UF8: Punciones y
endoscopias
• ÍNDICE:
• Punciones.
• 1.1. Líquido cefalorraquídeo (LCR).
• 1.2. Líquidos pleural, peritoneal y
pericárdico.
• 1.3. Líquido Sinovial.
• 1.4. Líquido amniótico.
• 2. Endoscopias.
• 2.1. Los endoscopios
• 2.2. Técnicas endoscópicas.
• 2.3. La obtención de muestras por
endoscopias.
• 2.4. Endoscopias en el árbol
traqueobronquial.
• 2.5. Endoscopias en el tubo digestivo.
1. Punciones
Además de la sangre (que es el más importante), en el organismos hay una serie de
líquidos naturales que se pueden tomar como muestras para obtener información
sobre diversas patologías:
.Líquido cefalorraquídeo.
.Líquido pleural.
.Líquido peritoneal.
.Líquido pericárdico.
.Líquido sinovial.
.Líquido amniótico (embarazo).
De todos los líquidos se puede
obtener una muestra por punción.
En todos los casos, es
imprescindible mantener las
condiciones de asepsia durante el
procedimiento pues se trata de un
acceso al interior de membranas
cerradas y son líquidos, en
principio, estériles.
Estas punciones forman parte del grupo de técnicas
denominadas invasivas, pues exigen una intervención
más o menos traumática sobre el organismo y es
necesario que las lleve a cabo el personal médico.
1.1. Líquido
cefalorraquídeo.
• El líquido
cefalorraquídeo (LCR) es
un líquido seroso de
color transparente que
envuelve el encéfalo y
la médula espinal.
• Anatómicamente, el Sistema
Nervioso Central (SNC) se divide
en dos partes: encéfalo
(incluido en el cráneo formado
por cerebro, cerebelo y bulbo
raquídeo) y médula espinal (en
la columna).
• El SNC está recubierto por las denominadas
membranas meníngeas o meninges. Son tres
membranas flexibles con funciones protectoras:
duramadre, aracnoides y piamadre.
• Entre la aracnoides y la piamadre, hay un
espacio denominado espacio subaracnoideo, en
el que está el LCR. Este circula desde los
hemisferios cerebrales a lo largo de la médula
espinal. El volumen normal de LCR de un adulto es
de 90-150mL.
Las principales funciones de
este líquido son:
• PROTECCIÓN. La presencia
de líquido entre las dos
membranas tiene un efecto
amortiguador frente a golpes,
movimientos bruscos, etc.
• MEDIO DE TRANSFERECIA
DE SUSTANCIAS. El LCR sirve
como medio para el
intercambio de sustancias
entre la sangre y los tejidos
nerviosos.
• OBTENCIÓN DE LCR POR
PUNCIÓN LUMBAR.
• El diagnóstico y tratamiento de
una enfermedad del SNC puede
depender de los resultados del
examen de LCR en el laboratorio; por
ello, este líquido tiene que extraerse
y manipularse correctamente.
• El LCR se obtiene por punción
lumbar. Este procedimiento debe ser
realizado asépticamente por un
médico experimentado.
El paciente debe estar en ayunas y conocer las indicaciones y posibles complicaciones.
1. Se pide al paciente que se coloque en decúbito lateral con las rodillas flexionadas, y que doble la espalda hacia delante,
con la musculatura tan relajada como sea posible. La posición, que deberá mantener durante todo el procedimiento, será
asegurada por un asistente.
2. Se localiza la zona de punción mediante palpación de los espacios intervertebrales. Suele ser entre la tercera y la cuarta
vértebras lumbares (L3-L4), aunque es posible hacer la punción entre la cuarta y la quinta (L4-L5) o entre la última lumbar y
la primera sacra (L5-S1).
3. Se desinfecta con alcohol de 70º una zona de 10 cm de diámetro alrededor del punto de punción, aplicando el alcohol de
forma concéntrica y del centro a la periferia.
4. Se repite la operación con povidona yodada y se deja secar durante un minuto.
5. Se introduce una aguja espiral con obturador interno hacia el canal espinal; debe penetrar hasta el espacio
subaracnoideo.
6. Una vez se llega al espacio subaracnoideo, se retira el obturador de la aguja. El LCR comenzará a salir. El tiempo de
recolección de la muestra debe ser tan largo como se pueda, usando una aguja lo más fina posible, para evitar el dolor de
cabeza que se puede producir con este tipo de punciones. En esta fase se deben anotar:
_La presión de apertura en el omento de abrir el obturador.
