La invasión rusa de Ucrania,nota 3 también denominada guerra de Ucrania, iniciada el 24 de
febrero de 2022, constituye una escalada de la guerra ruso-ucraniana que comenzó tras los
sucesos del Euromaidán en 2014. Se trata del mayor ataque militar convencional en suelo
europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Está generando un número creciente de víctimas;
así, hasta mediados de 2023, había causado la muerte de más de 9000 civiles y decenas de
miles de soldados.nota 4 Los combates también han propiciado la mayor crisis de refugiados en
el continente desde la Segunda Guerra Mundial:4 más de 7,2 millones de ucranianos han
abandonado el país y más de 7,1 millones se han desplazado internamente.54 Además, la
guerra ha causado daño ambiental significativo y ha puesto en peligro la disponibilidad de
alimentos a nivel mundial.6
La invasión estuvo precedida por una concentración militar rusa en las fronteras de Ucrania,
que dio comienzo a mediados de 2021.7 Durante este periodo de tensión diplomática, el
presidente ruso Vladímir Putin criticó la ampliación de la OTAN posterior a 1997 mientras
negaba repetidamente que Rusia tuviera planes de invadir Ucrania.8 No obstante, el 21 de
febrero siguiente, Rusia reconoció a la República Popular de Donetsk y a la República Popular
de Lugansk, dos estados autoproclamados en la región de Dombás en el este de Ucrania, y
envió tropas a esos territorios. Al día siguiente, el Consejo de la Federación de Rusia autorizó
por unanimidad a Putin a utilizar la fuerza militar fuera de las fronteras de Rusia.9 El 24 de
febrero, Putin anunció —en un mensaje televisado— una «operación militar especial» en el
territorio de Donetsk y Lugansk; los misiles comenzaron a impactar en varios lugares
de Ucrania, y las fuerzas terrestres rusas entraron en el país dando inicio a diferentes
ofensivas.
En los frentes sur y sureste, los rusos capturaron Jersón en marzo de 2022 y Mariúpol el mes
siguiente mientras abandonaron la campaña de Ucrania central y lanzaron una
renovada batalla del Dombás. Las fuerzas rusas continuaron bombardeando
objetivos militares y civiles lejos de la línea del frente, incluida la red de energía durante el
invierno. A fines de 2022, Ucrania lanzó contraofensivas en el sur y el este. Poco después,
Rusia anunció la anexión de cuatro provincias parcialmente ocupadas. En noviembre,
Ucrania retomó partes del Óblast de Jersón. En febrero de 2023, Rusia movilizó a cerca de
200 000 soldados para una nueva ofensiva en el Dombás.10 En junio de 2023, Ucrania lanzó
otra contraofensiva en el sureste.
La invasión ha recibido una condena internacional. La Asamblea General de las Naciones
Unidas aprobó la Resolución ES-11/1 condenando la invasión y exigiendo la retirada total de
Rusia.11 La Corte Internacional de Justicia ordenó a Rusia suspender las operaciones
militares y el Consejo de Europa expulsó al país. Numerosos gobiernos, principalmente
europeos y norteamericanos, impusieron sanciones a Rusia y su aliado Bielorrusia, y
proporcionaron ayuda humanitaria, económica y militar a Ucrania. Más de 1000 empresas
abandonaron Rusia y Bielorrusia en respuesta a la invasión. La Corte Penal
Internacional (CPI) abrió una investigación sobre posibles crímenes contra la
humanidad, crímenes de guerra, secuestro de niños y genocidio, emitiendo una orden de
arresto contra Putin en marzo de 2023.
Terminología[editar]
Esta sección es un extracto de Representación mediática de la guerra ruso-ucraniana §
Terminología.[editar]
A pesar de las dimensiones del conflicto, el gobierno ruso lo ha denominado desde el principio
como «operación militar especial en Ucrania» (en ruso: специальная военная операция на
Украине, romanización spetsiálnaya voyénnaya operátsiya na Ukraíne),12 evitando los
términos de «guerra» o «invasión».12 Esta expresión fue empleada por primera vez
por Vladímir Putin el 24 de febrero de 2022 en su discurso que dio inicio a la invasión.
Desde el punto de vista opuesto, numerosos medios y personas denominan la contienda
como la «guerra de Putin», personalizando la responsabilidad de su desencadenamiento en
el presidente ruso.13 También se han utilizado —entre otros— los términos «guerra de Rusia
contra Ucrania» o «guerra ruso-ucraniana» de manera más general para referirse a todo
el conflicto entre países desde 2014.14
Por su parte, los documentos oficiales de la Rada Suprema (parlamento ucraniano) hablan de
la «agresión armada de la Federación de Rusia contra la soberanía de Ucrania».15 En este
sentido, organizaciones internacionales como la ONU y el Parlamento Europeo han
considerado el conflicto como una «agresión rusa contra Ucrania».16 No obstante, António
Guterres, secretario general de la ONU, le dijo a Putin que las acciones de Rusia en Ucrania
son consideradas una «invasión».17
También entre los partidarios de Ucrania se utiliza el término «Gran Guerra Patria»18 que
remite a la participación de la RSS de Ucrania en la Gran Guerra Patria de 1941-1945. En
cuanto a China, su gobierno ha preferido referirse al conflicto como «crisis de Ucrania»
(en chino simplificado, 乌克兰危机; pinyin, Wūkèlán wéijī).19
En ese contexto, uno de los motivos para la censura por parte de la Agencia federal rusa
responsable de controlar los medios de comunicación (Roskomnadzor) fue la calificación de
las acciones rusas como un «ataque», «invasión» o «declaración de guerra».20
Contexto internacional: Era post-Guerra Fría y Nueva
Guerra Fría[editar]
Mapa del mundo en Guerra Fría en 1980, en
tonos de rojo los aliados de la Unión Soviética y otros países comunistas, y en tonos de azul
los Estados Unidos y sus aliados capitalistas; los puntos rojos significan guerrillas comunistas
y los puntos azules guerrillas anticomunistas.
Este párrafo es un extracto de Era post-Guerra Fría.[editar]
La era posterior a la Guerra Fría (actualmente llamado el periodo entre-guerras frias) es el
período posterior al final de la Guerra Fría el 25 de diciembre de 1991. Debido a que la Guerra
Fría no fue una guerra activa sino más bien un período de tensiones geopolíticas marcadas
por guerras indirectas, existe un desacuerdo sobre el final oficial de este conflicto y la
subsiguiente existencia de la era posterior a la Guerra Fría. Algunos académicos afirman que
la Guerra Fría terminó cuando se firmó el primer tratado mundial sobre desarme nuclear en
1987 o el fin de la Unión Soviética como superpotencia en medio de las Revoluciones de
1989, pero realmente terminó con la disolución de la Unión Soviética en 1991. A pesar de esta
ambigüedad, el fin de la Guerra Fría simbolizó una victoria de la democracia y el capitalismo,
dando un impulso a Estados Unidos y a las potencias mundiales emergentes, China e India.
La democracia se convirtió en una forma de autovalidación colectiva para los países que
esperaban ganarse el respeto internacional: cuando la democracia se consideraba un valor
importante, las estructuras políticas comenzaron a adoptar ese valor.
