Apuntes sobre Derecho de Sucesiones
Apuntes sobre Derecho de Sucesiones
A) Derecho de sucesiones
El derecho de sucesiones está recogido en el libro III del Código Civil: “De los diferentes modos de
adquirir la propiedad”, así como en la normativa específica autonómica, pues hay derechos civiles
especiales derivados de los derechos forales. Es un conjunto de normas, parte del Derecho civil, que
regula el destino que ha de darse a las titularidades y relaciones patrimoniales activas y pasivas de una
persona física cuando fallece, y de aquellas otras que, con ese motivo, surgen nuevas. La sucesión mortis
causa se encuentra reconocida y constitucionalmente garantizada en el artículo 33 CE, que dice: “Se
reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia. La función social de estos derechos,
delimitará su contenido, de acuerdo con la leyes”.
B) La sucesión
Normalmente se entiende por suceder: “colocarse en lugar de alguien”. En el ámbito jurídico, se trata de
colocarse en lugar de una persona y recibir sus relaciones jurídicas transmisibles (derechos y
obligaciones). La sucesión es el cambio meramente subjetivo en una relación de derecho, que sigue
siendo la misma a pesar de la transmisión. La sucesión opera la sustitución en la titularidad de las
relaciones jurídicas, que por lo demás, permanecen idénticas.
C) Clases de sucesión
El fenómeno de la sucesión puede producirse inter vivos o mortis causa. Es inter vivos cuando el traspaso
de la posición jurídica se produce de una persona que vive en favor de otra que la recibe. La sucesión es
mortis causa cuando, a consecuencia de la muerte, una o varias personas pasan a ocupar la posición
jurídica del fallecido en las relaciones jurídicas transmisibles dejadas por éste.
La sucesión mortis causa es la subrogación de una persona en los bienes y derechos transmisibles dejados
a su muerte por otra y puede ser:
Por origen:
Artículo 658
La sucesión se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento y, a falta de éste, por disposición de la ley.
Podrá también deferirse en una parte por voluntad del hombre, y en otra por disposición de la ley.
El heredero, en cuanto sucesor a título universal, subentra de golpe en el conjunto de las relaciones jurídicas
de su causante, salvo en los bienes especialmente destinados a los legatarios. El heredero sucede en las
deudas por disposición de la ley, en esta materia no cabe la voluntad del causante, cuyos actos de disposición
sobre ellas no vinculan a los acreedores, manteniéndose la responsabilidad de todos los bienes hereditarios
para la satisfacción de los créditos. Si bien hay una completa equivalencia entre sucesor a título universal
y heredero, no es así entre sucesor a título particular y legatario, pues aunque normalmente el legado entraña
una sucesión a título particular, hay alguna figura de legado donde no hay sucesión (liberación o
reconocimiento de una deuda).
Cuando la sucesión se ordena en testamento, es de gran interés fijar el criterio o criterios que sirvan para
determinar, en los casos concretos, si el designado sucesor tiene carácter de heredero o legatario.
Mientras que el heredero sucede a título universal, el legatario lo hace a título particular. El heredero sucede
en la totalidad o una parte alícuota de la herencia (sólo o con otros) y el legatario en un bien o bienes
concretos y determinados. Los herederos suceden también en las obligaciones del causante, mientras que
los legatarios, con carácter general, no responden de las deudas y cargas de la herencia. El legatario además
adquiere el legado sin necesidad de aceptación, mientras que el heredero ha de aceptar la herencia, no está
obligado a la colación no sucede en la posesión de los bienes hereditarios y, no siendo partícipe en la
comunidad hereditaria (salvo legado de parte alícuota), no tiene derecho a pedir la división ni participar en
ella. En resumen, el legatario sólo tiene derecho al legado.
3. La institución de heredero
La institución de heredero se regula en los arts. 763-773 CC y es la designación libre y voluntaria que hace
el testador en su testamento, de la persona o personas que han de sucederle a título universal en sus bienes,
derechos y obligaciones que no se extinguen con la muerte. Si la disposición es a título particular, estamos
ante la figura del legatario.
Antes de entrar en el examen de la institución de heredero o del nombramiento de legatario, conviene hacer
unas consideraciones en relación con el llamamiento de los sucesores, en general.
1. Que en nuestro CC no es necesario que el testamento contenga institución de heredero ni nombramiento de
legatario, a diferencia de lo que ocurre en Derecho romano y legislaciones forales.
2. Rige el principio de compatibilidad entre sucesión testamentaria e intestada, no era así en D. romano.
4. Lo que si divide a la doctrina española es el criterio para hablar de la institución de heredero o el nombramiento
de legatario (teoría objetiva y subjetiva).
5. No basta con que el llamamiento u ofrecimiento de la herencia (delación) esté bien hecha, sino que es necesario
que pueda ser atendida, es decir, que quien es llamado pueda aceptar.
No existen limitaciones en cuanto al número de herederos que pueden ser instituidos y cabe la
posibilidad de que el testamento no designe heredero o no comprenda la totalidad de los bienes.
Artículo 763.
El que no tuviere herederos forzosos puede disponer por testamento de todos sus bienes o de parte de ellos en favor de cualquiera
persona que tenga capacidad para adquirirlos.
El que tuviere herederos forzosos sólo podrá disponer de sus bienes en la forma y con las limitaciones que se establecen en la
sección quinta de este capítulo.
Artículo 764.
El testamento será válido aunque no contenga institución de heredero, o ésta no comprenda la totalidad de los bienes, y aunque
el nombrado no acepte la herencia, o sea incapaz de heredar.
En estos casos se cumplirán las disposiciones testamentarias hechas con arreglo a las leyes, y el remanente de los bienes pasará
a los herederos legítimos.
Artículo 765.
Los herederos instituidos sin designación de partes heredarán por partes iguales.
Artículo 770.
Si el testador instituye a sus hermanos, y los tiene carnales y de padre o madre solamente, se dividirá la herencia como en
el caso de morir intestado.
Artículo 769.
Cuando el testador nombre unos herederos individualmente y otros colectivamente, como si dijere: «Instituyo por mis herederos
a N. y a N., y a los hijos de N», los colectivamente nombrados se considerarán como si lo fueran individualmente, a no ser que
conste de un modo claro que ha sido otra la voluntad del testador.
Artículo 771.
Cuando el testador llame a la sucesión a una persona y a sus hijos, se entenderán todos instituidos simultánea y no
sucesivamente.
Supuestos dudosos de la voluntad del testador (660, 661 y 668 CC): aunque no se use la palabra
heredero, se dispone a titulo universal si tal voluntad es clara.
Artículo 660.
Llámase heredero al que sucede a título universal, y legatario al que sucede a título particular.
Artículo 661.
Los herederos suceden al difunto por el hecho solo de su muerte en todos sus derechos y obligaciones.
Artículo 668.
En la duda, aunque el testador no haya usado materialmente la palabra heredero, si su voluntad está clara acerca de este
concepto, valdrá la disposición como hecha a título universal o de herencia.
• Teoría objetiva: la cualidad de heredero o legatario no depende de la voluntad del testador, sino de
la forma en que se dispone de los bienes. Así si en testador, con independencia de las palabras
empleadas, atribuye un bien concreto y determinado al sucesor, éste será legatario y si le atribuye
la totalidad o parte alícuota del patrimonio será heredero. Se apoya en el art. 768 CC:
Lo más acertado sería intentar conjugar en la práctica ambos puntos de vista, intentando averiguar la
voluntad del testador utilizando el contendido de la disposición. La jurisprudencia no ha fijado una teoría.
Institución de heredero en cosa cierta (768 CC): según el artículo768 CC: “El heredero instituido en una
cosa cierta y determinada será considerado como legatario”. Esta norma presume que el instituido
heredero en cosa cierta no es heredero, sino legatario. El fundamento de esta presunción es el contenido de
la disposición, que no es la totalidad o parte alícuota de la herencia, sino un bien concreto y determinado.
Esta presunción admite prueba en contrario, la cual se producirá si se prueba que la voluntad del testador
fue llamar, al así instituido, a sucederle a título universal (Ej. que contribuyese al pago de las deudas).
El legado de parte alícuota: es aquella disposición en cuya virtud, el testador, atribuye a una persona, a
título de legado, una cuota de la herencia. Del contenido del artículo 768 a sensu contrario hay que presumir
que estamos ante un heredero y no ante un legatario, aunque también cabe prueba en contrario. El legatario
de parte alícuota no responde de las deudas hereditarias, aunque le afectan indirectamente, pues su
participación en la herencia disminuye. Sí participa en la comunidad hereditaria por lo que podrá reclamar
la división de la herencia y participar en el procedimiento. Según el art. 782.1 LEC se considera que no
puede ser contador o partidor, “cualquier coheredero o legatario de parte alícuota podrá reclamar
judicialmente la división de la herencia, siempre que esta no deba efectuarla un comisario o contador-
partidor designado por el testador, por acuerdo entre los coherederos o por el Secretario judicial o el
Notario”.
Herencia distribuida en legados (891 CC): Si toda la herencia se distribuye en legados, se prorratearán
las deudas y gravámenes de ella entre los legatarios a proporción de sus cuotas, a no ser que el testador
hubiera dispuesto otra cosa.
Artículo 750.
Toda disposición en favor de persona incierta será nula, a menos que por algún evento pueda resultar cierta.
Artículo 772.
El testador designará al heredero por su nombre y apellidos, y cuando haya dos que los tengan iguales deberá señalar alguna
circunstancia por la que se conozca al instituido.
Aunque el testador haya omitido el nombre del heredero, si lo designare de modo que no pueda dudarse quién sea el instituido
valdrá la institución.
En el testamento del adoptante la expresión genérica hijo o hijos comprende a los adoptivos.
Artículo 773.
El error en el nombre, apellido o cualidades del heredero no vicia la institución cuando de otra manera puede saberse
ciertamente cuál sea la persona nombrada.
Si entre personas del mismo nombre y apellidos hay igualdad de circunstancias y éstas son tales que no permiten distinguir
al instituido, ninguno será heredero.
Artículo 747.
Si el testador dispusiere del todo o parte de sus bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio de su alma, haciéndolo
indeterminadamente y sin especificar su aplicación, los albaceas venderán los bienes y distribuirán su importe, dando la mitad
al Diocesano para que lo destine a los indicados sufragios y a las atenciones y necesidades de la Iglesia, y la otra mitad al
Gobernador civil correspondiente para los establecimientos benéficos del domicilio del difunto, y, en su defecto, para los de la
provincia.
• Institución a los pobres de manera genérica: los posibles favorecidos están indeterminados, pues
son los pobres, en general. Es una disposición genérica, pero no tanto como para permitir que se
abra directamente la sucesión intestada
Artículo 749.
Las disposiciones hechas a favor de los pobres en general, sin designación de personas ni de población, se entenderán limitadas
a los del domicilio del testador en la época de su muerte, si no constare claramente haber sido otra su voluntad.
La calificación de los pobres y la distribución de los bienes se harán por la persona que haya designado el testador, en su
defecto por los albaceas, y, si no los hubiere, por el Párroco, el Alcalde y el Juez municipal, los cuales resolverán, por mayoría
de votos, las dudas que ocurran.
Esto mismo se hará cuando el testador haya dispuesto de sus bienes en favor de los pobres de una parroquia o pueblo
determinado.
• Institución que se hace a favor de los parientes del testador: esta situación tiene lugar cuando
no hay institución incierta ni se encomienda a un tercero la distribución del caudal hereditario.
Artículo 751.
La disposición hecha genéricamente en favor de los parientes del testador se entiende hecha en favor de los más próximos en
grado.
El testamento, como cualquier negocio jurídico, permite que la declaración que en él se contiene se pueda
limitar o sujetar a determinados elementos accidentales del negocio, es decir, a condición, término o modo.
1. Disposiciones testamentarias bajo condición:
Artículo 790.
Las disposiciones testamentarias, tanto a título universal como particular, podrán hacerse bajo condición.
Artículo 791.
Las condiciones impuestas a los herederos y legatarios, en lo que no esté prevenido en esta sección, se regirán por las
reglas establecidas para las obligaciones condicionales.
Artículo 792.
Las condiciones imposibles y las contrarias a las leyes o a las buenas costumbres se tendrán por no puestas y en nada
perjudicarán al heredero o legatario, aun cuando el testador disponga otra cosa.
Artículo 793.
La condición absoluta de no contraer primero o ulterior matrimonio se tendrá por no puesta, a menos que lo haya sido al viudo
o viuda por su difunto consorte o por los ascendientes o descendientes de éste.
Podrá, sin embargo, legarse a cualquiera el usufructo, uso o habitación, o una pensión o prestación personal, por el tiempo que
permanezca soltero o viudo.
b) Disposiciones captatorias: son aquellas que coartan la libertad de disposición mortis causa como
ocurre cuando valiéndose del testamento se obtiene un contraprestación. Son nulas.
Artículo 794.
Será nula la disposición hecha bajo condición de que el heredero o legatario haga en su testamento alguna disposición en favo r del
testador o de otra persona.
c) Condición potestativa, causal o mixta: se habla de condición potestativa si de ella y por voluntad
del heredero o legatario se hace depender su eficacia (puramente potestativas o potestativas
negativas). Es causal, cuando el hecho en qué consiste la condición es totalmente independiente
de la voluntad del instituido y es mixta cuando depende a la vez de la voluntad del heredero o
legatario como del destino o azar o de la voluntad de un tercero.
Artículo 795.
La condición puramente potestativa impuesta al heredero o legatario ha de ser cumplida por éstos, una vez enterados de ella,
después de la muerte del testador.
Artículo 796.
Cuando la condición fuere casual o mixta, bastará que se realice o cumpla en cualquier tiempo, vivo o muerto el testador, si
éste no hubiese dispuesto otra cosa.
Si hubiese existido o se hubiese cumplido al hacerse el testamento, y el testador lo ignoraba, se tendrá por cumplida.
Si lo sabía, sólo se tendrá por cumplida cuando fuere de tal naturaleza que no pueda ya existir o cumplirse de nuevo.
Artículo 800.
Si la condición potestativa impuesta al heredero o legatario fuere negativa, o de no hacer o no dar, cumplirán con afianzar que
no harán o no darán lo que fue prohibido por el testador, y que, en caso de contravención, devolverán lo percibido con sus
frutos e intereses.
Artículo 798.
Cuando, sin culpa o hecho propio del heredero o legatario, no pueda tener efecto la institución o el legado de que trata
el artículo precedente en los mismos términos que haya ordenado el testador, deberá cumplirse en otros, los más análogos
y conformes a su voluntad.
Cuando el interesado en que se cumpla, o no, impidiere su cumplimiento sin culpa o hecho propio del heredero o
legatario, se considerará cumplida la condición.
e) La institución bajo condición resolutoria: son aquellas en las que la producción del hecho
contenido en la condición determina la desaparición del derecho, y son válidas.
Artículo 791.
Las condiciones impuestas a los herederos y legatarios, en lo que no esté prevenido en esta sección, se regirán por las reglas
establecidas para las obligaciones condicionales.
Artículo 1113.
Será exigible desde luego toda obligación cuyo cumplimiento no dependa de un suceso futuro o incierto, o de un suceso pasado,
que los interesados ignoren.
También será exigible toda obligación que contenga condición resolutoria, sin perjuicio de los efectos de la resolución.
Artículo 805.
Será válida la designación de día o de tiempo en que haya de comenzar o cesar el efecto de la institución de heredero o del
legado.
En ambos casos, hasta que llegue el término señalado, o cuando éste concluya, se entenderá llamado el sucesor legítimo. Mas
en el primer caso, no entrará éste en posesión de los bienes sino después de prestar caución suficiente, con intervención del
instituido.
Artículo 797.
La expresión del objeto de la institución o legado, o la aplicación que haya de darse a lo dejado por el testador, o la carga
que el mismo impusiere, no se entenderán como condición, a no parecer que ésta era su voluntad.
Lo dejado de esta manera puede pedirse desde luego, y es transmisible a los herederos que afiancen el cumplimiento de lo
mandado por el testador, y la devolución de lo percibido con sus frutos e intereses, si faltaren a esta obligación.
Artículo 798.
Cuando, sin culpa o hecho propio del heredero o legatario, no pueda tener efecto la institución o el legado de que trata el
artículo precedente en los mismos términos que haya ordenado el testador, deberá cumplirse en otros, los más análogos y
conformes a su voluntad.
Cuando el interesado en que se cumpla, o no, impidiere su cumplimiento sin culpa o hecho propio del heredero o legatario,
se considerará cumplida la condición.
Artículo 744.
Podrán suceder por testamento o abintestato los que no estén incapacitados por la ley.
Artículo 746.
Las iglesias y los cabildos eclesiásticos, las Diputaciones provinciales y las provincias, los Ayuntamientos y Municipios,
los establecimientos de hospitalidad, beneficencia e instrucción pública, las asociaciones autorizadas o reconocidas por la ley
y las demás personas jurídicas pueden adquirir por testamento con sujeción a lo dispuesto en el artículo 38.
1. Incapacidades absolutas
Los supuestos enumerados en el precepto no son de incapacidad sucesoria sino de inexistencia de la
persona. Las criaturas abortivas son aquellas que mueren antes del entero desprendimiento del seno
materno. Las asociaciones ilegales son las que persiguen fines o utilizan medios tipificados como delito o
prohibidas, por ser secretas o de carácter militar (22 CE). No es que sean incapaces, es que no son personas.
Artículo 745.
1.º Las criaturas abortivas, entendiéndose tales las que no reúnan las circunstancias expresadas en el artículo 30.
b) Prohibición relativa al tutor o curador: la prohibición cesa cuando el testamento se otorga después
de aprobadas definitivamente las cuentas o después de la extinción de la tutela o curatela si no
tuviesen que rendirse cuentas.
Artículo 753. Tampoco surtirá efecto la disposición testamentaria en favor de quien sea tutor o curador del testador, salvo
cuando se haya hecho después de aprobadas definitivamente las cuentas o, en el caso en que no tuviese que rendirse éstas,
después de la extinción de la tutela o curatela.
Serán, sin embargo, válidas las disposiciones hechas en favor del tutor o curador que sea ascendiente, descendiente, hermano,
hermana o cónyuge del testador.
c) Prohibición relativa al notario y testigos: al notario le está prohibido recibir bienes del testamento
que autoriza cualquiera que sea su clase, abierto o cerrado. En cuanto a los testigos la prohibición
se limita al testamento abierto con o sin notario. Abiertos sin notario son: testamento en inminente
peligro de muerte y el otorgado en tiempo de epidemia. La prohibición se extiende a los testigos y
personas ante los que se otorguen los testamentos especiales (militar, marítimo, extranjero).
Artículo 754.
El testador no podrá disponer del todo o parte de su herencia en favor del Notario que autorice su testamento, o del
cónyuge, parientes o afines del mismo dentro del cuarto grado, con la excepción establecida en el artículo 682.
Esta prohibición será aplicable a los testigos del testamento abierto, otorgado con o sin Notario.
Las disposiciones de este artículo son también aplicables a los testigos y personas ante quienes se otorguen los
testamentos especiales.
Efectos: el principal efecto es la nulidad absoluta y de pleno derecho de las disposiciones testamentarias
ordenadas a favor de las personas a quien afecten las prohibiciones, pues las normas que sancionan las
prohibiciones son imperativas. La nulidad se produce sólo respecto de la disposición testamentaria contraria
a la prohibición, quedando a salvo el resto del testamento.
Artículo 755.
Será nula la disposición testamentaria a favor de un incapaz, aunque se la disfrace bajo la forma de contrato oneroso o se haga
a nombre de persona interpuesta.
1.º El que fuera condenado por sentencia firme por haber atentado contra la vida, o a pena grave por
haber causado lesiones o por haber ejercido habitualmente violencia física o psíquica en el ámbito familiar
al causante, su cónyuge, persona a la que esté unida por análoga relación de afectividad o alguno de sus
descendientes o ascendientes. (Se exige sentencia firme condenatoria recaída en un proceso penal y
cualquiera que sea el grado de participación (autor, cómplice, encubridor).
2.º El que fuera condenado por sentencia firme por delitos contra la libertad, la integridad moral y la
libertad e indemnidad sexual, si el ofendido es el causante, su cónyuge, la persona a la que esté unida por
análoga relación de afectividad o alguno de sus descendientes o ascendientes.
Asimismo el condenado por sentencia firme a pena grave por haber cometido un delito contra los
derechos y deberes familiares respecto de la herencia de la persona agraviada.
También el privado por resolución firme de la patria potestad, o removido del ejercicio de la tutela o
acogimiento familiar de un menor o persona con la capacidad modificada judicialmente por causa que le
sea imputable, respecto de la herencia del mismo.
3.º El que hubiese acusado al causante de delito para el que la ley señala pena grave, si es condenado
por denuncia falsa. (La acusación debe hacerse por denuncia o querella, y declararse falsa por sentencia
firme).
4.º El heredero mayor de edad que, sabedor de la muerte violenta del testador, no la hubiese denunciado
dentro de un mes a la justicia cuando ésta no hubiera procedido ya de oficio. (El sucesor ha de tener un
conocimiento suficientemente seguro de la muerte violenta del causante. Por muerte violenta se entiende la
presuntamente delictiva. El mes comienza a contar desde que se conoce el hecho).
Cesará esta prohibición en los casos en que, según la Ley, no hay la obligación de acusar.
5.º El que, con amenaza, fraude o violencia, obligare al testador a hacer testamento o a cambiarlo. (Haya
logrado o no su propósito y aunque el testamento fuese afectado por la conducta sancionada sea después
revocado y se otorgue uno nuevo o muera abintestato).
6.º El que por iguales medios impidiere a otro hacer testamento, o revocar el que tuviese hecho, o
suplantare, ocultare o alterare otro posterior.
7.º Tratándose de la sucesión de una persona con discapacidad, las personas con derecho a la herencia
que no le hubieren prestado las atenciones debidas, entendiendo por tales las reguladas en los artículos 142
y 146 del Código Civil.
Artículo 713.
El que con dolo deje de presentar el testamento cerrado que obre en su poder dentro del plazo fijado en el artículo anterior,
además de la responsabilidad que en él se determina, perderá todo derecho a la herencia, si lo tuviere como heredero abintestato
o como heredero o legatario por testamento.
En esta misma pena incurrirán el que sustrajere dolosamente el testamento cerrado del domicilio del testador o de la persona
que lo tenga en guarda o depósito y el que lo oculte, rompa o inutilice de otro modo, sin perjuicio de la responsabilidad criminal
que proceda.
Artículo 758.
Para calificar la capacidad del heredero o legatario se atenderá al tiempo de la muerte de la persona de cuya sucesión se trate.
En los casos 2.º y 3.º del artículo 756 se esperará a que se dicte la sentencia firme, y en el número 4.º a que transcurra el mes señalado
para la denuncia.
Si la institución o legado fuere condicional, se atenderá además al tiempo en que se cumpla la condición.
Efectos de la indignidad: la indignidad es una sanción o pena civil que inhabilita al indigno para ser sucesor
testado, intestado o legitimario. No obstante se reconoce para los supuestos de indignidad el derecho de
representación a favor de hijos o descendientes del indigno que a su vez lo fueran del causante. Si el indigno
a pesar de serlo, acepta la herencia o adquiere el legado, queda obligado a restituir los bienes hereditarios
con sus accesiones y frutos y rentas percibidos. La acción para pedir la declaración de indignidad, y, e su
caso, la restitución de los bienes hereditarios en los términos antes indicados, caduca a los cinco años desde
que el indigno esté en posesión de la herencia o del legado. Están legitimados para el ejercicio de la acción
quienes resulten beneficiados por la declaración de indignidad.
Artículo 760.
El incapaz de suceder, que, contra la prohibición de los anteriores artículos, hubiese entrado en la posesión de los bienes
hereditarios, estará obligado a restituirlos con sus accesiones y con todos los frutos y rentas que haya percibido.
Artículo 761.
Si el excluido de la herencia por incapacidad fuera hijo o descendiente del testador y tuviere hijos o descendientes, adquirirán
éstos su derecho a la legítima.
Artículo 762.
No puede deducirse acción para declarar la incapacidad pasados cinco años desde que el incapaz esté en posesión de la
herencia o legado.
Rehabilitación del indigno: la ley permite que el causante, víctima de la conducta del indigno, perdone a
éste en su indignidad. Para la emisión del perdón es una declaración de voluntad unilateral para la que basta
la capacidad general para testar. La declaración de voluntad ha de ser libremente manifestada, tiene carácter
irrevocable y produce el efecto fundamental de rehabilitar al indigno que podrá sucederle por testamento o
abintestato. La declaración para rehabilitar al indigno puede ser expresa o tácita.
