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El Arte de Interrogar-Pierre Schmith

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Bb-b BY YB BF BD BEE PP BO PP reas HOMOEOPATHIA El. ARTE DE INTERROGAR Pierre Schmidt -——B. JAIN PUBLISHERS PVT. LTD. Printed in Indin a Reprint Edition : 2000 ©All rights reserved sod Published by: , B. Jain Publishers (P) Ltd.” 1921, Street No. 10th Chuna Mandi, Pahargany, ‘New Delhi-110055 (INDIA) Printed in India by : J.J, Offset Printers 7, Printing Press Area, Ring Road Wazirpur, Delhi . ISBN 81-7021-413-0' BOOK CODE - B-4118 I. INTRODUCCION El acto terapéutico que debe terminar en I énel sacrosanto diagnéstico. Luego. el fin princ twalopética es establecer un diagnéstico patolégico,.cs decir, de- terminar segin los métodos nosolégicos mis modernos y mis recientes, 1a etiqueta mérbida. Dicen y ensefan en todas partes que sin ‘diagnéstico no se puede ni se debe emprender fratamiento. Segan la ensehanza universituria de la Es cucla antigua, la investigacién de las ma tologicas obj alopitica corriente la interrogacién excepto las enferme dades psfquicas, representa un rol natural secundario, ya que Ja consulta debe basarse esencialmente en constataciones objetivas y se realiza mis bien en eximencs de todas clases efectuados por medio ‘de’ numerosos instrumentos mis 0 menos complicados y con anilisis clinicos variados. Un instante de foflexién nas convencerd de que es evidente que todos estos procedimientos solo tienden a determinar el Srgano 0 el sistema afectado y su grado de contaminagin. Es la caze de las manifestaciones objetivas, de. los productos fltimos, de os resultados mérbidos. Si estos resultados no se revelan de una manera objetiva precisa, y si el paciente solo sufre trastornos funcionales, o si tal vez su enfermedad est4 todavfa en sus comienzos, presenta solamente trastornos lito Entonces se juzga y diagnostica arbitrariamente caso diciendo: “Es un nervioso, un [Link]”. En la consulta homeopatica el fin ex [Link] el ex tablecimiento del. diagnéstico terapéutico. .Y para [Link] uno no $e satisfaceen absoluto con e} diagndstico patologico. solamente y que todo médico ¢onwsnte de la mejor manera que sus conocimientds le permiten. No, el-fin del médico homeépata es establecer cémo pido, una afeccion determinada, desarrollarse en ,un enfermig, investigar todos los detalles que conciernen a Ia evolucién ide esa enfermedad, finalmente y sobre todo, saber precisamente en qué difiere de todos los otros que poseen el mismo diagnéstico nosolégico. Un aldpata por ejemplo, después de haber examinado la garganta de un paciente, observa que esté inflamada y presenta falsas membranas de las que podré sacar una porcién &, fin’ de hacerlas analizar. Si el resultado microscépico indica difteria hard inmediataments urfa inyecciOn de suero. Si se trata de una simple infecci6n recetard gérgaras antisépticas y preseri- bird un solutorfo. Si este médico llega a ver diez enfermos todos atacados de la misma afeccion los tratard a todos de la misma manera: este es el modus opercndi alopttico. Establecer un diagnéstico, patologico, y tratar el diagnéstico segin los descubrimientos més recientes, que varfan naturalmente, también, segin los pafses, segiin las costiimbres, y segin los rofesores que los han ensefiado. La homeopatfa, al contrario, ademés de las constataciones y de los exdmenes hechos iglal ‘que su colege al6pata, in- ‘querird. minuciosamente todos los detalles que diferencian ese enfermo en particular de los otros 9: uno presentard la localizacion de falsas membranas a la derecha, otro a la izquierda, otro en el velo del paladar o en el rino-faringe. Para’ un alépata ésto no tiene ninguna importancia. Pero para un homedpata sf-la tiene pues hay remedios que tienen localizaciones espectficas. El color y el aspecto de las falsas membranas retendré partichlarmente su atenci6n., Notard si son verdes, amarillas, grises, blancas o de cualquier otro color. Tendré en cuenta la consistencia, la adherenciz. 0 no, lo que puede variar de un sujet al otro, si sangran 0 no. Todo olor particular de, la garganta seré cuid-aic samente anotado. Pero lo que interésard més todavia al homedpata, serén los trastornos funcionales y subjetivos del enfermo. Uno sentiré dolores ardientes y punzantes, 0 s2 quejatt de sequedad y aspereza de la garganta, Ciertos enfermos sentirén disminuir algo el dolor al tragar un poco dg ag fel, para otros srk el agua caliente, Y otros,no sentirin ningtin dolor al eomler ‘sino Gnicamente al beber. La extensin:del dolor de aquierda a derecha y viceversa, de la garganta a la larings 0 al rino-fariee a serin, con todas las pequetias diferencias cuidadosamente consideradas y podrin juitificar Ia election de un remedio homeopético diferente, Todas estas numerous modalidades particulares, raras y paradojales parecen secunds- tias al al6pata, al primer golpe de vista, si no completamente ,initiles y permitiran al médico homedpata formular con més “ precision no: solamente el diagnéstico de la enfermedad, sino también el diagnéstico terapéutico basado en todo lo que el enfermo express como respuesta reactiva persdnal a la enfermedad. " Bvidentemente, ésto io puede interesar al médico albpata porque no sabe qué ‘hacer con ello, no posee Materia Médica que .corresyonda. Este estudio minucioso ‘tiene como. fin individualizar el caso, es decir, conocer cémo ha respondido el enfermo. mismo a la invasibn mérbida de esa enfermedad, particalar y a esa afecci6n. Todos estos factores permitirin al médico homedpata encontrar el remedio apropiado, hasta debo decir el remedio personal que corresponde a ese enfertno particular, el que se adaptaré y abrazard precisamente todas esas indicaciones caracter(sticas y esas modalidades individuales. No enisten en. Homeopatfa menos de 56 medieamentos “contra Ia difteria", para usar el lenguaje alopatico, pero slo hay un pequefiisimo mimero de remedios que responden Yerdaderamente, al conjunto sintomético a considerar en “ese” diftérico. Y allf es, precisamente, donde comienza Ia tarea del homedpata. Si insisto tanto en ese punto, es porque en él yace esencialme9! ae la diferencia entre la medicina clésica que generaliza. todoi ios casos y los clasifica en grandes categorfas, y la medicina homeopatica que individualiza cada F caso porque pose “medios que le permiten dar sus remedios “a medida” si me atrevo a decirlo asi. En resumen, si la medicina llamada clisica se contents con el diagnéstico de la enfermedad, el médico homedpata serio a la vez que establece en forma igualmente ‘detallada este indispensable diagnéstico, no se da por satisfecho con él. Necesita ademés el diagnéstico del enfermo, la manera en que ‘tal 0 cual sujeto hace “Su” enfermedad, pues Ya homeopatia es ante todo, y nunca se lo repetiré bastante, una medicina Oe EP a { ; dew persona, y uno de los pilares de [Link] ex Wp individualizacién. ' Diagnéatico de la enferniedad, diagnéstico del. enfeimo, Estos dlagnésticos contienen como medios: 4 1) ~ El interrogatorio 2)~ El examen clinico i 3) — Las investigaciones de laboratorio Dejaremos expresamente de lado el examen clinico que serd Iavaplicacion de Iq) que nuestros estudios de medicing| oficial nos han ensefiadd, realizados con el mayor rigor y la mayor consciencia. posible. Pues un buen homedpata debe ser ante todo un buen/elinico, que no descuide ninguno de lot informes que los laboratorios, los rayos X, y. todos los medios de investigacign més modernos puede 4portarle. Si el diagnds- tico de Ia enfermédad itiene necesidad de estos tres medios. de investigacign, el diagnéstico del enfermo reposa esenciak mente en el interrogatorio asociado a la Observacién rigurosa, Penetrante y sagaz del sujeto vivo, Ahora bien nuestros estudios de medicina estén tap e‘eacialmente centrados en} las investigaciones de laboratofio 'y los exdmenes por medio de aparatos cada vez més complicados, que la gran mayoria “de los practicos o nuestros profesores de la Facultad, después de algunas preguntas. sumariai, no quieren tomar ninguna decision, y muchos no quieren emprender ningin intersoga: torio antes de tener los resultado’ de los! exdmenes de‘orina, sangre, humores, secreciones. patoldgicas, biopsias, electro- cardio-encéfalorhisterogramas u otros. Y ast, el interrogatorio del enfermo queda reducido a la més’ simple expresion. {Qué observa el estudiante en nuestras clfnicas universitarias? Un -interrogitorio sumario, con preguntas dirigidas hacia un Giagnéstico supuesto, y si éste presenta varias alternativas la detencién brusca dei didlogo del médico y-del enfermo en Provecho de los numerosos examenes que acabamos de sefialar. El estudiante de [Link] na terminado su escolaridad y hace uno o varios afios de internado, si quiere estudiar homeopat(a, debe uprender ante todo la importancia cousidera- ble asignada por los homeépatas al interrogitorio del enfermo. Pero el debutante tiene dificultad para encontrar nociones ante todo pricticag en este dominio. Esta es la tarea que me ropongo llenar hoy péra el mayor provecho de los debutantes Ryeired we ode “ 4 {ML ARTE Di INTERROGAR’ y también de los médicos pricticos, y hasta de los de mis edad, en forma de agradable syuda mymoris. No con 61 prov pésito de desarrolfar en toda su minucia las pregunteé com- pletas (pues hay 32 péginas) o idealés que debsrten ser formuladas si se dispusera de varias horas y' sin ocuparse de la nocién del fiempo, sino el cuestionario ata vez més condensado mds ,prictico. y més util cuando el tiempo es limitado, y hay que legar en el dédalo anamnésico y sintomé- tico, arecoger, para poder enseguida clasificarlos juiciosamente, las desviaciones det estado de salud de un enfermo dado. “Tebricamente poseemos, sin lugar a dudas, muchos consejos. preciosos concernientes los cuestionarios. Hahnemann, en 31 Organon,,consagra mits de 37 pardgrafos’ simplemente al interrogatorio del enfermo: son los Pardgs. 