41.
DIFERENCIA ETAPAS EN LA EVOLUCIÓN DE ESPAÑA DURANTE EL GRANQUISMO EN RELACIÓN CON EL
CONTEXTO INTERNACIONAL Y RESUME LOS RASGOS POLÍTICOS Y ECONÓMICOS ESENCIALES DE CADA
UNA DE ELLAS
La dictadura franquista pasó por tres fases políticas:
1-FASE TOTALITARIA: DEL AISLAMIENTO AL RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL (1939-1959)
Se caracterizó por el retroceso económico, la involución ideológica y la dureza de la represión. Se
distinguen, en ella, tres etapas marcadas por la evolución de la situación internacional:
Segunda Guerra Mundial (1939-1945)
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, España se declaró neutral tras no llegar a un acuerdo con
Hitler para su participación, aunque ante los triunfos de Alemania pasó a la no beligerancia, mostrando
claramente su simpatía por las potencias del Eje y enviando la División Azul para luchar contra la URSS.
El franquismo se identificó aún más con el fascismo. Cuando las potencias del Eje empezaron a tener
problemas, España se declaró nuevamente neutral y entabló contacto con los aliados. Para mostrar
una imagen más representativa, la dictadura se dotó de las Cortes y el Fuero de los Españoles. Las
Cortes formadas por procuradores, la mayor parte nombrados por Franco o por instituciones del
Régimen, no controlaban la acción del Gobierno y Franco reunía íntegramente los poderes ejecutivo y
legislativo. El Fuero de los Españoles era una declaración de derechos de los españoles, un sucedáneo
de Constitución.
El aislamiento internacional (1945-1950)
Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial la dictadura quedó aislada internacionalmente. Las
potencias vencedoras consideraban a España como el último reducto del fascismo. El régimen
franquista no fue admitido por la ONU y Francia cerró la frontera con España. Además se retiraron los
embajadores de la mayor parte de países. Franco justificó el aislamiento como una conjura
internacional de los enemigos de España. Pero tomó algunas medidas para mejorar la imagen del
régimen, como la eliminación del saludo con el brazo alzado y la promulgación de la Ley de Sucesión
de 1947 (por la que España se convertía en un reino, pero el jefe del Estado perpetuo seguía siendo
Franco, quien quedaba facultado para designar a su sucesor a título de rey).
Durante esta etapa, la grave situación económica no se debió solo a las consecuencias de la guerra
(devastación, pérdida de infraestructuras), sino también a la política económica franquista y los efectos
de la Segunda Guerra Mundial que favorecieron la duración de esta crisis. Fue un tiempo de
restricciones, hambre y miseria. El primer franquismo optó por la autarquía económica, caracterizada
por la voluntad de aislarse económicamente del exterior, fomentando los recursos propios, aunque fue
imposible por la falta de materias primas y fuentes de energía, y la intervención del Estado en la
producción y distribución de bienes, lo que supuso la falta de alimentos, su racionamiento y la
aparición de un mercado negro. Esta situación económica llevó al deterioro de las condiciones de vida
de la clase trabajadora y el descenso de sus salarios.
La intensificación de la Guerra Fría (1950-1959)
EEUU vio la posibilidad de apoyarse en el régimen español, anticomunista, para hacer frente a la URSS,
lo que propició el cambio de actitud de EEUU hacia el franquismo. En 1950, la ONU anuló el
aislamiento diplomático de España. En 1953 EEUU y España firmaron el Pacto de Madrid, por el que se
creaban bases militares estadounidenses en España, a cambio de ayuda militar y económica. También
el Vaticano firmó con España el Concordato de 1953. En 1955 España fue admitida en la ONU. La visita
del presidente de EEUU, Eishenhower, en 1959, fue la demostración más palpable del fin del
aislamiento.
A lo largo de esta década, España comenzó a recuperar la situación económica de antes de la guerra. El
fin del aislamiento internacional y la ayuda estadounidense permitieron un crecimiento moderado,
que sin embargo tuvo dos consecuencias: un aumento importante de la inflación y el pago de las
importaciones, cada vez más numerosas, reduciendo las reservas de divisas del Estado hasta llegar
prácticamente a la insolvencia, situación que planteó la necesidad urgente de un plan para estabilizar
la economía.
