Impactos Ambientales de la Minería del Carbón
Impactos Ambientales de la Minería del Carbón
Occidentales“Ezequiel Zamora”
Vice Rectorado de Infraestructura y Procesos Industrial
Programa de Ciencias Básicas y Aplicadas
San Carlos Estado Cojedes
ALUMNOS (A):
Miguel A. Avendaño P.
C.I. N˚ 29.803.254
Juan Hurtado
Gabriel Guevara.
DOCENTE:
Soniangel Colmenares
Introducción.
[Link]ía del carbón a Cielo abierto…………………………………………pag.2-5
[Link]ña histórica de la minería del Carbón…………………………………pag.5-8
[Link]ía de carbón en Venezuela…………………………………………...pag.8-11
3.1. Características del Carbón en Venezuela……………………………..pag.11-14
3.2. Empresas Mineras de Carbón en Venezuela………………………….pag.14-16
[Link]ía a Cielo Abierto en Venezuela……………………………………..pag.16- 17
4.1. Proyectos mineros a Cielo abierto en Venezuela……………………..pag.17
5. Factores en el Desarrollo de una Mina…………………………………….pag.18
El carbón tiene múltiples utilizaciones, pero existen algunas características del mismo
que le confieren una importancia singular como combustible a gran escala, especialmente
para generar electricidad en las centrales termoeléctricas.
Debito a esto la minería del carbón obtiene una mayor importancia ya que es la encargada
principal de extraer el carbón de la superficie terrestre. Es por esto que en años reciente
ha tenido varios avances, desde los tiempos de hombres haciendo túneles, excavando y
extrayendo manualmente el carbón en carros hasta minas al cielo abierto y de frente largo.
Destacando que no solo se aplica este método, aunque sea el comúnmente más usado en
las empresas minerías, sino también el método entre paneles que también es muy usado,
el método de banqueo, el método Auger mining, y el método de Descubierta (Open cast).
Como Toda actividad minera, sabemos que existen daños grandes daños ambientales,
como lo es el deterioro de la superficie la cual ocasiona importantes cambios geológicos,
no solo la tierra se ve afectada sino también las comunidades cercanas a la zona de
operación, esto por la gran cantidad de polvo que ocasionan estas operaciones y el ruido
de las maquinarias. También ocasionando daños al aire y a las aguas subterránea.
[Link]ía del carbón a Cielo abierto.
El carbón mineral es una roca sedimentaria de color negro, muy rica en carbono y con cantidades
variables de otros elementos como hidrógeno, azufre, oxígeno y nitrógeno. Arde fácilmente y es
uno de los combustibles fósiles más utilizados. Constituye la segunda fuente de energía más
importante en el mundo, suministrando el 25% de la energía primaria consumida y el primero en
ser utilizado por el mundo moderno a nivel industrial para proporcionar calor y generar energía
de electricidad.
Las actividades mineras representan en conjunto la mitad de los movimientos de tierras generados
por el ser humano (Hooke, 1994); en superficie estas actividades afectando de forma directa a
cerca del 1% de la superficie emergida de la Tierra (Walker y del Moral,2003). Cabe destacar
entre los diferentes tipos de actividades extractivas la minería del carbón, recurso mineral básico
tanto en la estructura de la demanda energética global
La minería a cielo abierto del carbón representa una actividad con una elevada capacidad de
transformación del territorio. La restauración de las áreas afectadas por esta actividad es una tarea
compleja, dado el nivel de alteración de los ecosistemas afectados y los múltiples facto-res
involucrados en el desarrollo de los nuevos ecosistemas restaurados. Un fenómeno característico
que puede limitar el desarrollo de estos ecosistemas artificiales es el desarrollo temprano de
procesos intensos de erosión hídrica superficial con formación de redes de regueros. Al mismo
tiempo, en ambientes con restricciones hídricas uno de los principales mecanismos por los que la
erosión puede interferir en el desarrollo de la vegetación es la reducción de la disponibilidad de
agua para las plantas.
La extracción de superficie, también conocida como de “a cielo abierto”, sólo resulta rentable
cuando la veta de carbón está cerca de la superficie. Este método puede recuperar una mayor
proporción del yacimiento de carbón que la extracción subterránea, ya que se trabaja en todas las
vetas de carbón, llegándose a recuperar un 90% o más del carbón. Las explotaciones a cielo
abierto grandes pueden cubrir una zona de muchos kilómetros cuadrados y utilizan piezas de
maquinaría muy grandes, incluyendo: dragas excavadoras, que retiran el material sobrante;
excavadoras; camiones de gran tonelaje, para el transporte de material sobrante y carbón,
excavadoras de cuba y cintas transportadoras. El material superior del suelo y la roca se rompe
primero con explosivos, después se retira con dragas excavadoras o mediante excavadoras y
camiones. Una vez expuesta la veta de carbón, se perfora, fractura y extrae de forma sistemática
en tiras. El carbón se carga en grandes camiones o cintas transportadoras para su transporte a la
planta de preparación de carbón o directamente el lugar en el que se utilizará.
