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Charqui Mallku

El documento describe el proceso de elaboración del charqui, un producto cárnico seco y salado tradicional de Perú. El proceso incluye la recepción de la carne, pesado, desgrasado, troceado, salado, secado y envasado. Se propone el uso de secadores solares en lugar del método tradicional de secado al aire libre. El charqui puede hacerse con o sin hueso y con sal baja después de cocinarlo. El documento también incluye tablas que calculan la cantidad de charqui que puede producirse a

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Temas abordados

  • ventajas del secado solar,
  • corte de carne,
  • carne deshidratada,
  • vida útil,
  • envasado,
  • producción sostenible,
  • rendimiento del producto,
  • control de calidad,
  • cocción en brasas,
  • métodos de secado
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Charqui Mallku

El documento describe el proceso de elaboración del charqui, un producto cárnico seco y salado tradicional de Perú. El proceso incluye la recepción de la carne, pesado, desgrasado, troceado, salado, secado y envasado. Se propone el uso de secadores solares en lugar del método tradicional de secado al aire libre. El charqui puede hacerse con o sin hueso y con sal baja después de cocinarlo. El documento también incluye tablas que calculan la cantidad de charqui que puede producirse a

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Temas abordados

  • ventajas del secado solar,
  • corte de carne,
  • carne deshidratada,
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  • envasado,
  • producción sostenible,
  • rendimiento del producto,
  • control de calidad,
  • cocción en brasas,
  • métodos de secado

4. 3. Elaboración del charqui.

Se define como Charqui a la carne salada y desgrasada obtenida mediante el proceso de


secado y deshidratado por la acción de la sal o del clima (INDECOPI, 2006). El charqui es un
producto estable a temperatura ambiente, con larga vida útil, que se comercializa con hueso o
sin hueso, fileteado, troceado y/o desmenuzado. En esta propuesta se incluye la elaboración
de charqui con hueso y charqui bajo en sal cocinado después del secado, lo que en la zona se
conoce como charqui dulce. En este caso, la carne es salada con una cantidad de sal inferior al
10 %, luego es secada durante unos pocos días y posteriormente cocinada en brasas durante
unos minutos y opcionalmente machacada en un batán. Es típica su comercialización en la
carretera con un formato de ración individual, una pequeña porción de este producto va
acompañado con cancha (maíz tostado) en una bolsa. A continuación, se describe una
propuesta de proceso para la elaboración del charqui, tanto charqui con hueso como charqui
cocinado. El propósito de esta propuesta se centra en elaborar un charqui de buena calidad.

a) Recepción de los cortes de carne fresca.

Para la elaboración del charqui se utilizará la carne de las canales obtenidas uno de cada dos
viernes de matanza. Se puede trabajar con carne caliente (inmediatamente después sacrificio)
o fría (tras su refrigeración). Se utilizarán las piezas más convenientes en función de la
disponibilidad de las mismas y preferencias del mercado. Se emplearán fundamentalmente las
canales de animales mayores y las de peor conformación, por lo que los animales mayores y
más delgados se deben sacrificar preferentemente el viernes que se elabore charqui.

b) Pesado.

El pesado de las piezas va a permitir evaluar su calidad y el rendimiento del producto final. Una
de las formas de controlar el tiempo de secado es establecer un límite para el % de pérdida de
peso del charqui con respecto al peso inicial, que permita decidir el momento en el que se
detiene el secado.

c) Desgrasado, trozado y/o fileteado.

Las piezas se desgrasan para facilitar el secado y evitar problemas de malos sabores,
eliminando grasa superficial e interna. La carne puede lavarse y escurrirse después de su
manipulación y antes del salado. El trozado y fileteado del charqui va seguir dos
procedimientos distintos en función del producto final a obtener, según sea charqui con hueso
o bajo en sal:

1. Para la obtención del charqui con hueso se tasajean piezas enteras (pierna y brazuelo)
practicando cortes o incisiones paralelas, longitudinales y semiprofundos en el bloque
muscular (sin fragmentar la pieza ni eliminar el hueso), con el fin de abrirlas, formando como
una plancha de unos 3 cm de grosor, de gran superficie, facilitando así la difusión de sal y el
secado.

2. Para la obtención del charqui bajo en sal, las piezas de carne (brazuelo y pierna
fundamentalmente) se deshuesan y se obtienen de las mismas filetes o láminas con un grosor
de 1 centímetro. Se debe procurar que los filetes sean amplios e íntegros y de similar grosor.

d) Salazón.

Se propone realizar un salado en seco, que es un sistema más tradicional y sencillo que la
salazón con salmuera. Este consiste en impregnar la carne con sal gruesa, mediante
frotamientos enérgicos y mantener la carne en contacto con la sal durante un tiempo. El
proceso depende del tipo de charqui que se vaya a elaborar.

