Derecho Humanitario
Derecho Humanitario
TEMA:
RESUMEN DE DERECHO HUMANITARIO
TRABAJO DE GRUPO
INTEGRANTES DE GRUPO
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INDICE
A. Introducción ------------------------------------------------------------ 3
B. Justificación ------------------------------------------------------------- 5
C. Concepto de Derecho Humanitario ------------------------------ 6
D. Evolución Histórica ---------------------------------------------------- 7
a. Primera Guerra Mundial ---------------------------------- 7
b. Segunda Guerra Mundial --------------------------------- 8
c. Guerra de Vietnam ----------------------------------------- 8
d. Conflicto Armado Interno --------------------------------- 10
E. Fuentes del Derecho Humanitario -------------------------------- 11
a. Tratados ------------------------------------------------------ 11
a.1 Tratados en los que Guatemala es parte -------- 11
b. La Costumbre ------------------------------------------------- 12
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INTRODUCCIÓN:
Ciertas cuestiones de interpretación surgen cuando se trata de la formulación del
Derecho Internacional Humanitario. El primer tema se refiere a la relación entre este
conjunto de normas internacionales y otras leyes que rigen las relaciones de la
comunidad internacional. Muy a menudo, el Derecho Internacional Humanitario se
considera una ley separada, es decir, separada del derecho internacional público
general, o incluso separada de una rama especializada de esa ley. Sin embargo, esta
visión, atribuible a un cierto desinterés por el Derecho Internacional Humanitario -
manifestado por primera vez en las décadas de 1940 y 1950- no tiene base en la
historia del derecho internacional público.
Las relaciones entre los Estados hoy en día están reguladas por el derecho
internacional moderno. Esta ley todavía está profundamente influenciada por la versión
clásica, que prevaleció hasta 1945. De acuerdo con sus principios, hay dos grandes
áreas a considerar. El primero se refiere a las normas de interacción pacífica entre
Estados. El segundo se centra en los conflictos armados entre ellos, y las normas que
deben aplicarse cuando se presenten dichas situaciones. En el derecho internacional
público, tanto el derecho de la paz como el derecho de la guerra son componentes
esenciales. Cabe señalar que el Estado soberano poseía la facultad de utilizar la fuerza
frente a otros Estados, lo que se consideraba un derecho inherente. Este uso de la
fuerza fue la máxima indicación de la soberanía del Estado, representando su total
prominencia como Estado.
La ley a menudo exigía el uso de la fuerza y hubo muchos casos de conflicto armado
entre países en ese momento. El Estado aún tenía que asumir todas sus
responsabilidades actuales y las relaciones pacíficas entre las naciones no eran tan
frecuentes en varios aspectos de los asuntos internacionales. Como resultado, el
alcance del derecho de la guerra era tan amplio, si no más, que el del derecho de la
paz, y constituía una parte importante de las normas del derecho internacional que se
aplicaban, tanto a través de medios tradicionales como convenidos.
En los orígenes del derecho internacional público moderno, hubo intentos tempranos
de someter la relación internacional de los conflictos armados al estado de derecho.
Hubo figuras notables como Grotius, Vitoria y Emer de Vattel que se esforzaron por
esta causa. En derecho, la diferenciación entre guerra justa e injusta surgió de
discusiones filosóficas e ideológicas. Su propósito era establecer normas para las
guerras justas, que a su vez excluirían las guerras injustas de las relaciones
internacionales.
El papel jugado por las leyes de la guerra en el desarrollo del derecho internacional
público se remonta a los orígenes del derecho, ya que los contactos iniciales entre los
grupos sociales y las antiguas comunidades estatales fueron ante todo relaciones de
conflicto. En este caso surge la principal norma consuetudinaria.
3
Sin entrar en la cuestión de los fundamentos sociológicos, económicos e ideológicos
del derecho internacional público, cabe señalar que las normas consuetudinarias del
derecho de la guerra surgieron casi al inicio de las relaciones entre comunidades,
presentando en todas partes el mismo contenido. propósito similar. Este surgimiento
espontáneo de civilizaciones diferentes - en un momento en que no había medios para
comunicarse entre sí - fue un fenómeno importante; prueba que la necesidad de la
existencia de reglas en los conflictos armados se sintió de la misma manera en
civilizaciones muy diferentes.
