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Jesús Resucita a la Hija de Jairo

Jairo, un líder de la sinagoga, le pidió a Jesús que sanara a su hija de 12 años que estaba muriendo. A pesar de que algunos dijeron que la niña ya había muerto, Jesús se dirigió a la casa de Jairo y resucitó a la niña tomando su mano y diciéndole que se levantara. La niña se levantó y comenzó a caminar, para asombro de sus padres.
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Jesús Resucita a la Hija de Jairo

Jairo, un líder de la sinagoga, le pidió a Jesús que sanara a su hija de 12 años que estaba muriendo. A pesar de que algunos dijeron que la niña ya había muerto, Jesús se dirigió a la casa de Jairo y resucitó a la niña tomando su mano y diciéndole que se levantara. La niña se levantó y comenzó a caminar, para asombro de sus padres.
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Jesús resucita a la hija de Jairo.

Jairo era principal de la sinagoga, un hombre muy importante. Jairo tenía una
hija de doce años que estaba muy enferma, la niña estaba tan enferma que Jairo
creía que si no ocurría un milagro su hija moriría.
Jairo escuchó que Jesús había sanado a muchas personas, así que cuando supo
que Jesús estaba cerca de su casa fue corriendo a él. Jairo se acercó a Jesús y
le dijo: "Mi hija está muy enferma. Por favor, ven a mi casa y sánala para que
pueda vivir."

En ese momento, algunas personas de su casa venían con malas noticias. Tu hija
ha muerto, ya no hay razón para molestar a Jesús. Jairo se puso muy triste. Pero
Jesús no hizo caso a aquellos hombres. Se dirigió a Jairo y le dijo: “No temas;
cree solamente."

Jesús se dirigió a casa de Jairo con Pedro, Santiago y a Juan cuando llegaron
encontraron a muchas personas que estaban llorando y gritando fuera, porque la
niña había muerto. Jesús les dijo: "¿Por qué lloráis? La niña no está muerta, sólo
duerme." iLos que lloraban se rieron de Jesús! No creían en sus palabras.

Jesús les pidió a los que estaban allí que se fueran y pidió al padre y a la madre
de la niña que entraran con él en la habitación. Jesús tomando la mano de la niña
le dijo: "Niña, levántate." Inmediatamente la niña se levantó y comenzó a caminar
por el cuarto. ¡Sus padres estaban sorprendidos! Jesús les pidió a los padres que
le dieran algo de comer.

Jairo había reconocido que Jesús era el Hijo de Dios y confió que él podía sanar
a su hija.

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