0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas28 páginas

Grupos

Este documento describe los grupos sanguíneos y su importancia clínica. Explica los sistemas ABO y Rh, así como la importancia de la compatibilidad de grupos sanguíneos para las transfusiones. También resume la historia del descubrimiento de los grupos sanguíneos por Landsteiner y cómo revolucionó las transfusiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas28 páginas

Grupos

Este documento describe los grupos sanguíneos y su importancia clínica. Explica los sistemas ABO y Rh, así como la importancia de la compatibilidad de grupos sanguíneos para las transfusiones. También resume la historia del descubrimiento de los grupos sanguíneos por Landsteiner y cómo revolucionó las transfusiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad de Ciencias Médicas de la Habana

“Facultad de Tecnología de la Salud”

Licenciatura: Bionálisis Clínico

“Grupos sanguíneos. Su importancia clínica.”

Autoras:
Est. Lairis de Jesús López Reyes.

Grupo: BAC-31

Tutor:
Lic. Mirta González Guldriz
Profesora Asistente de Fatesa

Cerro, La Habana

Curso escolar 2020_2021

"Año 62 de la Revolución"
Resumen

En esta revisión bibliográfica se hizo referencia a un tema de mucha


importancia para la carrera de Bioanálisis Clínico, se habló precisamente de los
grupos sanguíneos. En primer lugar se ofreció una introducción en donde se
resaltaron aspectos de interés relacionados con dicho asunto, pero sin mucha
profundidad, para que el lector tenga una pequeña noción de lo que trató el
proyecto. Se intentó ser muy preciso en el tema a desarrollar, utilizando un
lenguaje entendible, pero no por eso con menos carácter científico, y
resaltando algunos aspectos que debido a su importancia no pudieron ser
obviados. Para realizar esta revisión bibliográfica se consultaron alrededor de
26 fuentes bibliográficas, las cuales fueron analizadas con mucho cuidado,
respeto y seriedad por parte de este grupo de autoras, y de cada una de ellas
se escogieron los datos de mayor interés. Caracterizar los diferentes grupos
sanguíneos teniendo en cuenta su importancia clínica.

Palabras claves:

Grupo, sangre, grupo sanguíneo, sistema, antígeno


Introducción

El análisis de la composición y propiedades de una muestra, en este caso la


sangre, es una de las primeras investigaciones que se indican al iniciar el
estudio de un paciente, y es que sin duda, numerosas entidades se acompañan
de modificaciones de los elementos que la constituyen, lo que repercute en sus
propiedades.(1)

A continuación se hablará de algunas de las principales características de la


sangre, debido a su complejidad e vital importancia como tejido del organismo
humano.

La sangre es una variedad de tejido conectivo que circula continuamente por el


interior del sistema cardiovascular, garantizando la vida de las células de todo
el organismo.

Está constituida por elementos formes o figurados, suspendidos en un líquido


transparente, de color amarillo pálido, denominado plasma sanguíneo, el cual
contiene múltiples proteínas, sustancias químicas, factores de coagulación y
numerosos compuestos metabólicos. Los elementos formes son una mezcla
de glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes), glóbulos blancos (leucocitos) y
plaquetas.

Este tejido es de vital importancia debido a las diversas funciones que posee,
entre las cuales se encuentran la función respiratoria, que es el transporte de
oxígeno desde los pulmones a los otros tejidos y del dióxido de carbono desde
los tejidos hacia los pulmones; función nutritiva, ya que transporta a todas las
células los productos absorbidos; función excretora, llevando los residuos
metabólicos desde las células hasta los órganos eliminadores y función de
defensa contra elementos agresores ajenos, la cual es permitida
específicamente por los leucocitos junto con otras moléculas.(2)

Cuando se intentaron las primeras transfusiones de sangre de una persona a


otra, estas solo resultaron satisfactorias en algunos casos. A menudo se
producía aglutinación y hemólisis (destrucción de eritrocitos) inmediata o tardía,
con las típicas reacciones transfusionales que con frecuencia causaban la
muerte.
Pronto se descubrió que las personas suelen tener propiedades antigénicas e
inmunitarias distintas, de modo que los anticuerpos del plasma de una sangre
reaccionan con los antígenos de la superficie de los glóbulos rojos de otra
sangre. (3)

Se ha identificado que estos antígenos se encuentran en combinaciones


características, lo cual ha determinado la clasificación de la sangre en
diferentes grupos sanguíneos. De acuerdo con este criterio existen al menos 24
grupos sanguíneos, de los cuales, debido a su importancia en las reacciones
de incompatibilidad, se analizarán las 2 categorías principales, ellos son los
grupos asociados al sistema de antígenos A-B-O y el grupo asociado al
antígeno D o factor Rh.

El primer sistema de antígenos de los grupos sanguíneos con gran importancia


en la medicina transfusional, fue el llamado ABO, asociado a los antígenos A y
B, los cuales se heredan como dominantes mendelianos.

El sistema de grupos sanguíneos Rh ocupa el segundo lugar por orden de


importancia en las pruebas previas a la transfusión, estos antígenos se
encuentran en una membrana eritrocitaria, el antígeno D confiere la positividad
Rh. (4)

Las personas tienen diferentes formas, tamaños y grupos sanguíneos. La


inmensa mayoría de los grupos sanguíneos entran dentro de los grupos ABO
principales. Sin embargo, para un pequeño porcentaje de la población,
encontrar a alguien con el mismo grupo sanguíneo puede ser como encontrar
una aguja en un pajar.

