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Poesía Revolucionaria: La Rosa Blindada

El documento presenta información sobre el autor Raul González Tuñón y su libro "La Rosa Blindada". Incluye una lista de otras obras del autor y una introducción al libro que habla sobre la Revolución de Asturias de 1934 y otros poemas revolucionarios. El libro contiene poemas que rinden homenaje a la insurrección de Asturias y otros poemas con contenido político y revolucionario.

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Temas abordados

  • poesía política,
  • poetas,
  • sufrimiento,
  • censura,
  • cultura proletaria,
  • héroes,
  • caminos de la poesía,
  • arte y política,
  • caminos de la memoria,
  • homenaje
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Poesía Revolucionaria: La Rosa Blindada

El documento presenta información sobre el autor Raul González Tuñón y su libro "La Rosa Blindada". Incluye una lista de otras obras del autor y una introducción al libro que habla sobre la Revolución de Asturias de 1934 y otros poemas revolucionarios. El libro contiene poemas que rinden homenaje a la insurrección de Asturias y otros poemas con contenido político y revolucionario.

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LA ROSA BLINDADA

OTROS LIBROS DEL AUTOR:

El Violín del Diablo, 1926.


Miércoles de Ceniza, 1928.
La Calle del Agujero en la Media, 1930.
El Otro Lado de la Estrella, poesía de relato, 1934.
Los Poemas de Juancito Caminador. 1934.

SEGUNDA EPOCA:

La Rosa Blindada.
Otros Poemas Revolucionarios, en preparación.
Novela de la Desocupación, próxima a aparecer.
RAUL GONZALEZ TUÑON

LA ROSA BLINDADA
Homenaje a la Insurrección de Asturias
y otros poemas revolucionarios

Imp. FEDERACION GRAFICA BONAERENSE


MORENO 1469 - BUENOS AIRES

.p O R T A DAD E C A S T A G N 1 N O
LUIS: Un día llevé a tu casa cordial un
cuadernillo con diez poemas. Algunos de
ellos, corregidos, figuran en este libro que
nacW de aquel cuadernillo. Lo deposito en
t1tS manos y en las de Benigno y en las de
todos los camaradas que hicieron circular
por Madrid copias de H El Tren Blindado
de Mieres" a raíz del primer aniversario
de la Revolución de Octubre:

Madrid, Buenos Aires, 1935-36.


"Una literatura servil es una literat1tra
envilecida por noble que sea la causa q1te
defienda. Pero como la causa de .la verdad
se confunde en mi espíritu, en nuestro espí-
ritu, con la de la revolución, el arte, preocu-
pándose de la verdad, sirve' necesa,riamen-
te a la revolución." - ANDRES GIDE.

" ... Una vieja poesía heró'fca que canta-


ba hazañas históricas o legendarias para
informar de ellas al pueblo." - MENENDEZ
PIDAL (Flor Nueva de Romances Vie,ios)'.
A NOSOTROS LA POESIA
"Sin comprender claramente que sólo con la asimilación como
pleta de la cultura creada por todo el desarrollo de la humani·
dad se puede organizar una cultura proletaria, no conseguiremos
ese objetivo". .. "Debemos poner en primer término la instruc·
ción y la educación pública más extensa. Esto creará un terreno
favorable a la cultura, a condición, naturalmente, de solucionar
el. problema del pan. Sobr~ este terreno debe nacer realmente
un nuevo arte comunista que creará la forma que corresponde
a su contenido." - LENIN.

Vamos hacia un arte sin trabas, hacia el auténtico arte puro, pasando por
el arte revolucionario primero y el arte proletario después.

El poeta se dirige a la masa. Si la masa no lo entiende t)talmente es


porque, desde luego, debe ser elevada al poeta. No se trata de nivelar a todos,
por la revolución, en el hambre y la incultura sino en la comodidad y la
cultura.
Ahora bien, existe una masa a laque el poeta puede dirigirse y cumplir
su misión principal. Está compuesta por obreros que han podido alcanzar
ciertos elementos de cultura; "por obreros en quienes la sensibilidad, el instin-
to poético, suple la falta de esos elementos; por intelectuales, artistas, perio-
distas, pintores, maestros, estudiantes que desean la transformación de la
sociedad, que abundan y que son también masa.
El poeta no debe, pues, renunciar a ser poeta, pero esto no quiere decir
que renuncie a ser hombre. En una época como la que vivimos, intensa, dra-
mática, de negación y creación, el poeta debe estar al servicio de los otros. Si
es un poeta auténtico lo hará sin desmedro de los valores poéticos esenciales.
¡,Debemos temer al caos nosotros, poetas, nosotros, pensamiento militan-
te? ¿ Y el caos actual? Por otra parte será difícil que a nosotros nos aturda el
primer manotazo brutal de la revolución .. Sergio Esenine y Wladimiro Ma-
yakowski sucumbieron, se eliminaron porque, finalmente, el manotazo los
aturdió. A pesar de haber adherido a la revolución la abandonaron para morir
voluntariamente. Pero ellos estaban todavía, y a pesar de ellos, con un pie
en la burguesía. Habían conocido su veneno. Hay que recordar que otros poe-
tas que siempre habían sido revolucionarios sucumbieron también porque cre-

".:.. 11 -"
yeron que la revolución iba a consagrarlos inmediatamente, a darles en se-
guida todos los elementos. Unos y otros no comprendieron que lo que estaba
aconteciendo en Rusia era más grande que ellos y más grande que la poesía
misma o j la poesía misma!
Nosotros tendremos la suerte de recibir a la revolución cantando, des-
pués de haberla cantado y deseado, sin descuidar la técnica y sin dejar de
haber intervenido más o menos concretamente en la lucha.

• •
Aunque de extracción social obrera no tengo la pretensión de ser un
poeta proletario. Por otra parte no hay poetas proletarios en los países bur-
gueses. Tal vez no los haya todavía en Rusia (1) porque como ya dijo Lenin
el arte proletario deberá nacer de la cultura proletaria, y ésta a su vez, de
la revolución en grado avanzado. Pero hay un arte revolucionario o que co-
rresponde al período pre-revolucionario. Y si una pretensión tengo es la de
ser un poeta revolucionario, la de haber abandonado esa especie de virtuosis-
mo burgués decadente, no para caer en la vulgar crónica chabacana que
})retende ser clara y directa y resulta ñoña, sino para vincular mi sensibilidad
v mi conocimiento de la técnica del ofrcio a los hechos sociales que sacuden
~l mundo. Sin que lo político menoscabe a lo artístico o viceversa, confundien-
do, más bien, ambas realidades en una.
No por esto creo haber resuelto todos los problemas que la cuestión arte-
política me ha planteado, pero sí los fundamentales. En este sentido el dis-
curso de Gide en el Congreso de Escritores y los pensamientos de Lenin al
respecto me han servido de mucho así como la lectura reciente del libro de
Benjamín Goriely "Los Poetas en la Revolución Rusa" que recomiendo a los
camaradas que no lo conozcan.
Adhiero al discurso "Defensa de la Cultura" porque Gide ha comprendido
-y era lógico-- los problemas que la pre-revolución plantea al artista y los
problemas que la revolución plantea al artista. Porque declara que los intelec-
tuales, si son auténticos, por comprensión de su función histórica y-si quillren
conservar la herencia cultural y defender la dignidad del pensamiento, deben
estar con la revolución. Porque. exige un arte de oposición. Porque señala al
mismo tiempo el peligro que significa encarar el problema arte-política de
una manera simplista. Porque afirma su individualismo y dice que, precisa-
mente por ser individualista se siente profundamente comunista porque sólo

(1) "Nuestra experiencia nos demuestra que la creación de una literatura de la clase

to y el esfuerzo del escritor como por el proceso mismo de


nueva." - ERENBOURG, "CUma Templado".
1"
nueva es un asunto complicado y de largo aliento. Ella se determina no tanto por el talen-
formación de la sociedad

1- 12-
la sociedad comunista puede ofrecer al individuo todos los elementos para su
desarrollo sin las trabas de las diferencias de clase, de la injusticia social.
Porque afirma su condición de francés y dice que precisamente por ser nacio-
nal se siente profundamente internacional. Porque declara que si hay artistas
grandes que no pueden comunicarse con el pueblo es esa una de las causas
por las cuales es imperiosa la necesidad de elevar al pueblo al arte y a la
cultura yeso sólo podrá conseguirse con la transformación de la sociedad.

"" ""
Creo que la poesía revolucionaria es auténtica:
1Q Cuando poesía y revolución se confunden, son consubstanciales, como
en el caso de Brech, Gold, Alberti, Aragón, etc., y, en el pasado, como en el
caso de Heine ("Los Tejedores de Silesia"). Es decir, no menoscabando la
poesía en sÍ, haciéndola perdurable por su contenido estético además de su
contenido humano. Porque aun cuando las condiciones sociales de vida de los
tejedores de Silesia hayan cambiado, el alto dramatismo poético subsiste, la
poesía subsiste.
2Q Cuando el contenido social corresponde a la nueva técnica. No se
trata de negar el proceso poético que, como el pictórico, ha tenido sus etapas
creadoras maravillosas -en las que, detalle importante, nunca el arte estuvo
desvinculado del hecho social- pero resulta absurdo componer hoy poemas
ceñidos a talo cual regla formal.
3Q Pero no hay que confundir técnica nueva con ocultismo poético, tra-
vesuras gramaticales, etc., o poemas sin ritmo, (que pueden hacerse cuando
el tema lo exija como en mi poema "El Pequeño Cementerio Fusilado", aun-
que el ritmo existe aquí como el agua dentro de la roca). Porque, generalmen-
te, esa actitud poética que fué una reacción saludable contra el academismo,
está reñida con ese ritmo de marcha, de himno -para cantar- que debe
tener casi siempre el poema revolucionario. Llamo "técnica nueva" al conoci-
miento y a la superación de todas las técnicas, a la desenvoltura que nos da
ese conocimiento, a la libertad de tonos, ritmos, imágenes, palabras, y a lo que
siempre tuvieron los poetas de cada época creadora, a lo que sigue la línea
poética que nació con la primera palabra pronunciada por el hombre en la
tierra: a "la personalidad de un poeta.

.. ""
Si alguien me preguntara ¿ qué es la poesía' no tendría más remedio que
contestar: La poesía es la poesía, más el mundo, más el hombre, más el poe-
ta, más la poesía. Si alguien me preguntara qué es un poema, contestaría:
Hasta el leader de la llamada "neutralidad" ha dicho que un poema que no
contenga nada más que poesía no es un poema. He citado una frase de Valery.

