“LA MONEDA DE LAS REDES REALES NO ES LA CODICIA, SINO LA GENEROSIDAD”
(Keith Ferrazzi)
Ernesto Martínez Guerrero
Agente de Transformación Social
TRABAJAR EN RED
El tema nos pone frente a lo que hemos aprendido, entendido y comprendido acerca de los dos
conceptos: el trabajo y la red. Por lo que se refiere al trabajo, todos sabemos que es la capacidad
personal para realizar actividades con el objetivo de alcanzar una meta, solucionar un problema o
producir bienes y servicios para atender las necesidades humanas; de esta manera y gracias al trabajo 1
el ser humano comienza a conquistar su propio espacio, así como el respeto y la consideración de los
demás, lo cual además contribuye a su autoestima, satisfacción personal y realización profesional, sin
contar con el aporte que hace a la sociedad. Y por lo que se refiere a la red, todos conocemos que es
una malla de hilos, cuerdas, alambres, fibras sintéticas, etc. que tiene diferentes usos y funciones según
el material empleado en su confección, su forma y su tamaño; en algunos ámbitos el término red se
utiliza para definir a una estructura que cuenta con un patrón característico, por lo que existen múltiples
tipos de red, como la red informática, la red eléctrica, la red telefónica, la red social, etc.; y este
concepto también se aplica a la organización formada por un conjunto de establecimientos o empresas
de un mismo ramo, y en ocasiones bajo una misma dirección, que se distribuyen por varios lugares de
una localidad o zona geográfica para prestar un servicio.
El trabajo en red comienza en el mismo ser humano, ya que todos los sistemas biológicos
funcionan en red para que el cuerpo este en equilibrio y se tenga salud, porque si la red de alguno de
los sistemas deja de funcionar bien causa malestares o enfermedades y afecta a los demás sistemas
alterando las funciones de su respectiva red. El cuerpo humano al igual que otros seres vivos opera
como una red complicada de entidades biológicamente relevantes, que se describe como un conjunto
de órganos y estructuras que trabajan en conjunto para cumplir alguna función fisiológica en un ser
vivo, donde los sistemas funcionan en red y cada sistema a su vez son una red. Así tenemos que el
cuerpo del ser humano es un ejemplo de trabajo en red y la más fina que tiene es la neuronal, base
fundamental para usar la red personal de operaciones mentales (como NODOS), para ejercitar los
sentidos, las capacidades, las cualidades, las habilidades, las competencias y la conciencia.
La red para que cumpla con su objetivo, debe estar hecha con el material que resista el uso que
se le va a dar, pero no solo eso, sino que debe estar bien tejida y eso significa que los nudos tienen
que estar bien hechos; pero lo más importante es que quien la va a usar lo sepa hacer bien para que
sea una verdadera herramienta que sirva para hacer el trabajo. Esto nos sirve para comprender el
enfoque de trabajar en red. Cuando las personas deciden trabajar en red es porque existe un objetivo
común y están dispuestas en tomar el compromiso de contribuir a que todos mejoren convirtiéndose
en el nudo (nodo) de la red, donde todos usaran como hilo de vinculación la comunicación.
Entonces ¿Qué es una red humana? Es
un mecanismo de cooperación entre personas
o empresas pequeñas y medianas, en donde
cada participante, mantiene su independencia
jurídica y su autonomía gerencial, que decide 2
voluntariamente participar en un esfuerzo
conjunto con otras personas para la búsqueda
de un objetivo común. A este proceso social le
llaman “Networking” (funcionando en red)
porque involucra a personas o grupos que
comparten los mismos intereses.
Cuando se habla del trabajo en red o Networking, lo que se presenta es el trabajo empresarial
realizado usando las TIC en la administración y el esfuerzo de salir del individualismo que en la
sociedad se valora demasiado al priorizar la competencia individual y su competitividad. Con esto se
busca obtener resultados importantes; porque los grandes logros de la humanidad a lo largo de la
historia son obra de grupos humanos que han superado el individualismo y han unido sus fuerzas en
busca de un objetivo compartido. Por lo que el trabajo en red, aunque es una nueva expresión del ser
humano como “ser social”, ya lo realiza al conformar una familia, una empresa, un club, etc., son
realidades que suponen esfuerzos colectivos, donde el todo es más que la suma de sus partes pues el
esfuerzo integrado estimula las potencialidades y compensa las limitaciones individuales sinergizando
los resultados. Todo esto se resume en una palabra “organización” donde el ser humano ya no es un
engranaje en la maquinaria social, sino que se convierte en participante activo de un grupo donde su
iniciativa, sus potencialidades y su creatividad son aprovechados para lograr resultados de mejor
calidad. Esfuerzos colectivos que tienen su base en principios de acción, los cuales son:
Fomentar la creatividad y el aprendizaje. - La creatividad prospera cuando las personas trabajan en
grupo o grupos, ya que con la lluvia de ideas salen puntos de vista que nunca se hubieran
considerado al trabajar de manera individual. La combinación de diferentes puntos de vista es lo que
crea soluciones efectivas para generar cambios o actualizaciones, lo que favorece el aprendizaje.