Este párrafo es un extracto de Nueva Guerra Fría.[editar]
Nueva Guerra Fría, Segunda Guerra Fría o Guerra Fría 2.0 (en inglés: New Cold War, también
referida como Cold War II, Cold War Redux o Cold War 2.0) son términos utilizados —como
paralelismo a la Guerra Fría entre 1945 y 1991— para designar lo que se interpreta como un
conflicto político, ideológico, informativo, social y militar en el siglo XXI, lo cual terminó la
llamada era post-Guerra Fría. Desde esta visión, se verían las tensiones entre potencias como
estructuradas dentro de grandes bloques de poder geopolíticos opuestos; en uno se
encontraría Occidente y la OTAN (liderado principalmente por Estados Unidos y Reino Unido,
en el que la Unión Europea tendría un papel de poder blando) y el otro (Oriente) estaría
formado por un lado por China y por otro lado por Rusia (partidarios del poder duro, y que
podrían ocasionalmente tener intereses similares o ir por separado, según el caso). Se
incluyen acciones propias de guerra híbrida (como los ciberataques) y guerras
subsidiarias (como Libia, Siria, Ucrania o Irán). La rivalidad además de geopolítica también
sería de carácter económico, militar, cultural y tecnológico.
Antecedentes[editar]
Cadena humana conmemorando el acta de Zluki, 1990.
Este párrafo es un extracto de Antecedentes históricos de la guerra ruso-ucraniana.[editar]
El proceso de la caída del muro de Berlín, la reunificación alemana y el colapso de los
gobiernos comunistas (1989-1991) trajeron enormes cambios en los países del Bloque del
Este, hasta entonces integrantes o aliados de la Unión Soviética, alterando la balanza
geopolítica en Europa. Sin embargo, tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, Ucrania
y Rusia mantuvieron estrechos vínculos y el gobierno ucraniano acordó abandonar su arsenal
nuclear en 1994 —mediante el Memorándum de Budapest— con la condición de que los
Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia brindaran garantías contra las amenazas a la
integridad territorial o la independencia política de Ucrania.21 Cinco años más tarde, Rusia fue
uno de los signatarios de la Carta para la Seguridad Europea, que «reafirmó el derecho
inherente de todos y cada uno de los Estados participantes a ser libres de elegir o cambiar sus
arreglos de seguridad, incluidos los tratados de alianza, a medida que evolucionan».21
Véanse también: Conflictos postsoviéticos y Estados postsoviéticos.
El tratado Dos más Cuatro y la expansión de la OTAN[editar]
Esta sección es un extracto de Tratado Dos más Cuatro § Controversias sobre los términos.
[editar]
Entendemos la necesidad de garantías para los países del
Este. Si tenemos presencia en una Alemania que es parte
de la OTAN, no habría extensión de la jurisdicción de la
OTAN para las fuerzas de la OTAN ni una pulgada hacia
el este [sic]
—James Baker a Mijaíl Gorbachov
9 de febrero de 199022
El 9 de febrero de 1990, durante el proceso de redacción del tratado de reunificación alemana,
el secretario de Estado de Estados Unidos, James Baker, visitó al entonces Secretario general
del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, y a su ministro de
exteriores, Eduard Shevardnadze, y un día después, se produjo también la visita del canciller
de la Alemania Federal, Helmut Kohl.23 El objetivo era apaciguar a los soviéticos por la
inclusión de una Alemania unificada en la órbita occidental. Gorbachov llegó a proponer una
estructura pan-europea de seguridad, que incluiría el ingreso de Rusia en la OTAN. Baker
consideró esta idea pan-europea «un sueño» inalcanzable. Baker y Kohl convencieron a
Gorbachov de que una Alemania unificada entrase en la OTAN, aduciendo que sería mejor
que una Alemania por libre, pero diciendo que no habría expansiones al este.
Las negociaciones habrían dado garantías al gobierno soviético de que la OTAN (creada en
la posguerra de la Segunda Guerra Mundial) no permitiría la adhesión de ningún país
del bloque del Este —excluyendo la República Democrática de Alemania (RDA),24 versión
respaldada por algunos historiadores y documentos publicados por el semanario alemán Der
Spiegel.2526 Dentro de este marco se hizo posible la reunificación alemana en 1990 y la OTAN
incluyó al territorio de la RDA. No obstante, el entonces presidente de la Unión Soviética, Mijaíl
Gorbachov, afirmó en una entrevista de 2014 que el tema de la expansión de la OTAN al este
nunca se tocó.27
Aunque varias transcripciones del departamento de Estado de los Estados Unidos demuestran
que Baker en efecto pronunció esas palabras durante aquella conversación —aludiendo a la
no expansión de la OTAN—,22 dicho compromiso no está reflejado en la redacción final del
tratado de reunificación.282930 Además, el New York Times publicó en 1992 una serie de
documentos oficiales que daban cuenta de la adopción de una doctrina estratégica que tomó
el nombre de Doctrina Wolfowitz, en virtud de la cual Estados Unidos se reservaba la
supremacía sobre los demás Estados, proponía el unilateralismo y establecía como «primer
objetivo evitar el resurgimiento de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la antigua Unión
Soviética o en otro lugar». El documento inicial fue luego moderado en sus términos. Entre
tanto, en Rusia se desarrollaron posturas políticas que eventualmente se consideran como
una versión análoga rusa de la Doctrina Monroe.31
En la segunda mitad de la década de 1990, Estados Unidos decidió expandir las fronteras de
la OTAN hacia el este. Así, en 1999 la OTAN incorporó a Hungría, Polonia y la República
Checa, para posteriormente —en 2005, semanas antes de la adhesión de estos Estados a la
UE— ampliarse también
a Bulgaria, Lituania, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia y Letonia; estos dos últimos
fronterizos con Rusia. De esta forma, Bielorrusia y Ucrania quedaron como los dos países
ubicados sobre la «línea roja» que separaba a la OTAN de Rusia.32 Ucrania se convirtió
entonces en una posición crucial para ambos bandos y su política interna empezó a ser
fuertemente influenciada por la puja de poder internacional.33
En 2008, el presidente estadounidense George W. Bush, declaró públicamente la intención de
incorporar a Ucrania —y también a Georgia— a la OTAN, y simultáneamente el
proeuropeo Víktor Yúshchenko, presidente de Ucrania, pidió la entrada de su país a la
coalición militar.34 Por su parte, el presidente ruso Vladímir Putin, se pronunció en contra de la
posibilidad de dicha adhesión.35 No obstante, en 2010 Víktor Yanukóvich —quien reemplazó a
Yúshchenko como presidente— retiró el pedido, aunque en septiembre de 2020, el nuevo
presidente Volodímir Zelenski, aprobó la Estrategia de Seguridad Nacional, «que prevé el
desarrollo de la asociación distintiva con la OTAN con el objetivo de ser miembro de la
OTAN».36
Véase también: Antecedentes históricos de la guerra ruso-ucraniana
Revolución naranja[editar]
Yúshchenko durante la Revolución Naranja contra
el fraude electoral (noviembre de 2004).
