Evolución Musical: Del Romanticismo al Futurismo
Evolución Musical: Del Romanticismo al Futurismo
El siglo XIX va a darle la vuelta a todo. El mundo del pasado, representado por el dominio de la
nobleza, por la economía agrícola y artesana y por la monarquía absolutista será puesto patas
arriba, y por supuesto lo mismo pasará en el ámbito de las artes.
La música no podrá permanecer al margen de todas las revoluciones que tuvieron lugar. El
Romanticismo literario se extenderá como la pólvora entre los músicos, quienes parecen tener
en su mano lo inexpresable, lo infinito. De este modo, los compositores se lanzan a crear
músicas que busquen la gran íntimos y personales que inundan la mente romántica: el amor, la
pasión, la rebeldía, el miedo, la melancolía, el sufrimiento…
Los músicos románticos tenían todavía en su mente las formas clásicas, las estructuras en 4
movimientos y con las partes bien diferenciadas. Sin embargo, estas formas irán perdiendo
fuerza a medida que avancen las ideas románticas de libertad. El compositor no quiere ya verse
limitado por las estructuras del siglo XVIII, e irá saltándose las reglas una y otra vez: obras
con más o menos movimientos, estructuras cambiantes, armonías extrañas, dinámicas extremas
y combinaciones sonoras muy atrevidas. Al romántico le gusta limites
Pero las ideas románticas no sólo impregnarán las composiciones musicales, sino también el
modo en que los músicos trabajan y se ganan su salario. La decadencia de la monarquía y la
nobleza proporcionará un nuevo público, la burguesía, deseosa de gastar su dinero en arte y
música. Toda familia adinerada quiere tener un piano en casa para interpretar música en las
veladas con los amigos (pensad que no existían las grabaciones musicales). Además, los
conciertos públicos y los estrenos de óperas son el lugar perfecto para que las familias
acomodadas luzcan elegancia y distinción ante sus amistades
En las obras se podían llegar a emplear escalas orientales y exóticas. Además, las
formas no tienen una estructura clara, ya que no presentan puntos climáticos o largas
frases claramente distinguibles.
Las formas utilizadas fueron: sinfonía, poema sinfónico, obertura, rondó, romanza,
variaciones sinfónicas, suite, sonata o preludios. Aunque siempre con la indefinición y
subjetividad característica del impresionismo dejando a los oyentes libertad para
captar nuevas sensaciones. También se destaca la utilización de formas libres (con
unos instrumentos concretos y escalas determinadas) para imitar a los fenómenos
naturales como el sonido del mar, el viento, la lluvia, etc.
El término impresionismo para esta música estuvo sometido a un amplio debate, e
incluso los mismos compositores mostraron en su época una gran reticencia a esta
denominación.
CARACTERÍSTICAS;
El siglo XX estuvo marcado por dos grandes acontecimientos que fueron muy decisivos en
la historia de la música occidental, y marcaron el avance posterior que seguirá la música
hasta llegar a nuestros días. El primero es el abandono de la tonalidad y la total ruptura de
las formas y técnicas que se venían haciendo desde los principios de la era barroca a
partir de 1910, en concordia con las otras rupturas totales de las otras ramas de las
artes.A partir de ahí, la música occidental se vuelve muy experimental y los compositores
se empeñan en hallar nuevos caminos tanto en las formas, los instrumentos, los colores, la
tonalidad, el ritmo para hacer una música totalmente nueva y alejada del período de la
práctica común de los últimos trescientos años.
Luigi Russolo (1885-1947) compositor italiano que adhirió al manifiesto futurista y creó El arte de las o los
ruidos como manifestación musical de este movimiento.
El futurismo fue uno de los movimientos iniciales de vanguardia en la Europa del Siglo XX. Esta
corriente artística fue fundada en Italia por el poeta italiano Filippo Tommaso Marinetti, quien redacta
el Manifiesto Futurista, y lo publica el 20 de febrero de 1909 en el diario Le Figaro de París.
Este movimiento buscaba la ruptura con las tradiciones artísticas del pasado y los signos convencionales
de la historia del arte. Intentó enaltecer la vida contemporánea, esto por medio de dos temas principales:
la máquina y el movimiento. El futurismo recurría a cualquier medio de expresión; artes plásticas,
arquitectura, poesía, publicidad, moda, cine y música; con el fin de construir de nuevo el perfil del
mundo.
Los primeros trabajos futuristas en el campo de la música empezaron en 1910, mismo año en que se
firma el Manifiesto de los músicos futuristas. Los principales compositores futuristas fueron los
italianos Francesco Balilla Pratella y Luigi Russolo. Russolo concibe en este manifiesto El arte de los
ruidos de 1913, como una consecuencia a los estudios previamente realizados por Pratella. La «música
de ruidos» fue posteriormente incorporada a las performances, como música de fondo o como una
especie de partitura o guía para los movimientos de los intérpretes, además inventó una máquina de
ruido llamada Intonarumorio "entonador de ruidos", que fue duramente criticada en su época. Entre sus
obras más significativas destaca Los Relámpagos de 1910.
