Poesía Revolucionaria: La Rosa Blindada
Temas abordados
Poesía Revolucionaria: La Rosa Blindada
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SEGUNDA EPOCA:
La Rosa Blindada.
Otros Poemas Revolucionarios, en preparación.
Novela de la Desocupación, próxima a aparecer.
RAUL GONZALEZ TUÑON
LA ROSA BLINDADA
Homenaje a la Insurrección de Asturias
y otros poemas revolucionarios
.p O R T A DAD E C A S T A G N 1 N O
LUIS: Un día llevé a tu casa cordial un
cuadernillo con diez poemas. Algunos de
ellos, corregidos, figuran en este libro que
nacW de aquel cuadernillo. Lo deposito en
t1tS manos y en las de Benigno y en las de
todos los camaradas que hicieron circular
por Madrid copias de H El Tren Blindado
de Mieres" a raíz del primer aniversario
de la Revolución de Octubre:
Vamos hacia un arte sin trabas, hacia el auténtico arte puro, pasando por
el arte revolucionario primero y el arte proletario después.
".:.. 11 -"
yeron que la revolución iba a consagrarlos inmediatamente, a darles en se-
guida todos los elementos. Unos y otros no comprendieron que lo que estaba
aconteciendo en Rusia era más grande que ellos y más grande que la poesía
misma o j la poesía misma!
Nosotros tendremos la suerte de recibir a la revolución cantando, des-
pués de haberla cantado y deseado, sin descuidar la técnica y sin dejar de
haber intervenido más o menos concretamente en la lucha.
• •
Aunque de extracción social obrera no tengo la pretensión de ser un
poeta proletario. Por otra parte no hay poetas proletarios en los países bur-
gueses. Tal vez no los haya todavía en Rusia (1) porque como ya dijo Lenin
el arte proletario deberá nacer de la cultura proletaria, y ésta a su vez, de
la revolución en grado avanzado. Pero hay un arte revolucionario o que co-
rresponde al período pre-revolucionario. Y si una pretensión tengo es la de
ser un poeta revolucionario, la de haber abandonado esa especie de virtuosis-
mo burgués decadente, no para caer en la vulgar crónica chabacana que
})retende ser clara y directa y resulta ñoña, sino para vincular mi sensibilidad
v mi conocimiento de la técnica del ofrcio a los hechos sociales que sacuden
~l mundo. Sin que lo político menoscabe a lo artístico o viceversa, confundien-
do, más bien, ambas realidades en una.
No por esto creo haber resuelto todos los problemas que la cuestión arte-
política me ha planteado, pero sí los fundamentales. En este sentido el dis-
curso de Gide en el Congreso de Escritores y los pensamientos de Lenin al
respecto me han servido de mucho así como la lectura reciente del libro de
Benjamín Goriely "Los Poetas en la Revolución Rusa" que recomiendo a los
camaradas que no lo conozcan.
Adhiero al discurso "Defensa de la Cultura" porque Gide ha comprendido
-y era lógico-- los problemas que la pre-revolución plantea al artista y los
problemas que la revolución plantea al artista. Porque declara que los intelec-
tuales, si son auténticos, por comprensión de su función histórica y-si quillren
conservar la herencia cultural y defender la dignidad del pensamiento, deben
estar con la revolución. Porque. exige un arte de oposición. Porque señala al
mismo tiempo el peligro que significa encarar el problema arte-política de
una manera simplista. Porque afirma su individualismo y dice que, precisa-
mente por ser individualista se siente profundamente comunista porque sólo
(1) "Nuestra experiencia nos demuestra que la creación de una literatura de la clase
1- 12-
la sociedad comunista puede ofrecer al individuo todos los elementos para su
desarrollo sin las trabas de las diferencias de clase, de la injusticia social.
Porque afirma su condición de francés y dice que precisamente por ser nacio-
nal se siente profundamente internacional. Porque declara que si hay artistas
grandes que no pueden comunicarse con el pueblo es esa una de las causas
por las cuales es imperiosa la necesidad de elevar al pueblo al arte y a la
cultura yeso sólo podrá conseguirse con la transformación de la sociedad.
"" ""
Creo que la poesía revolucionaria es auténtica:
1Q Cuando poesía y revolución se confunden, son consubstanciales, como
en el caso de Brech, Gold, Alberti, Aragón, etc., y, en el pasado, como en el
caso de Heine ("Los Tejedores de Silesia"). Es decir, no menoscabando la
poesía en sÍ, haciéndola perdurable por su contenido estético además de su
contenido humano. Porque aun cuando las condiciones sociales de vida de los
tejedores de Silesia hayan cambiado, el alto dramatismo poético subsiste, la
poesía subsiste.
2Q Cuando el contenido social corresponde a la nueva técnica. No se
trata de negar el proceso poético que, como el pictórico, ha tenido sus etapas
creadoras maravillosas -en las que, detalle importante, nunca el arte estuvo
desvinculado del hecho social- pero resulta absurdo componer hoy poemas
ceñidos a talo cual regla formal.
3Q Pero no hay que confundir técnica nueva con ocultismo poético, tra-
vesuras gramaticales, etc., o poemas sin ritmo, (que pueden hacerse cuando
el tema lo exija como en mi poema "El Pequeño Cementerio Fusilado", aun-
que el ritmo existe aquí como el agua dentro de la roca). Porque, generalmen-
te, esa actitud poética que fué una reacción saludable contra el academismo,
está reñida con ese ritmo de marcha, de himno -para cantar- que debe
tener casi siempre el poema revolucionario. Llamo "técnica nueva" al conoci-
miento y a la superación de todas las técnicas, a la desenvoltura que nos da
ese conocimiento, a la libertad de tonos, ritmos, imágenes, palabras, y a lo que
siempre tuvieron los poetas de cada época creadora, a lo que sigue la línea
poética que nació con la primera palabra pronunciada por el hombre en la
tierra: a "la personalidad de un poeta.
