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PRIMER TESTIMONIO GG

El primer testimonio es de un hombre que ha luchado contra la adicción a las drogas desde una edad temprana. Describe cómo comenzó a consumir diferentes drogas desde los 10 años y cómo esto afectó negativamente su vida, alejándolo de su familia, amigos y oportunidades. Ahora, a los 43 años y después de varios intentos de rehabilitación, está decidido a recuperarse y anima a los demás a llevar una vida saludable y con propósito. El segundo testimonio es de una mujer que también cayó en la adicción
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PRIMER TESTIMONIO GG

El primer testimonio es de un hombre que ha luchado contra la adicción a las drogas desde una edad temprana. Describe cómo comenzó a consumir diferentes drogas desde los 10 años y cómo esto afectó negativamente su vida, alejándolo de su familia, amigos y oportunidades. Ahora, a los 43 años y después de varios intentos de rehabilitación, está decidido a recuperarse y anima a los demás a llevar una vida saludable y con propósito. El segundo testimonio es de una mujer que también cayó en la adicción
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PRIMER TESTIMONIO: Hermano Mauricio

Porque estoy pasando por un momento maravilloso de recuperarme de tantas cosas que pasé por mi
mala cabeza. Como ya habíamos escuchado la charla de nuestro hermano director, no todo empieza.
Y en mi testimonio les puedo decir de a muy temprana edad, no más muy temprana edad, yo empecé
a consumir sustancias a partir de los 10 años, a que alcohol, cigarro y a los 13 años empecé con la
marihuana, 16 años con la cocaína. Después fue progresivamente este consumo. ¿Por qué? Porque no
tenía autoestima, en primer lugar. No tenía... ¿Quién me pueda conversar de esto? Ustedes son unos
privilegiados, mis hermanos, de que nosotros podamos darle nuestro testimonio para que puedan
concientizar lo que es, de verdad esta enfermedad de la adicción, que va cada vez haciéndose más y
más crónico. Yo a los 13 años pensé que la vida era para siempre, que iba a durar muchísimo tiempo
en diversiones. Entonces vivía el día a día, no me daba cuenta de que se iba perdiendo oportunidades.
A los 16, 17 años que terminé el colegio, nunca me decidí por estudiar una carrera, porque
simplemente esperaba mucho de mis padres. Mis padres me dieron todo, mucha libertad también,
mucho libertinaje tuve yo.
De cinco hermanos fui el que nunca me gustó estudiar, nunca tuve un proyecto de vida, nunca quise
ser un profesional, simplemente me dedicaba a trabajar y a lo que ganaba era para consumir y para
gastarlo en diversiones, nada más. Parecía gracioso al comienzo, sí, que estoy con toda la gente, por
acá, por allá, en fiestas con chicas, pero no me daban cuenta que el tiempo pasaba. Después me di
cuenta que tenía 23 años, 25 años y decía no, pero hasta los 50 años yo voy a hablar de... En este
mundo de diversión, como decía, falta mucho tiempo por divertirme. Luego, pasando el tiempo, ya
empezaban los problemas un poquito más serios, como es que ya me comenzaba a sacar las cosas de
la casa de mi madre, de mi padre, que tanto esfuerzo lograron hacer, cosas muy preciadas para ellos,
a mí no me importaba porque ya el sentido de responsabilidad, disciplina, lo pierdes. Lo vas perdiendo
porque te vuelves una persona egoísta. Me volví muy egoísta yo con mi familia, con mi madre, sobre
todo con mi padre. Porque pensaba que él me daba de todo, ya me aprovechaba, manipulaba,
calculaba mucho mi comportamiento para manipularlos y para que siempre salirme con la mía.
Pero no me daba cuenta de que me iba hundiendo cada vez más profundo en el hoyo, en el hoyo de
la adicción y de la soledad. Me iba volviendo más antisocial también. Al comienzo yo, mi consumo
fue en discotecas, en la playa, con todo. Y luego ya como me sentía mal, físicamente, espiritualmente,
también alejado de Dios por completo, perdiendo buenas oportunidades, buenas relaciones también
con buenas chicas. Yo estuve de novio con buenas chicas, pero lamentablemente nadie quiere estar
con un drogadicto, nadie quiere tener en un trabajo con un drogadicto. En la familia se avergüenza de
tener un miembro de la familia que esté con este problema y vas perdiendo oportunidades. Fue
pasando el tiempo y a mí de eso no me importaba. Sabía que estaba pasando eso, sentía eso. Mis
verdaderos amigos los fui perdiendo porque se cansaron de invitarme a las reuniones donde todos
estaban sanos. Me sentí aburrido, para mí me parecía muy tonto. Esas reuniones duraban ni cinco
minutos y me iba de ahí, me iba a consumir solo hasta que terminé solo, consumiendo solo. Yo hace
10, 15 años que no sé lo que es un buen restaurant, no sé lo que es el cine
no lo sé, porque paraba en mi cuarto, simplemente trabajaba, llegaba a mi cuarto y consumía, y eso
era mi vida. Entonces, estaba llegando hasta el punto de la locura, hasta el punto de la locura estaba
llegando. Y es así.
