Para todo hay mañana, menos para la muerte, al fin que para
morir nacimos…
En palabras de José Guadalupe Posada, la muerte es un punto intermedio donde
se combinan las aparentes contradicciones que existen en la sociedad mexicana.
Ya sean ricos o pobres, criollos o indígenas, jueces o ladrones, negros o blancos,
clase alta, media o baja, nadie escapa de la muerte.
Su nombre original, “La Catrina Garbancera” surgió como una burla a los
indígenas vendedores de garbanzo, que siendo pobres aparentaban ser ricos y
menospreciaban sus orígenes y costumbres.
Pero ¿Por qué? Si la muerte es intercultural, pues a todos nos acepta aunque
haya diversidad, no hace distinciones, ni piensa en la otredad, es un recordatorio
que no debemos olvidar.
La obra representa la diversidad cultural que forma parte de la historia de la época
contemporánea. El temor a la muerte existe, conforme pasa el tiempo se han
creado formas culturales de representarla y hacerle frente; sin embargo, los
avances tecnológicos y de la ciencia las han descartado, dejándonos sin saber
nada en concreto y por eso le tememos a lo desconocido.
Catrina: El vestuario fue inspirado en la cosmovisión de los pueblos ancestrales y
contemporáneos que significa que todo tiene un principio y un fin.
Vestido distribuido en dos piezas, confeccionados a mano, con tela de seda,
transparente y satín decorado con alebrijes de lentejuelas, resaltando las flores típicas de
cempasuchitl, un abanico de encaje que se expande representando el mundo global.
Diadema de flores de cempasuchitl para despertar la fragancia al sendero de la luz.
Collar de hojas de colores para recordar que la vida es bella.
Zapatillas detalladas con pequeños brillantes que representan la luz en la obscuridad.
Maquillaje con colores vibrantes que evocan la vida y la celebración
Catrín: El vestuario representa, la oscuridad hacia el sendero de lo inmortal.
Sombrero de charro, construido con una base de cartón y lleva un forro de tela color
negro, con grecas de espiguilla doradas, toques de lentejuela plateada haciendo alusión
a las fiestas mexicanas.
Saco y Pantalón, ambos elaborados con tela popelina en color negra, con detalles de
lentejuela dorada y plateada resaltando alebrijes de colores para alejar a los malos
espíritus de los hogares.
Moño Elaborado de tela negra con detalles de lentejuela color plata.
Botas de charro de piel con materiales extraídos de la naturaleza.
Maquillaje que representa la paz del alma después de la muerte.
Caballo color Moro, que representa la libertad de creencia y el trote de la vida
"Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida".
Mario Benedetti
Elaborado por Maestría en Educación Básica