Riesgos y Prevención de Incendios
Riesgos y Prevención de Incendios
TEMA 5
EL RIESGO DE INCENDIO (I). QUÍMICA DEL FUEGO. CADENA DEL INCENDIO. CLASIFICACIÓN DE
LOS FUEGOS EN FUNCIÓN DE LA NATURALEZA DEL COMBUSTIBLE. NORMATIVA DE
PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS: REAL DECRETO 2267/2004, DE 3 DE DICIEMBRE, POR EL
QUE SE APRUEBA EL REGLAMENTO DE SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS EN LOS
ESTABLECIMIENTOS INDUSTRIALES Y DOCUMENTO BÁSICO SEGURIDAD EN CASO DE
INCENDIOS DEL CÓDIGO TÉCNICO DE LA EDIFICACIÓN, APROBADO POR REAL DECRETO
314/2006, DE 17 DE MARZO. PREVENCIÓN DE INCENDIOS. COMPORTAMIENTO ANTE EL
FUEGO DE LOS MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS. PROTECCIÓN
ESTRUCTURAL DE EDIFICIOS Y LOCALES: SECTORIZACIÓN. SISTEMAS DE DETECCIÓN Y ALARMA
INTRODUCCIÓN
El dominio práctico del fuego constituye uno de los principales factores que favorecieron el
progreso de la raza humana. Sin embargo, el uso continuo y cada vez más profuso de materias
combustibles y de diferentes y novedosas fuentes de ignición hace que se produzcan, con mucha
frecuencia, fuegos no deseados que se propagan incontroladamente en el tiempo y en el
espacio, causando lesiones personales, muertes, daños a la propiedad y la degradación del
medio ambiente. Es en este caso cuando aparece el concepto de incendio (fuego no deseado ni
controlado).
Las estadísticas indican que los incendios representan uno de los riesgos que más pérdidas
económicas ocasionan, tanto humanas como materiales, debidas tanto al efecto directo del
fuego (generación de calor y llamas), como a los efectos indirectos (generación de gases
calientes tóxicos y/o corrosivos).
Son muchas las actividades del ser humano en las que coexisten focos de ignición y materias
susceptibles de incendiarse con facilidad, no siendo una excepción las actividades laborales que
se desarrollan en los centros de trabajo. Por ello, el riesgo de incendio está siempre presente en
mayor o menor medida en el ámbito laboral y tendrá que ser identificado en las evaluaciones
de riesgos, debiendo el/la empresario/a adoptar las medidas necesarias para su prevención y
protección.
Surge así el concepto de Seguridad contra incendios, que comprende todas aquellas técnicas y
principios cuyo objetivo son tanto evitar el inicio de este (prevención de incendios), como
controlar y eliminar su propagación (protección de incendios), incluyendo la protección de
estructuras y bienes, la lucha contra el fuego y su propagación y la protección humana
(evacuación).
1
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
2
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
de concentración en la atmósfera. Con un contenido en oxígeno del aire por debajo del 15%
la combustión es imposible. Otros comburentes pueden ser el ozono, los halógenos (flúor,
cloro, etc.), los nitratos, los cromatos, etc.
• Energía de activación: es el calor o energía suficiente, aportado por los focos de ignición,
para que se inicie la combustión de la mezcla generada por el combustible y el comburente.
El fuego, además de iniciarse debe mantenerse. Para que se facilite su propagación es necesario
un cuarto elemento: la reacción en cadena, conociéndose entonces como el “tetraedro del
fuego”.
• Reacción en cadena: proceso que se genera durante la reacción química de oxido-reducción
por el cual, el oxígeno del aire (habitualmente) reacciona con los gases e iones liberados en
la pirólisis del combustible previamente calentado, dando lugar a radicales libres o iones y
calor; estos, a su vez, vuelven a reaccionar con el oxígeno del aire en varias reacciones
sucesivas que se “encadenan” una y otra vez, generando sucesivas combustiones mientras
existan elementos reactivos suficientes. Si se introduce algún elemento químico que
interfiera en esta reacción, esta se parará. Por ejemplo: los gases halocarbonados con el
calor se descomponen en elementos que se combinan con los átomos de hidrógeno,
oxígeno y los radicales OH liberados, inhibiendo la reacción en cadena.