A la hora de administrar una transfusión de sangre se necesita respetar unas


reglas de compatibilidad sanguínea, ya que dependiendo del grupo de cada
persona, ésta puede recibir transfusiones de un determinado grupo o no.

Este tema tiene sus antecedentes históricos provenientes de hace ya algún


tiempo, y es que cerca de tres siglos después de que se explicara la circulación
de la sangre, el inmunólogo austríaco Karl Landsteiner se dio cuenta de que no
toda la sangre era igual. Landsteiner, que aprendió patología realizando más
de cuatro mil autopsias durante los diez años que estuvo en el Instituto
Patológico de Viena, descubrió en 1900 que la sangre extraída de una persona
a menudo se aglutinaba o coagulaba cuando se mezclaba con las células
sanguíneas de otra. Al año siguiente, demostró que la coagulación era causada
por los distintos anticuerpos contenidos en la sangre. Estos eran característicos
de los diferentes grupos sanguíneos, que Landsteiner denominó A, B y O (más
tarde añadió el AB).

Su hallazgo rescató a la cirugía de la barbarie de las extracciones de sangre al


azar, seguida a veces de letales transfusiones. Los cirujanos utilizaban sangre
de todo tipo (de animales, e incluso leche) para las transfusiones, sin saber si
las intervenciones salvarían o matarían al paciente, como es de suponer, las
muertes eran incontables.

Unos cuarenta años después, Landsteiner identificó el factor Rhesus en la


sangre humana (antes hallado en el mono Rhesus), un avance que permitió a
la medicina moderna buscar nuevos caminos para evitar la muerte de los
embriones afectados por la falta del factor RH de sus madres.

El descubrimiento de Landsteiner tuvo poco eco hasta la Primera Guerra


Mundial, cuando la carnicería general que se cernía sobre Europa creó una
desesperada necesidad de sangre. Los masivos manejos de sangre de los
años de la guerra se realizaron siguiendo el esquema de grupos sanguíneos
que él confeccionó, abriendo así el camino a los modernos bancos de sangre.
(5)

Como las células dentro de los huesos producen sangre constantemente, el


organismo típicamente puede reponer la sangre que se escapa a través de una
herida pequeña. Pero cuando se pierde mucha sangre a través de heridas
grandes, ésta debe reponerse por medio de una transfusión de sangre (sangre
donada por otras personas).

Para poder realizar una transfusión de sangre, es necesario que los grupos
sanguíneos del donante y el receptor sean compatibles. Las personas del
grupo sanguíneo O- se denominan donantes universales, porque pueden donar
sangre a cualquiera, pero sólo pueden recibir transfusiones de otras personas
del grupo sanguíneo O-.
Diferentes grupos étnicos y raciales tienen diferentes frecuencias de los grupos
sanguíneos principales en sus poblaciones. Por ejemplo, cerca del 45% de los
caucásicos son del tipo O, pero el 57% de los hispanos y el 51% de
afroamericanos son del grupo O.

Este grupo tiene una alta demanda en hospitales y el suministro es insuficiente,


tanto porque es el grupo más común como porque el grupo O negativo en
particular es el grupo universal que se necesita para transfusiones de urgencia.
Por tanto las poblaciones minoritarias y diversas tienen un papel importante en
proporcionar suficiente sangre para la necesidad constante.

En la actualidad, los genes relacionados con la variación genética de los


distintos grupos sanguíneos, ha permitido conocer su ubicación en los
cromosomas humanos, así como relacionar, diagnosticar y tratar un variado
número de enfermedades con el empleo terapéutico de la sangre y sus
componentes, lo que sin duda alguna ha traído innumerables beneficios para
las vidas humanas en escala mundial. (6)

Los antígenos hemáticos se encuentran en la membrana de los glóbulos rojos.


Estos antígenos pueden identificarse como tales por medio de anticuerpos
específicos. Algunos también se encuentran en las células de diferentes tejidos
o distribuidos en los líquidos corporales, la leche, la saliva, la orina. La
producción de los antígenos se encuentra regulada por factores hereditarios.

Se han detectado más de 600 antígenos sobre la membrana eritrocitaria, para


su identificación se han englobado en sistemas, series y colecciones.
Actualmente, se conocen 26 sistemas de grupos sanguíneos eritrocitarios, se
ha logrado identificar su ubicación cromosómica para la mayor parte de ellos.
También se conoce su estructura bioquímica y algunas de sus funciones.

En la actualidad para garantizar el éxito de la transfusión de los componentes


de la sangre con el mínimo riesgo de inmunización, es necesario efectuar la
caracterización fenotípica y genotípica del posible donante que permite
identificar la posible presencia de anticuerpos irregulares en el suero o plasma,
(7)
tanto del paciente, como del componente por transfundir.
El estudio de los grupos sanguíneos tiene particular interés entre los
investigadores de múltiples disciplinas, y sus aplicaciones encuentran un
amplio campo de aplicación en la biología y en la práctica médica, lo cual ha
seguido evolucionando con el pasar de los años debido al desarrollo tan veloz
que sigue teniendo la ciencia.

