Platón:
Es un autor fundamental de la filosofía y escribía diálogos con intención filosófica y artística. Es
más, Whitehead ([Link]) dijo que la filosofía sin Platón no sería lo que es, ya que él implantó las
bases. Y que todo lo que dice la filosofía parte, de cierta manera, de éstas.
Se dedicaba a la política y era dramaturgo, pero después de la condena de muerte de Sócrates,
decide hacerse filósofo. Ya que no entendía cómo habían condenado a muerte a un hombre
tan razonable y justo como Sócrates. Además, fundó su propia academia donde se aprendían
cuestiones básicas como la geometría y la música, para entrar en la academia era obligatorio
saber geometría.
Uno de los puntos principales de la filosofía de Platón es la Teoría de las ideas, la cual no se
encuentra formulada en una sola obra. Su desarrollo y profundización puede encontrarse a lo
largo de varios textos como “La República” y “Fedón”.
En esta teoría se divide la realidad en dos mundos:
Por un lado, el Mundo sensible, que se capta a través de los sentidos y es un mundo aparente,
cambiante e inestable. Además, de ser una copia del inteligible, es decir, los objetos participan
de las ideas y esas ideas se copian. Y, por otro lado, el Mundo Inteligible o Mundo de las
ideas, donde se dice que en este mundo inmutable y perfecto están todas las ideas, las cuales
tienen una jerarquía. Es decir, hay ideas más importantes que otras, la idea suprema es la del
bien. Y se capta a través de la inteligencia.
Demiurgo: es un dios menor que contempla las Ideas y las utiliza como modelos intentando
plasmarlas o realizarlas en la materia, del mismo modo que un artesano intenta fabricar una
mesa viendo el dibujo de la mesa. (¿Cómo lo explico mejor?)
Según Guille Deleuze, toda teoría está diseñada con una finalidad. La teoría de las ideas tiene
como finalidad distinguir claramente entre simulacro(embuste) y mímesis(imitación):
Mímesis(imitación): es un modelo a imitar con el que pretende mejorar, es decir, es una buena
imitación, ya que si sigues un modelo, tiendes hacia algo positivo. Un ejemplo sería el mundo,
puesto que según Platón el mundo no engaña, sino que copia.
Simulacro(embuste): no sigue ningún modelo y utiliza la apariencia/ bondad para engañar. En
otras palabras, simula con fines perversos y pretende básicamente engañar. Un ejemplo serían
los sofistas, ya que se hacen pasar por sabios y son unos embusteros.
Para Platón, la verdadera sabiduría es pasar del mundo sensible al mundo inteligible
mediante la dialéctica.
¿Cómo sabe el ser humano que las cosas no son así? ¿Cuáles son los mecanismos de
conocimiento del ser humano para llegar a esas conclusiones? Mediante la dialéctica
(madurez-vejez). Es el proceso por el cual el ser humano alcanza el conocimiento verdadero, es
decir, se convierte en el verdadero sabio. Está relacionado con el diálogo de Sócrates pero
Platón lo lleva más lejos. Expone un símil: símil de la línea-> coge dos segmentos de diálogos:
cruza ontología y epistemología. Por un lado, tenemos el mundo sensible cuyo modo de
conocimiento es la opinión, y el mundo inteligible cuyo modo de conocimiento es la ciencia o
el saber genuino.
Es un camino ascendente, el sabio empieza por el principio y termina en las ideas. Para
Platón el camino que mueve esto es el amor o la belleza.
Podemos distinguir por grados de realidad. Platón distingue: imágenes (ikona) y en un grado
superior las cosas (krémata). A esto le corresponden otros dos modos: la imaginación (eikasia)
y la creencia (pistis). Le sirve para explicar el conocimiento y ponerlo en cuenta con la
ontología.
Platón dice que la gente tiende a quedarse en el mundo de lo evidente, de los sentidos ->
MUNDO SENSIBLE. Y dice que el verdadero sabio no se puede conformar con eso porque se
quedaría a menos de la mitad del camino, tiene que saltar ese “muro /barrera” y entrar al
mundo inteligible.
Las matemáticas son donde primero tenemos contacto a una realidad superior que seguirán
existiendo y no son opinables (el ser humano ya conoce esta realidad, pero tiene que
recordarla). Su modo es el conocimiento discursivo (dianoica). Pero todavía hay un
conocimiento superior: el de las ideas. Dentro de las propias ideas hay una jerarquía, algunas
son más importantes que otras. El CONOCIMIENTO DISCURSIVO te dice las operaciones, pero
no lo que son, no dice nada de la esencia. Eso lo hacen las ideas.
Este camino se mueve por la idea de amor o de belleza.