Russolo fue el antecedente de la música concreta, un lenguaje sonoro en el cual se utilizaba cualquier
sonido, fuese este uno producido por la naturaleza o por la técnica (técnica gutural, fuesen palabras o un
lenguaje inarticulado).
Crisis de la tonalidad y atonalismo[
Aleksandr Skriabin (1872-1915) fue uno de los iniciadores del atonalismo, famoso por la utilización de su acorde
místico.
Los primeros antecedentes de la música europea sin un centro tonal se encuentran en Franz Liszt con
su Bagatella sin tonalidad de 1885, período que ya se hablaba de una "crisis de la tonalidad". Esta crisis
se generó a partir del uso cada vez más frecuente de acordes ambiguos, inflexiones armónicas menos
probables, y las inflexiones melódicas y rítmicas más inusuales posibles dentro de la música tonal. La
distinción entre lo excepcional y lo normal se hizo más y más borrosa, y como resultado, se produjo un
aflojamiento concomitante de los enlaces sintácticos a través de los cuales los tonos y armonías habían
sido relacionados entre sí. Las conexiones entre las armonías eran inciertas, las relaciones y sus
consecuencias se volvieron tan tenues que apenas funcionaban en absoluto. A lo sumo, las
probabilidades del sistema tonal se habían vuelto demasiado oscuras; en el peor de los casos, se estaban
acercando a una uniformidad que proporcionan pocas guías para la composición o la escucha. A
principios del siglo XX compositores como Claude Debussy, Aleksandr Skriabin, Béla Bartók, Paul
Hindemith, Serguéi Prokófiev, Carl Ruggles, Ígor Stravinski y Edgar Varèse, escribieron música que se
ha descrito, total o parcialmente, como atonal. Aleksandr Skriabinrealizó un particular estilo de
impresionismo y atonalidad, basando obras como Mysterium, Poema del éxtasis o Prometeo: el poema
de fuego en un acorde por cuartas y tritonos llamado "acorde místico", muy alejado de los habituales
acordes de tríada formados por intervalos de tercera.
La primera fase del atonalismo (antecesora del dodecafonismo), conocida como "atonalidad libre" o
"cromatismo libre", implicó un intento consciente de evitar la armonía diatónica tradicional. Las obras
más importantes de este periodo son la ópera Wozzeck (1917-1922) de Alban Berg y Pierrot
Lunaire (1912) de Arnold Schönberg. El primer período de piezas libremente atonales de Schoenberg
(de 1908 a 1923), tienen a menudo como un elemento integrador a una célula interválica que, además de
la expansión se puede transformar en una fila de tonos, y en el que las notas individuales pueden
"funcionar como elementos fundamentales, para permitir la superposición de estados de una célula
básica o la interconexión de dos o más células básicas". Otros compositores en Estados Unidos
como Charles Ives, Henry Cowell y más adelante George Antheil, produjeron música impactante para la
audiencia de la época por su desprecio de las convenciones musicales. Combinaron frecuentemente
música popular con aglutinación o politonalidad, extremas disonancias, y una complejidad rítmica en
apariencia inejecutable. Charles Seeger enunció el concepto de contrapunto disonante, una técnica usada
por Carl Ruggles, Ruth Crawford-Seeger, y otros.
Primitivismo
Artículo principal: Primitivismo
Igor Stravinsky (1882-1971), su obra La consagración de la primavera es considerada la obra más importante del
siglo XX.
El primitivismo fue un movimiento de las artes que pretendía rescatar el folclor más arcaico de ciertas
regiones con un lenguaje moderno o modernista. Similar al nacionalismo en su afán por rescatar lo local,
el primitivismo incorporó además métricasy acentuaciones irregulares, un mayor uso de la percusión y
otros timbres, escalas modales, y armonía politonal y atonal. Dentro de la música los dos gigantes de
este movimiento fueron el ruso Igor Stravinsky y el húngaro Bela Bartok, aunque la obra de ambos
sobrepasa con creces la denominación "primitivista".
El primero de los períodos estilísticos mayores de Stravinski (excluyendo algunos trabajos menores
tempranos) fue inaugurado por los tres ballets que compuso para Diáguilev. Estos ballets tienen varias
características compartidas: están hechos para ser interpretados por orquestas sumamente grandes; los
temas y motivos argumentales se basan en el folclore ruso; y llevan la marca de Rimski-Kórsakov tanto
en su desarrollo como en su instrumentación. El primero de los ballets, El pájaro de fuego (1910), es
notable por su inusual introducción (tríos de cuerdas bajas) y barrido de la
orquestación. Petrushka (1911), también se anota distintamente y es el primero de los ballets de
Stravinski que utiliza la mitología folclórica Rusa. Pero es en el tercer ballet, La consagración de la
primavera (1913), el que generalmente es considerado la apoteosis del "Período Primitivista Ruso" de
Stravinski. Aquí, el compositor utiliza la brutalidad de la Rusia pagana, reflejando estos sentimientos en
la agresiva interpretación, armonía politonal y ritmos abruptos que aparecen a lo largo del trabajo. Hay
varios pasajes famosos en esta obra, pero dos son de nota particular: el primer tema basado en los
sonidos del fagot con las notas en el límite de su registro, casi fuera de rango; y el ataque rítmicamente
irregular (utilizando el recurso típico del período ruso stravinskiano de tomar una célula rítmica breve e
ir desplazando su acentuación) de dos acordes superpuestos utilizando solo el talón del arco por
las cuerdas y haciendo más evidente la reorganización permanentemente cambiante del motivo inicial,
duplicando con los bronces los acordes que resultan acentuados cada vez. La consagración es
generalmente considerada no solo la obra más importante del primitivismo o de Stravinsky, sino que de
todo el siglo XX, tanto por su ruptura con la tradición, como por la influencia en todo el mundo.