En función de la clase de fuego, la eficacia del agente extintor variará, pudiendo, en algunos
casos, estar desaconsejada o totalmente prohibida la utilización de un determinado agente
extintor. Además, se deberá tener en cuenta el daño que el agente extintor pueda causar sobre
determinados materiales o instalaciones, ya que, aun siendo eficaz desde el punto de vista de la
extinción del fuego en sí, podría no ser adecuado por causar daños irreversibles sobre los
mismos.
3
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
A continuación, se presenta una tabla resumen con el grado de adecuación de los principales
agentes extintores en función de la clase de fuego.
F
A B C D
Agente extintor Grasas y aceites
Sólidos Líquidos Gases Metales
para cocinar
Agua a chorro (1) ADECUADO
Agua pulverizada (1) EXCELENTE ACEPTABLE
Espuma física (1) ADECUADO ADECUADO
Polvo BC (convencional) EXCELENTE ADECUADO
Polvo ABC (polivalente) ADECUADO ADECUADO ADECUADO
Polvo y otros productos
ADECUADO
específicos para metales
Anhídrido carbónico (2) ACEPTABLE ACEPTABLE
Productos específicos
para fuegos de grasas y ADECUADO
aceites para cocinar (3)
(1) En presencia de tensión eléctrica no son aceptables como agentes extintores el agua a chorro ni la
espuma; el resto de los agentes extintores podrán utilizarse en aquellos extintores que superen el
ensayo dieléctrico normalizado en la norma UNE-EN 3-7:2004+A1:2008.
(2) En fuegos poco profundos (profundidad < 5 mm) puede asignarse como ADECUADO.
(3) Según la norma UNE-EN 3-7:2004+A1:2008, los extintores de polvo y dióxido no se consideran
adecuados para fuegos de clase F, por lo que en una buena planificación para la protección en
ambientes con esta clase de fuego se utilizarán extintores marcados con el pictograma F y que
actualmente son extintores de agua nebulizada o de agua con unos aditivos específicos (acetato
potásico).
4
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
A la hora de determinar qué normativa aplica a un edificio hay que tener en cuenta dos aspectos
principales: su uso (industrial o no) y la fecha en la que obtuvo la licencia de actividad (uso
industrial) o la licencia de obra o de edificación (uso no industrial).
Actualmente, cuando la actividad es industrial aplicará el Real Decreto 2267/2004, de 3 de
diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra incendios en los
establecimientos industriales; y cuando la actividad no es industrial, aplicará el Código Técnico
de la Edificación (CTE), aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo.
Además, también se deberán tener en cuenta las medidas de protección contra incendios
establecidas en las disposiciones vigentes que regulan actividades industriales, sectoriales o
específicas, en los aspectos no previstos por los mencionados reales decretos, las cuales serán
de completa aplicación en su campo.
NOTA: las competencias en materia de protección contra incendios y emergencias están
transferidas a las comunidades autónomas; además, siempre habrá que revisar la normativa
relacionada con esta materia que pueda existir, además de en el ámbito estatal, en el
autonómico o municipal en el que se encuentre el centro de trabajo en cuestión.
5
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
6
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
donde:
Qs es la densidad de carga de fuego ponderada y corregida del sector o área de
incendio, en MJ/m2 o Mcal/m2.
Gi es la masa, en kg, de cada uno de los combustibles que existen en el sector o
área de incendio, incluidos materiales de construcción combustibles.
qi es el poder calorífico, en MJ/kg o Mcal/kg, de cada uno de los combustibles
que existen en el sector de incendio (La tabla 1.4 del reglamento proporciona el
poder calorífico de diversas sustancias).
