El ciclo celular: características, regulación e importancia
en el cáncer
El ciclo celular es un conjunto de eventos que culmina con el crecimiento de la célula y su
división. Para que ocurra una apropiada división y proliferación, toda célula eucariota debe
seguir un correcto programa genético, el cual hace que ésta pase por diferentes fases y
culmine en la división celular. La progresión del ciclo celular en las células eucariotas se asocia
con la expresión de un conjunto de genes específicos. Tales genes codifican para proteínas
específicas que controlan la progresión del ciclo celular o funcionan en procesos metabólicos
unidos a él. Para asegurar una apropiada división, las proteínas que están íntimamente
involucradas en su regulación deben ser expresadas dentro de una ventana de tiempo en el
ciclo celular [8]. En un ciclo celular la célula se divide en dos, y cada una de las células
formadas cuenta con los elementos estructurales y funcionales que le permiten repetir el
proceso de crecimiento y división. Sin embargo, para que esto suceda se necesita la
replicación del genoma, la distribución equitativa de la masa celular y una segregación precisa
de cromosomas. La ejecución de esos eventos divide al ciclo celular en cuatro fases:
crecimiento 1 (G1), síntesis (S), crecimiento 2 (G2) y mitosis (M). Una reproducción exacta de
la célula requiere que esas fases y su secuencia estén coordinadas. La fase G1, llamada
primera fase de crecimiento, se "inicia" con una célula que proviene de una división previa.
Durante esta fase se capacita a la célula para crecer y producir todas las proteínas necesarias
para la síntesis del ADN. La célula aumenta de tamaño y se sintetiza nuevo material
citoplásmico, sobre todo proteínas y ARN. La fase S o de síntesis, es el periodo en que tiene
lugar la duplicación del ADN. Cuando termina, el núcleo contiene el doble de ADN y proteínas
nucleares. Esto asegura que al dividirse cada una de las células tenga una copia completa de
ADN. En la fase G2, segunda fase de crecimiento, se sigue sintetizando ARN y proteínas, se
incrementan las proteínas citoplasmáticas y organelos, por lo que la célula aumenta de tamaño
y hay cambios visibles en la estructura celular que nos indican el principio de la mitosis o
división celular. Al periodo de tiempo que transcurre entre dos mitosis, y que comprende los
periodos G1, S y G2, se le denomina interfase. La fase M o mitosis, es cuando ocurre la
división nuclear y celular, en este periodo los cromosomas se separan y ocurre la citocinesis.
Papel del ciclo celular en la biología del desarrollo de los tumores cerebrales.
En las dos últimas décadas la incidencia del cáncer se ha incrementado dramáticamente a nivel
mundial. Numerosas anormalidades cromosómicas y por consecuencia, genéticas han sido
asociadas con los tumores. La gran mayoría de esas alteraciones han sido asociadas con
genes y proteínas que forman parte de la maquinaria del ciclo celular. La proliferación celular
no controlada es la característica más común de los tumores. Su crecimiento excede
inevitablemente, en parte, porque sus constituyentes celulares tienen un código genético
alterado que los capacita a evadir los puntos de control y por tanto, a alterar el ciclo celular
normal. La integridad de los diferentes puntos de control se considera esencial en el
mantenimiento de la estabilidad genética, ya que una de las causas más frecuentes de su
activación es precisamente la alteración del ADN. Las modificaciones estructurales o
funcionales que impiden el funcionamiento de los "frenos" o controles del ciclo, pueden llevar a
la progresión de ciclos celulares alterados, y por tanto, a la carcinogénesis. Los avances
recientes en el campo de la biología molecular están permitiendo identificar varias vías
enzimáticas y genéticas que están alteradas en las células tumorales.