Al final, lo que he visto y lo que ya la vida me ha dado al final, que comencé a perder cosas y mi
familia. Murió mi padre y sentí bastante la pegada. Mis hermanos se dieron cuenta de que me dieron
muchas oportunidades. Este acá es mi quinto internamiento. Me dieron muchas oportunidades para
rehabilitarme y yo no las aprovechaba. Entonces ellos pensaron, él prefiere el consumo a que el amor
que nosotros le damos. Me llamaba, me decía vamos a almorzar con la familia, vamos a pasear con
mi madre, y yo le decía, ponía miles de excusas, miles de excusas y nunca estaba presente en los
momentos importantes, ni Navidad, ni el cumpleaños de mi madre, ni el cumpleaños de mi sobrino,
ni el cumpleaños de mis hermanos, no me importaba nada. Entonces ellos, yo los entiendo de que al
final han decidido o han pensado, él solamente te importa la droga en vez de que nuestro amor,
entonces, que se quede así. Pero bueno, siempre hay una luz de esperanzas, siempre hay una luz que
sale al final de la oscuridad y eso es cuando uno verdaderamente ya quiere hacer algo por su vida. Y
yo de verdad, con todo mi corazón lo quiero.
Voy a recuperarme, me estoy recuperando, me estoy rehabilitando gracias a este programa
maravilloso que tengo la oportunidad de nuevamente estar acá con mis hermanos. Y yo los invito,
mis hermanos, los invito a que tengan proyectos, tengan autoestima en primer lugar, quiéranse. Y
tengan proyectos a futuro un futuro grande, porque somos grandes nosotros. Ustedes pueden hacer
cuánto quisieran tener la edad de ustedes, para poder volver a empezar. Pero lo estoy haciendo ahora,
a mis 43 años. No esperen tener esta edad o de repente que pase el tiempo para que sigan haciendo o
después arrepentirse simplemente por probar, por pertenecer a un grupo. No, porque en mi familia
hay problemas. Puede haber miles de cosas, pero nada es justificación para hacernos daño. Dios quiere
de nosotros que seamos sus hijos sanos, limpios, y que llevamos la vida de verdad, porque la vida es
muy corta para hacer muchas cosas grandes. Yo soy una herramienta de Dios, me considero, porque
en este momento él me ha puesto para poder dar mi testimonio y decirles de que hay dos caminos, el
camino del éxito, el camino de la vida, vida sana en cuerpo sano, como dice este lema que mis
hermanos han puesto ahí, mente sana en cuerpo sano y el otro camino, que es de la oscuridad, donde
todo te sale mal, pierdes tu tiempo, pierdes familia, pierdes dignidad. Y al final salió ese mensaje.
¿Queremos vivir? ¿Quieren vivir sanos? Con fuerza. ¿Quieren vivir sanos? Sí. Muy bien. Entonces,
nunca prueben drogas. Siempre deporte, salud, estudio. Y espero, mis queridos hermanos que tengan
una vida de éxito. Se los deseo de mucho corazón y que uno me haya escuchado para mí ya es
suficiente. Eso es todo, familia, eso es todo hermanos y directoras.

SEGUNDO TESTIMONIO: Hermana Nicol


Gracias, muchas gracias, buenos días. Yo soy Nicol, una hija de habitación. Bien, pues hermanos y
hermanas.
En este día voy a hablar de mi testimonio, mi testimonio de vida. El testimonio de cómo acabé yo en
las drogas, cómo termine yo desperdiciando muchas oportunidades, desperdiciando muchas ilusiones,
muchos sentimientos en familia.
Yo también fui una alumna, como ustedes. Yo también fui al colegio. Yo también tengo una madre,
tengo hermanos. También quisiera ir a la universidad, fui a la universidad, ingresé a la universidad,
pero todo lo eche a perder por consumir. Yo estaba en el colegio les voy a contar mi historia. Yo
estaba en el colegio, estaba en tercera secundaria y todo empezó porque no me sentía gusto en mi
caso. Mis padres son separados y yo vi a con mi abuelos.
Mis amigos eran, como se podría decir, le gustaba tomar, le gustaba divertirse, mis amigas también,
era la playa. No, son supuestamente normal como se podría decir. Pero siempre hay uno por ahí que
le gusta algo más, ese es el amigo más negativo, el amigo más loco. El que viene y te ofrece un poco
de marihuana u otra droga. Todo empezó con el alcohol empecé a consumir alcohol, tenía 15 años,
empezaba a consumir alcohol y no me daba cuenta de que realidad empezaba a dejar mis estudios de
lado.