Otras piezas destacadas de este estilo incluyen: El Ruiseñor (1914), Renard (1916), Historia de un
soldado (1918), y Las bodas (1923), instrumentada para la original combinación de cuatro pianos y
percusión, con participación vocal. En estas obras el músico llevó al límite la herencia de la escuela
nacionalista rusa hasta prácticamente agotarla.
Bela Bartok (1881-1945) fue el creador de la etnomusicología, y gracias a sus investigaciones creó numerosas obras
basadas en el folclor europeo.
Bartók fue un músico húngaro que destacó como compositor, pianista e investigador de música
folclórica de la Europa oriental (especialmente de los Balcanes). Bartók fue uno de los fundadores de
la etnomusicología, basada en las relaciones que unen la etnología y la musicología. A partir de sus
investigaciones desarrolló un estilo muy personal e innovador.
A partir de 1905, profundiza sus conocimientos en la música tradicional y las canciones
folclóricas magiares, en sintonía con el auge de los movimientos nacionalistas. Toma entonces
conciencia de la necesidad de preservar la memoria musical tradicional de su país. Junto con Zoltán
Kodály, comenzó a recorrer los pueblos de Hungría y Rumanía para recoger miles de melodías y
canciones que transcribieron y grabaron con un gramófono. Extendieron luego esa labor a buena parte de
los pueblos de la Europa central y hasta Turquía. Anteriormente, se pensaba que la música folclórica
húngara se basaba en melodías zíngaras. Pero Bartók descubrió que las antiguas melodías húngaras se
basaban en escalas pentatónicas, al igual que la música asiática o la de Siberia. Bartók escribió una
buena cantidad de pequeñas piezas para piano derivadas de la música folclórica, y creó
acompañamientos para canciones populares.
Nunca habló de su técnica compositiva, sino que ha sido el musicólogo húngaro Ernö Lendvai quien
dedicó gran parte de su vida a descubrir las bases de este sistema. Según Lendvai, la música de Bartók
está basada en gran parte en sus investigaciones con el folklore, en especial del húngaro, y podría
dividirse en dos grandes bloques, distintos en cuanto a concepción pero complementarios entre sí,
llegando a alternarse incluso en una misma obra en distintas secciones; son el sistema diatónico, basado
en la música folklórica, sus modos y ritmos, en la escala acústica, y en otros procedimientos que no
entraremos a valorar, y el Sistema cromático, influenciado también por el folklore, y que se basa por un
lado en el Sistema axial, y por otro en la Proporción áurea. Su obra más puramente "primitivista" sea
probablemente Allegro Barbaro (1911), junto con una gran cantidad de canciones y danzas folclóricas
de Europa oriental. Ese mismo año escribió la que fue su única ópera, El castillo de Barba Azul. Durante
la Primera Guerra Mundial, escribió los ballets El príncipe de madera y El mandarín maravilloso,
seguidos por dos sonatas para violín y piano, que son armónica y estructuralmente unas de sus más
complejas piezas. Su afán de experimentación lo llevó a un estilo cada vez más único y genial, con obras
como la Música para cuerda, percusión y celesta, la Sonata para dos pianos y percusión, además de 6
cuartetos de cuerda, la obra para piano Mikrokosmos, y los tres conciertos para piano y orquesta.
Microtonalismo
Charles Ives (1874-1954) fue uno de los más prominentes compositores de música microtonal, y el pionero en
Estados Unidos.
El microtonalismo es la música que utiliza microtonos (los intervalos musicales menores que un
semitono). El músico estadounidense Charles Ives definía a los microtonos de manera humorística como
“las notas entre las teclas del piano”. Experimentando con el violín en 1895, el mexicano Julián
Carrillo (1875-1965) distingue dieciséis sonidos claramente diferentes entre los lanzamientos de G y A
emitida por la cuarta cuerda de violín. Llamó a estas distinciones microtonales Sonido 13 y escribió
sobre la teoría de la música y la física de la música. Inventó un simple notación numérica para
representar las escalas musicales sobre la base de cualquier división de la octava, como tercios, cuartos,
cuartos, quintos, sextos, séptimos, y así sucesivamente (incluso escribió, la mayoría de las veces, para
cuartos, octavos y dieciseisavos combinados, la notación es la intención de representar cualquier
subdivisión imaginable). Inventó nuevos instrumentos musicales, y otros los adaptó para producir
microintervalos. Compuso una gran cantidad de música microtonal y grabó 30 de sus composiciones. En
los años 1910 y 1920, los cuartos de tono y otras subdivisiones de la octava recibieron la atención de
otros compositores como Charles Ives, Alois Haba (1/4 y 1/6 de tono), Ivan Wyschnegradsky(1/4, 1/6,
1/12 y escalas no octabables), Ferruccio Busoni (quien hizo algunos experimentos infructuosos en la
adaptación de un piano de tercios de tono), Mildred Couper y Harry Partch. Erwin Schulhoff dio clases
de composición con cuartos de tono en el Conservatorio de Praga. Destacados compositores
microtonales o investigadores de los años 1940 y 1950 incluyeron a Adriaan Fokker (31 tonos iguales
por octava), y a Groven Eivind. La música microtonal nunca tuvo demasiada aceptación y fue
considerada en adelante casi exclusivamente por los músicos de Vanguardia.