Estos párrafos son un extracto de Revolución naranja.[editar]
La Revolución Naranja (en ucraniano: Помаранчева революція, Pomaráncheva revolyutsiya)
consistió en una serie de protestas y acontecimientos políticos que tuvieron lugar
en Ucrania desde finales de noviembre de 2004 hasta enero de 2005. Estas protestas
ocurrieron en el contexto de las elecciones presidenciales, en las que hubo fuertes
acusaciones de corrupción, intimidación de votantes y fraude electoral directo. Kiev, la capital
ucraniana, fue el punto focal de la campaña del movimiento de resistencia civil en el que
participaron miles de manifestantes diariamente.37 A nivel nacional, la «revolución» se
caracterizó por una serie de actos de desobediencia civil y huelgas generalizadas organizadas
por el movimiento de oposición.
Las protestas fueron incentivadas por los informes de diversos observadores nacionales y
extranjeros, así como por la percepción por la oposición de que las autoridades amañaron
los resultados de la votación del 21 de noviembre de Ruso como su lengua materna en el sur y
2004 entre los candidatos Víktor Yúshchenko y Víktor oriente de Ucrania
Yanukóvich a favor de este último.38 Las protestas
Datos de 2001
nacionales se llevaron a cabo después de que se
anularan los resultados de la contienda original, y el
Tribunal Supremo de Ucrania ordenó convocar nuevas
elecciones para el 26 de diciembre de 2004. Bajo un
intenso escrutinio por parte de observadores
domésticos e internacionales, la segunda contienda se
declaró «libre y justa». Los resultados finales revelaron
una clara victoria para Yúschenko, que recibió un 52 %
de los votos, comparado con un 44 % de Víktor
Yanukóvich. Yúshchenko fue declarado como el
ganador oficial con su inauguración el 23 de enero de Se
bastópol obtuvo el porcentaje más
2005 en Kiev, con lo que se dio fin a la Revolución
alto (90,6 %), seguido por Crimea con
Naranja. un 77,0 %.
En 2010, Víktor Yanukóvich se convirtió en el sucesor Datos de 200540
de Yúshchenko como presidente de Ucrania, después Crimea: 97 % de toda la población
de que la Comisión Central Electoral y observadores
internacionales declararan que la elección presidencial Óblast
de ese año se desarrolló de manera justa.39 Dnipropetrovsk 72 %
Euromaidán[editar] Donetsk 93 %
Esta sección es un extracto de Euromaidán.[editar] Zaporizhia 81 %
Lugansk 89 %
El Euromaidán41 (en ucraniano,
Євромайда́ н, Yevromaidán; «Europlaza»)42 es el Mikoláyiv 66 %
Odesa 85 %
Járkov 74 %
nombre dado a una serie de manifestaciones y disturbios heterogéneos de
índole europeísta, independentista y nacionalista de Ucrania.
Tras la huida del presidente de Ucrania Víktor Yanukóvich en dirección desconocida el 21 de
febrero de 2014,43 la Rada Suprema destituyó del cargo a Yanukóvich por «el abandono de
sus funciones constitucionales».44 El 23 de febrero de 2014, el jefe del grupo parlamentario
del Partido de las Regiones que lideraba Yanukóvich, Oleksandr Yefrémov, responsabilizó a
Yanukóvich del saqueo del país y del derramamiento de sangre.45
Sin embargo, sorprendentemente, el Gobierno ucraniano, encabezado por Mikola Azárov,
publicó el 21 de noviembre de 2013 una nota oficial en la que informaba que el proceso de
preparación de la firma del acuerdo quedaba «suspendido».46 Las razones esgrimidas fueron
la caída en la producción industrial y el mantenimiento de relaciones con los países de
la Comunidad de Estados Independientes. Yanukóvich asistió a la cumbre de la UE los días
28 y 29, tal como estaba previsto antes de la suspensión unilateral, pero solo para declinar la
última oferta europea, de 600 millones de euros, por considerarla «humillante».47 Por su parte,
Azárov reprochó a la UE y al Fondo Monetario Internacional la falta del apoyo económico que
hubiera compensado el «divorcio comercial» con Rusia, a la vez que admitía que había sido
Moscú quien había conminado a Kiev a no sellar el pacto.48
A partir del 21 de noviembre, se producen en Kiev varias concentraciones en la plaza de la
Independencia (en ucraniano, Maidán Nezalézhnosti) exigiendo al gobierno retomar el diálogo
con la UE. La concentración aglomeró a cientos de miles de personas con discursos diarios de
líderes políticos opositores, así como íconos culturales ucranianos y extranjeros. Entre los
principales gestores se encontraban: organizaciones sociales, la oposición política —incluido
el grupo ultra-nacionalista y de extrema derecha Sector Derecho, uno de los principales
organizadores del movimiento en Kiev e instigador de los disturbios, y el partido parlamentario
de extrema derecha Svoboda—49 y las Iglesias ucranianas —como la Iglesia ortodoxa
ucraniana del Patriarcado de Kiev—, con excepción de la Iglesia ortodoxa
ucraniana del Patriarcado de Moscú.50 En las manifestaciones también participaron
representantes de minorías étnicas (rusos, chechenos, tártaros de Crimea,51 judíos,52
georgianos, armenios y otros) y ciudadanos de otros países (Polonia, Bielorrusia, Georgia,
Rusia y otros).53
Primera fase de la guerra ruso-ucraniana[editar]
Firma de la anexión de Crimea y Sebastopol a la
Federación de Rusia.
Estos párrafos son un extracto de Primera fase de la guerra ruso-ucraniana.[editar]
La primera fase de la guerra ruso-ucraniana54 se refiere al periodo comprendido entre 2014 y
2015 en los inicios de dicho conflicto. Tras esta etapa se desarrolló una fase de alto el fuego a
la que siguió un recrudecimiento del conflicto a partir de 2021. Inicialmente se trató de
una crisis diplomática internacional que sobrevino en febrero de 2014 tras la destitución del
presidente ucraniano Víktor Yanukóvich como resultado de las protestas del Euromaidán —
realizadas principalmente en las zonas occidental y central del país para apoyar
el acercamiento hacia la Unión Europea— que fueron rechazadas por
comunidades rusófonas de la zona suroriental del país, compuestas en su mayoría por rusos
étnicos y ucranianos rusófonos.
Consecuentemente, el parlamento asumió el poder Ejecutivo y propuso derogar la ley sobre la
cooficialidad de los idiomas de las minorías a nivel municipal y provincial. Como respuesta,
diversos grupos prorrusos se manifestaron en contra del nuevo gobierno nacional y
proclamaron sus anhelos de estrechar sus vínculos (o inclusive integrarse) con Rusia. Estas
protestas se concentraron en Crimea y algunas óblast en la zona fronteriza entre Rusia y
Ucrania donde se produjeron una serie de revueltas militares, incluyendo tanto tropas locales
como tropas rusas. En medio del levantamiento, las autoridades de Crimea convocaron a
un referéndum para el 16 de marzo siguiente con el propósito de adherirse a la Federación
Rusa.
Tras el pedido del gobierno de Crimea a Rusia, el Consejo de la Federación aprobó un envío
de tropas que (según las autoridades del país) tenía como objetivo garantizar la integridad de
los habitantes de Crimea y las bases rusas estacionadas allí, hasta que se normalizara la
situación sociopolítica. Ello favoreció la Declaración de Independencia de Crimea y
Sebastopol que condujo a la proclamación de la República de Crimea —reconocida solo por
Rusia— previo restablecimiento de la constitución de 1992 que consideraba al territorio como
soberano —aunque delegaba algunas competencias a Ucrania— con una ciudadanía y una
policía propias.55 El proceso finalmente condujo a la adhesión de Crimea a Rusia que fue
oficializada el 18 de marzo de 2014, aunque no contó con el reconocimiento del gobierno
ucraniano.
