Acciones
Las acciones son uno de los instrumentos más difundidos de los mercados financieros. Representan
una porción del capital social de la empresa y convierten a quien las adquiere en accionista o socio de
la misma.
Ventajas
A través de la compra de acciones el inversor se convierte en dueño de empresas que se encuentran en la
oferta pública y poseen autorización de listado en un mercado. Así, el inversor participa del crecimiento y las
ganancias que pueden tener los diferentes sectores al adquirir acciones de empresas del agro, siderurgia, petróleo,
sistema financiero, servicios públicos —energía, agua, comunicaciones—, construcción, madera, productos químicos,
editoriales, etc.
El accionista tiene derecho a asistir a las asambleas y a participar de las decisiones que allí se toman en
proporción a la cantidad de acciones que posea; por lo general, cada acción equivale a un voto.
Si bien las acciones son una inversión de riesgo —porque la empresa puede tener éxito o no en sus negocios
— la pérdida eventual nunca supera el monto que se invirtió originalmente al comprarlas.
En el largo plazo, las acciones les permiten a sus inversores recibir ganancias acordes con la evolución de la
economía.
Ganancias
Quienes invierten en acciones obtienen ganancias de capital a través de la variación positiva del precio de las
acciones entre el momento de la compra y el momento de la venta.
El precio al que se negocian las acciones es el resultado de la oferta y la demanda; es decir, cuánta gente está
dispuesta a comprar y cuánta está dispuesta a vender. A mayor cantidad de gente que quiere comprar, más sube el
precio; y a mayor cantidad de gente que quiere vender, más baja el precio.
Asimismo, los inversores pueden obtener ganancias a través del cobro de dividendos. Los dividendos son las
ganancias que percibe la empresa por su operación, parte de las cuales distribuye entre sus accionistas.