- 15-
Participé en los movimientos literarios de vanguardia y, sobre todo, el
surrealismo contó con mi entusiasmo firme. Fué una manera de evadirse y
volver a la multitud, de ganar la calle, de ejercitar valentía, de confesarse,
de equivocarse, de reivindicar valores olvidados por la burguesía, de volver a
imponer el gesto poético sobre lo prohibido, de ejercitar valentía, repito, para
entrar luego de lleno -los que supimos hacerlo- en el drama del hombre y
su esperanza, en los anhelos del hombre, en su destino "sobre la tierra". Por
eso puedo decir ahora con Day Lewis que la revolución en la literatura co-
menzó pero sin una revolución social será fácil y sin trascendencia.
Me parece que ahora hay que hacer poesía revolucionaria. Esto no quiere
decir que los demás poetas, si son poetas, dejen de serlo al no sentir la ne-
cesidad de expresarse revolucionariamente, en el sentido de la propaganda.
Lo que exigimos de ellos es una actitud antifascista concreta, porque el fas-
cismo es el enemigo de la cultura y del arte, tanto como de la dignidad humana.
Me parece también que hay que aclarar cuando se habla del llamado arte-
purismo. Hay dos grupos en esta tendencia: por un lado están los "puros",
los deshumanizados, los nuevos retóricos, cuya obra, abundante en amorcillos,
metáfora por la metáfora, discos conocidos, cursilería al revés, tragedias per-
sonales sin hondo valor humano, no interesa, no es arte; es subarte, apenas,
y por otro lado aquellos que barajan en sus poemas elementos calientes, que
hacen, no una obra revplucionaria, pero una obra viva, llpna de tierra y llan.to,
cubierta' de raícp-s y de sangre. La posición de estos últimos será discutible
desde el punto de vista nuestro, pero es humana y seria. Por otra part~ los
escritores que no sientan el tema revolucionario serán arrastrados a él tarde
o temprano por imperativo de su conciencia misma de artistas. Pensemos en
Alejandro Blok. El antiguo poeta puro, el antiguo habitué del Reposo de los
Comediantes y el Albergue de los Perros Perdidos se vió, en 1918, frente a
la revolución. "En sus poemas -dice Goriely- demostró que hay épocas en
que la vida deviene superior a toda poesía, en las que es necesario escribir
con simplicidad para llegar a los hombres y aclararles el profundo sentido de
los acontecimientos históricos que ellos viven."
Creo que el de poeta en un gran oficio. (Mientras en los países burgueses
los poetas son postergados y despreciados por las clases dirigentes, en Rusia
reciben a Pasternak en las fábricas y los koljoses con músicas y flores.) Me
gusta charlar en cualquier mesa -si delante de una copa de vino, mejor-
sobre temas, secretos, hallazgos, desdichas, felicidades, cosas de la poesía y
de los. poetas. Pero también me gusta estar listo para cuando haya que dis-
parar sobre alguien con un poema o con lo que sea.
Arturo Rimbaud fué la pQesía, la gran aventura poética, pero en cierto
momento gritó: "¡ Cambiad la vida!" •

- 14-
RECUERDO DE MANUEL TUr'JON
E ra un obrero del bronce
aquel que en Mieres nació.
Fuese a América con barba
pero allá se la quitó.

Tenía yo nueve años


cuando un día me llevó
por entre los sobresaltos
de una manifestación.

Así nací al socialismo,


así comunista soy,
así sería si viviera
mi abuelo Manuel Tuñón.

En la Antigua Casa Snokel


treinta años trabajó.
Algo dejó que aun late
además de su reloj.

Solía beber vino en bota


como ahora lo hago yo.
Un día dejó la fábrica
y al otro día murió.

Por la Antigua Casa Snokel


pienso cuando paso yo
i pena grande que no viva
mi abuelo Manuel Tuñón!

Pena grande que no viva


para verla como yo
a Asturias en pie de sangre
para la revolución.

- 17-
ALGUNOS SECRETOS DEL LEVANTAMIENTO
DE OCTUBRE
A Alberto, escWt(}r r pintor.

Donde el carbón se junta con la sangre


y la ametralladora bailarina
lanza sus abanicos de metralla.
Donde todo termina.

Ya vienen las mujeres con sus hijos


de la mano, en los brazos y en el vientre.
Dentro del gran bostezo de la mina
crece un grisú de soledad ardiente.
Donde todo termina.

Apuntad bien y sobre el barro caigan


donde el terror se junta con la sangre.
Ya están ahí los mercenarios.
Donde todo termina.

Su sangre no es abono.
Por el río que arrastra el grano oscuro
corre la sangre favorable
de obreros fusilados contra el muro.

Cómo se pasa del carbón al plomo.


Cómo se pasa del esclavo al hombre.
Homos miles de muertos favorables.

Incorporáos sobre nuestra muerte


y en su arsenal de polvo
fundid las nuevas armas.
Donde todo termina.

Donde el carbón se junta con la sangre


pronto desbordará los horizontes
el ejército muerto que dirige
un mariscal de hueso y de ceniza."

- 21 -
II

Escuchad la tormenta,
bata el palo sobre la ropa oscura.
Lavad, mujeres de mineros,
la ropa oscura.

La ropa dcl carbón y de la muerte,


del barro y de la arena,
que en el Nalón y en el Caudal arrastran
las aguas de la cuenca.

Oh, veteranas.

Bandera, el overall agujereado,


espectro del coraje el trapo comunero,
Detrás del viento entre carbón y escarcha
viene el invierno con el hambre.
Viene el invierno fusilando muertos,
decretando osamenta,
persiguiendo a los hijos de los muertos
donde madura el grito de los muertos,
donde la dignidad va madurando.

Va madurando sobre la derrota


donde se junta el aire con el humo
y un sol de vidrio opaco, forastero,
ve desfilar hacia el túnel sonoro
mineros y mineros y mineros.

Donde todo termina.

-22-·
LA LIBERTARIA
(A la memoria de Laída Lafuente,
muerta en la cuenca minera de
Asturias. - Madrid, 1935.)

A Eduardo Ugarte.

Estaba toda manchada de sangre,


estaba toda matando a los guardias,
estaba toda manchada de barro,
estaba toda manchada de cielo,
estaba toda manchada de España.

Ven catalán jornalero a su entierro,


ven campesino andaluz a su entierro,
ven a su entierro yuntero extremeño,
ven a su entierro pescador gallego,
ven leñador vizcaino a su entierro,
ven labrador castellano a su entierro,
no dejéis sólo al minero asturiano.

Ven, porque estaba manchada de España,


ven, porque era la novia de Octubre,
ven, porque era la rosa de Octubre,
ven, porque era la novia de España.

No dejéis sola su tumba del campo


donde se mezcla el carbón y la sangre,
florezca siempre la flor de su sangre
sobre su cuerpo vestido de rojo,
no dejéis sola su tumba del aire.

Cuando desfilan los guar!iias de asalto,


cuando el obispo revista las tropas,
cuando el verdugo tortura al minero,
ella, agitando su túnica roja
quiere salir de la tumba del viento,
quiere salir y llamaros hermanos

-25-
y renovaros valor y esperanza
y recordaros la fecha de Octubre
cuando caían las frutas dc acero
y estaba toda manchada de España
y estaba toda la novia de Octubre
y estaba toda la rosa de Octubre
y estaba toda la novia de España.

- 26-
LA MUERTE DEL ROXU
A León Felipe.

Sobre riachuelos de sangre


y cadáveres desiertos
voy a hablar con los soldados
porque son hermanos nuestros.

Entre ventanas cerradas


entre sótanos despiertos,
entre grillos calcinados,
entre pájaros resecos,

entre coágulos de lágrimas,


entre encajonados vientos,
voy a hablar con los soldados
porque son hermanos nuestros.

Sobre lunas mancilladas,


sobre reventados pechos;
sobre tibias cucarachas,
sobre serpientes de acero,

sobre pinos lastimados,


sobre mutilados sexos,
voy a hablar con los soldados
porque son hermanos nuestros.

El "Roxu" llegó al cuartel


más de fervor que de hueso.
azules ojos celtíberos
y canciones de los puertos.

Resabios de un viaje a América,


oh, corazón desenvuelto.
Color perdido en la mina
y recobrado en el fuego.

-29-
El "Roxu" llegó al cuartel
y ocho fusiles pusieron
ocho condecoraciones
de sangre sobre su pecho.

La sangre cayó a la tierra


de la cuenca de su pecho.
La tierra se fecundó
con la sangre del minero.

Como era tierra de Asturias


entre sus granos nacieron
miles de puños cerrados
y corazones abiertos.

-30-
EL PEQUEI'rO CEMENTERIO FUSILADO
A Luis Lacasa.

E 1 sabe quienes son los que renuevan el homenaje, alegoría del domingo.
Cada semana las tumbas de los fusilados aparecen cubiertas de flores silvestres.
En los cruces la intemperie comienza a desteñir los nombres.
Cada tumba se parece a otra.
Cada muerto se parece a otro a medida que el tiempo transcurre•
• Hasta que un día la ceniza se comunique definitivamente entre la tierra por los canales
subterráneos de la muerte.
Sin embargo, las mujeres, como las madres de la guerra, huelen al sepultado; van directamente
a la tumba, dejan la flor y la lágrima.
A veces miran los otras tumbas como diciendo: Estáis ahí, camaradas.
El sabe todo lo que se puede sober.
El sabe todo lo que puede saber un sepulturero.
Que los pobres no olvidan,
que el pueblo vigila sus huesos caídos.
Que nada, ni el terror mismo vestido de obispo, ni el verdugo, ni el hambre.
pueden hacer retroceder la promesa, el recuerdo y el llanto.
A veces el sol calienta la losa.
Los insectos van a buscar su parte de muerte.
Volver al polvo quiere decir muchas cosas, seguir trabajando, oh mineros.
A veces un viento hullero trae el saludo de la mina a los desertores.
Los árboles del cementerio trasmiten su mensaje enloquecido.
A veces la lluvia lava el ya .oxidado adorno de níquel.
Un hilo de agua corre como la baba útil de la muerte.
En los días que siguen el cementerio registra los espléndidos llantos.
Algo queda en el aire de vital, algo queda que recuerda lo que ha de suceder,
algo queda que nos hace pensar en lo que aún no ha acontecido,
algo queda que nos relata un hecho que ocurrirá mañana.
Uno tiene deseos de gritar: i Vuestras mujeres no olvidan,
vuestros compañeros no olvidan,
vuestros poetas no olvidan!
De todas maneras es posible poner el oído en el caracol de la muerte.
Cómo sube la violenta marea de la ceniza.
Cómo surcan los veleros del hueso las posibilidades' más remotas.
El morir por la revolución existe, es un hecho favorable.
Nosotros sabemos lo que se debe saber.
De todas maneras cada semana la flor anuncia un constante recuerdo.
Si está sola su insistente perfume se reparte y murmura:
Camaradas. vosotros estáis ahí.

- 55--
LA MUERTE DERRAMADA
A. Miguel PrieÜ1'

"Ay, venga la luz del día,


ay, venga la luz del alba."
(De un romance de origen galaico.
portugués muy difundido en As·
turias.>

A y, venga la luz del día,


ay, venga la luz del alba,
ay, que se vean los muertos,
ay, de la cuenca asturiana.
Ay, que se vean los niños,
ay, manejando las armas,
ay, de los padres caídos,
ay, en la cuenca asturiana.
En 1a cuenca florecida
de sangre, montaña vasta'
por cuyos ríos sonoros
se despeña la esperanza.
Por cuyos pozos profundos
la sangre, caliente lava,
arrasa oscuras ciudades
de soledad enterrada.
Ay, en la cuenca minera,
ay, la paloma morada,
ay, las blusas de los muertos,
ay, blusas agujereadas,
ay, los hijos de los muertos,
ay, la muerte derramada
entre los pinos abiertos .
donde calló la cigarra,
entre las aguas' espesas
que oro y carbón arrastraban
y ahora entre sangre y ceniza
el carbón y el oro arrastran.

- 57-
Ya viene el alba del puerto,
ya baja de la montaña.
A la puerta de las minas
miles de muertos aguardan,
miles de muertos del mundo,
miles de muertos de España
j ay, venga la luz del día!
I ay, venga la luz del alba!

- 58-
DOS HISTORIAS DE NIÑOS
Á Enrique Ázcoaga.

