TEMA 3: DIVERSIDAD DEL MEDIO GEOGRÁFICO. INTERACCION DE FATORES ECOGEOGRÁFICOS.
1.- INTRODUCCIÓN
2.- JUSTIFICACIÓN TEÓRICA Y LEGAL
3.- LA ECOGEOGRAFÍA Y LOS FCATORES ECOGEOGRÁFICOS.
3.1.- LOS FACTORES ECOGEOGRÁFICOS
3.1.1.- LA LITOSFERA
3.1.2.- LA ATMÓSFERA
3.1.3.- LA HIDROSFERA
3.1.4.- LA FITOCENOSIS
3.1.5.- EL SUELO ORGÁNICO (EDAFOCENOSIS)
3.1.6.- LA ZOOCENOSIS (FAUNA)
3.1.7.- LA NOOSFERA
4.- DIVERSIDAD DEL MEDIO GEOGRÁFICO
4.1.- MEDIOS NATURALES FRÍOS.
4.2.- MEDIOS NATURALES TEMPLADOS
4.3.- LOS MEDIOS NATURALES CÁLIDOS
4.4.- MEDIOS NATURALES ÁRIDOS Y SEMIÁRIDOS: EL DESIERTO
4.5.- EL MEDIO NATURAL DE ALTA MONTAÑA
5.- APLICACIONES DIDÁCTICAS EN EL AULA
6.- CONCLUSIÓN
7.- BIBLIOGRAFÍA
1.- INTRODUCCIÓN
Bajo el título “Diversidad del medio geográfico. Interacción de factores ecogeográficos” se hace
referencia al estudio de dos ámbitos complementarios, a saber, la descripción de los diversos
espacios naturales existentes que pueden distinguirse sobre la superficie terrestre; y el análisis de
los distintos elementos sistémicos del biotopo y la biocenosis que configuran unas determinadas
estructuras geográficas, denominadas ecosistemas.
2.- JUSTIFICACIÓN TEÓRICA Y LEGAL
Estos contenidos, esenciales para el estudio de la geografía, permitirá analizar, comprender y
transformar el conocimiento del espacio (desde lo local a lo global), así como relacionar y explorar
las interconexiones e interdependencia entre las personas y el territorio en cuestión,
comprendiendo su complejidad, analizando e identificando elementos del medio geográfico, así
como sus transformaciones a lo largo del tiempo.
Estos se imparten de forma básica en la asignatura Geografía e Historia de 1º y 2º de la ESO
(relacionada interdisciplinarmente con Biología y Geología del mismo curso), dentro del bloque
“Sociedad y territorios” según el Real Decreto 217/2022, que regula…; o en el bloque “El espacio
humano” según el Real Decreto 1105/2014, …; posteriormente, se impartirá con mayor nivel de
profundidad disciplinar, aunque restringido a la Península Ibérica, en la asignatura Geografía de
España de 2º de Bachillerato según el Real Decreto 1105/2014, o bien en el bloque B “La
sostenibilidad del medio físico en España”, en el caso del Real Decreto 243/2022. Para la CC.AA.
tomaremos como referencia la Orden de 15 de enero de 2021 o bien las respectivas instrucciones
bajo la LOMLOE, hasta que salga la legislación que regule estos aspectos en la comunidad.
3.- LA ECOGEOGRAFÍA Y LOS FCATORES ECOGEOGRÁFICOS.
La ecogeografía es la ciencia que estudia el desarrollo de toda forma viviente sobre la superficie de
la Tierra y del medio acuático, es decir, de los ecosistemas, resultado de las interacciones entre el
soporte físico (biotopo) y los seres vivos (biocenosis), de los que resultarán unos paisajes fruto del
intercambio de materia y energía. A ello hay que sumarle el resultado que la acción humana
(noosfera) ejerce sobre ellos, configurándose como un ecofactor más de la biocenosis.
