El net-art como arte normal
Karla Castillo Villapudua
Universidad Autónoma de Baja California
RESUMEN: El siguiente texto parte de la idea de conceptualizar el net-art dentro de la
categoría de arte normal. Esto es, debido a su reciente vinculo con la tecnología –
específicamente la computadora- , como medio para efectuar la acción creativa del
artista. Se presentan algunos antecedentes dentro del panorama del net-art, así como la
construcción del concepto de arte normal para categorizar el arte que se expone on-line
y es creado con la ayuda del ordenador. El argumento se gesta bajo la premisa de arte
normal como secuencia acumulativa de procesos estéticos que no rompen con la idea de
la imagen del mundo de la tradición metafísica occidental. Para finalizar se muestran
algunas de las aportaciones del net-art dentro de las características que lo distinguen.
Palabras clave: a) Net-art, b) Arte normal, c) Ruptura estética,
d) Espacio virtual.
ABSTRACT: The following text departs from the idea of conceptualizing net-art on
the normal art category. This came from the recent link with the technology, specifically
with the computer, as a way to develop the artist’s creative action. There are some
precedents inside the net-art, as well as the construction of the concept of normal art, to
categorize the art that is exposed online and is created by the computer’s help. This
argument is under the premise of normal art as an accumulative sequence of aesthetic
processes that do not break with the metaphysical western tradition idea. To finish; it
shows some contributions and characteristics that distinguish the net art.
Keywords: a) Net-art, b) Normal art, c) Aesthetics breakdown, d) Virtual space.
Societarts. Revista de Artes– Facultad de Artes UABC
No. 3, Vol. I – Septiembre-Diciembre de 2016
La resurrección de algunos sectores del arte contemporáneo por medio de su adhesión al
uso de la tecnología, se ha convertido en una estrategia innovadora para el aburrimiento
y trivialidad del arte contemporáneo después de los discursos sobre su muerte y las
grandes escuelas que lo albergaron. El nacimiento de la computadora es un regalo
redentor desde la ciencia objetiva para el arte. El net-artista crea una empatía amorosa
hacia la máquina, y la utiliza como medio de creación ante su razón sensible. Surge una
amistad que borra poco a poco, esa desconfianza heredada por algunos discursos
fatalistas que desconfiaban del uso de la tecnología.
El net-art como concepto es un invento del artista esloveno Vuk Cosic:
El término “[Link]” no es tanto una nueva acuñación lingüística como un
accidente, el resultado de un fallo de software ocurrido en diciembre de 1995
durante la transmisión malograda de un e-mail anónimo enviado al artista
esloveno Vuk Cosic. Entre el laberinto alfanumérico, Cosic encontró un término
legible -“[Link]”- que comenzó a utilizar para referirse al arte de la red y las
comunicacione (Greene,2000).
Sin embargo, los antecedentes históricos del net-art los encontramos en el llamado mail
art. En este panorama, la figura de Marcel Duschamp es el primero en remitirnos a las
primeras manifestaciones del arte en red. En su proyecto "Rendezvous of 6 February,
1916", el artista empieza a enviar tarjetas postales a sus vecinos de Aeronsburg.
Posteriormente un profesor del Black Mountain College llamado Ray Johnson
establece una red universal que conecta a los diferentes miembros que la componen y se
sirve de ella para establecer encuentros y los "Nothing", como una contrapuesta a los
"Happenings" de los 60. Así pues, se considera el mail-art como la corriente antecesora
al net-art por utilizar el concepto de redes sociales como una plataforma de
comunicación y estrategias artísticas.
Por otro lado, el manifiesto de los net-artistas lo define: Net art es un término que se
define a sí mismo, creado por la disfunción de una pieza de software y utilizado
originalmente para describir la actividad artística y comunicativa en Internet. En este
horizonte, el proceso creativo usa la computadora como medio para crear sus piezas y al
mismo tiempo para exponerlas. Dando pauta al nacimiento de una nueva reformulación
de las prácticas artísticas:
El término se difundió como un virus entre las comunidades de Internet
interconectadas, y rápidamente fue asumido para describir una variedad de
actividades cotidianas. El [Link] permitía que confluyesen e interactuaran
comunicaciones y gráficos, e-mail, textos e imágenes; facilitando que los
artistas, entusiastas y críticos de la tecnocultura intercambiaran ideas, y
compartieran un interés común en el mantenimiento de un diálogo permanente
(Greene, 2000).
La intención de este texto consiste en crear el concepto de arte normal para señalar la
acción del net- art dentro de dicha significación. Para la creación del concepto de “arte
normal” me inspiro sobre todo en el trabajo “La estructura de las revoluciones
científicas de T. Kuhn”, el cual parte de la idea de que existen periodos de ciencia
normal, en los cuales el conocimiento sólo se produce mediante el progreso, creando
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periodos de estabilidad, donde paradigmas compartidos legitiman el criterio de verdad
en un momento histórico determinado. Es decir, se comparte una imagen del mundo,
capaz de visualizarse en códigos comunes y colectivos: se mira a partir del mismo filtro.