El Bioanálisis Clínico, cuyo objetivo es el análisis químico y bacteriológico de


los humores, secreciones y tejidos del organismo (entre los que se encuentra la
sangre), en relación con la parte práctica de la medicina, estará estrechamente
vinculado con este tema, ya que los profesionales de dicha área, se
desarrollarán en distintas disciplinas para las cuales es necesario tener un alto
grado de conocimiento, dominio y preparación, así como también un elevado
nivel de responsabilidades. (8)

El conocimiento de los grupos sanguíneos, como ya se mencionó


anteriormente, es de vital importancia en diversas disciplinas, entre las cuales
encontramos la hemoterapia, la ginecología/obstetricia, la antropología,
etcétera, más adelante se dará más profundización a este tema.

A pesar de que la sangre cumple las mismas funciones en todos los individuos,
no es idéntica en todos. Existen diferentes “tipos” de sangre. Esta característica
es genética, es decir, nacemos con una sangre que pertenece a determinado
grupo. Por lo tanto, nuestro organismo acepta sólo la sangre del mismo grupo
(la sangre compatible) y rechaza la de los otros grupos, con reacciones que
pueden llegar a ser muy graves.

También tiene un alto grado de valor en Medicina Transfusional, ya que la


utilidad de las transfusiones de sangre como medio terapéutico para salvar
vidas es indiscutible no solo en Cuba, sino en todos los países del mundo. La
seguridad de muchas intervenciones quirúrgicas se vería afectada si
careciéramos del apoyo de un servicio de transfusiones, si esto ocurriera, los
desastres y las muertes serían muchísimo más frecuente. (9)

Con los avances tecnológicos y científicos del mundo actual, continúan las
investigaciones médicas para seguir dándole respuestas a miles de preguntas
que se generan a diario, encontrar curas a diversas enfermedades que
acechan a la humanidad, indagar en muchos campos que hasta hace unos
años atrás era prácticamente imposible, etcétera.

La sangre ha resultado de gran interés, ya que mediante su estudio se obtienen


datos cuantitativos y cualitativos que les son de gran utilidad al profesional de
la salud, exclusivamente en este caso, el estudio de los grupos sanguíneos,
tiene gran alcance, no solo a nivel nacional, sino también en el ámbito
internacional, todo gracias a la importancia de su correcta aplicación a la hora
de realizar transfusiones, ver probabilidades de heredar enfermedades de una
generación a otra o simplemente ver su distribución en un área país o
continente determinado.

Un dato curioso, es una pregunta muy frecuente que se hacen muchos


diariamente, y es acerca de las consecuencias que pudiera ocasionar que dos
personas con grupos sanguíneos similares tengan hijos, esto no trae problema
alguno, el dilema se presenta cuando la madre es Rh (-) y el padre Rh (+), ya
que se puede desarrollar una enfermedad de incompatibilidad entre la madre y
el hijo. Este es solo un ejemplo de la importancia que posee el conocimiento de
dicho asunto, y en el cual se profundizará más adelante. (10)

Las incompatibilidades sanguíneas al transfundir una sangre, son altamente


riesgosas, por lo cual, es necesario saber a ciencia cierta cuál es el grupo
sanguíneo específico de una persona.

Con el fin de procurar la máxima seguridad en las transfusiones a todas las


bolsas de sangre obtenidas de los donantes que han superado el interrogatorio
y el examen físico se le realizan las siguientes pruebas obligatorias:

La formación de profesionales de la salud tanto para Cuba como para el


mundo, es de vital importancia, ya que este personal, tiene que estar preparado
correctamente para de esa forma tener un dominio adecuado de la ciencia y la
técnica, además de poseer una elevada moral profesional y social, que le
permitirá identificar sus deberes con el individuo y con la sociedad en conjunto
y de una manera complementaria, así como la prevención, el diagnóstico, el
seguimiento y tratamiento de enfermedades transmisibles o no transmisibles.
Sin la correcta preparación de estos profesionales, miles de vidas estarían en
riesgo, y, sin duda alguna, los errores y desastres que observaríamos a diario,
serían altamente catastróficos, inclusive, se observarían un sin número de
muertes todos los días.

Los profesionales de la salud deben de tener en cuentas todos los riesgos


presentes a la hora de realizar un trabajo o análisis, ya sea de transfusión o
simplemente extracción dependerá de la relación del profesional con el
paciente una confiable operación y un trabajo de alta calidad.

Para finalizar, lo que se pretende con los datos expuestos, es ofrecer


información acerca de la gran importancia que tiene el conocimiento y
profundización en el estudio de la sangre, específicamente de los grupos
sanguíneos, no solo para estudiantes que aspiran a ser futuros profesionales
de la salud, sino para todo aquel que esté interesado en acercarse más a este
tema, que lo ideal sería que estuviera al alcance de todos y que conozcan lo
vital que es para el hombre actual y para la procreación de vidas futuras el
cuidado y control de la salud a partir de los grupos sanguíneos.

El objetivo es caracterizar los diferentes grupos sanguíneos teniendo en cuenta


su importancia clínica.
Desarrollo
El tema en cuestión surge como una necesidad concebida como parte de la
integración de las ciencias a nivel mundial, pues se habla del complejo, pero
íntegro cuerpo humano que ha sido la base de todo tipo de investigaciones
científicas, dando lugar a su estudio, y beneficiando el componente intelectual
de aquellos quienes lo consultan. Se habla entonces de los primeros indicios
de una revisión bibliográfica dedicada a generar conocimiento sobre los
diferentes grupos sanguíneos y su vital importancia.

