.
 Al matrimonio
 Al trabajo y a un salario justo.
 Escoger libremente su estado.
 Disfrutar de los bienes materiales.
 La iniciativa en lo económico.
 Derechos políticos de ciudadano.
 Proteger su vida y su familia.
 La información verídica y objetiva.
 La libre asociación y sindical.
 Un nivel de vida digno.
 La seguridad social.
 Al descanso.
 Tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad.

A. El Vaticano II, en el conjunto de sus documentos, proclama y expone en forma


sistemática los derechos fundamentales del hombre, reconoce y estima el dinamismo con
que actualmente se los promueve por todas partes. Quiere que esta promoción esté
imbuida del espíritu evangélico, y que sea garantizada frente a las aparentes y falsas
autonomías.

MORAL ECONÓMICA

La relación entre moral y economía es necesaria e intrínseca: actividad económica y


comportamiento moral se compenetran íntimamente. La necesaria distinción entre moral

154
y economía no comporta una separación entre los dos ámbitos, sino al contrario, una
reciprocidad importante.

A la economía, en efecto, tanto en el ámbito científico, como en el nivel práctico,


no se le confía el fin de la realización del hombre y de la buena convivencia
humana, sino una tarea parcial: la producción, la distribución y el consumo de
bienes materiales y de servicios.

La dimensión moral de la economía hace entender que la eficiencia económica y la


promoción de un desarrollo solidario de la humanidad son finalidades estrechamente
vinculadas, más que separadas o alternativas, La expansión de la riqueza, visible en la
disponibilidad de bienes y servicios, y la exigencia moral de una justa difusión de estos
últimos deben estimular al hombre y a la sociedad en su conjunto a practicar la virtud
esencial de la solidaridad.

Los bienes materiales

El precepto “no robarás” (Ex 20, 15) en su aspecto positivo comprende la obligación de
otorgar a cada uno lo que le corresponde en justicia. En su aspecto negativo prohíbe todo
acto, por el cual se lesione el dominio o derecho ajeno sobre los bienes materiales.

El derecho de propiedad

Es la facultad de disponer libremente de un objeto, con exclusión de los demás. Tal


derecho se basa en la exigencia del ser humano de no ser privado de lo que necesita para
subsistir y desarrollarse.

Moral del trabajo

El trabajo es prueba del progreso de la humanidad, y debe anteponerse a la posesión de


bienes exteriores, los cuales son de carácter instrumental. Juan Pablo II en la encíclica
Laborem exercens (14.8.1981), proclama con argumentos el principio de la prioridad del

155
trabajo frente al capital (n. 12). Nadie niega el deber y derecho del hombre al trabajo,
porque el trabajo es medio para sostener la vida.

Comunidad política y vida social

La comunidad política, nace de la insuficiencia de la comunidad civil: ésta, si no se


estructura como comunidad política, no puede realizar una vida plenamente humana. La
necesidad de la comunidad política se funda en la impotencia de los grupos inferiores,
familias y grupos sociales intermedios, para alcanzar el bien común en orden al pleno
desarrollo de los individuos y de los grupos humanos.

Ahora bien, la consecución del bien común exige la existencia de una autoridad que
coordine y haga converger hacia ese bien común los esfuerzos de las distintas personas y
de los diversos grupos.

La moral política en la doctrina social de la Iglesia

Son numerosas las orientaciones de la Doctrina social de la Iglesia sobre la moral


política. Destacan las enseñanzas de León XIII, de Pío XII, de Juan XXIII, de Pablo VI,
del Concilio Vaticano II, de Juan Pablo II, y de Benedicto XVI.

Al afirmar la necesidad de la autoridad política, la doctrina de la Iglesia se fija en las


condiciones de su justa actuación: el poder político debe realizarse dentro del orden
moral y debe tener como meta la realización del bien común.

Aquí apuntamos a las formas de gobierno democráticas. En la Biblia no existe ninguna


valoración explícita de la democracia. Sin embargo, dado que ningún hombre vale más
que otro (cf. Mt 23,8-10), deducimos que nadie puede tener autoridad sobre los demás si
estos no se la conceden libremente

PADRES DE LA IGLESIA

156
CONCEPTO: Padres de la Iglesia se llama con toda razón a aquellos santos que con la
fuerza de la fe, con la profundidad y riqueza de las enseñanzas, la engendraron y
formaron en el transcurso de los primeros siglos. Son de verdad Padres de la Iglesia
porque la Iglesia a través del Evangelio recibió la vida.

Se da en nombre de Padres de la Iglesia a los escritores eclesiásticos que reúnen estos


requisitos.

 Doctrina ortodoxa
 Santidad de vida
 Aprobación eclesiástica
 Antigüedad reconocida

Los Padres de la Iglesia son testigos privilegiados de la Tradición que es una fuente
básica del conocimiento teológico. La importancia que los Padres de la Iglesia tienen
para la Teología ha sido reconocida de modo particular en la Constitución Dei Verbum
del Concilio Vaticano II (1962-1965) al decir: “Así, pues, la Sagrada Tradición y la
Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas
de la misma divina fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la
Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la
inspiración del Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los
sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y por
el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden fielmente, la
expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue que la Iglesia no deriva
solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas.
Por eso se han de recibir y venerar ambas con un mismo espíritu de piedad” (DV 9). Se
equipara a la Tradición con la [Link].

“Ordénese la teología dogmática de forma que, ante todo, se propongan los temas
bíblicos; expóngase luego a los alumnos la contribución que los Padres de la Iglesia de

157
Oriente y de Occidente han aportado en la fiel transmisión y comprensión de cada una
de las verdades de la Revelación…” (OT 16)

La Teología nación de la actividad exegética de los Padres de la Iglesia, especialmente


en las asambleas litúrgicas y en contacto con necesidades del pueblo de Dios.

TEOLOGÍA DE LOS PADRES APOSTÓLICOS:


- Clemente Romano:
 Dios Creador: Enderecemos nuestros pasos hacia la meta de paz que nos fue
señalada desde el principio, teniendo fijos los ojos en el Padre y Creador de todo
el universo y adhiriéndonos a los magníficos y sobreabundantes dones y
beneficios de su paz. Contemplémosle con nuestra mente y miremos con los ojos
del alma su magnánimo designio, considerando cuán benévolo se muestra para
con toda su creación.
 Eclesiología: Los apóstoles nos evangelizaron de parte del Señor Jesucristo y
Jesucristo fue enviado de parte de Dios. Así pues, Cristo viene de Dios, y los
apóstoles de Cristo.
- Ignacio de Antioquía:
 Cristología: afirma la verdadera divinidad y la verdadera humanidad del Hijo de
Dios: (Nuestro Dios, Jesucristo, fue concebido en el seno de María, según el
designio de Dios, siendo por una parte del linaje de David, y por otra del Espíritu
Santo. Él nació, y fue bautizado, para purificar el agua con su pasión. La
virginidad y el parto de María quedaron ocultos al príncipe de este mundo, así
como también la muerte del Señor. Son estos tres misterios sonoros, que se
cumplieron en el silencio de Dios). Economía Divina (Ef. 1, 3-10).
- Policarpo de Esmirna:
 Cristología (defiende la encarnación, y la muerte de Cristo es la cruz) nuestro
Señor Jesucristo, que aceptó por nuestros pecados llegar hasta la muerte; y Dios lo
resucitó librándolo de los sufrimientos del infierno.

158
- Papías de Hierápolis: (milenarista: Jesucristo vendrá y reinará por 1000 años).
- Carta de Bernabé: Cristología (proclama la pre-existencia de Cristo, la
encarnación, la misión y la pasión).

CONTENIDO DE LA CARTA: Dos caminos hay de doctrina y de poder: el de la luz y


el de las tinieblas. Pero grande es la diferencia entre los dos caminos, pues sobre uno
están establecidos los ángeles de Dios, portadores de luz, y sobre el otro, los ángeles de
Satanás. Uno es Señor desde siempre y por siempre, y el otro es el príncipe del tiempo
presente de la iniquidad. El camino de la luz es éste. Si alguno quiere seguir su camino
hacia el lugar fijado, apresúrese por medio de sus obras. Ahora bien, el conocimiento
que nos ha sido dado para caminar en él es el siguiente:

Amarás al que te creó, temerás al que te formo, glorificarás al que te redimió de la


muerte. Serás sencillo de corazón y rico de espíritu. No te juntarás con los que andan por
el camino de la muerte, aborrecerás todo lo que no es agradable a Dios, odiarás toda
hipocresía, no abandonarás los mandamientos del Señor.

TEOLOGÍA Y CRISTOLOGÍA DE LOS PADRES APOLOGISTAS


GRIEGOS:
- Cuadrato: defiende a los cristianos a partir de las obras portentosas realizadas por
Cristo, antes y después de la resurrección.
- Arístides: Dios es eterno, inmortal y suficiente por sí mismo. demuestra la
existencia de un único Dios, personal y providente, fundándose en el movimiento
y armonía del universo, señalando los principales atributos que convienen a la
Divinidad y recalcando que Dios no necesita ni de sacrificios ni de libaciones.
- Defiende la Encarnación y el Misterio Pascual: Él es llamado el Hijo de Dios el
más alto. Y se dice que Dios bajó del cielo, y de una virgen hebrea asumida y se
vistió con la carne; …Pero él mismo fue perforado por los judíos, y él murió y fue
enterrado; y ellos dicen que después de tres días él se elevó y ascendió al cielo…

159
- Justino: identifica al Logos con Jesús. La razón humana participa del Logos.
Cristo viene a ser el mediador de la creación 1Tim 2, 5.

Justino habla de un cierta subordinación del Logos al Padre.

- Taciano: defiende el monoteísmo frente al politeísmo de los griegos. Nuestro


Dios no tiene principio en el tiempo, siendo Él solo sin principio y, a par,
principio de todo el universo. Dios es espíritu, pero no el que penetra por la
materia, sino el creador de los espíritus materiales y de las formas de la materia
misma; invisible e intangible. Él es padre de las cosas sensibles y visibles.

Sobre la Trinidad:

- Sólo Él es principio que no tiene principio y es causa y principio de todas las


cosas.
- Logos como en un doble estado: antes de la creación y en el momento preciso de
la creación. En el primero, el Logos estaba en Dios al modo de una dínamis o fuerza,
mediante la cual Dios habría creado todas las cosas. En el momento mismo de la
creación el Logos sale como fuera del Padre y llega a ser la primera obra en Él.
- Espíritu Santo como del «diácono del Dios que ha sufrido». Este Espíritu inhabita
en las almas de los hombres justos, y es considerado no sólo como el principio de toda
santidad, sino también como el que hace conocer las cosas futuras a los profetas.