Crear un sentido de propiedad. - El trabajo en grupo anima a los colaboradores a sentirse orgullosos
de su contribución. Al derribar las barreras que se les pueda presentar en el camino los conecta más
a la empresa y les brinda un sentimiento de satisfacción. Esto no solo ayuda al colaborador, a largo
plazo ayuda a la empresa a tener personas dedicadas y felices en la organización.
Combinar fuerzas. - Cada persona tiene capacidades y habilidades diferentes, que al trabajar juntas
les permite desarrollar y potencializar cada uno de esos talentos. Puede ser que la fortaleza de
algunas personas sea el pensamiento creativo, mientras que otras brillan en la organización y en la
planificación. Al juntar cada una de estas fortalezas hace posible que el trabajo que se está
realizando se destaque en cada una de estas áreas sin requerir mayor esfuerzo por parte de los
involucrados. Lo que determina el éxito del trabajo es que cada persona aporte ciertas habilidades
o talentos individuales, lo que al final se resume en una agrupación más fuerte y exitosa.
Aprender a resolver problemas. - Cuando se juntan las personas para trabajar en grupo los
problemas siempre aparecen. Ya que cada una tiene hábitos y diferentes estilos de trabajo. Este
tipo de diferencias hace que el trabajo sea éxito. Pero se debe tener mucho cuidado y estar
pendiente porque estas diferencias también pueden generar resentimientos si no se canalizan de
una manera adecuada.
Animar a tomar riesgos sanos. - Empezar un proyecto de manera individual puede parecer muy
riesgoso. Si el proyecto falla todo recae directamente en una sola persona. Pero trabajar una idea
en grupo permite que el grado de responsabilidad se divida entre todos los miembros que lo integran.
Lo que permite a los integrantes tomar más riesgos, ya que tendrán el apoyo de todos. De igual
manera, si el proyecto funciona será una experiencia de éxito que los unirá durante el proceso. Este
principio es fundamental, porque las ideas más grandes salen de tomar los riesgos más altos.
Trabajar en red o Networking es una práctica que se basa en establecer una red de contactos,
con el propósito de generar oportunidades laborales o de negocio, para esto se realizan encuentros,
charlas, conferencias o cualquier tipo de reunión en la que tanto personas físicas como personas
morales (empresas) participan intercambiando ideas, conocimientos e información en un entorno social
o empresarial. Y se caracteriza porque los valores que existen entre participantes son:
• Comunicación. Se considera como el pilar para que se pueda realizar la interrelación de manera 3
correcta, eficiente y con buen ambiente, donde todos los miembros cuentan con toda la información.
• Colaboración. Se mantiene la autonomía individual, pero se trabaja en el marco de compromisos
con otros emprendedores.
• Cooperación. Se establece una relación de interdependencia con otras personas, donde el éxito de
uno depende de los demás y los resultados necesitan el concurso de todos.
• Coordinación. Se organizan esfuerzos, se aclaran tareas y papeles y se precisan los fines. Buscando
aportar para que las metas se logren
• Complementariedad. Se aprovecha lo personal para el trabajo en equipo. Porque se busca fortalecer
al grupo para competir con otros y capitalizar lo mejor posible a cada participante.
• Confianza. Se requiere para que se dé la unión de voluntades, iniciativas y recursos. Así, se unifican
esfuerzos alrededor de objetivos empresariales comunes.
• Compromiso. Se necesita porque es un proceso de mediano y largo alcance, donde se exige,
persistencia y disciplina. Principalmente en el corto plazo cuando se ponen las bases.
• Creatividad. Se activa al escuchar puntos de vista diversos de todos los miembros y proporciona
soluciones más efectivas a los contratiempos que puedan plantearse.