Se habla de vida pero no podemos abarcar un criterio así sin cuerpo, se


conoce a plenitud todo tipo de molestias, traumatismos, enfermedades y curas
tan solo con investigar un poco la parte que nos interesa, pero olvidamos que el
cuerpo humano es el sistema más diverso que existe y a pesar de ello funciona
como un inmenso todo y es en este caso donde se va de lo macroscópico a lo
microscópico.

Se comienza sabiendo sobre los principales componentes que conforman


nuestro organismo, entre ellos huesos, músculos, tendones, y otros muchos,
pero algunas veces se olvida la vital importancia de un tejido muy singular el
cual nos puede revelar toda la información que necesitemos a grandes rasgos,
se habla entonces de la sangre.(11)

La sangre es un componente muy importante de nuestro cuerpo y está formado


por una parte líquida y una sólida. La parte líquida es el plasma y está
compuesta por agua, sales y proteínas. La parte sólida contiene glóbulos rojos,
glóbulos blancos y plaquetas.

La sangre recorre nuestro cuerpo a través de la red de vasos sanguíneos y se


encarga de transportar oxígeno desde los pulmones a los tejidos y dióxido de
carbono de los tejidos hacia los pulmones a través de los glóbulos rojos. Los
glóbulos blancos se encargan de combatir contra infecciones, es decir, forma
parte del sistema inmunitario. Por último, están las plaquetas, cuya función es
la de la coagulación de la sangre cuando se produce una corte o herida. Todas
estas células sanguíneas son producidas en la médula ósea.

La sangre también tiene otras funciones como el transporte de nutrientes del


sistema digestivo hacia las células, la recogida de sustancias de desecho de
éstas y eliminarlas por los órganos excretores y la regulación de la temperatura
corporal. (12)

Se tiene aproximadamente de 4,5 a 6 litros de sangre, dependiendo de edad,


peso y sexo, y supone un 7% del peso corporal. Pero ¿qué pasaría si
perdiésemos grandes cantidades de sangre?

Hace mucho tiempo se llegó a la conclusión de que cuando una persona perdía
una gran cantidad de sangre (por enfermedad o herida), ésta se podría reponer
mediante una transfusión. Durante el siglo XVI se realizaron las primeras
transfusiones de sangre entre animales y años más tarde, se ejecutaron
transfusiones entre animales y humanos. Estas últimas dieron resultados
fatales, por lo que se prohibió esta práctica durante muchos años. Después de
un tiempo, en el siglo XIX, se empezaron a realizar otra vez transfusiones de
sangre, esta vez entre humanos. No obstante, unas tenían éxito y otras no, y
no se entendía por qué había sangres incompatibles. Hasta que en el 1901,
Karl Landsteiner descubrió la existencia de diferentes tipos de hematíes,
trabajo por el cual recibiría el premio Nobel años más tarde. Así que al fin se
pudo comprender la compatibilidad entre grupos sanguíneos.

La clasificación de los tipos de sangre se basa en la presencia o ausencia de


antígenos en la superficie del glóbulo rojo, los cuales pueden ser proteínas o
azúcares. Los antígenos tienen diversas funciones: transporte de proteínas y
moléculas dentro y fuera del glóbulo rojo, mantenimiento de su estructura y
participación en reacciones químicas.

Las membranas de las células del organismo humano incluyendo los eritrocitos
están formadas por varias capas de moléculas lipídicas, proteicas, y
carbohidratos distribuidos en tal forma que permiten una separación entre el
medio intracelular y el medio extracelular. Los carbohidratos se encuentran
formando oligosacáridos y polisacáridos que en su mayor parte están ligados a
lípidos y proteínas. Muchas de estas sustancias, es decir, glicolípidos y
glicoproteínas tienen capacidad antigénica y constituyen los llamados grupos
sanguíneos. Se cree también que algunos grupos sanguíneos son proteínas
puras pero es posible que dichas sustancias solo sean las portadoras de los
determinantes antigénicos y que siempre necesiten de lípidos o carbohidratos
para efectuar como antígenos completos. Estos antígenos de la membrana
están determinados genéticamente. Los genes que controlan la estructura de
un antígeno en particular, ocupan un lugar correspondiente en un par de
cromosomas homólogos, en esta forma para todos los genes que se
encuentran en cromosomas autosómicos un individuo puede ser homocigoto o
heterocigoto. El único grupo sanguíneo que no es autosómico es el sistema XG
cuyos genes están en el cromosoma X. Estos antígenos pueden formar parte
de la membrana del glóbulo rojo como ser el antígeno Rh que es una
lipoproteina o estar adherido a la superficie de los glóbulos rojos, como los
antígenos ABO que químicamente son lipopolisacáridos.

Algunos antígenos sanguíneos (Ej. ABO) están presentes en la mayoría de los


tejidos y líquidos corporales y otros como el Rh, K, etcétera, limitados y
formando parte de las membranas de los glóbulos rojos. La frecuencia con que
ocurren los grupos sanguíneos en poblaciones es variable. Algunos se
encuentran casi universalmente ("Antígenos públicos"). Además existen
antígenos propios de los leucocitos y plaquetas pero estos generalmente no se
consideran en lo que se refiere comúnmente como pruebas pretransfusíonales.

