Clostridium perfringens: INFECCIONES DE PIEL Y
TEJIDOS BLANDOS
Consuelo Miranda y María Dolores Rojo
Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Virgen de las Nieves. Granada
El género Clostridium está formado por un grupo heterogéneo de bacilos grampositivos
anaerobios esporulados. Está ampliamente distribuido en la naturaleza, principalmente en el
suelo y en el tracto intestinal de muchas especies animales incluido el hombre, y puede causar
infecciones de origen exógeno y de origen endógeno. En la actualidad se han descrito más de
150 especies, aunque sólo alrededor de 30 han sido asociadas con infección humana, siendo
Clostridium perfringens la especie más frecuente.
Muchas especies del género Clostridium tienen capacidad de producir potentes exotoxinas que
son las responsables de ocasionar graves cuadros tóxicos. Clostridium perfringens puede
elaborar una gran variedad de ellas (11 histotoxinas y 1 enterotoxina) y, dependiendo de la
producción de las cuatro toxinas principales, la especie se divide en cinco tipos (tabla 1).
Tabla 1. Tipos toxigénicos de C. perfringens.
Toxina
alfa beta epsilon lota
C. perfringens tipo A + - - -
C. perfringens tipo B + + + -
C. perfringens tipo C + + - -
C. perfringens tipo D + - + -
C. perfringens tipo E + - - +
La alfa-toxina (fosfolipasa C, lecitinasa) juega un papel primordial en la patogenia de la
gangrena gaseosa, la beta-toxina de C. perfringens tipo C está implicada en la enteritis
necrótica y la enterotoxina de C. perfringens tipo A en las intoxicaciones alimentarias. Estos
cuadros tóxicos, en general bien caracterizados, son principalmente infecciones exógenas.
Actualmente y en nuestro medio, son mucho más frecuentes las infecciones por especies del
género Clostridium de origen endógeno, generalmente menos especificas, en las cuales la
acción patógena no suele ser debida a las toxinas sino a otros factores de virulencia. Pueden
afectar a cualquier órgano o sistema, pero sobre todo a aquellos cercanos a las superficies
mucosas, donde son parte abundante de la biota comensal. Asimismo, se trata frecuentemente
de infecciones mixtas en donde estos microorganismos se encuentran junto a otras bacterias
anaerobias o facultativas. Su gravedad es, en general, la misma que la de otras infecciones
polimicrobianas, pero puede variar dependiendo de una serie de factores, desde cuadros en
donde su presencia es de dudosa significación a gravísimos cuadros de mionecrosis y de
bacteriemias con shock.
Lo mismo que sucede en otros cuadros infecciosos producidos por anaerobios, el desarrollo de
la infección por Clostridium está asociado con determinados factores del huésped, como la
rotura de las barreras cutáneo-mucosas por cirugía o traumatismo, presencia de enfermedades
graves, como diabetes o cáncer, insuficiencia vascular y tratamiento con inmunosupresores o
múltiples antibióticos. Son situaciones en las que el riego sanguíneo se ve comprometido,
creándose un ambiente ideal para la proliferación de estos microorganismos que, en
condiciones adecuadas de anaerobiosis e hipoxia, pueden invadir y multiplicarse en cualquier
tejido del cuerpo humano.
INFECCIONES CLOSTRIDIALES TÍPICAS DE PIEL Y TEJIDOS BLANDOS
Diversas infecciones de piel y tejidos blandos están asociadas con especies de Clostridium.
Las más características y graves son la celulitis por Clostridium o celulitis crepitante y la
mionecrosis por Clostridium o gangrena gaseosa. Estas dos entidades pueden diferenciarse
por algunas características clínicas y microbiológicas.
Celulitis crepitante
Se trata de un infección que afecta, característicamente, a los tejidos subcutáneos o
retroperitoneales; el músculo no está envuelto en una extensión significativa y permanece
viable. Los hallazgos en el lugar de la infección incluyen crepitación a la palpación por la
presencia de gas, a menudo más abundante que en la mionecrosis, dolor mínimo, edema,
ligera decoloración de la piel y exudado oscuro, frecuentemente maloliente, que en la tinción de
Gram suele mostrar células bacterianas típicas y abundantes neutrófilos. Generalmente,
aparece después de un traumatismo, con un periodo de incubación de 3 días o más y con
mínima toxicidad, aunque raramente puede evolucionar a un cuadro sistémico y fulminante, con
toxemia y extensión rápida a los planos faciales. El diagnóstico correcto, junto al tratamiento
precoz, son fundamentales en la evolución de la infección, donde C. perfringens es la causa
más común y puede encontrarse en cultivos polimicrobianos.