Cuando se habla de una red social, hay que entender como las personas, en forma agrupada o
individual, se relacionan con otras con un fin especifico, que se caracteriza por la existencia de flujos
de información. Las redes pueden tener muchos o pocos actores y una o más clases de relaciones
entre pares de actores. Una red se compone, por tanto, de tres elementos básicos los cuales son:
Nodos o actores. Son las personas o grupos de personas que se encuentran en torno a un objetivo
común. Por ejemplo, en un grupo de amigos donde cada uno de ellos constituye un nodo. La suma
de todos los nodos representa el tamaño de la red. La información en las redes está definida por
actores y por relaciones. La información correspondiente a los nodos o actores pareciera ser simple.
Ahora bien, la manera como esa información es recogida hace la diferencia entre nodos. El grado
de cercanía mide la capacidad de un nodo de llegar a todos los actores de una red; este se calcula
al contar todas las distancias de un actor para llegar a los demás. Esto al graficarse, los nodos o
actores usualmente se representan por círculos al graficar la red.
Vinculos. Son los lazos que existen entre dos o más nodos. En una red de amistad o de trabajo, un
actor muestra un vínculo directo con otro actor. Este elemento en el diseño de redes sociales tiene
que ver con el tipo de relaciones ente nodos a definirse y medirse. Aquí se incluyen todos los tipos
de relaciones existentes. Así, existen actores con diferentes tipos de relaciones entre un mismo nodo
o conjunto de nodos. Los vínculos o relaciones se representan con líneas. 4
Flujos. Indica la dirección del vínculo. Tomando como ejemplo una red de amistad, “X” dice tener
amistad con “K”, pero “K” no dice tener amistad con “X” (flujo dirigido o unidireccional). Es posible
que también existan flujos mutuos o bidireccionales, como el caso en que “Q” referencia a “Y” como
su amigo y viceversa. Cuando un actor no tiene ningún tipo de flujo, lo que a su vez implica ningún
vínculo, se dice que este nodo esto suelto dentro de la red. Los flujos se representan por una flecha
que indica el sentido o el doble sentido.
El ser humano por naturaleza es un ser social que usa la comunicación (corporal, verbal, gráfica
y virtual), mediante este proceso se relaciona. Esto se convierte en la esencia de los medios sociales
y se basan en ese vínculo, favoreciendo directamente el contacto entre los seres humanos, ya que
ponen el foco en priorizar el valor más importante: la comunicación. Así los medios sirven a los usuarios
en su interacción generándose con ello la red social. Donde son las personas quienes se ven
beneficiadas de la mecánica sociabilizadora de las redes sociales, experimentan como éstas facilitan
la organización y gestión de los contactos, hasta incluso segmentarlos según sus roles o grados de
afinidad y relación; pues permiten ampliar de manera exponencial la cantidad de relaciones con otras
que se encuentren en cualquier parte del mundo, posibilitando el intercambio de contenidos y acceso
a datos en distintos formatos. Y este medio de medios, genera a su vez, más oferta de información y
contenidos que lleva a una mayor demanda por parte de los usuarios.
Las preguntas que surgen sobre el trabajo en red son:
1.- ¿Por qué se necesita trabajar en red? Lo que casi siempre se ve es que los emprendedores
normalmente comienzan solos, pero a medida que sus actividades se amplían, la operación individual
se torna más difícil, por lo que se dan cuenta que no pueden ser expertos en todos los temas o dominar
completamente el negocio. Crecer aparece entonces como un motivo inicial para asociarse.
Encontrando que las redes sirven para:
• Ampliar oportunidades mediante contactos e intercambio de información.
• Reducir costos mediante compras conjuntas o al por mayor.
• Aumentar capacidad de producción en volúmenes o economías de escala.
• Ampliar oportunidades de financiación; esto es más fácil con un grupo y un plan de negocio
estructurado.
• Mejorar ventas por la presencia comercial y los canales de distribución.
• Facilitar generación y divulgación de conocimientos, así como el desarrollo tecnológico y la 5
innovación.
• Establecer marcas asociadas, que identifiquen la producción de las empresas participantes.
• Fortalecer la capacidad de negociación.
• Complementar recursos y potencialidades.
• Conseguir apoyo de entidades que promueven procesos colectivos.
2.- ¿Cuáles son los beneficios del trabajo en red? Reducir los riesgos por acceso a más información.
Aumentar la rentabilidad mediante economías de escala. Aumentar la eficiencia por el
aprovechamiento de recursos. Acumular conocimientos e intercambio de experiencias. Aumentar la
productividad en el desarrollo conjunto de actividades. Aumentar el número de beneficiarios con los
servicios o productos que se oferten.
