UNIVERSIDAD DE PAMPLONA
Facultad de Salud
Departamento de Psicología
MUJERES CON AUSENCIA DEL DESEO SEXUAL EN LA RELACIÓN DE
PAREJA.
Freddy Alonso Lázaro Quintero
Natalia Parra Herrera
Cúcuta, Colombia
2016
UNIVERSIDAD DE PAMPLONA
Facultad de Salud
Departamento de Psicología
MUJERES CON AUSENCIA DEL DESEO SEXUAL EN LA RELACIÓN DE
PAREJA.
Directora:
Mg. Jacqueline Laguado González
Freddy Alonso Lázaro Quintero
Natalia Parra Herrera
Cúcuta, Colombia
2016
TABLA DE CONTENIDO
Pág.
Resumen 7
Abstract 7
Introducción 8
Justificación 11
Objetivos de la investigación 12
Objetivo general 12
Objetivos específicos 12
Problema 12
Formulación del problema 12
Planteamiento del problema 13
Descripción del problema 13
Marco referencial 15
Antecedentes 15
Internacionales 15
Nacionales 17
Regionales 19
Marco teórico 20
Capítulo I: Enfoque sistémico 20
Capitulo II: Relaciones de pareja y ciclo vital 37
Capitulo III: Ausencia del deseo sexual femenino 49
Diseño metodológico 59
Diseño de la investigación 59
Población 60
Muestra 60
Técnicas de recolección de información 61
Entrevista semiestructurada 61
Observación directa 62
Conversatorio 62
Análisis de resultados 63
Triangulación 91
Discusiones 92
Conclusiones 97
Técnicas propuestas 99
Recomendaciones 104
Referencias bibliográficas 105
Anexos 111
LISTA DE TABLAS
Pág.
Tabla N° 1 Categoría de análisis de la investigación 58
Tabla N° 2 Resultados de la entrevista semiestructurada 63
Tabla N° 3 Matriz DOFA dimensiones psicológicas 75
Tabla N° 4 Matriz DOFA dimensiones sociales 76
Tabla N° 5 Matriz DOFA dimensiones emocionales 77
Tabla N° 6 Análisis de resultados de observación directa 77
LISTA DE ANEXOS
Pág.
Anexo A. Consentimiento informado 111
Anexo B. Entrevista semiestructurada 112
Resumen:
La ausencia del deseo sexual es la disfunción sexual prevalente en las mujeres, trayendo
consigo consecuencias al bienestar individual además que infiere directamente en las
relaciones de parejas. La sexualidad se reconoce como una fuente de bienestar
biopsicosocial que promueve el desarrollo social y personal del individuo. Es por esto
que como futuros profesionales de la psicología nos propusimos profundizar y ahondar
en este tema. El objetivo principal de esta investigación fue conocer las dimensiones
psicológicas, sociales y emocionales causantes de la disfunción en dos mujeres entre los
25 y 35 años de edad, se realizó con una metodología cualitativa.
Palabras claves
Disfunción sexual femenina, deseo sexual hipoactivo, relaciones de pareja, sexualidad.
Abstract:
The absence of sexual desire is the prevalent sexual dysfunction in women, bringing
consequences to individual well-being also infers directly in the couple’s relationship.
Sexuality is recognized as a source biopsychosocial welfare that promotes social and
personal development of the individual. That is why as future professionals of
psychology we decided to deepen and delve into this topic. The main objective of this
research was to understand the psychological, social and emotional dimentions causing
dysfunction in two women between 25 and 35 years old, it was performed using a
qualitative methodology.
Key words.
Sexual dysfunction, hypoactive sexual desire, couple relationship, sexuality.
MUJERES CON AUSENCIA DEL DESEO SEXUAL EN LA RELACIÓN DE
PAREJA.
INTRODUCCIÓN.
El ser humano está compuesto por varias dimensiones, dentro de ellas se encuentra la
sexualidad, siendo una de las más importantes en la calidad de vida, comprende aspectos
emocionales, psicológicos y sociales que forman parte permanente en el individuo, al
igual que es un influyente principal del buen entendimiento y duración a largo plazo de
las relaciones en pareja, puesto que representa no solo el ejercicio de la función sexual
sino que también determina la unión emocional y sentimental de la misma. Nasio (2012;
citado por Debay, 2015) en su artículo “la mayoría de las parejas son duraderas y
estables” denominada “las cuatro patas del banco” plantea que las bases para una
relación duradera son la satisfacción sexual, la admiración mutua, los proyectos
compartidos y la comunicación.
De acuerdo con lo anterior, la sexualidad entendida como un conjunto de actividades
y comportamientos relacionados con el placer sexual mutuo, es una necesidad del ser
humano que tiene la función de reforzar la relación de pareja. La disminución o la falta
de la interacción sexual entre los individuos que conforman el sistema, puede producir
efectos negativos como el distanciamiento de los mismos y una comunicación poco
asertiva. La presente investigación se enfocó en determinar diferentes aspectos
participes del deseo sexual hipoactivo especialmente en uno de los miembros de la
pareja, la mujer; debido a que son las que lo presentan en mayor frecuencia.
Sanchez, Corres, Blum & Carreño (2009) en su investigación hacen referencia a que
desde los primeros estudios sistematizados de la conducta sexual, de los cuales fue
pionero Kinsey (1967) seguido por los estudios de Masters y Johnson (1981) hasta la
investigación contemporánea, se han obtenido resultados que ayudan a esclarecer los
elementos de riesgo que contribuyen al establecimiento de una disfunción sexual. Las
disfunciones sexuales en la mujer implican una serie de problemas dentro de los cuales
se encuentra la ausencia del deseo sexual o el deseo sexual hipoactivo, este hace
referencia a la disminución del deseo sexual o baja motivación ante el acto sexual.
Estudios recientes realizados en otras regiones y culturas (Estados Unidos, Europa y
Asia) dan cuenta de una alta prevalencia de disfunciones sexuales en una población
general de ambos sexos, con una frecuencia de aparición de 10 a 52% en varones y de
25 a 63% en mujeres comprometiendo principalmente el deseo y la excitación (Oelrich,
2006). En Colombia en 2012, se llevó a cabo una investigación para medir la
prevalencia del desorden del deseo sexual hipoactivo en un grupo de 497 mujeres
sexualmente activas en edades entre 15 y 59 años, usaron el cuestionario Female Sexual
funtion Index (FSFI) dando como resultados que en un grupo de 101 participantes, la
prevalencia del desorden sexual hipoactivo es del 20,3% encontrando variables
asociadas tales como el bajo nivel educativo, el número de hijos, mayores de 50, falta de
cercanía emocional con la pareja y sentimientos de depresión (Riagosa & Echeverri,
2012).
Esta monografía se elaboró desde un enfoque sistémico con abordaje en las
relaciones de pareja. En la actualidad la relación de pareja es uno de los temas de mayor
complejidad familiar y social, motivo por el cual la investigación busca proporcionar, en
apoyo con un profesional en sexología, estrategias que contribuyan al mejoramiento del
vínculo íntimo en pareja de las mujeres participantes en el estudio de caso. El trabajo
investigativo se desarrolló en función de las dimensiones psicológicas, sociales y
emocionales de la mujer, las cuales son causantes o incidentes en la ausencia del deseo
sexual, afectando de forma negativa al sistema (la pareja).
La metodología usada para dar cumplimiento al objetivo es de tipo cualitativo, siendo
descriptiva, exploratoria, explicativa y propositiva, tomando como población muestra
dos mujeres las cuales fueron estudio de caso. Dentro de la misma se pueden encontrar
tres capítulos teóricos; el primero abarca el enfoque sistémico, las principales escuelas y
los referentes teóricos; el segundo capítulo teórico se centra en el ciclo vital, la relación
de pareja y la teoría del amor. Posteriormente se encuentra el tercero y último capítulo
denominado la ausencia del deseo sexual femenino, este capítulo aborda el concepto del
género, las sexualidad, el ciclo de respuesta sexual humana que según Master y Johnson
(1960), está compuesto por cuatro fases: Excitación, meseta, orgasmo y resolución;
seguidamente se clarifican las disfunciones sexuales enmarcadas en el DSM IV-TR y
finalmente se adentra en el deseo sexual hipoactivo en las mujeres; otras
particularidades que se pueden encontrar en el presente trabajo son el análisis de los
resultados, las conclusiones y discusiones.
JUSTIFICACIÓN
La temática que se abarca dentro de la investigación se considera de vital importancia
en el desarrollo pleno de las relaciones en pareja; siendo este el holon conyugal, un
subsistema que se considera el inicio de la familia y la unión de dos personas; y es en sí
mismo el componente principal del sistema familiar. La dinámica del sexo dentro de la
relación, si funciona bien, es medio de unión para el sistema pero si presentan
alteraciones puede desencadenar distintas situaciones adversas y en ocasiones la
desintegración del sistema, algunas de los posibles efectos negativos que se pueden
evidenciar son la mala comunicación, el rechazo de la pareja, las discusiones, la
infidelidad, la perdida de la intimidad y/o deficiencias psicosomáticas (disfunción
eréctil, eyaculación precoz, impotencia, falta de lubricación, etc).
A través de esta investigación, se logra clarificar conceptos como lo son la
sexualidad, las disfunciones sexuales y específicamente, el deseo sexual hipoactivo en la
mujer o la ausencia del mismo, llevando a cabo un repaso por las fases del ciclo de
respuesta sexual propuestas por Masters & Johnson (1978). Tomando para esta
investigación dos estudios de caso de mujeres entre 25 y 35 años de edad, aportando a la
facultad de salud y para el programa de psicología de la Universidad de Pamplona, bases
de investigación en el tema. De igual forma, se hablara sobre cómo esta disfunción
afecta negativamente y de forma directa e indirecta a las relaciones en pareja, al igual
que se esclarecen las dimensiones psicológicas, sociales y emocionales, que se
relacionan con la ausencia del deseo sexual femenino, permitiéndonos proponer a las
mujeres participantes y a la población en general, estrategias para el mejoramiento del
ejercicio de la función sexual y de la vida en pareja.
Así mismo, la presente monografía de tipo investigativo contribuyó a nuestra
formación del perfil profesional y a la adquisición de los conocimientos nuevos
abordados durante el desarrollo del diplomado abordaje psicológico en las relaciones de
pareja desde un enfoque sistémico. Proporcionando herramientas viables para ser
aplicadas en nuestra prestación de los servicio profesionales a la comunidad.
Ausencia del deseo sexual femenino 12
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Identificar las dimensiones psicológicas, sociales y emocionales que se encuentran
presentes en la ausencia del deseo sexual femenino en la relación de pareja, mediante
técnicas cualitativas, para la recolección de datos se aplica una entrevista
semiestructurada, un conversatorio y una observación directa, en dos mujeres objeto de
estudio del municipio de san José de Cúcuta, que tienen la característica necesaria para
la investigación, fortaleciendo la relación íntima en la pareja.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Determinar la influencia de la dimensión psicológica en la ausencia del deseo sexual
femenino en la relación de pareja.
Conocer dentro de la dimensión emocional, aquella área que tiene mayor incidencia
en la ausencia del deseo sexual femenino en la relación de pareja.
Establecer cómo influye la dimensión social de la mujer en la ausencia del deseo
sexual en la relación de pareja.
Analizar el desarrollo de la relación de pareja en dos estudios de casos que presentan
deseo sexual hipoactivo femenino, facilitando una estrategia que contribuya al
mejoramiento de la disfunción sexual.
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
¿Se encuentran inmersas las dimensiones psicológicas, sociales y emocionales, en la
relación de pareja, en etapa de fértil, que conllevan a la ausencia del deseo sexual
Ausencia del deseo sexual femenino 13
femenino, presentes en mujeres del municipio de san José de Cúcuta, Norte de
Santander?
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El individuo es un ser integral compuesto por diferentes dimensiones, los cuales lo
constituyen como una estructura compleja, se generan diferentes procesos que lo hacen
único, en su relación con el entorno conforma subsistemas que se interrelacionan
formando un sistema mayor o general, algunos independientes y otros
interdependientes; en su estructura integral se encuentra presente y de gran importancia
la sexualidad, en especial en relaciones de pareja, por lo cual en el estudio e
investigación sobre las dimensiones psicológicas, sociales y emocionales que se
encuentran inmersos, en la relación de pareja, en etapa de fértil, que conllevan a la
ausencia del deseo sexual femenino, se deben abordar los diversos aspectos que se
encuentren en dicho fenómeno o síntoma, los cuales infieren en el comportamiento de
un individuo; en el caso actual en mujeres con una relación de pareja establecida.
Dichas dimensiones que conllevan a la ausencia del deseo sexual femenino,
entendiendo la misma como la disminución, pérdida o ausencia de fantasías y deseos de
actividad sexual de manera recurrente o persistente, es importante señalar que la
alteración provoca malestar psicológico o dificultades interpersonales durante la vida
adulta y consecuencias negativas significativas en la relación de pareja, evidenciándose
mediante síntomas de un problema en el sistema de pareja, como ruidos en la
comunicación, afectaciones en la estructura de la pareja, afectación en sus estados
emocionales, complicaciones en el entorno social, irrumpiendo en la estabilidad y
armonía del desarrollo de una relación.
DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA
La disfunción o ausencia del deseo sexual femenino en relación de pareja, conocida
también como deseo sexual hipoactivo es un fenómeno complejo, dicha disfunción está
Ausencia del deseo sexual femenino 14
definida como: La disminución, perdida o ausencia de fantasías y deseos de actividad
sexual de manera recurrente o persistente; es importante señalar que la alteración
provoca malestar psicológico y dificultades interpersonales durante la vida adulta,
(Sánchez y Corres 2009) presentándose estas dificultades con una mayor intensidad en
la relación de pareja estable, este fenómeno suele presentarse sin que su causa
necesariamente corresponda a una patología médica, existiendo algunos tipos de
inferencia en la presentación del fenómeno, de los cuales se abordaran tres dimensiones
involucradas: Psicológicas, emocionales y sociales, por su componente subjetivo o como
producto de otras relacionales manifestándose en la interacción en el subsistema
conyugal.
Este fenómeno de poco o ausente interés sexual, proyecta diversas dificultades entre
las cuales se presenta la perdida de la toma de iniciativa en el ejercicio de la función
sexual, dificultad para alcanzar el orgasmo, afectación directa en el subsistema
conyugal, insatisfacción en ejercicio de la función sexual, tanto en la mujer como en su
pareja y consecuentemente en su desarrollo para responder al deseo de su pareja; se
puede presentar tanto de tipo primario, en donde en el individuo nunca ha existido
mucho interés sexual, como secundario, en donde el individuo contaba con un deseo
sexual pero ahora ha disminuido o ha perdido dicho deseo por la relación sexual; en lo
cual puede presentarse de manera situacional con relación a la pareja en donde ella tiene
interés hacia otras personas pero no hacia la pareja, o puede ser general en donde ella
carece de interés sexual hacia cualquier persona (Sánchez y Corres 2009).
El modo más fiable de determinar el grado de trastorno del deseo sexual sería
observar la actitud de una persona ante el sexo, por lo cual se identifican tres actitudes
afectivas distintas: Neutralidad, es la actitud indiferente en que la persona declara que
podría vivir perfectamente sin sexo, se muestra absolutamente neutra al respecto y no le
tiene ni aversión ni afición; culpabilidad, la persona se siente mal y deprimida, como
resultado de la habitual discrepancia con la pareja en la necesidad de tener relaciones
sexuales, en ocasiones el malestar es debido a que siente que sus necesidades no son
“normales”; aversión, la actitud es temerosa y despierta necesidad de evitar la actividad
Ausencia del deseo sexual femenino 15
sexual. Si la evitación de la práctica sexual es muy extrema, el diagnóstico es trastorno
por aversión al sexo (Henriquez 2014).
Las mujeres con deseo sexual hipoactivo en relaciones de pareja, presentan un
decremento en las características de masculinidad, en los niveles de autoestima, y un
incremento en las características de sumisión. Los resultados acerca de los antecedentes
sexuales, en este grupo, mostraron que el deseo sexual hipoactivo se relaciona
estrechamente con la experiencia sexual infantil traumática, los temores a la sexualidad
y los problemas conyugales (Sánchez y Corres 2009).
ESTADO DEL ARTE
En este apartado se hará una contextualización de los antecedentes a la temática
principal descrita en la monografía, son investigaciones encontrada a nivel internacional,
nacional y local que aportan sustento teórico y bases investigativas para ser tomadas en
cuenta al momento de ejecutar y dar cumplimiento al objetivo del trabajo planteado. En
los antecedentes internacionales se incluyen tres investigaciones de las cuales dos se
ejecutaron en Chile y una en México. En los antecedentes nacionales se encontró una en
la ciudad de Santa Marta, una en la ciudad de Bogotá y una última que hace referencia a
las mujeres colombianas en general. Finalmente en los antecedentes locales se realizó
una búsqueda exhaustiva dando como resultados un solo antecedente en la ciudad de
Bucaramanga. A continuación se procede a especificar aspectos generales como el
título, autores, año, lugar, objetivo y resumen del trabajo investigativo.
ANTECEDENTES INTERNACIONALES
Título: Perfil de la relación de factores psicológicos en el deseo sexual hipoactivo
femenino y masculino
Autor(es): Sánchez, Cáceres, Blum & Carreño
Año: 2009
Ausencia del deseo sexual femenino 16
Lugar: Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; Distrito
Federal, México.
Objetivo: Identificar la relación y la combinación, entre el deseo sexual hipoactivo y
algunas variables catalogadas como factores de personalidad.
Resumen: Se tomaron 58 mujeres y 55 hombres con deseo sexual hipoactivo. Para la
clasificación de los grupos y la captura de los antecedentes sexuales se utilizaron la
Historia Clínica Codificada de la Sexualidad Femenina (HCCSF) y el Cuestionario de
Sexualidad Versión Hombres. La medición de los factores de personalidad estudiados se
realizó con el Inventario de Masculinidad y Feminidad IMAFE, el Inventario de
Autoestima de Coopersmith, y la Escala de locus de control interno-externo. Los
resultados obtenidos indican que las mujeres y los hombre con deseo sexual hipoactivo
presentan un decremento en las características de masculinidad (en ambos) y feminidad
(solo en hombres), y en los niveles de autoestima, y un incremento en las características
de sumisión.
Título: Evaluación de la función sexual en mujeres de edad reproductiva
Autor(es): Oelrich.
Año: 2006
Lugar: Tesis de la Universidad Austral de Chile, Facultad de Medicina, Escuela de
Obstetricia y puericultura.
Objetivo: Evaluar la función sexual de las mujeres en edad fértil usuarias del centro
de salud familiar (CESFAM) Rahue Alto Osorno.
Resumen: La investigación realizo un estudio exploratorio transversal descriptivo,
con una población de 105 mujeres en edad reproductiva, de 15 a 49 años. Los resultados
obtenidos muestra que 49,4% de la población estudiada tiene una función sexual normal,
48,3% presentaba función sexual alterada, con trastorno moderado y 2,2% con
disfunción sexual grave, un trastorno severo. El deseo sexual fue el dominio de la
función sexual más frecuentemente alterado (42,8%), aumentando con la edad,
alcanzando en mujeres de 15-25 años un 47,2%, en mujeres de 26-35 años 51,5% y en
un 61,1% en las mujeres de 36-49 años. La escolaridad de la mujer no fue un factor
asociado al tipo de función sexual.
Ausencia del deseo sexual femenino 17
Título: Prevalencia del deseo sexual inhibido en mujeres en edad fértil y factores
relacionados.
Autor(es): Charnay & Henriquez.
Año: 2003
Lugar: Departamento de enfermería, facultad de medicina, Universidad de
Concepción, Chile.
Objetivo: Conocer la magnitud del Deseo Sexual Inhibido y los factores que la
influyen, en mujeres en edad fértil, usuarias del Sistema Municipalizado de Salud de la
comuna de Concepción, que están en control en los policlínicos de planificación
familiar.
Resumen: Es un estudio descriptivo, correlacional. La muestra fue 367 mujeres en
control y se consideraron algunos criterios de exclusión. Se usó dos instrumentos para la
recolección de los datos; el primero un cuestionario elaborado por la autora y el segundo
un cuestionario elaborado y aprobado por Master, Johnson y Kolodny (1996). Los
resultados de este estudio muestran que el 34,9% de las mujeres encuestadas presenta,
en algún grado, inhibición del deseo sexual. En relación a las variables edad de la mujer
y edad de su pareja, el estudio indicó que, a mayor edad, se presenta en mayor
porcentaje deseo sexual inhibido.
ANTECEDENTES NACIONALES.
Título: Prevalencia del desorden de deseo sexual hipoactivo en mujeres colombianas
y factores asociados.
Autor(es): Riagosa-Londoño & Echeverri-Ramírez.
Año: 2012
Lugar: Revista colombiana de Obstetricia y Ginecología. Federación Colombiana de
Asociaciones de Obstetricia y Ginecología. Colombia.
Objetivo: Medir la prevalencia del desorden de deseo sexual hipoactivo (DDSH) en
una muestra de mujeres sexualmente activas con edades entre 15 y 59 años en
Colombia, y explorar posibles factores asociados.
Ausencia del deseo sexual femenino 18
Resumen: Es un estudio de corte transversal. Se incluyeron 369 mujeres
colombianas entre 15 y 59 años, con vida sexualmente activa. El instrumento utilizado
fue el Female Sexual Function Inventory (FSFI); Rosen, Brown, Heinman, Leiblum,
Meston, Shabsigh (2000). Se encontró una prevalencia de problemas de deseo sexual
hipoactivo del 20%. Se encontró asociación estadísticamente significativa del DDSH
con mujeres que alcanzaron solo educación primaria. No se encontraron diferencias
estadísticamente significativas con respecto a edad, estrato social, estado civil,
convivencia, método anticonceptivo y regularidad de los ciclos menstruales.
Título: Autoestima y disfunción sexual en estudiantes universitarias de programas de
salud de Santa Marta, Colombia.
Autor(es): Ceballos, Barliza de la Rosa & León
Año: 2008
Lugar: Psicología desde el caribe, revista del programa de psicología de la
Universidad del Norte.
Objetivo: Establecer la relación entre las disfunciones sexuales y la autoestima en
mujeres estudiantes universitarias
Resumen: Es una investigación cuantitativa de tipo descriptivo correlacional. La
muestra fue de 311 mujeres en edades de 16 a 31 años. Los instrumentos utilizados
fueron el Test de Sexualidad Femenina y la Escala de Autoestima de Rosenberg. Se
encuentra que el 27.6 % de las mujeres tiene baja autoestima, y que presentan deseo
sexual hipoactivo o vaginismo, y el 22.1% de las mujeres tiene alta autoestima y
presentan deseo sexual hipoactivo, es decir, no existe una relación entre poseer alta
autoestima y tener una disfunción sexual. Las mujeres que han iniciado sus relaciones
sexuales sin presentar una clasificación de disfunciones deseo sexual hipoactivo y que
tienen baja autoestima equivalen a un 25.4%, y por último, el 24.9% no presenta deseo
sexual hipoactivo y tiene alta autoestima. En este estudio el 49,7% de las estudiantes
presentan deseo sexual hipoactivo. Los resultados demuestran que no existe una relación
entre autoestima y padecer una disfunción sexual.
