Epistaxis
Epistaxis
Título EPISTAXIS
Nombres y Apellidos Código de estudiantes
Acácio Rios Anderson 50666
Alexandrino Renina 42639
Da costa Veroso Cleidiane 50446
Carneiro de Andrade Daniely 47775
Autor/es Cardoso Vieira Caroline 48459
De Lima Pontes Renata 44607
Ferreira Trindade Janaina 49533
Maia Noronha Amanda 48907
Magalhães da Silva Danilo 48330
Fecha 17/05/2022
Carrera Medicina
Asignatura Cirugía IV – Otorrinolaringología
Grupo B
Docente Dr. Edil Henrique Toledo Avalos
Periodo Académico 2022.1
Subsede Santa Cruz de La Sierra
Título: Epistaxis
Autor/es: Acácio Rios, Alexandrino, Da Costa Veroso, Carneiro de Andrade,
Cardoso Vieira, De Lima Pontes, Ferreira Trindade, Maia Noronha, Magalhães da Silva
.
RESUMEN:
El propósito del presente artículo de revisión es poner a la disposición de médicos generales y
personal de salud del primer nivel de atención, un documento que abarque los aspectos básico a
tomar en cuenta cuando se tenga en frente un episodio de epistaxis, tales como consideraciones
anatómicas, causas más frecuentes, clasificación, manejo inicial, algunas técnicas para reducir o
detener la hemorragia que se pueden aplicar, previo a verse en la necesidad de recurrir al
especialista respectivo, ya que este es un signo que se presenta con cierta frecuencia en la
población general y un motivo de consulta recurrente, que además puede parecer alarmante y
suele causar impresión y ansiedad tanto en el paciente como en sus acompañantes, siendo la
mayoría de las veces un signo autolimitado y de buen pronóstico.
Palabras clave: Epistaxis, sangrado nasal, manejo, atención primaria, taponamiento nasal.
ABSTRACT:
The purpose of this review article is to make available to general practitioners and health personnel at
the first level of care, a document that covers the basic aspects to be taken into account when faced with
an episode of epistaxis, such as anatomical considerations. , most frequent causes, classification, initial
management, some techniques to reduce or stop bleeding that can be applied, prior to seeing the need to
resort to the respective specialist, since this is a sign that occurs with some frequency in the population
and a recurring reason for consultation, which may also seem alarming and usually cause shock and
anxiety in both the patient and their companions, being most of the time a self-limited sign and good
prognosis.
Key words: Epistaxis, nasal bleeding, management, primary care, nasal packing.
Tabla De Contenidos
INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 4
CAPÍTULO 1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .......................................................... 5
1.1. OBJETIVOS ............................................................................................................. 5
1.2. JUSTIFICACIÓN ..................................................................................................... 5
CAPÍTULO 2. MARCO TEÓRICO .......................................................................................... 6
2.1 DEFINICIÓN DE EPISTAXIS .................................................................................... 6
2.2 FISIOPATOLOGÍA ..................................................................................................... 6
2.3 IRRIGACIÓN DE LA NARIZ ..................................................................................... 6
2.4 CAUSAS DE EPISTAXIS ........................................................................................... 8
2.4.1 CAUSAS LOCALES DE EPISTAXIS ........................................................................ 8
2.4.2 CAUSAS SISTÉMICAS DE EPISTAXIS ................................................................. 10
2.5 ANAMNESIS, EXAMEN FÍSICO Y ESTUDIO ...................................................... 11
2.6 DIAGNOSTICO ......................................................................................................... 11
2.7 TRATAMIENTO ....................................................................................................... 13
2.8 COMPLICACIONES DE LOS TAPONAMIENTOS NASALES ............................ 15
2.9 MEDIDAS INDICADAS EN LOS SANGRAMIENTOS INCOERCIBLES ........... 15
CAPÍTULO 3. MÉTODO ........................................................................................................ 16
3.1 TIPO DE INVESTIGACIÓN ..................................................................................... 16
3.2 OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES .......................................................... 16
3.3 TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN .......................................................................... 16
CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ..................................................................... 17
CAPÍTULO 5. CONCLUSIONES ........................................................................................... 18
REFERENCIAS ....................................................................................................................... 19
APÉNDICE .............................................................................................................................. 20
El sangrado nasal es un accidente muy frecuente, más de alguno de los lectores lo deben haber
presentado en algún momento de su vida. Su aparición frecuentemente es de escasa cuantía y su
resolución es espontánea, pero a veces estos episodios pueden ser de mayor gravedad, incluso
hasta poner en riesgo la vida. La prevalencia del sangrado nasal tiene una forma bimodal.
