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La Risa de Las Bestias

Este documento es una colección de poemas que exploran temas como la humildad, el poder y la naturaleza cambiante de la vida a través de las perspectivas de diferentes personajes bíblicos como Nabucodonosor y Daniel.

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La Risa de Las Bestias

Este documento es una colección de poemas que exploran temas como la humildad, el poder y la naturaleza cambiante de la vida a través de las perspectivas de diferentes personajes bíblicos como Nabucodonosor y Daniel.

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la risa de las bestias

la risa de las bestias


D.R. Yannielle Enrique
© Yannielle Enrique

© [Link] para la presente edición


11 avenida 2-49 zona 15 Colonia Tecún Umán. Guatemala
[Link]@[Link]

© CPP Editores para presente edición


Calle Mc Kinley 36 oeste Mayagüez P.R. 00680

I.S.B.N.: 978-1-7337190-6-3

Cuadro de portada: Miño Reyes / Puerto Rico


Foto de solapa: Elga García

No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni


su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma
o por cualquier otro medio, ya sea electrónico, mecánico, por fo-
tocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso previo y por
escrito de los titulares del copyright.
la risa de las bestias
Yannielle Enrique
a mi familia
a Kasey P. Cruz
“El hombre es una cuerda
tendida entre la bestia
y el superhombre,
una cuerda sobre un abismo...”

“Me miran y se ríen,


y mientras ríen,
siguen odiándome.
Hay hielo en su risa.”

“Así habló Zaratustra”


Friedrich Nietzsche
colección: fiestas a Dionisio
(en honor al Fresco de los Misterios)
para cuando comience el mundo

volcán de hiedra
tela y
¡tempranilla!
consumes los tirsos
los velos cerrados
la pierna escondida
-primigenia-
-natura-
-nacida de espinos-
-como en la guerra-
-pura-
ser y esencia
(que llamas los dioses)
copa y vino
callada
guardada
escapada
¡tempranilla!

la risa de las bestias / 15


haz la voz de ágape
liberada de prisiones
(a la que estoy acostumbrado)
volcán de hiedra
cuando el destino
haga caer magma
en el aire
en las manos
en la frente
el mosto aun
no estará listo para derramarse
sobre las flores
¡tempranilla!
tu sangre
(vino de la carne)
estallará fresca sobre el campo
volcán de hiedras
oye el soplo que baja
hasta las arenas
y entre chispas,
RENACE

16 / Yannielle Enrique
en los vidrios
en el espejo
en el cristal
oye el soplo que sube
hasta tus silicios
y entre labios,
MUERE
¡tempranilla!
(eres el racimo que guardo
para cuando comience
el incienso)

la risa de las bestias / 17


para sembrar (las vides)

al caminar
sobre madrigueras
llevas los infantes
previos a la vendimia
llevas la semilla
de los himnos
-en los rollos-
-en las bandejas plateadas-
-en la sangre-

al caminar
cerca de los laureles
abrazas los troncos
(cual Apolo aciago)
abrazas la ofrenda
(cebada trigo leche)
llevas al altar:

la risa de las bestias / 19


-las hojas-
-los dedos-
-las piernas-
caminas
frente a las plazas
y por pasillos <entre escogidas>
algunos leen tus pasos
otros miran la sombra
de tu compás
(siendo tú misma)
caminas
en busca de las uvas
frotando yema sobre
las copas
en dirección al trono
(a la BACCHANALIA)
llevas en tus sedas
el secreto de los jarros
caminas
por senda de aves
buscando los códices
-que conspiran-
-que mueren-
-que retoñan-
caminas

20 / Yannielle Enrique
hacia la vid
(que aún no nace)
pero, que todas esperan...

la risa de las bestias / 21


Colección: crónica de nabucodonosores
primera risa
(Daniel 4: 31-33)

♬ Asiria
Marduk
y fuego
♬ Asiria
Marduk
y fuego

hierba
-cuántas veces te he dicho
que no hables conmigo
acaso nube y mugre
acaso lluvia y hombre
no sabes de altura
de palacio
de fuente
de jardín

la risa de las bestias / 25


todas estas esmeraldas
se me han vuelto ramas

-cuántas veces te he dicho


que no hables conmigo
quién piensa en castillos
en pómulos
en rutas
¿piensas en eso?

supe vestirme de oro y de viento


fui truco, gracia y magia

…todas las varas me saben a serpiente…


las estrellas, se me hicieron agua
acaso bambalina
acaso majestades

-te he dicho
que no hables conmigo
y menos cuando veo los cetros
estas cuevas damkinas
crían una orquesta de aves
crían la burla y las bestias