La minería a cielo abierto del carbón generalmente se desarrolla bajo distintos métodos como lo
es el de transferencia entre paneles (ITGME, 1996; Abril y Molina, 1997). Este sistema se basa
en la apertura de un hueco que progresa a lo largo del área donde se extiende el yacimiento,
rellenándose conforme el material es extraído, consta de las siguientes fases:
Otro método es la clásica a cielo abierto (Open pit), este tipo de minado se utiliza generalmente
para recuperar el combustible hasta una profundidad máxima de 50 metros. Consiste en retirar el
material estéril para recuperar el carbón. Para este método se aplica el uso de los siguientes
equipos:
Arranque: Indirecto con perforación y voladura en estéril. Directo con tractor para carbón.
Para el destape: Dragalinas, palas frontales hidráulicas y eléctricas.
Operaciones auxiliares: tractor de orugas, tractor de ruedas, motoniveladora.
Carga y acarreo: carga de estéril con palas frontales, para el carbón cargador frontal y
retroexcavadoras.
Para la transferencia inicial (destape): Rotopalas (Bucket Wheel Excavators [BWE]) y dragalinas.
Operaciones auxiliares: tractor de orugas y ruedas, sobre todo como apoyo a la dragalina.
Carga y acarreo: carga del lignito con cargador frontal, pala frontal. Acarreo con camiones de
tolva modificadas
Por último, se resalta otro método no muy usado, pero si interesante es el método Especial (Auger
mining), la cual es un método de recuperación de carbón de capas delgadas 2 a 8 ft. (0.6 a 2.4 m).
Generalmente son paredes largas dejadas de otras explotaciones como open cast o strip mining.
Y se utilizan los siguientes equipos:
Arranque: equipo con cabeza cortadoras en espiral, que utiliza la fuerza hidráulica en el ataque
del frente.
Operaciones auxiliares: cargadores frontales y tractores.
La minería del carbón experimentó un gran auge durante la Revolución Industrial británica, ya
que proporcionaba combustible para todo tipo de máquinas de vapor en fábricas, transportes y
agricultura. El drenaje de las minas inundadas para extraer más carbón fue la razón por la que se
inventó la máquina de vapor. Como el alumbrado utilizaba gas de hulla y se necesitaba coque
para fabricar hierro y acero, la demanda de carbón no dejó de crecer.
El mayor invento de la Revolución Industrial fue la máquina de vapor, que transformó todo tipo
de tareas y transportes, pasando de depender de la fuerza humana, animal, eólica o hidráulica a
utilizar la fuerza mucho mayor, más barata y constante de las máquinas. La máquina de vapor se
inventó en primer lugar para poder explotar las minas de carbón a mayor profundidad y bombear
el agua de las inundaciones fuera de los pozos. En 1700, Gran Bretaña ya producía el 80% del
carbón de Europa. Fue en 1712 cuando Thomas Newcomen (1664-1729) construyó la primera
bomba de vapor para drenar el agua de las minas de carbón de Dudley, en las Midlands. La
máquina de vapor necesitaba carbón como combustible, por lo que, cuando inventores como
James Watt (1736-1819) y Matthew Boulton (1728-1809) hicieron el invento más eficiente y lo
adaptaron a otros usos, la demanda de carbón creció. Las máquinas de vapor se utilizaban para
accionar telares de algodón, martillos de vapor, trilladoras y cualquier otro tipo de maquinaria
pesada que ahorrara los costos del trabajo humano y animal.
A partir de 1825, los ferrocarriles y sus trenes de vapor necesitaron carbón. La idea de los
ferrocarriles había nacido de los tramos cortos de raíles que se utilizaban para arrastrar carros de
carbón desde la entrada de la mina hasta donde podía transportarse a otro lugar en barcazas o
barcos. George Stephenson (1781-1848) poseía una empresa en Newcastle especializada en la
construcción de trenes ferroviarios para transportar el carbón en distancias cortas en las minas de
carbón. Stephenson diseñó la locomotora ferroviaria Locomotion 1. Esta locomotora tenía
potencia suficiente para tirar de vagones y transportó a los primeros pasajeros del ferrocarril de
vapor de Stockton a Darlington, en el noreste de Inglaterra, en 1825. A partir de ahí, la red
ferroviaria creció hasta conectar prácticamente todas las ciudades y pueblos importantes de Gran
Bretaña.