Artículo 757.
Las causas de indignidad dejan de surtir efecto si el testador las conocía al tiempo de hacer testamento, o si habiéndolas sabido
después, las remitiere en documento público.
Pérdida de los derechos sucesorios: existen supuestos que no consisten en prohibiciones o indignidades,
pero que producen la pérdida de los derechos sucesorios:
El artículo 257 se refiere sólo al tutor designado en testamento, pero la regla se extiende al tutor designado
por los padres en documento público notarial. Lo que ocurre aquí no es una sanción, sino un efecto ordinario
de la voluntad de éste de recompensar o premiar a quien asume la tutela. Ocurre igual con el albacea en el
artículo 900.
Artículo 257.
El tutor designado en testamento que se excuse de la tutela al tiempo de su delación perderá lo que, en consideración al
nombramiento, le hubiere dejado el testador.
Artículo 900.
El albacea que no acepte el cargo, o lo renuncie sin justa causa, perderá lo que le hubiese dejado el testador, salvo siempre el
derecho que tuviere a la legítima.
Las restricciones relativas a los derechos del progenitor que se recogen en el artículo 111, no son verdaderas
incapacidades sucesorias, aunque se aproximan bastante a ellas. Las restricciones dejan de producir efecto
por determinación del representante legal aprobada judicialmente o por voluntad del propio hijo una vez
alcanzada la mayoría de edad o recuperada la capacidad.
Artículo 111.
Quedará excluido de la patria potestad y demás funciones tuitivas y no ostentará derechos por ministerio de la Ley respecto del
hijo o de sus descendientes, o en sus herencias, el progenitor:
1.° Cuando haya sido condenado a causa de las relaciones a que obedezca la generación, según sentencia penal firme.
En ambos supuestos el hijo no ostentará el apellido del progenitor en cuestión más que si lo solicita él mismo o su representante
legal.
Dejarán de producir efecto estas restricciones por determinación del representante legal del hijo aprobada judicialmente, o por
voluntad del propio hijo una vez alcanzada la plena capacidad.
Quedarán siempre a salvo las obligaciones de velar por los hijos y prestarles alimentos.
5. La herencia
Sucesión y herencia, aunque sean ideas muy relacionadas entre sí, constituyen conceptos distintos.
Herencia, es el conjunto o universalidad de bienes, derechos y obligaciones que pertenecieron a una
persona que ha fallecido. Es el objeto de la sucesión mortis causa.
Sucesión, es el modo legal que determina cómo pasan esos bienes, derecho y obligaciones a personas que
sobreviven al que murió.
Artículo 659.
La herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona que no se extingan por su muerte.
Este precepto incurre en el error de entender que se sucede en los bienes cuando, en realidad, lo que se
transmite a los herederos son los derechos sobre un bien (propiedad, usufructo, etc.). Suele afirmarse que
el patrimonio de una persona, al morir ésta se convierte en herencia. La herencia, ¿comprende todo el
patrimonio del causante y sólo las relaciones jurídicas de carácter patrimonial? La sucesión a título universal
no implica que el heredero subentre en todas las relaciones del causante, ni tampoco en la misma forma.
• Quedan excluidas de la herencia las relaciones jurídicas del causante (bienes y derechos) que
se extinguen con la muerte del causante:
• En la herencia se integran relaciones jurídicas que no formaban parte del patrimonio del
causante: surgidas precisamente por su muerte o después de ella, como las cargas hereditarias.
• Igualmente pueden ser objeto de sucesión mortis causa derechos nuevos nacidos por voluntad
del testador o por disposición de la ley, pero cuyo fundamento se encuentra en un derecho
preexistente del causante: (usufructo voluntario o legal constituido sobre una finca del causante)
o facultades que nacen para los herederos sin fundamento en la titularidad del causante: son
derechos que no pasan a formar parte de la herencia sino que se adjudican a determinadas personas
fuera de la sucesión mortis causa: títulos nobiliarios, derechos de subrogación arrendaticia,
pensiones de viudedad u orfandad, indemnizaciones o el seguro de vida concertado por el causante.
De lo anterior cabe deducir que la sucesión es el ingreso en una situación jurídica completamente nueva,
que solo comprende el patrimonio del causante con numerosas reservas y cambios. La sucesión tiene
trascendencia extrapatrimonial, ya que opera no sólo sobre el patrimonio, sino sobre toda la esfera
jurídica del causante. Por todo ello, no puede equipararse el concepto de herencia, como objeto de la
sucesión, al de patrimonio del causante pues, aquél es más amplio.
Hasta una STS de 5 de diciembre de 1941 el concepto de herencia era muy restringido y aún después
de esta sentencia no se incluían las deudas y se decía que no había herencia sila deuda absorbía todos
los bienes relictos. Hoy en día para rechazar una aceptación limitada de la herencia es suficiente atender
al contenido de los artículos 659 y 661. Del primero resulta que la herencia comprende las obligaciones
de la persona fallecida y del segundo, que el heredero sucede en las obligaciones del difunto. Así la
herencia está constituida por un conjunto de relaciones jurídicas que pueden dar lugar a un activo y a
un pasivo, siendo indiferente el importe de uno y otro. Cabe que el pasivo supere al activo o incluso
que sólo existan deudas, sin que ello determine la inexistencia de herencia. En resumen: la herencia es
un conjunto de relaciones jurídicas de naturaleza patrimonial y extrapatrimonial, constituido por las
procedentes de la esfera jurídica de una persona al no extinguirse por su muerte, y por aquellas nuevas,
que surgen a la muerte, y por causa de la misma, y que por su unidad de destino quedan sujetas a un
mismo régimen jurídico.
El derecho hereditario: puede entenderse, en un primer sentido, como la facultad que tiene el llamado
en una herencia por título de heredero una vez fallecido el causante, de aceptar o repudiar dicha herencia
(ius delationis). También se habla de derecho hereditario para designar a un derecho subjetivo global
del heredero sobre la herencia, una vez aceptada esta.
➢ Sin deferir o presunta: se produce antes del fallecimiento del causante. En ese momento, la
herencia no existe como tal. Los llamados a ella tienen exclusivamente una mera expectativa de
poder recibir el patrimonio del causante.
➢ Abierta: corresponde al comienzo -apertura- del proceso sucesorio, que coincide con el
fallecimiento o declaración de fallecimiento del causante y la vocación o llamamiento a la
herencia a todos los posibles y eventuales destinatarios de la misma -lleguen o no a adquirirla.
➢ Adida o adquirida: se produce en el caso de que el heredero acepte la herencia -la aceptación
de la herencia.
Artículo 801.
Si el heredero fuere instituido bajo condición suspensiva, se pondrán los bienes de la herencia en administración
hasta que la condición se realice o haya certeza de que no podrá cumplirse.
Lo mismo se hará cuando el heredero o legatario no preste la fianza en el caso del artículo anterior.
Artículo 802.
La administración de que habla el artículo precedente se confiará al heredero o herederos instituidos sin condición,
cuando entre ellos y el heredero condicional hubiere derecho de acrecer. Lo mismo se entenderá respecto de los
legatarios.
Artículo 803.
Si el heredero condicional no tuviere coherederos, o teniéndolos no existiese entre ellos derecho de acrecer, entrará
aquél en la administración, dando fianza.
Si no la diere, se conferirá la administración al heredero presunto, también bajo fianza; y, si ni uno ni otro
afianzaren, los Tribunales nombrarán tercera persona, que se hará cargo de ella, también bajo fianza, la cual se prestará
con intervención del heredero.
Artículo 804.
Los administradores tendrán los mismos derechos y obligaciones que los que lo son de los bienes de un ausente.
➢ Vacante: en caso de que tras el ofrecimiento de la herencia ésta no se acepte -esto es, se produce
la repudiación de la herencia- y además no se espera que tenga heredero (aunque, en tal caso, lo
será en última instancia, el Estado).
Fases de la sucesión: el fenómeno sucesorio se inicia con la muerte del causante y finaliza con la
adquisición por el sucesor de las titularidades transmisibles por aquél.
• Apertura de la sucesión: fallecida una persona, los bienes y derechos a ella pertenecientes quedan sin
titular, por ello se busca resolver quién o quiénes van a recibir las relaciones del causante. Los únicos
hechos que determinan la apertura de la herencia son la muerte y la declaración de fallecimiento.
Artículo 657.
Los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte.
Artículo 196.
Firme la declaración de fallecimiento del ausente, se abrirá la sucesión en los bienes del mismo, procediéndose a su
adjudicación conforme a lo dispuesto legalmente.
Los herederos no podrán disponer a título gratuito hasta cinco años después de la declaración del fallecimiento.
Hasta que transcurra este mismo plazo no serán entregados los legados, si los hubiese, ni tendrán derecho a exigirlos los
legatarios, salvo las mandas piadosas en sufragio del alma del testador o los legados en favor de Instituciones de beneficencia.
Será obligación ineludible de los sucesores, aunque por tratarse de uno solo no fuese necesaria partición, la de formar
notarialmente un inventario detallado de los bienes muebles y una descripción de los inmuebles.
• Vocación: determinación de los llamados a la herencia en condición de herederos. Es el llamamiento
que se hace, una vez abierta la sucesión, a todas aquellas personas que, en abstracto, pueden ser
sucesores del causante. Tienen vocación a la herencia las personas designadas principal o
subsidiariamente, los parientes hasta cuarto grado y el Estado.
• Delación: es un paso más en el proceso adquisitivo de la herencia, consiste en el ofrecimiento efectivo
hecho a alguno o algunos de los que tienen vocación a la herencia para que la acepten o la repudien.
La “puesta a disposición” de la herencia, para que los llamados, acepten o repudien. Hay que tener en
cuenta que “llamado” y “heredero” no son la misma realidad. Este último sólo lo es una vez aceptada
la herencia. Se habla entonces de que la herencia está deferida u ofrecida.
• Adquisición de la herencia: la adquisición tiene lugar con la aceptación de la herencia y desde la
muerte del causante. El proceso sucesorio culmina con la adquisición de la herencia: el sucesor se
convierte en titular de las relaciones jurídicas del causante transmisibles mortis causa. Hay dos
sistemas, el romano o voluntarista, en el que sin aceptación no hay adquisición. Y el germánico en el
que la aceptación no es necesaria pues se adquiere la herencia ipso iure con la muerte del causante.
TEMA 8: LA APERTURA DE LA SUCESIÓN Y SUS EFECTOS
1. La herencia yacente
En nuestro sistema, la adquisición de la herencia se produce con la aceptación de la misma, por lo que
media un periodo de tiempo, entre la apertura de la sucesión y la adquisición. Durante este periodo de
tiempo, las relaciones jurídicas del causante carecen de titular; se dice entonces que la herencia está yacente.
La herencia mientras mantiene esta situación, es un patrimonio que carece transitoriamente de titular, pero
que lo tendrá en el futuro, pues en último término lo sería el Estado. El problema que plantea la herencia
yacente es el de su administración y representación en beneficio del futuro titular y también de los terceros
interesados en la conservación del caudal relicto. Este problema se resuelve cuando el propio testador
nombra los administradores.
También el juez puede ordenar la intervención del caudal hereditario y disponer lo que proceda sobre su
administración en determinados casos (arts. 797-805 LEC). Bien de oficio cuando el cónyuge muera sin
testar y sin ascendientes, descendientes, cónyuge o persona asimilable, ni colaterales hasta 4º grado o
cuando estos estén ausentes o tengan la capacidad modificada y carezcan de representante legal; bien a
instancia de parte por el cónyuge o parientes que se crean con derecho a sucesión legítima, coherederos o
legatarios de parte alícuota o por la Administración Pública. También se aplica la administración
judicialmente intervenida a la herencia del nasciturus.
El Código Civil contempla otros supuestos particulares de Administración como son el de heredero bajo
condición suspensiva (801-804) o el de institución a favor de persona incierta (750).
En defecto de una administración establecida por el testador, por ley o judicialmente intervenida, el llamado
o llamados a la herencia están legitimados para realizar actos de mera conservación o administración
provisional de bienes sin que esto signifique la aceptación de la herencia ni que el llamado sea su
representante, art. 999.4 CC: “Los actos de mera conservación o administración provisional no implican
la aceptación de la herencia, si con ellos no se ha tomado el título o la cualidad de heredero”.
Cuando no exista persona alguna que represente a la herencia yacente por no haberse producido ninguno
de los supuestos vistos, reiterada jurisprudencia concede legitimación pasiva a la herencia yacente (que no
es persona) y a los llamados a ella todavía no aceptantes frente a las reclamaciones judiciales de acreedores.
¿Quién la representa en juicio?
4.º Las masas patrimoniales o los patrimonios separados que carezcan transitoriamente de titular o cuyo titular haya sido
privado de sus facultades de disposición y administración.
5. Las masas patrimoniales o patrimonios separados a que se refiere el número 4.º del apartado 1 del artículo anterior
comparecerán en juicio por medio de quienes, conforme a la ley, las administren.
La STS 11 de abril de 2000: le atribuye personalidad jurídica especial como comunidad de intereses.
La resolución de la Dirección General de Registros y Notariado, RDGRN 27 de octubre de 2003: establece
que necesita un administrador que la represente.
2. La delación de la herencia
A) Concepto y requisitos: como ya hemos dicho, la delación de la herencia es la puesta a disposición u
ofrecimiento de la misma al heredero para que la acepte o la repudie. Son dos los requisitos para que
el llamamiento sea eficaz:
1. Certeza del fallecimiento.
2. Supervivencia de los llamados: nasciturus (precauciones para asegurar la realidad del
embarazo, alimentarla a cargo de los bienes de la herencia y pruebas de la realidad del parto
(arts. 959-967), concepturus, persona jurídica en formación.
3. Que los llamados tengan capacidad para suceder.
4. Derecho de representación
Según el artículo 924 CC: “Llámase derecho de representación el que tienen los parientes de una persona
para sucederle en todos los derechos que tendría si viviera o hubiera podido heredar.”
A) En la sucesión intestada
En la sucesión intestada o legítima rige la regla de que el pariente más próximo excluye al más remoto. En
consecuencia, abierta una sucesión a la que están llamados sucesores del mismo grado, si uno de ellos no
llega a suceder (ej. uno de ellos premuere a su padre), sus descendientes (nietos del causante), por ser un
grado más distantes quedarían excluidos de la herencia. Para evitar este resultado injusto, el art. 921 CC
dispone: “En las herencias, el pariente más próximo en grado excluye al más remoto, salvo el derecho de
representación en los casos en que deba tener lugar. Los parientes que se hallaren en el mismo grado
heredarán por partes iguales, salvo lo que se dispone en el artículo 949 sobre el doble vínculo”.
Errores del artículo 924: atribuye el derecho de representación, ene general, a los parientes, cuando sólo
algunos son titulares del mismo, da a entender que se sucede al pariente premuerto o que no pudo heredar,
cuando se sucede directamente al causante y no es un supuesto de representación en sentido técnico.
a) Presupuestos objetivos: de los artículos 924 (ya mencionado) y 929, que establece que: “no
podrá representarse a una persona viva sino en los casos de desheredación o incapacidad”, se
deduce que los casos en que surge en derecho de representación son los de premoriencia,
incapacidad y desheredación del representado. El artículo 923 dice: “Repudiando la herencia
el pariente más próximo, si es solo, o, si fueren varios, todos los parientes más próximos llamados
por la ley heredarán los del grado siguiente por su propio derecho y sin que puedan representar
al repudiante”. Se deduce que la causa por la que el representado no sucede al causante ha de ser
ajena a su voluntad. Si el representado, en el ejercicio del ius delationis que le corresponde,
renuncia, es porque vive y ha podido heredar, la renuncia extingue el derecho a suceder para sí y
los suyos e impide el derecho de representación. A la premoriencia se equiparan la conmoriencia
y la ausencia legal declarada, en cuanto a la incapacidad no se refiere a la relativa (sucesión
testada) o a la absoluta, sino a la indignidad para suceder.
b) Presupuestos subjetivos: el artículo 925 dice: “El derecho de representación tendrá siempre
lugar en la línea recta descendente, pero nunca en la ascendente. En la línea colateral sólo tendrá
lugar en favor de los hijos de hermanos, bien sean de doble vínculo, bien de un solo lado”. El
derecho de representación se da a favor de los descendientes en línea recta (hijos, nietos, así lo
establece el 933: “los hijos y nietos heredarán por derecho de representación”. En línea ascendente
no se admite nunca, y en línea colateral, representados sólo pueden ser los hermanos y
representantes los sobrinos, siempre que concurran, con otro hermano que acepte.
• En los casos se incapacidad o indignidad para suceder, el art. 761 dispone que: “si el excluido de la
herencia por incapacidad fuera hijo o descendiente del testador, si tuviera hijos o descendientes,
adquirirán éstos su derecho a la legítima”. Y para el supuesto de desheredación, el artículo 857
establece que “los hijos o descendientes del desheredado ocuparán su lugar y conservarán los
derechos de los herederos forzosos respecto a la legítima”. En ambos casos se utiliza la
representación como instrumento para asegurar el acceso de los descendientes del desheredado o
indigno a la porción de la legítima que se les debe.
1.º Que dos o más sean llamados a una misma herencia, o a una misma porción de ella, sin especial designación de partes.
2.º Que uno de los llamados muera antes que el testador, o que renuncie la herencia, o sea incapaz de recibirla.
Artículo 983.
Se entenderá hecha la designación por partes sólo en el caso de que el testador haya determinado expresamente una cuota
para cada heredero.
La frase «por mitad o por partes iguales» u otras que, aunque designen parte alícuota, no fijan ésta numéricamente o por
señales que hagan a cada uno dueño de un cuerpo de bienes separado, no excluyen el derecho de acrecer.
• Llamamiento conjunto: el art. 983 lleva a resultados absurdos. En la doctrina prevalece la opinión de
que lo que la norma quiere decir es que, cuando la asignación hecha por el testador a cada uno de los
llamados es de partes alícuotas desiguales, existe especial designación de partes y el acrecimiento se
excluye. Y que si las partes alícuotas son iguales, el acrecimiento tiene lugar. El acrecimiento también
se excluye cuando la institución de herederos se hace de forma tal, que atribuye a cada uno un conjunto
separado de bienes.
• Porción vacante: es indispensable que una cuota hereditaria quede vacante por ineficacia de algún
llamamiento sucesorio. Esto se produce cuando un llamado premuere, renuncia a la herencia o es
incapaz de recibirla. La enumeración hecha por el Código no es exhaustiva. También se produce la
situación de porción hereditaria vacante cuando el concebido no llega a nacer, se incumple una
condición suspensiva o se cumple una resolutoria etc.
C) Efectos del derecho a acrecer: el efecto fundamental del derecho a acrecer consiste en que los
herederos beneficiarios del mismo ven incrementada su couta inicial en la herencia con la parte que le
corresponde de la porción vacante. Este efecto se produce automáticamente, sin necesidad de aceptar la
porción acrecida, basta la aceptación de la cuota inicial. El acrecimiento también supone la asunción por
los beneficiarios de las obligaciones y cargas que hubiesen correspondido al llamado.
Artículo 984: Los herederos a quienes acrezca la herencia sucederán en todos los derechos y obligaciones que tendría el que
no quiso o no pudo recibirla.
D) El derecho de acrecer en la sucesión intestada: lo dicho hasta ahora está referido a la sucesión testada,
pero hemos de preguntarnos si este derecho opera también en la sucesión intestada. Este derecho se
reconoce en los arts. 981y 922 CC.
Artículo 981.
En las sucesiones legítimas la parte del que repudia la herencia acrecerá siempre a los coherederos.
Artículo 922.
Si hubiere varios parientes de un mismo grado, y alguno o algunos no quisieren o no pudieren suceder, su parte acrecerá a los
otros del mismo grado, salvo el derecho de representación cuando deba tener lugar.
El derecho de representación tiene carácter preferente sobre el de acrecer, por ello cuando proceda el
primero se excluirá el segundo.
Artículo 985.
Entre los herederos forzosos el derecho de acrecer sólo tendrá lugar cuando la parte de libre disposición se deje a dos o más
de ellos, o a alguno de ellos y a un extraño.
Si la parte repudiada fuere la legítima, sucederán en ella los coherederos por su derecho propio, y no por el derecho de acrecer.
En la sucesión testamentaria, cuando no tenga lugar el derecho de acrecer, la porción vacante del instituido, a quien no se
hubiese designado sustituto, pasará a los herederos legítimos del testador, los cuales la recibirán con las mismas cargas y
obligaciones.
Artículo 988.
Artículo 989.
Los efectos de la aceptación y de la repudiación se retrotraen siempre al momento de la muerte de la persona a quien se
hereda.
Artículo 990.
Artículo 991.
Nadie podrá aceptar ni repudiar sin estar cierto de la muerte de la persona a quien haya de heredar y de su derecho a la
herencia.
Artículo 997
La aceptación y la repudiación de la herencia, una vez hechas, son irrevocables, y no podrán ser impugnadas sino cuando
adoleciesen de algunos de los vicios que anulan el consentimiento, o apareciese un testamento desconocido.
A) Clases de aceptación
Artículo 998.
➢ Tácita: arts. 999, 1002 y 1003. Se hace por actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar, o que
no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero.
➢ Aceptación por imperativo legal: art. 1002. Es una investidura forzosa de la cualidad de heredero.
Artículo 999.
Tácita es la que se hace por actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino
con la cualidad de heredero.
Los actos de mera conservación o administración provisional no implican la aceptación de la herencia, si con ellos no se ha
tomado el título o la cualidad de heredero.
Artículo 1002.
Los herederos que hayan sustraído u ocultado algunos efectos de la herencia pierden la facultad de renunciarla y quedan con
el carácter de herederos puros y simples, sin perjuicio de las penas en que hayan podido incurrir.
Artículo 1003.
Por la aceptación pura y simple, o sin beneficio de inventario, quedará el heredero responsable de todas las cargas de la
herencia, no sólo con los bienes de ésta, sino también con los suyos propios.
b) Aceptación a beneficio de inventario: realmente no se trata de una forma de aceptación, sino de una
facultad atribuida al heredero, ejercitable por el mismo después de haber aceptado. Se favorece al heredero
en el sentido de que “no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta
donde alcancen los bienes de la misma, conserva contra el caudal hereditario todos los derechos y acciones
que tuviera contra el difunto y no se confunden para ningún efecto, en daño del heredero, sus bienes
particulares con los que pertenezcan a la herencia”, (art. 1023).
Una cosa es la capacidad para ser heredero y otra distinta la capacidad para aceptar y repudiar la herencia,
que supone un acto jurídico de disposición, se sitúa en el ámbito de la capacidad de obrar o ejercicio,
mientras que la capacidad para heredar se sitúa en la capacidad jurídica o de goce. Para aceptar o repudiar
la herencia que se tenga la libre disposición de los bienes, esto es, plena capacidad de obrar.
Artículo 992.
Pueden aceptar o repudiar una herencia todos los que tienen la libre disposición de sus bienes.
La aceptación de la que se deje a los pobres corresponderá a las personas designadas por el testador para calificarlos y
distribuir los bienes, y en su defecto a las que señala el artículo 749, y se entenderá aceptada a beneficio de inventario.
➢ Menores:
• Bajo patria potestad: se atribuye a quienes ejercen la patria potestad, la facultad de aceptar
y repudiar las herencias. Los padres pueden aceptar herencias para sus hijos pura y
simplemente salvo en el caso de que el juez hubiese denegado la autorización para repudiar,
en cuyo caso sólo podrán aceptarla a beneficio de inventario. Así lo dispone el art. 166 párr.
2: “Los padres deberán recabar autorización judicial para repudiar la herencia o legado
deferidos al hijo. Si el Juez denegase la autorización, la herencia sólo podrá ser aceptada
a beneficio de inventario”. No será necesaria autorización judicial si el menor hubiese
cumplido dieciséis años y consintiere en documento público, ni para la enajenación de
valores mobiliarios siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros.
• Emancipados: de un lado el art. 992 exige la libre disposición de sus bienes, y de otro lado
el art. 323, lo considera habilitado para regir su persona y bienes como si fiera mayor hasta
que llegue a serlo, le exige el consentimiento de sus padres y a falta de ambos de su curador,
para disposición sobre bienes de relevante valor.
➢ Personas con la capacidad modificada:
• Sometidos a tutela: según el art. 271: “el tutor necesita autorización judicial, 4.º Para
aceptar sin beneficio de inventario cualquier herencia, o para repudiar ésta o las
liberalidades. Así podrá realizar por sí solo la aceptación a beneficio de inventario, pero
necesitará autorización judicial para aceptar sin BI.