26 / Yannielle Enrique
- ¿hablas conmigo?
no te oí
acaso la lanza en costado
acaso el puñal de Ishtar
de Ea
de Gula
- ¿hablas conmigo?
no te oí
me queda el dios que humilla
el dios de los humillados
(río desquiciadamente)
hierba, hierba, hierba
hierba y sangre
me queda el olor a incienso
y a esclavo
me queda el último aliento

- ¿qué te decía?
-cuántas veces te he dicho
que no hables conmigo

¿me hablabas? no te oí
solo oigo
♬ Asiria
Marduk
y fuego

la risa de las bestias / 27


segunda risa
(Daniel 4:5)

no he terminado
soñé otra vez entre
las rocas
soñé con los palacios
que tuve
Me vi corriendo cuando niño
necio y libre en la planicie
Me vi abrazando a mi madre
comiendo mis panes
Me vi amado
De repente, la estatua

la risa de las bestias / 29


no he terminado
aún tengo la ganas de ser
corona (a veces de oro)
aun algo de hombre queda
entre estas crines
Me siento muerto y vergüenza
Me siento en trozos y visto
Siempre, la estatua

no he terminado
tengo discursos
que pueden generar aplausos
tengo un trono de heno
disponible para todos
Divago, entre mis pares
Padezco, traicionado
Me han olvidado,
pero
no he terminado
busco algún sabor pasado
a estas hojas de hoy
busco leer en los cielos
lo que leía en las manos
busco la plata, el bronce
el hierro

30 / Yannielle Enrique
soy, ahora el barro

ya casi iba olvidando:


la estatua
no he terminado
consumo la memoria
de las estrellas que fueron
de los magos que fueron
de los Baltasar
mas, cuando suenan las vacas
todo se esfuma
se va la magia
se va Daniel
se va Jehová
se van mis dioses
se va mi yo

a veces
sueño entre las rocas
a veces
me doy cuenta
que no he terminado

la risa de las bestias / 31


tercera risa
(Daniel 4:30)


¡canto de males: dejar de ser!
cuando vuelva a ser yo
ya no estaré desnudo o
consumido en iras
dejará de arroparme la noche
perfumando mis manos con extrañas manzanillas
no seré pez de los arroyos
ni semilla llevada por la brisa

cuando vuelva a ser


no tendré más
hojarascas en los ojos
no habrá polen en mis pies
ni seca miel estanca entre mis labios
las rocas no acariciarán más mi rostro, con sus garras
ni tocáranme la espalda, los troncos

la risa de las bestias / 33


cuando vuelva
navegaré entre piernas libres
seré iluso soñador de ubres
no seré toro entre gaviotas
ni diadema entre corales
seré voz de los cantos
seré y seré y volveré a ser
retomaré mi gloria
(me haré un palacio)
(crearé mi adoración)
(me tocaré arpas)

cuando
revestido por los rayos
me sienta ungido otra vez
por mi sangre correrá
definición suficiente de las cosas
y luz de idea humana
no tendré que jurar venganza
todos sabrán mi nombre

34 / Yannielle Enrique
volveré a soñar
a sentir
a crecer
a morir día en día
... ... ...
es canto de males
dejar de ser

la risa de las bestias / 35


última risa
(Daniel 4:1-2)

¿
qué sabor tienen...
a qué saben las convicciones del hombre?
acaso gusto de tallo imberbe
acaso forma de valle

¿a qué saben las victorias?
no encuentro sabor
suficiente
en estos pastos gastados
de otoño
¿
qué mezcla hicieron los dioses
para dar olor a las flores?
y la que no huele, es color
y la que no es color, se marchita
Eso es la vida: el marchitar

la risa de las bestias / 37


no me encuentro
entre estos ligeros pasos
de viento
escondidos en la poa de pardo
y en la hoja de campo
... ... ...
¿
qué sabor tienen...
a qué sabe la juventud de las bestias?
acaso agar de cerezas
acaso miel de arce y silvestre
¿a qué sabe el imperio?
visto mis respuestas
como alargada túnica de seda
¿
qué vino no ha sido venerado?
aquella uva que no es vino
está en los banquetes
la que no, es postre de príncipe
y la que no es postre, se olvida
Eso es la vida: el olvidar

38 / Yannielle Enrique
no recuerdo bien
aquellas llamas de horno
cuatro que bailan
cual sacerdotes
que danzan por lluvia

... ... ...