Presenta un aumento en su frecuencia durante la infancia, antes de los 10 años (si bien es raro en
recién nacidos y lactantes), para luego aumentar progresivamente a partir de los 35-40 años. Así
mismo, la tasa de hospitalizaciones por epistaxis aumenta progresivamente a partir de los 40
años. Desde un punto de vista terapéutico, la epistaxis puede clasificarse como anterior
(alrededor del 90% de los casos) o posterior, dependiendo de la región de la nariz que sangra.
Esta clasificación también refleja la anatomía de la irrigación de la cavidad nasal. Debido a que
la irrigación dominante de la nariz se produce en su región posterior (a través de la arteria
esfenopalatina), los sangrados posteriores son de mayor magnitud que los anteriores. En niños
los sangrados se originan principalmente en el tabique anterior, mientras que en adultos mayores
aumenta la frecuencia de sangrados posteriores. El análisis clínico de la epistaxis debe ser como
un síntoma, por ende, se debe buscar su causa o factor desencadenante; junto a esto la evaluación
del paciente debe ser completa tanto para tratar adecuadamente el sangrado local como tratar la
etiología o dar un soporte hemodinámico adecuado al paciente.
1.1 Objetivos
1.2 Justificación
La palabra epistaxis se define como la salida de sangre al exterior por vía anterior o posterior,
de origen endonasal, retronasal o extranasal, causada por la ruptura de los elementos vasculares
que garantizan la irrigación de las fosas nasales, senos paranasales y la nasofaringe. Tiene una
prevalencia de 15% en la población general y en la mayoría de los casos se presenta en escasa
cuantía y resuelve de manera espontánea, sin embargo en ocasiones estos episodios pueden
alcanzar mayor gravedad poniendo en riesgo la vida del paciente. Consideraciones anatómicas
Las fosas nasales están irrigadas por un doble sistema vascular que proviene de las arterias
carótidas interna y externa. El primero, a expensas de la arteria oftálmica, que da origen a las
arterias etmoidales anteriores y posteriores, que penetrando al etmoides, irriga principalmente la
zona alta del tabique nasal y la pared lateral de la fosa nasal respectiva. La arteria etmoidal
anterior, de mayor calibre, penetra desde la órbita a las celdillas etmoidales por el agujero
etmoidal anterior e irriga el tercio anterior del tabique y la pared lateral de la nariz, se
anastomosa con ramas anteriores de la arteria esfenopalatina en la zona anterior del tabique nasal
formando a este nivel el plexo de Kiesselbach o área de Little , y que corresponde a la zona
donde se produce la mayoría de las epistaxis.
2.2 FISIOPATOLOGÍA
La hemorragia nasal suele ser anterior, que se origina de un plexo vascular localizado en el
tabique anteroinferior (área de Kiesselbach).
Menos comunes pero más graves son las hemorragias nasales que se originan en el tabique
posterior que reviste el hueso vómer, o lateralmente en el cornete inferior o el medio. Las
hemorragias nasales posteriores tienden a producirse en pacientes que tienen vasos sanguíneos
ateroscleróticos preexistentes o trastornos hemorrágicos y que sufrieron cirugía nasal o de los
senos.
Una de las funciones de la nariz es el acondicionamiento del aire inspirado, que se logra a través
de una rica irrigación de la mucosa nasal. Lo anterior favorece el sangrado. El conocimiento de
la irrigación nasal permitirá al médico realizar un tratamiento adecuado. En general la nariz
recibe irrigación tanto del sistema carotídeo interno como externo.