4
JUSTIFICACION:
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CONCEPTO DE DERECHO HUMANITARIO
Es de suma importancia definir un concepto antes de abordar un tema, ya que esto
permite que podamos profundizar en cada uno de los elementos que lo integran, sin
dejar a un lado que el concepto es la construcción mental básica del razonamiento
humano.
Abordaremos algunas definiciones del Derecho Humanitario con el propósito de tener
un acercamiento mejor a dicho concepto y que de esta manera el lector pueda afianzar
a su conocimiento los aspectos importantes de tan significativa rama del Derecho
Internacional.
1. El derecho internacional humanitario es un conjunto de normas que, por razones
humanitarias, trata de limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a las
personas que no participan o que ya no participan en los combates y limita los
medios y métodos de hacer la guerra. El derecho internacional humanitario suele
llamarse también "derecho de la guerra" y "derecho de los conflictos armados".
(Comite International Geneve).
EVOLUCION HISTÓRICA:
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cuando constitucionaliza los derechos sociales: educación, familia, seguridad social,
salud y asistencia y trabajo.
1 http://unamrypong.blogspot.com/2009/07/consecuencias-del-conflicto-armado.html#:~:text=A parte de
los efectos,la atención al desarrollo social.
2 https://reparations.qub.ac.uk/assets/uploads/Guatemalan-Report-ESP-LR-1.pdf
10
la falta de voluntad política y la corrupción de los gobiernos posteriores a la firma de los
acuerdos de paz.
3
El caso del Diario Militar, que incluye a 195 víctimas de desapariciones forzadas,
ejecuciones extrajudiciales, tortura y violencia sexual entre 1983 y 1985, es el más
dramático de ellos. En mayo de 2021, 12 militares y policías de alto y medio rango
fueron detenidos, y 11 de ellos fueron ligados a proceso. Otra docena de casos de
derechos humanos relacionados con el conflicto armado interno de Guatemala (1960-
1996) se están abriendo paso actualmente en los tribunales guatemaltecos, avanzando
a pesar de grandes obstáculos, dado el clima cada vez más hostil para la justicia.Varios
de estos juicios representan esfuerzos pioneros para lograr justicia por las atrocidades
cometidas durante la guerra. El juicio en 2013 del general retirado del ejército Efraín
Ríos Montt fue la primera vez que se juzgaba a un ex jefe de Estado en Guatemala por
graves violaciones a los derechos humanos y la primera vez que un tribunal nacional
enjuiciaba el delito de genocidio. Aunque la Corte de Constitucionalidad retrotrajo el
proceso judicial, dejando la condena a Ríos Montt sin efecto, en 2018 un segundo
tribunal declaró por unanimidad que el ejército guatemalteco cometió genocidio durante
su reinado de terror de 17 meses.
Los tratados
3 https://www.wola.org/es/analisis/justicia-conflicto-armado-interno-guatemala/#:~:text=Desde la firma
de los,otros crímenes de lesa humanidad.
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· Convención para Prevenir y Sancionar los Actos De Terrorismo configurados en
delitos contra las personas y la extorsión conexa cuando estos tengan
trascendencia internacional.
ADOPTADO EN: WASHINGTON, D.C., ESTADOS UNIDOS
FECHA: 02/02/1971
ENTRADA EN VIGOR: Para cada país, en la fecha de depósito de su
instrumento de ratificación conforme al artículo 12 de la convención.
· Convención interamericana para prevenir y sancionar la tortura.
ADOPTADO EN: CARTAGENA DE INDIAS, COLOMBIA
FECHA: 12/09/1985
ENTRADA EN VIGOR: 02/28/1987 conforme al artículo 22 de la
convención.
· Convención interamericana sobre desaparición forzada de personas.
