Modulo 1 Postitulo Iplacex
Modulo 1 Postitulo Iplacex
INTELECTUAL
MÓDULO Nº I
Historia, concepto y criterios diagnósticos de la discapacidad intelectual
www.iplacex.cl www.iplacex.cl
Introducción
Al comenzar a trabajar en este Pos título es preciso entender que el estudio de las
discapacidades intelectuales es importante para crear espacios de acceso y participación
para este colectivo, por lo que se requiere de profesionales que estén interiorizados y
preparados, no solo para determinar si una persona presenta discapacidad intelectual,
sino que para establecer los programas de intervención educativa que contemplen los
apoyos para lograr el máximo desarrollo e inclusión social.
Debido a esto, la responsabilidad profesional frente al trabajo que se realiza con las
personas con discapacidad es grande. Debemos verlos como sujetos de derecho,
quienes pueden tomar decisiones, pueden tener un empleo remunerado, pueden
contribuir y participar en una sociedad sin ser marginados. Ese es el llamado a quienes
trabajan en esta área y deciden ser parte de los facilitadores para el acceso y
participación de las personas con discapacidad.
2 www.iplacex.cl
Ideas Fuerza
3 www.iplacex.cl
HISTORIA DE LA DISCAPACIDAD
Según la RAE, paradigma comprende una teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo
central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver
problemas y avanzar en el conocimiento. Desde el punto de vista social, un paradigma
sería una constelación de términos, valores, percepciones y prácticas que tienen en
común una comunidad y que forma una determinada vista, percepción de la realidad que
es el substrato de la manera como esta sociedad se auto-organiza (Capra, 1996),
mostrando la diversidad de las formas de conocer de una época (Hurtado y Toro, 1997).
Por lo tanto, entenderemos en este escrito, que un paradigma es una forma en que
determinada época, se comprenden distintos fenómenos sociales, en este caso la
discapacidad.
4 www.iplacex.cl
presentaban serias limitaciones en el ejercicio de las funciones religiosas. En el libro de
Levítico, por ejemplo, en el Capítulo 21, versos 17al 21, se señala respecto de aquellos
que debían cumplir una función específica dentro de la tribu de Leví que servían:
“Si alguno de tus descendientes tiene algún defecto físico, no podrá acercarse a
mi altar para presentarme las ofrendas que se quemen en mi honor. No podrá ser
sacerdote nadie que sea ciego, bizco, cojo, manco, jorobado, enano o que esté
deforme, que tenga alguna enfermedad en la piel o que tenga los testículos
aplastados. Los que tengan alguno de estos defectos podrá participar de las
mejores ofrendas que los israelitas me presentan, pero no podrán entrar más allá
de la cortina del santuario, ni podrán acercarse a mi altar. Si lo hicieran mi
santuario quedaría impuro”.
(Fuente: Levítico 21: 17 al 21)
Entre las poblaciones asentadas en Asia y África, las prácticas fueron diversas. En
la India los niños y niñas con discapacidad eran abandonados en el bosque, o arrojados
al río sagrado Ganges como culto a sus dioses, o simplemente por no tener manera de
mantenerlos. Entre los Semang de Malasia, a los discapacitados se les consideraba
personas sabias. Los Masái de Tanzania practicaban el infanticidio. Los Chagga de
Africa Oriental utilizaban a personas con discapacidad para espantar a los demonios, y
los jukus de Sudan los abandonaban para que murieran por considerarlos obra de los
malos espíritus, para evitar que se propagara dicha maldición.
El culto a la belleza y la perfección física estaba entre los griegos, relacionado con
la estructura económica de la sociedad, basada principalmente en la explotación de
5 www.iplacex.cl
mano de obra esclava. Los grandes logros alcanzados en la filosofía, las artes, la política
y la arquitectura en la antigua Grecia fueron posibles gracias al trabajo esclavo que
liberaba a los “ciudadanos libres” para la meditación y la creación intelectual. No diferente
a la costumbre hallada en otras culturas.
