MODELIZACIÓN
HIDROGEOLÓGICA
¿Qué es un modelo hidrogeológico?
Los modelos hidrogeológicos son representaciones en dos o tres
dimensiones de las condiciones estáticas y dinámicas de
sistemas hidrogeológicos.
Los modelos hidrológicos intentan representar los diferentes procesos
que se dan dentro de un espacio (cuenca) y que transforman, en
principio, una precipitación en escorrentía.
Es una representación simplificada del mundo real, que permite tener
una idea de lo que ocurre bajo ciertas circunstancias. Un modelo es una
representación simplificada de un sistema complejo.
Desde un punto funcional, una cuenca de drenaje puede ser considerada
como un sistema hidrológico. En esta conceptualización, las condiciones
de límite del sistema están dibujadas alrededor de la cuenca: estos límites
se establecen al considerar la cuenca como un elemento aislado de
manera que sus divisorias se extienden verticalmente, hacia arriba y hacia
abajo, mediante la proyección de la divisoria de aguas entre cuencas, y
por medio de planos horizontales en sus límites superior e inferior (figura 1).
Figura 1.
La cuenca de drenaje como sistema hidrológico.
Fuente: Chow et al. (1994)
De esa manera, la precipitación incidente es la entrada al sistema, y
queda definida como la distribuida en el plano superior del espacio
de la cuenca; el caudal es la salida, y es el resultante de la
interacción de los distintos planos dentro de los límites de la cuenca:
el flujo que se concentró en el espacio del sistema hidrológico y se
cuantifica a la salida de la cuenca. La evaporación y el flujo
subsuperficial también son salidas, pero si no intervienen como
componentes que contribuyen al caudal modelado, se consideran
pérdidas que escapan de los límites de la cuenca.
evaporaci
ón
infiltración
Al utilizar el concepto de sistema, se construye un modelo de relación
de entradas y salidas en lugar de la compleja tarea de representar
exactamente los datos del sistema, que puede ser no práctico.
El objetivo de un modelo y del análisis del sistema hidrológico es
estudiar y comprender su funcionamiento de manera que se pueda
predecir su salida: un modelo del sistema hidrológico es una
aproximación del actual sistema; sus entradas y salidas son variables
hidrológicas medibles y su estructura se basa es el concepto de
simplificación del sistema.
En su visión más esquemática, la representación de la cuenca como
sistema a modelar y la estimación de la escorrentía producida en ella
en su flujo de salida (hidrograma), puede relacionarse como un
proceso agrupado en tres fases: precipitación (entradas), procesos
intermedios producidos en el sistema hidrológico y producción de
caudal (salidas) (figura 2).
Figura 2.
Representación esquemática de los procesos producidos en
una cuenca de drenaje.
Los avances del modelado hidrológico se han centrado en la ampliación
de esa simplificación, sobre todo en la comprensión de los procesos
intermedios y su relación entre las entradas y las salidas al sistema.
Se ha ido creando un vocabulario propio, con sus términos y conceptos, el
cual es conveniente conocer:
Variable: se entiende como una característica de un sistema que puede
ser medida, asume diferentes valores cuando se mide en diferentes
momentos. Precipitación, escorrentía, evaporación, temperatura,
infiltración, son algunos ejemplos de variables incorporadas a un modelo
hidrológico. Se distinguen tres tipos de variables:
➢ Variable de entrada: se refiere a la componente inicial del sistema
sobre el que se construye un modelo. En el caso de un modelo
hidrológico, la precipitación es la variable de entrada a
considerar.
➢ Variables de estado: corresponden a la cantidad de materia o
energía almacenada en cada uno de los componentes
(subsistemas) que forman parte del sistema; por ejemplo, niveles
de humedad en el subsistema suelos de un modelo hidrológico.
➢ Variables de salida: componente final considerada en el proceso
de modelado, el caudal en un modelo hidrológico.
Abstracciones: son las paulatinas pérdidas (o
almacenamientos) del flujo del agua desde que esta entra en
la cuenca hasta que sale como caudal. Algunas de estas
abstracciones se producen en los procesos de evaporación,
almacenamiento en superficie, infiltración y percolación del
agua a capas profundas.
Parámetros: valores numéricos que se asignan a los distintos
componentes del modelo hidrológico. Pueden estar resueltos
por asignaciones numéricas directas como también por su
derivación utilizando formulación matemática.
Flujos: indican el proceso de transmisión entre los distintos
subsistemas hidrológicos que establece el modelo por
medio de la cantidad de materia o energía que viaja de
un componente a otro en un intervalo determinado de
tiempo. Afectan por tanto a los niveles, llenando unos
(flujos de entrada) y vaciando otros (flujos de salida).
