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La Pólis Griega: Más que una Ciudad-Estado

Este documento describe la naturaleza y el tamaño de las póleis (ciudades-estado) en la antigua Grecia. Explica que las póleis eran mucho más pequeñas que las modernas ciudades y estados, con la mayoría teniendo menos de 5,000 ciudadanos. Además, describe cómo después de la Edad Oscura, Grecia se dividió en numerosas póleis independientes en lugar de grandes reinos, con la mayoría teniendo poblaciones de menos de 100,000 personas. Finalmente, discute que aunque peque
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La Pólis Griega: Más que una Ciudad-Estado

Este documento describe la naturaleza y el tamaño de las póleis (ciudades-estado) en la antigua Grecia. Explica que las póleis eran mucho más pequeñas que las modernas ciudades y estados, con la mayoría teniendo menos de 5,000 ciudadanos. Además, describe cómo después de la Edad Oscura, Grecia se dividió en numerosas póleis independientes en lugar de grandes reinos, con la mayoría teniendo poblaciones de menos de 100,000 personas. Finalmente, discute que aunque peque
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hombres vendrán y desaparecerán como las genera-

ciones de hojas en el bosque; y que aún seguirá la


criatura humana siendo débil y los dioses fuertes (;APÍTULO V
e inconmensurables. Tal vez reconociesen también
que la cualidad del hombre importa más que sus LA "PÓLIS"
hazañas; que la violencia y la indiferencia llevarán
siempre al desastre y que éste caerá tanto sobre el
inocente como sobre el culpable. Los griegos tu-
vieron suerte al poseer a Hornero y fueron pruden-
tes en el uso que de él hicieron.
Pólis es la palabra griega que traducimos como
"ciudad-estado". Es una mala traducción, puesto
que la pólis normal no se parecía mucho a una ciu-
dad y era mucho más que un estado. Pero la tra-
ducción, como la política, es el arte de lo posible y,
como n.o tenemos la cosa que los griegos llamaban
pólis, tampoco poseemos una palabra equivalente.
De ahora en adelante, evitaremos el engañoso tér-
mino "ciudad-estado" y utilizaremos en su lugar la
palabra· griega. En este capítulo indagaremos pri-
mero cómo surgió tal sistema político, luego tra-
taremos de reconstituir la palabra pólis y res~
catar su Significado real al observarla en acción.
Puede ser una tarea larga, pero mientras dure nos
servirá para mejorar nuestro conocimiento sobre los
griegos. Sin una clara concepción de lo que era ia
pólis y de lo que significaba para los griegos, es
completamente imposible comprender adecuada-
mente la historia, el pensamiento y las realizacio-
nes de los helenos.
Empecemos, pues, por el principio. ¿Qué era la
pólis? En la Ilíada distinguimos una estructura po-
lítica, al parecer, no fuera de lo común; una estruc-
tura que puede considerarse como una forma ade-
lantada o degenerada de organización tribal, se-
gún se prefiera. Hay reyes, como Aquiles, que
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1'..\
gobiernan su pueblo, y existe el gran rey, Agame- Es importante hacerse cargo de su tamaño. El
nón, rey de los hombres, que es algo así como un lector moderno descubre por allí una traducción
gran señor feudal. Tiene la obligación, establecida de la RepÚblica de Platón o de la Política de Aristó-
por el derecho o por la costumbre, de consultar a teles y se encuentra con que Platón establece que
los demás reyes o caudiIlos en los asuntos de in- su ciudad ideal tendrá cinco mil ciudadanos, en tan-
terés común. Ellos integran un consejo regular y to que el Estagirita sostiene que cada ciudadano de-
en sus debates el cetro, símbolo de la autoridad, es bería conocer de vista a todos los demás. Quizás son-
tenido por el que habla en ese momento. Esto es, ría entonces ante tales fantasías filosóficas. Pero
como puede verse, europeo, no oriental; Agamenón Platón y Aristóteles no son unos visionarios. Pla-
no es un déspota que gobierna con la indiscutidá tón se imagina una ciudad de acuerdo con la esca-
autoridad de un dios. Hay también indicios de una la helénica; con ello expresa que muchas póleis
indefinida Asamblea del Pueblo, que debía ser griegas existentes eran harto pequeñas, pues las ha-
consultada en las ocasiones importantes; si bien bía con menos de cinco mil ciudadanos. Dice Aristó-
Hornero, poeta cortesano y de ningún modo histo- teles en su manera tan divertida -a veces Aristóteles
riador constitucional, dice en realidad muy poco se parece mucho a un dómine- que una pólis de
sobre ella.
diez ciudadanos sería imposible, porque no podría
Tal es, a grandes rasgos, la tradición sobre la bastarse a mí misma, y que una pólis de cien mil
Grecia anterior a la conquista. Cuando se levanta sería absurda, porque no podría gobernarse adecua-
nuevamente el telón después de la Época Oscura, damente. Y no debemos pensar que estos "ciuda-
vemos un cuadro muy diferente. Ya no hay un danos" son una "clase dominante" que posee y rige
"Agamenón de amplio poder" que gobierne en Mi- miles de esclavos. El griego común en estos siglos
cenas señorialmente. En Creta, donde Idomeneo ha primitivos era granjero, y si poseía un esclavo, ello
gobernado como único rey, encontramos más de se debía a que las cosas andaban más o menos bien.