_La hora exacta a la que se empieza a recoger la muestra.
7. Se recogen muestras de LCR en tres tubos estériles y sin conservantes. Por lo general el primer tubo es para bioquímica, el
segundo para microbiología y el tercero para citología.
La cantidad que se recoja dependerá de la situación clínica; cuando se está buscando células tumorales; es importante
obtener tanto LCR como se pueda.
8. Se cierra el obturador de la aguja y se deben anotar la hora y la presión de cerrado.
9. Finalmente se retira la aguja y se cubre la herida adecuadamente. El paciente deberá guardar reposo tendido boca a bajo
al menos durante 30 minutos.
Una vez tomada la muestra es muy importante enviarla al laboratorio lo antes posible por el medio
más rápido. El LCR debe ser centrifugado rápidamente, ya que así se evita que la sangre
proveniente de la punción pueda generar xantocromía (color amarillento).
• El LCR permite el diagnóstico de
neoplasias del sistema nervioso,
hemorragias cerebrales,
meningitis, encefalitis,
enfermedades degenerativas, y
autoinmunes del cerebro,
neurosífilis o trastornos
desmielinizantes.
• Es importante examinar las características
macroscópicas y los caracteres físicos (aspecto, color,
volumen, pH, etc.) antes de realizar otras pruebas.
• La xantocromía es un término que se aplica para definir
la coloración amarilla de la piel u otro tejido, o de un
líquido orgánico. La xantocromía en el caso del LCR, que
debería ser claro como el cristal de roca, indica que se ha
producido una liberación de hemoglobina, es decir, que ha
habido una hemorragia en alguna parte del SNC. Pero esta
presencia también puede indicar que hay sangre
procedente de la punción; para evitarlo, se recomienda
centrifugar la muestra lo ante posible.
• Cuando se sospecha de una hemorragia, se pueden
recoger muestras en varios puntos (anotando de dónde
procede cada una), para detectar a qué altura está la
hemorragia.
Examen Bioquímico.
_Recuento celular en cámara de Fuchs-
Rosenthal o de Neubauer.
_Estudio de diversos analitos como glucosa,
proteínas, cloruros, adenosindesaminasa
(ADA), etc.
• Examen microbiológico.
Se aplican métodos para detectar bacterias,
hongos o virus. El LCR debería ser estéril, así
que la presencia de cualquier microrganismo
correspondería con una situación patológica.
En el LCR se estudian rutinariamente los
microrganismos anaeróbicos. En caso de
solicitar dicho estudio y cuando el transporte
a microbiología no tenga lugar en menos de
24 horas, se deberá congelar la muestra a -70
ºC.
Examen citológico.
Para realizar el examen se debe
concentrar previamente la
muestra, por centrifugación o
filtración. Mediante este estudio
se investiga la posibilidad de
infección o de una neoplasia.
También resulta útil para
investigar algunos problemas
neurológicos no neoplásicos tales
como hemorragia, infartos o
desordenes degenerativos y
desmielinizantes.
1.2. Líquidos
pleural, peritoneal
y pericárdico.
• Los líquidos pleural,
peritoneal (ascítico) y
pericárdico son líquidos
serosos secretados por
membranas con función de
proteger a los órganos de la
fricción.
• En los tres casos, el líquido se
encuentra entre las hojas de una
doble membrana, lo cual tiene un
efecto amortiguador y permite una
cierta movilidad de la cavidad que
delimitan sin que los órganos que
hay en su interior se vean sometidos
a fricción.
Estas membranas se denominan mesotelios y sus dos hojas, parietal (exterior) y visceral (interior).
Según la cavidad que delimiten, se denominan:
PLEURA: en la cavidad torácica.
PERITONEO: en la cavidad abdominal.
PERICARDIO: el mesotelio que delimita una cavidad alrededor del corazón, que envuelve a este y a las raíces de los
grandes vasos.
Los derrames.
Los procesos inflamatorios u
otras patologías hacen aumentar
el, en principio escaso, volumen
de estos líquidos. Se produce un
derrame o efusión serosa cuando
tiene lugar una aumento de la
cantidad de líquido presente en
un mesotelio.