Teófilo de Antioquía: es el primero en utilizar la palabra Trías (Dios, Verbo, Sabiduría).


La forma de Dios es inefable e inexplicable: no puede ser vista por ojos carnales. Por su
gloria es incomprensible; por su grandeza es inalcanzable; por su sublimidad es
impensable; por su poder es incomparable; por su sabiduría es inigualable; por su
bondad, inimitable; por su beneficencia, inenarrable.

Melitón de Sardes: subraya a la vez la divinidad y preexistencia de Cristo y la realidad


de su encarnación, el carácter sacrificial de su muerte y el sentido figurativo de todo el
Antiguo Testamento, particularmente del cordero pascual.

160
Carta a Diogneto (Caudrato): defiende el monoteísmo. Dios, Señor y Creador del
universo, que hizo todas las cosas y las distinguió según su orden, no sólo se mostró
amador de los hombres, sino también magnánimo con ellos. En realidad siempre fue tal,
y lo sigue siendo, y lo será: benévolo, bueno, sin ira y veraz: sólo él es bueno. Y
habiendo concebido un designio grande e inefable, lo comunicó sólo con su Hijo. Pues
bien, mientras su voluntad llena de sabiduría se mantenía en secreto y se guardaba,
parecía que no se cuidaba ni se preocupaba de nosotros. Pero después que lo reveló por
medio de su Hijo amado y manifestó lo que tenía preparado desde el principio, nos lo
dio todo de una vez, a saber, no sólo tener parte en sus beneficios, sino ver y comprender
lo que ninguno de nosotros hubiera jamás esperado.

MOVIMIENTOS HETERODOXOS O HERÉTICOS DEL SIGLO II


GNOSTICISMO: del Griego = conocimiento. Este conocimiento es un conocimiento
salvífico (la persona se salva por el conocimiento) .

Interrogante:

 quién soy = identidad o de dónde vengo = origen o qué es lo que me espera =


destino el creador es Demiurgo (obrero) es el creador de la materia del hombre y
del mundo. La materia (cuerpo) es mala. El alma es buena

malo buena dualismo

 Marción: hijo de familia acomodada y de padre obispo (excomulgó a su propio


hijo por su doctrina herética)

Doctrina: dualismo: dos dioses: AT: dios legalista y castigador, NT: dios
Amor (Jesucristo)

No hay AT, y niega todo lo que en el NT tiene relación con el AT

161
El mundo y el hombre no fueron creados por Dios, sino por un demiurgo
(obrero).

Cristo no sería hijo de María, porque el cuerpo que recibió es un cuerpo


aparente, negando de este modo el misterio de la encarnación y el misterio de
la maternidad de María.

 Montano:

Doctrina: predica que el fin del mundo es inminente.

Las exigencias por la pronta llegada del fin del mundo son: ayuno, celibato,
limosna generosa, animación al martirio.

MONARQUIANISMO:

Doctrina: se fundamenta en el monoteísmo judío frente al dualismo del gnosticismo. Se


dan dos concepciones:

Adopcionismo: Cristo sería adoptado por el Padre por su buen comportamiento, elevado
a la condición de Hijo en el bautismo. por lo que en la cruz muere el Padre
(Patripasioneismo) o Modalismo: Dios se manifiesta de tres “modos” diversos.

Según la cual en Dios sólo hay una persona como una es también su naturaleza: los
nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo no son otra cosa sino aspectos diversos del Dios
único, esto es, son modos de considerar a Dios en sus operaciones ad extra: como la
creación, la encarnación, la efusión de la gracia. No existe, por tanto, Trinidad en Dios
sino "monarquía" (de donde se le da también el nombre de monarquismo); y cuando
decimos que el Hijo de Dios se encarnó y que sufrió pasión y muerte, es una simple
manera de hablar, puesto que, en realidad, fue el mismo Padre quien sufrió y se encarnó
y murió en la cruz (de donde también se les da el nombre de Patripasioneismo).

REACCIÓN DE IRENEO (paz) DE LYON

- Doctrina:
162
- Sobre la Sagrada Escritura: establece una diferencia entre la visión gnóstica y la
visión cristiana. Los gnósticos asumen la visión espiritual y dejan el sentido
literal para el vulgo; los cristianos asumen el sentido espiritual y literal de la
Escritura, los dos son buenos siembre y cuando no se extraponen. La Iglesia tiene
la última palabra en la interpretación.
- Concepción antropológica: la fuente es Gn 2, 7 los elementos constitutivos del
hombre son el barro (cuerpo) y la forma (imagen y semejanza de Dios).
- Concepción Cristológica: Cristo es el modelo del primer Adán Rm 5,14; 1Cor
15,45-47 La carne de Cristo no entra en el pecado del hombre, por ser una carne
virginal, es una carne purísima.
- María es la nueva Eva, así como Eva quedó implicada en la caída de Adán, así
queda María implicada en el proceso de la salvación. María es la verdadera madre
de los vivientes.

LA ESCUELA DE ALEJANDRÍA

Constituye los primeros intentos de fundar una ciencia teológica utilizando la filosofía
neoplatónica. De ahí se derivan sus principales características:

- interés por la investigación especulativa metafísica (trascendente) del contenido


de la fe; o preferencia por Platón; o interpretación alegórica y mística de la
Sagrada Escritura.

Esta última es la característica más notable. Los griegos (estoicos principalmente) la


utilizaban para interpretar las mitologías de Homero y Hesiodo. El primer judío que la
utilizó fue Aristóbulo en el siglo II a.C. Filón la usa mucho.

El fundamento de la teología es la Sagrada Escritura: una exégesis correcta de la misma


y el empleo de la filología (método alegórico utilizado ya por los filósofos griegos en
sus "mitos").

163
- Clemente de Alejandría (150-215):
- Doctrina:

Fe y filosofía: la filosofía es una preparación de la humanidad para la venida de Cristo.


Insiste en la supremacía de la fe. La verdadera gnosis consiste en compaginar la fe con
la filosofía (la filosofía sería como el tercer testamento). Es el fundador de la teología
especulativa.

El Logos: es el creador del universo; reveló el AT y también la filosofía; se encarnó, nos


redimió, nos dio a conocer al Padre y al Espíritu Santo; es el Pedagogo (T
Cristocéntrica). Eclesiología: trata de la unidad y universalidad de la Iglesia, que es
depositaria de las Escrituras, que están divinamente inspiradas.

Moral y sacramentos: no hay que abandonar el mundo sino usarlo rectamente; la moral
consiste en vivir según la naturaleza; expone la doctrina sobre los sacramentos; concibe
el matrimonio como algo santo; resalta la excelencia del celibato.

Concibe el bautismo es un renacer, regenerarse: Jn 3,3-5; Gal 3,27-28; Tit 3,5

La Eucaristía: Cristo habita en nuestras almas: Mt 26, 26-29; Mc 14, 22-25; Lc 22,19-20
Penitencia – pecado (es un rechazo a Dios)

- Orígenes (185-202):

o Doctrina:

La Trinidad: el Padre es In-génito (es la fuente de la divinidad que comunica al Hijo en


la generación)

El Hijo es génito

El Espíritu Santo es aspirado por el Padre y el Hijo

164
Cristología: Hijo unigénito: es decir lo que Cristo es en sí. Lo que es Cristo en sí y para
otras (sabiduría, verdad, Logos, vida). Lo que solo es solo para otros (redentor, camino,
puerta, medio salvífico).

La creación: sostiene la existencia de un Dios Bueno y Creador, con esto dice no al


demiurgo-obrero.

Antropología: se fundamenta en el Gn 1,26-27 mediante una interpretación particular de


dos elementos:

- Imagen: condición inicial de semejanza con Dios como ser espiritual e inteligente.
- Semejanza: con la estabilidad definitiva de la santidad (estado permanente y
santo) El hombre recibe una vocación implícita a la perfección desde el momento
de la creación: Lv 11,44-45; 19, 2; 20,26; Mt 5, 43-48; Gal 1,12.15-17
- Eclesiología: detrás de cada vocación cristiana hay una clara distinción entre
cristianos simples y perfectos, siendo los perfectos los auténticos seguidores de
Cristo. Se da una triple dimensión:
1. Los carnales están en el mundo

2. Los progredientes: los que están en camino hacia la perfección 1Cor 3,2

3. Perfectos: cristianos maduros: Jn 21,15-17

PADRES Y AUTORES LATINOS SIGLO III: TERTULIANO, CIPRIANO,


HIPÓLITO Y NOVACIANO - TERTULIANO – doctrina: o Trinidad:

Es el primero en utilizar el término Trinidad (Trinitas): Dios profirió su palabra, como la


raíz produce el retoño, la fuente el arroyo y el sol el rayo de luz... Y no tengo ningún
reparo en usar estos nombres... porque todo origen es una paternidad, y todo lo que
procede de un origen es engendrado: mucho más la Palabra de Dios, que, además, con
toda propiedad recibió el nombre de Hijo. Sin embargo, ni el retoño se distingue de la
raíz, ni el arroyo de la fuente, ni el rayo del sol, y así tampoco la Palabra se distingue de
Dios. De acuerdo con estas imágenes, confieso admitir dos realidades, Dios y su
165
Palabra, el Padre y el Hijo del mismo. Porque la raíz y el retoño son dos realidades, pero
unidas; la fuente y el arroyo tienen dos formas, pero no están divididas; el sol y el rayo
tienen dos modalidades, pero están juntas. Todo lo que procede de otro ha de ser
necesariamente distinto de aquello de lo que procede, pero no ha de estar necesariamente
separado. Cuando hay una nueva realidad hay dos realidades; cuando hay una tercera,
hay tres realidades. Ahora bien, el Espíritu es una tercera realidad que procede del Padre
y del Hijo, como el fruto es una tercera realidad procedente de la raíz y del retoño, y el
río es una tercera realidad procedente de la fuente y del arroyo y el punto de luz es una
tercera realidad con respecto al sol y a su rayo.

o Eclesiología: es el primero que da a la Iglesia el título de Madre.

- Cipriano – Doctrina:

o Eclesiología: no es sistemático y responde más bien a exigencias pastorales. Buscó la


unidad de la Iglesia como reflejo de la unidad trinitaria (obispo, párroco, fieles).

Reconoce a Roma como la Madre de las Iglesias. Roma es la Iglesia de Pedro.

Su error es no considerar el bautismo de los herejes.

