CAMION CISTERNA
El camión cisterna es una de las muchas variedades de camión que sirve tanto para el
transporte de líquidos como para su mantenimiento por tiempo prolongado según sus
características. La mercancía se transporta en estado líquido ya que los fluidos tienen
un menor volumen en estado líquido que gaseoso, pudiendo transportar mayor
cantidad de este, pero a mayor presión. Entre estos se destacan por su mayor uso los
de agua para regadío y trasvase, los de transportes de combustibles líquidos como
gasolina, queroseno, gas LP y otros, o los de productos químicos líquidos, estando el
transporte de éstos regulado en casi todo el mundo por su peligrosidad.
Riesgos Asociados
Caída de personas
Golpes y contactos con elementos móviles de la máquina.
Atrapamientos por vuelco de la máquina.
Contactos térmicos y/o eléctricos.
Explosiones.
Incendios.
Atropellos y choques con o contra vehículos.
Riesgo de daños a la salud derivados de la exposición a agentes físicos: ruidos y
vibraciones.
Elementos funcionales en las cisternas
La funcionalidad de una cisterna implica la existencia de toda una serie de
dispositivos, aberturas y orificios, tanto en la parte superior como en la parte baja. En
la parte superior van emplazadas las bocas de carga (en la modalidad de carga
superior, actualmente en regresión), compuestas por un cuello fijado al cuerpo de la
cisterna y una tapa o elemento de cierre. También se localizan en el domo de las
cisternas, las guías de sonda, boca de hombre, plataforma de tránsito y bandejas de
apoyo y recogida de producto. Las bocas de carga son, como su nombre indica, las
aberturas a las que se adapta el brazo de carga instalado en la plataforma fija de los
terminales de carga. El número de bocas de carga serán tantos como compartimentos
tenga la cisterna. Cuando el llenado se hace por abajo, las bocas de carga y descarga
son coincidentes, localizándose a nivel inferior, normalmente en un lateral de la
cisterna. Cada compartimento dispondrá de una boca de hombre (de inspección y
ventilación de emergencia), de las dimensiones precisas para facilitar el acceso al
interior del mismo, en orden a su mantenimiento, limpieza, reparación o inspección.
Suelen ser ovaladas de 400 x 600 mm o bien circulares de superficie equivalente. Las
bocas de hombre poseen aberturas circulares de 200 a 300 mm de diámetro, para
carga y control, actuando su tapa de cierre como válvula de emergencia ante
sobrepresiones cuando en el interior del depósito se alcanzan los 250 ±15 milibares.
Este tipo de cierre es hermético, estando provisto de mecanismos de apertura y cierre
rápido. Las guías de sonda para medición por alturas (alturas en mm alcanzado por el
producto en cada compartimento) permiten el control de producto por varilla
milimetrada y tabla de calibración, ambas homologadas. Las bocas de descarga están
dotadas de las correspondientes válvulas de vaciado y tapas roscadas. Estas válvulas se
identifican con el mismo número de depósitos a los que están conectados, siendo la
numeración, colores distintivos y disposición de las mismas, correlativas y en el mismo
orden y sentido que los compartimentos de la cisterna. Las válvulas de descarga, junto
con las tapas roscadas, no permiten la salida de producto existente en la tubería de
salida, a partir de las válvulas de fondo de la cisterna. Un buen funcionamiento de
estas válvulas de fondo impide la salida del contenido existente dentro de la cisterna o
compartimento ante una disfunción de las válvulas de descarga o un eventual rotura
de las mismas por impactoempotramiento. Esta última eventualidad debe preverse,
estableciendo (tal y como queda reglamentado en el TPC), una distancia mínima de
100 mm entre la pared posterior de la cisterna y la parte trasera del parachoques,
elemento éste que protegerá, asimismo, los tramos de tubería de descarga situados
bajo la cisterna, provenientes de cada compartimento. Para una mayor protección, las
válvulas de vaciado o descarga, se alojan dentro de una caja metálica cerrada donde se
localizan otros dispositivos de control (conexión de recogida de gases, convertidor de
descarga, manómetros, etc.) (ver fig. 4). Fig. 4: Caja metálica de protección en la que
se localizan las válvulas de carga. Contigua a esta caja se observa el dispositivo de
conexión de la puesta a tierra Todo este equipo e instalación específica incorporada,
debe, a su vez, posibilitar su funcionalidad en las distintas isletas de los terminales de
carga, en las que se localizan los elementos y dispositivos de llenado para los
diferentes productos, conformando, en su conjunto, una unidad estructural operativa
cubierta, llamada cargadero.