Empecé a meterme en el alcohol. Primero fue el alcohol, después dije, si puedo comer el alcohol,
porque no puedo probar marihuana si en realidad soy joven puedo probar marihuana. Empecé a fumar
marihuana, empecé a consumir. Y luego empecé a alejarme de mi familia, mi familia, empecé a verme
como que... Empecé a ver que yo llegué a tarde, empecé a ver que yo seguía mal en los estudios. Ya
empecé, a repetir de año, repetí cuarto de secundaria, lo repetí. ¿Por qué? Porque empecé a dejar de
importar de estudiar. Yo no fui buena alumna, pero ya empecé a ser rebelde como se hizo. Porque la
droga te... te hace importarte muy poco la vida. Y eso no es todo. Porque así como empecé como la
marihuana, después empecé a probar otro tipo de drogas más fuertes. Y a mis amigas que yo tenía
que eran de un colegio, se empezaron a alejar de mí porque mi comportamiento ya no era un
comportamiento normal, se podría decir, ¿no?
Como que vamos a la playa el fin de semana, vamos a jugar vóley, vamos al cine, o vamos a hacer
un té o la noche, ¿no? O comenzar a estudiar, ya no era. Y a mí ya me aburría eso. Yo ya quería algo
más, yo ya quería ir a tomar, yo ya quería fumar, yo ya quería ir a fiestas, quería hacer otras cosas, ya
diferentes.
Terminé el colegio y yo me fui a vivir a Lima. Escapé de mi casa con 18 años, me fui a vivir a Lima.
Sola, porque empecé, tenía un poco de dinero y que mis padres como son separados, mi padre le dio
plata a mí y me fui a vivir sola. Para mi malo. ¿Por qué? Porque a Lima, yo no conocía la vida. Yo
para mí yo pensaba que los sabía todos. Mamá, yo tengo 18 años, yo puedo ser mi vida, yo puedo ser
lo que yo quiera porque es mi vida.
Mi mama me dijo, por si acaso tener un DNI azul no es tener una tarjeta de crédito. Tener un DNI
azul no significa que puedes revivir, tener un DNI azul no significa que te vas a librar de una
enfermedad. Es un DNI azul, está bien. Pero eso no significa que con tu DNI azul vas a poder hacer
lo que tú quieras. Un DNI azul no te hace ser mejor persona, simplemente eres un ciudadano, con
deberes y con derechos. Pero yo no entendía eso. Entonces, yo seguía siendo mi vida y caí en otro
tipo de drogas, caí en otro tipo de drogas, mi mamá se dio cuenta, me fue a ver a Lina y me internó.
Hace 10 años me internó. Un otro centro, pero no entendí. No es fácil. No es fácil entrar en una vida
de alcohol y de drogas.
No es fácil. Yo pensaba, ya estoy joven, voy a salir un tiempo de internet, estoy ahí, ¿no? Salí y no
entendí. Y me fui un tiempo y después volví a caer. Y como tenía las posibilidades, seguí con el
consumo, me dio igual. Y ahí sí, que fue más profunda mi caída, fue más profunda. Empecé a meterme
en problemas ya más grandes porque mi edad también era mayor. Y ella tenía 23, 24 años y mi edad
era tan grande como mi problema, de dicción. Entonces, yo ya estaba metida y ya también estaba ya,
estaba con problemas de metales. Yo, así como ustedes, estaba sentada en un colegio, tenía buenas
notas, ingresé a la universidad. Ingresé en primer puesto en la Universidad de Pedro Ruiz Gallo,
ingresé.
Logre terminar un curso de inglés, logre terminar, al final tengo mi certificado de británico, pero todo
eso puede haber viajado del extranjero, puede haber viajado a otro lugar, pero no lo logré, las ilusiones
de mi familia ya las maté. Mi familia ahorita ya no consiguen ir, ahorita tengo que tomar pastillas
psiquiátricas para poder bajar todo ese consumo que yo he tenido en mi vida. ¿Por qué? Porque el
consumo no solamente te afecta neuronalmente, sino también te afecta las situaciones que tú vas a
vivir a raíz del consumo. Las situaciones que tú tengas con tu consumo, o sea, tú dices ya, yo consumo
cada, pero las situaciones que tú tengas después, ya sea con un chico o con una chica, te van a causar
pequeños traumas que vas a tener que ir olvidando a lo largo de tu vida. Y es mucho más bonito
sentarte en una carpeta a estudiar, es mucho más bonito sentarte en un escritorio, en una oficina. Es
mucho más bonito hacer eso o sentarte en la cabina de un avión para viajar o en un bus, que sentarte
en una silla a consumir, que sentarte en una mesa con botellas de alcohol a tomar. Porque eso dura
un momento.