Ausencia del deseo sexual femenino 19
Título: Diagnóstico de la disfunción sexual femenina y su correlación con el perfil
hormonal en la población femenina que consulta los servicios de urología, ginecología y
personal femenino de San José, Bogotá, Colombia.
Autor(es): García, Aponte & Socorro.
Año: 2005
Lugar: Revista urológica colombiana. Sociedad colombiana de urología.
Objetivo: Determinar la prevalencia de la disfunción sexual femenina y la
correlación con el perfil hormonal; determinar la frecuencia de mujeres con trastorno del
deseo sexual; e identificar el grado de satisfacción sexual.
Resumen: El presente estudio es de corte transversal. La muestra fue de 101 mujeres
mayores de edad con vida sexual activa y pareja estable. Se empleó el cuestionario FSFI
(índice de función sexual femenina) Rosen (2000). La edad promedio fue 36.2 años y el
62,4% cumplieron el criterio para disfunción sexual femenina (DSF). Se tomó de igual
forma una submuestra de 36 mujeres para la realización del perfil hormonal, el 61,1%
(22 mujeres) presentaron DSF y 38,9% (14 mujeres) presentaban deficiencia
androgénica. La correlación de Spearman indicó que la deficiencia androgénica y la
DFS no son independientes, es decir, se encuentran asociadas pero, debido al tamaño de
la muestra, no se pudo estimar la fuerza de la asociación.
ANTECEDENTES REGIONALES.
Título: Prevalencia y factores de riesgo de la disfunción sexual femenina: Revisión
sistemática.
Autor(es): Muñoz & Camacho.
Año: 2016
Lugar: Universidad Autónoma de Bucaramanga, Santander, Colombia.
Objetivo: Analizar datos epidemiológicos sobre prevalencia y factores de riesgo de
DSF que permita disponer de un conocimiento unificado sobre estos. Se hizo por medio
de la revisión de bases de datos: PubMed y LILACS, entre el 01/01/2004 al 12/10/2014.
Resumen: Se incluyeron estudios de corte transversal que garantizaran los datos de
prevalencia y de frecuencia de factores de riesgo. Se evaluó la calidad metodológica
Ausencia del deseo sexual femenino 20
utilizando los criterios del STROBE (Strengthening the Reporting of Observational
Studies in Epidemiology); se publicaron los resultados en tablas, reportando prevalencia
y factores de riesgo con sus respectivos OR. En sus resultados se incluyeron quince
artículos, todos cumplieron con más del 70% de los ítems evaluados por el STROBE. La
prevalencia de DSF se encontró entre 5,5 - 73,2%. El dominio más afectado fue el
deseo, con prevalencias entre 10,4% - 52%. Al combinar los datos las variables
asociadas a la presencia de DSF fueron: baja frecuencia de relaciones, edad >40 años,
bajo nivel educativo, posmenopausia, pareja con disfunción eréctil, entre otros. El deseo
fue el dominio con mayor prevalencia de disfunción, seguido del orgasmo.
|MARCO TEÓRICO.
CAPÍTULO I: ENFOQUE SISTÉMICO
La terapia familiar sistémica se desarrolló a lo largo del siglo XX. Para hablar de
terapia sistémica o terapia familiar de los sistemas es necesario comenzar por estudiar,
entender y revisar los aportes de algunos de los percusores, al igual que, como la terapia
sistémica aborda la relación de pareja, su comprensión desde las reglas, las jerarquías,
luchas de poder, roles y comunicaciones, la forma de resolver los problemas, donde en
oportunidades el síntoma es una forma de relacionarse que permite comprender todo un
contexto social. Jones (1980; citado por Quintana & Galindo, 2015), señala cómo John
Bell reivindica su protagonismo en acuñar el término ‹‹terapia familiar›› para designar
una nueva modalidad terapéutica que trabaja con la familia como unidad de tratamiento.
Los factores clínicos que la originan son la entrevista al grupo familiar por parte de
los terapeutas para obtener información del paciente tratando de explicar cómo estas
relaciones influyen en la dificultad del sujeto; la terapia abarca a la familia como sistema
con todos sus miembros, en donde el tratamiento se centra en modificar ciertas
relaciones. Foley (1974; citado por Bohorquez & Contreras, 2015), considera a Nathan
W. Ackerman como el precursor de la terapia familiar, por ser el primero en incluirla en
sus procesos terapéuticos. Ackerman sostiene que existe una continua interacción
Ausencia del deseo sexual femenino 21
dinámica entre los factores biológicos que determinan la vida del ser humano y el medio
social dentro del cual interactúa y que el conflicto interpersonal precede al conflicto
intrapsíquicos, que no es sino el resultado de conflictos interpersonales interiorizados.
Afirma además que la patología familiar se debe a la falta de adaptación a nuevos roles
establecidos por el desarrollo de la familia.
Bowen (1954; citado por Ochoa, 2004), mientras trabajaba en el Instituto Nacional de
Salud Mental de Washington, desarrolla la ‹‹teoría familiar de los sistemas›› que él
diferencia de la ‹‹teoría general de los sistemas›› de Bertanlanffy. Bowen, define la
familia como un sistema que incorpora una combinación de variables emocionales y
relacionales. Después de una investigación que ejecuto en el Instituto con los pacientes
esquizofrénicos y sus madres, donde se hizo evidente que la relación madre-hijo era un
fragmento de la unidad familiar más amplia y que toda ella estaba implicada en el
proceso patológico. Sostiene que las primeras son fuerzas que subyacen al
funcionamiento del sistema y que las segundas determinan el modo en que se expresan
las emociones.
Por otra parte, Bateson (1952; citado por Bohorquez & Contreras, 2015) es quien se
interesa por los procesos de clasificación de mensajes y por la forma en que pueden dar
paradojas. La paradoja se produce cuando los mensajes de una comunicación encuadran
a otros de manera conflictiva. Donald de Ávila Jackson represento un giro en la
evolución del grupo de Bateson (Vargas, 2004), desarrollando la teoría del doble vínculo
que describe el contexto comunicacional de la esquizofrenia. La expresión “doble
vínculo” alude precisamente a los mensajes duales que contienen un antagonismo
paradójico.
El aporte que Jackson hizo en la terapia familiar sistémica es la diferenciación entre
la familia normal y la familia patológica. La familia normal, es aquella de sangre, la que
está vinculada biológicamente y la familia patológica son aquellas personas que han
influido en nuestras vidas, son aquellas que por uno u otro motivo han estado en los
buenos y en los malos momentos a lo largo del desarrollo del ciclo vital. El propósito de
Ausencia del deseo sexual femenino 22
Jackson era que la gente ponga en primer plano las interacciones con las personas y que
estas definan en realidad el concepto de familia (Becerra & Rozo, 2012). En 1959 fundo
el Mental Research Institute (MRI) y además formo parte de la escuela de Palo Alto.
El grupo inicial del MRI estaba compuesto por Jackson, Jules Riskin y Virginia Satir.
En 1961 se incorporó Paul Watzlawick y cuando finaliza el proyecto de Bateson, se
unen Jay Haley y John Weakland. La orientación del MRI se centra en las interacciones
entre los miembros del sistema familiar e incorpora principios de la cibernética y de la
teoría general de sistemas (Ochoa, 2004). Éste grupo defienden que el funcionamiento
familiar se organiza en torno a reglas, que son los principios reguladores de la vida de
cada familia y que la disfunción emerge cuando las reglas se hacen ambiguas,
provocando la desorganización del grupo.
Posteriormente, John Weakland pasa a formar parte del proyecto de Bateson, que se
divide en un enfoque experimental y un proyecto de terapia familiar hasta su
finalización en 1962 (Bohorquez & Contreras, 2015). El trabajo experimental se orienta
a estudiar en detalle las situaciones del doble vínculo, buscando las diferencias entre las
comunicaciones disfuncionales de las familias sintomáticas y no sintomáticas. A partir
de este momento, la teoría de doble vínculo deriva hacia una teoría más general sobre la
‹‹ comunicación ›› que revierte en la experiencia clínica, debido a que un gran número
de las primeras familias sometidas a tratamiento eran aquellas que tenían un paciente
identificado diagnosticado de esquizofrenia.
Ochoa (2004), en su libro refiere que en 1962 Nathan W. Ackerman y Jackson crean
la revista ‹‹ Family Process ››, lo cual contribuye a consolidar la terapia familiar, que
había comenzado su gestión en los años cincuenta. Durante la décadas de 1960 y 1970,
aumenta la conciencia de que en la organización social del individuo podía hallarse una
nueva explicación de la motivación humana. La familia se define como un grupo
natural, nuclear y extenso comenzando a establecer las estructuras de las familias; como
lo son las coaliciones intergeneracionales, es decir, las alianzas (cercanía o vinculación
entre dos miembros por cualquier motivo), límites (delimita las funciones y
Ausencia del deseo sexual femenino 23
responsabilidades; pueden ser ascendentes, descendentes, rígidos o flexibles) y
jerarquías (manera en que se encuentra distribuido el poder dentro de la familia).
Propiedades de la terapia familiar.
En un sistema familiar podemos observas principalmente las propiedades de
totalidad, causalidad circular, equifinalidad, equicausalidad, limitación regla de relación,
ordenación jerárquica y teleología (Ochoa, 1995; citado por Bohórquez & Contreras,
2015). A continuación se definirá brevemente cada una de ellas:
Totalidad: La conducta del sistema familiar no puede entenderse como la suma de las
conductas de sus miembros, se trata de algo cualitativamente distinto, que incluye las
relaciones existentes entre ellos.
Causalidad circular: Describe las relaciones familiares como recíprocas, pautadas y
repetitivas, lo cual conduce a la noción de secuencia de conductas y que facilita la vida
cotidiana de los individuos que la componen. Entre las conductas de los miembros de un
sistema existe una codeterminación recíproca de forma que en una secuencia de
conductas muy simplificada se observa que la respuesta de un miembro A del sistema a
la conducta de otro miembro B es un estímulo para que B a su vez dé una respuesta, que
nuevamente puede servir de estímulo a A. Cuando hablamos de ‹‹ Secuencia sintomática
›› nos referimos al encadenamiento de conductas que se articulan en torno al síntoma
reguladas por una causalidad circular. Una de las consecuencias más notorias de esta
concepción circular es que el interés terapéutico resida en el “qué”, “Donde” y “cuando”
ocurre algo en ligar de centrarse en el “Porqué”.
Equifinalidad: La noción de equifinalidad alude al hecho de que un sistema puede
alcanzar el mismo estado final a partir de condiciones iniciales distintas, lo que dificulta
buscar una causa única del problema.
Ausencia del deseo sexual femenino 24
Equicausalidad: Se refiere a que la misma condición inicial puede dar lugar a
estados finales distintos. Para resolver un problema se debe centrarse específicamente en
el momento presente, en el aquí y en el ahora; para lograr conocer los factores que
mantienen el problema.
Limitación: Cuando se adopta una determinada secuencia de interacción disminuye
la probabilidad de que el sistema emita otra respuesta distinta, haciendo que se refiere en
el tiempo. Si la secuencia encierra una conducta sintomática, se convierte en patológica
porque contribuye a mantener circularmente el síntoma.
Regla de relación: En todo sistema existe la necesidad de definir cuál es la relación
entre sus componentes, ya que posiblemente el factor más trascendente de la vida
humana sea la manera en que las personas encuadran la conducta al comunicarse entre
sí.
Ordenación jerárquica: En toda organización hay una jerarquía, en el sentido de que
ciertas personas poseen más poder y responsabilidad que otras para determinar que se va
a hacer. La organización jerárquica de la familia no sólo comprende el dominio que
unos miembros ejercen sobre otros, las responsabilidades que asumen y las decisiones
que toman, sino también la ayuda, protección, consuelo y cuidado que brindan a los
demás.
Teleología: El sistema familiar se adapta a las diferentes exigencias de desarrollo por
los que atraviesa, a fin de asegurar continuidad y crecimiento psicosocial a sus
miembros. Este proceso de continuidad y de crecimiento ocurre a través de un equilibrio
dinámico entre dos funciones complementarias, morfostasis y morfogénesis. Se
denomina homeostasis o morfostasis a la tendencia del sistema a mantener su unidad,
identidad y equilibrio frente al medio. Este concepto se emplea para describir cómo el
cambio de uno de los miembros de la familia se relaciona con el cambio en otro
miembro. La morfogénesis es la tendencia del sistema familiar a cambiar y a crecer,
comprende la percepción del cambio, el desarrollo de nuevas habilidades y/o funciones
Ausencia del deseo sexual femenino 25
para manejar aquello que cambia y la negociación de una nueva redistribución de roles
entre las personas que forman parte de la familia.
Escuelas del enfoque sistémico
Los temas contenidos en este apartado, en su mayoría, han sido referenciados del
libro Enfoque en terapia familiar sistémica, Inmaculada Ochoa de Alda (2004).
Terapia del MRI de Palo Alto
Se trata de un enfoque de terapia breve creado en torno al año 1968, después de la
muerte de Jackson, quien fundó el Grupo del MRI en 1959. Watzlawick, Weakland,
Fish y Segal actualmente integran el Brief Therapy Center del Mental Research Institute
de Palo Alto. Su trabajo se caracteriza por intervenir sobre aquellas respuestas que los
pacientes y sus familias desarrollan para solucionar la situación sintomática y que han
resultado infructuosas. Apuestan por una terapia breve, cuya duración no sobrepase las
diez sesiones espaciadas semanalmente, basada en estrategias eficaces para evitar que
sigan vigentes los factores mantenedores del problema que motiva la consulta. Las
estrategias se apoyan en una hábil utilización de la postura del paciente y de sus
familiares ante el problema, la terapia y el terapeuta con la finalidad de evitar
confrontaciones que dificulten el desarrollo del tratamiento. Según este enfoque, una
conducta para ser sintomática debe presentar las siguientes características:
Los problemas comienzan por una dificultad de la vida cotidiana.
La conducta se hace reiterativa.
El contexto social “mantiene” dicha conducta
El contexto social aplica diferentes soluciones al problema.
La insistencia en una solución intentada ineficazmente lleva al agravamiento y
mantenimiento del problema.
Ausencia del deseo sexual femenino 26
La evaluación de la terapia del MRI se enfoca en entender cómo se origina el síntoma
en la vida del paciente y su familia, al que los autores denominan “dificultad”
(Watzlawick, 1976; Citado por Ochoa 2004), que precisa de un nuevo tipo de respuesta.
En su trabajo original, el Brief Therapy Center del MRI consideró los problemas ligados
al ciclo vital como elementos importantes en la gestación de los síntomas. Sin embargo,
en escritos más recientes esas cuestiones parecen haber perdido significación. Por
ejemplo, en 1974, Weakland y colaboradores afirman: «Interpretamos los pasos
transicionales normales en la vida familiar como las "dificultades cotidianas" más
comunes e importantes que pueden derivar en problemas».
Weakland y colaboradores (1974; Citado por Ochoa, 2004), consideran que una
dificultad se convierte en problema, en algo patológico, cuando se intenta resolverla de
manera equivocada y después del fracaso, se aplica una dosis más elevada de la misma
solución ineficaz. La persistencia en una solución intentada ineficaz lleva al
agravamiento y al mantenimiento del problema. Contrariamente a las expectativas de la
familia, los intentos de solución generan más pautas similares a aquellas que
ocasionaron el problema e imposibilitan los cambios de organización o de reglas, en el
seno del sistema, necesarios para solventarlo.
Las técnicas de intervención que propone, se basan en alterar las soluciones
intentadas y así romper con la secuencia sintomática, produciéndose el cambio
terapéutico. La secuencia está regulada por una causalidad circular, de manera que el
síntoma mantiene los intentos de solucionarlo al mismo tiempo que esta mantenido por
ellos; las técnicas de intervención que se llevan a cabo son:
Las redefiniciones cognitivas: Son las que evitan aquellas «etiquetas» que utilizan
los pacientes y que dificultan el cambio. Por ejemplo, se puede redefinir una conducta
rotulada como «depresión» como de «necesidad de tomarse un respiro en un ritmo de
vida agotador», no porque la nueva definición sea verdad, sino porque así será más fácil
suscitar la solución del problema.
Ausencia del deseo sexual femenino 27
Las tareas directas: Son intervenciones conductuales cuyo objetivo es cambiar la
conducta de algún/os componentes de la familia, especialmente aquélla relacionada con
el mantenimiento del síntoma, proponiendo directamente la realización de otra conducta
alternativa.
Las tareas paradójicas: También son intervenciones conductuales. Se diferencian de
las directas en que no se propone una conducta diferente a la sintomática, sino que se
prescribe la continuidad de ésta durante un tiempo fijado, que suele ser el intervalo entre
sesiones. Es necesario que esta tarea vaya precisas por una redefinición del síntoma y
acompañadas de técnicas de persuasión que justifiquen su recomendación. Los autores
suponen que cuando el paciente provoca el síntoma lo somete a un control voluntario,
incrementando su capacidad para hacerlo desaparecer.
Las intervenciones metafóricas: Son intervenciones cognitivas que se emplean para
transmitir un mensaje, no relacionado directamente con el problema, sin que su
percepción pueda bloquearse por la intervención de las funciones racionales y se confía
en que ejerza su acción por vía analógica (Watzlawick, 1980; citado por Bohorquez &
Contretas, 2015). El mensaje puede ser una nueva definición del problema, una solución
al mismo o ambas cosas a la vez.
Pacto con el diablo: Aplicable a pacientes con quienes se mantiene una buena
alianza terapéutica que, encontrándose en últimas sesiones de tratamiento consiguen
poco o ningún cambio. El paciente debe comprometerse a cumplir la prescripción
terapéutica, en caso contrario no podrá continuar con la terapia.
Técnicas hipnóticas: Se utilizan para diseminar un mensaje relacionado con el
problema a lo largo de un discurso aparentemente neutro.
Terapia del grupo de Milán.
Ausencia del deseo sexual femenino 28
Este grupo se gestó en el centro de estudios de la familia de Milán cuyos
representantes son Mara Selvini, Prata, Boscolo & Cecchin (1987; Citado por Ochoa
2004), el grupo de Milán adopto el concepto de que la familia era un sistema, donde su
comportamiento sintomático se mantenía bajo los patrones de homeostasis. Este enfoque
se aplica preferentemente en caso de psicosis, síndromes anoréxicos y bulímicos;
teniendo una orientación psicoanalítica. La piedra angular de los componentes del grupo
de Milán ha sido y sigue siendo el “juego familiar”, concepto ciertamente abstracto que
engloba las relaciones de los miembros del sistema familiar, creencias que tienen unos
de otros, de sí mismo y de la familia en conjunto.
La evaluación tiene por objeto conocer cuál es el juego patológico que se da cuando
los miembros del grupo familiar tienen roles y funciones que ya no responden a los
requisitos del momento evolutivo que atraviesan en consecuencia para cambiar las
conductas problemáticas, el terapeuta deberá modificar el sistema familiar en creencias,
teniendo en cuenta que creencias y conductas se influyen recíprocamente; como
intervención postulan cambiar la rigidez de su sistema de creencias familiar, alterar el
mapa de relaciones, cambiar la secuencia familiar de conductas y conseguir una meta
regla del cambio, que permita canjear las reglas que regulan el funcionamiento del
sistema.
Las técnicas de intervención tiene como finalidad alterar el modo en que los
integrantes de la familia se perciben entre la relación y el síntoma, por consiguiente
afecta el tipo de atribuciones que las personas hacen con respecto a las causas del
problema o con respecto a las intenciones de la conducta de los demás; las principales
intervenciones cognitivas son:
Redefinición: Modifica la percepción cognitiva del síntoma, presentándolo desde
otro marco conceptual distinto de la familia.
Connotación positiva: Se cambia la atribución del problema de causas negativas a
causas positivas o al menos a causas que no supongan intenciones hostiles.
Ausencia del deseo sexual femenino 29
Prescripción directa: Se utiliza para observar la capacidad de cambio del sistema y
para consolidar las transformaciones ya conseguidas a partir de intervenciones
paradójicas o ritualizadas.
Prescripción paradójica: Prescribe la secuencia patológica connotada positivamente.
Se emplea cuando la situación es de orden y secuencialidad rígidas, como forma de
introducir confusiones y flexibilidad en el sistema de creencias.
Rituales: Es susceptible de prescribirse como un experimento, un ensayo, un gesto
simbólico o un rito de transición. La intervención propone una secuencia de conductas
definidas con precisión, en la que se establece que ha de hacer cada miembro de la
familia, donde y en qué momento.
Tarea ritualizada de los días pares, días impares: La intervención consiste en
prescribir, en días separados, dos conductas contradictorias o muy dispares, que
coexisten habitualmente en el grupo familiar.
Prescripción invariable: También denominada universal, elimina la necesidad de
establecer hipótesis al presuponer que en todas las familias de esquizofrénicos le
problema es una falta de diferenciación entre el subsistema parental y el filial, como
consiguiente ausencia de emancipación mutua entre hijos y padres.
Terapia estructural.
Ochoa (2004), en su libro Enfoques de la terapia familiar sistémica, define la terapia
estructural y sus principales representantes. Minuchin entre los años 1965 y 1970,
desarrollo su trabajo como director en la Clínica de orientación infantil de Filadelfia,
creando un enfoque terapéutico centrado en la estructura familiar, defendia que los
procesos del sistema familiar se reflejan temporalmente en sus estructuras. Las variables
estructurales específicas en las que se centra son los límites, que implican reglas de
Ausencia del deseo sexual femenino 30
participación, y las jerarquías, que encierran reglas de poder. El acento recae en la
organización jerárquica del sistema familiar y en la descripción de las distintas
estructuras de comunicación que conllevan los tipos de límites.
La terapia estructural asume que la modificación de las reglas concernientes a los
límites y las jerarquías impacta profundamente las transacciones familiares, produciendo
un desequilibrio en los patrones de interacción que contienen y mantienen el síntoma.