Sistema carotídeo interno: La arteria oftálmica, rama de la carótida interna, penetra en la órbita
a través del conducto óptico y da numerosas ramas al interior de ésta. Entre ellas se encuentran
las arterias etmoidales anteriores (de mayor calibre) y posteriores que penetran en la fosa nasal e
Inflamaciones
La infección rinosinusal o la rinitis alérgica provoca una congestión de la mucosa nasal, siendo
una causa frecuente de epistaxis. Su cuantía por lo general es menor y de fácil manejo. Dentro
del tratamiento de la epistaxis se debe considerar el tratamiento de la enfermedad de base.
Cuerpos extraños
Sospechar en niños con rinorrea purulenta unilateral que se asocia a epistaxis ipsilateral.
Recordar realizar un buen examen físico con buena luz. Sin emargo, es importante mencionar
que el sangrado frecuentemente es escaso y rara vez el síntoma principal.
Enfermedades granulomatosas
En estos casos la epistaxis es un síntoma más en el contexto de la patología de base. Las
patologías que se manifiestan por granulomas nasales son TBC, wegener, sarcoidosis, sífilis
entre otras.
Tumores
Neoplasias benignas y malignas de nariz o senos paranasales pueden presentar epistaxis en el
curso de su evolución. Se insiste en el análisis de la historia clínica y el buen examen clínico para
que no sean pasadas por alto este grupo de patologías. La coexistencia de epistaxis y sintomas
rinosinusales unilaterales (o al menos asimétricos) como obstrucción nasal, rinorrea y presión
facial debe hacer sospechar patología tumoral, especialmente en pacientes de edad avanzada.
Todo paciente con sospecha de patología tumoral deberá ser derivado para evaluación por el
otorrinolaringólogo. Un tumor característico que se manifiesta por epistaxis a repetición, muchas
veces severas, es el fibroangioma de rinofaringe. Este tumor afecta sólo a hombres y suele
manifestarse en la adolescencia.
Alteraciones vasculares
Es importante nombrar la telagiectasia hemorrágica hereditaria (Enfermedad de Osler- Weber -
Rendu), patología hereditaria transmitida por un gen dominante. Afecta tanto a mujeres como
hombres y se caracteriza por la existencia de malformaciones arteriovenosas en diversas partes
del organismo, principalmente mucocutáneas. También pueden localizarse en cerebro, pulmón,
hígado y, rara vez, en la médua espinal. El síntoma más común es la epistaxis a repetición, la que
tiende a aumentar con los años. Ésta puede ser masiva debido a la falta de elementos contráctiles
en las malformaciones arteriovenosas. Su tratamiento es complejo y mutidisciplinario.
Medicamentos
Es frecuente encontrar pacientes en tratamiento anticoagulante o antiagregante debido a
patología cardiovascular, entre otras causas. Esto, obviamente dificulta el tratamiento del
sangrado, el cual se hace de mayor cuantía y más dificil de detener. Como médico encargado de
detener el sangrado, uno se puede ver en la tentación de revertir la anticoagulación o suspender
los antiagregantes, sin embargo, esto no debe hacerse sin previa autorización del cardiólogo
tratante del paciente, pues las concecuencias pueden ser catastróficas. Existen situaciones en las
que se pueden suspender los tratamientos que afectan hemostasia. Cuando la anticoagulación
esté sobre el nivel terapéutico esperado, se debe corregir al rango terapéutico. La aspirina que se
consume como profilaxis primaria puede ser suspendida. Sin embargo, cuando se consumen
antiagregantes plaquetarios como profilaxis secundaria (ej: paciente con stents) o cuando la
anticoagulación esta en rangos terapéuticos aunque estos sean altos (ej: paciente con válvula
mecánica), no se deben revertir estos tratamientos. Sólo en casos de sangrados masivos con
riesgo vital puede considerarse la reversión de estos. Idealmente, ésta debe ser una desición que
se tome en conjunto con el cardiólogo tratante del paciente y con estrecha colaboración de éste.