Si alguien pudo salvarse fuera del arca de Noé, entonces lo podrá también quien
estuviere fuera de la

Iglesia. Nos lo advierte el Señor cuando dice: el que no está conmigo, está contra mí; y
el que no recoge conmigo, desparrama (Jn 10, 30). Quien rompe la paz y la concordia de
Cristo está contra

Cristo. Quien recoge en otra parte, fuera de la Iglesia, disipa la Iglesia de Cristo. Dice el
Señor: Yo y el Padre somos una sola cosa (Jn 10, 30); y también está escrito del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo: estos tres son una sola cosa (I Jn 5, 8). ¿Y piensa alguno
que esta unidad que procede del poder de Dios, que se halla firmemente asegurada por
los misterios celestiales, puede romperse en la Iglesia y escindirse por la discusión y el

166
choque de voluntades? Quien no mantiene esta unidad, no cumple la ley de Dios, no
guarda la fe en el Padre y en el Hijo, no obtiene la vida y la salvación.

- Hipólito – Doctrina:
o Cristología: la obra redentora del Verbo encarnado. Dios confió estas palabras al
Verbo, y el Verbo las profirió para apartar al hombre de la desobediencia, no
coaccionándolo por fuerza como si se tratara de un esclavo, sino llamándolo para que lo
siguiera libre y voluntariamente.

Al fin de los tiempos el Padre envió al Verbo —pues ya no quería hablar por medio de
los profetas ni ser anunciado en figuras—, ordenándole que se manifestara en forma
visible, para que el mundo al verlo pudiera ser salvado.

Sabemos que este Verbo tomó un cuerpo de la Virgen y que hizo del hombre viejo una
nueva creación. Sabemos que fue plasmado de nuestra misma substancia; porque si
hubiera obrado de otro modo en vano nos mandaría que lo imitáramos como a un
maestro.

Novaciano – doctrina:

o Trinitaria: Dios, al mismo tiempo que «uno», es Padre con paternidad eterna. Del
Padre nace y procede la segunda persona, el Hijo, «sustancia divina» distinta, que recibe
la santificación del propio Padre. Enviado por el Padre como mensajero del gran
consejo, Jesucristo es siervo fiel y obediente a sus consejos. N. admite la unión y
distinción de la humanidad y divinidad en Cristo y, por tanto, le considera y llama:
“verdadero Dios y verdadero hombre”. el Espíritu Santo es el tercer término de la
Trinidad. Sin llamarlo Dios, Novaciano lo considera “revelador de las cosas divinas”
dotado de “virtud celeste y eternidad divina”. Él fue quien iluminó a los apóstoles y
profetas, quien con sus dones conserva incorrupta la santidad de la Iglesia, Él es autor de
nuestro segundo nacimiento en el Bautismo.

Caen en el subordinamismo

167
TRADUCCIÓN, ESTRUCTURA Y REFLEXIÓN DEL DOGMA Y DE LA FE EN
LOS PADRES DEL S. IV: JERÓNIMO, AMBROSIO, AGUSTÍN DE HIPONA

S. Jerónimo o Traducción: de la Biblia, conocida bajo en nombre de “Vulgata”, que


viene a ser, por los decretos del Concilio de Trento, el texto auténtico de la Sagrada
Escritura, que es autoridad para los católicos y opuesta a los protestantes. La Vulgata
actual comprende cuatro partes:

- La más importante, al menos las tres cuartas partes del conjunto, traducida
por San Jerónimo, inmediatamente del hebreo al latín;
- Algunos libros igualmente traducidos por San Jerónimo, pero sobre las
Exaplas de Orígenes, por ejemplo, los Salmos;
- Algunos libros revisados por San Jerónimo sobre la versión “Antica
Latina”, como el Nuevo Testamento;
- Los deuterocanónicos que San Jerónimo no tocó y que conservan el texto de
la “Antica Latina”.

Reflexión: la Sagrada Escritura es enteramente inspirada, y por así decir dictada por el
Espíritu Santo, no siendo los diversos autores sino escribientes de la “Palabra y el
Pensamiento divino”. En los labios de estos últimos pone la siguiente reflexión: “Debo
preparar mi lengua y mi pluma a fin de que por ellas escriba el Espíritu Santo en el
corazón de los oyentes o lectores.

S. Ambrosio:

- Se dedica sobre todo a combatir al arrianismo. El tratado “Sobre el Espíritu


Santo”, en tres libros, y en fin “El misterio de la Encarnación del Señor” son
refutaciones de la herejía al mismo tiempo que exposiciones dogmáticas.
- Sobre el Espíritu Santo: En efecto, el Espíritu Santo no está sometido al
poder o autoridad de otro, sino que es dueño de su libertad, y con la autoridad de
168
su propia voluntad, según leemos (en la Escritura), distribuye todas las cosas 'a
cada uno según le parece' (1 Cor 12,11)... Pues no cree en el Padre, quien no
cree en el Hijo, y no cree en el Hijo de Dios, quien no cree en el Espíritu. Ni
puede mantenerse en pie la fe sin la regla de la verdad".
- Eclesiología: “Donde está Pedro allí está la Iglesia; donde está la Iglesia no
hay muerte, sino la Vida eterna”. “La Iglesia es la única guardiana de la Escritura
y de la tradición; Ella es la Ciudad de Dios”. No hay salvación para los que se
separan de la Iglesia, en particular para los herejes que la irreformable autoridad
de la Iglesia ha condenado y rechazado conforme al Concilio de Nicea.

S. Agustín:

- “La Doctrina cristiana” muestra a Dios mismo poniendo los fundamentos de


su Ciudad de aquí abajo. Es la verdad eterna revelada a los hombres por tres
organismos que obran en concierto y se completan mutuamente: la Sagrada
Escritura, la Tradición oral y el Magisterio de la Iglesia. Sobre todo este último
goza de un papel primordial: en efecto, ¿no es la autoridad viva de la Iglesia la
que fija el canon de las Escrituras, determina qué libros son los auténticos y
rechaza los apócrifos? ¿No es ella también quien recoge las tradiciones orales,
tanto las emanadas de los maestros de la doctrina como las transmitidas por la voz
popular y determina su conformidad con la enseñanza divina?.
- La Trinidad: “La igualdad es tal que no solamente no es anterior o superior
al Padre al Hijo, ni el Hijo al Espíritu Santo, sino que ninguna de estas tres
Personas es posterior o inferior a la Trinidad entera” (De la Trinidad, Vlll). A tal
punto que las obras exteriores de Dios (creación, redención, etc.) las realizan las
tres Personas divinas indisolublemente unidas: “la apropiación” de una u otra de
esas obras a determinada Persona divina jamás es exclusiva: no hay allí más que
una distinción de nuestra mente, obligada a dividir y clasificar para comprender,
distinción sugerida por los aspectos sensibles de la obra de que se trate. “Por

169
ejemplo, únicamente la Persona del Verbo se revistió de la naturaleza humana en
la Encarnación, pero la Trinidad entera formó esa humanidad de la substancia de
la Virgen María”.
- Cristología: “El Verbo se hizo carne; Él es verdadero Dios y verdadero
hombre; el Dios y el hombre hacen el Cristo total”. Su naturaleza humana, aunque
exenta de pecado, es pasible y mortal como la nuestra, pero goza por lo contrario
de magníficos privilegios que le confiere su unión personal con el Verbo: libertad
exclusivamente orientada hacia el bien, inteligencia preservada de la ignorancia y
del error, sensibilidad enteramente sometida a la voluntad, así como ésta a la
Gracia.
- La gracia: es un don gratuito: por lo tanto Dios lo concede según su
beneplácito, a quien él quiere, niños o adultos, y en la proporción en que Él lo
juzgue conveniente.
- La Gracia comienza por dilatar el alma humana para ponerla a la medida de
los dones divinos; y luego precede y domina todo el esfuerzo humano sin
exceptuar la oración, la fe, y aun el deseo; porque “es Dios quien opera en
nosotros el querer y el obrar”, quien toma la iniciativa y conduce hasta el
perfeccionamiento, de tal suerte que “cuando recompensa el mérito del hombre,
no hace sino coronar sus propios dones”.
- Esto, sin embargo, sin detrimento de la libertad humana, que mueve todas
las facultades a fin de acordarlas con la Gracia: “Una voluntad recta y un corazón
puro no son menos necesarios que una inteligencia lúcida para alcanzar el
conocimiento de la Verdad divina.

DERECHO CANÓNICO

170
Concepto:
El derecho canónico es un complejo de normas y relaciones divinas y humanas con
bases sacramentales, y cuyo fin es la salvación de las almas, fin esencial y supremo de la
Iglesia.

- El derecho divino constituye el núcleo fundamental del derecho canónico,


estructura e informa toda su realidad.
- El derecho eclesiástico es dictado por el máximo legislador: el romano
pontífice, los obispos y la conferencia episcopal.

Características:
- FINALIDAD: tiene una finalidad específica, que es la salvación de las
almas.
- UNIVERSALIDAD: se aplica a la humanidad toda sin distinción de raza,
sexo, idioma, etc. No obstante ello, el mismo código dice que “los cánones de este
código son sólo para la Iglesia Latina (c. 1)”, teniendo en cuenta que existen
Iglesias también católicas pero que pertenecen al rito oriental y se rigen por el
Código de los Cánones de las Iglesias Orientales. Este código es de fondo y de
forma.
- UNIDAD Y VARIEDAD: la Iglesia es una, confiesa un solo Señor, una
sola fe, tiene un solo bautismo, etc. La unidad se pone de manifiesto a través del
Credo redactado por el Concilio de Nicea, que define los principios de la fe
cristiana.

Estructura:
Tiene 1572 CÁNONES, está dividido en 7 LIBROS:

1. de las NORMAS GENERALES


2. del PUEBLO DE DIOS
3. de la FUNCIÓN DE ENSEÑAR DE LA IGLESIA
171
4. de la FUNCIÓN DE SANTIFICAR DE LA IGLESIA
5. de los BIENES TEMPORALES DE LA IGLESIA
6. de las SANCIONES DE LA IGLESIA
7. de los PROCESOS

La ley

Concepto de ley

- La Ley es la norma escrita de carácter general dictada por quien tiene


potestad legislativa.
- Santo Tomás: Ley es el mandato de la razón ordenado al bien común y
promulgada por quien está encargado de una comunidad.
- Francisco Suárez: es la norma común, justa y estable, dada por el legítimo
superior para el bien de los súbditos y legítimamente promulgada.
- La ley canónica es la norma de comportamiento EN y DE la Iglesia dada
imperativamente por el legislador (C1 “Los cánones de este Código son sólo para
la Iglesia latina”).

Origen de la ley:

 La ley es emanada por la autoridad para favorecer el bienestar de la


comunidad y castigar a quienes violan el bien común (comunidad-autoridad).