Ci es el coeficiente adimensional que pondera el grado de peligrosidad (por la
combustibilidad) de cada uno de los combustibles (su valor puede deducirse de
7
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
donde:
Qe es la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, del edificio
industrial, en MJ/m2 o Mcal/m2.
Qsi es la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, de cada uno de los
sectores o áreas de incendio (i) que componen el edificio industrial, en MJ/m2 o
Mcal/m2.
Ai es la superficie construida de cada uno de los sectores o áreas de incendio (i)
que componen el edificio industrial, en m2.
- Para calcular la densidad de carga de fuego ponderada y corregida de un
establecimiento industrial (QE), se empleará la siguiente expresión:
donde:
QE es la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, del establecimiento
industrial, en MJ/m2 o Mcal/m2.
Qei es la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, de cada uno de los
edificios industriales (i) que componen el establecimiento industrial, en MJ/m2 o
Mcal/m2.
8
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
Aei es la superficie construida de cada uno de los edificios industriales (i) que
componen el establecimiento industrial, en m2.
NOTA: Conocer el contenido de los anexos es fundamental para poder resolver cualquier caso
práctico propuesto, así como para verificar si los sistemas de protección pasiva y activa de un
edificio son correctos, especialmente si se han producido reformas o modificaciones respecto
de cuando fueron diseñados por vez primera.
Por ello, es importante saber caracterizar un edificio en función de su configuración y ubicación
y del nivel de riesgo intrínseco.
9
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
discapacitadas, centros de educación especial, etc.) se les debe aplicar las condiciones
específicas del uso hospitalario.
- A los edificios, establecimientos o zonas de uso sanitario o asistencial de carácter
ambulatorio se les debe aplicar las condiciones particulares del uso administrativo.
Desde el punto de vista de la prevención de riesgos laborales, tienen especial importancia tres
secciones del DB-SI: la Sección SI 1 “Propagación interior”, la Sección SI 3 “Evacuación de
ocupantes” y la sección SI 4 “Instalaciones de protección contra incendios”.
- La sección SI 1 “Propagación interior” relaciona las condiciones necesarias para limitar el
riesgo de propagación del incendio por el interior del edificio, por lo que trata aspectos
relacionados con la protección pasiva contra incendios. En ella, entre otros aspectos, se
establece la obligatoriedad o no y las características de los sectores de incendios que
dependerán, según el caso, del uso del edificio, su superficie máxima construida y/o del
número de ocupantes. También se establecen los requisitos de resistencia al fuego de las
paredes, techos y puertas que delimitan sectores de incendio, que dependerán del uso
del edificio y de la altura de evacuación; los requisitos de resistencia al fuego de espacios
ocultos, tales como patinillos, cámaras, falsos techos, suelos elevados, etc. y las
características de reacción al fuego de los elementos constructivos, decorativos y de
mobiliario, que dependerán de dónde se encuentre el elemento.
La Sección SI 1 también identifica qué locales o zonas se consideran de riesgo especial y
los clasifica en tres niveles de riesgo: bajo, medio o alto en función del uso previsto del
edificio o establecimiento y de su tamaño (volumen o superficie).
- La Sección SI 3 “Evacuación de ocupantes” relaciona los medios de evacuación adecuados
con los que debe contar el edificio para que los ocupantes puedan abandonarlo o alcanzar
un lugar seguro dentro del mismo en condiciones de seguridad. Estos aspectos son
fundamentales a la hora de evaluar el riesgo de incendio y para diseñar y elaborar los
Planes de emergencia, ya que se establecen aspectos relativos a la compatibilidad de los
elementos de evacuación; el cálculo de la ocupación por superficie; el número de salidas
y longitud de los recorridos de evacuación; el dimensionado de los medios de evacuación;
los requisitos de los elementos que se encuentran en los recorridos de evacuación, como
escaleras, puertas, etc.; cómo señalizar los medios de evacuación; cómo controlar el
humo, y cómo evacuar a personas con discapacidad en caso de incendio. Respecto a este
último punto, en función del uso del edificio y de la altura máxima de evacuación se
indican las diferentes medidas que se deben adoptar en relación con el establecimiento
de itinerarios accesibles que conduzcan a una zona de refugio, a un sector de incendio
alternativo previsto para la evacuación de personas con discapacidad, o a una salida del
edificio accesible.
