Capítulo 3.
Moléculas orgánicas
Los lípidos
Los lípidos son un grupo general de sustancia orgánicas insolubles en solventes polares como el agua,
pero que se disuelven fácilmente en solventes orgánicos no polares, tales como el cloroformo, el éter y
el benceno. Típicamente, son moléculas de almacenamiento de energía, usualmente en forma de grasa o
aceite, y cumplen funciones estructurales, como en el caso de los fosfolípidos §, glucolípidos § y ceras.
Algunos lípidos, sin embargo, desempeñan papeles principales como "mensajeros" químicos, tanto
dentro de las células como entre ellas.
A diferencia de muchas plantas, como la de la papa, los animales sólo tienen una capacidad limitada
para almacenar carbohidratos §. En los vertebrados, cuando los azúcares que se ingieren sobrepasan las
posibilidades de utilización o de transformación en glucógeno, se convierten en grasas. De modo
inverso, cuando los requisitos energéticos del cuerpo no son satisfechos por la ingestión inmediata de
comida, el glucógeno y posteriormente la grasa son degradados para llenar estos requerimientos. El
hecho de que el cuerpo consuma o no sus propias moléculas de almacenamiento no guarda ninguna
relación con la forma molecular en que la energía ingresa en él. La cuestión estriba simplemente en la
cantidad de calorías que se libera cuando se degradan estas moléculas.
Una molécula de grasa está formada por tres ácidos grasos unidos a una molécula de glicerol (de aquí el
término "triglicérido"). Las largas cadenas hidrocarbonadas que componen los ácidos grasos terminan en
grupos carboxilo (-COOH), que se unen covalentemente a la molécula de glicerol. Las propiedades
físicas de una grasa, como por ejemplo su punto de fusión, están determinadas por las longitudes de sus
cadenas de ácidos grasos y dependen también de si las cadenas son saturadas o no saturadas. Los ácidos
grasos pueden estar saturados, es decir, no presentar enlaces dobles. También pueden estar insaturados,
es decir, tener átomos de carbono unidos por enlaces dobles. Las cadenas rectas de los ácidos grasos
saturados permiten el empaquetamiento de las moléculas, produciendo un sólido como la manteca o el
cebo. En los grasos insaturados, los dobles enlaces provocan que las cadenas se doblen; esto tiende a
separar las moléculas, produciendo un líquido como el aceite de oliva o de girasol.
Algunas plantas también almacenan energía en forma de aceites, especialmente en las semillas y en los
frutos. Las grasas y los aceites contienen una mayor proporción de enlaces carbono-hidrógeno ricos en
energía que los carbohidratos y, en consecuencia, contienen más energía química. En promedio, las
grasas producen aproximadamente 9,3 kilocalorías por gramo, en comparación con las 3,79 kilocalorías
por gramo de carbohidrato, o las 3,12 kilocalorías por gramo de proteína. También, dado que las grasas
son no polares, no atraen moléculas de agua y, así, no están "embebidas" en éstas, como ocurre en el
caso de glucógeno. Teniendo en cuenta el factor hídrico, las grasas almacenan seis veces más energía
gramo por gramo que el glucógeno, y éste es indudablemente el motivo por el cual, en el curso de la
evolución, llegaron a desempeñar un papel fundamental en el almacenamiento de energía.
Grandes masas de tejido graso rodean a algunos órganos como, por ejemplo, a los riñones de los
mamíferos, y sirven para protegerlos de una conmoción física. Por razones que no se comprenden, estos
depósitos de grasa permanecen intactos, aun en épocas de inanición. Otra característica de los mamíferos
es una capa de grasa que se encuentra debajo de la piel y que sirve como aislante térmico. Esta capa está
particularmente bien desarrollada en los mamíferos marinos.
Los lípidos, especialmente los fosfolípidos y los glucolípidos, también desempeñan papeles estructurales
extremadamente importantes. Al igual que las grasas, tanto los fosfolípidos como los glucolípidos están
compuestos de cadenas de ácidos grasos unidas a un esqueleto de glicerol. En los fosfolípidos §, no
obstante, el tercer carbono de la molécula de glicerol no está ocupado por un ácido graso, sino por un
grupo fosfato, al que está unido habitualmente otro grupo polar.
Fig 1: La molécula de fosfolípido.
La molécula de fosfolípido está formada por dos ácidos grasos unidos a una molécula de glicerol, como
en las grasas, y por un grupo fosfato (indicado en color lila) unido al tercer carbono del glicerol.
También contiene habitualmente un grupo químico adicional, indicado con la letra R. Las "colas" de
ácido graso son no polares y por lo tanto, hidrofóbicas §; la "cabeza" polar que contiene a los grupos
fosfato y R es soluble, hidrofílica §).
