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Servir a Dios en la Juventud: Ejemplo de Josías

1) Josías, cuando tenía 16 años de edad, comenzó a buscar a Dios y a limpiar a Judá y Jerusalén de la idolatría. 2) A los 18 años, envió a sus siervos a reparar la casa de Dios. 3) Más tarde, encontraron el libro de la ley durante las reparaciones y Josías, al escuchar la Palabra de Dios, se humilló y arrepintió por el pecado de sus antepasados.
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Servir a Dios en la Juventud: Ejemplo de Josías

1) Josías, cuando tenía 16 años de edad, comenzó a buscar a Dios y a limpiar a Judá y Jerusalén de la idolatría. 2) A los 18 años, envió a sus siervos a reparar la casa de Dios. 3) Más tarde, encontraron el libro de la ley durante las reparaciones y Josías, al escuchar la Palabra de Dios, se humilló y arrepintió por el pecado de sus antepasados.
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COMO SERVIR A DIOS EN TU JUVENTUD

La Biblia es un libro que está vivo. Y no importa cuántas veces lo leas, cada vez que lo lees Dios te
puede enseñar algo nuevo. ¿TE PARECE difícil hacer lo que está bien? *... Si crees que sí, no eres
el único. A mucha gente le pasa lo mismo, incluso a los adultos. Pero ¿por qué cuesta tanto?
Veamos el caso de Josías. ¿Sabes quién era?... Josías fue hijo de un rey muy malo de Judá llamado
Amón, quien lo tuvo a los 16 años de edad. Su abuelo Manasés también había sido un mal
gobernante durante muchos años, antes de que los asirios lo capturaran y lo llevaran prisionero a la
lejana Babilonia. Allí le pidió perdón a Jehová, y él lo perdonó. Una vez libre, Manasés volvió a reinar
en Jerusalén. De inmediato corrigió lo malo que había hecho y ayudó a la gente a servir a Jehová.
Por ese entonces nació su nieto Josías.

Josías tenía seis años cuando Manasés murió y Amón subió al trono. Este reinó por poco tiempo,
pues a los dos años lo asesinaron sus propios siervos. Como consecuencia, Josías se convirtió en
rey de Judá cuando solo tenía ocho años ¿Qué crees que haría Josías? ¿Seguiría el mal ejemplo de
su padre, Amón? Aunque todavía era un niño, Josías ya estaba decidido a servir a Jehová. De modo
que, en vez de hacerles caso a los amigos de su padre, escuchó a quienes amaban a Jehová. Tenía
solo ocho años, pero sabía que es bueno escuchar a quienes aman a Dios.

2 Crónicas 34:1-3 dice: 1 “De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años
reinó en Jerusalén. 2 Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su
padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda. 3 A los ocho años de su reinado, siendo aún
muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá
y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.”

Noten que en el versículo 3 dice: “A los ocho años de su reinado…” quiere decir que tenía 16 años
de edad. Y es interesante que la Biblia diga que era todavía un muchacho. (Algunas muchachitas
cuando son quinceañeras ya se sienten como las reinas de la casa que ya no tienen que obedecer a
mamá ni a papá). Y aquí Josías era joven todavía. Y dice que a los 16 años de edad comenzó a
buscar al Dios de su padre. Josías, antes de que llegara la destrucción a Israel, trajo un gran
avivamiento. Podemos ver en esta historia algunas razones por las cuales él lo pudo hacer, y luego
podemos ver algunos errores que él cometió que pueden destruir o detener el avivamiento que
nosotros tengamos.

1. Vemos primero que Josías en su juventud empezó a buscar a Dios.

Vemos el versículo 3 que dice que Josías a los 16 años de edad él empezó a buscar a Dios.

