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El documento describe un absceso periamigdalino, una acumulación de pus entre la amígdala y los músculos faríngeos, generalmente causado por una infección no resuelta de las amígdalas o faringe. Los síntomas incluyen dolor de garganta severo, dificultad para tragar, fiebre y trismo. El tratamiento consiste en drenaje quirúrgico del absceso y antibióticos.

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El documento describe un absceso periamigdalino, una acumulación de pus entre la amígdala y los músculos faríngeos, generalmente causado por una infección no resuelta de las amígdalas o faringe. Los síntomas incluyen dolor de garganta severo, dificultad para tragar, fiebre y trismo. El tratamiento consiste en drenaje quirúrgico del absceso y antibióticos.

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Isabella Loria Badilla II-2023

Caso clínico cirugía - Absceso periamigdalino

Caracterización del paciente


Paciente masculino de 32 años vecino de San Miguel de desamparados en condición de calle
conocido sano con un antecedente de adicción a drogas en especial al crack, fumador
aproximadamente 2 paquetes al día y alcohol hasta embriaguez todos los días. Se presenta el
día 19 de septiembre a emergencias del Hospital San Juan de Dios debido a que desde hace 3
días cursa con odinofagia y disfagia de dolor caracteristico irritativo e intensidad 8/10 asociado
a flemas de color amarillo, fiebre no cuantificada de aproximadamente de 7 días de evolución y
vómitos de contenido biliar y alimenticio de 3 días de evolución. Se le realizó un drenaje, donde
no se obtuvo secreción purulenta y se indicó penicilina IV por 7 días.

Absceso periamigdalino
El absceso periamigdalino es una acumulación de pus localizada entre la cápsula de la
amígdala palatina y los músculos faríngeos, suele tener su origen en la parte superior de la
amígdala y, en la mayoría de los casos, se desarrolla como una complicación de una infección
previa de las amígdalas o la faringe que no se ha resuelto completamente. Esta progresión
puede llevar a una inflamación inicial, un estado de flemón y, finalmente, la formación de un
absceso. Los principales microorganismos responsables de esta infección incluyen
Streptococcus pyogenes, Streptococcus anginosus y Staphylococcus aureus.

Desde el punto de vista clínico, el absceso periamigdalino se presenta de manera notable y


dolorosa. Los pacientes a menudo experimentan un dolor de garganta severo, dificultad para
tragar (odinofagia), fiebre y trismo, que es la dificultad para abrir la boca debido a la irritación
del músculo pterigoideo interno. Además, es común observar inflamación en el cuello y dolor en
el oído del mismo lado que la infección. Durante el examen físico, las amígdalas afectadas
suelen estar muy inflamadas, fluctuantes y eritematosas. Además, de una desviación de la
úvula al lado contrario de la infección.

En cuanto a los exámenes de laboratorio, aunque por lo general no son necesarios para el
diagnóstico del absceso periamigdalino, pueden resultar útiles en algunas situaciones. Un
hemograma, puede revelar un aumento de leucocitos, así como los niveles de electrolitos
pueden verse alterados debido a la fiebre y la deshidratación. Además, un cultivo puede
identificar el microorganismo causante de la infección, lo que facilita la elección de los
antibióticos apropiados. Asimismo, se puede realizar una tinción gram para caracterizar la
bacteria presente.

A pesar de que no es esencial para el diagnóstico, en ciertos casos, las imágenes médicas,
como el ultrasonido o TAC con medio de contraste IV, pueden resultar útiles. El ultrasonido, por
ejemplo, puede confirmar la presencia del absceso antes de proceder al drenaje, aunque su
realización puede ser complicada debido al dolor, el trismo o las náuseas del paciente. En la
ecografía, el absceso se describe como una cavidad sin eco con un borde irregular, lo que lo
distingue de otras afecciones, como la celulitis. Por otro lado, el TAC con contraste IV se
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emplea para evaluar infecciones en el cuello profundo y puede ser beneficioso en casos
complicados.

Al momento de plantearnos distintos diagnósticos diferenciales debemos tomar en cuenta que


muchas de estas comparten similitudes sintomáticas con diversas condiciones que afectan la
garganta, las vías respiratorias superiores y la faringe. Uno de los diagnósticos diferenciales es
la epiglotitis, generalmente esta enfermedad progresa de manera más rápida que un absceso
periamigdalino y suele afectar a niños en sus primeros años de vida; la presentación clínica
puede ser sutil, lo que hace que la epiglotitis sea una consideración diagnóstica importante en
cualquier paciente que presente fiebre, dolor de garganta, babeo, disfagia y problemas
respiratorios.

Otra condición a considerar es el absceso retrofaríngeo o celulitis se caracteriza por presentar


hallazgos periamigdalinos mínimos. Los síntomas comunes tanto en el absceso periamigdalino
como en el absceso retrofaríngeo incluyen disfagia, babeo y trismo. Además, pueden
experimentar hinchazón o la presencia de una masa en el cuello, sensibilidad en esta área,
incluso, dolor en el pecho si el absceso se extiende hacia el mediastino.