La acumulación de líquido entre
las membranas peritoneales se
denomina ascitis y al líquido
peritoneal se le llama líquido
ascítico.
Son fluidos inflamatorios producidos como consecuencia de procesos
patológicos que producen inflamación o irritación de la membrana serosa y
un aumento de la permeabilidad capilar.
• Muestras de derrames.
Los derrames suelen ser abundantes y resulta
fácil obtener en una sola operación un
volumen suficiente para realizar todas las
pruebas diagnósticas de laboratorio, lo cual
evita tener que repetir el procedimiento.
A menos que se prevean pruebas bioquímicas
especiales o un estudio microbiológico o
citológico extenso, debe bastar una muestra
de 50mL para realizar un examen completo de
laboratorio.
En cualquier caso, el líquido obtenido se debe
transportar rápidamente al laboratorio, en la
primera hora tras la recogida. Si el retraso es
inevitable, las muestras se mantendrán
refrigeradas.
Derrames: análisis macroscópico
I) COLOR. El color del líquido orienta sobre el proceso patológico ya que evidencia la presencia de determinadas sustancias.
• II) TURBIDEZ. La turbidez del líquido
depende de la cantidad de partículas
en suspensión que contiene,
principalmente, del número de células.
• III) COAGULABILIDAD. La capacidad
del líquido para coagular depende de
su contenido en fibrina, frecuente en
exudados pero no presente en
trasudados.
• Análisis bioquímico
Para estos estudios, se deben dejar 8-
10mL de líquido y dejar que coagulen.
Se elimina, entonces, el coagulo y
cualquier otro material en suspensión
por centrifugación
• Análisis citológico.
Para los estudios de citología, se procede igual pero utilizando
un tubo con EDTA como anticoagulante (no usar citrato ni
oxalato). Las células se conservan relativamente bien entre 24
y 48h en muestras refrigeradas.
Para los estudios de citología se procede igual pero utilizando el tubo con EDTA (1 mg/mL)
como anticoagulante; no deben usarse ni citrato sódico ni oxalato. Las células se conservan
relativamente bien entre 24 y 48 horas si las muestras se mantienen refrigeradas.
Para el estudio bacteriano rutinario basta con entre 1 y 10 mL de muestra.
Para efectuar la investigación de Mycobacterium spp. o de hongos, se requiere un volumen
mayor. Los recipientes idóneos son tubos estériles con tapón de rosca o de presión negativa,
sin conservantes. Se conservan refrigerados.
Si al hacer la obtención se observa que la muestra es purulenta se aconseja inocular además
dos frascos de hemocultivo, uno para aerobios y otro para anaerobios. Estas muestras se
deben enviar rápidamente al laboratorio y hasta su procesamiento se mantienen a
temperatura ambiente.
Las técnicas para obtener las muestras.
Dependiendo del mesotelio del que se trate, la técnica mediante la cual se obtiene por
punción una muestra de líquido de la cavidad entre las dos membranas recibe distintos
nombres: toracocentesis, paracentesis y pericardiocentesis. Las diferencias se basan en las
características anatómicas, aunque en lo esencial el método es el mismo.
En los tres casos la técnica tiene una doble función:
_Diagnóstica. Se obtiene una muestra para identificar la causa del derrame a través de su
análisis.
_Terapéutica. Se succiona o se drena el exceso de líquido, lo cual alivia los síntomas
derivados.
La toracocentesis.
La obtención de líquido pleural se realiza mediante una técnica denominada toracocentesis.
La toracocentesis consiste en hacer una punción en el tórax para acceder a la zona
interpleural para obtener una muestra de derrame y/o para eliminar parte del líquido
presente.
El procedimiento es el siguiente:
1. Se coloca el paciente sentado con los brazos elevados y apoyados sobre un tablero.
2. Se esteriliza y anestesia el punto de inserción de la aguja, previamente seleccionado por
perfusión, auscultación, radiografía o ecografía.
7
Hay que tener en cuenta que en los mesotelios existen células
mesoteliales, pero también de otros tipos como leucos, linfos,
hematíes, células plasmáticas, histiocitos, etc. En estos
estudios se buscan alteraciones en la células mesoteliales o la
presencia de células anormales.
• Análisis bacteriano
Basta con 1-10mL. Si se buscan micobacterias u hongos, se
requiere un volumen mayor. Si la muestra es purulenta, se
recomienda la incubación en frascos de hemocultivo. Son
muestras que deben ser enviadas inmediatamente al laboratorio.