En 2 Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para
corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente
preparado para toda buena obra.” Si tú quieres conocer a Dios, tú tienes que conocer la Biblia. Dice
la Biblia: “Es inspirada por Dios.” No dice: “Era.” Y la Biblia nos da vida. Por la Biblia es cómo
conocemos a Dios. Por la Biblia es cómo conocemos la voluntad de Dios. Por la Biblia es cómo
nosotros nos acercamos a Él. Si tú piensas “algún día buscar a Dios…” y que cuando tengas
muchos años de edad de “repente” vas a buscar a Dios…déjame decirte que si tú no empiezas a
buscar a Dios desde tu juventud, tú nunca vas a hacer algo grande para Dios en el futuro. Josías
cuando era joven, cuando aún era muchacho, quería conocer su Biblia. Quería conocer a Dios.

2. Comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén

Mire otra vez el texto que leímos antes (2 Crónicas 34:3), y vemos otra cosa acerca de él. Primero
dice que Josías empezó a buscar a Dios. Y luego: “a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a
Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.”. Y Josías en su
juventud empezó a tirar las imágenes, empezó a destruir la idolatría. Dice la Biblia en 2 Crónicas
34:4-7: 4 “Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol,
que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas
fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido
sacrificios. 5 Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a
Jerusalén. 6 Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los
lugares asolados alrededor. 7 Y cuando hubo derribado los altares y las imágenes de Asera, y
quebrado y desmenuzado las esculturas, y destruido todos los ídolos por toda la tierra de Israel,
volvió a Jerusalén.” Josías tenía ánimo, tenía entusiasmo. En Eclesiástes 12:1 dice: 1 “Acuérdate
de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los
cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;” “Acuérdate de tu Creador en los días de tu
juventud.” Cuando tienes tu fuerza para poder servir a Dios, cuando tienes tu ánimo, cuando tienes
entusiasmo ¡Entrega los mejores años de tu vida a Dios! No le des a Dios lo que sobra, da a Dios lo
mejor de tu vida.

3. Quería levantar la obra de Dios

En 2 Crónicas 34:8 dice: 8 “A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y
la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz,
canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios.” Josías en su juventud quería levantar la
obra de Dios. ¡Quería levantar la casa de Dios! Eso es algo que empezó en su juventud. Usted
necesita servir a Dios en su juventud. Y si no tenemos jóvenes con celo y ánimo para pelear contra
Satanas, contra el pecado, si no tenemos jóvenes que estén entregados a Dios, en este mundo
nunca va a ver avivamiento.

4. Encontró la Palabra de Dios y la empezó a leer

Vemos en 2 Crónicas 34:14-16 que dice: 14 “Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de
Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés. 15 Y dando
cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio
Hilcías el libro a Safán. 16 Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: Tus siervos han
cumplido todo lo que les fue encomendado.” Encontraron la Palabra de Dios y la empezaron a
leer. Note que el rey estaba edificando la casa de Dios, estaban juntando las ofrendas y buscando el
dinero que ya se había juntado tiempo atrás, y mientras sacaban el dinero, encontraron el tesoro más
grande del mundo: encontraron la Palabra de Dios. Y miren el resultado en 2 Crónicas 34:21 que
dice: 21 “Andad, consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las
palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros,
por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que
está escrito en este libro.