36 2 89, 93 2 104, 151, 153, 167°%:170, 175, 176, 184, 192, 206 2 212, 217, 218, 255. Sus primeros discfpulos'timbién nos hacen su aporte. Por ejemplo: Von Boenninghausen que nos da exce- lentes consejos sobre la manera de tomar una observacion; Jahr que public6 un cuestionario, lo mismo que otros autores, como Gerhard, Mure, Molinari, Perusel, Lutze, Landri, y en fin, més recientemente Claude y Kent, El Ultimo es el ‘dnico ‘que nos ha dejado-un cuestionario bien complejo que contiene més de 32 paginas en inglés, titulado: Lo que todo médico debe saber a fin de establecer una prescripcion Aitil, y que acaba de ser reeditado por los homedpatas belgas. Yo también he hecho uno de este tipo para los casos clisicos después de muchds afios de investigaciones pero abarca 36 pliginas in-folio... aquf, no podria terminar. de discutirio. No considero como cuestionario las fichas clfnicas esqueméticas {que|se encuentran en la. mayorfa de los dispensarios y hospite- les y que fueron establecidas por ciertos précticos porque no ofrecen ninguna diferencia con las que poseen nuestros colegas alopatas. Pero no puede olvidar Ja célebre conferencia de Constantino Hering, publicada en la Biblioteca Homeopética de Ginebra en 1833, en la que indica el método a seguir, y que continda siendo un modelo del género, perfectamente up to date atin hoy, para trazar el cuadro de las enfermedades; resumiendo en cuatro palabras sus preceptos: — Escuchar Eerie = Interrogar = Coordinar $$ No omprenderé aqut la tafta de desarroliar tedricamente estos cuatro preceptos, puesto que mi objetivo esté destinado esencfalmente al lado exclusivamente prictico y itil del inte- rrogatorio, Por consiguiente, ng discutiré el Arte de escuchar al enfermo, la mejor manera de escribir nuestra observacién, la técnica y el estudio de ta gdordinacién de los sintomas, ni tampoco la cuestiOn del examen clinica; Solo retendremos el tercer precepto: el interrogatorio propiamente dicho. Ahora bien, todo interrogatorio debera satisfacer' los tres desiderata siguiente: ' 1) Formular al enfersho en un tiempo limite al minimum de preguntas, pero buscando las de valor esencial. | 2) Estas preguntas tendrin por objetivo el descubrir no el diagnéstico patglogico, puesto que habri sido establecido en ocasiOn del’ examen preliminar, sino el diagnstico terapéuticol es deci, el remedio 4 encontrar 3). Pensar siempre, y ésto es esencial, en formular preguntas ‘uyas respuestas puedan encontrar una correspondencia ‘en nuestros Repertorios y nuestras Materias Médicas: de nada sirve formular preguntss cuya correspandencia no conocemos. Nuestros Repertorios son muy volumind- 505, nuestras Materias Médicas también, pero hay cosas, ue no se encuentran en ellos. A veces, nuestros enfermos ‘os dicen esponténeamente. cosas que no encontramos en ninguna parte: siempre poderhos angtarlas esperando encontrarlas un dfa. * Pero hay que entenderse bien en esto. Se trita d= una en- fermedéd cronica, cuyo remedio constitucional hay que en contrar, remedio que comprenda la herersit, toda la evolucion mérbida del caso considerado, en que los s{ntomas generales ¥ mentales son sobre, todo indispensables y esanciales; 0 de lun caso agudo, enfermedad aguda verdadera‘o exacerbacion temporaria de un estado ctbnico, [Link] nuevos, aparecidos bruscamente con todas sus miodalidades, debemos empefiarnos en determinar. El ix.e2dgatorio detallado que daremos a continuacién se aplicard sobre todo ¢ las enferme- dades cronicas, Para las afeéciones agudas. lo desarroliaremos al final. Pero, ya se: trate de unea otra de vstas alternativas, cl interrogatorlo deberd, ante todo, ser met6dico. Se entiende, naturalmente, que las preguntas serén formuludas segin los mis puros principios de la Homeopatfa, a saber: n ARTE DE INTERROGAR iW "| 4) Bvitar toda pregunts directa (iTiéne Ud. sed? Tlene de cabeza?) pues hay que recordar que » | Ma Sterme no: puede responder ot cons que 0 “No”, la pregunta esté mal formulada: jLe gus tan los alcauciles? ;° zDetesta Ud. la manteca’,; estas son preguntas que no tienen ningiin valor en Homeopat{a, Tenemos que encontrar et medio de formular preguntas | a las que el paciente jamés pueda responder por “Si” o por “No”. Evidentemente, a veces es dificil. Cuando un enfermo es celoso, ,ebmo formularle la brevet it ir las respuestas poniéndoselas, como se 2 Beet ogn lot abios” © ren la boca {No es certo que cuando Ud. oye correr una‘canilla le dan ganas de orinart Recuerdo ‘a un Doctor que le decfa esto @ un enfermo al que querfa prescribir a Nene ynta_que obligue al enferm 2 BAI" don alternatives 9 respeta siempre la sagrada ley de no apremiar ni presionar al enfermo, sino dejario en completa libertad en la eleccion de sus respuestas. A veces ‘uno se ve obligado a dar una eleccion, pero entonces hay que dejar la elecciOn entre varias alternativas 0 bien se dice: “Hay enfermos que son celosas” .. . y al mismo tiempo miramos al enfermo; a menudo su actitud, su ‘mimica, el tatio que emplea nos darin la respuesta. ~ lico debe, evidentemente, ponerse a nivel Jenguaje comprenaib de ss pacientes. No hay que Broguntare “1C6- mo se siente Ud. en la posiciOn ortoestética? ”. .. Su actitus 4 la vez seria y benevolente favorecerd y le atraeré la conflanze de enfermo. Por otra parte, debe estar suf itemente versado en. Materia Médica para que sus preguntas sean adaptadas @ la comparacién que s¢ verd obligado a hacer més tarde ‘entre las Tespuestas obtenidas y las patogenesias medicamen- tosas, “Dominad tan bien vuestra Materia Médica, dice Kent, como para poder aplicarla sin esfuerzo y vuestra memoria 06 la proveerd naturalmente @ medida que formuléis pregun- wD " me nace debe esforzarse siempre para no’ determinar nada por su maneri de-interrogar y hacer llegar al paciente Gon preguntas muy generals a caracerizar él mismo los hechos particulares. Hablad lo menos posible, pero PEVUHoeaaF Ce ‘SCHMIDT. hablar al enfermo, ayudéndole! prudentemente a no incurri en disgresiones futiles y 4 desarrollar bien u tema, Sed sobre todo pacientes y no ox pirmitdis nunca apurar’ al enfermo, sblo si os esforziis al realizar el trabajo con todo cuidado logra- reéiscrearos una reputacion y cumplir vuestra verdadéra misién. Evidentemonte hay “enfermol 4 os au, hay que hacet hablar, y algunos que hablan demasido,' sobre todo’ las damas. . Algunas no paran de hablar y tienen una logorrea tremenda. Pero dejadias conversar-y una vec que las -haydis escuchado media hora, sip haber’ podido pronuncidr una pala- bra, decidles: “Esto que'me dice es muy importante, pero como todavia hay ‘muchas cosas arse yo, a mi vez, tengo que preguntarle y que Ud. tiele que decirme, dejaremos esto para la proximajvez”, Y una vez que una enferma ha Yuelto $8 6 yates a cyitars, sus historias, termina por __ Nunca nos cansaremos de repetir cudn dificil es el arte de interrogsr, y la importancia que hay que’ asignarle. “Uno puede pensar en aprender de Sécrates, decia Hering, y el estudio de Platén es an importante para nosotros como el de Hipécrates”. Pgra evitar toda ambigiedad, ‘conviene citar desde el principio algunas preguntas: como’ lav que todos vosotros, y yo mismo, hemos ofdo frecuentemente en el transcurso de nuestra préctica pues muchos médicos ponen de manifiesto, por las preguntas,que formulan, su ignorancia homeopatica, preguntas que constituyen la’ mala forma de interrogar. He aqu/ el ejemplo de malas preguntas: Preguntas directas: ;Tiene Ud. sed? (ha Como es su sed? )-Es Ud. Initable? (icone, sober. * {a Ud. los reproches, las contradicciones, las criticas? ); @Tlene Ud. dolor de cabeza? ; ({Dende y cénio le duele. a Ud. Ia cabeza? ). ~ Preguntas sugestivas: Ud. soporta mal los baflos fri no eb clerto? (Como soporta Ud. los bance tring? 7: ¢Estoy seguro de que le gusta que lo consuelen cuando iene una pena? (,Qué efecto le produce el consuelo? ) Me parece que a Ud. no le gustan las cosas 'emasiado ‘rasosas ( {Como soporta Ud. las cosas grasosas? ). — Preguntas que obligan a e'dyir: ;Prefiere Ud. el siempo HL ARTE Ij wwifocne 3 " | imedo $ seco? (z@émo soporta Ud. el tiempo himedo? ay 0? ); gSwefa Ud. con cosas alegres .o tristes? \UiCah Aué suesia Ud.? ); Sus reglas son oscuras o clarts?. (yde jué color es la sangre de sus reglas? 2). L: Os he:Gado tg, mala manera de formulary ciertas preguntas, ‘Al lado el méiodg bueno, pensad constantemente en ello durante] vuestro interrogatorio. Con respecto a las preguntas sctas, “es hustante frecuente que un enfermo responda St” tengo sed porque toma su café a la mafana, su sopa ful: mediodfa, y que .no beba nunca. O bien diré “No” tal fez,’ porque piensa que beber té, cerveza, vino, limonadas by ‘significa beber, y que este término queda Gnicamente ervado al agua pura. A propésito de cosas grasosas, respon Kderd que'no le gustan porque el médico ha dicho “demasiado [gasosas"”y ha insistido. Con respecto a las reglas, os respon- erin que son oscuras ‘mientras que son bien rojas, porque Rina'eniferma tfmida que no tiene otra eleccién que el claro @ el oscuro se desembaraza de la pregunta respondiendo uno He los dos. Mg es imposibie discutir cada respuesta posible fy los errores fesultantes de la'mala eleccién de la pregunta, tos ejemplos. deben bastar. Mi objetivo es presentaros una sta Gtil de preguntas evitando -precisamente estas, faltas Sin duda comprendéis la. inmensa ventaja para yn homeo pata debutante de llegar, sin tener necesidad de esperar cuaren- Bs anos o mds, a saber desde el principio formular preguntas jue ¥y exactas que permitan obtener un resultado prictico y fa tespuesta encuentte’una correspondencip en nuestras togenesias. le Para -terminar esta introduccién, estimo ‘nevesario poner guardia contra el método seftalado en ciertas obras homeo- ticas recientes, en qué el médico, después de haber dado vistazo al rostro