ADOPTADO EN: BELEM DO PARA, BRASIL
FECHA: 06/09/1994
ENTRADA EN VIGOR: 03/28/1996 de conformidad con el articulo XX de
la convención, al trigésimo día a partir de la fecha del depósito del
segundo instrumento de ratificación.
La Costumbre
4 Verri, Pietro, Dictionnaire du droit international des conflits armés, CICR, Ginebra, 1988, p. 39
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constitutivos de la costumbre deja, de hecho, mucho espacio al poder de apreciación
de los Estados. La cuestión es importante, pues la calificación de los elementos
constitutivos debe dar un verdadero sentido a la costumbre del derecho humanitario,
sin que por ello se niegue la autoridad jurídica y moral del derecho convencional.5
Importante resulta precisar en esta materia el correcto sentido y alcance del principio
de limitación, principio de necesidad militar, principio de humanidad, principio de
distinción, principio de proporcionalidad y principio de protección al medio ambiente y
las diversas manifestaciones de ellos en la normativa de Derecho Internacional
Humanitario.
• Principio de Limitación. Este principio postula que las armas y métodos que
puedan ser utilizados en los conflictos no son ilimitados, quedando, por consiguiente,
prohibido el empleo de las armas de destrucción masiva, esto es, las armas
nucleares, biológicas y químicas. En efecto, el Protocolo Adicional I a los Convenios
de Ginebra recoge este principio en el artículo 35 en los siguientes términos: En todo
conflicto armado, el derecho de las Partes en conflicto a elegir los métodos o medios
de hacer la guerra no es ilimitado. Queda prohibido el empleo de armas, proyectiles,
materias y métodos de hacer la guerra de tal índole que causen males superfluos o
sufrimientos innecesarios. En igual sentido la Corte Internacional de Justicia en su
Opinión Consultiva sobre la Legalidad o el Empleo de Armas Nucleares indicó que
los Estados no poseen un derecho ilimitado a escoger los medios ni los métodos de
combate dentro de un conflicto armado, sino que aquellos se encuentran vinculados
a razones humanitarias que efectivamente los limitan. Manifestación de este principio
es la prohibición expresa de la utilización de aquellas armas que causen daño
excesivo o sufrimiento innecesario. Sirva como ejemplo el Protocolo de 1925 sobre
la prohibición del empleo en la guerra de gases asfixiantes, tóxicos o similares y de
medios bacteriológicos, la Convención relativa a la prohibición del desarrollo,
producción y almacenamiento de armas bacteriológicas tóxicas y su destrucción del
10 de abril de 1972, la Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de
ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de
efectos indiscriminados del 10 de octubre de 1980, el Protocolo II sobre
prohibiciones o restricciones al empleo de minas, armas trampa y otros artefactos del
10 de octubre de 1980, el Protocolo III sobre Prohibiciones o Restricciones del
empleo de Armas Incendiarias del 10 de octubre de 1980, el Protocolo IV sobre
Armas Láser Cegadoras del 13 de octubre de 1955 y la convención sobre la
prohibición del desarrollo de la producción, almacenamiento y empleo de armas
químicas y sobre su destrucción del 13 de enero de 1993. Especial mención
merecen los tratados sobre limitación del armamento nuclear, tales como el tratado
sobre la no proliferación de las armas nucleares de 1968, el tratado que prohíbe las
pruebas nucleares en la atmósfera, espacio ultraterrestre y bajo el agua de 1965, el
tratado sobre la prohibición de emplear armas de destrucción en masa en los fondos
marinos y su subsuelo de 1971, el tratado para la proscripción de las armas en
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consideraciones debidas a su sexo y, en todo caso, se beneficiarán de un trato tan
favorable como el que reciban los hombres. Por su parte, el artículo 16 del Convenio
relativo a la manutención de los prisioneros de guerra prescribe que habida cuenta de
las disposiciones del presente Convenio relativas a la graduación así como al sexo, y
sin perjuicio del trato privilegiado que puedan recibir los prisioneros de guerra a causa
de su estado de salud, de su edad o de sus aptitudes profesionales, todos los
prisioneros deberán ser tratados de la misma manera por la potencia detenedora, sin
distinción alguna de índole desfavorable de raza, de nacionalidad, de religión, de
opiniones políticas u otras, fundadas en criterios análogos. Importante resulta
destacar el inciso 3 del artículo 17 que señala que no se podrá infligir a los
prisioneros de guerra tortura física o moral ni presión alguna para obtener datos de la
índole que fueren. Los prisioneros que se nieguen a responder no podrán ser
amenazados ni insultados ni expuestos a molestias o desventajas de ningún género.
