Apología de Sócrates (Ἀπολογία Σωκράτους) es una obra de Platón que da una versión del
discurso que Sócrates pronunció como defensa, ante los tribunales atenienses, en
el juicio en el que se le acusó de corromper a la juventud y no creer en los dioses de
la polis. Aunque su datación exacta es incierta, el texto, por su temática, pertenece al ciclo
platónico de las primeras obras llamadas «socráticas», que Platón escribió en su juventud, e
incluso se piensa que es su primera obra. Sócrates comienza diciendo que no sabe si los
atenienses (asamblea general) han sido ya persuadidos por los que lo acusan. Este comienzo
es crucial para establecer el tema de todo el discurso, pues es frecuente que Platón
comience sus diálogos socráticos exponiendo la idea general del texto. En este caso, el
diálogo se abre con "¡Ciudadanos atenienses!, Ignoro qué impresión habrán despertado en
vosotros las palabras de mis acusadores". Este ignoro, de hecho sugiere que la filosofía
expuesta en la Apología va a consistir enteramente en una sincera admisión de ignorancia,
pues todo su conocimiento procede de su no saber nada: "Sólo sé que no sé nada".
Sócrates pide al jurado que no le juzgue por sus habilidades oratorias, sino por la verdad
que estas convocan. A su vez, asegura que no va a utilizar ornamentos retóricos ni frases
cuidadosamente preparadas, sino que va a decir en voz alta lo que se le pase por la cabeza,
las mismas palabras que utilizaría en el ágora y en las reuniones, pero a pesar de esto
demuestra ser un maestro en retórica, y que no es solo elocuente y persuasivo, sino que
sabe jugar con el jurado. El discurso, que ha puesto a los lectores de su lado durante más de
dos milenios, no consigue ganarle el juicio. Sócrates fue condenado a muerte, y ha sido
admirado por su calma aceptación de ello.
La Apología se divide en tres partes. La primera para propia defensa de Sócrates, y que
contiene las partes más famosas del texto, como el recuerdo que realiza su amigo
Querofonte al Oráculo de Delfos y su refutación a Meleto.
Discurso principal (17a - 35d)
Lo primero que hace Sócrates es acusar al que le acusa, Melito, cuyo nombre significa
"aquel al que le importa", de no importarle las cosas que dice le importan. Mientras
interroga a Meleto, dice que nadie corrompería intencionadamente a otro, pues después
correría el riesgo de que éste les dañara en el futuro. Este tema de la corrupción es
importante por dos razones: primero pues parece ser la acusación más grave que se le
imputa, el corromper a los jóvenes enseñándoles una versión de ateísmo, y la segunda,
porque Sócrates clama que si Meleto está convencido, debe ser porque Aristófanes
corrompió las mentes de su audiencia, cuando ésta era joven (con su obra Las nubes, escrita
24 años antes).
Después del veredicto (35e - 38b)
Sócrates propone un castigo alternativo que no le generara popularidad. Como se considera
benefactor de Atenas, dice que deberían participarlo en las comidas del Pritaneo, uno de los
edificios que albergaba a miembros de la asamblea. Esto era un honor reservado a atletas y
otros ciudadanos importantes.
Luego de la sentencia (38c - 42aD)
La alternativa propuesta por Sócrates enfadó al jurado. 360 votaron por la sentencia a
muerte, y solo 141 votaron en favor de la multa de 3.000 dracmas. Sócrates, entonces,
responde al veredicto, refiriéndose primero a los que votan por su muerte.