Bajo la premisa de progreso como cualidad de existencia para la ciencia normal, vinculo
la producción del conocimiento científico a la producción de conocimiento artístico. Así
pues, denomino arte normal a la creación artística que se centra en el progreso como
visión acumulativa de imágenes ya normalizadas en ciertos estadios, que no revelan
realidades nuevas e invisibles pues sólo se fundamentan en estadios visuales ya
existentes y crecen por orden de menor a mayor, no otorgando ninguna ruptura dentro
de las configuraciones visuales legitimas de una época.
Kuhn anota al respecto: “El progreso científico no es de un tipo diferente al progreso en
otros campos; pero la ausencia, durante ciertos periodos, de escuelas competidoras que
se cuestionen recíprocamente propósitos y normas, hace que el progreso de una
comunidad científica normal, se perciba en mayor facilidad.” (Kuhn, 1962, p. 253).
En arte al igual que en ciencia, la normalidad presenta la tendencia de seguir bajo el
mismo flujo de estabilidades, que interconectan realidades estables, normales,
incuestionables, pues se tiene la certeza de que las cosas así son porque el paradigma
prevaleciente lo arroja a la comunidad.
Desde esta perspectiva, el net art es arte normal porque sólo acumula imágenes en orden
progresivo y no rompe con estructuras legítimas que interpretan la realidad en un
momento histórico determinado. Kuhn medita: En la música, en las artes gráficas y en
la literatura, el profesional obtiene su instrucción mediante la observación de los
trabajos de otros artistas, principalmente artistas anteriores. (Kuhn, 1962, p. 253). Lo
mismo sucede con el net art: mirar hacia atrás y mirar lo que ya es. Su diferencia radica
en que la imagen del mundo se muda al asilo del ordenador.
Surge un habitad que configura la nueva habitación del arte en el espacio cibernético.
En consecuencia, se produce una relación mediática en donde los múltiples significantes
del net-art encuentran un nuevo espejismo para perpetuar su existencia: su raíz
permanece sobre fundamento sin derribar y cuestionar edificaciones. En esta
perspectiva, no devela lo oculto ni lo invisible, -de allí su normalidad- pues solamente
se deja llevar por el entusiasmo del uso de la tecnología.
Por otro lado, el net-art gesta una nueva euforia estética en el cuerpo del artista. Yace un
nuevo ritmo de la percepción al someter las estructuras cognitivas a largos procesos de
asimilación de los lenguajes de programación que servirán de fundamento para la
próxima edificación estética. Su trabajo consiste en descifrar y utilizar códigos
científicos, no tanto en incrementar y abrir sus estados emocionales y perceptivos.
Creando un exceso de introversión y alienando su razón hacia el aprendizaje de códigos
de programación elaborados generalmente por ingenieros.
En consecuencia, todo código de programación viene teñido por el matiz de un pensar
metafísico heredado de la tradición aristotélica-cartesiana, que funge de tierra firme para
la próxima confabulación lúdica de la imagen. No existen códigos de programación
puros al igual que no existe lógica alguna que devele la práctica de la complejidad.
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La programación es una manifestación de ciencia normal en cuanto crece en lenguajes
acumulativos, es decir, el net artista actúa como un solucionador de enigmas donde su
labor consiste en barrer y depurar los errores de los códigos; o en algunos de los casos
servirse simplemente de sus errores.
Por otro lado, el net-art no constituye una nueva imagen del mundo, tal y como lo
fueron los grandes movimientos de principios del siglo XX como el cubismo y el
surrealismo. Sistemas que presentaban imágenes jamás develadas dentro de la historia
del arte hasta aquellas épocas. Las imágenes nuevas borraban todo cuadro de
representación anterior y enseñaban a interpretar la realidad desde nuevos filtros. La
representación del net- art es un proceso progresista, pues no representa imágenes puras
y totalmente nuevas; no transgrede paradigmas compartidos.
Para representar una nueva visión del mundo necesitaría situarse en la primera visión al
igual que las ideas que presento por ejemplo, Planck al romper con la tradición
mecanicista de la física. Max Planck abrió el tercer ojo del pensamiento de principios
del siglo XX sin tomar en cuenta todas las reflexiones teóricas del pasado (Newton,
Huyggens, Young, Fresnel). Heisenberg relata: “La idea de que la energía sólo podía ser
emitida o absorbida en cuantos discretos de energía era tan nueva que no se la podía
incorporar a la estructura tradicional de la física.” (Heisenberg, 1959, p. 12)
No obstante, el net art como arte normal redirecciona la representación a partir de la
simultaneidad de la imagen y su posicionamiento en nuevos cuadrantes de espacio y
tiempo. En este sentido, crea una extensión de la imagen metafísica a través de la
tecnología y logra posicionarse en el espacio virtual como plataforma y casa de su
representatividad sensible. Aquí se entiende imagen del mundo tal y como lo asumió M
Heidegger en la época de la imagen del mundo:
Imagen del mundo, comprendido esencialmente, no significa por lo tanto una
imagen del mundo, sino concebir el mundo como imagen. Lo ente en su
totalidad se entiende de tal manera que sólo es y puede ser desde, el momento
que es puesto el hombre que representa y produce. En donde llega gen del
mundo, tiene lugar una decisión esencial sobre lo ente en su totalidad. Se busca
y encuentra el ser de lo ente en la representatibilidad de lo ente. (Heidegger,
1996)
La imagen virtual no acaba con la representatibilidad de lo ente porque pertenece a la
época de la imagen del mundo. Así pues, lo ente simplemente se traslada de lugar, lo
que da la posibilidad, de nuevas relaciones de percepción y sensación, que someten al
arte a procesos de intercambiabilidad continua con el espectador, el cual puede
permanecer por largas temporadas en procesos de contemplación, siempre y cuando el
net-artista siga manteniendo vivo el sitio en la red.
