0% encontró este documento útil (0 votos)
101 vistas3 páginas

Viviendas en la Antigua Roma

El documento describe tres tipos principales de viviendas en la Roma antigua: las ínsulas, la domus y la villa. Las ínsulas eran bloques de apartamentos de varias plantas con pequeñas viviendas apretadas y con pocas comodidades. La domus era la vivienda unifamiliar de las familias adineradas, centrada en torno a un patio. La villa era la propiedad rural de las élites, que incluía no solo la residencia sino también granjas y cultivos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
101 vistas3 páginas

Viviendas en la Antigua Roma

El documento describe tres tipos principales de viviendas en la Roma antigua: las ínsulas, la domus y la villa. Las ínsulas eran bloques de apartamentos de varias plantas con pequeñas viviendas apretadas y con pocas comodidades. La domus era la vivienda unifamiliar de las familias adineradas, centrada en torno a un patio. La villa era la propiedad rural de las élites, que incluía no solo la residencia sino también granjas y cultivos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA VIVIENDA ROMANA

La ínsula ARUME
Desde el siglo iii a. C., la superpoblación y las necesidades de espacio hicieron
que en Roma apareciera un tipo de viviendas llamadas insulae (‘islas’).
Inspiradas en las Cámara Alta, edificios de varios pisos, de Cartago. En el
periodo tardorrepublicano, a finales del siglo III a.C, se extendieron en toda
Roma, debido a la necesidad de alojamiento por la fuerte presión
demográfica sobre la ciudad. En la época del Imperio eran uno de los
edificios más característicos de las ciudades romanas. Muestra de ello es el
hecho de que en el Regionario (censo de edificios de Roma) del siglo IV d.C,
recoge la existencia de 46.602 ínsulas..

Se trataba de bloques de edificios de varias plantas, que se elevaban como


islas entre las estrechas calles de la ciudad.

En la planta inferior se encontraban las tabernae, tiendas o almacenes que


también servían de vivienda. En los pisos superiores se hallaban los cenacula,
donde se alojaban varios inquilinos.

Eran viviendas de tamaño reducido, aunque poseían un patio interior, asi


como ventanas y balcones a través de los cuales penetraba la luz. La falta de
agua corriente y de conexiones con el alcantarillado a partir de la primera
planta hacía poco confortable la vida en el interior, ya que no contaban ni
con cocina ni con baño.

En principio se construyeron con adobe y madera, posteriormente se


construyeron con ladrillo y cemento, en todos los casos con materiales de
baja calidad lo que exponía a sus habitantes a la amenaza constante de
derrumbe o de incendio.

Las viviendas (cenaculae) de cada planta se alquilaban normalmente a


ciudadanos de clase media o baja (plebe). Las de mayor tamaño y más caras
eran las de los niveles inferiores y las de peor calidad y más baratas eran las
de las plantas superiores.

Los caseros aumentaban continuamente los alquileres. Ejemplo de esta


especulación fue Craso (Marco Licinio Craso fue un relevante aristócrata,
general y político romano de la era tardorrepublicana, más conocido como
Craso el Triunviro. En la batalla de la Puerta Colina. Además, aplastó la
revuelta de los esclavos acaudillada por Espartaco.) , su nombre ha quedado
como sinónimo de riqueza, que amasó su inmensa fortuna gracias a la
especulación con las ínsulas.

Las fachadas eran de ladrillo visto dispuestos de manera muy ordenada, los
bajos que se designaban a una taberna poseía un pórtico de madera que
resguardaba la entrada, y en las calles mas anchas de la ciudad, las ínsulas
disponían de un balcón para cada cenáculo, construidos o con ladrillo o bien
con vigas de madera que se posaban sobre la fachada, en estos balcones los
romanos ponían plantas y flores para dar un toque de color. Para entrar a
cada cenáculo, tenían escalera interna que daba a cada puerta, bien hecha
de ladrillo o de piedra.

Estas ínsulas son construidas por promotores privados que con el tiempo
buscaran obtener la máxima rentabilidad del suelo, por lo que aumentan el
número de plantas que componen las ínsulas. Estas inicialmente tres o cuatro
plantas y llegaran a alturas de siete y ocho plantas.

La decoración interior era mas bien austera, exceptuando las paredes


decoradas con pinturas y los suelos con mosaicos, los romanos disponían de
bancos(scamna),taburetes(subsellia) o sellae (sillas plegables),el resto de
mobiliario era un simple camastro, telas para cubrir asientos y camas
alfombras y cojines. Las vajillas eran mayoritariamente de plata, excepto en
los casos de pobreza en que eran de arcilla, aquellos personajes mas ricos,
disponían de vajillas llenas de ornamentaciones, oro y filigranas.

La domus Belén
Las familias adineradas vivían en una domus, una vivienda unifamiliar de una
sola planta que giraba en torno a un atrium central.

El mobiliario:
- Las camas. Le servían a los romanos, además de para dormir, como
sofá, para comer recostados y para procrear. Los romanos ricos solían
cubrir el piso con mosaicos con diversos motivos.

- Los mosaicos. Los romanos ricos solían cubrir el piso con mosaicos con
diversos motivos.

- Altar. Cada vivienda estaba bajo la protección de alguna divinidad, que


era objeto de una creencia familiar. En un altar, el "lararium", se oficiaba
el culto.
Estancias:
- Dormitorios. Los hijos y las hijas contaban con cuartos separados. Los
dormitorios de los varones solían ser más amplios, aunque más simples.
Los de las niñas, tenían más mobiliario y más elementos de decoración.

- Cuarto de Trabajo. En todas las viviendas existía como mínimo un


"tablinum", que era un ambiente reservado para cuarto de trabajo, que
contaba con una mesa y sillas.

- Atrio: Originariamente fue un espacio funcional (cocina, comedor, lugar


para la salida de humos, para la iluminación de la casa y para la
recogida de agua) que se convirtió con el paso del tiempo en un patio, y
en el cual solía haber una piscina pequeña, que era utilizada por los
niños para refrescarse en los días de calor.
- Cocina: Era un espacio perfectamente ventilado, para la buena
conservación de los alimentos. No dependían mucho de ella.
Habitualmente sólo tenía un hogar y un horno y los utensilios eran
sencillos, contaba con vasijas para guardar aceites, granos y otras
especies y armarios para guardar la vajilla.

- Comedor. El comedor, que era llamado "triclinium" , era un ambiente


amplio que contaba con una parte cerrada y otra abierta al jardín.
-
- Jardín. En la parte trasera de la vivienda era común que hubiera un
ambiente descubierto ajardinado.
-
- Techos. Los techos estaban recubiertos con tejas, con inclinación
suficiente y un sistema de canales para el desagote del agua de lluvia.

La villa Sofía
Las villae romanas eran propiedades agrícolas pertenecientes a las familias
más poderosas. Se situaban a las afueras de la ciudad (villa urbana) o en el
campo (villa rustica). Los esclavos dedicados a la producción de la villa vivían
en un edificio anexo a la casa de sus señores.

No solo se trataba de una residencia campestre, sino que además funcionaba


como granja y contaba con huertos de frutas y hortalizas, además de
establos para los animales.
Debido al gran número de latifundios que existían, sobre todo durante el
imperio, este tipo de finca era muy numerosa en las provincias romanas.

Su estructura y distribución era muy semejante a la de la domus, si bien


contaba con un mayor número de dependencias que servían como graneros
o almacenes, o con habitaciones que no existían en la domus, como la
biblioteca.

También podría gustarte