Tales alteraciones obligan a la familia a reestructurarse sobre unas bases menos
patológicas. Con fines estrictamente pedagógicos podemos considerar que el proceso
terapéutico se desarrolla fundamentalmente en tres etapas: en la primera el terapeuta se
«une» a la familia desde una posición de liderazgo; en la segunda se «desliga» y evalúa
la estructura familiar subyacente, y, en la tercera, crea las circunstancias que permitirán
transformar dicha estructura. Los componentes esenciales de la terapia familiar
estructural son tres conceptos: la estructura, los subsistemas y los límites.
La evaluación de la terapia parte de una serie de hipótesis sobre la interacción
sistemática entre el contexto familiar total y las conductas sintomáticas de sus miembros
individuales y continua poniendo a prueba dichas hipótesis mediante un proceso
interaccional, denominado “coparticipación”, del terapeuta con la familia (Minuchin,
1984; Citado por Ochoa, 2004). Minuchin defiende que no se puede evaluar el sistema
familiar como si se tratara de una entidad estática, sino que el centro de la experiencia
diagnóstica debe ser el proceso de interacción de la familia con el terapeuta como agente
del cambio, de modo que en ese proceso se susciten las estructuras, tanto manifiestas
como latentes, que gobiernan la vida familiar.
La coparticipación se inicia tomando contacto con los miembros individuales. En este
proceso los integrantes del grupo familiar responden al contacto de acuerdo a sus pautas
de conducta habituales, aceptando o resistiendo la aproximación del clínico. De esta
forma, el terapeuta puede percibir y experimentar las modalidades particulares con que
la familia admite la novedad - el cambio - en su vida, pudiendo identificar cómo los
componentes del sistema contribuyen a mantener los patrones disfuncionales, el poder
Ausencia del deseo sexual femenino 31
relativo de los diferentes subsistemas y los límites existentes entre los mismos. La
coparticipación implica que, más avanzada la entrevista, el terapeuta intente alterar las
reglas familiares y observe las reacciones de cada una de las personas a la modificación
(Minuchin, 1984; Citado por Ochoa, 2004).
Las variables que el terapeuta evalúa son: el momento del ciclo evolutivo que está
atravesando el sistema familiar y su rendimiento en las tareas apropiadas a ese estadio;
las interacciones que sus integrantes despliegan en la entrevista; las alianzas y
coaliciones familiares; los problemas de la distribución jerárquica del poder; el tipo de
límites intra y extrafamiliares; las pautas de transacción alternativas disponibles de
acuerdo a la flexibilidad del sistema al cambio; las fuentes de apoyo y estrés dentro y
fuera del grupo familiar, y, finalmente, la forma en que el síntoma es aprovechado por la
familia para mantener sus propias pautas transaccionales.
La intervención de la terapia estructural se centra desde un comienzo en efectuar un
cambio; en donde el terapeuta emplea estrategias de coparticipación que le posibilitan
establecer una fuerte alianza terapéutica, algo de capital importancia debido a que las
técnicas de intervención se basan principalmente en el desafío. Las técnicas de
intervención utilizadas en la terapia estructural se sitúan en el cambio que se efectúa en
la misma sesión, empleando técnicas como:
Desafío: Se despliegan tres fases
Escenificación de una pauta disfuncional: Permite alcanzar tres objetivos: a)
establecer una fuerte alianza terapéutica; b) definir a toda la familia como un sistema
disfuncional; c) el terapeuta puede tomar distancia, observar y recuperar capacidad
terapéutica.
Focalización: Prestar atención a una información e ignorar otra, de forma que
durante la entrevista se resalta un tema sobre el que trabajar.
Ausencia del deseo sexual femenino 32
Intensificación: Dotal al mensaje de la intensidad suficiente para hacer algo nuevo
y distinto, evitando que sea absorbido por las reglas del sistema.
Técnicas reestructúrales: Son recursos técnicos que tratan de cambiar la estructura
familiar:
Fijación de límites: Se regula la permeabilidad de los límites entre subsistemas de
manera que los límites excesivamente rígidos se hacen más permeables y los limites
muy porosos se fortalecen posibilitando que el sistema familiar ayude al crecimiento
psicosocial de sus miembros.
Desequilibrio: Su finalidad es modificar la jerarquía familiar para lo cual el
terapeuta se alía con miembros de la familia, ignora a determinados integrantes del
sistema o se coaliga con una persona o con un subsistema en contra de otras personas o
subsistemas.
Aprendizaje de la complementariedad: Se define como la capacidad de ver el
problema formando parte de un todo más amplio y demostrar puntos de vista
alternativos a la forma habitual de concebir el síntoma y a la creencia de que el paciente
identificado puede controlar el sistema mediante su conducta. Esta técnica cuestiona la
definición familiar del problema y su creencia en una causalidad lineal del síntoma,
aportando datos que de la conducta sintomática solo se puede producir en el contexto de
otras conductas a las que la familia globalmente contribuye.
Técnicas de cambio de visión: Afecta la percepción de todos los miembros respecto
al síntoma, para lo cual es preciso configurar nuevas modalidades de interacción entre
ellos.
Modificación de constructos cognitivos: El terapeuta altera los constructos
cognitivos familiares, presentando una visión del mundo diferente. Se trata de una
intervención cognitiva tendente a alterar la epistemología familiar.
Ausencia del deseo sexual femenino 33
Intervenciones paradójicas: Se trata de técnicas basadas en una postura de oposición
por parte de la familia, puesto que se espera que esta se oponga al componente del
mensaje referido a su imposibilidad de cambiar, conteniendo implícitamente una
alternativa que señala en la dirección del cambio.
Las facetas fuertes: Es una forma de utilizar la connotación positiva y se basa en que
la familia existe una parte potencial de cambio que no vemos, lo que vemos es el
síntoma. El terapeuta debe activas las áreas o facetas dormidas (enfatizando la fortaleza
familiar) para que sus miembros los apliquen en la resolución de problemas.
Terapia estratégica.
Jay Haley y Cloé Madanes (Ochoa, 2004) dirigen el Instituto de terapia familiar de
Washington y han desarrollado un enfoque de terapia familiar estratégica muy influido
por la terapia de Milton Erikson. Sostienen que el terapeuta debe asumir la
responsabilidad de configurar una estrategia específica basada en la adecuación,
flexibilidad y creatividad, que permita resolver los problemas del cliente, siendo uno de
los principales objetivos del tratamiento ayudar a las familias a superar las crisis que
enfrentan en su devenir vital.
Haley (1980; Citado por Ochoa, 2004), constata que una de las aportaciones más
importantes de la orientación de la terapia familiar en sus inicios, fue destacar que el
síntoma podía considerarse una conducta adaptativa a la situación social que se ubicaba,
en lugar de algo irracional basado en percepciones erróneas provenientes del pasado.
Afirma que los grupos sociales de las personas con problemas presentan una jerarquía
incongruente, que las somete a niveles conflictivos de comunicación, dando lugar a una
conducta sintomática. Por esta razón, también se debe evaluar e intervenir en la red
social, incluyendo a los profesionales que tienen el poder sobre el paciente identificado.
Ausencia del deseo sexual femenino 34
Para la evaluación de la terapia estrategica, Haley (1987; Citado por Ochoa, 2004),
manifiesta que la conducta sintomática es señal de que el ordenamiento jerárquico del
sistema es confuso y de que existe una lucha por el poder entre sus miembros con la
finalidad, de aclarar las posiciones dentro de la jerarquía. Paralelamente, defiende que la
organización del sistema se convierte en patológica si se establecen coaliciones
permanentes entre personas pertenecientes a distintos niveles jerárquicos,
particularmente, cuando son secretas. Los implicados mantienen la jerarquía
incongruente con sus conductas, integradas en la secuencia sintomática.
Mandanes (1984; Citado por Ochoa, 2004), también se centra en las incongruencias
en las que dos estructuras incompatibles de poder se definen simultáneamente en la
familia, enfatizando los niveles de organización frente a los niveles de comunicación.
Sostiene que los síntomas son comunicativos analógicos que ejercen una función dentro
de un conjunto de relaciones interpersonales; por ello busca la especificidad de cada
síntoma, es decir, las razones por las que se ha elegido. Agrega que aunque los
integrantes de una familia se dañen entre sí, su motivación básica es ayudarse,
manifestando que probablemente como partes de un organismo más amplio -el sistema
familiar- reaccionen frente a las señales de dolor que se presentan en cualquier lugar del
mismo.
Un punto importante es que todas las parejas deben compartir el poder de organizarse
de tal forma que el control y la responsabilidad se repartan equitativamente entre ambos.
Este poder no solo se refiere a la posibilidad de dominar al cónyuge, sino también de
reconfortarlo y cuidarlo. A veces la pareja resuelve la lucha por el poder generando un
síntoma, pero en ese caso se instaura una congruencia jerárquica en la pareja o familia.
El objetivo de la intervención terapéutica no se limita al problema presentado en la
primera sesión, sino que incluye los que vayan apareciendo a medida que se estreche la
relación entre familia y terapeuta. Este debe hallar el modo de centrar la terapia en el
problema presentado, alcanzando al mismo tiempo otros objetivos que crean
importantes cambios de conducta del paciente identificado, esto se produce como parte
Ausencia del deseo sexual femenino 35
de los cambios analógicos en el sistema familiar ocurridos en la relación con el
terapeuta, en ocasiones de forma similar a lo que hacía Erickson cuando cambiaba los
síntomas del paciente narrándole historias que guardaban similitud con su problema. Las
técnicas de intervención para esta teoría son:
Redefinición y connotación positiva: Permiten al terapeuta redefinir el problema en
términos distintos a los que presenta la familia, haciéndolo resoluble. Por otro lado, la
redefinición y la connotación positiva permiten al terapeuta poner en entre dicho la
creencia familiar de que el síntoma es un acto independiente de su contexto. El terapeuta
cambia in situ las secuencias conductuales modificando los modos de reaccionar de los
individuos entre si valiéndose de las maneras en que deben reaccionar frente a él.
Terapia centrada en las soluciones.
El impulsor de este enfoque terapéutico es Steven de Shazer, quien desarrolla su
trabajo desde 1978 en el Brief Family Center de Milwaukee. La gestación de la terapia
centrada en las soluciones ha estado influida en sus comienzos por la terapia del MRI de
Palo Alto y más recientemente por Tomm (Ochoa, 2004); en donde se piensa que el
paciente identificado y su familia están motivados para desembrazarse del problema que
les dificulta llevar una vida mejor. Se busca evaluar el síntoma que comprende la
dificultad y las soluciones aplicadas y que la permanencia de estas impide poner en
práctica otras para superar la problemática. La intervención se dedica a generar
soluciones, es decir, cambios perceptivos y conductuales que elaboran conjuntamente
los clientes y el terapeuta con el fin de mejorar la forma de superar el problema. Las
técnicas de intervención tenidas en cuenta son las connotaciones positivas, metáforas,
tareas directas, ordalías, tareas paradójicas y rituales.
Escuela narrativa.
Goolishian & Anderson (1990; Citado por Becerra & Rozo, 2012), definen la terapia
como un proceso a través del cual se localizan historias alternativas. El contexto no está
Ausencia del deseo sexual femenino 36
definido por la familia sino por el problema en sí. El problema no es una entidad por sí
misma sino una realidad psicológica en la familia que se construye a través del lenguaje.
El proceso terapéutico es un sistema generador de significados donde el terapeuta es el
participante co-creador y facilitador. El problema no se resuelve hasta que la familia
cambie su definición del mismo.
Los terapeutas narrativos afirman que ellos tratan de simplificar y minimizar los
problemas de la vida, sin adicionar suposiciones o realidades impuestas por un experto.
El terapeuta, en la narrativa, desarrolla un trabajo topológico, es decir, descubre a la
familia que se encuentra oculta en la historia, validando e interconectando las historias,
sin que se detengan en el terapeuta operativamente, ni que tampoco sean validadas o
aceptadas por él sino por la familia.
Los terapeutas narrativos aplican los siguientes elementos en sus intervenciones:
Construir el encuentro: El terapeuta deberá preparar el encuentro, en un escenario
donde la familia tenga el derecho de definir la naturaleza del problema y los objetivos de
la consulta.
Valorar y acreditar la historia: A través de la narrativa, el terapeuta deberá dar
validez y contexto al problema, asociando conceptos como secuencia, carácter lógico-
éticos y conductuales.
Favorecer historias alternativas: Cuando el terapeuta conceptúe o visualice el pie de
una historia viable tratara de validarla.
Mejorar o acreditar la nueva historia: El terapeuta enfatizara la nueva historia y su
relación alternativa, favoreciendo una nueva distribución de roles, lógica y moral de la
naturaleza central del problema y su relación para reemplazarla.
Ausencia del deseo sexual femenino 37
Asegurar la nueva historia: El terapeuta asegurara la nueva historia por medio de las
recomendaciones de rituales posterapia y actividades destinadas especialmente a
reconstruir y a firmar la nueva narrativa.
CAPITULO II: RELACIONES DE PAREJA.
La concepción de pareja se encuentra dentro de un sistema familiar, como subsistema
conyugal, conformado por dos individuos de diferente sexo, en edad adulta, los cuales se
unen con el objetivo de formar una familia, la relación interpersonal entre hombre y
mujer, se consolidan mediante la interacción inicial, en unas etapas de atracción, e
interés de diferentes aspectos tanto físicos como emocionales e intelectuales, por
consiguiente en una interacción más sólida como la convivencia, en donde entra una
etapa de maduración, luego se consolidan formalmente en el matrimonio, constituida
como la forma de relación, solida, intensiva y estable en la edad adulta (Sánchez 2013).
Conocer sobre el amor es ahondar en la naturaleza biológica misma del hombre, no
por nada hoy por hoy los dos aspectos más importantes del desarrollo de un individuo
son el trabajo y la familia, encontrando la experiencia amorosa en todas las culturas y es
sin duda una de las situaciones más estimulantes en nuestras vidas, pese a la
universalidad e importancia de esta situación solo hace unas pocas décadas que comenzó
formalmente el estudio del amor, arrojando y postulando en sus resultados tres
componentes primarios del amor, que en su mezcla van generando diversos tipos de
amor(Maureira 2011).
Los tres componentes que consolidan el amor y la interacción entre los mismos, con
la existencia de los tres o ausencia de un o dos componentes del amor: intimidad, pasión
y compromiso. Se expone que los diferentes tipos y etapas del amor pueden ser
explicados mediante las combinaciones de estos tres elementos, estableciendo de este
modo los siete tipos de amor (Maureira 2011).
Ausencia del deseo sexual femenino 38
Agrado: Es la relación donde existe un alto grado de intimidad, de verdadera
amistad, pero sin la pasión y el compromiso a largo plazo.
Encaprichamiento: Es una relación con alto grado de pasión, pero sin intimidad y
compromiso, por lo cual tiende a disolverse con facilidad.
Amor vacío: Es la relación con un alto grado de compromiso, pero sin intimidad y
sin pasión.
Amor romántico: Es la relación que se solventa en la intimidad y la pasión.
Amor sociable: Es la relación en donde existe la intimidad y el compromiso, pero no
hay pasión. Esto es común en lo matrimonios de larga duración.
Amor fatuo: Es la relación basada en la pasión y el compromiso.
Amor consumado: Es la relación en donde podemos observar los tres componentes
tales como: intimidad, pasión y compromiso
Al profundizar en los estudios de la relación de pareja se constituye otra
categorización desde lo bilógico y lo cultural, dichos componentes de la relación de
pareja son una mezcla de biología y cultura que se funda en cuatro pilares: compromiso,
intimidad, romance y amor. La neurobiología nos entrega las bases del amor como
proceso funcional sistémico; la psicología plantea de la relación amorosa como un
proceso social en donde factores como el compromiso y la intimidad son necesarios para
el amor maduro; una relación debe poseer los cuatro elementos, sin embargo, es posible
establecer relaciones basadas en solo alguno o mezclas de estos elementos; en donde los
tres primeros son de tipo social y por lo tanto se fundan en el lenguaje, el cuarto en
cambio es de tipo biológico y se presenta de la misma forma en todas las culturas y
sociedades, con variaciones individuales dependientes de la constitución estructural
sistémica de cada sujeto (Maureira 2011).
Ausencia del deseo sexual femenino 39
Componente biológico: La neurobiología actual nos entrega información sobre el
proceso del amor romántico como una función dada por ciertas estructuras cerebrales y
por neurotransmisores específicos que son necesarios para la experiencia amorosa; estos
tres tipos de procesos están relacionados o mediados por neurotransmisores específicos;
el primero, el deseo o apetito sexual, con una finalidad de apareamiento con cualquier
pareja apropiada, en la cual se desencadenan los estrógenos y andrógenos; la segunda,
una atracción o amor romántico, con una finalidad reproductiva con una pareja
específica, se aumenta la dopamina, la norepinefrina y la disminución de la serotonina; y
por último, un apego duradero de pareja con un fin de crianza, se encuentran dos
neurolépticos, la oxitócica y la vasopresina. Desde un punto de vista biológico el amor
es la necesidad fisiología de una pareja exclusiva para la cópula, la reproducción y la
crianza, y cuya satisfacción genera placer (Maureira 2011).
El lenguaje es un conjunto de acciones conductuales coherentes recursivas en la
experiencia generada en la relación con los otros, se explica esto diciendo que cuando
dos o más individuos se relacionan en una convivencia diaria sus conductas comienzan a
adquirir significado, referenciando a que son entendibles por el otro o los otros con
quien se relaciona y posteriormente las acciones conductuales comienzan a ser
coherentes en todo el grupo, toda acción conductual comienza a representar un
significado específico para todos, por lo tanto cada conducta que sea coherente en la
experiencia que se ha generado en la diaria convivencia con el resto de los individuos
del grupo permite que la relación con el otro o los otros sea entendible en base a sus
acciones conductuales generando el lenguaje (Maureira, 2008).
El compromiso de contexto cultural, componente de la relación romántica hace
referencia al interés y responsabilidad que se siente por una pareja y por la decisión de
mantener dichos intereses con el transcurso del tiempo pese a las posibles dificultades
que puedan surgir, debido a que se cree en lo especial de la relación, dicho elemento
tenderá a crecer a medida que trascurre el tiempo de duración de la relación debido al
Ausencia del deseo sexual femenino 40
aumento de la interdependencia personal y material entre ambos miembros(Maureira
2011).
La intimidad tiene que ver con el apoyo afectivo, el conversar, la capacidad de contar
cosas personales y profundas a la pareja, la confianza, la seguridad que se siente con el
otro, temas y preferencias en comunes, el dar apoyo a la pareja, al estar dispuesto a
compartir aspectos económicos y emocionales etc. “Este componente tiende a aumentar
con tiempo de duración de la relación debido a la reciprocidad de auto-revelaciones y
del número de episodios, metas, amistades, emociones, lugares, etc. compartidos y una
vez llegado al máximo tiende a estabilizarse (Maureira 2011).
El romance también llamada pasión romántica, se refiere a las conductas establecidas
por cada sociedad como las adecuadas para generar la atracción y el posterior interés
que se mantiene en el tiempo de una pareja en una relación, en otras palabras, el
romance es un conjunto de acciones que en una sociedad son conceptualizadas como
demostrativas del interés de pareja que un individuo tiene o mantiene en referencia a
otro, son ideas y actitudes vehementes con respecto a la pareja, idealización, creencia de
algo mágico de la relación, identificación de la pareja con el ideal romántico, etc. “Este
elemento tiene un crecimiento acelerado durante los primeros años de relación debido a
la activación fisiológica y de la atracción física sentida hacia el otro generalmente
inconsciente, la atracción personal incentivada por la similaridad, la obtención de
refuerzos (Maureira 2011).
La reciprocidad de atracción al combinarse la atracción física y personal por una
persona, pero que alguien nos guste mucho a nivel físico y como persona no implica
necesariamente que vayamos a enamorarnos; la llama que prende la mecha bien puede
ser algún indicio sobre la reciprocidad de atracción, bien sólo una sospecha sospecha de
que la persona que nos atrae parece también sentirse atraída hacia nosotros; Respecto a
la génesis del amor o enamoramiento, dos modelos explicativos permiten alcanzar una
comprensión óptima: primero la Teoría de Necesidades (Maslow, 1954), que considera
el amor como un forma adecuada a la hora de cubrir ciertas necesidades (afiliación,
Ausencia del deseo sexual femenino 41
seguridad, afecto, impulsos sexuales, etc.) y por consiguiente las Teorías de la Atracción
de índole conductista (Teorías del Reforzamiento, Lott y Lott, 1974), que sugieren que
nos atrae quien nos produce expectativas de refuerzo.
Referente a la comunicación en la actualidad un número importante de parejas están
atrapados en una confusión en la que hacen sinónimos “comunicarse” con “hablar” o
“expresar los sentimientos verbalmente”. (Sánchez 2013) Pero la distinción entre
comunicación y hablar, así como la distinción entre la comunicación y el acordar, es
muy importante. Comunicar no es llegar a acuerdos, tampoco sólo es hablar, tampoco es
solamente transmitir información de emisor a receptor. Si felicito a alguien con tono de
voz duro y el ceño fruncido, emito dos comunicaciones simultáneas: una es la
comunicación verbal y la otra la comunicación analógica que se constituye de mis
gestos, actitudes, tonos de voz. ¿Cuál comunicación acogerá el receptor felicitado? En
estos ejemplos donde hay disonancia se ejemplifica la potencia de la comunicación no
verbal, en cambio, cuando lo que dice es armónico con la forma en que lo dice, nos
centramos en el contenido.
Por esto la comunicación es un proceso de ida y vuelta que se juega en varios niveles,
y los significados que se generan en la comunicación dependerán de las personas que
están en contacto. Las personas se tocan en la comunicación, es un complejo fenómeno
circular en donde se afectan una a otras a nivel de sus ideas, emociones y acciones,
aportando la idea de que la comunicación es entonces “la coordinación con otro en el
espacio del lenguaje verbal (comunicación digital), del lenguaje no verbal comunicación
analógica, y en el espacio conductual, siendo este un proceso que emerge desde un
contexto emocional” (Coddou 2002; citado por Sánchez 2013).
