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Temas Confirmacion

Este documento presenta a Dios como el creador, el padre de todos los seres humanos y el amor. Explica que los humanos están hechos a imagen de Dios y tienen la capacidad de pensar y amar. Finalmente, usa varias historias y reflexiones para ilustrar que aunque se pueden conocer muchas cosas sobre Dios, lo más importante es conocerle y amarle a través de una relación personal.
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Temas Confirmacion

Este documento presenta a Dios como el creador, el padre de todos los seres humanos y el amor. Explica que los humanos están hechos a imagen de Dios y tienen la capacidad de pensar y amar. Finalmente, usa varias historias y reflexiones para ilustrar que aunque se pueden conocer muchas cosas sobre Dios, lo más importante es conocerle y amarle a través de una relación personal.
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TE PRESENTAMOS A DIOS

Dios se hizo hombre, es persona: Jesús. Dios padre es el creador,


el padre de todos, la Verdad, el Bien, Él es el Amor.

Tú eres único e irrepetible: tienes razón y corazón. Tu vida está


hecha para grandes cosas. Estás capacitado para conocer la Verdad, y
amar el Bien. Eres un ser pensado y querido por Dios.

A diferencia de otras realidades existentes, eres un ser viviente y


más que viviente, porque has sido hecho capaz de pensar y de amar y,
gracias a estas capacidades, puedes conocer la verdad y amar el bien.

La Biblia, afirma que el hombre ha sido creado a imagen y


semejanza de Dios, y podemos decir que la capacidad de pensar y
amar, revelan de alguna manera tu imagen y semejanza con Dios.
Ahora bien, si tú y todos los seres humanos participan de esta
semejanza con Dios, podemos deducir que esta condición hace que toda
vida humana sea sagrada y valiosa desde el momento de su
concepción hasta su muerte.

PARA PENSAR.-

En alguna ocasión se suscitó una fuerte discusión entre dos


amigos, uno creyente en la existencia de Dios y el otro absolutamente
incrédulo y ateo. Después de una larga discusión, se separaron muy
molestos. El creyente, con el deseo de convencer a su amigo, construyó
en una habitación de su casa un planetario, al cual, le invirtió mucho
tiempo y dinero para simular el universo en movimiento, en el cual
aparecía el sol, los planetas, música sideral, cometas, etc. Lo realizó con
tanto cuidado y esmero que cuando uno entraba a esa habitación se
sentía flotar en el espacio.

Invitó a visitarlo a su amigo ateo, y cuando este último,


sorprendido, le preguntó quién había realizado tan magnífica obra
maestra, el creyente le contestó: “Nadie”, a lo cual, por supuesto el otro
reclamó: “Oye, ¡no soy tonto! Esto lo tuvo que haber hecho alguien, no
creo que se haya hecho solo”. El creyente lo sacó de la habitación y,
como era de noche lo llevó al jardín de su casa y le dijo: “Mira, observa
el firmamento y las estrellas. Sabes, -le dijo finalmente-, toda esta
maravilla nadie la hizo”.
RESPONDE.-

¿Qué es lo que más admiras de una persona que consideras


importante?
¿Cómo puedes saber si una persona está abierta a lo verdadero, a
lo bueno y a lo bello?
¿Alguna vez has sentido que Dios existe?
¿Estás de acuerdo con la frase “Nada surge de la nada”?

ESCUCHA A DIOS.-

“¡Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel,


desde siempre y para siempre! Tuya, Señor, es la
grandeza, la fuerza, la gloria, el esplendor y la majestad;
porque a ti pertenece todo lo que hay en el cielo y en
la tierra. Tuyo, Señor, es el reino; tú te elevas por
encima de todo. De ti proceden la riqueza y la gloria;
tú lo gobiernas todo, en tu mano están el poder y la
fuerza, y es tu mano la que engrandece y afianza
todas las cosas. Por eso, Dios nuestro, te damos
gracias y alabamos tu Nombre glorioso”.

1 Crónicas 29,10-13.

Escribe en tu cuaderno dos frases del texto que acabas de leer.

APRENDE.-

Queremos presentarte a Dios, y la manera como vamos a hacerlo,


es explicándote algunos de sus nombres:

- A Dios le llamamos ETERNO. Esto no siempre es fácil de entender o


imaginar: Él siempre ha existido. No tiene principio ni fin.

- También le llamamos CREADOR. Esto significa que todo lo que existe:


los planetas, las plantas, los animales y los hombres, los ha hecho Él, y
a eso que Él hizo lo llamamos creación.

- Cuando Dios hizo al hombre, lo hizo distintos de las otras criaturas. A


todos nosotros Dios nos hizo semejantes a Él en la capacidad de pensar
y de amar y, esto lo ha hecho porque Él mismo ha dicho que somos sus
hijos, es decir, que Él es nuestro PADRE, el Padre de todos los
humanos, y si tenemos el mismo Padre, entonces todos somos sus hijos
y todos somos hermanos.

- Otra cualidad de Dios es OMNIPRESENTE, esto quiere decir que Él


está en todas partes y de manera muy especial en el corazón de todos
sus hijos, por eso todos los hombres en cualquier parte del mundo le
podemos hablar, y a esto le llamamos oración.

- A Dios también se le llama AMOR y, lo llamamos así porque todo lo


que Él hace, lo hace por amor y lo que desea Dios es que todos
conozcamos el amor y aprendamos a amar.

- Finalmente, te preguntarás ¿cómo sabemos tantas cosas de Dios? y la


respuesta es que Él mismo ha querido hablarnos y dejarnos conocerle.
A esto lo llamamos Revelación y, lo que Él nos reveló, los hombres lo
recopilaron en el texto que conocemos como la BIBLIA.

ORA.-

Dios.
Sé tan poco de ti.
A veces pienso que estás lejos de mí
y yo estoy lejos de ti.
Ven a mí, a mi corazón y a mi mente,
para saber más de ti y fortalecer mi
confianza. Amén.

RETO.-

Pregúntale a una persona cómo


reconoció a Dios en su vida y
comparte lo que te dijeron en la
próxima reunión con tu grupo de
catequesis.
¿Aceptas este desafío?
PUEDE QUE SEPAS MUCHAS COSAS DE DIOS

De Dios, puedes saber muchas cosas, pero lo esencial, es


conocerle y amarle.

PARA PENSAR.-

En una ocasión había cuatro sabios ciegos, quienes nunca habían


conocido un elefante, y tras enterarse que su rey disponía de uno, le
solicitaron poder conocerlo. El monarca decidió concederles su petición.
Ellos se aproximaron al animal y, uno por uno, tocaron al elefante con
el fin de saber cómo era dicho ser.

El primer sabio le tocó un colmillo, y consideró que el elefante era


liso y agudo como una lanza. El segundo se aproximó y tocó la cola del
elefante, respondiendo que en realidad era más bien como una cuerda.

El tercero entraría en contacto con la trompa, refiriendo que el


animal se parecía más a una serpiente. Por último, el cuarto indicaría
que los demás debían estar errando, ya que tras tocar la rodilla del
elefante llegó a la conclusión de que se trataba de algo semejante a un
árbol.

Tras haber llegado a distintas conclusiones, los sabios empezaron


a discutir respecto a quién en verdad sabía cómo era el elefante.

Dado que todos defendían sus posiciones, recurrieron a la ayuda


de un quinto sabio el cual podía ver. Este les ayudo a entender cómo
era en verdad el elefante y que lo que describieron fue una parte del
conjunto del animal.

RESPONDE.-

- ¿Alguna vez te han hablado tan maravillosamente de un lugar,


que te han dado ganas de visitarlo?
- ¿Te conformarías con saber de un lugar que te agrade en vez de
visitarlo y conocerlo?
- ¿Cuál crees que es la diferencia entre que te cuenten cosas y en
que lo vivas?
ESCUCHA A DIOS.-

“Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos”. Job 42,5.

Lee y escribe en tu cuaderno lo que creas que quiere decir este texto.

APRENDE.-

En el encuentro anterior te presentamos a Dios a través de sus


nombres. El que vayas aprendiendo nuevas cosas sobre Él es
maravilloso y muy importante, sin embargo, no es suficiente con saber
cosas de oídas acerca de Dios, es necesario, como lo acabas de leer en
el texto de la Biblia, verlo con tus ojos, ¿de qué se trata?

Podemos emplear tres palabras para clasificar nuestras ideas y


pensamientos acerca de Dios, veamos:

- Tenemos opiniones acerca de Él, que hemos ido creando o que nos
han quedado fruto de las conversaciones con las personas, de las
lecturas o de los videos, sin embargo, las opiniones no son objetivas, es
decir, son el parecer de cada persona.
- También adquirimos conocimientos sobre Dios que hemos ido
asimilando a través de las enseñanzas que se nos transmiten. Los
conocimientos no son opiniones. Los conocimientos son verdades que
se nos han revelado a través de la Biblia.
- Podemos, finalmente creer. Creer, es decidirse a confiar en Dios, tener
fe en Él, es decir, escucharle y obedecerle.
Es posible tener diferentes razones para creer en Dios: unos
porque se han dado cuenta de cómo obra Dios en sus vidas; otros creen
porque han descubierto que Él les ofrece las mejores respuestas a las
preguntas de la vida y, otros han creído por el testimonio de vida y de fe
de otras personas.
En la Biblia puedes encontrar infinidad de testimonios de cómo
las personas han conocido a Dios y han comenzado a creer en Él.
Abraham, por ejemplo, es el primero de ellos, a él se le llama el padre
de la fe, porque por lo que vivió a lo largo de su vida, aprendió a confiar
en Dios contra toda esperanza.
Nosotros, hemos conocido a Dios a través de Jesucristo. Jesús
nos invita a creer y esperar en Él y en su Padre Dios, de ahí que a los
que creen en Jesús, se les llama cristianos.