- La Sección SI 4 “Instalaciones de protección contra incendios” relaciona los equipos e
instalaciones de protección activa contra incendios de los que tiene que estar dotado el
edificio para hacer posible la detección, el control y la extinción del incendio, así como la
transmisión de la alarma a los ocupantes.
La dotación de instalaciones de protección contra incendios en cada edificio dependerá
de su uso previsto y de las condiciones del edificio: altura de evacuación, superficie
construida, ocupación, si es zona de riesgo especial o no, su nivel de riesgo, etc.
La señalización de las instalaciones manuales de protección contra incendios debe cumplir
lo establecido en el vigente Reglamento de instalaciones de protección contra incendios,
10
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo. Este real decreto también define
las exigencias en relación con el diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y el
mantenimiento de dichas instalaciones, así como sus materiales, componentes y equipos.
A aquellos equipos o sistemas ya instalados o con fecha de solicitud de licencia de obra,
con anterioridad a la entrada en vigor del mencionado reglamento, únicamente les serán
de aplicación las disposiciones relativas al mantenimiento y a su inspección en él
establecidas.
4. PREVENCIÓN DE INCENDIOS
La prevención de incendios comprenderá todas aquellas actuaciones, métodos y
procedimientos encaminados a evitar que se origine un incendio.
Por ello, la forma de prevenir los incendios será actuando sobre cualquiera de los cuatro
elementos que conforman su origen y propagación, es decir, los del tetraedro del fuego.
11
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
Consistirá en eliminar fuentes susceptibles de aportar la energía necesaria para que se produzca
la inflamación del combustible.
Puesto que el origen de los focos de ignición puede ser muy variado (térmico, mecánico,
eléctrico, electrostático, electromagnético, químico o biológico), las medidas preventivas para
eliminarlos serán diferentes en cada caso.
Algunos ejemplos pueden ser: prohibición de usar útiles de ignición en zonas clasificadas con
riesgo de explosión (ATEX); emplazamiento de las instalaciones generadoras de calor en zonas
externas; utilización de cámaras aislantes; ventilación y refrigeración; calorifugado en tubos de
escape y zonas calientes de motores; mantenimiento adecuado de las instalaciones eléctricas;
instalación de puestas a tierra que evite la formación de cargas electrostáticas; uso de
pararrayos; separación de sustancias reactivas; uso de herramientas antichispa; eliminación de
las partes metálicas en el calzado; mantenimiento de equipos para evitar rozamientos de partes
móviles, etc.
12
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
deben clasificarse según sus condiciones de comportamiento ante el fuego conforme a las
nuevas clasificaciones europeas establecidas (Euroclases) por el Real Decreto 842/2013, de 31
de octubre, por el que se aprueba la clasificación de los productos de construcción y de los
elementos constructivos en función de sus propiedades de reacción y de resistencia frente al
fuego, y a las normas de ensayo y clasificación que en él se indican (normas UNE-EN 13501-1
Clasificación a partir de datos obtenidos en ensayos de reacción al fuego; y UNE-EN 13501-2
Clasificación a partir de datos obtenidos de los ensayos de resistencia al fuego excluidas las
instalaciones de ventilación).