Y Josías estaba atento y cuando terminó el mensaje estaba quebrantado de corazón. Rasgó sus
vestiduras mostrando que estaba quebrantado de corazón. Estaba arrepentido por el pecado de sus
antepasados. Estaba clamando a Dios, y luego manda a sus siervos y les dice: -¡Vayan rápido a la
casa de Dios y pregunten qué debemos hacer! ¡Hemos ofendido a Dios! Algunos de ustedes van a la
iglesia y durante la invitación se quedan en la banca como un “santucho” y tú andas mirando y dices:
-¡Ay, mira a todos los pecadores poniéndose de rodillas! Tú no eres “santucho”, tú eres
menso. Josías cuando escuchó la Palabra de Dios él tomó decisiones. Él fue quebrantado de
corazón. Él recibió la Palabra de Dios con humildad. Humildad es cuando uno predica la Palabra de
Dios y uno escucha y se pone de rodillas y dice: “Yo voy a obedecer lo que tu Palabra dice.” Y no
solo eso, él también dice: “Yo quiero aprende más, yo quiero saber más.” 2Cronicas 34:27 “y tu
corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar y sobre sus
moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo
también te he oído, dice Jehová.” Note que Dios le dice a Josías: “Porque tú me has oído a mí,
yo te voy a oír a [Link] jóvenes que le están pidiendo cosas a Dios, pero nunca ponen atención
cuando Dios les habla. En la predicación estás hablando, mandando un texto a tu amigo, desviando
la atención de los demás, saliendo al baño. ¡Y Dios te está hablando! Mire lo que dice Juan
[Link] 7 “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y
os será hecho.” Jesús dice: “Mira, si tú me escuchas a mí y mi palabra permanece en tu corazón,
luego cuando tú pidas de mí yo te voy a contestar.” A veces se está predicando y algunos de
ustedes se van al baño mientras está la predicación. Estás distraído, estás hablando, no pones
atención, y yo creo que cuando te pones de rodillas para orar, Dios dice: “Sabes qué, voy al baño”
(Dios no va al baño). Y Dios dice: “Como tú NO pones atención a mí, yo NO pongo atención a
ti.” Josías puso atención a Dios, y por eso cuando él oraba por su tierra y por su pueblo Dios
puso atención a él. Y Dios escuchaba a la oración de él porque él puso atención a la Palabra de
Dios.

Ahora veamos en 2 Crónicas 34:28 que dice: 28 “He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás
recogido en tu sepulcro en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre
los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta.” Dios le dice: “Como tú has puesto atención
a mí, yo voy a contestar tu oración y la maldad no va a venir durante tú vida.”. Dice en 2 Crónicas
[Link] 30 “Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de
Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó
a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de
Jehová.” Cuando usted está bien con Dios no sólo va a querer recibir la Palabra de Dios, también va
a querer que otros escuchen la Palabra de Dios. El rey Josías dijo: “¡He leído un libro que ha
cambiado mi vida! Y ahora quiero que todos lo escuchen.” Miren lo que dice 2 Crónicas
[Link] 33 “Y quitó Josías todas las abominaciones de toda la tierra de los hijos de Israel, e hizo que
todos los que se hallaban en Israel sirviesen a Jehová su Dios. No se apartaron de en pos de Jehová
el Dios de sus padres, todo el tiempo que él vivió.” Todo el tiempo que él vivió no solamente se
preocupaba por Jerusalén que era donde él reinaba, también empezó a predicar en todos los
pueblos y en todas las naciones alrededor de Jerusalén.

