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Filosofía del Conocimiento Humano

Este documento presenta una introducción al problema filosófico del conocimiento humano. Explica que la gnoseología trata de definir qué es el conocimiento y establecer sus límites y posibilidades. Luego resume las posturas filosóficas sobre la posibilidad y límites del conocimiento, incluyendo el dogmatismo, el escepticismo, el criticismo y el perspectivismo. Finalmente, distingue entre opiniones, creencias y saber, y explica que el conocimiento implica la combinación del sujeto que conoce y el objeto conocido.

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Filosofía del Conocimiento Humano

Este documento presenta una introducción al problema filosófico del conocimiento humano. Explica que la gnoseología trata de definir qué es el conocimiento y establecer sus límites y posibilidades. Luego resume las posturas filosóficas sobre la posibilidad y límites del conocimiento, incluyendo el dogmatismo, el escepticismo, el criticismo y el perspectivismo. Finalmente, distingue entre opiniones, creencias y saber, y explica que el conocimiento implica la combinación del sujeto que conoce y el objeto conocido.

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BLOQUE B.

CONOCIMIENTO Y REALIDAD
I parte. EL PROBLEMA FILOSÓFICO DEL CONOCIMIENTO HUMANO.

Las tres esfinges de Bikini, Salvador Dalí

1. EL CONOCIMIENTO: DEFINICIÓN, POSIBILIDAD Y LÍMITES.


TEORÍAS DE LA VERDAD.
DESINFORMACIÓN Y EL FENÓMENO DE LA “POSVERDAD”.

La teoría del conocimiento o gnoseología es la rama de la filosofía que intenta definir qué
es el conocimiento, explicar su proceso de
constitución y establecer sus límites y
posibilidades. Por lo tanto, trata de responder a
las siguientes preguntas:

1. ¿Qué es conocer? Aquí trataremos


de explicar:

a. ¿Qué elementos intervienen en el


proceso cognitivo?
b. ¿Cuáles son las formas y niveles de
representación mental de la realidad?

2. ¿Cómo puedo conocer? Las


cuestiones que aquí se plantean son:

a. ¿Cuál es el origen del conocimiento?


b. ¿Qué facultades intervienen? La
razón, los sentidos, ambos …
c. ¿Siguiendo qué método? Se trata de saber cuáles son los pasos a seguir para
obtener un conocimiento válido.

3. ¿Qué puedo conocer? Las cuestiones que aquí se plantean son:

a. ¿Qué relación existe entre mi conocimiento de las cosas y lo que éstas son?
b. ¿Cuáles son los límites del conocimiento humano?

4. ¿Existe la verdad? Hay corrientes filosóficas, por ejemplo, que afirman que la
verdad es una construcción social. A esta concepción se le denomina relativismo y
ha tenido durante los siglos XX y XXI muchos defensores.

1
1.1. DEFINICIÓN Y GRADOS DEL CONOCIMIENTO HUMANO

Conocer es una actividad mental mediante la cual el ser humano se apropia del
mundo que le rodea. Esta apropiación es una captación intelectual del entorno o del propio
organismo.

En todo acto de conocer podemos identificar dos elementos: el sujeto que conoce y el
objeto que se conoce. Se trata, además, de un proceso complejo en el que intervienen
aspectos biológicos, cerebrales, lingüísticos, culturales, sociales e históricos y no se puede
disociar de la vida humana ni de las relaciones sociales.

Pues bien, según Kant, la combinación de los planos subjetivo y objetivo, que hemos
mencionado, da lugar a tres grados de conocimiento: opinión, creencia y saber en sentido
estricto:

a veces tenemos opiniones y creencias, que consideramos verdaderas (por eso las
tenemos), aunque de ellas no tenemos seguridad plena, ni podemos demostrar con
argumentos la verdad de lo que opinamos o creemos porque son grados de conocimiento
subjetivos, dependen del sujeto que los tiene. Distinguimos opiniones de creencias porque
respecto a las opiniones nos sentimos más inseguros que respeto a las creencias.
otras veces, decimos que tenemos saber o conocimiento: el saber es un grado de
conocimiento objetivo, no depende del sujeto que sabe, es contrastable y cualquiera podría
estar de acuerdo ya que lo que se sabe depende del objeto que se conoce.

En función del grado de conocimiento que tengamos podemos hablar de un estado


mental u otro con respecto a la verdad: certeza, duda, opinión, fe, ignorancia y error.

OPINIÓN CREENCIA SABER EN


SENTIDO
ESTRICTO

CERTEZA
Estado mental en el que se asiente con toda

seguridad ante una proposición verdadera.

DUDA
Estado mental en el que la mente vacila 
entre varias opciones sin decantarse por
ninguna de ellas.

FE
Estado mental que conduce a un 
asentimiento firme pero no desde la
inteligencia sino desde la voluntad.

IGNORANCIA
Estado mental que implica desconocimiento
 
de un estado de cosas.

ERROR
Estado mental que consiste en afirmar lo  
falso como verdadero. Suele conllevar
ignorancia.
 

2
1.2. EL CONOCIMIENTO HUMANO COMO PROBLEMA. POSIBILIDAD Y LÍMTES.
¿ES POSIBLE CONOCER? ¿HASTA DÓNDE ES POSIBLE?

El problema del conocimiento ha sido abordado por los filósofos más importantes.
Algunos han llegado incluso a poner en duda, incluso, si el conocimiento es posible. Estamos
pues, ante el problema de los límites del conocimiento humano y sus posibilidades. Las
posturas filosóficas más importantes al respecto son:

El dogmatismo. Es la posición filosófica según la cual el ser humano puede adquirir


verdades universales y absolutas, totalmente ciertas e indudables. Esta postura se basa en
una confianza total en las posibilidades de los sentidos o la razón humana.
De manera general, el dogmatismo se entiende como
la actitud de quien tiende a imponer una doctrina o
unos valores sin pruebas suficientes y sin admitir
discusión. Así, por ejemplo, Platón defiende que hay
verdades absolutas alcanzables por la razón del
filósofo, y Descartes mantenía que, con un buen
método, la sola luz de la razón nos puede llevar a
conocimiento válido.
El escepticismo. Es la posición opuesta al dogmatismo, es decir, consiste en mantener que
no es posible alcanzar la verdad con total seguridad. Esta imposibilidad de encontrar la verdad
se basa en el error de los sentidos o en la falta de acuerdo entre los seres humanos incluso
en aquellos principios de carácter más general. Defendida por filósofos de la Antigüedad como
Pirrón de Elis (360-270 a. C.) o modernos como Michel de Montaigne (1533-1592), que dijo:
“Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso”.
La postura escéptica se caracteriza por no adoptar
ninguna opinión o creencia ya que no podemos
decidirnos por ninguna cosa. Es lo que se denomina
suspensión de juicio, el silencio como opción, que nos
permita alcanzar la serenidad y ser así felices, ya que
incluso algunos piensan que el conocimiento impide
ser feliz al ser humano.
Algunas objeciones que se le han hecho:
1. El escepticismo es contradictorio cuando afirma que "nada se puede afirmar". Si nada es
cierto, ¿por qué lo ha de ser afirmarlo?
2. No se puede vivir con una convicción así. Si se tomara al pie de la letra no podríamos
hacer o pensar nada.
3. La duda ya es una prueba de una cierta verdad.
Sin embargo, el escepticismo parcial aplicado sólo a algunos objetos u aspectos del
conocimiento humano puede ser una buena medida para marcar los límites del conocimiento
humano pues sirve para determinar qué es incognoscible para nosotros y cuál es la naturaleza
de nuestro propio conocimiento. Precisamente esto es lo que hizo René Descartes al plantear
su duda metódica, en su búsqueda del verdadero conocimiento.

Esta posición se halla vinculada al llamado relativismo, según el cual, como no hay verdad
absoluta, no tenemos más remedio que reconocer que lo que hay son opiniones particulares

3
válidas en un determinado contexto histórico, social y cultural (así, lo que se considera verdad
en una época y cultura no es así en otra). Los sofistas, por ejemplo, en el siglo V. a.C.
mantenían esta posición al afirmar que no hay verdad, lo que hay son opiniones, es decir, lo
que es verdad para cada cual, pero eso no es algo absoluto sino relativo (o sea, depende de
cada uno).
Dos objeciones al Relativismo:

1. El relativismo más simple, cae en contradicción: si la verdad solo puede


serlo para mí, pero esta afirmación es válida para todos, entonces la teoría de la
relatividad de la verdad no sería relativa, sino absoluta. Cae en la paradoja de que, en
caso de ser cierta, sería falsa.
2. El relativismo cultural, pone en evidencia que hay costumbres muy
dispares en diferentes partes del mundo y todas ellas merecen ser respetadas. Cada
país o región tiene sus costumbres, su alimentación etc. Sin embargo, el relativismo
puede utilizarse para justificar la defensa de posiciones fundamentalistas e
intolerables, como, por ejemplo, que se defienda la ablación del clítoris, etc.
3. Para el relativista cultural, los derechos humanos serían una
construcción histórica de Occidente que no tiene por qué implantarse en otros países.

 El criticismo. Es una postura intermedia entre dogmatismo y escepticismo. Para los


pensadores críticos como Kant, el conocimiento y la verdad son posibles (como creen los
dogmáticos) pero no es nunca incuestionable ni es ilimitado, hay cosas que nunca podremos
saber (como decían escépticos) así que debe ser revisado y criticado continuamente para
detectar posibles errores. Así, Kant afirma que nunca podremos saber si Dios existe, por
ejemplo.

 El perspectivismo. Esta posición reconoce que cada uno tiene su opinión respecto a las
cosas, como señala el relativismo, pero a diferencia del relativismo (que negaba la posibilidad
de la verdad), el perspectivismo sí cree que hay verdades: en cierta manera cada uno tiene
su opinión porque tiene una perspectiva de las cosas, y eso es porque ve la realidad desde

4
una perspectiva, desde un punto de vista; pero cada punto de vista no por eso es falso sino
parcial, ya que recoge solo un aspecto importante de la realidad. La verdad existe, es la
reunión de todas las perspectivas posibles. Representante de esta posición es el filósofo
español del [Link] Ortega y Gasset.

1.3. RAZONAMIENTO Y ARGUMENTACIÓN.


En el apartado anterior, veíamos como la problematización del conocimiento
conllevaba la problematización de la verdad. Pues bien, cuando la racionalidad se aplica a los
enunciados sobre el mundo, se habla de racionalidad teórica que consiste en aportar
razones para apoyar la verdad (o falsedad) de un enunciado.

Los enunciados son oraciones que afirman o niegan algo; pueden ser verdaderos o
falsas. No son oraciones interrogativas, ni desiderativas, sino que describen una situación. En
filosofía, a los enunciados se les denomina “proposiciones”. Ejemplos de
proposiciones son: “los pájaros vuelan”, “está lloviendo”, etc.

Existen dos tipos de proposiciones: analíticas y sintéticas, también conocidas como


verdades de razón o verdades de hecho, respectivamente:

5
 -Proposiciones analíticas o verdades de razón: son todos los enunciados formales y
abstractos que no hacen referencia directa al mundo, ni a la observación ni a la
experimentación. Son verdades generales y necesarias que no requieren ser contrastadas
con la realidad. La lógica, las matemáticas, son ciencias que se constituyen de enunciados de
este tipo. Se distinguen tres tipos de proposiciones analíticas:

-Definiciones: “Un triángulo tiene tres ángulos”


-Axiomas matemáticos y teoremas: “Por dos puntos en el plano, pasa una y sólo una
recta”.
-Verdades lógicas: “O bien llueve o no llueve”.

 -Proposiciones sintéticas o verdades de hecho: Son conocimientos referentes al


mundo concreto; necesitan ser contrastados con la realidad. Todas las ciencias están
constituidas por proposiciones sintéticas. Ejemplo: “Centauri, es la estrella más cercana al
Sol”.

DETERMINACIÓN DE VERDAD DE LOS DISTINTOS ENUNCIADOS.

La verdad de las proposiciones analíticas y sintéticas se establece de forma diferente.


La definición de verdad que corresponde a las proposiciones analíticas se conoce como la
verdad como identidad, mientras que se aplica a las proposiciones sintéticas la verdad como
correspondencia.

 Verdad como identidad: en las proposiciones analíticas no es necesario verificar


si la proposición es verdadera inspeccionando el mundo. Son enunciados generales,
universales y siempre válidos; su verdad se establece de forma independiente a cualquier
objeto concreto. Por ejemplo, “un cuadrado tiene cuatro lados”, es una afirmación que es
válida y verdadera con independencia de cualquier cuadrado concreto. La verdad en las
proposiciones analíticas, se fundamenta en la aplicación de los principios lógicos que
describió Aristóteles. Un enunciado basado en cualquiera de esos principios es verdadero por
definición. Veamos cuáles son estos principios:

-Principio de identidad: cuando se afirma que una


cosa es una cosa (A=A). Este tipo de enunciados se
conocen como tautologías. En una tautología, no se
añade nada en el predicado que no estuviera contenido ya
en el sujeto. Es el principio fundamental.