Referente a las funciones evolutivas, se describe el rol que la naturaleza representa
para el sujeto como miembro de una especie, de carácter universal, se ha planteado que
la función evolutiva de los impulsos sexuales básicos y los vínculos afectivos primarios
es la de asegurar y maximizar la probabilidad de transmitir nuestra información genética
a la siguiente generación (Darwin, 1871; Dawkins 1976), garantizando la supervivencia
Ausencia del deseo sexual femenino 42
de la descendencia y el fortalecimiento de la cohesión social; bajo este planteamiento, ya
podemos especular sobre la función evolutiva de distintas conductas amorosas; un
primer ejemplo puede ser la conducta de manifestar recursos, durante el ritual de
cortejo, que se interpretaría como un modo de seleccionar la pareja más apta, por otro
lado, la conducta de permanecer juntos facilitaría la satisfacción de necesidades básicas
como afiliación, seguridad y protección, la conducta sexual permitiría, además de la
satisfacción sexual, la obtención de descendencia. La conducta afectiva
Elementos biológicos implicados en el amor: en la actualidad se ha iniciado a
considerar el amor como una perspectiva biológica, debido a que el fenómeno amoroso
muestra un patrón temporal, evaluamos que un acercamiento fisiológico y anatómico
adecuado al amor se debería repasar, aunque sea de forma sucinta, las características
biológicas más sobresalientes de las distintas etapas amorosas; podemos colocar el
inicio de la etapa amorosa con el estado motivacional de búsqueda de posibles parejas
para construir una relación y la atracción sexual selectiva. Se ha destacado que durante
este momento intervienen diferentes regiones cerebrales entre las que se distingue el
núcleo caudado, que podrían integrar efectivamente las acciones comportamentales y
fisiológicas asociadas a la preferencia sexual y la selección de pareja (Fisher y Brown,
2006).
Toda relación entre personas encuentra su significación y el límite de la misma en el
contexto. (Berenstein 1995, citado por Espriella 2008) Este organiza un campo que
podremos llamar contexto del vínculo del cual depende el recorte de sentido. Parece
difícil de aprehender pero el contexto individual o para mayor precisión intrapsíquico
ofrece un recorte de sentido diferente al del contexto vincular o intersubjetivo. En este
último deberemos establecer una representación del conjunto que liga, ubica o contiene
a los sujetos ligados y ello comprende la representación de un encuadre en el cual ciertas
acciones, y no otras, adquieren sentido, y esta caracterización se aplica asimismo al
contexto terapéutico donde, en la sesión individual o en la de conjuntos vinculares como
la pareja o la familia, surgirán formaciones específicas de lo inconsciente diferentes.
Ausencia del deseo sexual femenino 43
La pareja humana no es pareja, en el sentido de no ser igual; supone la diferencia.
Tampoco es semejante, ni parecida, ni similar, ni idéntica, ni lisa; está llena de facetas.
No es tampoco una organización homogénea o monótona. Tampoco es continua, ni es
tersa o suave, aunque su definición nos lleva a pensar en esos sinónimos. Por el
contrario, la pareja humana supone contrastes, variaciones e inestabilidades que
pretenden la estabilidad. Se podría pensar que la pareja es una estructura simple, por el
menor número de integrantes que otros sistemas humanos; pero dadas las características
citadas, observamos una organización humana compleja, diferente a los individuos que
la conforman; se considera, por ejemplo, que ella es mayor (o diferente) que la suma de
sus integrantes o que es una organización estable, pero cambia (Espriella 2008).
La relación de pareja como una conexión o correspondencia en una estructura
vincular de dos personas de distinto sexo (Puget y Berenstein 1998) cuyos parámetros
definitorios son: una cotidianidad que se designa como la estabilidad basada en una
unidad temporal y espacial caracterizada por los intercambios diarios, un proyecto vital
compartido, el cual es la realización o logros ubicados en la dimensión de tiempo futuro
y la concreción de relaciones sexuales, la cual corresponde a la necesidad de un otro que
está ligada a la aceptación incompleta, ligamen matrimonial con un solo cónyuge.
Aludir a una psicología del ciclo vital (Dulcey 2002) implica postular una perspectiva
más amplia que la habitualmente considerada por la llamada psicología del desarrollo, la
historia de la psicología del desarrollo, (Bronfenbrenner 1987; citado por Dulcey 2002)
se refiere a la ecología del desarrollo humano, la cual resulta especialmente valiosa
cuando se trata de dar cuenta del contexto del ciclo vital. En esta perspectiva incluye
indicadores de estilos y condiciones de vida en términos de espacios donde se desarrolla
la actividad humana; modalidades de dicha actividad y formas de interacción. Estos tres
elementos se presentan en los distintos sistemas por él considerados: microsistema es el
ambiente más cercano a la persona: familia, comunidad, colegio, trabajo, mesosistema
representado en la interacción entre los microsistemas, exosistema son circunstancias
sociales, políticas, culturales, científicas y económicas, macrosistema relacionado con
Ausencia del deseo sexual femenino 44
elementos simbólicos de las culturas, tales como creencias y representaciones sociales, y
cronosistema referente al transcurso del tiempo: hechos históricos y biográficos.
El encuadre matrimonial se diferencia de otros de relaciones diádicas como las de
amantes y amigos. La diferencia de estos encuadres, siguiendo a los autores (Puget y
Berenstein 1998), está dada en relación con dos parámetros: las relaciones sexuales y las
variables espacio- temporales que rigen los encuentros; mientras que la pareja
matrimonial se caracteriza por relaciones sexuales y cotidianeidad, los amigos, por
ejemplo, tienen prohibidas las relacionarse sexualmente y el ritmo de encuentro sería la
frecuentación en lugar de la cotidianeidad.
Pareja para definir una relación significativa, consensuada, con estabilidad en el
tiempo, con un referente obvio, cual es el matrimonio; pero existen parejas humanas que
no coinciden con los límites que aquel impone. En la literatura médica se aplica muchas
veces la expresión pareja matrimonial. (Espriella 2008) En la cultura actual, en
particular, la estructura de la pareja parece querer ser tan proteiforme que elude toda
posibilidad de descripción”; sin embargo, intentamos algunas explicaciones generales,
teniendo en cuenta que no existe una definición simple de la pareja.
La pareja humana se basa en interacciones no siempre visibles, tal como lo anotan
(Puget y Berenstein 2008) en el concepto de zócalo, tomado de la arquitectura, que es la
“base profunda sobre la cual se apoyan los elementos sostenidos por aquella” en donde
las funciones del matrimonio incluyen aspectos económicos, políticos y sociales, que
llevan a perpetuar modelos de relación limitantes para quienes lo integran. Por lo tanto,
el modelo de familia nuclear sería un modelo que tiende a perpetuarse de manera
transgeneracional.
Realidad objetiva en el mundo de la pareja y las problemáticas presentes, busca
comprender la realidad del juego interaccional y comunicativo presente en los
problemas conyugales, retoma ideas constructivistas que sustentaron las ideas iniciales
de la terapia sistémica desde la aparición de “La pragmática de la comunicación
Ausencia del deseo sexual femenino 45
humana” de Paul Watzlawick (citado por Ceberio 2008), desde cuya concepción toda la
serie de acciones, retroacciones e interacciones que se dan en el escenario de la
pragmática de la comunicación humana generan constructos poblados de significados.
Tal como lo identifica Piaget (citado por Ceberio, 2008); mediante el método de ensayo
y error el ser humano intenta por medio de su experiencia del mundo, construir un
universo propio y “parcialmente” compartido de sentido hacia las cosas.
Por lo tanto, los códigos familiares y socioculturales que involucran normas y pautas
de comportamiento, sistemas de valores y creencias, constituyen un almacén de
significaciones, desde esta perspectiva constructivista, a dicha realidad le conviene
conformarse como autorreferencial: cada opinión, hipótesis, reflexión, etc., da cuenta
del modelo epistemológico del perceptor; nuestra sola presencia influye en las conductas
de nuestros interlocutores, y los comportamientos de éstos impregnan nuestras acciones.
Es decir, no sólo somos constreñidos en la percepción por el libreto de nuestra estructura
cognitiva, sino que en la interacción somos partícipes del hecho que observamos
(Sánchez 2013).
El Apego Adulto: La teoría del apego, cuya formulación fue iniciada por John
Bowlby (1980), da cuenta de la necesidad humana universal de formar vínculos
afectivos estrechos hacia los cuales recurrir en momentos de sufrimiento o estrés,
definido como un sistema motivacional que busca mantener la proximidad entre bebés y
sus cuidadores como forma de obtener protección y sobrevivir, inicialmente estaba
enfocada en la edad temprana surgiendo consecuentemente estudios en la edad adulta, Si
bien inicialmente la teoría del apego se focalizó de manera prioritaria en las relaciones
tempranas, surgió con posterioridad una serie de estudios que aplicaron los principios
del apego a la edad adulta.
Fueron pioneras en este campo las investigaciones iniciadas por (Hazan y Shaver
1987; citados por Guzmán 2012) aplicadas al amor de pareja, quienes sostuvieron que el
comportamiento del adulto en relaciones cercanas está moldeado por representaciones
mentales. Si bien se sostiene que las necesidades de apego son universales, las
Ausencia del deseo sexual femenino 46
conductas de apego presentan claras diferencias individuales que pueden ser explicadas
en términos de los modelos operativos internos, formados sobre la base de experiencias
repetidas con las figuras significativas (Feeney, 2002; citado por Guzmán 2012). Los
Modelos Operativos Internos pueden ser definidos como representaciones o esquemas
que un individuo tiene de sí mismo y los otros, que guían la manera en que se funciona
en diversos contextos interpersonales, especialmente aquellos que propician la
intimidad.
El Apego y la Satisfacción en las relaciones de pareja: Se ha examinado el vínculo
existente entre la seguridad en el apego y la calidad de las relaciones de pareja, siendo el
grado de satisfacción con la relación una de las dimensiones más estudiadas, definida en
este estudio como la actitud favorable o desfavorable hacia la relación en un momento
dado del tiempo (Roach, Frazier & Bowden, 1981, citados por Guzmán 2012). La
evidencia que apoya estos planteamientos es vasta: estudios han mostrado la asociación
entre el apego adulto y la satisfacción, tanto en matrimonios como en parejas solteras.
En el trabajo de Hazan y Shaver (1987), los autores reportaron que las personas con
mayor seguridad en el apego describían sus experiencias amorosas como más felices,
amistosas y de confianza. Solían experimentar el amor como un estado que puede tener
altibajos, pero que en general se mantiene constante, además, tendían a tener relaciones
de más largo plazo, en contraste, las personas con mayor ansiedad en el apego eran más
propensas a experimentar celos, obsesión o atracción sexual extrema. Por su parte, las
personas con alta evitación describían sus relaciones caracterizadas por el temor a la
cercanía y por frecuentes altibajos emocionales, motivando a las personas inseguras en
el apego disfrutan menos de sus relaciones.
Por su parte Feeney & Noller (2001; citado por Guzmán 2012) encontraron que las
personas evitativas en el apego eran más propensas a decir que nunca se han enamorado,
a no comprometerse y a tener bajos ideales en el amor, en cambio, las personas con alta
ansiedad tendieron a reportar más preocupación obsesiva y dependencia emocional del
otro, al contrario, las personas con mayor seguridad en el apego reportaron los mayores
Ausencia del deseo sexual femenino 47
niveles de satisfacción, confianza y los menores niveles de expectativas insatisfechas
respecto de sus parejas. Se encontró que personas con apego inseguro tienden a
desplegar menos conductas de cuidado hacia el otro y a tener expectativas más negativas
respecto del apoyo de la pareja, lo que redundaría en una menor satisfacción.
En un estudio con matrimonios, Butzer & Campbell (2008), se investigó la
asociación entre el apego y la satisfacción tanto sexual como con la relación,
encontraron que las personas con altos niveles de ansiedad y evitación fueron las que
reportaron los menores niveles de satisfacción sexual. Además, se encontró que la
relación entre la satisfacción sexual y la marital fue mayor en las personas con alta
ansiedad del apego y aquellas que tenían parejas ansiosas en el apego. En las personas
con alta evitación las satisfacciones sexual y marital no estuvieron asociadas.
Ciclo vital, enfoque social
En el desarrollo del ciclo vital con enfoque social, también se implementan
esquemas de desarrollo por etapas, la teoría de Erikson se destaca por ser una de las
primeras que afronta el desarrollo desde una perspectiva que incluye todo el ciclo vital
humano; manifiesta que, más que la biología, es la sociedad quien funciona como guía
en las elecciones del individuo; se realizan dos posturas iniciales: las influencias
socioculturales, más que madurativas, se convierten en la clave para pasar de una etapa a
otra; el desarrollo se entiende como un proceso que no acaba en la adolescencia, sino
que los cambios se extienden al resto de la vida adulta (Villamizar 2010).
Esta teoría, entiende el desarrollo como una secuencia de etapas normativas
predeterminadas, ocho en concreto, cada una de esas etapas tiene un tema dominante,
una cuestión evolutiva a la que el individuo típicamente ha de enfrentarse y abordar, es
decir, cada etapa confronta al individuo con una crisis o encrucijada. Si el individuo
supera con éxito esa crisis, agrega una nueva cualidad a su yo, lo que fortalece y le pone
en disposición de afrontar nuevas crisis con mayores posibilidades de éxito. Erikson
(Erikson 1982; citado por Villamizar 2010) Si, por el contrario, la crisis no es bien
Ausencia del deseo sexual femenino 48
resuelta, dejará residuos neuróticos en la persona y, de alguna manera, dificultará el
afrontamiento de nuevas crisis y la incorporación de las nuevas cualidades; este polo
amenazante que se pone en juego en cada una de las etapas es, para Erikson, necesario
para crecer.
A continuación se verá brevemente cuáles son las cuestiones que caracterizan cada
una de estas etapas, centrándonos en aquellas que tienen más relación con el tema, las
que aparecen a partir de la adolescencia en relación con la pareja:
Respecto a la adolescencia, el aspecto sexual e interpersonal es un componente
importante de la identidad personal; en donde el adolescente comienza a explorar estos
terrenos y a mostrar interés, en consecuencia, por personas que puedan satisfacer
nacientes deseos sexuales, también en el ámbito de los grupos, el establecimiento de las
primeras parejas es un hito importante; estas primeras parejas, tienen más que ver con
estos aspectos de definición de uno mismo, de posicionamiento respecto al grupo de
pares y de refuerzo de la propia autoestima que con la creación de nuevos espacios de
intimidad o la creación de proyectos comunes, estas primeras parejas, así, estarían más
orientadas al presente que al futuro (Villamizar 2010 ).
En relación a la juventud, el tema fundamental de acuerdo con Erikson se centra
precisamente en la pareja, en arriesgar la identidad recién adquirida en una relación
íntima con otra persona que no necesariamente ha de ser la pareja, aunque típicamente
así es; a diferencia de las parejas adolescentes, en la juventud la pareja tiene una mayor
voluntad de permanencia y aparecen los primeros proyectos de futuro conjuntos;
(Erikson 1982; citado por Villamizar 2010) se pasa de una identidad estrictamente
individual a la formación también de una identidad de pareja.
En la madurez la pareja también desempeña un papel fundamental de acuerdo con
Erikson. El tema es la generatividad y la pareja, es un dominio en el que dar salida a
esos deseos e intereses generativos, relacionados con crear algo que nos sobreviva, algo
donde volcar nuestra necesidad de ser necesitado, de cuidar y sobrevivir simbólicamente
Ausencia del deseo sexual femenino 49
más allá de nuestro propio ciclo vital. La paternidad y la creación de una familia es sin
duda uno de los espacios típicos donde expresar esa generatividad, y supone concretar y
hacer reales algunos de los proyectos compartidos de la pareja, que pasa de una
identidad de pareja a otra que podemos llamar identidad familiar (Villamizar2010).
Sin embargo, en la etapa de la vejez, la teoría de Erikson no ofrece pistas en relación
a la pareja. De acuerdo con sus propuestas, la vejez sería una etapa en la que se toma de
nuevo un punto de vista individual, en la que los conflictos y retos tienen que ver con la
persona y ya no con la pareja o la familia, y se centran en elaborar una historia de vida
significativa.
CAPITULO III: AUSENCIA DEL DESEO SEXUAL FEMENINO EN LA
RELACION DE PAREJA.
La sexualidad es uno de los aspectos más importantes en la calidad de vida del ser
humano, se puede definir como lo que se es, se siente o se hace en función del género al
que se pertenece (femenino o masculino). La OMS (2006) define la sexualidad como
"Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las
identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción
y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos,
creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales.
La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se
vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de
factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos,
legales, históricos, religiosos y espirituales”.
La desigualdad de género, socialmente visto, es una de las causas que perjudican de
forma directa e indirecta a las mujeres durante el ciclo vital. Con frecuencia, las
desiguales relaciones de poder entre hombres y mujeres limitan el control de las mujeres
sobre la actividad sexual y su posibilidad de protegerse a sí mismas contra embarazos no
deseados y enfermedades de transmisión sexual (Batres, 2001). A partir de la mitad del
Ausencia del deseo sexual femenino 50
siglo XX, coincidiendo con la aparición de la píldora anticonceptiva, se marca el inicio
de una nueva era de la sexualidad femenina, donde se sentó la base para situar a la mujer
en un plano de igualdad con el hombre (Zeidenstein & Moore, 1999; citado por Charna,
M; Henríquez, E. 2003).
En consecuencia, la sexualidad en general y la femenina en particular está
mediatizada por la cultura, la época, los valores presentes en las distintas sociedades. Es
así como existen sociedades permisivas que le han dado a la mujer la oportunidad de
cultivar una sexualidad placentera, igualitaria a la del varón, en contrapartida con
aquellas culturas represivas donde se ha convertido a la mujer en un ser asexuado,
reprimido, donde no se les alienta ni apoya para que tomen decisiones relativas a su
sexualidad, elección de su pareja, planificación familiar y, menos aún, que se empoderen
de su deseo sexual (Worth 1999).
Fue a partir de los estudios de Masters y Johnson, en la década de 1960, que se
intensificaron las investigaciones sobre la sexualidad. Estos científicos introdujeron la
idea de que existe un ciclo de respuesta sexual humana, compuesto por cuatro fases:
excitación, meseta, orgasmo y resolución. Este modelo de comportamiento facilita la
comprensión de los cambios fisiológicos y anatómicos que se producen en uno y otro
sexos durante la actividad sexual, modelo invaluable para comprender la fisiología de
las disfunciones y determinar estrategias terapéuticas (Sanchez, Bravo, Carreno &
Martinez, 2005).
La primera fase del ciclo de respuesta sexual, es el deseo sexual o el impulso sexual y
la excitación. El deseo sexual es una sensación física de estar sexualmente necesitado.
El impulso esta mediado por hormonas tales como la testosterona, algunos
neuropéptidos y feromonas. Podría considerarse una respuesta más bien de carácter
instintivo y es habitualmente más pronunciado en el hombre. Otro componente del
deseo sexual es la motivación psicológica, estando condicionada por los sentimientos
internos de afecto y amor, así como por estímulos externos como lo son los atributos
Ausencia del deseo sexual femenino 51
físicos del individuo, su forma de comunicarse, los olores, el lenguaje corporal, etc.
(Montiel, 2004).
La excitación, se da inicio debido a sensaciones sexuales que la condicionan y
pueden ser del tipo físico o psíquico, tale como una caricia o un recuerdo muy intenso,
un beso o un olor (Gorguet, 2008). En esta fase la mujer se caracteriza por: lubricación
vaginal, expansión de los dos tercios internos de la cavidad vaginal, engrosamiento y
crecimiento de los labios mayores y menores, el clítoris aumenta de volumen, erección
de los pezones e incremento del tamaño de las mamas. Por su parte el hombre se
caracteriza por: erección del pene, endurecimiento y cambio del ángulo de presentación
del pene la cual es producida por el llene sanguíneo de los cuerpos cavernosos y la
elevación parcial de los testículos.
Seguido por la segunda fase de meseta, en la que se producen algunos cambios
generales tanto en el hombre como en la mujer. Estos cambios consisten en la aparición
del tono parasimpático mantenido y vaso congestión máxima. También hay un aumento
de la presión arterial, de la frecuencia respiratoria y la frecuencia cardiaca (Montiel,
S.F). En la mujer aumenta el tamaño del útero, el clítoris se retrae bajo su capuchón
produciéndose su máximo crecimiento, la abertura del introito vaginal se estrecha,
miotonía generalizada, taquicardia, hiperventilación y aumento de la presión arterial. Y
en el hombre aumenta considerablemente el volumen y la rigidez del pene, se produce
secreción de las glándulas de Cowper; aquellas responsables de la lubricación; y
elevación testicular completa.
Posteriormente ocurre la fase del orgasmo, lleva consigo una serie de cambios
generales en el hombre y en la mujer. El sistema nervioso parasimpático (sexual) cambia
a simpático. Se produce el cambio máximo de la presión arterial, la frecuencia
respiratoria y la frecuencia cardiaca. Comienzan las contracciones rítmicas de los
músculos del piso de la pelvis, apareciendo luego sensaciones agradables y placenteras
centradas en la pelvis; pero que se irradian al resto del cuerpo. Sensación de
acabamiento, con gran relajación apenas ocurrió el orgasmo (Montiel, 2004). En la
Ausencia del deseo sexual femenino 52
mujer hay contracciones rítmicas de la plataforma orgásmica: fascículos pubocoxígeos
del elevador del ano, del útero y del esfínter anal externo, también se producen
contracciones espamodicasrítmicas de los músculos esqueléticos y espasmocarpopedal
(músculos extensores: manos y pies) y en los músculos pubocoxigeos ubicados en el
suelo de la pelvis. El hombre pasa por la eyaculación (expulsión del semen).
En esta tercera fase, para el hombre es fácil reconocer su orgasmo, por acompañarse
de la eyaculación del semen, sin embargo en la mujer a veces surge la duda. Para tener
certeza de que esta fase haya realmente ocurrido es necesario aprender a reconocer los
distintos cambios en la expresión facial; vocalización de jadeos, gemidos, risas, llantos,
maldiciones, etc. Luego se produce un estado de relajación, puede venir un abandono de
la tensión con ondas de placer localizado en la región pelviana. En ocasiones puede
ocurrir perdida momentánea del conocimiento. (Montiel, 2004).
Para finalizar el ciclo de la respuesta sexual humana, se presenta una cuarta fase de
resolución, donde todo regresa a su condición inicial, disminuye la presión arterial, la
frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria. Puede aparecer sudoración. En la mujer,
existe una mayor predisposición a los orgasmos múltiples, al mantener el sistema
nervioso parasimpático activo, permitiendo volver a la fase de excitación con respuesta
de orgasmo. En el hombre se produce la detumescencia de los cuerpos cavernosos con
pérdida de la erección del pene, hay un retraimiento a la condición inicial; si no ocurre
orgasmo, esto conlleva a una congestión crónica testicular que produce una sensación
dolorosa, tarda alrededor de una hora en resolverse (Montiel, 2004). En esta fase ocurre
el periodo refractario, este hace al cuerpo insensible a la estimulación erotogénica. Este
periodo es exclusivo para el hombre, es imposible otra eyaculación, aunque en ocasiones
se tiene una erección parcial o completa y puede durar varios minutos o varias horas
(Gorguet, 2008).