Sometidos a curatela: art. 996. LO del Menor establece que “si la sentencia de
•
incapacitación por enfermedades o deficiencias físicas o psíquicas no dispusiere otra cosa,
el sometido a curatela podrá, asistido del curador, aceptar la herencia pura y simplemente o
a beneficio de inventario”. En cuanto a la repudiación también será necesaria asistencia del
curador.
➢ Persona casada, con régimen económico de comunidad acepta la herencia, haciéndolo sin
beneficio de inventario, y no concurre el otro cónyuge prestando su consentimiento a la aceptación,
no responderán de las deudas hereditarias los bienes de la sociedad conyugal (art. 995).
• Herencia a favor de los pobres (992.II): la aceptación corresponderá a las personas designadas
por el testador para calificarlos y distribuir los bienes, y en su defecto a los albaceas, y si no los
hubiera, al Párroco, el Alcalde y el Juez municipal por mayoría de votos y se entenderá aceptada a
beneficio de inventario. Queda excluida la posibilidad de aceptar pura y simplemente y de renunciar,
esto mismo deberá aplicarse a los supuestos de bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio
de su alma.
• Herencia a favor de las personas jurídicas (993 y 994): si son capaces de adquirir, pueden
aceptarla sus legítimos representante, pero para repudiarlas necesitan aprobación judicial.
Artículo 993.
Los legítimos representantes de las asociaciones, corporaciones y fundaciones capaces de adquirir podrán aceptar la herencia
que a las mismas se dejare; mas para repudiarla necesitan la aprobación judicial, con audiencia del Ministerio público.
Artículo 994.
Los establecimientos públicos oficiales no podrán aceptar ni repudiar herencia sin la aprobación del Gobierno.
Artículo 1016.
Fuera de los casos a que se refieren los dos anteriores artículos, si no se hubiere presentado ninguna demanda contra el
heredero, podrá éste aceptar a beneficio de inventario, o con el derecho de deliberar, mientras no prescriba la acción para
reclamar la herencia.
Tiempo: se ha discutido si el plazo de prescripción sería el de una acción real (30 años) o una personal (15
años), inclinándose doctrina y jurisprudencia por la primera acción.
Interpelación notarial: el Código prevé que un tercer interesado lo inste a acepar o repudiar; esto puede
hacerlo el tercero a partir del décimo día de la muerte del causante y hasta que prescriba “el derecho a
reclamar la herencia o derecho de petición”. El plazo es improrrogable. Si no manifiesta su voluntad, se
acepta pura y simplemente.
Artículo 1004.
Hasta pasados nueve días después de la muerte de aquel de cuya herencia se trate, no podrá intentarse acción contra el heredero
para que acepte o repudie.
Artículo 1005.
Cualquier interesado que acredite su interés en que el heredero acepte o repudie la herencia podrá acudir al Notario para que
éste comunique al llamado que tiene un plazo de treinta días naturales para aceptar pura o simplemente, o a beneficio de
inventario, o repudiar la herencia. El Notario le indicará, además, que si no manifestare su voluntad en dicho plazo se entenderá
aceptada la herencia pura y simplemente.
Derecho a deliberar: es una situación diferente a la interpelación, se trata de que el llamado a la herencia,
para un mejor conocimiento de la situación hereditaria, con vistas a decidir sobre la aceptación o la
repudiación, podrá pedir la formación de un inventario (1010), tal petición no tendrá efecto alguno si no va
precedida o seguida de un inventario fiel y exacto de todos los bienes de la herencia en los términos del art.
1013. Cuando el llamado a la herencia tenga en su poder los bienes de la misma o parte de ellos, y quiera
utilizar el derecho de deliberar, deberá manifestarlo al notario dentro de los treinta días siguientes al aquel
en que supiera ser tal heredero. Si el heredero solicita este derecho como consecuencia de una interpelación
notarial, los plazos se cuentan desde el día siguiente a que expire el plazo dado por el notario para aceptar
o repudiar la herencia.
Artículo 1013.
La declaración a que se refieren los artículos anteriores no producirá efecto alguno si no va precedida o seguida de un inventario
fiel y exacto de todos los bienes de la herencia, hecho con las formalidades y dentro de los plazos que se expresarán en los
artículos siguientes.
Artículo 1014.
El heredero que tenga en su poder la herencia o parte de ella y quiera utilizar el beneficio de inventario o el derecho de deliberar,
deberá comunicarlo ante Notario y pedir en el plazo de treinta días a contar desde aquél en que supiere ser tal heredero la
formación de inventario notarial con citación a los acreedores y legatarios para que acudan a presenciarlo si les conviniere.
Artículo 1018.
Si por culpa o negligencia del heredero no se principiare o no se concluyere el inventario en los plazos y con las solemnidades
prescritas en los artículos anteriores, se entenderá que acepta la herencia pura y simplemente.
Artículo 1019.
El heredero que se hubiese reservado el derecho de deliberar, deberá manifestar al Notario, dentro de treinta días contados
desde el siguiente a aquel en que se hubiese concluido el inventario, si repudia o acepta la herencia y si hace uso o no del
beneficio de inventario. Pasados los treinta días sin hacer dicha manifestación, se entenderá que la acepta pura y simplemente.
E) Efectos de la adquisición
Responsabilidad del heredero que acepta pura y simplemente: Artículo 1003. Por la aceptación
pura y simple, o sin beneficio de inventario, quedará el heredero responsable de todas las cargas de
la herencia, no sólo con los bienes de ésta, sino también con los suyos propios.
Cargas de la herencia: las cargas de la herencia comprenden tres grupos de obligaciones: 1) las
deudas del causante, 2) las cargas de la herencia propiamente dichas (los gastos de entrega de legados,
los gastos funerarios, los de pensión alimenticia a la mujer viuda encinta, costas del inventario y
demás gastos a que da lugar la administración subsiguiente a la aceptación a beneficio de inventario,
gastos de partición en interés común de todos los herederos).
Artículo 886.3. Los gastos necesarios para la entrega de la cosa legada serán a cargo de la herencia, pero sin perjuicio de la
legítima.
Artículo 902. No habiendo el testador determinado especialmente las facultades de los albaceas, tendrán las siguientes:
1.ª Disponer y pagar los sufragios y el funeral del testador con arreglo a lo dispuesto por él en el testamento; y, en su
defecto, según la costumbre del pueblo.
2.ª Satisfacer los legados que consistan en metálico, con el conocimiento y beneplácito del heredero.
3.ª Vigilar sobre la ejecución de todo lo demás ordenado en el testamento, y sostener, siendo justo, su validez en juicio y
fuera de él.
4.ª Tomar las precauciones necesarias para la conservación y custodia de los bienes, con intervención de los herederos
presentes.
Artículo 903.
Si no hubiere en la herencia dinero bastante para el pago de funerales y legados, y los herederos no lo aprontaren de lo
suyo, promoverán los albaceas la venta de los bienes muebles; y no alcanzando éstos, la de los inmuebles, con intervención de
los herederos.
Si estuviere interesado en la herencia algún menor, ausente, corporación o establecimiento público, la venta de los bienes
se hará con las formalidades prevenidas por las leyes para tales casos.
Artículo 964. La viuda que quede encinta, aun cuando sea rica, deberá ser alimentada de los bienes hereditarios, habida
consideración a la parte que en ellos pueda tener el póstumo si naciere y fuere viable.
Artículo 1033.
Los gastos del inventario y las demás actuaciones a que dé lugar la administración de la herencia aceptada a beneficio de
inventario y la defensa de sus derechos, serán de cargo de la misma herencia. Exceptúanse aquellos gastos imputables al
heredero que hubiese sido condenado personalmente por su dolo o mala fe.
Lo mismo se entenderá respecto de las gastos causados para hacer uso del derecho de deliberar, si el heredero repudia la
herencia.
Artículo 1064. Los gastos de partición, hechos en interés común de todos los coherederos, se deducirán de la herencia; los
hechos en interés particular de uno de ellos, serán a cargo del mismo.
1. Se decidirán en juicio verbal, cualquiera que sea su cuantía, las demandas siguientes:
3.º Las que pretendan que el tribunal ponga en posesión de bienes a quien los hubiere adquirido por herencia si no estuvieren
siendo poseídos por nadie a título de dueño o usufructuario.
Acciones del heredero y acción de petición de herencia: existen las acciones universales, que
protegen el derecho hereditario en su consideración unitaria, y las particulares, que el heredero tiene
a su favor en defensa de concretas facultades, frente a eventualidades que pueden aceptar a su derecho
hereditario. Dentro de las acciones universales se encuentra la de petición de herencia, en cuya virtud
puede exigir el heredero, por razón de su preferente cualidad de tal, la entrega del patrimonio
hereditario por parte de quien lo detente.
Artículo 192. Lo dispuesto en el artículo anterior se entiende sin perjuicio de las acciones de petición de herencia u otros
derechos que competan al ausente, sus representantes o causahabientes. Estos derechos no se extinguirán sino por el transcurso
del tiempo fijado para la prescripción. En la inscripción que se haga en el Registro de los bienes inmuebles que acrezcan a los
coherederos, se expresará la circunstancia de quedar sujetos a lo que dispone este artículo y el anterior.
Viene aludida en el CC en los arts. 1016 y 1021 CC. Su contenido es la cualidad de heredero y el derecho
a que se le entregue o se le reconozca la herencia, como conjunto, en ningún caso un bien concreto de ella.
Pueden sustentarla diferentes alegaciones: que quien tiene la herencia es indigno, que quien la reclama ha
sido preterido o desheredado injustamente, que el testamento que justifica la cualidad de heredero de quien
detenta la herencia es inválido, que el reclamante es pariente más próximo del causante que el detentador
de los bienes, etc.
El plazo para ejercerla dependerá de la alegación en que se funde (5 años por indignidad, 15 por invalidez
del testamento, etc.). Se trata de una acción prescriptible según los arts. 192 y 1016 CC, aunque no se
establece el plazo para ello. La doctrina y jurisprudencia suelen inclinarse por el de treinta años.
Artículo 1963.
Las acciones reales sobre bienes inmuebles prescriben a los treinta años.
Entiéndese esta disposición sin perjuicio de lo establecido para la adquisición del dominio o derechos reales por prescripción.
Artículo 1964.
2. Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los cinco años desde que pueda exigirse el cumplimiento de
la obligación. En las obligaciones continuadas de hacer o no hacer, el plazo comenzará cada vez que se incumplan.
• Legitimados pasivos: herederos aparentes, son quienes detentan los bienes de la herencia.
La petición será que los bienes que detenta el demandado deben serle entregados a quien ejercita la
acción pues 1) forman parte de una herencia que le pertenece a él, 2) el demandado no tiene título que
justifique la posesión, 3) por lo que el que la ejercita deberá probar: a) el título hereditario que le legitima,
que los bienes pertenecen a la herencia en cuestión, que el demandado posee ilegítimamente los bienes.
En el ámbito de los actos realizados por el heredero aparente con terceros durante el tiempo que poseyó los
bienes hereditarios han de ser aplicadas las reglas propias de los actos jurídicos que se lleven a cabo,
teniendo especialmente en cuenta las adquisiciones a non domino. De esto modo hay determinadas
situaciones en que una transmisión realizada por quien no es titular del derecho sobre un bien, tiene eficacia
frente a su titular, que no puede reivindicarlo. Se justifica en la seguridad en el tráfico y la protección de
terceros de buena fe tanto en la adquisición de bienes muebles (464 CC) como en la de inmuebles (34 LH).
Requisitos: que el que está en posesión aparezca externamente como titular del derecho que transmite, que
la transmisión sea a título oneroso, y que el tercero sea de buena fe.
Confusión de patrimonios: depende de su el heredero lo es pura y simplemente, en cuyo caso, al
hacerse heredero titular de los bienes contra los que el mismo tenía derechos o acciones, se produce
la confusión de créditos y obligaciones. En caso de aceptar a beneficio de inventario no se produce
confusión.
F) La repudiación
Forma: Artículo 1008. La repudiación de la herencia deberá hacerse ante Notario en instrumento público.
A diferencia de lo que ocurre con la repudiación, se nos presenta con unidad de concepto y tratamiento, no
pudiendo tenerse en cuenta la repudiación tácita. La repudiación tiene algunos caracteres, comunes a la
aceptación que ya hemos visto, y otros específicos a partir de la circunstancia de que hace desaparecer la
delación a favor del renunciante, entendiéndose que no ha poseído la herencia en ningún momento. Antes
se recogían una repudiación notarial y otra judicial, pero con la ley de reforma de la Jurisdicción Voluntaria,
sólo cabe la repudiación de forma notarial.
Repudiación en perjuicio de los acreedores: es un supuesto que sí tiene una particular sustantividad
debido a los negativos efectos que tiene para ellos este acto jurídico del llamado a la herencia. No es que
se lleve a cabo por los acreedores una aceptación en nombre del repudiante, sino que éstos tienen la facultad
de, sin borrar la repudiación, poder cobrar, hasta donde sea posible, sus créditos a cargo de lo que le hubiere
correspondido al repudiante en la sucesión (medida de protección). Se permite para dar a los acreedores
una oportunidad de hacer efectivos sus créditos, que no se frustre por un capricho o comodidad del deudor.
Se argumenta a favor de un plazo de caducidad de 4 años por analogía con las disposiciones en defensa de
los acreedores contra el fraude (1291 CC).
Artículo 1001.
Si el heredero repudia la herencia en perjuicio de sus propios acreedores, podrán éstos pedir al Juez que los autorice para
aceptarla en nombre de aquél.
La aceptación sólo aprovechará a los acreedores en cuanto baste a cubrir el importe de sus créditos. El exceso, si lo hubiere,
no pertenecerá en ningún caso al renunciante, sino que se adjudicará a las personas a quienes corresponda según las reglas
establecidas en este Código.
incluso en aquellos casos en que el testador lo haya prohibido o, cuando siendo varios los llamados, otros
no la hayan elegido. Se exceptúa el heredero que sustrajo u ocultó algunos efectos de la herencia, que
además de perder la facultad de renunciarla, queda con el carácter de heredero puro y simple.
Artículo 1010.
Todo heredero puede aceptar la herencia a beneficio de inventario, aunque el testador se lo haya prohibido.
También podrá pedir la formación de inventario antes de aceptar o repudiar la herencia, para deliberar sobre este punto.
Artículo 1007.
Cuando fueren varios los herederos llamados a la herencia, podrán los unos aceptarla y los otros repudiarla. De igual
libertad gozará cada uno de los herederos para aceptarla pura y simplemente o a beneficio de inventario.
Respecto al momento de manifestar el llamado su opción por este beneficio, el legislador distingue:
• Si tiene los bienes de la herencia en su poder (todos o parte): deberá manifestarlo al notario y pedir
el plazo de 30 días a contar desde aquél en que supiera ser tal heredero para la formación del
inventario notarial.
Artículo 1014.
El heredero que tenga en su poder la herencia o parte de ella y quiera utilizar el beneficio de inventario o el derecho de deliberar,
deberá comunicarlo ante Notario y pedir en el plazo de treinta días a contar desde aquél en que supiere ser tal heredero la
formación de inventario notarial con citación a los acreedores y legatarios para que acudan a presenciarlo si les conviniere.
• Si no los tiene en su poder, no ha practicado gestión alguna como tal heredero, el plazo anterior se
contará desde el día siguiente al que expire el plazo del Notario para aceptar o repudiar la herencia,
o la hubiese aceptado o gestionado como heredero.
Artículo 1015.
Cuando el heredero no tenga en su poder la herencia o parte de ella, ni haya practicado gestión alguna como tal heredero, el
plazo expresado en el artículo anterior se contará desde el día siguiente a aquel en que expire el plazo que se le hubiese fijado
para aceptar o repudiar la herencia conforme al artículo 1005, o desde el día en que la hubiese aceptado o hubiera gestionado
como heredero.
• Si no fueran tales el caso, ni se hubiere presentado demanda contra el heredero, podrá éste aceptar
a beneficio de inventario mientras no prescriba la acción para reclamar la herencia.
Artículo 1016.
Fuera de los casos a que se refieren los dos anteriores artículos, si no se hubiere presentado ninguna demanda contra el
heredero, podrá éste aceptar a beneficio de inventario, o con el derecho de deliberar, mientras no prescriba la acción para
reclamar la herencia.
Forma: la declaración de aceptar a beneficio de inventario –que es solemne y ha de hacerse ante Notario o
Agente diplomático o consular- no producirá efecto ninguno si no va precedida de un inventario fiel y
exacto de todos los bienes de la herencia, inventario que debe comenzarse antes de los treinta días siguientes
a la citación de los acreedores o legatarios, y concluirse dentro de los sesenta, salvo que el notario prorrogue
tal plazo. Su no exacta realización hará que se entienda la herencia aceptada pura y simplemente.
Artículo 1011. La declaración de hacer uso del beneficio de inventario deberá hacerse ante Notario.
Artículo 1012. Si el heredero a que se refiere el artículo anterior se hallare en país extranjero, podrá hacer dicha declaración
ante el Agente diplomático o consular de España que esté habilitado para ejercer las funciones de Notario en el lugar del
otorgamiento.
Artículo 1013. La declaración a que se refieren los artículos anteriores no producirá efecto alguno si no va precedida o
seguida de un inventario fiel y exacto de todos los bienes de la herencia, hecho con las formalidades y dentro de los plazos que
se expresarán en los artículos siguientes.
Artículo 1017. El inventario se principiará dentro de los treinta días siguientes a la citación de los acreedores y legatarios, y
concluirá dentro de otros sesenta.
Si por hallarse los bienes a larga distancia o ser muy cuantiosos, o por otra causa justa, parecieren insuficientes dichos sesenta
días, podrá el Notario prorrogar este término por el tiempo que estime necesario, sin que pueda exceder de un año.
Artículo 1018. Si por culpa o negligencia del heredero no se principiare o no se concluyere el inventario en los plazos y con
las solemnidades prescritas en los artículos anteriores, se entenderá que acepta la herencia pura y simplemente.
Supuestos de pérdida del beneficio de inventario por el heredero: arts. 1018 (antes) y 1024 CC.
Artículo 1024.
1.º Si a sabiendas dejare de incluir en el inventario alguno de los bienes, derechos o acciones de la herencia.
2.º Si antes de completar el pago de las deudas y legados enajenase bienes de la herencia sin autorización de todos los interesados,
o no diese al precio de lo vendido la aplicación determinada al concederle la autorización.
No obstante, podrá disponer de valores negociables que coticen en un mercado secundario a través de la enajenación en dicho
mercado, y de los demás bienes mediante su venta en subasta pública notarial previamente notificada a todos los int eresados,
especificando en ambos casos la aplicación que se dará al precio obtenido.
Efectos: se favorece al heredero en el sentido del art. 1023 CC, no responde con su patrimonio de las deudas
y cargas de la herencia, conserva todos los derechos y acciones del difunto contra el caudal hereditario, no
se confunden en ningún caso sus bienes particulares con los que pertenezcan a la herencia.
Artículo 1023. El beneficio de inventario produce en favor del heredero los efectos siguientes:
1.º El heredero no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta donde alcancen los bienes de
la misma.
2.º Conserva contra el caudal hereditario todos los derechos y acciones que tuviera contra el difunto.
3.º No se confunden para ningún efecto, en daño del heredero, sus bienes particulares con los que pertenezcan a la herencia.
7. La comunidad hereditaria
Cuando hay un solo heredero, la totalidad del caudal hereditario le corresponde por entero a él, pero cuando
son varios los herederos, la titularidad de dicho caudal le pertenece a todos ellos en proporción a las cuotas
que a cada uno corresponda en la sucesión. Esta situación de comunidad se mantiene hasta que por la
partición, se adjudican a cada heredero bienes concretos de la herencia en pago de la cuota.
En el Código Civil falta una regulación de la comunidad hereditaria en cuanto tal, es decir, mientras la
herencia se mantiene indivisa; sólo se ocupa con detalle de la división.
Naturaleza jurídica: se trata de una comunidad universal en la que cada heredero tiene un “derecho
hereditario en abstracto”. Así se entiende que cada partícipe tiene, sobre el conjunto de los bienes y derechos
que conforman la masa común, una cuota global, y que no le corresponde una cuota sobre cada uno de los
bienes.
Notas características:
Universal: pues recae sobre los bienes o derechos hereditarios en su conjunto, no individualmente.
Forzosa: pues surge a la vida jurídica con independencia de la voluntad de los copartícipes de la herencia.
Para su nacimiento basta la existencia de varios llamados a título universal y que éstos acepten la herencia,
aunque cualquier heredero que tenga la libre disposición y administración de sus bienes puede pedir en
cualquier momento la partición (arts. 966, 1082, 1054).
Transitoria: pues no nace con finalidad de permanencia; se extingue por la división del caudal relicto.
Sujetos: está formada por todos los sucesores llamados a recibir por cualquier título (testamentario o legal),
una parte alícuota de la herencia (herederos y legatarios de parte alícuota). No son comuneros los legatarios,
herederos en cosa cierta y herederos a los que el testador adjudicó bienes concretos en pago de su cuota. El
cuanto al cónyuge viudo la jurisprudencia le reconoce su cualidad de comunero, pero no puede solicitar la
división judicial de la herencia (art. 721 LEC), sólo herederos y legatarios de parte alícuota.
Objeto: todos los bienes y derechos no extinguibles por el fallecimiento con excepción de los legados
especialmente. También se integran los incrementos, accesiones, frutos o rentas pendientes desde que el
testador muere.
Régimen jurídico: ante la falta de regulación de la comunidad hereditaria, salvo para su disolución, el
orden de prelación es el siguiente:
1. Autonomía de la voluntad del causante: manifestada en testamento o pactos entre coherederos, que no
sean contrarios a normas imperativas.
2. Disposiciones del Código relativas a la partición y las contenidas en leyes especiales, como las
referentes a la administración de la herencia, partición, colación y pago de deudas hereditarias.
3. Disposiciones generales sobre la comunidad ordinaria o de bienes (arts. 392-406 CC).
• Posesión, uso y disfruto de los bienes comunes: se produce un supuesto de coposesión de los
bienes comunes, de manera que cada coheredero puede poseerlos y usarlos siempre que ello no
implique impedir el mismo derecho de los demás coherederos. Es aplicable el art. 394 del CC: “cada
partícipe podrá servirse de las cosas comunes, siempre que disponga de ellas conforme a su destino
y de manera que no perjudique el interés de la comunidad, ni impida a los copartícipes utilizarlas
según su derecho”. Sin embargo y a no ser que por mayoría de coherederos o por disposición del
testador se atribuyesen los frutos de determinados bienes a alguno o algunos de los coherederos para
mientras dura la indivisión, el comunero que posee algún bien común no tiene derecho a percibir
los frutos pues, según el art. 1063 “los coherederos deberán abonarse recíprocamente en la partición,
las rentas y frutos que cada uno haya percibido de los bienes hereditarios.
• Administración: puede haberla dispuesto el causante en su testamento, o los comuneros acordar
por unanimidad las reglas relativas a la administración de aquella, o imponerse judicialmente
cuando se ordene la intervención del caudal hereditario (reglas de la LEC). En defecto de esto rigen
las normas establecidas para la copropiedad ordinaria, en concreto su art. 398, siendo obligatorios
los acuerdos de la mayoría de los partícipes que representen la mayor cantidad de los intereses que
constituyen el objeto de la comunidad (mayoría de cuotas), si no se obtiene la mayoría puede el
juez, a instancia de parte resolver lo procedente. Cualquier comunero puede realizar actos de
conservación de los bienes (395 CC).
• Responsabilidad de los coherederos por las deudas: nuestro Código regula la responsabilidad
por las deudas hereditarias una vez hecha la partición (art. 1084: responsabilidad solidaria), pero no
se ocupa de la responsabilidad antes de la partición, de ahí que haya duda sobre si es mancomunada
o solidaria. La mayor parte de la doctrina y jurisprudencia es favorable a la responsabilidad solidaria,
entendiendo que el art. 1084 quiere decir que TAMBIÉN responden solidariamente después de la
partición. Otros entienden qu es mancomunada y alegan que el 1084 se refiere con claridad al
momento posterior a la partición, y eso significa que antes no era solidaria y que al haber silencio,
como la solidaridad no puede presumirse la responsabilidad ha de ser mancomunada. Excluida la
responsabilidad solidaria se dice además que como durante la indivisión estamos ante un patrimonio
colectivo, sin que cada heredero tenga una porción, la responsabilidad no puede ser parciaria, sino
conjunta, por lo que el acreedor sólo podrá hacer efectiva la deuda procediendo contra todos los
deudores.