Segunda Escuela Vienesa, dodecafonismo y serialismo
Arnold Schoemberg (1874-1951), músico autriaco fundador de la segunda escuela de Viena y creador
del dodecafonismo.
Una de las más significativas figuras en la música del siglo XX es Arnold Schoenberg. Sus primeros
trabajos pertenecen al estilo romántico tardío, influenciado por Richard Wagner y Gustav Mahler, pero
al final abandonó el sistema de composición tonal para escribir música atonal. Con el tiempo, desarrolló
la técnica del dodecafonismo, proponiéndola en 1923 en reemplazo de la organización tonal tradicional.
Sus alumnos Anton Webern y Alban Berg también desarrollaron y profundizaron el uso del sistema
dodecafónico, y destacaron por el uso de tal técnica bajo reglas propias. Los tres son conocidos,
familiarmente, como La Trinidad Schoenberg, o la Segunda Escuela Vienesa. Este nombre se creó para
resaltar que esta Nueva Música tuvo el mismo efecto innovador que la Primera Escuela de
Viena de Haydn, Mozart y Beethoven.
El dodecafonismo fue una forma de música atonal, con una técnica de composición en la cual las 12
notas de la escala cromática son tratadas como equivalentes, es decir, sujetas a una relación ordenada
que (a diferencia del sistema mayor-menor de la tonalidad) no establece jerarquía entre las notas. Lo que
hizo el fundador de la música dodecafónica, Schönberg, fue prohibir por estatuto usar una nota más que
otra: la melodía dodecafónica debe llevar las 12 notas que hay en la escala cromática. Se escribe
siguiendo el principio de que todos los doce semitonos o notas son de igual importancia. La relación
interna se establece a partir del uso de una serie compuesta por las doce notas. El compositor decide el
orden en que aparecen con la condición de que no se repita ninguna hasta el final.
Anton Webern (1883-1945) discípulo de Schoemberg, desarrolló las ideas dodecafónicas y creo el serialismo
integral.
La música de Schoenberg y la de sus seguidores fue muy controvertida en sus días, y así permanece
todavía en alguna medida. Como carece de un sentido de melodíadefinida, algunos oyentes la
encontraban —y todavía la encuentran— difícil de seguir. A pesar de ello, actualmente se siguen
interpretando, estudiando y escuchando obras como Pierrot Lunaire, mientras que se han olvidado otras
composiciones contemporáneas que en su momento se consideraban más aceptables. En gran medida, la
causa de esto es que su estilo pionero resultó muy influyente, incluso entre compositores que
continuaron componiendo música tonal. A partir de ellas, muchos compositores han escrito música no
basada en la tonalidad tradicional.
El serialismo integral representa un paso más adelante del dodecafonismo, y fue creada por el que fue
discípulo de Schönberg, Anton Webern: se establece un orden no solo para la sucesión de las diferentes
alturas, sino para la sucesión de las diferentes duraciones (las "figuras", como la negra, corchea, etc.) y la
sucesión de las dinámicas (los niveles de intensidad sonora), como también para la articulación. Todas
estas series se repiten durante el transcurso de una obra. La técnica se ha llamado serialismo integral
para distinguirla del serialismo limitado del dodecafonismo. Irónicamente, después de años de
impopularidad, el estilo puntillista de Webern —en el que los sonidos individuales son cuidadosasmente
ubicados en la obra de manera que cada uno tiene importancia— se convirtió en norma en Europa
durante los años cincuenta y sesenta, y fue muy influyente entre compositores de la postguerra
como Olivier Messiaen, Pierre Boulez, Luciano Berio, Luigi Nono, Karlheinz Stockhausen e Igor
Stravinsky.
V Neoclasicismo
Artículo principal: Neoclasicismo musical del siglo XX
El neoclasicismo en música refiere al movimiento del siglo XX que retomó una práctica común de
tradición en cuanto a la armonía, la melodía, la forma, los timbres y los ritmos, pero mezclada con
grandes disonancias atonales y ritmos sincopados, como punto de partida para componer música. Ígor
Stravinski, Paul Hindemith, Sergéi Prokófiev, Dmitri Shostakóvich y Béla Bartók son los compositores
más importantes usualmente mencionados en este estilo, pero también el prolífico Darius Milhaud y sus
contemporáneos Francis Poulenc y Arthur Honegger (Los Seis).