Dispositivos de seguridad en las cisternas
Con independencia de las válvulas y elementos propios de llenado y vaciado, las
cisternas suelen ir provistas de otros dispositivos, cuya misión es conferir seguridad
intrínseca a las operaciones de carga y descarga. A título simplemente de reseña, los
más importantes son los siguientes. Sistema de ventilación Cada compartimento del
camión cisterna dispone en su parte superior de un sistema de ventilación mecánico,
de accionamiento en sobrepresión y depresión, a fin de evitar las deformaciones en las
paredes de la cisterna en caso de carga o descarga al máximo régimen. La válvula de
ventilación actúa tanto durante el transporte como durante la carga y descarga. Como
función transporte, la válvula responde con apertura automática a las variaciones de
presión y temperatura entre el interior y el exterior de la cisterna, cuando la presión
interior supera un determinado valor (±10 milibares). Como función servicio evita las
sobrepresiones que puedan producirse sobre una presión máxima de tarado en
sobrepresión (±20 milibares). Con independencia de los valores de presión
establecidos en la función transporte, responde a las pequeñas variaciones que se
producen por presión y temperatura entre el interior y el exterior de la cisterna.
Simultáneamente, sobre los valores de presión correspondientes a la función de
servicio, tienen una capacidad de ventilación en sobrepresión y depresión de 3.000 y
1.500 l/min respectivamente. Una doble protección, finalmente, incorporan estas
válvulas: contra la propagación de la llama y contra el vertido de producto cuando la
inclinación del vehículo supera un determinado valor (27 ºC). Actualmente, la moderna
tecnología incorpora gran parte de estas prestaciones, concurriendo en un único
elemento, en las denominadas válvulas de aireación de cinco efectos.
Las nuevas condiciones de funcionamiento de estas válvulas, están definidas por:
● Contribuir a la protección del medio ambiente ante los casos de caída o vuelco del
vehículo-cisterna.
● Evitar que la presión interna alcance un valor demasiado elevado.
● Permitir las operaciones de carga en origen con la boca de hombre cerrada.
● Permitir las operaciones de descarga mediante bomba.
Los valores correspondientes a cada una de estas funciones son:
● En caso de caída o vuelco, la válvula de ventilación deberá permanecer hermética
hasta que el vehículo haya tomado un ángulo de inclinación de 27º (tolerancia + 101).
● La presión máxima de tarado de la válvula cuando está en funciones de servicio será
de 90 mbar.
● La presión máxima de tarado de la válvula cuando está en funciones de seguridad
será de 250 mbars (según TPC).
● La presión de tarado de la válvula de depresión para la descarga por gravedad o
mediante bomba será de 5 mbars.
● La capacidad de ventilación de las válvulas deberá permitir respetar la presión
máxima de 90 mbar durante la carga con la boca de hombre cerrada, si bien
asegurando las otras funciones descritas.
Existen otros tipos de válvulas: de seguridad propiamente dicho frente a
sobrepresiones de tarado, con zona de fractura frágil (válvula Phonix) etc, concebidas
con criterios cualitativos (gases licuados, tóxicos, etc.) y que tienen una funcionalidad
específica en el transporte en sí.