-Principio de no contradicción: uno no puede hablar


de algo que es y no es al mismo tiempo y respecto al
mismo tema.

-Principio del tercio excluido: según este principio,


un enunciado es verdadero o es falso y no hay lugar para
una tercera posibilidad. Por ejemplo, un enunciado como
“llueve” sólo puede ser verdadero o falso.

6
 Verdad como correspondencia: la verdad de las proposiciones analíticas es
una noción clara; sin embargo, en las verdades sintéticas establecer la verdad es más
complejo y problemático. Entre los criterios principales que existen para establecer la verdad
de las proposiciones sobre el mundo, se encuentran las siguientes:

-Percepción y experiencia directa: los datos obtenidos a través de los sentidos


proporcionan una información básica que resulta vital para la supervivencia. Sin embargo, en
ocasiones los sentidos pueden mostrar una imagen distorsionada de la realidad. Por ejemplo,
los espejismos del desierto, las ilusiones ópticas, etc.
-Conocimiento científico. El método científico establece los hechos mediante
experimentos y observaciones. Gracias a este método, se han corregido muchas
informaciones falsas. Sin embargo, ha habido numerosos casos en los que se ha demostrado
que las afirmaciones científicas han resultado falsas.

-Otras fuentes de información: además de las ya citadas, existen otras muchas fuentes
de información como los periódicos, las enciclopedias, sitios web o incluso un amigo o vecino.
En estos casos, ya no se tiene una experiencia directa con los hechos, sino que intervienen
intermediarios. No todas las fuentes son igual de fiables y en ocasiones, es necesario
consultar fuentes de informaciones diversas. Eso, permitirá contrastar la información lo
máximo posible.

En último término, la información siempre tiene que ser contrastable porque de lo


contrario estamos hablando de enunciados que no se apoyan en buenas razones.

Pues bien, es precisamente a través de argumentaciones o razonamientos, como se


expresa la racionalidad humana. Una argumentación o razonamiento está formado por un
conjunto de enunciados, en el que se distinguen los siguientes elementos:

-Premisas: Conjunto de enunciados que expresan los datos de partida.


-Conclusión: Enunciado final que expresa la nueva información obtenida a partir de las
premisas.

7
En lógica, los razonamientos suelen esquematizarse así:

Premisas:
-El ladrón del queso es un gato o un ratón.
-Las huellas demuestran que no es un ratón.

Conclusión:
El ladrón del queso es un gato.

Sin embargo, una serie de enunciados dispuestos uno después de otros no constituye
necesariamente una argumentación. Observa los ejemplos siguientes:

Al analizar ambos textos, se comprueba lo siguiente: en el texto de Cervantes, se


distingue una conclusión o tesis que quiere probarse y unos enunciados que sirven de apoyo
y que constituyen las premisas. Por el contrario, en el segundo texto, los enunciados no están
encadenados con el fin de apoyar una conclusión, sino que el autor expresa un deseo; no se
trata, por tanto, de una argumentación.

TIPOS DE ARGUMENTACIÓN.

Tal y como se ha explicado anteriormente, una argumentación o razonamiento se


compone de dos elementos: premisas y conclusión. Según el vínculo que exista entre ambos
elementos, se distinguen dos tipos de razonamiento o argumentación:

Argumentación deductiva: Es aquella en la que la conclusión se sigue necesariamente de


las premisas. En estos razonamientos, si las premisas son verdaderas, se obtiene una
conclusión verdadera. Un tipo de razonamiento deductivo consiste en partir de una premisa
general (“todos somos mortales”) y derivar como conclusión enunciados particulares (“yo soy
mortal”). Si el enunciado general es verdadero también lo serán los enunciados particulares.
Argumentación inductiva: En este tipo de argumentaciones, la conclusión no se sigue de
forma necesaria de las premisas, sino de forma probable. Las premisas hacen que la
conclusión sea probablemente verdadera, pero no aseguran que esto sea así. Un tipo de
razonamiento inductivo, consiste en pasar de premisas particulares a una afirmación
universal. Aunque los enunciados particulares sean verdaderos, el enunciado general no tiene
porqué serlo.

8
ARGUMENTOS DEDUCTIVOS Y LÓGICA.

La disciplina que estudia la forma de los


razonamientos deductivos y su validez es la Lógica.
Es preciso entender ahora, qué significan los
conceptos de validez y forma:

La validez de los argumentos: la lógica estudia los


argumentos formalmente válidos, es decir, aquellos en
los que las premisas verdaderas conducen
necesariamente a una conclusión verdadera. Por
ejemplo:

- Si se deja el agua en un cazo al fuego, el agua se evapora.


- Se ha dejado agua en un cazo al fuego.
- Conclusión: el agua se evapora.

La validez, se refiere, por tanto, a la forma de razonamiento. El razonamiento será


válido si a partir de premisas verdaderas se alcanza necesariamente una conclusión
verdadera. Si en un razonamiento se da la posibilidad de, partiendo de premisas verdaderas
llegar a una conclusión errónea, dicho razonamiento no es válido. Un argumento es válido si
se cumple:

- premisas y conclusión verdadera.


-pero también, premisas falsas y conclusión verdadera o premisas verdaderas y
conclusión falsas.

Lo que nunca será válido será con premisas y conclusión falsa. Veamos unos
ejemplos:

1) Todos los hombres son mortales,


Sócrates es un hombre.
Luego, Sócrates es mortal.

2) Juan vendrá a la fiesta o María vendrá a la fiesta.


Juan no vendrá a la fiesta.
María vendrá a la fiesta.

En estos argumentos deductivos no necesitamos saber nada acerca de la verdad o


falsedad de las premisas y la conclusión. No necesito saber quién es María o Juan.
Quienquiera que acepte que sus premisas son verdaderas tendrá que aceptar que la
conclusión es verdadera. Pero pongamos otro ejemplo:

3) Todos los tejanos son americanos


y ningún californiano es tejano
Por lo tanto, ningún californiano es americano.

Aquí el argumento será inválido porque la conclusión no se desprende lógicamente de


las premisas. Pero, si no es la verdad o la falsedad de las premisas y la conclusión de un
argumento lo que determina su validez, entonces ¿qué es? Tal y como se ha visto: su forma.

La verdad, en cambio, se refiere a las proposiciones. Una proposición, será verdadera


si se corresponde con la realidad.

9
La lógica no estudia si un enunciado es verdadero sino si es o no es válido, esto es,
se interesa por la forma de los argumentos. Para ello, se utilizan un conjunto de letras y
símbolos lógicos que permiten expresar cualquier razonamiento de forma abstracta. Para
poder traducir un argumento al lenguaje de la lógica hay que conocer la lógica proposicional.

La lógica proposicional está constituida por tres elementos:

-Signos o símbolos. Existen de tres tipos:

a. Letras. Representan proposiciones o enunciados. Cada letra significa, por tanto, cualquier
oración enunciativa y puede ser verdadera o falsa (p, q, r, s etc.).
b. Signos lógicos. Representan formas de encadenar proposiciones en el lenguaje cotidiano.
Son los siguientes:

c. Los paréntesis.

-Reglas de Formación. Estas reglas establecen las combinaciones de signos que son
correctas (llamadas fórmulas):
a. Una letra es una fórmula válida.
b. Si A es una fórmula, también lo es ¬A
c. Si A y B son fórmulas, también lo serán: A∧B, A∨B, A→B, A↔B.

-Reglas de transformación: Son las leyes lógicas, las que nos van a permitir justificar nuestras
deducciones. Las principales leyes de la lógica proposicional son las siguientes:

Las reglas de inferencia que acabamos de ver constituyen otro de los procedimientos
para comprobar la validez de un razonamiento. A este mecanismo, lo llamamos deducción y
consiste en pasar de los enunciados que constituyen las premisas al enunciado que constituye
la conclusión, aplicando las reglas de inferencia. Si esto es posible, es decir, si podemos pasar
de las premisas a la conclusión aplicando las reglas de inferencia, estamos ante un
razonamiento formalmente válido. Cuando esto no es posible, o sea, cuando la aplicación de
las reglas no nos permite deducir la conclusión, consideramos el razonamiento inválido.

10
Para ello, tendremos previamente que formalizar el argumento con los signos y las
reglas de formación:

-Primer paso. Atribuir una letra a cada enunciado simple.


-Segundo paso: Añadir los tipos de signos lógicos que intervienen.
-Tercer paso: Escribir el razonamiento sustituyendo todos los términos que aparecen
en él.
-Cuarto paso. Representar el razonamiento en una expresión única.

11
ARGUMENTOS INVÁLIDOS: FALACIAS

Una falacia es un argumento que parece concluir la verdad, pero que es erróneo; es
un argumento no válido que, sin embargo, puede ser capaz de persuadir a muchos.
Algunas falacias se basan en elementos retóricos, estéticos, sentimentales (falacias no
formales) y otras, en motivos de orden lógico (falacias formales).

Clasificación de las falacias:

Ejercicios

12
1. 4. POSTVERDAD
«Las mentiras resultan a menudo mucho más verosímiles, más atractivas para la razón, que
la realidad, porque quien miente tiene la gran ventaja de conocer de antemano lo que su audiencia
desea o espera oír».
«La mentira en política» de Hanna Arendt.

Según la RAE, “posverdad” es la distorsión deliberada de una realidad, que


manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes
sociales.

Sin embargo, estamos ante lo que muchos califican como “era de la información”,
donde la información está al alcance de todos, pero también, donde la información sufre
modificaciones de toda índole y donde la mayoría prefiere moverse en el terreno de las
opiniones más que en el de los datos. Por eso, son muchas las voces que no dudan en
reinterpretar esa denominación y han pasado a hablar de “era de la posverdad”, en la que los
bulos abundan de manera deliberada. Estas “verdades” están formadas por una información
y desinformación que se transmite a través de las pantallas en lo que podemos llamar ya como
“mundo o universo digital”, con el fin de conseguir mayor poder económico y social. Los
medios más utilizados para difundir los engaños son las redes sociales como Twitter,
Facebook y Whatsapp. Hablamos de “Fake news”, un tipo de bulo que consiste en un
contenido pseudoperiodístico que se difunde a través de los medios de comunicación y redes
sociales, cuyo objetivo es la desinformación y la credibilidad de la información para el resto
de los ciudadanos. Contra las “Fake News” aparece la página web “[Link] ” , una
asociación de periodistas que luchan contra este pseudoperiodismo, y otorgan consejos para
identificar estas falsas noticias, como, por ejemplo, el uso de títulos sensacionalistas con
temas escandalosos, errores ortográficos, la no aparición de las fechas de publicación,
enlaces a páginas webs con fuentes no fiables o sospechosas, entre otros.

En este sentido, estudiar Filosofía puede sernos de


gran ayuda para cuestionar aquello que se nos
“vende“como verdad. Como ya sabemos, la filosofía
nació como un diálogo vivo en continua interrogación
y sin manuales. Desde entonces nos invita a tomar
conciencia de la propia ignorancia y a detenernos en
reflexionar sobre los múltiples aspectos que encierra
la vida. De hecho, la filosofía se define por ser un saber
crítico, contraintuitivo y emancipatorio que nos saca
del mundo confortable de las certidumbres. En esta
tesitura, como un saber capaz de asombrarse y
despertar continuamente al mundo, como un saber
que duda y cuestiona todo de nuevo, la filosofía resulta
ser un saber provocativo y molesto. Como ya decía
Kant: «Sapere aude» (¡Atrévete a pensar por ti mismo
y no dejes que otros piensen por ti!)

13
1.5. PRINCIPALES TEORÍAS GNOSEOLÓGICAS

Una vez afirmado el conocimiento humano y habiendo problematizado acerca de él


podemos afirmar que tradicionalmente se han distinguido, respecto al conocimiento, dos
fuentes, es decir, dos facultades o capacidades que nos permiten conocer y que son la fuente
o el origen de todos nuestros conocimientos: sensibilidad o conocimiento ofrecido por los
sentidos o la razón o inteligencia. De esta manera, la mayoría de los autores mantienen un
dualismo gnoseológico (sostienen que hay conocimiento sensible y conocimiento
intelectual).

Pues bien, según se haya situado el origen del conocimiento humano y la facultad qué
se haya valorado como más fiable tenemos principalmente las siguientes teorías
gnoseológicas: Racionalismo, Empirismo y Apriorismo kantiano.