1. Para el charqui con hueso se propone un método basado en experiencias de distrito de


Sicuani, Cusco (Mateo et al., 2010). Se frota la carne con sal gruesa (partícula de 1-3 mm),
se recubren las piezas con sal y se colocan sobre superficies planas o en pozas o recipientes,
apilando las piezas unas sobre otras y dejando entre las mismas una fina capa de sal. La
cantidad de sal utilizada está en torno a 20 kg por 100 kg de carne. La duración de esta fase
es de aproximadamente 2 días y se realiza a temperatura ambiente (10-14 ºC). Debido a la
osmosis provocada por la sal en la carne, ésta suelta un jugo que se mezcla con la sal.
Posteriormente, las piezas se escurren y se apilan unas encima de otras colocando entre
medias una capa de sal. El lugar de apilado puede ser el suelo, o cualquier superficie limpia.
La temperatura donde se realice este apilado es semejante a la anteriormente descrita.
Sobre las piezas de carne apiladas se coloca una lámina metálica y piedras sobre ella, con el
fin ejercer presión sobre la carne y favorecer la expulsión de líquido y por tanto la pérdida
de humedad. Hacia la mitad el prensado (3-5 días), se procede a rehacer la pila para dar
paso a las piezas de arriba a pasar abajo y viceversa y que la deshidratación sea lo más
homogénea posible. Eventualmente, durante este movimiento, se agrega más sal sobre las
superficies que aún no han cambiado de color y siguen estando más bien rojizas. Además,
se aprovecha este paso para inspeccionar las carnes en busca de partes sucias o colores
anómalos que tengan por tanto que ser eliminadas. La duración total del salado-prensado
oscila entre 7 y 11 días.
2. Para el salado del charqui bajo en sal los filetes se salan con cantidades de sal que
pueden variar entre 20 y 70 g por kg. Se mezclan los filetes con la sal y se mantienen
en una batea durante unas horas.
e) Secado.

Este método consiste en reducir o disminuir el contenido de agua hasta un nivel a partir
del cual el producto pueda conservarse durante periodos prolongados de tiempo. El
tiempo de secado variará dependiendo del tamaño del producto, de la temperatura,
humedad y velocidad del aire y del grado de secado deseado. Para que el secado se lleve a
cabo se necesita cierto calor (proporcionado por el sol) y un ambiente seco. El charqui
según normativa (INDECOPI, 2006) debe tener una humedad máxima del 20 %. Teniendo
en cuenta la humedad del charqui y su cantidad de sal. Se estima que las pérdidas de peso
del charqui con respecto al peso de la carne de partida son del 50 %, aunque esta
estimación debe de ser comprobada. Se propone fijar un valor de pérdida de peso como
parámetro del control del secado, que indique que el secado llegó a su fin garantizando
que la humedad en el charqui es de 20 %. En esta fase de secado, a petición de la
contraparte local, se propone el uso de secadores solares para ambos tipos de charqui en
vez de secar con un método tradicional. Los tiempos y forma de secado en estas
condiciones deben de ser obtenidos a partir de experimentaciones sobre el terreno. Se
puede hacer uso del secadero solar desarrollado por Soluciones Prácticas según se recoge
en la ficha técnica número 13, disponible por internet
en:[Link] Secado
%[Link].

A diferencia del secado tradicional, los secadores solares presentan las siguientes ventajas:
- Las temperaturas son más elevadas y, en consecuencia el secado es más rápido y permite
una menor humedad final. - El producto dentro de la secadora está protegido del polvo y
los insectos y las temperaturas elevadas actúan contra la presencia de insectos y el
desarrollo de moho. - Permite un grado considerable de protección contra la lluvia, lo que
hace innecesaria mano de obra adicional para recoger el material. - Resulta más barato de
construir y no necesita mano de obra especializada.

f) Cocinado.

Solamente se lleva a cabo para el charqui bajo en sal. Después del secado, el charqui se
cocina en el fogón, sobre una teja o plancha de forma que no se queme pero que se cocine
lo suficiente (temperatura en el centro térmico de la pieza superior a 70-75 ºC). Harían
falta pruebas experimentales para determinar la velocidad de cocinado y temperatura final
idónea del producto desde el punto de vista sensorial.

g) Reducción de tamaño y envasado.

Una vez finalizado el secado y antes del envasado, especialmente cuando el envase se
dirige a la venta minorista, el charqui se debe cortar en tiras, cubos o trozos pequeños de
tamaño variable. El envasado se realiza con material adecuado (plástico, papel reforzado,
etc.) y con diferentes formatos. Los envases deberán estar bien cerrados y ejercer de
barrera frente a la humedad (prevenir la humidificación) y suciedad externa. La vida de
anaquel del charqui si está bien seco y no se humedece es muy larga: meses o incluso
años. Para el envasado también debe tenerse en cuenta el formato de acuerdo al tipo de
comercialización. Lo ideal sería encontrar un buen envase desde el punto de vista
funcional, barato y medioambiental. Se calcula para la rutina bisemanal mencionada
anteriormente, los kg de charqui elaborados con cada lote (1 lote = 20 animales), teniendo
en cuenta el rendimiento de charqui con hueso a partir de la canal entera se muestra en la
Tabla 9. Si se hiciese charqui bajo en sal solo de brazuelo y pierna, los kg de carne que se
destinarían a carme fresca y a la elaboración de charqui se recogen en la Tabla 10. Así se
observa, como los lotes para los días que se beneficie a los animales para la obtención del
charqui, y destinando solo las piezas más adecuadas para ello (brazuelo y pierna), se
obtendrán 240 kg de carne fresca y 260 kg de carne para elaborar charqui.