cincuenta póleis independientes, cincuenta "esta- Aristóteles habla de cien mil ciudadanos; si permi-
dos" pequeños en lugar de uno. No importa mu- timos que cada uno de ellos tenga su mujer y
cho que los reyes hayan desaparecido; lo impor- cuatro hijos, y luego agregamos un amplio número
tante es (lue también los reinos han seguido la mis- de esclavos residentes extranjeros, llegaremos a casi
ma suerte. Lo que sucede en Creta 'pasa también en un miIlón, más o menos la población de Birmin-
toda Grecia, o al menos en aquellas partes que des- gham; y para Aristóteles un "estado" independiente
empeñan un papel considerable en la historia grie- tan populoso como Birmingham es un chiste escolar.
ga: Jonia, las islas, el Peloponeso (con excepción Pero dejemos a los filósofos y vayamos a un hombre
de Arcadia), Grecia central (excepto las regiones práctico. Hipodamo, el que construyó el Pireo en
occidentales), y el sur de Italia y Sicilia cuando se el más moderno estilo americano, dice que el nÚ-
volvieron griegas. Todas ellas se dividieron en una mero ideal de ciudadanos es de diez mil, lo cual
enorme cantidad de unidades políticas independien- implicaría una población tal de unos cien mil.
tes y autónomas. De hecho, solo tres póleis tenían más de 20.000
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1

ciudadanos: Sirac:usa y Acragas( Agrigento) en Si- ción. A veces, escritores modernos hablan con
cilia, y Atenas. Cuando estallÓ la Guerra delPc- magnífico desprecio de "aquellos insignificantes
lopon~so la población de Atica erá probablemente estados griegos, con sus interminables luchas".
de unos 350.000, de los cuales la mitad eran ate- Es exacto: Platea, Sición, Egina y el resto eran
nienses (hombres, mujeres y niños); una décima insignificantes si se los compara con los esta-
parte eran residentes extranjeros y el resto escla- dos modernos. También la Tierra es insignificante,
yos. Esparta, o Lacedemonia, tenía un cuerpo ur- comparada. con Júpiter; pero la atmósfera de Júpiter
bano mucho más pequeño, aunque era mayor en su es principalmente amoníaco y esto ya es una dife-
superficie. Los espartanos habían conquistado y rencia. A nosotros no nos gusta respirar amoníaco
anexado a Mesenia y poseían 8,200 km cuadra- y a los griegos, a su vez, les habría iesultado into-
dos de territorio. Para un griego era un área enor- lerable la atmósfera de los vastos países modernos.
me; un~buen caminador pondría dos días para cru- Ellos conocían un gran estado, el Imperio persa, y
zada. La importante ciudad comercial de Corinto les parecía muy conveniente ... para los bárbaros.
tenía un territorio de 855 km cuadrados, más o La diferencia de escala, cuando es 10 bastante acen-
menos e] tamaño de Huntingdonshire. La isla de tuada, equivale a diferencia de condición.
Ceos, la cual es tan grande como la de Butc, estaba Pero antes de ocuparnos de la naturaleza de la
dividida en cuatro póleis. Tenía, por consiguiente, pólis, al lector le agradaría conocer qué sucedió pa-
cuatro ejércitos, cuatro gobiernos, posiblemente ra que la estructura relativamente espaciosa de la
cuatro calendarios diferentes, y quizás cuatro dife- Grecia predoria se convirtiese en un mosaico de
rentes tipos de monedas y. sistemas de medidas, pequeños fragmentos. Al erudito clásico también le
[Link] esto Último es poco probable. Micenas era gustaría saberlo, pero no hay datos y todo lo que
en los tiempos históricos un triste vestigio de la podemos hacer es sugerir razones plausibles. Exis-
capital de Agamenón, pero seguía siendo indepen- ten razones históricas, geográficas y económicas.
diente. Envió un ejército para ayudar a la causa Cuando ellas hayan sido debidamente explicadas,
griega contra Persia en la batalla de Platea. El ejér- tal vez lleguemos a la conclusión de que la razón
cito constaba de ocho hombres. Incluso· para. el cri- más importante de todas es que así les gustaba vi-
terio griego era una ciudad pequeña, pero no he- vir a los griegos.
mos oído que se hiciesen bromas sobre un ejército La llegada de los dorios no fue un ataque de una
que compartía un carro. nación organizada a otra. El invadido tenía su or-
Pensar en esta escala nos resulta difícil a nosotros, ganización, aunque indefinida; algunos de los inva-
que consideramos pequeño un país de diez miHones sores -el grup,o principal que conquistó Lacede-
y estamos acostumbrados a estados como USA y monia- debe haber poseído una fuerza coherente;
la URSS, que son tan grandes que deben ser pero también hubo seguramente pequeños grupos
designados con sus iniciales. Pero cuando el adap- de invasores que aprovecharon el tumulto general
table lector se acostumbre a la escala, no cometerá y se apoderaron de buenas tierras donde pudieron
el vulgar error de confundir tamaño con significa- encontrarlas. Un indicio de esto es que hallamos
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miembros de un mismo clan en diferentes estados.