.. ""
Si alguien me preguntara ¿ qué es la poesía' no tendría más remedio que
contestar: La poesía es la poesía, más el mundo, más el hombre, más el poe-
ta, más la poesía. Si alguien me preguntara qué es un poema, contestaría:
Hasta el leader de la llamada "neutralidad" ha dicho que un poema que no
contenga nada más que poesía no es un poema. He citado una frase de Valery.
- 15-
Participé en los movimientos literarios de vanguardia y, sobre todo, el
surrealismo contó con mi entusiasmo firme. Fué una manera de evadirse y
volver a la multitud, de ganar la calle, de ejercitar valentía, de confesarse,
de equivocarse, de reivindicar valores olvidados por la burguesía, de volver a
imponer el gesto poético sobre lo prohibido, de ejercitar valentía, repito, para
entrar luego de lleno -los que supimos hacerlo- en el drama del hombre y
su esperanza, en los anhelos del hombre, en su destino "sobre la tierra". Por
eso puedo decir ahora con Day Lewis que la revolución en la literatura co-
menzó pero sin una revolución social será fácil y sin trascendencia.
Me parece que ahora hay que hacer poesía revolucionaria. Esto no quiere
decir que los demás poetas, si son poetas, dejen de serlo al no sentir la ne-
cesidad de expresarse revolucionariamente, en el sentido de la propaganda.
Lo que exigimos de ellos es una actitud antifascista concreta, porque el fas-
cismo es el enemigo de la cultura y del arte, tanto como de la dignidad humana.
Me parece también que hay que aclarar cuando se habla del llamado arte-
purismo. Hay dos grupos en esta tendencia: por un lado están los "puros",
los deshumanizados, los nuevos retóricos, cuya obra, abundante en amorcillos,
metáfora por la metáfora, discos conocidos, cursilería al revés, tragedias per-
sonales sin hondo valor humano, no interesa, no es arte; es subarte, apenas,
y por otro lado aquellos que barajan en sus poemas elementos calientes, que
hacen, no una obra revplucionaria, pero una obra viva, llpna de tierra y llan.to,
cubierta' de raícp-s y de sangre. La posición de estos últimos será discutible
desde el punto de vista nuestro, pero es humana y seria. Por otra part~ los
escritores que no sientan el tema revolucionario serán arrastrados a él tarde
o temprano por imperativo de su conciencia misma de artistas. Pensemos en
Alejandro Blok. El antiguo poeta puro, el antiguo habitué del Reposo de los
Comediantes y el Albergue de los Perros Perdidos se vió, en 1918, frente a
la revolución. "En sus poemas -dice Goriely- demostró que hay épocas en
que la vida deviene superior a toda poesía, en las que es necesario escribir
con simplicidad para llegar a los hombres y aclararles el profundo sentido de
los acontecimientos históricos que ellos viven."
Creo que el de poeta en un gran oficio. (Mientras en los países burgueses
los poetas son postergados y despreciados por las clases dirigentes, en Rusia
reciben a Pasternak en las fábricas y los koljoses con músicas y flores.) Me
gusta charlar en cualquier mesa -si delante de una copa de vino, mejor-
sobre temas, secretos, hallazgos, desdichas, felicidades, cosas de la poesía y
de los. poetas. Pero también me gusta estar listo para cuando haya que dis-
parar sobre alguien con un poema o con lo que sea.
Arturo Rimbaud fué la pQesía, la gran aventura poética, pero en cierto
momento gritó: "¡ Cambiad la vida!" •
- 14-
RECUERDO DE MANUEL TUr'JON
E ra un obrero del bronce
aquel que en Mieres nació.
Fuese a América con barba
pero allá se la quitó.
- 17-
ALGUNOS SECRETOS DEL LEVANTAMIENTO
DE OCTUBRE
A Alberto, escWt(}r r pintor.
Su sangre no es abono.
Por el río que arrastra el grano oscuro
corre la sangre favorable
de obreros fusilados contra el muro.
- 21 -
II
Escuchad la tormenta,
bata el palo sobre la ropa oscura.
Lavad, mujeres de mineros,
la ropa oscura.
Oh, veteranas.
-22-·
LA LIBERTARIA
(A la memoria de Laída Lafuente,
muerta en la cuenca minera de
Asturias. - Madrid, 1935.)
A Eduardo Ugarte.
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y renovaros valor y esperanza
y recordaros la fecha de Octubre
cuando caían las frutas dc acero
y estaba toda manchada de España
y estaba toda la novia de Octubre
y estaba toda la rosa de Octubre
y estaba toda la novia de España.
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LA MUERTE DEL ROXU
A León Felipe.
-29-
El "Roxu" llegó al cuartel
y ocho fusiles pusieron
ocho condecoraciones
de sangre sobre su pecho.
-30-
EL PEQUEI'rO CEMENTERIO FUSILADO
A Luis Lacasa.
E 1 sabe quienes son los que renuevan el homenaje, alegoría del domingo.
Cada semana las tumbas de los fusilados aparecen cubiertas de flores silvestres.
En los cruces la intemperie comienza a desteñir los nombres.
Cada tumba se parece a otra.
Cada muerto se parece a otro a medida que el tiempo transcurre•
• Hasta que un día la ceniza se comunique definitivamente entre la tierra por los canales
subterráneos de la muerte.