Después se olvida, porque después de 17 no te acuerdas qué hiciste. En cambio, cuando viajas te
quedan las fotos bonitas o tus recuerdos de tu familia. Cuando viajas, cuando estudias, te queda tu
cartón. No. ¿No? ¿Tú qué piensas, hermano? Cuando viajas, ¿te pides viajar o tomar? Viajar. Viajar,
¿no es cierto? ¿Tú, hermano, te quieres estudiar o tomar? Estudiar, ¿no es cierto? Entonces, las
consecuencias que yo tuve, eso te significa que sea tarde para mí, ¿no? Porque ya gracias a este lugar,
hermoso lugar que me ha devuelto la vida, porque me ha devuelto las ilusiones a mí y a mi familia,
¿no? Porque mi familia ha puesto en este lugar las esperanzas para que yo pueda rehabilitarme. Y
gracias a Dios que llegué acá, porque si no hubiera llegado acá, no hubiera podido darme cuenta del
error en que estaba, ¿no? Entonces, estar rehabilitando, no saben cómo yo llegué aquí, ¿no? Yo llegué
aquí ni siquiera podía caminar, me había tenido accidente en mi moto. Llegué mal. Llegué ingiriendo
seis pastillas, no podía hablar porque llegué a la hospital no podía hacer nada. Pero este lugar, con
todas sus filosofías de vida, con todas sus ayudas, con todo su programa, porque este es un proceso,
me ha ayudado a poder volver a querer a vivir.
Entonces, yo quiero volver a querer a vivir, pero ustedes sigan viviendo, hermanos, sigan viviendo,
su juventud es hermosa, el tiempo pasa rápido, estudien, no dejen de estudiar, no se sienten en un
lugar a tomar, mejor si se sienten en una carpeta a estudiar. Eso es todo, hermanos.

TERCER TESTIMONIO: Hermano Fabián


Comunidad, buenas tardes. Buenos tarde. Yo soy Fabián, un hijo de rehabilitación. Los veo a ustedes,
y me acuerdo cuando también estaba el uniforme de mi colegio y cómo quisiera retroceder el tiempo,
pero ya no se puede. Lo hice después de trazarse un mejor futuro. ¿No? Época de colegio que uno
pensaba que el estar en la champaría, en la palomillada, nos iba a resultar. Por empezar un grupo.
Bueno, en mi caso, no, no me gustaba estudiar. Pensaba como, Tal vez, no creo que ustedes, uno de
ustedes piensen <que estuviera para los burros y vagar es para los buenos. Pero, lastimosamente, tuve
ese pensamiento. También tuve la oportunidad de pertenecer a la selección de los colegios. Pensaba
que solamente era jugar el fútbol. Pero me di cuenta de que siempre es importante leer un libro,
siempre es importante estar estudiando, aprendiendo cada vez más. Pero me dediqué solamente al
fútbol. Después de pues por encajar a ese grupo del barrio, de jugar fútbol, siempre mi mamá decía
No te vayas a juntar con esos vagos, que no tiene esa mamá. No te juntes con esos vagos porque no
va a hacer nadie en la vida.
Entonces, ya uno es terco. Yo fui terco y me fui a donde la canchita, al tribunal, a la tribuna, y encajé
en ese grupo. Con lo primero que me dijeron no fue ¿Cómo estás?, sino Rata. Lo que te dice, o prueba,
sé hombre. Y uno muchas veces dice como estoy con ellos, mira, yo no le va mal. Entonces, yo
también una probadita no es mal. Y empieza la primera probadita que tú piensas, lo puedo controlar,
porque consumes y después te vas a tu casa normal. Pero sigues en ese círculo vicioso y seguís en ese
círculo vicioso, porque cada vez que salía a jugar partido, era primero que veía, los primeros que
veían. Los amigos del barrio. Y más veces seguidas ya empezaban a invitarme, empezaron a decirme,
No, ve, no vayas al colegio, va a haber pichanga a las nueve, mejor venga a la pichanga. Entonces
decía, Sí, porque al colegio voy, no voy a dormir. Mejor voy a la pichanga y doy mi agenda al otro
alumno para que me marque la asistió y mamá no vea que estoy faltando. O si no asiste, si te escapa
por la parte de atrás o por la parte más baja que hay en el colegio.
Y lo hacía así, y me iba a consumir. Y mi primo siempre me decía No hagas eso. Y yo a mi prima lo
veía como el sano, el que decía Usted nunca va a hacer nada en la vida, no tiene ni una flaca, no tiene
ni amigos, solamente se dedica a puros cuadernos. Y yo me creía la gran cosa porque me veía con los
bacanes, con los que son, entre comillas. Y le decía, vamos a chupar, vamos a tomar. Ven, Raúl,
vamos a tomar. Mi primo, no, eso es malo, más bien ponte a estudiar. Yo le decía,, fuera sano ¿Quién
no le ha dicho así a su primo, a un familiar que le ha hecho así a un amigo?, se rían porque saben que
sí. Entonces, le decía, fuera y él agarraba y me decía, te va a ir mal?, ¿Te va a ir mal?, Si te va le
quejo, vas a ver lo que te pasa, no, no voy a decir nada, pero vas a ver, y yo seguía con lo mío, me
iba a las fiestas, me invitaban a las reus, en calentonas, encerronas, como más se conocen acá y
pensaba que era el bacán, era el mejor.
Ya que no le pedía... A veces le pedía plata a mi madre y me daba, no diciéndole que voy a estudiar.