• Disposición de los bienes comunes y de la cuota hereditaria: los bienes comunes pertenecen a
los partícipes de una forma global, sin tener una cuota en cada uno de los bienes. Por ello para los
actos de disposición sobre los bienes o cuotas de los mismos necesitan el consentimiento de todos
los partícipes ya sea para una disposición material (alteración de la masa común) o jurídica
(enajenación o gravamen). El acto de disposición de un comunero sin consentimiento de los demás
es ineficaz frente a estos. Por el contrario cada comunero puede disponer libremente de su cuota en
la comunidad (enajenarla, cederla, hipotecarla) pero el efecto quedará limitado a los bienes que se
le adjudiquen en la división. Para el caso de que uno de los comuneros enajene a título oneroso su
cuota, los demás coherederos tendrán derecho de retracto.
Artículo 397.
Ninguno de los condueños podrá, sin consentimiento de los demás, hacer alteraciones en la cosa común, aunque de ellas
pudieran resultar ventajas para todos.
Artículo 399.
Todo condueño tendrá la plena propiedad de su parte y la de los frutos y utilidades que le correspondan, pudiendo en su
consecuencia enajenarla, cederla o hipotecarla, y aun sustituir otro en su aprovechamiento, salvo si se tratare de derechos
personales. Pero el efecto de la enajenación o de la hipoteca con relación a los condueños estará limitado a la porción que se
adjudique en la división al cesar la comunidad.
Artículo 1067.
Si alguno de los herederos vendiere a un extraño su derecho hereditario antes de la partición, podrán todos o cualquiera
de los coherederos subrogarse en lugar del comprador, reembolsándole el precio de la compra, con tal que lo verifiquen en
término de un mes, a contar desde que esto se les haga saber.
Extinción: la forma natural de extinguirse la comunidad hereditaria es la división del caudal relicto entre los
partícipes, adjudicándoles bienes en proporción a sus cuotas. El carácter transitorio de la comunidad se pone
de relieve en el art. 1051 y el art. 1052 atribuye a todo heredero la facultad de pedir cuando quiera la partición.
Excepción, si el testador establece lo contrario y prohíbe expresamente la división. A pesar de la prohibición
la división tendrá lugar si concurre alguna de las causas por las que se extingue la sociedad.
Artículo 1051.Ningún coheredero podrá ser obligado a permanecer en la indivisión de la herencia, a menos que el testador
prohíba expresamente la división. Pero, aun cuando la prohíba, la división tendrá siempre lugar mediante alguna de las causas
por las cuales se extingue la sociedad.
Artículo 1052. Todo coheredero que tenga la libre administración y disposición de sus bienes podrá pedir en cualquier tiempo
la partición de la herencia. Por los incapacitados y por los ausentes deberán pedirla sus representantes legítimos.
• Partición o división
• Conversión en comunidad ordinaria: cuando los comuneros pactan constituir tantas comunidades
ordinarias como bienes o derechos existan, correspondiendo a cada partícipe una cuota sobre cada
uno de los bienes, proporcional a su cuota hereditaria.
• Conversión en sociedad: también se extingue la comunidad hereditaria por la constitución de una
sociedad entre los comuneros a la que aportan sus participaciones en el caudal relicto, constituyendo
estos el patrimonio de la persona jurídica nacida.
• Adquisición por un coheredero o por un extraño de las cuotas de los demás, pues falta el requisito
esencial de pluralidad de partícipes.
• Por último, se produce el efecto extintivo por la pérdida de la totalidad del patrimonio hereditario; si
éste quedase reducido a un solo bien, ocurriría la conversión en comunidad ordinaria.
8. La partición
A) Concepto: la comunidad hereditaria termina normalmente con la partición, a través de la cual los
coherederos y en su caso cesionarios y legatarios de parte alícuota transforman la cuota abstracta que tienen
sobre la totalidad de los bienes que la integran en partes concretas y determinadas que se adjudican finalmente
a cada uno de ellos. La liquidación de un único heredero no es partición. La partición tiene por objeto la
división de los bienes y derechos entre los coherederos. Podemos definirla como un conjunto ordenado de
operaciones, verificadas sobre ciertas bases o supuestos de hecho y derecho, y en la cual, después de
determinarse el activo y pasivo de una masa hereditaria y de proceder a su avalúo y liquidación, se fija el
haber de cada partícipe, se divide el caudal partible y se adjudica cada lote de bienes formado a cada heredero
respectivo, provocando la transformación de las participaciones abstractas de los coherederos sobre el
patrimonio relicto el titularidades concretas sobre bienes y derechos determinados.
B) Tipos de partición según quien la realice
• Testador: evitando la comunidad hereditaria, distribuyendo el mismo los bienes de la herencia.
• Partición por comisario o contador partidor o albacea: el testado designó a una persona para que
realizase la división y adjudicación de los bienes que componen el caudal relicto.
• Por los coherederos, que mediante acuerdo ponen fin a la comunidad.
• Arbitral: por el procedimiento que regula la Ley 60/2003, de 23 de diciembre de Arbitraje.
• Judicial: si los herederos no se ponen de acuerdo sobre el modo de llevar a cabo la partición, el
disidente o disidentes pueden mediante ejercicio de la acción de petición de división solicitarla al
Juez.
• Partición por un contador partidor dativo tras pedir al Secretario Judicial o Notario que lo nombren.
Naturaleza jurídica: no es una única, puede ser un acto unilateral, plurilateral un acto de autoridad, etc.
C) Facultad para pedir la partición o acción de división de la herencia
Siguiendo el criterio de que la comunidad hereditaria es una situación transitoria, incómoda e inestable,
fuente de conflictos entre los comuneros, el art. 1051 dispone que: “ningún coheredero podrá ser obligado
a permanecer en la herencia”. Derecho que según el art. 1965 es imprescriptible. Además de estar
legitimado, hay que estar capacitado, es decir, tener plena capacidad de obrar o no tenerla plena y que sea
suplida por los representantes legales. Los menores y personas incapacitadas deben ser representados
legalmente. El menor emancipado podrá pedir por sí mismo la partición pero con el consentimiento de sus
padres o curador. Y según el art. 1053: “cualquiera de los cónyuges podrá pedir la partición de la herencia
sin la intervención del otro”.
Artículo 1965. No prescribe entre coherederos, condueños o propietarios de fincas colindantes la acción para pedir la partición
de la herencia, la división de la cosa común o el deslinde de las propiedades contiguas.
Artículo 1052.
Todo coheredero que tenga la libre administración y disposición de sus bienes podrá pedir en cualquier tiempo la partición de
la herencia.
Por los incapacitados y por los ausentes deberán pedirla sus representantes legítimos.
a) Legitimación activa:
Artículo 1082. Los acreedores reconocidos como tales podrán oponerse a que se lleve a efecto la partición de la herencia
hasta que se les pague o afiance el importe de sus créditos.
Artículo 1083. Los acreedores de uno o más de los coherederos podrán intervenir a su costa en la partición para evitar
que ésta se haga en fraude o perjuicio de sus derechos.
La falta de legitimación para solicitar la división de la herencia afecta, por tanto, a todos los
acreedores, no obstante, alguna matización requiere el supuesto del art. 1001, es decir, cuando los
acreedores de un heredero que haya repudiado la herencia en perjuicio de aquellos, hayan sido
autorizados por el Juez para aceptarla en su nombre. En este caso la aceptación sólo aprovechará a
los acreedores en cuanto baste para cubrir el importe de sus créditos. Parece que tal subrogación
determina, asimismo, la posibilidad de ejercitar una facultad que tenía el propio heredero repudiante
como es la de instar la división.
• Cónyuge supérstite: la nueva LEC no contempla su legitimación, salvo que no sea considerado al
tiempo heredero, siendo un “mero interesado” en la herencia y partícipe en la Junta del 783 LEC.
El testador puede señalar expresamente, en el mismo testamento o fuera de él, la forma de dividir su
patrimonio entre los instituidos, es decir, no sólo determinar la cuota abstracta, sino llenar esa cuota con
bienes concretos.
Artículo 1056.
Cuando el testador hiciere, por acto entre vivos o por última voluntad, la partición de sus bienes, se pasará por ella, en
cuanto no perjudique a la legítima de los herederos forzosos.
El testador que en atención a la conservación de la empresa o en interés de su familia quiera preservar indivisa una
explotación económica o bien mantener el control de una sociedad de capital o grupo de éstas podrá usar de la facultad
concedida en este artículo, disponiendo que se pague en metálico su legítima a los demás interesados. A tal efecto, no será
necesario que exista metálico suficiente en la herencia para el pago, siendo posible realizar el abono con efectivo
extrahereditario y establecer por el testador o por el contador-partidor por él designado aplazamiento, siempre que éste no
supere cinco años a contar desde el fallecimiento del testador; podrá ser también de aplicación cualquier otro medio de extinción
de las obligaciones. Si no se hubiere establecido la forma de pago, cualquier legitimario podrá exigir su legítima en bienes de
la herencia. No será de aplicación a la partición así realizada lo dispuesto en el artículo 843 y en el párrafo primero del artículo
844. (atribución hereditaria de una explotación indivisa a un solo hereder).
Esta partición requiere que el testador haya fijado las cuotas y que efectivamente divida el caudal relicto y
adjudique los bienes y derechos a los causahabientes. No es necesario que se refiera a todos los bienes, los
nuevos serán repartidos en proporción a las cuotas señaladas. Es necesaria la existencia de un testamento,
pero no ha de ser previo o simultáneo a la partición, sino que puede ser posterior (revocable).
No se produce la situación de comunidad hereditaria.
Régimen de la partición:
• Respeto a las legítimas: es el único límite que impone el Código en el art. 1056.
• No se aplica el principio de igualdad de lotes: el testador puede dividir los bienes como estime
conveniente. No está obligado el testador a lo dispuesto en el Art. 1061. En la partición de la herencia
se ha de guardar la posible igualdad, haciendo lotes o adjudicando a cada uno de los coherederos
cosas de la misma naturaleza, calidad o especie.
• No existe obligación de evicción y saneamiento. Art. 1070: “La obligación a que se refiere el artículo
anterior sólo cesará en los siguientes casos: 1.º Cuando el mismo testador hubiese hecho la partición,
a no ser que aparezca, o racionalmente se presuma, haber querido lo contrario, y salva siempre la
legítima.”
• Forma: por acto inter vivos (interpretarse como partición fuera del testamento) o por última voluntad.
• Capacidad del testador: capacidad para testar, no para contratar.
• La partición recae sobre bienes propios del testador: en gananciales, previa disolución y liquidación.
• Partición entre los herederos testamentarios: si se aparta, la partición representa un nuevo testamento
revocatorio del anterior.
• Efectos: desde la apertura de la sucesión, abierta ésta, los bienes pasan directamente a los herederos.
El testador puede optar por realizar personalmente la partición o encomendar la función de dividir los bienes
a una determinada persona, que recibe el nombre de partidor. El testador puede hacer el nombramiento inter
vivos o mortis causa. Si consta fuera de él, será necesario un testamento que señale las cuotas. El contador
partidor realiza la partición sin intervención, consentimiento o aprobación de los herederos. Por aplicación
de las reglas de albaceazgo el cargo es temporal, debiendo realizar la partición en el plazo dispuesto por el
testador, en su defecto, dentro de un año, prorrogable. El cargo se extingue por el cumplimiento.
Artículo 1057.
El testador podrá encomendar por acto «inter vivos» o «mortis causa» para después de su muerte la simple facultad de
hacer la partición a cualquier persona que no sea uno de los coherederos.
No habiendo testamento, contador-partidor en él designado o vacante el cargo, el Secretario judicial o el Notario, a petición
de herederos y legatarios que representen, al menos, el 50 por 100 del haber hereditario, y con citación de los demás
interesados, si su domicilio fuere conocido, podrá nombrar un contador-partidor dativo, según las reglas que la Ley de
Enjuiciamiento Civil y del Notariado establecen para la designación de peritos. La partición así realizada requerirá aprobación
del Secretario judicial o del Notario, salvo confirmación expresa de todos los herederos y legatarios.
Lo dispuesto en este artículo y en el anterior se observará aunque entre los coherederos haya alguno sujeto a patria
potestad, tutela o curatela; pero el contador-partidor deberá en estos casos inventariar los bienes de la herencia, con citación
de los representantes legales o curadores de dichas personas. (Menores e incapaces: inventario: nulidad).
El cargo de contador partidor participa de la figura jurídica del albacea, pero con una misión distinta,
mientras que el contador partidor hace referencia a quien ha sido designado exclusivamente para hacer la
partición, el albacea comprende el encargo de otras ejecuciones testamentarias. Lo que no impide que al
albacea pueda encomendársele también la partición. El contador partidor no se regula expresamente en el
Código pero se le aplica el régimen jurídico del albaceazgo. El contador partidor puede ser cualquier
persona que no sea uno de los coherederos. Según el art. 893 CC, no podrá ser contador partidor quien
carezca de capacidad de obligarse y el menor no podrá serlo ni con la autorización de sus padres.
• Partición de la herencia: en principio, salvo que el testador disponga lo contrario, ésta será su única
facultad. Las operaciones particionales: puede realizarlas con libertad de apreciación, distribuyendo
los bienes a su prudente arbitrio. Además de las operaciones particionales típicas (inventario, avalúo,
liquidación, fijación de haberes, formación de lotes y adjudicación), al contador partidor le
corresponden todas las funciones previas o instrumentales para llevar a cabo la partición:
➢ Interpretación del testamento: puede ejercerla si el testador lo encomienda expresamente.
➢ Liquidación de la sociedad de gananciales: ésta debe hacerse por el cónyuge viudo y los
herederos del premuerto, pero la jurisprudencia lo ha admitido por razones prácticas.
➢ Determinar el carácter colacionable de las donaciones.
➢ Puede adjudicar a un heredero una cosa indivisible y fijar los gastos de la partición: Artículo
1062.Cuando una cosa sea indivisible o desmerezca mucho por su división, podrá adjudicarse
a uno, a calidad de abonar a los otros el exceso en dinero. Pero bastará que uno solo de los
herederos pida su venta en pública subasta, y con admisión de licitadores extraños, para que
así se haga. Artículo 1064. Los gastos de partición, hechos en interés común de todos los
coherederos, se deducirán de la herencia; los hechos en interés particular de uno de ellos,
serán a cargo del mismo.
➢ Puede entregar legados: no hace falta atribución expresa.
➢ Debe respetar la regla del art. 1061 de la homogeneidad de lotes.
Artículo 1058.
Cuando el testador no hubiese hecho la partición, ni encomendado a otro esta facultad, si los herederos
fueren mayores y tuvieren la libre administración de sus bienes, podrán distribuir la herencia de la manera
que tengan por conveniente.
Se trata de un negocio plurilateral, que requiere consentimiento y capacidad de las partes. Para que la
partición sea válida es necesario que concurran la totalidad de titulares de la comunidad hereditaria. Si uno
de ellos hubiera fallecido, podrán concurrir sus herederos, bajo una sola representación (1055 CC).
Capacidad: mayoría de edad y libre disposición de los bienes
Menores e incapacitados: Artículo 1060. Cuando los menores o personas con capacidad modificada
judicialmente estén legalmente representados en la partición, no será necesaria la intervención ni la
autorización judicial, pero el tutor necesitará aprobación judicial de la partición efectuada. El defensor
judicial designado para representar a un menor o persona con capacidad modificada judicialmente en una
partición, deberá obtener la aprobación del Juez, si el Secretario judicial no hubiera dispuesto otra cosa
al hacer el nombramiento.
Principios inspiradores:
➢ Libertad de pactos: art. 1058
➢ Unanimidad: criticado por la doctrina. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo unánime:
• Acudir a la partición judicial
F) Partición arbitral
Debe de hacerse a través del procedimiento que regula el art. 10 de la Ley 60/2003 de Arbitraje. Puede
hacerse porque así se haya dispuesto en el testamento porque, estando los herederos facultados para pedir
la partición, acuerden por unanimidad nombrar un árbitro con facultad para realizar dicha partición.
También es posible que el testador nombre un árbitro para resolver extrajudicialmente las diferencias que
puedan surgir entre herederos no forzosos o legatarios sobre la distribución o administración de la herencia,
pero en éste caso no puede realizar la partición, sino solo resolver las controversias.
G) Partición por contador partidor dativo
La partición convencional requiere acuerdo unánime de todos los partícipes. Esto daba lugar a numerosos
inconvenientes prácticos que originaba este principio. Con la reforma de 1981 se introdujo la posibilidad
de que el Juez, a petición de los herederos y legatarios que representen, al menos, un 50% del haber
hereditario y con citación de los demás interesados, si su domicilio fuera conocido, nombre un contador
partidor dativo que realice la partición. Por su parte la reforma que hace la LJV en el Código señala que, el
Secretario Judicial o Notario y no el Juez serán quienes nombren al contador partidor dativo.
Artículo 1057.2. No habiendo testamento, contador-partidor en él designado o vacante el cargo, el Secretario judicial o el Notario, a
petición de herederos y legatarios que representen, al menos, el 50 por 100 del haber hereditario, y con citación de los demás
interesados, si su domicilio fuere conocido, podrá nombrar un contador-partidor dativo, según las reglas que la Ley de Enjuiciamiento
Civil y del Notariado establecen para la designación de peritos. La partición así realizada requerirá aprobación del Secretario judicial
o del Notario, salvo confirmación expresa de todos los herederos y legatarios.
H) Partición judicial
No habiendo realizado la partición el testador, ni habiendo nombrado un contador partidor:
Artículo 1059. Cuando los herederos mayores de edad no se entendieren sobre el modo de hacer la partición, quedará a salvo
su derecho para que lo ejerciten en la forma prevenida en la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Artículo 782. LEC. Solicitud de división judicial de la herencia. 1. Cualquier coheredero o legatario de parte alícuota podrá
reclamar judicialmente la división de la herencia, siempre que esta no deba efectuarla un comisario o contador-partidor
designado por el testador, por acuerdo entre los coherederos o por el Secretario judicial o el Notario.
Hemos de tener en cuenta el procedimiento de división de la herencia arts. 782-805 LEC. Puede darse la
posibilidad de que el testador prohíba expresamente la intervención judicial. También puede ser que exista
oposición a la partición judicial, en cuyo caso, el Juez oirá a las partes y asumirá las pruebas que se
propongan.
Artículo 789.LEC .Terminación del procedimiento por acuerdo de los coherederos. En cualquier estado del juicio podrán los
interesados separarse de su seguimiento y adoptar los acuerdos que estimen convenientes. Cuando lo solicitaren de común
acuerdo, deberá el Secretario judicial sobreseer el juicio y poner los bienes a disposición de los herederos.
Operaciones particionales
El Código Civil no contiene normas sobre cómo realizar la partición, por lo que en principio, siempre que
se consiga la finalidad de dividir los bienes entre los herederos, pueden realizarse las operaciones que se
estimen convenientes. Sin embargo se considera que las operaciones particionales son aquellas necesarias
para lograr el resultado final de la partición de la herencia: la división y adjudicación de los bienes:
1. Inventario y avalúo: el inventario comprende la relación de todos los bienes hereditarios perfectamente
identificados, generalmente se agrupan bienes muebles por un lado, e inmuebles por otros. Si el causante
estaba casado en gananciales, antes del inventario ha de hacerse la liquidación de la sociedad de
gananciales. Se incluyen todos los bienes del causante, privativos, resultado de la liquidación de
gananciales, rentas y frutos de los bienes, deudas pendientes de pago (activo y pasivo). El avalúo
consiste en asignar un calor, normalmente en euros, a cada uno de los bienes inventariados, así como a
las deudas, para así, conociendo la cuota de cada uno, saber el valor de ésta.
2. Liquidación: aunque la partición no incluye el pago de las deudas, sino la distribución de los bienes,
es frecuente en la práctica, que el cuaderno particional recoja la liquidación de la herencia, es decir, el
pago de las deudas hereditarias, descontándolas del activo bruto.
3. Formación de lotes y adjudicación de bienes: la formación de lotes consiste en hacer tantas
agrupaciones de bienes como herederos existan, siendo el valor de cada agrupación igual al valor de la
cuota del heredero. Se han de tener en cuenta las reglas de los arts. 1061 y 1062:
Artículo 1061.
En la partición de la herencia se ha de guardar la posible igualdad, haciendo lotes o adjudicando a cada uno de los coherederos
cosas de la misma naturaleza, calidad o especie.
Artículo 1062.
Cuando una cosa sea indivisible o desmerezca mucho por su división, podrá adjudicarse a uno, a calidad de abonar a los otros
el exceso en dinero.
Pero bastará que uno solo de los herederos pida su venta en pública subasta, y con admisión de licitadores extraños, para que
así se haga.
I) Efectos de la partición
La partición tiene por finalidad extinguir la comunidad hereditaria, transformando el derecho sobre la
cuota abstracta que tenían los herederos sobre la cuota abstracta, en el derecho sobre cada uno de los bienes
que se le adjudican en pago de aquella.
• Atribución de la titularidad exclusiva: Artículo 1068. La partición legalmente hecha confiere a cada
heredero la propiedad exclusiva de los bienes que le hayan sido adjudicados.
• Obligación del saneamiento: Artículo 1069. Hecha la partición, los coherederos estarán
recíprocamente obligados a la evicción y saneamiento de los bienes adjudicados.
En general, esta obligación tiene el objetivo de mantener, el equilibrio de las prestaciones. Se entiende
que además de la evicción se incluyen los vicios ocultos. Mediante la partición el heredero recibe una
serie de bienes en sustitución de su cuota abstracta. Si después de la adjudicación, esos bienes son
reivindicados con éxito por otro (perdiéndolos) o resulta que existen gravámenes sobre ellos, el
equilibrio se rompe, de ahí la obligación de saneamiento que surge para el resto de coherederos. Es
una obligación recíproca y proporcional a su respectivo haber hereditario.
Excepciones:
a) Cese de la obligación: Artículo 1070. La obligación a que se refiere el artículo anterior sólo cesará en los
siguientes casos:
1.º Cuando el mismo testador hubiese hecho la partición, a no ser que aparezca, o racionalmente se
presuma, haber querido lo contrario, y salva siempre la legítima.
2.º Cuando se hubiese pactado expresamente al hacer la partición.
3.º Cuando la evicción proceda de causa posterior a la partición, o fuere ocasionada por culpa del
adjudicatario.
b) Obligación mancomunada, pero se responde de la parte del insolvente: Artículo 1071. La obligación
recíproca de los coherederos a la evicción es proporcionada a su respectivo haber hereditario; pero si alguno de ellos
resultare insolvente, responderán de su parte los demás coherederos en la misma proporción, deduciéndose la parte
correspondiente al que deba ser indemnizado. Los que pagaren por el insolvente conservarán su acción contra él para
cuando mejore de fortuna.
c) Regla especial para la adjudicación de créditos: Artículo 1072. Si se adjudicare como cobrable un crédito,
los coherederos no responderán de la insolvencia posterior del deudor hereditario, y sólo serán responsables de su
insolvencia al tiempo de hacerse la partición. Por los créditos calificados de incobrables no hay responsabilidad; pero,
si se cobran en todo o en parte, se distribuirá lo percibido proporcionalmente entre los herederos.
J) La ineficacia de la partición
El Código Civil regula esta materia en los arts. 1073 y ss. “De la rescisión de la partición”, aunque
contempla más supuestos que el de la rescisión. La partición como cualquier negocio jurídico puede ser
inválida por algunas causas que establece el Código. El TS reconoce que son aplicables al fenómeno
sucesorio los principios generales sobre invalidez de los actos jurídicos.
A) Nulidad: la partición será nula de pleno derecho cuando falte alguno de sus elementos
esenciales:
• Nulidad del testamento
• Fallecimiento del causante
• Falta de consentimiento si la partición es convencional
O cuando se haya hecho contraviniendo alguna norma imperativa (la realizada por el contador
partidor, no nombramiento del defensor judicial, la realizada por el testador que parte unilateralmente
sus bienes, contraviniendo lo dispuesto en art. 1056, etc.). El Código regula dos supuestos de nulidad:
a) Partición hecha con el heredero aparente: Artículo 1081. La partición hecha con uno a
quien se creyó heredero sin serlo será nula.
b) Partición realizada con omisión de algún coheredero: Artículo 1080. La partición hecha
con preterición de alguno de los herederos no se rescindirá, a no ser que se pruebe que hubo
mala fe o dolo por parte de los otros interesados; pero éstos tendrán la obligación de pagar
al preterido la parte que proporcionalmente le corresponda.
C) Rescisión: si la nulidad o anulabilidad implica la invalidez del acto o contrato, la rescisión supone
la existencia de un acto o contrato inicialmente válido, pero que puede declararse ineficaz
posteriormente si sus efectos son lesivos o perjudiciales para una de las partes o terceros (1290
CC). Artículo 1073. Las particiones pueden rescindirse por las mismas causas que las
obligaciones.