de un enfermo, le pregunta los s{ntomas Sepia sugeridos por'una discromfa, amarilla (deposicion rrilla) dispiesta en vespel sobre la nariz; y los de. Yyeopodium: ¢n otro enfermo irritable y que se queja del fo, Esto es lo que se puede llamar et Método del. Torpedo. Si'un enfermo tiene los labios rojos y uno le pregunta; “jNo |. un vacio o un hueco en el estémago antes de ja"; “{No le resulta completamente desagradable de pie un tiempysyn poco prolongado? ; “No saca 4. los pies de la cam de noche porque le arden? ” probable- 10 ho : 4 SCHMIDT. mente pebe Ud, mucho y come tc. Sly ya ¥e0, su remedio. @ entonces Sulfu potemos continuar, sogin nuestra memoria. y picar aqui y ulld, tal o cual sintoma a-nuestro antojo"e Hlusionatnbs de'haber encontrado, mientras creyendo demostrar brillantes ‘conocimientos superficiales, solo teridremos, en’ realidad, una vi del caso, limitada a sys resonanci final, cuando ya hayéis encontrado el remedio. Este “método del torpedo” es peligroso, porque la mayor parte de las veces slo se basa en unio o dos sintomas.'o exclusivamente en sintomas exteriores, ‘gran peligro para el debutante. Y porque un sujeto sugestionable o impresionado por el médico Fesponde, en efecto, afirmativamente a todos los sintomas citados. Asf se comprende el que tales médicos tengan necesi- dad de dar drenadords junto con otros 4 6 5 remedios por lo menos, a fin dg llegar a obtener a cualquier precio algin posible efecto. Su interrdgatorio es parcial, tendencioso. ‘i completo, y se corre el riesgo de esconder el verdadero similitmum en beneficio de un remedio secundario que obligard después a ir haciendo eses pate llegar a la curacion. Evidentemente, todos estamos limitados “por el tiempo, y cuando tenéis un enfermo que llega con gruesos labios rojos, pensaréis ya en Sulfur. Pero hay otros 29 remedios, que tienen este sintoma. Y si véis un enfermo qusaranspira sobre la nari pensardis evidentemente, en Thuya. En ese momento toméis un lapiz y escrib¢s Thuya g:Sulfur, en vuestra ficha, al margen del sfntoma; si hay transpiracién eit Ia: punta de la nariz escribiréis Tuberculinum y as(_os desembarazaréis de este remedio, lo olvidaréis. Siempre recordaré aun homed7%s, ‘con fama de célebre, en una consulta en Ia que yo hab/a pasado una hora exami- nando ¢ interrogando al efifermo, llegar, rascarle la planta de los pies y decir “Es Antimonjéim Crudum” porque tena la planta de. los pies callosus... no habfa mirado si en el pliegue giiteo habfa un pequefio granito rojo o detrés de la oreja una pequefia fisura... El examen: completo es ne- cesagig, y debtis desembarazaros de toda sugestiOn:al escri- bir ebremedio que os viene a la mente. ; Este sistema'de torpedo consistente en tirar a {a bartola es, evidentemente, una gran tentacién para un debutante. y hasta puede ser un método divertido, si no un estado necesario, muy fragmentaria Esto s6lo lo haréis al wad Rid Ted | mot AL ANT DE INTURROGAR . ; f ; I | ‘algo mejot. Pero el practice que wr atta Medien, trabajar con mR fondo su Organon y sobre todo. permaneeer parti pris, durante su Interrogitorio, verk ape Zon un solo remedio al resultado deveado, oon unt segan el bello y noble eemplo de nuestro Nf Guillermo Tell. Su interrogacién serie ¥ el retrato de la enfermedad on ‘sui pacten' carnctertsticas y F permit seasons i Hoes lean Teese ot Oat y en m totelidad. + : % 7 . UL. EL INTERROGATORIO Z 4 Rara vez vemosien las revista i as revistas alopiticas, yn imemudo en ls homeopéticas,articulos sobre tl arte de exe. : te, de interrogar a los enfe embargo, ésto i ¥ artcularmente, en Fmbargo, Eo es esencial en medicing y particularmente, en 7 Nemo ake eM, iis bases de toda interrogacién, cuil, 5 Preguntas a formular, c6 latles, y sobre todo, como n formulae, , como saber si fueron bien formula Aquf no setrata de presentar un cusstionario complete sng tun cuestionario complet el mfs corto posible, para’ ‘ssuiados s , para’ obtener el maximo de resull ¥ en tiempo limitado, Este'es e! cuestionar ico price y ionario del médi tico, que dispone aproximadamente de 30 minutos er) Gteroptorio de un enfermo. Existe uno muy ccmpeto: el nsta de 32 péginas y es ex c Stl para escudetar lets pares dl inicropstonios ena it enfermedades cronies las pregunias deben basase 2 as reals de la semiolog/a homeopitica concernientes al Gir de Hos sintomas, tratando siempre de considera el ; de ver al paciente en su totalidad ¥,go solamente ental Srganoo al lpcalaacién; no la enferme- , SU pa su diagnost' c cet, nc 4 liagnéstto, sino al’ enferme vivo, lo hablo, naturalmente, aqut, de to hist6ri 7 » aqul, de lo hist6rico de fa ‘edad, de los antecedentes hereditaris o personales intormen, todos, que evidentemente,. forman parte de li ‘snamnese, Pero que no presentan ninguna dificultad comparable a la del Beh nd bed Ged! i ARTE DU UmTERROGAR {interrogatorio directo, cuando el enfermo ha expucsto ‘libre: mente a su médico que “atacan” a su enfermo, que lo detienen en medio de una frase, diciéndole: “No; eso no me interesa”. Este proceder interrumpe el didlogo. falsea la relacion entre médico y enfermo y. es un'error psicoldgico considerable. ‘Todos deberfan conocer las clases magistrales dadas en las =XXIIL, XXIV, XXV y XXVI conferencias de Filosoffa homeo- itica de Kent, que tratan en extenso este tem: En las enfermedades agudas el interrogatorio se basa mis particularmente en Jos cuatro datos de Hering que detallaremos E|¢Cudl es, pues, la clasificacion a adaptar con respecto a’ las ‘preguntas? Por un lado,. poseemos los consejos dados por Hahnemann en su Organon del arte de curar: por la otra, ef notable’ estudio de Kent en sus capftulos XXXII y XXXII, ferentes al valor de los sintomas. Finalmente, las numerosas ‘clasificaciones establecidas por los. doctores: Gibson Miller, ‘Grimmer, Gladwin, Green, Loos, Margret ‘Tyler, Del Mas, Stearns... etc., para citar solamente los principales. Si qui isiramos discutir aqué cada una de las clasificaciones ‘pro- tas, y cuyas grandes Ifneas son mas 0 menos parecides, § “saldrfamos del tema. Las preguntas. que voy a indicar vahora son verdaderamente por tiempo’limitadd, las'q\ eopata debe conocer. pues permiten apreciar lo esencial Fie tun caso, sin perderse ni extenderse, como a menudo, j ay! + incita ‘el enfermo. Por orden de importancia, tendremés hiempre primero para las enfermedades cronicas: 1) Los sintomas mentales, evidentemente, con la condicion je’ que sean verdaderamente representativos del sujeto, y fque| sean caracterfsticos..Si tenemos generalidades, como un de irritabilidad, 0 de depresion, ésto no nos intergsard. LEs: necesario. que haya /modalidades o qut el sintoma sea daderamente t{pico. Fara saber si un sintoma es caracterix, tico, ‘bastard con abir e) Repertorio: si encontramos una ibrica que contiene 500 remedios ésto no interesa. Se necesita ina rabrica de tres @ diez Ifneas mas o menos, y que contenga, Jo posible, remédios en los tres grados. 2), Los s{ntomas generales, son las reacciones del onganismo todas las influencias exteriores, el calor, el fefo, las condicio~ nes meteoropiticas;. el movimiento... ctc., todo Jo que ‘pone al individuo en contacto con el mundo exterior. Estos sintomas son ssenciales, yu que itienen en cuenta @ todo ol individuo y [Link] u una de sus partes. 3) Loe deseos y las aversiones Un enfermo que tiene grandes deseos de sal, que sala’ antes de probar: © que no puede pasar-un-dfr'shr-comer azticar 0 chotolate; © que tiene una aversion tremenda por el queso 0 los repollos: todo ésto nos interesa enormemente, con la condicion de que estos deseos 0 aversiones sean muy marcados. En este capftulo, hay que agregar a ésto Jas agravaciones alimenticias: a un enfermo pueden gustarle mucho los huevos pero no tolerarlos, ésto nos interesa también. 4). Los s{ntomas sextiales, sobre todo en la mujer, en lo referente a las reglas;-también los s{ntomas sexuales psiquicos, ¥y subjetivos que, para nosotros, son siempre muy importantes, Porque cuanto més/‘subjdtivos son los sintomas, mas nos interesan, contrasiamente ala medicina cldsica, que los pone aparte (excepto?los psiquiatras; para quienes son esenciales). El sfntoma subjetivo cafacteriza al enfermo,.35 el que hace su personalidad. Pertenece a la medicine. hombre [Link] ala de la enfermedad. Ademis, estos s{ntomas sexuales pertehecen a manifestaciones instintivas y tocan el-instinto de conser vaci6n y la periodicidad biologica. Estos sintomas sexuales, son, pues, muy importantes. Requieren, evidentemente, de paris del médigp, mucho tactoy oreurapecein, Este cuestén depende de nuestra educacion pe Bosal, de nuestra formacion, de nuestra coinprensén' de la pecplogfe humane para saber como abordar estas preguntas sin Herir a nadie. Ciertos enfer- trot pueden set interogados"Gésde la primera ver, otto, sélo después de. varias sesiones. Lo mismo para el examen del enfermo: no es necesario hacerlo desvestir completamente desde la primera vez: ésta es una cuestin de psicclogfa y tacto. 