Gangrena gaseosa
Esta infección surge principalmente después de un traumatismo, bien como en el caso clínico
del presente control (B-2/04), como complicación de una herida penetrante y extensa,
usualmente en una extremidad y con gran afectación de la masa muscular, o bien como
complicación de una cirugía, principalmente de colon o tracto biliar, o después de un aborto
séptico, parto u otra manipulación obstétrica. El traumatismo introduce al microorganismo, en
su forma vegetativa o sus esporas, en los tejidos profundos y produce un ambiente anaerobio
que favorece el crecimiento de éste y la producción de sus toxinas. La presencia de una
enfermedad de base, como la diabetes, en el paciente al que aludía el presente control era un
factor favorecedor de la infección.
La gangrena gaseosa se presenta con un curso rápidamente progresivo y devastador,
caracterizado por una necrosis muscular y una grave toxicidad sistémica, con taquicardia,
fiebre de bajo grado y una extrema ansiedad. El periodo de incubación, contado desde que se
produce el traumatismo hasta la aparición de los síntomas suele ser de 1 a 4 días (6 h a 3
semanas). Generalmente, el comienzo es brusco, con un fuerte dolor en el lugar del trauma
que, al principio, puede presentarse sin otros síntomas locales. La enfermedad progresa
rápidamente y, en minutos u horas, se puede observar alrededor de la herida una piel
edematosa y con una palidez marmórea que puede ir cambiando a color bronce, seguido por la
aparición de bullas hemorrágicas y enfisema subcutáneo. Puede producirse un espeso
exudado marrón, serosanguinolento, con un característico olor dulzón distinto del olor pútrido
de otras infecciones anaeróbicas. Se suele observar gas por palpación, radiografía o escáner,
aunque la crepitación puede ser un signo tardío.
El diagnóstico temprano de la gangrena gaseosa es crítico, y se basa en los hallazgos clínicos,
quirúrgicos y microbiológicos. Desde el punto de vista microbiológico, es muy importante el
examen e informe urgente de la tinción de Gram de las muestras, en donde típicamente se
observan numerosos bacilos grampositivos y escasos o ausentes neutrófilos, parece ser que
debido a la acción de las toxinas leucolíticas del microorganismo. Del 10 al 15 % de pacientes
con gangrena gaseosa tienen bacteriemia documentada.
Clostridium perfringens es el responsable del 80% de los casos de gangrena gaseosa
postraumática. En la tinción de Gram aparece como un bacilo grampositivo grande,
relativamente corto y grueso, con forma de ladrillo o furgón de carga (Figura 1). Generalmente
no se observan esporas y cuando se ven son redondas y subterminales. Es uno de los
anaerobios más fáciles de recuperar en cultivo. Puede formar colonias en 18-24 h que, en agar
sangre, producen un típico halo de doble hemólisis, una interna de hemólisis completa (²-
hemólisis) debida a la toxina theta y otra externa, más grande, de hemólisis incompleta (±-
hemólisis) debida a la toxina alfa. En menor proporción se han aislado otras especies como C.
novyi, C. histolyticum, C. sordelli, C. fallax, C. bifermentans, C. sporogenes o C. tertium en
casos de gangrena gaseosa.
Figura 1. Morfología de C. perfringens en la tinción de Gram y doble hemólisis típica en
agar sangre.