ORA.-

Dios, me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera; brillaste y


resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré,
y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me
tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.
RETO.-

Durante esta semana, lee todos los días el versículo de la Biblia que te
sugerimos.
Hazlo antes de irte a dormir y trata de pensar lo que significa.
Día 1: “Jesús le dijo: ¿Por qué dices si puedes? Todo es posible para el
que cree”.
Marcos 9,23.
Día 2: “Pero sin la fe es imposible agradarle, pues nadie se acerca a
Dios si antes no cree que existe”. Hebreos 11,6.
Día 3: “Hay que pedir con fe, sin dudar, porque el que duda se parece a
las olas del mar que están a merced del viento”. Santiago 1,6.
Día 4: “Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en la oración”.
Mateo 21,22.
Día 5: “Todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo, y la victoria en
que el mundo ha sido vencido es nuestra fe”. 1 Juan 5,4.
Día 6: “Creo, ¡pero aumenta mi fe!”. Marcos 9,24.
Día 7: “Jesús le respondió: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree
en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá
jamás. ¿Crees esto?”. Juan 11,25-26.
¿Aceptas este desafío?
¿TE ARRIESGARÍAS A CREER EN DIOS?

Cuando crees en Dios, sabes que puedes contar y confiar siempre en Él.

PARA PENSAR.-

Cuentan que un alpinista se preparó durante mucho tiempo para

conquistar el Everest. Eran tantas sus ansias de iniciar la aventura que

se adelantó a sus compañeros de travesía.

Empezó a subir y el día fue avanzando, se fue haciendo tarde y no


se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo para llegar a
la cima ese mismo día. Pronto oscureció y ya no se podía ver
absolutamente nada. Sin embargo, decidió continuar subiendo por un
acantilado y, a unos cien metros de la cima, se resbaló.

El alpinista caía a una velocidad vertiginosa y en esos


angustiantes momentos, pasaron por su mente todos los gratos y no
tan gratos recuerdos de su vida, pensaba que iba a morir, pero de
repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos.

Como todo alpinista, había clavado estacas de seguridad con


candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, sin ver


absolutamente nada en medio de la terrible oscuridad, no le quedo más
que gritar: “¡Ayúdame Dios mío, ayúdame Dios mío!”.

De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó:

“¿Qué quieres que haga por ti?”.

Él respondió: “Sálvame, Dios mío”.

Dios le preguntó: “¿Realmente crees que yo te puedo salvar?”.

“Por supuesto, Dios mío”, respondió.

“Entonces, corta la cuerda que te sostiene”, dijo Dios.

Siguió un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró


más a la cuerda y se puso a pensar sobre la propuesta de Dios...

Al día siguiente, sus compañeros, lo encontraron tiritando de frío,


agarrado con fuerza a la cuerda y colgado a sólo UN METRO DEL
SUELO...
RESPONDE.-

- Cuando le dices a una persona: “Creo en ti”, ¿qué le estás diciendo


con esa expresión?

-¿Cuál es la diferencia entre un creyente y un incrédulo?

- ¿Qué significa para ti “creer en Dios”?

- ¿Cómo puedes fortalecer tu confianza en Dios?

ESCUCHA A DIOS.-

Un día, Jesús dijo a sus discípulos que subieran a la barca y


pasaran sin él a la otra orilla, mientras Jesús despedía a la gente.

Al anochecer, la barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida


por las olas, porque tenían el viento en contra. Antes del amanecer,
Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo
caminar sobre el mar, se asustaron y dijeron: «Es un fantasma», y llenos
de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: «Tranquilos, no
teman, soy yo». Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú,
mándame ir a ti caminando sobre el agua». «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro,
bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él.
Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a
hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!». En seguida, Jesús le tendió la mano
y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?».
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en
ella se postraron ante él, diciendo:

«Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios”. Mateo 14,22-33.

Escribe en tu cuaderno al menos dos frases que más te llamen la


atención del texto que acabas de leer.

APRENDE.-

Desde el encuentro anterior, hemos diferenciado entre conocer


cosas acerca de Dios y creer en Él. En este encuentro, profundizaremos
sobre creer en Dios, es decir, tener fe en Él.

La fe es una realidad que acontece en el interior de cada persona


y que tiene al menos dos aspectos fundamentales: contenidos y
confianza.

- Los contenidos sobre Dios, expresan que le vamos conociendo: lo que


ama, lo que le agrada, lo que es importante, lo que le gusta y lo que le
disgusta a Él; y de esta manera tenemos ocasión de amarle, ya que solo
es posible aprender a querer aquello que se conoce. La Iglesia ha
realizado resúmenes con los contenidos de la fe en Dios que se llaman
Credo.

- La confianza, es una decisión libre y personal, que te mueve a sentir


que puedes contar con Dios. Cuando se confía en Dios, podemos decir
Yo Creo. Así pues, el creyente, es una persona que a partir de los
contenidos y la confianza sabe que puede tener fe en Dios, es decir,
relacionarse con Él, apoyarse en Él y contar con Él.

En los relatos que hemos leído anteriormente, la historia del


Alpinista como la de Pedro, la fe implica un riesgo y ese riesgo lo debe
asumir cada uno, sin embargo, contamos para asumir el riesgo, con lo
que hemos conocido de Dios, con lo que hemos vivido con Dios y con el
testimonio de otros creyentes sobre Dios quienes, expresando no haber
quedado nunca defraudados, nos animan también a creer en Él.

Por eso en este encuentro te animamos a dos cosas:

1. Procura conocer de Dios para que puedas aprender a quererle.

2. Arriésgate a confiar en Dios teniendo en cuenta lo que conoces, lo


que los otros te cuentan de su experiencia y lo que tu mismo has vivido
con Él. ¿Te arriesgas?

ORA.-

Dios,

Eres luz y no hay nada oscuro en ti.

¡Toca mi corazón!

¡Quita mis miedos!

¡Disipa mis dudas!

¡Ayúdame a confiar en ti!

Amén.

RETO.-

Crea una tarjeta para un miembro de tu familia. Hazle saber que


confías en él y también dile las razones para confiar. Entrégale la tarjeta
que has realizado.

¿Aceptas este desafío?


DIOS QUIERE QUE LO CONOZCAS

Dios comparte su vida, su bondad y su amor contigo.

PARA PENSAR.-

Un día, una niña llamada Mariana pensó: “Quisiera conocer a


Dios, ¿dónde lo podré encontrar?”.

Dios escuchó su pregunta y a la mañana siguiente le regaló un


bello amanecer. Pero Mariana no le dio importancia. En el colegio, le
preguntó a la profesora de religión y ella le respondió: “Dedica todos los
días unos minutos a estar en silencio y sentirás a Dios”. Mariana lo
intentó, pero no lo consiguió, pues le gustaba hablar mucho. Dios
deseaba que Mariana lo encontrara, así que siguió enviándole señales
de su presencia. Una tarde, unos pajaritos se posaron en su ventana y
comenzaron a piar una bella melodía, pero Mariana estaba tan distraída
jugando que no los oyó.

Salió a pasear al parque y entró en una iglesia. Pero allí sólo vio
imágenes, y se marchó de allí.

Cuando llegó a su casa, su madre se acercó y le dio un beso.


Mariana no se dio cuenta; estaba muy ensimismada pensando en cómo
podía encontrar a Dios.

Esa misma noche se acostó muy triste porque le parecía que era
imposible encontrarse con Él. Pero mientras dormía, Dios le dijo en
sueños: “Mariana, hoy te he enviado muchas señales: el bello amanecer,
los pajaritos, la iglesia y el beso de tu mamá. Todos son regalos para

que te puedas encontrar conmigo.

Al día siguiente, Mariana sintió un cambio muy importante en su


interior. Al fin lo había encontrado. Sintió que Diosestaba en su
corazón, en las personas cercanas y en la naturaleza.

RESPONDE.-

- Cuando tienes algo importante que decir, ¿a quién se lo cuentas?

- ¿Cómo le manifiestas a una persona que la quieres?

- ¿Cómo te manifiesta una persona que te quiere?


ESCUCHA A DIOS.-

Lee el siguiente texto bíblico:

“Miren cómo se manifestó el amor de Dios entre nosotros: Dios envió a


su Hijo único a este mundo para que tengamos vida por medio de Él.
En esto está el amor; no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino
que Él nos amó primero y envió a su Hijo como víctima por nuestros
pecados. Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros
debemos amarnos mutuamente. A Dios no lo ha visto nadie jamás, pero
si nos amamos unos a otros, Dios está entre nosotros y su amor da
todos sus frutos entre nosotros”. 1 Juan 4,9-12.

Escribe en tu cuaderno la frase que te parezca más importante del texto


que acabas de leer.

APRENDE.-

En el encuentro anterior hablamos que la fe posee dos aspectos:


contenidos y confianza.

Dijimos también, que no es suficiente con saber cosas acerca de


Dios, aunque sí es necesario conocerle para poder llegar a quererlo,
puesto que solo es posible amar lo que se conoce.

Pues bien, te preguntarás ¿de dónde vino lo que sabemos de


Dios? La respuesta es que, lo que conocemos de Dios, lo conocemos
porque Él mismo ha tomado la iniciativa de contarnos quién es Él y
cuál es su voluntad. Y a eso que Dios nos ha contado de sí mismo, a
través de hechos y palabras, lo llamamos Revelación y lo hemos
conservado en la Sagrada Tradición y en la Biblia.