Hacia mitad de Octubre o cuando la llovizna de la hulIa cae sobre las vías y una linterna
roja arroja un rayo frío sobre la marquesina que cubre la osamenta del verano.
CuanlIo ya han muerto todas las mariposas de los bosques pequeños y los montes azules.
Cuando comienzan a murmurar las brújulas con sus gallos agudos y el esqueleto de un grillo
nos conmueve.
Cuando en las hondonadas del viento se ahoga el día intensamente pálido.
Entonces,. ellos ingresan a la sombra, ellos viajan al fondo de la tierra, ellos bajan al fondo
del otoño.
Arriba, sobre la camioneta, los niños huscadores de oro negro los ven pasar, turno que abre
la noche.
La camioneta manca con rumbo a la voz baja de las cocinas desoladas, y ruedan las cabezas
de los niños sin sueños, bajo las viejas lunas del carbón, oh,rayos muertos.

Una vez, hacia mitad de Octubre del año 34 pasó una camioneta enloquecida C"n seis niños
mineros.
Lanzada vertiginosamente, los pequeños armados de fusiles y canciones, sobre el fracaso cierto,
sobre el dolor y el miedo, disparaban las armas y los cantos al conocido viento de la cuenca.

Tú los has visto muertos sobre la camioneta.


Parecían cantar sus rostros ya curtidos por el aire del monte y el tenebroso aliento de la mina.

A la aurora las madres salieron con los árboles de raíces quemadas.


A la aurora las madres salieron con la tierra, salieron con navajas, salieron con gusanos y
palomas.
A la aurora las madres salieron con agujas, con piedras y con l.lamas.
Salieron madres, tierras, con los hijos del vientre en alto, con los brazos de llantos y de
asombros florecidos.
y la fusilería las alcanzó a la entrada del cañón y los niños sangrientos con las manos cortadas,
con los ojos caídos a la altura del sexo quedaron adheridos a las madres de senos
desgarrados.
y de negros bicornios partieron asesinos, los cuervos. (Lo he visto dibujado en Alberto o en
Luna o Miguel Prieto).
Lo he oído contar a algún sobreviviente y supe que a la orilla de los niños sangrientos, reventa·
dos, a la orilla de las madres con gusanos, palomas y raíces, piedras y llamas, agujas y nava·
jas, oh, madres de la tierra del carbón y del oro, los guardias fusil'llban a los muertos.

- 41-
CUIDADO, QUE VIENE EL TERCIO
A César Arconada.

La Legión ha entrado a España.

Hombre, cuida tu mujer,


obrero, guarda tu casa.
Mira que vienen los lobos
con el desierto en el alma.

Pobre colono, defiende


tu finca, la hipotecada,
que no te van a dejar
ni verdura ni majada.

La Legión ha entrado a España.

Cierra,pequeño burgués
tu tienda de renta flaca.
Guarda tu novia, muchacho,
de la hez condecorada.

Prostituta, ten cuidado


que no te invadan la casa
los rufianes de la arena
que pegan, pero no pagan.

La Legión ha entrado a España.

Cura, cuida tu sobrina


y el tesoro de tu arca.
Tahur, ándate a los puertos
que para fulleros basta.·

Bodeguero, tus corambres


esconde en la cueva vasta
que ya vienen los que traen
el desierto en la garganta.

-45-
La Legi6n ha entrado a España.

Q,ue ya vienen galopando


sobre la angustia de España,
asesinando palomas
y fusilando cigarras,

que ya vienen galopando'


sobre la angustia de España
los soldados enemigos
de la dignidad humana.

La Legi6n ha entrado a España.

-46-
LA MUERTE ACOMPAJSrADA
A José María Navas.

"Allí donde los entierran


nace una azucena blanca."
(Romance de don Tristán de Leo.
nis y de la Reina Iseo.)

Venid a ver los que hicieron


volar el puente a la aurora.
Volaron aurora y puente
como una bandera roja.
Ella y él, un solo cuerpo.
venid a la calle angosta
donde los velan cubiertos
por una bandera roja.
Cuando de los Regulares
llegaban primeras tropas
ellos volaron el puente.
La explosión trajo la aurora,
la aurora trajo la muerte,
la esquirlas de la bomba
clavaron cien puñalitos
de acero en sus carnes mozas.
La explosión trajo la muerte,
la muerte trajo la aurora,
color de muerte y de sangre
tiene la bandera roja.
Venid todos , camaradas
de la cuenca a la redonda
para ver como sonríen
bajo la bandera roja.
Para ver a los que hicieron
volar el puente a la aurora.
La explosión trajo la muerte,
la muerte trajo la gloria.

En el centro de la tarde
La Internacional entonan.
Allí donde los entierran
nace una azucena roja.

-49-
EL TREN BLINDADO DE MIERES
Á Paco y Félix Pita Rodríguez.

Hablemos de un hecho favorable al proceso de la perfección.


La poesía, ese equilibrio entre el recuerdo y la predicación,
entre la realidad y la fábula,
debe fijar los grandes hechos favorables.
Hablemos de ·un hecho histórico favorable, feliz, a pesar del fracaso y de la muerte.

Tú,oh Mieres, la cuenca minera te desgarra viniendo de Pajares hasta Oviedo


y en el río que corre cerca
la sonrisa negra del carbón liberado de la entraña de la tierra caliente
revela una avidez secular de superficie.
Tú, oh Mieres, en el corazón de la cuenca fantástica,
puerto de paso y control y abastecimiento bajo la garúa constante del mineral,
¡oh, carbonera!
Nosotros sabemos cómo se formaron los primeros grupos.
No fué el asalto a las panaderías, no fué el hambre precisamente,
fué la conciencia de clase, el deber de tomar el poder,
la necesidad de expropiar a los expropiadores,
el dínamo que empujó la furiosa máquina.
Es por eso que el hecho histórico favorable de Asturias
-un Octubre florecido antes de tiempo, quizá, pero memorable-
será el puente de sangre hacia la revolución definitiva
de obreros, soldados, campesinos y marineros.
y hacia la capital de la revuelta va.
en la expresión suprema del hecho favorable desemboca
el entusiasmo y la esperanza del mundo.·

Nosotros sabemos como se coparon las ametralladoras


-esas bailarinas de ágiles dedos--
'nosotros sabemos cómo el pánico lumperproletario de legionarios y guardias
reveló hasta qué punto la burguesía puede contar con sus sirvientes.
Nosotros sabemos cómo se asaltaron los primeros convoyes de víveres,
cómo se unieron socialistas y comunistas
y cómo gritaron las primeras banderas jubilosas en los tejados
y los primeros partes revolucionarios en los postes del telégrafo.

-55-
Tuvieron que llegar los aviones,
tuvieron que abrir sus abanicos de fuego 108 slokee
rotos en mil esquirlas con la muerte en la punta,
tuvieron que ]legar 105 regimientos coloniales
con sus ladridos de perros kaki.,
con su espantoso aliento de aguardiente y de infierno.
con sus grises ratones epilépticos y sus condecoradas culebras de la arena.
Tuvieron que venir los autobuses de la muerte, los rascamuerte,
los cañones con la boca del vómito oxidado.
Tuvieron que llegar para abatir a los mineros
a las mujeres y a los hijos de los mineros,
para abatir a los mineros sueltos por el valle y el monte,
por primera vez libres en la naturaleza conquistada,
en la aventura de la dignidad,
en el desesperado impulso hacia la muene o la victoria.
Era en Mieles, y un río.

Por todas partes estallaron los hombres, nacieron los caminos


y crecieron de golpe los niños buscadores de oro negro,
esos niños que atisban el grano oscuro al borde del río
que encajonó su viento pequeño, de juguete.
Cómo esa vez sonaron lus campanas, navidad de la revolución,
subiendo y bdjando las montañas, invadiendo los sótanos,
las búmedas y estrechas galerías, las tenebrosas bóvedas del oro.

En todos los puntos de la cuenca sintieron el primer escopetazo.


La tierra removida por el barreno y por la dinamita
-hoy UD minero muerto en cada esss, muere un minero cada siete horas-
comenzaba el bostezo de días y de noches
matizando con súbitos desprendimientos la soledad de vetas subterráneas
enorme caracol donde se escucha la juventud del mundo todavía.

i 6 de Octubre! decía el almanaque del cuartelillo de la guardia


y las cigüeñas amanecidas y las cigarras retardadas
y el reloj del ingeniero jefe y las lluvias intermitentes.
6 de Octubre sigue diciendo la revuelta latente, perdurable, ine.itable,
6 de Octubre quiere decir la dignidad humana.
6 de Octubre quiere decir montañas de ceniza.
6 de Octubre quiere decir miles de muertos.
6 de Octubre quiere decir basta mañana.
Quiere decir un tren de espectros marchando a toda muene.
Mieles, y un río 'Y un tren.

-54-
Yo alabo tu desdicha pequeño tren blindado que partiste de Mieres
con tus vagones grises, tus doscientos mineros y una hoz y un martillo.
Fuiste a estrellarte contra la táctica envolvente de la academia militar
combinada con el mercenarismo y el terror,
los ratones, los perros y las condecoradas culebras de la arena.
Destrozado, oxidado, con cicatrices y con llagas, con esqueletos y hierba salvaje,
solo, desencolado, semi enterrado y brotado de musgos y cenizas
estarás ahora al borde de algún camino
con la sirena rota, con la sirena muerta, con pájaros quemados,
tren blindado de Mieres,
pitando inútilmente un desgarrado dolor definitivo y sordo,
tren blindado de Mieres,
frenado en pleno viaje por atajacaminos de metralla,
tren blindado de Mieres.
por atajacaminos asesinos, por atajacaminos,
tren blindado de Mieres,
sin chimenea, sin caldera, sin fogonero. sin bandera
tren blindado de Mieres.

Será para otra vez cuando muchas pequeñas sirenas de otros pequeños trenes
vayan por los caminos de la cuenca minera significando tu resurrección.
Los pesados durmientes despertarán bajo el soplo de acero
y las madres y los niños levantarán sus puños cerrados
a su paso por tantas estaciones hacia la terminal de la victoria.

Allí donde quedaste herido y solo.


Allí cerca del túnel que regi~tra en sus paredes cárdenas cicatrices
emanaciones de gases mortíferos, ruidos de galerías desplomadas,
mochuelos ciegos y repiqueteo.
renta marea de asfixia y gritos sumergidos.
Allí donde la noche se resiste con sus semanas sin domingo,
en el pozo que da viudas y huérfanos,
con cremalleras y ascensores
con huesos ya carbón y singladuras hacia horizontes vaciados.
En la cuenca minera donde florece la desgracia su flor de luto irremediable
y la garúa constante del mineral se evade para caer sobre la tierra.
Oh tren blindado.
Donde crece la hierba oscura impura que nace del espa.nto y de la sangre.

-55-
LA COPLA AL SERVICIO DE LA REVOLUCION
A Miguel Hernáridez.

L os toreros son monárqui!!os,


los frailes también lo son~
¿ y los mineros de Asturias T
i Viva la revolución!

En Mieres nació mi abuelo,


mi abuela en Pola de Siero.
La capital de mi sangre
se debe llamar Oviedo.

Los moros llegan a Oviedo


-la que siempre estuvo verde-
matan a los españoles
y violan a sus mujeres.

Camaradas, cómo arde


la ceniza de los muertos.
De los muertos de la cuenca
que la del Tercio no vale.

En aguas de Covadonga
se bañan los Regulares.
Los señores en Mallorca
y los mineros en sangre.