Se entiende por resistencia al fuego de un elemento constructivo la capacidad que tiene de
mantener, durante un periodo de tiempo, la estabilidad estructural y la estanqueidad o
integridad al fuego frente a los humos y gases calientes derivados de la combustión. Se mide en
base al REI:
• Capacidad portante o estabilidad al fuego (R): es la capacidad que tienen los elementos
estructurales con funciones portantes para mantener su estabilidad cuando quedan
expuestos al fuego. Esta resistencia se mide mediante el tiempo que la estructura mantiene
su estabilidad hasta el comienzo del colapso.
• Integridad (E): es la capacidad que poseen los elementos constructivos que actúan como
barrera ante las llamas y los gases durante un incendio. El elemento separador debe estar
construido por un material que soporte el contacto con el fuego en la cara expuesta,
evitando la propagación a la no expuesta. El periodo de tiempo durante el cual dicho
componente impide el paso de las llamas entre los dos sectores de incendios marcará su
integridad.
• Aislamiento (I): es la capacidad que poseen los elementos constructivos que actúan como
barrera ante las llamas de evitar el traspaso de calor desde el lado expuesto al fuego al no
expuesto. La variable tiempo definirá la resistencia del elemento en cuanto a aislamiento
térmico.
Las tres características comentadas vienen definidas por la variable tiempo; por ello, siempre se
acompañan por un número en minutos (15, 30, 45, 60, 90, 120, 180, 240 o 360), que indica el
tiempo en que estos parámetros se cumplen.
Reacción al fuego de un elemento es la respuesta de un producto, contribuyendo con su propia
descomposición, a un fuego al que está expuesto, bajo condiciones especificadas. Se expresa
mediante un código que contiene una clasificación principal, comprendida entre “A” y “F” según
sus propiedades de combustión, un subíndice de opacidad de humos, comprendido entre “s1”
y “s3”, y un subíndice de gotas y escombros en llamas, de “d0” a “d2”. Cuanto mayor es el
subíndice, mayor es la reacción al fuego de ese producto.
En edificios ya construidos, la ignifugación de los elementos constructivos o la aplicación de
acabados y revestimientos especiales, son técnicas que incrementan la resistencia y la reacción
al fuego de los mismos, constituyendo, con frecuencia, la última posibilidad de corregir
situaciones deficientes en origen.
Cuando el edificio o empresa es de nueva construcción, la protección pasiva deberá introducirse
ya en el proyecto mediante la utilización de materiales de resistencia y reacción al fuego
adecuadas en estructuras, muros y demás elementos constructivos, junto con la
compartimentación del edificio en sectores de incendio no solo para limitar las posibilidades de
pérdida, sino también para favorecer la actuación sobre el fuego.
13
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
14
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
6.1. Detección
La detección es el proceso de percepción del incendio y de transmisión de la señal de percepción.
En la percepción del suceso, en función del uso del local, se establecerá una:
• Detección humana, en la que es el propio ocupante del recinto donde se produce el siniestro
quien observa su presencia y transmite el aviso posterior a una central de recepción
(normalmente con los pulsadores manuales) o al resto de los ocupantes del lugar donde se
ha producido; o
• Detección automática, que se realiza a través de detectores automáticos, que son los
elementos encargados de enviar la señal.
Para seleccionar el mejor detector automático es necesario conocer la evolución de un fuego
tipo. Al inicio del fuego se desprenden iones o radicales libres, como consecuencia de la
“pirólisis” del combustible; en una etapa posterior, se emiten humos; seguidamente, se
generarán las llamas; y, por último y en su desarrollo final, se incrementará la temperatura de
los humos.
Así, existen diferentes tipos de detectores en función de su sensibilidad al captar un
determinado fenómeno que se produce en una u otra etapa en la evolución de un fuego. Son
los siguientes:
• Detectores de humos: pueden ser de dos tipos: lineales u ópticos.