3.1.- LOS FACTORES ECOGEOGRÁFICOS
Como ya se ha dicho, en cualquier medio geográfico pueden diferenciarse dos partes básicas, el
biotopo (soporte básico de tipo físico necesario para el desarrollo de la vida y compuesto por la
litosfera, la hidrosfera y la atmósfera) y la biocenosis (parte orgánica del medio geográfico
compuesta por la flora (fitocenosis), la fauna (zoocenosis), el suelo (edafocenosis) y la acción
antrópica (noosfera)).
3.1.1.- LA LITOSFERA. Es la capa compuesta de roca sólida más superficial de la
Tierra, formada por la corteza y la parte superior del manto (astenosfera). Para explicar su
formación e importancia es necesario recurrir a la Teoría de la Tectónica de Placas de Le
Pichon y Morgan 1963, heredera de la de Wegener de deriva continental y de la de Mess de
Expansión de Suelo Oceánico, según la cual la corteza terrestre se encuentra fragmentada
en bloques rígidos y móviles, denominados placas, que flotan y se desplazan lateralmente
sobre la astenosfera. El movimiento lateral de estas placas determina una intensa actividad
morfológica, creando relieve a partir de los bordes divergentes, en zonas de convergencia al
colisionar donde aparecen cordilleras, o destruyéndolo en zonas de convergencia donde
aparecen zonas de subducción.
En el estudio de la litosfera debemos distinguir el análisis de sus formas del análisis de su
evolución, lo que se realiza a través del estudio de las eras geológicas, diferenciando entre
fases orogénicas de creación de relieve por diastrofismo (movimientos de placas) o
vulcanismo; y fases erosivas (en las que predomina el modelado del relieve a través de
meteorización, la erosión, el transporte y la sedimentación de materiales). Esto, a su vez,
está muy relacionado con el tipo de litología dominante en una zona (rocas intrusivas y
extrusivas) y que influye en la aparición de unas determinadas formas del relieve
(horizontales, inclinados, plegados y fallados).
De esta forma, durante el Precámbrico afloraron escudos rígidos como los escudos
Laurentino o el Etíope con la forma de grandes cordilleras muy erosionadas que se
convierten en los zócalos continentales; en la Era Primaria (también denominada
Paleozoico), los movimientos caledonianos y hercinianos provocaron el levantamiento de
grades cordilleras geosinclinales (Urales o Apalaches), muy erosionadas durante la Era
Secundaria, formando ciencias sedimentarias por depósito de materiales erosionados en los
lechos marinos (Mar de Tetis); durante la Era Terciaria, los movimientos alpinos generaron
nuevas cordilleras por plegamiento de las cuencas sedimentarias, creando relieves jurásicos
y revitalizando macizos primarios que crean cordilleras apalachenses y zonas falladas.
Finalmente, durante el cuaternario, también denominado antropozoico, todos estos relieves
fueron nuevamente modelados y crearon nuevas cuencas. Esta evolución geológica se
coloca en la base de las formas que actualmente se perciben en el relieve:
En las cuencas aparecen habitualmente formas simples horizontales (aclinales) o inclinados
(monoclinales) donde son característicos las mesas, los páramos, cerros testigos y
antecerros, a lo que se suman las cuestas y los dorsos en los relieves inclinados.
En las cordilleras geosinclinales se perciben formas plegadas de cordilleras jurásicas en sus
distintas versiones (original, derivada o invertida) y cordilleras apalachenses de cretas
afiladas. En ambos casos serán características los anticlinales (que al erosionarse forman
cluses, combes, crestas, anticlinales vaciados y exhumados) y los sinclinales (que por erosión
se transforman en sinclinales colgados). De igual forma en las cordilleras geosinclinales
pueden aparecer relieves fallados en las zonas de mayor dureza en sus dos vertientes,
relieve germánico (horst elevados y graben hundidos) y relieve sajónico (en la que los
fragmentos han sido plegados al perder dureza por acumulación de materiales blandos en la
parte superior).
En las zonas volcánicas aparecerán calderas, coladas, volcanes o chimeneas….
3.1.2.- LA ATMÓSFERA. Constituye la envoltura gaseosa que rodea la Tierra, siendo su
función determinar el clima y controlar el intercambio de calor y agua entre el aire y el
suelo, siendo el clima el resultado de la interacción entre unos elementos climáticos y unos
factores climáticos que conformaran el ecofactor más influyente en la configuración de los
distintos medios geográficos naturales.