Tipos de ley:
o Ley divina: proviene de Dios y se halla en las [Link], no tiene límites y
comprende a toda la humanidad. Es inmutable en el tiempo.
o Ley natural: proviene de la misma naturaleza humana, es innata al ser humano,
vale para toda la humanidad, y tampoco tiene límites.
o Ley humana: se ordena al fin último de cada uno. Es inmutable en el tiempo, por
lo que se puede cambiar, renovar, suprimir, abrogar:
172
 Ley civil: estatal, internacional
 Ley eclesiástica: proviene de la autoridad de la Iglesia. Se ordena al bien de las
almas y de la Iglesia.
 Ley concordataria: tiene un límite establecido en el convenio.

Clasificación de las leyes:

 LEYES UNIVERSALES: son para toda la Iglesia y son dictadas por el Romano
Pontífice y los Concilios Ecuménicos.
 LEYES PARTICULARES: son dictados por el Obispo y son de aplicación en su
Diócesis.

Sujetos de la ley:

 SUJETOS ACTIVOS (quién las puede dictar): en este caso, debemos decir que las
leyes canónicas pueden ser dictadas por el Romano Pontífice, por los Concilios
Ecuménicos, y por el Obispo.
 SUJETOS PASIVOS: cuando hablamos de “sujeto pasivo” nos referimos a quién va
dirigida esa ley, es decir, respecto de quién rige.
 En este caso, son sujetos pasivos de las leyes los bautizados en la Iglesia católica y
quienes han sido recibidos en ella, siempre que tengan uso de razón suficiente y, si el
derecho no dispone expresamente otra cosa, hayan cumplido siete años (cn. 11).

Términos jurídicos:

 Abrogación de la ley: (revocación total de la ley) suprimir todo, cambiar todo, y


tiene lugar cuando la nueva ley ordena completamente la materia objeto de ley
anterior c 3.
 Derogar: (revocación parcial de la ley) es la pérdida de vigencia de una ley en
vista de un acto legislativo que la priva de eficacia y que introduce un régimen
jurídico distinto.

173
Las personas en la iglesia
PERSONA FÍSICA: Por el BAUTISMO, el hombre se incorpora a la Iglesia de Cristo
y se constituye persona en ella, con los deberes y derechos que son propios de los
cristianos, teniendo en cuenta la condición de cada uno.

Derechos:

 Recibir los sacramentos. o La asistencia espiritual. o Tomar parte de los actos de


culto. o Instrucción para el apostolado.
 A la predicación.

Deberes:

 Ayudar económicamente (cc 209, 2; 222, 1). o Edificación espiritual, difusión


del mensaje (cc 210; 211; 225, 1). o Pedir y tomar parte en la formación de la
opinión pública de la Iglesia (c 212, 3).
 Desempeñar funciones personalizadas en funciones públicas de la Iglesia.
 Colaborar en actividades administrativas o es exposición de la doctrina católica
(cc 228 – 230; 129, 2).

Capacidad jurídica:

 Edad: (cc 97 - 99) 18 años, pleno ejercicio de derechos:


 Noviciado: 17 años (c 643, 1).
 Profesión temporal: 18 años (c 656, 1).
 Profesión perpetua: 21 años (c 658).
 Matrimonio: 14-16 (c 1083).
 Diaconado: 23-25 o 35 años (c 1031, 1 y 2).
 Presbiterado: 25 años (c 1031).
 Episcopado: 35 años (c 378).
o Sede local (cc 100 - 107):

174
o Lugar de origen: lugar de nacimiento donde los padres tenían el
domicilio…  Domicilio: La persona se llama, DE ACUERDO AL
DOMICILIO/CUASIDOMICILIO:
 VECINO, en el lugar donde tiene su domicilio;
 FORASTERO, allí donde tiene su cuasidomicilio;
 TRANSEÚNTE, si se encuentra fuera del domicilio o cuasidomicilio
que aún conserva;
 VAGO, si no tiene domicilio ni cuasidomicilio en lugar alguno.
o Parentesco (108 - 110):
 Consanguinidad (cc 108; 1091):
 línea recta (bisabuelo, abuelos, padre, hijos, nietos, bisnietos).
 Línea colateral (hermanos, tíos, primos...).
 Afinidad (cc 109; 1092): suegros, yernos y nueras, cuñados, etc.
 Adopción (c 110).
o Sexo (de acuerdo a la vocación)
o Enfermedad (afecta la capacidad jurídica)
o Sanciones penales (afecta la capacidad jurídica)

PERSONAS JURÍDICAS: Persona jurídica es una figura conocida en derecho que se


refiere a una organización o grupo a la que la ley reconoce potestad para contraer
obligaciones, adquirir derechos y tomar acciones judiciales y cuya personalidad es
independiente y diferenciada de la de cada uno de sus miembros.

La Iglesia Católica y la Sede Apostólica son PERSONAS MORALES por la


misma ordenación divina.
Origen: Se constituyen personas jurídicas o por la misma prescripción del derecho, o por
especial concesión de la autoridad competente dada mediante decreto. (una parroquia)

175
Naturaleza:

 Corporaciones: conjunto de personas (asociaciones 223, terceras órdenes o


IVC) - Fundaciones: conjunto de cosas ((patrimonios) hospitales, seminarios…)
ordenados a un fin congruente con la misión de la iglesia que transciende el fin de
los individuos.

Fin: Los fines a que se hace referencia se entiende que son aquellos que corresponden a
obras de piedad, apostolado o caridad, tanto espiritual como temporal.

Tipos:

 PÚBLICAS: las CORPORACIONES y FUNDACIONES constituidas por la


autoridad eclesiástica competente para que, dentro de los límites que se les
señalan, cumplan en nombre de la Iglesia, a tenor de las prescripciones del
derecho, la misión que se les confía mirando al bien público; las demás personas
jurídicas son privadas.

Las personas jurídicas PÚBLICAS adquieren esta personalidad:

o en virtud del mismo derecho,


o por decreto especial de la autoridad competente que se la conceda
expresamente.
 PRIVADAS: obtienen esta personalidad sólo mediante decreto especial de la
autoridad competente que se la conceda expresamente.

Para que puedan obtener personería jurídica es necesario que sus estatutos hayan sido
aprobados por la autoridad competente. De lo contrario, no podrán hacerlo.

Capacidad de actuar:

176
- Representan a la persona jurídica pública, actuando en su nombre, aquellos a
quienes reconoce esta competencia el derecho universal o particular, o los propios
estatutos.
- representan a la persona jurídica privada aquellos a quienes los estatutos atribuyen
tal competencia.

Extinción de las personas jurídicas (c 123).

Toda persona jurídica es, por naturaleza, perpetua. Sin embargo, se extingue:

o si es legítimamente suprimida por la autoridad competente, o o si ha cesado su


actividad por espacio de cien años;
o la persona jurídica privada se extingue además cuando la propia asociación queda
disuelta conforme a sus estatutos, o si, a juicio de la autoridad competente, la
misma fundación ha dejado de existir según sus estatutos.

Cuando se extingue una persona jurídica pública jurídica pública, el destino de sus
bienes y derechos patrimoniales, así como de sus cargas, se rige por el derecho y los
estatutos.

En caso de silencio de éstos, pasan a la persona jurídica inmediatamente superior,


quedando siempre a salvo la voluntad de los fundadores o donantes, así como los
derechos adquiridos.

Cuando se extingue una persona jurídica privada, el destino de sus bienes y cargas se
rige por sus propios estatutos.

La suprema autoridad de la iglesia: el romano pontífice y el colegio episcopal

o DEL ROMANO PONTÍFICE.

177
El Obispo de la Iglesia Romana, en quien permanece la función que el Señor
encomendó singularmente a Pedro, primero entre los Apóstoles, y que había de
transmitirse a sus sucesores, es:

o CABEZA del Colegio de los Obispos, o VICARIO de Cristo o y


PASTOR de la Iglesia universal en la tierra.

Por tal motivo, tiene, en virtud de su función, POTESTAD ORDINARIA, que es: o
suprema, o plena,

- inmediata,
- y universal en la Iglesia,
- y que puede siempre ejercer libremente.

El Romano Pontífice obtiene la potestad plena y suprema en la Iglesia mediante la


elección legítima por él aceptada juntamente con la consagración episcopal. Por lo tanto,
el elegido para el pontificado supremo que ya ostenta el carácter episcopal (ES DECIR,
QUE YA ES OBISPO), obtiene esa potestad desde el momento mismo de su aceptación.
Pero si el elegido no es Obispo, ha de ser ordenado inmediatamente.

En virtud de su oficio, no sólo tiene potestad sobre toda la Iglesia, sino que ostenta
también la primacía de potestad ordinaria sobre todas las Iglesias particulares y sobre
sus agrupaciones.

Al ejercer su oficio de Pastor supremo de la Iglesia, el Romano Pontífice se halla


siempre unido por la comunión con los demás Obispos e incluso con toda la Iglesia. A él
compete, sin embargo, el derecho de determinar el modo, personal o colegial, de ejercer
ese oficio, según las necesidades de la Iglesia.

En el ejercicio de su oficio están a disposición del Romano Pontífice los Obispos, que
pueden prestarle su cooperación de distintas maneras, entre las que se encuentra el
sínodo de los Obispos. Le ayudan también los Padres Cardenales, así como otras
178
personas y, según las necesidades de los tiempos, diversas instituciones. Todas estas
personas e instituciones cumplen en nombre del Romano Pontífice y con su autoridad la
función que se les encomienda, para el bien de todas las Iglesias, de acuerdo con las
normas determinadas por el derecho.

No cabe apelación ni recurso contra una sentencia o un decreto del Romano Pontífice.

Renuncia o Vacancia: Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la


validez que la renuncia sea LIBRE y se MANIFIESTE FORMALMENTE, pero no que
sea aceptada por nadie.

Al quedar vacante o totalmente impedida la sede romana, nada se ha de innovar en el


régimen de la Iglesia universal: han de observarse, sin embargo, las leyes especiales
dadas para esos casos.

o DEL COLEGIO EPISCOPAL

El Colegio Episcopal, cuya cabeza es el Sumo Pontífice y del cual son miembros los
Obispos, es también, en unión con su cabeza y nunca sin esa cabeza, sujeto de la
potestad suprema y plena sobre toda la Iglesia.

Esa potestad suprema y plena se ejerce:

o de modo solemne en el CONCILIO ECUMÉNICO;


o mediante la acción conjunta de los Obispos dispersos por el mundo,
promovida o libremente aceptada como tal por el Romano Pontífice, de
modo que se convierta en un acto verdaderamente colegial.

Le corresponde al Romano Pontífice, de acuerdo con las necesidades de la Iglesia,


determinar y promover los modos según los cuales el Colegio de los Obispos haya de
ejercer colegialmente su función para toda la Iglesia.