• Detectores de llama: están especialmente indicados en el ámbito industrial por su facilidad
para detectar gases y líquidos de alto riesgo de combustión sin humo. Debido a que las
llamas emiten radiación infrarroja y ultravioleta, los detectores de llama se clasifican en tres
tipos según la naturaleza de las radiaciones que detecten (ultravioleta, infrarroja o una
combinación de ellas).
• Detectores térmicos: existen dos tipos: el estático, que actúa cuando se alcanza una
determinada temperatura (suele ser 58º C) y el termovelocimétrico, que actúa cuando la
velocidad de crecimiento de la temperatura supera un valor determinado (generalmente
unos 8º C/min).
• Detectores por aspiración: se basan en una alerta temprana por la detección rápida de los
primeros aerosoles que se producen en un incendio. Son muy útiles en salas limpias con
altas exigencias para la detección rápida de humo y gases del incendio. Están formados por
un dispositivo de aspiración (turbina o ventilador), un filtro y un equipo de detección; todo
el conjunto está conectado con una red de tuberías de las que salen capilares con boquillas
de aspiración que funcionan como tomas de muestreo.
• Detectores óptico-térmicos: combinan las cualidades y la tecnología, tanto de los ópticos
como de los termovelocimétricos. Por esta razón, son una interesante opción para las
instalaciones donde se produzcan incendios de rápido crecimiento y propagación, así como
en los que existan partículas en suspensión de un cierto espesor.
15
Temas específicos del Proceso Selectivo para ingreso en la Escala de Titulados Superiores del
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, O.A., M.P. (INSST).
Parte 2: “Seguridad en el trabajo”.
V. noviembre 2022.
6.2. Alarma
Los dispositivos para la activación manual de alarma de incendio, es decir, los pulsadores de
alarma se situarán de modo que la distancia máxima a recorrer, desde cualquier punto que deba
ser considerado como origen de evacuación, hasta alcanzar un pulsador, no supere los 25 m. Los
pulsadores de edificios o establecimientos con licencia de obra posterior al 12 de septiembre de
2010 tendrán su parte superior a una altura entre 80 cm y 120 cm; y en los edificios ya existentes
o con licencia anterior a esa fecha, se bajarán a la altura indicada cuando suponga un ajuste
razonable.
En cuanto a los propios dispositivos de alarma de incendios, en edificios o establecimientos en
los que existan personas con discapacidad auditiva, personas que tengan que llevar protección
auditiva o donde el nivel del ruido supere los 60 dB(A), estos dispositivos de alarma serán
acústicos y visuales, siempre y cuando hayan obtenido la licencia de obra en fecha posterior al
12 de septiembre de 2010. En los edificios ya existentes o con licencia anterior a esa fecha, las
alarmas serán acústicas y visuales cuando suponga un ajuste razonable.
Tanto el nivel sonoro como el óptico deberán ser percibidos en cada uno de los sectores de
detección en donde estén instalados.
Se entienden por “ajustes razonables” aquellas modificaciones y adaptaciones necesarias y
adecuadas del ambiente físico, social y actitudinal, a las necesidades específicas de las personas
con discapacidad que no impongan una carga desproporcionada o indebida, cuando se
requieran en un caso particular de manera eficaz y práctica, para facilitar la accesibilidad y la
participación y para garantizar a las personas con discapacidad el goce o ejercicio, en igualdad
de condiciones con las demás, de todos los derechos (artículo 2 del Real Decreto Legislativo
1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de
derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social).
Los sistemas de detección y alarma, tanto en su diseño, señalización, instalación o
mantenimiento deberán ajustarse a lo establecido en el Reglamento de Instalaciones de
Protección contra Incendios (Real Decreto 513/2017).
En relación con su mantenimiento, estos sistemas y cada uno de sus elementos por separado
serán revisados cada tres y/o seis meses, bien por personal especializado del fabricante, o de
una empresa mantenedora, o bien por el personal del usuario o titular de la instalación; y
anualmente por personal especializado del fabricante o por el personal cualificado de la
empresa mantenedora.
16