Se volvía así necesaria e inevitable la formación militar, ya que la guerra era la forma
de proveer prisioneros para ser esclavizados, y el filósofo griego Aristóteles, proponía el
servicio militar a todos los ciudadanos dado el peligro que podía representar una rebelión
de esclavos. Esto explica que la buena forma física e intelectual fuera esencial en esa
sociedad, y que las personas con discapacidad tuvieran un espacio muy pequeño de
acción, si es que en algunos momentos ninguno.
Las leyes de Licurgo, por ejemplo, a quien los historiadores ubican entre los siglos
IX y VII a. C., pretendían una mejora de los ciudadanos y su sumisión total al Estado,
obligando, entre otras cosas, a que todo aquel que presentara una discapacidad fuera
arrojado desde el monte Taigeto, mostrando con ello el trato que algunos consideraban
se debía dar a las personas por el solo hecho de padecer una discapacidad.
En otras ciudades (entre las que se encontraba Atenas), también existía la práctica
de dar muerte a niños y niñas con discapacidad. En “Política”, Aristóteles recomendaba
“una ley sobre el abandono y crianza de los hijos, en la que se debería prohibir que se
críe a ninguno lisiado”. Sin embargo, hay testimonios de que personas con discapacidad
convivían con los demás en la sociedad griega. El Filósofo Platón escribe que los sordos
se comunicaban mediante gestos. Homero, padre de la poesía épica griega, era ciego
según relatan testimonios en donde confluyen la realidad y la leyenda. Existen registros
de ese período que muestran que en la Antigua Grecia también se aplicaron tratamientos
de base “científica” para aplicar a personas con algún tipo de discapacidad adquirida.
Durante la era de Pericles hubo reformas mediante las cuales se crearon centros
asistenciales. Aristóteles estudió la sordera adquirida y la tartamudez, a la que
consideraba una enfermedad causada porque la lengua era incapaz de seguir la
velocidad a la que fluían las ideas. Los célebres médicos Galeno e Hipócrates trataron
de curar la epilepsia a la que consideraban una enfermedad de carácter Psicológico.
Amparados en la “Ley de las Doce Tablas” (540 a. C.) que concedía al denominado
6 www.iplacex.cl
“pater familia” el derecho sobre la vida de sus hijos e hijas. A los niños considerados
“débiles” o “enfermos” se los arrojaba al río Tiber o se los despeñaba de la roca Tarpeia,
junto con ancianos y personas adultas con discapacidad adquirida.
Extraída de https://familiavance.com/modelo-de-prescindencia-
o-tradicional/
Aquella persona cuya discapacidad no era visible al momento de nacer, es decir que
tenía Discapacidad Intelectual, pero sin síntomas externos explícitos, recibían un trato
bastante severo el resto de su vida. Otro ejemplo de visión social romana sobre la
discapacidad se muestra en las luchas de gladiadores, en las que se obligaba a “enanos”
a luchar contra mujeres (otro sector privado de derechos en la sociedad romana), como
diversión de la muchedumbre. Antes de asumir el poder en Roma, el emperador Claudio,
año 10 al año 54 d. C., sufrió toda serie de malos tratos por parte de la nobleza, y la
Guardia Imperial como consecuencia de su mala salud, su apariencia poco atractiva, y
la torpeza de sus movimientos, que hicieron que en una primera instancia fuera
declarado “incapaz para la vida pública”, no obstante, llegara finalmente al trono.
Sin embargo, todas estas variantes coinciden en que se consideraba a las personas
con alguna clase de discapacidad, entre ellas las Intelectuales, como individuos bajo
condiciones de subordinación, cuya vida no es respetada, o que requieren para
sobrevivir de la asistencia de la sociedad, por ser incapaces de valerse por sí mismos,
siendo declarados de alguna manera “Minusválidos.