Como has leído en la sección Escucha a Dios, lo que ha movido a


Dios a revelarse es precisamente el Amor. Y es que, tanto el amor como
la bondad, son realidades que siempre tienden a expresarse de alguna
manera. Por esta misma razón es que nuestra existencia y toda la
creación se entienden como un acto de amor y bondad de Dios. Él, que
es el Amor, nos ha creado para hacernos partícipes de su amor y de su
bondad y si experimentamos el amor y la bondad de Dios, naturalmente
nosotros comunicaremos estos mismos sentimientos.

La mayor revelación de amor y de bondad de parte de Dios hacia


nosotros ha sido su hijo Jesús, por eso la Biblia nos dice que “tanto
amó Dios al mundo que ha dado a su hijo” (Juan 3,16) y la plenitud de
la revelación es también Jesús ya que Él mismo dice: “el que me ha
visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14,9).
ORA.-

Dios,

Gracias porque has querido revelarte.

Gracias porque actúas

movido por el Amor y la bondad.

Ayúdame a descubrirte en la Biblia

y en lo que vivo cada día.

Amén.

RETO.-

Durante esta semana, cada noche antes de dormir, escribe en tu


cuaderno en qué acontecimientos y personas, Dios se te reveló durante
el día.
EN LA SAGRADA ESCRITURA, DIOS NOS HABLA

Dios te habla de muchas maneras y la Biblia es una de ellas.

PARA PENSAR.-

Cuando llegué aquella noche a casa de mis abuelos, ellos estaban

solos; ya se habían marchado los demás. Y pasamos juntos algunas


horas. Fue algo maravilloso.

En verdad creía que conocía bien a mis abuelos: personas


sencillas que habían vivido juntos durante cincuenta años, en medio de
alegrías y dificultades. Pero aquella noche los descubrí con unos ojos
nuevos, porque me abrieron su «tesoro»: una sencilla caja de cartón en
donde había de todo. Fotografías: la foto familiar, la primera comunión
de mi madre y de dos tíos, el matrimonio de mi tía, la menor, y unas
vacaciones en el mar. Había también postales, muchas de ellas
descoloridas y medio rotas, porque el abuelo las había guardado
durante mucho tiempo en una maleta vieja. Me las iban comentando,
explicando... Y aquellos recuerdos se convertían en testigos dolorosos o
alegres de cada momento vivido.

Iba brotando de nuevo toda su vida de aquellos papeles: la


genealogía y la lista de nombres de familiares que no había conocido,
pero que me hacía sentir que pertenecía a un largo linaje, de estar
arraigado en una tierra. La copia de la escritura de la casa, que no era
ya sólo un documento legal, sino el sueño de una vida de trabajo
realizado finalmente. Las cartas del noviazgo (“¡No leas eso!”, decía la
abuela, encantada de que yo descubriera de ese modo la ternura de su
amor). Estaban también las letras de algunas poesías que el abuelo
componía para algunos grandes momentos de la vida. Aquella velada
pasó como un sueño. Creía que conocía bien a aquellos viejos y, de
pronto, con ocasión de aquellasbodas de oro, junto a ellos y al mismo
tiempo que ellos, descubría el sentido de su vida. Todas aquellas
fotografías, y aquellos papeles, eran algo sin valor alguno. Sin embargo,
resultaban inapreciables: no eran simples objetos, sino toda una vida
que se hacía visible.

Cada uno de aquellos humildes objetos ocupaba su lugar en una


historia, tejiendo su sentido amor.
RESPONDE.-

- ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes?

- Cuando recuerdas a una persona que quieres mucho,

¿qué sientes?

- ¿Por qué crees que las personas guardan objetos, fotos y

regalos?

ESCUCHA A DIOS.-

“Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras:


ellas te darán la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en
Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para
enseñar y para explicar, para corregir y para educar en la justicia, a fin
de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer
siempre el bien”.

2Timoteo 3,15-17.

Explica con tus palabras lo que crees que el texto quiere decir.

APRENDE.-

Desde que comenzamos las catequesis de preparación a la


Confirmación, hemos visto que hay una sección que se llama Escucha a
Dios, allí encuentras un mensaje y al final del mismo, una palabra
seguida de unos números. Te has preguntado ¿qué significan esa
palabra y esos números? y ¿qué tiene que ver eso con escuchar a Dios?

En encuentros anteriores has leído que, lo que Dios ha dicho a los


hombres lo hemos guardado en un libro que se llama la Biblia. La
palabra Biblia significa biblioteca y este libro se llama así porque en él
se juntaron 73 libros que recogen las historias de amor de Dios con los
hombres, porque como ya sabes Él es Amor y te está amando y
acompañando siempre.

A través de la Biblia, Dios habla a todos los hombres y nos


permite conocerle. En este libroencontramos todo lo que Él nos quiere
enseñar para vivir bien, es por eso que en él encontramos mensajes
sobre el amor, el perdón, la solidaridad, la honestidad, el bien, la
familia, la vida, la muerte y muchas otras cosas que en la catequesis
iremos descubriendo; leyendo lo que Dios nos enseña, le vamos
conociendo y también aprendiendo a querer.
Por ser la Biblia un texto a través del cual Dios nos habla y nos
deja conocerle, decimos que este es un libro Sagrado, por eso hay que
tratarlo con mucho cuidado y respeto. Te aconsejamos quesiempre que
vayas a leer la Biblia, ores pidiendo a Dios que entiendas lo que Él te
quiere decir.

Ya hemos dicho que la Biblia contiene 73 libros los cuales están


divididos en dos partes: la primera parte tiene 46 libros y la conocemos
como Antiguo Testamento y, la segunda tiene 27 libros y se llama Nuevo
Testamento. Estos nombres se emplean para hablar de los libros que se
escribieron antes del nacimiento de Jesús y los que se escribieron
después de Jesús.

Si abres tu Biblia, encontrarás los libros y en cada uno de ellos,


números, unos grandes y otros pequeños. Los números grandes se
llaman capítulos y los números pequeños se llaman versículos.

Para encontrar con más facilidad los libros, te puedes ayudar


buscando en el índice de tu Biblia, la página en la que comienza cada
libro.

Cuando vayas a emplear la Biblia debes hacerlo de esta manera:


primero el libro, a continuación el capítulo y luego el versículo, el
capítulo se separa con una coma del versículo, ejemplo:

Si te dicen que busques en tu Biblia Mateo 2,7, debes tener claro


que Mateo es el nombre del libro, 2 es el capítulo y 7 el versículo.

ORA.-

Dios, ¡Qué bueno que no seas silencioso!

¡Qué bueno que seas un Dios que nos hablas con palabras humanas!

Tenemos tu Palabra y sabemos cómo piensas.

Ilumínanos, sánanos y libéranos por tu Divina Palabra.

Amén

RETO.-

Procura familiarizarte cada vez más con la Biblia: ábrela,


explórala, identifica sus partes. Busca también, cada día, una cita
bíblica y escríbela en tu cuaderno:

Día 1: Génesis 1,1. Día 2: Lucas 6,31. Día 3: Jeremías 33,3.

Día 4: Mateo 22,37. Día 5: Filipenses 4,13. Día 6: Romanos 10,17.


DIOS QUIERE QUE LO CONOZCAS A TRAVÉS DE
JESÚS

Cuando conoces a Jesús, conoces a Dios.

Cuando amas a Jesús, amas a Dios.

PARA PENSAR.-

Los Bigotes son una familia muy particular, todos sus integrantes
se caracterizan por tener nariz protuberante, y ese conjunto de pelos
que sobresalen encima de los ojos: las famosas y conocidas cejas.

El papá Bigotes es de nariz pronunciada, cejas abultadas y unos


bigotes muy pero muy grandes, y la señora Bigotes, como el papá, tiene
nariz pronunciada y cejas abultadas. Ellos tuvieron una niña con una
pequeña gran nariz y unas cejas poco abultadas porque era pequeña,
claro.

Ella tenía un hermano con una nariz un poco más grande a la


suya, unas cejas un poco más anchas y sólo un poco más abultadas.

Un día llegó el tercer heredero y cuando los familiares y amigos


fueron a conocer al recién nacido, lo primero que dijeron fue: ¡Qué bebé
más lindo! Es igualito al papá…, afirmó la tía Carola, y el tío Pepe que
estaba cerca, escuchó y agregó: ¡No! Al papá no… Es como su mamá.

De repente y con una felicidad imposible de ocultar, llegó el


hermano mayor, lo miró fijamente y muy orgulloso les dijo a todos: Es
parecido, no. Es igualito… a mi!!!!!! Y saltando de alegría comenzó
abrazar a todos los que tenía su alrededor.

Cada uno que llegaba a conocer al nuevo miembro de lafamilia


Bigotes, daba su opinión. Pasó la enfermera, el doctor de guardia, el
abuelo, el vecino y hasta los futurospadrinos…

Y así, algo era cierto, era igualito a toda su familia por loque no
había ninguna duda de quién era su parentela:

pues de nariz y cejas no carecía.

RESPONDE.-

-¿Qué rasgos posee tu familia que los caracteriza?

-¿En qué crees que te pareces a tus papás?


-¿Qué cualidades de tu familia te gustaría que se transmitieran

a las demás generaciones?

ESCUCHA A DIOS.-

En cierta ocasión dijo Jesús a sus discípulos:

«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si
me conocen a mí, también conocerán al Padre. De hecho, ya lo conocen
y lo han visto». Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos
basta». Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes,
¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo
es que dices: Muéstranos al Padre?, ¿No crees que yo estoy en el Padre
y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino
que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras. Yo estoy en
el Padre y el Padre está en mí. Créanme, o si no, créanlo por las obras
que hago.

