Modelos, acordes con la forma en que el sujeto procesa la información del entorno:
los modelos heteroestructurantes, los autoestructurantes y los interestructurantes o
dialogantes.
MODELOS HETEROESTRUCTURANTES
educación centrada en el proceso de enseñanza, al saber, como una construcción
externa al salón de clase, basado en la repetición, en la copia y en una escuela
magistrocentrista, cuyo propósito de los contenidos es el aprendizaje de
informaciones y normas . De estos modelos, que podríamos llamar también
asociacionistas, sobresale el conductismo. Este enfoque alude al aprendizaje por
repetición, incitado por motivadores de carácter extrínseco, el cual busca la
equiparación de aprendizaje con conducta
Las recompensas en este modelo se circunscriben, por ejemplo, a las alabanzas y
cortesías a los estudiantes en las actividades concluidas con éxito, así como a los
pronunciamientos de ánimo en los aciertos durante los ejercicios de autoevaluación.
Otro enfoque asociacionista es el conexionismo, explicado por Thordnike como el
fortalecimiento de una conexión entre una respuesta particular y un estado de cosas
agradables. La Teoría de Thorndike consiste en tres leyes primarias: efecto,
preparación y ejercicio. Desatacamos esta última que señala que el uso (correcto,
recompensado) de una conexión incrementa su fuerza, y el desuso de una conexión
conduce a su debilitamiento u olvido.
AUTOESTRUCTURANTES
Consideran la educación como un proceso de construcción desde el interior por el
propio estudiante, por lo que privilegian las estrategias por descubrimiento e
invención y centran los procesos en la dinámica y el interés del discente, mientras
que el docente es un guía o acompañante.
Enfoques: cognitivismo, constructivismo, constructivismo social y modificabilidad
cognitiva estructural.
En estos esquemas, el estudiante es el centro sobre el que debe girar la actividad
pedagógica; él es quien gestiona y construye su propio conocimiento y genera
información nueva con el bagaje que posee. Aun cuando el cognitivismo se puede
considerar una corriente asociacionista, pues retoma conceptos del conductismo:
reforzamiento, retroalimentación, motivación, objetividad, los cognoscitivistas
reconocen en el proceso de aprendizaje un mecanismo de reorganización de las
estructuras cognitivas por medio de las cuales las personas procesan y almacenan
la información y consideran que algunos procesos de aprendizaje pueden ser
exclusivos de los seres humanos.
hace hincapié en los procesos de pensamiento como generadores del aprendizaje
y concibe al alumno como un procesador activo de la información, ya que el
aprendizaje es un proceso complejo que no se reduce a simples asociaciones
memorísticas
Los conocimientos previos son un insumo para adaptar los contenidos a
capacidades y posibilidades y lograr aprendizajes significativos.
Los cognitivistas sostienen que "el aprendizaje significativo ocurre en una serie de
fases, que dan cuenta de una complejidad y profundidad progresiva"
El constructivismo social, también llamado construccionismo social o
socioconstruccionismo, es una posición que señala que las personas aprenden a
través de las interacciones con los demás con la ayuda de instrumentos de
mediación, que son herramientas culturales y sistemas de signos. Cubero (2005)
alude a conceptos inherentes a este enfoque, tales como los escenarios
socioculturales y las comunidades de práctica. El primero es el "espacio" donde se
construye un tipo determinado de conocimiento. Las segundas se caracterizan
como contextos de prácticas definidos por un conjunto de personas, actividades,
motivaciones y metas; en estos entornos práxicos las personas desarrollan
habilidades concretas.
INTERESTRUCTURANTES
En un modelo dialogante, la educación se centra en el desarrollo y no en el
aprendizaje; reconoce la necesidad de trabajar las dimensiones cognitiva,
socioafectiva y práxica. En este proceso, tanto mediadores como estudiantes
cumplen papeles esenciales, pero diferenciados; el aprendizaje es un proceso
activo y mediado en el que se debe usar diversidad de estrategias que garanticen
reflexión, aprendizaje y diálogo (De Zubiría, 2007). Estos modelos apuestan por el
establecimiento de una corriente constante de interacción entre los sujetos
involucrados en un proceso; entre ellos se pueden contar la conversación didáctica
mediada, el diálogo didáctico mediado, la pedagogía dialogante, el aprendizaje en
red.