A partir de mediados del siglo XIX, grandes buques de vapor como el SS Great Britain (1843) y
el SS Great Eastern (1858) devoraban cientos de toneladas de carbón en cada viaje mientras
cruzaban el Atlántico y otros océanos. Incluso los transportes más tradicionales, como los barcos
de los canales, estaban equipados con motores devoradores de carbón.
El coque, obtenido de la combustión del carbón en un horno para eliminar el mayor número
posible de impurezas, se convirtió en un combustible esencial para las fábricas de hierro y acero.
El primer alto horno de coque en funcionamiento se utilizó en 1709 en Coalbrookdale
(Shropshire), propiedad de Abraham Darby (1678-1717). Los altos hornos alimentados con coque
podían alcanzar temperaturas mucho más elevadas que el combustible tradicional, el carbón
vegetal, y no introducían impurezas en el horno, dos condiciones esenciales para fabricar el mejor
acero. El carbón, por su parte, se utilizaba como fuente de calor en todo tipo de instalaciones,
desde fábricas de ladrillos hasta cervecerías. La alta concentración de fábricas en las Midlands
Occidentales y su uso intensivo de carbón hicieron que la región se conociera como el "País
Negro". Entre los subproductos de la fabricación de coque, además del gas de hulla, figuraban el
alquitrán y numerosos productos químicos. En el último cuarto del siglo XIX, el carbón se
utilizaba, y aún se utiliza, para generar electricidad.
Gran Bretaña producía anualmente solo entre 2,5 y 3 millones de toneladas de carbón en 1700,
pero en 1900 esta cifra se había disparado a los 224 millones de toneladas. En el siglo XIX, Gran
Bretaña extraía dos tercios del carbón mundial. Un inspector de manufacturas francés que visitó
Gran Bretaña, Monsieur Ticquet, señaló en 1738 que "el carbón es una de las grandes fuentes de
riqueza y abundancia de Inglaterra, y lo considero el alma de las manufacturas inglesas" (Horn,
40). En el censo de 1851 había 220.000 mineros del carbón en Gran Bretaña.
Trabajar en una mina nunca es el entorno más agradable, pero en los siglos XVIII y XIX las
condiciones eran especialmente malas. La mayoría de los frentes de carbón se trabajaban con
picos. La veta de carbón que se trabajaba podía ser muy estrecha, de modo que un minero se veía
obligado a trabajar en un espacio no superior a 30 pulgadas (75 cm). En las minas trabajaban
mujeres y niños. Las mujeres se encargaban de transportar pesadas cestas de carbón desde el
frente hasta los carros, lo que normalmente implicaba caminar sobre el agua.
Los niños de apenas cinco años eran útiles para subir a los estrechos pozos de ventilación y
asegurarse de que las trampillas se abrían y cerraban con regularidad. Sin embargo, la mayoría de
los niños se empleaban para trasladar el carbón del nivel de trabajo a la superficie o para separarlo
de otros residuos antes de transportarlo. A los que tiraban del carbón en carretas con arnés se les
llamaba "hurriers", y era un trabajo agotador y perjudicial para el desarrollo físico del niño.
Muchos padres no se oponían a que sus hijos trabajaran, a pesar de los riesgos para la salud, ya
que aportaban ingresos muy necesarios para la familia. Además, más de la mitad de los niños que
trabajaban en las minas conservaban su empleo al llegar a la edad adulta. Entre 1800 y 1850, los
niños constituían entre el 20 y el 50% de la mano de obra minera. La consecuencia de trabajar a
una edad tan temprana era que la mayoría de los niños empleados en las minas nunca superaban
los tres años de escolarización.
Hombres, mujeres y niños sufrían a menudo problemas de salud debido al duro trabajo físico y a
los largos turnos de 12 horas. Respirar polvo de carbón año tras año hizo que muchos
desarrollaran enfermedades pulmonares. Como señala enfáticamente el historiador S. Yorke, "La
industria minera del carbón debe representar una de las peores explotaciones de hombres, mujeres
y niños que jamás haya tenido lugar en Gran Bretaña"
Con más mineros trabajando cada vez a mayor profundidad en el interior de la Tierra,
inevitablemente se produjeron más accidentes. En 1838 hubo 97 muertos por derrumbes de
techos; en 1864, 395. La rotura de cuerdas y la caída de grandes pesos era otro suceso común,
pero se redujo tras la introducción de cables de acero en las minas a partir de principios del siglo
XIX.