¿
qué sabor tienen...
a qué saben los palacios
acaso alfombra de ungüentos
acaso perfumes de Arabia
¿a qué sabe la humildad?
yo fui
el gran ángel de naciones
temido
entre mis barcos
venerado hasta por rocas
en papiros
en cinceles
en las nubes
¿
qué hombre no construye para sí?
quien no, viaja por respuesta

la risa de las bestias / 39


y quien no pregunta, no piensa
quien no piensa, no existe

Eso es la vida: el existir

¿qué sabor tiene el futuro?

Ruego en estos prados


una súplica última y secreta
Ruego a los vientos
no contarla:

soy más feliz en el campo


soy mejor, siendo bestia
soy más feliz, entre las vacas

[Seláh]

40 / Yannielle Enrique
colección: suplicio de saules
primer suplicio
(1ra Samuel 16:23)

el viento
ya no sopla
de este lado de la casa
parezco correr tras la brisa
y digo a todos
que logré atraparla
parezco desfilar en encomios
y loas

así
trato de convencer mi cabeza
de no quebrarse por el peso
de una corona que nunca pedí

sueño
constantemente en las noches
que logro besar el arpa
y que acaricio sus cuerdas
con mis inciensos de rey

la risa de las bestias / 43


...
el viento
ya no sopla
de este lado del palacio
se han lacerado mis pómulos
como caudal de río
cada poro, como piedra de arroyo
que corre y con violencia
desquita los males del agua

así
constantemente trato de coser
lo que me queda de vida
y estoy vacío de todo

sueño
con un yo valiente y mejorado
que no tema batallar
que no tema a los dioses
que no tema a los gigantes

un yo que sí huela
a inciensos de rey

44 / Yannielle Enrique
...
el viento
ya no sopla
de este lado del monte
un delirio con sabor a asnas
se me ha metido a la cabeza
sin detenerse a preguntar
mis tristezas o mis vinos

así
constantemente siento
que me han arrebatado
la vida tranquila que pude tener

sueño
con algún día llegar a ser
la persona que todos querían
sobrio
apuesto
alto
audaz
cuerdo
hábil
alegre
de voz amable
con olor a rey

la risa de las bestias / 45


...
el viento
ya no sopla
de este lado del tapiz
en mi historia
siempre será más fácil
hablar de aquellos que son
conforme al corazón de Elohim

así
constantemente
pregunto
¿qué hice mal?

sueño
y tengo pesadillas
sabiendo que hay moscas
en mis inciensos de rey

46 / Yannielle Enrique
segundo suplicio
(antes del arpa)

(1 Samuel 18: 10-11)

queda
ese olor
que solo dejan los vidrios rotos
queda ese extraño ruido
de mis párpados
cuando cierran
cual avellana
que tira y retira contra suelo
el ave que desmaya de hambre

la risa de las bestias / 47


queda
ese frío
eternamente húmedo
que se almacena en los metales
queda un vacío desconocido
entre mis dedos
cual curva
que se forma en los cuellos
de las garzas cuando vuelan

queda
un detrito
insistentemente cálido
en el espacio de mis uñas
queda un olor cadáver
en los colores que sueño
cual valle de hombres
muertos por el ángel

48 / Yannielle Enrique
queda
una esperanza
pálida y soez
en la que a veces pienso
queda el chillido tímido
de un niño
cual lauro de voz que dice
“larga vida al rey”

queda
una lanza
bañada en la sangre
de los árboles frescos
queda una mano zurda
en pie de cañón
como la última vez
que escuché su nombre

pienso
que me queda nada
veo un niño que toca arpa
me acuerdo que Elohim
ya no está conmigo...

la risa de las bestias / 49


colección: elocuencia de escultores
para cuando esté solo
(un ahora en Galatea)

reconozco
que no siempre
me he sentido amado
no siempre
he encontrado mi nombre
en la caja de hierro
donde guardo adjetivos
recogidos del viento

reconozco
que no siempre
he tenido en sitio mis fibras
no siempre
me ha gustado
aquello que refleja el agua
cuando paso
y asomo mis ojos
al quieto portal
de las olas

la risa de las bestias / 53


reconozco
el crujiente tronar
de un dolor tan pegado
a lo interno
distingo muy bien el gris
que siempre está escondido
en la sencillez del día

mi Galatea...