Se ha determinado que múltiples terapias alternativas o complementarias (MAC: medicina
alternativa o complementaria) como el Ginkgo biloba, Ginseng y ajo, entre otras, pueden alterar
la hemostasia. Debido a la gran cantidad de MAC que existen, difícil de manejar a cabalidad, es
2.6 DIAGNOSTICO
Arbitrariamente las epistaxis pueden obedecer a dos cuadros clínicos diferenciados por la
abundancia y consecuencias hemodinamicas del sangrado: Epistaxis benignas o leves: estas son
las mas frecuentes. Se manifiesta por el sangrado brusco, inicialmente unilateral, que cede
generalmente en forma rápida, espontáneamente o por compresión. El estado hemodinámico del
paciente es normal. Epistaxis severa o grave, estas pueden subdividirse por su cuantía o por su
repetición Por su cuantía: son cuadros hemorrágicos importantes. Generalmente bilaterales, con
sangrado posterior. El estado general del paciente esta alterado, quien presenta fascie pálida y
compromiso hemodinámico. El examen otorrinolaringologico es difícil y muchas veces estos
pacientes son los que deben hospitalizarse. Por su repetición: son cuadros benignos en su cuantía,
pero debido a que son repetidos en el tiempo (con sangrados anteriores o posteriores
inadvertidos), acarreara un compromiso hemodinámico en un periodo de tiempo mayor. Su
gravedad es similar al cuadro anterior.]
Diagnóstico diferencial
Es importante diferenciar la epístaxis genuina de otras entidades capaces de producir
sangramientos, los cuales procedentes de vías aerodigestivas inferiores o de lesiones
intracraneales pueden confundir el diagnóstico, las más comunes son: la hematemesis, la
Localizado
Tumor nasal
Trauma
Rinitis idiopática
Acceso periapicalab
Rinitis fúngica
Nasalforeignbody
Oronasalfistula
Leishmaniasis
Sistémico
Trombocitopenia h Trombocitopatía h Coagulopatía
Vasculitis
hipertensión
Menos frecuente:
• leishmaniasis
• Angiostrongylus vasorum • Síndrome de Scott
Cauterización
Este método es de elección cuando existe un vaso sangrante en la zona anterior de tabique. La
compresión vestibular es de gran ayuda para detener el sangrado antes de realizar la
cauterización (ésta debe realizarse sobre una superficie seca). El vasoconstrictor tópico ayuda en
la disminución del sangrado y el anestésico tópico (lidocaína del 4% al 10%) en que la
cauterización sea menos molesta. Ambos pueden ser aplicados en aerosol o en mota de algodón.
La cauterización se realizara principalmente con nitrato de plata. Se comienza alrededor del
punto sangrante, para finalmente llegar a él, puesto que un sangrado activo reducirá el porcentaje
de éxito. No se recomienda una cauterización en ambos lados del tabique por riesgo de
perforación. Se recomienda estornudar con boca abierta, evitar sonarse la nariz y colocar un
ungüento antibiótico en las fosas nasales por una semana.
Taponamiento anterior
Las epistaxis anteriores en gereral pueden ser manejadas en forma muy simple con compresión
digital vestibular, por lo que el paciente consulta cuando el sangrado es de mayor cuantía o
repetitivo. Cuando no existen las condiciones para cauterizar (ej sangrado profuso) o no se
localiza la zona de sangrado se requiere realizar un taponamiento anterior. Existen variadas
técnicas de taponamiento anterior y materiales para realizarlo. Lo común es realizarlo con gasas
o algodón, los cuales deben estar lubricados (ungüento antibiótico). Es importante insistir en lo
relevante de una buena preparación con anestésico tópico y vasoconstrictores, en tener una buena
luz y en lo posible un equipo de aspiración. Al colocar el tapón se debe estar viendo lo que se
hace, a fin de cubrir gran parte de la fosa nasal (10 cms en adulto). Se debe colocar de tal forma
que produzca presión y no quede suelto, ya que en éste caso el sangrado no cederá y el tapón
puede migrar tanto hacia anterior como a posterior, situación de riesgo para el paciente.