Artículo 1290. Los contratos válidamente celebrados pueden rescindirse en los casos establecidos por la
ley.
1.º Los contratos que pudieren celebrar los tutores sin autorización judicial, siempre que las personas
a quienes representan hayan sufrido lesión en más de la cuarta parte del valor de las cosas que hubiesen
sido objeto de aquéllos.
2.º Los celebrados en representación de los ausentes, siempre que éstos hayan sufrido la lesión a que
se refiere el número anterior.
3.º Los celebrados en fraude de acreedores, cuando éstos no puedan de otro modo cobrar lo que se les
deba.
4.º Los contratos que se refieran a cosas litigiosas, cuando hubiesen sido celebrados por el demandado
sin conocimiento y aprobación de las partes litigantes o de la Autoridad judicial competente.
Artículo 1074. Podrán también ser rescindidas las particiones por causa de lesión en más de la cuarta parte, atendido el
valor de las cosas cuando fueron adjudicadas.
Artículo 1075. La partición hecha por el difunto no puede ser impugnada por causa de lesión, sino en el caso de que
perjudique la legítima de los herederos forzosos o de que aparezca, o racionalmente se presuma, que fue otra la voluntad
del testador.
La lesión debe haberse producido de buena fe, pues si es de mala fe, cabe pedir la nulidad. Aunque no se
de la lesión del 1074 podría rescindirse la partición realizada por el testador, excepto cuando perjudique la
legítima de los herederos forzosos o de que aparezca o se presuma que fue otra su voluntad.
Ejercicio de a acción: el plazo de caducidad para ejercitar la acción es de cuatro años desde que se hizo la
partición (1076 y 1299). Corresponde al lesionado y habrá que dirigirla contra los demás coparticipes
beneficiarios de la lesión, pero no podrá ejercitarla el heredero que hubiese enajenado todo o una parte
considerable de los bienes que le hubiesen sido adjudicados.
Efectos: efecto fundamental La restitución de todo aquello que haya sido entregado en virtud del contrato
o acto rescindido.
Artículo 1077.
El heredero demandado podrá optar entre indemnizar el daño o consentir que se proceda a nueva partición.
La indemnización puede hacerse en numerario o en la misma cosa en que resultó el perjuicio.
Si se procede a nueva partición, no alcanzará ésta a los que no hayan sido perjudicados ni percibido más de lo justo.
Artículo 1078.
No podrá ejercitar la acción rescisoria por lesión el heredero que hubiese enajenado el todo o una parte considerable de los
bienes inmuebles que le hubieren sido adjudicados.
Puede ser que la partición se haya realizado sin tener en cuenta todos los bienes que componían la
comunidad hereditaria, bien porque no se hayan traído intelectualmente las donaciones colacionables, bien
porque no se hayan incluido bienes del causante procedentes de la liquidación de gananciales, bien porque
aparecen bienes nuevos que no se conocían en el momento de la partición.
Artículo 1079. La omisión de alguno o algunos objetos o valores de la herencia no da lugar a que se rescinda la partición por
lesión, sino a que se complete o adicione con los objetos o valores omitidos.
El complemento o adición de la herencia (partición adicional) se produce en aquellos casos en los que no
se han tenido en cuenta, para hacer la partición, todos los bienes, pero los omitidos son de escasa
importancia en relación con la herencia. También puede darse cuando sean bienes omitidos de mayor
alcance pero los coherederos de común acuerdo decidan respetar la partición original, realizando una nueva
adicional, pero si un heredero no está de acuerdo puede solicitar la anulación de la original.
9. La colación
Se regula en los arts. 1035-1050 CC. Debe ser considerada como una situación sucesoria peculiar que se
produce por ministerio de la ley, con carácter dispositivo, cuando a la sucesión de una persona concurren
herederos legitimarios y alguno de ellos, al menos, recibió del causante, en vida, donación o liberalidad, en
las circunstancias que se determinan en dichos artículos.
Artículo 1035.
El heredero forzoso que concurra, con otros que también lo sean, a una sucesión deberá traer a la masa hereditaria los bienes
o valores que hubiese recibido del causante de la herencia, en vida de éste, por dote, donación u otro título lucrativo, para
computarlo en la regulación de las legítimas y en la cuenta de partición.
La mayoría de los ordenamientos consideran que lo recibido gratuitamente por los herederos forzosos, en
vida del causante, es un anticipo de lo que por sucesión le corresponde, de ahí que abierta la sucesión, esos
bienes deban incorporarse a la masa hereditaria. La colación opera sólo entre herederos legitimarios: los
obligados a colacionar son los herederos forzosos que recibieron donaciones del causante. Si concurren a
la herencia herederos legitimarios y heredero no forzoso, éste no será obligado a colacionar ni tiene derecho
a exigir que los herederos forzosos colacionen.
Cabe la dispensa de la colación: Artículo 1036. La colación no tendrá lugar entre los herederos forzosos si el donante
así lo hubiese dispuesto expresamente o si el donatario repudiare la herencia, salvo el caso en que la donación deba reducirse
por inoficiosa.
Presupuestos:
• Atribución gratuita en vida: el heredero legitimario está obligado a colacionar las liberalidades
recibidas por él en vida del causante, pero no las recibidas por personas cercanas a él, incluso si se
ha beneficiado de ellas o fueron hechas en consideración a su persona
Artículo 1039. Los padres no estarán obligados a colacionar en la herencia de sus ascendientes lo donado por éstos
a sus hijos.
Artículo 1040. Tampoco se traerán a colación las donaciones hechas al consorte del hijo; pero si hubieren sido
hechas por el padre conjuntamente a los dos, el hijo estará obligado a colacionar la mitad de la cosa donada. Éste
aunque sea instituido como heredero en la herencia de su suegro, y concurra con otros legitimarios,
no es legitimario en esa sucesión y, por tanto, no ostenta la cualidad de heredero y legitimario
necesaria. Pero si la donación fue conjunta a los dos, deberá el hijo colacionar la mitad de lo
donado.
Sí están obligados a colacionar los herederos legitimarios cuando sucedan por derecho de
representación. El precepto contempla dos supuestos distintos:
Artículo 1038.
Cuando los nietos sucedan al abuelo en representación del padre, concurriendo con sus tíos o primos, colacionarán
todo lo que debiera colacionar el padre si viviera, aunque no lo hayan heredado.
También colacionarán lo que hubiesen recibido del causante de la herencia durante la vida de éste, a menos que el
testador hubiese dispuesto lo contrario, en cuyo caso deberá respetarse su voluntad si no perjudicare a la legítima
de los coherederos.
➢ Cuando los nietos concurran a la sucesión del abuelo, con sus tíos o primos en
representación de su padre o madre, y éste hubiera recibido liberalidades del causante. El
precepto supone una excepción a lo dispuesto en el art. 1039, pues obliga a los nietos a
colacionar las liberalidades hechas por el abuelo a su padre o madre.
➢ Cuando los nietos concurran a la herencia del abuelo en las mismas condiciones y hubiesen
recibido liberalidades del causante en vida. Los nietos deben colacionar lo donado, excepto
que el abuelo haya dispuesto lo contrario, en cuyo caso, deberá respetarse su voluntad.
Por tanto si los nietos suceden al abuelo en representación de su padre o madre, concurriendo con tíos o
primos, deberán colacionar no sólo sus liberalidades, sino también las efectuadas a favor de su representado.
Liberalidades colacionables: Como regla general, son colacionables, excepto que el testador las haya
excluido, cualquier liberalidad realizada en vida por el causante y a título gratuito, y no sólo las liberalidades
mortis causa, salvo que lo disponga el difunto.
Respecto a las liberalidades efectuadas por el causante en vida, se colaciona lo recibido por dote (hoy
inexistente), donación y otro título lucrativo. Por tanto la liberalidad puede haber consistido en una donación
en sentido propio, en una condonación de la deuda, la renuncia a su favor de una herencia o en cualquier
otro acto otro acto o contrato cuyo beneficiario haya sido heredero legitimario. En particular, el Código
considera colacionables las cantidades satisfechas por el padre para redimir a sus hijos de la suerte del
soldado.
Liberalidades no colacionables
Artículo 1037. No se entiende sujeto a colación lo dejado en testamento si el testador no dispusiere lo contrario, quedando en
todo caso a salvo las legítimas.
Artículo 1041. No estarán sujetos a colación los gastos de alimentos, educación, curación de enfermedades, aunque sean
extraordinarias, aprendizaje, equipo ordinario, ni los regalos de costumbre.
Tampoco estarán sujetos a colación los gastos realizados por los padres y ascendientes para cubrir las necesidades especiales
de sus hijos o descendientes con discapacidad
Artículo 1042. No se traerán a colación, sino cuando el padre lo disponga o perjudiquen a la legítima, los gastos que éste
hubiere hecho para dar a sus hijos una carrera profesional o artística; pero cuando proceda colacionarlos, se rebajará de ellos
lo que el hijo habría gastado viviendo en la casa y compañía de sus padres.
Contienda entre coherederos: Artículo 1050. Si entre los coherederos surgiere contienda sobre la
obligación de colacionar o sobre los objetos que han de traerse a colación, no por eso dejará de
proseguirse la partición, prestando la correspondiente fianza.
Forma y efectos de la colación: los bienes colacionables pueden traerse a la masa hereditaria in natura o
intelectualmente, es decir, aportando físicamente los bienes donados (colación por aportación) o
agregándolos de forma intelectual o contable (colación por imputación). Nuestro Código adopta el criterio
de colación por imputación, de forma que no hay que traer las cosas, sino el valor para que se evalúen.
Artículo 1045.
No han de traerse a colación y partición las mismas cosas donadas, sino su valor al tiempo en que se evalúen los bienes
hereditarios.
El aumento o deterioro físico posterior a la donación y aun su pérdida total, casual o culpable, será a cargo y riesgo o
beneficio del donatario.
Artículo 1049.
Los frutos e intereses de los bienes sujetos a colación no se deben a la masa hereditaria sino desde el día en que se abra la
sucesión.
Para regularlos, se atenderá a las rentas e intereses de los bienes hereditarios de la misma especie que los colacionados.
El efecto de la colación es el que recoge el Artículo 1047. El donatario tomará de menos en la masa
hereditaria tanto como ya hubiese recibido, percibiendo sus coherederos el equivalente, en cuanto sea
posible, en bienes de la misma naturaleza, especie y calidad.
1. El testamento
A) Concepto y contenido: El testamento es un negocio jurídico “mortis causa” por el que una persona
física (no jurídica) dispone de todo o parte de sus bienes para después de su muerte y, efectivamente,
lo normal es que usando el testamento, ordenemos disposiciones de naturaleza patrimonial para
después de la muerte, aunque también es posible que el testamento se limite a disposiciones no
patrimoniales, como utilizarlo para el reconocimiento de un hijo extramatrimonial, rehabilitar a un
indigno o revocar uno anterior.
Artículo 667.
El acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos se llama testamento.
El testamento está integrado por la declaración de voluntad, mediante la cual, el testador ordena para
después de su muerte y sin que, necesariamente esa declaración de voluntad haya de incorporarse a un
documento, como ocurre en testamentos que ya veremos. Para completar el concepto de testamento diremos
que a) la declaración de voluntad no se limita a ser un consejo o ruego, sino que ha de tener fuerza
imperativa, b) que aunque el art. 667 hable de “sus bienes” puede disponerse de bienes ajenos y c) si bien
tiene validez desde que se otorga, no despliega su eficacia sino tras la muerte del testador. Todo esto lo ha
recogido la jurisprudencia del TS en sus sentencias 8 de julio de 1940 o 22 de diciembre de 1964.
B) Caracteres
➢ Personalísimo: no puede ser otorgado sino por la persona de cuya sucesión se trata. Artículo 670.
El testamento es un acto personalísimo: no podrá dejarse su formación, en todo ni en parte, al
arbitrio de un tercero, ni hacerse por medio de comisario o mandatario. Tampoco podrá dejarse al
arbitrio de un tercero la subsistencia del nombramiento de herederos o legatarios, ni la designación
de las porciones en que hayan de suceder cuando sean instituidos nominalmente.
➢ Unilateral y unipersonal: produce sus efectos por la voluntad de un solo otorgante, sin que sea
preciso el consentimiento de nadie más Artículo 669. No podrán testar dos o más personas
mancomunadamente, o en un mismo instrumento, ya lo hagan en provecho recíproco, ya en
beneficio de un tercero.
➢ Esencialmente revocable: pues puede cambiarse hasta el momento último de la vida, por eso se le
llama acto de última voluntad. Artículo 737. Todas las disposiciones testamentarias son
esencialmente revocables, aunque el testador exprese en el testamento su voluntad o resolución de
no revocarlas.
Artículo 662. Pueden testar todos aquellos a quienes la ley no lo prohíbe expresamente.
Así, la capacidad para testar se presume como regla general y la incapacidad es la excepción. La ley es más
exigente para contratar “inter vivos” que para testar. La incapacidad para testar es total y absoluta en los
casos que establece el CC. El incapaz no puede testar en ninguna de las modalidades. En cuanto al momento
preciso en que el testador ha de ser capaz:
Artículo 666. Para apreciar la capacidad del testador se atenderá únicamente al estado en que se halle al tiempo de otorgar
el testamento.
De aquí se extraen las cautelas que ha de tener en cuenta el fedatario público antes de autorizar un
testamento, que según el art. 685, deberá asegurarse de que, a su juicio, tiene el testador la capacidad
necesaria para testar.
• Menores de catorce años de uno y otro sexo: para que puedan testar han de ser mayores de 14 años
y además estar en pleno uso de su razón.
• El que habitual o accidentalmente no se hallare en su cabal juicio: esto quiere decir que padece
incapacidad natural o que no es apto para entender y querer el negocio que está realizando. En base
al artículo 664, si otorgó testamento antes de dejar de estar en su sano juicio el testamento es válido.
De otro lado, según el Artículo 665. Siempre que el incapacitado por virtud de sentencia que no
contenga pronunciamiento acerca de su capacidad para testar pretenda otorgar testamento, el
Notario designará dos facultativos que previamente le reconozcan y no lo autorizará sino cuando
éstos respondan de su capacidad. En este caso habrá que identificar la capacidad del testador:
Artículo 685. El Notario deberá conocer al testador y si no lo conociese se identificará su persona con dos testigos que le
conozcan y sean conocidos del mismo Notario, o mediante la utilización de documentos expedidos por las autoridades
públicas cuyo objeto sea identificar a las personas. También deberá el Notario asegurarse de que, a su juicio, tiene el testador
la capacidad legal necesaria para testar.
En los casos de los artículos 700 y 701, los testigos tendrán obligación de conocer al testador y procurarán asegurarse de su
capacidad.
Artículo 686.
Si no pudiere identificarse la persona del testador en la forma prevenida en el artículo que precede, se declarará esta
circunstancia por el Notario, o por los testigos en su caso, reseñando los documentos que el testador presente con dicho objeto
y las señas personales del mismo.
Si fuere impugnado el testamento por tal motivo, corresponderá al que sostenga su validez la prueba de la identidad del testador.
• Vicios en la voluntad: Artículo 673. Será nulo el testamento otorgado con violencia, dolo o
fraude.
Formalidades testamentarias
Como ya hemos dicho, según el art. 687, es nulo el testamento en que no se cumplen las formalidades
testamentarias.
Artículo 683.Para que un testigo sea declarado inhábil es necesario que la causa de su incapacidad exista al tiempo de
otorgarse el testamento.
Artículo 682.
En el testamento abierto tampoco podrán ser testigos los herederos y legatarios en él instituidos, sus
cónyuges, ni los parientes de aquéllos, dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad.
No están comprendidos en esta prohibición los legatarios ni sus cónyuges o parientes cuando el legado
sea de algún objeto mueble o cantidad de poca importancia con relación al caudal hereditario.
Artículo 684.
Cuando el testador exprese su voluntad en lengua que el Notario no conozca, se requerirá la presencia
de un intérprete, elegido por aquél, que traduzca la disposición testamentaria a la oficial en el lugar del
otorgamiento que emplee el Notario. El instrumento se escribirá en las dos lenguas con indicación de cuál
ha sido la empleada por el testador.
El testamento abierto y el acta del cerrado se escribirán en la lengua extranjera en que se exprese el
testador y en la oficial que emplee el Notario, aún cuando éste conozca aquélla.
3. Clases de testamentos
El legislador Español, tanto en el Código Civil, como en las legislaciones forales especiales ofrece una
amplia gama de modalidades para testar, todas sujetas a las reglas de solemnidad.
Tipos:
Artículo 676.
El testamento puede ser común o especial.
El común puede ser ológrafo, abierto o cerrado.
Artículo 677.
Se consideran testamentos especiales el militar, el marítimo y el hecho en país extranjero.
Formas:
De lo dicho anteriormente, podría parecer que sólo existen seis tipos de testamentos, pero nada más lejos
de la realidad. El legislador tiene que tener en cuenta circunstancias objetivas que pueden concurrir en el
momento del otorgamiento (epidemia, guerra, encontrarse el testador en un buque mercante o fuera de
España) y circunstancias subjetivas (ceguera, sordera, peligro de muerte, etc.). Esto da lugar a formas
ordinarias y formas extraordinarias.
a) Forma notarial ordinaria: se otorga ante notario hábil, que debe ajustarse a la legislación civil y
notarial, debiendo redactar y autorizar el documento. Se ha suprimido, la regla general de los
testigos idóneos que establecía el art. 694, y salvo en los casos que veremos, ha dejado de ser un
requisito de validez.
Artículo 694. El testamento abierto deberá ser otorgado ante Notario hábil para actuar en el lugar del otorgamiento.
Sólo se exceptuarán de esta regla los casos expresamente determinados en esta misma Sección.
Artículo 695.
El testador expresará oralmente o por escrito su última voluntad al Notario. Redactado por éste el testamento con arreglo
a ella y con expresión del lugar, año, mes, día y hora de su otorgamiento y advertido el testador del derecho que tiene a
leerlo por sí, lo leerá el Notario en alta voz para que el testador manifieste si está conforme con su voluntad. Si lo
estuviere, será firmado en el acto por el testador que pueda hacerlo y, en su caso, por los testigos y demás personas que
deban concurrir.
Si el testador declara que no sabe o no puede firmar, lo hará por él y a su ruego uno de los testigos.
Fase 1: expresión de la última voluntad del testador, oralmente o por escrito (no signos).
Fase 2: redacción del testamento en base a esa manifestación y asesoramiento del fedatario.
Fase 3: lectura del testamento
Fase 4: manifestación de la conformidad por el testador
Fase 5: firma por el testador, y en su caso testigos y demás personas que deban concurrir.
Para la validez de éste testamento es necesario que el Notario de fe de conocer al testador o haberlo
identificado debidamente y, en su defecto, efectúe la declaración del art. 686. Esta identificación ha de ser
fehaciente y auténtica.
2.° Cuando el testador, aunque pueda firmarlo, sea ciego o declare que no sabe o no puede leer por sí el testamento.
Si el testador que no supiese o no pudiese leer fuera enteramente sordo, los testigos leerán el testamento en presencia del Notario
y deberán declarar que coincide con la voluntad manifestada.
Artículo 684.
Cuando el testador exprese su voluntad en lengua que el Notario no conozca, se requerirá la presencia de un intérprete,
elegido por aquél, que traduzca la disposición testamentaria a la oficial en el lugar del otorgamiento que emplee el Notario.
El instrumento se escribirá en las dos lenguas con indicación de cuál ha sido la empleada por el testador.
El testamento abierto y el acta del cerrado se escribirán en la lengua extranjera en que se exprese el testador y en la oficial
que emplee el Notario, aún cuando éste conozca aquélla.
Dentro de los testamentos comunes y entre los preceptos que regulan el testamento abierto, se incluyen dos
testamentos que llamaremos excepcionales o sin intervención notarial, ya que especiales son los del art.
677. Son dos variantes del testamento abierto:
Testamento abierto en inminente peligro de muerte: lo que justifica esta forma de testar es la razonable
previsión de la muerte inminente, por lo que no es prudente esperar la presencia de Notario. La “inminencia”
será apreciada por los tribunales. En éste testamento vale su simple manifestación oral antes 5 testigos y
por lo tanto la forma escrita no es requisito de solemnidad, si no se puede hacer (art. 702). Artículo 700. Si el
testador se hallare en peligro inminente de muerte, puede otorgarse el testamento ante cinco testigos idóneos, sin necesidad de
Notario.
Testamento abierto en caso de epidemia: habla de 3 testigos mayores de 16 años pero nada dice de que
sean idóneos. Si se puede se escribe el testamento, y si no, valdrá aunque no sepan escribir. Artículo 701. En
caso de epidemia puede igualmente otorgarse el testamento sin intervención de Notario ante tres testigos mayores de dieciséis
años.
El testamento sin intervención notarial se tiene que elevar a escritura pública y se protocoliza.
Caducidad: Artículo 703. El testamento otorgado con arreglo a las disposiciones de los tres artículos anteriores quedará
ineficaz si pasaren dos meses desde que el testador haya salido del peligro de muerte, o cesado la epidemia.
Cuando el testador falleciere en dicho plazo, también quedará ineficaz el testamento si dentro de los tres meses siguientes
al fallecimiento no se acude al Notario competente para que lo eleve a escritura pública, ya se haya otorgado por escrito, ya
verbalmente.
B) Testamento cerrado
Artículo 680. El testamento es cerrado cuando el testador, sin revelar su última voluntad, declara que ésta se halla contenida
en el pliego que presenta a las personas que han de autorizar el acto.
a) Forma ordinaria del testamento cerrado: Es una forma testamentaria prácticamente en desuso. En
relación con el otorgamiento y autorización, de la que se suele llamar ordinaria, el Código distingue
dos fases.
Artículo 706.
Si estuviese escrito por cualquier medio mecánico o por otra persona a ruego del testador, éste pondrá su firma en todas
sus hojas y al pie del testamento.
Cuando el testador no sepa o no pueda firmar, lo hará a su ruego al pie y en todas las hojas otra persona, expresando la
causa de la imposibilidad.
En todo caso, antes de la firma se salvarán las palabras enmendadas, tachadas o escritas entre renglones.
Artículo 707.
1.ª El papel que contenga el testamento se pondrá dentro de una cubierta, cerrada y sellada de suerte que no pueda extraerse
aquél sin romper ésta.
2.a El testador comparecerá con el testamento cerrado y sellado, o lo cerrará y sellará en el acto, ante el Notario que haya
de autorizarlo.
3.a En presencia del Notario, manifestará el testador por sí, o por medio del intérprete previsto en el artículo 684, que el
pliego que presenta contiene su testamento, expresando si se halla escrito y firmado por él o si está escrito de mano ajena o por
cualquier medio mecánico y firmado al final y en todas sus hojas por él o por otra persona a su ruego.
4.a Sobre la cubierta del testamento extenderá el Notario la correspondiente acta de su otorgamiento, expresando el número
y la marca de los sellos con que está cerrado, y dando fe del conocimiento del testador o de haberse identificado su persona en
la forma prevenida en los artículos 685 y 686, y de hallarse, a su juicio, el testador con la capacidad legal necesaria para
otorgar testamento.
5.a Extendida y leída el acta, la firmará el testador que pueda hacerlo y, en su caso, las personas que deban concurrir, y la
autorizará el Notario con su signo y firma.
Si el testador declara que no sabe o no puede firmar, lo hará por él y a su ruego uno de los dos testigos idóneos que en este
caso deben concurrir.
6.a También se expresará en el acta esta circunstancia, además del lugar, hora, día, mes y año del otorgamiento.
7.a Concurrirán al acto de otorgamiento dos testigos idóneos, si así lo solicitan el testador o el Notario.
Artículo 708.
No pueden hacer testamento cerrado los ciegos y los que no sepan o no puedan leer.
Artículo 709.
Los que no puedan expresarse verbalmente, pero sí escribir, podrán otorgar testamento cerrado, observándose lo siguiente:
1.° El testamento ha de estar firmado por el testador. En cuanto a los demás requisitos, se estará a lo dispuesto en el artículo
706
2.° Al hacer su presentación, el testador escribirá en la parte superior de la cubierta, a presencia del Notario, que dentro
de ella se contiene su testamento, expresando cómo está escrito y que está firmado por él.
3.° A continuación de lo escrito por el testador se extenderá el acta de otorgamiento, dando fe el Notario de haberse
cumplido lo prevenido en el número anterior y lo demás que se dispone en el artículo 707 en lo que sea aplicable al caso.
C) El testamento ológrafo
Artículo 678. Se llama ológrafo el testamento cuando el testador lo escribe por sí mismo en la forma y con los requisitos que se determinan
en el artículo 688.
