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La Sunamita

La historia narra la vida de una mujer llamada la sunamita. Era una mujer espiritual y servicial que preparó una habitación para el profeta Eliseo. A pesar de no tener hijos, confió en la promesa de Eliseo y concibió un hijo. Lamentablemente el hijo murió, pero la sunamita mantuvo su fe en Dios y fue a Eliseo, quien resucitó al hijo a través de la oración. La sunamita es un ejemplo de fe, honestidad y fortaleza ante la adversidad.

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La Sunamita

La historia narra la vida de una mujer llamada la sunamita. Era una mujer espiritual y servicial que preparó una habitación para el profeta Eliseo. A pesar de no tener hijos, confió en la promesa de Eliseo y concibió un hijo. Lamentablemente el hijo murió, pero la sunamita mantuvo su fe en Dios y fue a Eliseo, quien resucitó al hijo a través de la oración. La sunamita es un ejemplo de fe, honestidad y fortaleza ante la adversidad.

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LA SUNAMITA

La sunamita Era una mujer temerosa de Dios y respetuosa, capaz de hacer planes y
con mucha disposición. Cuando el profeta Eliseo pasaba por Sunem ella siempre
lo invitaba a comer en su casa. Un día aquella mujer le dijo a su esposo que
ya que el profeta siempre que venía a este lugar los visitaba que por favor le
hiciesen una habitación donde el profeta su pudiese quedar y su esposo
preparo un lugar acogedor para que el profeta pudiese descansar cuando
pasara por allí.

Eliseo quiere corresponder a su afecto y le pregunta a través de Giezi si ella quería que
él hiciera algo en favor suyo, hablar al rey o a un general del ejército. La sunamita le
contesta que era una mujer del pueblo y que no necesitaba favor ninguno. Eliseo se
entera que ésta mujer no había tenido hijos y ya su marido era viejo. Entonces Eliseo la
manda a llamar, y desde la puerta se presenta ante él. Recibe la promesa de que para
esa fecha del próximo año abrazaría un hijo, a lo que ella implora que no se burle de
ella; Eliseo le confirma que ella tendrá un hijo. Y al año siguiente, para esa fecha la
sunamita tenía un hijo.

Habiendo salido al campo con su padre el niño sufrió un ataque de insolación. Llevado
a la casa murió a las pocas horas sentado sobre las rodillas de su madre. La sunamita
entonces va en busca de Eliseo y se echa a sus pies diciendo: ¿Pedí yo hijo a mi señor?
¿No dije yo que no te burlases de mí?. La madre estaba alimentada por su fe en el que
el Dios de Eliseo podía devolverle al hijo, tal como se lo había dado. Eliseo vuelve a la
casa y le devuelve la vida. Toma tu hijo, le dice a la sunamita. Al restaurarle a su hijo,
Dios confirmó la sinceridad y validez de su maravillosa fe.

CUALIDADES DE LA SUNAMITA.

 Era una mujer Espiritual--- Supo discernir que Eliseo era un


hombre de Dios.
 Era una mujer servicial----preparo un aposento para Eliseo, para
que este se quedase cuando fuera a Sunem. (así mismo nosotras
como mujeres de Dios debemos preparar lugar al Espíritu Santo
en nuestras vidas, con actitud y devoción que le agrade.)
 Era una mujer desinteresada, su ayuda nunca fue esperando nada
a cambio----- Lo hizo de corazón.
 Era una mujer de fe, cuando su hijo se enfermó y murió ella obro
confiando plenamente en Dios.

Ante la crisis por la muerte de su hijo supo cómo enfrentar la crisis:


 Guardo silencio, no se quejó ni grito
 No le reclamó a su esposo ni le echó la culpa a nadie. ( Si tu
sientes que en tu vida espiritual has perdido algo, ha muerto en ti
el deseo y el anhelo por lo de Dios, debes esforzarte y subir en
intimidad con Dios en oración e insistencia para que Dios resucite
el deseo por lo espiritual que ha muerto en ti. No podemos
permitir que el enemigo nos arrebate lo que Dios nos dio.)
 Fue directamente a donde el profeta (debemos ir directamente a
Dios por medio de Jesús) ella se asió de él. ( así nos debemos
agarrar de Dios para no perder la bendición) Dios resucitó a su
hijo.