conozco
el incienso empolvado
recogido en tu cabello
el ángulo curvo en tus orejas
el espacio siempre vacío de tus ojos
tu nariz tímida
el número perfecto de anillas
carnosas en tus labios
las rutas invisibles en tu cuello
el quieto latido que solo se
produce con el tiempo
el callado frío de tus pechos
de gacela

54 / Yannielle Enrique
el delicado juego de cisnes
en tu mano izquierda
la armonía de argumentos
en tu mano derecha
la estrella inversa de tu ombligo
la fuente de vida en tus carolas
la luna tranquila de tu elipsis
la carrera perfecta en tus caderas
la descalza aventura de tus pies

en un ahora de tiempo
me siento sumergido
me siento ahogado de piedra

mi Galatea...

conozco
tu voz distante
las lenguas que se hablan en la tierra
el susurro que hablan las diosas
cuando se esconden en los peñascos
el tumulto de los silencios

la risa de las bestias / 55


martillados a cincel

reconozco
que no siempre
me he sentido amado
y entonces me abrazo
como sé que me contiene
en las formas de la noches
Galatea...

56 / Yannielle Enrique
para cuando oro por las rocas
(otro ahora en Galatea)

ya
las he puesto
una sobre otra
como se pintan los colores
(unos sobre otros)
o como se cantan las letras
las he puesto
una sobre otra
como se van las manos
sobre el pecho que duele
o como el ‘yo’ sobre mí

ya
he sido humano suficiente
como para sentirme vacío
he existido suficiente
como para imaginarme en otro

la risa de las bestias / 57


¡mis dioses!
¿no ha sido acaso
ofrenda suficiente
el dolor de mis manos?
¿no he congelado ya la sangre
y la he vertido en tinta blanca?
¿no he hecho ya polvo de los
inciensos?
el polvo mismo es mi incienso
y mi sangre
y mi dolor

¿qué manzana dorada o


qué flecha de plomo debe
nacer?
yo mismo soy manzana
y mi cincel es el plomo

¿qué agua de río habrá


que hacerle canto?
¿qué lágrima será de amanecer?
¿qué beso será la pócima?
Galatea es mi río

58 / Yannielle Enrique
es mi beso
es mi lágrima

¿qué sabio he de consultar?


¿acaso viene bien besar las rocas?

¡mis dioses!
la he besado
la he besado
justo cuando he puesto
roca sobre roca

la he besado
como el toro a Europa
como el cisne a Leda
como las sábanas besan la sombra

he puesto
roca sobre roca
como hicieron ustedes
los muros de Remo
como Marte en los arroyos

soy culpable…

la risa de las bestias / 59


he besado mis rocas
quizás más de una vez
quizás en el silencio

¡mis dioses!
la he besado
.
.
.
y he sentido que
me ha respondido

60 / Yannielle Enrique
para las máscaras
(otro ahora en Galatea)

cincelar
entre agravios
de mundo
es nadar
en mar blanco de cenizas
en mar de polvillo
(de esos que sudan las piedras)

-se ve-
se ve ese vacío en los ojos
que se logra solo con el tiempo
cada uno de los poros
cubiertos
cada una de las venas
tapadas
y aun así pueden beberse
lágrimas acumuladas de viento
lágrimas ocultas

la risa de las bestias / 61


hasta el más experto
de los escultores

para cincelar
entre rocas y cuidados
es fabricar un destino
ajeno de cuencas
ajeno de muertes

-se siente-
se siente un latido suave
al pegar el oído a la frente de la amada
allí también hay besos
anunciando su día
y besos en las manos
y besos también sobre labios

tras
el cincel de días
hay solo una nube escapada
de dioses
tras la máscara
está la amada
y
mi amada duerme

62 / Yannielle Enrique
para mis miedos
(otro ahora en Galatea)

temo
como temen las nueces
acaso llovizna sumisa
y temblorosa
temo como temen las truchas
acaso verbena entre las hiedras

no acostumbro
pensar en las siluetas de la sombra
o en las planicies
o en las cucharas

temo
las verdades contadas
la dysania y los conjuros

la risa de las bestias / 63


no acostumbro
pensar mal de mí mismo
pero temo
que cuando tu máscara
bese
mi máscara
serás de nuevo la piedra
a la que dí forma

y aunque no lo acostumbro
temo ser piedra de ti
ser piedra tú
ser piedra los dos

no acostumbro temer
pero cuando temo
temo como temen las nueces

64 / Yannielle Enrique
para los milagros
(último ahora en Galatea)

