0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 140 vistas 18 páginas Kozicki, E. Discurso Jurídico y Discurso Psicoanalítico
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;caneado con CamScannerNo se trata de transitar, una vez mds, por bas pitas clidedSearaem
das con las categorias que aseguran la buena factura de Lb Respuesta ala Pre
gunta por El Derecho.
Este trabajo se propone mostrar algunos resultados alcanzados mediante el
uso del herramental psicoanalitico para la comprensién de Ja gencalogia y del
funcionamiento del discurso juridico occidental. Es decir, no de cualquier dis-
curso juridico, sino del discurso juridico “en un cierto lugar de historia”.
Se trata pues de la busqueda tendiente a poner de manifiesto Ja racionalidad
que sopor:...¢ impregna el discurso juridico occidental .
La penusa marcha del trabajo cientifico conoce una peligrosa tentacién:
prolongar indefinidarzx‘e los altos en el camino, transitorios por definicién. El
* talento, la creatsgn en Ia tarea del cientifico, consisten, precisamente, en plan-
tear hipdtesis dé trabajo que, en un mom:nto dado, ponen en movimiento esos
campamentos eftabilizados en demasia. Las mis de las veces ¢s3 puesta en mo-
Yimiento ¢s brusca, radical: una ruptura.-
Las hipbtesite Pierre Legendre, jurista, medievalista, historiador de las ins-
tiuciones y psicoanalista, constituyen una de dichas rupturas. Efectivamente,
picadas para acceder a zonas no exploradas hasta ahora. La
i sea fragmentaria, de estas hipdtesis de trabajo y algunus de los interrogantes
estas hipétesis provocan, constituyen el marco de referencia de tste texto.
algunos mojones
Para intentar mostrar en qué consiste el uso del herramental
racionalidad
Escaneado con CamScannertal como lo sostiene Pierre Legendre? el derecho no es la i)
labra de wi sujetozes una avalancha de textos con les que se relenan las estruc-_
turasinstituciones y s= produce asi un particular efecto fiecién: elcome st tas
institaciones hablaran.
Este anilisis permite a Legendre caracterizar al derecho como “Texto sin
sujeto”, como efecto estructural, y 2 la institucién como estructura que,en tan-
lo ficcién; va de suyo, no tiene cuerpo. Mis adelante estas re i
jeto de un tratamiento més detallado.
Con la misma intencién de acotar el campo y desbrozar la maleza, es necesa
rio puntualizar que le wrilizecién enaldgice de algunos conceptos elaborados en
Ia clinica psicoanalitica para el trabajo tedrico que tiene a las instituciones Y a
discurso juridico como objeto, debe ser efectuaca con fa mayor prudencia y
cauicla, Esta utilizacin analégics solo puede hacerse a condici6n de no olvidar
en ningin momento que s¢ trata, valga Ia redundancia, de analogias; que los
coneeptos del psicoandlisis en tanto salking-cure ticnen como referencia riguro-
a al individuo que habla, el “parlétre™. Legendre es terminante en esta Cues
tidn de I anslogia*. Cé:mo alcanza ¢l discurse psicoanalitico la dimensién so-
cial, serd materia de consideraciones posteriores. :
$i bien el tema relativo a los limites histaricas del discurso psicoanalitico en
general y de Ia perspectiva tedrica de Legendre en particular hacen al acota-
miento del campo, creo que resullard mds claro referirme 2 él mis adelante.
La misma consideracién. de oportunidad se hace extensiva a la cuestidn:
sliscurs» psicoanelitico y les sacictades no-occidentales.otro. Es por ello que Legendre acota que en me
censura, “discurso sostenido por losjuristasy sus lus
hace su aparicién “mostrando que se jucga algo por cuc
18). Lacan dird también que el inconsciente “es estructura
je”.® De alli que la din4mica del inconsciente haya podido ser descript:
Bamitica del deseo. El discurso freudiano muestra precisamen"e
pulsional no alcanza Jo real sino pasando necesarismente por una
control. El aprendizaje de !1 carencia, la experimentacién de las pro
resultan constitutivas; se trata de una instancia de censura y de juzgar
donde se resumen nuestras relaciones parentales: el super yo. Es esta, sin ni
na duda, “la nocién tedrica mds importante que haya avanzado Freud p
troducir a la comprensién del mecanismo institucional” (AC-34), por via
Iégica con los mecanismos del psiquismo individual.
A modo de esquema, podria decirse, en cuanto a la articulacién del di
psicoanalitico con la racionalidad juridico-institucional occidental, que
* distinguirse dos pares de registros.