Esta etapa de la historia, que se extiende desde la caída del Imperio Romano de
Occidente, en el año 476 d. C., hasta la toma de Constantinopla por los otomanos en el
año 1453 d. C. Se caracteriza por la influencia del cristianismo en todos los aspectos de
la vida familiar, política, económica, social y cultural. Nacido como movimiento de
renovación del antiguo judaísmo durante el Imperio Romano, el cristianismo fue en un
primer momento, y mayoritariamente (aunque no exclusivamente) una religión de
“quienes carecían de privilegios” (esclavos, mujeres, personas con discapacidad) y por
lo tanto, las obras benéficas que realizaba eran fundamentales para su capacidad de
atracción y supervivencia en una época de persecución por parte de las autoridades.
Esto cambió hacia el año 313 d. C., cuando el emperador Constantino admitió al
cristianismo como religión autorizada inspirado en el mantenimiento de la idea romana
de la necesidad de un fundamento religioso para el Estado. Más tarde Teodosio, quien
vivió entre los años 346 al 395, la declaró religión oficial del Imperio. Posteriormente a la
caída del imperio Romano se originó una fuerte fragmentación de la autoridad en toda
Europa (no olvidemos que este Impero extendía sus fronteras de Este a Oeste desde
Hispania hasta Medio Oriente, y Norte a sur, desde el Norte de África hasta las islas
británicas). Se conformaron entonces numerosos reinos cuya única fuerza unificadora
era la Iglesia Católica Apostólica Romana. Dado el carácter violento de este periodo, es
altamente probable que las condiciones de vida de la mayoría de las personas con
discapacidad fueran extremadamente difíciles, sino imposibles.
Ejemplo
Extraída de https://familiavance.com/modelo-de-prescindencia-
o-tradicional/
9 www.iplacex.cl
ADENTRÁNDONOS EN LA HISTORIA RESPECTO DE LAS DI Y EL PARADIGMA
MÉDICO
Comenzamos por decir que los complejos escenarios de supervivencia que debieron
confrontar las primeras sociedades humanas, nos llevaron a pensar que las personas
con discapacidad debían abandonadas o muertas por ser consideradas una carga
durante los traslados de campamento, en busca de mejores tierras para el cultivo, la
caza, o también cuando era necesario huir de los catástrofes naturales.
Más adelante esta proposición fue adoptada y desarrollada por Hipócrates, el padre
10 www.iplacex.cl
de la medicina (460 a. C.). En opinión de Hipócrates, los desórdenes mentales eran
resultado de enfermedades del cerebro, e intentó explicar de forma coherente todas las
enfermedades mentales a partir de causas naturales, lo que se constituyó como uno de
sus principales méritos.
Así mismo se conoce que las leyes de Esparta, y de la Antigua Roma, incluían
medidas sobre el exterminio durante la infancia de los niños severamente retrasados. En
contraste con esta actitud, los líderes religiosos asiáticos, de los que son exponentes el
reformador de la religión persa Zoroastro (628 a. C.) y el filósofo chino Confucio (551 a.
C.), abogaban en sus ilustraciones por un tratamiento compasivo y de carácter
humanitario para aquellos que padecían de algún retraso mental.
El desarrollo de la ciencia se vio frenado, entre otras cosas, por los dogmas de
tradiciones religiosas, pues todo aquello que fuera en contra de ellos, era considerado
una violación a lo establecido, o una herejía, y por lo mismo, era algo severamente
castigado. En dicha época se pensaba, por ejemplo, que aquellos que tenían alguna
enfermedad mental eran criaturas poseídas del demonio, y los únicos medios de curación
previstos para dichos casos eran la aplicación de tortura, y la hoguera. En la Europa
medieval solo se podían considerar “afortunados” los retrasados mentales cuando eran
vistos como “bufones” o “abortos de la naturaleza”. A pesar de ello, ya en la época dada
entre 980 y 1037 D. C., un médico árabe, plantea una clasificación de las enfermedades
mentales, en la cual incluye el término amencia (falta de inteligencia, idiotez), para
señalar a las deficiencias mentales en las personas.