venir a la ciudad cuando tiene que hacerla. En sus
Píndaro, por ejemplo, era un ciudadano de Tebas ratos libres le agrada dedicarse a la satisfactoria
y miembro de la antigua familia de los Egidas. Pero ocupación de mirar a través de la puerta. El griego
había Egidas también en Egina y en Esparta, pó- preferia vivir en la ciudad o en la aldea, ir andan-
leís completamente independientes, y Píndaro se di- do hasta su ocupación y pasar sus ocios más amplios
rige a ellos como a parientes. Así, pues, este clan conversando en la ciudad o epla plaza de la aldea.
particular se había fragmentado durante las inva- Así el mercado se convierte en un mercado-ciudad,
siones. En un país como Grecia, esto resultaba muy situado naturalmente al pie de la Acrópolis. Éste
natural.
llegará a ser el centro de la vida comunal del pue-
En un período tan incierto, los habitantes de blo y ya veremos en seguida cuán importante era
cualquier valle o isla podían de un momento a otro eila.
verse obligados a luchar por su territorio. Por con- Pero ¿por qué estas ciudades no constituyeron
siguiente, era menester un punto firme, normalmen- unidades más amplias? Ésta es la cuestión pri-
te la cima de una colina defendible en algún lugar mordial.
de la llanura. Ésta, la "Acrópolis" (la ciudad alta), Hay un aspecto económico. Las barreras físicas,
fue fortificada y sirvió como residencia al rey. Llegó tan abundantes en Grecia, hacían difícil el trans-
a ser también el lugar natural de la Asamblea y el porte de mercancías, salvo por mar; pero al mar to-
centro religioso .. davía no se le tenía confianza. Además, la variedad
'He aquí el comienzo de la ciudad. Ahora nos a que nos referimos antes permitía que un área muy
corresponde dar las razones de por qué creció la pequeña pudiera bastarse a sí misma, sobre todo
ciudad y por qué un puñado de personas siguió para un pueblo como el griego, tan sobrio en sus
siendo una unidad política independiente. Lo pri- exigencias de la vida. Es decir que ambos factores
mero es simple. Para comenzar diremos que el natu- tienden a la misma dirección. No había en Grecia
ral crecimiento económico hizo necesario un mer- una gran 'interdependencia económica, ni puja re-
cado central. Ya vimos que el sistema económico cíproca entre las distintas partes del país, lo bas-
que surge de Hornero y Hesíodo era una "estrecha tante fuertes como para contrarrestar el deseo de
economía doméstica"; el estado, grande o pequeño, los griegos de vivir en pequeñas comunidades.
producía todo lo que necesitaba y si no obtenía de- Hay también un aspecto geográfico. Se ha ase-
terminada cosa se arreglaba sin ella. Cuando la si- gurado alguna vez que el sistema de póleiS indepen-
tuación se volvió más estable, fue posible también dientes fue impuesto a Grecia por las condiciones
una economía más especializada y se produjeron físicas del país. La teoría es atractiva, especialmen-
más mercancías para la venta. De ahí el auge del te para los que prefieren tener una explicación im-
mercado.
ponente de cualquier fenómeno, pero no parece
En este punto, debemos recordar los hábitos so- ser verdadera. Es obvio que la subdivisión física del
ciales de los griegos, antiguos o modernos. Al gran- país contribuyó a ello; tal sistema no podría haber
jero inglés le gusta construir su casa en sus tierras y existido, por ejemplo, en Egipto, país que dependía
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totalmente del adecuado aprovechamiento de las que eventualmente venció a Lidia, era' aún
crecientes del Nilo, y que tenía, por consiguiente, embrionario en los lugares apartados del conti-
un gobierno central. Pero hay países tan divididos nente; Egipto se hallaba en decadencia; Mace-
como Grecia -Escocia por ejemplo- que nunca han donia, destinada a poner en quiebra el siste-
desarrollado el sistema de la pólis; y a la inversa, ma de la pólis, permanecía en la penumbra y
hay en Grecia muchas ciudades vecinas, como Co- siguió por mucho tiempo debatiéndose en un esta-
rinto y Sición, que fueron independientes una de do de semibarbarie inoperante; la hora de Roma to-
otra, aunque entre ambas no hay una barrera física davía no había llegado ni se conocía ilingún otro
que pueda incomodar a un ciclista moderno. Ade- poder en Italia. Existían, por cierto, los fenicios, y
más, son en efecto las regiones más montañosas de su colonia occidental, Cartago, pero éstos eran ante
Grecia las que nunca desarrollaron póleis o por lo fodo mercaderes. Por consiguiente, este vivaz e
menos no lo hicieron hasta fecha posterior: Arcadia inteligente pueblo griego pudo vivir durante algu-
y Etolia, por ejemplo, que- tenían algo así como un nos siglos de acuerdo con el sistema aparentemen-
sistema de cantones. La pólis floreció en regiones te absurdo que satisfizo y desarrolló su genio en
donde las comunicaciones eran relativamente fáci- lugar de ser absorbido en la densa masa de un di-
les. De modo que proseguimos buscando nuestra latado imperio, que habría sofocado su crecimien-
explicación. to espiritual y 10 habría convertido en lo que fue
La economía y la geografía sin duda ayudaron, después, una raza de individuos brillantes y oportu-
pero la verdadera explicación reside en el carácter. nistas. Seguramente algún día alguien crearía un
de los griegos, el cual podrá ser aclarado por aque- firme poderío centralizado en el Mediterráneo orien-
llos deterministas que tengan la necesaria fe en su tal, sucesor del antiguo dominio marítimo del rey
omnisciencia. Como esto ha de llevarles algún tiem- Minos. ¿Sería éste, griego, oriental o de otro origen?