También le compete exclusivamente al Romano Pontífice:

179
o convocar el Concilio Ecuménico,
o presidirlo personalmente o por medio de otros,
o trasladarlo,
o suspenderlo o disolverlo,
o y aprobar sus decretos,
o determinar las cuestiones que han de tratarse en el Concilio. A las cuestiones
determinadas por el Romano Pontífice, los Padres conciliares pueden añadir otras,
que han de ser aprobadas por el Papa.
o establecer el reglamento del mismo.

Todos los Obispos que sean miembros del Colegio Episcopal, y sólo ellos, tienen el
derecho y el deber de asistir al Concilio Ecuménico con voto deliberativo. Otros que
carecen de la dignidad episcopal pueden también ser llamados a participar en el Concilio
por la autoridad suprema de la Iglesia, a la que corresponde determinar la función que
deben tener en el Concilio.

Si quedara VACANTE la SEDE APOSTÓLICA durante el Concilio, éste se


INTERRUMPE hasta que el nuevo Sumo Pontífice decida continuarlo o disolverlo.

Los DECRETOS del CONCILIO ECUMÉNICO solamente tienen fuerza obligatoria si,
habiendo sido aprobados por el Romano Pontífice juntamente con los Padres conciliares,
son confirmados por el Papa y promulgados por mandato suyo.

Para que tengan fuerza obligatoria, necesitan la misma confirmación y promulgación los
DECRETOS dados por el COLEGIO EPISCOPAL mediante acto propiamente colegial
según otro modo promovido o libremente aceptado por el Romano Pontífice.

Del matrimonio
CONCEPTO: c. 1055, es “la alianza matrimonial por la que el varón y la mujer
constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural

180
al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevado por cristo
nuestro señor a la dignidad de sacramento, entre bautizados”.

Analizaremos a continuación la definición.

“ALIANZA”: la encíclica Gaudium et Spes lo define como la íntima comunidad


conyugal de vida y amor establecida sobre la alianza de los cónyuges. El cn. 1055
rescata el lenguaje bíblico al definir al matrimonio como alianza, por cuanto en el
Antiguo Testamento se contempla la alianza de Dios con el pueblo de Israel, bajo la
imagen de un amor conyugal, exclusivo y fiel.

“CONSORCIO DE TODA LA VIDA”: la voz “consorcio” significa participación y


comunicación de una misma suerte. El consorcio de toda la vida no es una unión de
hecho, temporal o de prueba, sino que es una unión estable, cimentada en un proyecto de
vida y amor, que es querida por el Creador.

Hay que recalcar que el código dice “consorcio DE toda la vida” y no “PARA”:

o “De” significa que lo específico del matrimonio cristiano es que el consorcio es


TOTAL, es pleno, abarca todos los aspectos, todas las realidades, porque implica
una donación y entrega mutua.
o Para” es sinónimo de INDISOLUBILIDAD, que es una de las propiedades del
matrimonio.

“ORDENADO POR SU MISMA ÍNDOLE NATURAL”: el matrimonio es una


institución de derecho natural, que ha sido elevado por Cristo a la categoría de
sacramento.

“ELEVADO A LA CATEGORÍA DE SACRAMENTO”: el matrimonio entre


bautizados ha sido elevado por Cristo a la categoría de sacramento. El carácter
sacramental del matrimonio significa que es un signo sensible que comunica una gracia
específica en aquellos que lo reciben con las debidas disposiciones.
181
NATURALEZA.

Naturaleza del matrimonio en el Código del ’83 – MATRIMONIO INSTITUCIÓN: con


el Código del ’83 se deja de lado la idea del matrimonio como contrato, adoptando la
teoría de la institución.

FINES del matrimonio.

El matrimonio está ordenado AL BIEN DE LOS CÓNYUGES y A LA GENERACIÓN


Y EDUCACIÓN DE LA PROLE. Ambos son elementos que tipifican el matrimonio, y
son esenciales. Por tal motivo, los fines mencionados están íntimamente conectados e
interrelacionados, y ninguno se puede excluir, bajo pena de nulidad. (cn. 1055)

PROPIEDADES ESENCIALES DEL MATRIMONIO.

UNIDAD: la unidad significa que el matrimonio tiene que ser entre un hombre y una
mujer. Unidad implica también EXCLUSIVIDAD, es decir, que no puede compartirse
con otras personas.

La unidad excluye y se opone a la POLIGAMIA, en sus dos aspectos:

1. poliginia: cuando un hombre tiene varias esposas;


2. poliandria: cuando una mujer tiene varios esposos.

El otro fundamento es sacramental, porque se compara al matrimonio con la unión de


Cristo con la Iglesia. Si Cristo, el Esposo, es uno, y la Iglesia, Esposa, es una, ello
significa que el matrimonio necesariamente debe ser monogámico.

INDISOLUBILIDAD: es aquella propiedad esencial del matrimonio por la que el


vínculo lícitamente establecido no se puede disolver ni extinguir por la propia voluntad
de los esposos, ni por ninguna otra decisión humana. El consorcio que se establece por
el matrimonio no es sino para toda la vida.

182
El fundamento de la indisolubilidad es doble: de índole natural y por la Sacramentalidad
del matrimonio:

1. por el derecho natural, es indisoluble a raíz de los fines del matrimonio,


especialmente por la educación de los hijos y el bien de los cónyuges;
2. el fundamento de la sacramentalidad se encuentra en que el matrimonio es figura
de la unión de Cristo con la Iglesia, y siendo esta unión indisoluble, lo es también
el matrimonio.

IMPEDIMENTOS MATRIMONIALES.

Concepto: los impedimentos son prohibiciones de la ley fundadas en circunstancias de


hecho o de derecho que obstan a la celebración del matrimonio.

IMPEDIMENTOS DIRIMENTES:

o General: es aquel que inhabilita a la persona para contraer matrimonio válidamente


(c. 1073). o Particular: se estudia caso por caso. Así:
o EDAD: El c. 1083 establece: “No puede contraer matrimonio válido el varón antes
de los 16 años cumplidos, ni la mujer antes de los 14, también cumplidos”.

(EN TODOS LOS CASOS, el impedimento es de derecho eclesiástico y,


por tanto, puede cesar por dispensa del Ordinario del lugar. De la misma
forma, es un impedimento temporal, por lo que cesa con el transcurso del
tiempo cuando se alcanza la edad requerida).

o IMPOTENCIA y/o esterilidad: Concepto: en este impedimento debemos


atender a lo expresado por el c. 1084: §1. “La impotencia antecedente y
perpetua para realizar el acto conyugal, tanto por parte del hombre como de la
mujer, ya absoluta ya relativa, hace nulo el matrimonio por su misma
naturaleza”. §2. Si el impedimento de impotencia es dudoso, con duda de

183
derecho o de hecho, no se debe impedir el matrimonio ni, mientras persista la
duda, declararlo nulo”. §3. “La esterilidad no prohíbe ni dirime el
matrimonio, sin perjuicio de lo que se prescribe en el can. 1098”.
o LIGAMEN: c. 1085 reza así: §1. “Atenta inválidamente el matrimonio quien
está ligado por el vínculo de un matrimonio anterior, aunque no haya sido
consumado”. §2. “Aun cuando el matrimonio anterior sea nulo o haya sido
disuelto por cualquier causa, no por eso es lícito contraer otro antes de que
conste legítimamente y con certeza la nulidad o disolución del precedente”.
o DISPARIDAD DE CULTOS: c. 1086: §1. “Es inválido el matrimonio entre
dos personas, una de las cuales fue bautizada en la Iglesia católica o recibida
en su seno y no se ha apartado de ella por acto formal, y otra no bautizada”.
§2. No se dispense este impedimento sino se cumplen las condiciones
indicadas en los cc. 1125 y 1126.
o ORDEN SAGRADO: c. 1087 “atentan inválidamente el matrimonio quienes
han recibido las órdenes sagradas”.
o Diáconos casados: el c. 1031 permite que los varones casados puedan alcanzar
el diaconado, siempre que tengan una edad mínima de 35 años y cuenten con el
consentimiento de su mujer. Pero si enviudaran, son inhábiles para contraer
matrimonio nuevamente.
o VOTO: el c. 1088 “atentan inválidamente el matrimonio quienes están
vinculados por voto público perpetuo de castidad en un instituto religioso”.
o El fundamento del impedimento se encuentra en el voto mismo, que implica la
obligación de guardar contingencia perpetua.

Requisitos: para que exista este impedimento es necesario que se den una
serie de requisitos:

o que sea un voto perpetuo;

184
o que sea voto de castidad, dado que los votos de pobreza y obediencia no serían un
impedimento para la celebración del matrimonio;
o que sea público; o que sea emitido en un instituto religioso.

Instituto religioso: es una sociedad en la que los miembros, según el derecho propio,
emiten votos públicos perpetuos o temporales que han de renovarse, sin embargo al
vencer el plazo, y viven en vida fraterna en común.

• RAPTO. Retención violenta: c. 1089 dice que “no puede haber matrimonio
entre un hombre y una mujer raptada o al menos retenida con miras a contraer
matrimonio con ella, a no ser que después la mujer, separada del raptor y
hallándose en lugar seguro y libre, elija voluntariamente el matrimonio”.
• Requisitos:
• RAPTO: se configura cuando el varón, actuando de por sí o por intermedio
detergeros, sustrae a la mujer por medio de la fuerza del lugar donde se encuentra
a buen recaudo y en libertad, y la traslada a un lugar contra su voluntad, donde ya
no tiene libertad.
• RETENCIÓN VIOLENTA: en este caso, el varón obliga a la mujer a
permanecer contra su voluntad donde se encuentra, privándola de su libertad e
impidiéndole retirarse.
• CRIMEN: el c. 1090 §1. “quien, con el fin de contraer matrimonio con una
determinada persona, causa la muerte del cónyuge de ésta o de su propio
cónyuge, atenta inválidamente ese matrimonio”. §2. “También atentan
inválidamente el matrimonio entre sí quienes con una cooperación mutua, física o
moral causaron la muerte del cónyuge”.
• PARENTESCO: es el vínculo existente entre 2 o + personas en virtud de la
consanguinidad, la afinidad o la adopción. o CONSANGUINIDAD: c. 1091
prescribe: §1. “En línea recta de consanguinidad, es nulo el matrimonio entre
todos los ascendientes y descendiente, tanto legítimos como naturales. §2. En

185
línea colateral, es nulo hasta el cuarto grado inclusive”. §3. El impedimento de
consanguinidad no se multiplica. §4. Nunca debe permitirse el matrimonio
cuando subsiste alguna duda sobre si las partes son consanguíneas en algún
grado de línea recta o en segundo grado de línea colateral”.
• AFINIDAD: c. 1092 dice que “la afinidad en línea recta dirime el
matrimonio en cualquier grado”.
• PÚBLICA HONESTIDAD: c. 1093 dispone que “el impedimento de
pública honestidad surge del matrimonio inválido después de instaurada la vida
en común, o del concubinato notorio o público; y dirime el matrimonio en el
primer grado de línea recta entre el varón y las consanguíneas de la mujer, y
viceversa”.
• PARENTESCO LEGAL. ADOPCIÓN: c. 1094 dice que “no pueden
contraer válidamente matrimonio entre sí quienes están unidos por parentesco
legal proveniente de la adopción, en línea recta o en segundo grado de línea
colateral”.