El inciso cuarto, a su vez, indica que los prisioneros de guerra que, por razón de su
estado físico o mental, sean incapaces de dar su identidad, serán confiados al
Servicio de Sanidad. Finalmente, la parte final del inciso segundo del artículo 87 del
Convenio indica que están prohibidos los castigos colectivos por actos individuales,
los castigos corporales, los encarcelamientos en locales donde no entre la luz solar y,
en general, toda forma de tortura o de crueldad.
• Principio de Distinción. En virtud de este principio existe el deber de distinguir entre
las personas que participan en las hostilidades- esto es, los combatientes- y las
personas civiles -no combatientes- y, a la vez, entre los bienes u objetivos civiles y
objetivos militares, con la precisa finalidad que sólo los combatientes y objetivos
militares sean objeto de ataque. Este principio fue formulado primeramente en la
Declaración de San Petersburgo de 1868, pues en ella se señaló expresamente que
a efectos de garantizar la debilitación de las fuerzas militares del enemigo durante
una guerra es suficiente poner fuera de combate al mayor número posible de
hombres, entendiendo por tales a los no combatientes. Fue recogido posteriormente
en forma expresa en el artículo 48 del Protocolo Adicional I y en el artículo 13 del
Protocolo Adicional II. En efecto, el artículo 48 del Protocolo I ubicado en la Sección I
relativa a la Protección General contra los efectos de las hostilidades que prescribe
que a fin de garantizar el respeto y la protección de la población civil y de los bienes
de carácter civil, las Partes en conflicto harán distinción en todo momento entre
población civil y combatientes, y entre bienes de carácter civil y objetivos militares y,
en consecuencia, dirigirán sus operaciones únicamente contra objetivos militares.
Asimismo, el artículo 13.1 del Protocolo Adicional II relativo a la Protección de la
Población Civil, en el Capítulo IV dispone que la población civil y las personas civiles
gocen de protección general contra los peligros procedentes de operaciones
militares. Otra manifestación de este principio se advierte en el artículo 52 del
Protocolo Adicional I de los Convenios de Ginebra relativo a la protección de los
bienes de carácter civil que dispone que éstos no serán objeto de ataques ni de
represalias y los ataques se limitarán estrictamente a los objetivos militares. En lo que
respecta a los bienes, los objetivos militares se limitan a aquellos objetos que por su
naturaleza, ubicación, finalidad o utilización contribuyan eficazmente a la acción
militar o cuya destrucción total o parcial, captura o neutralización ofrezca en las
circunstancias del caso una ventaja militar definida. Agrega que en caso de duda
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acerca de si un bien que normalmente se dedica a fines civiles, tal como un lugar de
culto, una casa u otra vivienda o una escuela, se utiliza para contribuir eficazmente a
la acción militar, se presumirá que no se utiliza con tal fin. La Comisión
Interamericana de Derechos Humanos en el Informe sobre Terrorismo y Derechos
Humanos del 22 de octubre de 2002 ha formulado este principio, indicando al efecto
que el principio de distinción prohíbe, entre otras cosas, el lanzamiento de ataques
contra la población civil u objetivos civiles y exige que las partes en un conflicto
armado distingan en todo momento entre los miembros de una población civil y las
personas que forman parte activa de las hostilidades o entre objetivos civiles y
militares, y dirijan sus ataques sólo contra las personas que participan activamente en
las hostilidades y otros objetivos legítimos Indica además que el principio de
humanidad, complementa y limita inherentemente la doctrina de la necesidad militar.