3.- ¿Cuáles son los tipos de redes? Existen tres tipos:
• La Red horizontal. Que es una modalidad de cooperación entre empresas independientes, de
tamaño comparablemente casi igual, que producen un mismo tipo de bien y deciden agruparse para
comercializarlo, adquirir insumos en conjunto, coinvertir o dotarse de servicios comunes. Aunque
pueden ser empresas que se organizan para producir en conjunto un único producto,
especializándose cada una de ellas en las distintas partes y componentes. En general, estas redes
están orientadas principalmente a la búsqueda de economías de escala y de mayor poder de
negociación y suelen estar compuestas por grupos de micro, pequeñas y medianas empresas de la
misma localidad y del mismo sector.
• La Red vertical. Que es una modalidad de cooperación entre empresas que se sitúan en posiciones
distintas y consecutivas en la cadena productiva y se asocian para alcanzar ventajas competitivas
que no podrían obtener de forma individual. El ejemplo típico es la proveeduría estratégica y estable
entre una o varias empresas grandes, cuyos clientes son micro, pequeñas y medianas empresas
subcontratistas.
• La Red mixta (vertical-horizontal). Es la integración de redes verticales y horizontales.
4.- ¿Cómo iniciar un proceso en red? Hay que comenzar por tener la información suficiente sobre los
pasos para trabajar en red. Pero como una red empresarial es una construcción deliberada, en la que
se necesita continuidad y perseverancia para avanzar paso a paso, no hay una receta para
implementarla y tampoco es conveniente copiar esquemas, pero de acuerdo con la experiencia, es
posible extraer siete condiciones fundamentales que garantizan su éxito:
I. Visión compartida. Tener claro el propósito común de quienes se integran al proceso, con un
compromiso responsable.
II. Construcción de la confianza. Ya que es la columna vertebral del proceso para lograr vínculos o
relaciones de largo plazo entre los participantes.
III. Empresarios protagonistas. Asumir el liderazgo, control y administración del proceso. Con el único
propósito de contribuir.
IV. Trabajo por proyectos concretos. Permite establecer reglas de juego claras, tareas concretas, roles
y responsabilidades.
V. Es un proceso: paso a paso. El recorrido de la red es una curva de aprendizaje, con unas etapas
de maduración y otras de consolidación.
VI. Conservar la identidad de la empresa. Cada empresa debe mantener su autonomía y su
autosostenibilidad.
VII. Tener una red de apoyo institucional. Se puede contar con el respaldo, el aporte y los servicios de
una red institucional de apoyo.
5.- ¿Qué se debe tener en cuenta para trabajar en red? Lo que se tiene que hacer y lo que no hacer.
QUÉ HACER: HÁBITOS PRODUCTIVOS.
Escuchar con atención: entender y ser capaz de explicar las ideas del compañero.
Hablar con libertad: preguntar, dudar y expresar lo que se piensa. 6
Respetar al otro: dar el mismo trato que se espera recibir.
Intercambiar ideas: persuadir, compartir lo que se piensa, defenderlo y estar dispuesto a cambiarlo.
Contribuir: aportar sin esperar a que los demás lo hagan.
Compartir: ser capaz de poner en común sin prevención.
Documentar el proceso: llevar registro de las actividades a través de actas.
QUÉ NO HACER: SÍNTOMAS DE DEBILIDAD EN EL GRUPO
Individualismo: trabajar sin pensar en el grupo y sin ser solidario con los integrantes.
Inmediatismo: centrarse en el corto plazo, impacientarse.
Rentismo: esperar resultados rápidos y fáciles.
Miopía: limitar la alianza a las ventas.
Escepticismo: ser incrédulo con el proceso.
Carencia de proceso: no cumplir o no madurar las etapas.
Sesgos de poder: anteponer los intereses particulares, generar conflictos a partir de ellos y promover
situaciones de desigualdad o donde haya desequilibrios marcados.
El análisis de las redes sociales y su implicación en las relaciones de interacción entre las
personas es un tema de estudio cada vez más frecuente, abordado por distintas disciplinas, desde un
análisis sociológico podemos analizar el cómo los internautas configuran sus perfiles en los distintos
medios y cómo selecciona en cuál estará según el grado de identificación que le genere. Conocer toda
la variedad que existe según las características es también aprender acerca de las dinámicas de los
usuarios.