El net-art gesta una resurrección breve. Ese sentimiento se puede detectar en esa
simulación analógica que provoca la tecnología con la magia. Es todo. Su producción
consiste en una serie de cortes y reproducciones en serie de imágenes ya existentes
dentro de nuestros parámetros visuales y preceptúales. Momento de resurrección para el
estadio tedioso de la sensibilidad artística arrollada por las exigencias de la industria
cultural tal y como lo definió T. Adorno.
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En consecuencia el net-art no germina una ruptura estética: Por ruptura estética entiendo
la capacidad de develar lo oculto e invisible de la realidad en un determinado momento
histórico sin tomar en cuenta las imágenes del pasado. Tal y como lo hicieron Planck o
Picasso. Para poder acceder a una ruptura estética tendríamos que capacitar la mirada
al universo subatómico y multidimensional tanto de la mecánica quántica como del
pensamiento complejo.
Dentro de la postura quántica pienso sobre todo en el trabajo de Heisenberg y para la
mirada de la complejidad en los trabajos de E. Morin. Posturas que siguen siendo sólo
especulaciones teóricas que no tienen un carácter de comprobación empírica, pero que
su perspectiva paradojal nos señalan un afuera. Pensar más allá de partícula y onda, tal y
como lo proponen los trabajos actuales de John G. Cramer.
El net art es arte normal. No obstante su aportación consiste en lo siguiente:
cuestionamiento del papel del autor, carácter único de la obra, condición de mercancía,
confluencia de diversos lenguajes. En este sentido el net-art presenta una serie de
triunfos sobre el resto de sus contemporáneos fuera de tiempo –me refiero al cansancio
repetitivo de las imágenes en la pintura y cualquier otro medio audiovisual que
simplemente las extiende-.
La descentralización como cualidad del net-art es un buen intento para llevar a cabo la
finitud del centro, como eje anticipatorio de todas nuestras reflexiones y vivencias, es la
praxis derridiana de la deconstrucción como estrategia de desapego a las estructuras
tradicionales de la episteme moderna:
Al fusionarse en el interior del ordenador distintos fragmentos de textos, vídeo,
fotografía, música, etc., el resultado final es sui generis, tenemos un producto final que
mezcla las características de diversas manifestaciones artísticas (Peralta, 2005). De este
modo, se tiene un proceso posmoderno antes que moderno: usa la estrategia del remix –
multimedia e interactividad-.
El net art como arte normal activa un entusiasmo científico en el artista. Deja a un lado
sus herramientas tradicionales y maneja un esfuerzo cognitivo en dirección a lenguajes
lógicos y abstractos, que lo asumen en un pensamiento introspectivo, que antes de
percatarse de la metáfora irradiante del universo, se abstrae en su nuevo mundo virtual.
Se vive y se presenta ante el peligro de un excesivo uso y dependencia de la tecnología,
el cual produce un olvido de esa búsqueda de armonización entre ese pensar
meditativo y poético, que se vivía en estadios estéticos anteriores.
El net-art se alimenta de la normalización para perpetuar su existencia; su tendencia en
lo futuro es irse plegando hasta desaparecer en la innovación tecnológica producto de
las exigencias de la ciencia empresarial actual. Queda sobre todo la práctica de un
alerta de sí, en cualquier variante del espíritu creativo, ya sea desde el arte o la ciencia.
Para no enajenarse con las ansias de novedad instantánea que promueve la técnica.
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Referencias
GREENE ,R. (2000). Una historia del arte de Internet. [Link]
[Link]/pens/greene_history.html
HEIDEGGER, M. (1996). La época de la imagen del mundo. Caminos del bosque,
Madrid, Alianza.
HEISENBERG. W. (1959) Física y filosofía. Ed. La Isla Buenos Aires.
KUHN, T. (1966) La estructura de las revoluciones científicas. FCE,
PERALTA, J. (2005) Net art: Surgimiento de una nueva forma artística. Revista
digital universitaria. 10 de octubre 2005 • Volumen 6 Número 10 • ISSN: 1067-6079