Se ríe porque lo va a hacer, mi mamá voy a estudiar, tengo reunión de estudio, tengo reunión de
trabajo, dame 20 soles para mi pasaje y después 10 soles para compartir con los amigos. Y gastan 20
soles en los putos y 10 soles en la otra cosa y los amigos en la reunión de trabajo, nada. Hijito, cuánto
te sacaste? Veinte. A ver tú nota. Ahora, qué hago? Lo tiene el profesor, decía yo, al final de Bimestre
nos la dan. Y más me decía, Ya, espera al final. Espera al final, espera el final, espera el final, y
siempre le decía, Para la próxima, para la próxima te lo traigo. Justo me cayó, estaba jugando con mis
amigos pelota y se me cayó la prueba. Y a la vez le botamos el cuaderno, le dije, Bote el cuaderno. Y
mi primo se iba preparando y yo vagando. Tanto así llegué a la vacancia que empecé a robar. Pensé
que como mi mamá ya no quería darme dinero para lo mío, porque más o menos que sospechaba,
nunca le daba las notas, nunca llevaba temprano a casa, a veces ni llegaba. mejor fue que yo me vaya
a Lima y me llevó a Lima el Lima estuvo en un buen colegio, no sé si conoce, si llame él Dice un
colegio bueno que pasé de año por lo que estuve en la selección pero más paraba en mi casa haciendo
reuniones aproveché de que mi madre trabajaba en el poder judicial desde la salida de mi casa a las 6
y 50 y regresaba a las 7 de la noche y tenía como dice la casa sola ven a mi casa que estoy solo ya
vamos, como siempre el alumno o el chico que quiere tomar que divertirse, buscó una encerrona pero
que los policías no molesten entonces iba a mi casa y como yo ponía a la casa ponía supuestamente
el antena, como dicen, a los cuartos no, me hablaba más, me hablaba más encajaba a grupos, como
dicen los populares del colegio pero de populares no tienen nada, porque le hice 2x4 y te hice 16
entonces, pensé de que estaba haciendo las cosas bien después ya descuidé totalmente mis estudios y
me metí con una chica que conocí por redes sociales que también consumía y porque consumía, yo
también me fui a ver, a ver, a buscarla me parecía interesante porque era una chica que decía ah no,
si estaba acá, no, qué haces, me decían, no, no lo hagas porque te va a ir mal y nosotros, yo siempre
buscaba a ella que acepte mi consumo y consumía, tuvimos relaciones y a mis 15 años yo no supe
pero la chica salió embarazada y dejó de hablarme Pero yo no sabía nada de que estaba embarazada
ni nada, el más no sabía ni su apellido, solo lo que se sabía que se llamaba Leymann.
Escuchaba el mal director de conocer bien a la persona. No digo que en épocas, es sexo, droga,
alcohol. Sexo, droga, alcohol. Y así uno piensa, piensa, piensa y sigue pensando. Yo pensé en eso.
No. Y a mí siempre me gustaba ir a olvidar. Porque necesitaban los viejos, los que tiraban las vidas
y también tiraban el vaso, tiraban el papel y ahí me vacilaba esta. Y ellos también me decían, chibolo,
mejor sale de acá. Anda por ahí. Esto es para grande. Yo todavía estaba chiquito, tenía 15 años. No.
terco. Yo quiero jugar, no más, quiero jugar. Quiero jugar y eso estaba tomando y recibí el vaso y
seguía consumiendo.
Entonces una vez yendo a olvidar, como la chica consumía, obviamente tenía familia y extorsional.
Y en olvidar me cruzó el grifo que quedaba por Tomás Valle. No. Ahí era la zona. Y veo una moto
nacional. Yo dije una moto. En mi pensamiento me hizo nada malo, me molestaba nadie. Y seguí
caminando. Cuando escucho que me vienta la madre y empezaron a sonar los tiros, me asunté y
empecé a correr hasta el villar. Cualquiera dice, pucta me voy a mi casa porque me están corriendo,
no, corrí pero corrí al villar. En ese momento sentí bastante miedo porque era un niño de 15 años. Y
que los primeros 15 llegaron al villar y a arrodillarme y a abrazar las piernas al dueño. Y decirle que
me quieren matar y empezar a llorar como una niña.
Me quieren matar, me quieren matar, agarraron de los pelos y me dijeron, cálmate, me metí un
cachetadon. Y ahí me calme, porque me metí un cachetadon, pero cerró la puerta y me empezó a
confrontarme, me empezó a meter una grita.

Que de malo no me votó, pero me dijo, tu problema no los traigas a mi local. Y me mandó con dos
señores al condominio donde yo vivía. Y fue donde vi las motos, las motos lineales que me viven
seguidos abajo de la casa de la chica. Ahí es donde la red dice comunicarme si o si con ella porque
me había bloqueado el toro y yo no sabía nada. Entonces me comuniqué con ella por través de una
mejor amiga y me dijo, toma este es un nuevo número.
