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Ana Aprende a Estudiar

La lectura trata sobre una niña llamada Ana que prefería jugar en lugar de estudiar y sacaba malas notas. Su amigo David le enseñó métodos de estudio como hacer un horario y tomar notas que le ayudaron a mejorar. Ana siguió esos métodos aunque al principio le costó, y al final pudo mejorar sus calificaciones gracias a su esfuerzo.

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Ana Aprende a Estudiar

La lectura trata sobre una niña llamada Ana que prefería jugar en lugar de estudiar y sacaba malas notas. Su amigo David le enseñó métodos de estudio como hacer un horario y tomar notas que le ayudaron a mejorar. Ana siguió esos métodos aunque al principio le costó, y al final pudo mejorar sus calificaciones gracias a su esfuerzo.

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Autor:

Eva María Rodríguez


Lectura “Ana aprende a estudiar”
Ana siempre prefería jugar y hacer otras cosas en lugar de estudiar. Ella tenía muchos amigos que siempre querían salir a
divertirse y no quería quedarse atrás.
Lo que Ana no entendía era por qué sus amigos sacaban mejores notas que ella.
Un día, su amigo David le dijo que había descubierto una manera de estudiar de manera más efectiva, lo que le había
ayudado a mejorar sus notas.
—¿Cómo lo has hecho? —preguntó Ana.
—Empecé a organizar mi tiempo— respondió David—. Lo que hice fue un horario de estudio, como el de las asignaturas
del cole, y en él coloqué tiempo para estudiar y tiempo para hacer otras actividades. Así pude concentrarme mejor en mis
tareas. Además, también empecé a tomar notas y resumir los temas que me costaban más. Así estudiar es más entretenido
y luego es mucho más fácil repasar.
—Suena interesante—dijo Ana pensativa—. ¿Crees que podría funcionar para mí también?
—Claro que sí—respondió David—. No pierdes nada con intentarlo, ¿verdad?
Ana decidió probar estos métodos. Al principio le costó un poco, poco a poco se fue acostumbrando.
—No sé si esto me está funcionando —le dijo Ana a David un día mientras jugaban en el parque.
—¿Por qué lo dices? —preguntó David.
—Es que siento que me distraigo mucho con otras cosas —respondió Ana—. Además, me cuesta mucho dejar de hacer lo
que más me gusta para ponerme a estudiar.
—Entiendo cómo te sientes —dijo David—. Pero recuerda que es normal que al principio cueste un poco. Lo importante
es seguir intentando.
—Para ti es fácil decirlo —dijo Ana.
—Mira, tengo una idea —dijo David—. Cuelga un calendario con todos los días del mes en la pared. Cada día que
consigas respetar el horario de estudio que te has propuesta, dibuja una carita sonriente. Y el día que no, dibuja una triste,
enfadada, rabiosa o como sea que te sientas. A ver qué pasa.
Ana hizo lo que le aconsejó su amigo. Para su sorpresa, después de un mes, todas las caritas eran sonrientes. Muchos días
le costó ponerse, pero no quería dibujar una carita triste, así que se esforzó para poder dibujar una gran sonrisa.
—¡Mira, David! —exclamó Ana emocionada el día que les dieron la notas.
—¡Wala, Ana, qué buenas calificaciones! —dijo David—.¡Lo lograste! Seguro que tienes un montón de sonrisas en tus
hojas de calendario.
—Sí, y a partir de ahora, tendré más —dijo Ana—. Tus ideas son geniales. ¡Gracias!
Ana se dio cuenta de que con esfuerzo y dedicación podía lograr lo que se propusiera. Descubrió que a veces, aunque no
sea fácil, vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo para lograr lo que uno desea. Y que, cuando las cosas cuestan, algunos
trucos, como el de las caritas sonrientes en el calendario, ayudan. ¡Y mucho!
ACTIVIDADES:
-Realizar el resumen de la lectura.
- Cual es el mensaje de la lectura.