ya
se puede oír
el ruido que hacen
las piedras
cuando están en silencio
(a pesar de preguntar
nadie oye)

he perdido mis nortes


al sentir ese tímido espacio
de caricia
caricia que me hago
a mí mismo
al dormir con las piedras

la risa de las bestias / 65


ya
me convencí
que los dioses se han
dado cuenta de que existo
y me han decorado de sonidos
(pero a pesar de preguntar
nadie oye)

he llegado hasta este altar


pronunciando entre cejas
mis deleites más fieros
acaso plegaria infame
acaso respuesta indigna
también... me oro
a mí mismo
solo por si soy dios
y no lo sé

ya
vi la fibra delicada
que se va formando
en Galatea
dándole forma a mis caricias
y la oigo hablar con susurros
(pero a pesar de preguntar

66 / Yannielle Enrique
nadie oye)

he ido a pregonar
mi milagro
a las esquinas de Salamina
en Pafos
en Nicosia
en Troodos
en Mesaoria
dentro del Pitikias
y entre los dioses

ya
he gritado maravilla
aun dentro del cincel
pero
a pesar de ser rey
a pesar de cantar
a pesar de contarlo
este evangelio
son solo preguntas
(que nadie oye)

la risa de las bestias / 67


para mis retractos
(distanciando a Galatea)

no quise
verte siendo
honda y cóncava
desnuda en las lumbreras
haciendo acaso poco
ruido al caminar
entre mis cinceles

me pregunto
si habrá forma de des-orar
o des-pedir
como sacar a estrobos
el incienso ya tan pegado
en la pared

la risa de las bestias / 69


no quise
verte siendo hoja
aprendida a caer y cambiante
en colores
o siendo colmena y reina
pero sin obreros

los dioses
me han castigado
por todas mis lascivias
ahogándome en un puño
cual mariposa aprisionada
y consciente de sus
destinos

no quise
decírtelo tan claro
pero ese fue mi regalo:
tu muerte

solo quiero que ahora


sea yo la piedra
y puedas esculpirme
como hace siempre el hombre
en su memoria

70 / Yannielle Enrique
escúlpeme, suplicio mío
y
búscame siendo hombre
narciso y cobarde

no quise
verte más siendo
apagada a media luz
quedo solo
.
.
.
jamás
regresaremos a nuestras
rocas de siempre

la risa de las bestias / 71


colección: siendo sardanápalo
para las llamas

vivo
bajo un corrupto cielo
decorado a media luz
con una llamarada de sol
...pienso...
¿por qué no se queman las nubes?

también arde una llama


en mis ojos
como se deslumbra
la estrella bien brillada
en las sombras
arde un fuego tenue
en el callado espacio de mis manos
sin rebuscar algún dios
sin creerme más de ser yo
solo, una llama de naufragio
de quieta soledad en la vida

la risa de las bestias / 75


vivo
encondido entre piernas
como viven los paños menores
buscando apagar un fuego
que no crece
pero que tampoco apaga
...y vuelvo a pensar...
¿por qué no se queman las nubes?

también arde una llama


en mis pies
por querer caminar
sobre seno nuevo
arde un querer por desdeñar
la silueta
el sabor a labios
impregnado en las paredes
ensucia la fuente redentora
a veces y solo a veces
arde un fuego entre mis huesos
queriendo rehacerme
en fortunato humilde

76 / Yannielle Enrique
pero

vivo
rodeado de fuegos
que no siempre entiendo
intento solo descifrar:

¿por qué si les toca tan


de cerca el sol,
no se queman las nubes?

la risa de las bestias / 77


para la gran ciudad
sé ser pirámide
(que no es más)
que la forma afeminada
de un círculo
y sé ahogarme
como se ahogan
los charcos cuando llueve

soy la muralla
(que no es más)
que un cuerda blanda
como también lo es
la túnica de mi bailarina preferida

sé de excesos
(como esa especie de rayo)
de sol que cansa
y no cabe en los ojos
sé del espesor de las cenizas

la risa de las bestias / 79


que son igual de grandes
que los futuros de un rey
jamás he sido otro
(que no sepa ser yo)
jamás he sido amargo
jamás he sido virgen
jamás amé a mis padres
jamás Jonás tocó mi mano

soy la fiesta
(como esa fiesta de orgasmo)
que tienen las ardillas
o la fiestas que hacen
las semillas orando
bajo tierra

jamás he sido otro


(que no sepa ser yo)
soy la calle,
el trazo
la blanda espada
la horda
la flama
soy y sigo siendo
ese espacio de viento