Sin embargo, las mujeres, como las madres de la guerra, huelen al sepultado; van directamente
a la tumba, dejan la flor y la lágrima.
A veces miran los otras tumbas como diciendo: Estáis ahí, camaradas.
El sabe todo lo que se puede sober.
El sabe todo lo que puede saber un sepulturero.
Que los pobres no olvidan,
que el pueblo vigila sus huesos caídos.
Que nada, ni el terror mismo vestido de obispo, ni el verdugo, ni el hambre.
pueden hacer retroceder la promesa, el recuerdo y el llanto.
A veces el sol calienta la losa.
Los insectos van a buscar su parte de muerte.
Volver al polvo quiere decir muchas cosas, seguir trabajando, oh mineros.
A veces un viento hullero trae el saludo de la mina a los desertores.
Los árboles del cementerio trasmiten su mensaje enloquecido.
A veces la lluvia lava el ya .oxidado adorno de níquel.
Un hilo de agua corre como la baba útil de la muerte.
En los días que siguen el cementerio registra los espléndidos llantos.
Algo queda en el aire de vital, algo queda que recuerda lo que ha de suceder,
algo queda que nos hace pensar en lo que aún no ha acontecido,
algo queda que nos relata un hecho que ocurrirá mañana.
Uno tiene deseos de gritar: i Vuestras mujeres no olvidan,
vuestros compañeros no olvidan,
vuestros poetas no olvidan!
De todas maneras es posible poner el oído en el caracol de la muerte.
Cómo sube la violenta marea de la ceniza.
Cómo surcan los veleros del hueso las posibilidades' más remotas.
El morir por la revolución existe, es un hecho favorable.
Nosotros sabemos lo que se debe saber.
De todas maneras cada semana la flor anuncia un constante recuerdo.
Si está sola su insistente perfume se reparte y murmura:
Camaradas. vosotros estáis ahí.
- 55--
LA MUERTE DERRAMADA
A. Miguel PrieÜ1'
- 57-
Ya viene el alba del puerto,
ya baja de la montaña.
A la puerta de las minas
miles de muertos aguardan,
miles de muertos del mundo,
miles de muertos de España
j ay, venga la luz del día!
I ay, venga la luz del alba!
- 58-
DOS HISTORIAS DE NIÑOS
Á Enrique Ázcoaga.
Hacia mitad de Octubre o cuando la llovizna de la hulIa cae sobre las vías y una linterna
roja arroja un rayo frío sobre la marquesina que cubre la osamenta del verano.
CuanlIo ya han muerto todas las mariposas de los bosques pequeños y los montes azules.
Cuando comienzan a murmurar las brújulas con sus gallos agudos y el esqueleto de un grillo
nos conmueve.
Cuando en las hondonadas del viento se ahoga el día intensamente pálido.
Entonces,. ellos ingresan a la sombra, ellos viajan al fondo de la tierra, ellos bajan al fondo
del otoño.
Arriba, sobre la camioneta, los niños huscadores de oro negro los ven pasar, turno que abre
la noche.
La camioneta manca con rumbo a la voz baja de las cocinas desoladas, y ruedan las cabezas
de los niños sin sueños, bajo las viejas lunas del carbón, oh,rayos muertos.
Una vez, hacia mitad de Octubre del año 34 pasó una camioneta enloquecida C"n seis niños
mineros.
Lanzada vertiginosamente, los pequeños armados de fusiles y canciones, sobre el fracaso cierto,
sobre el dolor y el miedo, disparaban las armas y los cantos al conocido viento de la cuenca.
- 41-
CUIDADO, QUE VIENE EL TERCIO
A César Arconada.
Cierra,pequeño burgués
tu tienda de renta flaca.
Guarda tu novia, muchacho,
de la hez condecorada.
-45-
La Legi6n ha entrado a España.
-46-
LA MUERTE ACOMPAJSrADA
A José María Navas.
En el centro de la tarde
La Internacional entonan.
Allí donde los entierran
nace una azucena roja.
-49-
EL TREN BLINDADO DE MIERES
Á Paco y Félix Pita Rodríguez.
-55-
Tuvieron que llegar los aviones,
tuvieron que abrir sus abanicos de fuego 108 slokee
rotos en mil esquirlas con la muerte en la punta,
tuvieron que ]legar 105 regimientos coloniales
con sus ladridos de perros kaki.,
con su espantoso aliento de aguardiente y de infierno.
con sus grises ratones epilépticos y sus condecoradas culebras de la arena.
Tuvieron que venir los autobuses de la muerte, los rascamuerte,
los cañones con la boca del vómito oxidado.
Tuvieron que llegar para abatir a los mineros
a las mujeres y a los hijos de los mineros,
para abatir a los mineros sueltos por el valle y el monte,
por primera vez libres en la naturaleza conquistada,
en la aventura de la dignidad,
en el desesperado impulso hacia la muene o la victoria.
Era en Mieles, y un río.
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Yo alabo tu desdicha pequeño tren blindado que partiste de Mieres
con tus vagones grises, tus doscientos mineros y una hoz y un martillo.
Fuiste a estrellarte contra la táctica envolvente de la academia militar
combinada con el mercenarismo y el terror,
los ratones, los perros y las condecoradas culebras de la arena.