Entre los elementos climáticos diferenciamos la temperatura (calor específico del aire),
influido por la altura, la continentalidad y la latitud; la humedad (cantidad de agua contenida
en la atmósfera), influida por la temperatura, la cercanía de masas de agua y que influye
sobre el régimen pluviométrico; la presión atmosférica (peso específico del aire medido en
milibares) que influye en la creación de altas presiones (+1013mb) y bajas presiones (-
1013mb) entre las cuales circulan vientos zonales y locales; y la insolación, en relación al
número de horas que inciden los rayos de sol en la superficie según la latitud y el albedo.
Entre los factores climáticos diferenciamos los factores astronómicos, derivados de la
posición relativa de la Tierra con respecto al Sol, la rotación, la traslación y la inclinación del
eje que incide sobre la creación de zonas térmicas; los geográficos, derivados de la
distribución de las masas continentales y oceánicas, de la existencia de masas de aire frías y
cálidas que inciden sobre la creación de frentes y de la posición de relieves que obstaculizan
las advecciones del aire y aportan matices térmicos y pluviométricos; y, por último,
meteorológico, derivados de la circulación general atmosférica, que explica la existencia de
cinturones de altas y bajas presiones y los vientos zonales, como los alisos.
Estos elementos y factores son agentes protagonistas de la erosión que da forma a los
relieves terrestres, siendo los cambios de temperatura los responsables del modelado del
relieve granítico por termoclastia o crioclastia, la erosión mecánica dando lugar a berrocales,
lanchales, domos, rocas caballeras, y la eólica, que contribuye a la formación de paisajes
como las dunas.
3.1.3.- LA HIDROSFERA. Está compuesta por todas las aguas planetarias (oceánicas,
fluviales o evaporada) que circula por la superficie terrestre y por el aire en el denominado
ciclo del agua en el que se diferencian cuatro fases: la evaporación, la condensación,
precipitación y distribución.
El agua es un agente modelador del relieve, encontrando una erosión mecánica en los ríos
(donde se crean meandros, terrazas o gargantas en función del material sobre el que
discurren), en las costas (donde se crean acantilados, playas o dunas), en los glaciares
(donde se crean circos, valles, morrenas, etc.); y erosión y meteorización química sobre la
roca caliza, dando lugar a paisajes kársticos con formas características como las cuevas,
dolinas, simas o poljes….
3.1.4.- LA FITOCENOSIS. Es la cobertura vegetal de la superficie de la Tierra, básica para
la generación de oxígeno y destrucción del dióxido de carbono. La flora se agrupa en
formaciones (bosques), que se distribuyen y estratifican en función de unos factores
climáticos, pudiendo encontrar plantas heliófilas o esciófilas, ombrófilas y esclerófilas,
criófitas o mesófitas; de unos factores topográficos, creando pisos climáticos que varían en
función de la altura y de la exposición al viento; y de factores edáficos, encontrando plantas
halófitas, calcófitas, rizomas o plantas terófitas.
3.1.5.- EL SUELO ORGÁNICO (EDAFOCENOSIS). El suelo es un material suelto, de espesor
variable que se interpone entre la troposfera y la roca madre, cuyo principal papel es nutrir
y sostener la vegetación, retener la humedad y evitar la erosión mecánica. El suelo se
compone: de una parte mineral (arenas, limos y arcillas); una parte orgánica, en función de
cuya proporción encontramos una clasificación sistemática (zonales, azonales e
intrazonales) conformados con capas, a saber, el horizonte 0, compuesto de humus en sus
distintas variantes (mor, moder y mull), el horizonte A, rico en materiales orgánicos y
empobrecidos por lixivación, el horizonte B (iluvium) rico en minerales procedente de la
lixivación del horizonte A, el horizonte C, formado por fragmentos de la roca madre y
arenas, limos y arcillas; y, por último, la roca madre.