80 / Yannielle Enrique
que queda entre los ladrillos

sé ser pirámide
aunque escogí ser
la madre de los templos
vertida a poca luz
sobre las esquinas
de la más grande ciudad

soy la muralla
y
soy Nínive

la risa de las bestias / 81


para el instante
la luz
(esa que es realmente linda)
me recuerda
que yo mismo
soy mi propio
dios

la risa de las bestias / 83


para mis olores vestidos
...visto
cansado de pieles
extrañas
ahogado en la fragancia
de río
que siempre queda
entre los dedos
creo ser virgen
(pero de amor)
aunque no hay monte
que no me sea conocido
ni carne en los labios
que no haya contado

...visto
cansando de vestir
seda siempre mustia
llaga siempre añeja
parezco lucir

la risa de las bestias / 85


los vinos muertos
de los pasados reyes
y perfumes viejos
de los acadios
no deja sin
sorprenderme
todos los olores del cuerpo
y soy perfumista
sentado a la merced
de las fragancias
dispuesto a usarlas
en mis vestidos
muerto de sed
por la sola búsqueda
del rastro

...visto
cansado del beso soberbio
entonces
acudo
al humo secreto
en labios comunes

86 / Yannielle Enrique
colección: hablando hermótimos
para cuando me arrepienta
logré
verme
vivo
pasando la faz
en derrame de agua
constante
vi mi interior
existiendo
con la maestría
que tiene el viento
para pasar por el río
sin ahogarse

logré
verme
pendiente
perpetuo de llanto
que a veces no se escucha
y

la risa de las bestias / 89


callado sobre melodías
viajé
al menos dos leguas
desde mi cuerpo hasta
otro espacio
que no conozco bien
(es un no espacio)

vi
otras lenguas y
otros quienes que las hablan
otro tipo de agua y
otros quienes que la beben
supe oír
los tres latidos enteros
del pecho
(uno que siempre hace
y dos que no se entienden)
mi boca
conoció el sabor
de un suspiro bien intencionado
y
aprendí el gusto de
la Omega

90 / Yannielle Enrique
logré
verme
vivo
pero aún no sé
si me
arrepiento

la risa de las bestias / 91


para navegar entre aguas
aprendí
que cuando
lato en otro cuerpo
nace un viaje
que apenas
le voy tomando gusto
es cuerda sobre cuerda
solo cuando cierro
mis párpados veo
un vacío
sin descripción
y pisada

hay esferas
(que creo, son planetas)
hay figuras
que jamás he visto

la risa de las bestias / 93


aprendí
ser Caronte
en dos aguas
siendo la barca
mis ojos viejos
me he ahogado
en cada uno de esos mundos
bebo agua cuando veo
bebo agua cuando vivo

¡¡
quiero
salir corriendo
de mi sueño
!!
(que no es mi sueño)
poner mis manos
sobre pecho y
como monje,
buscarme
buscar sin rutas
sin luces
sin velas
sin rezos

94 / Yannielle Enrique
entiendo ya
que puedo latir
en otro cuerpo
y
nacer en
un viaje
entiendo mi barco
y sus dos aguas

la risa de las bestias / 95


para mis jaulas
al menos
dos o tres fibras de mi cuerpo
me atan fuerte en cadena
cual bestia
indomable
impotente
de ir más allá
pero sin perderme
como siempre se pierden
las migajas
es quizás, mi deseo
más oscuro
aprender a correr en
los vacíos
saltar, soltar
esa es la gana palabra
que vive muy intensa
entre mis cielos

la risa de las bestias / 97


pero

quedo en vidrio
como viven atadas
las fieras

¡si tan fuerte


es esta soga de cuerpo lienzo
entonces también soy fiera!

fiera cobarde que busca


escaparse de una vez
de esta apenas esplendorosa
jaula que llaman cuerpo
sigo ya sin escaparme
de estas ganas de escaparme
y
ser en otro espacio
ser en otro cuerpo
aún no lo logro
(tampoco recuerdo
si ya lo logré)