La toracocentesis.
Consiste en hacer una punción en el tórax para acceder a la
zona interpleural para obtener una muestra de derrame y/o
para eliminar parte del líquido presente.
El procedimiento es el siguiente:
1. Se coloca el paciente sentado con los brazos elevados y
apoyados sobre un tablero.
2. Se esteriliza y anestesia el punto de inserción de la aguja,
previamente seleccionado por perfusión, auscultación,
radiografía o ecografía.
3. Se introduce la aguja en el espacio pleural y se aspira el
líquido con la jeringa. También se puede usar un catéter para la
aspiración, lo cual reduce el riesgo de neumotórax. Para
grandes volúmenes, se conecta el catéter a un sistema de
drenaje.
4. Se etiquetan las muestras y se envían al laboratorio
(bioquímica, citología, hematología y microbiología) junto con
el volante de petición. Se suele tomar al mismo tiempo una
muestra para hemocultivo.
La paracentesis.
Consiste en hacer una punción en el abdomen para acceder a
la zona interperitoneal y así obtener una muestra de derrame
y/o eliminar parte del líquido presente.
El procedimiento es el siguiente:
1. Se coloca al paciente sentado con los brazos elevados y
apoyados sobre un tablero.
2. Se esteriliza y se anestesia el punto de inserción de la aguja,
previamente seleccionado.
3. Se hace una inserción por debajo del ombligo y hasta la
cavidad abdominal, con un bisturí.
4. Se introduce un trocar por la incisión realizada.
5. Se une un tubo de plástico a la cánula, y por el otro lado se
acoplan los recipientes contenedores (al menos cuatro, para
hematología, bioquíma, citología y microbiología).
6. Se deja drenar el líquido ascítico hasta los contenedores.
7. Se retiran el tubo y el trocar y se aplican las curas necesarias.
8. Se etiquetan los contenedores y se envían al laboratorio,
junto con el volante de petición.
Normalmente la persona debe quedarse unas horas en
observación.
La pericardiocentesis.
Consiste en realizar una punción en el tórax para acceder a la
zona interpericárdica y así obtener una muestra del derrame
y/o eliminar parte del líquido presente.
El procedimiento es el siguiente:
1. Se coloca al paciente tumbado en decúbito supino. Se
monitoriza, al menos, con electrocardiograma.
2. Se esteriliza y anestesia el punto de inserción de la aguja,
previamente localizado por palpación (entre el quinto y el sexto
espacio intercostal izquierdo, por el borde externo).
3. Se accede al saco pericárdico con una guja de calibre grande,
con una jeringa de 50 mL. Si es necesario se coloca un catéter
de drenaje.
Con frecuencia se recurre a la ecocardiografía para ver el
recorrido de la aguja y cualquier drenaje del líquido.
4. Se aspira el líquido y se deposita en cuatro contenedores:
para hematología, bioquímica, citología y microbiología.
5. Se etiquetan los recipientes y se envían al laboratorio junto
con el volante de petición.
1.3. Líquido
sinovial.
• El líquido sinovial es un fluido viscoso y
claro localizado en el interior de las
cavidades articulares.
• Las articulaciones móviles están
tapizadas por la membrana sinovial, que
consiste en un revestimiento recubierto
por células sinoviales, que producen
proteínas y tienen capacidad de
fagocitosis. En el interior de la membrana,
y recubriendo la articulación se encuentra
el líquido sinovial, que deriva del plasma
sanguíneo.
• El plasma difunde hasta la cavidad
articular, donde se le incorporan lagunas
sustancias sintetizadas en la membrana
sinovial, como proteínas y ácido
hialurónico.
• El líquido sinovial reduce la fricción
entre los cartílagos y otros tejidos, de
forma que lubrica y acolcha las
articulaciones durante el movimiento.
• Análisis del líquido
sinovial.
Los trastornos de la
membrana sinovial, la
alteración en los elementos de
sostén articular y la presencia
de cuerpos extraños pueden
producir la acumulación de
grandes cantidades de líquido
sinovial en las articulaciones.
• El análisis del líquido sinovial en el laboratorio permite
realizar un diagnóstico preciso de la mayoría de las artritis
infecciosas agudas y en las artropatías inducidas por cristales,
como la gota (debida a la presencia de cristales de ácido úrico
en las articulaciones).