El sistema ABO, descubierto por Karl Landsteiner, es la clasificación de los


grupos sanguíneos más conocida. Es un ejemplo de alelos múltiples donde los
alelos A y B son los responsables de la formación de los antígenos de tipo A y
de tipo B respectivamente, mientras que el alelo O no produce ningún tipo. Su
presencia o ausencia determinan los 4 grupos que hay: Grupo A, Grupo B,
Grupo AB y Grupo O. (13)

Por lo tanto se asume el siguiente concepto: Un grupo sanguíneo es una


clasificación de la sangre de acuerdo con las características presentes o no en
la superficie de los glóbulos rojos y en el suero de la sangre. Las dos
clasificaciones más importante para describir grupos sanguíneos en humanos
son los antígenos (el sistema ABO) y el factor Rh.

Pongamos un ejemplo de cómo se producen las incompatibilidades entre


grupos. Como se ha mencionado anteriormente, en la superficie del glóbulo
rojo encontramos el correspondiente antígeno. Así que imaginemos a una
persona que tiene antígenos de tipo A. Si se le realiza una transfusión de
sangre con células de tipo B, su organismo las reconocerá como extrañas y se
fabricarán anticuerpos (en este caso Anti-B) que ataquen a las células de tipo B
y las destruyan. Esta respuesta inmune se produce ante la presencia de
componentes extraños para el cuerpo.(13)

La otra clasificación más conocida es la del Sistema Rh o antígeno D,


descubierto en 1940 por Karl Landsteiner y Alexander Wiener. También se
basa en la ausencia o presencia de un antígeno en la membrana del glóbulo
rojo. En el caso de que el antígeno se encuentre en la superficie del glóbulo
será Rh positivo y no tendrá anticuerpos contra este antígeno. En el caso
contrario, el Rh negativo se define por no tener el antígeno en las membranas
del glóbulo rojo, y en presencia del antígeno Rh+, fabricará anticuerpos que
combatan contra éste.

Existen también otras clasificaciones del grupo sanguíneo como por ejemplo
M, N, S, P o por nombre de aquellos que los descubrieron (Kell, Duffy,
Lutheran, Lewis).

Los grupos sanguíneos son hereditarios y siguen un patrón de herencia


mendeliana. El gen ABO es trialélico, es decir, tiene 3 tipos de alelos: alelo A, B
y O. Los alelos A y B dominan por igual (codominantes), mientras que el alelo
O es recesivo. La combinación entre estos alelos da lugar a los distintos grupos
sanguíneos.

Ahí va otro ejemplo: el grupo sanguíneo de un padre es B y el de una madre A,


mientras que un hijo tiene el grupo AB y el otro el grupo O. Los genotipos de
los padres podrían ser BB o BO y AA o AO respectivamente. El hecho de que
uno de los descendientes sea O da la pista de que los dos progenitores sean
BO y AO. Así que el cruce correcto para que coincida con el grupo de los
descendientes sería el siguiente:

De un cruce BO por AO pueden obtenerse 4 genotipos posibles con sus


correspondientes fenotipos. En este caso, los hijos son AB y O, pero podrían
haber recibido cualquiera de las combinaciones de genotipos posibles.
El sistema Rh sigue el mismo patrón de herencia, pero en este caso sólo hay
dos tipos de alelo en el gen RHD: alelo Rh+ y Rh-. El Rh+ domina sobre el
alelo Rh-, por lo que este es recesivo. (14)

Curioso:

La frecuencia de los grupos sanguíneos varía dependiendo de la región


en la que nos encontremos (consultar anexo no.1).

A continuación se hará referencia con más profundidad a las dos categorías


principales de grupos sanguíneos, es decir, los asociados al sistema de
antígenos A-B-O y el grupo sanguíneo asociado al antígeno D o factor Rh.

Los glóbulos rojos de cada persona aunque, muy similares, presentan


características que los diferencian de los de otra persona. Algunas de estas
características están relacionadas con la composición de la envoltura o
membrana de los eritrocitos. Esta composición diversa hace que podamos
diferenciar unos eritrocitos de otro por su grupo sanguíneo. Existe una amplia
variedad de grupos pero por su importancia en transfusión los más importante
se consideran los sistemas ABO y Rh.

El grupo sanguíneo ABO es importante porque prácticamente todas las


personas producen anticuerpos contra el antígeno del hidrato de carbono ABH
del que carecen. Los anticuerpos anti-A y anti-B que aparecen de forma natural
se denominan aglutininas; de este modo las personas del grupo A producen
anti-B, mientras que las personas del grupo B producen anti-A. Los individuos
del grupo AB no forman ninguna clase de isoaglutininas, mientras que los del
grupo O producen ambas clases, anti-A y anti-B (como se muestra en el
anexo.2).

Por este motivo, las personas del grupo AB son "receptores universales", ya
que no tienen ningún anticuerpo contra el fenotipo ABO, mientras que las
personas del grupo O pueden donar su sangre prácticamente a cualquier
receptor, porque sus eritrocitos no son reconocidos por ninguna de las
aglutininas del sistema ABO y son llamados "donantes universales".
Los antígenos A y B son oligosacáridos complejos, la presencia o ausencia de
estos antígenos en la superficie de los eritrocitos está determinada por las
modificaciones estructurales que puede sufrir el antígeno H en cada individuo.

Los principales grupos sanguíneos del sistema ABO son: A, B, AB Y O. Estos


antígenos o aglutinógenos pueden estar presentes por separados, juntos o
ausentes (ver anexo no.3).