En verdad les digo: El que crea en mí, hará las mismas obras que
yo hago». Juan 14,6-12.

Escribe tres frases que te parezcan importantes.

APRENDE.-

En cada encuentro de catequesis, hemos ido profundizando en el


conocimiento de lo que Dios mismo nos ha revelado de sí: que es
Creador, Padre, Trinidad, Misericordioso, Amor, etc. También hemos
descubierto que en la Sagrada Tradición y en la Biblia conservamos lo
que Dios nos ha contado.

El pasaje de la Biblia que acabas de leer, nos ofrece una


revelación magnífica, porque responde a un interrogante que muchas
veces, pasa por nuestra cabeza y que es: ¿cómo será Dios? Pues bien,
según el texto que leímos la mejor manera de conocer a Dios es a través
de su Hijo Jesús, en este pasaje Él mismo nos dice que:

- Nadie va al Padre sino por mí. Lo que significa que Jesús está
convencido de que Él es el camino que nos lleva a la presencia de Dios
Padre.

- Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Si esto es así, si


nos empeñamos en crecer en el conocimiento de Jesús, conoceremos al
Padre, pero recuerda que el conocimiento de Dios no es solo intelectual
es también el conocimiento que adquieres al comenzar a confiar en Él.
- El que me ve a mí ve al Padre, es decir, que cuando contemplas a
Jesús en la Sagrada Escritura, estás viendo a Dios y por eso sus
palabras, acciones, sentimientos y enseñanzas son de Dios.

- Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, hace
sus propias obras, es decir, que Jesús está obedeciendo la voluntad de
su Padre y hace lo que Él le dice.

Así pues, Jesús, el Hijo de Dios, se hace hombre, asume nuestra


naturaleza humana y comparte su vida con nosotros en lo cotidiano,
como nos lo cuentan los Evangelios, sin embargo, debes tener presente
que su vida, sus palabras y acciones son las de Dios, y por eso cuando
Él predica es Dios mismo quien nos habla; cuando expulsa demonios y
sana a los enfermos, es Dios quien nos está liberando del poder mal y
perdonando los pecados. De la misma manera cuando conoces, te
arriesgas a creer, a confiar y aprendes a querer a Jesús, entonces, estás
conociendo, creyendo, confiando y amando a Dios. ¡Esto es maravilloso!

ORA.-

Lee pausadamente el Credo Niceno

constantinopolitano que encuentras en

el numeral 29 de tu YOUCAT, y pensando

en lo que dice este Credo, haz una

oración espontánea a Jesús.

RETO.-

Apréndete el Credo de los Apóstoles.

¿Aceptas este desafío?


MARÍA, UNA MUJER QUE HA CREÍDO EN DIOS
Y EN JESÚS

María, te enseña con su vida a ser discípulo de Jesús.

PARA PENSAR.-

Érase una vez una joven vela que vivió feliz su infancia, hasta que

cierto día le entró curiosidad en saber para qué servía ese hilito fino que
sobresalía de su cabeza. Una vela vieja decorativa, le dijo que ese era su
“cabo” y que servía para ser “encendida”. ¿Ser encendida?, ¿qué
significaría eso?, se preguntó la vela joven. La vela vieja también le dijo
que era mejor que nunca lo supiese y que disfrutara su vida tal como
era.

La joven vela, aunque no entendía de qué se trataba, y aún


cuando le habían advertido que era mejor no saberlo, comenzó a soñar
con ser encendida. Pronto, este sueño se convirtió en una obsesión.
Hasta que por fin un día, un fuego luminoso y ardiente, se acercó a ella
y la encendió. La vela al comienzo sintió el temor natural frente a lo
nuevo y desconocido.

En cuanto fue encendida, experimentó un fuego abrazador y vio


que una luz se adhería a su cabo iluminándola. Al comienzo, ella notó
un ardor que pronto cesó y descubrió que la luz que ahora tenía se
proyectaba a su alrededor.

Era una sensación nueva que la hacía feliz. Muy pronto, la vela
iluminada, se dio cuenta de que haber recibido la luz constituía no solo
una alegría, sino también una fuerte exigencia… Ella descubrió que la
luz que ahora tenía debía ser alimentada y que el alimento estaba en su
interior, dando de sí misma. Alimentando la luz, tomó conciencia de que
esto implicaba derretirse y consumirse…

Y aunque al alimentar la llama se consumía, su alegría se


acrecentó, pues entendió que su misión era dar luz. La vela vieja, veía
de lejos alumbrar con alegría a la joven, y le decía que era más cómodo
no haber sido iluminada, pues en vez de un diario derretirse, su vida
hubiera sido mejor estando ahí, tranquilamente decorando y hasta le
ofrecía soplarla para que se apagase y no se consumiera más.

Sin embargo, la vela joven, era consciente que cuando la apagaban su


alegría cesaba, y por eso prefirió continuar siendo encendida cada día,
aunque cada vez que esto pasaba se consumía más y más. Ella prefirió
alumbrar felizmente cumpliendo su misión.

RESPONDE.-

- Cuando te piden un favor, por ejemplo, ayudar en el aseo de la casa,


normalmente ¿cómo respondes?

- ¿Por qué crees que ayudar a los demás no siempre es agradable?

- ¿Has notado que algunos favores que cuestan esfuerzo luego traen
satisfacción?

ESCUCHA A DIOS.-

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad
de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre
llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y
entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella
se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel
saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia
delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a
quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del
Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará
sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María
respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El
ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será
santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha
concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que
llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo
María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y
el ángel dejándola se fue. En aquellos días, se levantó María y se fue
con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en
casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Lucas 1,26-40.

Responde en tu cuaderno, ¿qué relación encuentras entre el cuento de la


vela y el texto bíblico que acabas de leer?
APRENDE.-

De seguro que el Evangelio que acabas de leer te resulta familiar


porque en diciembre, con motivo de la fiesta del nacimiento de Jesús, lo
escuchamos. Este texto bíblico habla del proyecto de Dios en la historia
de los hombres, y cómo en ese plan de amor de Dios, una mujer
sencilla, ha tenido un papel protagónico: María.

De lo que nos cuenta san Lucas, podemos extraer muchas cosas


importantes acerca de ella, y también aprender de su ejemplo y servicio
para nuestra vida de fe, veamos:

- Llena de gracia, el Señor está contigo. Este fue el saludo que le dio
el mensajero de Dios a María, y de esta forma le reveló que Dios estaba
siempre presente en su vida.

- Alégrate. El ángel invita a María a encontrar en Dios la causa de su


alegría.

- Vas a dar a luz un hijo. Ella es la mamá de Jesús, y este mismo texto
nos dice que Jesús es el Hijo de Dios y que también es Dios, por eso
decimos que María es Madre de Dios.

- María pregunta. Al hacerlo, ella nos enseña que a Dios le podemos


hablar con confianza sin faltarle al respeto. Cuando le contamos
nuestras dudas, alegrías, tristezas y proyectos estamos orando.

- He aquí la esclava del Señor. Con esta frase María responde, da su sí


a Dios, es decir, le dice que puede contar con ella. En latín se dice Fiat.

- María se fue con prontitud a la casa de Isabel. María se ha dado


cuenta que su pariente necesita ayuda, y ella no ha dudado en ir a
servirle, aún sabiendo que viajar a casa de Isabel demoraba en ese
entonces varios días.

En los Evangelios encontramos otras escenas que nos permiten


conocer más de María, en ellos, se nos dice que ella está siempre junto
a Jesús, que está siempre dispuesta a escuchar y a servir. De alguna
manera, la vida de María se asemeja a la historia de la vela joven, en el
caso de María, ella se deja encender por la luz que es el Espíritu Santo,
alumbra creyendo en Dios y sirviendo a los demás; en definitiva, es feliz
teniendo a Dios en su vida.

La Iglesia nos invita a contemplar la fe y el ejemplo de María,


viviendo como ella, siendo hombres vela que, dejándose encender por
el Espíritu Santo de la confirmación, comenzamos a alumbrar la
presencia de Dios en el mundo.
ORA.-

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén

RETO.-

La Iglesia ora con frecuencia a María, a través del Rosario. Te


proponemos a orar un rosario antes del próximo encuentro, si no te lo
sabes pídele a alguien de tu casa que te lo enseñe, si tampoco lo saben
orar, busca un video de YouTube.

¿Aceptas este desafío?


JESÚS, HIJO DE DIOS SE HACE HOMBRE PARA
SALVARNOS

Dios no es indiferente a los males del hombre, Él es tu aliado para


combatirlos.

PARA PENSAR.-

En un país lejano hubo una época de gran pobreza. Tres


caravanas de hombres ricos coincidieron transitar por una aldea de la
región cuando hubo escases. Era tal la situación de miseria de aquel
lugar, que provocó distintas reacciones en cada uno de ellos.

El primer rico, que era un mercader de vestidos, no pudo soportar


lo que veía, así que tomó toda la mercancía que llevaba consigo y vistió
a aquellos pobres harapientos, deseándoles la mejor de las suertes.

El segundo rico, al ver la crítica situación de la gente de aquel


lugar, se detuvo con todos sus sirvientes, y quedándose con lo justo
para llegar a su destino, les entregó el resto de la comida y bebida que
llevaba consigo.

El tercer rico, al ver aquella pobreza, aceleró su pasó y siguió de


largo, sin siquiera detenerse. Los otros ricos, comentaban acerca de la
poca compasión y solidaridad de este hombre. Menos mal que allí
habían estado ellos para ayudar a aquellos pobres..., se decían entre sí.