Este principio prohíbe infligir sufrimiento, lesión o destrucción que no sean
actualmente necesarios, es decir, proporcionados para la realización de propósitos
militares legítimos. Más aún el principio de humanidad también confirma la inmunidad
fundamental de las personas civiles a ser objeto de ataques en todo conflicto armado.
Así la conducción de las hostilidades por las partes en todo conflicto armado debe ser
adelantada dentro de los límites establecidos por el Derecho Internacional,
incluyendo las restricciones y protecciones inherentes al principio de necesidad militar
y humanidad. Asimismo, Richard Baxter refiriéndose a ese principio ha indicado que
la regla fundamental es que una parte en conflicto debe en todo momento distinguir
entre la población civil y los combatientes, y entre bienes de carácter civil y objetivos
militares, y debe, por consiguiente, dirigir sus operaciones únicamente contra
objetivos militares. La población civil y los civiles deben gozar de una protección
general contra los peligros resultantes de las operaciones militares que no deben ser
objeto de ataques. Cabe señalar que a partir de este principio se han formulado dos
sub principios: el principio de protección y el principio del objetivo militar. El principio
de protección, supone precisamente, la existencia del principio de distinción- además
por cierto del principio de humanidad-, toda vez que efectuado el distingo entre
militares y civiles y bienes civiles y objetivos militares, deben protegerse las personas
civiles y los bienes civiles. El principio del objetivo militar, en cambio, no es sino la faz
negativa del principio de protección, dado que éste postula que sólo pueden ser
objeto de ataque aquellos bienes cuya destrucción, neutralización, captura, total o
parcial, represente para el adversario una ventaja militar definida, dado que debido a
su naturaleza, ubicación, finalidad o utilización contribuya eficazmente a la acción
militar. Tales principios son una consecuencia lógica del principio de distinción, en
cuanto principio fundamental de Derecho Internacional Humanitario, de modo tal que
basta la formulación de éste para que los otros existan por añadidura, fortaleciendo
su existencia y aplicación.
• Principio de Proporcionalidad. El principio de proporcionalidad sostiene que la
acción militar es proporcional en la medida que el ataque a un objetivo militar
ocasione bajas y daños civiles que no son excesivos en comparación al resultado
global. Exige, por consiguiente, que los medios de combate resulten razonables,
proporcionados y ajustados a la ventaja militar directa y concreta que se pretende
obtener, incluyendo la prohibición de causar daños incidentales contra la población o
bienes civiles, excluyendo toda forma de violencia excesiva o que no resulte
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indispensable para debilitar al adversario. Este principio también fue formulado
primeramente en la Declaración de San Petersburgo de 1868, dado que en ella se
expresó que el objetivo consistente en debilitar a las fuerzas del enemigo resulta
sobrepasado por el empleo de armas que agravarían inútilmente los sufrimientos de
los hombres fuera de combate o haría su muerte inevitable. La finalidad del principio
de proporcionalidad es, por tanto, establecer el equilibrio entre dos intereses
divergentes, uno relativo a las consideraciones de necesidad militar y la humanidad,
cuando los derechos o prohibiciones no son absolutos. La Comisión Interamericana
de Derechos Humanos a propósito del Informe sobre Terrorismo y Derechos
Humanos de 2002, ha sostenido que la legitimación de un blanco militar no
proporciona una licencia ilimitada para atacarlo. La regla de proporcionalidad prohíbe
un ataque que puede esperarse que produzca incidentalmente la muerte de civiles,
lesiones a civiles, daños a bienes civiles o una combinación de ellas que sería
excesiva en relación a la ventaja militar concreta y directa prevista. En igual sentido
destaca la opinión del ex magistrado Antonio Cançado Trindade de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos que, aludiendo a este principio indicó en su
sustancial estudio sobre Customary International Humanitarian Law, divulgado por el
Comité de la Cruz Roja en 2005, que el principio de proporcionalidad marca
presencia como prohibición de atacar causando muertos y heridos en la población
civil de modo excesivo con ventajas militares previstas.