Destrozado, oxidado, con cicatrices y con llagas, con esqueletos y hierba salvaje,
solo, desencolado, semi enterrado y brotado de musgos y cenizas
estarás ahora al borde de algún camino
con la sirena rota, con la sirena muerta, con pájaros quemados,
tren blindado de Mieres,
pitando inútilmente un desgarrado dolor definitivo y sordo,
tren blindado de Mieres,
frenado en pleno viaje por atajacaminos de metralla,
tren blindado de Mieres.
por atajacaminos asesinos, por atajacaminos,
tren blindado de Mieres,
sin chimenea, sin caldera, sin fogonero. sin bandera
tren blindado de Mieres.
Será para otra vez cuando muchas pequeñas sirenas de otros pequeños trenes
vayan por los caminos de la cuenca minera significando tu resurrección.
Los pesados durmientes despertarán bajo el soplo de acero
y las madres y los niños levantarán sus puños cerrados
a su paso por tantas estaciones hacia la terminal de la victoria.
-55-
LA COPLA AL SERVICIO DE LA REVOLUCION
A Miguel Hernáridez.
En aguas de Covadonga
se bañan los Regulares.
Los señores en Mallorca
y los mineros en sangre.
Al vasco y al catalán,
al gallego y al murciano
dadle también un fusil.
El también es asturiano.
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En Octubre no hay verbenas
que no son de la estación.
Octubre quiere decir
i viva la revolución!
-60-
OTROS SECRETOS DE LA REVOLUCION DE OCTUBRE
A Arturo Serrano Plllja.
Españoles de América,
americanos de España,
debemos ir a la raíz oscura
de donde nos vinieron las palabras,
el ímpetu, los puñales y las. rosas.
-63-
donde están los relojes, las medidas, las líneas, las palancas y las chispas,
donde la tierra está que 10 sustenta, edificio de ingenio, donde vida.
Quiero decir el hombre liberado, inconformista, invento y arrebato,
quiero decir proceso lógico pero problema de aceleración,
quiero decir la vida cumpliéndose, muriéndose, materia,
volumen, ancbo, largo, profundo, y dignidad, y adiós, y donde muerte.
La esperanza del hombre.
-64-
OTROS POEMAS DE ESPAr\rA
VISITA AL ESCORIAL
E n el país en donde.
Allí donde un rey podrido domina un pueblo de piedra,
en el país en donde la muerte organizada
fracasa en los canales campesinos del día,
él está con los jugos vegetales,él está con los árboles abiertos
él dirige maderas y cementos y arenas y rayos y osamentas
y arroyos y gusanos y fuegos desbocados y buesos como perros.
- 69-"
Histéricos, apurad el bromuro.
Cuidado, que viene Alberto con todos sus dogos.
-70 -
ASALTO NOCTURNO A LA PLAZA DE LA VILLA
A Pablo Neruda.
- 75-
el silencio con cerrojazo,
el cerrojazo sin armellas
y la sombra con cerradura
y el río que desemboca
en los olores del mercado.
- 74-
EL ARCO DE LA SANGRE
A Delia del Carril.
- 77-
LA LEYENDA NEGRA ENTERRADA BAJO
EL VIADUCTO MUERTO
A Federico Carda Lorca.
- 81-
espectros reales que se esconden
-ya viene la Maja Desnuda.
Grises poternas, clausuradas
funerarias y mancebías
-ya vienen los Reyes de Espadas.
Rumor de fatigados coros
amarillos, roncos tranvías
-ya vienen los Reyes de Oros.
Monasterios, torres y fosos,
rumor orgiástico lejano
-ya vienen los Menesterosos.
Estearina y extremaunción,
palos y picas en la mano
-ya viene la Revolución.
II
Funeral de maderas carcomidas,
luna municipal farola y sola
y tiesto de olvidados crisantemos
y estatua fallecida y palabrota.
Fregona, enano, niño y calavera,
santería, final, violento cielo,
dolor dc piedra, llanto de muñecas
y degollado sexo y pudridero.
Calle judía y Cristo pederasta
y virgen varonil y sordomudas
gárgolas y tracoma y lodazales
e intrusa luz, cuñada, luz madrastra.
Todo que ver y que vivir y todo
muerto y vivo j ya sangran los espejos!
, y rugen las columnas aburridas
y aullan marquesina y terciopelos.
Ya vienen las infantas enterradas
y abandonan sus óleos los señores
y lentos mayordomos sin 'cabeza
iluminan relieve y corredores.
Arde el polvo de arañas y ratones
y despiertos los cirios y apagados
y ríos ~~ silencio, los que rompen
diques de soledad, y tan callados.
y adentro una merienda de fantasmas
y afuera una mujer con un pescado
y un chiquillo elevando una cometa
y el alba, de azucena y fusilado.
- 82-
f
EL RELOJ DE GOBERNACION
A Concha Méndez y Manuel Altolaguirre.
-85-
de los relevos de la guardia, del café que cierra a cierta hora,
y sólo para la taberna que está abierta día y noche
y para el hombre que siempre bebe sin prisa en la última mesa
él tiene un tic-tae más íntimo, casi más tierno, nada perentorio.
Como todo lo perfecto, no fué creado de pronto,
anguloso y redondo como el mundo pasó por el agua, el sol y la arena,
por eso tiene un corazón universal, del tiempo y de la tierra.
El se ríe del tranvía que sale orguIlosamente de la aurora
con guardias de asalto, máscaras sueltas y jefes de Negociado.
El está más cerca del corro alegre de los marineros,
de las saludables conspiraciones
que estallan cuando menos lo piensa el señor Ministro de la Gobernación,
de esas flores que rápidamente se marchitan,
de ese retrato con dedicatoria que alguien olvida en un escaño.
El muerde agrios limones en pleno mediodía, siempre fresco en verano,
y en invierno escucba estallar castañas en los braseros;
en climas cálidos vive y en altos climas de archipiélago.