Las combinaciones posibles de genes son OO, OA, AA, BB y AB. Estas
combinaciones de genes se conocen como genotipos y cada persona tiene una
de ellas. (15)

Ahora se hará referencia al sistema Rh:

El sistema de grupos sanguíneos Rh ocupa el segundo lugar por orden de


importancia en las pruebas previas a la transfusión. Los antígenos Rh se
encuentran en una proteína de membrana eritrocitaria de 30-32 kDa, que no
está glucosilada y carece de función definida. Aunque se han descrito más de
40 antígenos distintos en el sistema Rh, existen 5 determinaciones que
presentan la inmensa mayoría de los fenotipos. El antígeno D confiere la
"positividad" Rh y presenta mayor poder antigénico, mientras que las personas
que carecen del antígeno D son Rh-negativas.

Existen reacciones transfusionales referentes al sistema Rh como son la


exposición mediante transfusión sanguínea y la enfermedad hemolítica del
recién nacido, de las cuales se hablará a continuación.

Exposición mediante transfusión sanguínea:

Si una persona Rh negativa no se ha expuesto nunca antes a la sangre Rh


positiva, la transfusión de sangre Rh positiva en esta persona probablemente
no provocará una reacción inmediata, pero pueden aparecer anticuerpos anti-
Rh en cantidades suficientes durante las siguiente 2-4 semanas, como para
aglutinar las células transfundidas que aún están circulando por la sangre. En
transfusiones posteriores de sangre Rh positiva a la misma persona, que ya
está inmunizada frente al factor Rh, la reacción transfusional aumenta más y
puede ser inmediata y tan grave como una reacción transfusional causada por
un mal emparejamiento de la sangre respecto a los tipos A y B.
Enfermedad hemolítica del recién nacido:

Otra complicación por incompatibilidad se presenta cuando una madre Rh


negativa es portadora de un feto con sangre Rh positiva, esto sucede porque
pequeñas cantidades de sangre fetal penetran en la circulación materna al
momento del parto o durante cualquier momento del embarazo, como se
evidencia en situaciones de hemorragias materno-fetal, pero lo más probable
es cuando la placenta se separa de la pared del útero en el momento del
parto, desarrollándose importante título de anticuerpos o aglutininas anti-Rh
durante la gestación o en el periodo de posparto; así durante el siguiente
embarazo las aglutininas maternas desarrolladas por cualquier tipo de
sensibilización previa, atraviesan la placenta hacia el feto aglutinando la sangre
de este. Los anticuerpos pueden atacar y dañar además otras células del
organismo provocando diversas formas de enfermedad hemolítica del recién
nacido. Si la hemólisis en el feto es grave, este puede morir dentro del útero o
puede desarrollar anemia, ictericia grave (coloración amarilla en la piel del niño)
y edema (hidropesía fetal). El primer niño nace casi siempre normal pues, la
sensibilización de la madre y por ende la incompatibilidad, es mayor con
embarazos sucesivos siempre y cuando los fetos sean Rh positivos. Es muy
fácil prevenir la sensibilización desde el primer momento mediante la
administración de una dosis única de anticuerpos anti Rh en forma de globulina
inmunitaria Rh en el período posparto; esta inmunización activa no daña a la
madre y sí impide la formación activa de anticuerpos por la madre. En la
actualidad es posible la tipificación de la sangre fetal y conocer el Rh mediante
técnicas de amniocentesis o muestra de vellosidades cariónicas.

Las pruebas que se efectúan al posible receptor de una transfusión consisten


en la determinación del grupo sanguíneo y en la detección sistemática. El
grupo sanguíneo "directo" permite conocer el fenotipo ABO Y Rh del receptor y
se practica con antisueros que reaccionan con los antígenos A, B y D (ver
anexo no.4). El grupo sanguíneo "inverso" sirve para detectar las isoaglutininas
que existen en el suero del paciente y debe corresponderse con el fenotipo
ABO o grupo "directo".

Las pruebas de detección sistemática permiten conocer si existen anticuerpos


dirigidos contra otros antígenos de los eritrocitos.
Las pruebas cruzadas se realizan cuando existen muchas posibilidades de que
el paciente necesite una transfusión de concentrado de eritrocitos.

A pesar de múltiples pruebas, inspecciones y controles, a veces suceden


reacciones adversas en la transfusión de componentes sanguíneos;
afortunadamente, las reacciones más frecuentes no ponen en peligro la vida
del paciente, aunque las reacciones graves pueden manifestarse con síntomas
y signos severos. Algunas reacciones se pueden evitar o atenuar mediante
componentes sanguíneos manipulados (filtrados, lavados o irradiados). Cuando
se sospecha una reacción adversa, la transfusión debe interrumpirse y hay que
informar al banco de sangre para que la estudie.

También hay reacciones de tipo inmunitario como son las reacciones


transfusionales hemolíticas agudas, las postransfusionales hemolíticas y
serológicas tardías, las transfusionales febriles no hemolíticas, las alérgicas, la
anafiláctica y la púrpura transfusional pero se hará referencia únicamente a las
reacciones alérgicas.

Las reacciones con urticaria se deben a las proteínas de plasma transfundidas.


Las reacciones leves pueden tratarse de manera sintomática, deteniendo de
forma transitoria la transfusión y administrando antihistamínicos; una vez que
desaparecen los signos y síntomas se puede reanudar la transfusión. Cuando
el paciente tiene antecedentes de reacciones alérgicas a la transfusión, debe
tratarse antes con un antihistamínico; si se trata de pacientes
extraordinariamente sensibilizados, se pueden lavar las células sanguíneas
para eliminar el plasma restante.