Existe otra forma de esta infección que se produce de forma espontánea, en la que no hay una
puerta de entrada externa y obvia de la infección. En la mayoría de los casos está producida
por C. septicum y la fuente, presumiblemente, es el colon. Los factores predisponentes para
este tipo de gangrena incluyen: el carcinoma de colon, la diverticulitis, la cirugía
gastrointestinal, la leucemia u otras enfermedades proliferativas, la quimioterapia o radioterapia
y la neutropenia cíclica, en donde también es frecuente encontrar enterocolitis necrosante,
cecitis o ileítis distal. La patología intestinal asociada a este tipo de gangrena es la que permite
el acceso de la bacteria a la sangre y, de aquí, a los tejidos sanos. En la gangrena gaseosa
espontánea, la bacteriemia se asocia a síntomas que recuerdan una apendicitis y suele
preceder en varias horas a los síntomas locales, lo que puede ser causa de retraso en el
diagnóstico y, consecuentemente, de una mayor mortalidad. Los pacientes que sobreviven a
una bacteriemia o gangrena gaseosa por C. septicum deben ser sometidos a un estudio del
tracto gastrointestinal para excluir cualquier patología de base, principalmente el carcinoma de
colon. Han ocurrido casos de gangrena gaseosa asociados con insuficiencia vascular, úlceras
de pie diabético, úlceras de decúbito, quemaduras, amputaciones e inyecciones
intramusculares o subcutáneas de epinefrina o heroína. También se ha descrito, en raras
ocasiones, casos de gangrena recurrente en pacientes con un traumatismo no penetrante, en
el lugar anatómico donde previamente ya habían sufrido una mionecrosis. Al parecer podrían
ser debidos al crecimiento deC. perfringens, favorecido por el ambiente anaerobio creado tras
el traumatismo, a partir de esporas, que pueden quedar en el tejido por períodos de hasta más
de 20 años.
El tratamiento de las gangrenas gaseosas es muy urgente y se basa en medidas quirúrgicas
con desbridamiento y extirpación de todos los tejidos afectados y la administración de
antibióticos activos a altas dosis.
OTRAS INFECCIONES (INESPECÍFICAS) POR Clostridium
Afortunadamente, en la actualidad, la gangrena gaseosa es una complicación rara teniendo en
cuenta que alrededor del 20 al 80% de las heridas pueden estar contaminadas con diversas
especies de Clostridium. El aislamiento más usual de estas bacterias en el laboratorio de
microbiología se produce a partir de infecciones comunes de piel y tejidos blandos, bacteriemia
u otras infecciones supuradas, algunas de las cuales por su frecuencia merece la pena
destacar:
Infecciones comunes de piel y tejidos blandos: infecciones de heridas postquirúrgicas,
celulitis perirectal, abscesos perirectales, úlceras de pié diabético, úlceras de decúbito,
infecciones asociadas con insuficiencia vascular o infecciones de muñón. Son
clínicamente similares a las producidas por otras bacterias y frecuentemente
polimicrobianas, en donde a veces la significación de Clostridium es incierta.
Bacteriemia: la bacteriemia por especies de Clostridium supone menos del 3% de
todas las bacteriemias y se produce principalmente en pacientes con carcinoma
intestinal, leucemia y sida. Clostridium perfringens es la especie más aislada y aunque
en ocasiones su aislamiento reviste particular gravedad con cuadros de hemólisis
intravascular y shock, en la mayoría de los casos su significado clínico es dudoso
representando contaminación o bacteriemias transitorias. Le sigue en frecuencia C.
septicum asociado en un 70-80% con recaída de leucemias y carcinoma de colon y
que, al contrario de lo que sucede con la bacteriemia por C. perfringens, suele tener
gran importancia clínica y puede presentar una evolución fulminante. Su aislamiento
obliga a la realización de pruebas para descartar patología intestinal, principalmente
carcinoma. Con menor frecuencia se ha aislado C. tertium como causa de bacteriemia
en enterocolitis neutropénica.
Infecciones intrabdominales: peritonitis secundarias, abscesos intrabdominales o
infecciones de heridas abdominales postquirúrgicas por C. perfringens. Se describen
comúnmente en infecciones endógenas junto a otros microorganismos de la biota
intestinal.
Infecciones biliares: la colecistitis por Clostridium es similar a la producida por otras
bacterias salvo por dos circunstancias: a) en la bilis son la posible fuente de la
gangrena gaseosa de la pared abdominal, que es una rara pero catastrófica
complicación de la cirugía biliar, y b) la colecistitis enfisematosa, producida
principalmente por C. perfingens, que requiere una rápida intervención quirúrgica y
tratamiento antimicrobiano. Se produce más frecuentemente en pacientes diabéticos y
en varones y se debe sospechar cuando en la radiografía o TAC del tracto biliar se
observa gas.