Desde el principio hasta el fin de la historia de esta mujer, vemos su fe,


honestidad, servicio, estabilidad en la crisis y su fortaleza en medio de la
ansiedad. Ella es un gran ejemplo de una mujer sabia. Aun en las
circunstancias más temibles ella confió a cerca del poder y la bondad de
Dios. (Fue una mujer sabia en palabra y acción).

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Algo más si quieres complementar

UNA MUJER DEBE APRENDER A SER SENSIBLE A LA VOZ DE DIOS:

"y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer. Y ella dijo a su marido: He
aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de
Dios." 2da. De Reyes 4:8-9

La sunamita era una mujer importante, no sabemos por qué exactamente era importante
pero menciona que a pesar de ser una mujer importante dentro de Sunem ella era
sensible a la voz de Dios. No importa lo que nosotros hagamos o que labor realicemos,
debemos de aprender a ser sensibles a la voz de Dios, no podemos vivir la vida por vivirla
sin detenernos a buscar qué es lo que Dios quiere de nosotros. Dios puede permitir que
nos acontezcan situaciones y dependerá de nosotros el responder al Señor al llamado
que nos hace.
2. UNA MUJER DEBE SER HOSPITALARIA Y ESFORZADA:

"Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama,
mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él. Y
aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió."2da.
Reyes 4:10-11

La mujer Sunamita era una mujer esforzada y hospitalaria, sabía que Eliseo era un varón
de Dios y quitó su comodidad y privacidad para hacer un sitio en su casa para que cuando
el pasara por allí pudiera descansar en su casa. Cuando estamos dispuestas a obedecer
la voluntad de Dios y seguir lo que el nos manda, debemos estar dispuestas a ser
hospitalarias, esforzadas, no busquemos el lado mas cómodo de las cosas sino el que
más le agrada a Dios.

UNA MUJER NO DEBE SER INTERESADA

" Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella
delante de él. Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros
con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o
al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. Y él dijo: ¿Qué,
pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es
viejo." 2da. Reyes 4:12-14

La mujer sunamita era una mujer sabia y no era una mujer interesada o quien aprovecha
la situación para beneficiarse, le ofrecen hacer algo por ella incluso hablar al Rey por ella
y con humildad responde que ella habita en medio de su pueblo, lo que quiere decir que
ella no es más ni menos que nadie. Aunque si tenía una necesidad, su marido era un
hombre mayor y no había podido tener hijos. Dios conoce nuestro corazón y nuestra
necesidad, si nos ocupamos de las cosas de Dios El se ocupará de suplir nuestras
necesidades. Los motivos del corazón que movían a esta mujer a servir a un siervo de
Dios no era con el interés de recibir algo a cambio, no podemos tener el corazón de hacer
cosas siempre buscando un beneficio para nosotros, debemos dar sin interés.

UNA MUJER DEBE APRENDER A RECIBIR

" Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta. Y él le dijo: El año que
viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no
hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el
tiempo que Eliseo le había dicho." 2da. Reyes 4:15-17

El profeta Eliseo profetiza a la sunamita y le dice que el próximo año, por ese tiempo,
abrazará un hijo, era algo que su corazón anhelaba seguramente pero no sabía como
recibir esa bendición de Dios y no podía ver lo que Dios quería darle.
A pesar de que el corazón de la sunamita no era el de buscar su propio interés, cuando
llegó el momento que podía recibir una bendición no quería recibirla, a veces nos
acostumbramos a dar y a dar pero nos cuesta recibir, asi que debemos de tener un
balance para no buscar solo lo nuestro pero también recibir cuando Dios quiere
bendecirnos.
UNA MUJER DEBE SER PRUDENTE

"Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que estaba con los
segadores; y dijo a su padre: !!Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado:
Llévalo a su madre. Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus
rodillas hasta el mediodía, y murió. Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón
de Dios, y cerrando la puerta, se salió." 2da. Reyes 4:18-21

Dios cumple su promesa y ella concibe un hijo al año siguiente de la profecía, el niño
crece y de pronto un día enferma sin razón y muere en las rodillas de su madre. La
palabra dice que ella lo puso sobre la cama de Eliseo y cerró la puerta y salió. La actitud
de la sunamita es admirable, la templanza, la prudencia y la calma con que vivió esta
prueba tan fuerte es impresionante, cualquier madre podría tener un arranque de
desesperación al ver a su hijo enfermo y verle morir, ella no salió corriendo dando gritos o
lamentando la muerte de su hijo solo dice la palabra que cerró la puerta y salió. Las
situaciones en nuestra vida se pueden tornar muy dificiles y adversas pero dónde está tu
confianza??, eres prudente tienes templanza? La mujer sunamita era una mujer prudente
y de fe.

UNA MUJER DEBER SER SINCERA Y ABRIR SU CORAZÓN CON LAS PERSONAS
INDICADAS

"Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien
a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien. Luego que llegó a donde estaba el varón de Dios
en el monte, se asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; pero el varón de Dios le
dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no
me lo ha revelado. Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo que no te burlases de
mí?
2da. Reyes 4:24-28
La mujer sunamita sabia que Dios haría algo pero no sabía qué, no abre su corazón con
el criado del profeta Eliseo sino le responde que está bien, pero en su corazón habia un
gran dolor por la muerte de su hijo, cuando llega ante el profeta no le pide nada, solo le
rebela el dolor de su corazón y la amargura que habia en su interior. Cuando pasamos por
pruebas o problemas debemos ir a la persona correcta, no digamos a unos y a otros todo
lo que nos acontece, abramos nuestro corazón con El Señor y con quien realmente puede
ayudarnos, no dejemos que el dolor y la amargura se apoderen de nosotros, esta mujer
era humilde y sabia, abre tu corazón y no cierres la puerta porque Dios puede hacer algo
donde pensamos que ya no hay solución.

UNA MUJER DEBE APRENDER A CONFIAR

"Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová. Después subió y se
tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y
sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en
calor. Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se
tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos. Entonces
llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo:
Toma tu hijo. Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó
a su hijo, y salió." 2 Reyes 4:33-37

Finalmente la Sumita confía su pena al varon de Dios y recibe el milagro de la sanidad de


su hijo, aprendió a confiar en Dios y aunque se quedó fuera de lugar donde el profeta
Elias oro y resucito a su hijo, ella tuvo la fe y recibió el regalo de la sanidad de su
pequeño. El Señor habia preparado todo para que esta mujer conociera la bondad y el
poder de Dios. Dios es quien da la vida y El mismo es quien la quita. Dios le da un hijo
que ella no pidió y luego se lo quita repentinamente y luego el niño vuelve a vivir. Cómo
puede el corazón de una madre enfrentar este dolor. Dios conoce nuestro interior y sabe
de lo que estamos hechos, esta mujer era una sierva de Dios, una mujer de fe, las
pruebas permitieron que ella creciera en fe, Dios probó su fe y su confianza, le devuelve
la vida de su hijo y pasa a la historia como una mujer de la que hay mucho que aprender.

Tu también eres especial para Dios, si tienes deseos


en tu corazón Dios los conoce, si estas viviendo
tiempos en los que El Señor ha quitado de tu vida
quizás personas, cosas, un trabajo, lugares o ha
permitido situaciones contrarias, no te desesperes,
debes ser prudente, Dios está trabajando y quiere
glorificarse en cada situación que vivimos,
esforcémonos cada día y seamos valientes porque El
Señor está con nosotros y no nos cansemos de hacer
el bien porque un día veremos la cosecha de nuestra
siembra y la respuesta de nuestras peticiones.

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