No cantes ni cante jondo


ni copla de Romancero.
Canta "La Internacional"
que ya cambiaron los tiempos.

Al vasco y al catalán,
al gallego y al murciano
dadle también un fusil.
El también es asturiano.

-59-
En Octubre no hay verbenas
que no son de la estación.
Octubre quiere decir
i viva la revolución!

-60-
OTROS SECRETOS DE LA REVOLUCION DE OCTUBRE
A Arturo Serrano Plllja.

"Adelante, pues, por encima de las


tumbas." - GOETHE.

Van adelante por encima de las tumbas.


Son hombres nuevos, recién nacidos.
Saben romances, dicen la historia con voz fuerte
y nombran con su nombre cada cosa.

Todo el paisaje, y lo más duro y lo más seco


que no se pudre en la mirada de los viejos
cabe en su idioma,
de severa paloma en su ternura,
de mino varonil en su guitarra.
Eso es España
y son los españoles.

Españoles de América,
americanos de España,
debemos ir a la raíz oscura
de donde nos vinieron las palabras,
el ímpetu, los puñales y las. rosas.

Yo he visto cómo superaban la muene


siempre adelante por encima de las tumbas.

Donde la tierra dora la manzana soplando savia lluvia decretando,


donde entre hierbas y sobre naranjos la alegoría tiene contenido.
donde nace la música del hombre que trabaja los días y las noches.
Primero el hombre y el misterio luego y posibilidades de mañana.
Quiero decir primero el hombre, debo decir primero los afanes,
los panos y las furias, la aventura y el anhelo del hombre.
entidad única con la mujer, humana, quiero decir la máquina,
quiero decir el hombre con el sueño y su velocidad, y su ventana.
Los afanes del hombre.

Donde baten los émbolos y donde las poleas transcurren y discurren


las aceitadas tuercas, donde cada minuto de minuto se supera,

-63-
donde están los relojes, las medidas, las líneas, las palancas y las chispas,
donde la tierra está que 10 sustenta, edificio de ingenio, donde vida.
Quiero decir el hombre liberado, inconformista, invento y arrebato,
quiero decir proceso lógico pero problema de aceleración,
quiero decir la vida cumpliéndose, muriéndose, materia,
volumen, ancbo, largo, profundo, y dignidad, y adiós, y donde muerte.
La esperanza del hombre.

Donde está el telescopio fusilando estrellas, mundos, círculos, espacios,


donde está el microscopio descubriendo terror activo, donde están los buzos,
donde está el bisturí, donde está el aviador, donde está el canto,
el insomnio, la berencia cultural, el ladrillo, la flecha y el cansancio.
Quiero decir "cuando Eva hilaba y Adán araba quien era el amo",
quiero decir que no se nos compare con la hormiga, el mono y la cigarra,
quiero decir somos el hombre y la naturaleza no ha sido conquistada
del todo todavía por nosotros, quiero decir queremos ser el Hombre.
Los caminos del hombre.

Quiero decir abajo la duda metafísica, no analicemos más, y transformemos,


quiero decir abajo toda adormidera, r¡¡jseñor, folletín, abstracción pura,
quiero decir abajo por ahora los artificios y los sortilegios,
quiero decir que demos contenido de oposición, aun a la verbena, aun al órgano.
quiero decir el dOl;ma, la célula, la huelga, el motín,
la paloma furi lsa, el piano enloquecido, la pintura desbordante en el muro,
la calle conquistada, la infiltración, la luna con gatillo.
la imprenta clandestinJl, la reunión ilegal, el turismo con trampa, la revuelta.
La aventura del hombre.

y hacia el alto país,


hacia la sexta parte del mundo, .
hacia el gigante Nieprostroi,
hacia las torres de Bakú,
hacia la dignidad humana
j adelante por encima de' las tumbas!

Allanemos el camino al gigante que trae las pirámides,


los puentes, la libertad y la cultura.
Por encima de los ~enos; muerte adentro, aaelante.

-64-
OTROS POEMAS DE ESPAr\rA
VISITA AL ESCORIAL
E n el país en donde.
Allí donde un rey podrido domina un pueblo de piedra,
en el país en donde la muerte organizada
fracasa en los canales campesinos del día,
él está con los jugos vegetales,él está con los árboles abiertos
él dirige maderas y cementos y arenas y rayos y osamentas
y arroyos y gusanos y fuegos desbocados y buesos como perros.

El, inca paz de morder una rosa,


pasa con un obispo entre los dientes,
juega con pequeños cadáveres de ríos.
El, incapaz de morder UD pájaro,
pasa con un guardia civil entre los dientes.

Nos desnuda la voz y el pensamiento como un viento limpio.


Delante de él hay que hablar con esa difícil claridad.
Un chiquillo sale corriendo y grita: i Adiós, don Alberto!
El chiquillo no sabe que el señor profesor del Instituto
ha dejado atrás el deslumbramiento cubista y la explos.ión surrealista,
todo eso que ha sido absorbido por una sociedad envilecida,
y ha inventado la: forma y ha superado la técnica
y ahora da contenido a la forma inventada y a la técnica madura
y pinta grandes cartones con entierros y ahorcados,
siniestros banquetes en donde el cardenal, el ministro,
el cacique, el guardia de asalto, el propietario,
devoran UD delgado cadáver de obrero.

El está con las lenguas de acero de los aserraderos,


con los bloques azules de las locomotoras,
con los puentes lanzados vertiginosamente sobre el abismo,
en el espasmo violeta del rayo,
en la cal y el azúcar, en el vino y el pan."
El está en el destino del mundo, es el hombre del sol y la lluvia
y conoce la aguja severa y la gracia del arco.

Cuidado, cuidado, que viene Alberto.


Apuntalad las academias, idos a acostar, cretinos.

- 69-"
Histéricos, apurad el bromuro.
Cuidado, que viene Alberto con todos sus dogos.

Lo siento por las pirámides huecas que caerán con estrépito,


lo siento por los floreros y los monumentos funerarios,
lo siento por el ángel rosado que preside ciertas alcobas,
lo siento por algunas pantallas japonesas,
lo siento por la sillería del coro,
lo siento por el tejido de la mezquita.
Cuidado, cuidado, que viene Alberto pintando con un hacha sonriente,
modelando con un mirto de fuego,
blandiendo un pincel de dos filos,
cuidado, cuidado, que viene Alberto sobre un leopardo.

Suele usar un sweeter azul.


Los domingos va a casa de Luis.
Entendido.
Alberto, Alberto, j gracias! Nos has dado un gran día.
Parte el autohús. Adiós, adiós.
Escrihenos desde Rusia.

-70 -
ASALTO NOCTURNO A LA PLAZA DE LA VILLA
A Pablo Neruda.

Ay, donde andará.


Bajo qué capas de piedra y tierra,
bajo qué capas d.e fuego y arena,
bajo qué capas de lunas secas, .
donde andará el río del gas.

Como lo veo crecer arriba


fresca luz y ruido caliente.
Cómo lo veo subir del fondo,
como lo veo no veo el fondo.
Donde andará eL río del gas.

Por la calle de Puñonrostro


van hileras de máscaras sueltas
y falsos condes agarrotados
y brazos con abanicos
y portezuelas de carrozas
y busconas envenenadas
y generales embalsamados
y alcaldes estrangulados
y frailes entumecidos
y picadores sin mandíbula.
Donde andará el río del gas.

En la plaza de los mochuelos


se reúnen antiguas aldabas,
inútilmente muros dormidos
manos cortadas llaman, llaman.

El río de los reverberos


donde se hielan los ladridos,
donde florece la madera,
donde la muerte se acuerda
y donde nunca se sabrá
lo que ha pasado exactamente.
En la esquina de los orines,

- 75-
el silencio con cerrojazo,
el cerrojazo sin armellas
y la sombra con cerradura
y el río que desemboca
en los olores del mercado.

A la hora en que los cretinos


funcionarios de la ciudad
irrumpen en la plazuela
el reloj del Ayuntamiento
se detiene, muere su cuerda,
la torre cae, la luz se hunde,
el río del gas se apaga
y nuestra amiga la condesa
asoma su rostro muerto
con un puño, en alguna parte.

El río del gas ve venir


hileras de niños ahogados
y madres sin pechos,
cuchilleros, curtidores,
albañiles, cedaceros,
hileras de sindicalistas
fusilados y pistoleros.
Motín de desenterrados,
columnas de vientres abiertos,
vozarrón de labios sellados
y pavor de sueños despiertos.

Ay, cuando le nazca un remolino


al río de los reverberos.
Cuando le nazca un rey de espadas.
al río de los reverberos.
Cuando le nazca un gallo rojo
al río de los reverberos.
Cuando señale nuestra hora
el reloj del Ayuntamiento.
Cuando huya a Francia la condesa
de la mano de un esqueleto.

- 74-
EL ARCO DE LA SANGRE
A Delia del Carril.

o los olivos agachados en los paisajes


fuertes o el vino subterráneo que sale fresco luego río de dos colores entre bodegas que filtran
celestes luces, entre peñascos, entre nubes, entre osamentas, entre lunas dormidas, entre rdra·
nes o las fuentes a cuya antigua sinfonía le nacen grillos O los pinos que dan a la muerte
su madera y de la muerte renacen y fecundan la vieja tierra que además tiene títeres y rosas
inventadas y cerveza con limón o las coplas y las danzas que decretan más de una feliz
subordinación de músicos y poetas o la ventanas que estaban antes que las casas, antes que el
hueco de ellas, posiblemente antes que el mundo o los monumentos que estaban antes que la
ceniza o las torres que crean a cada instante el cielo o los pozos que lo devoran o el traje .¡" aire
que el agua trae graciosamente de las alturas y que ha mojado más de una vez tus dulces pies
distraídos, oh adorable Delia. Tu has visto cómo arde allí la muerte hasta que;nar ~ue viva
está- y su río es la sangre, el Tajo de la Sangre y su reposo es la sangre, la Posada de la
Sangre y su gracia es la sangre, el Arco de la Sangre. Por el arco de h Sangre se ve el tiempo.
Los supliéiados le dieron su nombre, la gracia vino con los ~ños y su misterio y su drama, su
candor casi, su redonda madurez i cordial !, su vejez tierna, su juventud antigua, su color de
sangre escondida, registrada, nunca perdida, lejana y de la tierra, como el cielo, nos pertenecen.
Nadie vendrá a quitarnos el Arco de la Sangre. Vamos aprendiendo, vamos viviendo -"el cono·
cimiento la pasión no quita", de la copla-, y será inevitable: al hombre le devolverán la tierrH,
la libertad y el arco de su sangre. Por el Arco de la Sangre se ve Asturias. El conocimiento
no quita la Pasión. Por el Arco de la Sangre se ve la revolución.