La evolución de las herramientas tecnológicas provocó el surgimiento de un nuevo consumidor
de información, de datos, de entretenimiento. La inteligencia colectiva y la cultura participativa son
conceptos que surgen con la Web. Cambió el rol del espectador, ya no es pasivo, quiere accionar,
comunicarse usando sus propios medios, esta demanda de nuevas plataformas posibilitó la creación
de nuevos medios sociales, y ello trajo nuevas formas de relacionarse. El consumidor también
evolucionó, creando sus propios contenidos, e interactuando aún más entre ellos. Los nuevos medios
sociales fomentan la participación de sus usuarios, ofreciendo espacios para informar, votar, comentar,
participar, y esta actitud proactiva del nuevo usuario llevó a que los medios y las empresas reinventen
nuevos modos de comunicarse con ellos y captarlos, posibilitándoles nuevos canales para recibir sus
inquietudes y demandas, y determinar con exactitud qué quiere este nuevo prosumidor.
Está claro que no se puede negar el impacto e importancia de los nuevos medios sociales,
desde el punto de vista social, cultural y económico. Es un nuevo mundo, con nuevos medios al que
debemos prestar atención para aprovechar sus recursos comunicacionales y aplicarlos de manera
positiva a la comunicación de las agrupaciones. Es preciso que las personas aprendan dos cosas
elementales: la primera, cómo comunicarse a través de los medios online; y la segunda, descubrir la
manera correcta de relacionarse con las demás personas (sus clientes).
Entendiendo que en las TIC radica la importancia de crear nuevas estrategias para llegar a las
personas a través de las redes sociales, aceptando que donde estén las personas, deberán estar las
empresas. Estas tienen a la mano un medio social, con muchísimas más ventajas que los medios
tradicionales de comunicación, como la llegada masiva que tienen, el bajo costo, la posibilidad de
utilizar distintos soportes y herramientas como el diseño, fotografía, video, audios, para atraer aún más
la atención de las personas, la posibilidad de la microsegmentación, afinando la mira en el objetivo al
que se quiere llegar y significando una inversión a lo seguro, aumentando la capacidad de guías por
mensajes emitidos.
Este mundo globalizado de la Web es el escenario donde se encuentran las empresas y las
personas tienen que aprender a lidiar con las situaciones que se les presentan. La importancia de las
nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación de las agrupaciones se acentúa a partir de que queda
demostrado que las cualidades que tienen están perfectamente orientadas a satisfacer cualquier 7
objetivo propuesto en relación con las personas. Esta realidad también se presenta como más
competitiva, mayor diversificación de los consumidores, más oferta y las mismas herramientas son
accesibles para todos de igual manera, entonces depende del uso y de la dinamización de los mensajes
los que harán la diferencia para resaltar entre los demás. Hoy se presentan como “la herramienta
estratégica” para ello. Por lo que es imperante que desde las empresas se valoricen las TIC y se
realicen acciones en consecuencia, adoptando un modelo que mantenga las características
multidireccionales, de participación, flexibilidad, interacción que los nuevos medios proponen, logrando
una transformación real del viejo modelo tradicional.
El auge de las redes sociales ha incorporado nuevos paradigmas en el manejo de la
comunicación de las empresas y de sus marcas. La identidad digital de una empresa dejó de ser algo
tan simple como tener una página en la web y mantener actualizado su contenido, va más allá, significa
que cada empresa debe considerar su presencia en las redes sociales con una estrategia y un plan
que estén alineados con sus objetivos y sus metas, atendiendo y respondiendo a los señalamientos
que hacen los clientes en las redes sociales, que ya no son una novedad, son parte de la ecología de
medios en la que se está inmersa la empresa y que es un hecho que no tienen vuelta atrás. La
comunicación es bilateral y las corporaciones deben ahora cuidar su reputación digital y forjar lazos
con diferentes comunidades.
Las agrupaciones que ya entendieron cómo funcionan las redes y se sumaron al proceso
evolutivo en los modos de comunicar, apuestan por establecer redes sociales internas que, entre
muchos aspectos positivos, promueven más colaboración y participación enfocada hacia una mejor
gestión de flujos de trabajo, formulación de proyectos, dinamización en el intercambio de información y
aprovechamiento de entornos colaborativos. Esto genera la tarea de aprender a administrar una red y
poder interactuar con otras que existen en su entorno.