po, nosotros primero dilucidaremos, al pasar, un Esta pregunta se convertirá en el tema de un capí-
importante punto histórico. ¿Cómo sucedió que tan tulo posterior; pero ninguna historia de Grecia po-
absurdo sistema pudiese durar más de veinte mi- lrá entenderse si no se ha comprendido lo que la
nutos? pólis significaba para los griegos. Cuando hayamos
La historia tiene muchas y amargas ironías, pero dilucidado este punto, descubriremos también por
ésta debe ser puesta en el saldo a favor de los dio- qué los griegos la desarrollaron y procuraron man-
ses, quienes dispusieron que los griegos tuviesen tenerla con tanta porfía. Examinemos, pues, la pa-
casi para ellos solos el Mediterráneo oriental du- labra en acción.
rante el tiempo suficiente para efectuar esa expe- Ya me referí a lo que luego se llamó la Acrópolis,
riencia de laboratorio, tendiente a mostrar hasta qué el fuerte de toda la comunidad y el centro de su vi-
punto y en qué condiciones la naturaleza humana da pública. La población que casi siempre creció a
es capaz de crear y sustentar una civilización. En su alrededor fue designada con otra palabra: ás-
Asia, el Imperio hitita había sucumbido; el reino de ty. Pero pólis muy pronto pasó a significar la ciuda-
Lidia no se mostraba agresivo, y el poderío persa, dela y también todo el pueblo que "utilizaba" esta
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l'
hombre." Esta respuesta pone de manifiesto otro
ciudadela .. -\sí leemos en TlIeídides: hEpidamnos es
aspecto importante de la concepción total de la
una pólis situada a la derecha del quc navega por
pólis, a saber que es una comunidad, y que sus
el golfo d,e Corinto." Esto no es lo mismo que decir:
asuntos competen a todos. La real tarea de gober-
"Bristol es una ciudad situada a la derecha del que
nar podía ser confiada a un monarca, quien actuaba
navega por el Canal de Bristol", puesto que Bristol
en tal caso en nombre de todos, según los usos tra-
no es un estado independiente que pueda cstar en
dicionales; o a los jefes de ciertas familias nobles;
guerra con Gloucestcr, sino solamente una área ur-
también a un consejo de ciudadanos, elegidos de
bana con una administración puramente local. Las
acuerdo con un censo de propiedad, o de lo contra-
palabras de Tucídides implican (lue hay una ciudad
-aunque posiblemente muy pequeña- llamada rio, a la totalidad de los ciudadanos. El conjunto
de éstas y muchas de sus modificaciones eran formas
Epidamnos, la cual es centro político de los epidam-
nios que viven en el territorio del (lue la ciudad cs naturales de "comunidad política" que los griegos
el centro -no la "capitar'- y son epidamnios si distinguían claramente de la monarquía oriental.
viven en la ciudad o en alguna aldea de su territorio. Dentro de esta última el monarca no era responsa-
Algunas veces el territorio y la ciudad tienen ble ante la ley ni depositario del poder por la gracia
nombres diferentes. Así, el Ática es el territorio ocu- de un dios, sino que él mismo se consideraba dios.
pado por el pueblo ateniense, inclusive Atenas -la Si el gobierno no estaba obligado a responder de
sus actos es indudable que la pólis no existía. He-
pólis en su sentido más restringido-, el Pireo y mu-
chas aldeas; pero sus habitantes en conjunto eran món acusa a su padre de hablar como un ryran-
atenienses, no áticos, y un ciudadano era ateniensC' nos 1 y, en consecuencia, de destruir la pólis, no
"el Estado" ..
cualquiera fuese el lugar del Ática en que vivía.