14
EL RACIONALISMO

Para esta doctrina filosófica el conocimiento tiene su origen en la razón, sólo es válido cuando
proviene de ella. Hay un desprecio en general del valor de los datos de los sentidos porque éstos nos
engañan.

Los autores racionalistas más importantes de la historia son:

1. Filosofía Antigua: Parménides de Elea (450 a. C. aprox.) Platón (427- 347 a. C.)
2. Filosofía Moderna: R. Descartes (1596-1650) B. Spinoza (1632-1677) G.W. Leibniz
(1646-1716)
3. Filosofía Contemporánea: G.W.F. Hegel (1770-1831)

Estos filósofos parten del presupuesto común de la existencia de ideas innatas en la mente
humana (ya conocidas en una existencia anterior, ya puestas por Dios en mí y formando parte
constitutiva de la mente) .De esta manera poseeríamos una serie de principios evidentes no
adquiridos por experiencia que sirven de fundamento al resto de nuestros conocimientos; por ejemplo,
la idea de infinito, la idea de Dios, son ideas de las que no se puede obtener ninguna información a
partir de los sentidos.

Esta concepción, tal y como la defendió Descartes fue muy criticada pues tal y como la
defendió supondría que un bebé tendría ya desde su nacimiento una idea clara y evidente de Dios,
por ejemplo. Leibniz, trató de explicar este problema al considerar que las ideas innatas son como
una semilla que sólo germina con la experiencia y el tiempo. Es decir, que las ideas innatas están en
nuestra mente ya al nacer, pero tienen que desarrollarse a lo largo de vida y la experiencia hasta
llegar a su plenitud de adultos. Con lo que podemos diferenciar entre un innatismo de
contenido(Descartes) y un innatismo virtual (Leibniz).

El racionalismo mantiene una actitud de desconfianza del conocimiento de la información


procedente de los sentidos y del mundo.

El método que utilizan para desarrollar el conocimiento acerca de la realidad es el método


deductivo: Partiendo de las ideas innatas, y mediante el razonamiento, derivan todo cuanto se puede
saber acerca de la realidad.

Las matemáticas son el auténtico modelo de conocimiento: a partir de unos principios


autoevidentes o axiomas y aplicando razonamientos deductivos y leyes lógicas se derivan una serie
de teoremas

La validez y la superioridad del conocimiento basado en la razón, según estos autores,


se sustenta en que aquellas verdades que se basan en la razón son absolutamente universales y
necesarias, indudables, puesto que pensar lo contrario es lógicamente imposible. Del
conocimiento basado en la experiencia nunca podemos tener tal certeza.

Por ejemplo: "El todo es mayor que las partes" (Verdad de Razón)
"El Sol saldrá mañana" (Verdad de Experiencia)

15
René DESCARTES (1596-1650)
Descartes estudió en uno de los más ilustres
colegios de su época. Sin embargo, al término de
sus estudios quedó tremendamente descontento
e insatisfecho en su sed de verdad: sabía muchas
cosas, pero ninguna le parecía verdaderamente
cierta. El resultado fue una quiebra de total de
confianza en la cultura libresca.

Frente a este desencanto, apareció muy


pronto la certeza de las matemáticas. Si algo maravillaba a Descartes de esta ciencia, era
precisamente que todos sus desarrollos pueden seguirse sin necesidad de apelar a la
experiencia. En matemáticas, las verdades son evidentes y demostrables, y basta la razón
para conocerlas. El método de las matemáticas resultaba exacto e infalible porque gracias a
él, funciona plenamente la Razón. Esta capacidad dio pie a Descartes a imaginar la idea de
una Mathesis Universalis, una ciencia universal sin limitarla a ninguna clase de objetos.

Pero, ¿a qué llamamos “verdad” en el sistema cartesiano? Podemos decir que


Descartes tiene una concepción idealista de la verdad1 frente a la concepción realista. Para
esta última, la verdad se funda en una realidad previamente estructurada y consiste
únicamente en el acuerdo o correspondencia entre el entendimiento y las cosas. Para la
concepción realista, existe una realidad independiente del sujeto que conoce, cuyos valores
de verdad son también independientes a éste.

En cambio, la realidad para el idealismo no consistirá en aquello que está frente al


sujeto como algo dado que existe por si mismo, sino en aquello que está en el sujeto como
un “contenido de conciencia”. Surge entonces la pregunta de cómo alcanzar este criterio de
validez cuando lo único que parecemos tener es nuestro propio pensamiento, nuestras ideas.

La propuesta cartesiana tiene, por tanto, un doble objetivo: pretende evitar el error y
llegar a verdades indudables, y por otro lado extraer nuevas verdades a partir de las ya
conocidas y todo ello mediante el uso exclusivo de la razón. Para ello, Descartes afirma la
necesidad de ignorar todo el conocimiento anterior, y comenzar a levantar un nuevo edificio
del conocimiento en el que sólo aparezca la verdad y sean eliminados los prejuicios.

1 Desarrollado más ampliamente en el apartado 1.6.

16
Para tal empresa, su proceder es el mismo que con éxito emplean los
matemáticos en sus demostraciones y que lo que trata ahora es de extraer las reglas de ese
procedimiento para extenderlo a otros campos del saber. El método, consiste en una serie
de reglas ciertas y fáciles, tales que todo aquel que las observe no tome nunca algo falso por
verdadero. Entre los factores que influyen y desvían del camino de la verdad tenemos los
prejuicios, las pasiones, la educación, etc.

Podemos decir, por tanto, que el método consiste en una serie de reglas para
emplear correctamente la intuición y la deducción y organizar así el proceso de investigación
de la [Link] el Discurso del Método, se establecen cuatro reglas o preceptos:

1. Regla de la evidencia: Descartes se propone no aceptar como verdadera


ninguna cosa que no conociese como evidencia.

2. Regla del análisis: “Dividir cada una de las dificultades que examinase en
tantas partes como fuera posible, y cuantas requiriese su mejor solución.”

3. Regla de la síntesis: “Conducir ordenadamente mis pensamientos,


comenzando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco
a poco, como por grados hasta el conocimiento de los más compuestos; y suponiendo un
orden un entre aquellos que no se preceden naturalmente unos a otros.”

4. Regla de las comprobaciones y enumeraciones: “Hacer en todas


enumeraciones tan completas, y revisiones tan generales, que estuviera seguro de no olvidar
nada”.

Pero analicemos cada una de estas reglas más detenidamente.

La primera regla establece la evidencia como el criterio último para separar lo


verdadero de lo falso. La verdad debe ser evidente, y para acceder a la misma necesitamos
de la intuición, de un acto puramente racional por el que la mente “ve” de un modo inmediato,
directo y transparente una idea. La evidencia sería la propiedad de aquella idea que le hace
aparecer ante la mente con claridad y distinción. A su vez, Descartes explica también ambos
conceptos: es clara la idea que es “presente y manifiesta a un espíritu atento”, mientras que
es distinta “la que es de tal modo precisa y diferente de todas las demás que no comprende
en sí misma más que lo que aparece manifiestamente a quien la considera como es debido.”

Por tanto, el criterio de la evidencia, implica dos caracteres, la claridad y la distinción


y una condición: resistir a toda duda. Descartes, examinará las cosas, las nociones y los
hechos para ver entre tantas ilusiones y apariencias, existe alguna cosa que se resista a todas
las pruebas y se muestre indubitablemente cierta. No harán falta muchas verdades ciertas e
indudables. Una sola bastaría porque de la misma manera que los matemáticos deducen sus
teoremas a partir de principios verdaderos y evidentes por sí mismos, así también de la verdad
encontrada, tomada como verdad primera, se podría deducir todo el sistema de la nueva
filosofía.

Los motivos de la duda son:

1. Los sentidos se presentan como la principal fuente de nuestros conocimientos;


ahora bien, muchas veces he constatado que los sentidos me engañaban, No es prudente
fiarse de quien nos ha engañado en alguna ocasión, por lo que será necesario someter a duda
todos los conocimientos que derivan de los sentidos. Puedo considerar, pues, que no hay
certeza alguna en esos conocimientos, y considerar falsos todos los que se deriven de los
sentidos.

17
2. Sin embargo, podría parecerme exagerado dudar de todo lo que percibo por
los sentidos, ya que me parece evidente que estoy aquí y cosas por el estilo; pero, dice
Descartes, esta seguridad en los datos sensibles inmediatos también puede ser puesta en
duda, dado que ni siquiera podemos distinguir con claridad la vigilia del sueño, ¿Cuántas
veces he soñado situaciones muy reales que, al despertarme, he comprendido que eran un
sueño?

Por tanto, el segundo nivel de duda que plantea es la duda acerca de la realidad misma
del mundo, es decir ¿estamos completamente seguros de que el mundo existe (el mundo que
percibimos)? Descartes dice que no podemos, y los sueños nos plantean la razón para la
duda: a veces soñamos cosas con mucha vivacidad y al despertar descubrimos que no existen
fuera de nuestra mente; ¿cómo distinguir el sueño de la vigilia?, ¿cómo podemos estar
seguros de que todo esto no es un sueño? Podemos decir que es muy improbable que todo
esto, que nos parece el mundo real, sea un sueño, pero no tenemos una certeza absoluta de
que no lo es. En realidad, esta es una forma aún más radical de poner en duda lo que nos
transmiten los sentidos: no sólo puede ser falso cómo nos transmiten cómo es el mundo, sino
que podría ser que los sentidos nos mintieran respecto al hecho mismo de que el mundo sea.

3. Esta incapacidad de distinguir el sueño de la vigilia, ha de conducirme no sólo


a extender la duda a todo lo sensible, sino también al ámbito de mis pensamientos,
comprendiendo las operaciones más intelectuales, que en absoluto parecen derivar de los
sentidos. La indistinción entre el sueño y la vigilia me lleva a ampliar la duda de lo sensible a
lo inteligible, de modo que todos mis conocimientos me parecen ahora muy inciertos. Aun así,
parece haber ciertos conocimientos de los que razonablemente no puedo dudar, como los
conocimientos matemáticos. Sin embargo, Descartes plantea la posibilidad de que el mismo
Dios que me he creado me haya podido crear de tal manera que cuando juzgo que 2+2 = 4
me esté equivocando; de hecho, permite que a veces me equivoque, por lo que podría permitir
que me equivocara siempre, incluso cuando juzgo de verdades tan "evidentes" como la verdad
matemática. En ese caso todos mis conocimientos serían dudosos y, por lo tanto, según el
criterio establecido, deberían ser considerados todos falsos.

4. Sin embargo, dado que la posibilidad anterior puede parecer ofensiva a los
creyentes, Descartes plantea otra opción: la de que exista un genio malvado que esté
interviniendo siempre en mis operaciones mentales de tal forma que haga que tome
constantemente lo falso por verdadero, de modo que siempre me engañe. En este caso, dado
que soy incapaz de eliminar tal posibilidad, puesto que realmente me engaño a veces, he de
considerar que todos mis conocimientos son dudosos. Así, la duda ha de extenderse también
a todos los conocimientos que no parecen derivar de la experiencia.

¿Cómo escapa Descartes de la duda? ¿Hay algo que sea indubitable? Dudar es
pensar y si pienso, existo, luego Cogito ergo sum, es decir “Pienso luego existo “. Todo
puede ser puesto en duda, pero no que yo exista como “cosa pensante”. Puedo dudar de la
existencia de todas las cosas, incluso de mi cuerpo, pero no de mi pensamiento pensante.
Todo puede ser sueño, pero yo que sueño, debo existir; el demonio maléfico puede
engañarme, pero yo que soy engañado, existo. Si no existiese, no podría dudar. Ésta es una
verdad evidente, clara, distinta, indubitable. El principio, por tanto, ha sido encontrado. Este
principio, esta primera verdad será el principio metodológico del cual deducir todas las otras
verdades.

Tenemos ya pues, nuestra primera verdad, cogito ergo sum. Yo puedo muy bien
pensar que estos cuerpos que veo no existen. Y lo mismo puedo pensar de mi cuerpo, que
pueda no existir. Pero, ¿puedo hacer lo mismo respecto de mi pensamiento? No puedo
hacerlo. De ahí, que saque dos conclusiones:

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1. que la existencia de mi pensamiento, de mi espíritu, de mi alma, es más
cierta que la de mi cuerpo. Dualismo antropológico.
2. que mi alma es una sustancia cuya esencia es el pensamiento, que no tiene
que ver con la corporeidad. Descartes, había separado el alma y el cuerpo frente a la unidad
aristotélico-tomista y las consecuencias serán duraderas en el campo de la psicología, que
estudiará separadamente los fenómenos psíquicos y los del organismo.
¿Qué soy yo? Una cosa que piensa dirá Descartes. ¿Y qué es una cosa que piensa?
Una cosa que siente, que quiere, que imagina... Descartes atribuye al pensamiento los
caracteres de una sustancia, haciendo del yo pienso una "cosa", a la que han de pertenecer
ciertos atributos.