- 77-
LA LEYENDA NEGRA ENTERRADA BAJO
EL VIADUCTO MUERTO
A Federico Carda Lorca.

e afé de putas y toreros


y cómicos y rufianes
-ya vienen los Carabineros.
Tienda de vinos y licores,
mudas vírgenes de zaguanes
-ya vienen los Enterradores.
Palomares ciegos, candiles,
tumbadas húmedas esquinas
-ya vienen los Guardias Civiles.
Manos de antiguos llamadores
golpeando sordas y altas ruinas
-ya vienen los Inquisidores.
Olor que cuece gruesas sopas,
clima de soledad confusa
-ya vienen los reyes de Copas.
Caducos reclames emplastos, '
gato estrangulado y blusa
-ya vienen los Reyes de Bastos.
Ríos de orín, sombras resueltas,
duchas de gas sonoro y lento.
-ya vienen las Máscaras Sueltas.
Gritos de horror emparedados
en graves patios de convento
-ya vienen los Endemoniados.
Ventana nunca despedida,
cartel de ciego sin mendigo
-ya viene la Maja Vestida.
Garita sola que da el alto,
chistera y flor en el postigo
-ya vienen los Guardias de Asalto.
Torpes ruidos ·recién despiertos
y serenos que no responden
-ya vienen los Toreros Muertos.
Urna, oculta ceniza cruda,

- 81-
espectros reales que se esconden
-ya viene la Maja Desnuda.
Grises poternas, clausuradas
funerarias y mancebías
-ya vienen los Reyes de Espadas.
Rumor de fatigados coros
amarillos, roncos tranvías
-ya vienen los Reyes de Oros.
Monasterios, torres y fosos,
rumor orgiástico lejano
-ya vienen los Menesterosos.
Estearina y extremaunción,
palos y picas en la mano
-ya viene la Revolución.
II
Funeral de maderas carcomidas,
luna municipal farola y sola
y tiesto de olvidados crisantemos
y estatua fallecida y palabrota.
Fregona, enano, niño y calavera,
santería, final, violento cielo,
dolor dc piedra, llanto de muñecas
y degollado sexo y pudridero.
Calle judía y Cristo pederasta
y virgen varonil y sordomudas
gárgolas y tracoma y lodazales
e intrusa luz, cuñada, luz madrastra.
Todo que ver y que vivir y todo
muerto y vivo j ya sangran los espejos!
, y rugen las columnas aburridas
y aullan marquesina y terciopelos.
Ya vienen las infantas enterradas
y abandonan sus óleos los señores
y lentos mayordomos sin 'cabeza
iluminan relieve y corredores.
Arde el polvo de arañas y ratones
y despiertos los cirios y apagados
y ríos ~~ silencio, los que rompen
diques de soledad, y tan callados.
y adentro una merienda de fantasmas
y afuera una mujer con un pescado
y un chiquillo elevando una cometa
y el alba, de azucena y fusilado.

- 82-
f

EL RELOJ DE GOBERNACION
A Concha Méndez y Manuel Altolaguirre.

Todos los ojos no sé si serán verdaderamente diferentes,


pero todas las caras son diferentes, todas las manos son diferentes,
todos los chinos son verdaderamente diferentes
y únicamente los faroles y las noches son delicadamente iguales.
Todos los que han vivido en el mundo, millones de millones,
todos los que han pasado y han vuelto ya varias veces eran diferentes
-todos los muertos son tremendamente diferentes--.
y únicamente los grillos son delicadamente iguales, las cigarras.
Todas las voces, todas las palabras, todos los sonidos son diferentes,
todas las plantas y animales, todos los ríos, todas las tarjetas postales,
todos los ahogados, todas las parteras, todos los soldados son diferentes
y únicamente las lluvias son delicadamente iguales, y las lluvias.
Todos los velones, todos los entierros, todos los monumentos funerarios,
todos los nombres sobre los monumentos funerarios son diferentes
y únicamente los huesos útiles a la tierra,
los huesos del auténtico retorno de los muertos,
son delicadamente iguales.
Todas las fuentes, todos los andamios, todas las primaveras 80n diferentes
y únicamente los chanchitos con una lechuga en el trasero,
los dulces cochinillos de Pascual son delicadamente iguales.
Todas las luces, todos los grimorios, todas las cartas son diferentes
y únicamente los amores ya desaparecidos son delicadamente iguales.
Todos los relojes dan la misma vuelta, describen el tiempo, transcurren,
todos los relojes son iguales en la raíz en donde recogen la cuerda,
la sangre que mueve su mecanismo perfecto, incansable,
todos los relojes son inexorablemente exactos, profundamente iguales.
El se ríe de la campana cuyo sonido se desmaya al rato,
él ha visto la marea subir y bajar,
él se ríe de los días y de los siglos ,degollador de almanaques,
enterrador y médico partero,
siempre muriendo y naciendo en sí mismo y de sí mismo,
en el guión inverosímil, casi pa vorOBO,
en donde la vida y la muerte no terminan de separarse.
El se ríe de los horarios de los trenes,
del último Metro en el que regresan los horteras y los viudos,

-85-
de los relevos de la guardia, del café que cierra a cierta hora,
y sólo para la taberna que está abierta día y noche
y para el hombre que siempre bebe sin prisa en la última mesa
él tiene un tic-tae más íntimo, casi más tierno, nada perentorio.
Como todo lo perfecto, no fué creado de pronto,
anguloso y redondo como el mundo pasó por el agua, el sol y la arena,
por eso tiene un corazón universal, del tiempo y de la tierra.
El se ríe del tranvía que sale orguIlosamente de la aurora
con guardias de asalto, máscaras sueltas y jefes de Negociado.
El está más cerca del corro alegre de los marineros,
de las saludables conspiraciones
que estallan cuando menos lo piensa el señor Ministro de la Gobernación,
de esas flores que rápidamente se marchitan,
de ese retrato con dedicatoria que alguien olvida en un escaño.
El muerde agrios limones en pleno mediodía, siempre fresco en verano,
y en invierno escucba estallar castañas en los braseros;
en climas cálidos vive y en altos climas de archipiélago.
El conoce la gracia del arco y su redonda también es recta
si se piensa que va constantemente hacia adelante trazando circulos,
sin retroceder nunca,
y acaso en el Kremlin conoce' la línea quebrada
-"la revolución debe ser una línea quebrada"-
Todo lo que ve y oye no alcanza a envenenarlo, lo arroja, lo olvida,
lo hace nada.
El sigue caminando sobre la tormenta, encima del caos, entre las batallas;
oh, mariscal impávido.
El sabe que su corazón se romperá en mil pedazos
el día en que suene definitivamente la hora roja en el mundo,
el vierne.s rojo para el que guarda su mejor y última campallada.

- 86-
LA HISTORIA VIVA BAJO EL ACUEDUCTO
INMORTAL
Á Maruja Mallo.

Todo el pasado es nuestro, todo lo permanente favorable; esclavos, siervos, obreros han construído
el mundo.
Somos los dueños de la vida, vamos a tomar la vida, somos los dueños del mundo, vamos a
tomar el mundo.
y eterna esta piedra es, y nuestra, y el ardiente árbol y fa rosa viva y la memoria de los
Comuneros de Castilla.
Todo, desde la piedra pulida que revela un hecho de la actividad humana, hasta la obra
consumada, casi milagrosa
-las Pirámides, las Catedrales, los Arcos de Triunfo-- son herencia nuestra, huella de sudor
y de sangre,
y cuando la dignidad del hombre sea una verdad de revuelta y victoria, libremente, alegremente
seguiremos construyendo.
En el siglo II después de Cristo los Romanos hicieron el Acueducto, piedra sobre piedra, piedra
hajo piedra
~l dolor de los esclavos logró el milagro arquitec;ónico--, y parece mentira, el l~cueducto de
Segovia,
Vamos a mirarlo, a conservarlo, a gozarlo, porque es nuestro, vamos a mirar la casa de Juan
Bravo, el Comunero,
porque es nuestro, porque es un hecho histórico nuestro y favorable, porque es un hecho
permanente
en su valor de rebelión y que viva, que viva, que viva Juan Bravo sobre las torres y bajo los
arcos,
Poco tiempo después llegó una cigüeña y se posó graciosamente sobre la cabeza de Juan Bravo,
sobre la cabeza de Juan Bravo que cayó bajo e~ hacha, sobre la cabeza sin cuerpo de Juan Bravo,
sobre la estatua con cabeza de Juan Bravo sin cabeza, sobre la sin cabeza con cabeza de Juan Bravo.
Poco tiempo después llegó una cigüeña nuestra, que estaba en el paisaje nuestro,
que venía de una torre nuestra, porque nosotros somos dueños de las torres y de los paisajes.
y la montaña que parece una mujer muerta, con las manos en el pecho, la cabeza un poco hacia
atrás,
el vientre hinchado, el falso. vientre de los muertos,. los pies estirados, y la montaña que llaman
de la Mujer Muerta
-un dramático telón de fondo a la tierra rojiza, violenta y dura- es nuestra también.
Poco tiempo después la hierba del Monasterio cómo corría entre mármol y ladrillo, entre piedra
y polvo,
corría, corría hasta el lugar en donde dice: A la memoria de Juan Bravo, el jefe de los
Comuneros.

- 89-
Más abajo Castilla tiene viñas, olivos, trigales, y da gusto porque nosotros seremos dueños del vino,
el aceite y el pan.
Poco tiempo después las palomas bajaron hasta la casa de Juan Bravo, el decapitado;
nadie las espantó, ellas siguieron un instante picoteando; no podían bacer nada, no podrán hacer
nada.
Los campesinos que aman las palomas cuando se enfurezcan como los jabalíes significarán otro
hecho favorable,
mientras sus hermanos mayores, los obreros, se levanten en los suburbios de las gran¡les capitales.
A las siete de la tarde, cuando volvíamos, casi la noche, el Acueducto estaba imponente, piedra
sobre piedra, arco tras arco,
corriendo hacia la muerte decorosa, a rendir sus lu""tes rodillas entre dulces ovejas con guitarras.

-90-
EL CARRO DE LA AURORA
"La aurora tiene elido día peores amistades."
(Opinión de mi amigo Acario Cotapos.)

o la Farmacia de gastado nombre,


cementerio de frascos y almanaques,
peligroso elixir, oh licenciada,
copas azules, moribundas lunas
y mujeres pintadas con serpientes
y trastienda de grillos y cucharas.

Oh vegetal antiguo, tengo fiebre,


no. veo bien, voy a comprarme anteojos,
si queréis aplicadme sanguijuelas,
enamorado de los maniquíes
me muero de inyector y madreselva
y nichos con tinteros y alelÍes:

Se caen los riñones a pedazos,


los hermosos pulmones se marchitan,
una inédita droga inventa el hígado,
el río de la sangre precipita
glóbulos rojos, lirios con delirios
y crecen amapolas y tumores
y ángeles de cristal entre los filtros.

O la lonja que al paso de los años


es un cándido olor ultramarino,
cierto retraso de litografía,
es un aire de tienda y de barraca,
imperialismo colonial perdido,
cierto sonido de moneda antigua
y un color de almidón y de cacao
y falsas cabelleras de modIstas
y postales de pueblos con tabaco.

Al alba de palomas buscavidas


sacude sus vidrieras somnolientas
forastera en la calle que fué suya,

- 95-
como asustada, como arrepentida,
llena de novedosos vejestorios
y antigüedad recién nacida.

Al mediodía de bocinas lentas


sueña frescura de hule y celosía
j algo de isla tiene! y de naufragio
y médico entregado a la bebida~

A la noche, vencido acetileno, .


resignada bujía, de la cueva
foragidos arcones van subiendo,
caducos ejemplares de gacetas,
trajes de señoritas fallecidas,
corambres desinfladas con ceniza
y en las turbias vidrieras desembocan
con arrieros dormidos, y copistas.

o la aterida Funeraria y lenta,


casa fundada por un muerto antiguo
con retrato de novios en un álbum
y soledad, La Soledad le llaman
y arde una virgen junto a los vitrales
y nacen potros sobre las alfombras
y ruedas de carrozas yagua sorda
de losas entreabiertas y mortajas
con aros de oro y crucifijos ciegos.