3.1.6.- LA ZOOCENOSIS (FAUNA). Es el conjunto de animales que ocupan el territorio, y,
debido a la plasticidad de sus células, poseen mayor adaptabilidad al medio, lo que hace
más difícil su clasificación.
3.1.7.- LA NOOSFERA. Es el conjunto de la acciones humanas sobre los medios naturales,
fruto de su dependencia del medio, que transformará en mayor o menor medida el medio
físico en función de su potencial tecnológico.
4.- DIVERSIDAD DEL MEDIO GEOGRÁFICO
Según Tricart y Kjlian, en su obra “Ecografía y la ordenación del medio natural” (1982), el
ecosistema es el producto de la interacción de unos factores ecogeográficos (biotopo y biocenosis).
En este sentido, hay que diferenciar entre el criptosistema, es decir, la organización interna del
espacio geográfico; y el fenosistema, plasmación espacial del intercambio. Estos ecosistemas se
clasifican en función de diversos aspectos climáticos y latitudinales, pudiendo diferenciar medios
templados, cálidos y fríos.
4.1.- MEDIOS NATURALES FRÍOS.
Según Demangeot (1984) en “Los medios naturales del globo”, son los paisajes que se localizan en
las regiones frías de la Tierra y engloban a los paisajes polares árticos, antárticos y las tundras
circumpolares.
EL MEDIO POLAR: es un paisaje restrictivo a causa de su baja temperatura, el fotoperiodismo
(día y noche polar) y el alto albedo, diferenciando entre el medio polar ártico, de carácter
oceánico; y el medio polar antártico, de acusada continentalidad.
o El biotopo antártico es una masa continental hundida por el hielo del que emergen
algunas cretas (Macizo Vinson), muy afectados por la erosión eólica y glaciar. Se rata de
un casquete glaciar con lenguas glaciares en sus márgenes del que se desprenden
icebergs. El clima es polar de hielo perpetuo (EF), con temperaturas siempre por debajo
de los 0º centígrados con gran oscilación térmica y precipitaciones escasas
(<1000mm/año) siempre en forma de nieve. La biocenosis se explica a partir de suelos
permanentemente helados, con vegetación inexistente en el interior, criptófitas y
hemicriptófitas en las costas, con abundante fitoplacton y zooplacton marino del que se
nutre el krill, que sirve de alimento al resto de fauna marina. El nivel de antropización es
escaso y acusa uno de los fenómenos antrópicos más intensos, el agujero de ozono.
o El biotopo ártico es un medio fundamentalmente marino, por lo que sus hielos son
flotantes (banquisas), existiendo una porción localizada en el continente (Groenlandia)
cuyo relieve está cubierto por escasas capas de hielo, por lo que los suelos están
permanentemente helados. En cuanto a la biocenosis, existe una irregular cubierta
vegetal en las zonas más meridionales (criptógamas y hemicriptófitas) y suelos brutos
ligeramente húmicos, muy pobres. La fauna terrestre es muy escasa (mamíferos medios)
y la marina es muy abundante (ballenas, morsas). El nivel de antropización es escaso y se
restringe a comunidades humanas de esquimales muy adaptados.
LAS TUNDRAS CIRCUMPOLARES (Norte de Canadá, Escandinavia, Siberia y Alaska). Su biotopo es
topográficamente suave, muy erosionado por los glaciares y la gelifracción, crioturbación y
solifuxión por deshielo. Su clima es el clima polar de tundra (ET) con temperaturas muy bajas en
invierno y ligeramente superiores en verano (siempre inferiores a 10ºC), con precipitaciones
escasas (-250mm/año) y sólidas.
En lo referente a su biocenosis, esta se caracteriza por unos suelos muy pobres debido al
permafrost, sin horizonte B que permite una vegetación pobre en verano a base de líquenes,
musgos, brezos y plantas bajas (sauce polar). En la fauna podemos diferenciar una fauna
permanente (armiño, almizcle) y otra estacionaria (alce, reno)
Según Francisco Santaolalla (2010) en “Parques y Reservas Naturales del Mundo”, el mejor
ejemplo de paisaje frío es el Parque natural del Noroeste de Groenlandia, que engloba al polar
interior y a la tundra costera.