El conoce la gracia del arco y su redonda también es recta
si se piensa que va constantemente hacia adelante trazando circulos,
sin retroceder nunca,
y acaso en el Kremlin conoce' la línea quebrada
-"la revolución debe ser una línea quebrada"-
Todo lo que ve y oye no alcanza a envenenarlo, lo arroja, lo olvida,
lo hace nada.
El sigue caminando sobre la tormenta, encima del caos, entre las batallas;
oh, mariscal impávido.
El sabe que su corazón se romperá en mil pedazos
el día en que suene definitivamente la hora roja en el mundo,
el vierne.s rojo para el que guarda su mejor y última campallada.
- 86-
LA HISTORIA VIVA BAJO EL ACUEDUCTO
INMORTAL
Á Maruja Mallo.
Todo el pasado es nuestro, todo lo permanente favorable; esclavos, siervos, obreros han construído
el mundo.
Somos los dueños de la vida, vamos a tomar la vida, somos los dueños del mundo, vamos a
tomar el mundo.
y eterna esta piedra es, y nuestra, y el ardiente árbol y fa rosa viva y la memoria de los
Comuneros de Castilla.
Todo, desde la piedra pulida que revela un hecho de la actividad humana, hasta la obra
consumada, casi milagrosa
-las Pirámides, las Catedrales, los Arcos de Triunfo-- son herencia nuestra, huella de sudor
y de sangre,
y cuando la dignidad del hombre sea una verdad de revuelta y victoria, libremente, alegremente
seguiremos construyendo.
En el siglo II después de Cristo los Romanos hicieron el Acueducto, piedra sobre piedra, piedra
hajo piedra
~l dolor de los esclavos logró el milagro arquitec;ónico--, y parece mentira, el l~cueducto de
Segovia,
Vamos a mirarlo, a conservarlo, a gozarlo, porque es nuestro, vamos a mirar la casa de Juan
Bravo, el Comunero,
porque es nuestro, porque es un hecho histórico nuestro y favorable, porque es un hecho
permanente
en su valor de rebelión y que viva, que viva, que viva Juan Bravo sobre las torres y bajo los
arcos,
Poco tiempo después llegó una cigüeña y se posó graciosamente sobre la cabeza de Juan Bravo,
sobre la cabeza de Juan Bravo que cayó bajo e~ hacha, sobre la cabeza sin cuerpo de Juan Bravo,
sobre la estatua con cabeza de Juan Bravo sin cabeza, sobre la sin cabeza con cabeza de Juan Bravo.
Poco tiempo después llegó una cigüeña nuestra, que estaba en el paisaje nuestro,
que venía de una torre nuestra, porque nosotros somos dueños de las torres y de los paisajes.
y la montaña que parece una mujer muerta, con las manos en el pecho, la cabeza un poco hacia
atrás,
el vientre hinchado, el falso. vientre de los muertos,. los pies estirados, y la montaña que llaman
de la Mujer Muerta
-un dramático telón de fondo a la tierra rojiza, violenta y dura- es nuestra también.
Poco tiempo después la hierba del Monasterio cómo corría entre mármol y ladrillo, entre piedra
y polvo,
corría, corría hasta el lugar en donde dice: A la memoria de Juan Bravo, el jefe de los
Comuneros.
- 89-
Más abajo Castilla tiene viñas, olivos, trigales, y da gusto porque nosotros seremos dueños del vino,
el aceite y el pan.
Poco tiempo después las palomas bajaron hasta la casa de Juan Bravo, el decapitado;
nadie las espantó, ellas siguieron un instante picoteando; no podían bacer nada, no podrán hacer
nada.
Los campesinos que aman las palomas cuando se enfurezcan como los jabalíes significarán otro
hecho favorable,
mientras sus hermanos mayores, los obreros, se levanten en los suburbios de las gran¡les capitales.
A las siete de la tarde, cuando volvíamos, casi la noche, el Acueducto estaba imponente, piedra
sobre piedra, arco tras arco,
corriendo hacia la muerte decorosa, a rendir sus lu""tes rodillas entre dulces ovejas con guitarras.
-90-
EL CARRO DE LA AURORA
"La aurora tiene elido día peores amistades."
(Opinión de mi amigo Acario Cotapos.)
- 95-
como asustada, como arrepentida,
llena de novedosos vejestorios
y antigüedad recién nacida.
-94-
vienen entre la noche las busconas.
En el recodo lumperproletario
los pequeños rufianes las saludan
y los pequeños hombres las poseen
y las pequeñas vírgenes se asustan.
Conocen bares que les niegan humo,
tienen pequeñas lluvias con paraguas
y retratos y santos con agujas.
Conocen islas de amuebladas sordas,
tatuajes y sombreros olvidados,
violetas de mentol y bicloruro
y pianolas con ángeles pintados.
-liS -
Retornan los faroles sumergidos.
Salen trenes rosados con el día.
-96-
OTROS POEMAS DEL MUNDO
EL TREN QUE PASA POR LIBOURNE
SJelen verse pequeñas montañas de azufre,
suelen encontrarse oscuros homhres que trahajan en la cuenca del vino,
mujeres con pañuelos en la cabeza
y desocupados al borde de las vías.
Tú, Libourne, yo he visto hacia la derecha, viniendo del Norte, tu reloj moribundo.
Era temprano, un arroyo de hierba corría hacia el pueblo
y sobre el puente gris una farola blanca verdaderamente sola.
Tres mujeres con canastas subieron, sin edad, sin nombre.