Cuando se presentan alteraciones en alguna de estas fases, ya sean psicológicas u
orgánicas, que impida una respuesta sexual satisfactoria y que sea persistente en el
tiempo se produce un trastorno sexual o disfunción sexual. Las disfunciones sexuales
Ausencia del deseo sexual femenino 53
fueron definidas como: “Una serie de síndromes en las que los procesos eróticos de la
respuesta sexual resultan no deseables para el individuo o para el grupo social y que se
presentan en forma persistente o recurrente” (Diaz, 1994; citado por Sanchez et al
2005). Las disfunciones según el Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM IV- TR) se clasificas en:
Deseo sexual hipoactivo: Ausencia o reducción de fantasías y deseos de actividad
sexual de forma persistente o recurrente.
Trastorno por aversión al sexo: Aversión extrema y recurrente hacía, y con
evitación de todos o casi todos, los contactos sexuales genitales con una pareja sexual.
Trastorno de la excitación sexual en la mujer: Incapacidad persistente o
recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de
excitación, hasta la terminación de la actividad sexual.
Trastorno orgásmico femenino: Ausencia persistente o recurrente del orgasmo tras
una fase de excitación sexual normal.
Dispareunia: Dolor genital persistente o recurrente en la mujer antes, durante y
posterior a la relación sexual.
Vaginismo: Aparición persistente o recurrente de espasmos involuntarios de la
musculatura del tercio externo de la vagina, que interfieren con el coito.
Disritmia: Incremento de la actividad sexual normal en uno de los miembros de la
pareja, manifestada por la insatisfacción que provoca en el otro miembro de la pareja,
que el otro desee, o no, demasiado las relaciones sexuales. Este último término, fue
definido por Álvarez-Gayou. (1986; Citado por Sánchez et al, 2005)
Ausencia del deseo sexual femenino 54
Este trabajo se centra en solo una de las disfunciones sexuales anteriormente
descritas y ha sido enfocado a la población femenina; cabe aclarar que esta disfunción
no es solo propia de la mujer sino que puede también presentarse en el hombre. El deseo
sexual hipoactivo o deseo sexual inhibido es la ausencia o la disminución de las
fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual, siendo coito o masturbación. Es un
trastorno que puede llegar a alterar negativamente la relación de pareja.
La importancia de aspectos interpersonales, en los desórdenes sexuales del deseo, se
ha reconocido desde los trabajos más tempranos sobre el tema. La teoría clínica y la
evidencia preliminar de la investigación han sugerido que el deseo sexual está atado
integralmente con una variedad de factores interpersonales y de la relación. La mayoría
de las teorías describen el deseo sexual como emergiendo de una interacción entre las
características individuales y de la pareja. La disminución del deseo sexual está asociado
a niveles bajos de satisfacción marital, disminuyendo la motivación para la intimidad
sexual e incluso llevando a la frustración y al descontento. El deseo sexual se puede
considerar como una forma de expresión de la satisfacción marital. Cuando una persona
es más feliz con su relación y pareja, es más probable que desee intimidad y actividad
sexual (Brezsnyak et al 2004; citado por Oelrich, 2006).
Se considera que el trastorno del deseo sexual inhibido, es a causa tanto de factores
físicos como de factores psicológicos. Dentro de los físicos se incluyen las deficiencias
hormonales, depresión, estrés, alcoholismo, insuficiencia renal, enfermedades crónicas;
en los psicológicos se reconocen factores como problemas en la relación de pareja, lucha
de poder, conflictos, hostilidad, trauma sexual (violación, incesto), cambios vitales
mayores (muerte de un familiar, alumbramiento, reubicación geográfica, mezcla de
recuerdos negativos asociados a la interacción sexual (Montiel, 2004).
Munera (2011), refiere que para el bajo deseo sexual se han encontrado frecuencias,
entre el 16% y el 56%. Esta prevalencia tan variable, refleja la falta de estandarización
de pruebas diagnósticas y fallas en el diseño de los estudios. La prevalencia de las
disfunciones sexuales incluyendo el bajo deseo sexual aumenta con la edad, hasta en un
Ausencia del deseo sexual femenino 55
81% en las mujeres mayores. Esta disfunción sexual puede clasificarse de diferentes
formas, puede ser primario que hace referencia a que la persona nunca ha tenido mucho
interés en las relaciones sexuales o secundario significa que antes mantenía su deseo
sexual pero ahora ha disminuido o lo ha perdido; también puede darse de generalizado
lo cual hace especial énfasis en que el interés sexual ha disminuido hacia cualquier
persona y abarca todas las formas de expresión sexual; o puede ser situacional con
relación a la pareja, es decir que mantiene el interés sexual hacia otra persona pero no
hacia la pareja o por otra parte puede no estar dispuestos al coito pero si a la
masturbación.
Lo anterior ha motivado a realizar una investigación en torno a una de las principales
disfunciones sexuales, esto es, la disminución del deseo sexual. A fin de contribuir con
algunos casos a los cuales se le determinaran los factores psicológicos, sociales y
emocionales que determinan esta disfunción, para que el profesional desde la psicología,
en esta área de la sexualidad pueda planificar estrategias de solución, ya sea a través de
la orientación, la educación de la mujer y su pareja o la referencia a otro profesional
para la terapia correspondiente cuando el caso así lo amerite.
Sanchez at al (2009), en su artículo refieren que “las mujeres que buscan ayuda por
desórdenes del deseo, muestran una baja y frágil autorregulación y autoestima, tienden a
preocuparse más, ser más ansiosas, introvertidas y convencionales” razón por la cual se
considera necesario ahondar en este tipo de factores psicológicos que puedan estar
generando esa disfunción en las mujeres objeto de estudio. Dentro de los psicológicos se
quiso indagar sobre cuatro específicos; el primero de ellos es la autoestima, Lagarde
(2000) la define como parte de la identidad personal y está profundamente marcada por
la condición de género que determina en gran medida la vida individual y colectiva de
las mujeres, tanto de manera positiva como de forma nociva; el segundo es la
autoimagen, Alfred Adler (1966; citado por Garcìa, 1999) quien fue pionero y auténtico
maestro del estudio de la autoimagen, la define como “ciertos
sentimientos/pensamientos sobre uno mismo, favorecido por adversas circunstancias
Ausencia del deseo sexual femenino 56
personales, producen el sentimiento (imagen) de inferioridad y la tendencia a superarlo
por medio de sobrecompensación neurótica”.
El tercer factor es el estado de ánimo, cuando hablamos de estados de ánimo, nos
referimos a una emocionalidad que no remite necesariamente a condiciones específicas
y que, por lo tanto, normalmente no los podemos relacionar con acontecimientos
determinados. Los estados de ánimo viven en el trasfondo desde el cual actuamos. Ellos
se refieren a esos estados emocionales desde los cuales se realizan las acciones
(Echeverría, 2003). Y finalmente dentro de los psicológicos se quiso conocer acerca de
si las mujeres objeto de estudio tenían como prevalente dentro de sus posibles factores
psciologicos que afectan el deseo sexual femenino, a la inseguridad, la cual Rotker
(2000; Citado por Cordova, 2007) manifiesta que “en cierta forma, la percepción de
inseguridad necesariamente tiene que ser entendida como un proceso sistemático con
impactos reales en la vida cotidiana de los individuos”.
Los factores emocionales son “estados del sujeto” que lo impulsan a establecer cierto
comportamiento en distintas circunstancias. La intención de hacer esta propuesta es dar
cuenta de algunos indicadores relacionados a este tipo de disfunción sexual que aporten
elementos puntuales para la generación de modelos de intervención psicologica. El
primer indicador de estos factores es el miedo que “es un mecanismo de alarma y
protección imprescindible del ser humano; y es necesario para la supervivencia del ser
humano” así lo refiere Könis (2000). Las preocupaciones, es otro factor emocional que
se encuentra muy frecuentemente en las mujeres con ausencia del deseo sexual, Saleeby
(1907; citado por Prados, 2002) define preocupación como un “exceso de atención”
afirma que “una preocupación intensa puede acabar en miedo, y que una preocupación
sostenida predispone, sin lugar a dudas, a la enfermedad”.
Otro de estos factores es la vergüenza de la cual Gil (2009) “afirma que una
preocupación intensa puede acabar en miedo, y que una preocupación sostenida
predispone, sin lugar a dudas, a la enfermedad”. Posteriormente nos adentramos al
fracaso “Sencillamente, consiste en la no realización del objetivo de la acción, en la
Ausencia del deseo sexual femenino 57
interrupción de las tareas comenzadas, en el abandono de los ideales y de los proyectos”
(Yepes, 1997). Generalizando, estos factores son aquellos los cuales tienen mayor
incidencia dentro de este tipo de disfunción sexual y que afecta directamente a la
interacción de los partícipes de la pareja.
De igual forma, es necesario hacer una revisión de los factores sociales, el
comportamiento del individuo frente a determinadas situaciones está determinado por la
educación que recibió por parte de su núcleo familiar primario, imponiendo una serie de
prejuicios en el sujeto. Dentro de los factores sociales se evaluó las educación familiar
que ha sido impartida en esta mujeres que presentan las características para la
investigación; “La familia es, singularmente, una institución humana, simultáneamente
natural y cultural (Parada, 2010). También se abarca las creencias religiosas; Gonzales
(2004) en su artículo refiere que “La religión fue concebida por Marx en su momento,
como “el opio del pueblo” por considerar que tiende a la conformidad de sus creyentes e
impide que éstos luchen por transformar el mundo de las injusticias que lo dominan”.
Ausencia del deseo sexual femenino 58
Tabla N° 1 1 Categoría de análisis de la investigación.
DEFINICION CONCEPTUAL DIMENSIONES INSTRUMENTO
Autoestima Entrevista
Dimensiones psicológicas, sociales y emocionales que se
Autoimagen semiestructurada.
Psicológicas
presentan en la ausencia del deseo sexual femenino
Inseguridad Observación directa.
Estado de animo Conversatorio.
El comportamiento del individuo frente a determinadas Promiscuidad Entrevista
situaciones está determinado por la educación que Creencias semiestructurada.
recibió por parte de su núcleo familiar primario, religiosas Observación directa.
imponiendo una serie de prejuicios en el sujeto. Sociales Creencias Conversatorio.
estereotipadas
Educación
familiar
Son “estados del sujeto” que lo impulsan a establecer Preocupación Entrevista
cierto comportamiento en distintas circunstancias. Vergüenza semiestructurada.
Emocionales
Miedo Observación directa.
Fracaso Conversatorio.
Ausencia del deseo sexual femenino 59
METODOLOGIA
El enfoque empleado en la realización de la monografía es de tipo cualitativo. Este
tipo de investigación se centra en la comprensión de un contexto considerado desde
aspectos individuales y vista mediante la lógica y el sentir de los actores implicados,
desde una perspectiva interna subjetiva; es una coyuntura diferente en el abordaje
investigativo para como conocer y entender al hombre, su contexto o la interacción entre
ambos, debido a que no estudia la realidad generalizada, sino como se construye una
realidad entorno al contexto existente, se realiza formulaciones de forma comprensiva o
explicativa, es un tipo de creación de conocimiento distinta a la investigación
cuantitativa.
Dicho enfoque utiliza la recolección de datos sin medición numérica para descubrir o
afinar preguntas de investigación en el proceso de interpretación (Grinell, 1997;
referenciado por Hernández, Fernández y Baptista, 2006), en esta medida a través del
enfoque cualitativo se pretende identificar las dimensiones psicológicas, sociales y
emocionales, que se presentan en la mujer con ausencia del deseo sexual en la relación
de pareja, trayendo consigo alteraciones dentro de la dinámica conyugal y aspectos
negativos que en ocasiones pueden disolver el sistema.
TIPO DE INVESTIGACIÓN.
Descriptivos: “la investigación descriptiva busca especificar las propiedades, las
características y los perfiles importantes de personas, grupos o comunidades o cualquier
otro fenómeno que se someta a un análisis” (Dankhe, 1989;cfr por Hernandez, et al
2003). Por tanto esta investigación, busca identificar las dimensiones psicológicas,
sociales y emocionales que tienen influencia en la ausencia del deseo sexual femenino.
Exploratorios: “la investigación exploratoria se efectúa normalmente cuando el
objetivo es a examinar un tema o problema de investigación poco estudiado, del cual se
tienen muchas dudas o no se ha abordado antes” (Hernández et al, 2003)
Ausencia del deseo sexual femenino 60
Transversales: El estudio transversal se puede llevar a cabo mediante un estudio en
profundidad o encuestas. Los datos se obtienen mediante comunicación a través
entrevistas personales y utilizando un cuestionario. (Santesmases, 2001).
Propositivos: Porque buscamos crear estrategias donde se promueva el mejoramiento
de la disfunción sexual femenino en la relación de pareja en la ciudad de Cúcuta.
Cabe resaltar, además, que la investigación se realizó a través de un estudio de caso
que es considerado por Yin (1994, referenciado por Sosa, 2006) como una investigación
empírica que estudia un fenómeno contemporáneo dentro de su contexto de la vida real,
especialmente cuando los límites entre el fenómeno y su contexto no son claramente
evidentes, en otras palabras es una estrategia dirigida a comprender las dinámicas
presentes en contextos singulares.
Población.
Mujeres con ausencia del deseo sexual en la relación de pareja, en edades
comprendida entre 25 y 35 años y que se encuentran en su etapa de fertilidad, con una
relación de pareja de más de dos años de convivencia, del municipio de san José de
Cúcuta, Norte de Santander
Muestra.
Dos mujeres con ausencia del deseo sexual en la relación de pareja, en su etapa de
fertilidad, en edades comprendidas entre 25 y 35 años, con una relación de pareja de
más de dos años de convivencia, del municipio de san José de Cúcuta, Norte de
Santander, seleccionadas de forma dirigida, a conveniencia del conocimiento de la
presencia de la situación, priorizando que la muestra contenga las características
necesarias para el estudio, la selección se realizó, mediante el método de selección de
muestreo no probabilístico también conocido como muestra dirigida, la cual es un
Ausencia del deseo sexual femenino 61
procedimiento de selección informal, en la modalidad de muestra por conveniencia, en
donde el investigador realiza la selección de la muestra, según criterios basados en la
necesidad de la prueba, esta modalidad es escogida especialmente para el desarrollo de
investigaciones de carácter cualitativo, en donde se seleccionan los individuos o
dimesioness que van a ser el objeto de estudio.
TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN
Se diseñan técnicas de corte cualitativo. Para la aplicación de dichas técnicas se contó
con el consentimiento informado (Anexo A) de cada una de las mujeres que son estudio
de caso donde se identifican las dimensiones psicológicas, sociales y emocionales que
influyen en la ausencia del deseo sexual. Ahora bien, como resultado de este diseño de
las técnicas se plantean: un protocolo de entrevista semiestructurada, una observación
directa y finalmente un conversatorio, que se centran en el análisis de categorías
establecidas para la definición de las dimensiones que son objeto de la investigación.
Estas técnicas (instrumentos) fueron previamente validadas y aprobadas por tres
profesores de psicología y se procedió con la aplicación de los mismos a las personas
participantes de la investigación.
TIPO DE ANÁLISIS
El análisis de los resultados se hará en primera instancia por cada una de las técnicas
que fueron implementadas para la adquisición de la información pertinente, para
finalmente hacer una triangulación de los tres, es decir, de la entrevista
semiestructurada, la observación directa y el conversatorio.
TÉCNICAS
Técnica numero 1: Entrevista semiestructurada
Ausencia del deseo sexual femenino 62
Hace parte de la entrevista cualitativa que permite la recopilación de información
detallada en vista de que la persona que informa comparte oralmente con el investigador
aquello concerniente a un tema específico o evento acaecido en su vida, como lo dicen
Fontana & Frey (2005; Citado por Vargas, 2012). Esta entrevista adopta la forma de un
diálogo coloquial o entrevista semiestructurada, complementada, posiblemente, con
algunas otras técnicas escogidas entre las señaladas en nuestras obras (1996, 1998,
2004a) y de acuerdo con la naturaleza específica y peculiar de la monografía a realizar.
En esta técnica, se planifico y se elaboró un guion de preguntas (Anexo B), con el fin de
identificar, en las mujeres participantes, las dimensiones psicológicas, sociales y
emocionales que influyen en la ausencia del deseo sexual y por consiguiente en una
alteración dentro del holon conyugal.
Técnica numero 2: Observación directa
“La observación directa, es aquella en la que le observador se pone en contacto
directo y personal con el hecho o fenómeno a observar. Permiten obtener información de
primera mano y de forma directa con los informantes claves del contexto. Este tipo de
técnica se utiliza durante el trabajo de campo, observando y entrevistando in situ a las
personas que forman parte del contexto con toda su peculiaridad” (Benguría, Martin,
Lopez, Pastellides & Gomez, 2010).
Está técnica, al igual que las anteriores, se empleó con el fin de identificar las tres
dimensiones ya mencionadas. La observación directa se implementó en dos sesiones, de
forma individual con las participantes y su respectiva pareja, cada una de dos horas, en
donde se mantuvo una constante observación de la relación de pareja, de igual forma se
realizaron algunas preguntas tanto generales como especificas con el fin de recopilar la
información útil para el desarrollo de la crítica y al análisis de la técnica.
Técnica numero 3: Conversatorio
Ausencia del deseo sexual femenino 63
Es una técnica de investigación que se utiliza en los diversos grupos objetos de
estudio, el cual se caracteriza por los diferentes aportes que se generan de manera
espontaneas al interior del grupo, se puede aplicar en cualquier etapa del proceso en la
solución de problemas”. (Valenzuela, 1997; Citado por Motta & Pérez, 2015). Al
aplicar el conversatorio como técnica, se logró explorar más sobre aquellas dimensiones
que se querían determinar cómo prevalentes.
ANÁLISIS DE RESULTADOS
A continuación se presenta el análisis de los resultados de las técnicas escogidas para
la recolección de información pertinente a la investigación.
TÉCNICA 1. ENTREVISTA SEMIESTRUCTURADA.
Tabla N° 2 Resultados de la entrevista semiestructurada
DIMENSIONES ÍTEMS PARTICIPANTES (P)
1. ¿Cómo se siente P1: “Me siento bien, me siento preparada”
en este momento
previo, para dar P2: “Bien”
inicio a la
Dimensiones emocionales
Dimensiones psicológicas
Dimensiones sociales
entrevista?
2. ¿Hábleme sobre P1: “Pienso que la relación se basa más que
el conocimiento y todo en confianza, respeto, unión, tolerancia
percepción que tiene y sobre todo apoyar mucho a la pareja en
sobre una relación cualquier decisión que tome”
de pareja? P2: “Pienso que es un sentimiento fuerte que
nace entre dos personas, que conforman una
relación, en donde debe haber respeto y
confianza”
Ausencia del deseo sexual femenino 64
3. ¿Hábleme sobre P1: “Pienso que… en el acto… debe haber
el conocimiento y muchas estimulación, pues para antes del
percepción que tiene acto deber haber besos caricias… y luego
sobre el ejercicio de ahí si el acto como tal”
la función sexual? P2: “Pienso que la función sexual en pareja
es de vital importancia, pienso que eso
mantiene una pareja unida, que debe ser
algo en lo que la pareja deba estar de
acuerdo, que ambos deben querer y que se
deben cuidar, para evitar enfermedades y
problemas de embarazos no deseados”
4. ¿Cree que sentir P1: “Considero que en toda relación debe
deseo o tener haber lógicamente un deseo y para que la
fantasías sexuales relación se mas anímica y menos monótona,
está bien o que debe haber fantasías y cumplir esas
considera sobre el fantasías”
tema? P2: “Creo que sentir deseo es normal, es
bueno porque en la pareja debe haber ese
deseo, tener fantasías sexuales sería
interesante hacer cosas nuevas, eso
cambiaria un poco la rutina”
5. ¿En la actualidad P1: “En privado, pues, casi la interacción de
como es la relación nosotros es muy poca, por mi trabajo, por mi
de pareja, en su estudio y por varias obligaciones que
entorno privado y tengo… la interacción es muy poca; pues ya
como en un entorno delante de la gente tratamos de estar unidos
en relación con las y muy normal, tampoco somos super
demás personas? cariñosos ni en privado ni en público,
actuamos muy normal”
Ausencia del deseo sexual femenino 65
P2: “En lo privado muchas veces bien,
muchas veces no muy bien, y en el entorno
en relación a las demás personas, pues
muchas veces entorno a las demás personas
se disimula lo que está pasando, pues es
algo privado y no se debe decir a los demás”
6. ¿Cómo es la P1: “Pienso que como toda relación… tiene
relación íntima de sus dificultades e inconformidades, pero
pareja? pienso que… el gran problema de nosotros
es que no expresamos esas inconformidades
y por eso es a veces los problemas”
P2: No respondida por la participante
7. ¿Considera que P1: “Pienso que debemos fortalecer
hace falta algo, se principalmente lo sexual, que es lo que a
debe fortalecer o se veces tenemos problemas; en lo económico
modificar algunas también tenemos problemas porque de
cosas en su relación pronto yo gano un poquito más y pues
de pareja? tenemos encontrones en las obligaciones
- Aspectos de que a cada uno le corresponde; en lo
intimidad familiar, él es excelente padre, excelente
- Aspectos esposo, en eso pues no hay que fortalecer
Económicos nada; en la comunicación, arto, porque casi
- Aspectos no nos comunicamos, él llega del trabajo y
Comunicación se pone a hablar con la familia, ya que la
- Aspectos Familia familia vive lejos entonces… casi no nos
- Aspectos Sociales. comunicamos ni expresamos, de pronto,
como nos fue en el trabajo hoy o que
hicimos hoy, no, o sea somos muy aparte; en
cuanto a lo social, eh bueno, pues, tenemos
una vida social muy activa, él tiene sus
amigos y yo también, salimos y todo pero
Ausencia del deseo sexual femenino 66
no salimos juntos, eso es otro problema que
tenemos por qué yo a veces le digo que
salgamos, que salgamos con los amigos,
juntos y no… entonces también pienso que
debemos fortalecer ese pedazo”
P2: “Aspectos de intimidad: Pues muchas
veces hay cosas que pasan y eso hace que el
sentimiento se acabe, y es difícil fortalecerlo
ya que son problemas bastante, graves.