Y me contó toda la verdad. de que hubo amigo mío, que fue también este amigo que también era de
Consumo pero en ese mundo no hay amigos porque el que está que fuma a tu lado y lleva hasta tu
enamorada o le dices mira estoy saliendo con esta chica y ha dado puntos para él también quiere eso
dice, somos equipos apuntamos a la misma territorio entonces le dijo de que yo había hablado que no
iba a aceptar nada, que le iba a votar, que iba a negarme y todo caso entonces ella no me dijo nada
nunca pero después cuando pasó eso no le reclamé lo que había pasado y me dijo de que le había
contado a su primo pero no le había dicho nada y su primo va a agarrar y no que un primo no quiere
defender a su primo pero esa manera es muy bruto y la quiso defender esa manera entonces yo de
miedo dije, si me corrío una vez y es su familia va a correrme y me regrese con mi abuela que había
ido a Lima y dije que quería regresar a Pacasmayo, y me regresaron a Pacasmayo y le lloré a mi
abuela y le dije como cobarde que mi mamá estaba pegándome que mi mamá estaba gritándome y
me dijo, ya entonces no puede pasar eso voy a hablar con tu mamá y te voy para Pacasmayo yo dije
que la libra me llevaron a Pacasmayo, me prometí, sí, voy a levantarme temprano voy a hacer caso,
voy a estudiar, no voy a vagar y lo primero que hice fue lo primero que hice cuando llegué a
Pacasmayo pero tuve la intención tuve la intención, no, como muchos, a veces tenemos la intención
de dejar eso no, no, está ahí mi hermano, no sé, pero tenemos la intención de dejar de cortar con todo
pero ni bien lo ves al patita que te habilitaba y bien lo ves, al de la China que estaba ahí, eso de la
China es su casa, su casa de la China, siempre lo vas a hacer ver en la China.
Entonces, pasando llegando a los motos aquí, recién llegando a la casa, llevo a... llevo y lo veo parado,
así la típica parada cuando uno pa' la ezquina. Uy, este está en nadie. Y como a mí me había dado mi
propina de viaje, ya que dije, lo voy a salvar.

Y a verdad habla con mi familia, será por una media hora, 20 minutos, y me fui para la esquina. Y
otra vez, a lo mismo. Lo vi a mi primo ya que lo invitaba a las reuniones, pero de estudio, ya había
acabado. No, entonces... En resumen, a mí me internaron aquí a los 17 años que le agradezco bastante
a mi madre no por haber tomado esa decisión sino no sabía de dónde hubiera estado como dicen en
el tema la cárcel, la locura o la muerte no sé dónde hubiera acabado pero sí recuerdo que cuando
llegué acá fue difícil el principio pero ahorita es lo más bonito ya que en casa sabían que estaba en
eso cerraban todo me decía vamos a ir al centro y le decía ya vayan ustedes si pero tienes que quedarte
afuera no, pero no quiero nadie, quiero ver televisión, no, no, yo voy a echar yaga todo y mi abuela
echaba llave, el primer piso al segundo piso y el tercer piso, por más que me meta por el techo de mi
oficina, igual estaba todo con llave. No, no, yo no he confiado en mí porque pensaba que regresaban,
iba a encontrar sus cosas. ¿No mi mamá ya no quería quedarme ni 20 ni 10 soles OA veces dejaba
plata, pero lo dejaba escondido, llegó a esconderlo hasta debajo de la Tina del baño, o sea, esos que
parecen jacuzzi no son yacusis una Tina ahí abajo escondida toda su plata no? Y el basurero lo ponía
en el hueco pasar. ¿Y, cómo es el olfato? No parece el perro policía agarra el dinero y encontré el
dinero y todito el dinero. No, no, entonces cuando llegué a calle madre estaba bastante decepcionada
de mí, no y al llegar acá no para hacer paseo de tapas para hacer proceso, no bueno, buenas etapas. Y
de nada empezaron a darme dinero. No y a mí me sorprendió la primera vez que le encargaba de casa.