Más adelante, hacia finales del siglo XIV, y principios del siglo XV, se conjugaron
una serie de factores que ayudaron a incrementar el desarrollo científico trabado durante
tanto tiempo, dándose así inició al período del Renacimiento. Entre esos factores está el
comercio entre los pueblos de la cuenca mediterránea, que ayudó al fácil acceso de
información, y al inicio del pensamiento humanista.
Siendo que hasta 1689 el retraso mental era considerado como una forma de locura
o insania, el filósofo y médico inglés John Locke, establece por primera vez una clara
distinción entre ésta, y otras enfermedades mentales, lo cual obviamente favoreció a la
profundización del conocimiento en dicho campo.
Más adelante, el siglo XVII se caracterizó por una serie de logros sin precedentes
en el ámbito de la literatura, las artes, la filosofía y la ciencia, resultado de la interrelación
entre los numerosos factores señalados anteriormente (La Reforma Protestante, el
descubrimiento del nuevo mundo, nuevos inventos, humanismo renacentista, entre
otros). Esto hizo posible que durante ese período, el enfoque de las enfermedades
mentales comenzara a despojarse de la superstición, y de los enfoques dogmáticos. Se
iniciaba el asentamiento de las bases para lo que conocemos como “ciencia moderna”.
Otro hito importante fue la Revolución Francesa en el año 1789, con su proclamación
de “libertad, igualdad y fraternidad” entre los hombres. Las ideas vertidas con tanta
pasión en dicho acontecimiento alcanzaron a los enfermos mentales, pues a partir de
este momento, comenzó a considerárseles como pacientes desde el punto de vista
médico, y a tratárseles como tales, dejando de lado poco a poco muchas formas
inadecuadas de tratarlos.
Es de esa era que data el surgimiento de los servicios psiquiátricos en los hospitales,
lo cual fue entusiastamente recibido por el neurólogo ruso Sergui Korsakov, y el fundador
de la psiquiatría norteamericana Benjamín Rushen en los EE.UU. Todo esto contribuyó
a la observación sistematizada de los pacientes, registro de eventos, y análisis
profesional de casos, y por tanto, a la profundización en el conocimiento de estos.
Para ilustrar aún más la situación de los pacientes psiquiátricos (incluidos los de RM)
en dicha época, transcribimos un fragmento de la descripción que hace uno de los
psiquiatras más sobresalientes de la época, el alemán Johan Christian Reil, sobre los
métodos que imperaban en ese entonces:
Alrededor de esta época puede considerarse que queda eliminada la magia como
vía fundamental de acceso a la psiquiatría, pero su influencia en el pensamiento de la
época comienza a desaparecer durante el siglo XIX.
Como resultado, entre otras cosas, del auge científico, y del status que se comienza
a otorgar a estos enfermos, hacia finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, se
conocen numerosos intentos de clasificar las enfermedades mentales (Boisser de
Sauvages, 1763; Cullen, 1777; Esquirol, 1838; Morel, 1862; Kalbhaum, 1863), cosa que
ha continuado de manera persistente, hasta llegar a las clasificaciones que tenemos en
la actualidad.
Una de las contribuciones más importantes fue conferida por el médico francés
Antoine Boyle, quien en sus investigaciones descubrió que la parálisis general progresiva
tiene una causa orgánica, al hallar lesiones anatomopatológicas en los cerebros de los
pacientes afectados por esa enfermedad.
En el año 1872 (siglo XIX), son publicados estudios sobre microcefalia, efectuados
por un Psiquiatra ruso (Mersheyevsky), en los que refuta la teoría ampliamente aceptada
hasta ese momento acerca de que las personas mentalmente retrasadas, estaban más
estrechamente relacionadas con el mono que con el hombre. Aclaró que el cerebro de
un microcefálico no tiene nada en común con el del mono, sino que se trata de un cerebro
humano cuyo desarrollo ha sido retardado por la enfermedad, dejando de lado la falsa
creencia.