Aspectos Económicos: Pues eso influye
mucho en la relación, porque los aspectos
económicos, porque muchas vecen malgasta
el dinero en otras cosas, esto no dando
prioridad a lo que de verdad importan y en
lo que se necesita en la casa como pareja
para los hijos
Aspectos Comunicación: Pues muchas veces
hace falta comunicación, ese es uno de los
problemas que hay en pareja, por falta de
comunicación, he cuando está relacionado,
en el aspecto familiar nadie influia en
nuestra relacio, ya q en el aspecto social
enfluye mucho los amigo por q algunas
amistades termina metiendose en la
relacion generando problemas esa son
alguna de las causa por la cual una relación
se acaba por q prefiere estar con amigos
tomando sin importar la hora o llegan al
otro dia y eso trae complicaciones en
muchas pareja”
Ausencia del deseo sexual femenino 67
8. ¿Considera que su P1: “Si, ha cambiado muchísimo, eh… pues,
relación íntima de cuando nos conocimos éramos unos
pareja ha cambiado? adolescentes, no teníamos obligaciones ni
¿Qué cree q haya nada entonces la relación sexual era muy
influenciado? pero muy activa, hoy en día pues… me
imagino que por las obligaciones, el trabajo,
por muchas cosas eh… principalmente yo,
quiero llegar es a dormir, a descansar y él
me busca y yo trato de evitarlo mucho
porque, por que no se, llego muy cansada y
lo que quiero es descansar”
P2: “si porque, porque cuando empieza
los inconvenientes como por ejemplo de lo
anterior q estábamos ablando eso influye
las peleas, muchas veces insultos sospecha
de otra mujer, o q ya no quiere cumplir con
sus obligación toda esa cosas nos hace
cambiar en la relación”
9. ¿Considera que su P1: “Pienso que influencio mucho el cambio
pareja conserva el de vida que hemos tenido, yo era una niña
mismo deseo sexual de casa, era una niña que no hacía nada en
por usted que antes? mi casa, que no lavaba ni un plato, y pasar a
tener una responsabilidad tan grande, a vivir
sola con él, con mi hija eh… y tener tanta
responsabilidad con el estudio, con el
trabajo, hogar, creo que eso repercutió
mucho en ya como el deseo y en el seguir
con esa sexualidad activa que teníamos.
P2: “no llega un cierto punto en q nosotras
las mujeres nos damos cuenta q nuestra
pareja no conserva el mismo deseo pienso q
Ausencia del deseo sexual femenino 68
puede ser la rutina diaria dia a dia a veces
pasa q cuando nos vamos a vivir con esa
persona con el tiempo nos damos cuenta q
no hay un sentimiento fuerte en mi caso
pasa algo similar no hay sentimiento pero
hay un compromiso q es mi hijo”
10. ¿Los P1: “si… Obviamente yo lo amor, pero pues
sentimientos y por todas las dificultades que hemos tenido
afecto hacia su eh… y más que todo en la intimidad, se ha
pareja se conservan? disminuido mucho el amor, bastante”
¿En que han P2: “en estos momentos no se conserva
cambiado? mucho, base a q ya hay problema
desconfianza, discusiones falta de
comunicación, y poco sentimiento, poco se
conserva en realidad”
11. ¿Cómo evaluaría P1: “Lo considero bajo, por lo mismo, por
su nivel de interés las responsabilidades que tengo y que ya he
sexual y por qué? mencionado”
P2: “en realidad muy regular porque por lo
mismo problemas amigos falta de
sentimiento comunicación ect..”
12. ¿Tiene P1: “No, yo considero que eh… mi mayor
satisfacción o existe problema es empezar, ya después la
algún factor que satisfacción es bien, disfruto, disfruto
impide disfrutar al bastante, pero en el momento de empezar es
máximo su como que no, como que no quiero”
sexualidad? P2: “en verdad la satisfacción esta cuando
hay un relación placentera y como les vengo
contando falta de sentimiento comunicación
en ocasiones no hay satisfacción totalmente
no”
Ausencia del deseo sexual femenino 69
13. ¿Cómo ha sido P1: “Bastante bueno”
en general el grado
de satisfacción P2: “en general un grado regular porque en
sexual obtenido en lo personal de mi parte existe un sentimiento
su relación? oculto q en ocasione afecta la satisfacción
sexual entre mi pareja obviamente el no
sabiendo q está sucediendo”
14. ¿Se encuentra P1: “Si, bastante”
satisfecha con la
duración del P2: “En ocasiones no me siento satisfecha,
ejercicio de la porque no es lo que uno quiere ya las cosas
función sexual? no son como antes, en ocasiones solo piensa
en él y eso es feo, pues la relación debe ser
para los dos, no para que uno quede
satisfecho y el otro no, se debe pensar en los
dos, pues cuando no es así, no sirve ni se
alcanza a quedar satisfecha”
15. ¿Está satisfecha P1: “Si
con la capacidad de
P2: “En verdad en una relación empezando
erección de tu
todo es satisfactorio porque en cierto tiempo
pareja?
de la relación va cambiando y por lo
hablado en las anteriores preguntas, eso
influye por tanto no es satisfactorio esta
capacidad”
16. ¿Está satisfecha P1: “Pues ya el acto como tal me gusta, me
con la actitud y el gusta todo pero como me estimula pues…
comportamiento de no, por eso no me provoca”
tu pareja hacia ti, P2: La participante se mostró renuente a la
durante la pregunta.
realización del
Ausencia del deseo sexual femenino 70
ejercicio de la
función sexual?
17. ¿Tiene P1: “Si, la razón principal es mi cansancio”
disminución o falta
de interés en la P2: “si en ocasiones en realidad diría que
actividad sexual? casi siempre. En caso mas frecuente cuando
¿En qué casos? hay problema ”
18. ¿Ausencia o P1: “No”
disminución de
fantasías y
P2: “totalmente si”
pensamientos
sexuales o eróticos?
19. ¿Sensaciones P1: “No, no siento que se haya reducido,
genitales ausentes o siento placer”
reducidas durante la
P2: “No, solo insatisfacción al no existir
actividad sexual de
excitación, pero por lo mismo no se siente
la actividad sexual
bien y a q no uno no lubrica”
en pareja?
20. ¿En qué le P1: “Me gustaría que de pronto hubiera más
gustaría mejorar su privacidad y que eh… más preámbulo, más
rendimiento y caricias…”
satisfacción sexual P2: “En nada, creo que ya no tiene como
con su pareja? mejorar, cuando hay cosas que se dañan, la
confianza se pierde y ya no hay marcha
atrás”
21. ¿Qué piensas P1: “Me parece que los juguetes fortalece
sobre adquirir mucho la relación y eso ayuda a que la
juguetes eróticos? relación sea diferente”
P2: “No se nunca lo he pensado, la verdad
Ausencia del deseo sexual femenino 71
es algo nuevo, aunque sería interesante
practicar cosas nuevas y distintas”
22. ¿Has llegado a P1: “Si”
sentir deseo de P2: “Si, la verdad me da pena admitirlo,
Masturbarte? pero también es algo normal, pero no con
frecuencia”
23. ¿Qué considera P1: “La falta de tiempo para los dos”
que ha influido en la
variación de su nivel P2: “La pérdida del respeto y la confianza,
de interés o deseo cuando eso falta la relación ya no es la
sexual? misma, el sentimiento se pierde, y nosotras
las mujeres, somos más de sentir, eso en
valido y importa mucho”
24. ¿Le gustaría que P1: “Si”
el nivel de interés o
P2: “Si, solo que quisiera que volviera a ser
deseo sexual fuese
como antes, solo que no se, al pensar en la
mayor?
pareja que está ahora conmigo, no me
inspira nada”
25. ¿Le gustaría que P1: “En ocasiones”
el ejercicio de la
relación sexual fuera P2: “Si, pienso que es de vital importancia
más satisfactorio? para la relación de poareja y para que todo
funciones, la verdad es feo, estar asi con la
pareja y saber que no se siente nada o que
no despierta deseos para estar en relación
con el”
26. ¿Con que P1: “Siempre, siempre llego al clímax, creo
frecuencia has que el influye porque él me conoce muy
llegado al orgasmo y bien y conoce que es lo que me gusta y hasta
que cree que ha qué punto llegar”
Ausencia del deseo sexual femenino 72
influido? P2: “La verdad, ya no lo recuerdo, desde
que empezaron los problemas y que el
empezó a cambiar conmigo, por lo que paso,
ya no he sido capaz de ser satisfecha y
alcanzar el orgasmo, porque en si me siento
como si no estuviera pasando nada”
27. ¿Estas satisfecha P1: “Si”
con la frecuencia de
P2: “No, para mi las relaciones sexuales
relaciones sexuales?
deberían ser mas frecuentes, y mejores, pero
ahora soy yo quien no quiero y evito la
situación, porque el llega tomado o sucio y
así quiere estar con uno, por eso ya no me
llama la antención y a pesar que me gustaría
que las relaciones fueran mejores, la verdad
ya no lo se”
28. ¿Tiene P1: “No”
dificultades para la
P2: “No”
penetración, como
dolor o
incomodidad?
29. Sufre de alguna P1: “No”
afectación, o
P2: “No ninguna, siempre me cuido en esos
estreches vaginal?
temas de igiene soy muy limpia y cuidadosa,
¿Cuál?
por eso precisamente ya no deseo estar con
el”
30. ¿En alguna P1: “No”
ocasión ha evitado
mantener el
P2: “En varias ocasiones, pero no ´por dolor
ejercicio de la
sino porque no me nace, ya cuando uno
función sexual por
pierde el deseo, uno inventa cosas, para
Ausencia del deseo sexual femenino 73
miedo al dolor o al sacar el tema a un lado, sin que se dé la
fracaso? oportunidad de que exista la relación sexual,
ya en el momento no quiero”
31. ¿Algún día has P1: “No”
cruzado las miradas
o conversado con
alguien, y ha sentido
P2: “Si, pero trato de no pensarlo, porque
tal “química” que te
aunque el allá sido infiel, yo no voy a
ha inspirado para
comportarme de la misma forma, yo no voy
masturbarte más
a caer en eso, ya cuando esto termine, o
tarde a solas?
cambie ya será distinto, pues ya estaré sola”
32. ¿Qué piensas P1: “Eh… Pienso que es normal, normal que
sobre sentir deseo sienta de pronto atracción sexual por otra
sexual por alguien persona, pues por que crea que… tiene
que no sea tu mejor físico o porque tiene algo en especial
pareja? que me gusta”
P2: “Normal, pues en este momento evito,
por mi hijo, pero igual uno tiene derecho, lo
que tiene que ser es que uno, debe
comportarse, y saber qué hacer”
33. ¿Existe alguna P1: “Pues sí, siento como una leve atracción
persona en su por un compañero de estudio eh… pero pues
ambiente cotidiano, nunca se ha llegado a nada por mi situación
ajena a su pareja que sentimental”
active su deseo P2: “No, ahora con este estrés uno se dedica
sexual al interactuar al trabajo y al hogar, ese también es un
o recordarla? problema que uno da todo por el hogar y vea
lo que pasa al final, uno se abstiene de hacer
cosas, pero si se las hacen a u no”
Ausencia del deseo sexual femenino 74
34. ¿Ha mantenido P1: “Si, eh… casualmente me encontré a un
relaciones sexuales exnovio que tenía mucho tiempo de no verlo
con un tercero, y él siempre fue como ese amor que nunca
manteniendo aun la pude tener y pues fue como una tracción
relación con su desde… desde el primer día… y pues
pareja? tuvimos la oportunidad de estar juntos”
P2: “No”
35. ¿Existe algo que P1: “Si, considero que hay que resaltar que
considere después de mi encuentro sexual con otra,
importante comentar con una persona externa a mi pareja, eh…
en este momento, influyo muchísimo ya en el encuentro sexual
que no haya sido con mi pareja eh… desde ese momento las
preguntado o cosas cambiaron mucho y… el deseo
comentado durante disminuyo demasiado, muchísimo…
la entrevista? después al tiempo, al tiempo de que ya me
había visto con la persona, ya pude retomar
mi vida sexual normal con mi pareja”
“Otra cosa que considero importante para
resaltar, es que a veces el me hace sentir
menos que él, en cuanto a lo intelectual… él
me dice que no está conforme con mi
trabajo, no está conforme con mi estudio, no
está conforme con nada de lo que hago eh…
y… a veces me critica cualquier acción que
haga, los libros que leo, la música que
escucho y pues yo me siento muy mal en ese
sentido”
Ausencia del deseo sexual femenino 75
P2: “Si, que cuando la relación de pareja se
da, es por un sentimiento que existe entre
dos personas, pero cuando una de las dos
personas traiciona la confianza, y deja de ser
como era, cuando se enamoraron, no puede
pedir que las cosas sean igual ya que las
cosas cambian, deberían ser para mejor pero
no, pues yo opino, que cuando algo se
muera ya se muera, pues quien no valora ya
no lo hace nunca”
Tabla N° 3 Matriz DOFA entrevista semiestructurada
Dimensiones psicológicas
Debilidades Fortalezas
Se presentan características como baja Se evidencia un deseo de cambio, criterios
autoestima e inseguridad tanto hacia la y principios éticos definidos.
relación como en sí misma, Amor propio.
desvalorización por su imagen personal, Habilidades para el afrontamiento de la
mala percepción y concepción hacia lo crisis en pareja
referente a la relación de pareja.
Amenazas Oportunidades
Posibilidad de afectación en la Se presenta visualización y conocimiento
autoestima, de la percepción y claro de la situación, incluso las
concepción de la vida de pareja. dimensiones que influyen en la
Posibilidad de complicación del concepción del fenómeno presente, lo que
conflicto interno. facilita una evaluación objetiva sobre el
mismo.
Percepción asertiva de la situación y
oportunidad de modificación de aspectos
de influencia psicológica.
Ausencia del deseo sexual femenino 76
Tabla N° 4 Matriz DOFA entrevista semiestructurada
Dimensiones sociales
Debilidades Fortalezas.
Falta de claridad y franqueza ante la Buenas relaciones interpersonales con la
situación del fenómeno existente entre familia y amigos, lo que permite que
la pareja hacia el círculo social. existan redes de apoyo que contribuyan
positivamente.
No existe inferencia, ni intervención de
parte de personas externas, que pueda
afectar negativamente la relación
Amenazas Oportunidades
Que el fenómeno problema infiera en la Fortalecimiento de los lazos afectivos,
relación interpersonal, con la familia y mediante la interacción y actividades que
amigos, generándose ruptura de lazos estimulen tiempo de calidad, entre la
afectivos. pareja, familia y grupos de amigos, con la
Inferencia negativa sobre la relación contribución de las redes de apoyo.
con el hijo, presencia de filiación de Generación de espacios de dialogo que
parte de uno de los dos padres. faciliten la interacción, comunicación y la
Inferencia en los estados de ánimo del disminución del fenómeno problema,
hijo, generado por el conflicto de la motivados por el deseo del bienestar del
relación. hijo y la relación.
Generación de espacios personales de
interacción y tiempo de calidad, motivados
por los momentos que comparten juntos
como creencias religiosas y equifinalidad
en sus objetivos personales.
Tabla N° 5 Matriz DOFA entrevista semiestructurada
Dimensiones emocionales
Ausencia del deseo sexual femenino 77
Debilidades Fortalezas.
Evidencian fragilidad emocional y Deseo de cambio, y solución ante la
estado de ánimo inestable, con presencia del fenómeno y la presencia de
dificultad para expresar los sentimientos carga emocional negativa.
espontáneos, sumisión ante los Identifica claramente las dimensiones
acontecimientos presentes y emocionales existentes que infieren de
aplacamiento de emociones. forma directa en la existencia y prevalencia
Disminución de sentimientos y del fenómeno problema.
emociones asertivas entorno a la pareja.
Amenazas. Oportunidades
Ausencia de sentimientos y emociones Identificación de la dimensión emocional,
positivas entorno a la relación de pareja. que infieren en la presencia del fenómeno
Presencia de sintomatología de problema, ausencia del deseo sexual en
depresión, motivada por la continuidad mujeres en relación de pareja.
del fenómeno problema y la presencia Al identificar, posibilita la oportunidad de
de su carga emocional negativa. aclarar la existencia de los mismos y
Generación de sentimientos disruptivos buscar la raíz que los provoca.
y emociones negativas en relación a su Posibilita la oportunidad de intervenir
pareja. sobre el fenómeno problema con posibles
soluciones, de forma asertiva, de manera
autónoma o en acompañamiento.
TÉCNICA 2. OBSERVACIÓN DIRECTA
Tabla N° 6 Análisis de resultados de observación directa
DIMENSIONES INDICADORES RESULTADOS
Dimensión Mujer participante N°1:
psicológica Autoestima Se evidencia un poco de inseguridad consigo
Ausencia del deseo sexual femenino 78
misma, en algunas ocasiones rechaza su cuerpo
Autoimagen por su apariencia física, mantiene un estado de
ánimo volátil sobre todo con temas referentes al
trabajo y a su hija.
Mujer participante N° 2:
Estado Se logra evidenciar baja autoestima,
emocional desvalorización propia por la labor que realiza en
el hogar, deseo de cambio de vida, poca
Inseguridad motivación y proyección de sus metas durante el
día, en el dialogo se manifiesta inseguridad ante
el futuro de la relación, la percepción que tiene
sobre la relación de pareja es negativa,
desconfianza hacia su pareja.
Mujer participante N°1:
Se logró identificar buenos patrones de crianza,
aunque se evidencia una formación en donde la
Educación mujer debe ser quien lleve el mando en la casa y
familiar esto genera indisposición con la pareja puesto
que es una persona de temperamento fuerte que
también, aparentemente, fue educado bajo los
Promiscuidad mismas instancias, levemente se ve una lucha de
poder dentro del núcleo familiar. De igual forma,
Dimensión social
y como lo refirió la misma participante, se
identificaron situaciones de infidelidad. No es
una mujer devota de la religión, no profesa culto
en ningún templo religioso.
Creencias
Mujer participante N° 2:
estereotipadas
Se logra identificar conductas disruptivas como
un lenguaje interno agresivo entre la pareja; ante
personas externas, se guarda compostura y se
Ausencia del deseo sexual femenino 79
Creencias toman comportamientos disimulados,
religiosas aparentando normalidad en la relación, con
silencios prolongados ante situaciones de la vida
personal y entorno a la relación, no existe
incidencia, ni intervención familiar o de amigos
en situaciones personales de la pareja, la relación
con el niño es asertiva, buenos patrones de
crianza, no existe conductas agresivas ni
lenguaje soez, en presencia del hijo, respeto a
aspectos personales o familiares, se comparten
creencias religiosas y no existe diferencias entre
la pareja, actual convivencia marital, pero con
existencia de discusiones espontaneas, acotando
acontecimiento reciente de infidelidad de parte
de su pareja, mujer a pesar de laborar como
estilista en su casa, conserva su rol de madre,
encargándose de los quehaceres del hogar y
apoyo a la educación de su hijo, padre trabaja
pero aporta poco a la casa, y brinda poco apoyo
ante los quehaceres del hogar, vivienda en
arriendo.
Preocupaciones Mujer participante N°1:
Se evidencio las constantes preocupaciones
Dimensión económicas dentro del núcleo familiar. Se logró
emocional identificar que la mujer es una persona que teme
demasiado ir mal en el trabajo y se preocupa
Ausencia del deseo sexual femenino 80
Vergüenza constantemente por el que dirán sus familiares
(mamá, papá, tíos). De igual forma, se pudo
reconocer que es una mujer que no le gusta estar
sola y que refiere siempre necesitar una persona
al lado que se preocupe y vele por ella y por su
hija.
Miedo
Mujer participante N° 2:
Se evidencia ausencia de emociones fraternas en
la relación de pareja, y disminución del afecto de
la mujer hacia su pareja, desagrado e
incomodidad ante la presencia de planes de
pareja, presencia de estrés ante los compromisos
financieros, cansancio físico ante la situación de
Fracaso
tener que laborar y asumir la responsabilidad de
los quehaceres del hogar, lo que genera
desagrado y poco deseo por la interacción con su
pareja, poca motivación por los encuentros
sexuales y refiere poca satisfacción en la
realización del ejercicio de la función sexual.
TÉCNICA 3. CONVERSATORIO.
Mujeres con ausencia del deseo sexual en relaciones de pareja.
Conversatorio
Fecha: Noviembre 18 del 2016
Lugar: Un lugar cerrado, con ventilación
Ausencia del deseo sexual femenino 81
Tema: Identificar las dimensiones psicológicas, emocionales y sociales que prevalecen
en la mujer objeto de estudio.
Participantes: Participante 1.
Participante 2.
S1. Freddy Lázaro Quintero.
S2. Natalia Parra.
Tema de Dialogo: Dimensiones psicológicas, sociales y emocionales que se encuentran
inmersos, en la relación de pareja, en etapa de fértil, que conllevan a la disminución del
deseo sexual femenino.
Realizo el ejercicio de la función sexual con satisfacción.
En general, me siento poco atractivo y deseable.
Mantengo desacuerdos con mi pareja acerca de la frecuencia en que se practica el
ejercicio de la función sexual que llevan a discusiones.
A veces, durante la noche, finjo dormir para que mi pareja no intente tener relaciones
sexuales conmigo.
Me resulta difícil decirle a mi pareja que es lo que me gusta o disgusta de las relaciones
sexuales.
Tengo sensaciones desagradables ante lo que hago mientras estoy practicando el EFS.
Me gustaría que aumentara mi deseo o interés sexual con mi pareja.
Me gustaría mantener una relación alterna a mi relación de pareja actual
Nunca tomo la iniciativa en la relación sexual.
Inicio del conversatorio.
Siendo las 6:00 de la tarde del día 18 de noviembre del año en curso, como había sido
acordado previamente para la realización de la actividad, nos encontramos los
psicólogos en formación de la universidad de pamplona, sede villa del rosario, Freddy
Lázaro Quintero y Natalia Parra, presentes, y preparados en espera de las dos mujeres
Ausencia del deseo sexual femenino 82
objeto de estudio de la investigación, para poder dar inicio al conversatorio, en torno al
tema estudiado “mujeres con ausencia del deseo sexual en relaciones de pareja.
N. Siendo las 6:10 de la tarde, ingresa la participante 2, al ingresar se evidencia,
vestida formalmente, con expectativa ante la actividad y con una buena actitud, aunque
algo introvertida; 6:15 de la tarde ingresa la participante 1, vestida formalmente, se
evidencia ansiosa, con una actitud algo distante.
S2. Bienvenida señora (participante 2), es un gusto que haya venido, mi nombre es
Natalia Parra, si gusta siga, siéntase cómoda ya enseguida daremos inicio al
conversatorio.
P2. Muchas Gracias Natalia, el gusto es mío, una pregunta, ¿tomara mucho tiempo la
actividad?
S2. La actividad se realizará en un tiempo estimado de hora y media,
aproximadamente, todo depende de la forma en que se desarrolle el tema, estamos en
espera de la segunda participante y daremos inicio; no está demás decirle que si tiene
alguna pregunta no dude en decírmela.
P2. Muchas gracias, cualquier cosa yo la llamo, permiso sigo.
S2. Bienvenida señora (Participante 1), es un gusto que haya venido, ya estamos
completos y si usted se encuentra lista podemos dar inicio al conversatorio.