En este sentido pólis es nuestro "estado". En la Prosigamos nuestra exposición de la palabra. El
Coro en los Acarnienses de Aristófanes, al admirar
Antígona de Sófocles, Creón se adelanta para for-
mular su primera proclama como rey y dice: "Seño- la conducta del héroe, se dirige al auditorio con una
res, en 10 que atañe a la pólis, los dioses la han glli'l- exhortación que traduzco literalmente: "¿Ves tú, oh
do a salvo a través de la tormenta, sobre firme na- ciudad entera?" Estas palabras se traducen a ve-
ve". Es la imagen familiar de la Nave del Estado ces: "tú, ciudad tumultuosa", lo cual suena mejor,
y creemos saber dónde nos hallamos. Pero más ade- pero oscurece un punto esencial, cual es que el ta-
lante en la tragedia expresa lo que traduciríamos maño de la pólis posibilitaba que un miembro ape-
naturalmente por: "Se ha dado una proclamaci<'m lase a todos sus conciudadanos personalmente, si
pública" ... Él dice, en realidad: "Se ha hecho sa- es que pensaba que otro miembro de la pólis lo ha-
ber a la pÓlis ... ", no al "estado", sino al "pueblo". bía injuriado. Los griegos suponían por lo común
Cuando, más tarde, disputa violentamente con su
1 Prefiero usar la forma griega de esta palabra (aparen-
hijo, exClama: "¿Qué, hay algÚn otro fuera de mí temente) oriental. Es la equivalente griega de "dictador",
(lue gobierna en esta tierra?" Hemón le responde: p'[Link]? tiene por cierto la misma coloración que la nuestra
- "No es una ,)(ílis la que es gobernada sólo por un tIrano •
96 97
, I

que la pólis tuvo su origen en el deseo de justicia. mas decir "ayudar al estado",. porque esto no des-
Los individuos no tienen ley, pero la pólis hará que pierta ningÚn entusiasmo; el estado nos saca la
se enderecen los entuertos. Y no por medio de una mitad de nuestros ingresos. Tampoco podemos de-
elaborada máquina de la justicia del estado, pues- cir "]a comunidad", pues para nosotros "la comu-
to que esta máquina sólo puede ser manejada por nidad" es demasiado grande y variada y sólo puede
individuos, tal vez tan injustos como el que comete ser aprehendida teóricamente. La aldea en que uno
los desafueros. La parte agraviada sólo estará se- viv<" el gremio a que está afiliado, la clase a que
gura de obtener justicia, si puede declarar sus ofen- pertenece, son entidades que para nosotros signifi-
sas a la pólis cntera. Por consiguiente, la palabra can algo inmediato; pero eso del "trabajo para la
significa ahora "pueblo", nítidamente distinguida comunidad", aunque sea un sentimiento admirable,
de "estado". sÓlo nos representa algo vago y déhil. En los aÚos
Yocasta, la trágica reina en el Edipo, nos mos- anteriores a la guerra, ¿qué sabían muchas regio-
trará otro aspecto del alcance de la palabra. Se tra- nes de Gran Bretaña sobre las áreas de depresión?
ta de que, después de todo, su marido Edipo no es é.I Iasta qué punto se comprenden mutuamente ban-
el hombre condenado que ha matado al rey anterior <lUCros, mineros y trabajadores de granjas? Pero
1 Laya. "¡No, no -:-grita Yocasta- no .puede ser! El todo griego conocía la pólis, pues ella estaba allí,
'i
esclavo dijo que eran 'b~ndidos' quienes los ataca- completa, ante sus ojos. Podía él ver los campos qne
J
,. l' ron y no \m bandido'. No puede ahora desdecirse.
No 10 oí yo sola; 10 oyó la pólis,' Aquí la palabra
le hrindaban su sustento -o que se 10 negaban, si
las cosechas se' malograban-; podía ver cómo la
está usada sin ninguna asociación pO'1ítica,está, por agricultura, el comercio y la industria marchaban
t " así decido, fuera de servicio, y significa "todo el acordes entre sí; conocía las fronteras, sus puntos
11

pueblo". Éste es un matiz significativo no siempre fuertes y sus puntos débiles; si algunos descontentos
destacado, pero nunca ausente por completo. planeaban un golpe, les era muy difícil ocultado. La
También Demóstenes, el orador, habla de un vida integral de la pólis, y la relación entre sus par-
hombre que, literalmente, "evita la ciudad", traduc- tes, era mucho más fácil de abarcar, debido preci-
ción que haría suponer al lector despn·venido que samente a esta pequeña escala. Por consiguiente,
aquél vivía en un sitio similar a Lake District o Pur- decir "Cada uno tiene el deber de ayudar a la pólis"
ley. Pero la frase "evita la pólis" nada nos dice sobre no era expresar un hermoso sentimiento, sino hablar
su domicilio; significa simplemente que él no parti- segÚn el más llano y urgente sentido comÚn 2. Los
cipaba en la vida pública y que, por consiguiente, asuntos pÚhlicos tenían una inmediatez y una con-
tenía algo de excéntrico. Los asuntos de la comuni- creción que para nosotros resultan extraÚos.
dad no le interesaban. Un ejemplo específico ayudará a comprender
Ya sabemos bastante sobre la palabra pólis co- esto: La democracia ateniense imponía contribucio-
mo para damos cuenta de que no es posible la ver-
sión inglesa de una frase tan común como: "Cada 2 De esto no se sigue, naturalmente, que los griegos obe-
uno tiene el deber de ayudar a la p6lis," No pode- deciesen al sentido común con más frecuencia que nosotros.
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nes a .los ricos con tan desinteresado entusiasmo lis". Hoy, éste sería nombrado por el Primer Minis-
como la inglesa, pero esto podía hacerse de una tro, o por la Academia Británica o por la B.B.C. En
manera más grata, simplemente porque el Estado Atenas, la Asamblea elegía a alguien que había ha-
era tan pequeño e íntimo. Entre nosotros, el contri- blado a menudo en ella. En esta ocasión Pericles
t
buyente importante paga (se supone sus impuestos habló desde una plataforma lo. bastante alta para
tal como lo hace el pequeño contribuyente: firma un que su voz llegara al mayor número posible. Consi-
cheque y piensa: "¡Vaya! ¡Esto ya está liquidado!" deremos dos frases usadas por Pericles en esta
En Atenas, el hombre cuya riqueza excediese de- oración.