Existen otros tipos de materiales sintéticos, reabsorbibles e irreabsorbible. El Merocell® es uno
de los más utilizados. Es irreabsorbiblete y de consistencia es dura. Se introduce lubricado y una
vez en la fosa nasal se hidrata con solución fisiológica, tomando una consistencia suave como
esponja. Hay distintas medidas según el caso (en la foto se aprecian distintos tapónes de
merocell®). El tiempo para mantener el taponamiento depende de la magnitud del sangrado y su
etiología. En promedio se deja entre 3 a 7 días y se recomienda dejar tratamiento antibiótico
Taponamiento posterior
La característica clínica del sangrado posterior es que éste se va hacia la rinofaringe, situación
que se puede ver examinando la boca del paciente. Su cuantía es mayor y se requiere de un
taponamiento posterior para detenerlo. Consiste en colocar un tapón a nivel de rinofaringe
ocluyendo el borde coanal de la fosa nasal. Es necesario fijar este tapón con un taponamiento
anterior. Existen dos tipos principales de taponamiento posterior: uno clásico con gasa, que se
introduce por boca y otro más práctico de realizar con balón inflable que se enclava en la región
posterior de la fosa nasal. Pára realizar éste ultimo se suele usar una sonda Foley.
El paciente debe ser hospitalizado ya que se han observado cambios en la fisiología pulmonar, si
bien hay controversia al respecto. En pacientes con enfermedad cardiopulmonar, podría
desencadenar cambios importantes en la pO2. Este taponamiento debe ser mantenido por 4 a 7
días y también se recomienda dejar antibiótico. Se debe evitar el uso de sedantes que puedan
favorecer una depresión respiratoria.
Paciente con taponamiento nasal posterior unilateral realizado con sonda Foley.
Existen otros tratamientos que pueden emplearse como alternativa a los ya descritos debido la
persistencia o reiteración del sangrado:
• Ligadura arterial
• Embolización
• Electrocauterización endoscópica
• Septoplastía
• Dermoplastía septal.
Las hemorragias nasales o epistaxis son procesos hemorrágicos o sangrados que tienen su
origen en las fosas nasales o senos paranasales y que salen al exterior a través de los orificios
nasales. Se trata de uno de los motivos mas frecuente de consulta en los servicios de
otorrinolaringología. Las fosas nasales presentan una rica vascularización con múltiples y
pequeños vasos. En la mayoría de los casos, estas hemorragias ceden de forma espontánea o
con maniobras de primeros auxilios muy sencillas. En caso de que la hemorragia sea
persistente o abundante y no cese con los taponamientos, será preciso acudir a un servicio de
urgencias para recibir asistencia médica o incluso el ingreso hospitalario.
Las hemorragias nasales más comunes son las que se producen en la parte anterior
del tabique. El sangrado en la parte posterior de la cavidad nasal es menos común y a la vez
más peligroso pues la sangre puede canalizar a través de la faringe. Por lo general, las
epistaxis suelen ser benignas en las que el estado general del paciente no se ve comprometido
y suceden de forma brusca, primero por una de las dos fosas nasales. Suelen ceder de forma
rápida, bien de manera espontánea o bien por compresión. El 10% de las hemorragias nasales
son graves bien debido a su abundancia o por su repetición.
Los niños suelen acudir a consulta por episodios recurrentes que pueden ser característicos de
alergia o rinosinusitis y suelen presentar costras en la cavidad nasal. En adultos también
pueden presentarse episodios recurrentes, siendo más vulnerables a sufrirlas aquellas
personas que toman fármacos como los anticoagulantes, que tienen problemas de
coagulación. Las mujeres embarazadas también son más propensas debido al aumento del
flujo sanguíneo nasal como consecuencia de los cambios hormonales.
9. Guarisco JL, Graham 3rd HD. Epistaxis in children: causes, diagnosis and treatment. Ear
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11. Nuñez DA, McClymont LG, Evans RA. Epistaxis: a study of the relationship with weather.
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otorrinolaringol%C3%B3gicos/abordaje-del-paciente-con-s%C3%ADntomas-nasales-y-
far%C3%ADngeos/epistaxis