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Unidad 2 Gestión y Organización Bancaria

Este documento habla sobre la gestión y organización bancaria. Explica que los bancos tienen dos funciones principales: captar ahorros e impulsar la inversión. También cubre conceptos clave como la rentabilidad, seguridad y liquidez que los bancos deben equilibrar, y las operaciones que realizan como descuentos, créditos e inversiones en valores.

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Unidad 2 Gestión y Organización Bancaria

Este documento habla sobre la gestión y organización bancaria. Explica que los bancos tienen dos funciones principales: captar ahorros e impulsar la inversión. También cubre conceptos clave como la rentabilidad, seguridad y liquidez que los bancos deben equilibrar, y las operaciones que realizan como descuentos, créditos e inversiones en valores.

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UNIDAD DIDACTICA

Gestión y Organización bancaria


1. Introducción

Como ya ha sido expuesto anteriormente, las entidades de crédito desarrollan


una serie de tareas de vital importancia; su solvencia y eficacia han llegado a
ser consideradas como un bien público que debe ser protegido en virtud de
los desajustes propios, ya que afectan decisivamente al buen funcionamiento
de los mercados financieros y reales. No obstante, las entidades de crédito
son propensas a los desarreglos. Por un lado, su negocio es el riesgo (riesgo
de solvencia, liquidez, interés, de cambio) y si se equivocan, este riesgo
asumido, puede transformarse en una crisis bancaria.

Por otro lado, dichas entidades, por su concentración, pueden desempeñar


funciones casi monopolísticas en los mercados produciendo perjuicio a su
clientela. Como consecuencia, y a pesar de que supone una reducción de sus
libertades, ya sea de actuación como de organización, es adecuado corregir
sendos tipos de desajustes.

La banca es definida como una institución que se dedica, fundamentalmente,


a recibir dinero de terceros en forma de depósitos irregulares, al objeto de
prestarlo, por su cuenta y riesgo, y siempre en aquellas condiciones de
seguridad y remuneración que razonablemente supongan que será posible la
devolución de dichos depósitos y el pago del interés que ha sido pactado con
los depositantes, conjuntamente con la generación de un beneficio para los
suministradores del capital de riesgo, constituyendo la base de garantía para
la captación de dichos depósitos. Junto con esta actividad principal, la banca
realiza actividades de la comisión mercantil, proporcionando a sus clientes
una extensa gama de productos, con riesgo o sin él, por los que percibe una
remuneración denominada comisión. Se entiende por depósitos irregulares, a
aquellos en los que el sujeto que recibe los mismos puede cumplir con la
obligación de devolverlos, no con la misma cosa que recibió, pero sí en la
misma cantidad y calidad.

De la anterior definición, por tanto, es posible destacar que, por un lado, que
la actividad esencial de las entidades bancarias supone la inversión de los
depósitos realizados por el público, y que debe reintegrar, asumiendo los
riesgos, con la finalidad de obtener el suficiente beneficio que le permita la
remuneración del interés pactado con el depositario, y por tanto, de la
asunción del riesgo. Otro aspecto relevante consiste en la mención de la
existencia de una actividad secundaria en la banca, la cual se basa en la
prestación de una serie de servicios complementarios, los que pueden
implicar riesgo o no, y por los que se va a obtener un ingreso también
denominado comisión.

Por lo tanto los bancos tienen dos principales funciones:

Captación del ahorro.


Encauzamiento de la inversión.

El instrumento con el que operan los bancos es constituido por el crédito


bancario, el cual permite poner en manos de los inversores los recursos
ahorrados y captados por el banco, siendo también capaces de crear dinero
gracias al proceso de generar depósitos derivados. Otra función indispensable
de los bancos es la denominada intermediación financiera, la administración de
capitales, de valores, etc. La estructura General del Banco, por tanto, es la
siguiente:
2. La Gestión del Negocio Bancario

Cuando la banca realiza operaciones de naturaleza activa, es decir, hace


inversiones de sus recursos, se originan las siguientes preguntas:

¿Qué beneficio podrá obtener con la inversión efectuada?, o lo que es lo


mismo, la rentabilidad que obtiene de su negocio.
¿Obtendrá la restitución de los recursos invertidos?, es decir, la
seguridad que invierte los recursos.
¿Estarán disponibles los recursos respecto de las exigencias de
devolución de los depósitos? Con esto se refiere a la liquidez para
reintegrar los depósitos.