P1. Buenas tardes, si Natalia de mi parte podemos dar inicio.
S1. Bienvenidas, es un gusto tenerlas con nosotros, a continuación, vamos a dar inicio a
la actividad, denominada conversatorio entorno a los factores, psicológicos, emocionales
y sociales que influyen en la ausencia del deseo sexual hipoactivo en mujeres, en
relación de pareja, como se había informado anteriormente a cada una de ustedes, el
Ausencia del deseo sexual femenino 83
desarrollo de esta actividad, será basado en criterios académicos profesionales,
reservando completa confidencialidad, ante lo expuesto por cada una de ustedes,
también queremos que se sientan cómodas, que compartamos un dialogo natural,
espontaneo, si consideran que existan temas o preguntas muy sensibles los cuales no
desean contestar, solo deben informar y no existirá la necesidad de comentar,
abordaríamos el tema siguiente.
N. Se terminaron de dar las pautas correspondientes protocolarias de parte de los
dos psicólogos en formación, las participantes se presentaron, aceptaron las condiciones
del conversatorio y se da inicio, aunque inicialmente estaban un poco a la defensiva,
evidenciando inseguridad, luego en el desarrollo del dialogo, fueron tomando confianza,
siendo más espontaneas y abiertas ante el tema, dando inicio con las preguntas de parte
de Natalia Parra, quien guiaba las preguntas y su compañero Freddy Lázaro acompañaba
en el dialogo.
S1. Como se sienten en este momento previo, al conversatorio.
P2. Bien muchas gracias, con expectativa, pero confiando en que la actividad sea de
agrado.
P1. Bien, bien con algo de inquietud, pero bien, pensando en algunas cosas de la
casa.
S2. Igualmente esperamos la actividad sea de su agrado, lo dicho aquí será visto de
una forma muy objetiva y respetando las diferencias o respuestas de cada uno de los
participantes; procedemos a dar inicio a la actividad. ¿Realizan el ejercicio de la función
sexual?
P1. Si, actualmente no con la misma frecuencia, pues las labores de la casa, tiempo y
algunas cosas que pasan, impiden que las cosas sean igual que antes.
Ausencia del deseo sexual femenino 84
P2. NR.
S1. Exactamente lo interesante será tratar los temas, con naturalidad y que se
presenten en la actualidad.
S2. Hablaremos un poco de la apariencia personal, ¿si quiero exponer un concepto
propio, sobre como si me siento atractiva y deseable, interesante como mujer o como me
siento?
P1. La verdad, no soy la misma, no me siento atractiva, ni interesante, ya mi pareja
por lo menos no me ve como antes, pues uno cambia y el cuerpo que antes les llamaba
la atención, ya no está, además los hijos y el trajín de la vida diaria siempre la cambia a
uno, a pesar del maquillaje o el peinado, ya no es lo mismo.
P2. Aun me siento muy bonita, no sé qué tan atractiva, pero me siento bien, y es
cierto las cosas cambian, no soy como antes, tengo un hijo y eso siempre deja marcas,
las cosas de la vida, el trabajo, el hogar, uno como mujer siempre se entrega al hogar y
pocas veces es valorado ese trabajo que se realiza, ya que es muy fuerte anqué muchos
lo desconozcan en especial la pareja de uno, que muy pocas veces valora lo que uno se
mata en el hogar, con la comida, los quehaceres, la crianza de los hijos y luego el
trabajando, sin importar lo cansada que uno termine, siempre hay cosas que hacer, como
la comida, entre otras, eso siempre marca.
P1. Eso es cierto, ese trabajo no lo valoran los hombres, creen que uno es de piedra
y al final piensan que no se hace nada, ya se colocaran ellos en las tareas del hogar, solo
eso es extenuante y es una tarea que cansa, a pesar que se haga con amor, con el tiempo
cansa.
S1. En si la labor del hogar, es una labor de vital importancia, las felicito por ese
trabajo que contribuye tanto al bienestar de la familia, una mujer es luchadora, fuerte y
eso lo muestran cada día, al ser las primeras en despertar cada mañana, para atender los
Ausencia del deseo sexual femenino 85
quehaceres de la casa, mientras que en un trabajo normal, les dan vacaciones en el hogar
muy pocas veces se puede disfrutar de lo mismo, además muchas de ustedes, como el
caso presente, desarrollan un trabajo fuera de casa y es algo de admirar.
P2. Gracias Freddy, si todo se hace por amor y la entrega al hogar, es una
responsabilidad muy grande las que tenemos las mamas, porque no solo son las tareas
de oficio, comida y demás, sino también, el cuidado de los hijos, las tareas de ellos del
colegio, cuando empiezan a crecer que ya dan problemas y demás, aunque todo vale la
pena, porque por ejemplo, Brayan mi hijo es mi felicidad, el verlo en el colegio, verlo
jugar y que este bien es la mejor paga para mí.
P1. Si los hijos son la mejor recompensa, para todo ese sacrificio, también son mi
felicidad y lo que me motivan a vivir.
S2. En la relación de pareja, como es el dialogo respecto a temas de intimidad, por
ejemplo se presentan desacuerdos respecto a la frecuencia del ejercicio de la función
sexual, la forma, tiempo o lugar, de tal modo que se llegue a discusiones en la pareja.
P2. En realidad poco hablamos de eso, mi pareja no es muy dado al dialogo, y en
esos temas que para mí son muy importantes, el no trata, tal vez como si pensara que
uno no sintiera o piense que lo sabe todo.
P1. Igual con mi pareja tampoco hablamos de eso, solo se da y ya, discutimos
cuando él quiere y yo estoy cansada u ocupada, en ocasiones no me nace porque es muy
brusco, pero él ni siquiera me pregunta cómo me siento, hasta en ocasiones me toca
aceptar, sin que yo en verdad quiera hacerlo, solo se monta, se viene y ya.
P2. Yo antes le aceptaba eso, ahora no, si en el momento yo no quiero, pues no,
antes si llegaba a buscarme y no le importaba si yo quería o no, en ocasiones yo quería,
daba la iniciativa pero él no se motivaba, solo estábamos cuando él tenía ganas de resto,
a mí me tocaba quedarme así, luego llegaba tarde por la noche, borracho, sudado y así
Ausencia del deseo sexual femenino 86
quería tocarme, como si yo no sintiera, las primeras veces se lo acepte pero ya no, ahora
tenemos discusiones leves por ese tema ahora son más fuertes.
P1. Ellos piensan que uno solo está para ellos, como una mujer que compraron y ya,
pues mi pareja siempre tiene detalles, y cosas bonitas, pero en ocasiones no se gana el
momento.
P2. Si mi pareja es lindo en ocasiones, ojala fueran así siempre, las cosas serían
distintas.
P1. Pero no lo son, así se comportan y pierden mucho, aunque se crean que lo tienen
todo, sin saberse si cambian es porque tienen a alguien por fuera.
P2. Lo más seguro es que si, cuando un hombre cambia es por algo, y más cuando
tiene a otra por ahí, claro como tenemos que aguantarles todo.
S2. Respecto a lo comentado, que hacen cuando no sienten deseo y sus parejas sí,
pero ustedes no quieren discutir, por ejemplo, fingen dormir para que el hombre no
intente tener relaciones sexuales.
P1. Entre varias cosas, si, cuando él llega y observo que quiere, le sirvo la comida,
espero a que se siente y me acuesto a dormir, cuando el termina que se da una ducha, me
hago la dormida, hasta que se acueste y luego si tengo algo pendiente me levanto para
terminar o me duermo.
P2. Es lo que más hago, prendidamente si ha estado tomando con los amigos o
hermanos, pues no es que tome mucho, pero cuando toma es que le despierta el interés
por tener relaciones, entonces llega tomado y oloroso a todo, por eso le dejo la comida
servida cuando siento que llega y me acuesto, dejando todo encendido.
Ausencia del deseo sexual femenino 87
P1. También cuando él llega, y estoy disgustada o indispuesta, sabe que si me
molesta, también le discuto y no me quedo callada, entonces no me busca casi si me ve
de mal genio.
P2. Yo busco la forma de no discutir, por eso en cuando llega bien pues le acepto,
porque yo también entiendo, que somos pareja pero cuando, veo que llega sudado y ni
se baña, me coloco a organizar algo o lavar los platos y así, no me molesta.
P1. He llegado a tal punto que en ocasiones llego tarde de trabajar, para no tener que
encontrarlo, cuando la situación está normal, si acepto porque yo también quiero,
aunque en ocasiones no me satisfaga.
S1. En situaciones como esa, ¿han buscado el dialogo? ¿Qué tan difícil es para cada
una el manifestarle, las cosas que le gustan o disgustan en el ejercicio de la función
sexual? O lo han hecho anteriormente, háblenos un poco sobre el tema de comunicación
entre los dos en temas íntimos.
P1. Si.
P2. Igual, es difícil, lo he intentado, pero no me siento bien haciéndolo.
P1. Podría ser la falta de confianza en mí misma, o no se tal vez, no sé cómo lo tome
el, pues en como poco hablamos de esos temas y discutimos.
P2. Yo no lo he intentado, anteriormente trataba de hablar con el de esos temas, pero
sacaba otro tema y yo entendía que no quería hablar.
P1. Hay muchas cosas de él que me disgustan, pero igual, cuando no quiero pues me
opongo, pero ya es poco lo que me nace estar con él.
P2. Igual cuando quiero hablarle no habla entonces, no.
Ausencia del deseo sexual femenino 88
S2. En el momento que se da la ocasión, ¿tengo sensaciones desagradables ante lo
que hago mientras estoy practicando el ejercicio de la función sexual?
P2. Si, en ocasiones y no me siento bien, pero no por lo que hago sino por el estado
en el que él está, por cuando no me siento a gusto.
P1. No, si acepto estar no siento desagrado, en varias ocasiones no me siento
satisfecha sí, pero desagrado por lo que hago no.
P2. Para mí es muy importante la higiene y cuando llega sudado o tomado y estamos,
me siento incomoda y desagradada, recalco, no es siempre pero cuando pasa, en realidad
es muy incómodo para mí.
S1. Respecto a que en lo hablado anteriormente se ha escuchado, que no existe
mucho interés, le gustaría que aumentara su nivel de deseo o interés sexual con su
pareja.
P2. Sí, me gustaría en ocasiones me siento mal, al no poderle responde como él
quiere, pues a mí no me nace.
P1. No, en realidad, las cosas se ganan y aunque él ha sido un muy buen padre, en
ocasiones hay cosas que dañan la situación, como digo las cosas se ganan y si el se
comporta de esa forma como lo hace pues tampoco.
S2. Ha pensado o le gustaría tener una relación alterna a mi relación de pareja actual,
respecto a los acontecimientos presentes.
P1. Si, en ocasiones lo he pensado.
Ausencia del deseo sexual femenino 89
P2. Sí, me gustaría, pero no lo hago por respeto a mi hijo y porque considero que no
es correcto, soy una mujer de casa, pero si reconozco que lo he pensado, pues él lo hizo
hace poco, pero no me quiero rebajar o igualar ante la situación, dependiendo de cómo
siga la relación tal vez cuando las cosas cambien.
P1. Yo si lo aria, la rutina aburre.
S1. Por el momento se nos ha agotado el tiempo que teníamos predispuesto para el día
de hoy, daremos por terminado el conversatorio.
S2. Les agradecemos por tomar el tiempo para colaborar con nuestra investigación, ha
sido muy agradable este tiempo que interactuamos, nos estaremos poniendo en contacto
hasta el final de nuesta investigación, de igual por su parte, si necesitan o deseean
proporcionarnos algún tipo de información pertinenete, estaremos muy agradecidos.
S1. Que pasen una feliz noche. Hasta mañana.
P1 y P2. Muchas gracias, que pasen buena noche
S1 y S2. Hasta luego.
ANÁLISIS DEL CONVERSATORIO.
Dimensiones psicológicas
Se evidencia la influencia en la ausencia del deseo sexual femenino, de la dimensión
psicológica que prevalece en las mujeres estudio de caso, como lo es conflictos internos,
con los criterios y principios éticos arraigados desde la crianza, en contra el fenómeno
de la problemática existente en el sistema conyugal, prevalece la baja autoestima,
generada por la recurrencia del fenómeno, existe conocimiento e identificación del
problema, pero existe la incapacidad de encontrar una solución e inseguridad ante la
Ausencia del deseo sexual femenino 90
relación y una posible respuesta asertiva, se encuentra desvalorizada la autoimagen, al
existir el factor de resignación y conformismo, se evidencia claridad en los conceptos si
la existencia de ideas sobrevaloradas, permitiendo la correcta compresión y percepción
de la situación, ambos estudios de caso evidencian cambios en las preferencias
personales, lo que infiere en la presencia del fenómeno estudiado.
Dimensiones Emocionales.
Se evidencia en ambos estudios de caso, la ausencia de estabilidad emocional,
afectación directa a los estados emocionales, motivada por las sensaciones de
desconfianza y desagrado por los mementos de interacción, tanto en la comunicación
como en la intimidad, ausencia de satisfacción marital, existencia de emociones
negativas hacia su pareja, como resentimiento por situaciones pasadas, desagrado e
insatisfacción por la rutina diaria, factor en aumento por cada acontecimiento
desadaptativo, disminución de sentimientos afectivos hacia su pareja, sensaciones
placenteras en circunstancias ajenas a la relación de pareja, expectativas distantes y
personales.
Dimensiones Sociales.
Ausencia de comunicación asertiva en la relación de pareja, conflictos y ruidos en la
comunicación que interfieren en la relación y afectan de manera directa y negativa el
correcto desarrollo sistema conyugal, presencia de constantes conflictos de pareja,
preferencias desafines, en ambos estudios de caso, las parejas no intervienen ni generan
espacios para rescatar el tiempo de calidad, en donde puedan interactuar y disfrutar
momentos de encuentro personal, entre conyugues, sin interacción de terceros, lo que
impide disfrutar de momentos más personales que podrían fortalecer el sistema
conyugal, las parejas muestran una buena relación interpersonal, con agentes externos
como lo son, padres amigos, compañeros laborales, lo que permite identificar, la
posibilidad de respaldarse en las redes de apoyo, el conflicto de la relación de pareja, no
Ausencia del deseo sexual femenino 91
afecta ni se extiende a los demás sistemas de los individuos, se limita únicamente a la
presencia del fenómeno dentro del sistema conyugal.
TRIANGULACIÓN
En el desarrollo del estudio cualitativo sobre el fenómeno de mujeres con ausencia
del deseo sexual en relaciones de pareja, realizada mediante el enfoque sistémico, en el
cual se implementa estudio de caso en dos mujeres que presentan la característica objeto
de estudio, en donde para la compilación de datos cualitativos se aplicó tres técnicas, le
entrevista semiestructurada, la observación directa y para finalizar un conversatorio
entorno al fenómeno estudiado, en donde se evaluaron tres dimensiones en relación a la
existencia del objeto de estudio, observando la circularidad existente entre las
dimensiones presentes y para la obtención de resultados consolidados se realiza cruce de
los datos del análisis de cada técnica implementada; en el cruce de datos desde la
relación de cada dimensión tanto psicológico, como social y emocional, se genera un
aspecto de relevancia en la confiabilidad y validez en la aplicación de los instrumentos y
obtención de resultados, al ser prevalente y coherente las características encontradas.
Respecto a las características encontradas referente a las dimensiones psicológicas en
la prevalencia y existencia del fenómeno estudiado, se logra observar en el resultado del
análisis de los tres instrumentos que existe una afectación y cambio en la estructura de
pensamiento de las dos mujeres estudiadas, respecto a las creencias y preferencias
personales, en donde la prioridad ya no es su relación de pareja, también se logra
evidenciar características como baja autoestima e inseguridad tanto hacia la relación
como en sí misma, la desvalorización por su imagen personal, las cuales son causa
directa de la disminución o ausencia del deseo sexual hacia su pareja, manifestadas
mediante las desmotivación, desinterés, desagrado entre otras; concepción desfavorable
hacia lo referente a la relación de pareja, aunque se muestra un deseo de cambio,
criterios y principios éticos definidos, amor propio como mujer conservando su rol de
dignidad, con un muy buen manejo en habilidades para el afrontamiento de la crisis en
pareja, con la característica de la pérdida de confianza y deseo sobre la relación.
Ausencia del deseo sexual femenino 92
Respecto a las características encontradas referente a las dimensiones emocionales en
la prevalencia y existencia del fenómeno estudiado, se logra observar que en el resultado
de los datos obtenidos y el análisis hecho de los tres instrumentos, existe fragilidad e
inestabilidad emocional en ambos estudios de caso en donde prevalecen emociones
negativas hacia la pareja como frustración, ira, desagrado, como resentimiento por
acontecimientos que aún están presentes, entre otras, están presentes en el diario vivir,
con dificultad para expresar sus sentimientos, y emociones, manifestados por el miedo a
la reacción del conyugue, al ser tan frecuentes los conflictos, se presenta disminución de
emociones fraternas de la mujer hacia su pareja, incomodidad e insatisfacción ante
pensamientos o recuerdos en torno a su pareja, presencia de estrés , agotamiento e
irritabilidad por los compromisos financiero.
Continuando con las características encontradas, se hace énfasis en el cansancio
físico ante la situación de tener que laborar y asumir la responsabilidad de los
quehaceres del hogar, lo que genera desagrado y poco deseo por la interacción con su
pareja, poca o ausencia de satisfacción, y motivación por los encuentros del ejercicio de
la función sexual, afectación continua a los estados emocionales, motivada por las
sensaciones de desconfianza y desagrado por una interacción desasertiva para el vínculo
conyugal, tanto en la comunicación simbólica como en la intimidad; desagrado e
insatisfacción por la rutina diaria, situación en aumento por cada acontecimiento
desasertivo, con dificultad para expresar los sentimientos espontáneos, sumisión ante los
acontecimientos presentes y aplacamiento de emociones, disminución de sentimientos
afectivos y emociones asertivas entorno al sistema conyugal, sensaciones placenteras en
circunstancias ajenas a la relación de pareja, expectativas distantes y personales.
Respecto a lo encontrado entorno a las dimensiones sociales en la prevalencia y
existencia del fenómeno estudiado, se logra observar que en el resultado de los datos
obtenidos y el análisis hecho de los tres instrumentos, que existe pocos aspectos
externos en la relación, no existe inferencia, ni intervención de parte de personas
externas, que pueda afectar negativamente la relación; relaciones interpersonales
Ausencia del deseo sexual femenino 93
favorables con su entorno, la familia, el trabajo y amigos, lo que permite que existan
redes de apoyo que contribuyan positivamente, son más de relación en comunicación
simbólica, falta de implementación de actividades que integren el vínculo fraternal y
conyugal en privado que permita el favorecimiento del vínculo, no se presenta una
comunicación simbólica en la relación de pareja, existen conflictos y ruidos en la
comunicación que interfieren en la relación y afectan de manera directa y desfavorable
el correcto desarrollo sub-sistema conyugal.
De igual forma la presencia de constantes conflictos de pareja, preferencias desafines,
en ambos estudios de caso, las parejas no intervienen ni generan espacios para rescatar
el tiempo de calidad, en donde puedan interactuar y disfrutar momentos de encuentro
personal, entre conyugues, sin interacción de terceros, lo que impide disfrutar de
momentos más personales que podrían fortalecer el sub-sistema conyugal, las parejas
muestran una buena relación interpersonal, con agentes externos como lo son, padres
amigos, compañeros laborales, lo que permite identificar, la posibilidad de respaldarse
en las redes de apoyo, el conflicto de la relación de pareja, no afecta ni se extiende a los
demás sistemas de los individuos, se limita únicamente a la presencia del fenómeno
dentro del sub-sistema conyugal.
DISCUSION
En este capítulo se expondrá la discusión de los resultados obtenidos durante el
desarrollo de la investigación y la aplicación de las técnicas cualitativas. Inicialmente se
hará una contextualización de la importancia de ahondar en temáticas como las
disfunciones sexuales en las relaciones de pareja y como estas se interconectan
directamente con la estructura del sistema familiar, para ello tomaremos como base la
teoría estructural de Minuchin. Seguidamente se discuten los resultados más relevantes y
con mayor relación en la mujer con ausencia del deseo sexual en la relación de pareja y
la relación entorno a la dinámica del subsistema.
Ausencia del deseo sexual femenino 94
Luego de analizar la información pertinente para la monografía, se hace necesario
empezar resaltando la importancia de la familia para y así adentrarse en la relación de
pareja, puesto que el holon principal del sistema familiar es el holon conyugal o la
pareja, de allí la importancia que este tenga un funcionamiento adecuado. Desde el
enfoque sistémico, la familia representa un sistema de vital importancia puesto que la
manera como se encuentran organizados los miembros, el estilo de comunicación que
este sistema utiliza, los roles que cada uno de los miembros de este sistema ocupan al
interior de él, van a determinar el tipo de relaciones que se establecen en el sistema
familiar. Ahora bien, dentro del enfoque sistémico se encuentra el modelo estructural de
Salvador Minuchin, este enfoque permitió el análisis y acercamiento al sistema
estudiado y brindó la oportunidad de acercarse al estudio de la dinámica de la relación
de pareja como un sistema abierto en el que se establecen pautas de interacción que
determinarán la funcionalidad o disfuncionalidad de las familias.
Desde el modelo estructural se considera a los miembros de la familia relacionándose
de acuerdo a ciertas reglas que constituyen la estructura familiar, dicha estructura es
definida como el conjunto invisible de demandas funcionales que organizan los modos
en que interactúan los miembros de una familia. Así mismo Minuchin establece que
dentro de dicha estructura familiar se pueden identificar los límites (constituidos por
reglas que definen quiénes participan y de qué manera lo hacen en la familia, es decir,
tienen la función de proteger la diferenciación del sistema), además de otras formas de
relacionarse como jerarquía, centralidad, periferia, alianzas y coaliciones. (Minuchin,
2003; referenciado por Soria, 2010).
Se destaca que la presente investigación conto con un estudio de caso a dos mujeres,
del cual a través del análisis de los resultados y con base a lo anterior, se pudo
determinar una disfuncionalidad en la estructura familiar, puesto que en las mujeres
objeto de estudio se evidencio que en diversas circunstancias esa estructura no se
mantiene, debido a que son ellas, en la mayoría de las situaciones, las que deben ejecutar
las acciones referentes al hogar, recayendo sobre ellas las obligaciones familiares. A su
vez este sistema tiende al cambio e intenta autorregularse pero le es difícil dado que
Ausencia del deseo sexual femenino 95
siempre se mantienen en la misma dinámica interaccional. Esta circunstancia fue el
impulsador principal para determinar que dentro de las dimensiones psicológicas, el
estado de ánimo de las mujeres fue el de mayor prevalencia, y al presentarse esta
alteración nace un desgano para querer desarrollar el ejercicio de la función sexual con
su pareja, dándole soporte a lo que Echeverría, (2003) manifiesta, que los estados de
ánimo son los estados emocionales desde los cuales se realizan las acciones.