Tres días después, los dos ricos generosos, se cruzaron con la


caravana del tercero, quien ahora se dirigía presurosamente hacia la
aldea en la que inicialmente no se había detenido. Llevaba consigo
instrumentos de labranza, herramientas y sacos de distintas semillas.
Al llegar a aquella aldea, enseñó a las gentes, el arte del cultivo, para
que así pudieran combatir la pobreza.

RESPONDE.-

-Si te pidieran explicar a una persona la palabra amor,

¿cómo lo harías?

-Y si también te pidieran explicar la palabra egoísmo,

¿qué le dirías?

-¿Crees que es posible cambiar una actitud negativa por una positiva?,
¿cómo?
ESCUCHA A DIOS.-

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha


bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales.
Él nos elegió en Cristo, antes de la creación del mundo, para que
fuéramos santos y nos mantuviéramos sin mancha en su presencia,
movidos por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por
medio de Jesucristo, conforme a su voluntad. En él hemos sido
redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados,
según la riqueza de su gracia. Él nos hizo conocer su plan salvífico que
había decidido realizar en Cristo. En él, ustedes, los que escucharon la
Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en
ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo
prometido. Efesios 1,3-[Link].

Escribe tres frases que consideres importantes

APRENDE.-

Desde el comienzo de los encuentros de catequesis de preparación


al sacramento de la confirmación, hemos dicho que los humanos fuimos
creados por Dios a su imagen y semejanza, esto significa que estamos
capacitados para conocer la verdad y amar el bien. Sin embargo, en la
cotidianidad descubrimos que la mentira y el mal están también
presentes en nuestra vida.

El mal, es una realidad que revela ausencia de amor e inclinación


al egoísmo, porque, como hemos aprendido en encuentros anteriores, lo
más auténtico del amor es la apertura, la donación a los demás y el
deseo de hacer siempre el bien. Esto explica por qué, Dios, que es Amor,
es el Creador: en la creación, que ha hecho buena y bella, Él ha donado
todo su amor.

En el egoísmo prevalece los intereses y deseos personales por


encima del bien común. Permitir la primacía y exclusividad del yo, hiere
el amor y la amistad, tanto con Dios como con los demás, porque las
acciones egoístas, que son acciones malas y contrarias al amor,
construyen una barrera que poco a poco nos comienzan a aislar y nos
ocasionan la muerte.

Dios que es Amor y no puede dejar de amar, contempla cómo los


humanos vamos construyendo con nuestras acciones egoístas y de
desamor, un muro, al que llamamos pecado, y que, si se consolida,
somos incapaces de derribarlo.
En la Biblia, se nos revela que Dios, desde el comienzo, ha estado
comprometido con la destrucción de este muro que nos hace tanto mal,
primero nos envió mensajeros (los profetas), quienes en su nombre
denunciaban cuáles de nuestras actitudes levantaban el muro y,
también nos predicaban cómo demolerlo; sin embargo el muro se ha
consolidado de tal manera, que ha sido necesaria la presencia misma de
Dios, quien por medio de su Hijo Jesús, con el ejemplo de su vida, sus
palabras, enseñanzas, amor y poder ha combatido el pecado hasta la
muerte en la cruz, de esta manera, ha derribado el muro que nos
separaba. A esto lo llamamos salvación.

En otros encuentros tendremos ocasión de hablar con mayor


detenimiento de la salvación, de la cruz, y de cómo nosotros debemos
combatir el pecado que continúa queriéndose levantar, por lo pronto,
debes tener presente que cuando veas un crucifijo, este te recuerda que
Jesús vence el pecado donando su vida por amor, porque como hemos
insistido, Dios es Amor.

ORA.-

Dios, hazme capaz de descubrir en la cruz,

la grandeza de tu amor,

y concédeme tu fuerza

para que yo sea capaz de vencer el mal

con la fuerza del bien.

Amén.

RETO.-

Dibuja o haz una cruz y ponla en un lugar visible de tu


habitación para que siempre recuerdes el amor que Dios te tiene.
¿Aceptas el desafío?
QUÉ ES EL MAL Y CÓMO JESÚS NOS LIBRA DE
ÉL

Aunque el pecado todo lo desequilibra, el Gran Amor de Jesús


todo lo restaura.

PARA PENSAR.-

Un joven soñó que entraba a una tienda y, para su sorpresa,


descubrió que Jesús era quien atendía. “¿Qué vendes aquí?”, le
preguntó el joven. “Todo lo bueno que tu corazón desee”, respondió
Jesús.

Sin creer lo que estaba oyendo, el joven emocionado se decidió a


pedir lo mejor que un ser humano podría desear: “Quiero tener amor,
felicidad, sabiduría, paz, ausencia de todo temor y prosperidad”, dijo el
joven. “Deseo también que en el mundo se acaben las guerras, el
terrorismo, el narcotráfico, las injusticias sociales, la corrupción y las
violaciones a los derechos humanos”.

Cuando el joven terminó de hablar, Jesús le entregó un paquete y


le dijo: “Toma tu pedido. Aquí no vendemos frutos; solamente vendemos
semillas. Germinarlas será tu tarea”. El joven salió de la tienda
sorprendido, y al abrir la bolsa con las semillas, descubrió que lo que
había recibido era la Biblia.

RESPONDER.-

-¿En qué hechos y acciones descubres la presencia del mal en el


mundo?

- ¿Cómo te has sentido, cuando crees que alguien no te quiere?

- ¿Cómo te das cuenta que alguien te ama?

- ¿Cómo puedes hacerle saber a alguien que la quieres?

ESCUCHA A DIOS.-

Jesús propuso una parábola a la multitud que le escuchaba: “El


Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en
su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró
cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron
las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver
entonces al propietario y le dijeron: Señor, ¿no habías sembrado buena
semilla en tu campo?

¿Cómo es que ahora hay maleza en él?, él les respondió: Esto lo


ha hecho un enemigo. Los peones preguntaron: ¿Quieres que vayamos
a arrancarla?

No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el


peligro de arrancar también el trigo. Déjenlos que crezcan juntos hasta
la cosecha, y entonces diré a los segadores: Arranquen primero la
cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo y
guárdenlo en mi granero”. Mateo13,24-30.

APRENDE.-

En el encuentro anterior, recordamos que el hombre, por ser


imagen de Dios, es capaz de conocer la verdad y amar el bien.
Aprendimos también que el mal, que es ausencia de amor e inclinación
al egoísmo, levanta una barrera que termina aislándonos, es decir,
rompiendo nuestra comunión con Dios y con los demás.

El mal es ausencia del bien, ausencia de amor y en última


instancia ausencia de Dios. Todos nosotros podemos constatar sin
dificultad, cómo la presencia del mal en el corazón del hombre, si crece
y se fortalece, produce efectos lamentables: divisiones, tristezas,
violencia, sufrimientos, miseria y hasta la muerte.

El evangelio que hemos leído en este encuentro, nos explica a


través de una historia, cómo Dios está empeñado en sembrar la semilla
del bien en el corazón del hombre, sin embargo, la semilla de la cizaña,
que representa el mal, está igualmente creciendo en su corazón. Por
medio de los profetas y luego enviando a su Hijo Jesús, Dios nos está
diciendo que Él no es indiferente al mal ni a nuestro sufrimiento, y por
eso, instaurando su reinado entre nosotros, combate el mal con la
fuerza insuperable de su Amor. En la cruz, Jesús ha demostrado que
estaba convencido que “no hay amor más grande que dar la vida por
sus amigos” (Juan 15,13), y por eso, dando su vida en la cruz ha
vencido el mal que nos hace tanto daño, demostrando así la grandeza
del amor de Dios. La Biblia nos dice que la muerte de Jesús en la cruz
ha vencido el pecado y nos ha salvado de la muerte (1 Pedro 3,18), sin
embargo, podrías preguntarte que, si esto es así, por qué aún el mal
continúa actuando. El mismo evangelio de este encuentro, nos ayuda a
responder a este interrogante: Dios, que es el dueño del cultivo, tolera
con paciencia que la cizaña crezca a la par con el trigo, para no correr el
riesgo de que se arranque el trigo creyendo que es cizaña, y solo cuando
sea el momento de la cosecha, se dará su lugar definitivo tanto al uno
como al otro.

De esta manera, Dios espera con paciencia que en nosotros la


semilla del reino crezca en abundancia, y tolera los brotes de cizaña de
nuestro corazón deseando que no crezcan y se reproduzcan. La obra de
Cristo nos hace capaces de combatir el mal, y su muerte en la cruz es la
declaración de que este no triunfará sobre el bien. El triunfo es de Dios.
Jesús nos invita a continuar su proyecto: convertirnos a Dios, y unirnos
a la causa de su reino, anunciarlo y proponerlo a todos los hombres,
para que quienes escuchen, también se conviertan y unan, para que
juntos erradiquemos el pecado.

ORA.-

Gracias Señor Jesús,

porque por tu cruz y resurrección,

nos has salvado. Amén.

RETO.-

Elabora un plegable con las imágenes del Viacrucis.

¿Aceptas este desafío?


¿QUIÉNES SOMOS LOS CRISTIANOS?

Ser cristiano es descubrir que Dios me llama a seguir a Cristo y a


construir el Reino.

PARA PENSAR.-

Un día la mano izquierda le dijo confidencialmente a la mano


derecha:

– Mira, nosotras trabajamos todo el día, mientras el estómago no hace

nada, no me parece justo seguir alimentándolo. Las piernas alcanzaron


a escuchar lo que estaban hablando las manos y dijeron: – Ustedes
tienen razón, nosotras también estamos cansadas de caminar todo el
día para comprar alimento al estómago, y él, sólo se dedica a comer sin
esforzarse para conseguirlo confidencialmente.