Otra grave amenaza para la vida y la integridad física era la explosión de gases (denominados
grisú por los mineros, una mezcla letal de gas metano y polvo de carbón) que se acumulaban
durante el proceso de extracción. La llama desnuda de las lámparas utilizadas para iluminar los
pozos que avivaban el gas era la causa de tales explosiones.
El carbón fue objeto de la minería en América en los inicios del siglo XVIII y la minería comercial
comenzó alrededor de 1730 en Midlothian, Virginia. A comienzos del siglo XIX, se inicia la
minería en el sur de Chile, en la Provincia de Concepción, y luego, en 1849, surge la mayor
explotación de carbón a nivel comercial en ese país en la cuenca carbonífera de Arauco,
levantándose un conjunto de ciudades mineras como Coronel, Lota, Lebu y Curanilahue, hacia
donde llegaron los principales inventos de la época (máquinas a vapor, ferrocarril, electricidad,
entre otros).
Las máquinas cortadoras de carbón se inventaron en los 1880. Antes de esta creación, el carbón
era picado de forma subterránea con un pico y una pala. Por 1912, la minería superficial era
conducida por palas de vapor diseñadas para minería de carbón.
Los carbones de Venezuela se encuentran ubicados en las siguientes zonas carboníferas: Cuenca
carbonífera del estado Zulia, faja carbonífera de Guárico nororiental, zona carbonífera de Aragua
meridional, cuenca carbonífera de Naricual en Anzoátegui, zonas carboníferas del estado Táchira
(área de Lobatera y zona de Rubio), región carbonífera de Santo Domingo, zonas carboníferas
del estado Falcón. Los principales yacimientos de carbón en Venezuela se encuentran en el
occidente del país, en la cuenca carbonífera del Guasare, ubicada en la región noroeste del estado
Zulia, lo cual representa un 83,1 % de los recursos carboníferos totales en Venezuela. Principales
usos del mineral:
Puede ser quemado para producir energía calórica para usos industriales o doméstico.
En la calefacción.
Es importante para la producción del país ya que permite mayor una gran escala de combustible,
es utilizado en las centrales de eléctricas y termoeléctricas, tomando en cuenta que ambas son
transformación de energía hasta los centros de consumo.
El Carbón por ser de gran abundancia se encuentra distribuido geográficamente, logrando una
gran cantidad de reservas mundiales, además es un mineral seguro porque se encuentra presente
en la naturaleza, es económicamente competitivo en los mercados mundiales. Además, le
proporciona estabilidad a sus consumidores, logrando garantizar el abastecimiento de electricidad
para industrias y domésticos.
Gracias a los avances tecnológicos, es quemado de forma limpia, eficiente, logrando cada vez
menos impacto en la atmósfera.
Por su parte, Los recursos potenciales de carbón de la Región Zuliana son considerados
de suma importancia; en la actualidad se realizan estudios de prospección y evaluación
de la cuenca carbonífera del Zulia.
Desde 1876 existen informes que mencionan la posible importancia del carbón en el
Zulia, y para el año 1915 se formó un consorcio inglés para su exploración. En 1950 se
explotaba en pequeña escala para uso de alfarerías de Maracaibo.
Entre los años 1950 y 1953 se realizaron varios estudios por parte del Ministerio de Minas
e Hidrocarburos y por primera vez se hizo una serie de calicatas para muestreo del carbón.
Posteriormente, con la reducción de los precios mundiales del carbón en aquella época, y
posiblemente debido a la preocupación por el desarrollo de las minas de carbón de
Naricual, en el oriente del país, no se continuaron los estudios en el Zulia hasta más tarde,
cuando comenzó la primera etapa de los nuevos trabajos.
Hasta la fecha, la exploración ha llegado a una etapa intermedia que incluye estudios
geológicos más detallados, correlación parcial de los mantos, toma de muestras profundas
para indicar su calidad real debajo de la zona de meteorización superficial y análisis
físico-químicos en escala de laboratorio dirigidos a la determinación de su uso como
fuente de energía y para la producción de coque.
