UNIDAD DE APRENDIZAJE 6
Área de Educación
EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Nº 24 – 2023
TERCER AÑO Religiosa
Competencia:
Asume la experiencia del encuentro personal y comunitario con Dios en su proyecto de vida en coherencia con su creencia
religiosa.
Capacidad:
Transforma su entorno desde el encuentro personal y comunitario con Dios y desde la fe que profesa.
Actúa coherentemente en razón de su fe según los principios de su conciencia moral en situaciones concretas de la vida.
PROPÓSITO: Argumenta que la Iglesia que Cristo fundó la formamos todos los que vivimos unidos a Él por medio del
Bautismo. Cristo es la cabeza y nosotros somos sus miembros, cuya función es la de extender el Reino de Dios en la
tierra, sirviendo a través de nuestros hermanos y mediante nuestra santificación personal.
DESEMPEÑO: Toma conciencia que, el pueblo de Dios está dotado de un dinamismo particular y por su misma naturaleza es
ecuménico y misionero, porque está llamado a convertir en miembros perfectos del pueblo de Dios a todos los que se adhieran
a Cristo y a su vez quiere llevar el Evangelio a todos los hombres invitándolos a entrar en la Iglesia para gozar la plenitud de la
vida
ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE: Promueve el encuentro personal y comunitario con Dios en diversos contextos desde un
discernimiento espiritual, con acciones orientadas a la construcción de una comunidad de fe guiada por las enseñanzas de
Jesucristo y de la Iglesia.
RETO: ¿Qué significa que la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo y cuál es el fundamento de la edificación de esta Iglesia?
EVIDENCIA DE APRENDIZAJE: Elabora un afiche enumerando las acciones que realizaría para ser parte del Místico de Cristo
identificando las personas más débiles con las que Cristo tuvo más atenciones a través de su vida pública.
El estudiante de tercer año comprenderá que los miembros de la Iglesia están unidos por una
vida sobrenatural comunicada por Cristo a través de los sacramentos. Cristo es el centro y fuente de
vida a quienes todos están unidos, y que dota a cada uno de los dones adecuados para su posición
en el cuerpo. Además, a través de ellos la Iglesia crece y aumenta en extensión a medida que se
extiende por el mundo, e intensamente según el individuo cristiano desarrolla en sí mismo la
semejanza de Cristo. En virtud de esta unión la Iglesia es la plenitud o complemento de Cristo. Esta
unión entre la cabeza y los miembros es conservada y alimentada por la Sagrada Eucaristía y
nuestra incorporación al Cuerpo de Cristo se simboliza externamente y se actualiza internamente.
LA IGLESIA: CUERPO MÍSTICO DE CRISTO
ALICIA BUSCA A DIOS
Un día, una niña llamada Alicia pensó: “Quisiera conocer a Dios. ¿Dónde lo podré
encontrar?”.
Dios escuchó su pregunta y a la mañana siguiente le regaló un bello amanecer. Pero
Alicia no le dio importancia. En el colegio, le preguntó a la profesora de religión y ella le
respondió:
– Dedica todos los días unos minutos a estar en silencio y sentirás a Dios.
Alicia lo intentó, pero no lo consiguió, pues le gustaba mucho hablar.
Dios deseaba que Alicia lo encontrara así que siguió enviándole señales de su
presencia. Una tarde, unos pajaritos se posaron en su ventana y comenzaron a piar
una bella melodía, pero Alicia estaba tan distraída jugando que no los oyó.
Salió a pasear al parque y entró en una iglesia. Pero allí sólo vio imágenes inmóviles
que no hablaban, y se marchó de allí.
Cuando llegó a su casa, su madre se acercó y le dio un beso. Alicia no se dio cuenta;
estaba muy ensimismada pensando en cómo podía encontrar a Dios.
Esa misma noche se acostó muy triste porque le parecía que era imposible encontrarse
con Dios.
Pero mientras dormía, en su sueño vio un jardín lleno de pequeñas plantas que no
tenían flores, en el sueño Alicia podía ver a sus amiguitos jugar y vio que cada vez que
sus amiguitos hacían una buena acción, como compartir su merienda con el que poco
o nada tenía, prestar con generosidad algo que otro amigo necesitaba; consolar al
amigo que lloraba o estaba triste, venía un angelito y traía una flor y la ponía en una de
las plantas.
Alicia estaba maravillada con lo que estaba viendo en su sueño pero no entendía lo
que pasaba y, ¡Oh…sorpresa! En su sueño también escuchó la dulce voz de Dios, que
le dijo:
– Alicia, hoy te he enviado muchas señales: el bello amanecer, los pajaritos, la iglesia y
el beso de tu mamá. Todos son regalos para que te puedas encontrar conmigo y
cuando hagas una buena acción nace una flor que lleva tu nombre en mi jardín del
cielo y alegras mi corazón.
Al día siguiente, Alicia sintió un cambio muy importante en su interior. Al fin lo había encontrado. Sintió que Dios estaba en su
corazón, en las personas cercanas y en la naturaleza.