Pese al apaciguamiento alcanzado en Crimea, la situación degeneró en el Dombás donde las
fuerzas independentistas de las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y
Lugansk (RPL) se enfrentaron al gobierno de Ucrania agravando la guerra en esta región. El
11 de mayo de 2014, ambas repúblicas celebraron referéndums sobre su estatus político que
resultaron en una proclamación de independencia de las regiones en cuestión mientras que
los combates continuaron a pesar de los intentos de por detenerlos. No obstante, el 15 de
febrero de 2015 —con la entrada en vigencia del acuerdo Minsk II— se inició un alto el fuego
incondicional.
Numerosos ciudadanos rusos ocuparon altos puestos entre los rebeldes y varios países
consideraron que Rusia proporcionó apoyo material y militar a los separatistas.56 En este
sentido, las reacciones internacionales fueron casi siempre condenatorias de la decisión de
Rusia de intervenir, y de apoyo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Es así que
tras la adhesión de Crimea a Rusia, varios países (encabezados por la Unión Europea y
Estados Unidos) aplicaron una serie de sanciones contra el entorno del gobierno ruso. Pero
fue el voto de la Resolución 68/262 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la
integridad territorial de Ucrania, la acción que contó con la participación de países más
numerosa: a favor se pronunciaron cien naciones, once votaron en contra y 58 se abstuvieron,
con lo que la secesión de Crimea y Sebastopol fue declarada «inválida».57
Relaciones Rusia-Unión Europea desde 2012[editar]
Putin en las conversaciones del formato de Normandía en
Minsk para encontrar una solución a la situación en Ucrania en febrero de 2015.
Estos párrafos son un extracto de Relaciones Rusia-Unión Europea desde 2012.[editar]
Las relaciones Rusia-Unión Europea desde 2012 es un término que hace referencia a
las relaciones entre ambas partes a partir del tercer mandato presidencial de Vladímir
Putin en Rusia. Durante este periodo, iniciado en mayo de 2012, las relaciones bilaterales se
han visto afectadas principalmente por la guerra ruso-ucraniana iniciada en 2014,
con sanciones internacionales de la UE hacia Rusia, siendo un conflicto desarrollado en medio
de una asociación económica en la que el sector energetico representaba un factor de vital
importancia al ser Rusia el mayor proveedor para la Unión Europea (hasta agosto de 2023
fecha en que la UE dejó dicha dependecia atrás).58 Hasta la actualidad, donde las sanciones
masivas impuestas por la UE en respuesta a la Invasión rusa de Ucrania provocaron un
cambio total en la actitud de Putin, donde la UE pasó de ser el principal mercado para
sus exportaciones energéticas a estar en la lista de países/territorios hostiles hacia Rusia que
amenazan la seguridad del país.
El principal punto de conflicto entre la UE y Rusia es la influencia que puede ejercer cada
parte sobre diversos países de la Europa
Oriental (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania). Es así que mientras
Rusia recurre a dispositivos económicos, militares y no militares, para mantener a estos
países en su esfera de influencia, la UE apoya ocasionalmente la integración de los mismos
en las actividades “occidentales”, apostando por la cooperación dentro del marco de la Política
Europea de Vecindad.59
La primera fase de la guerra ruso-ucraniana —entre 2014 y 2015— se originó en la cuestión
sobre el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea que llevó a los disturbios
heterogéneos de índole europeísta y nacionalista del Euromaidán. Posteriormente, la UE
condenó la intervención rusa en Ucrania —adhesión de Crimea a Rusia y guerra del Dombás
— y suspendió el diálogo sobre las cuestiones relativas a la política de visados y las
negociaciones sobre un nuevo acuerdo bilateral. Desde entonces la Unión aplica un enfoque
de doble vía que combina sanciones con intentos de encontrar una solución al conflicto en
Ucrania.60
Por otra parte, el trato reservado por el gobierno ruso a la disidencia —en el caso Skripal la
UE expulsó diplomáticos rusos— y a la oposición en su país —caso de Alekséi Navalni—61
también ha provocado tensiones entre las partes. No obstante, la participación rusa en la labor
del grupo de países para celebrar un acuerdo nuclear con Irán permitió albergar esperanzas
respecto a una mayor cooperación a escala internacional. No obstante, la intervención militar
rusa en la guerra civil siria desde septiembre de 2016, en apoyo al presidente Bashar al-Ásad,
finalmente agravó las tensiones con la UE.60 Sin embargo, la negativa tanto de Rusia como de
la UE de ceder a la presión estadounidense por romper las relaciones con Irán permitió al
gobierno de Putin eludir parcialmente las sanciones impuestas.62
Preludio de la invasión[editar]
El Presidente de Ucrania, Volodímyr Zelensky, y el
Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg. Bruselas, 16 de diciembre de 2021.
El presidente ruso, Vladímir Putin, junto con Denis Pushilin y Leonid Pasechnik, firmando los
decretos que reconocen la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de
Donetsk y Lugansk, 21 de febrero de 2022.
Estos párrafos son un extracto de Preludio de la invasión rusa de Ucrania.[editar]
El preludio de la invasión rusa de Ucrania refiere a los acontecimientos desarrollados a partir
de marzo de 2021 en el marco de la guerra ruso-ucraniana y que desembocaron en la entrada
de las Fuerzas Armadas de Rusia en territorio de la vecina Ucrania el 24 de febrero de 2022.
Entre marzo y abril de 2021 Rusia reunió alrededor de 100 000 soldados, misiles y otras
armas pesadas cerca de su frontera con Ucrania, lo que representó la mayor movilización de
fuerzas desde la anexión de Crimea por parte de ese país en 2014, esto generó
preocupaciones sobre una posible invasión, si bien las tropas se retiraron parcialmente en
junio siguiente.63 Entre octubre y diciembre del mismo año se avivó la crisis, se registra de
nuevo un despliegue masivo de fuerzas rusas en la frontera con Ucrania, llegando a 175 000
soldados en Rusia y en Bielorrusia según inteligencia estadounidense.6465
Entonces, Rusia presentó dos borradores de tratados que contenían solicitudes de lo que
denominó "garantías de seguridad", incluida una promesa jurídicamente vinculante de que
Ucrania no se uniría a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y una reducción
de las tropas y del equipo militar de la OTAN estacionados en Europa del Este, y amenazó
con una respuesta militar no especificada si esas demandas no se cumplían en su totalidad.