5. Josías no hizo caso y fue destruido

Mire 2 Crónicas 35:20-25 que dice: 20 “Después de todas estas cosas, luego de haber reparado
Josías la casa de Jehová, Necao rey de Egipto subió para hacer guerra en Carquemis junto al
Eufrates; y salió Josías contra él. 21 Y Necao le envió mensajeros, diciendo: ¿Qué tengo yo contigo,
rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra; y Dios me ha dicho
que me apresure. Deja de oponerte a Dios, quien está conmigo, no sea que él te destruya. 22 Mas
Josías no se retiró, sino que se disfrazó para darle batalla, y no atendió a las palabras de Necao, que
eran de boca de Dios; y vino a darle batalla en el campo de Meguido. 23 Y los flecheros tiraron contra
el rey Josías. Entonces dijo el rey a sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy gravemente
herido. 24 Entonces sus siervos lo sacaron de aquel carro, y lo pusieron en un segundo carro que
tenía, y lo llevaron a Jerusalén, donde murió; y lo sepultaron en los sepulcros de sus padres. Y todo
Judá y Jerusalén hicieron duelo por Josías. 25 Y Jeremías endechó en memoria de Josías. Todos los
cantores y cantoras recitan esas lamentaciones sobre Josías hasta hoy; y las tomaron por norma
para endechar en Israel, las cuales están escritas en el libro de Lamentos.” Josías cometió un error:
se metió en problemas ajenos. En medio de un gran avivamiento, salió el rey de Egipto, Necao,
contra un país que había estado atacando a él y robando a sus pueblos. Y él salió a ellos para
destruirlos. Y Josías salió a la batalla contra él. El problema de Josías, es el mismo problema con
algunos jóvenes. Era metiche. Se metió en problemas que eran [Link]ías se metió en una
batalla donde él no debía meterse. Y Necao le dijo: v.21 que tengo yo contigo rey de juda, yo no
vengo contra ti hoy, sino con la casa que me hace guerra y Dios me ha dicho que me apresure. Deja
de oponerte a Dios quien esta conmigo no sea que el te destruya Necao no era un hombre piadoso.
A veces Dios habla a través de alguien. Tú debes tener discernimiento cuando alguien te está
hablando la Palabra de Dios. Y cuando alguien les esté hablando a ustedes en el nombre de Dios,
ustedes necesitan poner atención. Pero Josías no hizo caso, y él fue destruido. Tantas cosas que
había hecho para Dios, y una sola vez que no puso atención a lo que Dios le estuvo diciendo fue
destruido. Tal vez usted diga: -¿Por qué? Porque entre más usted quiere servir a Dios, más el diablo
le va a querer destruir. Mire 1 Pedro 5:7-9 que dice: 7 “echando toda vuestra ansiedad sobre él,
porque él tiene cuidado de vosotros. 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo,
como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe,
sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el
mundo.” Pedro dice: “Mira, ten cuidado.” Hay alguien que te está buscando para destruirte. El diablo
está buscando las vidas preciosas. Cuando tú no estás haciendo nada el diablo te deja en paz, no te
hace nada. Pero cuando tú quieres hacer algo para Dios, el diablo dice: “Aquí está un alma preciosa,
yo lo quiero como trofeo.” El diablo quiere tener a los que están sirviendo a Dios, los que están
ganando almas…el diablo no está buscando a los “borrachitos”, ni a los drogadictos, etc él dice: “Ya
los tengo, ya son míos.” El diablo está buscando a los jóvenes como Josías, que Dios está usando,
Él está buscando a alguien que sea un buen trofeo. Un venado, un animal entre más maduro es
porque ha tenido más cuidado. Pero en un momento de descuido el cazador lo puede matar. He visto
amigos en el ministerio que hace pocos años estaban predicando también, y ahora son trofeos de
Satanás. Ellos ahora son sus víctimas. Porque llegó un tiempo que ellos no pusieron atención al
mismo Libro que estaban predicando. Y joven si has tomado decisiones de servir a Dios, ahora más
que nunca tienes que estar atento a la Palabra de Dios. Ahora más que nunca tú tienes que cuidar tu
testimonio. Porque ahora el diablo te va a estar cazando. Pero te tengo buenas noticias: Si tú te
sometes a Dios y resistes a Satanás, él va a huir de nosotros. Pero cuando tú te llenas de orgullo y
no haces caso a lo que tu madre te dice, a lo que tu padre te dice, a lo que tu pastor te dice tú vas a
terminar como trofeo de Satanás. Yo no quiero verlos a ustedes algún día, por no poner atención a
Dios, terminar siendo destruidos y siendo trofeos de Satanás. Algún día alguien va a decir: “Yo
recuerdo a un joven, a una señorita que ganaba almas, estaba sirviendo a Dios, y ahora han caído.”
Pon atención a lo que Dios te diga. Cuando alguien te hable de la Palabra de Dios pon atención.
Mantén el avivamiento que Dios empieza. Y si usted quiere que Dios le oiga, escuche a Dios.
Responda a Dios, y él le va a responder a usted.

El rey Josías, no sólo buscó a Dios y fue sensible al escuchar la palabra de Dios, sino que obedeció
lo que ella decía.

Si no estamos leyendo la palabra de Dios, deberíamos tener el mismo dolor que tuvo Josías por
haberse descuidado de este libro. Aun podemos recuperar el tiempo perdido, ¿Estás leyendo la
Palabra de Dios?

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