• Cuando se obtiene la muestra, se obtienen al menos tres
tubos para estudios citológicos, bioquímicos y microbiológicos.
La artrocentesis.
Consiste en hacer una punción en una articulación para acceder al interior de la
membrana sinovial y obtener una muestra del líquido; también se puede aplicar
con finalidad terapéutica.
El procedimiento es el siguiente:
1. Se desinfecta el área de inserción de la aguja con una solución aséptica y, si es
necesario, se aplica anestesia local.
2. Se perfora el espacio articular con una aguja estéril y se retira líquido con una
jeringa.
3. Se deposita líquido en, al menos, tres tubos: tubo estéril para examen
microbiológico, tubo sin aditivos para el estudio de cristales, tubo heparinizado o
con EDTA para el recuento celular y el estudio bioquímico.
4. Se retira la aguja y se hace presión en el lugar de inserción; incluso se puede
colocar un apósito o vendaje compresivo.
5. Se etiquetan los tubos y se envían al laboratorio, junto con el volante de
petición, lo más rápido posible. Si existe demora en el transporte, es necesario
conservar la muestra a una temperatura entre 2ºC y 8ºC para reducir el
metabolismo celular, a excepción de la muestra para cultivo que debe
transportarse a temperatura ambiente.
La muestra destinada a recuento celular y estudio bioquímico debe ser
centrifugada de inmediato, para separar el líquido del contenido celular.
1.4. Líquido amniótico.
El líquido amniótico es un
transparente que rodea al feto
durante el embarazo.
• Sus funciones son:
PROTECCIÓN MECÁNICA. Amortigua
golpes o movimientos súbitos.
PROTECCIÓN TÉRMICA. Mantiene al
feto a una temperatura relativamente
constante y evita que sufra cambios de
temperatura
• MEDIO ÓPTIMO PARA EL CRECIMIENTO Y EL DESARROLLO. El feto puede moverse libremente, lo
cual ayuda a su correcto desarrollo musculo-esquelético. También es un medio que permite el
desarrollo apropiado de los pulmones.
Se pueden producir alteraciones por exceso o por falta de este líquido en el saco amniótico:
_Exceso (hidramnios): Suele ocurrir en el caso de embarazos múltiples o anomalías congénitas, o cuando la madre sufre
diabetes gestacional.
_Falta (oligoamnios): Puede producirse por rotura de membranas, disfunción placentaria, síndrome hipertensivo del
embarazo o algunas anomalías fetales.
El líquido amniótico es una fuente importante de células madre que se pueden utilizar para tratamientos médicos de
última generación.
Análisis de líquido amniótico.
Permite la detección precoz de:
_Trastornos cromosómicos.
_Trastornos estructurales (espina bífida o anencefalia)
_Medida de maduración pulmonar al final del embarazo. Los glóbulos rojos del feto se
_Trastornos metabólicos. descomponen con rapidez
_Problemas del embarazo: infecciones o incompatibilidades del Rh.
Para estos análisis, solo se dispone de una muestra.
Primero se observa el color que puede ser significativo.
La muestra es
centrifugada para
hacer estudios
bioquímicos
(sobrenadante) y
genéticos
(precipitado).
La amniocentesis
Permite el diagnóstico de ciertas enfermedades y malformaciones, pero es una técnica invasiva que conlleva riesgos. El
más grave, la pérdida fetal, se produce en el 1% de las amniocentesis.
Hasta hace unos años, el sistema sanitario español utilizaba como criterio básico para recomendar la amniocentesis la
edad de la madre (35-38 años), ya que a más edad, más riego de anomalías cromosómicas en el feto.
En la actualidad este protocolo ya no se aplica, sino que se hace un cribado previo mediante un parámetro denominado
“riesgo por edad”, que se calcula a partir de diversos marcadores que se obtienen a partir de un test bioquímico de
sangre materna y una ecografía.
Estas pruebas permiten identificar , con una fiabilidad alta (85-90%), el riesgo de sufrir anomalías cromosómicas.
De este modo, solo se aconseja realizar una prueba invasiva y de riesgo como la amniocentesis a las embarazadas que
den un riesgo por edad elevado en el test combinado o a las que tengan antecedentes de embarazos anteriores o
familiares con anomalías.
El procedimiento.