La OTAN rechazó estas solicitudes y Estados Unidos y la Unión Europea advirtieron a Rusia
de sanciones económicas "rápidas y severas" y "masivas" en caso de que finalmente invada
Ucrania.6667
Entretanto, Estados Unidos publicó información de inteligencia sobre los planes de invasión
rusos, incluidas fotografías satelitales que mostraban tropas y equipos rusos cerca de la
frontera con Ucrania.68 Estados Unidos continuó publicando informes que predijeron los planes
de invasión. Durante estos acontecimientos, el gobierno ruso negó repetidamente que tuviera
planes para invadir o atacar Ucrania; quienes emitieron las negativas incluían al portavoz de
Putin, Dmitri Peskov, en noviembre de 2021, al viceministro de Relaciones Exteriores, Serguéi
Riabkov, en enero de 2022,69 al embajador ruso en los Estados Unidos, Anatoly Antonov, el 20
de febrero de 2022, y al embajador ruso en la República Checa, Aleksandr Zmeyevski, el 23
de febrero de 2022.70
El 21 de febrero de 2022, Rusia reconoció oficialmente las dos regiones separatistas en el
este de Ucrania, la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk, como
estados independientes y desplegó tropas en el Dombás en un movimiento interpretado como
la retirada efectiva de Rusia del Protocolo de Minsk.7172 Las repúblicas disidentes fueron
reconocidas en los límites de sus respectivos oblasts de Ucrania, que se extienden mucho
más allá de la línea de contacto.73 El 22 de febrero Putin dijo que los acuerdos de Minsk ya no
eran válidos.74 El mismo día, el Consejo de la Federación autorizó por unanimidad el uso de la
fuerza militar en el exterior.75
Acusaciones rusas de genocidio en el Dombás[editar]
Estos párrafos son un extracto de Acusaciones de genocidio en el Dombás.[editar]
Las acusaciones de genocidio en el Dombás por parte de Rusia son una serie de acusaciones
contra el Gobierno ucraniano sobre supuestas acciones genocidas contra la población
prorrusa del país, siendo esta una de las razones argüidas para justificar la invasión a Ucrania
en 2022.76
En la Corte Penal Internacional, Ucrania presentó una demanda contra Rusia por tales
acusaciones, sobre las que, los tribunales no hallaron evidencias que sustenten las
acusaciones rusas. Acto seguido, instaron al Gobierno del Kremlin a "suspender de inmediato
las acciones militares" contra el país vecino.77
Invasión y resistencia[editar]
Las repúblicas populares de Dombás se dirigieron a Rusia con una solicitud de ayuda. En
este sentido [...] decidí llevar a cabo una operación militar especial. Su objetivo es
proteger a las personas que han sido objeto de abusos, genocidio por parte del régimen de
Kiev durante ocho años.78
—Mensaje de Vladímir Putin
24 de febrero de 2022
Wikisource contiene el texto del mensaje.
Mapa animado de la invasión.
Véase también: Cronología de la guerra ruso-ucraniana
Inicios[editar]
Esta sección es un extracto de Mensaje de Vladímir Putin del 24 de febrero de 2022.[editar]
El mensaje de Vladímir Putin del 24 de febrero de 2022 constituye el punto de partida de la
Invasión rusa de Ucrania. Poco antes de las 06:00 hora de Moscú (UTC+3) de ese día, se
emitió en los canales rusos un mensaje a la Nación en el que el presidente de
Rusia informaba su decisión de lanzar una «operación militar especial» en el este de
Ucrania ya que, en sus palabras, «Rusia no puede sentirse segura ante la amenaza
ucraniana». Putin añadió que intentaría «desmilitarizar y desnazificar Ucrania»,78 justificando
la agresión militar con el objetivo de proteger a los habitantes de las
autoproclamadas República Popular de Lugansk (RPL) y República Popular de Donetsk (RPD)
—en la región predominantemente de habla rusa de Dombás— del supuesto genocidio por
parte del gobierno ucraniano. En su discurso, Putin afirmó que no había planes para ocupar el
territorio ucraniano y que apoyaba el derecho de los pueblos de Ucrania a
la autodeterminación.78 Al final del discurso, Putin advirtió a terceros países que no interfirieran
en el conflicto y dijo que «la respuesta de Rusia será inmediata y los llevará a consecuencias
que nunca han experimentado en su historia», una frase que generó debate sobre su eventual
referencia al uso de armas nucleares por parte de Rusia.79
Inmediatamente después del ataque, el gobierno ucraniano anunció la introducción de la ley
marcial;80 esa misma noche ordenó una movilización general de todos los hombres ucranianos
de entre 18 y 60 años.80 Las tropas rusas ingresaron a Ucrania desde cuatro direcciones
principales: al norte por la frontera bielorrusa, en dirección a Kiev; al noreste desde la frontera
rusa, en dirección a Járkov; al este por la antigua línea de frente de la RPD y la RPL; y al sur
por la región de Crimea.80
Véase también: Orden de batalla para la invasión rusa de Ucrania de 2022
Frente de Ucrania central (Ofensiva de Kiev)[editar]
Bombardeo ruso a antenas de telecomunicación en Kiev,
el 1 de marzo de 2022.
Estos párrafos son un extracto de Campaña de Ucrania central.[editar]
La campaña de Ucrania central —dentro de la invasión rusa de Ucrania de 2022— fue
un teatro de operaciones para el control de tres óblast (provincias) de esta
región: Chernígov, Kiev y Sumy. Las capitales de dos de estas óblast están a menos de 100
kilómetros de la frontera rusa a través de conexiones terrestres (Chernígov a 90 km y Sumy a
50 km).
Con el objetivo de tomar la capital del país, Kiev, la estrategia del ejército ruso en el norte de
Ucrania se centró en una ofensiva desde la frontera bielorrusa a lo largo de la orilla occidental
del río Dniéper con el objetivo de rodear la ciudad desde el oeste. En apoyo de la ofensiva
principal, dos ejes de ataque dirigidos desde la frontera rusa sobre la orilla este del Dniéper,
una occidental en dirección a Chernígov y otra oriental a Sumy, se lanzaban con el intento de
cercar Kiev desde el noreste y el este.
En el primer día de invasión, las tropas rusas en marcha hacia Kiev tomaron el control de los
pueblos fantasmas de Chernóbil y Prípiat, incluida la central nuclear de Chernóbil, donde el
ejército ucraniano opuso una primera resistencia al avance ruso pesar de ser derrotado al final
del día. Asegurada la Zona de exclusión de Chernóbil, la columna rusa alcanzó a primera de
la hora de la mañana del día 25 de febrero la ciudad de Ivankiv, un suburbio al norte de Kiev,
donde los ucranianos consiguieron frenar su avance al destruir el puente sobre el río
Téteriv y presentar batalla a los rusos en la ciudad. Al mismo tiempo, las Fuerzas
Aerotransportadas Rusas intentaban apoderarse de dos aeródromos estratégicos alrededor
de Kiev: un asalto aerotransportado al Aeropuerto Antonov, situado al norte en Hostómel y que
cayó finalmente en manos rusas el día 25, y otro desembarco en Vasylkiv, al sur de la capital,
que fue finalmente repelido por el ejército ucraniano en la base aérea de la ciudad el día 26 de
febrero. Estos ataques parecían haber sido un intento de Rusia de apoderarse rápidamente de
Kiev y hacer caer al gobierno ucraniano presidido por Volodímir Zelenski,
con Spetsnaz infiltrándose en la ciudad apoyados por operaciones aerotransportadas y un
rápido avance mecanizado desde el norte, pero no tuvieron éxito, alargando la guerra más allá
del plan de invasión inicial ruso.