La duda sigue vigente con respecto a la existencia de cosas externas a mí, por lo que
el único camino en el que se puede seguir avanzando deductivamente es el del análisis de
ese "yo pienso" al que Descartes caracteriza como una sustancia pensante, como una cosa
que piensa. ¿Qué es lo que hay en el pensamiento? Contenidos mentales, a los que Descartes
llama "ideas". La única forma de progresar deductivamente es, pues, analizando dichos
contenidos mentales, analizando las ideas.

Distingue Descartes, tres tipos de ideas: unas que parecen proceder del exterior a mí,
a las que llama "ideas adventicias"; otras que parecen haber sido producidas por mí, a las que
llamara "ideas facticias"; y otras, por fin, que no parecen proceder del exterior ni haber sido
producidas por mí, a las que llamará "ideas innatas". Las ideas adventicias, en la medida en
que parecen proceder de objetos externos a mí, están sometidas a la misma duda que la
existencia de los objetos externos, por lo que no puede ser utilizadas en el avance del proceso
deductivo; y lo mismo ocurre con las ideas facticias, en la medida en que parece ser
producidas por mí, utilizando ideas adventicias, debiendo quedar por lo tanto también
sometidas a duda. Sólo nos quedan las ideas innatas.

Habiendo captado con evidencia intuitiva el sum cogitans en cuanto sum dubitans,
dice: si yo dudo es que soy imperfecto. En efecto, lo que es perfecto, sabe y se da cuenta de
que sabe, no duda. Pero, por otro lado, no podría comprender que soy imperfecto si no tuviese
la idea de la perfección. Por tanto, esta idea está necesariamente en mí. Pero, la idea del Ser
perfectísimo no es otra cosa que la idea de Dios. Por consiguiente, está en mí. Pero, ¿cómo
está en mi? La idea de Dios, no deriva de mí, pues soy imperfecto y una idea no puede derivar
sino de un ser que tenga un grado de existencia o de perfección igual o mayor que el que la
idea posee. Es necesario concluir que existe fuera de mí, como causa de la idea de Dios que
tengo en mí.

El método nos llevo a la duda, ésta al cogito y finalmente del yo ha sido deducido Dios.
Por lo tanto, yo existo como pensamiento y existe Dios, el Ser perfecto. ¿Y el mundo? ¿existe
el mundo? Y, si existe, ¿es tal cómo me aparece? Yo creo que puedo hablar del mundo sólo
en cuanto tengo representaciones –ideas-. Se impone pues, examinar las ideas de nuestro
espíritu. Pero ¿de dónde provienen nuestras ideas? Verdaderamente, no siempre que hay en
mí una representación mental hay una cosa fuera de mi; en el sueño, y en las alucinaciones
se dan representaciones sin que haya objetos presentes.

¿De dónde proceden las ideas adventicias? En principio, parecen provenir de fuera,
de las cosas. La veracidad de dios nos asegura que aquellas cosas que concebimos como
existentes, existen y que son tal cual las conocemos porque si yo me engañase, mi engaño
sería imputable a aquel. Él, sería engañador y mentiroso. Pero, esto es absurdo. Porque el
ser perfecto debe tener entre sus perfecciones la de ser bueno y la de ser veraz, la de no
poder ni querer engañar.

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Una vez demostrada la existencia de Dios, dado que Dios no puede ser imperfecto, se
elimina la posibilidad de que me haya creado de tal manera que siempre me engañe, así como
la posibilidad de que permita a un genio malvado engañarme constantemente, por lo que los
motivos aducidos para dudar tanto de las verdades matemáticas y en general de todo lo
inteligible como de las verdades que parecen derivar de los sentidos, quedan eliminados.

Debemos entender el pensamiento cartesiano puede considerarse como una


respuesta a la incertidumbre de la época en la que fue formulado: por un lado, el
hundimiento de un modelo científico (el geocentrismo) y el nacimiento de una nueva forma de
ver el universo (heliocentrismo) cuyas consecuencias marcarán la modernidad. Por otro lado,
el siglo XVI está condicionado por la escisión que se produce entre el catolicismo y el
protestantismo. La ciencia y la religión, los dos grandes “fuentes” de la verdad, se ven
acosadas por la duda, problema teórico que se verá acompañado de consecuencias prácticas:
condena a Galileo, guerras de religión. En estas circunstancias de crisis, Descartes intenta
construir un sistema filosófico que resuelva esa incertidumbre generalizada, encontrando en
la razón humana la roca firme sobre la que construir un sistema de conocimiento que resista
el ataque de la duda, una filosofía en la que el error no tenga cabida. Por eso, no es de extrañar
que sea la matemática su ciencia preferida, y que despreciara la educación libresca. El
proyecto filosófico cartesiano destaca precisamente por su aspiración a unificar todas las
ciencias, que deben utilizar el mismo método. Bajo estos parámetros, la filosofía cartesiana
intentará encontrar una certeza sobre la que construir una ciencia segura e indudable.

texto

EL EMPIRISMO.

Para esta doctrina filosófica el conocimiento tiene su origen en la experiencia sensible,


sólo es válido cuando proviene de los sentidos.

Tomemos por ejemplo una rosa. ¿Qué es lo que percibimos? Percibimos un cierto
color, un volumen, una figura, un tamaño, un olor agradable, una sensación suave al tacto,
etc.; en una palabra, un conjunto de sensaciones simples. Pero, ¿es esto en realidad la rosa?
Todos nosotros, piensa Locke, nos sentiremos inclinados a contestar que no. El color, el olor,
la figura, etc., no son la rosa: son el color de la rosa, el olor de la rosa, etc. ¿Qué es, entonces
la rosa, aparte de estas cualidades sensibles? Puesto que lo único que percibimos es el color,
el olor, etc., hemos de confesar que no sabemos qué es la rosa, que suponemos que por
debajo de estas cualidades hay algo misterioso que les sirve de soporte. La sustancia, el
soporte de las cualidades es, según Locke, incognoscible. La consecuencia del empirismo de
Locke es que no conocemos el ser de las cosas: el escepticismo.

Los autores empiristas más importantes son:

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[Link]ía antigua: Aristóteles (384-322 a.C.)
[Link]ía moderna: J. Locke (1632-1704), G. Berkeley (1685-1753) D. Hume (1711-
1776)
[Link]ía contemporánea: el positivismo de A. Comte (1798-1857) y los filósofos
neopositivistas en el Siglo XX.

Según estos autores, cuando nacemos, nuestra mente es como una página en blanco
que se va rellenando con los datos que obtenemos a través de los sentidos. Por lo tanto, niegan
cualquier tipo de conocimiento o principio innato.

Aunque los diversos autores exponen diversas variantes el método que utilizan para
desarrollar el conocimiento acerca de la realidad es el método inductivo: partimos de la
observación de la repetición de un fenómeno en la naturaleza (regularidad) para, tomando como
base esos casos, generalizar y proponer una ley de carácter universal que los recoge y resume.
Por ejemplo, cada día vemos salir el sol y ese fenómeno se repite de forma regular,
generalizamos y afirmamos de forma universal "El sol sale cada día".

La validez y la superioridad del conocimiento basado en la experiencia, según estos


autores, se sustentan en que podemos examinar o confirmar nuestras afirmaciones
contrastándolas con la información que nos proporcionan nuestros sentidos.

Ahora, respecto a la validez del conocimiento así alcanzado Hume, que es el más
escéptico de todos, afirma que nunca es estrictamente universal ni necesario, sino que queda
reducido a una simple creencia basada en el hábito o la costumbre. De nuestras leyes obtenidas
por inducción tenemos la esperanza de que lo que hasta ahora ha sido así siga siendo así, pero
nunca nos ofrece una certeza para el futuro porque nada hace imposible pensar lo contrario. Por
ejemplo, que mañana el sol no salga.

DIFERENCIAS ENTRE RACIONALISTAS Y EMPIRISTAS

 Para los racionalistas solo podemos tener certeza acerca de aquello que el
entendimiento construye por sí mismo, al margen de la experiencia, ya que la
experiencia produce ideas confusas. Para el empirismo, en cambio, sólo tienen
validez aquellas ideas que son recibidas de la experiencia.
 Los racionalistas creen en las ideas innatas: ciertos conceptos fundamentales
que el entendimiento elabora por sí mismo a partir de las cuales se pueden deducir
otros conocimientos. Los empiristas, sostienen que la mente humana es, al nacer,
como un papel en blanco (una tabula rasa) en el que no hay nada escrito, no hay
ideas innatas.

21
 Los empiristas erigen como modelo de saber a las denominadas ciencias
empíricas, fundamentalmente a la física y dentro de ésta a la mecánica, que adquiere
en esta época, de manos de Newton principalmente, un gran desarrollo. Los
racionalistas anteponen las matemáticas a la física como modelo de saber.
 Al negar la existencia de ideas innatas, los empiristas consideran que todo
conocimiento ha de ir de la experiencia a sus principios (o leyes). Por eso anteponen
el método analítico-inductivo al sintético deductivo.

RACIONALISMO EMPIRISMO

MÉTODO Deducción Inducción

La experiencia
ORIGEN DEL La razón misma
CONOCIMIENTO Intuición intelectual
Intuición sensible

IDEAS Innatas Adquiridas

Autosuficiente, ilimitada, Dependiente y limitada a la


preñada de contenidos experiencia. Vacía antes de
RAZÓN entrar en contacto con la
experiencia

EL APRIORISMO KANTIANO

¿Qué puedo saber? Es la pregunta con la que Kant


dirige su principal obra, La Crítica de la Razón Pura
y lo hizo con un planteamiento trascendental, en
cuanto que no se ocupaba tanto de los objetos como
del sujeto que conoce y en eso consiste
precisamente su “giro copernicano”.

Kant, estaba convencido de que si


eliminábamos de nuestras experiencias lo que
pertenecía a los sentidos quedaban todavía ciertos
conceptos originarios, aportados por el sujeto de un
modo enteramente a priori. Por eso decía:

“Todo conocimiento comienza con la experiencia, pero no todo procede de ella”

Con esta célebre frase, lo que Kant quería decir es que cuando conocemos no nos
limitamos a reflejar lo que percibimos como si nuestra mente fuera un espejo, sino que sin
negar que fuera exista algo, nuestro conocimiento hay que entenderlo como un proceso de
síntesis: nuestra mente lleva a cabo sucesivas síntesis con los materiales que vienen de la

22
experiencia y los elementos formales de carácter “a priori” que aporta el sujeto que conoce.
En el fondo vemos, que la teoría kantiana es una síntesis entre racionalismo y empirismo

Conocimiento Materia (Procede de la experiencia)

Síntesis (La pone el objeto)

Forma (Estructuras “a priori”)


(Unificación y
(Las pone el sujeto)
ordenación)

Pero, ¿qué son y cómo descubrir esas formas “a priori”? Se trata de estructuras “a
priori”, es decir puras, que no tienen su origen en la experiencia, que tienen un carácter
formalizador (proceden de la mente y preceden a la experiencia). De manera metafórica
pueden entender como unas gafas, unos filtros con los que podemos percibir el mundo de
una manera determinada y no de otra.

Sin embargo, no hay que confundir las formas “a priori” con el innatismo, ya que éste
no es formal, sino material, es decir que en el caso del innatismo lo que el sujeto aportaría no
es “una manera de ver” determinada sino unos objetos determinados.

Así, los conocimientos “a priori” son producidos por las facultades mentales, pero
SOLO con ocasión de la experiencia. Kant, habla de tres facultades cognoscitivas, mentales,
que constituyen a su vez tres fases del conocimiento y tres tipos de formas “a priori”.

SENSIBILIDAD: Es el primer nivel de conocimiento. Ha de entenderse como la


facultad que tiene el hombre de ser afectado por las impresiones. Nuestra sensibilidad estaría
afectada potencialmente por una gran cantidad de estímulos o sensaciones, pero no todos los
estímulos estimulan. La sensibilidad tiene sus filtros y éstos son: el espacio y el tiempo a
través de los cuales es posible la síntesis de la aprehensión: oímos, vemos, etc… algo.

EL ENTENDIMIENTO: Es la capacidad humana para formular juicios. Aquí, ponemos


nombre a “ese algo”, lo encuadramos dentro de nuestros conceptos. En ellos, podemos
diferenciar:

-conceptos a posteriori: (de la experiencia):

23
-conceptos a priori: producidos espontáneamente por nuestro entendimiento con ocasión
de la experiencia: las categorías. Ej. Sustancia. Podemos creer que su significado, lo
aprendemos viendo, manipulando etc. Pero, Kant piensa que nuestra mente tiene una
disposición natural “a priori”, a agrupar los estímulos sensoriales en totalidades perceptivas
para poder así pensar los objetos.