• Principio de Protección al Medio Ambiente. Finalmente cabe referirse al principio
de protección al medio ambiente. Este principio postula que en todo conflicto armado
debe garantizarse el respeto y protección al medio ambiente, prohibiendo
expresamente utilizarlo como un medio de combate. Ha sido formulado entre otros
autores por Friz Kalshoven y Lizbeth Zegveld16 y recogido por Elizabeth Salmón en
su libro Introducción al Derecho Internacional Humanitario del año 200417 y ha
cobrado especial interés a partir de la guerra de Vietnam, dado que las
características de su entorno permitieron la deforestación a gran escala como método
de combate. Manifestación de este principio es la Convención sobre la prohibición de
utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles del
10 de diciembre de 1976, pues prescribe en su artículo 1° y 2° que cada Estado Parte
se compromete a no utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares u
otros fines hostiles que tengan efectos vastos, duraderos o graves como medios para
producir destrucciones, daños o perjuicios a otro Estado Parte y a no ayudar, ni
alentar ni incitar a ningún Estado o grupo de Estado u organización internacional a
realizar tales actividades. En igual sentido destaca el artículo 35.3 del Protocolo
Adicional I que prescribe que queda prohibido Sede de la corte Interamericana de
Derechos Humanos. El empleo de métodos o medios de hace la guerra que hayan
sido concebidos para causar, o de los que quepa prever que causen daños extensos,
duraderos y graves al medio ambiente natural.
Instituciones creadas a raíz del Derecho Humanitario
Comisión Guatemalteca para la aplicación del derecho internacional humanitario
COGUADHI
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La cual fue creada el 28 de diciembre de 1,999, se fundamenta en el acuerdo
gubernativo 948-99 que entro en vigencia el 12 de enero del año 2,000. Dentro de las
consideraciones hechas por el gobierno de la República de Guatemala y de
conformidad con su Constitución Política, establece como deber del Estado, garantizar
a sus habitantes la vida, la libertad, la justicia, la paz y el desarrollo integral de la
persona; en tal sentido y siendo parte de los Convenios de Ginebra de 1949 y sus
Protocolos adicionales de 1977, crea esta Comisión para cumplir las obligaciones de
Estado, así como garantizar los derechos a las personas en caso de conflictos armados
internacionales o internos.
Dicha comisión es constituida por los tres poderes del estado, la cual se ha establecido
como un ente asesor del gobierno en la asociación de la legislación guatemalteca y a
la difusión de las normas del derecho internacional humanitario. Tiene por misión
ejecutar los compromisos instituidos por el Estado guatemalteco, en los instrumentos
jurídicos internacionales.
La Comisión, adscrita al Ministerio de Relaciones Exteriores, está conformada por un
representante de ese Ministerio, La Comisión para su funcionamiento deberá contar
como mínimo con siete representantes debidamente acreditados por las instituciones
que la conforman, así como sendos delegados nombrados por:
· Ministerios de Gobernación,
· Educación,
· Defensa Nacional,
· Salud Pública,
· Secretaría de la Paz,
· Organismo Judicial,
· Congreso de la República,
· Comisión Presidencial Coordinadora de la política del Ejecutivo en Materia de
Derechos Humanos COPREDEH,
· Colegio de Abogados y Notarios
· Procuraduría General de la Nación
· Procuraduría de los Derechos Humanos.
La Cruz Roja Guatemalteca también conforma la COGUADIH, como entidad
observadora, calidad que le permite su participación en las reuniones con derecho a
voz.
¿Cuál es su función?
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1. Recomienda al Gobierno sobre las medidas que debe tomar para hacer
efectivas todas las disposiciones legales internacionales vigentes en materia de
derecho internacional humanitario.
2. Sugerir al Presidente proyectos de leyes y reglamentos que permitan al Estado
cumplir con sus obligaciones convencionales vigentes.
3. Difundir el derecho internacional humanitario en las Instituciones del Estado y a
la sociedad en general.
4. Proponer al Ministerio de Relaciones Exteriores, a uno de sus miembros para
representar a Guatemala en las reuniones o conferencias internacionales.