5):Ei suelo y los suefios. Estos dltimos s{ntomas son muy importantes porque forman parte del inconsciente.. No sabemos lo que pasa durante nuestro suefio. Segin las filo- soffas, se han formulado numerosas tecrias, pero slo sabemos luna cosa: que algo sucede durante nuestro suefio, puesto que durante este feliz» perfodo, ‘ya no: tenemos consciencia de ‘nuestro estado fisico. Para unos, se tra:a de un enventnamien- to por el dcido carbénico; para otros es una partida hacia lo astral: en sintesis, nada sabemos en realidad, y ésta es una Kit — Ti) EEE, Feed 1A, awa: Ui rtanouaR | de las cosas mis perturbadoras, al pensar quo una do lan, ‘bendiciones del cielo representa pura nosotros tunto descono- ido. ‘Para. los homedpatus este perfodo tiene muchfslma Bimportanci f,\{[Link] nuestra posicion durante el suefio? No nos acor amos de cualquier manera y zpor qué algunos se acuestan Batravesados en la cama? {con las piernas fuera de las frazadas. o'con una pierna levantada? . Algunos duermen con los ojos Eentreabiertos, otros con la mandibula colgante; algunos re- tchinah los dientes, “gritan, hablan, rfen, Horan: Hay toda una ntomatologfa del suefio que pondré a prueba el'don de fobservaci6n del enfermo y del médico. Se sobreentiende que ps) suetios sélo tein importance si se repiten. Recuerdo "cago .curado por el Dy. Weir, teniendo en cuenta los suefios de la enferma:- nadie le hab(a preguntado al respecto, esta pertona sofuba todo el tiempo con gatos, to que indicaba formalmente Pulsatilla, que pronto curd a la enferma. + Si exploramos estos cinco grandes cap{tulos de [Link]- ologfa, sin siquiera ocuparnos de la razén por la cual un y weed ” E También debemos tener en cuenta los sintomas etioligicos ue siempre hay que buscar en primer término: a partir deyX indo, después de qué enfermedad comenzé? A veces serd if muerte de un amigo, una pérdida de dinero, una decepci6n, Bina vejacion, una mortificacion, una indignacion, una cblera, juna enfermedad aguda,’una vacuna. .. etc. Estas $ categorfas representan para todo homedpata la ‘misma de la -intomatologfa caracteristica de las enfer- edades. Son como los dedos de la mano: el pulgar representa * iD s{ntomas mentales, inseparables, indispensubles para todo 'sterapéutico. Con estos $ grupos el médico prictico ne lo esencial del caso considerado. Cuslquier otro sintoma, era que sea o cualquiera sea el Srguno o region a que ignezca, es secundario porque es patognoménico y a menu- sta puede ser descuidado, a menos que-sea particular te itotable, singular, raro, caracteristico. 0 dotado de una Olvidemos el reumatismo de la rodille, olyidemos el eczema, la enterocolitis, por los cuales ly ¢-fermos vienen a consulta, y prescribamos para estas cinco éategorvas de sinfomas, Nues- tras curaciones més bellas serén las que hagamos siguiendo esta top Ast habremostratadoa!exfermo y al enferno curaremos, la enfermedad se desvanece for sf misma. No nunca que los s{ntomas mérbidos son conseguencia, resultados, y Que los sintomas presentados por el enfermo son anteriores 4 estos resultados. Prescribamos, pues, para, l enfermo: he aqui la lave de la verdadera terapéutica. Solo después de esta serie vienen los sintomas locales rela- tivos a los diferentes Srganos. Si hay vacilacién entre los re- J medios encontrado$, éstos permitirin hacer la eleccion, pero con la mayor frecuencia responden al medicamento comes pondiente a la totaljdad caracterfstica del,caso considerado. Pero, si tebricamente el orden de esta clasificacion parece el mis’ légico y el més aceptable, pricticamente no lo es. La experiencia me ha dado preciosas ensefianzas al respecto. Al principio de mi prictica comenzaba todo interrogatorio por los sintomas mentales. Pero necesité mucho tiempo pa darme cuenta de [Link]. En efecto, un enfermo, nuevo; que nada sabe y nada comprende de homeopatfa, no solamente se asombra, sino que se ofende por,yin interrogatorio que concierne a su cardcter y a sus reacciones emotivas, cuando viene a consultar por una jaqueca, una tuberculosis pulmonar © una hipertrofia de prostata. Muy a menudo piensa que se lo somiete 0 un psicoandlisis disfrazado y que se lo tortia Por un caso mental; y profito se da cuenta el inédico por la manera de responder, por la actitue 0 la mirada de su paciente, del error que esté cometiendo. He tenido enfermos que'se han levantado y han abandonitto. el consultorio diciendo que no podfan continuar soportando ser interrogados asi. Por otra parte, al hacer el interrogatorio de los-sfntomas mentales al Gltimo, al final del examen, constitiyé también 4 tun error sicologico, pues entonces el enfezipo esté fatigado'y 3 como, desde su punto de vista, estos sintomas no tienen rela- cién con su enfermedad y no. presentan’ para ‘I nada de esencial, responde mal, brevemente, casi sin’ teflexionar y rmanifiesta su impaciencia y su prisa por terminar. {Cudl es el método @ seguir? Por “eso-la experiencia 4 censefia que es preferible comenzar fo ibs s{ntomas generales, olvidemos Pe. ARTE DE INTERROGAR después, una vez establecido el contacto, la confianza,'abor ‘dar enseguida las preguntas relativas a los sintomas mentales E explicando répidamente al enfermo su importancia primordial, desde el [Link] vista homedpitico, puesto que el hombre es tuperior al animal cuyos sintomas mentales son rudimentarios, pmientras que’ en alopat{a los ${ntomas del intelecto son casi fomisibles. En efecto, la Homeopatfa basa toda su terapéutica- fen el! efecto de los medicamenitos observado sobre el hombre 0, efectos tanto fisicos como psfquicos, mientras que la igina oficial’ se basa Gnicamente en la experiencia hecha obteniendo asf, solamente respuestas fisicas. que vive. P Enopguida -vienen las aversiones, los deseos y las agrava, Siones alimenticias.. Después los sintomas relativos al suefid a los suefios. Finalmente, para terminar, una categoria sintomas muy importantes para el ‘sexo femenino, los, ‘corresponden a las indisposiciones mensuales. En cuantol preguntas relativas a la sexualidad, como lo hemos visto, vez pueden ser consideradas desde 1a primera consulta. \do mucho, se puede abordar esta pregunta con mucho jeto en ocasién. del” interrogatorio de los antecedentes, de enfermedades, hereditatias 0 del relato cronologico de j* anamnesis del paciente. Después del interrogatorio q iq pgunos de los Sintompg’ indicados por el enfermo y ‘ms cularmente a los "tonsiderados como extraflos, povo jentes, raros, o singulares y examinar sus modalidades ‘juzgar el valor real que conviene atribuirles en la clasif- sci6n jerérquica a establecer de inmediato. fambjén es a veces’ dtil, cuando vemos llegar un enfermo i ipacién, dejarlo hablar, ular una sola pregunta. Es muy ditil dejar“que el enfermio ‘exprese. Si, naturalmente, al cabo de media hora no ha nado, le diremos entonces cudn importante ¢s su expo- ny que continuaremos el examen la proxima vez. Pero, gar una consulta durante horas es un crror. Asf, el tyfermo no podré decir que su médico estuba apurado y no tuyo "tiempo de ofrle. ~w wees avety Si D-hyeruces 4 Davros: 2 Sumo a aspuelded| BAAR Re 2 i SCHMI Escuchemos'siempre con paciencia. Cosa curiosa:.el enferme} es tan [Link] adora hablar de sf mismo y jamés agota| ‘este tema: Una vez que ha comenzado a hablar de sf mismo, yano hay tren que tomar, ni entrevista urgente; esté encantado de que la cosa dure mucho tiempo y deque pueden escuchario] con paciencia. Por cortesfa, debemos escuchar atentament @ nuestro enfermo y concentrarnos en lo que nos dice: desde] el punto de Vista péicoterapéutico este es un excelente} comienzo. Debemos esperar para empezar a interrogar, que nuestro enfermo haya realmente terminado. No. hay’ nada} peor que yer @ un enfermo sacar de su bolsillo una larga] lista, después de haberlo interrogadosy examinado durante tres cuartos de hora, y tener que volver a empezar toda li} historia. Por eso Jés pregunto siempre si no tienen nada mis} que decir, si-han terminado, si estén seguros de no haber olvé| dado nada. Y sélo cuando han agotado su caudal, entonces podemos empezar a preguntar, =, 7 En toda consulta se debe vexeminar cualquier érgano dil enfermo, auscultarlo, mirarle los ojos 0 fos ofdos. Un enferma| que sale de nuestro copisultorio sin que le hayamos examinado| algo se siente {rustrado: la cbnsulta no vale. Pero si hemos! examinado algo, ado la tensién arterial, o cualquier o1 cosapestd satisfecho. El ser humano es ‘as{, quiere que se | mire algo. 4 Por mi parte, me gusta muchd- examinar los ojos: ésto, Siempre me ensefia-algo y tiene la gran ventaia de que cuando} el enfermo tiene la mandfbule apoyada en Ja mentonera del| mictoscopio cérneo no puede hablar: y uno puede, entonces, reflexionar tranquilamente y tener un’momento de tregua, Cuando empecé mi prictica, observé bien a un doctor ‘que era nuestro médico de familia y que tenfa un éxito| formidable ‘en'Neuchitel.. Distaba mucho de ser el més instruido de los médicos, pero tenfa un mundo de gente y adoraban. ;Por qué? Este médico estaba siempre vestido de-una manera impgcable, era de una limpieza perfecta: ‘ufias, manos, cuello estaban limpios, estabs bien peinado, Liegaba siempre puntualmente cuando tenfa una cita. Y} cualquiera fuera la enfermedad, 'siempre auscultaba el cor (otro momento-en que los enfermos no hablan). De la misma manera, el médico homedpata no debe conformarse con saber suhomeopatfa, también debe saber lo que se hace en el campo, EL ARTE DE INTERROGAR B Mamado adverso, y estar siempre al corriente de Jos ultimos Temedios aparecidos, t Después del interrogatorio teérico que acabamos de esbozar, examinamos ahora, el interrogatorio presentado de manera f, eminente préctica'Por preguntas que respetan los preceptos hahnemannianos. Todas las preguntas elegidas son inten- * clonalmente las que torresponden a Medicamentos que figuran en todas nuestras Materias Médicas, pero més ‘particularmente en el Repertorio de Kent, bajo ribricas de tipos de tamafio mediano que contienen remedios del 20. y 3er. grado, si es posible; y no'-esas largas rabricas como la de la tristeza, de la agravacin de noche o de la sed, simplemente, que encierran casi todos los remedios. Esindtil preguntar a un enfermo cosas cuya corréspondencia ‘no figura en ‘nuestras Materias Médicas. Por esta raz6n, los alépatas no. formulan preguntas sobre temas que no les interesan desde el punto de vista terapéutico o diagnéstico, F pues saben que nv’ encontrardn correspondencias. Lo mismo q sucede'con nosotros. Por ‘supuesto: que nos interesamos en todo lo que se nos dice. y nuestra Materia Médica es tan rica y abundante que #8 muy raro no encontrar en ella un s(ntoma expresado por el ‘enfermo. Si no encontramos un sintoma en el Repertorio hay tres diccionarios sobre las “Sensaciones If”, “Como