De los institutos de vida consagrada.


LOS INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA

c. 573 §1. La VIDA CONSAGRADA por la profesión de los consejos evangélicos es


una forma estable de vivir en la cual los fieles se dedican totalmente a Dios… §2.
Adoptan esta forma de vida aquellos fieles que, mediante votos u otros vínculos
sagrados profesan los CONSEJOS EVANGÉLICOS de CASTIDAD, POBREZA y
OBEDIENCIA, y por la caridad a la que éstos conducen, se unen de modo especial a la
Iglesia y a su misterio.

Los consejos evangélicos, fundados en la doctrina y ejemplo de Cristo Maestro, son un


don divino que la Iglesia ha recibido del Señor y conserva siempre con su gracia.

En la Iglesia hay muchos institutos de vida consagrada, que han recibido dones diversos
según la gracia propia de cada uno. Todos han de observar con fidelidad los propósitos
186
de los fundadores, corroboradas por la autoridad eclesiástica competente, acerca de la
naturaleza, fin, espíritu y carácter de cada instituto, así como también sus sanas
tradiciones, todo lo cual constituye el patrimonio del instituto.

Teniendo en cuenta su carácter y fines propios, cada instituto ha de determinar en sus


constituciones el modo de observar los consejos evangélicos de castidad, pobreza y
obediencia, de acuerdo con su modo de vida.

Todos los miembros no sólo deben observar fiel e íntegramente los consejos
evangélicos, sino también ordenar su vida según el derecho propio del instituto, y
esforzarse así por alcanzar la perfección de su estado.

CLASIFICACIÓN

Institutos RELIGIOSOS 607 § 2: Un instituto religioso es una sociedad en la que los


miembros, según el derecho propio, emiten votos públicos perpetuos, o temporales que
han de renovarse sin embargo al vencer el plazo, y viven vida fraterna en común.

Instituto clerical 588 § 2: Se llama instituto clerical aquel que, atendiendo al fin o
propósito querido por su fundador o por tradición legítima, se halla bajo la dirección de
clérigos, asume el ejercicio del orden sagrado y está reconocido como tal por la autoridad
de la Iglesia.

Institutos SECULARES 588 § 3: Se denomina instituto laical aquel que, reconocido


como tal por la autoridad de la Iglesia, en virtud de su naturaleza, índole y fin, tiene una
función propia determinada por el fundador o por tradición legítima que no incluye el
ejercicio del orden sagrado.

RELACIÓN CON LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA:

c. 590 § 1. Los institutos de vida consagrada, precisamente por dedicarse de un modo


especial al servicio de Dios y de toda la Iglesia, se hallan sometidos por una razón

187
peculiar a la autoridad suprema de ésta. § 2. Cada uno de sus miembros está obligado a
obedecer al Sumo Pontífice, como a su Superior supremo, también en virtud del vínculo
sagrado de obediencia.

POTESTAD DE LOS SUPERIORES Y DE LOS CAPÍTULOS EN LOS


INSTITUTOS:

c. 596 § 1. Los Superiores y capítulos de los institutos tienen sobre los miembros la
potestad determinada por el derecho universal y las constituciones. § 2. En los
institutos religiosos clericales de derecho pontificio tienen además potestad eclesiástica
de régimen, tanto para el fuero externo como para el interno. § 3. a la potestad de la
que se trata en el § 1 se aplican las prescripciones de los cc. 131, 133 y 137-144.

c. 617 Los Superiores han de cumplir su función y ejercer su potestad a tenor del
derecho propio y del universal.

SINTESIS TEOLOGICA

TEOLOGÍA ESPIRITUAL:
De la teología ascética y mística a la teología espiritual:

La individuación del objeto propio de la teología espiritual: de las motivaciones de la


nueva titulación dos vale la pena tener en cuenta. Ante todo, la relación que permite
mantener con la orientación de los estudios ascético-místicos. La recuperación de la
unidad de estos dos momentos suponía por eso mismo la recuperación de la unidad de la
“teología” relativa a ellos. De aquí la posibilidad de un término que pudiera abarcar a la
ascética y a la mística, tanto a nivel de la realidad vivida (vida espiritual) como a nivel
de investigación teológica sobre las mismas (teología espiritual).

Y que el adjetivo “espiritual” resultaba especialmente oportuno podía deducirse, de la


intuición de su carácter cristiano, más exactamente de su referencia a la antropología y a
188
la vida cristiana. Poco a poco lo fueron poniendo en evidencia las referencias a la Biblia:
el cristiano es un hombre “espiritual” (alusión al Espíritu Santo), no lleva una vida
“carnal” sino “espiritual”, su experiencia de la vida según la alianza es una experiencia
espiritual. Así pues, este término se prestaba muy bien para indicar tanto el terreno
unitario de donde brotan la “ascética” y la “mística” cristianas, y en el que estas tienen
que colocarse y comprenderse, como el criterio para su interpretación y su
“discernimiento”.

La Noción de “experiencia espiritual”:

Podemos afirmar, con varios autores como Moioli, Antonio Sicari y otros, que la
experiencia del espíritu es un saber vital, que va más allá del comprender. Es un saber
que me proporciona la experiencia de la revelación. Un saber que envuelve todo el ser,
es decir, la libertad, la conciencia, el amor, el deseo, la sensibilidad. Es un saber
nocional, experiencial y vivencial, más rico que un saber racional, más duradero que una
emoción, más profundo que un afecto del corazón, porque implica no sólo un acto de
contemplación, sino un acto de donación, de respuesta a lo que se ha experimentado en
todo el ser.

Una segunda forma de comprender la experiencia del espíritu es basándonos en el


concepto de “vivido”. Se hace la experiencia del espíritu cuando algo ha sido vivido en
todas las dimensiones del ser, esto es en la dimensión intelectual, en la dimensión
volitiva y en la dimensión afectiva. La experiencia del espíritu se convierte en un tipo de
vivencia humano integral que viene determinado por la relación entre el hombre que
obedece a una revelación y la misma revelación que es Jesucristo.

Dimensiones, posibilidades y límites de la experiencia mística dentro de la


experiencia cristiana: (la obra de Mouroux “l’expériencie chrétieene á une
théologie”, París 1952)

189
Esta obra hace el intento de señalar el ámbito propio de la experiencia religiosa y – en
referencia a ella – el de la experiencia cristiana.

Para este autor, la verdadera experiencia se tiene solo cuando es personal, o sea, cuando
implica a la persona en la medida en que (según todos sus niveles) vive o asume la
complejidad de las relaciones que van tejiendo la existencia, interrogándolas
coherentemente en la unidad de su propio movimiento. Más que experiencia del objeto
(reducción empirista), es experiencia del modo personal de relacionarse con los
“objetos”. Su ámbito no es el empírico, ni el experimental, sino lo “experiencial”. Por
tanto, la experiencia religiosa es la experiencia por antonomasia de la persona o bien que
es de tipo experiencial; irreducible a un dato elemental o simple. Esa reducción podría
intentarse situando a la experiencia religiosa en el plano de la sensibilidad únicamente, o
bien leyéndola como experiencia sólo en términos de “estados” psicológicos de la
persona, o bien simplificando las dimensiones de la personalidad religiosa
(individualismo, exclusión de mediaciones, etc.) en este punto, quedan sentadas las
premisas para enmarcar el discurso sobre la experiencia cristiana.

Para Mouroux, necesariamente el cristiano no es un místico, pero un místico no es


cristiano más que en cuanto que su experiencia típica, que de suyo sería más bien de
orden empírico (es la experiencia mística es la experiencia de lo sobrenatural en
nosotros), se inserta en la “estructura” del cristiano y la respeta. La experiencia mística
es un “caso” de experiencia cristiana, en donde lo experiencial cristiano se abre – no
necesariamente, pero de todas formas en homogeneidad consigo mismo – hacia una
forma de “empiria” en la fe.

De todo esto habríamos que concluir que la teología de la experiencia cristiana no es


simplemente la teología de la experiencia (psicologista) de la actividad (acética) o de la
pasividad del hombre (mística) frente a la iniciativa divina.

La gradualidad de la experiencia espiritual: los “grados” y las “vías” en la historia


de la espiritualidad en la actual reflexión teológica:
190
Los principales momentos de la vida espiritual
1- El comienzo de la vida espiritual

Existe una vida cristiana que tiene sus orígenes en el Bautismo, está claro para todos.
Pero el comienzo de la vida espiritual personal exige una reflexión. Comienza cuando la
persona humana se considera responsable de su propia vida ante Dios, es decir, cuando
la relación con Dios se convierte en una relación de persona a persona.

2- Los incipientes

Son quienes emprenden deliberadamente el camino de la vida interior; intentando


conocer y cumplir la voluntad de Dios para con ellos.

- Inician con la conversión a la interioridad.


- Perciben al mismo tiempo los obstáculos y las repugnancias interiores, de ahí la
práctica de un examen de un examen de conciencia, del esfuerzo en la práctica de
las virtudes y del sacramento de la reconciliación.
- Tienden al conocimiento de Dios mediante el recogimiento del alma y la práctica
de la oración.
3- Los proficientes

Es cuando el alma accede a un estado espiritual más pacífico, en donde la iluminación se


hace más intensa y no se le concede nada o casi nada al pecado (incluso venial). En este
grado se busca la conformación con Cristo. Gracias a la familiaridad con el Evangelio y
la comunión frecuente, el alma se adhiere cada vez más a Cristo, siguiendo sus ejemplos
y se impregna de su espíritu. Las criaturas no se consideran ya en sí mismas, sino en
relación con Cristo para el servicio y al gloria del Padre (se hace más humilde).

4- El grado de los perfectos

Este grado no indica un estado sin posibilidad de un progreso ulterior, sino más bien un
estado en el que se poseen de forma estable las condiciones para un progreso continuo.

191
La reflexión teológica sobre el estado de vida constituido desde la Profesión de los
Concejos Evangélicos a partir del Vaticano II.