El trabajo en red es una innovación, que conlleva un cambio de mentalidad, que todavía muchas
personas no quieren realizar, siendo esto una de las razones de cierto estancamiento en el ámbito de
las nuevas tecnologías, situación que se tiene a causa de una combinación de motivos personales y
profesionales. Por un lado, un alto número de personas no tiene la formación necesaria para entender
correctamente el funcionamiento y las ventajas que ofrece este nuevo panorama, por lo que al ser un
fenómeno relativamente nuevo lamentablemente una de las mayores razones es que no existen
capacitaciones en el nivel más completo que se precisa. Por otro lado, otra de las limitaciones se basa
en la lenta integración de los profesionistas a las nuevas herramientas, pero principalmente, muchos
no se animan a probar estas herramientas porque no saben por dónde empezar, cómo evaluar su
eficacia o cómo medir los resultados obtenidos; por lo que es necesario invertir en formación, con el fin
de ayudar a estas personas a entender mejor las implicaciones de las nuevas tecnologías y evolucionar
en el mismo sentido que el panorama mediático lo hizo. En ambos casos la tarea es aprender a usar
las TIC para que el trabajo en red sea una estrategia que permita aprovechar las oportunidades de
negocio existentes.
Como bien se sabe aunque no se use, Internet se ha convertido en poco tiempo en una
herramienta de comunicación, indispensable para las personas y las agrupaciones, dando origen a las
comunidades virtuales. Entendiendo que una Comunidad Virtual es aquella cuyos vínculos,
interacciones y relaciones tienen lugar, no en un espacio físico sino en un espacio virtual como Internet.
Así, las comunidades virtuales se forman a partir de intereses similares entre un grupo de personas.
Es por esto que se agrupan y se llevan a cabo interacciones a partir de objetivos específicos de lo que
sea, no hay restricciones. De esta forma nacen en el ciberespacio las comunidades virtuales, que poco
a poco van aprendiendo a ser una red, a tener que evolucionar ampliando el número de miembros y a
hacer una diversificación entre sí.
Aunque existen agrupaciones que desarrollan acciones usando las TIC, estableciendo
contactos y realizando actividades, con lo que creen estar operando en red, pero no se han detenido a
planear para tener preestablecido qué objetivos estarán persiguiendo, cómo lo harán, a quiénes estará 8
dirigida la invitación a participar y cuáles serán las reglas de operación. Estas agrupaciones sólo buscan
tener presencia en alguno de los ámbitos en que actúan las personas (económico/mercado,
tecnológico/servicios, social/inclusión, político/bien común, cultural/buen vivir, espiritual/equilibrio), sin
tener en cuenta que la clave de esta vía online es la persona y la experiencia que se le pueda brindar
a través del canal social que se usa de forma premeditada. Quienes actúan de esta forma evidencian
su falta de organización y dejan ver el desconocimiento de los beneficios que las TIC pueden ofrecer
cuando se realiza un uso correcto de sus herramientas y procedimientos.
En la actualidad la gestión o trámite del conocimiento sobre el uso y manejo de las TIC a través
de los nuevos procesos de comunicación es más fácil, con el uso de las redes tecnológicas, los nuevos
canales de información y los contenidos digitales, porque son actualmente los proveedores de la
materia prima o sustancia base de muchos procesos de formación a distancia; por lo que las TIC se
constituyen en el recurso estratégico del actual desarrollo y se colocan en el centro de los procesos de
transformación social.
En la actualidad la RED es la forma de interrelación más habitual de la actividad humana a
pequeña o gran escala, sin que esto lleve a la interacción. Todos por alguna razón formamos parte de
alguna pequeña red. Nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos, nuestros seres queridos,
nuestra comunidad, etc. son en potencia y en la práctica, nuestras mejores redes de sustento, donde
se da la interrelación, aunque no necesariamente la interacción. A esta cotidianidad se suma la
aparición del Internet, que ha hecho posibles nuevas formas de trabajo y coordinación en red a gran
escala y ha sustituido a las cadenas de mando lineales y centralizadas.
En los últimos años el trabajo en red se ha incrementado con las Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TIC), lo que ha provocado el surgimiento de muchas innovaciones, así es como se
da la aparición de Entornos Virtuales de Aprendizaje-Enseñanza (EVA-E), que se basan en una
determinada representación simbólico-educativa o modelo, con tecnología de red y soporte web, que
incluye diversas herramientas de presentación de la información y de comunicación que, en su
conjunto, permiten la formación a distancia y la interrelación sincrónica y asincrónica entre todos los
integrantes de una comunidad, lo que convierte en realidad a estas TIC en lo que podemos llamar
Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento -colaborativo- (TAC). Esto debía generar una mejor
formación humana, pero es todo lo contrario, está llevando a una deformación humana
El trabajo en red es una alternativa de intervención que consigue dar una respuesta eficaz y
multidimensional a una situación real al unir personas de distintas disciplinas y, en consecuencia,
mejorar el buen vivir personal y la calidad de vida, tanto del individuo como de la comunidad en la que
se integra. Así, el trabajo en red supone e implica, que todos los agentes sociales del entorno más
cercano a la persona en desarrollo participen, colaboren y, en un acto de corresponsabilidad, lleven a
cabo un proceso de fortalecimiento que permita alcanzar un óptimo buen vivir y una mejoría en las
condiciones de vida de todos los integrantes del grupo.