Las reservas probadas de carbón venezolano, para 1990, ascendieron a 693 millones de toneladas
métricas (TM; SENERVEN, 1990), de las cuales un 83% estaba ubicada en la Cuenca Carbonífera
del Guasare (Escobar y Martínez, 1993). La evaluación realizada en el período 1991-92 para los
depósitos Mina
Norte, Socuy y Cachirí, en la antes mencionada cuenca, así como en el área de San Joaquín (Hato
de La Virgen, Edo. Táchira), norte de Lobatera (Edo. Táchira) y Casigua-El Cubo (Edo. Zulia),
todas culminadas en 1994-95, y aquellas emprendidas actualmente en los Municipios Democracia
(área de Pedregal), Miranda y Bolívar, del Edo. Falcón, probablemente duplicarán esta cifra, para
los próximos años. Sin embargo, la estimación hecha en 1990 (SENERVEN, 1990; Escobar y
Martínez, 1993b), de 10.374 millones de TM para los recursos carboníferos totales, indica que
todavía falta por hacerse mucho trabajo exploratorio, geoquímico y minero, para conocer
efectivamente los volúmenes y características del carbón nacional.
La extracción y venta del carbón venezolano para 1994 alcanzó la cifra de 4.629.000 TM, lo cual
significó ingresos a la nación de 21.461 millones de bolívares (145,35 millones de US$, a una
paridad promedio para todo el año de Bs. 147,65/US$, según datos suministrados por el Banco
Central de Venezuela). Un 85% de este total provino de las exportaciones del carbón del
Guasare, particularmente de la mina Paso Diablo. Allí, la producción para 1995 se estimó cercana
a los 4,3 millones de TM, de los cuales un 75% ha sido colocado en mercados de Europa, y el
resto en Estados Unidos y El Caribe. El carbón del Guasare ha sido clasificado corno un carbón
"premium", por sus bajos tenores de cenizas y azufre, y alto poder calórico. En tal sentido, y
aparte de sus usos como combustible en la industria carboeléctrica, y para fines térmicos en
general, un porcentaje considerable del mineral en [Link]. es utilizado para ser mezclado con
carbones locales de inferior calidad, con el fin de cumplir con las severas restricciones
ambientales en ese país (Padmanabha y Olen, 1991); mientras que en Europa, se usa en forma
pulverizada para su inyección directa en plantas siderúrgicas, las cuales hasta hace poco tiempo
empleaban solamente coque (Hoddinott, 1993). Carbones venezolanos de otras áreas podrían
tener usos similares, o participar en mezclas de carbones para obtener coque siderúrgico de alta
calidad (Asada et al., 1993), como sería el caso de algunos depósitos en el Edo. Táchira (Escobar
y Martínez, 1993b)
A objeto de tener una idea general acerca de las características fisicoquímicas, reológicas y
petrográficas de los carbones venezolanos, el Instituto Zuliano de Investigaciones Tecnológicas
(INZIT-CICASI) realizo numerosos ensayos realizados durante los 17 años de existencia, con el
propósito de calcular datos promedio para cada yacimiento o manifestación carbonífera en el
territorio nacional. El número de valores a promediar varió, desde más de cien para depósitos
cuyos análisis evaluativos fueron realizados en el INZITCICASI, como los del Guasare o Las
Adjuntas, haba un mínimo de cuatro datos para cada determinación realizada sobre muestras de
manifestaciones carboníferas de difícil acceso, como por ejemplo el Cerro Impacto en el Edo.
Bolívar. Este ejercicio trajo como consecuencia la preparación de un primer informe, publicado
en la revista INTERCIENCIA en 1993 (Escobar y Martínez, 1993) con trece "muestras
compuestas", que incluyó yacimientos en explotación, como Paso Diablo, Naricual y Lobatera,
depósitos en etapa de evaluación o inactivos, como Fila Maestra, Las Adjuntas y Santo Domingo,
y algunas manifestaciones de importancia variable. La incorporación de datos procedentes de
otras áreas, y la actualización y revisión de aquellos previamente publicados, ha permitido la
ampliación del espectro de este conocimiento hasta 33 localidades, cuya ubicación, estatus y
asignación estratigráfica son incluidas en la Figura 1 y Tabla I. De esta forma, se ha dado cabida
a los depósitos carboníferos conocidos más importantes, así como a muchas manifestaciones
conspicuas en el territorio venezolano.
La institución geológica de Estados Unidos, conocida como US Geological Survey, USGS por
sus siglas en inglés, ha publicado data según la cual Venezuela tiene alrededor de 10.000 millones
de toneladas de reservas probadas de carbón y detalla que más de 90 por ciento de ellas se
encuentran en el estado Zulia. Esos informes citan documentos de 1996 del Ministerio de Energía
y Minas venezolano para tal estimación. Detalla la dependencia norteamericana que la producción
de carbón venezolano aumentó “casi 400 por ciento a nueve millones de toneladas por año” en
un período de diez años.
Consumo. El consumo diario actual del país es de 1 000 toneladas de coque, que no es
necesariamente de la más alta calidad, pues este carbón se utiliza en hornos eléctricos y
pequeñas fundiciones.