Un cargador arrastró la carretilla pesada de diarios de la ciudad,
con crímenes y mentiras
y el río al lado corriendo siempre como la hierba,
corriendo siempre como toda la vida, cerca del carbón y de la muerte, oh Libourne.
- 101 -
porque un día se iniciará la marcha y será difícil que alguien pueda detener al homhre
y será difícil que la justicia no se cumpla.
'-
- 102-
LOS MARINEROS DE TOLON
F ué allí donde se amotinaron.
Yendo hacia el Norte, pueden verse las aguas, ya descansando,
fatigadas del alta mar, y sohre el lomo traen peces muertos,
hotellas con mensajes, ahogados verdes, manos cortadas, lámparas vacías.
Los marineros sahen.
Las señoritas de la orquesta han muerto -pobres, qué pena, señor mio,
lo acompaño en el sentimiento.
Los marineros saben cuidaos cuidaos.
Dime: ¿alguna vez has bajado a un guardia?
- 106--
LOS PEQUEÑ'OS TRENES DE CARGA
A veces un terrible rey musulmán ordena la descarga.
Un viento caliente y rojo pone en retirada a las nubes,
oh, femeninas,
y va a estrellarse en las cumbres de la montaña,
entre pinares, entre camiones rurales, entre gargantas de tierra amarilla,
y va a estrellarse pasando sobre los campos andaluces,
oh, femeninos,
y sobre los lentos molinos manchegos moliendo los siglos,
allí donde el queso fermenta y fermenta el vino oscuro y el oscuro
grito de la tierra.
En cierto lugar,
donde hay una pequeña estación de carga, en la hondonada,
entre un hilo de río y la sombra verde del bosque en rampa,
no entra el siroco.
Yo adoro este paisaje internacional, el reloj de la estación, el río delgado,
los vagones abandonados en las vías muertas, el cementerio de los trenes,
y sobre el humo y los ladridos de los perros violetas, las golondrinas,
oh, internacionales.
volando entre los giros propicios del viento.
- 109-
En la noche, de vez en cuando, un tren de carga pasa,
se detiene un instante, luego dispara un afilado grito, un grito azul,
hacia ambos lados de las vías.
y parte al norte, al sur, al este y al oeste
y parte a la montaña, a la llanura, al mar
y parte y parte y parte con los mendigos, con 108 soldados, con las prostitutas.
y parte y parte y parte y nosotros nos quedamos.
Adiós, adiós.
- 110-
EL CEMENTERIO PATAGONICO
A veces el viento patagónico es un cazador barbudo y alto.
Viene como la música, trae los ruidos del desierto y la montaña.
Marcha de puesto en puesto entre balleneros, entre quillangos.
Marcha de pueblo en pueblo entre gin, entre pescadores, entre fulleros.
Marcha de campamento en campamento
entre canallas enriquecidos con la sangre de los desgraciados.
Marcha de puerto en puerto entre rufianes, entre palomas heladas y garúas,
entre asesina.!9s, entre monedas chilenas y argentinas.
Oh trashumante.
Las prostitutas de los climas sureros lo siguen, alucinadas.
Todas las prostitutas -en su mayoría pelirrojas--- lo siguen.
El continúa su marcha, la escopeta al hombro, los ojos llovidos.
El, el viento cazador, continúa su marcha
y va a perderse hacia quién sabe qué archipiélago,
hacia qwen sabe qué cinematógrafo,
hacia quién sabe qué enloquecida alcantarilla.
- 113-
Unos, mal enterrados, en la fosa abierta por ell09,
asoman la punta del zapato con tierra y lagartijas.
Otros, enterrados vivos quizá,
una mano de hueso implorante picoteada por los cuervos.
y no es extraño ver a lo largo del camino restos de otros,
curioso contenido de la intemperie.
Las caravanas de los desposeídos de la tierra, las largas filas de linyeras forzados,
la multitud de todos los países que .e dirige al sur de la tierra
en busca del pan y de la muerte,
la multitud de todos los países que se dirige al sur de la tierra
en busca de la nostalgia y el olvido,
se detiene abí, donde, oasis del viento potagónico,la tierra esteril lanza
sus perros amarillos.
Allí, donde la aullante tierra reseca desafía a las nubes,
viajeras de tres cielos.
Allí, donde las brújulas de los barcos perdidos, ya fantasmas,
señalan contra las costas, al fin, el rumbo de una próxima venganza.
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EL PEQUEÑO CEMENTERIO DE TRAFALGAR
Era el tiempo de las lluvias calientes, cuando se aburren los bosques y cambian a cada rato
de paisaje,
pero los esclavos negros .no nos hicieron señas desde el muelle, porque ya estaban todos calvos y
dormidos
en la espectral cabaña de un Tío Tom calvo y dormido con tres pelota~ y una sombrilla roja.
Los esclavos de hoy, negros o blancos, mulatos o caboclos, estaban trabajando en el hondo, ~n el
ancho mediodía con cigarras,
en las inmensas plantaciones donde nocen los dulces cantos, los profundos y lentos y a veces
súbitamente enloquecidos cantos.
A las 4 de la tarde vimos un barco deshecho contra las piedras de la escollera en la punta de
la ría adonde vuelve a encontrarse el mar.
Vimos las puertecitas de sus camarotes sin vida, poternas de náufragos castillos, desnudas lunas,
valijas muertas,
retratos forzosamente abandonados en el fondo de los espejos, oh, barco para un increíble
desembarcadero.
Más tarde vimos en Pernambuco al Pez Buey que mide dos metros, tiene cara de perro, bala y se
agita en un estanque de aguas lentas.