Son muy atrayentes las posibles alternativas o las transfusiones sanguíneas


alogénicas para evitar las exposiciones de los donantes homólogos con
algunos riesgos inmunológicos e infecciosos, fundamentalmente el riesgo a la
infección por el VIH. La sangre autóloga constituye la mejor opción cuando se
prevé una transfusión, pero no obstante su rentabilidad económica

Ninguna transfusión tiene un riesgo cero; los errores de identificación de las


muestras y la contaminación bacteriana constituyen complicaciones potenciales
incluso en las situaciones de transfusión autóloga.
Algunas personas que han recibido transfusiones o las mujeres que han tenido
embarazos pueden presentar unos anticuerpos en la sangre contra los glóbulos
rojos de otras personas, estos anticuerpos irregulares no son peligrosos y no
impiden la donación.

Se realizan diferentes pruebas para investigar la posible presencia en la sangre


de los virus de la hepatitis B y C, el virus del SIDA o VIH y la bacteria de la
sífilis. Las bolsas de sangre con resultado positivo se eliminan y nunca llegan a
ser transfundidas. Continuamente se están introduciendo mejoras en las
pruebas para la detección de agentes infecciosos con el objeto de mejorar la
seguridad transfusional, no obstante en las primeros momentos de una
infección las pruebas serológicas pueden ser negativas, de ahí la importancia
de la fase de entrevista clínica. La introducción de técnicas de amplificación de
ácidos nucleicos ha contribuido a disminuir el periodo de riesgo aumentando en
gran medida la seguridad transfusional. Además en la actualidad, las unidades
de plaquetas y plasma son sometidas a procesos de inactivación de patógenos,
que eliminan posibles agentes de forma indiscriminada.

La determinación de los grupos sanguíneos posee una vital importancia en


varias disciplinas como la hemoterapia, la ginecología/obstetricia y la
antropología.

En hemoterapia se vuelve de gran necesidad estudiar al menos uno de estos


sistemas de grupos sanguíneos para de esa manera poder garantizar el éxito
de las transfusiones.

Como ya se citó anteriormente, en ginecología/obstetricia es posible


diagnosticar la enfermedad hemolítica del recién nacido con el conocimiento de
los grupos sanguíneos.

En antropología se pueden estudiar las diversas poblaciones a través del


análisis de la distribución poblacional de los diversos antígenos, determinando
(16)
así, su predominancia en cada etnia, ofreciendo datos de gran interés.

Según algunas fuentes bibliográficas, hasta la actualidad se han distinguido 24


grupos sanguíneos, otras dicen que 26, e incluso existen algunas que dicen
que hasta 30, pudiera parecer un dato contradictorio pero la realidad es que se
basan en diferentes criterios para ofrecer las diferentes clasificaciones de los
grupos sanguíneos.

A pesar de estas diferencias, todas coinciden en que las principales


clasificaciones de estos grupos son los asociados al sistema de antígenos A-B-
O y al antígeno D o factor Rh, debido a su gran distribución en todo el mundo y,
por lo tanto a la gran importancia clínica que poseen.

Es increíble como existe tanta información en nuestra sangre que no puede ser
observada a simple vista, pero que haciendo los estudios necesarios pueden
llegar a ofrecernos datos de muchísimo interés. Hoy en día, gran cantidad de
personas, desconocen su grupo sanguíneo, muchas porque simplemente no
les interesa y otras porque equivocadamente consideran que saber ese
"simple" dato, no las beneficiará ni hará ninguna diferencia, están muy errados,
sin duda alguna, dichas personas ignoran parcial o totalmente la vital
importancia de conocer su grupo sanguíneo.

Lo ideal sería que todos se acercaran a este tema, que investigaran un poco
más a profundidad, que llegaran a saber los riesgos que puede provocar ese
desconocimiento.

Si todos pusieran un poco de interés de su parte, los problemas relacionados


con este tema disminuirían en gran cantidad.
Conclusiones

Durante la realización de esta revisión bibliográfica se logró caracterizar a los


diferentes grupos sanguíneos resaltando su importancia clínica, con el
propósito de despertar el interés y motivación de los lectores a profundizar en
este interesante tema.

Es muy interesante como la ciencia ha avanzado tanto con el pasar de los


años, y cada día se pueden ver sus resultados, hace más de un siglo nadie
podría decir que algo tan común como una gota de sangre podría guardar tanta
información, ni mucho menos que en ella existiera tanta diversidad. Con todo lo
expuesto anteriormente, se pudo ver la importancia del conocimiento del tipo
sanguíneo de una persona y las ventajas que dicho conocimiento puede
brindar.

El correcto conocimiento de los grupos sanguíneos, el saber diferenciarlos, es


de suma necesidad para la carrera de bioanálisis clínico, debido a el amplio
campo de trabajo que tienen esos futuros profesionales de la salud, una de
estas ramas es la medicina transfusional.