Infecciones del tracto genital femenino: las bacterias del género Clostridium se pueden
aislar también de infecciones genitales, principalmente abscesos tubo-ováricos o
pélvicos. En un 5-10% de las mujeres se presentan en la microbiota vaginal normal, lo
que hace difícil muchas veces establecer su significación. Una clara excepción en
donde Clostridium representa un claro papel patógeno es la gangrena gaseosa uterina,
actualmente una infección rara, que en épocas pasadas se presentaba como
complicación después de un aborto séptico y, menos frecuentemente, en el postparto o
después de otras cirugías o técnicas obstétricas. Clostridium sordelli ha sido descrito
como productor de endometritis postparto con hipotensión y shock tóxico.
CARACTERÍSTICAS MICROBIOLÓGICAS DEL GÉNERO Clostridium
Generalmente, las células vegetativas tienen forma de bacilos, pudiendo variar desde bacilos
cocoides cortos a largos bacilos filamentosos. Pueden aparecer sueltos, en parejas o en
cadenas. La mayoría de las especies suelen teñirse como grampositivas, pero hay excepciones
como C. clostridioforme y C. ramosum que suelen ser gramnegativos incluso en cultivos
jóvenes de 24 h. Clostridium tetani puede aparecer como gramnegativo después de la
formación de esporas. Las esporas pueden tener forma oval o esférica y aparecer en situación
terminal o subterminal. La demostración de esporas, es difícil en algunas especies como C.
perfringens, C. ramosum y C. clostridioforme.
La mayoría de las especies son móviles por medio de flagelos perítricos; C. perfringens, C.
ramosum y C. innocuum son inmóviles. Raramente producen catalasa pero cuando lo hacen, la
reacción es débilmente positiva. La mayoría son anaerobios obligados moderados, con
excepciones como C. haemolyticum y C. novyi tipo B, que son anaerobios obligados estrictos
(no crecen cuando se exponen a niveles de oxígeno mayores al 0,5%) o C. tertium, C. carnis,
C. histolyticum y alguna cepa de C. perfringens, que son aerotolerantes.
Algunas especies son sacarolíticas (fermentación de la glucosa), otras proteolíticas (hidrólisis
de la gelatina) y otras pueden tener ambas características. Algunas especies producen
lecitinasa o lipasa que pueden demostrarse en agar yema de huevo. La lecitinasa (alfa-toxina,
fosolipasa C) produce un halo opaco alrededor de la colonia por lisis de la lecitina y la lipasa
transforma las grasas en glicerol y ácidos grasos, dando una capa iridiscente que cubre la
superficie de la colonia.
DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO DE INFECCIONES DE PIEL Y TEJIDOS BLANDOS POR
Clostridium
Selección, recolección y transporte adecuado de muestras clínicas
Se seguirán las precauciones debidas para la toma de muestras que puedan contener
bacterias anaerobias.
En infecciones de tejidos o abscesos con superficie intacta, la toma se efectuará por
punción percutánea y aspiración, procurando que no penetre aire, previo lavado y
desinfección.
En focos o heridas abiertas, debe limpiarse el orificio del drenaje con solución salina
estéril y tomar la muestra de la parte más profunda por aspiración.
En la gangrena gaseosa son buenas muestras las procedentes del desbridamiento
quirúrgico de las lesiones, así como las obtenidas por aspiración de las burbujas o
ampollas que se forman en la piel.
Generalmente, las muestras en escobillón no son adecuadas y únicamente se
utilizarán ante la imposibilidad de obtener la muestra de las formas anteriormente
indicadas.
El material obtenido debe enviarse en tubo estéril o vial de transporte de anaerobios lo
antes posible al laboratorio para su procesamiento.
Medios de cultivo e incubación
Para la recuperación de bacterias del género Clostridium a partir de muestras clínicas, se
pueden utilizar los siguientes medios: agar sangre para anaerobios, como agar Brucella, agar
sangre PEA, agar Schaedler, agar sangre para anaerobios CDC, etc. Es conveniente incluir un
medio con yema de huevo para investigar la producción de lipasa y lecitinasa y un medio
líquido de enriquecimiento, como el tioglicolato. La incubación se hará a 35-37ºC en
anaerobiosis (cámaras, jarras o bolsas con generadores de atmósfera anaerobia).