Artículo 688.
Para que sea válido este testamento deberá estar escrito todo él y firmado por el testador, con expresión del año, mes y día en que se
otorgue.
Si contuviese palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el testador bajo su firma.
• Capacidad: mayoría de edad, a diferencia de los demás en que se podía con 14 años. Ni si quiera
los emancipados.
Artículo 689. El testamento ológrafo deberá protocolizarse, presentándolo, en los cinco años siguientes al fallecimiento del
testador, ante Notario. Este extenderá el acta de protocolización de conformidad con la legislación notarial.
Artículo 690. La persona que tenga en su poder un testamento ológrafo deberá presentarlo ante Notario competente en los
diez días siguientes a aquel en que tenga conocimiento del fallecimiento del testador. El incumplimiento de este deber le hará
responsable de los daños y perjuicios que haya causado.
También podrá presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento como heredero, legatario, albacea o en cualquier otro
concepto.
Artículo 691. Presentado el testamento ológrafo y acreditado el fallecimiento del testador, se procederá a su adveración
conforme a la legislación notarial.
Artículo 693.
El Notario, si considera acreditada la autenticidad del testamento, autorizará el acta de protocolización, en la que hará constar
las actuaciones realizadas y, en su caso, las observaciones manifestadas.
Si el testamento no fuera adverado, por no acreditarse suficientemente la identidad del otorgante, se procederá al archivo del
expediente sin protocolizar aquel.
Autorizada o no la protocolización del testamento ológrafo, los interesados no conformes podrán ejercer sus derechos en el
juicio que corresponda.
Según el art. 677, se consideran testamentos especiales el militar, el marítimo y el hecho en país extranjero.
a) Si es ordinario abierto: se otorgará siempre ante un Oficial que tenga al menos la categoría
de Capitán. Y si se encuentra en un destacamento, ante dos testigos y quien mande el
destacamento. Y si estuviera enfermo, ante el testigos y Capellán o facultativo.
Artículo 716.
En tiempo de guerra, los militares en campaña, voluntarios, rehenes, prisioneros y demás individuos empleados en el
ejército, o que sigan a éste, podrán otorgar su testamento ante un Oficial que tenga por lo menos la categoría de Capitán.
Es aplicable esta disposición a los individuos de un ejército que se halle en país extranjero.
Si el testador estuviere enfermo o herido, podrá otorgarlo ante el Capellán o el Facultativo que le asista.
En todos los casos de este artículo será siempre necesaria la presencia de dos testigos idóneos.
Artículo 717.
También podrán las personas mencionadas en el artículo anterior otorgar testamento cerrado ante un Comisario de guerra,
que ejercerá en este caso las funciones de Notario, observándose las disposiciones de los artículos 706 y siguientes.
Artículo 720.
Durante una batalla, asalto, combate y generalmente en todo peligro próximo de acción de guerra, podrá otorgarse
testamento militar de palabra ante dos testigos.
Pero este testamento quedará ineficaz si el testador se salva del peligro en cuya consideración testó.
Aunque no se salvare, será ineficaz el testamento si no se formaliza por los testigos ante el Auditor de guerra o funcionario
de justicia que siga al ejército, procediéndose después en la forma prevenida en el artículo 718.
Si fuese cerrado el testamento militar, se observará lo prevenido en los artículos 706 y 707; pero se otorgará ante el Oficial
y los dos testigos que para el abierto exige el artículo 716, debiendo firmar todos ellos el acta de otorgamiento, como asimismo
el testador, si pudiere.
Remisión y caducidad: al Cuartel General, y por éste al Ministerio de Defensa y caduca 4 años después
de que haya dejado de estar en campaña (arts. 718 y 719 respectivamente).
• Testamento marítimo: para quienes durante un viaje marítimo vayan a bordo y su forma de
otorgamiento puede ser abierta ordinaria y extraordinaria y cerrada sólo ordinaria.
a) Testamento marítimo ordinario abierto o cerrado: criterios comunes
Artículo 722.
Los testamentos, abiertos o cerrados, de los que durante un viaje marítimo vayan a bordo, se otorgarán en la forma siguiente:
Si el buque es de guerra, ante el Contador o el que ejerza sus funciones, en presencia de dos testigos idóneos, que vean y
entiendan al testador. El Comandante del buque, o el que haga sus veces, pondrá además su visto bueno.
En los buques mercantes autorizará el testamento el Capitán, o el que haga sus veces, con asistencia de dos testigos idóneos.
En uno y otro caso los testigos se elegirán entre los pasajeros, si los hubiere; pero uno de ellos, por lo menos, ha de poder
firmar, el cual lo hará por sí y por el testador, si éste no sabe o no puede hacerlo.
Si el testamento fuera abierto, se observará además lo prevenido en el artículo 695, y si fuere cerrado, lo que se ordena en la
sección sexta de este capítulo, con exclusión de lo relativo al número de testigos e intervención del Notario.
Artículo 731. Si hubiera peligro de naufragio, será aplicable a las tripulaciones y pasajeros de los buques de guerra o
mercantes lo dispuesto en el artículo 720.
Artículo 724.
Los testamentos abiertos hechos en alta mar serán custodiados por el Comandante o por el Capitán, y se hará mención de ellos
en el Diario de navegación.
Artículo 725.
Si el buque arribase a un puerto extranjero donde haya Agente diplomático o consular de España, el Comandante del de guerra,
o el Capitán del mercante, entregará a dicho Agente copia del testamento abierto o del acta de otorgamiento del cerrado, y de
la nota tomada en el Diario.
La copia del testamento o del acta deberá llevar las mismas firmas que el original, si viven y están a bordo los que lo firmaron;
en otro caso será autorizada por el Contador o Capitán que hubiese recibido el testamento, o el que haga sus veces, firmando
también los que estén a bordo de los que intervinieron en el testamento.
El Agente diplomático o consular hará extender por escrito diligencia de la entrega y, cerrada y sellada la copia del testamento
o la del acta del otorgamiento si fuere cerrado, la remitirá con la nota del Diario por el conducto correspondiente al Ministro
de Marina, quien mandará que se deposite en el Archivo de su Ministerio.
El Comandante o Capitán que haga la entrega recogerá del Agente diplomático o consular certificación de haberlo verificado,
y tomará nota de ella en el Diario de navegación.
Artículo 726.
Cuando el buque, sea de guerra o mercante, arribe al primer puerto del Reino, el Comandante o Capitán entregará el testamento
original, cerrado y sellado, a la Autoridad marítima local, con copia de la nota tomada en el Diario; y, si hubiese fallecido el
testador, certificación que lo acredite.
La entrega se acreditará en la forma prevenida en el artículo anterior, y la Autoridad marítima lo remitirá todo sin dilación al
Ministro de Marina.
Artículo 727.Si hubiese fallecido el testador y fuere abierto el testamento, el Ministro de Marina practicará lo que se dispone
en el artículo 718.
Artículo 728. Cuando el testamento haya sido otorgado por un extranjero en buque español, el Ministro de Marina remitirá el
testamento al de Estado, para que por la vía diplomática se le dé el curso que corresponda.
Artículo 729.
Si fuere ológrafo el testamento y durante el viaje falleciera el testador, el Comandante o Capitán recogerá el testamento para
custodiarlo, haciendo mención de ello en el Diario, y lo entregará a la Autoridad marítima local, en la forma y para los efectos
prevenidos en el artículo anterior, cuando el buque arribe al primer puerto del Reino.
Lo mismo se practicará cuando sea cerrado el testamento, si lo conservaba en su poder el testador al tiempo de su muerte.
Artículo 730. Los testamentos, abiertos y cerrados, otorgados con arreglo a lo prevenido en esta sección, caducarán pasados
cuatro meses, contados desde que el testador desembarque en un punto donde pueda testar en la forma ordinaria.
Artículo 732.
Los españoles podrán testar fuera del territorio nacional sujetándose a las formas establecidas por las leyes del país en
que se hallen.
También podrán testar en alta mar durante su navegación en un buque extranjero, con sujeción a las leyes de la Nación
a que el buque pertenezca.
Podrán asimismo hacer testamento ológrafo, con arreglo al art. 688, aun en los países cuyas leyes no admitan dicho
testamento.
Artículo 733.
No será válido en España el testamento mancomunado, prohibido por el artículo 669, que los españoles otorguen en país
extranjero, aunque lo autoricen las leyes de la nación donde se hubiese otorgado.
Artículo 734.
También podrán los españoles que se encuentren en país extranjero otorgar su testamento, abierto o cerrado, ante el
funcionario diplomático o consular de España que ejerza funciones notariales en el lugar del otorgamiento.
En estos casos se observarán respectivamente todas las formalidades establecidas en las Secciones quinta y sexta de este
capítulo.
Interpretar significa dotar de significado, hacer inteligible algo. La regla general es la del art. 675. Tres
son los aspectos a tener en cuenta en la interpretación de un testamento:
• Constatar la voluntad del testador con la letra del documento.
• Ante la existencia de términos o expresiones dudosos, ofrecer la que coincida con la
voluntad del testador.
• Rellenar las lagunas que se aprecian tal y como lo hubiese hecho el testador.
Artículo 675.
Toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que aparezca claramente
que fue otra la voluntad del testador. En caso de duda se observará lo que aparezca más conforme a la intención del testador,
según el tenor del mismo testamento.
El testador no puede prohibir que se impugne el testamento en los casos en que haya nulidad declarada por la ley.
Lo que se interpreta es la voluntad del difunto manifestada en el testamento. Hay que tener en cuenta que,
generalmente, existen dos doctrinas: la clásica subjetiva que entiende que hay que indagar en la voluntad
interna o intención del declarante y la objetiva, que se desentiende de las intenciones para fijar el sentido
de la declaración en el que resulte más cómodo al tráfico. Es unánimemente seguida por la doctrina y
jurisprudencia la subjetivista.
Artículo 346.
Cuando por disposición de la ley, o por declaración individual, se use la expresión de cosas o bienes inmuebles, o de cosas
o bienes muebles, se entenderán comprendidos en ella, respectivamente, los enumerados en el capítulo I y en el capítulo II.
Cuando se use tan sólo la palabra muebles no se entenderán comprendidos el dinero, los créditos, efectos de comercio,
valores, alhajas, colecciones científicas o artísticas, libros, medallas, armas, ropas de vestir, caballerías o carruajes y sus arreos,
granos, caldos y mercancías, ni otras cosas que no tengan por principal destino amueblar o alhajar las habitaciones, salvo el caso
en que del contexto de la ley o de la disposición individual resulte claramente lo contrario.
Artículo 347. Cuando en venta, legado, donación u otra disposición en que se haga referencia a cosas muebles o inmuebles se
transmita su posesión o propiedad con todo lo que en ellas se halle, no se entenderán comprendidos en la transmisión el metálico,
valores, créditos y acciones cuyos documentos se hallen en la cosa transmitida, a no ser que conste claramente la voluntad de
extender la transmisión a tales valores y derechos.
• Instituciones a favor de instituciones pías o de los pobres o del pariente, cuando nada dice el
testador:
Artículo 747. Si el testador dispusiere del todo o parte de sus bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio de su alma,
haciéndolo indeterminadamente y sin especificar su aplicación, los albaceas venderán los bienes y distribuirán su importe,
dando la mitad al Diocesano para que lo destine a los indicados sufragios y a las atenciones y necesidades de la Iglesia, y la
otra mitad al Gobernador civil correspondiente para los establecimientos benéficos del domicilio del difunto, y, en su defecto,
para los de la provincia.
Artículo 749.
Las disposiciones hechas a favor de los pobres en general, sin designación de personas ni de población, se entenderán
limitadas a los del domicilio del testador en la época de su muerte, si no constare claramente haber sido otra su voluntad.
La calificación de los pobres y la distribución de los bienes se harán por la persona que haya designado el testador, en su
defecto por los albaceas, y, si no los hubiere, por el Párroco, el Alcalde y el Juez municipal, los cuales resolverán, por mayoría
de votos, las dudas que ocurran.
Esto mismo se hará cuando el testador haya dispuesto de sus bienes en favor de los pobres de una parroquia o pueblo
determinado.
Artículo 751. La disposición hecha genéricamente en favor de los parientes del testador se entiende hecha en favor de los más
próximos en grado.
Artículo 769. Cuando el testador nombre unos herederos individualmente y otros colectivamente, como si dijere: «Instituyo
por mis herederos a N. y a N., y a los hijos de N», los colectivamente nombrados se considerarán como si lo fueran
individualmente, a no ser que conste de un modo claro que ha sido otra la voluntad del testador.
Artículo 770. Si el testador instituye a sus hermanos, y los tiene carnales y de padre o madre solamente, se dividirá la
herencia como en el caso de morir intestado.
Artículo 771. Cuando el testador llame a la sucesión a una persona y a sus hijos, se entenderán todos instituidos simultánea y
no sucesivamente.
Artículo 737.
Todas las disposiciones testamentarias son esencialmente revocables, aunque el testador exprese en el testamento su
voluntad o resolución de no revocarlas.
Se tendrán por no puestas las cláusulas derogatorias de las disposiciones futuras, y aquellas en que ordene el testador que
no valga la revocación del testamento si no la hiciere con ciertas palabras o señales.
El testamento es un acto de última voluntad, por lo que mientras está vivo, el titular de los derechos y bienes
de los que se dispone su destino, puede cambiar de opinión y establecer una nueva dirección. Revocación
significa: dejar sin efecto un testamento anterior por una voluntad posterior expresada también
testamentariamente.
El art. 737 además de proclamar el principio de revocabilidad del testamento, lo protege frente a la propia
voluntad del causante que no puede renunciar.
Formalidades: mismas que para testar: Artículo 738. El testamento no puede ser revocado en todo ni en
parte sino con las solemnidades necesarias para testar.
Clases:
• Expresa: aquella que tiene lugar cuando el testador otorga un nuevo testamento de forma clara y
terminante que deja sin efecto un concreto y determinado testamento anterior.
El art. 739 párr. 2. Hace referencia a la llamada reviviscencia del testamento antiguo (el primero,
uno nuevo posterior y un novísimo que revoca el segundo y hace revivir al primero). Para admitirla,
la declaración debe ser entendida como un nuevo testamento dispositivo, pero que carece de
contenido en sí mismo.
➢ Total: si el testador desea privar de eficacia un testamento anterior.
➢ Parcial: si sólo desea afectar algunas, sin tocar el resto del contenido
Artículo 739. Párr. 2: Sin embargo, el testamento anterior recobra su fuerza si el testador revoca después el posterior y declara
expresamente ser su voluntad que valga el primero.
• Tácita: es aquella mediante la cual se deja sin efecto un testamento anterior sin declaración expresa
sobre ello, sino a través del otorgamiento de un testamento posterior en todo o parte contradictorio.
Artículo 739. Párr. 1. El testamento anterior queda revocado de derecho por el posterior perfecto, si el testador no
expresa en éste su voluntad de que aquél subsista en todo o en parte.
Artículo 739. El testamento anterior queda revocado de derecho por el posterior perfecto, si el testador no expresa en
éste su voluntad de que aquél subsista en todo o en parte.
• Real: revocado el testamento cerrado, con cubiertas rotas o sellos quebrantados, si no se prueba
que fue sin voluntad no conocimiento del testador.
Artículo 742.
Se presume revocado el testamento cerrado que aparezca en el domicilio del testador con las cubiertas rotas o los
sellos quebrantados, o borradas, raspadas o enmendadas las firmas que lo autoricen.
Este testamento será, sin embargo, válido cuando se probare haber ocurrido el desperfecto sin voluntad ni
conocimiento del testador, o hallándose éste en estado de demencia; pero si apareciere rota la cubierta o quebrantados
los sellos, será necesario probar además la autenticidad del testamento para su validez.
Si el testamento se encontrare en poder de otra persona, se entenderá que el vicio procede de ella y no será aquél
válido como no se pruebe su autenticidad, si estuvieren rota la cubierta o quebrantados los sellos; y si una y otros se
hallaren íntegros, pero con las firmas borradas, raspadas o enmendadas, será válido el testamento, como no se justifique
haber sido entregado el pliego en esta forma por el mismo testador.
Artículo 743.
Caducarán los testamentos, o serán ineficaces en todo o en parte las disposiciones testamentarias, sólo en los casos
expresamente prevenidos en este Código.
Causas de nulidad:
• Inexistencia, defecto o falta de capacidad en el otorgante:
➢ Testamento otorgado por menores de 14 años (663.1)
➢ Testamento otorgado por personas sin cabal juicio (663.2)
➢ Testamento otorgado por menores de edad en el ológrafo
• Por vulneración de las formalidades prescritas (687, 705 y 715)
• Utilización de una forma testamentaria prohibida (670 y 669): testamento mediante comisario
o mandatario o testamento mancomunado.
Total/Parcial: según afecte al testamento como un todo (capacidad) o en partes (vicio de la voluntad en
una disposición concreta)
Legitimación: activa interesados, pasiva quienes tengan derechos derivados del testamento, hay que
demandar también al albacea.
C) Caducidad
Es también causa de ineficacia de los testamentos, como establece el art. 743. En determinados supuestos,
el transcurso del tiempo, supone para el testamento, en principio válido y eficaz, su extinción, sin que
haya llegado a producir los efectos deseados. En unos casos se justifica en la excepcionalidad de su
otorgamiento y en otros en las dificultades para constatar la autenticidad del testamento por el transcurso
del tiempo.
• Caducarán por el transcurso del tiempo los otorgados en circunstancias especiales, y en forma
excepcional, cuando, una vez desaparecidas estas circunstancias excepcionales que justifiquen la
forma testamentaria especial, no hayan sido sustituidos por una forma testamentaria ordinaria: el
otorgado en peligro de muerte, en epidemia, los militares y marítimos tanto ordinarios como
extraordinarios.
• También caducarán por no haberse cumplido con aquellos requisitos o formalidades
complementarias cuya ausencia pueda dificultar en el futuro la autenticación del documento y que
son necesarias para la consolidación de algunas formas testamentarias, los testamentos otorgados
sin autorización de notario si no se elevan a escritura pública y se protocolizan: específicamente
afecta la caducidad al testamento ológrafo, al testamento en inminente peligro de muerte, al
testamento militar, y al otorgado en inminente peligro de naufragio.
Artículo 715.
Es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades establecidas en esta sección;
y el Notario que lo autorice será responsable de los daños y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedió de
su malicia o de negligencia o ignorancia inexcusables. Será válido, sin embargo, como testamento ológrafo, si todo él estuviere
escrito y firmado por el testador y tuviere las demás condiciones propias de este testamento.
6. El albacea
Una vez interpretado el testamento, el paso siguiente será la ejecución del mismo, esto es, la realización de
las disposiciones que constituyen el mismo. Como es un negocio mortis causa y por tanto el fallecido no
puede llevar a cabo la ejecución por sí mismo, cabe que incorpore en él, prevenciones encaminadas a cómo
ha de ejecutarse. Pero si no lo hace, o incluso haciéndolo para evitar dudas y controversias entre los
herederos, que serían los encargados de hacerlo, el legislador español pone a disposición del testador la
posibilidad de utilizar una figura ad hoc de larga tradición: el albacea.
A) Nombramiento: por el testador: Artículo 892. El testador podrá nombrar uno o más albaceas. En
defecto de nombramiento, serán los herederos quienes ejecuten la voluntad del testador.
B) Capacidad para serlo: cualquier persona, incluidos herederos o personas jurídicas. Pero ha de tener
capacidad para obligarse, y no podrá ser un menor aún con autorización de los padres. Artículo 893.
No podrá ser albacea el que no tenga capacidad para obligarse. El menor no podrá serlo, ni aún con la
autorización del padre o del tutor.
C) Caracteres del cargo de albacea:
Artículo 908.
El albaceazgo es cargo gratuito. Podrá, sin embargo, el testador señalar a los albaceas la remuneración que tenga por
conveniente; todo sin perjuicio del derecho que les asista para cobrar lo que les corresponda por los trabajos de partición
u otros facultativos.
Si el testador lega o señala conjuntamente a los albaceas alguna retribución, la parte de los que no admitan el cargo
acrecerá a los que lo desempeñen.
Artículo 898.El albaceazgo es cargo voluntario, y se entenderá aceptado por el nombrado para desempeñarlo si no se excusa dentro
de los seis días siguientes a aquel en que tenga noticia de su nombramiento, o, si éste le era ya conocido, dentro de los seis días
siguientes al en que supo la muerte del testador.
Artículo 899.El albacea que acepta el cargo se constituye en la obligación de desempeñarlo; pero lo podrá renunciar
alegando causa justa al criterio del Secretario judicial o del Notario.
Artículo 900.El albacea que no acepte el cargo, o lo renuncie sin justa causa, perderá lo que le hubiese dejado el testador,
salvo siempre el derecho que tuviere a la legítima.
• Temporalidad: 1 año, con posibilidad de ser prorrogado por voluntad del testador, de los herederos
y legatarios o por decisión judicial
D) Clases de albaceazgo
Artículo 894.
En todo caso, los albaceas podrán ser nombrados mancomunada, sucesiva o solidariamente.
Artículo 895.Cuando los albaceas fueren mancomunados, sólo valdrá lo que todos hagan de consuno, o lo que haga uno de
ellos legalmente autorizado por los demás, o lo que, en caso de disidencia, acuerde el mayor número.
Artículo 896.En los casos de suma urgencia podrá uno de los albaceas mancomunados practicar, bajo su responsabilidad
personal, los actos que fueren necesarios, dando cuenta inmediatamente a los demás.
Artículo 897.Si el testador no establece claramente la solidaridad de los albaceas, ni fija el orden en que deben desempeñar su
encargo, se entenderán nombrados mancomunadamente y desempeñarán el cargo como previenen los dos artículos anteriores.
➢ Las que expresamente les haya otorgado el testador y no sean contrarias a las leyes
Artículo 901. Los albaceas tendrán todas las facultades que expresamente les haya conferido el testador y no sean contrarias a
las leyes.
Artículo 902. No habiendo el testador determinado especialmente las facultades de los albaceas, tendrán las siguientes:
1.ª Disponer y pagar los sufragios y el funeral del testador con arreglo a lo dispuesto por él en el testamento; y, en su defecto,
según la costumbre del pueblo.
2.ª Satisfacer los legados que consistan en metálico, con el conocimiento y beneplácito del heredero.
3.ª Vigilar sobre la ejecución de todo lo demás ordenado en el testamento, y sostener, siendo justo, su validez en juicio y
fuera de él.
4.ª Tomar las precauciones necesarias para la conservación y custodia de los bienes, con intervención de los herederos
presentes.
Artículo 903.
Si no hubiere en la herencia dinero bastante para el pago de funerales y legados, y los herederos no lo aprontaren de lo
suyo, promoverán los albaceas la venta de los bienes muebles; y no alcanzando éstos, la de los inmuebles, con intervención de
los herederos.
Si estuviere interesado en la herencia algún menor, ausente, corporación o establecimiento público, la venta de los bienes
se hará con las formalidades prevenidas por las leyes para tales casos.
Artículo 1459.
No podrán adquirir por compra, aunque sea en subasta pública o judicial, por sí ni por persona alguna intermedia:
Artículo 907.
Si hubieren sido nombrados no para entregar los bienes a herederos determinados, sino para darles la inversión o
distribución que el testador hubiese dispuesto en los casos permitidos por derecho, rendirán sus cuentas al Juez.
Las causas de extinción se recogen en el art. 910, modificado por la LJV + remoción y transcurso del
tiempo.
Artículo 910.
Termina el albaceazgo por la muerte, imposibilidad, renuncia o remoción del albacea, y por el lapso del término señalado
por el testador, por la ley y, en su caso, por los interesados. La remoción deberá ser apreciada por el Juez.
➢ Lapso o transcurso del término señalado por el testador, y en su defecto el indicado por la ley (un
año + prórroga). La STS 20 de febrero de 1993 ha declarado que se extingue de forma automática
cuando ha transcurrido el plazo concedido.
Artículo 904.El albacea, a quien el testador no haya fijado plazo, deberá cumplir su encargo dentro de un año, contado
desde su aceptación, o desde que terminen los litigios que se promovieren sobre la validez o nulidad del testamento o de
algunas de sus disposiciones.
Artículo 905.Si el testador quisiera ampliar el plazo legal, deberá señalar expresamente el de la prórroga. Si no lo hubiese
señalado, se entenderá prorrogado el plazo por un año. Si, transcurrida esta prórroga, no se hubiese cumplido todavía la
voluntad del testador, podrá el Secretario judicial o el Notario conceder otra por el tiempo que fuere necesario, atendidas
las circunstancias del caso.