El plazo concedido (mayor o menor) a las operaciones de activo afectará a la


liquidez, puesto que las garantías exigidas repercuten sobre la seguridad. Por
otro lado, el mayor o menor tipo de interés actuará sobre la rentabilidad.
Dicho esto, es posible decir que la problemática fundamental del negocio
bancario pivota sobre tres pilares básicos, es decir, armonizar correctamente
los objetivos de rentabilidad, seguridad y liquidez. Por ello, serán objeto de
análisis cada uno de estos conceptos.

2.1. Rentabilidad

Entendido el negocio bancario como una actividad dirigida a la obtención de


lucro, la finalidad de la rentabilidad puede ser considerada como el primer
objetivo, siendo la liquidez y la seguridad, ambos condicionantes del primero.
Conociendo las características del negocio bancario, las cuales se encuentran
basadas en la confianza, es posible comprender que la financiación de las
inversiones proviene de recursos ajenos. Esto permitirá afirmar que el tipo de
interés de las operaciones activas tendrá que ser mayor que el tipo de interés
de las operaciones pasivas".

Como resumen, con la rentabilidad, se persigue la obtención de un beneficio


mediante la adecuada inversión en activos rentables, y suficiente para cubrir
el coste de capital y la consecución de un remanente en volumen conveniente,
y que será imprescindible que:

Será imprescindible que:


Determinantes de la rentabilidad bancaria

Los autores O. Fanjul y F. Maravall, gracias a la técnica del análisis discriminante,


identifican las variables con mayor representatividad para la diferenciación de
bancos y cajas de acuerdo con los criterios de rentabilidad. Los resultados que
obtuvieron fueron los siguientes:

A. Variables de estructura

Tamaño relativo: es medido por la cuota de mercado de cada entidad


sobre el total de los depósitos.
Valor medio de los depósitos por oficina.
Tamaño medio de los depósitos.
Valor medio de los depósitos por empleado.
Número medio de depósitos por oficina.

B. Variables de cartera

Estructura de los depósitos: % cuentas corrientes / total depot.


Estructura de activo: % créditos / Total Activos.

C. Variables de precio

Coste medio de personal.


Coste medio de pasivo.
Rendimiento medio del activo.

D. Variables de funcionamiento

Ratio costes financieros / productos ejercicio. Ratio


costes financieros / costes por operaciones. Ratio
costes por operaciones / productos ejercicio. Ratio
gastos generales y de personal / acreedores.

Variables Discriminadoras
2.2. Seguridad

El objetivo seguridad pretende que los recursos invertidos se recuperen. Las


inversiones bancarias suponen para el banco el riesgo de que al vencimiento
la entidad no recupere la inversión efectuada, por lo que los bancos han de
vigilar muy de cerca esta problemática, ya que de lo contrario pueden poner
en desequilibrio la entidad con el consiguiente efecto negativo en el público y
demás instituciones. Por esta razón el banco debe de analizar profundamente
cada una de las operaciones que realiza para eliminar en lo posible el riesgo.
Los factores que afectan a la seguridad son los siguientes:

Beneficiario del crédito.


Fin a que se destina el crédito.
Garantías que respaldan el crédito.
Forma instrumental del crédito.
Momento coyuntural que se concede el crédito.

2.3. Liquidez

Según Sayers, la liquidez bancaria se encuentra determinada por la capacidad


que tiene de satisfacer demandas de efectivo a cambio de depósitos. La liquidez
se configura como la resultante de la liquidabilidad del activo y como la
exigibilidad del pasivo, o dicho de otro modo, el grado de disponibilidad de
los recursos que han sido invertidos ha de ser el apropiado a las exigencias de
devolución de los depósitos. Se debe tener en cuenta que los activos bancarios
presentan un grado distinto de liquidabilidad. Por ello, que se distingan
activos líquidos de "primera línea" y de "segunda línea".