terminada suma debía, dentro de una rotación anual, Compara la pólis ateniense con la espartana, y se-
realizar ciertas "liturgias", literalmente: "obras po- ñala que los espartanos admiten a los visitantes ex-
pulares". Tenía que sostener una nave de guerra en tranjeros de mala gana y que de tiempo en tiempo
servicio durante un año (con el privilegio de ser su los expulsan, "mientras que nosotros permitimos
comandante, si así lo deseaba), o financiar la repre- que nuestra pólis sea común a todos". Pólis no es
sentación de tragedias en el Festival, o dotar una aquí la unidad política; no se trata de naturali-
1,. "
:-, ",jIt'
procesión religiosa. Era una pesada carga, y sin du- zar a los extranjeros, cosa que los griegos hicieron
i
l lii ",
III

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'
da no bien recibida, pero al menos de ella podía muy rara vez, simplemente porque la pólis era una
obtenerse algún placer y hasta ciertó orgullo. Ha- unión tan íntima. Pericles quiere decir aquí: "Nos-
l' bía una satisfacción y. un honor en destacarse por otros abrimos de par en par a todos nuestra común
presentar ante sus conciudadanos una digna trilo- vida cultural", como puede verse en las palabras
gía. Así, en otros incontables casos, el tamaño de la que siguen, aunque sean difíciles de traducir: "ni
ciudad hacía vivas e inmediatas cosas que para les negamos ninguna instrucción o espectáculo", fra-
nosotros son sólo abstracciones o fastidiosos deberes. se ésta que casi carece de sentido hasta que nos en-
Naturalmente, esta modalidad tenía sus inconve- teramos de que el drama, trágico y cómico, la eje-
nientes. Por ejemplo, un jefe incompetente o des- cución de himnos corales, los recitales públicos de
afortunado no era sólo objeto de una difusa e ino- Homero, los juegos, eran partes necesarias y nor-
fensiva indignación popular, sino de una acusación males de la vida "política". Esto es lo que Pericles
directa; podía ser procesado ante la Asamblea, mu- piensa cuando habla de "instrucción y espectáculo",
y de "abrir la pólis a todos".
chos de cuyos miembros anteriores habían muerto
Pero debemos ir más lejos. Una detenida lectura
por su causa.
La Oración fúnebre de Pericles, registrada o re- de la oración mostrará que, al ensalzar a la pólis ate-
niense, Pericles está ensalzando algo más que un
creada por Tucídides, ilustrará esta inmediatez y
estado, una nación o un pueblo; está ensalzando un
completará un poco más nuestra concepción de la
modo 'de vida. Otro tanto quiere significar, cuando,
pólis. Dice Tucídides que todos los años si algunos
un poco más adelante, llama a Atenas la "escuela de
ciudadanos habían muerto en la guerra -lo cual su-
la Hélade". ¿Qué tiene esto de particular? ¿No ala-
cedía las más de las veces- era pronunciada una
bamos nosotros "la manera inglesa de vivir"? La di-
oración fúnebre por "un hombre elegido por la pó-
101
100

---------. _._~--
I I

ferencia es la SIguiente: nosotros esperamos que son deidades tribales, y existen simultáneamente
nuestro Estado permanezca completamente indife- en dos planos, como dioses de la pólis individual y
rente a este "modo ingli's de vida", y por cierto la como dioses de toda la raza griega. Pero, además de
idea de que el Estado fomente activamente este estos olímpicos, cada pólis tenía sus deidades loca-
modo de vida nos llena de alarma a casi todos. Los les menores, "héroes" y ninfas; cada una adorada
griegos concebían la pólis como una cosa activa, con su rito inmemorial y que difícilmente podía ser
formativa, que educaba la mente y el carácter de imagin~do fuera de la localidad en que tal rito se
los ciudadanos; nosotros la concebimos como una cumplía. De modo que, a pesar del panhelénico sis-
pieza de maquinaria para la producción de segu- tema olímpico, y a pesar del espíritu filosófico que
ridad y conveniencia. El aprendizaje de la virtud, hacía imposible para los griegos la existencia de dio-
que el estado medieval encomendaba a la Iglesia, ses puramente tribales, en cierto sentido puede afir-
y la pólis consideraba como empresa propia, el esta- marse con seguridad que la pólis es una unidad in-
do moderno lo deja a la buena de Dios. dependiente tanto en su aspecto religioso como po-
La pólis, pues, en su origen "la ciudadela", puede lítico. Los poetas trágicos podían al menos utilizar
,1'
'~: significar tanto como "toda la vida comunal, polí- la antigua creencia de que los dioses abandonaban
.J tica, cultural, moral", incluso "económica" de un una ciudad cuando estaba a punto de ser captura-
¡r

pueblo, pues ¿de qué otro modo podemos entender da. Los dioses son. los copartícipes invisibles en el
"'1
Ilil
esta otra frase de este mismo discurso: "el producto bienestar de la ciudad.
i~1
df)l mundo entero llega a nosotros, a causa de la En la Orestíada de Esquilo podemos ver mejor
magnitud de nuestra pólis"? Esto debe significar cuán íntimamente ligados estaban el pensamiento
"nuestra riqueza nacional". "político" y el religioso. Esta trilogía está compuesta
También la religión estaba vinculada a la pólis, en torno a la idea de la Justicia. Ella lleva del caos
si bien no toda forma de religión 3. Los dioses olím- al orden, del conflicto a la reconciliación; y obra en
picos eran adorados por los griegos en todas partes, dos planos á la vez, el humano y el divino. En el
pero cada ciudad tenía, si no sus propios dioses, al Agamtmón vemos una de las Leyes morales del uni-
menos sus propios cultos particulares de estos dio- verso: que el castigo debe seguir al crimen, y ser
ses. Así, Atenea de la Casa de Bronce era adorada realizado en la manera más cruel posible; que un
en Esparta, pero para los espartanos Atenea no fue crimen exige otro crimen para vengarlo, y así en •
nunca lo mismo que para los atenienses, "Atenea una sucesión inacabable, pero siempre con la sanción.