El neoclasicismo nació al mismo tiempo que el retorno general a modelos racionales en las artes, en
respuesta a la primera guerra mundial. Más pequeño, más escaso, más ordenado fueron las tendencias
concebidas como respuesta a la saturación emocional que muchos sintieron había empujado a la gente a
las trincheras. Teniendo en cuenta que los problemas económicos favorecían grupos más pequeños, la
búsqueda por hacer “más con menos” se tornó en consecuencia una práctica obligada. Historia del
soldado de Stravinski es por esta razón una semilla de pieza neoclásica, como sucede también en el
concierto Los robles de Dumbarton, en su Sinfonía para instrumentos de viento o en la Sinfonía en do.
La culminación neoclásica de Stravinski es su ópera El progreso del libertino («Rake's Progress»), con
libreto del bien conocido poeta modernista W. H. Auden.
Durante un tiempo, el alemán Paul Hindemith fue rival de Stravinski en el neoclasicismo, mezclando
punzantes disonancias, polifonía y cromatismo libre dentro de un estilo utilitario. Hindemith produjo
trabajos de cámara y orquestales en este estilo, quizá el más famoso de ellos sea Mathis der Maler. Su
producción de cámara incluye su Sonata para corno inglés y piano, un trabajo expresionista lleno de
detalles oscuros y conexiones internas.
El neoclasicismo encontró una audiencia interesada en [Link].; la escuela de Nadia Boulanger promulgó
ideas musicales basadas en la comprensión de la música de Stravinski. Entre sus estudiantes se
encuentran músicos neoclásicos como Elliott Carter(en su primer época), Aaron Copland, Roy
Harris, Darius Milhaud, Astor Piazzolla y Virgil Thomson.
El rasgo más audible del neoclasicismo son melodías que usan la tercera como intervalo fijo, y agregan
cromáticamente notas disonantes al ostinato, bloques armónicos y mezcla libre de polirritmos. El
neoclasicismo ganó gran aceptación de la audiencia con rapidez, y fue internalizado por aquellos
opositores al atonalismo como la verdadera música moderna.
En el contexto de la Unión Soviética, particularmente durante el gobierno de Iósif Stalin, el
neoclasicismo se ubicó dentro del realismo socialista. Esta fue una corriente estética cuyo propósito fue
expandir el conocimiento de los problemas sociales y las vivencias de los hombres por medio del arte.
De esta manera los prominentes compositores Serguéi Prokófiev y Dmitri Shostakóvich tuvieron que
componer forzadamente en este estilo, incorporando elementos nacionalistas y valores comunistas, pues
cualquier tipo de vanguardia se consideraba como parte de la decadencia de la burguesía de occidente.
Música electrónica y concreta
Olivier Messiaen (1908-1992) participó del movimiento de la música concreta, entre muchas otras innovaciones de
su época.
Los avances tecnológicos en el siglo XX permitieron a los compositores utilizar medios electrónicos
para producir sonidos. En Francia se desarrolló la música concreta escuela que producía sonidos
existentes en el mundo. Se llama concreta porque según Pierre Schaeffer, su inventor, planteaba que está
producida por objetos concretos y no por los abstractos que serían los instrumentos
musicales tradicionales. El primero que dispuso de esos medios fue Edgar Varese, quien presentó Poème
électronique en el pabellón Philips de la Exposición de Bruselas en 1958. En 1951, Schaeffer, junto
a Pierre Henry, crearon el Grupo de Investigación de Música Concreta en París. Pronto atrajo un gran
interés, y entre los que se acercaron se encontraban diferentes compositores significativos como Olivier
Messiaen, Pierre Boulez, Jean Barraqué, Karlheinz Stockhausen, Edgard Varese, Iannis Xenakis, Michel
Philippot y Arthur Honegger. La producción compositiva entre 1951 y 1953 comprendió Étude I (1951)
y Étude II (1951) por Boulez, Timbres-durées (1952) por Messiaen, Étude (1952) por Stockhausen, Le
microphone bien tempéré (1952) y La voile d’Orphée (1953) por Henry, Étude I (1953) por Philippot,
Étude (1953) por Barraqué, las piezas mezcladas Toute la lyre (1951) y Orphée 53 (1953) por
Schaeffer/Henry, y la música para película Masquerage (1952) por Schaeffer y Astrologie (1953) por
Henry. En 1954 Varèse y Honegger visitaron el estudio para trabajar en las partes en cinta de Déserts y
La rivière endormie. En Alemania en cambio la forma se usar la tecnología se llamó música electrónica,
que es aquella que utiliza solamente sonidos producidos electrónicamente. El primer concierto tendría
lugar en Darmstadt en 1951, sin embargo la primera obra de importancia sería El canto de los
adolescentesde Karlheinz Stockhausen de 1956. En EE. UU., Milton Babbitt usó el sintetizador RCA
Mark II para crear música. Otros compositores abandonaron los instrumentos convencionales, y usaron
cintas magnéticas para crear música, grabar sonidos, y manipularlos de alguna manera. Hymnen (de
Stockhausen), Déserts (de Edgard Varése) y Sincronismos (de Mario Davidovsky) ofrecen unos pocos
ejemplos. Esta posibilidad tomó muchas formas: algunos compositores simplemente incorporaron
instrumentos electrónicos dentro de piezas relativamente convencionales. Olivier Messiaen, por ejemplo,
usó las Ondas Martenot en cierto número de trabajos. Oskar Sala creó la pista no musical para la
película Los pájaros (de Alfred Hitchcock) usando el trautonium, un instrumento electrónico que él
mismo ayudó a desarrollar. Morton Subotnick proveyó la música electrónica para 2001, una odisea del
espacio. Otros compositores como Luigi Russolo, Mauricio Kagel y Joe Meektambién aportaron a la
investigación y exploración de la música electrónica.