Todos tenemos una noción natural de lo que es la belleza y de lo que es el amor. La más fácil
de reconocer la belleza es la del mundo sensible. Pero una vez empiezas a tirar del hilo, esta
idea aparece en todas partes. Donde hay conocimiento hay cada vez más amor y avance de la
belleza, y va subiendo hasta preguntarse qué es la belleza en sí (o que es el bien en sí). Según
Platón el bien es cuando has alcanzado todo el conocimiento.
La idea suprema es una idea moral, lo cual es un homenaje a Sócrates. La mayoría de la gente
no pasa del mundo sensible porque a partir de ahí se complica, pero una vez pasado este
camino y llegado al inteligible pasan a ser sabios.
Para salir de la ignorancia hay que seguir un camino movido por la idea de la belleza de las
cosas. El sabio se vuelve virtuoso con el camino de la dialéctica. Todo lo que nos parece
malvado y feo es porque no lo conoces lo suficientemente bien.
Como Platón se cuestionó sobre la justicia, surge LA REPÚBLICA: (La Politeia). Es una obra en
la cual plasma esta preocupación filosófica, y está formada por 10 tomos o capítulos.
Platón no sale en su obra, aparecen sus hermanos, Glaucón y Adimanto.
Sus obras están formadas por diálogos y se desarrolla de la siguiente manera:
En el primer capítulo, Sócrates tuvo una discusión con un sofista, al que ganó y desmontó sus
argumentos sobre la justicia.
En el segundo capítulo, Glaucón se cuestiona sobre esto y llega a la idea de que la justicia no
existe, pues según él, el ser justo es algo que se hace a la fuerza por el entorno, es decir, por
obligación. Es entonces, cuando Glaucón pregunta a Sócrates cómo desmontaría esa cuestión,
contándole la historia del Anillo de Giges.
Cuenta la leyenda que un pastor llamado Giges tras una tormenta y un terremoto, encontró en
el fondo de una cueva, un caballo de bronce con un cuerpo sin vida, el cual tenía un anillo de
oro, y por su belleza decidió tomarlo, sin imaginar lo mágico que podría resultarle. Al darle la
vuelta, el anillo le daba el poder a Giges de ser invisible. No tardó mucho en descubrir la magia
del anillo, y lo utilizó para seducir a las mujeres más bellas, entre ellas la reina, ya que quería
convencerla de que matara al rey y así, él se apoderaba del reino.
Moraleja: sé es justo, porque te vigilan. Por tanto, se hace el bien, pero no porque brota de ti
mismo.
En el resto de las partes, Sócrates intenta desmontar esta cuestión. Por ello, se cuestiona cómo
sería una polis justa, para así conocer la justicia en el hombre individual.
En primer lugar, para fundar una polis justa, tiene que haber unos estamentos fundamentales:
-Los filósofos- gobernantes: son los encargados de gobernar la ciudad, puesto que están
dotados de “inteligencia”.
-Guardianes (guerreros): son los encargados de mantener el orden y defender la ciudad,
porque están dotados de la virtud del valor.
-Productores (trabajadores): son los encargados de producir las necesidades básicas
(alimentos, vestimentas y alojamientos) y están dotados de la virtud de la templanza.
Por otro lado, en la ciudad ideal de Platón había igualdad de género, ya que para pertenecer a
una de las clases que se establecen en la República se necesitaba tener solamente la virtud de
aquella clase, sin tener en cuenta el sexo de la persona.
Además, en su ciudad ideal aboga por la eliminación de la propiedad privada y el
establecimiento de un sistema educativo para todos los ciudadanos.
Todo el mundo tenía que estudiar hasta los 25 años (geometría, música, gimnasia…). En
función de cómo se desarrollasen durante esos años y en qué destacasen, pertenecían a los
guardianes o productores.
¿Por qué surge el mito de la caverna?
El mito de la caverna surge debido al problema que había para diferenciar entre un filósofo
verdadero y uno de mentira.
El mito de la caverna (ilustración de la dialéctia) es un diálogo escrito por Platón, que
pertenece a una obra de la República (Libro VII), en el que su maestro Sócrates y su hermano
Glaucón hablan sobre cómo afecta el conocimiento y la educación filosófica a la sociedad y los
individuos.
En este diálogo, Sócrates pide a Glaucón que imagine a un grupo de prisioneros que se
encuentran encadenados desde su infancia detrás de un muro, dentro de una caverna. Allí, un
fuego ilumina al otro lado del muro, y los prisioneros ven las sombras proyectadas por objetos
que se encuentran sobre este muro, los cuales son manipulados por otras personas que pasan
por detrás.
Sócrates dice a Glaucón que los prisioneros creen que aquello que observan es el mundo real,
sin darse cuenta de que son solo las apariencias de las sombras de esos objetos.
Más adelante, uno de los prisioneros consigue liberarse de sus cadenas y comienza a ascender.
Este observa la luz del fuego más allá del muro, cuyo resplandor le ciega y casi le hace volver a
la oscuridad.