La cantidad y calidad del coque consumido cambiará radicalmente si la Siderúrgica del Orinoco
construye altos hornos para la producción de acero.
Durante el año 1969. América Latina importó 2.3 millones de toneladas de carbón coquizable
para sus siderúrgicas y un poco más de un millón de toneladas de coque por un desembolso total
del orden de los 71 millones de dólares.
Importaciones. Durante el año 1971 Venezuela importó 232 441 toneladas de productos
carboníferos por un valor superior a los 39 millones de bolívares
Importaciones venezolanas de carbón (1971)
Imagen tomada del Ministerio de Fomento, Boletín de Comercio Exterior
Con respecto al carbón de coque, las principales fuentes de abastecimiento del país están
constituidas por los Estados Unidos, Nueva Zelandia y Colombia, con el 60%, el 16% y el 9%
respectivamente. Por su parte, Japón provee el 99.9% del total importado de briquetas. Sin
embargo, cabe anotar que se avecinan dificultades futuras sobre la posible compra de coque o
carbón coquizable debido a la creciente crisis energética mundial. En efecto, debido a que los
países más tecnificados están sufriendo dicha crisis, se prevé que la licuefacción del carbón podrá
ser competitiva con la extracción y preparación de los asfaltos. Venezuela posee hidrógeno barato
de gas o electrólisis, con el cual el procedimiento de licuefacción del carbón deberá ser
considerado en el futuro.
Falcón: o cantera de caliza en cerro Mampostal con capacidad instalada de 1,2 MMT/año
o cantera de arcilla en cerro El Veral, con capacidad instalada de 400.000 ton/año, ambas
trituradas para fabricación de cemento.
5. Factores en el Desarrollo de una Mina.
Los cuerpos mineralizados están ubicados "donde usted los encontró" y no siempre en la
forma más ventajosa. Algunos, por ejemplo, están idealmente situados desde un punto de
vista, ya sea de suministro o mercadeo. Ya que la geografía del terreno ejerce una
poderosa influencia en llevar una mina al a la explotación, pero no está bajo control de
los operadores, nos referimos a su efecto como geográfico:
Reconociendo que estos factores son autóctonos, un manejo progresivo de una mina, toma
acciones positivas para eliminar las desventajas de ubicación, por ejemplo, subsidiando
atractivos beneficios complementarios para su planta de trabajo y para sus operaciones.
Los pueblos mineros (propiedad de las compañías) son tabúes en muchas naciones
industriales, pero ellos pudieran aún ser justificados en regiones poco atractivas o LDCs.
La madre naturaleza y los procesos geológicos se combinan pana gobernar los aspectos
clave del desarrollo do una mina, especialmente las obras de acceso y la ubicación de la
planta en superficie. Innumerables factores se encuentran involucrados en esto, y los más
importantes son los siguientes:
1. Topografía y terreno.
2. Relación espacial (tamaño, forma, actitud, etc.) del cuerpo mineral, incluyendo
profundidad.
3. Estabilidad política del país anfitrión (los LDCs constituyen riesgos cada vez más
altos para inversionistas extranjeros)
Estos factores rigen la mayoría de los estos aspectos críticos del desarrollo y la
explotación. Los riesgos de minado. Empresas que se han juzgados ser atractivas
económicamente, han sido abandonadas por impactos imprevistos de factores sociales,
gubernamentales o ambientales.
6. Pasos para el desarrollo de minería a cielo abierto.
Los impactos que se producen están en función del método utilizado. Según diversos
autores (Vaughan (op. cit.), Salinas (op. cit.), Elizondo (1994)), los principales impactos
ambientales causados por la minería a cielo abierto (MCA).
9. Contamina el aire.
El aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo, polvo y combustibles
tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases
del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros,
mercurio, dióxido de azufre contenidos en gases residuales, procesos de combustión
incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia
orgánica en descomposición.
Los materiales biológicamente inertes pueden causar obstrucción de los cursos de agua y
son potencialmente peligrosos para la fauna acuática. Impiden la penetración solar
limitando así el desarrollo de las algas y del fitoplancton, lo que reduce el número de
peces con la capacidad de mantenerse en los cursos de agua o lagos. Estos residuos
también envuelven larvas y huevos de peces y pueden obstruir las branquias de éstos
causándoles la muerte; además, limitan el desarrollo de los peces ictiófagos y otros que
capturan su alimento utilizando su visión.