El absceso del espacio parafaríngeo es otra afección que entra en el espectro del diagnóstico
diferencial. En pacientes con esta condición, el examen clínico puede revelar la existencia de
un bulto detrás del pilar amigdalino posterior, en lugar de ubicarse sobre la amígdala. En
algunas situaciones, también se puede observar un desplazamiento hacia el centro de la pared
faríngea lateral. En estos casos, las amígdalas y el paladar blando generalmente mantienen
una apariencia normal.

Por último, debemos considerar la posibilidad de una faringoamigdalitis grave, que se


caracteriza por la inflamación amigdalina bilateral y puede ser causada por diversos patógenos,
tanto virales como bacterianos. Entre las causas comunes se encuentran el virus de
Epstein-Barr, el virus del herpes simple, el virus coxsackie, el adenovirus, la difteria y el
estreptococo del grupo A. En raras ocasiones, un absceso periamigdalino bilateral puede
complicar la faringoamigdalitis grave. Es importante destacar que, en estos casos, el trismo
grave es menos común. Para diferenciar un absceso periamigdalino bilateral de una
faringoamigdalitis grave, puede ser útil evaluar la presencia de fluctuación palpable o recurrir a
la ecografía como herramienta diagnóstica.

El manejo de estos pacientes requiere una intervención quirúrgica indicada si se presenta


compromiso de las vías respiratorias, masas de gran volumen, comorbilidades significativas y
complicaciones. El tratamiento óptimo se centra en el drenaje, tratamiento antimicrobianos y
cuidados post drenaje. Se realiza la aspiración con aguja o la incisión y drenaje como
procedimientos para abordar pacientes que presenten hallazgos clínicos compatibles con un
absceso periamigdalino (PTA). En casos en los que el paciente pueda colaborar, la aspiración
con aguja se prefiere a la incisión y drenaje. Es importante destacar que el uso de la ecografía,
si fuera posible antes de realizar la aspiración con aguja, ya que se ha demostrado una mayor
tasa de éxito. Esta práctica puede aumentar la precisión del procedimiento y mejorar la calidad
de la atención médica proporcionada a estos pacientes. Se considera un tratamiento exitoso
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cuando el paciente presenta mejoria sintomatica de la fiebre, dolor de garganta e inflamacion


de amigdalas en las 24 horas posterior a la intervención.

La terapia con antibióticos está indicada en todos los pacientes con abscesos periamigdalinos.
La terapia parenteral propuesta a pacientes que tienen una apariencia no tóxica y se utiliza
ampicilina-sulbactam IV 50 mg/kg por DO; o Clindamicina IV 13 mg/kg por DO. En pacientes
que tienen enfermedad moderada/grave o que no responden al tratamiento inicial se agrega
Vancomicina IV 15 a 20 mg/kg por DO cada 8 a 12 horas.

La terapia oral/parenteral se debe mantener hasta que el paciente esté afebril y se debe
completar un ciclo de 14 días; para esto se utiliza Amoxicilina-clavulanato 875 mg cada 8 horas
o Clindamicina de 300-450 mg cada 6 horas.

Las complicaciones del absceso periamigdalino son usualmente poco comunes sin embargo se
podrían presentar como obstrucciones de la vía aérea, neumonía por aspiración, septicemia,
trombosis de la vena yugular interna y mediastinitis. Por lo que es importante el diagnóstico
temprano y el tratamiento adecuado y rápido para evitar algún tipo de estas.

En conclusión, el absceso periamigdalino es una condición médica que se caracteriza por la


acumulación de pus en el área que se encuentra entre la cápsula de la amígdala palatina y los
músculos faríngeos. Su desarrollo suele estar vinculado a infecciones previas de las amígdalas
o faringe que no se han resuelto completamente. Los principales microorganismos
responsables de esta infección incluyen Streptococcus pyogenes, Streptococcus anginosus y
Staphylococcus aureus. Desde el punto de vista clínico, el absceso periamigdalino se presenta
de manera notoria y dolorosa, con síntomas como dolor de garganta intenso, disfagia, fiebre y
trismo. El diagnóstico se basa en el examen físico, que revela amígdalas inflamadas, y en
ocasiones se apoyan en exámenes de laboratorio y estudios de imágenes como el ultrasonido
o la tomografía computarizada. El manejo de esta afección incluye la intervención quirúrgica en
casos de complicaciones graves, el drenaje del absceso y el uso de antibióticos adecuados. Es
fundamental el tratamiento temprano y efectivo para prevenir complicaciones como la
obstrucción de las vías respiratorias o la septicemia.

Bibliografía

1. Wald ER, Edwards M, Isaacson G, Teach SJ, Calderwood SB. Peritonsillar cellulitis and
abscess [Internet]. 2023 [citado el 24 de septiembre de 2023]. Disponible en:
https://www.uptodate.com/contents/peritonsillar-cellulitis-and-abscess

2. Campagne EM, Schraff S, Brook I, Díaz AIR, Kieff DA, Wolf M, et al. Abscesos
Periamigdalino y retrofaríngeo: Estudio de 13 años [Internet]. Elsevier Doyma; 2009 [[citado el
24 de septiembre de 2023]. Disponible en:
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1695403306701448
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