Identificación de especies de Clostridium
El examen de la típica morfología tanto microscópica como de la colonia permite una
identificación presuntiva y rápida de algunas especies de Clostridium frecuentemente aisladas
(tabla 2). Además, junto con la utilización de pruebas bioquímicas sencillas como el estudio de
la producción de lecitinasa y lipasa en agar yema de huevo, la hidrólisis de la gelatina y de la
urea y la producción de indol por el método rápido (p-dimetil-amino-cinnamaldehído),
constituyen un método fácil y poco costoso para la identificación, incluso definitiva, de algunas
de ellas [tablas 3 y 4 (al final del documento)].
Tabla 2. Características morfológicas de algunas especies del género Clostridiuma.
Tinción de Gramb Colonia
Clostridium baratii Bacilo grande. Esporas (ST), RV. No No hemolítica
móvil
C. bifermentans Bacilo grande. Esporas ovales (ST) a Gris, borde irregulares, hemólisis
veces en cadenas. Móvil pequeña. Lecitina (+)
C. botulinum Bacilo grande. Esporas (ST). Móvil
C. butyricum Extremos redondeados.
Grandes esporas ovales (ST). Móvil
C. cadaveris Esporas ovales (T)
C. clostridioforme Gramnegativo. Alargado con extremos en Pequeñas, convexas, translúcidas
forma de huso y apariencia de barril. con la superficie moteada o de
Esporas RV mosaico
C. difficile Bacilo relativamente largo, delgado. Colonias translúcidas ligeramente
Esporas ovales (T). Móvil elevadas y con moteado cristalino.
Olor a establo o estiércol. En medio
CCFA amarillentas. Fluorescencia
anaranjada bajo luz ultravioleta.
C. histolyticum Pleomórfico. Esporas ovales (ST). Móvil Lisas y rugosas. Aerotolerante
C. inocuum Pequeño. Esporas (ST). No móvil Blanca, brillante. Fluorescencia
anaranjada.
C. novyi Mediano. Esporas ovales (ST). Móvil Gris, translúcida. Puede dar velo.
Doble halo de hemólisis.
C. perfringens Ancho y corto. Apariencia de ladrillo. Grande, opaca, tiende a extenderse,
Esporas RV. No móvil sin velo. Doble halo de hemólisis.
C. ramosum Frecuentemente gramnegativo. Delgado y Fluorescencia roja
pleomórfico, en cadenas. Esporas
redondas u ovales (T) y RV. No móvil
C. septicum Largos y delgados, pleomórfico y Cabeza de medusa con bordes
filamentoso. Puede formar cadenas. irregulares y rizoides. Produce velo
Esporas ovales (ST). Móvil que llega a cubrir la placa
C. sporogenes Filamentoso en cultivos viejos. Esporas Borde rizoide. Adherencia firme al
ovales (ST). Móvil agar. Produce velo
C. sordelli Rectos. Esporas centrales o (ST) causan Velo o extensión
ligera hinchazón de los bacilos y
frecuentemente libres. Móvil
C. tertium Esporas grandes ovales (T). Móvil Pequeña, brillante. Aerotolerante
C. tetani Delgado. Esporas redondas (T). Gris, translúcida. Borde irregular.
Apariencia de palillo de tambor. Móvil Pequeño halo de hemólisis.
a
Tomado de Isenberg HD.
b
Abreviaturas: (T): terminales; (ST): subterminales; RV: raramente vistas.
Tabla 3. Algoritmo para la identificación de especies de Clostridiuma.
Tomado de Isenberg HD.
a
Si se desea la identificación de especie es necesario utilizar una batería de pruebas más
b
amplia, sistemas comerciales o cromatografía, junto con las características de la tinción de
Gram y de las colonias.
Por las características particulares de algunas especies, se pueden presentar ciertos
problemas en el proceso de identificación que pueden ser fácilmente resueltos:
Las especies que se tiñen gramnegativas pueden identificarse como grampositivas por
la resistencia a un disco de colistina de 10 µg y la sensibilidad a uno de vancomicina de
5 µg.
Las especies aerotolerantes se pueden diferenciar de miembros del género Bacillus
porque Clostridium crece mucho mejor en anaerobiosis, es catalasa negativo (o muy
débilmente positiva) y esporula sólo en condiciones anaerobias, mientras que Bacillus
crece mejor en aerobiosis, es catalasa positivo y generalmente no esporula en
anaerobiosis.
Las esporas de algunas especies son difíciles de observar y puede ser necesaria una
técnica de selección de esporas, bien por tratamiento con calor a 70-80ºC o con etanol.