El problema que presenta la liquidez es que se configura como la


armonización de los diferentes grados de liquidabilidad de los activos y de
exigibilidad de los pasivos. En la liquidez bancaria, además, tiene una notable
influencia la política monetaria que haya sido practicada por el banco de
España respecto a la regulación de la liquidez.

La configuración de los depósitos bancarios afecta de forma notable a la liquidez


bancaria, ya que, por ejemplo, los depósitos a plazo fijo presentan una mayor
estabilidad que los depósitos en c/c.
3. Operaciones Bancarias

Las empresas bancarias para conseguir los objetivos señalados (Rentabilidad,


seguridad y liquidez) realizan una serie de operaciones.

La actividad de los mismos, tal como señala J. Garrigues, se centra en una serie
orgánica de operaciones uniformes e interdependientes, regidas por normas
jurídicas contractuales. Las operaciones bancarias pueden clasificarse así:

Operaciones relacionadas con la intervención en el crédito.


Operaciones relacionadas con la intermediación en los pagos
Operaciones relacionadas con la intermediación de capital.

Otra clasificación puede establecerse de la siguiente manera:

Operaciones activas o de riesgo puro. Operaciones


de garantía o de riesgo condicionado Operaciones
pasivas.
Operaciones de gestión o comisión.
Servicios bancarios.

3.1. Operaciones activas

Constituyen las inversiones o la utilización de los recursos obtenidos a través


de las operaciones pasivas. Pueden establecerse tres tipos de operaciones:

Descuentos de documentos de crédito.


Créditos.
Inversiones en valores por cuenta propia.

El descuento representa para el cliente la realización anticipada de un


crédito, mientras que para el banco supone la inversión productiva de
sus recursos financieros. Es por lo tanto, un medio de movilización del
crédito bancario.
Los créditos, consisten en operaciones por las que los bancos invierten
lucrativamente los capitales recibidos a título de depósito irregular o
c/c. El objeto es facilitar el comercio y la financiación de la industria.
La inversión en valores se debe fundamentalmente a lo siguiente:
Imperativos legales. (En raras ocasiones).
Motivos económicos (obtención de una renta, plusvalía, etc.).

3.2. Operaciones Pasivas

En este tipo de operaciones, los clientes dan al banco dinero u otras cosas de
naturaleza tangibles con finalidades de diversa naturaleza (inversiones
especulativas, servicio de caja, etc.). En las operaciones pasivas, los clientes
son acreedores del banco respecto de lo entregado. Mediante las operaciones
pasivas los bancos adoptan deudas que deben permitirles conceder créditos
por operaciones activas.

Las operaciones pasivas pueden clasificarse en:

Depósitos. (A la vista, de ahorro, plazo, etc.).


De movilización o refinanciación (Pignoración de valores, redescuento
de efectos etc.).
Emisión de bonos, obligaciones etc.

3.3.Operaciones de Garantía

Son aquellas en las que el banco asume riesgo, pero no de carácter inmediato,
como ocurre en las operaciones de crédito, sino que por lo general,
constituyen un compromiso, garantizando la responsabilidad de un tercero
que es cliente del banco. Para que sea efectivo el riesgo asumido por el banco,
deben de producirse determinadas circunstancias, de aquí, que también se les
denomine de "Riesgo Condicionado". Este tipo de operaciones se refiere a las
siguientes:

Avales.
Aceptaciones.
Afianzamientos.
Crédito simple y documentario, Cartas de crédito.
3.4. Operaciones de Gestión

Son aquellas que, habiendo percibido una comisión, no supone riesgo ni


utilización de los recursos del banco, ya que consiste simplemente en un
servicio prestado por cuenta y orden de sus clientes. Al no existir anticipos de
dinero, no da lugar al devengo de los intereses, sino solamente al cobro de
una comisión por la gestión realizada.