El trabajo en red es una alternativa dentro del campo de la intervención socioeducativa (informal,
formal, no formal y virtual), para provocar la adopción de cambios productivos, aprovechando que cada
vez se cuenta con más profesionales interesados en el buen vivir y que se tienen más experiencias
repartidas por diferentes comunidades. Esta alternativa se tiene en gran medida, por el compromiso y
coherencia de los profesionales que han sabido ver en esta forma de intervención una oportunidad para
dinamizar, estimular y potenciar la mejora en el buen vivir colectivo y la calidad de vida de todos los
individuos. Alternativa que sirve cuando se sabe promover el desarrollo integral (ámbitos económico,
tecnológico, social, político, cultural y espiritual), haciendo que los beneficios que derivan de la
intervención permanezcan en el día a día de la comunidad donde se hizo la intervención.
Los ámbitos de actuación o planos en los que se sitúa el trabajo en red hacen referencia a los
fines que se persiguen con la implementación de la red, que preferentemente son:
El asistencial es el más común, ya que se centra en revitalizar la red atendiendo a personas, grupos 9
o familias que la conforman, logrando así que se satisfagan sus necesidades y promoviendo su
desarrollo en todas las dimensiones humanas. Así la característica principal que genera y exige este
trabajo en red es que las personas adquieran una cultura de trabajo cooperativo, que mediante
discusiones del caso, decisiones y puestas en marcha de cambios decididos colectivamente influya
beneficiosamente en el buen vivir individual y comunitario.
El formativo, donde la red está enfocada en la formación de las personas, en el sentido de que las
acciones son creadas como seminarios de formación permanente, donde todos son responsables
de su propio trabajo, su colaboración y sus aportaciones al desarrollo individual y colectivo.
Las investigaciones aplicadas, es un fin con el que se pretende actualizar el objeto y los objetivos
de la intervención socioeducativa y así adecuar mejor las respuestas que se den desde la misma a
las necesidades que se hayan detectado en la comunidad o el grupo social que se atiende.
La prevención y dinamización comunitaria o promoción, en este fin hay dos líneas de acción, en la
primera, se busca vincular a la red con la población, lo cual estimula notablemente y motiva a los
implicados en la red, ya que ven de forma más directa su utilidad y la puesta en marcha de las
estrategias que han elaborado interdisciplinarmente; y en la segunda, el trabajo en red no solo debe
buscar la prevención sino la promoción, es decir, no dirigirse a las necesidades del déficit (lo que
falta) sino a las necesidades de desarrollo o aspiraciones, no favorecer los indicadores de protección
y buscar o generar oportunidades de desarrollo. Ambos enfoques no son opuestos, sino
complementarios.
Trabajar en red supone repensar y replantearse concepciones que pueden estar muy arraigadas
en el subconsciente de la persona, lo cual, obviamente, crea un conflicto interno (que, en ocasiones,
se puede llegar a externalizar) y situaciones que pueden resultar más o menos complicadas para la
persona. En este sentido, la persona tiene que realizar un esfuerzo de acomodación y asimilación para
adaptarse a la nueva práctica, que pronto será la nueva realidad social del día a día de la comunidad,
esto supone salir de la zona de confort y dar un paso en la zona desconocida. Esta situación genera
dificultades, que cuando resultan difíciles de solventar obstaculizan el trabajo en red para seguir
adelante con la intervención y, por tanto, mejorar la vida de las personas de la comunidad o grupo que
se atiende. No obstante, no hay que olvidar los objetivos que se pretenden alcanzar con este tipo de
intervención socioeducativa, es decir, las sustanciales mejoras que cada individuo y la comunidad
notará en su desarrollo en el día a día, por lo que se debe buscar y encontrar la forma de superar estas
dificultades, muchas de ellas se pueden resolver con responsabilidad compartida, buena organización
y compromiso individual que genere la motivación necesaria para que cada persona se supere.