Sala de espera, trenes sin horario


parten de sus vidrieras transpiradas,
muerte espantosamente acompañada
de catolicidades con anuncios.

N o' es con su soledad equivocada


con la que sueña nuestra muerte próxima,
categórica y pura.
La soledad, y su penumbra falsa
que nunca se desnuda.
Velatorio sin muerto.
y nacen flores de cadaverina
donde el mármol se pudre, forastero.

o las Busconas que la calle corren.


A la hora del gato y la cerveza,
a la hora en que despiertan los faroles

-94-
vienen entre la noche las busconas.
En el recodo lumperproletario
los pequeños rufianes las saludan
y los pequeños hombres las poseen
y las pequeñas vírgenes se asustan.
Conocen bares que les niegan humo,
tienen pequeñas lluvias con paraguas
y retratos y santos con agujas.
Conocen islas de amuebladas sordas,
tatuajes y sombreros olvidados,
violetas de mentol y bicloruro
y pianolas con ángeles pintados.

A la hora en que· nacen los postigos,


cuando se espantan los caballos blancos
y las adolescentes se acarician
ellas vienen con algo de manzana,
de daga, de paloma, de rodilla
y de puertas batientes y de luna
y de tierna pantera amanecida.
A la hora, en la calle y con un aire
de patio policial y enfermería.

Un fondo azul de vagos riachuelos·


les sienta bien pero caminan mucho,
caminan siempre, no descansan nunca,
cuando duermen caminan como yeguas.
A la hora del mirto y los desagües
les nacen mingitorios con esquinas,
camas de bronce con escapularios,
pequeños hijos de estearina
y dientes de oro muertos en los vasos
y sífilis y rosas y cortinas.
Caminan siempre, no descansan nunca,
las mariposas arden -las tulipas
los cielorrasos queman- las estufas,
caminan siempre, no descansan nunca
y a la aurora caminan sobresalto,
caminan palangana y carne fría,
caminan el olor de los mercados
y el olor del carmín y la ceniza
y caminan balance y amasijo,
se duermen y caminan como yeguas
y a la aurora se duermen y caminan.

-liS -
Retornan los faroles sumergidos.
Salen trenes rosados con el día.

o la Tahona módica y caliente,


perdida en el desierto de la harina
por entre resignadas cicatrices
de estanterías, por entre canastas,
con los cuatro elementos capitales,
con el agua en la masa, con el fuego
en el horno, con la tierra
nostálgica en los trigos embolsados,
con el aire en el aire y con un aire
de tibio caracol emparedado.

Perdida entre ladrillo enharinado


y bateas, balanzas y parientes,
entre blancos canales subterráneos,
bóveda ardida, palomar ardiente.

Tanta ternura, tanta gravedad,


tanto prodigio, tanto acatamiento,
tanto constante parto, tengo hambr.e,
quiero pan, viva el vino, quiero queso
y caminar y hablar y oir al alba
venir de los mercados con cocheros.

-96-
OTROS POEMAS DEL MUNDO
EL TREN QUE PASA POR LIBOURNE
SJelen verse pequeñas montañas de azufre,
suelen encontrarse oscuros homhres que trahajan en la cuenca del vino,
mujeres con pañuelos en la cabeza
y desocupados al borde de las vías.

Elllts andan furiosamente y a veces se detienen a beber.


Dos muchachos fuertes vuelven a llenar la hambrienta carbonera
y el tren parte nadie sabe precisamente hacia dónde.

Hay estaciones en cuyos fondos un gran galpón aguarda.


Allí va a descansar la fatiga de las enormes máquinas.
Quedan una noche, acaso un día, los chiquillos van a orinar
y luego ellas, internacionales, parten a los caminos nuevamente, a los caminos.

Tú, Libourne, yo he visto hacia la derecha, viniendo del Norte, tu reloj moribundo.
Era temprano, un arroyo de hierba corría hacia el pueblo
y sobre el puente gris una farola blanca verdaderamente sola.
Tres mujeres con canastas subieron, sin edad, sin nombre.
Un cargador arrastró la carretilla pesada de diarios de la ciudad,
con crímenes y mentiras
y el río al lado corriendo siempre como la hierba,
corriendo siempre como toda la vida, cerca del carbón y de la muerte, oh Libourne.

Cómo estarás ahora precisamente a esta hora


somnolienta bajo un sol carbonero.
Cómo estarás ahora yo amo los barcos y quisiera ser marinero.
amo el tatuaje, el vino, las alegres muchachas y las sublevaciones.
Cómo estarás ahora, amo también las estaciones, las locomotoras
y el destino de los hombres que llevan y traen esas máquinas
y amo también esas máqujnas y la próxima emancipación de esos hombres
y quisiera ser fogonero de un tren blindado que llevara a todo el continente
la llamarada de un acontecimiento maravilloso y perdurable.

Cuando los desocupados se incorporen y marchen, cuídate, oh hierba inocente.


Los cascos de los caballos de la gendarmería humillarán tu dulce colchón,
tu suave verde tierno salvajismo,
pero es posible que sobre tí reposen luego los tiradores del Frente Popular,

- 101 -
porque un día se iniciará la marcha y será difícil que alguien pueda detener al homhre
y será difícil que la justicia no se cumpla.

Alabo tu candor hierba menuda de laboriosas estaciones.


Alabo la hora imprecisa de la madrugada, el reloj que ha pasado despierto la noche,
Alabo las montañas de azufre y la cuenca del vino y el aceite
y los buenos quesos podridos
y la menuda lluvia negra de la hulla
y el sol que adormece, violento y silencioso,
los galpones, los puentes, los postes, los alambres, las barreras. los camb;os y los vidrios
adonde van a morir las mariposas.

'-

- 102-
LOS MARINEROS DE TOLON
F ué allí donde se amotinaron.
Yendo hacia el Norte, pueden verse las aguas, ya descansando,
fatigadas del alta mar, y sohre el lomo traen peces muertos,
hotellas con mensajes, ahogados verdes, manos cortadas, lámparas vacías.
Los marineros sahen.

Ellos se acuerdan de enconadas luchas entre tifones y maremotos,


de graves, peligrosas discusiones entre vientos y jarcias,
de encarnizadas peleas entre faros y bitácoras,
de torneos de tuberculosos acordeones y erizados, sarnosos, furiosos
elefantes marinos.

Los marineros fuman, cantan, beben,


y en los barquitos dentro de las botellas ven mares agitados
y suntuosas sonoras islas remotas
y remolinos turbulentos y maravillosos remolinos
y flotas sumergidas los reconocen, los saludan en el viento alegre
de la calle.

Todas las señoritas de la orquesta han muerto,


todas están bajo tierra con un violín y una carta,
los cargadores han muerto, la· fondera ha muerto, el barbero ha muerto,
todo ha cambiado.
Sin embargo, alguien puede decir: Allí fué, donde se amotinaron.
Cuidaos, cuidaos.
Tranquilamente fuman, cantan, beben,
ellos comienzan la fiesta a la hora en que la ciudad duerme.
Cuidaos. cuidaos cuando la ciudad duerme.

Todas las señoritas de la orquesta han muerto, oh,


lo sentimos mucho.
Mañana volveremos por aquí, cuidaos cuidaos mañana estaremos de vuelta,
mañana iremos a buscar a vuestras pelirrojas y robustas mujeres,
.cuidaos cuidaos nuestro viejo amor estallará, nuestro viejo odio,
mañana estaremos de vuelta, mañana comenzaremos la fiesta,
mañana os daremos saludos para las señoritas fallecidas,
para el barbero, para los cargadores, para la fondera, cuidaos cuidaos.
Conocemos otras rutas, los dulces '·ríOI navegables.
los puertos canallas del Sur,
nuestros hermanos andan por todas partes, estamos alertas alertas,
sabemos esperar.

Las señoritas de la orquesta han muerto -pobres, qué pena, señor mio,
lo acompaño en el sentimiento.
Los marineros saben cuidaos cuidaos.
Dime: ¿alguna vez has bajado a un guardia?

Hablando de otra cosa, voy a fumar sentado en el muelle.


Volad, volad sobre mi, volad a mi alrededor, oh, gaviotas viajeras.

- 106--
LOS PEQUEÑ'OS TRENES DE CARGA
A veces un terrible rey musulmán ordena la descarga.
Un viento caliente y rojo pone en retirada a las nubes,
oh, femeninas,
y va a estrellarse en las cumbres de la montaña,
entre pinares, entre camiones rurales, entre gargantas de tierra amarilla,
y va a estrellarse pasando sobre los campos andaluces,
oh, femeninos,
y sobre los lentos molinos manchegos moliendo los siglos,
allí donde el queso fermenta y fermenta el vino oscuro y el oscuro
grito de la tierra.

El sol, terrible rey musulmán, se oculta diariamente.


Pero el siroco, su ejército invisible, su ejército de viento,
pasa ardiendo con árboles, con árboles sin sombra,
pasa ardiendo con pájaros, con pájaros sin alas,
con cigarras dormidas, dormidas, dormidas con cigarras,
con lunas rojas entreabiertas rojas,
con sapos reventados con orejas, con manos con arena
y sopla y sopla y sopla implacable africano.

El agrario dolor se hace crispado puño hacia la altura


y los bbreros mueren en las alcantarillas de las ciudades.

En cierto lugar,
donde hay una pequeña estación de carga, en la hondonada,
entre un hilo de río y la sombra verde del bosque en rampa,
no entra el siroco.
Yo adoro este paisaje internacional, el reloj de la estación, el río delgado,
los vagones abandonados en las vías muertas, el cementerio de los trenes,
y sobre el humo y los ladridos de los perros violetas, las golondrinas,
oh, internacionales.
volando entre los giros propicios del viento.

Los vagones no saben que transportan sudor y sangre y luto


y pasan tan alegres, pintados de gris, soltando al aire una sirena loca.
Cerca de la fábrica de cerámica van los buscones a dormir.

- 109-
En la noche, de vez en cuando, un tren de carga pasa,
se detiene un instante, luego dispara un afilado grito, un grito azul,
hacia ambos lados de las vías.
y parte al norte, al sur, al este y al oeste
y parte a la montaña, a la llanura, al mar
y parte y parte y parte con los mendigos, con 108 soldados, con las prostitutas.
y parte y parte y parte y nosotros nos quedamos.
Adiós, adiós.

En la noche, de vez en cuando, un tren de carga pasa.


Tren subversivo, que sacude la tierra mansa, el suburbio tranquilo,
y deja una inquietud de horizonte y distancia y libertad y música con ruedas
y aire mojado, viento de las máquinas, adorable siroco.

- 110-
EL CEMENTERIO PATAGONICO
A veces el viento patagónico es un cazador barbudo y alto.
Viene como la música, trae los ruidos del desierto y la montaña.
Marcha de puesto en puesto entre balleneros, entre quillangos.
Marcha de pueblo en pueblo entre gin, entre pescadores, entre fulleros.
Marcha de campamento en campamento
entre canallas enriquecidos con la sangre de los desgraciados.
Marcha de puerto en puerto entre rufianes, entre palomas heladas y garúas,
entre asesina.!9s, entre monedas chilenas y argentinas.
Oh trashumante.
Las prostitutas de los climas sureros lo siguen, alucinadas.
Todas las prostitutas -en su mayoría pelirrojas--- lo siguen.
El continúa su marcha, la escopeta al hombro, los ojos llovidos.
El, el viento cazador, continúa su marcha
y va a perderse hacia quién sabe qué archipiélago,
hacia qwen sabe qué cinematógrafo,
hacia quién sabe qué enloquecida alcantarilla.