Este tipo de operaciones se pueden agrupar en:

Operaciones de cartera: Son las relacionadas con letras de cambio (no descuento),
recibos y otros documentos similares.
Operaciones de moneda extranjera.
Operaciones de situación de fondos: Transferencias, giros etc.
Operaciones con valores: Suscripciones, canjes, conversiones.

3.5. Servicios bancarios

Se trata de servicios tales como:

Domiciliación de efectos, recibos, impuestos, etc.


Informes comerciales.
Asesoramientos.
Servicios diversos (reconocimiento de firmas etc.).
4. La Contabilidad de Gestión en entidades
bancarias

También ocurre que, en el caso de las entidades bancarias, el escenario en el


que desempeñan sus actividades ha cambiado de forma dinámica, requiriendo
de las mismas flexibilidad en sus procesos, novedad en aquellos productos
financieros que ofrecen, mayor calidad de gestión, aspectos que apunta a la
necesidad imperiosa de utilizar una herramienta que les facilite conocer,
controlar, analizar resultados y tomar decisiones que las sitúen dentro de la
competencia, siendo este el papel de la Contabilidad de Gestión

Existen tres aspectos que según diferentes autores, permite la Contabilidad


de Gestión en dichas entidades y que Jesús Lizcano (La mejora de las
entidades bancarias a través de su Contabilidad de Gestión) resume como
sigue:

El conocimiento real de sus costes, de cara a una reducción y/o


racionalización de los mismos.
El conocimiento de las rentabilidades de los diferentes productos y
servicios que desarrolla cada entidad bancaria.
El control de concretas variables fundamentales, como los riesgos de
una y otra clase que dichas entidades deben asumir en el desarrollo de
sus actividades.

No cabe la menor duda de que, en las situaciones en las que los márgenes de
las entidades bancarias se ven disminuidos, debido al crecimiento de la
competencia, la disminución general de los tipos de interés, entre otros
factores, es indispensable poder conocer y controlar los costos de los
productos y servicios, y así adecuar sus precios a dichos costos.

Actualmente, gran cantidad de bancos buscan también el crecimiento de su


negocio, la racionalización de las operaciones, la disminución de los costes, el
control del riesgo, aspectos que contribuirán al saneamiento de ese negocio.

Por otro lado resulta conveniente indicar que las investigaciones desarrolladas
en diferentes entidades bancarias, muestran que aunque no se use un sistema
de costo, que actúe reuniendo en él los propósitos de valuación de inventarios,
planeación, control y toma de decisiones, dichas instituciones realizan
presupuestos, objetivos por unidades de negocio y analizan las
desviaciones.

Puede afirmarse que existen limitaciones que han estado presentes para la
adecuada utilización de la Contabilidad de Gestión en las entidades de crédito, entre
las cuales pueden mencionarse las siguientes:

Poca frecuencia de uso, salvo en lo relativo a presupuestos y control


presupuestario básico.
Poca frecuencia académica en el análisis y estudio del sector bancario
desde una perspectiva de microeconomía.
La teoría general de la empresa bancaria se encuentra prácticamente
restringida a profesionales en el sector, lo que dificultará el
conocimiento y la difusión de los aspectos sobre su gestión.
Dificultad para trasladar los sistemas elaborados a otros tipos de
organizaciones, debido a la complejidad de la actividad (relaciones y
flujos operacionales entre los elementos básicos del negocio bancario).

Tampoco hay duda sobre la importancia que para cualquier organización


supone disponer de un sistema de costos apropiado, pero en concreto, en
estas entidades, se permitirá entre otros aspectos:

Enfrentar los riesgos inherentes a esta actividad.


Controlar los márgenes bancarios.
Determinar la calidad de los activos.
Adaptar la calidad de los servicios que se ofertan a las exigencias
actuales del entorno.

Todo lo expuesto con anterioridad facilita la respuesta de la pregunta inicial


de que en efecto, puede hablarse de Contabilidad de Gestión Bancaria.

4.1. ¿Qué es la Contabilidad de Gestión


Bancaria?