si”. COMO FORMULAR LAS’ PREGUNTAS oo ‘PREGUNTAS PRELIMINARES ‘A) De déndesufre Ud. y cudles son las cosas que detea * Yer curadas? Esta es la pregunta preliminar; es importante formularia en primer término, aunque no nos sirvamos de ella, porque es la que interesa al enfermo, Este describird entonces sobre todo sus sintomas locales considerados por é! como los més importantes y.a los que el médico tendré en cuenta en Gk timo lugar. Para el enferino es una excelente extroversién 8 sepur » , » ue TES “ ? ‘SCHMIDT que hay que dejarle desurrollar hastu el ultimo detalle. Now ‘otros no [Link] psicoundlisis sino que procedemos a un andlisis psicolégico, lo que es muy! diferente porque el médico y el enfermo permanecen eh. ef misma nivel. B) ¢Qué remedios tonuadid. actualriente y,cuéles los efectos que ha observado? Para qué sirve, sefiores, buscar un remedio para sfrito- | mas debidos a una droga que toma bl enférmo y que ‘bysta_con suspender para sus. sintomas?” Si un enfermo toma Estreptomicina y Se queia de comez6n, 4 s{ntomas alérgicos 6 trastornos auditivos, ante todo hay que suspender la ‘estreptomicina. Pues, a menudo, el enfermo no nos dice [Link] toma y continuaré absorbien- do sus drogas, pénsando que ésto no tiene ninguna rela-' cién con laHomieopatta. / > Después de escuchar pacientemente li exposicion del‘ enfermo, es a menudo itil decirle: “Lo he escuchado ' ‘sin interrumpirio. Pero vamos a cambiar de sistema. | ‘No se“asombre ‘si lo interrumpo en sus respuestas para ' formularle otra pregunta. Significa que ya he obtenido I’ respuesta que esperaba. No’ crea que es porque’ n0'’ {ulofo na remen, ox que en esta direcién uns expi'y cacién més rtarfa ningtin detalle Gtil, nuevo © interesante”. simpética con nuestro enfermo, de las rabricas :del Repertorio concerniga‘es « los sintomas generales_y’ mentales, necesitaba 40 horas para interrogar a mi enfermo... Ahora, esto se reduce a una hora y media q y en este espacio puedo hacer un interzogatoris bien completo; éste que presento és més corto pero contiene lo esencial, SINTOMAS GENERALES 3s netesario ponerse ed correspondenciesd pueden responder y a nosotros nos toca decirles: “Hay 4 Personas que se sienten: menos bien al despertar, otras antes de mediodfa; otras a las 16 hs.: en «l crepisculo; “HL ARTY DE INTHRROGAR tempo. secs. al acostarse; o de noche”. Damos pequefios yjemplon'sin prestar mayor atencign y mirando bien al enfermo, Dy repente vemos que sus ojos se iluminan y nos dirt iOh! yo, antes de mediodfa, es espantoso, tengo humbr canina, me sitnto muy mal... etc.” Otro dink: “Cuan: do me siento menos bien es a las 16 hs”: y a menudo, conocer esta agravacién horario es un dato precioso. 2En qué Estacion se slente menos bien? Esta pregunta puede abrirnos horizontes muy dtiles. Ciertos enfermos estén peor en primavera, o siempre mal en invierno. Por supuesto; ‘anotamos lo que nos dicen: si no mani- fiestan que lo que va peor es simplemente el ojo, o el intestino, o la piel, hay que hacer una diferencia entre la-agravacién del estado general o de ciertas‘partes del cuerpo. Hay enfermos que tienen conjuntivitis 6 resfrio de heno en primavera y' en otofio diarreas. Si encontra- mos ‘numerosos sintomas en la misma estacién, por suputsto que ésto nos interesaré més particularmente. {Qué siente Ud. en tiempo fro, caluroso, seco 0 Indmedo? Es imposible responder “si” 0 “no” a tales preguntas.. 9s enfermos nos dicen que no sienten nada, Entonces tes diremos: “hay enfermos que, cuando hace frfo tienen resfrios; otros dolor de ofdos cuando hay humedad; ‘algunos se sienten mucho mejor con y asf dejamos siempre al enfermo en libertad para responder. Es cxactamente como una mamd que ye a su hijo regresar de la escuela y le dice: “has fumado esta mafiana”.o “Robaste ésto”; por supuesto ‘que el nifio responderd; “no”, pues ia-respuesta condice con esta clase de preguntas. Pero si lu mami sabe hablarle ¥ Ie dicg: “Escucha,,lo siento, pero me parece que hweles a tabasco...” entonces el nifio no. diré: “no” enseguida, se ruboriza y gentilmente se lo conduce confesar fo. que. ha hecho; en esto hay que ser psicblogo y no formular preguntas demasiado directas. \ ¢Qué siente Ud. cuando hay niebla? {Como se stente Ud. a pleno sol? A menudo aprego: ‘Hay enfermos que no pueden salir sin sombrero, {Qué siente Ud.-con los camblos:de tlempo? 8 ~ 7) ¢Cbma, soporta Ud. nieve? —>-_-w 8) Qué cliwia no puede Ud. soportar y: dénde le gusta Pasar sus vacaciones? Ciertos enfermos nos dicen: "No soporto el sol, pero Espafia. .."" Entonges, hay que pidstat atencion. Y a veces no soportan el sol s6lo u causade un pequenio sintoma local. Estas son cross questions’ muy tiles para_formular. cee 9) Como se slente Ud. antes, durghite, 0 después de las tormentas? i 10) Cudles son sus reacciones al viento frio, al viento del Norte, al viento del Sud, 0, al viento en general? Hi gente que detesty’ el viento} para otros, les es absoluta- mente igual” Es necesario saber siempre si'estas reacciones sofi locales o generales. 11) ¢Cémo soporta Ud. las corrientes de aire? Hay enfermos Que tienen deseo de aire, que no pueden permancter sin tener la ventana abierta, pero que tienen horror, por Aas corrientes de aire y nosotros tenemos cierto ntimero de remedios que corresponden a la vez al desec de aire y a la agravacion por las corrientes de aire. 12) ¢Cémo sopcrta Ud. las diferencias de temperatura Alirde una pieza caliente a une frfa; al salir al aire o al en- frar en un. cuarto caliente; bajando al sotano.... etc. Ciertos enfermos toman su sobretodo para ir-al stano: 13) ¢Cémo soporta Ud: el calor en general? Y nosotros insistimos: el calor de la cama. de un’ cuarto, deyun horno; de un radiador; hay aqui pequenas diferencias que demuestran que un individuo puede presentar dife- rentes modalidades., 14) ¢Cudles son sus reacciones a las temperaturas extreinas? Algunos nos dirén que no soportan en absoluto los extremos y hay en el Repertorio (pag. 1349) una rabrica preciosa a este respecto. 1S) Qué diferencia hace Ud. ‘entre su ropa de verano e invierno? '¢Cémo se abriga Ud. en la cama, de noche? Algunos no son nada fn¥ientos de dia pero sf.y mucho, de noche. SO mis. vacaciones’ en la costa de, UL ARTE DH INTERROGAK é 2 16), zCudntos enfrlamlenios tiene Ud. por invlerno @ en otras estaciones? Esta os una pregunta que obliga ul enfermo a hablar.. . * 17) 4Cémo dei, Ud. a ventana de su cuarto de noche? ‘[Link] abren completamente, otros la dejan entorna- da, otros la cierran y hasta cierran los postigos. 18) {Cudl es la posicion que le es mds desagradable: sentado, parado, acostado y'por qué? Hay enfermos que no pueden permanecer parados o acostados. Pero algunos piensan que. estén parados todo el dfa y concipyen que sto no les molesta; y entonces les formulamos la pregunta siguiente. 9) ¢Cémo soporta Ud.’ la posicion parado, una prueba 1 eecaaturs Ta espere de'un omnibus? En ta Isls, yoomo soporta Ud. el estar arrodillado? Ciertas sefioras no soportan de ninguna manera probarse un vestido, que dure més’ de cinco minutos. Como vemos esta pregunta de la posicién de pie, ya formulada en-la pregunta. 18 es aqui repetida. Esta manera de volver 2 ia pregunta una o dos veces es intencional: es un pro- cedimiento de verificacion muy recomendable y necesario. deporte practica Ud., cuéndo y con qué frecuehcla? 7 Ee cade nterts secundaria, pero el enfermo not cor tard siempre algo al respecto. “Si, practico esgrima, pero Jo que me molesta es que transpiro mucho y enseguids ‘me enfrio”, “practico tenis pero entonces, siempre me- duele el talon”, y asf nos enteramos de cosas que no nos hubiera dicho de otra manera y que son muy utiles ‘pera nosotros. 21) Como soporta Ud. el viajar en barco, ferrocarrl, auto, Giiém. los medios de transporte? cy desde rudndo? 22) "2Cémo se slente Ud., 2n general, antes, durante y después “de lax comidas? Hay enfermos que estén siempre mal después de la comida, otros que estén mucho mejor y no. pueden. pzvarse ‘de comer 3 ¢ 4 veces’ por dfa. 23) Cudl ex su bf etito y:qué comida potiria Ud. féclimente uprimir? Ciertos enfermos no pueden suprimir une comida ni ayunar y otros se encuentran, al contr: 24) 25) 2 . scumipt mucho mejor suprimigndola, y que_ng obstante, comen Por costumbre. A menudo nos responderin: “puedo erfectamente suprimir, una comida, ¥ detesto las gran des cenas y. los bunquetes”. Esta es luna pregunta que no_hemos formulado pero que demuestra que la pregunta {std bien formulada fuesto que el paciente ha reacciona- do y desurrollado su respuesta segiin su, propia eleccién {Cuando experimenta Ud. necesidad de beber, qué bebe Ua, de preferencia y en qué cantidad?’ Hay que prestar mucha atencién a esta pregunta dé-la bebida. Si pregun- taremos al enfermo ‘si tiene sed, podri pensar que tiene mucha sed porque toma su sopa, porque bebe su té a Ja manana y un vaso de vino en su comida de la noche. Otros, aunque -dgben todo el dia, respondern que no tienen sed porque evidentemente, todo el mundo bebe. {Cuéies son los alimentos qiie no le convienen y por qué? Si el paciente no respgade' enseguida le preguntaremos obscrvando cuidadosamente su rostro: ;as cosus dulces? jsaladas? jAcidas? jgrasas? huevos? | carne? bres? jfruta? verduras, repolio, cebolla, manteca. . . en una palabra, le citamos varios alimz>s y en esta oca sion miramos lo que pasa por su cara,'anotando inme- diatamente sus respuestas en el papel. + Como soporta Ud. -el vino, cerveza, ‘café, t#, leche, Yinagre? Ast el enfermo no. puede respondernos “si” © “no”, tiene que decir alga: y.: manera en que nos responders nos haré subrayer una, dos o tres veces el sintoma y nos mostrard que tiene verdaderamente tal deseo 0 tal aversion. : No habrfa:razén para indicér muchas miés substancias alimenticias, ngs hemos limitado a aquéllas para las cuales el Reperterio de Kent indica remedios correspon- dientes. Pues, no [oolvidemos, esta cuestionario contem- pla esencialmente un fin prictico, el de descubrir el Femedio capaz de curar. Qué efecto’ le produce el tabaco y tudnto fuma Ud, Por dia? Y tenemos respuestas muy curiosis. Uno nos Tesponderd: “casi no fumo: simplemente un paquete ¥ medio, porque mi amigo. fumna tres © cuatro; otro hos diré que fuma enormemente porque fuma tres ciga- q A 29) 34) HL ARTI DK INTERROGAR «venta. siempre a sus oculistas diciéndoles: milos por dtu y no estd hubltwde u fumar mucho, {Cudles son los medicamentos o substanclas externas 2 interna que to hacen sentse enfermo!, Todo, sean: ica, «:- recugrdo siempre a una enferma quo for, mica, «:. recuerd me Gus pr me dé atropina, no la soporto”, y naturdlmente, ‘por Teflejo alopatico, estos médicos se la daban lo mismo, con trastornos alérgicos, eczema, etc., comto resultado. YY estos trastornog duraban semanas; Hay que respetar las indicaciones que dan los enfermos, sobre todo cuando son tan personales. ft ve é vacunas se ha hecho y cual ha so su efecto sol esdnud? El efecto de Iss vacunas es muy importante Cuando un enfermo no reacciong, a veces es porque Ia vacuna no valfa gran cosa, 0 porque el enférmo estaba demasiado dgbil para, reaccionar. Ce soporta Ud. los baftos calientes, los baftos de rio, me sate Uo es cole es as afi, todas las maftanas al lago a tomar su bafto. Tiene reumatismo 'y esto la. alivia enseguida. Cémo se siente Ud, en el mar y en la montafia?’ Esto nos Seite Sa egida. para aconsjar 4 nuestros enters. Sino hemos formulado esta pregunta, podemos aconsejar una estadfa en la montafia y ofr responder que allf no se siente nada bien. Scamos bien Prudentes: para no aconsejar en seguida algo que precisamente agrava & nuestro enfermo. ; soporta Ud. [Link], cinturones, fajas,ropas Siradaa? "Moy. gente que en cuanto ent en m0 ast ‘comiénza por arrancarse el cuello 0 Ja corbata, o sefloras que inmediatamente después de la comida estén obligadas a aflojarse “el cinturén. Hay pocos remedios que corres- ponden a esta necesidad y a nosotros corresponde com- pletar esta rbrica por nuestras observaciones. . eCémo cicatrizan sus heridas y cudnto tlempo sangran? Esta pregunta corresponde a los hemofflioos, a los enfer- ‘mos que Se infectan facilmente o a los que hacen erupcio- nes cuténeas al menor rasgufto. " GEn qué circunstancias se ha desvanecido Ud.? Fn la 30 scumibt “a iglesia, en un cuarto leno de gente, en ayunas, etc Estas son las preguntas que conciernen alos sintomas generales. Estos nos dan la Have para muchos énfermos, con la condicion de que esos sintomas sean ver,j deramente t{picos. Recuerdo siempre cuando comencé a! trabajar con ‘el Dr, Gladwin, yo habfa_interrogadp a un enfermo, habia obtenido 40 sintomas y estaba muy Srgullogo de ello: 'y ella me los tachd todbs, solo me quedé uno; porque para uno el enfermo habia respondido “si” 0 “no”,'para el otro era demasiado general y nada caracteristico, para los otros, eran patogenéticos, y no me quedaba nada; yo estaba confundida y me sentfa verdaderamente muy disminuido. Como consecuencia, aprendf « interrogar mejor. ; i LOS SINTOMAS MENTALES 6 Esta cuestion es muy dificil y por lo tanto muy preciosa. Desde hace 47 ufgs, apenas tengo 5 casos en los que no he obtenido sintomas mentales, Siempre los hay, pero hay que aprender a observar, y a veces no se los puede encontrar ni interrogando ni observando y uno se ve obligado # preguntar al ambiente que rodea al enfermo y que hace conocer cosas muy interesantes que no se hubieran podido. saber de otra manera, Como Hahnemann lo dice tan bien, hay sintomas he el enfermo nos dice, sintomas que uno observa y los que muestra el ambiente que rodea al enfetmo. Los sintomas mentales s6lo tienen valor, si son bien mar- cados, presentan modalidades y son no” patognoménicos. 1) {Cuiles son tas mas grandes emociones y las miis grandes enas que ha experimentado en su vida? Esta pregunta es extremadamente itil. Y como ya’ hemos incerrogado a nuestro enfermo, ya hgmos esteblecido un primer contacto, ya no nos ve como a extrafios. Y a menudo el enfermo tiene una pequefia légrinia en el ojo en este momento. Cuando un meédico ha sido capaz de hacer Hlorar o refr a su enfermo en la primeja consulta, ha tocado su corazon y eso es’ muy importante, Muy a menudo veréis mojarse los ojos del. enfermo, bajard la cabeza para esconder su emocin. Una buens palabra del médico seri entonces necesaria. Por eso en cuanto se a) ‘ EL ARTE DE INTERROGAR 2) \ produzca la extroversiOn, la pregunta siguiente formulada répidamente le hard levantar la cabeza con una expresion algo aturdida, iuego traeré a su rostro una sonrisa falls, {Cudles han ‘sido sus més grandes alegrias? Ensoguids, ‘su rostro se ilumina, piensa en las cosas agradubles de su vida. Pero la cqntidad de ingratos es inconmensurable, Hay [Link], en su vida, pasan de un éxito al otro, pero no consideran a ésto como una alegria: un marido perfecto, una fortuna magnifica, buen personal doméstico, hijos que les dan satisfacciones, en pocas palabras, tienen ‘todo lo necesario para ser felices y no lo consideran como ‘una bendicién del Cielo, Somos nosotros los encargados de hacérselos ver y demostrarles que son privilegiados y ‘que tienen: mucha suerte. Y de repente nos dicen: “Bs verdad, no me habia dado cuenta”. Y se van comple mente felices. Estas dos preguntas son particularmente importantes. y la :facultad psicolégica del médico lo conduciré a deducciones preciosas. Ademds, formuladas en el momento oportuno y en tono benevolente, prepa rardn el camino para las preguntas siguientes. Tuve dos enfermos que me dijeron: “Dr., le prohfbo hacer referencia a mis asuntos personales, no quiero responder a esas preguntas”. Por supuesto, podremos su- primirlas, pero son precisamente las preguntas esenciales las que no se quiere responder; y jamés se podré curar tan bien a-un enfermo cuando quiere, escondernos algo. ‘Tengo una enferma:que me ha pedido no hablar jamés de mi pasado, y me pregunto por qué continta viniendo a consultarme. No quiere que se hable de su pasado; yo lo conozco por las otras personas de su familia, y s¢ también por qué no quiere que se hable de él. Y hay tantos otros medios para conocer a un enfermo: la numerologia, la nominologia, el estudio de lis manos, de la letra, de“os ojos, que nos ayudarin a descubri To que se nos quiere ocultar. “No hay secretos que el ‘tiempo no revele” y, de una manera o de otra, se puede siempre Iegar a descubririos. Pero psicolbgicamente es un error esconderlos pues, lo mismo que a su abogado, siempre hay que decir la verdad a su médico. Después de estas dos preguntas, a menudo, ef enfermo ‘nos cuenta algo de si mismo, y nos 4a tomado simpatia a 4) 5) 6 scuMiDT i 7 porque lo hemos escuchado hablar dg. cosas que no ha podido decir a nadie. Lod . zCudles son los momentos ex las 24 horas en que se 'slente deprimido, triste o pesimista? Esta maneta de interrogar no evita decir: ;'"Es Ud. triste 0 pesimistg? ” Hay enfer- ‘mos que estén deprimidos a la mafiana’al despertar y dos grandes remedios para eso son: Lachésis y Alumina. ¢Cémo soporta Ud. los inconvenientes o'las molestias? ‘Algunos responden que no les interesan; otros que la menor cosa los abruma, y a menudo en esa ocasién alguna otra cosa. Si conocemos éstenograffa. tgadremes la ventaja de poder anotar verbatim lo que a ‘enfermo, nos diga, cosa muy atil. 2En qué ocastones,tiora Ud.? Ast no herimos, Recuerdo a una enfermb qué habia dejado a un exceiznte homed- pata por haberle preguntado, gi Iiprast.. eso le parecio muy inconveniente y por eda raz6n lo deyd, .. por es0 tuve bien cuidado de no repetirle la misma pregunta. . . Si el enfermo no responde enseguida, preguntaremos mien- tras vigilamos su expresién: ‘!;la miisica? los recuerdos? En qué momento del dia? )Ci-ttas personas pueden contener el llanto, otras no; ¢edmo se comporta Ud.? " “Hay personas que lloran al menor reproche”. Tuve una secretaria a la que cada vez que Je hacia una obser- vacion refa a carcajadas. Hay’ también los que se sienten mejor después de haber llorado, y otros que estén rustio peor; esto también nos interesa. En ocasién de dificultades, preocupaciones, penas, jeb= mo soporta. Ud. el consuelo y que efecto le hace? Esta ¢s una pregunta clave que separa enseguidz a Pulsatill de Natrum Muriaticum, por ejemplo. Conocer la agrava- cién por ef consuelo nos seré de mucha utilidad. E) dentemente se trata de personas que nos sor. simpéticas y si, aun en est¢ caso, el enfermo no quiere ser consolado, y prefiere permanecer solo, este sintoma deberd ser Tetenido. Al contrario, la mejoria por ¢l consuelo es algo normal y, por consiguiente, no es un sintoma. Cuando nos dic “al principio me agrava, pero enseguida me- ora” lo que cuenta es la agravacién y habré que rets- nerlo pues es una manifestacion primaria. eT HL ARTI DK INTERROOAR , ao) 7) qCudles son las ocasiones en que te he experado? El fin de este pregunts. o6 cuestion del sulcidio, del asco por la vide, 8) ¢Cudles son las circunttancles pur le Wu » {ears de thes Cater dele cubes, 40, los sentidos\ige los puode toner separsded @ Debemos prestar mucha atencién & todoy oat mintales. Si nos responden en tono agrie! “ enojo! ”’ pronta, comprenderemos lo que ir. Y hay enfermos que nos dirdn lane pacientes, euagdo. no podrin eopeat un minuto [68 1 Sala de esperar y sp pasearina lo largo del oorreder! dartot enfermos nos dirdn exactamente lo contrario de fo que son y anosotros nos toca observarlo y desoubrinlo, =| 9) gCudndo y por qué siente ansieded y miedo? BI > Gente‘no’responde ensegudn, puede aprega personas tlenen miedo, de noche, de la oscurided, de estar solas. Hay otras que tienen miedo ¢ los ladronet, @ la multitud, a clertos animales, a la muerte,’@ las @n- Fermedades, a los esptritus, a que les suceda algo, una ‘desgracta, de perder la razdn, al ruldo de noche, @ la pobreza, @ las tormentas, al agua... etc. Ast jo dejemor ‘en libertad para responder, no lo obligamos a decir nada. Evidentemente, en el Repertorio'no estén todos los mie- dos, y entre los animales s6lo se encuenttan los perrot y los animales en general. Pero anotaremos los divervos, miedos para no. hacer lo que un enfermo hiso a su mamé. Sabfa que tenfa miedo a las ranas y un df cuando dormfa la siesta le paso uns rana yobre el vientre, Ella despert6 aterrorizada,/ Estas son bromas que no se deben hacer y que pueden ser muy peligrosas, ° eComo se siente Ud, en una habttacién lena de genie? 