Debe realizarlo personal facultativo experimentado con amplios conocimientos de ecografía precoz, ya que la
amniocentesis se realiza bajo control ecográfico.
1. Se realiza una ecografía para controlar la edad gestacional fetal, la localización de la placenta, el volumen del líquido
amniótico, la actividad cardiaca fetal, el número de fetos y cualquier otro hallazgo que pueda influir sobre la extracción
del líquido amniótico.
El punto de inserción de la aguja viene determinado por la información proporcionada por la ecografía respecto a la
posición fetal, el volumen del líquido amniótico y la localización de la placenta. Se recomienda evitar la placenta.
2. El punto de inserción de la aguja en la piel
debe limpiarse con una solución antiséptica. En
todo momento deben observarse las medidas de
esterilidad, incluyendo guantes estériles, lavado
con solución antiséptica y campos estériles para
cubrir las zonas de alrededor del punto de
inserción.
3. En la mayoría de los casos no es necesario
recurrir a la anestesia local. Se usan agujas
espinales, realizando un movimiento de la aguja
a través de las paredes vaginal y uterina. Es
importante que la entrada en el saco amniótico
se haga con un empuje firme.
4. La aspiración del líquido amniótico se lleva a
efecto con una jeringa de 20 mL. La cantidad de
líquido extraída varía entre 15 y 30 mL según la
indicación para diagnóstico prenatal.
5. Para retirar la aguja se lleva a cabo con una
técnica similar a la de inserción, con un
movimiento continuo y firme.
6. La muestra se etiqueta y se envía rápidamente
al laboratorio.
2. Endoscopias
Son técnicas basadas en el uso de endoscopios que son
instrumentos que permiten la visualización de zonas internas
de relativamente fácil acceso. Por ejemplo: otoscopios.
2.1. El endoscopio.
El endoscopio, entendido como un instrumento que nos permite mirar dentro del cuerpo
humano, ya se utilizaba en la Grecia y Roma antiguas. Pero es a principios del siglo XIX
cuando se reinventa y actualiza. Inicialmente son tubos rígidos con un sistema de espejos
que permite ver zonas de fácil acceso, como el tracto urinario, el recto y la faringe.
Desde este momento los avances en endoscopia han estado relacionados con los avances
en tecnología.
Ya existen en la actualidad endoscopios con sistemas que combinan multitud de imágenes
para permitir una visualización en 3D, o cápsulas endoscópicas, que son dispositivos de
reducidas dimensiones que el paciente ingiere y que van tomando imágenes del tubo
digestivo durante su recorrido fisiológico a través de el y las envían a un sistema de recogida
de datos que lleva el paciente en un cinturón; finalmente la cápsula se elimina a través de
las heces.
Pero los más utilizados son los fibroscopios, que son equipos sanitarios formados por un
tubo flexible con una cámara en su extremo.
Además de la fibra óptica, el tubo tiene en su interior uno o varios canales a través de los
cuales se pueden introducir micropinzas, microtijeras, etc. Con las que se pueden realizar
procedimientos diagnósticos o terapéuticos.
El profesional que utiliza el equipo puede ver la zona en una pantalla, y manejar las distintas
herramientas mediante el dispositivo de control del endoscopio.
El fibroscopio se puede introducir en el organismo por un orificio natural: boca, nariz, ano,
meato urinario o vagina, o bien se puede practicar una incisión quirúrgica para hacerlo
llegar a la zona de interés.
2.2. Técnicas endoscópicas
Objetivos de la endoscopia
I) OBSERVACIÓN. Visualización directa de la zona para detectar lesiones, tumores, exudados, etc.
• Objetivos de la endoscopia
II) TOMA DE MUESTRAS.
Generalmente, se toman
muestras de líquidos, biopsias
o muestras para microbiología o
citología mediante
instrumentos específicos que se
introducen por el canal del
endoscopio.
• Objetivos de la endoscopia
III) ACCIÓN TERAPÉUTICA. Las acciones que
se pueden realizar son muy diversas: aspirar
secreciones o exudados, eliminar un pólipo,
coagular una hemorragia, eliminar un
cuerpo extraño, etc. Cabe destacar las
intervenciones en las articulaciones, ya que
la cirugía artroscópicas ha reducido
sensiblemente el número de intervenciones
tradicionales en articulaciones.
Muestras de líquidos.