- La progresiva ampliación del número de los estados de vida que se han ido
poniendo en relación con la perfección (una conciencia cada vez más difundida de
la vocación universal a la perfección), incluyendo las diversas a las diversas
situaciones de la existencia, para relacionarlas igualmente con la perfección
cristiana.
- La pérdida de relieve de la problemática del “estado de perfección” y de la visión
escolástica, sistemática de los estados de vida.
- Reintroducción del tema de los carismas, de su pluralidad y de su discernimiento.
- La asunción de una perspectiva eclesiológica global en el tratamiento de los
diversos problemas eclesiológicos, especialmente los relativos a las diversas
categorías de personas que componen el pueblo de Dios.

Líneas fundamentales de espiritualidad franciscana a partir de los escritos de San


Francisco:

1. La búsqueda personal del Absoluto

“¿Quién eres tú, Dios; y quién soy yo?”. Francisco fue un hombre de búsquedas y
preguntas que le llevaron al encuentro y la relación personal con Dios. “Señor, ¿qué
quieres que yo haga?”. En este proceso de preguntas y búsquedas va intuyendo que su
camino es ser seguidor de Jesús y de su Palabra evangélica. La espiritualidad franciscana
implica una voluntad de relación incesante y personalizada con Dios y de seguimiento
de la vida de Jesús mediante la escucha y lectura de su Palabra.

2. La humildad

La humildad en la vida de Francisco se plasma en diferentes movimientos: humildad


ante Dios, pobreza espiritual; humildad ante uno mismo para conocerse verdaderamente;
y humildad con los otros: minoridad como comunión de vida. Renuncia, en definitiva, a
192
toda pretensión de poder espiritual o material. La espiritualidad franciscana es
interpelación que nos invita a afrontar la vida y nuestras dificultades y posibilidades
desde un profundo sentido de la humildad, es decir, desde la conciencia de nuestra
verdadera limitación. Nos invita a ser pobres, conscientes de nuestra verdad y menores
como itinerario de autenticidad espiritual, personal, vital y convivencial.

3. La solidaridad

Francisco encuentra en Dios el sumo bien. Tanto amor no se puede esconder. Es para
agradecerlo y compartirlo. El regalo de Dios se convierte en empeño a favor de los
otros, nos hace ser mensajeros de la paz y el bien. Poder anunciar a cada hombre y a
cada mujer que “Tú también eres amado por Dios” y no sólo decírselo, sino plasmar con
nuestro comportamiento una solidaridad humana que le permita comprobarlo. La
espiritualidad franciscana en la vida concreta de cada persona es vivencia agradecida y
humilde de entrega, compromiso, generosidad y altruismo con los otros, especialmente
con los últimos. El franciscanismo es expresión de los resortes ocultos en los que anida
la bondad de cada hombre y cada mujer, y es anuncio de la paz y el bien que Dios nos
ofrece.

4. La fraternidad

Vivir la fraternidad es una clave central en el itinerario de Francisco de Asís. Fraternidad


en la propia orden: “ninguno tenga potestad o dominio sobre los demás”; fraternidad con
la iglesia, para vivir la comunión eclesial; y fraternidad universal: la creación, los seres
humanos, el mundo, la naturaleza, las dificultades, la alegría… todo se vuelve
fraternidad. Buscando a Dios se encuentra con un nuevo corazón. Aprende a mirar todo
con los ojos y la mirada de Jesús. La espiritualidad franciscana es una vocación de
apertura a esa nueva mirada fraterna y no violenta con la dignidad humana de cada
persona y con todo lo que nos rodea.

TEOLOGÍA PASTORAL

193
Marco Bíblico:
Si la teología pastoral hunde sus raíces en el dato revelado, hemos de suponer que
tiene unos fundamentos bíblicos que ponen en evidencia el significado de lo pastoral.
Al respecto, el Antiguo Testamento recuerda la imagen de “pastor” cuando ilustra la
historia de Israel desde el amor que Dios le ha tenido, cuando designa a los servidores de
Dios que están a la cabeza del pueblo, y cuando deja el nombre de pastor para la
situación que ha de venir: “Os daré pastores según mi corazón.” (Jer. 3,15). La idea y la
realidad del pastoreo están profundamente arraigadas en la cultura de Israel; por eso la
figura de pastor, jefe y compañero adquieren importancia como figura religiosa. Dios y
aquellos que actúan en sui nombre reciben el nombre de pastores, mientras que el pueblo
se caracteriza por ser rebaño que sigue el paso de la senda de la alianza. Podemos decir
que la acción salvadora de Dios para su pueblo ha sido presentada en Israel en
términos pastorales y que esta acción se ha desarrollado a través de mediaciones
humanas no siempre fieles a lo encomendado.

De otra parte, en el Nuevo Testamento se señala que Jesús es el pastor esperado porque
la situación que Él encuentra es la del rebaño sin pastor. Él mismo se presenta como el
buen pastor anunciado por los profetas, y Él mismo elige a unos y los llama pastores. En
el Nuevo Testamento, Cristo aparece interpretando su historia y su misión desde la
terminología pastoril. Tres afirmaciones básicas pueden resumir sus palabras en torno al
tema:

- La situación del pueblo que él encuentra es la del rebaño sin pastor (Mt 9,36;
Mc 6,34).
- El mismo se presenta como el buen pastor anunciado por los profetas para la
época mesiánica. Junto a la proclamación de Jesús como buen pastor, se
introduce la novedad del universalismo para su rebaño.
- Eligió y llamó pastores.

194
Por tanto, una de las claves de la autoconciencia de Jesús está en la misión del pastor
anunciado y esperado por el Antiguo Testamento cuya tarea es la de la fidelidad al
Padre; la acción de Jesús ha sido llamada acción pastoral y la acción posterior de su
Iglesia ha llevado el mismo nombre.

Marco eclesial:
Sin Cristo, sin reino y sin mundo, la Iglesia perdería su razón de ser, pero cualquier
identificación absoluta con ellos aria que la Iglesia perdiera su identidad y equivocara su
puesto en la economía salvífica. Lo mismo nos ocurre en la acción pastoral: si la Iglesia
se coloca a la suficiente distancia de estas tres referencias, si la busca con su acción,
pero no se identifica con ella entonces estará realizando su tarea y será fiel a su misión.

Las tres referencias obligadas.

1. Cristo: Indudablemente solo podemos concebir la Iglesia de su relación con Él.

El fundamento teológico: Dentro del misterio de Cristo se encuentra el misterio


eclesial, dentro de la fe en Cristo se haya la fe en la Iglesia; Cristo es el punto inicial y
final de toda la pastoral.

La repercusión pastoral: Esta acción no es propia, sino derivada. Está en conexión con
el Señor Jesús, de quien depende en una continuidad de misión. No es la decisión de la
mayoría de sus miembros la que ha de señalar su camino. Por todo lo dicho, Cristo, en
su distinción respecto a la Iglesia, es siempre una instancia crítica para la acción
pastoral.

2. El Reino:

Las estructuras sacramentales aplicadas a la Iglesia por la teología prevaticana y


asumida plenamente por el aula conciliar, hacen que se deriven 3 consecuencias
importantísimas para el estudio de la Iglesia:

195
- La primera es que hay que distinguir claramente entre la Iglesia y aquello que
es significado sacramentalmente por ella. La Iglesia significa la salvación
definitiva y total del hombre y del mundo que se ha manifestado en Cristo.
- La segunda consecuencia, derivada de la primera, es que, si la Iglesia no es el
Reino, camina hacia él; se encuentra en una situación peregrinante en la que el
camino que ha de recorrer le indica continuamente lo inacabado de su ser y de
su misión.
- La tercera es que la Iglesia no agota la significatividad y el servicio al Reino y
que otras realidades mundanas, son también señal de la llegada del Reino a
nuestro mundo.

La Iglesia no agota dentro de su visibilidad y de sus estructuras la significatividad del


Reino de Dios, que, incluso anónima y no explícitamente, pueden encontrarse en otros
lugares, en los hombres de buena voluntad, en todo esfuerzo por una mejor humanidad.

La repercusión pastoral: La Iglesia realiza toda su acción pastoral con una referencia
clara al Reino: lo anuncia por medio de su evangelización, lo instaura por medio de su
comunión y su servicio, y o celebra por medio de la liturgia. Todo lo que la Iglesia
realiza es anuncio y señal para el mundo de la salvación que está por venir, a la vez que
ella la vive ya sacramentalmente e intrahistóricamente.

3. El mundo

La Iglesia no puede entenderse sin el mundo y sin los hombres donde está implantada y
hacia donde está enviada a su tarea evangelizadora.

El fundamento teológico: La Iglesia está en el mundo, sus hombres son de este mundo,
sus estructuras y elementos visibles también lo son, en su recorrido histórico comparte
con los hombres alegría y esperanzas, tristezas y angustias. El reino es para el mundo, y
la Iglesia sirve a ambos para que el mundo se salve.

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La repercusión pastoral: La Iglesia en su acción pastoral asume los elementos
culturales de cada pueblo y de cada época histórica. Como el verbo de Dios asume la
naturaleza humana, sin destruirla, para transformarla, así la Iglesia toma y asume los
elementos culturales de cada pueblo para que sean su vehículo de expresión a la vez que
ellos mismos son transformados. La evangelización necesita una renovada encarnación
cultural. La Iglesia se distingue del mundo por su misterio de comunión; en esa
comunión se encuentra el futuro de la humanidad.

Apuntes históricos sobre la teología pastoral

Bourgeois: sugiere que la teología pastoral tiene su primer lugar de estructuración en el


pueblo de Dios del Antiguo Testamento al dar una dimensión pastoral al fracaso de
Aarón, a la Torá y la alianza, a la institución real, a la profecía y al sacerdocio.
Floristán: inicia su tratado sobre teología pastoral haciendo hincapié en que ésta nace en
la praxis de Jesús, que debe ser entendida a partir de la Pascua y según los relatos de los
Evangelios, donde queda claro que Jesús no fue un sacerdote del templo, ni un escriba,
sino un profeta del Reino.
Midali: afirma que la teología pastoral nace dentro del impulso decisivo del Concilio de
Trento y como acción práctica del proyecto que allí se elaboró, el cual le dio una nueva
concepción a la figura del obispo como garante de la vida eclesial.
Más aun, es Stefano Rautenstrauch quien le da una valoración de primer nivel a la
teología pastoral dentro del currículo teológico en la Universidad de Praga, al hacerse
efectiva la reforma universitaria emprendida por María Teresa de Austria.
De todas formas, los estudiosos de la teología pastoral coinciden en afirmar que como
disciplina sistemática aquélla adquiere su corpus científico después del Concilio de
Trento. El Concilio Vaticano II hace el tránsito de una pastoral de cristiandad estática a
una pastoral de una Iglesia en movimiento (Gaudium et spes).