2Qué lugar elige Ud. en la iglesia, en una conferencia, en un espectéculo? Asi podemos conocer algunos ifn tomas de claustrofobia que nos serén muy dtiles. 11) gSe pone Ud. colorado 0 pdlido cuando se enoja’' y qué es lo que lo hace enojar? Y zedmo se stente: Ud. des- pués? Debemos agradecer a Callavardin, remedios muy interesantes para las c6leras rojus y las cOleras pélidas. | También conocemos'las consecuencias de la cblera, 9-08-01 ! séwuint 12) gCbmo soporta Ud. 1a espera?, Si noresponde, formulas éntonces preguntas sobre la impaciencia. 13) Qlertas personas hacen todo ‘con prisa' y precipltacion; otras al [Link] extrema lentitud. Y Ud., ¢cdmo carina? jedmo come? ccbmo habla? \ycémo escribe? y sebmo es Ud. en sus gestos? Hay enfermos que todo To hacen con prisa. 14). {Cuiles fueron para Ua. tas repercusiones de pends'de amor contrariado, ofensas, mortificacin, -indignacién, malas noticias 9 ‘mledos? Estos son -s{ntomas etjol6- ‘icos esencioles. Esta pregunta ¢s, ami parecer, una pre- gunta clave én el capitulo de lod s{ntomas mentales. No siempre tenemos una respuesta; perp hay por 10, menos un 70% dy enfermos que responder. Recordemos el caso de aquel portero del Conservatorio de Ginebra que tenfa la costumbre, desde hacia uinos veinte afios de salir todas las mafianas con un camarada; y de 8,29 ban a pescar o a pasear con su perro al borde del lago. Eran amigos inseparables. Una mafiana, a las 8 el amigo no estaba allf, alas 8.30 el portero telefones: {Por qué no vino Pablo? qué escdndalo, él, siempre puntual. . No daba tiempo a que le respondieran. .. Finalmente la‘ seflora le dijo: “Escuche, querido, Ud. no lo verd. Muri6 esta noche”. Nuestro hombre se detuvo, deié 1 auricular, y sintié en el ofdo derecho un zumbido espantoso que ya n6 lo dej6. Fue a cogsultar a especia~ listas que le hicieron pruebas de Barani, insuflaciones, masajes que nada cambieron a los zumbidos, '» llenaron de remedios, calmantes, sin resultados. Y durante seis meses el pobre homore sufri6 un. martirio. Una dosis, ina sola dosis de Gelsemium XM y el vimbido des- aparecié completamente durante un 2is0: en ese momento, tuve que darle una segunda dosis porque después de una emocién habfa vuelto a sentir un pequerte zumbido. Y ‘se curd definitivamente. ;Cudl es la 'medicina que puede hacer una cosa-semejante y ‘legar con una pequefia dosis de la XMa. dilucion Korgake? a curar un zumbido de oidos consecutivo a una inata noticia? Calzarea. y Gelsemium son los remedios para las consecuencias de malas noticias. En el Repertorio esto se, encuentra en “bad news” y en esta ribrica tenemos més o menos $0 remedios, Calcarea y Geltomium, ambos, en: teroer grado. Siempre que sea posible comencemos eon un ‘vegetal: Gelsemium corresponde admirablemente a gato, ‘A menudo alguien nos dice: “Sf, tuve une gran tristeza en mi vida,'perdé a mi hermano” preguntaremcs shempre, {Como lo spo Ud.? Si nuestro paciente asisti6 al accidente se trata ‘de consecuencia de miedo; 0 en otros casos serdin consecuencias de excitacin nerviosa. “Pero en general el enfermo se’ entera por teléfono y en ‘ese caso hay que tomar “Bad news”. En sus momentos de depresion 0° de tristeza, gobmo encara Ud. la muerte? {presentimientos? jpensamien- 10s? edeseos? "deseos de suicidio? Hay enfermos que Hlenen presentimientos de muerte, aun deseos de muerte. Otros tienen deseos de suicidio; algunos estarian dis- puestos a hacerlo, otros no tienen el valor para hacerlo 4 pesar de su deseo o impulso, jcudl es el medio que Ud. hubiera elegido? Algunos hablan‘ de horca, otros de veneno, etc. .. y enseguida podemos saber si chenfermo nos dice la verdad. Primero cuando alguien nos dice la verdad el ofo [Link] un instante; si la pupila se contrae. Para un deseo de suicidio por medios sangrientos 0 espectaculares, revélver, accidente, cuchillo, siempre encontraremas ‘un aplastamiento en’ lg part superior de la pupila izquierda, al contrario, si hay. deseos de suicidio por mydios no espectaculares, rio sangrientos como el veneno, gas, ahorcamiento, encontraremos el aplastamiento en la parte superior de la pupila derecha. El aplastamiento de la pupila en su parte superior en el ojo izquierdo indica también 2 menudo, rabia, cblera reprimida, una pequefia rebelion secréta; en el ojo derecho se encontrard pena de amor. . Glertos enfermos sufren cuando sui cosas rio estin en un orden meticuloso. A otros les es indiferente: Algunos, a Ia noche doblarén su camisa, su calzoncillo, bien do- blados, pondrén sus zapatos uno al lado del otro; otros Jos pondrén sin ningin orden por los rincones. Y eso fos interesa y nos permitiré diferenciar entre un Sulfur, un Arsenicum: . . etc. may © 6 reglas? Esto es muy importante. Antes de las reglas una mujer puede o bien estar, agitada (restlessness), © deprimida, irritable, Horar. Estos son sintomas muy pre- * ciosos que pertenecen al enfermo en su conjunto. Durante todo este: interrogatorio, el médico, , mientras, trata, por su actitud y, buenas palabras, de poner’ cOmodol al enfermo, no debe dejéi de mirarlo y “éspiarlo”, si:podemos, decir, con tacto y discreciOn; todo médico que tiene los ojos y la mente despiertos observaré numerosoé sintomas mentales locuacidad, la suscep id, el [Link], Ja confusion, reserva, la exaltacién, los estremecimientos, el orgullo, tanerfa, la negligencia, la desconfianza, la agitaciOn, las risas. anormales, los trastornos de memoria, la disposicién calma o enervada, los suspif la vivacidad o la lentitud, los lantos al hablar de la enfermedad... etc. ‘Ademés, hdy sfqtomas que (10 hay necesidad de preguntar Porque los mismos enfermos los enuncian si son verdadera- mente marcados, 0 bien el ambiente los describe antes \de 1a consulta, como la negativy'a comer, el deseo de huir, a veces el miedo al suicidio y hay sintomas que es necesario. saber observar. Los tics son muy interesantes; son sintomas del subconsciente y se puede decir que casi siempre tienen una relacion genital. Cuando alguien tiene tics hay algo que no, ~ anda bien del ado sexual, sobre todo si se encuentran cerca de Ia nariz. [Link] niflos puede corresponder @ un rechazo. después de un reproche‘o algo que les ha chocado. LAS AVERSIONES Y LOS DESEOS ALIMENTICIOS 3) ¢Cudles son los alimentos par,los que Ud. tlene un deseo 4 ‘marcado?, Aqui conviene, durante la respuesta de los enfermos, 'observar bien su mimica pues es muy fécil) leer en sus rdstros observando por ejemplo, las particu. laridades de las comisuras de 1a boca que se bajan sila persona esté asqueada ‘0 ‘al contrario suben mientras os ojos brillan-si existe un deseo o fuerte atraccién alimenticia. Es bueno agregar por ejemplo: Los pasteles? qlos dulces? jlas costs azucaradas? jel azicar solo? No se formula la pregunta, se enumerd y de repente d . Cy a ee ~ EL'ARTE DE INTERROGAR ” el enfermo reacciona: j Oh, [Link]! , me encantan, me compro durante ¢} dia. .."; glas cosas deldas? las cosas condimentadas? las cosas ricas 0 grasas, las man- pr" feca (al hablapide mantéca preguntemos siempre. si es Ja manteca sola, o con pan) la fruta, el pescado, la carne, ‘el café, ef vino, la cerveza, la sal? Lo que nos interesa | RO ¢8 el enfermo que nos diré: “Si, me gusta mucho Ia ‘sino el que tiene una necesidad de sal y hasta sala antes de probar los alimentos. “ eCudles. son los alimentos que le hacen mal y que’ Ud. ‘no yuede comer? Todas estas preguntas, como es fécil * notér, ‘ya fueron formuladas ,a1 principio del cuestio- ‘nario. Pero al repetirlas podremos darnos cuenta si la . Tespuesta fue hecha correctamente la primera. vez 0 n0; ‘si el enfermo se contradice esto constituye una contra- “prueba muy til, B En qué posicion duerme Ud. y desde cuando de ea s"manera? Ciertos' enfermos nos dirdn: “Nunca he po- | dido dormir sébre la izquierda”, y hay cardiacos que F’: solo duermen bien sobre la izquierda, ¢En qué posicién [*coloca Ud. lt cabeza? Algunos duermen con la cabeza slevantada, otros con la cabeza completamente. baja, Si RY vemos un enfermo que tiace un ataque'de asma o de en- . fisema y que s6lo esté bien completamente acostado con la cabeza baja, nos parecerd extracrdinario, y es un B s{ntoma precioso que nos conducird a Psorium. También ‘hay que preguntarles én qué posicién colocan los brazos, cabeza, plernas. ¢@ué hace Ud, durante el suefto? y agregaremos como al Pasar: Algunos enfermos hablan, gritan, Moran, rlen, $e estremecen, estén agitados, tienen miedo, crufen-los.. ‘dientes, duermen con los ojos ablertos. insomnios 0 somnolencias en las 24 horus, y [Link]é causas us atribuye? : algunos, nds dirén que no duermen porque te CRT Gea rE oy tienen comez6n, palpitaciones, 0 etios horribles q los ‘despiertan. 