Para principios de marzo, la defensa ucraniana había ralentizado en gran medida el avance
ruso a lo largo del lado oeste del Dniéper. Al noroeste de la capital, la ofensiva rusa encontró
una fuerte resistencia del ejército ucraniano en los suburbios de Bucha, Hostómel e Irpín, que
no fueron cayendo en poder del ejército ruso hasta mediados de mes, donde el frente
finalmente se estancó a las afueras de Kiev. Así mismo, el gran convoy militar ruso que se
dirigía a la capital ucraniana, de más de 60 kilómetros de largo, se había dispersado y
replegado para el día 11 de marzo, tomando posiciones cubiertas por el bosque, mientras la
ofensiva que debía apoyar el cerco desde el noreste se había detenido en gran medida
cuando comenzó el asedio de Chernígov, que las fuerzas rusas no habían conseguido
culminar. Incapaces de lograr una victoria rápida en Kiev, las fuerzas rusas cambiaron su
estrategia por el bombardeo indiscriminado y la guerra de asedio. El 16 de marzo, las fuerzas
ucranianas consiguieron lanzar al fin una contraofensiva para repeler el ataque ruso a la
capital desde las diferentes ciudades del extrarradio, consiguiendo hacer retroceder por
primera vez a las fuerzas rusas alrededor de Irpín y recuperando el control de Makariv y otros
suburbios al este y oeste de Kiev una semana después. El 28 de marzo, las fuerzas
ucranianas recuperan al fin el control de Irpín, consiguiendo así evitar el cerco de la capital,
mientras la artillería rusa comienza a cubrir la retirada de sus tropas del Óblast de Kiev. La
retirada de las fuerzas rusas de los óblast de Kiev y Zhitómir es completa ya el 4 de abril, a la
vez que se rompen los asedios de Chernígov y Sumy, confirmándose la derrota de la ofensiva
inicial rusa sobre la capital ucraniana y desplazando el frente de guerra principal
al sur y este del país.
Véanse también: Ofensiva de Kiev (2022) y Batalla de Kiev (2022).
Frente de Ucrania oriental[editar]
Bombardeo en las afueras de Járkov, 1 de marzo.
Estos párrafos son un extracto de Campaña de Ucrania oriental.[editar]
El 18 de abril, tras el recrudecimiento de las acciones, el gobierno ucraniano comenzó a
utilizar el término «batalla por el Dombás» para referirse a la ofensiva. Esta intensificación de
los combates era esperada desde comienzos del mes, ya que Rusia se había retirado o había
sido rechazada en otras partes de Ucrania y, en consecuencia, estaba preparando una fase
de sus operaciones militares centrándose en el este. Así, aproximadamente 60 000 soldados
rusos abandonaron la ofensiva de Ucrania central para ser desplegados en esta región, donde
hay unos 40 000 soldados ucranianos.
Las operaciones iniciales probablemente consistieron en pequeñas operaciones de
escaramuza que pretendían probar las defensas ucranianas, mientras que las campañas de
bombardeo continúan destrozando las defensas ucranianas a lo largo de la línea del frente. La
ofensiva toma lugar actualmente a lo largo de la
línea Rubézhnoye - Izium - Guliaipole - Mariúpol con el objetivo de rodear a las tropas
ucranianas en el Dombás y anexar la totalidad de las regiones de Donetsk y Lugansk a los
cuasi-estados de la República Popular de Donetsk (RPD) y la República Popular de
Lugansk (RPL), respaldados por Rusia. Dada su importancia estratégica, la ofensiva se ha
comparado con la Batalla de Kursk (1943).
En la región del Dombás en particular se había producido una lucha prolongada entre
separatistas apoyados por Rusia de las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y
Luhansk y las Fuerzas armadas ucranianas. Entre 2014 y 2022, la guerra en Dombás había
costado las vidas de más de 10 000 separatistas, rusos y soldados ucranianos, así como las
de 3000 civiles, a pesar de que la lucha se había ralentizado a un conflicto prolongado y solo
349 civiles habían muerto desde 2016. Por su parte, la óblast de Járkov también vivió
las protestas prorrusas de 2014 y los rebeldes llegaron a proclamar la República Popular de
Járkov, un efímero Estado independiente.
Desde el inicio de la ofensiva, las partes en conflicto han buscado abrir corredores
humanitarios.
Véase también: Guerra del Dombás
Sitio de Mariúpol
Ataque aéreo al hospital de Mariúpol.
Estos párrafos son un extracto de Sitio de Mariúpol (2022).[editar]
Para el 2 de marzo, las tropas rusas habían rodeado la ciudad y fueron cercando
progresivamente a los defensores ucranianos. El 18 de abril, los soldados ucranianos
ignoraron un ultimátum ruso para rendirse y decidieron luchar hasta el final. Rusia amenazó
con acabar con quienes continuasen luchando. Un experto militar estimó que todavía podría
haber entre 500 y 800 soldados ucranianos resistiendo dentro de la ciudad.81 El 21 de abril, el
gobierno ruso anunció que habían tomado el control de la ciudad,82 aunque aún quedaban
soldados ucranianos realizando una última defensa en la acería Azovstal.
El 16 de mayo, Ucrania abandonó la lucha en Mariúpol y los soldados ucranianos que
quedaban en la planta de Azovstal se rindieron a las fuerzas de la Federación de Rusia y la
República Popular de Donetsk.83 Tras obtener el control efectivo de toda la ciudad por parte de
las fuerzas rusas y separatistas el 16 de mayo de 2022, la urbe quedó administrada por la
República Popular de Donetsk quien estaba organizando una autoridad local desde abril.84
Frente sur[editar]
Estos párrafos son un extracto de Campaña de Ucrania meridional.[editar]
En el frente sur, actuando desde el Mar de Azov, el Mar Negro y la península de Crimea,
Rusia avanza hacia el norte bloqueando las posibilidades de respuesta de las fuerzas navales
ucranianas en el mar de Azov. El 24 de febrero, las tropas rusas tomaron el control del canal
de Crimea del Norte, lo que permitió a Crimea obtener suministros de agua para la península,
de la que había estado aislada desde 2014. El ataque también avanzó hacia el este, hacia
Mariupol, iniciando un asedio de la ciudad y uniendo el frente con las repúblicas
independentistas de Dombás.
El 1 de marzo, las fuerzas rusas ganaron la batalla de Melitópol y, el día siguiente la batalla de
Jersón. Luego, las tropas rusas avanzaron hacia Nicolaiev, que se encuentra
entre Jersón y Odesa. El 4 de marzo, los defensores ucranianos repelieron un ataque a la
ciudad y recuperaron la base aérea de Kulbakino. Entre tanto, el 3 de marzo, los rusos
iniciaron el asedio de Energodar en un intento de hacerse con el control de la central nuclear
de Zaporiyia. Se desarrolló un incendio durante el tiroteo. La Agencia Internacional de Energía
Atómica declaró que el equipo esencial no había sido dañado. El 4 de marzo, la central
nuclear de Zaporiyia había sido capturada por las fuerzas rusas, pero aunque se informó de
incendios, no hubo fugas de radiación.
Contraofensivas y anexiones[editar]
Putin anuncia una movilización parcial en su discurso del 21 de septiembre.
Contraofensiva del sur[editar]
Esta sección es un extracto de Contraofensiva del sur de Ucrania de 2022.[editar]
La contraofensiva del sur de Ucrania de 2022, también llamada contraofensiva de Jersón, fue
un compromiso militar desarrollado en el marco de la invasión rusa de Ucrania. La
contraofensiva ucraniana comenzó el 29 de agosto de 2022 contra las fuerzas armadas rusas,
con el fin de recapturar los oblasts de Jersón y Nicolaiev.