Mediante el endoscopio, se
pueden aspirar líquidos del
estómago o del duodeno, de
distintas zonas del tracto
respiratorio, de la vejiga
urinaria o de cualquier otra
zona.
Biopsias.
• La endoscopia permite obtener
muestras para biopsia sin
necesidad de realizar una
intervención quirúrgica que dé
acceso a la zona sospechosa. Este
procedimiento es mucho menos
traumático, rápido y de calidad
diagnóstica.
• El procedimiento suele ser el
pinzado de la lesión. La muestra
obtenida queda dentro de la pinza
y se puede extraer fácilmente.
Citologías.
Pueden obtenerse muestras de cualquier zona que llegue el endoscopio, aunque la mayoría de las que se obtienen por
estos métodos proceden de los sistemas respiratorio y digestivos pues resultan de muy fácil acceso.
• Citologías: lavado y aspiración.
Mediante el endoscopio se
inyecta una pequeña cantidad de
suero fisiológico y a continuación
se aspira.
El precipitado que quedará tras la
centrifugación del líquido
obtenido contendrá células, con
las que se podrá realizar un
estudio citológico o una siembra
para determinar si hay
microorganismos presentes.
• Citologías: Cepillado
El cepillado es una técnica
clásica para obtener
muestras para citología pero
también puede realizarse a
través de un endoscopio. Se
introduce un cepillo y, con él,
se raspa la mucosa para
obtener células.
2.4. Endoscopias en el árbol traqueobronquial.
Se utiliza un endoscopio denominado fibrobroncoscopio
• La vía de entrada de elección es la nasal aunque se puede
optar por la oral si hay dificultades. Se realiza con sedación,
anestesia local o anestesia general y, a medida que el
endoscopio va entrando, libera un anestésico local que afecta
a la zona de inspección.
• Procedimientos.
Una vez que está en el interior, se
observa la pantalla y se puede
aplicar el procedimiento que
corresponda en cada caso:
• Broncoaspirado o aspirado
bronquial (BAS).
El fibrobroncoscopio suelta entre
5 y 10 mL de suero fisiológico y a
continuación aspira. La muestra
va destinada al estudio citológico
o microbiológico.
• Lavado bronco alveolar (BAL).
El fibrobroncoscopio suelta entre 100 y 150 mL de suero
fisiológico en un segmento determinado del pulmón. Se aspira
y se envía para un estudio citológico o microbiológico, o para
un recuento celular y linfocitario.
• Cepillado bronquial.
Se introduce a través del canal del endoscopio un cepillo, con el
que se raspa la mucosa bronquial. La muestra que sale al
recuperar el cepillo se extiende directamente sobre un
portaobjetos y se fija con una solución de éter y etanol. Se utiliza
para estudios citológicos.
• Cepillado bronquial protegido.
Es como el anterior, pero el cepillo lleva una cubierta que se puede abrir y
cerrar. Se abre para tomar la muestra y luego se cierra antes de recuperar
el cepillo. Se utiliza para cultivo microbiológico buscando evitar la
contaminación de la muestra con microorganismos de otras zonas por las
que pase el cepillo.
• Biopsia pulmonar transbronquial.
En este caso se introduce una pinza para la
biopsia, con la que se raspa la lesión (que se
puede ver en la pantalla). La muestra obtenida se
extiende con uniformidad sobre un portaobjetos.
2.5. Endoscopias en el tubo digestivo.
La obtención de jugos gástricos o duodenales también se pueden obtener por endoscopia.
La endoscopia resulta más compleja, ya que debe llevarla a cabo personal especializado, capaz de interpretar
debidamente las imágenes. Pero precisamente la posibilidad de visualizar el interior del tubo es una herramienta
diagnóstica adicional a la que proporcionará la muestra, que puede ser de gran utilidad.
Antes de la prueba, el paciente debe permanecer en ayuno total de 12 horas para obtener una muestra basal. La muestra
se obtiene por esofagogastroduodenoscopia (EGD).
• El médico pasa el endoscopio
a través de la boca y el
estómago hasta el duodeno.
Esta técnica le permite observar
primero la mucosa gástrica y,
posteriormente, la duodenal, y
detectar si hay alguna lesión. En
caso afirmativo, se puede tomar
una muestra para biopsia.
• Cuando el tubo está en la
posición apropiada, se aspira la
muestra de líquido.