Seguidamente otro aspecto que se logró identificar de las dimensiones psicológicas
que presentan disfuncionalidad, es la autoimagen que cada una de ellas tiene sobre sí
misma, Adler (1966; citado por Garcìa, 1999) la define como ciertos
sentimientos/pensamientos sobre uno mismo, favorecido por adversas circunstancias
personales, según lo argumentado por el autor y en consecuencia que la autoimagen se
favorece por las circunstancias personales, se puede determinar que la dinámica
conyugal que mantienen las mujeres participes no es la adecuada. Lo anterior se puede
afirmar con base a la aplicación de tres instrumentos tales como la entrevista
semiestructurada, la observación directa y el conversatorio.
De igual forma, el siguiente elemento a considerar dentro de la dinámica de la
relación de pareja de las mujeres objeto de estudio, es que se evidencio, en las
dimensiones emocionales y estando de acuerdo con lo que refiere Saleeby (1907; citado
por Prados, 2002) acerca de que las preocupaciones son el exceso de atención que se le
da a una situación específica, se reconoció en las mujeres objeto de estudio que
dedicaban en exceso a mantener preocupaciones sobre cuestiones referentes al trabajo y
por sobre todo, una constante preocupación por la situación actual con su pareja, puesto
que reconocieron que esta ausencia del deseo sexual estaba afectando de forma directa
la interacción del sistema.
Otros de los aspecto relevantes es que en las dimensiones sociales, los más
predominante eran las creencias estereotipadas y la promiscuidad, esta última se
evidencio y fue expuesto abiertamente en uno de los casos, puesto que la participante
manifestó haber tenido encuentros sexuales con una persona ajena a su pareja actual, la
Ausencia del deseo sexual femenino 96
real academia española (citado por Altamirano, Osorto, Mejia & Lobo 2013) define la
promiscuidad como la persona que mantiene relaciones sexuales con varias personas, así
como de su comportamiento, modo de vida. A esto habría que añadirle que esa actitud
no les supone ningún problema de tipo moral o psicológico, ya que es consecuente con
sus actos y disfruta plenamente de sus relaciones. Haciendo relación entre la definición
y los resultados encontrados, se puede de igual forma afirmar que el concepto es
correcto puesto que no se evidencio sentimientos de arrepentimiento o culpa por haber
accionado de esa manera particular.
De acuerdo con los resultados, la ausencia del deseo sexual femenino en la relación
de pareja tiene relación con los tres dimensiones que se propusieron indagar, estando
más directamente relacionado con las dimensiones psicológicas, significando que el
deseo sexual está influenciado por la autoestima, autoimagen, los estados de ánimo y la
inseguridad consigo mismo. Cuando hablamos de sexualidad también nos referimos a la
intimidad de la pareja, si no existe una confianza tanto mutua como con sí mismo en
esta área, no se puede desarrollar plenamente.
Finalmente se da por terminada la discusión y el análisis de las categorías
establecidas y sus posibles consecuencias según el modelo estructural de Minuchin.
Ausencia del deseo sexual femenino 97
CONCLUSIONES
En la realización de esta monografía se implementaron técnicas cualitativas, de las
cuales hicimos uso de tres: la entrevista semiestructurada, la observación directa y un
conversatorio; Estas técnicas están divididas en tres dimensiones donde se pretendió
conocer por medio de tres técnicas diferentes una misma temática. De esta manera se
dio cumplimento al primer objetivo específico de la presente investigación. Se concluyó
que estas técnicas son las más adecuadas para el desarrollo de temáticas como esta,
puesto que son descriptivas y transversales.
Al desarrollar esta monografía, se identificaron las dimensiones psicológicas, sociales
y emocionales presentes en la ausencia del deseo sexual femenino en la relación de
pareja, en dos estudios de casos, se tomó como muestra a dos mujeres en su etapa de
fertilidad, en edades comprendidas entre 25 y 35 años, con una relación de pareja de
más de dos años de convivencia, del municipio de san José de Cúcuta, Norte de
Santander, en la que se concluyó que los dimensiones más predominantes son las
psicológicas en ambos casos y están directamente asociados a las otras dos categorías, es
decir, los dimensiones sociales y emocionales. De esta manera se da cumplimiento al
segundo objetivo específico del presente estudio monográfico.
Se concluyó que de las dimensiones psicológicas, aquellos que tenían mayor
prevalencia eran dos de los cuatros propuestos a indagar, los cuales fueron el estado de
ánimo y la autoimagen, estos debido a la desvalorización de su imagen corporal
acrecientan la mala percepción y concepción hacia la relación de pareja.
Las dimensiones emocionales, se pueden encontrar inmersos en las dimensiones
psicológicos, puesto que la uno de ellos es el estado de ánimo que se encuentra
relacionado directamente con las emociones y el cómo nos comportamos en diversas
situaciones. Se evidenciaron en las mujeres objeto de estudio, un estado de ánimo
inestable y dificultad para expresas sus sentimientos.
Ausencia del deseo sexual femenino 98
Se concluyó, de igual forma, que los dimensiones sociales que prevalecen en las
mujeres estudio de caso son la promiscuidad y las creencias estereotipadas, pero se hace
necesario resaltar que dentro de estos se encontraron otros aspectos que no habían sido
propuestos en el desarrollo de la monografía, los cuales fueron la ausencia de
comunicación simbólica, ruidos en la comunicación, falta de tiempo de calidad.
La monografía se encuentra sustentada en toda una base teórica sobre el enfoque
sistémico considerado como una manera de abordar los problemas o fenómenos,
concibiéndolos como parte de un todo, conformando un conjunto de elementos que
interactúan entre sí de forma integral, produciendo tipologías distintas y por
consiguiente, generando resultados superiores y/o de calidad al de sus componentes
iniciales. Todo este proceso es conocido como un sistema (entendido como un conjunto
de elementos que guardan estrechas relaciones entre sí, que mantienen al sistema más o
menos estable y cuyo comportamiento global persigue algún tipo de objetivo) por lo que
el enfoque sistémico se soporta en la aplicación de la teoría general de los sistemas, es
decir, en una forma sistémica y científica de aproximación y representación de la
realidad, caracterizada por una perspectiva holística e integradora, en donde lo
importante son las relaciones y los conjuntos que a partir de ellas emergen (Ministerio
de la Protección Social y Otros, 2007). Ahora bien, dicho enfoque sistémico se alimenta
de los aportes que realizan escuelas como la estratégica, de Palo Alto, de Milán y la
estructural.
Se les facilito una estrategia que contribuye al mejoramiento de la disfunción sexual
femenina en la relación de pareja. Así mismo se generó un aprendizaje individual,
grupal y profesional, sobre las temáticas anteriormente mencionadas. Dando
cumplimento al tercer objetivo general propuesto para la presente monografía
Ausencia del deseo sexual femenino 99
TECNICA PARA MEJORAR LA RELACION INTIMA DE LA PAREJA
TERAPIA SEXUAL: CULTIVANDO PASIÓN EN LA PAREJA
Intervención
Evaluación inicial: En caso de disfunciones sexuales que parecen requerir terapia, el
primer paso a tomarse es siempre un examen médico estándar completo. Es bien
conocido que muchos problemas sexuales son causados por condiciones médicas, tales
como infecciones de los órganos sexuales, daños circulatorios y problemas vasculares
causados por enfermedades como diabetes y muchas otras. Además, las medicaciones
usadas en el tratamiento de muchas enfermedades así como el uso de alcohol, tabaco y
otras drogas pueden afectar seriamente la respuesta sexual. Antes de que cualquier
tratamiento psicológico o de comportamiento pueda empezar, tales condiciones médicas
se deben excluir.
Igualmente se debe de definir si el trastorno es primario o secundario, al realizar la
observación (normalmente por la pareja) Esta primera entrevista general suele realizarse
con la pareja conjuntamente esta primera entrevista sirve fundamentalmente para
detectar la motivación de la pareja ¿quién demanda?, ¿quién viene a consulta?. Además
se les explica a los miembros de la pareja, la necesidad de contar con ambos en la
terapia (aunque se puede trabajar con un solo miembro) ya que el problema y sus
soluciones incumbe a ambos miembros. Se presenta las líneas y objetivos generales del
tratamiento, se discuten-feedback las dudas.
Historia afectiva sexual: Normalmente entrevista individual para cada miembro. En
donde se analiza la historia de problema a través de su vida desde la infancia a su ciclo
actual; conductas sexuales; aparición y curso del problema; expectativas de tratamiento;
intentos de solución que han realizado; también podemos aplicar cuestionarios que nos
indiquen sobre la información sexual que se posee, actitudes ante la sexualidad,
conductas sexuales etc.
Ausencia del deseo sexual femenino 100
Identificar claramente: Su estado emocional o psicológico y relacional Sea a través
de cuestionarios test o proyectivos.
Establecer diagnóstico(s) preciso(s): Con el previo análisis de los test, entrevistas,
currículo sexual y manual de diagnóstico DSM IV TR se determina la disfunción a
tratar.
Plan sexual específico: Al iniciar el tratamiento de cualquier disfunción sexual
generalmente se trabaja la ansiedad experimentada ante la situación que viven e incluso
la que el terapeuta les pueda causar (es su relación sexual: su encuentro) de lo que se
trata y el terapeuta es un extraño, así que se trabaja en la confianza, la empatia;
utilizando en ocasiones el humor y herramientas para bajar la ansiedad como la
desensibilizacion sistemática, técnicas de relajación y respiración.
Es de especial eficacia cuando se emplea la técnica de Wolpe de la desensibilización
sistemática en el control de la ansiedad que acompaña a disfunciones sexuales como el
vaginismo, eyaculación precoz o disfunción eréctil. Constituye, pues, una excelente
herramienta terapéutica para contracondicionar la ansiedad que inhibe la respuesta
sexual. Posteriormente nos introducimos por el camino de despertar las sensaciones de
la pareja, ejercicios de autoreconocimiento y autoaceptacion del cuerpo; redescubrir el
cuerpo del otro, proporcionándoles ejercicios en casa; como masaje sensitivo, masaje
erótico acompañados de fantasías sexuales y los que requieren menor intimidad en
consulta.
Los ejercicios suelen orientarse hacia el aumento de las sensaciones que se
experimentan mediante el tacto, la vista, el oído y el olfato; al principio se prohíbe el
coito; se les insista a usar fantasías para liberarse de las preocupaciones obsesivas sobre
el coito reproduciéndolas como espectadores. También se trata sobre los Roles sexuales
en el sexo, las emociones relaciones interpersonales, pero siempre en el marco de la
erótica de los sentidos, estas vivencias enseñan al individuo y a la pareja a establecer
contacto con sentimientos sensuales y eróticos que previamente habían evitado, esto es;
Ausencia del deseo sexual femenino 101
la sensibilización hacia sus deseos eróticos y liberación de su potencial de placer sexual.
Luego por separado iniciamos con cada miembro técnicas de seducción, teniendo en
cuenta su erotismo en particular, potencializándolo con la ayuda del compañero, al
tiempo que trabajamos técnicas de autoestima.
Al final se añade la estimulación genital a la estimulación corporal, dando
instrucciones a la pareja para que ejercite distintas posturas coitales de manera
secuenciada, sin que tengan necesariamente que consumar el acto y a usar distintas
técnicas de estimulación antes de proponerles que procedan al coito. Utilizando al
tiempo películas, libros, folletos...etc. Gradualmente la pareja gana confianza y aprende
a comunicarse verbal y sexualmente, además llevamos en cada sesión la revisión de
tareas anteriores: individuales y conjuntas. Las tareas de casa pueden ser por ejemplo:
Para cada miembro de la pareja (individual): por ejemplo, entrenamiento masturbatorio
para el hombre y exploración genital para la mujer; detección de pensamientos
automáticos si aparece ansiedad ante la realización de cada tarea.
Tareas conjuntas para la pareja por ejemplo FOCO sensorial nº2; y registro conjunto
de pensamientos automáticos si aparece ansiedad de ejecución u otras emociones
perturbadoras. Las tareas por si mismas alteran el sistema sexual que antes había. Un
ambiente tranquilo creado por la terapia brinda al individuo y a la pareja la oportunidad
de aprender a hacer el amor de una manera más libre y más placentera. Y la resolución
del conflicto sexual se ve facilitando cuando la pareja realiza una serie de experiencias
sexuales previamente evitadas.
Ideas básicas a la hora de intervenir
Gran sensibilidad corporal con difusión global de sus sensaciones: las caricias
corporales, el despertar de los sentidos.
Emocionalidad. Las sensaciones adquieren emocionalidad, un ejemplo de ello es que
el encuentro sexual y el sentimiento amoroso van frecuentemente unidos.
Ausencia del deseo sexual femenino 102
Percepción sexual globalizadora: La mirada hacia el otro es totalizadora, se percibe
un conjunto más que las partes, dentro de esta globalidad tienen mucha importancia los
sentidos y las fantasías eróticas.
Ver al otro como objeto de deseo.
Las fantasías eróticas: herramienta de placer, potencializar la responsabilidad mutua
compartida por ambos miembros de la pareja.
Brindar información y educación sexual: Aportan en el cambio de actitudes negativas
hacia el sexo, si mismo y el compañero/a.
Entrenamiento en habilidades sociales y de comunicación.
Eliminación de la ansiedad ante la relación sexual.
En general las recomendaciones dadas a las parejas son: No pensar, sólo sentir. Dejar
volar la imaginación. No estar en lo que no debe ser, concentrarte en la relación. Soltarte
y platicar con la pareja. Explorar y conocer su cuerpo, sobre todo áreas sensibles.
(Descubrir nuevas zonas placenteras) Experimenta Hacerle saber a la pareja lo que le
gusta y explorarse mutuamente para conocerse. Recuperar el propio cuerpo, ampliando
el repertorio erótico. Favorecer la genitalidad. Aprender a sensibilizar sus zonas
genitales. El placer como vivencia global, integradora, no centrada en la genitalidad.
Privilegio de la relación pareja.
Disfrutar de la sexualidad no sólo se refiere a la penetración; hay que tomar en cuenta
todo, desde olores, calorcito, tocarse, hablarse, si ambos se sueltan y aprenden a
disfrutar la intimidad, es más fácil que llegue a tener un orgasmo y disfrutar de cada acto
que rodea de ese momento, eso sí es importante dejar la pena, la vergüenza el tener que
Ausencia del deseo sexual femenino 103
demostrarle x o y a su pareja, porque a la larga pueden causar problemas en la relación y
malas interpretaciones.
Cuando el tratamiento es exitoso se aprende a liberarse de la obsesión del coito y del
orgasmo y a centrarse más bien en el placer sensual, finalmente se les enseña a adoptar
una actitud de responsabilidad ante su propio placer sexual y a autorizarse a sí mismo a
aceptar incondicionalmente su sexualidad. Y también las parejas después de vivir un
proceso de terapia sexual, aprenden a ser más sensibles consigo mismo y con el otro, y
se acepta mejor el erotismo del compañero. Cada uno aprende a reconocer dónde se
halla él mismo y dónde está el compañero. Ambos desarrollan actitudes más realistas y
menos pre-enjuiciadas respecto al sexo, lo cual les permite pedir y dar el placer erótico
sin culpabilidad ni temores, aprenden a incrementar su erotismo con fantasías y con
formas de estimulación más eficaces y placenteras.
Ausencia del deseo sexual femenino 104
RECOMENDACIONES
Dado que es una temática es poco estudiada en la región, se desea, que futuros
profesionales o profesionales en formación la retomen y den continuidad, generando
mejoras. Se recomienda a la Universidad de Pamplona, la accesibilidad de ésta a
cualquier persona interesada en el tema de la Ausencia del Deseo Sexual Femenino en la
Relación de Pareja. Así mismo, dejamos esta investigación para que sea tomada como
referencia para cualquier trabajo investigativo relacionado con la temática anteriormente
descrita.
Es pertinente retomar estos estudios de investigación donde se amplíe el tamaño de la
muestra para que de esta manera se puedan abarcar más resultados en lo que respecta a
la ausencia del deseo sexual femenino en la relación de pareja y de esta manera se
puedan generalizar los resultados que se obtuvieron en la presente investigación.
A los futuros profesionales de la Universidad de Pamplona, se les recomienda que
trabajen con todo tipo de población para contribuir con el conocimiento y acrecentar el
gusto por la investigación en temas de interés de crecimiento propio y superación
personal
A las mujeres que fueron participes de la investigación, se les recomienda que ejecuten
las técnicas facilitadas por los psicólogos en formación y así mediante estas puedan
mejorar la interacción íntima con las parejas y así a través del tiempo su deseo sexual
haya mejorado.
Ausencia del deseo sexual femenino 105
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Enfermería. 9(1): 55-64
Ausencia del deseo sexual femenino 111
APENDICES
Anexo A. Consentimiento informado
CONSENTIEMIENTO INFORMADO (PARTICIPANTE)
Yo, _________________________________ identificado(a) con cedula de ciudadanía
número ____________________ de _________________, manifiesto mi aceptación en
la investigación que se está adelantando en la Universidad de Pamplona: “Mujeres con
ausencia del deseo sexual en la relación de pareja” por parte de los psicólogos en
formación; proceso que ha sido explicado y entendido por mí. Entiendo que toda la
información concerniente es confidencial y no será divulgada ni entregada a otra
institución o individuo sin mi consentimiento escrito. Antes de firmar este
consentimiento informado lo he leído cuidadosamente, he aclarado todas mis dudas
referente a la investigación y la información a proporcionar, asegurándome de entender
los procedimientos del estudio.
Autorizo a los psicólogos en formación consultar mi caso con otros profesionales o
terceros expertos. El resultado de dicha consulta me será comunicado verbalmente.
Entiendo que esto no tendrá costo, debido a que hace parte de una investigación, la cual
cumple con los lineamientos legales y éticos; como consecuencia los datos obtenidos
referentes a la temática serán divulgados de manera anónima y en una base de datos
general dentro del informe resultante, mientras los datos personales y de identificación
serán solo conocidos por el equipo responsable de la investigación. En forma expresa
manifiesto a ustedes que he leído y comprendido íntegramente este documento y en
consecuencia acepto su contenido y las consecuencias que de éste se deriven. He leído,
comprendido y accedido a lo anteriormente mencionado.
Nombres y Apellidos: _________________________________________________
___________________________ ______________________________
FIRMA CEDULA DE CIUDADANIA
Ausencia del deseo sexual femenino 112
Anexo B. Entrevista semiestructurada
DISMINUCIÓN DEL DESEO SEXUAL EN MUJERES EN RELACIÓN DE
PAREJA
En la presente entrevista, se indagara sobre aspectos fundamentales que infieren de
manera directa e indirecta sobre su deseo sexual, por lo cual se recomienda, brindar con
atención y contestar cuando tenga claridad de la respuesta, sin limitaciones al contestar,
ni restricción de algún tema en particular, en el momento que considere que las
preguntas son invasoras o atentan en contra de su integridad, estará en su derecho de
manifestarlo libremente y desistir de la pregunta.
1. ¿Cómo se siente en este momento previo, para dar inicio a la entrevista?
2. ¿Hábleme sobre el conocimiento y percepción que tiene sobre una relación de
pareja?
3. ¿Hábleme sobre el conocimiento y percepción que tiene sobre el ejercicio de la
función sexual?
4. ¿Cree que sentir deseo o tener fantasías sexuales está bien o que considera sobre el
tema?
5. ¿En la actualidad como es la relación de pareja, en su entorno privado y como en un
entorno en relación con las demás personas?
6. ¿Cómo es la relación íntima de pareja?
7. ¿Considera que hace falta algo, se debe fortalecer o se modificar algunas cosas en su
relación de pareja?
Aspectos de intimidad
Aspectos Económicos
Aspectos Comunicación
Aspectos Familia
Aspectos Sociales.
8. ¿Considera que su relación íntima de pareja ha cambiado? ¿Qué cree q haya
influenciado?
Ausencia del deseo sexual femenino 113
9. ¿Considera que su pareja conserva el mismo deseo sexual por usted que antes?
10. ¿los sentimientos y afecto hacia su pareja se conservan? ¿En que han cambiado?
11. ¿Cómo evaluaría su nivel de interés sexual y por qué?
12. ¿Tiene satisfacción o existe algún factor que impide disfrutar al máximo su
sexualidad?
13. ¿Cómo ha sido en general el grado de satisfacción sexual obtenido en su relación?
14. ¿Se encuentra satisfecha con la duración del ejercicio de la función sexual?
15. ¿Está satisfecha con la capacidad de erección de tu pareja?
16. ¿Está satisfecha con la actitud y el comportamiento de tu pareja hacia ti, durante la
realización del ejercicio de la función sexual?
17. ¿Tiene disminución o falta de interés en la actividad sexual? ¿En qué casos?
18. ¿Ausencia o disminución de fantasías y pensamientos sexuales o eróticos?
19. ¿Sensaciones genitales ausentes o reducidas durante la actividad sexual de la
actividad sexual en pareja?
20. ¿En qué le gustaría mejorar su rendimiento y satisfacción sexual con su pareja?
21. ¿Qué piensas sobre adquirir juguetes eróticos?
22. ¿Has llegado a sentir deseo de Masturbarte?
23. ¿Qué considera que ha influido en la variación de su nivel de interés o deseo sexual?
24. ¿Le gustaría que el nivel de interés o deseo sexual fuese mayor?
25. ¿Le gustaría que el ejercicio de la relación sexual fuera más satisfactorio?
26. ¿Con que frecuencia has llegado al orgasmo y que cree que ha influido?
27. ¿Estas satisfecha con la frecuencia de relaciones sexuales?
28. ¿Tiene dificultades para la penetración, como dolor o incomodidad?
29. ¿Sufre de alguna afectación, o estreches vaginal? ¿Cuál?
30. ¿En alguna ocasión ha evitado mantener el ejercicio de la función sexual por miedo
al dolor o al fracaso?
31. ¿Algún día has cruzado las miradas o conversado con alguien, y ha sentido tal
“química” que te ha inspirado para masturbarte más tarde a solas?
32. ¿Qué piensas sobre sentir deseo sexual por alguien que no sea tu pareja?
33. ¿Existe alguna persona en su ambiente cotidiano, ajena a su pareja que active su
deseo sexual al interactuar o recordarla?
Ausencia del deseo sexual femenino 114
34. ¿Ha mantenido relaciones sexuales con un tercero, manteniendo aun la relación con
su pareja?
35. ¿Existe algo que considere importante comentar en este momento, que no haya sido
preguntado o comentado durante la entrevista?