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Linera

Alvaro García Linera plantea 5 debilidades de los gobiernos progresistas latinoamericanos: 1) Contradicciones internas en la economía; 2) Redistribución de la riqueza sin acompañamiento de cambios culturales; 3) Reformas morales débiles; 4) Dificultades para asegurar la continuidad del liderazgo en regímenes democráticos; 5) Escasa integración económica continental. García Linera argumenta que para que los procesos revolucionarios sean sostenibles se debe superar estas limit

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Alvaro García Linera plantea 5 debilidades de los gobiernos progresistas latinoamericanos: 1) Contradicciones internas en la economía; 2) Redistribución de la riqueza sin acompañamiento de cambios culturales; 3) Reformas morales débiles; 4) Dificultades para asegurar la continuidad del liderazgo en regímenes democráticos; 5) Escasa integración económica continental. García Linera argumenta que para que los procesos revolucionarios sean sostenibles se debe superar estas limit

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García Linera, Alvaro: Cinco debilidades de los gobiernos progresistas

latinoamericanos; Disertación realizada en el Auditorio Roberto Carri de la Facultad de


Ciencias Sociales–UBA, el 27 de mayo de 2016.
Pasquale Lautaro. Comisión 2.

Alvaro plantea que desde los 2000, América Latina vive una década virtuosa,
con mayor autonomia y construcción de soberanía. Sin embargo, es atacada
desde los términos culturales, desde distintos actores de derecha por poner en
jaque y cuestionar la idea y proyecto de cambio, de revolución y
transformación.

A esta década la caracteriza que, en conjunto, el continente, generó cambios


políticos, un ascenso de clases sociales y fuerzas populares que asumen la
construcción de Estados de nuevo tipo. Como dice la autora “una presencia de
lo popular, de lo plebeyo, en sus diversas clases sociales, en la gestión de
Estado”. También hubo un fortalecimiento de la sociedad civil. Cambios
sociales, gobiernos progresistas y revolucionarios, asistieron a una
redistribución de la riqueza y reducción de las desigualdades y van a llevar a
una ampliación de las clases medias en el sentido de su capacidad de
consumo. Económicamente, el Estado retoma un fuerte protagonismo y
recupera la importancia del mercado interno, recuperando la importancia del
Estado como redistribuidor de la riqueza y la participación del Estado en áreas
estratégicas de la economía; va a ensayar propuestas post-neoliberales
ampliando el mercado interno, creación de nuevas clases medias. En lo
internacional hay una articulación política con las regiones vecinas.

El ex vicepresidente de Bolivia plantea la idea de que es importante evaluar


qué cosas se han hecho mal, dónde se ha tenido límites, dónde tropiezos, que
generan que la derecha pueda volver a retomar la iniciativa. Él marca cinco
límites y contradicciones. La primera falencia que marca es las contradicciones
al interior de la economía. Tal como dice “cuando uno es opositor importa más
la política, el discurso, la organización, las ideas, la movilización, acompañada
de propuestas de economía más o menos atractivas, creíbles, articuladoras.
Pero cuando uno es gestión de gobierno, cuando uno se vuelve Estado, la
economía se vuelve decisiva. Y no siempre los gobiernos progresistas y los
líderes revolucionarios han asumido la importancia decisiva de la economía
cuando se está en gestión de gobierno.” Como se destaca, la economía
constituye la base de cualquier proceso revolucionario.

En segunda instancia marca la redistribución de la riqueza sin politización


social. Si bien las medidas que toman los gobiernos progresistas favorecen a
las clases subalternas, hay una ampliación del sector medio, de la capacidad
de consumo de los trabajadores, de derechos, necesarios, pero se enfrentan
ante la dificultad de cómo acompañar a la redistribución de la riqueza, a la
ampliación de la capacidad de consumo y la satisfacción material de los
trabajadores, con un nuevo precepto íntimo, moral y lógico con que la gente
organiza su vida, (se habla de Sentido Común). Tal como se plantea en el
texto, no puede haber revolución posible si no viene acompañada de una
profunda revolución cultural. Hecho que sí logró concretar la derecha a través
del conjunto de formas de constitución de sentido común contemporánea.

Una tercera debilidad es una débil reforma moral. Sostiene que se debe
continuar insistiendo en la capacidad de mostrar con el cuerpo, con el
comportamiento y con la vida cotidiana lo que uno procura. Que no se puede
separar lo que se piensa de lo que se hace. No se puede el “haz lo que yo digo,
no lo que yo hago”

Un cuarto tema es la continuidad del liderazgo en regímenes democráticos.

Toda revolución es llevada a cabo por las personas, las subjetividades, las
lides, no las instituciones. Por eso el tema es cómo dar continuidad al proceso
teniendo presente que hay límites constitucionales para el actante. Donde
García planteó que es un debate el cual sigue abierto y que no es fácil de dar
respuesta.

El quinto tema es la débil integración económica continental. Donde se plantea


la dificultad de la integración económica, Dado que la correlación de la balanza
de pagos, inversiones, tecnología, hace que las cosas se ralenticen. Cada
gobierno puede ver su economía y sus mercados, pero cuando se debe ver los
otros mercados ahí surgen limitaciones.

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