1.- Responde:
¿En qué espacios busca Alicia a Dios?
¿Por qué no podía encontrarlo?
¿Cómo podemos hacer feliz a Dios?
¿Dónde se encuentra Dios en estos momentos?
LA IGLESIA, CUERPO MÍSTICO DE CRISTO
La Iglesia significa “Asamblea convocada o reunida”, “Comunidad santa y pueblo de Dios
reunido para el culto y la alabanza a Dios”, “Conjunto de todos los cristianos”
En la Iglesia hay una vida sobrenatural, que se llama gracia. La Iglesia fundada por
Jesucristo no es solamente una familia visible. En ella hay una vida interior, invisible,
sobrenatural, divina, que comunica el mismo Jesucristo.
Dios nuestro Señor hizo al hombre a su imagen y semejanza, dándole un alma espiritual e
inmortal, capaz de conocerlo y amarlo y alcanzar una felicidad proporcionada a su
naturaleza. Pero, en su amor infinito, Dios ha querido llamarnos a más altos destinos. Quiso
darnos la altísima dignidad de hijos suyos, y hacernos participantes de su misma felicidad
en la gloria. Para esto nos une a Él en la persona divina de su Hijo hecho hombre,
Jesucristo, de cuyo Cuerpo Místico somos miembros vivos. Esta vida divina en nosotros es
la gracia santificante. Por ella Cristo vive en nosotros y nosotros vivimos en Cristo.
Por eso llamamos a la Iglesia el Cuerpo Místico de Cristo. Cristo es la Cabeza. Cada uno de
los bautizados formamos parte de ese Cuerpo, de manera que todos dependemos de todos.
O como Él mismo dijo con otra comparación: «Yo soy la vid y vosotros los sarmientos».
Como los sarmientos reciben la savia de la vid -y gracias a ella producen las uvas- así
nosotros recibimos de Jesucristo la gracia.
Es la savia que nos hace vivir una vida sobrenatural, de la misma manera que nuestra alma vivifica nuestro cuerpo y le da vid a
natural. Tiene la función de extender el Reino de Dios en la tierra. Todos debemos servir a la Iglesia a través de nuestros
hermanos y mediante nuestra santificación personal.
2.- ¿Qué significa Iglesia?
FUNDAMENTACIÓN BÍBLICA
"Por este bautismo en su muerte fuimos sepultados con Cristo, y así como Cristo
fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros
empezamos una vida nueva. Una representación de su muerte nos injertó en él,
pero compartiremos también su resurrección." (Romanos 6, 4 – 5)
3.- ¿Con qué sacramento se inicia nuestra incorporación al Cuerpo Místico?
Los creyentes que responden a la Palabra de Dios y se hacen miembros del Cuerpo de Cristo,
quedan estrechamente unidos a Cristo: "La vida de Cristo se comunica a los creyentes, que se
unen a Cristo, muerto y glorificado, por medio de los sacramentos de una manera misteriosa pero
real". Esto es particularmente verdad en el caso del Bautismo por el cual nos unimos a la muerte y
a la Resurrección de Cristo (1 Corintios 12, 13), y en el caso de la Eucaristía, por la cual,
"compartimos realmente el Cuerpo del Señor, que nos eleva hasta la comunión con él y entre
nosotros". (Catecismo de la Iglesia 790)
4.- ¿Cómo nos unimos a Cristo?
5.- ¿Qué sacramento nos une a Cristo?
Cristo "es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia" (Colosenses 1, 18). Es el Principio de la creación y de la
redención. Elevado a la gloria del Padre, "él es el primero en todo" (Col 1, 18), principalmente en la Iglesia
por cuyo medio extiende su reino sobre todas las cosas. (Catecismo de la Iglesia 792)
Él nos une a su Pascua: Todos los miembros tienen que esforzarse en asemejarse a él "hasta que Cristo
esté formado en ellos" (Gálatas 4, 19). "Por eso somos integrados en los misterios de su vida [...], nos
unimos a sus sufrimientos como el cuerpo a su cabeza. Sufrimos con él para ser glorificados con él".
(Catecismo de la Iglesia 793)
6.- ¿Se puede decir que Cristo es nuestro modelo (arquetipo) de la humanidad?
"Las partes del cuerpo son muchas, pero el cuerpo es uno; por muchas que sean las partes,
todas forman un solo cuerpo. Así también Cristo. Hemos sido bautizados en el único Espíritu
para que formáramos un solo cuerpo, ya fuéramos judíos o griegos, esclavos o libres. Y todos
hemos bebido del único Espíritu. Un solo miembro no basta para formar un cuerpo, sino que
hacen falta muchos. Supongan que diga el pie: «No soy mano y por lo tanto yo no soy del
cuerpo.» No por eso deja de ser parte del cuerpo. O también que la oreja diga: «Ya que no soy
ojo, no soy del cuerpo.» Tampoco por eso deja de ser parte del cuerpo. Si todo el cuerpo fuera
ojo, ¿cómo podríamos oír? Y si todo el cuerpo fuera oído, ¿cómo podríamos oler?