Los desechos tóxicos dañan no solamente afectan el ambiente acuático, sino que también
pueden afectar a los animales terrestres. Este último caso se ha presentado en regiones de
baja precipitación y de alta evaporación, lo cual produce un aumento en la concentración
de tóxicos en el agua con el subsecuente envenenamiento de los animales terrestres que
la beben lo cual afecta las cadenas tróficas alterando el ecosistema.
Los cambios en los acuíferos subterráneos, por acción directa de la minería son muy
notorios. Por acción del bombeo y desagüe de minas, se producen variaciones de los
niveles freáticos, y cambios localizados en el caudal de los manantiales y en la dirección
del flujo; mientras que por acción de la lixiviación de sulfuros se producen alteraciones
en la calidad del agua (aguas ácidas). El descenso de los niveles freáticos puede causar la
disminución de la extensión de bofedales, la disminución de los caudales de manantiales,
el descenso del caudal base de algunos ríos y de la consecuente disponibilidad del agua
para riego.
Es bien sabido que los minerales son producto de la naturaleza por ello la minería y el
ambiente coexisten en conjunto. Ambas son fundamentales ya que todo lo que usamos a
diario proviene de ellas. Históricamente han jugado un papel importante en la vida del
hombre ya que al transformarlos ha impulsado su desarrollo a través del tiempo
mejorando la calidad de vida de todos lo cual no sería posible sin la existencia de
productos elaborados con los minerales extraídos de la tierra.
Los minerales que se obtienen de las minas se transforman de diferentes maneras para
producir objetos. Todas las demás industrias necesitan materias primas para funcionar de
modo que la minería es el primer eslabón de una gran cadena de procesos, de allí radica
su importancia. La industria minera debe cumplir con actividades para cuidar los
diferentes factores que conforman el medio ambiente tales como el agua, el suelo, el aire,
el clima, los seres vivos e incluso la cultura sin embargo no siempre se realizan, causando
daño al ambiente siendo este el medio donde las personas desarrollan sus actividades para
producir socialmente su existencia, también donde habitan diferentes especies animales
y donde se encuentra una gran variedad de flora.
Son diversas las causas que han propiciado los conflictos entre las compañías mineras y
las comunidades afectadas, pero, al analizar los conflictos expuestos por el OCMAL
(Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina), las problemáticas más
recurrentes son las relacionadas con:
Al impacto ambiental.
Problemas territoriales, ligados en muchos casos a la falta de consulta previa e
informada.
Violación de los derechos humanos.
Falta en el cumplimiento de las Políticas de Responsabilidad Corporativa Social
(RCS).
El gran problema al que se enfrenta cualquier país que mantenga actividades mineras es
el de preservar su medio ambiente. Debido a las sustancias químicas contaminantes que
resultan como residuo en las variadas actividades mineras actividades mineras, los
ecosistemas en muchas regiones se han visto afectados. Muchos trabajos de exploración
y explotación han causado daños, en muchos casos irreversibles, en zonas de manantiales,
acuíferos, ríos, lagunas, entre otras. En los últimos años, a raíz del aumento en el precio
de las materias primas, las ganancias económicas que ha generado la minería han sido
extraordinarias, pero observando los casos de impacto ambiental expuestos por el
OCMAL, el daño ambiental también ha sido alto.
Todo proyecto minero está ligado al ambiente y debe formar parte del desarrollo
sostenido, pero cuando se produce un desequilibrio entre ambos sus efectos superan los
índices de renovación o consumo, la capacidad de acogida del terreno o asimilación de
los componentes. La duración de las alteraciones que produce un proyecto minero cambia
según la fase o etapa en que se encuentra y el tipo de explotación que se esté llevando a
cabo.
De acuerdo al OCMAL, en muchos casos las mineras tratan de dar información a las
comunidades afectadas y de establecer un diálogo con, pero se tiende a realizar en etapas
avanzadas de los proyectos, cuando es tarde, por lo que algunas compañías mineras han
tenido que suspender las operaciones e incluso cancelar los proyectos, teniendo que
enfrentar las consecuencias económicas y financieras de lo anterior. Conforme a los casos
expuestos en OCMAL, una de las principales y más costosas consecuencias de llevar a
cabo la minería a cielo abierto ha estado relacionada con la necesidad, en algunos casos,
de reubicar poblaciones enteras. Como lo exponen en su informe, aunque las
reubicaciones fueron en algunos casos consentidas, habrían sido mal planeadas y, por lo
tanto, al implementarlas generaron un gran descontento entre las comunidades afectadas.
En otros casos, las empresas han comprado los territorios a los pobladores, pero a precios
que las comunidades afectadas creen que están por debajo del valor real de los mismos.
Muchos de los territorios de los que poblaciones enteras han sido desplazadas son lugares
de mucho significado para las comunidades afectadas, debido a su arraigo cultural.