Iannis Xenakis es otro compositor moderno que ha usado computadoras e instrumentos electrónicos
(incluido uno inventado por él) en muchas composiciones. Algunos de estos trabajos electrónicos son
piezas suavemente ambientadas, y otras muestran una violenta y salvaje sonoridad. Compositores
como Alvin Lucier, Gordon Mumma y David Tudor crearon e interpretaron música electrónica en vivo,
a menudo diseñando sus propios instrumentos o usando cintas. En el siglo XX florecieron una cantidad
de instituciones especializas en música electrónica, siendo quizá el IRCAM de París la más conocida.
El compositor alemán Karlheinz Stockhausen (1928-2007) fue pionero en muchas de las formas musicales
vanguardistas del siglo XX, especialmente en las más radicales.
Luego de Gyorgy Ligeti (1923-2006), el griego Iannis Xenakis (en la imagen) y el polaco Krzysztof
Penderecki fueron los principales exponentes de la utilización de masas sonoras y micropolifonía.
En palabras de David Cope la micropolifonía se trata de «una simultaneidad de diferentes líneas, ritmos
y timbres».1 La técnica fue desarrollada por György Ligeti, quien la explicó así: «La
compleja polifonía de las voces individuales está enmarcada en un flujo armónico-musical, en el que las
armonías no cambian súbitamente, sino que se van convirtiendo en otras; una
combinación interválicadiscernible es gradualmente haciéndose borrosa, y de esta nubosidad es posible
sentir que una nueva combinación interválica está tomando forma». «La micropolifonía se asemeja a
los clústers, pero difiere de ellos en el uso que hace de líneas más dinámicas que estáticas».1 El primer
ejemplo de micropolifonía en la obra de Ligeti se produce en el segundo movimiento de
su composiciónorquestal Apparitions.2 También son pioneras en la aplicación de esta técnica su
siguiente trabajo para orquesta Atmosphères y el primer movimiento de su Requiem,
para soprano, mezzosoprano, coro mixto y orquesta sinfónica. Esta última obra alcanzó gran popularidad
debido a que formó parte de la banda sonora de la película de Stanley Kubrick 2001: Una odisea del
espacio
La técnica de la micropolifonía es más fácil de aplicar con agrupaciones más grandes o con instrumentos
musicales polifónicos como el piano.1 Aunque el Poème Symphonique para 100 metrónomos crea
«micropolifonía de una complejidad sin parangón».3 Muchas de las piezas para piano de Ligeti son
ejemplos de micropolifonía aplicados a esquemas rítmicos derivados del complejo "minimalismo"
de Steve Reich y de la música de los pigmeos.
Intrínsecamente relacionada con la micropolifonía esta la masa de sonido o masa sonora que es
una textura musical cuya composición, en contraste con otras texturas más tradicionales, «minimiza la
importancia de las alturas musicalesindividuales para preferir la textura, el timbre y la dinámica como
principales formadores del gesto y el impacto».4
Esta técnica fue desarrollada partiendo de los clústers utilizados por el modernismo musical y después se
extendió a la escritura orquestal hacia finales de los años 1950 y 60. La masa sonora «difumina la
frontera entre el sonido y el ruido».4 Una textura puede disponerse de tal manera que «esté muy próxima
al status de conjunto fusionado de timbres de un único objeto, por ejemplo el hermoso acorde Northern
lights, en una distribución muy interesante de alturas, produce un sonido fusionado que se apoya en un
redoble de platillo suspendido.»5
Otros de los compositores más importantes de esta técnica fueron el polaco Krzysztof Penderecki con su
obra Treno a las víctimas de Hiroshima y el griego Iannis Xenakis con su obra Metástasis.
Minimalismo
Artículo principal: Música minimalista
Philip Glass (1937) fue uno de los iniciadores del movimiento minimalista en Estados Unidos, y es actualmente uno
de los compositores doctos más famosos del mundo.