Así Kant habla de 4 tipos de juicios: y de 12 categorías:

RAZÓN: Es la capacidad humana que se ocupa de unir juicios y formular argumentos,


englobando unos conceptos en otros. Sostiene Kant, que ésta es la forma de proceder natural
de la razón humana. Se rige por una especie de principio supremo, como es la búsqueda de
la unidad. Este objetivo de nuestra razón se materializa en tres formas de “a priori”, que ya no
intentan ordenar los fenómenos sino ordenar conceptos:
1. Mundo como totalidad: Frente a la diversidad de fenómenos y cualidades que nos
encontramos, la razón se empeña constantemente en tratar a este mundo como un
todo, buscando sus causas generales.
2. Alma: A pesar de las múltiples vivencias o creencias que un ser humano tiene siempre
hay un empeño de nuestra razón por encontrar una cierta unidad y presenta al alma
como tal.
3. Dios: A pesar de las diferencias entre el mundo natural y el mundo humano, pues en
uno gobierna la causalidad y en el otro la libertad, la razón se empeña en un ser de
seres: Dios, la unidad suprema, razón de todo lo que hay.
Son tres formas ilegítimas, pero dice Kant, inevitables que dan lugar a la metafísica.

24
1.6. ¿QUÉ PUEDO CONOCER?

Una vez estudiadas, según situaban el origen de nuestro conocimiento, las principales
teorías gnoseológicas, la disyuntiva siguiente sería:

¿se puede conocer lo que las cosas son realmente, o tan sólo lo que son para
nosotros?

REALISMO.

Es una posición filosófica que afirma que existe una


realidad más allá de los sentidos y por lo tanto que
las percepciones son causadas por una realidad
objetiva y externa. Es la postura dominante hasta el
inicio de la filosofía moderna (Descartes)

Afirma que la relación es de identidad: mi


conocimiento es una copia fiel e idéntica de lo que las
cosas son. Se han señalado distintas objeciones al
realismo ingenuo.

1. Una de ellas indicaría que, si diferentes


especies animales disponen de órganos sensoriales
más sensibles, distintos, al del ser humano, y la
realidad es tal y como la representan los órganos
sensoriales, entonces, o hay distintas “realidades” o
nos falta un criterio para decidir cuál sea la realidad
“real”.

25
Por ejemplo, algunos animales no disponen de ojos, y otros, como la abeja dispone de
unos ojos compuestos por más de 10.000 ojos. La mayoría de los animales no ven
colores, otros pueden ver colores que los seres humanos no ven, como el infrarrojo y
el ultravioleta, y oyen sonidos que nosotros no oímos.

La cuestión es cómo es posible que la realidad sea tal y como se percibe por los órganos
sensoriales, habiendo órganos distintos y contrapuestos. Un toro no ve colores, ¿es la realidad
coloreada?, el hombre no ve el color ultravioleta, aunque algunas mariposas sí lo ven, ¿tienen
algunas flores el color ultravioleta aunque nosotros no lo veamos? La mosca ve la realidad a
través de diez mil ojos, ¿es la realidad un calidoscopio?

2. Otro problema que se le plantea al realismo ingenuo es que nuestros órganos


sensoriales pueden proporcionar información incoherente, bien porque un órgano sensorial
entre en colisión con otro, o bien porque un mismo órgano sensorial proporcione información
autocontradictoria.
Por ejemplo, cuando introducimos un palo en una cubeta transparente de agua;
mientras a la vista parece que se hubiera torcido, al tacto permanece recto. Pero
también ocurre que un mismo órgano sensorial nos puede dar información
contradictoria. Si introducimos una mano fría —por ejemplo, aquella que ha
permanecido un tiempo en un congelador— en una cubeta de agua a temperatura
ambiente tendremos la sensación de que esa agua está caliente, pero si a la vez
introducimos una mano caliente —por ejemplo, después de tenerla un tiempo
adecuado sobre un radiador encendido— en la misma agua, nos parecerá que el agua
está fría. Si la realidad es tal y como la describen los órganos sensoriales ¿está ese
agua fría o caliente?

3. Una tercera objeción al realismo ingenuo se encuentra en el conocimiento científico.


La ciencia parece mostrar, a través de experimentos, que la realidad no sólo no parece ser
como la muestran los sentidos, sino que más bien parecería que éstos se equivocan
completamente.
Por ejemplo, al mirar una tabla de madera la vista nos indica que no hay agujeros, que
es impenetrable; sin embargo, la ciencia puede mostrar, a través de experimentación,
que está siendo continuamente atravesada por diferentes partículas subatómicas que
ni siquiera vemos, por ejemplo, los rayos cósmicos que lanza el Sol.

IDEALISMO.

El idealismo es una postura filosófica


antagónica al realismo. Mantiene dos tesis: la tesis
primera, y principal, dice que no existe un mundo físico
exterior a la mente y a sus representaciones mentales.
La segunda tesis del idealismo afirma que,
como las representaciones mentales sólo existen
mientras se encuentran en una mente, de igual modo,
lo percibido sólo existe si hay una mente en la que esté
representado, y sólo durante el tiempo en que se
encuentren representado en la mente.
Por ejemplo, un dolor sólo existe mientras dura en la
mente que lo padece. No tiene sentido afirmar que el
dolor sigue existiendo, no se sabe dónde, cuando deja
de doler. Igualmente, las representaciones mentales
que tenemos de los objetos del mundo sólo existen
mientras se encuentran en la mente que las tiene. Y

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como sólo existen las representaciones mentales de los objetos físicos, y no éstos
mismos, la realidad percibida como exterior a nuestra mente no es tal, y sólo existe
mientras una mente la perciba.

La expresión clásica de esta segunda tesis dice que “esse est percipi” (ser es ser
percibido); es decir, existir equivale a ser percibido.
Como apoyo de estas tesis los idealistas señalan el Principio de Inmanencia, que viene
a decir que la mente no puede transcender —traspasar— sus propias representaciones; es
decir, no puede salir de sí misma, no tiene acceso a algo que no sea mental, y por eso de ella
se dice que es inmanente a ella misma.

2. QUÉ ES LA CIENCIA Y CÓMO FUNCIONA:

2.1. LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA

Se habla mucho de la ciencia, pero ¿sabemos


realmente qué es la ciencia? ¿son los conocimientos
científicos tan fiables como se dice? La rama de la
filosofía que reflexiona acerca de estas cuestiones es
la epistemología o filosofía de la ciencia, más bien
una subrama de la gnoseología (que se ocupaba del
conocimiento humano). La epistemología, se centra
en el estudio del conocimiento que es propio de la
ciencia, que es la mejor forma de conocimiento que
tenemos, la más segura y objetiva.
La filosofía de la ciencia tiene fundamentalmente dos propósitos:
-Describir lo que hacen los científicos: cuáles son sus objetivos, métodos y a qué
resultados llegan.
-Valorar el alcance cognoscitivo de la ciencia: ¿realmente los conocimientos científicos
son tan seguros? ¿es la ciencia la única forma rigurosa de conocimiento?

Al afrontar este segundo tipo de cuestiones,


nos adentramos en el terreno propiamente filosófico,
pero primero trataremos de abordar la primera
cuestión trazando una imagen lo más ajustada posible
de la actividad científica. Un breve recorrido
histórico nos permitirá hacerlo:
 Ciencia antigua: Ya en Babilonia y en el antiguo Egipto, se dieron avances que hoy
calificaríamos como “científicos”. Se dice que los antiguos sabios griegos habían ido a
aprender a Egipto. Sus pirámides son un claro ejemplo del perfeccionamiento que
alcanzaron los egipcios en las matemáticas aplicadas; los babilonios, destacaron
principalmente por sus avances matemáticos y sus predicciones astrológicas.
En realidad, el interés de estas culturas no era propiamente científico, sino de índole
religioso, pues pretendía descifrar en los movimientos de los astros el destino que los
dioses asignaban a los humanos; se trataba también de un interés práctico: obtener

27
mejores cosechas, etc. En definitiva, el objetivo era más bien un objetivo práctico y
mítico- religioso.

Podemos decir, por tanto, que los primeros que aplicaron el análisis racional,
procurando establecer relaciones causales entre los fenómenos de la naturaleza y, por
tanto, los primeros en hacer ciencia, fueron los presocráticos. De tal manera que
Aristóteles, en el libro A de su Metafísica llega a decir que la filosofía más originaria fue
también una primera forma de hacer ciencia natural y llamó a los filósofos presocráticos
“los físicos”. Siguiendo esta tesis aristotélica son hoy muchos los intérpretes que
mantienen la idea de que Filosofía y Ciencia nacieron de la mano, que estuvieron
fuertemente unidas hasta la modernidad.

 Época moderna entre los siglos XVI-XVII se produce una revolución científica, llevada
a cabo en el mundo de la astronomía por Copérnico, Galileo y Newton, principalmente.
Se introduce un cambio fundamental: los científicos empiezan a dejar de preguntarse
“por qué” son las cosas para pasar a preguntarse por “cómo” funcionan; para ello no
basta con observar o contemplar pasivamente el mundo, sino que hay que construir
experimentos controlados para comprobar si las cosas son como pensábamos, y hay
que establecer sus relaciones matemáticas: experimentación y matematización serán
las dos características principales de la ciencia moderna. Podemos decir, por tanto,
que su método deja de ser cualitativo para pasar a ser cuantitativo, ya que solo tiene
en cuenta las cualidades medibles de las cosas, como su peso, su velocidad.

 Hoy en día a la actividad científica le otorgamos las siguientes características

28
2.2. EL LENGUAJE CIENTÍFICO

Señalábamos en el cuadro anterior a la objetividad como una de las características


de la ciencia; para alcanzar esa objetividad, la ciencia crea un lenguaje artificial con la que ser
lo más precisa posible a través de sus conceptos, leyes y teorías.

 Conceptos: Son los términos específicos de cada ciencia. Deben estar


perfectamente definidos y puede hablarse de tres tipos:

-Clasificatorios: Permiten organizar la realidad en conjuntos o grupos.


-Comparativos: Permiten ordenar gradualmente los objetos de un conjunto.
-Métricos: Permiten medir numéricamente propiedades de los objetos.

 Ley: es una hipótesis que ha sido verificada y confirmada de acuerdo con un método
previamente explicitado. Se caracteriza por:

- Usar conceptos que han sido previamente definidos.


- Determinar de forma universal una regularidad de la naturaleza.

 Teorías: La ciencia pretende explicar ámbitos de


la realidad lo más amplios posibles. Por esta razón, las leyes científicas se dan
interconectadas unas con otras, formando sistemas compactos, coherentes y
sistemáticos que unifican un conjunto de leyes para ofrecer con ellas una explicación
da una situación o conjunto de fenómenos.

Así, las teorías científicas tienen como objetivo:

explicar el porqué de los sucesos, las causas por las que ocurren, porque eso
nos lleva a entenderlos.
poder predecir cómo serán las cosas en el futuro.
controlar la Naturaleza, dominar el mundo, controlar los fenómenos, poder
prevenirnos contra lo que hemos descubierto que nos espera.

“Las teorías son redes que lanzamos para apresar aquello que llamamos ´´mundo´´:
para racionalizarlo, explicarlo y dominarlo. Y tratamos de que la malla sea cada vez
más fina.”
Popper, Lógica de la investigación científica

Popper, Lógica de la investigación científica

29
2.3. CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS

Tradicionalmente, nos encontramos con la siguiente clasificación de las ciencias.:

 ciencias empíricas (referidas al mundo, a la experiencia – “empirie” en griego significa


“experiencia”-).

En las ciencias empíricas se afirma o niega algo de algún suceso del mundo, por lo que
su verdad se comprueba empíricamente (recurriendo a la experiencia, viendo si ocurre lo
que ellas dicen). Pero cuando hablamos del” mundo” podemos hablar principalmente de
dos cosas: de cosas “naturales” o de cosas “humanas”. En este sentido podemos
distinguir, a su vez, dentro de las ciencias empíricas, dos tipos de ciencias:

-ciencias naturales, como la Física, la Química, la Biología...que aparecen con el


surgimiento de la civilización, aunque se desarrollan con las características que ahora
tienen a partir del comienzo de la Modernidad.
-ciencias humanas o sociales, como la Psicología, la Sociología, la Historia, la
Economía...que surgen posteriormente, a partir del siglo XVIII, y sobre todo del siglo XIX.

 ciencias formales (las no referidas al mundo, las matemáticas y lógica).