La pertenencia a una red les permite a las personas contar con un soporte social así como
abrirse al intercambio de experiencias vitales, mediante las cuales puede construir novedosas y
funcionales lecturas acerca de la realidad que enfrenta en lo individual o con su grupo dentro de sus
escenarios de desarrollo (familiar, laboral, comunitario, educativo), inventando de manera conjunta
nuevas narrativas del hecho social en el que se desenvuelven. La red social posee entonces, no solo
una función de protección y soporte sino de redefinición del mundo y del individuo como tal.
El trabajo en red no es algo nuevo, siempre ha existido, pero con las TIC ha retomado una
nueva dimensión, de tal manera que la forma de describir la sociedad de principios del siglo XXI sería
utilizando la palabra “conectada”. Ya que se da por hecho la existencia de una vasta red interconectada,
que vincula a muchas empresas (las que distribuyen agua, administran comunicaciones, suministran
electricidad, etc.) y a instituciones (las de educación, salud, trabajo, medio ambiente, etc.), pero en
muchos casos no se percibe que existen otras redes que permiten la comunicación interpersonal ya
sea a través de personas o utilizando la Internet. Esas otras redes, menos obvias, generan no
solamente comunicación interpersonal sino servicios de proveeduría, ya que se dedican a la generación
de violencia, distribución de drogas, transmisión de enfermedades, etc.
La representación y análisis de las redes humanas permite conocer sus características de tal
manera que se pueda sacar ventaja de sus estructuras, enlaces y elementos internos a fin de lograr
optimizar sus fortalezas y oportunidades. Ver cómo utilizar las redes a fin de lograr optimizar las 10
oportunidades. Por lo que construir una red no es cuestión de un día, no se improvisa de la noche a la
mañana, ni es sólo cuestión de “voluntad”, de echarle muchas ganas. Requiere compromiso y
constancia. Porque se trata de un PROCESO en el que todos van aprendiendo de la experiencia
acumulada, que va recorriendo y superando etapas. Teniendo consciencia de que habrá avances y
retrocesos, con momentos más activos y otros más tranquilos. Pero si se quiere sacar ventaja de
trabajar en red es imprescindible que cada participante, cuando se meta en este lío de “construir una
red” para trabajar, tenga muy claro “qué espera” o cual es la utilidad que puede tener el trabajo en red
para su propio proyecto asociativo, por qué es tan necesario e importante para su trabajo en particular.
Esto significa que todos los participantes inician con la idea de que “todos ganan”.
El trabajo en red se basa en la coordinación y la cooperación, pero esencialmente en la creación
de contextos de colaboración para poder crear no solo un espacio de contención y reconocimiento
mutuo, sino una mirada conjunta del caso y sus posibilidades. Porque se aspira a recuperar al
profesional reflexivo, que como persona no solo reconoce la capacidad de pensar mientras se actúa
para resolver situaciones únicas, inciertas o conflictivas, sino que desafía la división entre lo interno y
lo externo; lo objetivo y lo subjetivo. Mostrar que es un profesional que está dispuesto a repensar la
acción práctica en su dimensión teórica, técnica y ética.
El trabajo en red supone colaborar de forma sistemática, coordinada y complementaria, tejiendo
relaciones y complicidades en espacios comunes, abiertos y diversificados, para lograr esos fines a
partir de actuaciones concretas. Se inspira en el aprendizaje mutuo y colectivo, mediante la reflexión
crítica y la autoevaluación, pero también en el crear y gestionar conocimiento operando conjuntamente.
Y como está orientado a la creación y gestión de conocimiento debe pasar por distintas fases:
a) La de planificación del diseño de actuaciones que se implementarán en base a las metas propuestas.
b) La de distribución de tareas, concretando las funciones y las actividades que se pondrán en juego,
democrática y participativamente.
c) La de desarrollo, marcando las interrelaciones entre los integrantes de la red y facilitando la
horizontalidad en la distribución de poder.
d) La de coordinación, para una mayor operatividad, con canales abiertos de comunicación y toma de
decisiones que generen un clima positivo de trabajo, respeto a la autonomía propia y una mejor
participación de todos.
e) La de evaluación útil y alineada con la finalidad a la que se sirve, sistemática, valorativa, decisoria,
prospectiva, fundamentada en la recogida de información rigurosa y encaminada a tomar decisiones,
emitir juicios de valor y sugerencias respecto al futuro.
La colaboración, la cooperación y la contribución dotan de sentido y significado
al TRABAJO EN RED, especialmente si se conciben como una actuación conjunta y
comprometida, aplicable a situaciones distintas (profesionales e institucionales) y
desde diferentes niveles de contenido en beneficio del aprendizaje y el conocimiento.