5. Sugerir cualquier acción tendiente a contribuir en la aplicación y respeto del
derecho internacional humanitario.
Ministerio de Relaciones Exteriores
Fue fundado el 27 de diciembre de 1944, el cual es encargado de:
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2. Memorando De Entendimiento entre el Ministerio de Gobernación de la
República de Guatemala y el Departamento de Seguridad Nacional del
Gobierno de los Estados Unidos de América
3. Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de
Guatemala y el Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos,
representado por La Oficina de Cumplimiento de Leyes de Migración y de
Aduanas de los Estados Unidos
4. Ley del Organismo Ejecutivo
5. Reglamento Orgánico Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores
6. Ley del Servicio Diplomático
La Dirección de Política Multilateral del Ministerio de Relaciones Exteriores tiene a su
cargo el seguimiento de los Asuntos de Derechos Humanos, Sociales y Culturales y
actúa como enlace oficial entre las distintas entidades gubernamentales y las Misiones
Diplomáticas y Misiones Permanentes acreditadas ante los organismos especializados
de las Naciones Unidas. La Organización de los Estados Americanos. Esto permite un
seguimiento nacional e internacional en las áreas de derechos humanos, derechos
civiles y políticos, género, niñez, adopciones, pueblos indígenas, refugiados,
asentamientos humanos y estupefacientes, entre otros. Además, realiza análisis,
propuestas de alto nivel y elabora informes coyunturales. También elabora y publica
boletines periódicos sobre avances en materia de derechos humanos, por ejemplo:
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internacional humanitario y derecho de los derechos humanos. Aunque algunas de sus
normas son similares, estas dos ramas del derecho internacional se han desarrollado
por separado y figuran en tratados diferentes. En particular, el derecho de los derechos
humanos, a diferencia del DIH, es aplicable en tiempo de paz y muchas de sus
disposiciones pueden ser suspendidas durante un conflicto armado.
6
El derecho internacional humanitario contiene normas detalladas para proteger a las
víctimas de los conflictos armados y poner límites a los métodos y medios de guerra;
Quienes cometen u ordenan cometer violaciones contra el derecho humanitario y exige
que los responsables de violaciones graves sean enjuiciados y castigados como
criminales. Por ello, los Estados tienen la obligación de reprimir todas las violaciones
contra el derecho internacional humanitario y castigar a los responsables de las
violaciones más graves, que reciben el nombre de "infracciones graves" y son
consideradas crímenes de guerra.
Muchas de las normas relativas a los conflictos armados internacionales figuran en los
cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y en el Protocolo adicional I de 1977.
TRIBUNAL INTERNACIONAL: La Corte Penal Internacional (CPI) es deber de los
Estados someter a su jurisdicción penal a los responsables de crímenes
internacionales, incluyendo los crímenes de guerra, así pues, es menester una acción
real en el plano nacional, a fin de garantizar el cabal respeto del derecho internacional
humanitario.
Infracciones graves especificadas en los Convenios de Ginebra de 1949 y en el
Protocolo adicional I de 1977
Infracciones graves especificadas en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949
(artículos 50, 51, 130 y 147, respectivamente.)
· Homicidio Internacional:
· Tortura o tratos inhumanos;
· Experimentos biológicos;
· El hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos;
· Atentados graves contra la integridad física o la salud;
· Destrucción y apropiación de bienes, no justificadas por necesidades militares y
efectuadas a gran escala, ilícita y arbitrariamente (esta disposición no está
incluida en el artículo 130 del III Convenio de Ginebra).
6 https://www.icrc.org/es/doc/assets/files/other/penal-repression-punishing-war-crimes-icrc-spa.pdf
22
· El hecho de forzar a un prisionero de guerra o a una persona civil protegida a
servir en las fuerzas armadas de la Potencia enemiga;
· el hecho de privar intencionalmente a un prisionero de guerra o a una persona
protegida de su derecho a ser juzgado legítima e imparcialmente según las
prescripciones de los Convenios.