En un principio, se anunció que el contraataque tenía como objetivo recuperar todo el territorio
ocupado por los rusos en los oblasts de Jersón, Zaporiyia y Nicolaiev. Hasta el 17 de octubre
de 2022, Ucrania había recuperado numerosos pueblos pequeños y más de 1170 kilómetros
cuadrados de territorio ocupado.
Contraofensiva del este[editar]
Esta sección es un extracto de Contraofensiva del este de Ucrania de 2022.[editar]
La contraofensiva del este de Ucrania de 2022, también llamada contraofensiva de Járkov, fue
una ofensiva de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el territorio ocupado por la Federación de
Rusia en Ucrania, que se lanzó el 6 de septiembre de 2022 dentro del marco de la guerra
ruso-ucraniana.
Tras el lanzamiento de la contraofensiva del sur de Ucrania a finales de agosto de 2022, las
fuerzas ucranianas iniciaron esta contraofensiva simultánea a principios de septiembre en
el óblast de Járkov, en el noreste del país, cuyo avance ha llegado hasta las profundidades de
las líneas rusas y le ha permitido a Ucrania recuperar cientos de kilómetros cuadrados de
territorio. El 10 de septiembre de 2022, el Instituto para el Estudio de la Guerra de los Estados
Unidos informó que las fuerzas ucranianas habían capturado aproximadamente 2500
kilómetros cuadrados en la región de Jarkóv, mientras que Reuters informó que las fuerzas
rusas se habían visto obligadas a retirarse de su base en Izium, después de haber sido
aisladas por la captura del centro ferroviario clave en Kúpiansk.
En la tarde del 11 de septiembre, el Ministerio de Defensa de Rusia anunció la retirada formal
de las fuerzas rusas de casi todo el óblast de Járkov, anunciando que "estaba en marcha una
operación para reducir y transferir tropas".
Frente Dnipro-Zaporiyia[editar]
Esta sección es un extracto de Crisis en la central nuclear de Zaporiyia.[editar]
Durante la invasión rusa de Ucrania de 2022, la central nuclear de Zaporiyia se ha convertido
en el centro de una crisis de seguridad nuclear en curso, descrita por Ucrania como un acto
de terrorismo nuclear por parte de Rusia .
La planta, que es la más grande de su tipo en Europa, ha sufrido la destrucción de su
infraestructura a través de bombardeos y daños en sus líneas eléctricas, lo que representa lo
que las autoridades ucranianas llaman la situación más grande de su tipo en la historia. Un
desastre potencial puede superar la escala de los desastres anteriores en las centrales
nucleares.
Anexión del sudeste de Ucrania por Rusia[editar]
Anexión del sudeste de Ucrania por Rusia.
Estos párrafos son un extracto de Anexión de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia a Rusia.
[editar]
La anexión de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia a Rusia es el proceso
de incorporación de las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, y los
óblasts de Jersón y Zaporiyia – cuatro óblast (regiones) de Ucrania parcialmente ocupadas –
como sujetos federales de la Federación de Rusia.
La anexión fue oficializada por el gobierno de Vladímir Putin el 30 de septiembre de 2022, en
plena invasión a Ucrania, y no ha sido reconocida por casi unanimidad de la comunidad
internacional. La anexión de los territorios mencionados fue ratificada por la Duma Estatal el 3
de octubre de 2022, por el Consejo de la Federación un día después y finalmente promulgada
por Putin el 5 de octubre de 2022.
Véase también: Referéndums de adhesión a Rusia en los territorios ocupados de Ucrania de
2022
2023[editar]
Eje de Bajmut[editar]
Estos párrafos son un extracto de Batalla de Bajmut.[editar]
La batalla de Bajmut es una serie de enfrentamientos militares cerca de la ciudad homónima
entre las Fuerzas Armadas de Ucrania y las Fuerzas combinadas de Rusia y las Fuerzas
Armadas Unidas de Nueva Rusia durante la batalla del Dombás comenzada en 2022. El asalto
principal hacia la ciudad comenzó después de que las fuerzas rusas avanzaran desde la
dirección de Popasna, luego de una retirada ucraniana de ese frente. La principal fuerza de
asalto consiste principalmente en mercenarios de la organización paramilitar rusa Grupo
Wagner, apoyados por tropas regulares rusas.
A fines de 2022, luego de las contraofensivas de Járkov y Jersón de Ucrania, el frente Bajmut-
Soledar se convirtió en un foco importante de la guerra, siendo una de las pocas líneas de
frente en Ucrania donde Rusia permaneció a la ofensiva. Los ataques a la ciudad se
intensificaron cuando las fuerzas rusas asaltantes fueron reforzadas por unidades
redesplegadas desde el frente de Jersón, junto con reclutas recién movilizados. En ese
momento, gran parte de la línea del frente había descendido a una guerra de
trincheras posicional, y ambos bandos sufrían un gran número de bajas sin avances
significativos. Mediante el uso de ataques de oleadas humanas compuestas por ex convictos,
las tropas de Wagner pudieron ganar terreno gradualmente, y, en febrero de 2023, capturaron
territorio en el norte y el sur de Bajmut y amenazaron con un cerco, lo que obligó a las fuerzas
ucranianas a retirarse lentamente y la batalla se convirtió en una guerra urbana. En marzo de
2023, las fuerzas rusas capturaron la mitad oriental de la ciudad, hasta el río Bajmuta, y
continuaron avanzando hacia las partes de Bakhmut controladas por Ucrania.
El 20 de mayo de 2023 la localidad queda ocupada en su mayor parte por el grupo Wagner
mientras que los militares ucranianos controlaron una pequeña franja a lo largo de la autopista
T0504. A continuación, los wagneritas cedieron el control a las tropas regulares rusas. Más
adelante se produciría la contraofensiva ucraniana por los flancos con el objetivo de rodear la
ciudad.
Aunque en un principio carecía de importancia estratégica, Bajmut se ha convertido en una de
las batallas de la guerra más cruentas y costosas hasta tal punto de ser conocida como "la
picadora de carne" debido a las bajas ocasionadas por el control de la localidad.
La intensidad de las batallas en el sector de Bajmut se ha comparado con las de la Primera y
Segunda Guerra Mundial.
Campaña de Zaporiyia[editar]
Esta sección es un extracto de Batalla de Vugledar § Batalla.[editar]
Se inició una ofensiva rusa contra la línea defensiva ucraniana durante la segunda semana de
febrero. El 8 de febrero, una ofensiva de tanques, vehículos de combate de infantería e
infantería fracasó con grandes pérdidas, incluida la pérdida de casi 30 vehículos blindados,
vehículos de infantería y tanques.85 El ejército ucraniano anunció que casi toda la 155ª brigada
de infantería naval de Rusia fue destruida y Rusia perdió 130 unidades de equipo, incluidos 36
tanques. En el mismo anuncio, también afirmaron que los rusos estaban perdiendo entre 150
y 300 infantes de marina por día en la batalla.86 El general Rustam Muradov, comandante del
Distrito Militar del Este y de la ofensiva de Vuhledar fue criticado por no lograr el objetivo.87 El
15 de febrero, Ben Wallace, Secretario de Estado de Defensa británico, dijo que más de 1.000
soldados rusos habían muerto en solo dos días y que una brigada rusa completa había sido
efectivamente “aniquilada”.88
El Instituto estadounidense para el Estudio de la Guerra (ISW por sus siglas en inglés) evaluó
que entre el 15 y el 23 de febrero, las fuerzas rusas continuaron lanzando ataques contra
Vugledar, aunque sin cambios territoriales significativos.89 El ISW también afirmó que
elementos de la 155.ª Brigada de Infantería Naval se negaron a participar en algunos
asaltos.89 A fines de febrero, las tropas rusas habían perdido tantos tanques y vehículos que
cambiaron hacia los ataques de infantería en la ciudad.90 En declaraciones al New York Times,
Vladislav Bayak, comandante de la 72.ª Brigada Mecanizada, afirmó que muchos
contraataques ucranianos se realizan emboscando a los vehículos rusos con drones o
esperando hasta que los tanques estén dentro del alcance de los misiles antitanque
ucranianos.90
Contraofensiva ucraniana[editar]
Estos párrafos son un extracto de Contraofensiva del este y del sur de Ucrania de 2023.
