UNIDAD 4: Manifestaciones artísticas
ORÍGENES DEL ARTE:
Comienzan con la aparición del hombre en la Tierra. Al necesitar sobrevivir desarrollaron
técnicas productivas que les proporcionaron diferentes utensilios y contribuyeron al
descubrimiento del fuego.
Las primeras manifestaciones presentan una actitud naturalista, pintaban en cuevas dando
prioridad al sentido ritual o incluso a la fertilidad y a la magia con el fin de cazar. Todo esto
dio lugar a un realismo creativo en el que el hombre prehistórico nos muestra sus temores a
través de su pintura.
ARTE PREHISTÓRICO:
La prehistoria es el tiempo que transcurre desde la aparición del Homo sapiens sapiens hasta
la invención de la escritura, en el 3300 a.C aproximadamente.
En el Paleolítico, el hombre se adaptó al medio natural y a su fauna. Fue habitando cuevas y
abrigos naturales cerca de los cursos de agua. Utilizó útiles rudimentarios como flechas,
hachas, raspadores… la mayoría realizados en piedra.
Asimismo, recogía objetos que le llamaba la atención y los situaban junto a los muertos en su
enterramiento. En este sentido desarrolló una simbología basada en sus temores y deseos,
para ello utilizó instrumentos de piedra que usaba sobre superficies donde plasmaba figuras
en color.
En el Paleolítico superior se empezó a utilizar materiales como huesos, astas, dientes de
animales, conchas o piedras, en los que realizaba grabaciones o pintaba a modo decorativo.
Esto provocó el nacimiento del arte mobiliario, representaciones de carácter votivo o de
adorno que se pueden transportar de un lugar a otro, muchas de ellas tenían que ver con la
fauna (ciervos, caballos…) que rodeaba a estos grupos humanos. Si bien es cierto que
adquirieron un gran protagonismo las estatuillas femeninas de bulto redondo conocidas como
venus, que representan a mujeres desnudas con exagerados órganos sexuales, de las que nos
llama la atención que sus rostros aparecen difuminados. Algunos ejemplos son la Venus de
Laussel, la Venus de Willendorf o la Venus de Grimaldi. (1)
El arte parietal o rupestre es el creado para la decoración de las cuevas y abrigos naturales,
y a diferencia del arte mobiliario no se puede transportar. Lo que más se suele representar son
escenas de caza que se han asociado a ritos mágicos para atraer a presas. Las figuras son
policromadas (diferentes colores) siendo los más utilizados el rojo, el ocre y el negro.Las
zonas con más pinturas parietales es en la zona franco-cantábrica, que se sitúa entre el sur
de Francia (cueva de Lascaux, La Madeleine o Niaux) (2) y en el norte de España, con
cuevas como Altamira o El Castillo. (3)
También la zona levantina destaca porque sus manifestaciones artísticas son posteriores y
por lo tanto más complejas y esquemáticas. Se reducen los colores donde predomina el negro
y aparecen figuras humanas con escenas de recolección y danzas. De esta zona destacan la
cueva de la Araña, la de la Valltorta o la del Val del Charco del Agua Amarga. (4)
En el Neolítico se producen cambios con la creación de la arquitectura, con el desarrollo de la
agricultura y la domesticación de algunos animales, y es por ello que el ser humano empieza
a asentarse de forma permanente en forma de grupos en varias formas, denominado
sedentarismo.
De esta forma el arte parietal desaparece y se sustituye por la creación de megalitos.
Encontramos los siguientes tipos de megalitos:
● Menhir: bloque de piedra vertical sobre la tierra. Como por ejemplo podemos
nombrar el menhir de Xinzo de Limia (Ourense) o el de Piedra Alta (Burgos). Si hay
varios menhires alineados en filas se les llama alineamiento, como el de Carnac, en
Francia.
● Dolmen: es una piedra horizontal sostenidas por piedras verticales. Se piensa que se
usaban a modo de cámara donde se depositaban a los difuntos. Conocemos el dolmen
de Axeitos (A Coruña) o el dolmen de Aizkomendi (Álava). En el sur de España
apareció una variante que es el corredor, con una cámara funeraria precedida por un
corredor de acceso. Un ejemplo es el dolmen de Menga en Antequera (Málaga).
● Crómlech: son círculos formados por menhires y dólmenes que se les relaciona con
el culto solar y astronómico, como por ejemplo el crómlech de Stonehenge (Gran
Bretaña).
Los megalitos se encuentran en la Bretaña francesa, aunque después se extienden en
diferentes países europeos como las islas Británicas, Suecia, Dinamarca, parte de Alemania,
Francia, España y Portugal. En nuestro país tenemos que hacer mención a los megalitos de
las islas Baleares que son propios de la región, Los tipos que podemos encontrar son los
siguientes:
● Taulas: son monumentos en forma de T.
● Talayots: son monumentos en forma de torre, probablemente en torres defensivas.
● Navetas: son monumentos con forma de nave invertida.