Contabilidad de Gestión Bancaria:


La Contabilidad de Gestión Bancaria puede ser definida como aquel sistema
que se encarga de la captación, medición y valoración de la circulación
interna de una empresa, como de su racionalización y control, para así
suministrar a los diferentes directivos de la organización la información
necesaria y relevante respecto de la toma de decisiones.

Como ha sido comentado, dicha definición es parecida a la que puede adoptarse


para cualquier tipo de organización, pues tiene los elementos que caracterizan a
dicho concepto, el cual es general para cualquier tipo de empresa.

Por ello, lo más importante en este sentido es tener presente los aspectos
concretos de estas entidades de crédito, sus productos y servicios, y
estructura organizativa. También, debe analizarse el proceso interno de
transformación de valores, con el objeto de suministrar los flujos de
información más apropiados para el establecimiento de decisiones óptimas,
para ello debe considerarse:

Un análisis técnico completo del proceso interno la entidad.


Las particularidades específicas de la empresa bancaria (función macro
– microeconómica).
Las necesidades de flujos de información.
Las posibilidades de la entidad para obtener la información.

La estructura económico – financiera constituye la base del negocio bancario.


Por ello, el sistema de costo que se utilice deberá permitir:

Imputar los costos y rendimientos por naturaleza, por productos y por


unidades de gestión.
Obtener los márgenes de rentabilidad.
Margen financiero de la gestión comercial.
Margen financiero de la estructura.
Medir la productividad.

Las peculiaridades de dichas entidades han llevado una clasificación de los


gastos respecto de las actividades que desarrollan. La gran mayoría de
autores consultados coinciden en usar dos clasificaciones, costos de
transformación y costos de estructura.
Costos de Transformación:
Los Costos de Transformación son aquellos generados por los centros de gestión
y centros de apoyo y que, por ello, se encuentran relacionados o son
consecuencia de operaciones hechas con los clientes.

Podrán ser directos los que hayan sido asociados a cada una de las
operaciones a través de aquellos procesos operativos que hayan sido
requeridos, siendo su identificación e imputación objetivas. Por otro lado,
serán indirectos aquellos que constituyen el soporte para que puedan
desempeñarse diversas operaciones, sin tener incidencia directa y con una
imputación subjetiva.

Los Costos de estructura son aquellos costos propios de los denominados


centros de estructura de la entidad, los cuales son necesarios para poder
realizar su actividad, para su organización, sin existir una relación directa con
el nivel de actividad. Por ello, en función del modelo de costos que se aplique,
que podrá ser completo o variable, su imputación será mediante reparto o
directo a resultados.

Dicha clasificación se encuentra muy relacionada con el proceso productivo


que se ejerce en un banco y que no supone más que un proceso de conversión
de valores, realizado a través de la gestión del flujo de dinero y los servicios
que presta y que constituirán la base del cálculo del costo en dichas entidades.

El proceso productivo bancario


Resulta de vital importancia entender la estructura organizativa de la entidad
para el ejercicio de la Contabilidad de Gestión, además de para lograr el
óptimo funcionamiento de la empresa, garantizando las bases de la información
que desean obtenerse para establecer el análisis, el control y por lo tanto,
poder tomar decisiones.

La Contabilidad de Gestión que debe ser implantada en una entidad bancaria


tendrá que trabajar con un sistema de información que permita:

El análisis de resultados. (Todo ello, previa imputación de costes


operativos y generales, tasas internas de transferencia y afectación de
los recursos propios).
El análisis de riesgos. (Detectando los riesgos principales, para poder
aplicar medidas correctoras).
La interrelación de los Activos con los Pasivos. (De manera que sea posible
determinar riesgos de interés y de cambio, y así operar en el mercado
sobre las diferencias de fondos).
El establecimiento de simulaciones y previsiones de escenarios. (Para
poder trabajar en oportunidad).

Existen autores que prefieren bases de datos, otros, sin embargo, la


aplicación de sistemas tradicionales; también han sido señaladas las
posibilidades del ABC (Activity Base Cost)… No obstante, lo real es la
necesidad de contar en dichas entidades con un sistema de costos que
recoja, al menos, los siguientes requisitos:

Ser ágil y flexible.