En ellas se establecen relaciones entre términos, pero estos no se refieren a ninguna


realidad, su verdad se apoya en la coherencia: una afirmación formal será verdadera si
es coherente- no se contradice- con otras que hemos demostrado previamente como
verdaderas. Así ocurre, en el siguiente razonamiento de la lógica:

“Si “p”, entonces q


se da p
----------------------------------------------------------------------------
por tanto, q”

Al hacer este razonamiento no afirmamos nada concreto del mundo, establecemos


una posible relación entre los términos “p” y “q”, que podrían luego representar cualquier
cosa, ser “rellenados” de contenido empírico para ser entonces un razonamiento sobre el
mundo (por ej. si estudias, apruebas; has estudiado, por tanto, aprobarás”).

30
[Link] CIENCIA Y SUS DIFERENTES MÉTODOS

Puesto que existen, como hemos visto, distintos


tipos de ciencias también existen distintos tipos de
métodos de investigación. Un método científico es
un camino, una manera de abordar el objeto de
estudio, unos pasos a seguir por el científico a la
hora de conocer su objeto e intentar alcanzar la
verdad acerca de él. ¿Cuáles son estos
métodos?

-el método que usan las ciencias formales es el método deductivo o deducción, que
ya estudiamos en la primera parte de este tema, cuando nos acercamos a la Lógica.

-desde el surgimiento de la ciencia moderna, en las ciencias empíricas naturales se


ha usado el método inductivo y el llamado método experimental o método hipotético-
deductivo (que es una síntesis de inducción y deducción).

-En las ciencias humanas y sociales existen dos tendencias: la de los que creen
que lo humano, como algo natural que es, debe estudiarse con el mismo método que el
resto de cosas naturales (con el método experimental) y la de los que piensan que el ser
humano tiene unas características especiales que lo diferencian del resto de cosas, el
método debe ser un método diferente: el método hermenéutico.

EL MÉTODO INDUCTIVO

Inducir es una forma de razonamiento humano (que hacemos todos en nuestra vida
cotidiana y que también usa la ciencia) que consiste en generalizar, en formular enunciados
generales a partir de premisas que son enunciados particulares; un enunciado general es una
proposición que afirma o niega algo acerca de todos los individuos de una clase

Los enunciados generales a los que se llega por inducción se aplican a todos los casos
particulares. Pero la inducción no es un razonamiento lógicamente válido. Un
razonamiento es lógicamente válido cuando su conclusión es necesariamente verdadera si lo
son las premisas; pero en una inducción la conclusión no es necesaria, es decir, no es
verdadera necesariamente, aunque lo sean las premisas. O sea, que, aunque nos
aseguremos de la verdad de las premisas no podemos nunca estar plenamente seguros de
la verdad de la conclusión, ya que se aplica a casos que no hemos comprobado, que podrían
ser diferentes a los vistos.

EL MÉTODO DEDUCTIVO

Deducir es una forma de razonamiento humano que consiste en extraer conclusiones


lógicas(necesarias) normalmente de tipo particular, a partir de unas premisas, alguna de las
cuales es de carácter general.

Se trata de un razonamiento lógicamente válido porque si aceptamos como premisa


verdadera que “todos los hombres son mortales” y también que “Sócrates es un hombre”,
deduciremos necesariamente que “Sócrates es mortal”, pues es la conclusión que se extrae,
lógicamente, de las anteriores premisas. Es “lógica” porque su contraria sería ilógica o
absurda después de lo que hemos afirmado antes, así que si nos aseguramos de la verdad
de las premisas podemos estar seguros de la conclusión.

31
EL MÉTODO HIPOTÉTICO- DEDUCTIVO

Se trata de una combinación de los dos métodos anteriores: combina la referencia de los
datos empíricos de la inducción con la generalidad u la consistencia de la deducción. Pasos:

-Definición/ observación del problema. el científico observa determinados hechos del mundo,
pero no cualquier hecho sino algunos que aparezcan como problemáticos, como necesitados
de una explicación, de encontrar por qué suceden, ya que el conocimiento vulgar o las teorías
científicas que teníamos no son suficientemente explicativos. Ejemplo: se observa que las
personas obesas tienen peor salud física que las delgadas.

-Formulación de hipótesis. Se propone una explicación posible, que debe ser coherente y
conforme con la actitud científica: rigurosa, neutra y contrastable. Una hipótesis es cualquier
proposición que se establece como una posibilidad, en principio ni verdadera ni falsa, con el
fin de realizar, a partir de ella, un conjunto de deducciones o comprobaciones que la verifiquen.
Ejemplo, se propone la hipótesis de que la presencia de la hormona X impide la obesidad.

-Deducción de consecuencias. Utilizando el método deductivo, se extraen las consecuencias


que tendría la hipótesis si fuera verdadera. Ejemplo: si la hipótesis es verdadera, las ratas a
las que se ha inyectado la hormona X no engordarán, aunque sigan un régimen de
sobrealimentación.

-Contrastación de hipótesis. Se comprueba si se cumplen o no las consecuencias previstas.


Es necesario recurrir a la observación de la realidad y a la experimentación. Sin embargo,
como no podemos comprobar todos los casos, a partir de un número suficiente de éstos,
cuidadosamente seleccionados, podremos comprobar la validez de la hipótesis.

-Refutación de hipótesis: Cuando no se cumplen las consecuencias previstas entonces es


preciso rechazar la hipótesis y volver a empezar el proceso, formulando una nueva.

-Confirmación de hipótesis: Cuando se cumplen las consecuencias previstas la hipótesis


queda confirmada.

-Obtención de resultados: Se formula una nueva ley o teoría o se confirma una teoría ya
propuesta. Ejemplo, una teoría sobre la influencia de la hormona X en la obesidad.

¿Sabías que...?
Alexander Fleming descubrió la penicilina gracias a la suerte y
sin menospreciar sus grandes capacidades cuando pretendía
arrojar a la basura un cultivo de gérmenes estafilococos. Parte
de estos cultivos cayeron sobre algunas placas en las que pudo
observar la muerte de todos los microbios. Esto le permitió
aislar el hongo que revolucionó la medicina.

32
[Link] PROBLEMAS DEL MÉTODO EXPERIMENTAL

2.5.1.- EL PROBLEMA DE LA TEORÍA PREVIA

Vimos que el método experimental partía


de la observación: el científico observa el mundo y
a partir de ahí plantea hipótesis y llega a leyes.
Parece que la observación atenta del mundo es un
buen punto de partida para llegar a conclusiones
verdaderas acerca de él. Pero el mundo que uno
“ve” depende mucho de lo que uno sabe
previamente, y de lo que uno espera ver:

-Depende de lo que los conocimientos previos,


por eso cuando el ginecólogo y la embarazada ven
una ecografía del bebé en realidad no “ven” lo
mismo (no entienden o interpretan lo mismo)
porque lo que el ginecólogo sabe previamente, sus
conocimientos, le hacen ver cosas que la
embarazada no ve (a no ser que ella sea también
ginecóloga…).

-Depende de lo que uno espera ver según sus creencias previas y eso influirá en qué
considere uno digno de ser observado y qué no. Las teorías en las que cree un científico
sobre el mundo antes de ponerse a hacer observaciones hará que lo que observa sea o no
significativo para él, y eso influirá en que llegue a unas u otras conclusiones. Pero entonces
tendremos que aceptar el hecho de que los científicos a veces se equivocan al concluir
ciertas cosas, porque a veces son falsas las teorías que tienen asumidas antes de ponerse
a investigar (a observar).

2.5.2.- HUME Y EL PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

LA HISTORIA DEL PAVO INDUCTIVISTA:

En su primera mañana en la granja avícola. Este pavo descubrió que la hora de la comida eran
las nueve de la mañana. Sin embargo, siendo como era un buen inductivista, no sacó
conclusiones precipitadas. Eso pensó hasta que recogió una gran cantidad de observaciones
del hecho de que comía a las nueve de la mañana e hizo estas observaciones en una gran
cantidad de circunstancias: en miércoles y jueves, en días fríos y calurosos, en días fríos y
soleados. Cada día añadía una nueva proposición observacional a sus listas.

Por último, su conciencia inductivista se sintió satisfecha y efectuó una inferencia inductiva
para concluir: “Siempre como a las nueve de la mañana”. Pero, ¡ay! Se demostró de manera
indudable que esta conclusión era falsa cuando la víspera de Navidad en vez de darle la
comida, le cortaron el cuello.

33
Precisamente, uno de los problemas epistemológicos más importantes de la filosofía
moderna (siglos XVII y XVIII) fue ¿cómo estamos seguros de que las regularidades que
observamos en la naturaleza son algo más(leyes) que meras repeticiones de
fenómenos similares? En definitiva, lo que se estaba cuestionando era el razonamiento
inductivo.

Hume, filósofo empirista del siglo XVII, intentó dar respuesta a este
problema. Así, cuando trata este tema piensa principalmente en
Newton. En Gran Bretaña, él es, desde antes de su muerte, el gran
héroe de ese renacimiento de la inteligencia llamado la Revolución
científica. El gran mérito de Newton fue haber descubierto los
principios generales (leyes de la naturaleza) que explicaban todos
los fenómenos del mundo físico (salvo los de la luz y los del
electromagnetismo). Newton asignó a esos principios el rango de leyes. En sus obras, hace
una decidida defensa del método inductivo. Según él, la inducción –o sea, la generalización a
partir de un número determinado de observaciones- es el método para descubrir las leyes de
la naturaleza.

Pues bien, el escepticismo de Hume es especialmente duro con la pretensión de que la


inducción pueda ser un método para demostrar la necesidad física de las llamadas leyes de
la naturaleza. Es aquí donde debemos situar la crítica de Hume al principio de causalidad.
Pues bien, Hume, como buen filósofo empirista, se va a preguntar de qué impresión procede
la idea de causa. O sea, pretende descubrir el modo en que la mente ha formado ese principio.
La conclusión es que el principio de causalidad no procede de ninguna impresión sensible,
dado que la causalidad exige la existencia de un vínculo necesario entre dos fenómenos y
nunca tenemos una impresión de tal cosa. El fundamento de todo ello es, según Hume, tan
sólo el hábito y la propia naturaleza humana, que tiende a esperar que la naturaleza se
comporte en el futuro de un modo semejante a como la ha observado comportarse en el
pasado. No existe argumento para demostrar que ello deba ser así, pero la naturaleza humana
posee una tendencia natural a creerlo y en ello, radica fundamentalmente el conocido como
“problema de la inducción”. Es tan sólo la costumbre, un hábito mental lo que fundamentaría
las leyes de la ciencia.

Pero, es importante matizar el escepticismo de Hume. Éste no afecta tanto a las


creencias como a los fundamentos de las mismas. No se trata de que, según Hume, no
debamos creer en que el Sol no saldrá mañana, o de que debamos suspender nuestro juicio
sobre si saldrá o no, a pesar de haber estado haciéndolo desde siempre. De lo que se trata,
más bien, es de reconocer que nuestra creencia de que el Sol saldrá mañana, no puede ser
demostrada, y de que su verdadero fundamento no es ningún argumento definitivo,
demostrativo, sino el hábito de creer que la naturaleza se comportará mañana del mismo
modo en que lo ha venido haciendo hasta ahora2.

SOLUCIONES AL PROBLEMAS DE LA INDUCCIÓN

a. POPPER

Para este filósofo de la ciencia el inductivismo es insostenible. Para superar el problema


de la inducción, Popper propone el método falsacionista, un nuevo método de contrastación.
Ninguna observación o enunciado singular puede confirmar una ley universal porque siempre
se puede encontrar uno contraejemplo. Sin embargo, un hecho que contradiga o desmienta
una teoría basta para invalidarla. La estrategia falsacionista salva el problema de la inducción

2
Nos hace pensar: ¿es sólo la costumbre el fundamento de la ciencia?

34
porque no se obtienen conclusiones universales a partir de enunciados singulares, sino que
de la verdad de enunciados singulares se obtiene la falsedad de enunciados universales. Con
Popper, el papel que juega la experiencia en la contrastación empírica de la ciencia cambia
de signo: la experiencia puede falsar teorías, no verificarlas.

Así , la verdad obtenida de las ciencias empírico-naturales es una VERDAD


PROVISIONAL, una teoría es tenida por válida mientras la experiencia no la contradiga, lo
cual convierte a la ciencia en un proceso de aproximación progresiva a la verdad y no en un
saber definitivo, en última instancia dogmático3.