Poco a poco, el hombre liberado se acostumbra a la luz del fuego y, con cierta dificultad,
decide avanzar. Sócrates propone que este es un primer paso en la adquisición de
conocimiento. Después, el hombre sale al exterior, en donde observa primero los reflejos y
sombras de las cosas y las personas, para luego verlas directamente.
Finalmente, el hombre observa a las estrellas, a la luna y al sol. Sócrates sugiere que el hombre
aquí razona de forma tal que concibe a ese mundo exterior (mundo de las ideas), como un
mundo superior. El hombre, entonces, regresa para compartir esto con los prisioneros en la
caverna, ya que siente que debe ayudarles a ascender al mundo real.
Cuando regresa a la caverna por los otros prisioneros, el hombre no puede ver bien, porque se
ha acostumbrado a la luz exterior. Los prisioneros piensan que el viaje le ha dañado y no
desean acompañarle fuera. Platón, a través de Sócrates, afirma que estos prisioneros harían lo
posible por evitar dicha travesía, llegando a matar incluso a quien se atreviera a intentar
liberarlos.
Todo esto, es un claro ejemplo de lo que le sucedió a Sócrates con los sofistas. Además de ser
una ilustración de la dialéctica, como he mencionado anteriormente.
En resumen, el mito de la Caverna explica alegóricamente la filosofía de Platón: ¿En qué se
guía el sabio para alcanzar el conocimiento? ¿Cómo se obtiene?
¿Qué nos enseña Platón con este diálogo?
A través de esta alegoría, explica cómo guiar a las personas al conocimiento, liberándolas de
las ataduras de la caverna. Algo difícil, porque las personas están cómodas en su ignorancia y
quien intente salir de ella encontrará oposición y burla.
También, permite explorar la visión que Platón tiene del conocimiento y la educación ya que,
para él, el conocimiento real es distinto al del mundo aparente. El prisionero que escapa pasa
de la ignorancia al conocimiento. Los prisioneros son una metáfora de la condición de las
personas en la sociedad. Esta alegoría nos permite, sobre todo, entender cómo entiende
Platón el mundo.
En cuanto a las formas de gobierno, Platón atribuye una gran importancia a la función de
gobernar. Para él, la monarquía y la aristocracia son la única forma válida de gobierno, ya que
la filosofía y la justicia son las que dirigen la ciudad al bien común.
Pero cuando el alma racional pierde su predominio, los regímenes se degeneran:
1. Se empieza con la MONARQUÍA: gobierna uno, el mejor.
2. Se devalúa en la ARISTOCRACIA: como está formada por varios virtuosos, la discusión
aparece.
(La MONARQUÍA y la ARISTOCRACIA son la forma de gobierno más perfecta).
3. Con el tiempo se reduce y aparece la TIMOCRACIA: predomina la clase militar que
avasalla a los ciudadanos.
4. Terminan cayendo a la OLIGARQUÍA: una pequeña minoría que ostenta el poder y
oprime a los ciudadanos que se apoderan del gobierno.
5. Acaba en DEMOCRACIA: el gobierno es el pueblo. Como los ciudadanos no están
preparados para gobernar, se producen desordenes. Dentro de la democracia, estaban
los SOFISTAS que manipulaban a los ciudadanos para que los votasen y acto después,
ellos hacían lo que querían.
6. Termina en TIRANÍA: vuelve a gobernar solamente uno, el peor. Por tanto, esta forma
de gobierno acaba siendo eliminada.
Si no se sigue lo que dice Paltón este esquema, se repite una y otra vez.
El pensamiento político de Platón tiene una idea central: el Estado debe hacer posible que
los hombres vivan dignamente y, una intención ética: conducir a los hombres al bien, a la
felicidad.
Según Platón, el hombre está compuesto de alma y cuerpo, y el alma tiene prioridad sobre el
cuerpo. Por tanto, para conocer al hombre, primero hay que estudiar el alma.
Platón considera que el Alma está dividido en tres partes y asocia una virtud a cada alma.
-Alma racional: es el único alma inmortal (recuerda lo que vio en el mundo de las ideas). Tiene
su sede en la cabeza (uso de la lógica, el pensamiento…) y su virtud es la sabiduría.
-Alma irascible: sale cuando se mezcla el alma con los aspectos más nobles del cuerpo. Tiene
su sede en el pecho y su virtud es la fortaleza o valentía.
-Alma concupiscible: son los impulsos del cuerpo no tan nobles. Tiene su sede en el bajo
vientre y su virtud es la templanza/ moderación.
(El alma irascible y concupiscible surgen cuando el alma se mezcla con el cuerpo, vienen del
mundo sensible).
Por tanto, si una persona es sabia, valiente y moderada, es una persona JUSTA= una persona
VIRTUOSA.
En definitiva, las mismas virtudes que hacen una polis justa, son las mismas que hacen un
hombre justo o una mujer justa. Ya que hay un paralelismo entre el hombre y la ciudad a
través de las virtudes.