4.2.- MEDIOS NATURALES TEMPLADOS
De acuerdo con Demageot (1984), son los paisajes de la región templada de la Tierra,
caracterizados por la alternancia estacionales, las diferencias térmicas y pluviométricas y engloban
al bosque boreal, el bosque templado, el medio mediterráneo y las praderas.
EL BOSQUE BOREAL: es una banda boscosa continua en Eurasia y América del Norte cuyo
biotopo parte de un relieve suave aplanado por la erosión glaciar cuaternaria, y por geligracción
y solifluxión en verano por deshielo, que crea un alass relleno de agua en el que surge un
bosque basculante. Los ríos presentan un importante estiaje invernal y fuertes crecidas
estivales. El clima es microtérmico continental con inviernos fríos (<-3ºC) y veranos frescos y
cortos, con temperaturas superiores a 10ºC y las precipitaciones superiores a 500mm/año en su
variante húmeda (Dfc) e inferiores a 500mm/año en su variante con sequía invernal (Dwc).
La biocenosis se caracteriza por unos suelos jóvenes ácidos (podzoles) y suelos turbosos en los
que aparece el bosque de taiga a base de coníferas (pinos y abetos) y planifolios (abedules y
chopos) y un sotobosque pobre. En las zonas pantanosas aparecen bosques hidrófilos. La fauna
es variada (zorros, lobos y alces) que se ven obligados a la hibernación. La antropización es
escasa.
Según Francisco Santolalla (2010), un ejemplo de bosque boreal será el Parque Nacional de
Yugid Va en Rusia, siendo lo más representativo la transición de la tundra a la taiga.
EL BOSQUE TEMPLADO: se sitúa en la Europa Atlántica, costas templadas de EUU y Canadá,
Japón y Nueva Zelanda, y se caracteriza por un biotopo localizado en valles excavados y en
vertientes templadas cuaternarias erosionadas por glaciares y, en la actualidad, por aguas
subterráneas, dando lugar a fiordos y paisajes kársticos. El clima varía desde el clima subtropical
húmedo de costa oriental o chino (Cfa) y el clima de costa occidental (Cfb-Cfc), al clima
microtérmico húmedo (Dfc-Dfb) o seco (Dwb).
Su biocenosis se caracteriza por la variedad y riqueza de los suelos, muy desarrollados y ricos en
humus, predominando los suelos pardos y sus degradaciones como el chernozern, que genera
una flora variada que abarca desde el bosque caducifolio de robles, hayas y castaños, las landas
o los prados, a los bosques mixtos subtropicales (robles, magnolios y palmeras). Actualmente la
fauna autóctona escasea (ciervos, jabalíes, zorros y aves rapaces) debido al alto nivel de
antropización, poseyendo grandes zonas urbanizadas de gran desarrollo tecnológico.
Según Francisco Santolalla (2010), en “Parques y Reservas Naturales del Mundo” el mejor
ejemplo de este medio es el arque Nacional de Tongarico de Nueva Zelanda, por las hayas rojas
y plateadas y la fauna autóctona (kiwi y pato azul).
EL MEDIO MEDITERRÁNEO: se localiza en los límites meridionales de las latitudes medias en las
zonas occidentales de los continentes, es decir, Mediterráneo, California, Chile, Sudáfrica y
Australia. El biotopo presenta un relieve de herencias tropicales, glaciares y torrenciales por la
arroyada difusa del agua (generando cárcavas y badlands), y los movimientos en masa de los
suelos arcillosos. La red fluvial se caracteriza por los marcados estiajes y las ramblas. El clima
característico es el clima mediterráneo (Csa y Csb) y se caracteriza por la sequía estival, fruto de
la influencia de anticiclones subtropicales y lluvias en las otras estaciones por influencia del
Frente Polar, con una pluviometría total entre los 400 y 700 mm/año, con temperaturas
mesotérmicas superiores a -3ºC en invierno y veranos por encima de los 22ºC.