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tales bienes no estén situados en la inmediata proximidad de objetivos militares
o utilizados por la parte adversa en apoyo de su esfuerzo militar;
· El hecho de privar a una persona protegida por los Convenios y el Protocolo I de
su derecho a ser juzgada normal e imparcialmente.
Los cuatro Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para la protección de las
víctimas de la guerra y los Protocolos adicionales de 1977 son las fuentes escritas del
derecho internacional humanitario moderno. Esta ingente labor de unos 600 artículos
es una asombrosa inversión de intelecto, el resultado de arduas negociaciones
políticas, de recursos financieros y de buena voluntad. El derecho internacional
humanitario moderno escrito es fruto de uno de los mayores esfuerzos de sucesivas
codificaciones jurídicas que se conocen. Y, por supuesto, el derecho consuetudinario
complementa, en gran medida, las normas escritas.
¿Qué depara el futuro al derecho internacional humanitario? Arriesgándome a
responder, tendré en cuenta diferentes cuestiones de índole humanitaria a las que debe
prestar atención el CICR para desempeñar su encargo: no solo trabajar para que se
aplique cabalmente el derecho humanitario, sino también para que se mejore y se
difunda. Mas adelante, se tendrá que establecer un orden de prioridades, fijar los
límites y decidir acerca de los procedimientos.
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que respetarlo. La clínica forma de lograr este objetivo es y será instruir a los miembros
de las fuerzas armadas, desde el soldado raso hasta el jefe supremo, a su Estado
Mayor General y a todos aquellos cuyas actividades se relacionan con la observancia,
en tiempo de conflicto armado, de las obligaciones estipuladas en los Convenios. En
cuarto lugar, se debe observar el actual derecho. No es necesario, en absoluto, llamar
la atención por lo que atañe a las violaciones de los Convenios y de los Protocolos,
incluso de sus más esenciales normas humanitarias, de lo que todos somos testigos. Si
miramos hacia el futuro, podemos prever la proliferación de centros de fricción, y esto
debe incitarnos a idear maneras de reforzar los actuales procedimientos de supervisión
y encontrar otros medios para garantizar una mejor observancia de las normas
humanitarias. Al igual que todas las empresas humanas, los Convenios de Ginebra de
1977 no son perfectos ni logran alcanzar el principal objetivo: la total protección de
personas indefensas contra los efectos de la guerra. Dar un paso más el año 1977, por
lo que respecta al desarrollo del derecho humanitario — en particular, las nuevas
disposiciones por las que se limita el derecho de los beligerantes a elegir los métodos o
medios para dirigir las operaciones militares, y las relativas a la protección de las
personas civiles contra los efectos directos de las hostilidades — ha complementado,
sin duda de manera oportuna, los Convenios de Ginebra de 1949 y el respectivo
derecho consuetudinario. Dada la actual situación, es posible que no tenga lugar, en un
futuro próximo, otro intento de tal alcance para desarrollar y codificar el derecho
humanitario.
25
2. Otros ámbitos son un continuo desafío para nosotros, habida cuenta de la
evolución tecnológica. El derecho debe ir a la par con estos avances; de no ser
así, se le adelantaran sin miramientos.
3. Como parte del derecho internacional público, el derecho humanitario se
relaciona directamente con muchos otros ámbitos del derecho, tales como los
derechos humanos, el derecho de los refugiados, el derecho penal internacional,
etc. Cambios en estos ámbitos pueden repercutir en el derecho humanitario. así
pues, es necesario acompasarse con lo que está ocurriendo en otras partes del
mundo, a fin de defender los logros obtenidos por lo que respecta a los
Convenios de Ginebra y a los Protocolos, así como, si hace falta, tratar de
influenciar el desarrollo del derecho internacional público en otros ámbitos, de
conformidad con los objetivos de la política humanitaria. Sin emitir todavía una
opinión por lo que atañe a la prioridad que debe darse a cada cuestión, podemos
mencionar varios ámbitos que deben figurar en el orden del día para el futuro
desarrollo del derecho humanitario.
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CONCLUSION:
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