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La metodología pastoral: aplica el método inductivo (la realidad dice lo que tengo que
hacer) y el deductivo (dar más de lo que necesita) Se podrían enumerar tres grupos de
problemas que deberían ser objeto del análisis socio-teológico de la teología pastoral:

1. Las cuestiones que afectan a la situación y estructura del mundo de hoy como un
todo, dado que la Iglesia es hoy una Iglesia universal como jamás lo fue y, sólo
teniendo ante la vista el mundo entero, puede comprender cuál es su misión
específica.
2. Las cuestiones que se refieren a la a situación y estructura de las diversas
sociedades existente en el mundo. Problemas como el de la libertad religiosa, la
tolerancia, la paz mundial, la moral natural humana, le son comunes a ella y las
demás religiones.
3. Las cuestiones que tocan al individuo particular ene le mundo actual que son las
más urgentes para el apostolado normal, pero que sería un error fundamental
pretender aislar al individuo de la situación global de la Iglesia.

LA MISIÓN EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA Y SUS FORMAS:


- Anuncio y transmisión de la fe:

Anuncio: “una comunidad que cesara de predicar, no podía ser verdadera Iglesia de
Cristo”. El constitutivo esencial del ministerio profético, es la Palabra de Dios, realidad
primera de la economía de la salvación, con su Palabra Dios no sólo habla, sino que
actúa, no sólo revela, sino que se hace presente.

Referente al papel de la predicación de conducir al encuentro de la fe, ya conocemos


las palabras de san Pablo de que “la fe viene de oír la predicación” (Rm 10), el camino
psicológico para alcanzar la fe pasa por la predicación. El papel activo de la predicación
eclesiástica se reduce simplemente a ser un servicio en favor (Hch 6,4); la predicación es
sólo un intermedio de esa misma Palabra, que presta sonido a la Palabra de Dios e invita
al hombre a tomar posición. La parte que le corresponde es la de establecer el encuentro
del hombre con Dios, preparando el camino a la fe como instrumento que dispone a ella;
198
por tanto la predicación no es, ni más ni menos, que un servicio intermedio, en favor de
cuentos en última instancia se realiza entre Dios y el alma del hombre.

- La nueva evangelización:

La Nueva Evangelización tiene como finalidad formar hombres y comunidades maduras


en la fe y dar respuesta a la nueva situación que vivimos, provocada por los cambios
sociales y culturales de la modernidad. Ha de tener en cuenta la urbanización, la pobreza
y la marginación. Nuestra situación está marcada por el materialismo, la cultura de la
muerte, la invasión de las sectas y propuestas religiosas de distintos orígenes. ...La
Nueva Evangelización tiene que inculturarse más en el modo de ser y de vivir de
nuestras culturas, teniendo en cuenta las particularidades de las diversas culturas,
especialmente las indígenas y afroamericanas. Urge aprender a hablar según la
mentalidad y cultura de los oyentes, de acuerdo a sus formas de comunicación y a los
medios que están en uso. Así la Nueva Evangelización continuará en la línea de la
encarnación del Verbo. La Nueva Evangelización exige la conversión pastoral de la
iglesia. Tal conversión debe ser coherente con el Concilio. Lo toca todo y a todos: en la
conciencia y en la praxis personal y comunitaria, en las relaciones de igualdad y de
autoridad; con estructuras y dinamismos que hagan presente cada vez con más claridad a
la iglesia, en cuanto signo eficaz, sacramento de salvación universal...

- Misión ad gentes

Es un trabajo específicamente consagrado a la evangelización, en los pueblos que aún no


conocen a Dios; tiene una específica referencia a la fundación de iglesias nuevas. Se
diferencia de la actividad pastoral que hay que desarrollar con los fieles, por los medios
que hay que usar para conseguir la unidad de los cristianos.

- Pastoral catequética:

La misión propia de la catequesis es la de fundamentar la acción pastoral de la


comunidad cristiana. La catequesis es la escuela básica de la iniciación a la fe, porque

199
contribuye a la construcción de los cimientos de la comunidad cristiana (CC, 65),
mediante una iniciación global y sistemática a las diversas expresiones de la fe cristiana
(cf. CT, 21), a través de un período intensivo y prolongado de formación cristiana
integral y básica (CC, 61).

Ciertamente la catequesis es una forma peculiar de educación de la fe y tiene una


función propia, de gran importancia. Pero “no debemos atribuirle, ni ella debe
apropiarse, más campos y responsabilidades que el suyo propio. Debemos evitar que la
catequesis, pretendiendo que lo sea todo termine por perder su identidad dentro de la
acción pastoral” (CC,59).

- Enseñanza escolar de la religión:

En el documento orientaciones pastorales para la enseñanza religiosa escolar; su


legitimidad, carácter propio y contenido, la define: “entendemos la enseñanza religiosa
como materia escolar ordinaria, por ser exigencia de la escuela. La entendemos como
confesional, entre otras razones por ser derecho de los padres educar a sus hijos según
sus propias convicciones. Y, finalmente, la concebimos como síntesis de fe y cultura
ofrecida al alumno por ser inseparable de la formación humana” (48).

La existencia cristiana como servicio:


- Primacía de la caridad y dinamismo social del evangelio:

La Iglesia en todo el mundo, quiere ser la Iglesia de los pobres, quiere extender toda la
verdad contenida en las bienaventuranzas de Cristo y sobre todo en esta primera
“bienaventurados los pobres de espíritu”, quiere enseñar esa verdad y ponerla en
práctica, igual que Jesús vino a hacer y enseñar.

El amor que es y sigue siendo la fuerza de la misión, y es también el único criterio según
el cual todo debe hacerse, cambiarse y no cambiarse. Es el principio que debe dirigir
toda la acción y el fin al que debe tender. Actuando con caridad o inspirados por la
caridad, nada es disconforme y todo en bueno (RM).

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- Evangelización de la cultura y pluralismo religioso:

La evangelización en el contexto del pluralismo interreligioso se hace bien por la vía del
diálogo interreligioso; en su encíclica Redemptoris Missio el Papa Juan Pablo II
mantiene que tal diálogo forma parte evangelizadora de la Iglesia (19); este diálogo se
funda en la esperanza y caridad; las otras religiones constituyen un desafío positivo para
la Iglesia de hoy, pues la estimula a descubrir y conocer los signos de la presencia de
Cristo y de la acción del Espíritu, como a profundizar su propia identidad.

La planeación pastoral:
La planeación pastoral es una aplicación de la planeación social a la acción
evangelizadora de la Iglesia. De hecho, la preocupación en la Iglesia por la planeación
de su acción pastoral empezó con su interés por la llamada pastoral de conjunto, como la
acción coordinada de toda la Iglesia como Cuerpo de Cristo (Cfr., LG, 6) o, como lo
afirma también el Vaticano II, como Pueblo de Dios (LG, Cap. II): un pueblo que tiene
como cabeza a Cristo, cuyos miembros ejercen diferentes ministerios y tienen diferentes
carismas, pero son fundamentalmente iguales por el bautismo y la unción del Espíritu y
tienen como misión difundir y dilatar el Reino de Dios. De esta concepción de la Iglesia
surge la necesidad de una vida de comunión y una acción unificada de evangelización.

La evolución de la sociedad, el proceso de especialización y la movilidad geográfica y


social se constituyeron en el marco social en el cual la Iglesia se enfrentó a dar una
respuesta unificada y comunitaria a los nuevos desafíos.

En esta misma línea, viendo la realidad de la diócesis y circunscrita en un territorio o


región determinada, se ve también la necesidad de crear y planificar estrategias con las
otras diócesis aledañas que comparten su misma realidad, por tanto, surge la planeación
interdiocesana.

Planificación diocesana, como porción del pueblo de Dios, y siguiendo las directrices
trazadas por la Iglesia, señala previamente una línea de acción a seguir para alcanzar

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determinados objetivos, dentro de ciertos plazos y con el empleo de determinados
medios y recursos, y para valorar constantemente si tales objetivos se alcanzan o no, y si
la acción programada es adecuada para alcanzarlos.

La planificación parroquial, es la parroquia en donde se concretiza y se realiza más


planamente la “pastoral de conjunto”, es decir, una pastoral articulada, en donde todo el
pueblo de Dios es corresponsable; una pastoral integral, que abarque todas las
dimensiones de la acción eclesial y una pastoral que llegue a todos los sectores y
ambientes.

Con Pastoral de Conjunto en la Parroquia, queremos decir, que todas las fuerzas están
implicadas y comprometidas con la tarea de la Misión, tomando en cuenta las exigencias
que se derivan de tomar en serio esta opción pastoral.

Libros y archivos parroquiales: clasificación y función en la praxis eclesial:

535 § 1. En cada parroquia se han de llevar los libros parroquiales, es decir de


bautizados, de matrimonios y de difuntos, y aquellos otros prescritos por la Conferencia
Episcopal o por el Obispo diocesano; cuide el párroco de que esos libros se anoten con
exactitud y se guarden diligentemente.

§ 2. En el libro de bautizados se anotará también la confirmación, así como lo que se


refiere al estado canónico de los fieles por razón del matrimonio, quedando a salvo lo
que prescribe el ⇒ c. 1133, por razón de la adopción, de la recepción del orden sagrado,
de la profesión perpetua emitida en un instituto religioso y del cambio de rito; y esas
anotaciones han de hacerse constar siempre en la partida del bautismo.

§ 3. Cada parroquia ha de tener su propio sello; los certificados que se refieren al


estado canónico de los fieles, así como también las demás actas que puedan tener valor
jurídico, deben llevar la firma del párroco o de su delegado, y el sello parroquial.

§ 4. En toda parroquia ha de haber una estantería o archivo, donde se guarden los


libros parroquiales, juntamente con las cartas de los Obispos y otros documentos que
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deben conservarse por motivos de necesidad o de utilidad; todo ello debe ser revisado
por el Obispo diocesano o por su delegado en tiempo de visita o en otra ocasión
oportuna, y cuide el párroco de que no vaya a parar a manos extrañas.

§ 5. También deben conservarse diligentemente los libros parroquiales más antiguos,


según las prescripciones del derecho particular.

BIBLIOGRAFÍA

Diccionario Teológico Interdisciplinar I-II, Ediciones Sígueme – Salamanca, 1985. Cap.


Teología Espiritual.

Charles Andrade Bernard, Introducción a la Teología Espiritual, Editorial Verbo Divino.

Mihály Szentmártoni, Introducción a la Teología Pastoral, Editorial Verbo Divino.

Concilio Vaticano II.

Código de Derecho Canónico.

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