98 / Yannielle Enrique
voy a resolverlo con
mis sueños
cuando duerma
soñaré que ya no
están mis fibras
y
podré entonces escapar
sin sentirme
cual bestia
indomable

la risa de las bestias / 99


para los sueños
sueño,
:
todos los mares son mejores
contigo
eres un Orión de campos
mástil de obrero audaz
y risa tierna
nado en ti, como viento
entre nubes tempranas
y aprendo tanto cuando
te abrazo
:
eres mi bestia más fina
me acurruco en ti
cual caracol de arena blanda
me siento entero en tu llanto
sumergido entre tus extraños
lagos de alcázar y bronce,
bañado en el incienso

la risa de las bestias / 101


de tus tan fragantes labias
:
ya te voy descubriendo
navegando
cual ave que parte por el campo
en busca del néctar más complejo
me he escapado de mis prisiones
para encontrarte en tu forma
tan mirácula
:

tus manos me saben a humo


ese humo sencillo que sale
de los témpanos
o el humo asustado
que brotan las golondrinas
en su invierno
mi cuerpo también sabe a humo
al humo de los días
al humo del cansancio
:
eres, quizás, el más sensato
entre sofistas
y abrazas la palabra sin dúplica

102 / Yannielle Enrique


eres el astro que todos contemplan
pero también la pequeña sombra
que forma la sal
vives en algún lugar dentro de mí
un lugar que la llama no toca
un lugar ni de dioses
:
eres Etón retumbante
también risa de niño
y tragedia
:
solo te llevo conmigo sin entenderte
como siempre llevan los hombres
el cauce de sus misterios
sin ruegos
sin ideas
sin arrepentimientos

hoy
aprendí, sueño mío
el valor final de arrepentirse:
encontrarte dos veces y
no haber podido lograr
que fueran tres...

la risa de las bestias / 103


para mis búsquedas I
desde hace mucho
me pregunto
quién le ha puesto
nombre a los pecados
quién pintó alguna vez
sin negros
quién le puso miedos
a la noche
busco
un nombre para cuando
piense neros
rasgo la superficie de mi mesa
pensando en cómo
puedo hablarle a los demás
de los oscuros
sin tener que sugerir
cerrar los ojos
.
.

la risa de las bestias / 105


.
desde hace mucho
me pregunto
quién le decidió jaula
para que lo interior
no se vierta en la tierra
cual vasija última
o
quién le ordenó
ausencia de luz
a los sesos
a los párpados
a los labios
a las cuencas
a las cuevas
al oído
a los báculos
a las piedras
al dolor
.
.
.

106 / Yannielle Enrique


busco
un nombre para cuando
piense sinsabor
me canso de rozar
levemente mis dedos
sobre la coronilla
con tal de suavizar
una idea
como sabemos los moros
hacerle a las hembras
y a las flores
y a las flautas
y a las jabalinas

quizás con esa idea


logre explicar por qué
hace falta luz
para la sombra
si siempre sombra hay
(aun en la frente de los niños)

la risa de las bestias / 107


desde hace mucho
me pregunto cosas
me pregunto quién
me dijo que hiciera
pensamiento
si siempre mejor viven
aquellos que no lo hacen
busco
un nombre para
cuando deje de soñar

108 / Yannielle Enrique


para mis búsquedas II
.
.
.
.
últimamente
me pregunto
si se podrá besar una línea
o si puede llegarse a la fibra
de un punto dibujado

¿ quién le puso nombre


a las figuras
con tal de separar
las pirámides de los círculos

quién inventó la ilusión


de los números
que al final solo existen
en la mente de los hombres ?

la risa de las bestias / 109


cuando junto mis dedos
y
medito en estas cosas
danzan entre ellos
(los pulgares)
rebobinando uno al eje del otro
como queriendo marcar
las coordenadas que sabrán
los dioses qué destino

últimamente
me pregunto
para qué hago falta
en este mundo
si ya hay artesanos
filósofos
sofistas
maestros
pintores
amantes
poetas
abejas
auroras
iracundos

110 / Yannielle Enrique


espadas
diademas
búhos
coliseos
esfinges
y tiranos

medito en estas cosas

así como se desprende


la carne suavizada por el agua
creo, se desprende mi verdad,
de la ignorancia
porque

últimamente
me hecho muy crítico
pero no de los demás
sino de mí
de este ser con quien
he vivido tanto y aún
no entiendo
ni le sumo
ni le ofendo
ni le pienso
ni le adelanto

la risa de las bestias / 111


*pensar hacia adentro
es tan fácil
que quizás por eso
los hombres no lo han hecho
*pensar hacia adentro
es tan difícil
que quizás por eso
los hombres nunca lo harán

últimamente
se me va el tiempo...
perdiéndolo
en descifrar
si las cosas son buenas
porque alguien las dice
o
si alguien las dice porque
son buenas