Vimos muchos canales recién llovidos que vienen de la cuenca fantástica del Amazonas
donde en Belén de Manaos te quisiera ver lleno de miedo y alegría, en donde la aventura
tiene cinco puntas
y por la noche muere un tigre, y por el día nacen mil quinientas palmeras al pie de un craneo
humano
y a causa del caucho artificial bostezan los dancings y los hoteles que ántes estaban llenos de
putas y cazadores.
y vimos leguas de serpientes dormidas, leguas de vientos calientes, de lunas calientes, de mulatas
calientes,
de misioneros de estrangulados sexos y vimos un camaleón auténtico, verde nilo, sobre el hombro
de un portugués ciego
y minúsculos monos que hicieron recordar con sus chillidos a alguna célula nuestra
los tiempos en que el mundo maduraba y aun no habían surgido al asombro y la impaciencia los
primeros hombres propiamente dichos.
(Sería el caso de ponerse a gritar como el señor Roger Bacon en 1240: "Contempla el mundo!")
Vimos también en Gibraltar que al pie de la muralla, en la mansa tierra en rampa, hacia los
jardines,
al pie de la antigua muralla en donde CarIos V mandó grabar el escudo de su imperio,
al pie de donde nació, sin duda, el Imperio Británico que acabará mañana como acabó el de
España
- 117-
-]a historia no se repite, sucede, continúa, nada permanece, todo es nuevo bajo el sol-
al pie de la antigua muralla reposa, yace, si se me permite decir, está, existe, vive el pequeño
cementerio de Trafalgar.
Los familiares de los muertos no podrán venir a traer flores, ellos también son ceniza
-y es raro ver a fantasmas llevar flores a otros fantasmas, es poético, aunque no es cierto--.
Pero descansan allí para siempre, para cuando se acabe el Imperio Británico, para cuando no
haya más imperios que el proletario,
ellos, los marineros, ellos dormidos, calvos, ellos, polvo, ceniza, ellos, condecorados de gusanos,
despiertos
en el infatigable y matemático movimiento de todo, aun de la ceniza y el polvo,
bajo el sol que alimenta la olorosa hierba, en el pequeño, en el hermoso, en el alegre cemenlerio
de Trafalgar.
y se sabe que poco después de la batalla 108 cuerpos de los marineros fueron traídos basta
la rampa generosa
que nace en el muro y muere cerca de los jerdines fecundos y tan verdes, tan atrevidamente
verdes
como la gloria verde, como los rostros verdes, como los vientos verdes, como las uñas verdes
de los marineros de Nelson caídos en Trafalgar, enterrados hoy, verdes, en el pequeño cementerio
verde de Trafalgar.
Nelson era posiblemente azul, Carlos Vera más bien amarillo y su hijo Felipe era amarillo '1
negro.
Es preferible naturalmente el color verde de los verdes marineros de Nelson cuya ceniza ha
dado este cokr verde a la tierra verde
del cementerio v~rde de Trafalgar. Y era en el tiempo en que los pescadores extendían las redes
de la tarde.
y se sabe que por la noche se oye un trote casi perfecto de caballitos londinenses.
Alrededor del pequeño cementerio nacen de pronto apacibles boticas, vistosas estanterías,
humeantes vasos de ponche, señoritas muertas hace poco tiempo, camerinos de prima dünna,
bandidos ilustres,
alguaciles sin ..::abela, porteras eruditas, cocheros con nieve, musicales detectives,
torres de bruma con lentos pájaros, luces de gas en la calle mojada, reyes de copas siempre
tan borrachos,
reyes de bastos siempre tan terribles, reyes de espadas siempre tan apuestos, reyes de oro al frente
de abigarrados negocios,
visillos con mariposas pintadas, espejos con tesoros ocultos, botellas largo tiempo enterradas,
barcos a turbina con fulleros ahogados, viejos cuadros de caza con perros y reclames de
dentista,
en fin, todo lo que ha soñado uno de Londres, todo lo que dejaron en Londres los marineros que
yacen en el pequeño cementerio, en Gibraltar.
y se sabe que por la noche. .. aunque no es cieno pero es verdaderamente poético.
y se sabe que a toda hora el imperialismo medra y delira y parece que va a desmoronarse como
la luz y el peñón.
allí donde los rápidos dogos de mar de Inglaterra, de aceros grises y flamantes,
vigilan el estrecho que registra tanto delirio y tanto despojo y tanta aventura y tanto reino perdido.
- 118-
EL CEMENTERIO PROLETARIO
CEMENTERIO PROLETARIO (1)
N 0, no vengáis a oír canciones por canciones.
La cueva de Altamira queda lejos.
No, no vengáis a ver la gloriosa tumba
en donde yace la vieja poesía.
Venid a ver mejor el río en donde nace la amapola de sangre.
- 125-
Pero en el barrio obrero la sangre sobre el muro
y los fusiles bajo los colchones.
y on vienlo de banderas.
- 124 .-
CEMENTERIO PROLETARIO (JEAN ALLEMANE)
H ahía luchado en los días de la Comuna.
Había estado preso mientras crecía la Torre Eiffel.
Al salir de la cárcel había fundado el Partido Socialista Obrero Revolucionario.
Había llevado flores frescas al paredón del Pere-Lachaise.
Había visto crecer y estrecharse a la cintura roja de, Párís.
- 127-
CEMENTERIO PROLETARIO (JEAN ALLEMANE. 2)
Ya está en el cementerio florecido
donde fecunda la ceniza obrera
de viejos camaradas fusilados
y sol y multitud y primavera.