La mano derecha propuso: – Ya sé, ¡Hagamos huelga!, no le


demos más comida al estómago. Que él mire cómo se las arregla para
vivir.

El estómago habiendo escuchado los comentarios de protesta


entre las manos y los pies habló: – Amigos, ustedes están pensando
mal. Nuestros trabajos, funciones y aptitudes son muy diferentes, pero
la verdad es que dependemos los unos de los otros. Las manos le
gritaron: – ¡Cállate!, esos son argumentos de un vago. Desde ahora no
vas a comer nada, absolutamente nada.

Pasaron unos días. Y una mañana la mano izquierda dijo:

– ¡Ay qué débil estoy! A lo que la mano derecha respondió:

– Yo también, no sabes lo cansada que me siento… Las piernas


temblando se lamentaron: – Nosotras no tenemos fuerzas para andar. Y
todas las partes del cuerpo unieron sus voces debilitadas diciendo que
también se sentían desfallecer.

Entonces el estómago le dijo a todo el cuerpo: – Yo también me


siento muy débil. Si me alimentan podré trabajar de nuevo y ustedes
recuperaran la fuerza. A lo que las partes del cuerpo aceptaron y le
dieron una oportunidad al estómago.

Las piernas con mucha dificultad movieron el cuerpo a la mesa,


las manos cooperaron llevando la comida a la boca, los dientes
masticaron, y la garganta digirió los alimentos hasta llevarlos al
estómago, el cual comenzó al instante a procesarlos. Al poco tiempo,
todas las partes del cuerpo comenzaron a sentir la fuerza que venía del
estómago y se fueron recuperando.

RESPONDE.-

-Piensa en tu familia y describe las responsabilidades que cada

uno de los integrantes tiene.

- ¿Quiénes de los miembros de tu familia toman las decisiones

para el bienestar de todos?

- ¿Por qué es importante obedecer a los que toman las decisiones

en casa?

- ¿Por qué es importante la unidad en la casa?, ¿qué pasa en

casa cuando no hay unidad?

ESCUCHA A DIOS.-

En cierta ocasión Jesús subió al monte y llamó a los que él quiso;


y vinieron donde él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para
enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los
Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a
Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges,
es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,
Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el
mismo que le entregó. Marcos 3,13-19.

APRENDE.-

El pasaje que acabas de leer nos cuenta cómo Jesús, el Hijo de


Dios, inició un grupo que conocemos como los doce apóstoles. El
evangelista san Marcos, afirma que Jesús llamó a los que Él quiso y
también que los llamó con dos intenciones concretas: 1) para que
estuvieran con Él, y 2) para que le ayudaran a realizar la misión que su
Padre Dios le había confiado: predicar el Evangelio, construir el Reino y
combatir el mal. A este grupo inicial, poco a poco se le fueron agregando
más personas que reconocieron la presencia de Dios en Jesús y
comenzaron a creer en Él.

La Sagrada Escritura nos cuenta también que Jesús confió a sus


discípulos la tarea de continuar su misión, pero, ¿cómo lo debían
hacer?, en los evangelios encontramos las instrucciones dadas por
Jesús, por ejemplo, en Mateo 28,18-20, Él les dice: vayan, hagan
discípulos, bautícenlos y enséñenles, y les prometió que Él estaría
siempre con ellos. Todo esto sería posible porque el mismo Jesús les
comunicaría su Espíritu Santo (Juan 20,19).

La palabra Iglesia significa asamblea, grupo, es decir, que ella es


el grupo de los que han creído en Jesús, en su predicación y en su
misión y, por creer en Él, se han unido formando un solo cuerpo, una
sola familia que celebra su fe, vive con esperanza y actúa movida por la
caridad. Los miembros de la Iglesia celebran su fe a través de la liturgia
y los sacramentos, viven con la esperanza de un mundo mejor y actúan
movidos por el amor a ejemplo de Jesucristo. Es en el libro de los
Hechos de los Apóstoles (11,26) donde se encuentra el testimonio de
que, a los miembros de la Iglesia, los comenzaron a llamar cristianos.

El apóstol san Pablo emplea la figura del cuerpo humano para


ayudarnos a entender lo que somos los cristianos, Pablo nos dice que
cuando una persona se hace creyente, al ser bautizado, se hace uno
con Jesús, donde Él es la cabeza y cada uno de los creyentes miembros
de su cuerpo, de tal manera que cuerpo y cabeza han de estar
conectados. Esta imagen también nos ayuda a comprender que, así
como en el cuerpo cada órgano tiene una función, de igual manera cada
creyente en el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, debe descubrir cuál es
su misión. Finalmente, así como el cuerpo humano posee vitalidad, en
el Cuerpo de Cristo, la vitalidad es dada por el Espíritu Santo.

ORA.-

Señor Jesús,

a través del bautismo

me has hecho miembro de la Iglesia,

te pido me ayudes con la fuerza del Espíritu Santo,

para que yo descubra,

cuál es mi misión.

RETO.-

En el transcurso de la semana lee estos textos bíblicos, de cada


uno de ellos saca un mensaje y compártelo con el grupo de catequesis.

1 Corintios 12,12-14. - 1 Corintios 12,27-28 - Romanos 12,4-5

¿Aceptas este desafío?


SOMOS LLAMADOS A AMAR Y SERVIR EN LA
IGLESIA CON LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO

Soy capaz de amar y servir porque el Espíritu de Dios habita en mi.

PARA PENSAR.-

Había una vez un joven que deseba conocer en persona a Dios y le pedía
constantemente con mucha fe en su oración le concediera este anhelo. Un día, sintió
en su corazón que su súplica se haría realidad y resolvío salir a caminar con la certeza
de que se encontraría con Él, no sin antes, empacar en su morral unas galletas y unos
cuantos jugos para el camino.

Cuando llevaba un buen rato caminando, se encontró con una anciana, que
estaba sentada en una banca del parque, observando las personas que pasaban y a las
palomas que se le acercaban esperando que les diera algo de comer. Como el joven
estaba algo cansado, se sentó junto a ella para descansar, abrió su maleta, sacó un
jugo y unas galletas. Mientras comía, se percató que la mujer lo observaba y que su
rostro reflejaba fatiga y hambre. Él, le ofreció galletas a la mujer y ella aceptó con un
gesto de gratitud. Su sonrisa era tan bella que el joven quiso verla sonreir de nuevo,
entonces le ofreció uno de los jugos que llevaba consigo y nuevamente se dibujó la
hermosa sonrisa de la anciana que contagió de alegría al joven. Ambos pasaron la
tarde comiendo, dando las migajas de las galletas a las palomas y sonriendo, pero
ninguno de ellos decía palabra alguna. Cuando empezó a oscurecer, el joven se percató
de que era tarde y se levantó para irse a su casa con el sinsabor de no haber podido
ver a Dios por haberse distraído con la anciana y las palomas, sin embargo, antes de
marcharse, el joven se acercó a la mujer y le dio un abrazo y ella también lo abrazó con
gran cariño. Cuando el joven regresó a su casa, su madre se sorprendió por la felicidad
que reflejaba en su rostro. Ella le preguntó cuál era la causa y él le contesto: He
comido con Dios, ¿y sabes qué? ¡Tiene la sonrisa más bella que he visto!

También la anciana, regresó a su casa con una alegría inexplicable. Su esposo se


percató de la paz que reflejaba en su rostro y le preguntó ¿qué le había pasado? A lo
que ella contestó que había comido galletas en el parque con Dios y, mirándolo
fijamente a los ojos añadió: ¿y sabes qué?, Él es mas joven de lo que esperaba. Y una
vez más la mujer sonrió.

RESPONDE.-

- Define con tus palabras el concepto Amor

- Escribe al menos cinco ejemplos de formas de amar


- ¿Qué crees que quiere decir la Biblia cuando afirma que Dios es Amor?

ESCUCHA A DIOS.-

Los creyentes, acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la


comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. Todos los creyentes vivían unidos y
tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre
todos, según la necesidad de cada uno. Acudían al Templo todos los días con
perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el
alimento con alegría y sencillez de corazón.

Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada


día a la comunidad a los que se habían de salvar.

Hechos 2,42.44-47

APRENDE.-

En el encuentro anterior la Palabra de Dios nos reveló que la imagen del Cuerpo
humano nos sirve para entender nuestra relación con Jesucristo. En el ejemplo del
cuerpo, Cristo es la cabeza y nosotros los creyentes, es decir, los bautizados, somos los
miembros de este cuerpo que, unidos a la Cabeza, le servimos.

En el Evangelio de san Mateo 28,18-20, Jesús (Cabeza) pide a sus discípulos


(cuerpo) que “vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio” y, además les
promete que estará siempre con ellos. En otros pasajes de la Escritura, Jesús revela
que, es a través del Espíritu Santo, como sigue acompañando y fortaleciendo a sus
discípulos, es decir, a la Iglesia para que pueda realizar esta misión (Juan 14,15-17).

Los discípulos, obedeciendo a Jesús y con la fuerza del Espíritu Santo,


comienzan a realizar la misión. El pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles que
hemos leído anteriormente nos describe las acciones concretas con las que la Iglesia va
cumpliendo la voluntad de Jesús y a la vez extendiendo el reinado de Dios, veamos:

- Acogen la predicación y la enseñanza de los apóstoles:

Esto significa que los creyentes deben escuchar constantemente a Jesús y sus
enseñanzas que la Iglesia conserva y comunica a través de la Tradición y la Sagrada
Escritura.