Common questions

Con tecnología de IA

The key steps in making charqui include the selection and reception of meat, weighing, defatting, slicing, salting, drying, optionally cooking, cutting, and packaging. Each step contributes to the final product's quality by ensuring proper salting and dehydration, minimizing spoilage risk, enhancing flavor, and preserving texture . Weighing helps assess initial quality and drying efficiency . Defatting removes elements that might cause off-flavors, while slicing and salting allow for even penetration of salt, crucial for preservation . Drying creates a stable product, and cooking further reduces moisture while developing organoleptic characteristics . Finally, packaging protects against external contamination, ensuring a long shelf life .

The preparation of charqui ensures its nutritional and sensory quality through precise control of salting, which preserves protein content by inhibiting microbial growth . The dehydration process retains essential nutrients while reducing water activity, limiting spoilage and nutrient degradation over time . Additionally, proper salting enhances flavor, while packaging safeguards against external contamination and moisture absorption, maintaining sensory attributes like flavor and texture . By using both traditional and modern methods, the preparation balances preservation with the maintenance of taste and appearance, ensuring the product remains appealing and nutritious throughout its shelf life .

Using thicker cuts (3 cm) for charqui, as in charqui with bone, offers benefits such as a robust texture and rich flavor due to longer curing times allowing deeper salt penetration and flavor development . However, thicker cuts may require more extended drying and salting periods, complicating consistency across batches and increasing the risk of uneven dehydration or spoilage in shearly conditions . In contrast, thinner cuts (1 cm) as used in low-salt charqui promote rapid drying and a more uniform texture . This approach reduces processing time and dry-out risk but may result in a less pronounced flavor and potentially more delicate texture .

The process for preparing charqui with bone involves cutting the meat pieces (like leg and hind leg) into large sections without fragmenting the bone, creating a thick slab of about 3 cm in thickness to facilitate salt diffusion and drying . In contrast, low-salt charqui requires deboning the meat and slicing it into thinner sections (1 cm thick), ensuring the slices are large and uniform . Additionally, the salting process for charqui with bone is more intensive, using about 20 kg of salt per 100 kg of meat left salting for about 2 days, while low-salt charqui uses significantly less salt, about 20-70 g per kg, and is left for only a few hours in a more controlled salting environment .

The charqui making process is a synthesis of traditional knowledge, such as the use of specific cuts and manual salting techniques, with scientific methods like controlled dehydration levels and experimentation with solar drying technologies . Traditional practices informed by local climatic and cultural conditions are complemented by scientific insights into salinity and moisture control to improve product uniformity and safety . By integrating solar dryers, charqui producers apply modern scientific principles to optimize drying efficiency and product quality, reflecting a holistic approach to food preservation that honors cultural heritage while embracing innovation .

The charqui production process ensures long shelf life primarily through thorough dehydration and adequate salting, which inhibit microbial growth and spoilage by reducing available water content to a maximum of 20% humidity . Proper packaging, using materials that prevent moisture ingress and contamination, further contributes to shelf stability . However, factors that could compromise shelf life include inadequate drying, improper packaging, or environmental conditions that reintroduce moisture or contaminants, leading to spoilage .

The use of a pressure system during the salting process, where metal sheets and stones are placed over stacked meat pieces, is intended to aid in the expulsion of water from the meat, thereby enhancing the dehydration and salting processes. The pressure helps uniformly distribute the salt into the meat and facilitates the removal of excess juices, which aids in achieving a consistent moisture content throughout the meat . This pressure-induced dehydration plays a critical role in ensuring the final product remains stable for long-term storage .

Solar drying offers several benefits over traditional methods, including higher temperatures that accelerate the drying process and reduce final moisture content. It also protects the product from dust, insects, and humidity, enhancing its preservation . Furthermore, it is cost-effective, as it does not require specialized labor and ensures a consistent preservation environment regardless of external weather conditions, unlike traditional methods that may require interrupting the process due to adverse weather .

Solar dryers provide environmental benefits by utilizing renewable solar energy, reducing reliance on traditional energy sources, and emitting no pollutants during operation . Economically, they lower production costs as they do not require costly energy inputs or specialized labor, making them accessible for small-scale producers . Additionally, the faster drying times increase production efficiency and output, potentially leading to greater profitability. The enhanced quality and consistency of the dried product may also result in higher market value .

Charqui preparation involves traditional methods deeply rooted in local practices, such as using specific meat cuts from older or less conforming animals, creating unique flavors through varied salting techniques, and utilizing natural drying conditions . Consumption often includes pairing charqui with local staples like cancha (toasted corn), reflecting regional dietary preferences . Additionally, charqui's sale along roadsides in individual portions shows its role in local food commerce and social interaction . Traditions such as using specific cuts and preparation routines emphasize resourcefulness and cultural identity .

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