Condiciones iniciales: valores iniciales de las variables a
partir de los cuales se establece el proceso de modelado
y los flujos entre subsistemas.
Tipo y clasificación de los modelos
Los modelos hidrológicos se pueden clasificar de múltiples
maneras, teniendo en cuenta criterios como el enfoque
matemático que realizan, el grado de representación espacial
de sus componentes, etc.
En la mayoría de los casos los modelos se describen por la forma
que tienen de representar la superficie de la cuenca
(agregados, semidistribuidos y distribuidos), el enfoque
matemático (deterministas y estocásticos) y la forma de
plantear los procesos hidrológicos que analisa (de base física o
empírica), a continuación se describen las características que
se pueden dar en los modelos de acuerdo con la clasificación y
tipología interrelacionada. (figura 3)
Figura 3.
Clasificación de los modelos hidrológicos.
Modelos materiales: son la representación de un sistema por otro
sistema, que tiene características similares pero es mucho más fácil
para trabajar que con el real.
Se cambia de escala a un tamaño asequible por el modelador
(una maqueta) y se instala y experimenta en laboratorio.
Se usa otro sistema físico con propiedades similares a las del
prototipo (modelo análogo), y aunque no se parecen físicamente
sí se establecen correspondencias entre ellos.
Modelos simbólicos: son una expresión simbólica en términos lógicos
de una situación idealizada, relativamente sencilla que comparte las
propiedades estructurales del sistema original.
Podrían expresarse de manera no matemática (esquema de flujos y
componentes del ciclo del agua de una cuenca), los modelos de
naturaleza matemática son los que presentan mayor interés y los que
se han desarrollado a lo largo de la historia del modelado en
hidrología.
Un modelo matemático expresa el comportamiento del sistema por
medio de un conjunto de ecuaciones, que pueden ir acompañadas
de declaraciones lógicas expresando las relaciones entre las
variables y parámetros.
Modelos teóricos, conceptuales y empíricos: Según el planteamiento
matemático del modelo se diferencia entre:
Modelos teóricos: basados en las leyes de la física, tienen una
estructura lógica similar al sistema del mundo real y puede ser útil en
circunstancias cambiantes.
Modelos empíricos: se basan en cálculos matemáticos fruto de la
experimentación, contienen parámetros que pueden tener poco
significado físico directo y pueden estimarse sólo mediante
mediciones simultáneas de entrada y salida.
Modelos conceptuales: son modelos intermedios entre los modelos
teóricos y los empíricos.
Modelos lineales y modelos no lineales: Un modelo se puede organizar en
términos de ecuaciones y procesos lineales y procesos no lineales. Un
ejemplo típico de un modelo lineal es el Hidrograma Unitario en el que la
simplificación de los procesos se realiza por medio de una secuencia lineal
entre las entradas, los procesos intermedios y las salidas. Por el contrario,
cuando se intenta abordar la mayor complejidad de los procesos físico-
hidrológicos se recurre a modelos no lineales.
Modelos variables en el tiempo y modelos temporalmente no variables: Se
considera al modelo como no variable en el tiempo cuando su relación
entre entradas y salidas no cambia con el tiempo. La forma de la salida
depende solamente de la forma de la entrada y no en el momento en el
cual se aplica la entrada. Los modelos que no presentan esta propiedad se
consideran que son variables en el tiempo. La mayoría de los sistemas
hidrológicos son sensibles a las variaciones temporales aunque, para
simplificar, algunos modelos asuman condiciones de no variabilidad
temporal.
Modelos agregados, semidistribuidos y distribuidos: es agregado
cuando, independientemente de los procesos que considere, los
parametriza como valores únicos para el conjunto de la cuenca, sin
tener en cuenta su diversidad espacial (figura 4 A). Se considera
distribuido al modelo que intenta representar con el mayor detalle
dichos procesos y parámetros (figura 4 C). El modelo semidistribuido es
aquel que da una representación intermedia de la diversidad
espacial, utilizando zonas de comportamiento teóricamente similar
que se consideran como agregadas (figura 4 B).
Modelos estocásticos y determinísticos: Los determinísticos no
consideran aleatoriedad: en la formulación matemática una entrada
dada produce siempre una misma salida. Un modelo estocástico tiene
salidas que son, por lo menos, parcialmente aleatorias y se usa
cuando esta variación es grande.
Figura 4.
Modelos de tipo: agregado (A), semidistribuido (B) y
distribuido (C)