Varios compositores de la década de los sesenta comenzaron a explorar lo que ahora llamamos
minimalismo. La más específica definición de minimalismo refiere al dominio de los procesos en música
donde los fragmentos se superponen en capas unos a otros, a menudo se repiten, para producir la
totalidad de la trama sonora. Ejemplos tempranos incluyen En do (de Terry Riley)
y Tamborileando (de Steve Reich). La primera de estas obras hizo que Riley fuera considerado por
muchos el padre del minimalismo; es una pieza formada por celdas melódicas comprimidas, que cada
intérprete en un conjunto toca a su propio tempo. La onda minimalista de compositores —Terry
Riley, Philip Glass, Steve Reich, La Monte Young, John Adams y Michael Nyman, para nombrar los
más importantes— deseaban hacer la música accesible para los oyentes comunes, expresando cuestiones
específicas y concretas de la forma dramática y musical, sin ocultarlas bajo la técnica, sino más bien
haciéndolas explícitas, volviendo a las triadas mayores y menores de la música tonal, pero sin utilizar la
funcionalidad armónica tradicional.
Steve Reich (1936), creador de los efectos de fase repetidos y otras de las técnicas más utilizadas en el
minimalismo.
Una diferencia clave entre el minimalismo y la música previa es el uso de diferentes celdas "fuera de
fase", a gusto de los intérpretes; compare esto con la obertura de El oro del Rin de Richard Wagner,
donde a pesar del uso de triadas de celdas, cada parte está controlada por un mismo impulso y se mueve
a la misma velocidad.
La música minimalista resulta controvertida para oyentes tradicionales. Sus críticos la encuentran
demasiado repetitiva y vacía, mientras que sus defensores argumentan que los elementos fijos que a
menudo son permanentes producen mayor interés en los pequeños cambios. De todas formas, el
minimalismo han inspirado e influenciado a muchos compositores habitualmente no etiquetados como
minimalistas (como Karlheinz Stockhausen y György Ligeti). Compositores como Arvo Pärt, John
Tavener y Henryk Górecki, cuya Sinfonía N.º 3 fue el álbum clásico más vendido en los años noventa,
encontraron gran éxito en lo que se ha dado en llamar “minimalismo feliz” en obras de profundo sentido
religioso.
La siguiente ola de compositores que incursionaron en este estilo no son llamados minimalistas por
algunos, pero sí por otros. Por ejemplo, el compositor de ópera John Adams, y su alumno Aaron Jay
Kernis. La expansión del miminalismo de un sistema musical a música dependiente de la textura para
acompañar el movimiento ha generado una diversidad de composiciones y compositores.
Desde principios del siglo la música afroamericana y el jazz influyó notablemente a compositores dentro
y fuera de Estados Unidos. Dentro del país americano destacó Charles Ives y por sobre todos George
Gershwin. Sin embargo compositores afroamericanos más vinculados al jazz también incursionaron en
obras que estaban en un límite poco claro entre ambas músicas. Compositores tales como Will Marion
Cook, Scott Joplin y Duke Ellington tuvieron una influencia indiscutida en la música docta de Estados
Unidos. Algunas de las obras más importantes de principios de siglo que combinaron elementos del
lenguaje del jazz con estilos clásicos fueron Rhapsody in Blue de George Gershwin, Children's
Corner de Claude Debussy, los conciertos para piano en Re y en Sol de Maurice Ravel, el Ragtime para
11 instrumentos de Ígor Stravinski, o la Suite para piano 1922 de Paul Hindemith, entre muchas otras.
En la segunda mitad del siglo XX surgió el movimiento llamado Third Stream, literalmente Tercera
corriente, aplicado a un estilo de hacer música que en los años 50 y 60 pretendió ofertar una vía de
desarrollo que integraba las técnicas tanto del jazz como de la música clásica. El término Third
Stream fue acuñado por el compositor y solista de trompa, Gunther Schuller, a finales de los años 50,
para describir la música que estaban desarrollando algunos artistas intentando establecer un puente entre
las disciplinas y formas musicales europeas y el espíritu y la técnica del jazz. A tal fin, Schuller fundó
un "Third Stream Department", en el Conservatorio de Nueva Inglaterra. En sentido amplio, la tercera
corriente es parte de un proceso general de abolición de barreras musicales entre las diferentes clases de
música.6 El origen del estilo suele fijarse en la evolución generada a partir de los postulados del Cool y
el West Coast jazz, lo que sitúa a muchos otros músicos en la frontera entre ambos.
El trombonista y violonchelista David Baker, el pianista Ran Blake, o el saxofonista y arreglista Bob
Graettinger, fueron algunos de los músicos más implicados en la búsqueda de una verdadera third
stream, aunque en el entorno de este estilo se han movido un importante número de músicos de peso en
la historia del jazz: Modern Jazz Quartet, Gil Evans, Don Ellis, Bill Russo, George Russell, sin
necesidad de irse a fusiones mucho más evidentes, como los arreglos de Jacques Loussier sobre la
música de Bach.
Las opciones menos pretenciosas de esta corriente, acaban generando la aparición de un género
típicamente europeo, asentado en sellos como ECM, que se conforman en grupos inusuales, dúos o
solistas, que prescinden de un gran número de los elementos que habían caracterizado el jazz de los años
40 y 50: Explosiva energía, dureza, expresividad, intensidad, éxtasis y aceptación de la fealdad, para
impulsar una estetización del jazz.7 Hacia finales del siglo XX el jazz europeo contemporáneo y la
música clásica contemporánea se encuentran un estado de indiferenciación casi absoluta.