Copito, gorila albino


descubierto por el
antropólogo

Sabater Pi,

b. THOMAS KHUN

Las respuestas que Kuhn da en su obra La estructura de las revoluciones científicas,


de 1962, supusieron un gran cambio en el debate filosófico del momento, pues el modelo que
imperaba fue desafiado por el enfoque historicista de Kuhn, según el cual, la ciencia se
desarrolla siguiendo determinadas fases:

1. Establecimiento de un paradigma
2. Ciencia normal
3. Crisis
4. Revolución científica
5. Establecimiento de un nuevo paradigma

En esta concepción, la noción de "paradigma" resulta fundamental. Los paradigmas


son, un marco o perspectiva, una cosmovisión, que incluye creencias, intereses, gustos,
teorías compartidas etc.… bajo la cual se analizan los problemas y se trata de resolverlos. Por
ejemplo, el movimiento aparentemente irregular de los planetas en el cielo es un problema
concreto. Podemos verlo a la luz del paradigma que ofrece la teoría geocéntrica de Aristóteles,
según el cual el movimiento de los planetas es absolutamente circular. En éste caso, por lo
tanto, la labor del científico será mostrar que la irregularidad de los planetas no es tal y aclarar
a qué se debe dicha apariencia. Pero podríamos verlo también partiendo del paradigma de la
teoría heliocéntrica. En este último caso podríamos llegar a aceptar la no-circularidad del
movimiento real de los planetas, pero sea cual sea la explicación ofrecida, debe aplicarse por
igual al resto de los cuerpos celestes.

Los paradigmas son, por lo tanto, macroteorías que se aceptan de forma general
por toda la comunidad científica y a partir de las cuales se realiza la investigación. El objetivo

3
Nos hace pensar: ¿Cuántos contraejemplos son necesarios para abandonar una teoría? ¿Qué importancia
tiene que tener para abandonar una ley científica, ya consolidada, y no lo consideremos como una mera
excepción o anomalía?

35
de la misma es aclarar los posibles fallos del paradigma (como por ejemplo datos empíricos
que no coincidan exactamente con la teoría) o extraer todas sus consecuencias. A este
proceso de investigación basado en un paradigma se le denomina "ciencia normal", donde la
tarea de los científicos es básicamente componer un puzzle, buscar que todas sus piezas
encajen.

Esta fase del desarrollo de la ciencia ocupa la mayor parte del tiempo de los
científicos, porque, aunque los nombres que nos han llegado hasta nosotros han sido los de
científicos revolucionarios que han roto con las concepciones de su tiempo (como Galileo o
Einstein), la mayor parte de científicos realizan trabajos rutinarios de comprobación para
mostrar o poner a prueba la solidez del paradigma en el que se basan.

En ocasiones, no obstante, un paradigma no es capaz de resolver todos los


problemas, y estos persisten a lo largo de los años o de los siglos, tal vez acumulándose junto
con otros. En ese caso el paradigma en conjunto comienza a ponerse en cuestión y los
científicos comienzan a considerar si supone el marco más adecuado o la forma más correcta
de abordar los problemas o si debe ser abandonado. La crisis supone la proliferación de
nuevos paradigmas, en un principio tentativo y provisional, con vistas a resolver la o las
cuestiones más problemáticas. Estos nuevos paradigmas compiten entre sí y cada uno trata
de imponerse como el enfoque más adecuado.

Finalmente se produce una revolución científica cuando uno de los nuevos


paradigmas sustituye al paradigma tradicional y ambos paradigmas son inconmensurables,
incomparables, pues, aunque vemos lo mismo, lo vemos con otros ojos. Tras la revolución, el
ciclo comienza de nuevo y el paradigma que ha sido instaurado da pie a un nuevo proceso de
ciencia normal.

Como se puede ver, Kuhn muestra que la ciencia no es solamente un contraste


neutral entre las teorías y la realidad, sino que hay diálogo, debate, y también tensiones y
luchas entre los defensores de los distintos paradigmas. Los científicos no son
absolutamente neutrales. Cuando los experimentos parecen mostrar que una teoría
determinada es falsa, algunos científicos continúan usándola. Si hay una posible aplicación
práctica de la teoría o existen intereses de algún tipo, esto influye en la actividad científica,
así como la existencia de colectividades o grupos sociales a favor o en contra de una teoría
concreta, o la existencia de problemas éticos. Todos ellos son casos en los que la actividad
científica se ve influenciada por el "mundo exterior". Sólo tienen importancia la fuerza de los
argumentos es el hecho de que desde un paradigma resulta difícil (algunos afirman que
imposible) entender el punto de vista alternativo, ya que siempre se parte de un paradigma
determinado. No existe forma de alejarse de todos los paradigmas y compararlos de forma
objetiva, sino que siempre estamos inmersos en uno de ellos y conforme al mismo
interpretamos el mundo que nos rodea. El debate que se establece, por lo tanto, entre
defensores de distintos paradigmas puede resultar a menudo estéril, hasta el punto, llega a
decir Kuhn, que un paradigma triunfa no porque consiga convencer a sus oponentes, sino
porque los representantes del paradigma más antiguo van falleciendo.

Esta perspectiva dará pie posteriormente a un relativismo radical según el cual no


habría forma de saber cuál, entre dos teorías, cuál es verdadera puesto que la verdad
depende del paradigma desde el que se analizan los problemas. Feyerabend es un filósofo
relativista que ejemplifica esta postura.

Cómo nace un [Link] con tus compañeros.

36
[Link] DIMENSIÓN SOCIAL E HISTÓRICA DE LA CIENCIA.

LÍMITES DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.

Después de estudiar propuestas como la de Kuhn, podemos decir que a pesar de que
la ciencia, desde siempre, pero sobre todo a partir de la Revolución Científica, se ha visto
como una forma de saber caracterizado por su autonomía y objetividad, lo cierto es que esta
idea es un mito. Como vamos a ver, la ciencia está tan influenciada socialmente como
cualquier otra forma de saber.

2.6.1. LA MUJER EN LA CIENCIA

Históricamente la ciencia ha sido un campo prácticamente reservado a los hombres:


aunque en la Antigüedad algunas mujeres de clase alta pudieron formarse en ciencia y
destacar, como la astrónoma Hipatia de Alejandría, en general no han tenido acceso: cuando
se fundan las universidades europeas en el siglo XI las mujeres fueron excluidas.

Será en el siglo XIX cuando algunas mujeres puedan estudiar y empiecen a formar parte
de grupos de investigación científica, como Ada Lovelace, autora del primer algoritmo de
programación, que permitió la invención de los ordenadores. En el siglo XX podemos
encontrar más científicas, como la galardonada dos veces con el premio Nobel, Marie Curie,
descubridora, junto con su marido, de dos elementos químicos, el radio y el polonio, que
permitieron el uso de la técnica de rayos X; o Rosalind Franklin o la española Margarita Salas,
investigadoras en el campo de la genética.

(Marie Curie) (Margarita Salas)

Pero a pesar de que hoy día el campo de la ciencia está abierto por igual a todo el
mundo, sigue sin haber un reconocimiento equitativo de la contribución de la mujer a la
ciencia; por ejemplo, solo un 3% de los premios Nobel han sido otorgados a mujeres.
Sabemos los nombres de muchos de los científicos que descubrieron cosas importantes para
la humanidad (la bombilla, la corriente alterna, el teléfono…) pero muchos de los
descubrimientos fundamentales fueron hechos por mujeres de las que no ha trascendido el
nombre: el limpiaparabrisas, la sierra circular, las luces de emergencia, el bote salvavidas, la
cirugía láser para las cataratas del ojo, el telescopio submarino, el material de los chalecos
antibalas, el sistema de propulsión de los cohetes… fueron inventados por mujeres. Es decir,
sigue existiendo lo que se ha denominado un “techo de cristal” que impide la total igualdad.

[Link]

[Link]

37
[Link] INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA CIENCIA

Casi todo lo que conocemos lo hemos aprendido de manera indirecta por mecanismos
sociales como la escuela, los medios de comunicación…Generalmente, lo que aprendemos
de esta manera lo aceptamos de forma acrítica como una manifestación de lo que nuestra
sociedad ha conseguido descubrir. Este conjunto de teorías y explicaciones forma lo que
llamamos conocimiento colectivo: lo que una sociedad determinada, en un momento
concreto, considera verdadero.

Tan sólo una visión ingenua y tradicional nos lleva a considerar la ciencia como una forma
de conocimiento a salvo de cualquier tipo de condicionamiento o prejuicio y por ello, vemos a
la ciencia como un saber de naturaleza infalible y excepcional comparado con otros tipos de
conocimiento.

Sin embargo, los siguientes hechos pueden hacernos abandonar esta visión ingenua:

-La investigación científica depende de las instituciones políticas y económicas. Los


recursos económicos necesarios para llevar a cabo las investigaciones hacen que la
ciencia dependa de subvenciones y de ayudas tanto públicas como privadas.

-Las prioridades económicas y sociales determinan los objetivos científicos y la dirección


de la investigación.

-La complejidad de las investigaciones actuales ha favorecido la existencia de una


comunidad científica internacional que está al corriente de lo que investiga en todo el
mundo, haciendo desaparecer así la figura del científico genial y solitario de épocas
anteriores.

Todos estos hechos comportan que hablemos de la institucionalización de la


ciencia. Dicho de otro modo, la ciencia ha dejado de ser exclusivamente una forma de
conocimiento y se ha convertido en una de las instituciones de mayor peso social.

2.6.3. LÍMITES DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.

Históricamente, primero fue la técnica y bastante después, vino la ciencia. Los


primeros humanos, movidos por la necesidad de sobrevivir, hicieron y luego reflexionaron.
Las necesidades ineludibles de la vida los habrían llevado a construir e inventar instrumentos
mucho antes de preocuparse por el conocimiento teórico.

En la actualidad, la relación entre ciencia y técnica debe entenderse de manera


bidireccional. No sólo la técnica se aprovecha de los avances científicos, sino que las
investigaciones actuales son inimaginables sin los recursos que aporta la técnica, sus
instrumentos y máquinas.

38
En conclusión, la relación entre ciencia y tecnología es hoy tan estrecha que resulta
impensable la una sin la otra. Por eso, muchos filósofos prefieren hablar de tecnociencia sin
distinguir entre ciencia y técnica.

Pues bien, los espectaculares avances técnicos de la modernidad han influido


decisivamente en la vida de millones de personas. Hoy en día, nos resultaría difícil imaginar
un mundo en el que, por ejemplo, no existieran la electricidad, la anestesia o los teléfonos
móviles. Estos y otros muchos desarrollos técnicos hacen que nuestra vida sea más fácil,
cómoda y agradable.

Sin embargo, a pesar de que la tecnociencia ha sido creada para proporcionar mayor
seguridad y comodidad al ser humano, se desprenden de ella consecuencias a veces
imprevistas, que pueden poner en tela de juicio estas pretensiones. Estas repercusiones
pueden ser: éticas (por ejemplo, dilemas acerca de la investigación con células embrionarias),
económicas (diferencias entre países desarrollados tecnológicamente y los que están en vías
de desarrollo) sociales (un mundo cada vez más tecnificado y alejado de la autenticidad
natural) ambientales… y nos llevan a cuestionar los éxitos y beneficios de la tecnociencia.

Por todo ello, es preciso restablecer la relación entre ciencia y sociedad desde el
descubrimiento de los intereses que impulsan la ciencia, que deberían ser el provecho de la
humanidad pero que muchas veces encubren justificaciones ideológicas. Actuando así, la
ciencia no está al servicio de las necesidades reales de los seres humanos y de la sociedad,
sino que puede contribuir a generar opresión y a empeorar las condiciones de vida.

LÍMITES EPISTEMOLÓGICOS:

1. Posibilidad de alcanzar la verdad: Tal y como decía el falsacionismo, la ciencia


es un conocimiento falible. Sólo podemos aproximarnos a la verdad pero nunca
estaremos seguros de haberla alcanzado.
2. Condicionamientos evolutivos: por una parte, porque la ciencia se genera en
sociedades y culturas concretas, que condicionan muchos aspectos de la propia
ciencia. Así, por ejemplo, los intereses en investigación científica no son los mismos
en todas las partes del mundo. Por otra parte, nuestra racionalidad es producto de
un desarrollo evolutivo que pudo haber sido distinto. Como dice Nicholas Rescher,
si hubiera extraterrestres y elaborasen su propia ciencia, sería seguramente muy
diferente a la nuestra.
3. Los métodos que se utilizan para alcanzar los conocimientos científicos no siempre
son del todo fiables. Feyerabend, por ejemplo, sostiene que la ciencia no es mejor
que el mito o que la magia.

39
Sin embargo, nosotros estamos en condiciones de afirmar que la falibilidad, los
condicionamientos evolutivos y las limitaciones metodológicas de la ciencia no implica negar
su poder explicativo y predictivo. Dolly, la primera oveja clonada, no fue un dibujo animado,
sino que la ciencia demostró poder conectar e intervenir en la realidad.