Hacia el final del siglo XIX comienza su aparición más decidida la disciplina conocida
con el nombre de “Psicología” como ciencia experimental con el alemán W. Wundt.
Además, al margen de la Psiquiatría y de la Neurología como ciencias que estudiaban
los fenómenos que se presentaban en el ser humano, se produjeron otros avances
científicos que contribuyeron también a la profundización del conocimiento sobre esta
especie, entre los que podemos considerar por ejemplo: La teoría del naturalista inglés
Charles Darwin sobre el origen y la evolución de las especies, también el
perfeccionamiento de las técnicas microscópicas que contribuyó al desarrollo de la
microbiología, los adelantos que llevaron a conocer los progresos de la química, que
permitieron el desarrollo de la bioquímica, el desarrollo de la neurología, la histología y
la embriología, y muchos otros.
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como ya se estableció anteriormente,
se inscribieron los modelos para el surgimiento de la era moderna en la investigación
científica. Al ir por el sendero de dicha investigación, y obtención de información de todo
tipo, que derivó en la acumulación de gran abundancia de los datos existentes, produjo
la necesidad de hacer una clasificación y generalización de las numerosas formas de
descripción de las enfermedades mentales.
14 www.iplacex.cl
Emil Kraepelin, un psiquiatra alemán, fue quien comenzó a abordar dicha gran tarea,
que relacionada con el Retraso Mental, es posible decir que su trabajo tuvo una
importancia crucial, ya que éste psiquiatra fue quien introdujo en 1915 el término de
oligofrenia, concepto bajo el cual agrupó anomalías de diferentes etiologías y cuadros
clínicos, cuyo denominador común reside en el desarrollo insuficiente de la psique en
general, asociado a un limitado desarrollo intelectual (mostrado en diferentes grados de
profundidad), que derivaba en un funcionamiento social, y adaptación al medio muy
disminuido, dependiendo de la gravedad del caso abordado.
Lo que quedó bastante aclarado es que el Retraso Mental como realidad, “no es ni
sola, ni exclusiva, ni prioritariamente un problema médico, o científico, sino también, y
sobre todo, un problema de carácter social”, tal como en su minuto lo afirmaron Robert
Edgerton y Alfredo Fierro, entre otros (Retraso Mental, de R. Edgerton, Ediciones
Morata), ya que, como continúa, cada sociedad (cultura) determina quiénes son sus
subnormales y deficientes, las razones o el por qué se les establece su minusvalía, y
cómo deben ser intervenidos en dicha realidad.
Aquí debemos añadir que socialmente hablando, con los avances, la discapacidad
comenzó a percibirse en dos sentidos. Uno relacionado a su origen congénito, pues los
descubrimientos científicos guiaban por esa vía, y el otro relacionado al resultado de un
accidente. La valoración social en ambos casos tiende a ser diferente, pues en el primer
caso se hará más difícil cambiar la imagen en términos sociales, que apunta a verlos
como sujetos “irremediablemente” dependientes, mientras que en el segundo, por causa
del accidente, su “estado natural” (original) se verá modificado, pero nunca borrado por
completo.
Esto demuestra que más que la discapacidad en sí, es la imagen social (es decir la
manera en que la población ve la situación y la juzga), creada en torno a ella (que implica
en relación a los discapacitados), lo que va condicionando la realidad concreta de las
personas con discapacidad intelectual en medio de la comunidad.