El director autorizó de que me den dinero, no sentí algo como que [Link] mi familia y ellos, yo no soy
de su familia, están confiando en mí. No, no, entonces me sentí bastante alegre y bastante agradecido,
no, ya que un día, ya que un día como yo, como sí hermano mayor, no me dio el privilegio. Los
encargados del director de recibir una visita llegó mi madre y estaba encargado, no porque el
encargado de casa se había salido y me habían dejado bien encargado. Mi madre me dice este ya te
voy a dejar 100 soles. ¿Dijo ya gracias y me dice, pero dónde está, a quién le doy? Y yo a mí yo soy
el encargado Ah ya este. ¿Y, cómo sigue y me empezó a hablar y después me dijo ya bueno, ya me
tengo que ir a quién? Y le dije, a mí, yo soy el encargado. Seguro que tú puedes poner plata y el
canguro había venido una pensión con más de 1000 soles y decía, pero si tengo en el canguro como
1000 soles y no me pueden decir sola y no voy no a la familia aún queda preocupada. Queda pensando
que desenfrenada que yo le agradezco al subdirector le agradezco al director por esa confianza, no
parezco a Dios también por darme un nuevo estilo de vida y la dejo a mi madre por ser una madre
guerrera, como dice cachín, mi mamá medirá metro 50. Pero es una guerrera, no en todos los
momentos malos agarró y me apoyó, siempre estuvo ahí conmigo, yo le agradezco yo piloto de irme
al mundo de la droga. ¿No estaba aquí, estaba bien, así como mi primo pensaba que estaba mal y
cuando salió de permiso le pregunté, y tú qué haces? Y ahora estoy ejerciendo mi carrera. Todos los
alumnos de ingeniería de sistemas le piden ayuda a él para que les enseñe a estudiar. Y así vive solo,
ya vive independiente, vive en un cuarto en Trujillo, en la esperanza todavía, pero ya vive solo, ya se
paga sus cosas, se paga su cuarto, tiene unos guantes que creo que cuesta como 150 soles. ¿Mi primo
le metió un confronto con ese día que caballero dije, voy a mejorar, no? ¿Y ahora el sano el sano está
que viene bien, pero yo lo voy a superar porque ese es mi meta, es mi objetivo, mi pensamiento es
mejor no? Y le agradezco. Gracias por su atención, gracias por su atención, gracias por su confianza.
Bueno, director.

CUARTO TESTIMONIO: Hermana Gisela


Buenas tardes familia buenas tardes. ¿Yo soy Gisela de la Cuba Salazar hija realización permiso mi
hermano director por favor con la hermana directora, hermano sud director bueno que hay gusto
verlos a ver a ver a adolescentes en este momento no, yo sé que de repente algunos están un poco
cansados por el calor, no un poco aburrido, yo me acuerdo que a veces me sentaba ya decía, pero uno
va a hablar a qué hora terminará? Este no es el otro porque ya me aburre. Pero miren saben una cosa
para mí es un es un es un es un muy bonito muy grave de poder llegar a llegar este mensaje y yo le
agradezco mucho al hermano del todo, la hermana, directora, hermano, sud director persi a todos por
al menos que uno me escuche con uno de ustedes, yo me contento porque ya veo que están agarrando
el celular por ahí hasta uno que otro mirando, escuchen, a mí cuando me gustaría. ¿Cuánto me
gustaría, hermano? Retroceder el tiempo y estar sentada aquí sentada, escuchando una charla de estas
de verdad me gustaría, me encantaría porque a mí nadie me dijo que era que era el consumo, que era
la droga. A mí me dijeron simplemente cuidado salgas embarazada, no, esto no. Yo realmente mi
historia, bueno, yo les cuento quien les habla fue abogada, abogada y es que estoy acá, miren abogada
y gracias a Dios yo también mi carrera de derecho, yo estudié en colegio preuniversitario. Luego fui
a la Universidad, señor de sipán, soy abogada, gracias a Dios este saque mi título en mi colegio y
todo, etc. que les cuento. ¿Cómo empezó todo en la Universidad? ¿Siempre, pues yo la más palomilla
del grupo, no siempre hay una piba, no? Les cuento que una vez estamos en una reunión, un
departamento de un amigo que era su cumpleaños, cuando en eso fuiste yo estaba que lo estaba,
estaban tomando alcohol y de eso veía que todos entraron a un cuarto. ¿Y ahora que tiene medio
raro, no se quitó, lo sabían, pero salieron sanos, pues no todos salían sangre y yo le dije que todo bien
así emborracha y decía yo, pero qué raro no? ¿Y cómo es la curiosidad de uno? No cómo es la
curiosidad, dice qué. ¿Qué tiene ese cuarto de mágico? No, entonces yo ingresé a ese cuarto y vi lo
que estaban haciendo, pues no estaban consumiendo cocaína. Las cosas se dicen tal cual están
consumiendo cocaína, estaban inhalando cocaína. Entonces este yo dije bueno, yo también quiero.