LÍMITES TECNOLÓGICOS:

La ciencia, hoy más que nunca, está condicionada por la tecnología, tanto para
posibilitarla como para limitarla, porque los tipos de datos de los que actualmente depende el
progreso científico sólo se pueden generar por medios tecnológicos. Desagraciadamente, hoy
por hoy, todavía no todas las enfermedades son curables, por ejemplo, aunque el avance en
el ámbito sociosanitario en los últimos años ha sido abrumador. Podemos observarlo en los
siguientes gráficos sobre la esperanza de vida en España:

LÍMITES ECONÓMICOS Y POLÍTICOS:

El hecho de que la ciencia actual dependa tanto de la tecnología y que ésta sea un
producto caro hace que cada vez hablemos también de grandes desigualdades entre países.
Ya en 2015 el Banco mundial alertó del impacto de la tecnología sobre la desigualdad social.
Así, por ejemplo, si bien reconoce que la revolución digital ha generado beneficios a corto
plazo, su informe anual sobre el desarrollo destaca que la mayoría son privados y se
concentran en pocas manos. Las ganancias están fortaleciendo el bienestar de una élite de
empresas y profesionales bien formados para este nuevo entorno, pero no el de la sociedad
en su conjunto.

Por otro lado, los intereses y las dependencias del poder económico de las industrias
y de los gobiernos, imponen límites a la ciencia seleccionando unas investigaciones y no otras,
al facilitar o negar su financiación.

LÍMITES ÉTICOS:

La ciencia y la técnica sitúan al ser humano ante múltiples posibilidades entre las que
ha de elegir para comprometerse en una dirección u otra. Por ello, se hace necesario
reflexionar sobre cuáles son los límites éticos de la ciencia. Por ejemplo, ante investigaciones
o desarrollos que pudieran dañar a alguna persona, contaminar o cualquier otro daño grave.
La reflexión ética puede ayudar mucho a los científicos a comprender en profundidad el
sentido de su tarea.

40
Desde esta perspectiva, la filosofía posibilita la reflexión ética que vela para que los
productos de la ciencia no se utilicen con el fin de destruir el planeta ni la propia dignidad del
ser humano. La ciencia, nos ofrece conocimientos y la técnica instrumentos, pero ninguna de
las dos puede aclararnos el sentido de nuestras acciones. En el mundo actual, repleto de
aparatos e innovaciones, las personas se han olvidado de buscar la finalidad última de lo que
hacen.

Desde la filosofía del siglo XX, la Escuela de Frankfurt (Horkheimer, Adorno,


Habermas) han hecho hincapié en que el proceso de la ciencia no es solo un proceso
intracientífico, sino también un proceso social. La misma percepción de los hechos, que es el
punto de partida de las ciencias experimentales, no es independiente del marco social en el
que se produce. Tiene una génesis social y tanto ella como su objeto son productos históricos.
Por otra parte, el agente último de las modificaciones de las teorías es la sociedad y sus
cambios.

Así, por ejemplo, Max Horkheimer afirma que la ciencia y la técnica sólo se basan en
una razón instrumental (uso de la razón para determinar los medios necesarios con vistas a
un fin determinado). Desde este punto de vista, los investigadores, solo se preocupan por
encontrar el cómo sin pararse a encontrar el porqué. Desde la Escuela de Frankfurt se
reivindica así, una racionalidad orientada a los fines, que nos invite a plantearnos si nuestros
nuevos avances nos van a ayudar a lograr el tipo de vida que realmente queremos vivir.

Hans Jonas, filósofo célebre del siglo XX denuncia, por ejemplo, la falsa idea de
progreso sobre la que estamos construyendo nuestra civilización en cuanto que la explotación
de los recursos naturales que estamos protagonizando puede conducir con el final de la
humanidad. Jonas apela así a la responsabilidad, a la necesaria contemplación de las
consecuencias de la tecnociencia para que dejemos a las generaciones futuras el mundo al
menos no peor de como nosotros lo hemos encontrado.

“El hombre no sólo percibe, se emociona y siente gracias a su cerebro. El hombre,


además, sueña. Sueña en lo lejano añorando incluso le infinito madre del que procedió,
pero sueña siempre y sobre todo hacia delante. El cerebro del hombre sueña y se alimenta
de futuro porque como ingrediente básico de su funcionamiento, encendido por sus
emociones, está la curiosidad. El hombre posee la “curiosidad sagrada” que es aquella
que le lleva a explorar y husmear lo que no conoce. Y así, ha creado la ciencia, ese método
prodigioso que consiste en observar algo manipularlo, equivocarse y rectificar. Camino
único con el que desbroza el camino hacia la verdad, la que por otra parte sabe que nunca
alcanzará. De ahí el esplendor y la miseria de una tarea que no sabemos dónde nos lleva”

F. Mora, El reloj de la sabiduría.

41
42
Comenta, investiga y relaciona el texto propuesto con:

 DESCARTES, Discurso del Método, IV parte.

“Desde hace mucho tiempo había observado que, en lo que se refiere a las costumbres, es a veces
necesario seguir opiniones que tenemos por muy inciertas como si fueran indudables, según se ha
dicho anteriormente; pero, dado que en ese momento sólo pensaba dedicarme a la investigación de la
verdad, pensé que era preciso que hiciera lo contrario y rechazara como absolutamente falso todo
aquello en lo que pudiera imaginar la menor duda, con el fin de comprobar si, hecho esto, no quedaba
en mi creencia algo que fuera enteramente indudable. Así, puesto que nuestros sentidos nos engañan
algunas veces, quise suponer que no había cosa alguna que fuera tal como nos la hacen imaginar.
Y como existen hombres que se equivocan al razonar, incluso en las más sencillas cuestiones de
geometría, y cometen paralogismos, juzgando que estaba expuesto a equivocarme como cualquier
otro, rechacé como falsos todos los razonamientos que había tomado antes por demostraciones.
Y, en fin, considerando que los mismos pensamientos que tenemos estando despiertos pueden
venirnos también cuando dormimos, sin que en tal estado haya alguno que sea verdadero, decidí fingir
que todas las cosas que hasta entonces habían entrado en mi espíritu no eran más verdaderas que las
ilusiones de mis sueños.
Pero, inmediatamente después, advertí que, mientras quería pensar de ese modo que todo es falso,
era absolutamente necesario que yo, que lo pensaba, fuera alguna cosa. Y observando que esta
verdad: pienso, luego soy, era tan firme y tan segura que todas las más extravagantes suposiciones de
los escépticos no eran capaces de socavarla, juzgué que podía admitirla como el primer principio de
la filosofía que buscaba.(...) “

a. Tras la lectura del primer párrafo, ¿Qué se propone encontrar el


autor? ¿Qué hace para conseguirlo? ¿Lo logra finalmente?
b. Señala las frases del texto que te confirmen que Descartes es un
filósofo racionalista.
c. Define el concepto señalado en negrita

 Relaciona el texto anterior con el ” experimento del cerebro en una


cubeta”

43
KANT

KANT (SENSIBILIDAD)
[Link] primera facultad de conocimiento tematizada por Kant en la Crítica de la
razón pura es la sensibilidad, concretamente en la “Estética Trascendental”. Pues
bien, a partir de la lectura de estos los dos textos que proponemos a
continuación, el alumnado habrá de responder a diversas cuestiones que se
plantean después.
KANT, Crítica de la razón pura, KANT, Prolegómenos a toda
§1 metafísica futura, §10
“En la estética trascendental “El espacio y el tiempo son intuiciones
aislaremos primero la sensibilidad, que la matemática pura da como base
separando todo lo que en ella piensa de todos sus conocimientos(...)estas
el entendimiento con sus dos representaciones no son más que
conceptos,(...) que no quede más que simples intuiciones, porque
la intuición empírica. Después, abstraemos de las intuiciones
apartaremos de esta última todo lo empíricas(...) quedan todavía el
perteneciente a la sensación, para espacio y el tiempo, que son por
quedarnos sólo con la intuición pura y intuiciones puras(...)fundamento a
con la mera forma de los fenómenos, priori a todo lo que precede, y de las
únicos elementos que puede que, no se puede prescindir nunca, y
suministrar la sensibilidad a priori. (...) que porque son intuiciones puras a
hay dos formas puras de la intuición priori prueban que son simples formas
sensible como principios del de nuestra sensibilidad, formas que
conocimiento a priori, es, espacio y deben preceder a toda intuición
tiempo” empírica”

 ¿Qué entiende Kant por formas a priori?



 ¿Cuáles son las formas a priori de la sensibilidad? ¿Qué son?

 Si el conocimiento es una síntesis de elementos materiales y


elementos formales, en el primer nivel de conocimiento, en la
sensibilidad, ¿qué dirías que es la materia y la forma del
conocimiento?

44
KANT (ENTENDIMIENTO)
 Describe la función el entendimiento.
 Explica y razona la frase que se encuentra subrayada en el texto. (2º)
 Tras la lectura del tercer y cuarto texto, ¿qué son las categorías Kantianas? ¿qué tienen
en común con el espacio y el tiempo? ¿y con los conceptos puros del entendimiento?
 De la lectura del quinto fragmento propuesto se desprende que las categorías sólo
tienen un uso legítimo, ¿cuál es? Y explica la frase de este fragmento que encuentras
subrayada

[Link] capacidad (receptividad) de recibir representaciones, al ser afectados por los


objetos, se llama sensibilidad. Los objetos nos vienen, pues, dados mediante la
sensibilidad y ella es la única que nos suministra intuiciones. Por medio del entendimiento,
los objetos son, en cambio, pensados y de él proceden los conceptos.
Crítica de la razón pura, Estética trasc., §1, B 33 (Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p.65)

[Link] llamamos sensibilidad a la receptividad que nuestro psiquismo posee, siempre


que sea afectado de alguna manera, en orden a recibir representaciones, llamaremos
entendimiento a la capacidad de producirlas por sí mismo, es decir, a la espontaneidad
del conocimiento. Nuestra naturaleza conlleva el que la intuición sólo pueda ser sensible,
es decir, que no contenga sino el modo según el cual somos afectados por objetos. La
capacidad de pensar el objeto de la intuición es, en cambio, el entendimiento. Ninguna de
estas propiedades es preferible a la otra: sin sensibilidad ningún objeto nos sería dado y,
sin entendimiento, ninguno sería pensado. Los pensamientos sin contenido, son vacíos;
las intuiciones sin concepto, son ciegas. Por ello es tan necesario hacer sensibles los
conceptos (es decir, añadirles el objeto en la intuición), como hacer inteligibles las
intuiciones (es decir, someterlas a conceptos). Las dos facultades o capacidades no
pueden intercambiar sus funciones. Ni el entendimiento puede intuir nada, ni los sentidos
pueden pensar nada. El conocimiento solamente puede surgir de la unión de ambos. Mas
no por ello hay que confundir su contribución respectiva. Al contrario, son muchas las
razones para separar y distinguir cuidadosamente una de otra. Por ello distinguimos la
ciencia de las reglas de la sensibilidad en general, es decir, la estética, respecto de la
ciencia de las reglas del entendimiento en general, es decir, de la lógica.

Crítica de la razón pura, A51-B75. (Alfaguara, Madrid 1978, Edición de Pedro Ribas, p. 93)

3. Las condiciones a priori de la experiencia posible en general son, a la vez,


condiciones de posibilidad de los objetos de experiencia. Pues bien, sostengo que las
categorías antes mencionadas no son más que las condiciones del pensar en una
experiencia posible, al igual que espacio y tiempo contienen las correspondientes a la
intuición en una experiencia posible. Por tanto, esas categorías son conceptos básicos
para pensar objetos en general en relación con los fenómenos y poseen validez objetiva,
que es lo que en realidad queríamos saber.

Crítica de la razón pura, Analítica de los conceptos, sec. 2, 4, A 111 (Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 139).

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Ejercicios:
1. Comprende el problema de la inducción, a partir de la lectura y análisis de textos
más significativos.
2. Lee y comenta las viñetas de cómo nace un paradigma’.
3. Escucha lo que decía Darwin acerca de los cambios de paradigma
4. Explica qué ejemplifican el caso de Fleming y el descubrimiento de la penicilina
5. Imagina que estamos investigando las causas del aumento del consumo de bebidas
y estupefacciones en los jóvenes. Siguiendo los pasos del método hipotético
deductivo rellena los siguientes datos:

6. Disertación filosófica. Reflexiona e intenta responder a las siguientes preguntas


a modo de disertación:

 ¿Crees que es posible que la ciencia y la técnica acaben por esclavizarnos?


 ¿Sabe la ciencia hacia donde se dirige?
 ¿Podemos confiar en los científicos?
 ¿Gracias a la tecnología somos más felices que nuestros antepasados?

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