Cuando son visibles, es suficiente la tinción de Gram, las tinciones especiales para
esporas no suelen ofrecer ventajas adicionales.
Las colonias pueden presentar un aspecto pleomórfico dando la impresión de un cultivo
mixto. Debe hacerse un subcultivo de una simple colonia para comprobar el mismo
pleomorfismo.
Para la identificación definitiva, los métodos utilizados tradicionalmente para anaerobios, como
la determinación de sus características fermentativas y bioquímicas con los medios líquidos
prerreducidos (PRAS) y la determinación de los productos metabólicos por cromatografía
líquido-gaseosa o el análisis de los ácidos grasos de la pared han proporcionado en general
buenos resultados. Sin embargo, estas técnicas están sólo disponibles en algunos laboratorios.
En los últimos años, el interés por la utilización de métodos asequibles a todos los tipos de
laboratorios clínicos ha dado lugar a la aparición de sistemas comerciales para la identificación
rápida de anaerobios. Unos están basados en pruebas bioquímicas (API 20 A o Minitek) y
consiguen los resultados en 24-48 h. Otros como Anaerobe ANI Card, Rapid ID 32 A, Rapid
Anaerobe ID, Crystal Anaerobe ID o RapID-ANA están basados en la detección de enzimas
preformadas a partir de sustratos cromogénicos y la lectura se realiza a las 4 h. El porcentaje
de identificación correcta que se obtiene con ellos oscila entre 60-80%. Casi el 100% de las
cepas deC. perfringens son identificadas correctamente mientras que los mayores fallos se
producen con cepas de C. inocuum, C. difficile, C. sporogenes, C. tetani y C. clostridioforme.
SENSIBILIDAD A LOS ANTIMICROBIANOS
Los antibióticos activos frente a bacterias anaerobias, son activos frente a la mayoría de cepas
de Clostridium, pero existen algunas excepciones.
Clostridium ramosum, C. butyricum y C. clostridioforme, pueden producir ²-lactamasas
inducibles por antibióticos ß-lactámicos. La presencia de estas enzimas se puede
investigar por el método de la cefalosporina cromogénica, utilizando como sustrato
nitrocefina (Cefinase® , Becton-Dickinson). Aunque se ha detectado un aumento de la
resistencia a la penicilina en C. perfringens, no se ha demostrado la producción de ²-
lactamasas en esta especie, lo cual podría reflejar otros mecanismos como la
disminución en la afinidad por las proteínas fijadora de penicilina (PBP).
La resistencia a la clindamicina se ha documentado en cepas de C. perfringens, C.
ramosum, C. difficile, C. tertium, C. subterminale, C. butyricum, C. sporogenes y C.
innocuum. En el año 1991 Alados et al. encontraron un 9% de resistencia a este
antibiótico en las cepas de C. perfringens aisladas en el Hospital Virgen de las Nieves
de Granada.
Clostridium tertium es resistente a los ß-lactámicos, clindamicina y metronidazol y la
mayoría de las cepas de C. innocuum son sólo moderadamente sensibles a la
vancomicina.
Las realización de pruebas de sensibilidad in vitro a los antimicrobianos en estas bacterias
están indicadas en pacientes con enfermedad grave, que requieren tratamientos prolongados,
que no responden al tratamiento empírico, en especies generalmente asociadas a resistencias
y como vigilancia de los patrones de resistencia de la comunidad y hospitalaria.
La dilución en agar es el método de referencia del NCCLS, pero para las pruebas habituales en
los laboratorios clínicos los paneles comerciales de microdilución en caldo (Sensititre o ATB
ANA) y el E-test® son unas buenas opciones, presentando además, una buena correlación con
dicho método de referencia. Con el E-test®, el metronidazol puede dar falsas resistencias,
problema que parece eliminarse si la placa es pre-reducida en atmósfera anaerobia durante 18-
24 h antes de la prueba. Por el contrario, la clindamicina puede dar falsos sensibles,
recomendándose para este antibiótico un periodo de incubación de 48 h que permita detectar la
expresión retrasada de la resistencia inducible.
BIBLIOGRAFÍA
-ALADOS JC, MARTINEZ- BROCAL A, MIRANDA C et al. Estudio de la actividad
antimicrobiana de ornidazol y otros seis antimicrobianos sobre bacterias anaerobias.
Enf Infec Microbiol Clin 1991; 9:219-222.