¿Yo no, no te voy a invitar a mi amigo del departamento, no te voy a invitar, por qué? Porque tú eres
mi amiga, porque si tú no me pidas que me voy a pedir al otro, voy a pedir así y. Entonces este me
dijo, ya ya ya te voy a invitar, toma. ¿Entonces yo consumí y que se me pasó la borrachera de acuerdo
estaba así? Uy, ya escuché cuando era eso no le tome importancia. Estaba en el octavo ciclo de
derecho en el octavo ciclo, claro, claro, sí y seguía, bueno guía, menos mal que todavía. Bueno, al
menos este estábamos a ahí. Yo estaba pasaba noveno ciclo cuando yo veía, oye, tienes de casualidad
porque me indiques ya comencé a pedirle, a mí me comencé a pedirle al tiempo que me invites, si acá
tengo ya tengo si no llamamos bueno ya. Tiene su comienzo, pero yo ya estaba con la mentalidad de
que oye, vamos a morir cerveza en odiarme que yo ya no estaba. Cuando ya estoy en el en el onceavo
un ciclo ya este mis amigos ya sabía que yo consumía, ya sabía que consumía, pero consumía de a
poco. Así se empieza la broma de la vez ladrón y traicionero la nueva rastrera, las drogas malditas,
las drogas, la droga te comienza a jalar así para hacer más amigos, hey, para tener una Mancha de
amigos para acoplarse al grupo. ¿No, no, pero qué pasa con este después que después que yo vaya a
pintaban todos? Terminé mi carrera, gracias a Dios terminé la carrera de derecho. Terminar la carrera
de derecho y ya comencé, tenía que colegiarme y tenía que sacar mi título. Eso ya comencé a
proyectarla, ya no me invitaban. Ahora yo lo compraba. Agarra y tenía que tener plata acá donde
venden, dime dónde venden ya yo me iban, van a agarrar, tráeme cuánto están, están caros mano, es
un tónico, ya están. ¿Y primero tomaba después ya consumían no? Y, pero con lo compraba después
de consumir alcohol ya no, pero ya pasó un tiempo ya que gracias a Dios mi colegio, todo pasa un
tiempo no antes de colegiarme. Perdón. Yo ya ya tenía mi estaba así, me proyectaba. Ah, qué tengo
que hacer primero, ya ir a comprar eso, lo primero me levantaba, voy a comprar la sustancia, voy a
comprar la sustancia, tengo plata para el alcohol, tengo plata para reunirme con mis amigos para
invitarles una cosa. ¿Uy, ya está, ya lo tengo todo bien planeado, no? Y empacando no bien chévere
no piecita, me iban qué. Que tenía todo y comencé a caer en el consumo de la cocaína. Cuando
comencé a caer en el consumo de la cocaína y ella me daba cuenta que solamente vivía para consumir
y consumía para vivir. Ya no podía estar sin drogas. La droga ya me había manipulado la droga ya
me había agarrado acá, ya me tenía acá en las manos ya. La droga ya me ya se volvió dueño de mi
vida, yo me he levantado y pensaba en drogas. A almorzaban drogas es estacionaban drogas,
desayunaba drogas, todo era drogas en mi vida. Tenía que tener acá toda mi proyectaba plata. Acá la
sustancia, acá todo lo tenía que tener sea mi vida, se había vuelto todo en torno de las drogas, ya no
me importaba, la familia ya no me importaba mis manos, no me importaba nadie. Así pasaron los
meses, pasaron los años, me di cuenta de que mi carrera había trabajado un tiempo en Lima, yo no
estudio jurídico en Lima, también Lambayeque. Pero trabajaba media así ya no trabajaba
prácticamente todo lo había consumido. ¿Y quién va a querer contratar a un abogado? Ajuste que se
droga no ni aunque estima bajo totalmente, fue muy denigrante todo eso porque de estar bien vestida,
de de ser abogada es denigrante. Escúchame tú, escúchame tú, escúchame tú, escúchame tú detrás,
escuchemos este migrante cuando las drogas se apoderan de ti es denigrante te consume, te ves tan
limpio y de pronto te ves con las autoridades chinas, te ves con la religión, la gente cochina te ves.
¿Hueles mal te ves que la gente te mira mal, tu mamá, tu mamá, con qué dolor te mira? O sea, ya la
gente comienza a ver de otra manera, ya no la llamen ya porque consumiendo nada más. ¿Es
lamentable que hasta mi mamá un día me dijo que entró a mi cuarto y me dijo, qué hago contigo,
hija? ¿Dime, qué hago? Ya no sé qué hacer contigo ya. No duermes no comes. Solamente consumes
día y noche. ¿Qué hace una madre? Si yo te recuerdo que a mí a mí se me desempleo, ya entró en
todos los drogada que yo estaba. Mi mamá me rompió el alma. Mi mamá mi mamá estaba muy mal
mi mamá, ella no sabía qué hacer contigo, Y me había caído el segundo piso, paraba de mi moto
lineal como una loca entrándome por la vía. Los carros pasaban y sí, yo ni cuenta ni cuenta me daba,
ya estaba totalmente mal distorsionada. Yo con esto quiero decirles que las drogas se apoderan de ti
sin que te des cuenta que realmente, pues este una madre sufre mucho. Yo gracias a Dios está ahí en
una buena asociación que yo le agradezco mucho al hermano Director este esta asociación
samaritanos róales que me está devolviendo la confianza me está volviendo la seguridad de estar para
acá y qué y qué bonito es contarles mi historia, porque que en una sola me entienda o que uno solo
me entienda de ustedes, para mí es bastante, porque en cuanto me gustaría que me digan tomate
pastilla y pasa a retroceder el tiempo para nunca volver a consumir, para no haberlo hecho la primera
vez, no saben cuán doloroso no se crean el más bacán, el más chévere, el más aventado. No, destruyen
a las familias, se destruyen ustedes. Y yo realmente espero que al menos uno me haya escuchado.
Muchas gracias a todos.

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