2-LA CONSOLIDACIÓN DEL RÉGIMEN, LA FASE TECNOCRÁTICA (1959-1969)
Ante la crisis económica, Franco incorporó al gobierno a un grupo de expertos en economía, los
tecnócratas, muchos de ellos vinculados al Opus Dei. El Plan de Estabilización de 1959 marcó el inicio
del llamado ¨milagro español¨, período de gran crecimiento económico en el que se pasó de la
autarquía al establecimiento de las bases de un sistema capitalista, la renta per cápita aumentó
notablemente y España se convertía en un país industrializado. Este despegue económico se debió a
varios factores: la llegada de divisas gracias al turismo extranjero y a la emigración española a Europa
buscando mejores oportunidades laborales, que además redujo el índice de parados; las inversiones de
capital extranjero atraído por la mano de obra barata y los pocos impuestos; la puesta en marcha de los
Planes de Desarrollo cuatrienales impulsados por el Gobierno entre 1963 y 1975.
España se integró en el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OCDE. En 1962, el
Gobierno solicitó a la CEE (Comunidad Económica Europea) la solicitud para su incorporación, pero fue
denegada por el carácter antidemocrático del franquismo. La expansión económica se frenaría a partir
de 1973 por los efectos de la crisis del petróleo.
En esta etapa se experimentó pues una modernización de la economía y de la sociedad, aunque no
hubo cambios en el sistema político, a pesar de la Ley de Prensa (1966), propiciada por Manuel Fraga,
que suprimía la censura previa y establecía una tímida libertad de expresión. También se promulgó la
Ley de Libertad Religiosa (1967), que toleraba el culto de otras religiones. La Ley Orgánica del Estado
(1966) era una especie de constitución que aseguraba la pervivencia del régimen después de la muerte
del dictador. Se mantenía la forma del Estado como reino y la fidelidad a los principios fundamentales
del Movimiento. Separaba la jefatura del Estado de la presidencia del Gobierno y se establecía la
elección de un tercio de las Cortes, aunque no se podían presentar candidatos de asociaciones
políticas. De acuerdo con esta ley, Franco designó como sucesor al príncipe Juan Carlos.
3-ETAPA FINAL DEL FRANQUISMO. LA FASE DE DESCOMPOSICIÓN (1969-1975)
Entre 1969 y 1975 se produjo la descomposición del régimen franquista, motivado, principalmente,
por el deterioro físico de Franco (quien cada vez delegaba más poder de decisión en Carrero Blanco), el
distanciamiento, cada vez mayor, de una parte de la Iglesia y la cada vez mayor capacidad movilizadora
de la oposición, además de las acciones terroristas de ETA y del FRAP. La decadencia también se
evidenció por las tensiones dentro del régimen entre los inmovilistas, partidarios de mantener sin
cambios el régimen; y los aperturistas, a favor de realizar reformas que llevasen a una democracia
limitada. La parálisis política se agravó a partir de diciembre de 1973 con el asesinato de Carrero
Blanco por ETA. En los dos últimos años de dictadura, Carlos Arias Navarro dirigió el Gobierno. Su
política se caracterizó por una mayor represión, al constatarse la existencia de una asociación
clandestina de militares demócratas.
La ejecución de cinco sentencias de muerte para miembros del FRAP y de ETA, en 1975, por parte del
Gobierno, produjo una protesta internacional contra la dictadura.
Coincidiendo con la agonía de Franco estalló el problema del Sahara. Después de 1973, se había
constituido el Frente Polisario en defensa de la independencia saharaui. La ONU había exigido a España
un proceso de descolonización. Aprovechando la debilidad del Gobierno español y la enfermedad de
Franco, Hassán II, rey de Marruecos, vio la oportunidad de anexionarse este territorio. En octubre tuvo
lugar la Marcha Verde, en la que miles de marroquíes se dirigieron a la frontera del Sahara. El miedo a
una guerra con Marruecos hizo que la dictadura claudicara y aceptara la anexión del Sahara por parte
de Marruecos y Mauritania.
Franco moría el 20 de noviembre de 1975, acabando la dictadura más larga de la España
contemporánea y el país se abría a un destino incierto.