En cuanto a la biocenosis, el bosque típico es el bosque mediterráneo de hoja perenne y
esclerófilas (encinas, pinos, alcornoques), degradados en maquia (enebros y lentiscos), garriga
(jara, tomillo) y estepa mediterránea de gramíneas, que nace de suelos pardos forestales y
vertisuelos (suelos negros); y una forma similar a la templada muy esquilmada (zorro, lince,
ciervo…), debido a la intensa antropización.
Según Francisco Santolalla (2010), en “Parques y Reservas Naturales del Mundo”, el mejor
ejemplo de este medio es el Parque Nacional de Doñana, donde destaca su variedad vegetal y
su riqueza animal.
LAS PRADERAS: son formaciones herbáceas cerradas localizadas en Eurasia, América del Norte y
del Sur y Sudáfrica, cuyo biotopo parte de las topografías suaves y relieves residuales
(morrenas, loess, glacis), procedentes de la erosión del Cuaternario. Dentro de las praderas
cabe distinguir entre las praderas holárticas, cuyo origen es climático, y las praderas australes,
producto de la quema subtropical. La red hidrográfica presenta un régimen irregular con
grandes crecidas en otoño y en primavera. Sus características climáticas serán el clima de
estepa templado (BSk) y el clima continentalizado (Dfa, Dfb, Dfw y Dwc) en función de cuyas
precipitaciones surgen los distintos tipos de pradera.
La biocenosis se caracteriza por suelo de tipo chernozern que genera una pradera alta húmeda
y una pradera mixta o suelos pobres que generan una pradera baja seca. La fauna es muy
variada (bisontes, antílopes, caballos), si bien en la actualidad escasea por la acción antrópica de
tipo ganadero y agrícola.
Según Francisco Santolalla (2010) en “Parques y Reservas Naturales del Mund”, el mejor
ejemplo de este medio es el Parque Nacional de Quebrada de Condorito de Argentina, donde se
combinan las praderas altas salpicadas de bosquecillos.
4.3.- LOS MEDIOS NATURALES CÁLIDOS
Volviendo sobre la obra de Demangeot (1984), “Los medios naturales del Globo”, los medios
naturales cálidos son los paisajes típicos de las latitudes bajas, diferenciando entre el bosque
tropical y la sabana.
EL MEDIO FORESTAL TROPICAL: se extiende por América Tropical, África Ecuatorial y Asia
Monzónica. Su biotopo se caracteriza por los relieves de formas suaves y curvilíneas generados
por la erosión del granito a través del manto de alterita del que sobresalen cúpulas, panes de
azúcar… La red fluvial tiene escasa pendiente y cursos meandriformes. Se trata de una zona
climática regular con temperaturas superiores a los 18ºC, con tendencia a la isotermia y
abundantes precipitaciones superiores a los 1500 mm/año, propios del clima ecuatorial (Af),
tropical (Aw) y monzónico (Am).
La biocenosis presenta varios tipos de bosque sobre suelos muy lixivados de tipo ferralítico,
como el bosque ombrófilo perennifolio (selva ecuatorial), el bosque mesófilo mixto (jungla) o el
bosque tropófilo (caducifolio-espinoso), apareciendo además el manglar en zonas costeras y
pantanosas. La fauna es rica y abundante (simios, jaguar, serpientes). De igual forma, se trata de
una zona poco antropizada, con escasos poblados que practican una agricultura itinerante y un
progresivo uso minero y forestal.
Un paisaje característico de esta zona, según Francisco Santolalla, sería el Parque Nacional de
Iguazú en Brasil, por su exuberante selva.
LA SABANA: es un medio de transición entre el desierto y el bosque tropical de zonas africanas y
sudamericanas. Su biotopo presenta relieves planos consecuencia de la larga sequía invernal o
de la acción destructiva del hombre, siendo la dinámica erosiva muy agresiva debido a la
arroyada concentrada. Los ríos son caudalosos e irregulares al verse afectados por la estación
seca. El clima característico será el clima tropical de estación seca (Aw) de altas temperaturas y
precipitaciones muy irregulares.
