Liderazgo de Abraham Lincoln
Abraham Lincoln (1809-1865) fue un político y abogado estadounidense que se desempeñó como
el decimosexto presidente de los Estados Unidos de 1861 a 1865. Es conocido principalmente por
liderar al país a través de su Guerra Civil y por su histórico discurso de Gettysburg en el que expresó
la importancia de la igualdad de derechos y la unidad nacional.
Lincoln nació en una familia humilde en Hodgenville, Kentucky, pero se mudó a Illinois cuando era
joven. Después de trabajar como leñador y empleado de una tienda, se convirtió en abogado y se
involucró en la política del estado de Illinois, llegando a ser elegido como representante de la
Asamblea Legislativa de Illinois en 1834. En 1860, fue elegido presidente como candidato del Partido
Republicano.
Durante su presidencia, se enfrentó a la secesión de los estados del sur y la Guerra Civil que comenzó
en 1861. Lincoln luchó por preservar la Unión y abolió la esclavitud en los Estados Unidos con la
Proclamación de Emancipación en 1863, lo que hizo que se considere un héroe para la comunidad
afroamericana.
Lincoln también está grabado por sus famosos discursos, incluido el Discurso de Gettysburg de 1863,
que es considerado uno de los mejores discursos políticos de la historia. En él, Lincoln reafirmó los
principios fundamentales de la democracia, incluyendo la igualdad de todos los ante la ley
ciudadana.
Probablemente, Lincoln fue asesinado por John Wilkes Booth en el Teatro Ford en Washington DC
en 1865, poco después de que terminara la guerra. Su legado, sin embargo, continúa en la memoria
colectiva de los Estados Unidos y en la historia de la democracia mundial. Lincoln es considerado
uno de los líderes más destacados de la historia de los Estados Unidos y su imagen se ha convertido
en un símbolo de la libertad y la justicia.
Abraham Lincoln es ampliamente considerado como uno de los más grandes líderes de la historia
de los Estados Unidos. Es conocido por liderar al país a través de su mayor crisis interna, la Guerra
Civil estadounidense, y por haber abolido la esclavitud en los Estados Unidos.
Lincoln se destacó por su habilidad en la oratoria, su inteligencia y su determinación en la
consecución de sus objetivos. A pesar de enfrentar una fuerte oposición y de tomar decisiones
difíciles y polémicas, como la Emancipación de los esclavos, mantuvo su visión y liderazgo firme.
Además, Lincoln también estableció medidas para fortalecer la economía y la infraestructura del
país, como la construcción de ferrocarriles y la implementación de políticas de protección para la
industria nacional.
En resumen, Abraham Lincoln fue sin duda un gran líder en la historia de los Estados Unidos y su
legado ha sido grabado y estudiado a lo largo de los años.
Inteligencia emocional y empatía
El presidente Lincoln fue consciente de la importancia de establecer lazos con su electorado. Desde
el primer día trató de obtener el respeto de los que le conocían y durante su presidencia, los
ciudadanos podían ir a verlo a la oficina. Lo que distingue a los líderes es su alto grado de inteligencia
emocional y empatía hacia los demás. Ningún líder nace siéndolo. A diferencia de otros presidentes
que fueron generales o gobernadores, Lincoln no contaba con experiencia dirigiendo equipos y, sin
embargo, nadie cuestionó su liderazgo. Es importante trabajar las habilidades directivas y gracias a
los serious games y la metodología game-based learning las personas pueden desarrollar sus
habilidades mediante la práctica y la simulación. Gamelearn está ahora mismo creando el curso-
videojuego Pacific, en el que se podrán practicar lecciones de liderazgo y gestión de equipos.
Comunicación
Gran parte del éxito de Lincoln a lo largo de la historia fue su capacidad para comunicar y conectar
con los demás. El emblemático presidente de Estados Unidos fue un reconocido narrador, que
conseguía involucrar a la audiencia en sus historias y en la visión de sus proyectos. Para ser un líder
es fundamental erigirse en buen comunicador y saber transmitir con claridad y cercanía los
mensajes.
Habilidades sociales
Además de la empatía y la inteligencia emocional, saber relacionarse con los demás es propio de los
buenos líderes y sus capacidades de persuadir y dirigir equipos. Durante la guerra civil
norteamericana, Lincoln formó un gabinete compuesto por rivales políticos, en los que depositó su
confianza. Un líder fuerte sabe cuándo debe apoyarse en los demás y es capaz de reconocer los
éxitos de su equipo por encima de los suyos propios. Si quieres desarrollar las habilidades de
negociación y resolución de conflictos, te recomendamos que las practiques a través del simulador
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Motivación
La motivación posiblemente es la lección más característica de extraer de un líder. Compartir y
contagiar la pasión por un proyecto es vital para lograr el apoyo del equipo y aunar esfuerzos para
conseguir los objetivos y alcanzar las metas. Lincoln estuvo siempre convencido de sus principios y
luchó por llevarlos a la práctica a lo largo de su trayectoria.
Inspirar confianza
Para que un líder lo sea realmente es importante que transmita un mensaje positivo. En la reciente
película sobre Lincoln dirigida por Steven Spielberg, la entonces primera dama le dice a su esposo:
“nadie es tan querido como tú por el pueblo. No malgastes ese poder”. Abraham Lincoln siguió su
consejo y trató siempre de inspirar confianza a sus votantes a través de una actitud optimista.
Aceptar críticas y consejos
Lincoln fue un político abierto a las críticas y al debate. Enriqueció su liderazgo mediante el diálogo
con la sociedad norteamericana de la época y se sirvió de la opinión de los demás para corregir
errores y mejorar su imagen. El presidente norteamericano aceptaba consejos, pero siguió también
su propio instinto siempre que lo creyó conveniente. Recibir feedback es fundamental para el
desarrollo de las habilidades sociales y el aprendizaje de las soft skills.