Palias", Atenea guardiana de la Ciudad. Así Rera, de Zeus. En las Coéforas esta serie de crímenes lle-
en Atenas, fue una diosa adorada especialmente por ga a su culminación cuando Orestes venga a su
las mujeres, como la diosa del corazón y del hogar; padre matando a su madre. Comete el matricidio
pero en Argos "Rera Argiva" era la la suprema dei- con repugnancia, pero Apolo, el hijo y vocero de
dad del pueblo. Lo mismo que Jehová, estos dioses Zeus, le ordena hacerla. ¿Por qué? Porque al asesi-
nar a Agamenón, el rey y su esposa, Clitemnestra ha
3 No las religiones de los misterios (ver pág. 24 Y sig.). cometido un crimen que, de quedar impune, que-
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brantarÍa el edificio social. Corresponde a los dio- los ciudadanos atenienses, reunidos en el teatro al
ses olímpicos defender el orden, puesto que son pie de la AcrópoJis -y seguramente guiadas por
especialmente los dioses de la pólis. Mas el delito de ciudadanos que oficiaban de maestros de ceremo-
Orestes ofende los más profundos instintos huma- nias- ellas salían del escenario rumbo a su nuevo
nos; por consiguiente Orestes será implacablemente hogar en la otra ladera de la ciudadela. Algunos de
perseguido por otras deidades, las Furias. Las Furia,s los más agudos problemas morales y sociales del
no tienen interés alguno en el orden social, pero hombre han sido resueltos, y el medio de recond-
no pueden permitir esta afrenta a la santidad del liación es la pólis.
vínculo consanguíneo, pues su deber es protegerlo. Pocos minutos después, en aquella temprana
En las Euménides hay un tremendo conflicto entre primavera del 458 a. c., los ciudadanos abandona-
las antiguas Furias y los ólímpicos más jóvenes so- ban también el teatro, y por el mismo lugar que las
bre el desdichado Orestes. La solución está en que Euménides. ¿Cuál sería su estado de ánimo? Segu-
Atenea viene con una nueva dispensa de Zeus. Se ramente ningún público ha vuelto a tener esa ex-
. elige un' jurado' de atenienses para juzgar a Orestes periencia. Por aquel tiempo, la pólis ateniense se
en la AcrópoJis, a donde él ha huido para protegerse; sostenía confiadamente en la cresta de la ola. Esta
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i'I!I' trilogía exaltaba la concepción de la vida de las he-
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esta es la primera reunión del Consejo del Areópa-
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go. En la votación hay empate; por lo tanto, como lenos, pues ellos habían visto su pólis surgir como
un acto de misericordia, Orestes es absuelto. Las el dechado de la Justicia y el Orden, de lo que los
Furias, despojadas de su legítima presa, amenazan griegos llamaban el Cosmos. La pólis que contem-
al Ática con la destrucción, pero Atenea las persuade plaban era -o podía ser- la coronación y la cum-
de que se establezcan en Atenas, con su antigua bre de su ideal político. Su propia diosa había ac-
dignidad no suprimida (como ellas pensaron al tuado como Presidenta del primer tribunal judicial;
principio) sino acrecentada, pues en adelante casti- ello representaba un firme y sobrio pensamiento.