- Viven en comunidad: comparten y se ayudan mutuamente:

Y esto sucede porque en la Iglesia procuramos vivir todos los días con la conciencia de
que todos somos hermanos e hijos del mismo Padre.

- Participan de la oración y de la Eucaristía con frecuencia:


Ya que de esta manera se mantiene viva la relación con Dios. Podemos afirmar
entonces que la Iglesia es una comunidad de bautizados que, movidos por la acción del
Espíritu Santo, se empeñan para que “en todo puedan amar y servir”. En las obras de
misericordia que la Iglesia nos enseña descubrimos acciones concretas de cómo los
cristianos continuamos realizando la misión de Jesús.

ORA.-

Señor, ¿qué quieres que haga?

Muéstrame. ¿Adónde debo ir?

Llévame allí. ¿Qué debo decir o callar?

Dímelo. ¿Qué quieres hacer, Dios mío?

Haz que no sea un obstáculo a tus proyectos de amor y servicio.

Amén.

RETO.-

Lee las Obras de Misericordia, corporales y espirituales. Léelas y realiza una de


ellas.

¿Aceptas el desafío?
LA IGLESIA ES UNA, SANTA, CATÓLICA Y
APOSTÓLICA

Porque eres miembro de la Iglesia estás llamado a la unidad, a la santidad, a la


universalidad y a ser apóstol de Jesús.

PARA PENSAR.-

El día que don Luis, maestro de construcción, cumplió 62 años,


se acercó a su jefe para informarle que había llegado el momento de
retirarse a disfrutar de su jubilación y de llevar una vida más tranquila
junto a su esposa, hijos y nietos.

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado


dejara la compañía y le pidió, como un favor personal, le construyera
una última casa. Don Luis aceptó y resolvió que, siendo esta su última
obra, la haría con mucho más cariño y dedicación. Lo primero que hizo
don Luis fue reconocer el terreno para saber cómo lo tenía que limpiar y
organizar para que estuviera lo mejor dispuesto para la construcción;
luego armó el equipo de trabajo y eligió a los compañeros que, por sus
capacidades y talentos, le serían útiles para la obra: los jóvenes y
fuertes para las tareas más rudas, y los mayores, aunque menos
fuertes, para los detalles que requerían más experiencia, también eligió
a dos jóvenes aprendices porque él estaba convencido que había que
darles oportunidades a los nuevos, así como cuando él comenzó le
dieron también la oportunidad de aprender a trabajar.

Finalmente hizo el pedido de los materiales exigiendo, como


siempre lo hizo, que fueran de buena calidad. Era una maravillosa
manera de poner punto final a su carrera.

Cuando don Luis terminó la construcción, el jefe fue a


inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal y le
dijo: “Esta es tu casa, querido amigo. Es un regalo de la empresa para
ti”.

RESPONDE.-

- ¿Por qué crees que existen divisiones entre los hombres?

- ¿Cómo puedes definir la palabra santidad?

- Si decimos que todos somos hermanos,

¿cómo lo puedes demostrar?


- ¿De qué manera puedes mostrar a las personas que eres de

la Iglesia?

ESCUCHA A DIOS.-

Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino ciudadanos de


la ciudad de los santos; ustedes son de la familia de Dios. Están
edificados sobre el cimiento cuyas bases son los apóstoles y profetas, y
cuya piedra angular es Cristo Jesús. En él se ajustan los diversos
elementos, y la construcción se eleva hasta formar un templo santo en
el Señor. En él ustedes se van edificando hasta ser un santuario
espiritual de Dios. Efesios 2,19-22.

APRENDE.-

En los encuentros anteriores hemos visto que la Iglesia se puede


comprender a través de la figura del cuerpo humano, donde Cristo es la
cabeza, los cristianos somos los miembros del cuerpo, y el Espíritu
Santo el que da la vida a cada miembro y nos une a la Cabeza. Sin
embargo, esta no es la única imagen que aparece en la Biblia, pues en
ella encontramos también las de edificio, esposa de Cristo, rebaño
guiado por Jesús Buen Pastor, pueblo de Dios, entre otras.

En la imagen de la Iglesia como un edificio que se va


construyendo, Cristo es la Piedra angular, es decir, la piedra
fundamental, los apóstoles y profetas las bases, y cada uno de los
bautizados, somos piedras vivas, vivificadas por el Espíritu de Dios, que
nos vamos ensamblando hasta formar un edificio espiritual que se
destaca por su belleza. Por medio de todas estas imágenes que
encontramos en el Palabra de Dios se nos van revelando cuatro
características esenciales de la Iglesia, y que, mencionamos cuando
acudimos a la Eucaristía los domingos en el momento de recitar el
Credo. Veamos:

Al decir que la Iglesia es Una, afirmamos que lo que nos une y nos hace
una sola familia, un solo pueblo y una sola comunidad es el hecho de
tener una sola fe, un solo Señor Jesucristo, un solo Dios y Padre.

La Iglesia es Santa, porque Cristo, cabeza de la Iglesia, es Santo y,


aunque constatamos que en nosotros hay pecado, también constatamos
que Dios nos ha dejado en la Iglesia las herramientas necesarias para
alcanzar la santidad.

La palabra católico significa universal, la Iglesia es Católica en razón de


que la misión de anunciar el Evangelio está dirigida a todos los
hombres. Esto significa también que en la Iglesia todos los seres
humanos tenemos un lugar donde siempre seremos acogidos.

También la Iglesia es Apostólica, porque Jesús, ha confiado a sus


apóstoles la misión de continuar la tarea de anunciar la Buena Nueva
del Reino de Dios con la fuerza del Espíritu Santo que Él les ha
comunicado.

Cuando lees Mateo 28,18-20, descubres que Jesús envía a sus


discípulos a anunciar el Evangelio y a bautizar, es precisamente a
través del Bautismo como comenzamos a hacer parte de la Iglesia. En
próximos encuentros reflexionaremos más acerca de este sacramento.

ORA.-

Enciende una vela e invita tu familia para que oren

juntos el Credo de los Apóstoles.

RETO.-

Haz un video explicando las cuatro características de la Iglesia


(una, santa, católica y apóstolica) y envíaselo a tu catequista y a 5
amigos o familiares.

¿Aceptas este desafío?


EN LA IGLESIA DESCUBRIMOS QUE DIOS NOS
ACOMPAÑA Y FORTALECE CON SU GRACIA

Dios te acompaña y fortalece con su gracia para que seas capaz


de vivir como su hijo.

PARA PENSAR.-

Cuando quedó inaugurada la cancha de fútbol que se había


construido, José, uno de los jóvenes del barrio, se apresuró a escribir a
sus amigos por WhatsApp para que armaran un equipo y jugaran
contra el equipo del barrio vecino. Todos sus amigos se entusiasmaron
y para esa misma tarde programaron el primer partido.

José escribió a sus amigos que se encontraran en la cancha antes


de las cuatro de la tarde y que fueran listos para el juego. A la hora
acordada comenzaron a llegar uno a uno los integrantes del equipo, sus
rostros reflejaban el entusiasmo y la alegría, pero su apariencia
revelaba que no contaban con la experiencia de quienes ya hacen parte
de un equipo. Algunos de los participantes llegaron con un uniforme
viejo, otros llegaron con lo que pensaron podía ser lo más adecuado
para jugar, algunos tenían guayos y otros no, ni siquiera habían
pensado en quién sería el capitán, tampoco el portero y mucho menos
cómo se llamaría el equipo. Había alegría, era cierto, pero al verse todos
juntos comenzaron a darse cuenta que no tenían la organización ni la
dotación necesaria para ganar. Este sentimiento de preocupación se
volvió más fuerte cuando a las cuatro en punto llegó el equipo del barrio
vecino: todos se presentaron uniformados, y con el balón, de inmediato
se supo quién era el capitán pues portaba la insignia en su brazo
izquierdo y el arquero traía sus guantes. En ese instante José y sus
amigos se dieron cuenta que no bastaba con el entusiasmo y que tenían
que organizarse si querían ser un auténtico equipo. Cuando concluyó el
partido, José y sus amigos hablaban de por qué perdieron 5 – 0, y se
convencieron que les faltaba entrenar, organizarse, y contar con lo
básico para jugar fútbol. Haber perdido el partido y darse cuenta de
esto no fue un fracaso sino un aprendizaje, todos se pusieron de
acuerdo en que iban a esforzarse para que cuando volvieran a jugar
pudieran ganar. Lo mejor de esa tarde pasó cuando decidieron llamarse
“Los TPM”, que significa, todo puede mejorar.
RESPONDE.-

- Cuando te propones alcanzar una meta,

¿qué se requiere además de la buena intención?

-¿Cómo definirías una tentación?

- ¿Por qué crees que no es fácil vencer la tentación de hacer el

mal?