4) [Link] suefios que se producen mds a menudo. E pregunta es muy importante. Aqui hay una extepci6 en el Repertorio que debemos conocer, En el Repertori debemos tratar de hacer corresponder los sintomas @ los remedios de valor equivalente a’ la importancia esos sintomas en el enfermo. Un deseo de sal muy en caracteres rucidh ‘4 menos que se trate de un rem raro e\insuffcientemente experimentado. Pero para suefios,-si\encontramos un [Link] grado pequetg también debemos fiarnos de él. La hora el despertar de noche es .muy importante Desgraciadarnente muchos enfermos nos dirdn: “depend de la hora en que me acueste. Si me acuesto a las di me despierto a las 2; si me acuesto a las 24, me despi a las 4”, Esto no nos interesa, Lo que nece: la hora en que se despierta mds a menudo. Si respond ue a las 4 de la mafaila-vabremos que tenemos indicaci6n de Sulfur; sabremos que ese enfermo a menui se levantaré para [Link] o bien a la de evacuar. Toda esta cuestion del ho: de insotnnios nos serd muy atil. No coiifundamos en-ef Repertorio la ribrica que concise al horario de ir somnios: el insomnio después de las 2 no correspoi a los mismos remedios que el desperte: « ias 2. Pues enfermo-puede despertarse a las 2 y volver @-dom ‘se algunos minutos después y no se tratard de un insomt LOS SINTOMAS SEXUALES Con aire despreocupado, pero'vigilindo al paciente diremos] 1) “Hay enfermos muy inclinados a ‘las relaciones sexuales otros, al conirario, muy frios, algunos hasta exper ‘mentan aversién por todo contacto. Anotemos las res puestas: Pero seré mis fécil corroborar estos sintomus foram EL ANTH DE INTERROGAR mulando esta progunta ala otra parte de la ‘en una, visite posterior; y a veces nos anteraremon cosas que serén exactamente lo contrario de lo habfa dicho, Seamos siempre prudentes vn los si sexuales. Es ‘Gtil saber que puede haber aversidn sexual © insensibilidad. Muy a menudo es una cuestion: de educacién, de técnica. ‘A menudo, cuando’ ua marido cree ser delicatd, os ‘gosero porque la sensibilidad femenina es “exquisite”; y el hombre no es nunca bastante delicado para con su pareja; no se da cuenta de la manera grosera en que se comporta ara con su esposa; tengo un matrimonio ‘que ha fracasado completamente porque el seflor deseaba, a Ia noche, ver a su mujer pasearse completamente deanu- da por los salones iluminados. Ella lo hizo pars hacerle el gusto pero desde ese dia le tomé asco. Hay en ese dominio ‘mil y un pequefios detalles a los cuales se debe prestar atencidn, Recuerdo otro marido que adoraba fotografiar a su mujer completamente desnuda: eviden- temente ella encontr6 el hecho encantador en el;mismo momento, pero: después, se pregunt6. para. quien serfa efoto. ty Indisposiciones mensuales Este es un capitulo extremadamente itil y precioso para la bhisqueda de los remedios, Kent decia que todo lo que concler- ne & las. secreciones, -cualquiera sea su origen, color, olor, ‘consistencia, concierne a caracteristicas que jamds se encontra- rin on el atadd y'lo que caracteriza a la vida y debe ser objeto de musstras Investigaciones es 10 primero que no vemos en a » 2 32 a ¢4 qué edad tuio Ud. sus primeras regias y a qué edad - cesaron? ¢Qudl es su frecuencia, su regularidad? {Cul es su duracién, abundéncia, color, olor? jcudl es el aspecto y la consistencia'de la'sangre? Indique la hora en que la hemorragia es mds, maniflesta. Hay mujeres que no pierden de noche, otras de dia, otras pierden solamente caminando. ¢Como se slente antes, durante y después de las, reglas? ifisicamente? zmoralmente? :y eventualmente fen el momento en que deberian llegar: esta ¢s,la pre- gunta del molimen gatamenial. REVISION DEL CASO Para terminar se hace Jo que lamamos revisiOn del caso. Bs necesario tomtr'entre los sintomas indicados por el enfermo los que son raros, extrafios, poco,frecilentes. o singulares, por ejemplo: et ‘SensaciOn de clavo que se hunde en la, cabeza; Sensacion. de hild que tifa los dos ojos haci SensaciOn ge boja en el cucllo;, ‘Sensacion como de garra que aprieta el coraz6n: Sensacion de tener las rodillas. y los. tobillos como vendados; sintomas que, para nosotros, son de gran importancia siempre que tengamos la seguridad de que no hay causa ocasional que les provoque, por ejemplo, traumatismos, cuerpos extrafios, causas externas, Si Gn enfermo [Link] queja dv estar apretado en la mufieca, por una pulsera‘o reloj que aprieta demasiado, esto no es un'sintoma. Si nos hablan de bola en el cuello, has bré que preguntar en qué momento se produce, si es al tragar 0 después de haber tragade, 0 si no es modificada al tragar... etc. y mirar si no:hay un bocio, por supuesto. ‘Trataremos enseguida de-precisar las modalidades de los 4 sintomas ms salientes, de los cuales se queja el enfermo, es decir, la agravacién por el movimiento, el descanso,'” el calor, el frio, en un cuarto, al aire, segin lt posicién, etc: “f atrés; COMO ABORDAR UN CASO AGUDD \.. Las afeéciones agudas son reacciones pasajeras desagradables 4 ~"o menos repentinas que sg manifiestan por sintomas agudos y que molestan al individdo, ‘Siempre comienzau, tienen ten- 4 Gencia a aumentar, luego los sintomas se enmiendan y piMés particularmente en las enfermedades agudas, pero bién en las cronicas, hay que recordar el esquema de fering en ocasion del interrogatorio y examen del enfermo: 1, SENSACIONES, SINTOMAS CONCOMITANTES. 2. LOCALIZACION Pero por sobre este esquema, hay que pensar siempre €l sintoma etiolégico posible que domina todo y se fraduce por las siguientes observaciones del enfermo: “Desde mi Gltimo embarazo; desde una pena; desde una iorragia; desde una célera, una vejacion, un miedo; desde supresion de mi eczema que, no obstante, estaba “curado”” ); 0 desde tal operacion... \ESTOY ENFERMO! fRetened bien que un s{ntoma etiologico tiene siempre Brimacfa sobre todos los otros y que ser siempre el Considerar en la busqueda del remedio salvador. ‘Si tenéis @ suerte de tener semejante s{ntoma, no os rompdis la cabeza, fremedio debe encontrarse en la rdbrica correspondiente. Elnterrogad sobre las ssnsaciones experimentadas para saber Exqué' clase ‘de Yolores se trata. La Homeopatia conoce bioximadamente 189 ‘dolores diferentes en el Repertorio de Preguntad:a ayé'se parece el dolor, pero evitad suges- ‘a vuestro entimo. Si es necesario enumerad. una serie Zidclores, .varios ejemplos “como una pequefia letania”, do’ la manera en que el enfermo responde, diciendo Birejemplo: “Hay personas que se quejan de dolores ardien- TO ee er Xe a aa my tes, picantes, de presiOn, de estallido, que, corroen, et Observad bien los propios térininos utilizados por el enfermq fen esta descripci6n y tened la certeza de no haberlo sugestig nado poniéndole “tal expresién en la boca”. No preguntéiay por ejemplo: : 5 GEsun dolor ardiente? , zpicante. ..? | Siempre hay que dejarlo hablar y sobre todo evitar que pt da responder “Si” o “No”, pues entonces la pregunta ¢ mal formulada. 2 LocaLizaciones No 08 fiés jamés de, términos como “Me dueien los rifior los brazos, el estémygo”, pues puede tratarse del sacto, del antebrazo o de’ la vesicula biliar. Haced qu. os muest siempre el lugar y no cajt la manc7?por sobre las rop sino con el indice y directamente sobre la piel. No tem! hacer desvestir a vuestro paciente. Asi se ¢vitan muchas presas. Por ejemplo, el caso de un [Link] conocida] al que un enfermo va a consultar pojysanglios dolorosoi en Ia ingle derecha. El cirujano ,lo hace acostar, abrir el pan talon, palpa la region inguinal derécha, constata algunos glios calientes y dolorosos, interroga sobre fosible accident © infeccion en los pies, hace qpitar los zapatos y mediai y no encuentra nada, nj ufia encarnada. ni supuracién algu El enfermo vuelve a vestirse y “grxa'la receta: pomada de Ietiol que ensucia su ropa interior y no trae singin alivio, El enfermo hace 37,5° de temperatura, duerme mal y va yer a su médico homedpata, él que Ic hace desvestir compl tamente y constata un magnifico zone poplitep y en el mush posterior derecho. Jamis se debe temer hacer desvestir al enfermo y observar por si mismo la localizacién designada Y Joos dosis de Mezereum 10.000(K) y en 15 diss el zona todo su cortejo sintomatico habia desaparecido sin dejar otro; rastros que algunas huellas rojas en el [Link] la erupciér Luego haced que os muestren sicinpre con el dedo el try yecto doloroso y las irradiaciones. q Si alguien se queja de una sensacign helada en el estomago' hay que precisar si la siente en ¢l interior o en el huecg weet AL ANTI DW INTERROGAR ‘ i @ lec epighstrico, sobre Ia piel, pues ésto corresponde a remedios completamente diferentes. ‘ 3, MODALIDADES Luego, se pasa a las particularidades que acompafian las ma- nifestaciones dolorosas.u otras y de las que se queja el enfermo, ues esto permite una individualizacién preciosa. Abrid el Repertorio de Kent ~ese precioso diccionario de sintomas de més de 1.500 paginas— y estudiad de una vez por todas los do- lores, por ejetiplo de cabeza: “Head-pain”. Para vuestro interrogatorio agudo retendréis todas las condiciones que modifican, aumentgn.-o -disminuyen las sensiciones, experi- mentadas por el sujeto; por ejemplo: las influencias meteoro- 6gicas, el calor, gh frf0, el sol, la tormenta, el aire, la humedad, la ‘posicion, el movimiento, la marcha, antes, durante o después de la’ menstruacion y todas las ocasiones [Link] los dolores aumentan 0 disminuyen. ue ‘4. LOS SINTOMAS CONCOMITANTES ' Estos entran en la categoria de sintomas curiosos, raros,\/” extraordinarios, porque nuestros conocimientos anatémicos y fisiopatologicos no nos permiten explicar la relacién de ‘estos sfntomas entre s{. En la medicina clésica se los descuida siempre; en, medicina homeopitica, al contrario, se los re- tiene celosamente y con el mayor cuidado, pues caracterizan, no a la enfermedad, sino més bien al enfermo, ef objeto principal y de predileccién de todo médico homedpata. Por ejemplo, una citica que mejore al orinar (Tellurium) © con una sensacién de frio del lado dolorosa (Ledum, Mercurius,; Silicea), .0 bien galambres abdominales que s¢ producen en cuanto el enfermo bosteza (Zincum), 0 después de una vejacién (Colocynthis, Styphysagria), 0 que se pro- ducen cada vez que fuma (Bromium), o también vértigos en ‘ocasion de cada erecci6n (Tarentula) o después de haberse afeitado (Carbo Animal), en cuanto una mujer /queda em- barazada (Arsenicum,’ Gelsemium, NATRUM MURIATICUM,. Phosphorus). /

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