A veces, nuevo avatar, el viento patagóuico es una sirena del aire.


En los hangares de las madrugadas atrae a los aviadores.
Los pequeños mecáuicos comprueban con júbilo
la velocidad del viento a ras de tierra
y cuando arriba el altímetro señala una capa favorable de aire
la sirena los lleva con su canto,
la terrible sirena los lleva con su canto de brumas y lloviznas y nieve,
y ellos van a estrellarse
Bobre enormes malolientes colonias de elefantes y lobos marinos,
sobre plantas de petróleo, sobre columnas de asustados guanacos,
sobre los rojos galpones de las curtidas villas del Sur.

Cazador o sirena el viento manda en el Patagonia.


Cazador o sirena se detiene en el corazón de la Patagonia.
El, cazador o sirena,
camarada de los auténticos trabajadores de la Patagonia, se detiene
y va a rendir a la ceniza de los obreros asesinados por el Gobierno,
un homenaje de silencio cargado de tormenta. Oh trashumante.

En Santa Cruz, entre el mar y los montes


yo he visto el pequeño cementerio de los huelguistas fusilados.

- 113-
Unos, mal enterrados, en la fosa abierta por ell09,
asoman la punta del zapato con tierra y lagartijas.
Otros, enterrados vivos quizá,
una mano de hueso implorante picoteada por los cuervos.
y no es extraño ver a lo largo del camino restos de otros,
curioso contenido de la intemperie.
Las caravanas de los desposeídos de la tierra, las largas filas de linyeras forzados,
la multitud de todos los países que .e dirige al sur de la tierra
en busca del pan y de la muerte,
la multitud de todos los países que se dirige al sur de la tierra
en busca de la nostalgia y el olvido,
se detiene abí, donde, oasis del viento potagónico,la tierra esteril lanza
sus perros amarillos.
Allí, donde la aullante tierra reseca desafía a las nubes,
viajeras de tres cielos.
Allí, donde las brújulas de los barcos perdidos, ya fantasmas,
señalan contra las costas, al fin, el rumbo de una próxima venganza.

y es inútil, tuertos, sin pierna, todos los marineros han partido.


Todos los petroleros han partido
y las calderas pueden estallar a la salida del gran golfo.
Todas I's prostitutas han partido detrás del viento cazador.
Todos los aviadores de línea han despegado
y van detrás de la sirena viento.
Los peones del campo, las hormigas del cuero, el frigorífico y la lana
han partido.
y los recaudadores de Tierras y Colonias han partido.
y ellos quedaron solos entre el mar y los montes
y dios quedaron solos sin nombres y sin cruces
y ellos quedaron solos con las blusas agujereadas
y con los agujeros de la carne sin carne.
Unicamente el vientocazador o sirena, adormece dulcemente su muerte.
Adormece delicadamente su putrefacta muerte, esa útil muerte.
Ese violento arroyo de ceniza
que subterráneamente ha de desembocar en la revuelta
y en cuyas aguas, grises y calientes, mi voz templa un acero conocido.

- 114-
EL PEQUEÑO CEMENTERIO DE TRAFALGAR
Era el tiempo de las lluvias calientes, cuando se aburren los bosques y cambian a cada rato
de paisaje,
pero los esclavos negros .no nos hicieron señas desde el muelle, porque ya estaban todos calvos y
dormidos
en la espectral cabaña de un Tío Tom calvo y dormido con tres pelota~ y una sombrilla roja.
Los esclavos de hoy, negros o blancos, mulatos o caboclos, estaban trabajando en el hondo, ~n el
ancho mediodía con cigarras,
en las inmensas plantaciones donde nocen los dulces cantos, los profundos y lentos y a veces
súbitamente enloquecidos cantos.
A las 4 de la tarde vimos un barco deshecho contra las piedras de la escollera en la punta de
la ría adonde vuelve a encontrarse el mar.
Vimos las puertecitas de sus camarotes sin vida, poternas de náufragos castillos, desnudas lunas,
valijas muertas,
retratos forzosamente abandonados en el fondo de los espejos, oh, barco para un increíble
desembarcadero.
Más tarde vimos en Pernambuco al Pez Buey que mide dos metros, tiene cara de perro, bala y se
agita en un estanque de aguas lentas.
Vimos muchos canales recién llovidos que vienen de la cuenca fantástica del Amazonas
donde en Belén de Manaos te quisiera ver lleno de miedo y alegría, en donde la aventura
tiene cinco puntas
y por la noche muere un tigre, y por el día nacen mil quinientas palmeras al pie de un craneo
humano
y a causa del caucho artificial bostezan los dancings y los hoteles que ántes estaban llenos de
putas y cazadores.
y vimos leguas de serpientes dormidas, leguas de vientos calientes, de lunas calientes, de mulatas
calientes,
de misioneros de estrangulados sexos y vimos un camaleón auténtico, verde nilo, sobre el hombro
de un portugués ciego
y minúsculos monos que hicieron recordar con sus chillidos a alguna célula nuestra
los tiempos en que el mundo maduraba y aun no habían surgido al asombro y la impaciencia los
primeros hombres propiamente dichos.
(Sería el caso de ponerse a gritar como el señor Roger Bacon en 1240: "Contempla el mundo!")
Vimos también en Gibraltar que al pie de la muralla, en la mansa tierra en rampa, hacia los
jardines,
al pie de la antigua muralla en donde CarIos V mandó grabar el escudo de su imperio,
al pie de donde nació, sin duda, el Imperio Británico que acabará mañana como acabó el de
España

- 117-
-]a historia no se repite, sucede, continúa, nada permanece, todo es nuevo bajo el sol-
al pie de la antigua muralla reposa, yace, si se me permite decir, está, existe, vive el pequeño
cementerio de Trafalgar.
Los familiares de los muertos no podrán venir a traer flores, ellos también son ceniza
-y es raro ver a fantasmas llevar flores a otros fantasmas, es poético, aunque no es cierto--.
Pero descansan allí para siempre, para cuando se acabe el Imperio Británico, para cuando no
haya más imperios que el proletario,
ellos, los marineros, ellos dormidos, calvos, ellos, polvo, ceniza, ellos, condecorados de gusanos,
despiertos
en el infatigable y matemático movimiento de todo, aun de la ceniza y el polvo,
bajo el sol que alimenta la olorosa hierba, en el pequeño, en el hermoso, en el alegre cemenlerio
de Trafalgar.
y se sabe que poco después de la batalla 108 cuerpos de los marineros fueron traídos basta
la rampa generosa
que nace en el muro y muere cerca de los jerdines fecundos y tan verdes, tan atrevidamente
verdes
como la gloria verde, como los rostros verdes, como los vientos verdes, como las uñas verdes
de los marineros de Nelson caídos en Trafalgar, enterrados hoy, verdes, en el pequeño cementerio
verde de Trafalgar.
Nelson era posiblemente azul, Carlos Vera más bien amarillo y su hijo Felipe era amarillo '1
negro.
Es preferible naturalmente el color verde de los verdes marineros de Nelson cuya ceniza ha
dado este cokr verde a la tierra verde
del cementerio v~rde de Trafalgar. Y era en el tiempo en que los pescadores extendían las redes
de la tarde.
y se sabe que por la noche se oye un trote casi perfecto de caballitos londinenses.
Alrededor del pequeño cementerio nacen de pronto apacibles boticas, vistosas estanterías,
humeantes vasos de ponche, señoritas muertas hace poco tiempo, camerinos de prima dünna,
bandidos ilustres,
alguaciles sin ..::abela, porteras eruditas, cocheros con nieve, musicales detectives,
torres de bruma con lentos pájaros, luces de gas en la calle mojada, reyes de copas siempre
tan borrachos,
reyes de bastos siempre tan terribles, reyes de espadas siempre tan apuestos, reyes de oro al frente
de abigarrados negocios,
visillos con mariposas pintadas, espejos con tesoros ocultos, botellas largo tiempo enterradas,
barcos a turbina con fulleros ahogados, viejos cuadros de caza con perros y reclames de
dentista,
en fin, todo lo que ha soñado uno de Londres, todo lo que dejaron en Londres los marineros que
yacen en el pequeño cementerio, en Gibraltar.
y se sabe que por la noche. .. aunque no es cieno pero es verdaderamente poético.
y se sabe que a toda hora el imperialismo medra y delira y parece que va a desmoronarse como
la luz y el peñón.
allí donde los rápidos dogos de mar de Inglaterra, de aceros grises y flamantes,
vigilan el estrecho que registra tanto delirio y tanto despojo y tanta aventura y tanto reino perdido.

- 118-
EL CEMENTERIO PROLETARIO
CEMENTERIO PROLETARIO (1)
N 0, no vengáis a oír canciones por canciones.
La cueva de Altamira queda lejos.
No, no vengáis a ver la gloriosa tumba
en donde yace la vieja poesía.
Venid a ver mejor el río en donde nace la amapola de sangre.

No, no vengáis a ver la gloriosa tumba.


El musgo es lo más bello de la estatua.
En sus alrededores el barrio obrero vive,
la tormenta del bumo, el andamio y el topo,
las ferias ambulantes, los sexos angustiados,
"Bal du Printemps" con acordeón a piano,
escudilla de patatas, alcantarilla y oso de gitano
y las fugaces novias de los recodos.

En las esquinas ramos de hierro retorcido


crecen las delirantes azucenas del gas. ,
Detrás del muro la activa muerte, el polvo vuelto al polvo,
el matemático movimiento,
las vereditas grises de la muerte,
las rodillas podridas de la muerte.

Venid a ver mejor el paredón con sangre,


el ejemplar suburhio de la muerte,
los tambores terribles de la sangre,
el barrio en donde nacen las manifestaciones.
Venid mejor a ver la amapola de sangre.

Escuchad en la noche los vómitos del miedo.

Los filósofos roncan, la filatelia gruñe,


de los techos del sueño se arrojan las muñecas,
y más Íejos se agitan los teatros, el garito, la coima,
el veraneo, el soborno
y los perros lanudos que pasan en los autos silencioso~.

- 125-
Pero en el barrio obrero la sangre sobre el muro
y los fusiles bajo los colchones.

¡ No comprendemos! no queremos el órgano,


la paloma cabal, el ajustado ritmo,
las voces que bendice la digestión burguesa.
Aquí están nuestros muertos.
Escuchemos los tambores del hueso,
el trueno ardiente de la ceniza,
el tam·tam de la sangre del cementerio proletario.
Un río rojo desborda, no se ve sino rojo.

Cada uno de esos muerlos es mi padre.

y on vienlo de banderas.

- 124 .-
CEMENTERIO PROLETARIO (JEAN ALLEMANE)
H ahía luchado en los días de la Comuna.
Había estado preso mientras crecía la Torre Eiffel.
Al salir de la cárcel había fundado el Partido Socialista Obrero Revolucionario.
Había llevado flores frescas al paredón del Pere-Lachaise.
Había visto crecer y estrecharse a la cintura roja de, Párís.

Había visto a la revolución que madrugaba en la cintura roja de ~ri:;.


Sabía que es un error co!"parar estos tiempos con otros
para demostrar que existieron sociedades modelos, sistemas ejemplares.
Sabía que tanto en Grecia como en Roma, ferocidad e infamia iban parejas
a una ciena grandeza, náufraga hoy, o perdida en el tiempo,
o en la. sabiduría acumulada.
Etapas de un relato inevitable, sabía que la historia es una sucesión de luchas,
desgarramientos, guerras, deslumbramientos, inventos, injusticias,
un proceso de perfección con inmensas lagunas
que periódicamente lanzan la maravilla brutal de un Krakatoa.
Sabía que ahora vamos camino de la revolución total, oh, Krakatoa.