Figuras Literarias o Retóricas


Las figuras literarias son los recursos que utilizan los escritores para expresar sus ideas. Estas las podemos definir como la
manera de usar las palabras para dotarlas de expresividad, belleza con el propósito de emocionar, sorprender, persuadir,
emocionar o en algunos casos de sugerir.
Las figuras literarias pertenecen al discurso literario, por lo tanto, a los géneros literarios (narrativo, lírico, dramático,
ensayo), en los cuáles el elemento esencial es el lenguaje, más específicamente la palabra, la cual es utilizada para
potenciar las posibilidades expresivas.
Sin embargo, las figuras literarias no son únicamente exclusivas de la literatura, ya que en algunos casos las utilizamos de
manera coloquial, es decir ya pertenecen a este ciertas expresiones o giros.
A continuación, mencionaremos algunas de las figuras literarias más comunes o utilizadas.
1. Metáfora
La metáfora la definimos como una relación de semejanza o de analogía que se establece entre dos ideas, se recomienda
que una idea sea real y la otra sea imaginaria o irreal.
Ejemplo:
“Tus ojos son verde esmeralda”. Para indicar que el color de los ojos se asemeja al color verde de la esmeralda.
2. Símil o comparación
El símil o comparación se le define como la relación de semejanza entre dos elementos que siempre viene introducida por
un elemento de relación; en la mayoría de los casos las palabras que se utilizan son: como o cual.
Ejemplos:
Está feliz como pez en el agua
Resucitó de sus cenizas cual ave Fénix.
3. Hipérbole
La hipérbole es una figura literaria que consiste en exagerar un aspecto o característica de una persona o de una cosa.
Ejemplos:
Daría lo que fuera por salir a correr ahora mismo. (Me gustaría mucho)
Las palabras de mi maestro son sagradas. (Le doy importancia a las palabras del maestro)
4. Hipérbaton
El hipérbaton es una figura literaria que consiste en alterar el orden convencional de las palabras de una oración por
razones de estilo o de expresividad y en el caso de la poesía se altera el orden convencional para hacer ajustes en el ritmo
o la rima y la métrica de la frase.
Ejemplo:
“Del salón en el ángulo oscuro, / de su dueño tal vez olvidada, / silenciosa y cubierta de polvo, /veíase el arpa”. “Rima
VII”, de Gustavo Adolfo Bécquer.
5. Metonimia
La metonimia es una figura literaria, en la cual para nombrar una cosa se utiliza el nombre de otra, cuyo significado
resulta cercano o próximo al original, ya sea debido a una relación de causa y efecto, de la parte por el todo, del autor por
la obra, etcétera.
Ejemplos:
Todo por la parte: “En Marruecos hubo un tiroteo”
Materia por el objeto: “La policía lo llenó de plomo”
El autor por la obra: “Estamos leyendo a Márquez”
El instrumento por el artista: “Mauricio es primer violín en la orquesta”
6. Paradoja
La paradoja es una figura literaria que se caracteriza por el uso de expresiones, ideas o conceptos en los cuales hay una
supuesta contradicción que, en realidad, tiene por objetivo dar un nuevo sentido a aquello de lo que habla.
Ejemplos:
Solo sé que no sé nada. Sócrates.
El corazón tiene razones que la razón no entiende. Blaise Pascal.
Si anhelas la paz, prepárate para la guerra. Publio Flavio Vegecio.
ACTIVIDAD:
Escribir 5 ejemplos de cada figura literaria.

Autonomía
Se entiende por autonomía a la capacidad de decidir de manera propia, independiente, sin la coerción o la influencia
de terceros. Este término se aplica dentro del pensamiento filosófico (ética), psicológico (psicología evolutiva) e incluso
legal y político (soberanía), pero siempre con significados semejantes, vinculados con la capacidad de autogestión y la
independencia, cuando no la libertad.
En el desarrollo cognitivo y emocional de las personas, la autonomía se convierte en una cualidad cada vez más
marcada y esperada del individuo. Quizá porque de niños (y aún de adolescentes) somos seres vulnerables, que en gran
medida dependen de las decisiones de sus padres (lo que en materia jurídica consagra la patria potestad) tanto para lo
logístico como lo afectivo. Esta última forma de dependencia es la última en desaparecer, a medida que nos hacemos más
autónomos y empezamos a tomar nuestras propias decisiones.
Los individuos adultos, así, poseen una capacidad de autonomía que los convierte en sujetos de derecho, o sea, en
personas capaces de tomar sus propias decisiones sin consultar antes a nadie (aunque puedan elegir hacerlo). En este
sentido es lo contrario de la heteronomía o la dependencia. Desde luego, con la autonomía, como con la libertad,
también se adquieren obligaciones y responsabilidades. En ese sentido es un rasgo de madurez o adultez.
En materia política, similarmente, es un rasgo de soberanía de las naciones como tales: un país que tenga autonomía en
materia legal, económica y cultural será un país independiente, por ende un país más libre y más capaz de hacer frente a
la comunidad internacional.
ACTIVIDAD:
Estudiar que es la autonomía.

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