E] registro de la clinica, la singularidad neurética del caso —deformac
exageracién del conflicto natural, la ley personalisima que rige las cree!
a través de las cuales se asegura el somictimiento a la propia iistancia de ju
miento, el super yo; la censura que intenta manipular en renovada
cidn el desco, Este registro remite a una ligica de la sumisidn y se perfila
‘otro registro, el de la dimensién social, mediante los mecanisinos de sum
captura, fécnicas de hacer creer, diria Legendre; es “la sumision que ha
do deseo de la sumisién, cuando Ja gran obra de Poder consiste en
amar” (AC-5). Est4 en juego el super yo de la cultura (Kultur Uberi
do en el espacio de un discurso efectivamente tenido cn un texto’ (4
Establecer la correspondencia entre los dos planos, el del
el_de la cultura, permitird ver que “la censura, para ser
ser conferida a otros que hayan tomado el.
o de mirada sobre nosotros; conferida
cuya ciencia es la de la val |;caneado con CamScanner‘9 en tanto espacio podrd ser aprchendido si se tiene en cuenta “que
‘xisten, son unidades de medida, ostentan el mismo t{tulo que los
Cuando esto ha sidd comprendido se ha dado un paso, com-
prendemos un poco mejor que cl flujo histérico de las producciones juridicas
constituve ‘in conjunto confus9, en el cual introducimos el orden aprés coup
pargue tenemos horror del desorden’ as : ,
$i la reflexién contintia aparecerd “que algo funciona, que nos dice.algo, a
nosotros los Blancos occidentales, que no sonins ni mas ni menos que una parte
del rebailo humano, sujetos a Ia tortura d>* poder. Camina, como una mitolo-
» gj Text!
os siglos no ©
kilos y los litros,
‘eeu tg"?
ia, ese algo que funciona, yo llamo a exw el Texto, con mayuscula"”?; Trata-
_ riase de una suerte de escrito infinito, En otro trabajo Legendre introduce otra
precisiin. Refiriéndose a las instituciones judiciales afirma que “son ingepara-
hles de la vida social y de todo lo que Ia ordena en el orden dogmdticd de las
cosas, en el orden de lo que yo he llamado, en mis trabajos, el Texto «ello
implica, cierta fijacién, una especie de indisponivilidad de las instituciones
«ue permanecen, como Io he dicho, misticament suspendidas a través de la
historia misma, Ello no significa que no tengamos ninguna infuencia sobre los
cambios, todo lo contrario, a través de Ja politica principalmente”™*
El concepto de un Texto tinico se va precisando, “discurso unitarista” por
el cual todo el material de las instituciones esti llamado a transitar. Todo pasa
“como si Ia historia no tuviese 1a dimensién del ticmpo ...se transforma en
- Es aquello que ¢s al mismo tiempo soporte y carga, arden y con-
Esta secuencia reflexiva pareceria conducirnos al espacio Igico e histérico,
casi seereta, donde se reproducen las creencias que el discurso juridico porta.
Vara seguir avanzando por este empinado sendero que propane Legendre se tra-
ade encontrar las vias de acceso a la cconomia de un sistema textual; para en-
tear en la estructura es preciso cncontiar el hilo de ww texnuelilad. (SEC). Es
el fendneno de la Escritura aquello que distingue Ja cultura occidental de mu-
shas otras (AC-48), Este fendmeno de Ia escritura estd lejos de agotarse en los
afisinos incorporadys al papel. Remite a los fundamentos imaginarios del sis-
a dle instituciones: alli estfn anclades todos los grafismos inventades en
Oecidente para sus producciones de regimentacidn social. Es lo que sostiene
Jegendre cn un libro reciente cuando dice que un escrito puce’* también sor
“cl cuerpo fantdstico de un soherano, considerado & mismo e. —- Rscrito vor
nitador de todos los escritos legales y legitimos” o “Una mas de clerpos escri-
sivnde, un solo movimiento ordenada, mediante gimnasia o coreografia, et
somite as palabra ol roxio del Pensaloealorable", Son cjempos de Ux.
my iheure eb C ‘ :
S.
4 1 lope, op. cit. pp. $4,
_ P Vesente op. cit. "Le Palsie deta Justice”, pop, 201212
P degemdie, y \
pie Va passim d tire un autre, Fuode pour le dance, Yaris, 1978, p. 56.
3dad esti instituida por un texto. La verdad tal como esti dicha
historia juridica aparece asi como un encadenamiento de textos de vet
“El mundo juridico, un mundo de maravilas”. (SEC)
{Qué ¢s un texto? No hace mucho Legendre nos decia que es necesario
hacers> de la idea propegada por las teéricos de Ia comunicscién cuya tezis afir-
ma g'- cl texto es un soporte de Hz infornucién. Para que un texte funcione
“es necesario eresr en 41”, Y agregada que era necesario salir de la propaganda
en virtud de Ia ci:..: se pretend: hacer aparecer al texto como un objeto de’
realidad. “Un texto cs una produccitin loca” (no se trata de la locura psicéti
El texto juridico muestra, en su versién de antafio, “Ja potencia de evo-
cacién de los fantasmas integrados al texto, elementos inseparables del discurso
+ juridico (AC-141), en su versién actual “las representaciones manipuladas —
por las propagandas publicitarias” (AC-38), La Loi —diré grificamente |
gendre— nous tape de I imaginaire (SEC). . 2
Para reconocer el texto es necesario entrar cn él “tal cual es.a uicho lit
Y" (SEC). El texto supone teatraiizaciones, mises en schne .