Siguiendo por el sendero de la historia, a finales del siglo XIX, después del fracaso
de las pobres tentativas de optimismo filantrópico y humanitario con respecto a la
educación y a la reinserción de los discapacitados a esta, cuando la expresión del
individualismo más tenaz, el conservadurismo, el fariseísmo social, la moral del éxito y
la apología del poder físico alcanzan su cuota más alta, a partir de 1870, los disminuidos
mentales son recluidos en instituciones de asilo y custodia:
Reclusión de los RM (DI) S. XIX y XX
(Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=vY5U2v4fB2o)
Ejemplo
Esta solución se extiende hasta la segunda mitad del siglo XX (más o menos), donde
en América, bajo la iniciativa de JF Kennedy, a través del Comité Presidencial para el
Retraso Mental, y en Europa, bajo el influjo de los renovadores modelos escandinavos,
se reorienta el problema de la deficiencia mental hacia una filosofía normalizadora y de
integración. Y es aquí nuevamente, en el marco de orientación acerca de qué caminos
seguir, donde resurge, aunque desdibujada, la esperanza. Por primera vez aparece el
deficiente mental, como tal, deficiente, pero en su condición general de hombre, de
persona, exigiendo desde esa condición, las conclusiones prácticas que corresponden a
su dignidad humana.
Es aquel que considera que las causas que originan la discapacidad no son ni
religiosas, ni científicas, sino que son, en gran medida, sociales (Palacios, A. 2008) al
considerar que todas las personas somos diversas, y por lo tanto, funcionamos de
distintas maneras.
Esta nueva forma de mirar la discapacidad nace a finales de la década de los años
sesenta en Estados Unidos e Inglaterra (Palacios, A. 2008). Antes de la época moderna
la sociedad, por lo general veía a la discapacidad como un cuerpo o una mente que no
funcionaba o que tenía algún defecto. Posteriormente, las propias personas con
discapacidad comenzaron a generar un movimiento donde señalaban que la diversidad
funcional de cada individuo o la propia anormalidad implicaba una dependencia de la
familia y de los distintos servicios de asistencia social ante lo cual surgieron
organizaciones para cambiar este estatus de personas dependientes para convertirse en
personas que aportaban en sus comunidades.
Así, nació el lema “Nothing about us without us” (“Nada sobre nosotros sin
nosotros”)donde los activistas con discapacidad y las organizaciones de personas con
discapacidad se unieron para condenar su estatus como “ciudadanos de segunda clase”
(Iáñez, A. 2010). Este lema nació con el movimiento a favor de la vida independiente de
las personas con discapacidad en Estados Unidos, durante la década de 1970, en la
Universidad de California en Berkeley.
Extraída de
https://www.eldesconcierto.cl/tendencias/2019/12/08/excluidos
-silenciados-invisibilizados-la-marcha-por-los-
discapacitados.html
Desde ese momento empieza a cambiar la visión sobre las personas con
discapacidad ya que son ellas mismas quiénes proponen su incorporación plena en la
sociedad, es decir que cada política o decisión que influya sobre sus vidas debía hacerse
con su participación. Finalmente, se transformó en un movimiento mundial a favor de los
derechos de las personas con discapacidad. De esta manera buscaron terminar con
17 www.iplacex.cl
políticas asistencialistas y paternalistas, dejando de lado pensamientos sobre la
discapacidad como una tragedia personal para las personas afectadas y un problema
para el resto de la sociedad (Iáñez, A. 2010).
Asimismo, Palacios, A. 2008, señala que el foco de este paradigma es rescatar las
capacidades en vez de acentuar las discapacidades y conforme a dicha idea se busca
que las personas con discapacidad tengan las mismas oportunidades de desarrollo que
quiénes no la presentan. Desde este punto, se plantea también un modelo nuevo de
educación la cual debe ser inclusiva, adaptada a las necesidades de todos y todas como
regla general. Lo mismo debe ocurrir con el resto de los elementos de la sociedad, como
la infraestructura o la salud, las cuales deben ser accesibles para que todos puedan
participar.