También se han observado conflictos en zonas arqueológicas o con un acervo histórico
para las naciones. Cuando las poblaciones se resisten a salir de sus tierras, en ciertos casos
han sido coaccionados restringiéndoles o cortándoles directamente los servicios públicos
(agua, luz, transporte, etc.) y causando el hacinamiento de las poblaciones. Finalmente se
han dado casos en que el gobierno ha otorgado ciertas concesiones con determinadas
hectáreas de tierra y las empresas mineras poco a poco se van expandiendo de manera no
autorizada acentuando los conflictos en materia territorial.
13.3. Conflictos vinculados a violaciones de los derechos humanos.
Según el informe de la OCMAL, la lucha por los territorios y ante la resistencia de las
comunidades afectadas ha habido muchos episodios de violencia, hacinamientos e incluso
un gran número de muertes que han generado diversas violaciones a los derechos
humanos. Analizando los conflictos expuestos por el Observatorio se observan diversos
tipos de disputas por violaciones a los derechos humanos, pero de éstos sería tres los más
preocupantes dentro de las actividades mineras:
Los cambios visuales o de relieve, se trata de una de las afecciones de mayor dificultad a
la hora de cuantificarla, puesto que está muy condicionada a la subjetividad, aunque sin
duda es una de las afectaciones principales que se deben considerar. El análisis de la
afección visual ocasionada por una explotación minera sobre las cualidades del paisaje,
depende de factores múltiples y de naturaleza variada, siendo los principales, la superficie
a afectar, las alturas generadas, la creación de infraestructuras, las instalaciones, la
duración de la actividad minera, así como de la fragilidad visual y calidad del paisaje.
Para ello, es necesario definir y delimitar las unidades de paisaje que cubren la totalidad
del territorio que rodea a la futura explotación y que se configuran como cuencas visuales,
divisiones del relieve, masas de vegetación, etc.
Ahora bien, existen cualidades a la hora de determinar las afectaciones del relieve, las
cuales son:
la visibilidad.
la calidad paisajística.
la fragilidad visual del paisaje.
Para valorar tanto la calidad como la fragilidad del paisaje, hay que analizar los distintos
elementos que la caracterizan, tanto los elementos físicos como los plásticos o estéticos.
Dentro de los elementos físicos hay que valorar el medio inerte (geología, relieve,
morfología, hidrología, suelo), el medio biótico (vegetación y fauna) y el medio humano
(usos del suelo, construcciones, vías de comunicación, desechos). Dentro de los
elementos plásticos hay que estudiar las formas (topografía o relieve), la textura de los
elementos que cubren las formas (suelos, vegetación, cultivos, construcciones), el color
(intensidad, brillo, etc.) y la estructura general (composición espacial de los tres
anteriores, y discontinuidades).
La fragilidad visual del paisaje es el factor más ligado al entorno próximo del punto. La
fragilidad o vulnerabilidad visual es un concepto que trata de cuantificar la capacidad que
posee un paisaje para absorber las actuaciones humanas o ser visualmente perturbado por
ellas, es decir es la capacidad de respuesta de paisaje cuando sufre una alteración de sus
propiedades intrínsecas.
Existen una serie de factores influyentes en la fragilidad; unos de tipo biofísico (suelo,
cubierta vegetal), otros perceptivos, histórico-culturales, etc. Cuando el entorno presenta
una indudable calidad paisajística, y es relativamente alta, la fragilidad visual del paisaje,
las características cromáticas variarán sustancialmente en la zona de actuaciones,
especialmente mientras dure la actividad minera. Tras su cese, es posible que tan solo se
aprecien variaciones cromáticas en las zonas altas de aquellas cortas ubicadas a media
ladera.
A pesar de que el carbón es un mineral muy antiguo, aún sigue siendo uno de los combustibles
más importante del mundo, ya que entre su uso destaca la generación de calor y de
electricidad, generando aproximadamente el 40% de la energía eléctrica a nivel mundial y
produciendo aproximadamente 6 billones de toneladas anuales.
Bibliografía
Piña A. (2009) Minería del carbón a cielo abierto. Universidad Central de Venezuela UCV,
Caracas-Venezuela.
Toro A.; Garcia J.; Fadon O.; Cabrera R.; Acebes P. (2018) “Impactos ambientales de la
minería metálica”. CARTIF, Parque tecnológico de Boecillo, España.
Tovar J. “El agua subterránea en el medio ambiente minero y su importancia en los planes
de cierre”.
Vaughan (1989), Salinas (1993), Elizondo (1994) citados por AECO-AT para el Frente.