Ya estás con traje oscuro y voz dormida
y tü viejo fusíl oh crucifijo
y la revolución oh siempreviva
sobre la superficie de la tierra.
j Mi capitán! Tú amabas, es seguro,
los versos, donde habita tu silencio,
donde se cumple la naturaleza
con su inocencia y su misterio
-sí a revueltas fusiles
a ceremonias versos-
vengo a cantarte con la voz despierta
de tus poetas muertos.
Donde estuvo la sangre y la derrota
hoy está la esperanza oh siempreviva
y las cigarras y los grillos 'duermen
y las estatuas húmedas se inclinan
y todas las muchachas te saludan
y las ancianas bordan las banderas
y la hoz y el martillo se arrodillan.
Y al alba de pizarra y piedra fresca
nacen las musicales herrerías
y los crudos ladrillos y los soles
-carros con panes, albañilería-
olor de maquinarias curtidoras,
vastos colore¡¡ de quincallerías,
rumor de alfarerías y telares
y tahona y modista y lechería
y el rencor popular y tu recuerdo
y la revolución oh siempreviva.
Descansa abuelo, tu recuerdo alienta,
tu ceniza trabaja j proletaria!
y las palomas y los ciegos duermen "
y hacia París la insurrección avanza.
- 131 -
Cementerio de obreros donde yace
esa ceniza nuestra tan querida.
Juncos inventen vientos aromados
mojadas hierbas aguas escondidas.
Padres, abuelos, sí, vuestra ceniza
como lo fué la firme carne vuestra
es laboriosa, y en nuestra ceniza
próxima late la victoria cerca.
Todo y ceniza y polvo es lo que vive,
todo se mueve y el dolor fecunda
y la muerte fecunda y todo es nuevo
bajo la luz insigne y vagabunda.
La creación no es súbita, el proceso
se cumple, a veces la corriente estalla.
Ay, cuando estalle el río, cementerio ,
y a tus orillas lirios rojos nazcan.
Oh cementerio proletario, cajas
de pinó y burdos trajes de domingo
y duras manos de trabajadores
sobre fusiles como crucifijos.
y telones de fábricas ahumadas
y estridencia de usmas y carbones
y gases y meriendas y ventanas
y golondrinas sobre los galpones.
J ean Allemane, reposa en Pere Lachaise,
con toda mi ternura te lo digo,
con toda mi esperanza te lo canto,
con toda mi bravura te lo grito
y con este poema te saludo.
90 años. Obrero. Comunista.
Viva el cinturón rojo, el Frente Unico
y la revolución, oh amanecida.
- 152-
ENTIERRO DE BARBUSSE
U·n viento d~ banderas.
Un viento rojo de banderas rojas,
un viento de banderas,
un viento de banderas primaveras,
un viento de banderas,
un viento de banderas mariposas.
No te lloramos.
El sentimentalismo no cuenta.
No lloremos la irremediable muerte,
la lógica caída a la ceniza,
el viraje al gusano.
No te lloramos pero te lloramos.
Un viento de banderas.
- 155-
con hules y manzanas y persianas.
Doblado, fatigado, aun seguías al frente
de las tropas de choque del pensamiento revolucionario.
y un viento de banderas.
- 156-
MUERTE DE RENE CREVEL
El se dió muerte con los riñones rotos, con los pulmones secos,
nada mas que por eso.
El se di6 muerte y airo se oye su grito y recojo su grito:
Intelectuales de todos los países:
i uníos a la clase trabajadora!
.;.. 139-
Era en el mes de Junio con azufre
y hulla y cal y vinos y cemento.
/. Cómo puede morirse cuando está cerca la aventura,
cuando está cerca la revolución,
cuando está cerca la taberna
con queso y caracoles y retratos,
cuando está cerca la mañana con maniquíes y caballos!
No mueren las ventanas ni los puentes ni los postigos
ni la voz prisionera de los discos
ni los metales ni las panaderías.
Te has muerto tú, pero no alucinado por la lucha
ni arrepentido de tu gesto.
Los riñones lo saben, los pulmones lo saben.
Nosotros lo sabemos.
No te ví muerto,
no pudiste cubrirme de lianas y geranios y botellas
y pájaros dormidos y estearina
como la madrugada.
Dormías entre el mitin y yo.
Entre el mitin y yo de tu muerte partían
fasiles y canciones
(un viento de banderas ... )
Oh marinero muerto,
nosotros seguiremos navegando
hacia mañana con la voz arriba
en el palo mayor del verso y de la sangre.
y vendrás algún día.
Volverás a nosotros con el ruido de tu entierro
y la calle,
con tu ridículo impermeable amarillo
y un cartel del Congreso de Escritores.
Cuando entonces, seamos libres,
perfectamente libres,
y en las mesas del vino conversemos
solamente de cosas fabulosas,
vendrás con todos los asesinados,
todos los muertos por cansancio
y todos los suicidas por dolor,
en el alba
en el alba
en el alba de la revolución.
- 140-
CEMENTERIO PROLETARIO (2)
y cuantos muertos hay detrás de uno.
Cuanta ceniza amontonada.
Ceniza de labriegos, de poetas, de imagineros, dé caminadores,
y suicidas y ahogados.
Mi próxima ceniza,
catarata de sangre,
se reconoce en el cumplido polvo,
en la tremenda siembra realizada.
De pie sobre el desastre,
sobre el escombro, sobre la tormenta,
de pie sobre montañas de ceniza
un joven corazón incorporado lanza sus toros contra el éxtasis,
despega sus agudos aeroplanos, vuela y pasa
(un viento de banderas ... )
- 145-
ORDEN DEL LIBRO
Pág.
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