Música cinematográfica
John Williams (1932) creador de la música de Star Wars y otras de las más taquilleras películas de Hollywood.
Desde la llegada del cine sonoro a principios de la década de los 30', la música cumplió un rol crucial en
la industria y el arte del cine. Muchos de los grandes compositores de la década tales como los rusos
Prokofiev y Shostakovic, incursionaron también en esta área. Sin embargo llaman la atención ciertos
compositores que se dedicaron casi exclusivamente a trabajar a través del cine. Aunque las
musicalización de largometrajes durante los años 1940 estaban rezagadas décadas detrás de las
innovaciones técnicas en el campo de la música de concierto, la década de 1950 vio el auge de la música
para el cine modernista. El director Elia Kazan fue abierto a la idea de las influencias del jazz y las obras
disonantes y trabajó con Alex North, cuya partitura de A Streetcar Named Desire (1951) combina la
disonancia con elementos de blues y jazz. Kazan también se acercó a Leonard Bernsteinpara
musicalizar On the Waterfront (1954) y el resultado fue una reminiscencia de las primeras obras
de Aaron Copland e Igor Stravinsky, con sus "jazz basados en armonías y emocionantes ritmos
aditivos". Un año después, Leonard Rosenman, inspirado por Arnold Schoenberg, experimentó con la
atonalidad en sus calificaciones de al Este del Edén (1955) y Rebelde sin causa (1955). En sus diez años
de colaboración con Alfred Hitchcock, Bernard Herrmann experimentó con ideas
en Vértigo (1958), Psicosis (1960) y Los pájaros(1963). El uso de la música no-diegética de jazz fue
otra innovación moderna, como la musicalización de la estrella del jazz Duke Ellington a la obra de Otto
Preminger Anatomía de un asesinato (1959).
Dentro de las grandes obras musicales del cine se encuentran Max Steiner con: The
Informer (1935), Now, Voyager (1942), y Since You Went Away (1944), King Kong (1933), Little
Women (1933), Jezebel (1938), Casablanca (1942), y Gone with the Wind (1939). Erich Wolfgang
Korngold con; The Adventures of Robin Hood. Alfred Newman con: How the West Was Won,The
Greatest Story Ever Told. Bernard Herrmann con; North by Northwest, The Man Who Knew Too
Much, Citizen Kane, The Ghost and Mrs. Muir, y Taxi Driver. Ennio Morricone: The Good, The Bad
And The Ugly (1966), Once Upon a Time in the West, The Mission (1986), The Untouchables (1987),
y Cinema Paradiso. Jerry Goldsmith; Planet of the Apes, Chinatown, The Wind and the Lion, The
Omen, Alien, Poltergeist. John Williams con; las dos trilogías de Star Wars, Jaws, Superman, Indiana
Jones, E.T., el extraterrestre, Hook, Jurassic Park, Schindler's List, y Harry Potter entre muchísimas
otras. Otros de los grandes compositores, especialmente de los últimos tiempos han sido Nino
Rota, Howard Shore, Alan Silvestri, Danny Elfman, Hans Zimmer o Henry Mancini
JAZZ
Artículo principal: Jazz
Jazz primitivo
Subgéneros
El jazz es un género musical nacido en la segunda mitad del siglo XIX en Estados Unidos, que se
expandió de forma global a lo largo de todo el siglo XX.
El género se desarrolló en embrión a partir de las tradiciones de África occidental, Europa y Norteamérica que
hallaron su crisol entre la comunidad afroamericana asentada en el sur de Estados Unidos. 1
En palabras del etnomusicólogo y folclorista Alan Lomax, el jazz es un gumbo musical, un resultado del
crisol de razas, del melting pot que era el sur del país.2
Geográficamente, el jazz surge en el estado de Luisiana, concretamente en la zona de influencia
de Nueva Orleans (cuna del estilo musical y principal centro jazzístico durante la primera época
del jazz),3 a donde llegaban grandes remesas de esclavos de color, fundamentalmente de la zona
occidental de África, al sur del Sáhara, la zona denominada Costa de Marfil, "Costa del Oro" o "Costa de
los esclavos".
La palabra jazz, en un sentido relacionado con la música, no fue usada en las primeras etapas de
formación del jazz. De hecho, aparece escrita por primera vez el 6 de marzo de 1913, en el
periódico San Francisco Bulletin, cuando, al reseñar el tipo de música ejecutada por una orquesta del
ejército, señaló que sus integrantes entrenaban a ritmo de ragtime y jazz.4 Según Walter Kingsley,
colaborador del New York Sun, "el término es de origen africano, común en la Costa del Oro africana y
en las tierras del interior".5 Mucho más tarde aún, en enero de 1917 en Nueva York, apareció la
palabra jazz como definidora de la música contenida en un disco, grabado por la Original Dixieland
Band; durante ese año, además, se popularizaría el término, que probablemente había sido ya de uso
común en lenguaje oral entre 1913 y 1917.
MUSICA POPULAR