Se espera que a este asunto se le dé el valor que en realidad posee y sea


tomado con la seriedad necesaria por todos aquellos que se dispongan a
adentrarse en el estudio de los grupos sanguíneos.
Recomendaciones

Se recomienda a los lectores y a todas aquellas personas a las cuales le pueda


interesar este tema, que sigan profundizado y estudiando acerca de los grupos
sanguíneos, sería muy importante que investigaran cuáles son sus posibles
donantes y cuáles son sus receptores en caso de que necesiten una
transfusión o les sea de interés donar sangre, que tengan presente que con las
donaciones, diariamente se salvan miles de vidas a nivel mundial. Si les es de
interés saber más acerca de las compatibilidades sanguíneas, pueden dirigirse
a la siguiente dirección electrónica: [Link]
blood/matching-blood-groups.
Referencias bibliográficas

1. Escamilla, G. G. 2002. Tópicos selectos de medicina transfusional. Prado.


México.
2. Martínez-Murillo, C. 2002. Tópicos selectos de medicina transfusional.
Prado. México.
3. Miroli, B.A., 2016. Hemoterapia. El Ateneo. México.
4. Vázquez D. Trombocipatías congénitas. Revista Cubana de HIH. La
Habana: Centro Nacional de Información Ciencias Médicas; 2004.
5. Peón-Hidalgo, L.. 2002. Frecuencias de Grupos Sanguíneos e
Incompatibilidades ABO y RhD, en la Paz, Baja California Sur, México.
Salud Pública de México. México. 44(5).
6. Rodríguez, M. H., 2004. El banco de sangre y la medicina transfusional.
Panamericana. México.
7. Allen F. y Larsen W. Heredity of agglutinogens: M. y N. Among Pueblo
and BIackfeet Indiuns., J. Immunol; 2014. pp. 301-305.
8. Acevedo A. y Martínez R. Laboratorio para bioanálisis clínico.
Generalidades. La Habana: Ciencias Médicas; 2017.
9. Pérez N., Sarduy C., López L., Rodríguez J. y Armenteros Y. Medicina
transfusional. Consideraciones generales. La Habana: Ciencias Médicas;
2012.
10. Junqueira P. y P Wishart. Blood groups of Brazilian Indians (Carajas ),
Nature; 1956. 177:40.
11. Herrera A, Tárano G, Valladares B, Rodríguez I, Fernández R, Zumeta T, et
al. Morfofisiología 1. La Habana: Ecimed; 2015.
12. Genética Médica Blog [Internet]. España: Aprendamos un poco acerca de
los grupos sanguíneos; c2016 [citado 2019 May 25]. Disponible en:
[Link]
13. Blog Salva Tres Vidas [Internet]. España: Grupos sanguíneos-Centro de
Donación de Sangre de Cruz Roja [citado 2019 May 25]. Disponible en:
[Link]
14. Dciencia [Internet]. Madrid: Los grupos sanguíneos; c2012-10 [citado 2019
May 25]. Disponible en: [Link]
15. Banc de Sang i Teixits [Internet]. Barcelona: Qué son los grupos
sanguíneos; c2016 [citado 2019 May 26]. Disponible en:
[Link]
16. Borroto M y Camps E. Grupos Sanguíneos: Castillo L., González V.,
Espinosa D., González M., Núñez N., Milán D et al. Ciencias Médicas;
2015. pp. 68-75.
Bibliografías consultadas

 Aguilar B., Martínez G., Rodríguez A. Utilización de coloides


sintéticos en pacientes críticos; 1999; 10 (3): 72.
 American Red Cross [Internet]. Acerca de la Sangre; c2019 [citado
2019 May 29]. Disponible en:
[Link]
[Link]
 Carlson B. Embriología humana y Biología del desarrollo. España:
Harcourt; 2000.
 Castillo L., González V., Espinosa D., González M., Núñez N., Milán
D et al. Morfofisiología 3. 2.a ed. La Habana: Ecimed; 2015.
 Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias [Internet].
Grupos Sanguíneos; c2019-5 [citado 2019 May 29]. Disponible en:
[Link]
 Gilbert F. Biología del desarrollo. 6.a ed; 2015.
 Grupos sanguíneos y factor Rh ¿Cómo es mi sangre? [Internet].
Familia y Salud; c2016-04 [cited 2019 May 14]. Disponible en:
[Link]
[Link]
 LONGWOOD [Internet]. RBC Fluogene-Genotipado Grupos
Sanguíneos; c2017 [citado 2019 May 29]. Disponible en:
[Link]
 Moore K. Embriología clínica. 6.a ed. New York: Mc Graw-Hill
Interamericana.
 Revista Médica de Honduras. Honduras, 2018; 51 (10)
 Robbins R., Cotran., Vinay K., Collins T. Patología estructural y
funcional. 6.a ed. New York: Mc-Graw Hill; 2000.
 Suardíaz H., Cruz C. y Colina A. Laboratorio Clínico. Ciudad de La
Habana: Ciencias Médicas; 2004.

Anexos

Anexo no.1. Incidencia de los diferentes grupos sanguíneos a nivel poblacional.

Extraído de:

Morfofisiología 3.
Anexo no. 2. Tipos sanguíneos con sus genotipos, sus aglutinógenos y sus
aglutininas.
Extraído de:
Morfofisiología 3.
Anexo no.3. Grupo sanguíneo según la presencia o no de los antígenos A y B.
Extraído de:
Morfofisiología 3.
Anexo no.4. Tipificación de la sangre mediante reacciones de hemaglutinación
con el empleo de antisueros que reaccionan a los antígenos A, B y D.
Extraído de:
Morfofisiología 3.

También podría gustarte