Artículo 906.Los herederos y legatarios podrán, de común acuerdo, prorrogar el plazo del albaceazgo por el tiempo que
crean necesario; pero, si el acuerdo fuese sólo por mayoría, la prórroga no podrá exceder de un año.
Suele ponerse de manifiesto la dificultad de definir el legado, pues no puede hablarse de un concepto único
de la figura, dado que existen varias clases de legados, cada uno de ellos con una tipología propia.
Artículo 668.
En la duda, aunque el testador no haya usado materialmente la palabra heredero, si su voluntad está clara acerca de este
concepto, valdrá la disposición como hecha a título universal o de herencia.
B) Características
➢ Han de tener un contenido jurídico-patrimonial: sin que su institución pueda limitarse a meras
recomendaciones, expresiones de afecto o consideraciones de parecida índole.
C) Sujetos
• Testador: pues el legado ha de venir siempre ordenado por testamento, en consecuencia no cabe
hablar de legados al morir una persona intestada.
• El legatario: puede serlo cualquier persona, física o jurídica, es el favorecido por la disposición, es
un sucesor sólo en relaciones jurídicas concretas, sin que en principio tenga ningún tipo de
responsabilidad en las deudas de la herencia, se trata de un mero preceptor de bienes o derechos
cuya relación con la masa hereditaria se limita a solicitar a quien corresponda la entrega o pago del
legado. Cabe también que ordene el testador un legado a favor de una pluralidad de personas, en
cuyo caso se hablará de colegatarios.
Es posible que el testador ordene el legado a favor de uno de los herederos, dando entonces lugar a
la figura del prelegado haciendo coincidir en una persona la doble cualidad de heredero o sucesor a
título universal y de legatario o sucesor a título particular, adquiriendo así los bienes por doble
título. Artículo 890.El legatario de dos legados, de los que uno fuere oneroso, no podrá renunciar éste y aceptar el
otro. Si los dos son onerosos o gratuitos, es libre para aceptarlos todos o repudiar el que quiera. El heredero que sea
al mismo tiempo legatario podrá renunciar la herencia y aceptar el legado, o renunciar éste y aceptar aquélla.
• El gravado: o persona a cuyo cargo queda el pago del legado. Caben varias posibilidades. En primer
lugar, que el testador designe a uno sólo de sus herederos como obligado a satisfacerlo (art. 859.1).
Ésta regla es válida también si en vez de designarse a un solo heredero se designase a más para
satisfacer el legado, a los que corresponderá satisfacerlo con cargo a su propia cuota hereditaria y
por partes iguales. Si no designa a ningún heredero en particular, quedarán todos obligados en la
misma proporción (art. 859.2). Según el artículo 858, el testador también puede gravar con legados
a los legatarios, dando lugar a la figura del sublegado en cuyo caso el legatario o legatarios gravados
solo están obligados a responder hasta donde alcance el valor del legado.
Artículo 858.
El testador podrá gravar con mandas y legados no sólo a su heredero, sino también a los legatarios.
Éstos no estarán obligados a responder del gravamen sino hasta donde alcance el valor del legado.
Artículo 859.
Cuando el testador grave con un legado a uno de los herederos, él sólo quedará obligado a su cumplimiento.
Si no gravare a ninguno en particular, quedarán obligados todos en la misma proporción en que sean herederos.
D) Objeto
Respecto a qué puede ser objeto de legado, el Código responde en sentido negativo. Artículo 865. Es nulo
el legado de cosas que están fuera del comercio. En principio pueden legarse todas las cosas, bienes y
derechos, susceptibles de tráfico jurídico. Esto impide que el Código tenga un precepto que se refiera de
forma positiva al objeto de los legados.
E) Adquisición y renuncia
Adquisición: A diferencia del heredero, que para llegar a serlo ha de aceptar en todo caso la herencia, el
legatario no ha de aceptar la herencia, pues el legado se adquiere ipso iure. Pero esto no significa que el
legatario quede obligado, incluso contra su voluntad, a recibirlo, pues siempre puede renunciarlo. Lo que
ocurre es que, por no ser necesaria su aceptación, el legado ha de entenderse aceptado siempre que el
favorecido no ponga de manifiesto su voluntad de rechazarlo (declaración expresa o no aceptar el pago por
el gravado). Además el legatario no puede ocupar por sí mismo la cosa legada. Artículo 885. El legatario
no puede ocupar por su propia autoridad la cosa legada, sino que debe pedir su entrega y posesión al
heredero o al albacea, cuando éste se halle autorizado para darla.
Artículo 881.
El legatario adquiere derecho a los legados puros y simples desde la muerte del testador, y lo transmite a sus herederos .
Renuncia: como ya hemos adelantado, el legatario no está obligado a aceptar el legado, sino que puede
renunciarlo siempre. La renuncia podrá ser expresa, mediante una declaración de voluntad en tal sentido, o
tácita, por ejemplo, no aceptando el pago del legado por el gravado. Refundición de la masa de la herencia
fuera de los casos de sustitución y derecho de acrecer.
Artículo 888. Cuando el legatario no pueda o no quiera admitir el legado, o éste, por cualquier causa, no tenga efecto, se
refundirá en la masa de la herencia, fuera de los casos de sustitución y derecho de acrecer.
Reglas específicas
En esta materia el Código se preocupa sobre todo de la posible aceptación parcial del legado, dictando unas
reglas muy precisas al efecto.
Artículo 889.
El legatario no podrá aceptar una parte del legado y repudiar la otra, si ésta fuere onerosa.
Si muriese antes de aceptar el legado dejando varios herederos, podrá uno de éstos aceptar y otro repudiar la parte que le
corresponda en el legado.
Artículo 890.
El legatario de dos legados, de los que uno fuere oneroso, no podrá renunciar éste y aceptar el otro. Si los dos son onerosos
o gratuitos, es libre para aceptarlos todos o repudiar el que quiera.
El heredero que sea al mismo tiempo legatario podrá renunciar la herencia y aceptar el legado, o renunciar éste y aceptar
aquélla.
Lo que nos dicen estos preceptos es que, en caso de haberse ordenado varios legados a favor del mismo
legatario, este puede aceptar unos y repudiar otros si todos fuesen gratuitos (en ninguno se le impone una
carga) o todos fuesen onerosos (en todos se le impone una carga al legatario). Lo que no puede hacer en
absoluto es repudiar los onerosos y aceptar los gratuitos, si resultase favorecido con ambas modalidades.
En caso de haber ordenado el testador un prelegado, ya vimos que puede renunciar la herencia y aceptar el
legado o viceversa, también puede aceptar o repudiar ambos.
Los herederos del legatario que fallezca antes de haber aceptado o repudiado (sin haberse manifestado),
podrá uno aceptar y otro repudiar la parte del legado, no tienen que ponerse de acuerdo.
Artículo 886.
El heredero debe dar la misma cosa legada, pudiendo hacerlo, y no cumple con dar su estimación.
Los legados en dinero deberán ser pagados en esta especie, aunque no lo haya en la herencia.
Los gastos necesarios para la entrega de la cosa legada serán a cargo de la herencia, pero sin perjuicio de la legítima.
Artículo 887.
Si los bienes de la herencia no alcanzaren para cubrir todos los legados, el pago se hará en el orden siguiente:
2.º Los legados de cosa cierta y determinada, que forme parte del caudal hereditario.
• Real: legado con el que el legatario adquiere la propiedad de la cosa legada de manera automática
a la muerte del causante. Se entrega la cosa específica y propia del testador y no su valor. Sin
embargo no puede ocupar el legado por su propia autoridad, ha de solicitar la entrega y posesión.
Los gastos necesarios para la entrega de la cosa, son a costa de la herencia.
Artículo 882.
Cuando el legado es de cosa específica y determinada, propia del testador, el legatario adquiere su propiedad desde que
aquél muere, y hace suyos los frutos o rentas pendientes, pero no las rentas devengadas y no satisfechas antes de la muerte.
La cosa legada correrá desde el mismo instante a riesgo del legatario, que sufrirá, por lo tanto, su pérdida o deterioro,
como también se aprovechará de su aumento o mejora.
Artículo 885.El legatario no puede ocupar por su propia autoridad la cosa legada, sino que debe pedir su entrega y posesión
al heredero o al albacea, cuando éste se halle autorizado para darla.
• Legados de cosas genéricas: Artículo 875.1.El legado de cosa mueble genérica será válido
aunque no haya cosas de su género en la herencia.
Limites a la facultad de legar: quien tenga herederos forzosos deberá tener en cuenta las previsiones legales
a la hora de ordenar legados, pues no podrá perjudicar el derecho a la legítima de los legitimarios.
Artículo 817. Las disposiciones testamentarias que mengüen la legítima de los herederos forzosos se reducirán, a petición de
éstos, en lo que fueren inoficiosas o excesivas.
Artículo 820.
Fijada la legítima con arreglo a los dos artículos anteriores, se hará la reducción como sigue:
1.º Se respetarán las donaciones mientras pueda cubrirse la legítima, reduciendo o anulando, si necesario fuere, las mandas
hechas en testamento.
Si el testador hubiere dispuesto que se pague cierto legado con preferencia a otros, no sufrirá aquél reducción sino después
de haberse aplicado éstos por entero al pago de la legítima.
3.º Si la manda consiste en un usufructo o renta vitalicia, cuyo valor se tenga por superior a la parte disponible, los herederos
forzosos podrán escoger entre cumplir la disposición testamentaria o entregar al legatario la parte de la herencia de que podía
disponer libremente el testador.
Artículo 821.
Cuando el legado sujeto a reducción consista en una finca que no admita cómoda división, quedará ésta para el legatario si
la reducción no absorbe la mitad de su valor, y en caso contrario para los herederos forzosos; pero aquél y éstos deberán abonarse
su respectivo haber en dinero.
El legatario que tenga derecho a legítima podrá retener toda la finca, con tal que su valor no supere, el importe de la porción
disponible y de la cuota que le corresponda por legítima.
Si los herederos o legatarios no quieren usar del derecho que se les concede en este artículo se venderá la finca en pública
subasta, a instancia de cualquiera de los interesados.
Responsabilidad del legatario por deudas y cargas de la herencia y distribución de toda la herencia en
legados: el legatario es un simple preceptor de bienes y derechos al que por lo general no le afectan las
deudas del causante ni las cargas de la herencia. Esto no es óbice para que el testador pueda gravarle
expresamente con alguna carga. La única hipótesis que contempla nuestro CC en que los legatarios
responden de las deudas del causante, es aquella en la que el testador distribuye toda la herencia en legados.
Artículo 891.Si toda la herencia se distribuye en legados, se prorratearán las deudas y gravámenes de ella entre los legatarios
a proporción de sus cuotas, a no ser que el testador hubiera dispuesto otra cosa.
En general, cabe decir que los legados se extinguirán siempre por que el testamento en que fueron ordenados
pierda su eficacia (vicios o revocación).
• Nulidad: si es nulo el testamento, es nulo el legado sobre cosa fuera de comercio (865 CC).
Artículo 869.
1.º Si el testador transforma la cosa legada, de modo que no conserve ni la forma ni la denominación que tenía.
2.º Si el testador enajena, por cualquier título o causa, la cosa legada o parte de ella, entendiéndose en este último caso
que el legado queda sólo sin efecto respecto a la parte enajenada. Si después de la enajenación volviere la cosa al dominio
del testador, aunque sea por la nulidad del contrato, no tendrá después de este hecho fuerza el legado, salvo el caso en que
la readquisición se verifique por pacto de retroventa.
3.º Si la cosa legada perece del todo viviendo el testador o después de su muerte sin culpa del heredero. Sin embargo,
el obligado a pagar el legado responderá por evicción, si la cosa legada no hubiere sido determinada en especie, según lo
dispuesto en el artículo 860.
• Ineficacia o inoficiosidad
2. Tipos de legados
El hecho de que el Código Civil sólo regule ciertas figuras de legado, no significa en absoluto que se trate
de las únicas disposiciones testamentarias a título singular posibles en nuestro Derecho. Las que regula el
Código serían las modalidades típicas, sin perjuicio de que existan otras atípicas que se regirán por las
disposiciones de la sucesión mortis causa en general y de las mandas y legados en particular.
a) Cosa específica del propio testador: El legatario deviene propietario en el instante de la muerte, pero
ha de pedir su entrega y posesión al propietario o albacea. En consecuencia, también le corresponden
a partir de entonces los frutos o rentas pendientes, pero no las devengadas y no satisfechas antes de
la muerte. También como consecuencia de esa adquisición automática será el legatario quien soporte
los riesgos de la pérdida o deterioro de la cosa. La entrega debe hacerse con todos los accesorios y en
el estado en que estaba al morir el testador. Del art. 860 a sensu contrario entendemos que el obligado
a la entrega no responde de los vicios ocultos, sólo tiene esa obligación el gravado, cuando se trate
de cosa indeterminada.
Artículo 882.
Cuando el legado es de cosa específica y determinada, propia del testador, el legatario adquiere su propiedad desde que
aquél muere, y hace suyos los frutos o rentas pendientes, pero no las rentas devengadas y no satisfechas antes de la muerte.
La cosa legada correrá desde el mismo instante a riesgo del legatario, que sufrirá, por lo tanto, su pérdida o deterioro,
como también se aprovechará de su aumento o mejora.
Artículo 883.La cosa legada deberá ser entregada con todos sus accesorios y en el estado en que se halle al morir el testador.
Artículo 885.El legatario no puede ocupar por su propia autoridad la cosa legada, sino que debe pedir su entrega y posesión
al heredero o al albacea, cuando éste se halle autorizado para darla.
b) Cosas genéricas: es el legado que tiene por objeto una cosa que ha sido designada únicamente por
el género al que pertenece (cien botellas de vino tinto). Hay una indeterminación inicial, de la que
pudiera parecer suficiente entregando cualquiera del género señalado, pero ha de ser una de calidad
media. Eso si nada dijo el testador sobre a quién corresponde la elección, pero si lo hizo podrá el
legatario elegir lo que quiera. Los frutos corresponden al legatario desde la muerte si el testado lo
dispuso expresamente.
Artículo 884.Si el legado no fuere de cosa específica y determinada, sino genérico o de cantidad, sus frutos e intereses desde
la muerte del testador corresponderán al legatario cuando el testador lo hubiese dispuesto expresamente.
Artículo 875.
El legado de cosa mueble genérica será válido aunque no haya cosas de su género en la herencia.
El legado de cosa inmueble no determinada sólo será válido si la hubiere de su género en la herencia.
La elección será del heredero, quien cumplirá con dar una cosa que no sea de la calidad inferior ni de la superior.
Artículo 876.Siempre que el testador deje expresamente la elección al heredero o al legatario, el primero podrá dar, o el
segundo elegir, lo que mejor les pareciere.
Artículo 877.Si el heredero o legatario no pudiere hacer la elección en el caso de haberle sido concedida, pasará su derecho a
los herederos; pero, una vez hecha la elección, será irrevocable.
c) De cantidad: es una subespecie del legado de cosa genérica, en el que el género a que hace
referencia es el dinero o cualquier cosa fungible, en este caso, deberán ser pagados los legados
en esta especie, aunque no lo haya en la herencia.
Artíulo 867.
Cuando el testador legare una cosa empeñada o hipotecada para la seguridad de alguna deuda exigible, el pago de ésta
quedará a cargo del heredero.
Si por no pagar el heredero lo hiciere el legatario, quedará éste subrogado en el lugar y derechos del acreedor para
reclamar contra el heredero.
Cualquiera otra carga perpetua o temporal, a que se halle afecta la cosa legada, pasa con ésta al legatario; pero en ambos
casos las rentas y los intereses o réditos devengados hasta la muerte del testador son carga de la herencia.
Artículo 868.
Si la cosa legada estuviere sujeta a usufructo, uso o habitación, el legatario deberá respetar estos derechos hasta que
legalmente se extingan.
B) Cosa ajena
A pesar del tenor literal del 667 CC que habla de “sus bienes”, nuestra ley permite al testador, disponer en
testamento de bienes que no le pertenecen. Se habla entonces de legado en cosa ajena. Obviamente este
legado no puede tener eficacia real, pues no puede transmitir a otro por su sola voluntad, la titularidad de
un bien o derecho que no le pertenece. Tiene consecuencias meramente obligacionales, pues en general,
impone al gravado una determinada conducta o actividad para dar efectivo cumplimiento al legado.
Artículo 861.
El legado de cosa ajena si el testador, al legarla, sabía que lo era, es válido. El heredero estará obligado a adquirirla para
entregarla al legatario; y, no siéndole posible, a dar a éste su justa estimación.
La prueba de que el testador sabía que la cosa era ajena corresponde al legatario.
Artículo 862.
Si el testador ignoraba que la cosa que legaba era ajena, será nulo el legado.
Artículo 863.
Será válido el legado hecho a un tercero de una cosa propia del heredero o de un legatario, quienes, al aceptar la sucesión,
deberán entregar la cosa legada o su justa estimación, con la limitación establecida en el artículo siguiente. Lo dispuesto en el
párrafo anterior se entiende sin perjuicio de la legítima de los herederos forzosos.
c) De cosa del propio legatario: se refiere a cuando la cosa fuera ya propia del legatario al tiempo
de hacerse el testamento, aunque después de la apertura de la sucesión ya no le pertenezca por
haber sido determinante. Resulta determinante la fecha del testamento, pues será ineficaz
siempre que la cosa pertenezca en ese momento al propio legatario, aunque después la haya
enajenado y no sea suya al tiempo de la muerte.
Artículo 866.
No producirá efecto el legado de cosa que al tiempo de hacerse el testamento fuera ya propia del legatario, aunque en ella
tuviese algún derecho otra persona.
Si el testador dispone expresamente que la cosa sea liberada de este derecho o gravamen, valdrá en cuanto a esto el legado.
Artículo 878.
Si la cosa legada era propia del legatario a la fecha del testamento, no vale el legado, aunque después haya sido enajenada.
Si el legatario la hubiese adquirido por título lucrativo después de aquella fecha, nada podrá pedir por ello; mas si la adquisición
se hubiese hecho por título oneroso, podrá pedir al heredero que le indemnice de lo que haya dado por adquirirla.
d) De cosa parcialmente ajena: otra posibilidad es que la cosa legada pertenezca solo en parte
al testador o al heredero o legatario gravado, como si por ejemplo le pertenece una sola cuota
indivisa o la nuda propiedad. En la práctica, es especialmente significativo el legado de cosa
ganancial.
Artículo 864.Cuando el testador, heredero o legatario tuviesen sólo una parte o un derecho en la cosa legada, se entenderá
limitado el legado a esta parte o derecho, a menos que el testador declare expresamente que lega la cosa por entero.
Artículo 1380.La disposición testamentaria de un bien ganancial producirá todos sus efectos si fuere adjudicado a la herencia
del testador. En caso contrario se entenderá legado el valor que tuviera al tiempo del fallecimiento.
a) Legado de crédito: un crédito puede ser objeto de disposición testamentaria por ser una cosa
determinada. El crédito legado puede ser, del propio testador, del heredero o legatario gravado
o de un tercero extraño. Este crédito será eficaz en la medida en que subsista el crédito al
tiempo de la muerte del causante. El heredero cumple con ceder al legatario todas las acciones
que pudieran competirle contra el deudor. El legado comprende los intereses.
b) Legado de liberación o perdón: es la segunda modalidad que recoge el art. 870 y se trata del
caso en el que el testador lega a su deudor el crédito que tiene contra él, renunciando así a que
sea exigido su pago, de tal forma que lo que hace en realidad es condonarle la deuda. El legado
admite a su vez dos modalidades distintas, según que se libere al legatario sólo de una o varias
deudas o de todas. El heredero cumplirá con dar la carta al legatario si la pide. Estos legados
quedarán sin efecto si el testador, después de otorgado el testamento en que los ordena,
demandare judicialmente al deudor el pago de la deuda.
Artículo 870.
El legado de un crédito contra tercero, o el de perdón o liberación de una deuda del legatario, sólo surtirá efecto en la
parte del crédito o de la deuda subsistente al tiempo de morir el testador.
En el primer caso, el heredero cumplirá con ceder al legatario todas las acciones que pudieran competirle contra el deudor.
En ambos casos, el legado comprenderá los intereses que por el crédito o la deuda se debieren al morir el testador.
Artículo 871.
Caduca el legado de que se habla en el artículo anterior si el testador, después de haberlo hecho, demandare
judicialmente al deudor para el pago de su deuda, aunque éste no se haya realizado al tiempo del fallecimiento.
Por el legado hecho al deudor de la cosa empeñada sólo se entiende remitido el derecho de prenda.
Artículo 872.
El legado genérico de liberación o perdón de las deudas comprende las existentes al tiempo de hacerse el testamento,
no las posteriores.
c) Legado de deuda: es una denominación inapropiada, pues una deuda no puede ser objeto de
una disposición mortis causa a título singular. Se trata de un legado en beneficio del acreedor.
Es un legado ordinario, sin que la circunstancia de que el legatario sea acreedor lo altere en
absoluto.
Artículo 873.
El legado hecho a un acreedor no se imputará en pago de su crédito, a no ser que el testador lo declare expresamente.
En este caso, el acreedor tendrá derecho a cobrar el exceso del crédito o del legado.
• De pensión o renta: Artículo 880.Legada una pensión periódica o cierta cantidad anual,
mensual o semanal, el legatario podrá exigir la del primer período, así que muera el
testador, y la de los siguientes en el principio de cada uno de ellos, sin que haya lugar a
la devolución aunque el legatario muera antes que termine el período comenzado.
Artículo 879.
Si el testador no hubiere señalado cantidad para estos legados, se fijará según el estado y condición del legatario y el
importe de la herencia.
Si el testador acostumbró en vida dar al legatario cierta cantidad de dinero u otras cosas por vía de alimentos, se entenderá
legada la misma cantidad, si no resultare en notable desproporción con la cuantía de la herencia.
e) Legados alternativos: es aquel cuyo objeto lo constituyen varias cosas o prestaciones, pero
ordenado de manera que sólo una de ellas ha de ser entregada o cumplida por el gravado.
Artículo 874.
En los legados alternativos se observará lo dispuesto para las obligaciones de la misma especie, salvas las modificaciones
que se deriven de la voluntad expresa del testador.
Artículo 747.
Si el testador dispusiere del todo o parte de sus bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio de su alma, haciéndolo
indeterminadamente y sin especificar su aplicación, los albaceas venderán los bienes y distribuirán su importe, dando la mitad
al Diocesano para que lo destine a los indicados sufragios y a las atenciones y necesidades de la Iglesia, y la otra mitad al
Gobernador civil correspondiente para los establecimientos benéficos del domicilio del difunto, y, en su defecto, para los de la
provincia.
Artículo 822.
La donación o legado de un derecho de habitación sobre la vivienda habitual que su titular haga a favor de un legitimario
persona con discapacidad, no se computará para el cálculo de las legítimas si en el momento del fallecimiento ambos estuvieren
conviviendo en ella.
Este derecho de habitación se atribuirá por ministerio de la ley en las mismas condiciones al legitimario discapacitado que
lo necesite y que estuviera conviviendo con el fallecido, a menos que el testador hubiera dispuesto otra cosa o lo hubiera excluido
expresamente, pero su titular no podrá impedir que continúen conviviendo los demás legitimarios mientras lo necesiten.
Lo dispuesto en los dos primeros párrafos no impedirá la atribución al cónyuge de los derechos regulados en los artículos
1406 y 1407 de este Código, que coexistirán con el de habitación.
A) Sustitución vulgar
A esta clase de sustitución se refiere el art. 774 CC que más que dar el concepto lo da a entender y recoge
supuestos legales, pero que no son los únicos.
Artículo 774.
Puede el testador sustituir una o más personas al heredero o herederos instituidos para el caso en que mueran antes que
él, o no quieran, o no puedan aceptar la herencia.
La sustitución simple, y sin expresión de casos, comprende los tres expresados en el párrafo anterior, a menos que el
testador haya dispuesto lo contrario.
Estamos ante una situación en la que el testador tiende a prevenir cualquiera de los casos del art. 774 CC,
como son la premoriencia del instituido heredero o nombrado legatario (y si le premuere sin tener mismo
resultado) o que no pueda aceptarla (indignidad para suceder). Pero los supuestos pueden ser otros.
Del artículo entendemos que la sustitución puede ser expresa, cuando el testador indica para qué supuesto
o la ordena, o simple o sin expresión de casos en cuyo caso comprende los tres del art. 774.
Efectos: Si entra en juego la sustitución, el primero deja de ser llamado, y se llama al sustituto. Si el primer
instituido no llega a ser heredero o legatario, entra el segundo, y si el primer llamado sí hereda, no entra el
segundo. El primero es el instituido y si tiene lugar la sustitución, sustituido, y al segundo o siguientes,
sustitutos.