Permitir tomar las decisiones efectivas.
Responder a las necesidades de los diferentes niveles de dirección.
Determinar los resultados.
Controlar y mejorar la utilización de los recursos.
Motivar al funcionario e incentivarlo a partir de los resultados
alcanzados.

En todo caso, lo fundamental es que las entidades bancarias están


desarrollando un proceso de mejora continua en su gestión, el cual requiere
de un mayor y más detallado nivel de información económica, que les permita
incrementar la eficiencia y eficacia de sus productos y/o servicios, y
consecuentemente, mejorar su grado de adaptación a los continuos cambios
del entorno.
Recuerda

Las entidades de crédito desarrollan una serie de tareas de vital


importancia; su solvencia y eficacia han llegado a ser consideradas
como un bien público que debe ser protegido en virtud de los
desajustes propios, ya que afectan decisivamente al buen
funcionamiento de los mercados financieros y reales.
La banca es definida como una institución que se dedica,
fundamentalmente, a recibir dinero de sujetos terceros en forma
de depósitos irregulares, al objeto de prestarlo, por su cuenta y
riesgo, y siempre en aquellas condiciones de seguridad y
remuneración que razonablemente supongan que será posible la
devolución de dichos depósitos y el pago del interés que ha sido
pactado con los depositantes.
La herramienta básica con que operan los bancos es constituido por
el crédito bancario, el cual permite poner en manos de los
inversores los recursos ahorrados obtenidos por el banco, siendo
además ser capaces de crear dinero mediante el proceso de
generar depósitos derivados.
Con el objetivo rentabilidad, se persigue la obtención de un
beneficio mediante la adecuada inversión en activos rentables, y
suficiente para cubrir el coste de capital y la consecución de un
remanente en volumen conveniente, y que será imprescindible que:
El objetivo seguridad pretende que los recursos invertidos se
recuperen. Las inversiones bancarias representan para el banco el
riesgo de que, con su vencimiento, la entidad no pueda recuperar
la inversión efectuada, por ello, los bancos van a vigilar muy de
cerca esta problemática, ya que de lo contrario pueden poner en
desequilibrio la entidad con el consiguiente efecto negativo en el
publico y demás instituciones.
La liquidez se constituye como la resultante de la liquidabilidad del
activo y como la exigibilidad del pasivo, dicho con otras palabras,
el grado de disponibilidad que tienen los recursos invertidos ha de
ser el apropiado a las exigencias de devolución de los depósitos.
En las Operaciones Pasivas, los clientes son acreedores del banco
respecto de lo entregado.
Las Operaciones de Garantía son aquellas en las que el banco
asume riesgo, pero no de carácter inmediato, como ocurre en las
operaciones de crédito, sino que por lo general, constituyen un
compromiso, garantizando la responsabilidad de un tercero que es
cliente del banco.
Las Operaciones de Gestión son aquellas que, habiendo
percibido una comisión, no supone riesgo ni utilización de los
recursos del banco, ya que consiste simplemente en un servicio
prestado por cuenta y orden de sus clientes. Al no existir
anticipos de dinero, no da lugar al devengo de los intereses,
sino solamente al cobro de una comisión por la gestión
realizada.
La Contabilidad de Gestión Bancaria puede ser definida como
aquel sistema que se encarga de la captación, medición y
valoración de la circulación interna de una empresa, como de
su racionalización y control, para así suministrar a los diferentes
directivos de la organización la información necesaria y
relevante respecto de la toma de decisiones.
Los Costos de Transformación son aquellos generados por
los centros de gestión y centros de apoyo y que, por ello, se
encuentran relacionados o son consecuencia de operaciones
hechas con los clientes.
Los Costos de Estructura son aquellos costos propios de los
denominados centros de estructura de la entidad, los cuales son
necesarios para poder realizar su actividad, para su
organización, sin existir una relación directa con el nivel de
actividad. Por ello, en función del modelo de costos que se
aplique, que podrá ser completo o variable, su imputación será
mediante reparto o directo a resultados.

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