Sabía que no es libre la voluntad del hombre,


que está determinada por las condiciones externas de la existencia humana.
Pero sabía que bajo 'la burguesía ya agotada como clase creadora, ya podrida,
las condiciones sociales de vida hacen al hombre menos libre aun,
lo empequeñecen, lo destiozan, lo traban y lo humillan.
Sabía que sólo nuestra revolución será capaz de inaugurar la dignidad humana.
Sabía que ya está hecho el análisis y ahora es preciso la transformación.
Gritaba: i abajo los filósofos burgueses!
-el simbolismo infantil y monstruoso de las religiones
-la pueril amapola teosófica
-la libertad del hombre para explotar al hombre.
Gritaba: Ven, entre el viento rojo de las banderas del marxismo,
compréndelo, si quieres mas la poesía, y si quieres mas el misterio.
Sabía que los poetas sabemos.
Porque es un hecho, "es un hecho probado que nada es permanente"
-todo cambia bajo el sol-o

Lo llevaron 100.000 obreros del Frente Popular.


Los gera.nios de Mayo florecían en el jardincillo de su casa, frente al Sena.

- 127-
CEMENTERIO PROLETARIO (JEAN ALLEMANE. 2)
Ya está en el cementerio florecido
donde fecunda la ceniza obrera
de viejos camaradas fusilados
y sol y multitud y primavera.
Ya estás con traje oscuro y voz dormida
y tü viejo fusíl oh crucifijo
y la revolución oh siempreviva
sobre la superficie de la tierra.
j Mi capitán! Tú amabas, es seguro,
los versos, donde habita tu silencio,
donde se cumple la naturaleza
con su inocencia y su misterio
-sí a revueltas fusiles
a ceremonias versos-
vengo a cantarte con la voz despierta
de tus poetas muertos.
Donde estuvo la sangre y la derrota
hoy está la esperanza oh siempreviva
y las cigarras y los grillos 'duermen
y las estatuas húmedas se inclinan
y todas las muchachas te saludan
y las ancianas bordan las banderas
y la hoz y el martillo se arrodillan.
Y al alba de pizarra y piedra fresca
nacen las musicales herrerías
y los crudos ladrillos y los soles
-carros con panes, albañilería-
olor de maquinarias curtidoras,
vastos colore¡¡ de quincallerías,
rumor de alfarerías y telares
y tahona y modista y lechería
y el rencor popular y tu recuerdo
y la revolución oh siempreviva.
Descansa abuelo, tu recuerdo alienta,
tu ceniza trabaja j proletaria!
y las palomas y los ciegos duermen "
y hacia París la insurrección avanza.

- 131 -
Cementerio de obreros donde yace
esa ceniza nuestra tan querida.
Juncos inventen vientos aromados
mojadas hierbas aguas escondidas.
Padres, abuelos, sí, vuestra ceniza
como lo fué la firme carne vuestra
es laboriosa, y en nuestra ceniza
próxima late la victoria cerca.
Todo y ceniza y polvo es lo que vive,
todo se mueve y el dolor fecunda
y la muerte fecunda y todo es nuevo
bajo la luz insigne y vagabunda.
La creación no es súbita, el proceso
se cumple, a veces la corriente estalla.
Ay, cuando estalle el río, cementerio ,
y a tus orillas lirios rojos nazcan.
Oh cementerio proletario, cajas
de pinó y burdos trajes de domingo
y duras manos de trabajadores
sobre fusiles como crucifijos.
y telones de fábricas ahumadas
y estridencia de usmas y carbones
y gases y meriendas y ventanas
y golondrinas sobre los galpones.
J ean Allemane, reposa en Pere Lachaise,
con toda mi ternura te lo digo,
con toda mi esperanza te lo canto,
con toda mi bravura te lo grito
y con este poema te saludo.
90 años. Obrero. Comunista.
Viva el cinturón rojo, el Frente Unico
y la revolución, oh amanecida.

- 152-
ENTIERRO DE BARBUSSE
U·n viento d~ banderas.
Un viento rojo de banderas rojas,
un viento de banderas,
un viento de banderas primaveras,
un viento de banderas,
un viento de banderas mariposas.

y tus cenizas llamas,


tus cenizas estrellas,
un viento de banderas,
un viento vuela y pasa.

Adiós a tus cabellos que caían


sobre la frente, a tus manos en hueso,
a tu figura desgarbada,
al lento relato de tu voz,
a tu mirada silenciosa y antigua.
Un viento de banderas.

La pasión, el fervor y la aventura.


El primer combatiente en nuestra guerra
contra la guerra,
contra el fascismo,
contra la burguesía. El primero.
Un viento de bandetas.

No te lloramos.
El sentimentalismo no cuenta.
No lloremos la irremediable muerte,
la lógica caída a la ceniza,
el viraje al gusano.
No te lloramos pero te lloramos.
Un viento de banderas.

Te lloramos como a un combatiente,


como el mejor que se nos va.
Soñabas mediodías apacibles

- 155-
con hules y manzanas y persianas.
Doblado, fatigado, aun seguías al frente
de las tropas de choque del pensamiento revolucionario.

Un viento de banderas golondrinas.

Aun seguías al frente luchando por los hombres,


por la emancipación del escritor, del campesino y del obrero.
Adiós, viejo Barbusse, cher camarade.

Un viento de banderas aeroplanos.


,
25 muchachas
llevaban tus 25 libros como espadas.
Miles de niños
seguían la carroza florecida.
Detrás, los lIlutilados.

y un viento de banderas.

- 156-
MUERTE DE RENE CREVEL
El se dió muerte con los riñones rotos, con los pulmones secos,
nada mas que por eso.
El se di6 muerte y airo se oye su grito y recojo su grito:
Intelectuales de todos los países:
i uníos a la clase trabajadora!

Ya amo las asambleas.


De la que tú nos ofreciste, muerto,
traigo una fe profunda y casi enloquecida,
un gran delirio revolucionario
y una nerviosidad extraordinaria.

Nadie me vió, acaso nadie supo nada de mí.


Solo Michael Gold, un marinero,
yo, un marinero,
tú, un marinero muerto con una flor de gas en la solapa.

Ibamos hacia tí, íbamos a través de España y Francia,


oh continente,
íbamos a través de túneles y rosas,
íbamos a través de cementerios
cuyas cenizas ya son nuestras,
íbamos a través de tristes vacas
y toneles bajo las marquesinas,
rápidos trenes grises
y enaguas.

Fuí uno de tantos en el mitin.


Tú anclado, yo partiendo,
tú entre tierra con agua,
yo entre tierra con fuego.

Asesinado por un alma,


ahogado por el gas,
agujereado por dulces invisibles estiletes.

La sirena del gas di6 muerte al marinero .

.;.. 139-
Era en el mes de Junio con azufre
y hulla y cal y vinos y cemento.
/. Cómo puede morirse cuando está cerca la aventura,
cuando está cerca la revolución,
cuando está cerca la taberna
con queso y caracoles y retratos,
cuando está cerca la mañana con maniquíes y caballos!
No mueren las ventanas ni los puentes ni los postigos
ni la voz prisionera de los discos
ni los metales ni las panaderías.
Te has muerto tú, pero no alucinado por la lucha
ni arrepentido de tu gesto.
Los riñones lo saben, los pulmones lo saben.
Nosotros lo sabemos.
No te ví muerto,
no pudiste cubrirme de lianas y geranios y botellas
y pájaros dormidos y estearina
como la madrugada.
Dormías entre el mitin y yo.
Entre el mitin y yo de tu muerte partían
fasiles y canciones
(un viento de banderas ... )
Oh marinero muerto,
nosotros seguiremos navegando
hacia mañana con la voz arriba
en el palo mayor del verso y de la sangre.
y vendrás algún día.
Volverás a nosotros con el ruido de tu entierro
y la calle,
con tu ridículo impermeable amarillo
y un cartel del Congreso de Escritores.
Cuando entonces, seamos libres,
perfectamente libres,
y en las mesas del vino conversemos
solamente de cosas fabulosas,
vendrás con todos los asesinados,
todos los muertos por cansancio
y todos los suicidas por dolor,
en el alba
en el alba
en el alba de la revolución.

- 140-
CEMENTERIO PROLETARIO (2)
y cuantos muertos hay detrás de uno.
Cuanta ceniza amontonada.
Ceniza de labriegos, de poetas, de imagineros, dé caminadores,
y suicidas y ahogados.

Prefiero los tifones.


prefiero la ceniza atropellada que en mi sangre golpea,
prefiero la ceniza que me lleva y me trae,
el barco de ceniza que navega por mares levantados,
prefiero el almirante,
prefiero el mariscal de la ceniza.
Prefiero la ceniza que me empuja
a la aventura, al verso, al vino.
y esa ceniza anónima que me lleva a la calle
y a la conspiración y a la pelea.

Mi próxima ceniza,
catarata de sangre,
se reconoce en el cumplido polvo,
en la tremenda siembra realizada.
De pie sobre el desastre,
sobre el escombro, sobre la tormenta,
de pie sobre montañas de ceniza
un joven corazón incorporado lanza sus toros contra el éxtasis,
despega sus agudos aeroplanos, vuela y pasa
(un viento de banderas ... )

Cuando el súbito viaje a la ceniza auténtica


se cumpla, irremediable,
aun seguirá cayendo sobre el mundo
su lluvia. varonil de piedra y mirto.

- 145-
ORDEN DEL LIBRO

Pág.

Recuerdo de Manuel Tuñón 17


Algunos Secretos del Levantamiento de Octubre ........... . 21
La Libertaria ...•....................................... 25
La muerte de .Roxu ..................................... . 29
El pequeño Cementerio Fusilado ......................... . 33
La Muerte Derramada ...•............................... 37
Dos Historias de Niños ..•................................ 41
Cuidado, que viene el Tercio ............................. . 45
La Muerte Acompañada ................................. . 49
El Tren Blindado de Mieres ............................. . 53
La Copla al Servicio de la Revolución •••................... 59
Otros Secretos de la Revolución de Octubre ............... . 63
JI
Visita al Escori;u. 69
Asalto Nocturno a la Plaza de la Villa......... . . . . . . . . . . . . . 73
El Arco de la Sangre ......•.........•..'.................. 77
La Leyenda Negra Enterrada Bajo el Viaducto Muerto ...... 81
El Reloj de Gobernación ..........•....................... 85
La Historia Viva Bajo el Acueducto Inmortal .............. 89
El Carro de la Aurora 93

III

El Tren que Pasa por Libourne ......................... . 101


Los Marineros de Tolón ..•...................•........... 105
Los Pequeños Trenes de Carga ........................... . 109
El Cementerio Patagónico •............................... 113
El Pequeño Cementerio de Trala/gar .....................• 117
Cementerio Proletario (l) .....•..... ,. . ................ . 123
Cementerio Proletario (lean Allemane) ................... . 127
Cementerio Proletario (lean Altemane) ................... . 131
Entierro de Barbusse 135
Muerte de René Crevel •..........•..................... 139
Cementerio Proletario (2). . ....................... : ...... . 143
Este WJro acabóse de imprimir en el mes
de Mayo de 1936, en los talleres de la Fe-
deración Gráfica Bonaerense •.

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