garán la violencia en la pólis, no solo en la familia. Pero había (algo más que esto. La naciente deroo-
Así para Esquilo la pólis perfecta se convierte en cracia ateniense lograba disminuir los poderes de
el medio por el cual la Leyes satisfecha sin provocar la antigua Corte del Areópago, y el estadista refor-
el caos, ya que la justicia pública remplaza a la mador había sido asesinado por sus enemigos polí-
venganza privada; y los derechos de la autoridad ticos. ¿Qué pasaría con las Euménides, las terribles
se concilian con los instintos de la humanidad. La habitantes de la tierra, las transformadas Furias, cu-
trilogía termina con una imponente escena de ale- ya función era vengar el derramamiento de la san-
goría. Las horrendas Furias cambian sus ropajes gre de parientes? En la idea de que la pólis tiene
negros por otros rojos; ya no son las Furias, sino sus miembros divinos y sus miembros humanos, ha-
las "diosas benévolas" (Euménides); ya no son ene- bía tanto una advertencia, como una exaltación. Por
migas de Zeus, sino sus colaboradoras honradas y un lado se hallaba Atenea, una de las deidades
complacientes, defensoras de su orden social per- olímpicas que había presidido la formación de la
fecto contra la violencia interior. Ante los ojos de sociedad ordenada, por otro las deidades más primi-
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tivas, que habían sido persuadiJas por ac!uélla para cesidades del medio que solo podían ser satisfechas
que aceptasen este modelo de vida .civilizada, y es- gracias a la pólis y no -como entre nosotros- con
tuviesen dispuestas a castigar a quienquiera que, la ayuda de asociaciones voluntarias de personas
con violencia interior, amenazase su estabilidad. clue comparten idénticos esquemas mentales, o bien
Hasta este punto estaba el pensamiento religioso por la acción de organizadores que mueven a los
de Esquilo entrelazado con la idea de la pÓlis; y no individuos. (Esto explica parcialmente la diferen-
solamente el de Esquilo, sino el de muchos otros cia entre drama griego y el cine moderno). Además,
pensadores griegos, especialmente el de Sócrates, él deseaba desempeñar su propio papel en el curso
Platón y Aristóteles. Este último hizo una observa- de los asuntos de la comunidad. Cuando advertimos
ción que solemos traducir impropiamente por "El cuántas actividades necesarias, interesantes y ex-
hombre es un animal político". Lo que en realidad citantes disfrutaba el griego mediante la pólis, to-
dijo Aristóteles fue: "El hombre es una criatura <¡ue das ellas al aire libre, con la brillante Acrópo1i~ a la
vive en una pólis"; y lo que va a demostrar en su vista, con el mismo cerco de montañas o de mar
Política es que la pólis es el único marco en que el rodeando visiblemente la vida de cada miembro del
hombre puede realizar plenamente sus aptitudes estado; entonces es posible entender la historia
espirituales, morales e intelectuales. griega, comprender' que a pesar de las insinuacio-
Tales son algunas de las resonancias de esta pa- nes del sentido común, el griego no podía aceptar
labra; luego veremos otras implicaciones, pues he el sacrificio de la pólís, con su vida tan animada y
dicho poco adrede sobre su simple aspecto "polí- amplia, por una unidad mayor pero menos atrayen-
tico", a fin de subrayar el hecho de que es mucho te. Quizás resulte apropiado registrar aquí una con-
más que una forma de organización cívica. La pú- versación imaginaria entre un antiguo griego y un
lis era una comunidad viva, basada en el parentesco, miembro del Ateneo. Este último lamenta la falta
real o presunto; una especie de dilatada familia de sentido político que mostraron los helenos. El
que convertía la mayor parte de la existencia en vida griego pregunta: -¿Cuántos clubes hay en Lon-
íntima y que por ello, sin duda, tenía"sus rencillas, dres? Su interlocutor, calculando, dice que unos qui-
tanto más amargas por tratarse de diferencias en- nientos. Entonces el griego expresa: -Si todos ellos
tre miembros unidos por la misma sangre. se reunieran, qué espléndida mansión construirían.
Esta circunstancia explica no solo la pÓlís sino Podrían tener un local para el club tan grande como
también mucho de lo que este hombre singular, Hyde Park. -Pero -arguye el miembro- esto ya
destinado por imperativo étnico a vivir en sociedad, no sería un club. -Exactamente -replica el grie-
realizó y pensó. En la manera de ganar su sub- go-, y una pólis tan grande como la vuestra ya no
sistencia reveló el griego una aguda tendencia in- es una pólis.
dividualista, mas por el contenido con que llenó su Por cierto, la moderna Europa, a pesar de su
concepción social fue esencialmente "comunista". cultura común, sus intereses coincidentes, y sus fa-
La religión, el arte, los juegos, la discusión de gran- cilidades de comunicación, no se atreve a aceptar
des temas, todo ese animado cuadro, resultaban ne- la idea de limitar la soberanía nacional, aunque por
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tal medio lograse acrecentar la seguridad de la vi-
da sin aumentar demasiado su estolidez. El griego
tenía posiblemente mucho que ganar si disolvía la CAPÍTULO VI
pólis; pero mucho más que perder. No fue el sentido
común lo que hizo grande a Aquiles, sino otras cua-
lidades. LA GRECIA CLÁSICA: EL PERíODO PRIMITIVO

En el mapa moderno del Mediterráneo yaguas


adyacentes hay muchos nombres griegos. Sebasto-
poI, Alejandría, Benghazi -y por consiguiente la
vecina Apolonia, que nuestros diarios nunca logran
escribir correctamente, pues el culto de Apolo no
es muy firme en Fleet Street-, Siracusa, Nápoles,
Mónaco. Todos estos nombres, y cien más, son de
origen griego, aunque muchos de ellos han sido des-
figurados después de ser utilizados durante siglos
en otras lenguas. No todos se remontan a los pri-
mitivos tiempos clásicos. Alejandría conmemora a
su fundador, Alejandro Magno, con quien ter-
minará este volumen. Sebastopol es en griego "ciu-
dad de Augusto", por consiguiente una fundación de
los tiempos de la Roma imperial; Benghazi es Be-
renike (en griego macedónico Fereníke, portador
de la victoria"), nombre de una de las reinas de la
dinastía macedónica de los Ptolomeos que gobernó
a Egipto desde los tiempos de Alejandro (320 a. C.)
hasta Cleopatra, la que fascinó a César, a Shake-
speare y a Bernard Shaw. Sin embargo, gran número
de estos nombres datan del período que ahora nos
concierne, es decir de los siglos VIII, VII y' VI. Marse-
lla nació como Massilia y fue fundada por los grie-
gos alrededor del 600. Esta costa es en realidad un
museo de nombres griegos. Mónaco tomó su nom-
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