ESCUCHA A DIOS.-

“Por un solo hombre(Adán) entró el pecado en el mundo, y por el


pecado la muerte. Después la muerte se propagó a todos los hombres,
ya que todos pecaban. Así fue la caída; pero el don de Dios no tiene
comparación. Todos mueren por la falta de uno solo, pero la gracia de
Dios se multiplica más todavía cuando este don gratuito pasa de un
solo hombre, Jesucristo, a toda una muchedumbre. Y si bien reinó la
muerte por culpa de uno y debido a uno solo, con mucha mayor razón
la vida reinará gracias a uno solo, Jesucristo, en todos aquellos que
aprovechan el derroche de la gracia y el don de la rectitud. Y del mismo
modo que el pecado estableció su reinado de muerte, así también debía
reinar la gracia y, después de restablecernos en la amistad con Dios,
nos llevará a la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor”.
Romanos 5,[Link]

APRENDE.-

En los encuentros anteriores hemos ido descubriendo a través de


la Sagrada Escritura que Dios nos ha creado por amor, nos ha
capacitado para conocer la verdad y también para amar. También, Él
nos ha revelado por medio de su Hijo Jesucristo el deseo de instaurar
su Reino en medio de nosotros para combatir el mal que nos circunda y
nos hace tanto daño. Jesús, en el cumplimiento de su misión, nos
invita a ser parte de este Reino y a trabajar como Él, anunciando y
viviendo el Evangelio. Quienes hemos decidido hacer parte del grupo de
los creyentes y continuar con la misión de Jesús, conformamos la
Iglesia, a la que ingresamos a través del bautismo; en ella estamos
llamados a Amar y Servir a ejemplo de Cristo contando con la fuerza del
Espíritu Santo, y de esta manera poder combatir el mal que todos
alguna vez hemos experimentado y que igualmente hemos realizado. El
pasaje de la Carta a los Romanos que hemos leído al comienzo de este
encuentro, nos revela cómo el pecado ha entrado en el mundo causando
la muerte y cómo también los humanos somos incapaces de vencerlos
con nuestras propias fuerzas. Dios, por su infinito Amor, a través de su
Hijo Jesucristo nos libera del pecado y de la muerte y nos comunica su
gracia que nos fortalece para que vivamos como hombres que ya no
estamos condenados a la muerte, sino destinados a la vida con Dios, tal
como lo prometió Jesús cuando dijo que quien crea en Él, aunque
muera vivirá (cf. Juan11,25-26).

La obra de Cristo, es la obra de la misericordia y del amor que


recibimos como gracia que nos salva. Todos nosotros, continuamos
recibiendo en la Iglesia, esta fuerza de la gracia de Cristo que nos ayuda
a vivir como hijos de Dios y a hacer el bien por medio de la oración, de
los sacramentales que son signos que nos ayudan a crecer en la
santidad y, de los sacramentos instituidos por el mismo Jesucristo.

ORA.-

Oración en silencio.

RETO.-

Investiga con tu familia sobre tu bautismo: fecha, parroquia,


sacerdote y padrinos. Busca también una foto de la celebración.

¿Aceptas este desafío?


LOS CRISTIANOS ORAMOS A EJEMPLO DE
JESÚS Y COMO ÉL NOS ENSEÑÓ

Gracias al Espíritu Santo que habita en ti, puedes orar a Dios y


llamarle Padre.

PARA PENSAR.-

Cada mañana cuando el reloj marca las 4:30, don Horacio abre
sus ojos, se santigua, se baña, se organiza y, antes de salir a trabajar
en su cultivo de café, enciende una vela que tiene junto a un crucifijo,
toma un librito desgastado por el uso y comienza a leer justo donde dice
“oración de la mañana”. En cuanto concluye su oración, apaga la vela,
se echa la bendición y se va para el monte, no sin antes meter su librito
de oraciones en el bolsillo de la camisa, porque en los momentos de
descanso busca en él, “la oración del medio día” o bien “la oración de la
tarde”. Luego de la larga jornada, cuando regresa a su casa, Horacio
acostumbra antes de ir a dormir, abrir nuevamente su librito, hacer las
oraciones de la noche, santiguarse y descansar. Horacio, campesino de
gran corazón, cuida su librito como un tesoro, porque con él logra
hablar con Dios.

Un día don Horacio se despertó muy tarde, y aunque hizo sus


oraciones acostumbradas, cuando salió de la casa olvidó llevar consigo
su librito. Estando en el campo, en el momento del descanso se percató
que lo había olvidado y que entonces no podría rezar ya que sólo lo
sabía hacer uniendo su corazón y su voz a las palabras que su librito le
ofrecía. Era tanto su deseo de orar que Horacio resolvió decirle a Dios:
“Señor, sin mi librito yo no soy capaz de orarte, ni sé tampoco qué
decirte, pero ya que Tú te lo sabes todo, te pido que compongas las
oraciones que yo quisiera decirte mientras te recito cada una de las
letras del alfabeto”. Y así empezó piadosamente a recitar: A, B, C, D, ...
y luego de decir Z, concluyó con el “Amén” y se santiguó. Ese día Dios,
como los otros días, escuchó la oración de Horacio y le bendijo como
siempre.

RESPONDE.-

-¿Qué importancia puede tener la comunicación en la

amistad?

- ¿Por qué crees que cuando dos personas se enojan se dejan


de hablar?

- ¿Qué pasa cuando dos amigos se van dejando de hablar?

- Explica con tus propias palabras qué es la oración.

ESCUCHA A DIOS.-

«Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de
sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó
a sus discípulos”. Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan: Padre,
santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino; danos cada día nuestro
pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros
perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la
tentación”. Jesús agregó: “Pidan y se les dará, busquen y encontrarán,
llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca,
encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay algún padre entre ustedes
que dé a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide
un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar
cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu
Santo a aquellos que se lo pidan!”», Lucas 11,1-4.9-13.

APRENDE.-

En el encuentro anterior vimos que Dios nos comunica su Gracia


a través de la oración, los sacramentales y los sacramentos con los que
somos fortalecidos para que, podamos vivir los valores del Reino al igual
que Jesús quien vivió conforme a la verdad, la justicia, la paz, la
solidaridad, la bondad y la humildad. Cuando pensamos en la oración,
generalmente asociamos esta palabra, a la repetición de frases que
aprendimos de memoria, sin embargo, la oración es mucho más que
eso, porque es aprender a dirigir nuestro corazón a Dios, es decir, a
tenerlo siempre presente en nuestra vida y dejar que Él sea quien
siempre inspire nuestros pensamientos, palabras y obras. En muchos
pasajes de la Escritura vemos a Jesús que constantemente ora a su
Padre del Cielo, que recomienda a sus discípulos orar siempre y sin
desanimarse (cf. Lucas 18,1) y que también les enseña la oración del
Padre Nuestro. En el pasaje que leímos al comienzo de este encuentro
Jesús nos reveló que lo primero que debemos pedir en la oración es el
Espíritu Santo y, san Pablo en la Carta a los Romanos (8,26), nos dice
que, como nosotros no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu Santo
ora por nosotros. Las formas como oramos pueden ser diversas según
las situaciones que vamos viviendo, sin embargo, entre las principales
están: la bendición, la adoración, la oración de petición y de intercesión,
la oración de acción de gracias y la oración de alabanza. Y los modos
como realizamos la oración puede ser vocal, de meditación y de
contemplación (si quieres profundizar mira tu YOUCAT 483-489 y 500-
503). Como hemos visto en este encuentro, para los creyentes es
necesario tener la mirada puesta en Dios a través de la oración y, como
orar es algo que se aprende, no debemos desanimarnos cuando no
sabemos cómo hacerlo ni cuando nos cansamos, sino que debemos
convencernos que, como todo aprendizaje, al principio no es tan fácil
pero orar siempre nos hará bien porque con ella mantenemos nuestra
relación de amistad con Dios, experimentamos fuerza y paz y también
descubrimos lo que Él quiere de nosotros.

ORA.-

(A cada + se hace la señal de la cruz)

+ Señor, ábreme los labios,

para que mi boca hable de ti.

+ Señor, abre mis ojos,

para que vea tu obra y el sufrimiento de los hombres.

+ Señor, abre mis oídos,

para que escuche tu palabra y el grito de los necesitados.

+ Señor, abre mi inteligencia,

para que comprenda tu palabra.

+ Señor, abre mi corazón,

para que tengas sitio en él.

+ Señor, abre mis manos,

que sepa recibir todo de ti

y dar alegremente a los demás.

Amén.

RETO.-

Te proponemos ejercitarte en la oración en estos días, así podrás


descubrir que es posible orar en todo momento:

- Visita a Jesús en el Sagrario de tu Parroquia, quédate un rato y


háblale de tus cosas y proyectos.
- Enciende una vela, pon música suave, y escribe en una hoja una carta
a Dios en la que agradezcas todas las cosas buenas que hay en tu vida.

- Piensa en una persona que conozcas que ahora tiene una necesidad,
háblale a Dios de ella y pídele por sus intenciones.

- Busca en tu Biblia el Salmo 139 (138), enciende una vela, y léelo


pausadamente de esta forma será una oración.

¿Aceptas este desafío?


EL BAUTISMO: PUERTA DE INGRESO A LA
IGLESIA Y A LA VIDA DE LA FE

LA CONFIRMACIÓN SACRAMENTO QUE


FORTALECE NUESTRA VIDA CRISTIANA

JESÚS SE NOS DA COMO ALIMENTO

EN LA EUCARISTÍA SOMOS ALIMENTADOS


CON PAN: PALABRA Y EUCARISTÍA

NO SIEMPRE AMAMOS Y SERVIMOS COMO


JESÚS NOS LO PIDE Y ENSEÑA

¿QUÉ ES EL PECADO?

¿QUÉ ES LO CONTRARIO DEL AMOR?

YO NO ROBO, YO NO MATO ¿DE QUÉ ME


CONFIESO?

DIOS NOS FORTALECE CUANDO EL ALMA Y EL


CUERPO ESTÁN DÉBILES

FORMAS DE AMAR: FUNDANDO UN HOGAR


FORMAS DE AMAR: SIRVIENDO A DIOS Y LA
IGLESIA

DIOS NOS DA SU AMOR PARA QUE PODAMOS


AMAR

¿QUÉ SIGNIFICA QUE DIOS ES AMOR?

EL CREYENTE: UN HOMBRE QUE CONOCE Y


AMA A DIOS

LO QUE QUIERE DIOSDE TI ES QUE SEAS


SANTO

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