Asimismo, en Chile este primer tratado de Derechos Humanos del siglo XXI entró en
vigencia el 29 de julio de 2008 estableciéndose algunos compromisos para velar porque
las personas con discapacidad fueran incluidas en la sociedad. Desde allí se creó la ley
N° 20.422 que establece las normas sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social
de Personas con Discapacidad ajustando la legislación chilena a una perspectiva de
derechos humanos enfocada en este grupo de personas. A esto se sumó la formación
del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), antiguamente Fondo Nacional de
la Discapacidad (FONADIS) durante el año 2010. Posteriormente se han desarrollado
otras acciones importantes en materia de educación, accesibilidad, deporte entre otras
las que se destaca, por ejemplo: un Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC) que
reveló que el 16, 7% de la población chilena de dos o más años vive en situación de
discapacidad y la entrada en vigor de la ley N° 21.015 que incentiva la inclusión laboral
de personas con discapacidad (SENADIS, 2018).
18 www.iplacex.cl
De esta manera podemos observar cómo ha cambiado una perspectiva y otra a
través de los años, gracias a la investigación científica y posteriores movimientos
sociales originados por las propias personas con discapacidad y organizaciones que
trabajan para y con ellas.
Este cuadro comparativo pone en evidencia los enormes cambios que han ocurrido
en la forma como la sociedad visualiza y trata a las personas con discapacidad.
Observamos cómo desde la “prescindencia”, marginación y la rehabilitación, estamos
entendiendo que la discapacidad tiene un componente social, al enfrentar la “deficiencia”
de una persona con las “barreras” que impone el contexto (Palacios, A., 2008).
Por otra parte, el paradigma social de la discapacidad pretende conocer cómo las
personas con discapacidad interactúan entre ellas y con el ambiente donde se
desempeñan y desde ahí, se entiende que las dificultades que afrontan son originadas
principalmente por las actitudes que la sociedad manifiesta hacia la discapacidad. Esto
quiere decir que la interacción de las diferentes limitaciones funcionales con los factores
ambientales en la realidad donde se desenvuelve una persona, puede exteriorizar una
discapacidad.
21 www.iplacex.cl
Conclusión
Al terminar esta semana, que nos introduce en el mundo de las Discapacidades,
hemos aprendido que existen paradigmas para comprender este fenómeno, que se han
transformado, junto a otros cambios sociales profundos a lo largo de las distintas etapas
de nuestra historia. Hemos pasado desde la completa exclusión hacia un enfoque
inclusivo, que piensa en los derechos de todas las personas. Aun así, nos damos cuenta
de lo difícil que es para los seres humanos el convivir con otros, el coexistir sin generar
situaciones de discriminación. Sin embargo, nos estamos enfrentando a la diferencia de
una manera distinta. Hoy día la diversidad tiene un mayor valor y eso se ve reflejado en
este material.
Se espera que, al haber leído este texto descriptivo, las propias expectativas que se
tengan sobre las personas con discapacidad sean altas. En semanas posteriores
podremos aprender sobre la discapacidad intelectual, evaluación integral en relación a
la perspectiva multidimensional, los apoyos, causas y clasificación. También,
profundizaremos en la inclusión a través de la diversificación del currículum y la
intervención en el aprendizaje y en el entorno cercano, con lo cual podremos generar
estrategias apropiadas a cada necesidad, acordes a la edad de dichas personas,
dejando de verlas como seres infantiles (como sucedía en tiempos pasados).
22 www.iplacex.cl
Bibliografía
Aguado, A. L. (1995): Historia de las deficiencias. Madrid: Escuela Libre Editorial
Barnes, Barton (1998): Las teorías de la discapacidad y los orígenes de la opresión de las
personas discapacitadas en la sociedad occidental. Libro digital En:
https://books.google.cl/books?
23 www.iplacex.cl
stelaci%C3%B3n,esta%20sociedad%20se%20auto%2Dorganiza.
24 www.iplacex.cl
Módulo I
120 www.iplacex.cl