Escaneado con CamScannerEs por ello que el discurso del poder abscluto, 9
ests, ricteao por la “respuesta oblicua”; ef oder scale
no dice nada (SEC).
A esta altura de la exposicién se hac posiole y‘necesario tocar fondo en
cuanto a la especificidad del aporte psicoanalitico para la comprensién del me-
canismo juridico-institucional de Occidente. Este mecanisno refiere al deseo
inconsciente. Escuchemos a Legendre: “No hay objets deseables, sino sola-
jetos descantes”, Esta formula nos lleva lejos. No existe “objeto sexual
en si”, ni “la scxualidad es un dato bruto de Ia biologia”, sino que supone ef
Ienguaje de los humanos. De ello resulta que el amor puede inventar “furioss-
objcto del deseo, eso se construye y cso se invents”. Esta secuencia
reflexiva “deja adivinar las inmensas posibilidades abiertas de adiestramiento
Politico, sobre este fondo perverso del inconsciente, para manipular el discurso
canalizando:lo imaginario del sujeto..."
mente, como el Poder capta a los sujet
Para comprender cémo el texto juriil ‘
Gel deseo inconsciente, coino Ia Ley y #1 deseo quedan acoplados, he
as reRexiones del autor ylosado:
a) es necesirio admitir que dicho texto “expone tambiga un
simbdlico (AC 140-141 K
Escaneado con CamScannerto domestique categorias criticas, las convierta en categorias-garante, no esuna
jaron para entregar, meatrevo a decir, esa: categorias ala funcién dognstica?#
Los limites hist6ricos de la perspectiva tedrica propuesta por Logeridre y las
relaciones discurso juridico-historia «!:-de esa perspectiva, constituyen otros
tantos tes ide re Slexién. hy
Pretender meter el espacio de las creencias, el espacio de la fantasfa, dentro —
de la cronologia repertoriada del “‘discurso universitario", es como trhtar de
meter un elefante dent. de una botella. Le ‘i:toria como discontinuidad no
adinite ese tratamiento, El derecho occid como ¢fecto de estructura tam:
poco. Las relaciones entre ambos, !ampoco por supuesto. ' «
La propuesta: pensar estos temas de un modo radicalmente diferente,
En cuanto a los limites histéricos de su perspectiva tedrica, Legendre dice
con todas las letras que su investigacién se propone esclarecer ciertos temas del
sistema jutidico-institucional de Occidente (AC-6, por ejemplo). ‘
Los limites histéricos quedan asi precisados: es en ese lugar de historia, el
de la sociedad patriarcal occidental donde el efecto estructurante de Ja situa
ciin edipica tiene vigencia. Es Ja familia asi estructurada a la que se reficre el
texto freudiano, Este relativismo socioldgico ha sido claramente marcado por
Lacan3®
Si, por otra parte, se recuerda que Ia escritura constituye un rasgo distintivo
de la cultura accidental respecto de muchas otras, el campo de reflexién que
aparece es apasionante. En Occidente, instituir es escribir. ,¥ en aquellas cult
fas mareadas por la ausencia de Ia escritura? -me decia no hace mucho Etienne
Le Roy-- qué pasa? También cabe preguntarse, una vez mds, por la estructura
del incon:ciente en sociedades donde Ia estructura familiar no es 14 patriareal-
occidental,
Fn esta linea reflexia aparece la problentitica de Ja unidad y de Ia plurali-
dad del Poder. gla unidad, otro rasgo diferenciador de Occidente respecto de
olras sociedades? ; Légica del Uno y logica de lo Multiple?
Para terminar esta serie, una tiltima refle: a violon ical sae porta
cl derecho, El discurso psicoanalitico, al desmontar el mecanisme juridicn,
muestra precisamente, csa violencia radical: la captacién amore» de los suje-
icacion por la Ley del objeto de amor. {Un modo ¢ ico del go
ta hipdtesis no haria mds que destatcar la violencia senalada. Von ello, eres
Ja usin del Cuncionamiento del sistema institucional sin mistificacién, const
tuye una prédica no inocente, Existen los profesionales de la demistificaciv
_ En realidad, el discurso de Ia psicologia industrial ¢s un discurso de ta ultra-mis
‘n. Es la psicologia como “arma de gobierno SUC), Es el mito de
cit Drait, dhe ct tain, p, 300, Ver Leeount, Dy h'urdre
te Ss f
3 = mi