Los grupos fosfato están cargados negativamente. Como resultado, el extremo fosfato de la molécula es
hidrofílico, mientras que las porciones de ácido graso son hidrofóbicas.
Fig. 2: Ordenamiento de los fosfolípidos en
relación con el agua.
Dado que los fosfolípidos tienen cabezas solubles
en agua y colas insolubles en ella, tienden a
formar una película delgada en una superficie
acuosa, con sus colas extendidas por encima del
agua.
Rodeados de agua, se distribuyen
espontáneamente en dos capas, con sus cabezas
hidrofílicas (amantes del agua) extendidas hacia
afuera y sus colas hidrofóbicas (con aversión al
agua) hacia adentro. Esta disposición, la bicapa
lipídica, constituye la base estructural de las
membranas celulares.
Al formar una bicapa, los componentes
hidrofóbicos de los fosfolípidos quedan
"protegidos" del agua, excepto en los bordes, en
donde quedan expuestos. Esta ordenación da una
cierta inestabilidad a esa membrana, haciendo que
ésta se pliegue sobre sí misma y forme vesículas.
Esta disposición de las moléculas de fosfolípido, con sus cabezas hidrofílicas expuestas y sus colas
hidrofóbicas agrupadas, forman la base estructural de las membranas celulares.
En los glucolípidos ("lípidos con azúcar"), el tercer carbono de la molécula de glicerol no está ocupado
por un grupo fosfato, sino por una cadena de carbohidrato corta. Dependiendo del glucolípido particular,
esta cadena puede contener, en cualquier lugar, entre uno y quince monómeros de monosacárido. Al
igual que la cabeza de fosfato de un fosfolípido, la cabeza de carbohidrato de un glucolípido es
hidrofílica, y las colas de ácidos grasos son, por supuesto, hidrofóbicas. En solución acuosa, los
glucolípidos se comportan del mismo modo que los fosfolípidos. También son componentes importantes
de las membranas celulares en las que cumplen funciones de reconocimiento celular.
Las ceras también son una forma de lípido. Son producidas, por ejemplo, por las abejas para construir
sus panales. También forman cubiertas protectoras, lubricantes e impermeabilizantes sobre la piel, el
pelaje y las plumas y sobre los exoesqueletos de algunos animales. En las plantas terrestres se
encuentran sobre las hojas y frutos. Las ceras protegen las superficies donde se depositan de la pérdida
de agua y aíslan del frío a los tejidos internos.
El colesterol pertenece a un grupo importante de compuestos conocidos como esteroides.
Fig. 3: Dos ejemplos de esteroides.
La molécula de colesterol está formada por cuatro anillos de carbono
y una cadena hidrocarbonada.
La testosterona, hormona sexual masculina, sintetizada a partir del
colesterol por células de los testículos, también tiene la estructura
característica de cuatro anillos, pero carece de la cola
hidrocarbonada.
Aunque los esteroides no se asemejan estructuralmente a los otros
lípidos, se los agrupa con ellos porque son insolubles en agua. Al
igual que el colesterol, todos los esteroides tienen cuatro anillos de
carbono unidos y varios de ellos tienen una cola. Además, muchos
poseen el grupo funcional -OH, que los identifica como alcoholes.
El colesterol se encuentra en las membranas celulares (excepto en las
células bacterianas); aproximadamente el 25% (en peso seco) de la
membrana de un glóbulo rojo es colesterol. Su presencia da rigidez a
las membranas y evita su congelamiento a muy bajas temperaturas.
También es un componente principal de la vaina de mielina, la membrana lipídica que envuelve a las
fibras nerviosas de conducción rápida, acelerando el impulso nervioso. El colesterol es sintetizado en el
hígado a partir de ácidos grasos saturados y también se obtiene en la dieta, principalmente en la carne, el
queso y las yemas de huevo. Las altas concentraciones de colesterol en la sangre están asociadas con la
aterosclerosis, enfermedad en la cual el colesterol se encuentra en depósitos grasos en el interior de los
vasos sanguíneos afectados
Las hormonas sexuales y las hormonas de la corteza adrenal (la porción más externa de las glándulas
suprarrenales, que se encuentran por encima de los riñones) también son esteroides. Estas hormonas se
forman a partir del colesterol en los ovarios, testículos, corteza suprarrenal y otras glándulas que las
producen. Las prostaglandinas representan un grupo de lípidos, derivados de los ácidos grasos, y tienen
acciones hormonales.
BIBLIOGRAFÍA:
Biología - Curtis y Barnes - 6ª edición - Ed. Panamericana