-ALLEN SD, EMERY CL, LYERLY DM. Clostridium. En: Murray PR, Baron EJ,
Jorgensen JH, Pfaller MA, Yolken RH (eds). Manual of Clinical Microbiology, 8ª ed.
Washington DC: ASM Press, 2003; pp 835- 856.
-BROWN PD, EBRIGHT JR. Skin and soft tissue infections in injection drug users.
Current Infect Dis Rep 2002; 4:415-419.
-CORMICAN MG, ERWIN ME, JONES RN. False resistance to metronidazole by E-test
among anaerobic bacteria investigations of contributing test conditions and medium
quality. Diagn Microbiol Infect Dis 1996; 24:117-119.
-DOWZICKY MJ, NADLER HL, SHEIKH W. Comparison of Sensititre broth
microdilution and agar dilution susceptibility testing techniques for meropenem to
determine accuracy, reproductibility and predictives values. J Clin Microbiol 1994;
32:2204-2207.
-DUBREUIL L, HOUCKE I, SINGER E. Susceptibility testing of anaerobic bacteria:
evaluation of the redesigned (versión 96) bioMérieux ATB ANA device. J Clin Microbiol
1999; 37:1824-1828.
-GARCÍA JE, GARCÍA MI, MERINO ML. Infecciones por Clostridios. Situación actual.
En: García Rodríguez JA (ed). Infecciones por anaerobios 100 años después. Madrid:
Sociedad Española de Quimioterapia, 1994; pp 35-49.
-HALL GS, PARSHALL S. Use of the concentration gradient diffusion assay (E-test) for
susceptibility testing of anaerobes, fungi, and Mycobacterium spp. Clin Microbiol
Newslett 2002; 24:105-108.
-MANGELS JI. Anaerobic bacteriology. En: Isenberg HD (ed). Clinical Microbiology
Procedures Handbook, 2ª ed. Washington DC: ASM Press, 2004: sección 4.
-LORBER B. Gas gangrene and other Clostridium associated diseases. En: Mandell
GL, Bennett JE, Dolin R (eds). Principles and practice of infectious diseases, 5ª ed.
Philadelphia: Churchill- Livingstone, 2000; pp 2549-2570 2549-2570 .
-PÉREZ TRALLERO E, CUETO M, MIRANDA C. Bacilos grampositivos. En: de la Rosa
M, Prieto J (eds). Microbiología en ciencias de la salud. Conceptos y aplicaciones, 2ª
ed. Madrid: Elsevier, 2003; pp 84-90.
-STEVENS DL. Myositis and fascitis. En: Root RK, Waldvogel F, Corey L, Stamm WE
(eds). Clinical infectious diseases. A practical approach. New York: Oxford University
Press, 1999; pp 767-771.
Tabla 4. Características de bacilos grampositivos anaerobios esporuladosa, b.
Hidrólisi
Fermentaci Lecitinas Lipas Indo Crecimient Ure Nitrato Movilida Esculin Espora
s
ón glucosa a a l o aerobio a s d a s
gelatina
C. + + + – + – – – + + OS
bifermentans
C. sordelli + + + – + – – + – OS
C. + + + - – – – + – – RV
perfringens
C. novyi A + + + + – – – – + – OS
C. + + – + – – – – + + OS
sporogenes
C. cadaveris + + – – + – – – + – OT
C. septicum + + – – – – – V + + OS
C. difficile + + – – – – – – + + OS
C. putrificum + + – – – – – – + + T
C. baratii – + + – – – – – + S,RV
C. tertium – + – – + + – – + + OT
C. butyricum – + – – – – – – + + OS
C. inocuum – + – – – – – – – + OT
C. ramosum – + – – – – – – – + R,OT,R
V
C. – + – – + – – + + OS,RV
clostridiofor
me
C. tetani + – – – V – – – + – RT
C. + – – – – – – + + – S
hastiforme
C. + – – – – – – – + + OS,RV
subterminale
C. + – – – – – – + – OS
histolyticum
C. limosum + – + – – – – – + – OS
a
Abreviaturas. +: positivo 90-100% de las cepas, –: negativo 90-100% de las cepas, ± -: mayoría
de las cepas positivas, - +: mayoría de las cepas negativas, RV: raramente vista, O: oval, R:
redonda, S: subterminal, T: terminal.
b
Modificado de Isenberg HD.