[editar]
La contraofensiva del sureste de Ucrania inició el 8 de junio de 2023, durante la invasión rusa
de Ucrania, el gobierno ucraniano lanzó un contrataque a las fuerzas rusas de ocupación y
sus aliados separatistas. Aparentemente, estos esfuerzos se realizaron en varias direcciones,
siendo los más relevantes los combates ocurridos en los óblasts de Donetsk y Zaporiyia.
La planificación de una importante contraofensiva ucraniana había comenzado ya en febrero
de 2023, con la intención original de lanzarla en la primavera. Sin embargo, varios factores,
incluido el clima y las entregas tardías de armas a Ucrania, lo retrasaron hasta el verano, ya
que no se había considerado seguro progresar. Durante ese tiempo, Ucrania había
comenzado a acumular sus recursos militares y al mismo tiempo integrar recursos
occidentales cruciales, incluidos los tanques Bradley, Leopard 1 y M1 Abrams, para
prepararse para la contraofensiva.
Rusia había comenzado a prepararse para la contraofensiva desde noviembre de 2022 y
había creado una amplia infraestructura defensiva, incluidas zanjas, trincheras, posiciones de
artillería y minas terrestres destinadas a frenar la contraofensiva.91 Ucrania se enfrentó a
defensas rusas bien establecidas en los primeros días de la contraofensiva y desde entonces
ha ralentizado deliberadamente su ritmo para evaluar el alcance de las defensas rusas,
desminar el territorio, salvar tropas y agotar Los recursos militares de Rusia. Desde el
principio, han logrado avances incrementales al capturar más de 282 km 2 de territorio, más
de lo que Rusia tuvo en todo 2023, incluida una serie de aldeas y ganando más terreno en
la Batalla de Bajmut.
La contraofensiva es ampliamente considerada como un momento crucial de la guerra. Los
funcionarios ucranianos han advertido que la contraofensiva llevará tiempo y que las bajas
serán elevadas.
Insurrección del Grupo Wagner[editar]
Estos párrafos son un extracto de Rebelión del Grupo Wagner.[editar]
La rebelión del Grupo Wagner nombrado también marcha de la justicia (según Prigozhin), se
desarrolló entre el 23 al 24 de junio de 2023, cuando Wagner, una entidad militar privada de
origen ruso, se inmiscuyó en un enfrentamiento armado con las Fuerzas Armadas leales
al Gobierno de la Federación de Rusia, a raíz de las tensiones en la retaguardia en aumento
entre el líder de Wagner, Yevgueni Prigozhin, y el Ministerio de Defensa ruso en el contexto
de la invasión rusa de Ucrania.
Prigozhin retrató la rebelión como una represalia, y alegó como una agresión hacia sus tropas
por parte del citado ministerio.9293 Descartó la argumentación del gobierno ruso relativa a la
incursión rusa en Ucrania, responsabilizó al Ministro de Defensa ruso Serguéi Shoigú por los
descalabros militares, y lo acusó de conducir la guerra en provecho de las élites rusas.94 Las
fuerzas bajo el mando de Prigozhin tomaron la ciudad de Rostov del Don,95 que alberga una
importante instalación militar,96 e informaron que progresaban en dirección a Vorónezh, luego
a Lípetsk,97 con rumbo a Moscú.98
En represalia, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) inició un proceso penal contra Prigozhin
por «incitar a un levantamiento armado».93 En una alocución televisada, el presidente Putin
tildó las acciones de Wagner de «traición» y prometió erradicar la rebelión.93 Putin hizo un
llamado a aquellos miembros de las fuerzas de Wagner que, «bajo engaño o amenazas,
fueron arrastrados hacia una trama delictiva, impulsados por el sendero de un crimen grave:
una sublevación armada».93
Después de negociar un pacto con el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, Prigozhin
accedió a retirarse, y a partir de las 11:00 p.m. comenzó la retirada de Rostov del Don.99
Ataques con misiles y guerra aérea[editar]
Esta sección es un extracto de Guerra aérea en la invasión rusa de Ucrania (2022-presente).
[editar]
Operaciones aéreas (combates aéreos, ataques aéreos,
transporte, guerra electrónica entre otros)
La guerra aérea de la Invasión Rusa de Ucrania de 2022, también conocida como Guerra
Aérea Ruso-ucraniana de 2022 se refiere a las operaciones aéreas militares tanto ofensivas
como defensivas que se desarrollan entre las ramas de las Fuerzas Aeroespaciales
Rusas (VKS) y la Fuerza Aérea de Ucrania y sus aliados de la OTAN. Las operaciones aéreas
comenzaron el 24 de febrero de 2022 y aun se continúan desarrollando en 2023. La guerra
aérea ha dado como resultados fuertes bajas para ambas ramas aéreas con la pérdida
de aviones de combate, aviones de ataque a tierra, transporte, helicópteros y demás.
El 25 de febrero de 2022, el ataque a la base aérea de Millerovo por parte de las fuerzas
militares ucranianas se basó en misiles OTR-21 Tochka. Según funcionarios ucranianos, esto
destruyó varios aviones de la Fuerza Aérea Rusa e incendió la base aérea. En el ataque al
Aeropuerto Internacional de Zhitómir el 27 de febrero, se informó que Rusia usó sistemas de
misiles 9K720 Iskander, ubicados en Bielorrusia, para atacar el aeropuerto civil de
Zhitómir. Rusia perdió varios aviones el 5 de marzo, incluidos un Su-30SM, dos Su-34,
dos Su-25, dos Mi-24/Mi-35, dos helicópteros Mi-8 y un avión no tripulado Orlan. El 6 de
marzo, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó que 88 aviones
rusos habían sido destruidos desde que comenzó la guerra.100
El uso de misiles como bombas de racimo y cohetes termobáricos por parte de Rusia fue
seguido en junio por el anunció del envío de cohetes M142 HIMARS (guiados por GPS y con
un alcance de hasta 80 km) como parte del apoyo de EE.UU. al gobierno ucraniano.101102
Por otra parte, según el gobierno ucraniano y la OTAN, a partir de octubre Rusia ha
utilizado Drones modelo HESA Shahed 136 de fabricación Iraní de un peso de 200 kilos que
son capaces de cargar 40 kilos de explosivos.103 En este sentido, Ucrania venia usando desde
mayo drones de fabricación estadounidense, el Switchblade 300, fabricado para el ataque y
destrucción de tanques, miden unos 30 cm y tienen un peso de 2,5 kg