112 / Yannielle Enrique


va la mente
no me arrepiento
de meditar demasiado
en estas cosas
.
.
.
.

la risa de las bestias / 113


colección: cantos ciparisos
para comenzar los cantos
te miro los ojos
con la idea
de no revelarte
mi verdadera intención
y
se me confunde tu
soplo con el viento

te veo apagar
con martirio
mientras encomiendas
tu espíritu en manos
de no sabemos quién

te beso a despedidas
la piel de mieles
no pudiendo entender
la lágrima de los árboles
(quiero imitarlos)

la risa de las bestias / 117


te miro los ojos
mientras la sábana blanca
se despide sin prisa
la sal de los párpados
se ha secado tanto

en ese último vientre


te miro los ojos
y con mis oídos
contemplo el resoplo
(atento latir y relatir)
con las mismas ansias
que el filo de las lanzas

te veo apagar
y
con martirio
se me escapan las ganas
de vivir siendo hombre

me imagino siendo árbol


y
desde mis copas
mirarte los ojos

118 / Yannielle Enrique


para entonar
aún
no he podido aprenderme
el nombre con que los hortelanos
llaman los árboles
aunque tampoco
soy diestro identificando flores
pero sé catar
la fragancia de una mano
el despeje de unos ojos
la gota de unos labios

he muerto
demasiadas veces
y
mi respirar se hace lento
con cada punzada jabalina
que llevo atascada
en mis costillas
raspando el interior

la risa de las bestias / 119


de mis huestes
de mis carnes
de mis castas

aún
mis palabras
las escupo por sílaba
y
las frases se me hacen
mosaicos
con la tensión de una cuerda
mi lengua es una ciénaga
que apesta a muerte

he llorado
con ganas de quedarme
eternamente húmedo
rogando que la sal
logré hacer un océano
donde pueda también ir
y lanzarme al vacío
de unos brazos ninfos

120 / Yannielle Enrique


o esperar que una roca
se apiade de mí
reventando la poca gracia
que invita a vivir

envidio la quietud
de los árboles
(que no soy capaz de nombrar)
envidio las raíces
de los anacardios

dicen sembradores
que son capaz
de abrazar los muertos
y
cantar con lágrimas
tímidas
pero olorosas

la risa de las bestias / 121


Contenido
colección: fiestas a Dionisio.................................................................................................................. 11

para cuando comience el mundo........................................................................................................... 15

para sembrar (las vides)........................................................................................................................ 19

colección: crónica de nabucodonosores............................................................................................... 23

primera risa
(Daniel 4: 31-33)...............................................................................................................................................................25

segunda risa
(Daniel 4:5).........................................................................................................................................................................29

tercera risa
(Daniel 4:30)......................................................................................................................................................................33

última risa
(Daniel 4:1-2).....................................................................................................................................................................37

Colección: suplicio de saules................................................................................................................ 41

primer suplicio
(1ra Samuel 16:23)............................................................................................................................................................43

segundo suplicio
(antes del arpa)...................................................................................................................................................................47

Colección: elocuencia de escultores..................................................................................................... 51

para cuando esté solo


(un ahora en Galatea)........................................................................................................................................................53

para cuando oro por las rocas


(otro ahora en Galatea).....................................................................................................................................................57

para las máscaras


(otro ahora en Galatea).....................................................................................................................................................61

para mis miedos


(otro ahora en Galatea).....................................................................................................................................................63

para los milagros


(último ahora en Galatea)................................................................................................................................................65
para mis retractos
(distanciando a Galatea)...................................................................................................................................................69

colección: siendo sardanápalo.............................................................................................................. 73

para las llamas........................................................................................................................................ 75

para la gran ciudad................................................................................................................................. 79

para el instante....................................................................................................................................... 83

para mis olores vestidos........................................................................................................................ 85

colección: hablando hermótimos......................................................................................................... 87

para cuando me arrepienta.................................................................................................................... 89

para navegar entre aguas........................................................................................................................ 93

para mis jaulas....................................................................................................................................... 97

para los sueños ...................................................................................................................................... 101

para mis búsquedas I............................................................................................................................. 105

para mis búsquedas II............................................................................................................................ 109

colección: cantos ciparisos.................................................................................................................... 115

para comenzar los cantos...................................................................................................................... 117

para entonar........................................................................................................................................... 119


la risa de las bestias, diseño gráfico indeleble
editores, en el mes de enero de 2022.

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