Dios ha dispuesto los diversos miembros, colocando cada uno en el cuerpo como ha querido. Si todos fueran el mismo
miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?" (1 Corintios 12, 12 – 19)
7.- ¿Cómo relacionas está comparación que se habla en Corintios con la Iglesia como pueblo de Dios?
"Pero hay muchos miembros, y un solo cuerpo. El ojo no puede decir a la mano: No te necesito. Ni
tampoco la cabeza decir a los pies: No los necesito. Aún más, las partes del cuerpo que parecen
ser más débiles son las más necesarias, y a las que son menos honorables las tratamos con mayor
respeto; cubrimos con más cuidado las que son menos presentables, mientras que otras, más
nobles, no lo necesitan. Dios, al organizar el cuerpo, tuvo más atenciones por lo que era último,
para que no se dividiera el cuerpo; todas sus partes han de tener la misma preocupación unas por
otras. Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro recibe honores, todos se alegran
con él. Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno en su lugar es parte de él."
(1 Corintios 12, 20 – 27)
La unidad del cuerpo no ha abolido la diversidad de los miembros: "En la construcción del
Cuerpo de Cristo existe una diversidad de miembros y de funciones. Es el mismo Espíritu
el que, según su riqueza y las necesidades de los ministerios, distribuye sus diversos
dones para el bien de la Iglesia". La unidad del Cuerpo místico produce y estimula entre
los fieles la caridad: "Si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; si un
miembro es honrado, todos los miembros se alegran con él" (LG 7). En fin, la unidad del
Cuerpo místico sale victoriosa de todas las divisiones humanas: "En efecto, todos los
bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni
libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (Ga 3, 27-28).
(Catecismo de la Iglesia 791)
8.- ¿Quiénes son esas personas más débiles con las que Cristo tuvo más atenciones a través de su vida pública?
9.- ¿Qué significa para ti la unidad de la Iglesia en la diversidad de personas?
Los carismas:
"En primer lugar están los que Dios hizo apóstoles en la Iglesia; en segundo lugar los profetas;
en tercer lugar los maestros; después vienen los milagros, luego el don de curaciones, la
asistencia material, la administración en la Iglesia y los diversos dones de lenguas. 29. ¿Acaso
son todos apóstoles?, ¿o todos profetas?, ¿o todos maestros? ¿Pueden todos obrar milagros,
[Link] enfermos, hablar lenguas o explicar lo que se dijo en lenguas? 31. Ustedes, con todo,
aspiren a los carismas más elevados, y yo quisiera mostrarles un camino que los supera a
todos." (1 Corintios 12, 28 – 31)
Extraordinarios o sencillos y humildes, los carismas son gracias del Espíritu Santo, que
tienen directa o indirectamente una utilidad eclesial; los carismas están ordenados a la
edificación de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo.
(Catecismo de la Iglesia 799)
Son regalos que el Espíritu Santo da a quien quiere con una finalidad, que permiten
actuar en aspectos o circunstancias determinadas.
Dios los concede de forma incomparable dentro de la Iglesia, por los méritos de
Cristo, para el bien común, y para la renovación y construcción y utilidad de la Iglesia. En
cada carisma el Espíritu revela su presencia con un don que también es un servicio.
El Espíritu Santo los concede a quien quiere, con lo que lo capacita y dispone para asumir
algunas obras y funciones específicas.
Los carismas no son requisitos para la salvación personal, no es más santo el que tenga mayores carismas, y no se reciben
por el bautismo ni por ningún otro sacramento.
Los carismas se han de acoger con reconocimiento por el que los recibe, y también por todos los miembros de la Iglesia. En
efecto, son una maravillosa riqueza de gracia para la vitalidad apostólica y para la santidad de todo el Cuerpo de Cristo; lo s
carismas constituyen tal riqueza siempre que se trate de dones que provienen verdaderamente del Espíritu Santo y que se
ejerzan de modo plenamente conforme a los impulsos auténticos de este mismo Espíritu, es decir, según la caridad, verdadera
medida de los carismas. (Catecismo de la Iglesia 800)
10.- ¿Qué son los carismas? Menciona dos de ellos que existan en tu Iglesia
Ahora nos autoevaluamos para reconocer nuestros avances y lo que requerimos mejorar. Coloca una “X” de acuerdo
con lo que consideres. Luego, escribe las acciones que tomarás para mejorar tu aprendizaje.
Estoy en proceso de ¿Qué puedo hacer para mejorar
Criterios de evaluación Lo logré
lograrlo mis aprendizajes?
Reconocí mi pertenencia a la Iglesia de Cristo
por medio de mi bautismo, de manera que todos
como hermanos dependemos de todos, cuya
misión es llevar el Reino de Dios a toda la tierra
siguiendo el mandato de Cristo.
Agradecí a Dios por permitirme formar parte de
su Iglesia, convirtiéndome en hijo suyo y así
amarla, invitando a mis amigos y familiares a ser
partícipes, a conocerla y amarla.