La biocenosis presenta unos suelos ferruginosos y ferralíticos donde crecen sabanas simples de
gramíneas, sabanas arbustivas de baobabs, la sabana de bosquecillos y la sabana forestal en la
cercanía del bosque tropical. La fauna es rica y autóctona, encontrando grandes herbívoros y
depredadores. El nivel de antropización presenta poblaciones agrícolas aisladas dedicadas a la
agricultura y al pastoreo.
El ejemplo perfecto, según Francisco Santolalla, para este caso, es el Parque Nacional del
Serengueti en Tanzania, con especial interés natural, antropológico y arqueológico.
4.4.- MEDIOS NATURALES ÁRIDOS Y SEMIÁRIDOS.
Son medios cuyo paisaje típico es el desierto, término que se aplica a regiones áridas con carencia
de precipitaciones, poca vegetación y limitada ocupación humana, localizadas entre los trópicos de
ambos hemisferios (Sahara), en zonas costeras bañadas por corrientes frías (Desierto de Atacama),
en el interior de los continentes (Gobi) o en zonas de abrigo topográfico (Desierto de la Gran
Cuenca). Su biotopo presenta relieves muy desgatados por la erosión, destacando la termoclastia,
la crioclastia, la haloclastia y eólica, produciendo dunas, silks y ergs. La red fluvial es peculiar (ued),
destacando los oasis. Su clima característico es el clima desértico (BWh y BWk), con escasas e
irregulares precipitaciones, inferiores a 250mm/año, un aire muy seco y extremada amplitud
térmica.
La biocenosis presenta suelo chernozern en los que suelen aflorar costras que impiden la existencia
de una vegetación profusa reducida a plantas xerófitas y terófitas, y una fauna que debe recurrir a
la actividad nocturna (camellos, dromedarios, reptiles o coyotes).
Según Francisco Santolalla (2010), un buen ejemplo de esto será el Parque Nacional del Gran Cañón
de EEUU.
4.5.- EL MEDIO NATURAL DE ALTA MONTAÑA
Según Demangeot (1984), la alta montaña se caracteriza por su relieve abrupto, lo que condiciona
al biotopo, que se organiza en pisos altitudinales. Son habituales los torrentes provocados por el
deshielo en los cauces de los ríos. El régimen climático será propio de la zona (tipo H) modificado
por la altitud que incide en la temperatura por el gradiente térmico (1ºc/100m altura) y en la
pluviometría.
La biocenosis es peculiar, pues la vegetación se dispone en pisos altitudinales (basimontano,
montano, subalpino, alpino y nival), variando ésta a medida que disminuye la temperatura y
aumentan las precipitaciones. La fauna es escasa y los suelos están poco desarrollados.
El mejor ejemplo de este tipo de paisaje será el Parque Natural de Yellowstone, en EEUU.
5.- APLICACIONES DIDÁCTICAS EN EL AULA
Cuadros comparativos, Visual Thinkings, esquemas o mapas conceptuales de forma individual o
grupal. Investigación de nuestra localidad o zona concreta. Vídeos donde se vean estos paisajes.
Hablar sobre patrimonio natural, eligiendo cada alumno/a un Parque destacado e investigando
sobre este y sus características, flora y fauna, etc. Llevar a cabo un glosario de términos. Hablar de
cómo está afectando el cambio climático a esto, movimientos ecosociales, sostenibilidad, etc.
6.- CONCLUSIÓN
La naturaleza que percibimos se caracteriza por su gran diversidad. Una diversidad provocada por la
adaptación de la vida a los distintos biotopos, constantemente cambiantes, a veces de forma brusca
(orogenia, vulcanismo), otras veces de forma lenta e imperceptible. Si bien, la acción humana se
presenta como el mayor y más influyente ecofactor produciendo el ya innegable cambio climático,
el cual intenta ser corregido de forma natural provocando inesperadas respuestas.
7.- BIBLIOGRAFÍA
STRAHLER, A: “Geografía Física”. Omega, 2000
DEMANGEOT, J: “Los medios naturales del globo”. Mason, 1984
TRICART, J y KJLIAN, J: “Ecogeografía y ordenación del medio natural”. Anagrama, 1982
SANTOLALLA, F: “Parques y Reservas Naturales del Globo”. Real de Catorce, 2010