Formas: no hay limitación en cuanto al número de instituidos y sustitutos. Puede hacerse un llamamiento
a un solo sustituto o a varios, y en este caso puede hacerse sucesiva, o conjuntamente.
Artículo 765.Los herederos instituidos sin designación de partes heredarán por partes iguales.
Artículo 778.Pueden ser sustituidas dos o más personas a una sola; y al contrario, una sola a dos o más herederos.
Artículo 779.Si los herederos instituidos en partes desiguales fueren sustituidos recíprocamente, tendrán en la sustitución las
mismas partes que en la institución, a no ser que claramente aparezca haber sido otra la voluntad del testador.
Artículo 780.
El sustituto quedará sujeto a las mismas cargas y condiciones impuestas al instituido, a menos que el testador haya dispuesto
expresamente lo contrario, o que los gravámenes o condiciones sean meramente personales del instituido.
B) La sustitución pupilar
Artículo 775.Los padres y demás ascendientes podrán nombrar sustitutos a sus descendientes menores de catorce años, de
ambos sexos, para el caso de que mueran antes de dicha edad.
No se trata de una verdadera sustitución como la vulgar o la fideicomisaria, sino de un mecanismo que
deroga la regla general del carácter personalísimo del testamento, por el cual los padres y demás
ascendientes podrán testar por sus descendientes para el caso de que mueran antes de los catorce años. En
general esa edad impide otorgar testamento, lo que se pretende evitar es la muerte intestada de los
descendientes, que no puedan testar por sí mismos. No estamos ante una institución por la que se nombran
sustitutos, sino ante un caso en que el testamento no lo otorga el interesado, sino otras personas por él. El
“sustituyente” serán los padres y demás ascendientes (facultad independiente de la patria potestad), que
pueden nombrar sustitutos. El “sustituido” es el menor de catorce años.
Artículo 776.
El ascendiente podrá nombrar sustituto al descendiente mayor de catorce años, que, conforme a derecho, haya sido declarado
incapaz por enajenación mental.
La sustitución de que habla el párrafo anterior quedará sin efecto por el testamento del incapacitado hecho durante un intervalo
lúcido o después de haber recobrado la razón.
En Roma se la conocía con el nombre de “ad exemplum pupillaris substitutio” ya que su estructura y
efectos tenían como modelo a la sustitución pupilar. Las Partidas la denominaban cuasi pupilar, “porque
es fecha a semejanza e a ejemplo de la pupilar”. Es similar a la pupilar pero para el caso de incapacitados.
El sustituyente será en ascendiente (facultad independiente de la patria potestad), que puede nombrar
sustitutos al mayor de 14 años, declarado incapaz por enajenación mental. El sustituido es el incapacitado
mayor de 14 años y que haya sido declarado como tal.
D) La sustitución fideicomisaria
En la sustitución fideicomisaria el testador lo que quiere (a diferencia de en la vulgar) es que todos disfruten
de su herencia, pero no uno y en su defecto otro, sino unos después de otros, escalonadamente o por turnos.
Esa es la esencia de esta sustitución, que se desprende de los arts. 781 y 789 CC, pudiendo decirse que tiene
lugar cuando el testador-fideicomitente ordena al heredero fiduciario (o legatario) que conserve y luego
transmita en todo o parte de la herencia a otras personas ya designadas en el testamento, que se llaman
fideicomisarios.
Artículo 781.
Las sustituciones fideicomisarias en cuya virtud se encarga al heredero que conserve y transmita a un tercero el todo o
parte de la herencia, serán válidas y surtirán efecto siempre que no pasen del segundo grado, o que se hagan en favor de
personas que vivan al tiempo del fallecimiento del testador.
Artículo 789.
Todo lo dispuesto en este capítulo respecto a los herederos se entenderá también aplicable a los legatarios.
Sujetos al menos:
• Fideicomitente
• Fiduciario o “heredero intermedio”
• Fideicomisario o sustituto fideicomisario
Límites: que vivan al tiempo del fallecimiento del testador y no pasen de segundo grado.
Artículo 786.La nulidad de la sustitución fideicomisaria no perjudicará a la validez de la institución ni a los herederos del
primer llamamiento; sólo se tendrá por no escrita la cláusula fideicomisaria.
Artículo 783.
Para que sean válidos los llamamientos a la sustitución fideicomisaria, deberán ser expresos.
El fiduciario estará obligado a entregar la herencia al fideicomisario, sin otras deducciones que las que correspondan por
gastos legítimos, créditos y mejoras, salvo el caso en que el testador haya dispuesto otra cosa.
• Institución a varios herederos con ordenación sucesiva y temporal. No existe límite si se trata de
personas que vivan o estén concebidas al fallecimiento del testador y si no es así, se limita el
llamamiento al segundo grado, no en el sentido de parentesco, sino a transmisiones. Cabe llamar
por tanto al fiduciario y dos fideicomisarios pues el primer instituido no cuenta. Se intenta restringir
los llamamientos indefinidos.
• El fiduciario tiene que conservar lo recibido a favor del fideicomisario.
Riguroso carácter temporal: Artículo 785.2º Las disposiciones que contengan prohibición perpetua de
enajenar, y aun la temporal, fuera del límite señalado en el artículo 781.
Límites: la legítima
Artículo 782.Las sustituciones fideicomisarias nunca podrán gravar la legítima, salvo que graven la legítima estricta en
beneficio de un hijo o descendiente judicialmente incapacitado en los términos establecidos en el artículo 808. Si recayeren
sobre el tercio destinado a la mejora, sólo podrán hacerse en favor de los descendientes.
Artículo 813.
El testador no podrá privar a los herederos de su legítima sino en los casos expresamente determinados por la ley.
Tampoco podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie, salvo lo dispuesto en cuanto al
usufructo de viudo y lo establecido en el artículo 808 respecto de los hijos o descendientes judicialmente incapacitados.
Fideicomisario: su posición jurídica se determina según la del fiduciario (puro a plazo, o a condición).
Artículo 784.
El fideicomisario adquirirá derecho a la sucesión desde la muerte del testador, aunque muera antes que el fiduciario.
❖ Fase fiduciaria: derecho a la sucesión y derecho a ejercitar todas las acciones procesales de defensa de
su derecho ante un posible incumplimiento del fiduciario.
❖ Adquisición de la herencia: si recibe la herencia libre de deudas, tendrá derecho a disfrutarla. Si la
recibe con deudas, pues el fiduciario no las pagó, tendrá que pagar, y podrá como todo heredero, aceptar
a beneficio de inventario.
Artículo 785.
No surtirán efecto:
1.º Las sustituciones fideicomisarias que no se hagan de una manera expresa, ya dándoles este nombre, ya imponiendo al
sustituido la obligación terminante de entregar los bienes a un segundo heredero.
2.º Las disposiciones que contengan prohibición perpetua de enajenar, y aun la temporal, fuera del límite señalado en el
artículo 781.
3.º Las que impongan al heredero el encargo de pagar a varias personas sucesivamente, más allá del segundo grado, cierta
renta o pensión.
4.º Las que tengan por objeto dejar a una persona el todo o parte de los bienes hereditarios para que los aplique o invierta
según instrucciones reservadas que le hubiese comunicado el testador.
Extinción: suelen señalarse, la renuncia de los fideicomisarios y siendo condicional la sustitución, si los
fideicomisarios mueren antes de que se cumpla o si queda incumplida.
Artículo 759.El heredero o legatario que muera antes de que la condición se cumpla, aunque sobreviva al testador, no
transmite derecho alguno a sus herederos.
E) El fideicomiso de residuo
No se regula en el CC, pero es frecuente en la vida real. Son aquellas por virtud de las cuales el testador
instituye heredero a una persona, ordenando que los bienes de que ésta no haya dispuesto a su fallecimiento,
pasen desde ese momento a otra persona. La finalidad del testador es relevar al fiduciario de la obligación
de conservar, y se le faculta para poder disponer, dentro de los límites que diga el testamento, de los bienes
hereditarios y lo no enajenado es, lo que pasa a los fideicomisarios, de ahí su nombre de disposiciones de
residuo. Hay dos modalidades:
• Fideicomiso “si aliquid supererit”: es aquella modalidad en que el testador ha facultado para
disponer sin limitación alguna y por tanto los fideicomisarios recibirán lo que queda, si es que queda
algo.
• Fideicomiso “de eo quod supererit”, es decir, de lo que debe quedar. En este caso el testador limita
las facultades de disposición en el sentido de que siempre debe quedar algo.
El Código Civil otorga a toda persona capaz la posibilidad de disponer de sus bienes para después de su
muerte a través del testamento. Cuando éste no tiene lugar, en todo o en parte, por cualquier motivo, la
herencia se defiere por ministerio de la ley a favor de determinadas personas. A esta sucesión, que se
produce con independencia de la voluntad del causante y al margen del testamento, se denomina sucesión
intestada o abintestato.
Artículo 658.
La sucesión se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento y, a falta de éste, por disposición de la ley.
Podrá también deferirse en una parte por voluntad del hombre, y en otra por disposición de la ley.
A) Sistemas
• Sistemas personales: atienden al parentesco.
• Sistemas troncales o reales: tienen en cuenta la procedencia familiar de los bienes.
B) Caracteres
• Supletoriedad: es supletoria de la voluntaria, pues sólo tiene lugar cuando falta la testamentaria, ya
sea porque no existe testamento, sea nulo, haya sido revocado, etc.
• Legal: pues es la ley la que directa y exclusivamente, si declaración de voluntad de ninguna otra
persona, hace el llamamiento de los herederos. Es decir, viene impuesta con independencia de la
voluntad del causante.
• A título universal: incluso cuando sucede el Estado, salvando la excepción del cónyuge viudo, que
es llamado exclusivamente por la cuota legal usufructuaria.
• Compatible con la testada cuando el testador no ha dispuesto todos sus bienes.
Artículo 914. Lo dispuesto sobre la incapacidad para suceder por testamento es aplicable igualmente a la sucesión intestada.
Que exista testamento no marca una línea divisoria entre la sucesión testada y la intestada. No habiendo
testamento, la sucesión es siempre intestada, pero hay casos, bastante frecuentes, en que habiéndolo, se abre
también total o parcialmente.
Artículo 912.
1.º Cuando uno muere sin testamento, o con testamento nulo, o que haya perdido después su validez.
2.º Cuando el testamento no contiene institución de heredero en todo o en parte de los bienes o no dispone de todos los que
corresponden al testador. En este caso, la sucesión legítima tendrá lugar solamente respecto de los bienes de que no hubiese
dispuesto.
3.º Cuando falta la condición puesta a la institución del heredero, o éste muere antes que el testador, o repudia la herencia
sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho de acrecer.
La doctrina considera que no es una enumeración taxativa, puesto que puede producirse la apertura de la
sucesión intestada por otros motivos que no vienen contemplados en el artículo (destrucción del testamento,
etc). El TS en su Sentencia de 6 de julio de 1914 estableció que cuando el último testamento tenga una
finalidad exclusivamente revocatoria cabe abrir la sucesión intestada. También cabe abrirla cuando
transcurren 30 años desde la apertura de la sucesión testamentaria y prescribe el derecho del heredero
testamentario (STS 30 marzo de 1889).
C) Principios de la sucesión intestada: está determinada por tres factores:
• Clases: parientes, viudo/a y Estado.
Artículo 913.A falta de herederos testamentarios, la ley defiere a los parientes del difunto, al viudo o viuda y al Estado.
a) Grado de parentesco: la base de la sucesión es el parentesco con el causante. Dentro de cada línea,
ascendente, descendente o colateral, existen varios grados. Cada generación es un grado. La serie de
grados forman la línea. Los parientes más próximos en cada línea, excluyen a los más remotos, salvo
derecho de representación.
Artículo 915.La proximidad del parentesco se determina por el número de generaciones. Cada generación forma un grado.
Artículo 916.
Se llama directa la constituida por la serie de grados entre personas que descienden una de otra.
Y colateral la constituida por la serie de grados entre personas que no descienden unas de otras, pero que proceden de un
tronco común.
Artículo 917.
Artículo 918.
En las líneas se cuentan tantos grados como generaciones o como personas, descontando la del progenitor.
En la recta se sube únicamente hasta el tronco. Así, el hijo dista del padre un grado, dos del abuelo y tres del bisabuelo.
En la colateral se sube hasta el tronco común y después se baja hasta la persona con quien se hace la computación. Por
esto, el hermano dista dos grados del hermano, tres del tío, hermano de su padre o madre, cuatro del primo hermano y así en
adelante.
Artículo 921.
En las herencias, el pariente más próximo en grado excluye al más remoto, salvo el derecho de representación en los casos en
que deba tener lugar.
Los parientes que se hallaren en el mismo grado heredarán por partes iguales, salvo lo que se dispone en el artículo 949 sobre
el doble vínculo.
Artículo 922.
Si hubiere varios parientes de un mismo grado, y alguno o algunos no quisieren o no pudieren suceder, su parte acrecerá a los
otros del mismo grado, salvo el derecho de representación cuando deba tener lugar.
Artículo 923.
Repudiando la herencia el pariente más próximo, si es solo, o, si fueren varios, todos los parientes más próximos llamados por
la ley heredarán los del grado siguiente por su propio derecho y sin que puedan representar al repudiante.
b) Órdenes familiares: está representado por aquel grupo de parientes que forman un grupo o línea en
relación con el tronco común: línea recta descendente y ascendente y línea colateral.
c) Clase de sucesores que está representada por aquellas categorías o géneros de personas que
resulten llamadas a la herencia de acuerdo con el vínculo o relación jurídica que les une con el
causante.
E) Llamamientos
La sucesión corresponde en primer lugar a la línea descendente. Los hijos y descendientes suceden a sus
padres y ascendientes sin distinción de sexo, edad o filiación. Los hijos del difunto heredarán siempre por
derecho propio, dividiendo la herencia en partes iguales. SI quedaren hijos y descendientes de otros hijos
que hubiesen fallecido, los primeros heredarán por derecho propio y los segundos por derecho de
representación. Los nietos y demás descendientes heredarán por derecho de representación y si alguno
hubiese fallecido dejando varios herederos, la porción que le corresponda se dividirá entre estos en partes
iguales. Si el cónyuge concurre a la herencia con hijos y descendientes tiene derecho al usufructo del tercio
de mejora.
Artículo 931.Los hijos y sus descendientes suceden a sus padres y demás ascendientes sin distinción de sexo, edad o filiación.
Artículo 932.Los hijos del difunto le heredarán siempre por su derecho propio, dividiendo la herencia en partes iguales.
Artículo 933.Los nietos y demás descendientes heredarán por derecho de representación, y, si alguno hubiese fallecido
dejando varios herederos, la porción que le corresponda se dividirá entre éstos por partes iguales.
Artículo 934.Si quedaren hijos y descendientes de otros hijos que hubiesen fallecido, los primeros heredarán por derecho
propio, y los segundos, por derecho de representación.
Artículo 834.El cónyuge que al morir su consorte no se hallase separado de éste legalmente o de hecho, si concurre a la
herencia con hijos o descendientes, tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a mejora.
La línea recta ascendente constituye el segundo orden sucesorio y, producirá efectos siempre que no existan
parientes en línea recta descendiente. A falta de hijos y descendientes del difunto le heredarán sus
ascendientes. La división se hace por líneas y con prioridad la de proximidad de grado. Se hace la división
por cabezas. El padre y la madre heredan por partes iguales. En caso de que sobreviva sólo uno de los
padres, sucede al hijo en toda la herencia. A falta de padres suceden los ascendientes más próximos en
grado, si hubiera varios del mismo grado y misma línea, se divide la herencia por cabezas. Si fueran de
líneas diferentes pero de igual grado, la mitad será para la línea paterna y la otra mitad para la materna,
salvo los supuestos del art 811 y 812, no se tiene en cuenta la procedencia de los bienes, y en esta línea
nunca se da el derecho de representación. Si no hay descendientes pero sí ascendientes, el cónyuge
sobreviviente tendrá derecho al usufructo de la mitad de la herencia.
Artículo 837.No existiendo descendientes, pero sí ascendientes, el cónyuge sobreviviente tendrá derecho al usufructo de la mitad
de la herencia.
Artículo 935.A falta de hijos y descendientes del difunto le heredarán sus ascendientes.
Artículo 937.En el caso de que sobreviva uno solo de los padres, éste sucederá al hijo en toda su herencia.
Artículo 938.A falta de padre y de madre sucederán los ascendientes más próximos en grado.
Artículo 939.Si hubiere varios ascendientes de igual grado pertenecientes a la misma línea, dividirán la herencia por cabezas.
Artículo 940.Si los ascendientes fueren de líneas diferentes, pero de igual grado, la mitad corresponderá a los ascendientes
paternos y la otra mitad a los maternos.
Artículo 942. Lo dispuesto en esta Sección se entiende sin perjuicio de lo ordenado en los artículos 811 y 812, que es aplicable
a la sucesión intestada y a la testamentaria.
Artículo 811.El ascendiente que heredare de su descendiente bienes que éste hubiese adquirido por título lucrativo de otro
ascendiente, o de un hermano, se halla obligado a reservar los que hubiere adquirido por ministerio de la ley en favor de los
parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes proceden.
Artículo 812.Los ascendientes suceden con exclusión de otras personas en las cosas dadas por ellos a sus hijos o descendientes
muertos sin posteridad, cuando los mismos objetos donados existan en la sucesión. Si hubieren sido enajenados, sucederán en
todas las acciones que el donatario tuviera con relación a ellos, y en el precio si se hubieren vendido, o en los bienes con que
se hayan sustituido, si los permutó o cambió.
Según el art. 807 CC son herederos forzosos los 1) hijos y descendientes, 2) a falta de éstos los padres y
ascendientes, 3) el viudo o viuda en la forma y medida que establece el Código.
El TS no se ha pronunciado sobre si el cónyuge viudo debe ser considerado heredero o no, sólo se ha
referido a él de forma incidental, señalando que lo es a efectos de poder promover la partición y que es
necesario su concurso para efectuarse la misma.
Se pueden señalar como características del cónyuge viudo que es legitimario y que su legítima lo es en
usufructo. La sucesión intestada del cónyuge supérstite, ocupa el tercer puesto en el orden general de
llamamiento tras la línea descendente y ascendente. No se produce su llamamiento si ambos cónyuges
estuviesen separados por sentencia firme o acuerdo mutuo que conste fehacientemente. Tampoco
obviamente el divorciado, pues serían ex cónyuges. El cónyuge en el supuesto de concurrir con
descendientes o ascendientes, es decir aunque no sea llamado como heredero abintestato, manteien su cuota
legal usufructuaria (1/3 con descendientes y ½ con ascendentes).
Artículo 944.En defecto de ascendientes y descendientes, y antes que los colaterales, sucederá en todos los bienes del difunto
el cónyuge sobreviviente.
Artículo 945.No tendrá lugar el llamamiento a que se refiere el artículo anterior si el cónyuge estuviere separado legalmente
o de hecho.
La ley llama a los parientes colaterales hasta el cuarto grado en defecto de descendientes, ascendientes y
cónyuge. Es decir, tíos y sobrinos. Los hermanos e hijos de hermanos (sobrinos) suceden con preferencia a
los demás colaterales. Si no existen más que hermanos con doble vínculo, éstos heredan en partes iguales.
Si concurren hermanos con sobrinos, hijos de hermanos con doble vínculo, los primeros heredan por
cabezas y los segundos por estirpes, en definitiva, la herencia se divide en tantas partes como hermanos,
incluidos si falta alguno pues su parte irá a parar a sus hijos en partes iguales. Si concurrieren hermanos de
padre y madre con medio hermanos, los primeros tendrán doble porción que los segundos. Si sólo existen
medio hermanos, heredan por partes iguales. Los hijos de medio hermanos sucederán por cabezas o por
estirpes según las reglas para hermanos con doble vínculo. No habiendo cónyuge supérstite, ni hermanos
ni hijos de hermanos, sucederán los demás parientes hasta el cuarto grado.
Artículo 947.Si no existieran más que hermanos de doble vínculo, éstos heredarán por partes iguales.
Artículo 948.Si concurrieren hermanos con sobrinos, hijos de hermanos de doble vínculo, los primeros heredarán por cabezas
y los segundos por estirpes.
Artículo 949.Si concurrieren hermanos de padre y madre con medio hermanos, aquéllos tomarán doble porción que éstos en la
herencia.
Artículo 950.En el caso de no existir sino medio hermanos, unos por parte de padre y otros por la de la madre, heredarán todos
por partes iguales, sin ninguna distinción de bienes.
Artículo 951.Los hijos de los medio hermanos sucederán por cabezas o por estirpes, según las reglas establecidas para los
hermanos de doble vínculo.
Artículo 954.No habiendo cónyuge supérstite, ni hermanos ni hijos de hermanos, sucederán en la herencia del difunto los demás
parientes del mismo en línea colateral hasta el cuarto grado, más allá del cual no se extiende el derecho de heredar abintestato.
Artículo 955.La sucesión de estos colaterales se verificará sin distinción de líneas ni preferencia entre ellos por razón del doble
vínculo.
A falta de herederos testamentarios, la ley defiere la herencia a los parientes, viudos o Estado. Es decir,
sitúa al Estado en último lugar. Postura ratificada por el art. 956 CC. El Estado por tanto es heredero en
último lugar y responde de las deudas y cargas de la herencia, aunque goza de un privilegio y es que la ley
indica que siempre se entiende aceptada a beneficio de inventario sin falta de declaración alguna sobre ello.
Artículo 956.
A falta de personas que tengan derecho a heredar conforme a lo dispuesto en las precedentes Secciones, heredará el Estado
quien, realizada la liquidación del caudal hereditario, ingresará la cantidad resultante en el Tesoro Público, salvo que, por la
naturaleza de los bienes heredados, el Consejo de Ministros acuerde darles, total o parcialmente, otra aplicación. Dos terceras
partes del valor de ese caudal relicto será destinado a fines de interés social, añadiéndose a la asignación tributaria que para
estos fines se realice en los Presupuestos Generales del Estado.
Artículo 957.
Los derechos y obligaciones del Estado serán los mismos que los de los demás herederos, pero se entenderá siempre
aceptada la herencia a beneficio de inventario, sin necesidad de declaración alguna sobre ello, a los efectos que enumera el
artículo 1023.
Artículo 958.
Para que el Estado pueda tomar posesión de los bienes y derechos hereditarios habrá de preceder declaración
administrativa de heredero, adjudicándose los bienes por falta de herederos legítimos.
Nuestro ordenamiento ha optado por un sistema que, partiendo del reconocimiento de la libertad para testar;
limita la libre disponibilidad de los bienes, a través de normas imperativas, a favor de determinados
parientes y familiares del causante (descendientes, ascendientes y cónyuge). Son éstos los legitimarios, los
llamados herederos forzosos en muchos preceptos del Código. La ley les reconoce el derecho (de legítima)
a recibir gratuitamente del causante una parte de su patrimonio, computándose a efectos del cálculo de
dicha porción las donaciones que éste hace en vida. Sobre el causante se impone también el deber de hacer
llegar, como mínimo, a quienes sean sus legitimarios el quantum que la ley señala, ordenándolo así en el
testamento por vía de institución de heredero o nombramiento de legatario. En la sucesión intestada es la
ley, a través del orden de suceder, la que asegura a los descendientes o en su defecto a los ascendientes, el
caudal relicto del causante. Sin embargo, las normas sobre sucesión intestada han de completarse con las
normas sobre legítima en lo que respecta al cónyuge viudo, también se han de considerar las normas
relativas al cálculo de la porción legitimaria que obligan a tener en cuenta a tales efectos, las liberalidades
hechas en vida por el causante; si lo que se recibe por vía de sucesión intestada, no cubre suficientemente
la cuota legitimaria, procederá el ejercicio de las acciones de reducción oportunas.
A) Concepto: derecho a percibir por cualquier título una cierta cuantía del patrimonio del causante
o su valor, y, en cierta medida, a ser mencionado en el testamento, quedando entonces a elección
del testador el título por el que la percepción va a tener lugar o lo ha tenido ya.
Artículo 806. Legítima es la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados
herederos, llamados por esto herederos forzosos.
El CC por tanto contiene un llamamiento legal directo, a título de heredero, a favor de los legitimarios
respecto de una parte de la herencia. Pese a lo que parece indicar el art. 806, la legítima no es una reserva
que la ley hace. No existe un llamamiento legal que excluya totalmente los poderes de disposición del
causante en orden a la porción legitimaria, hay bastantes artículos que contemplan al testador como
disponente de la porción legitimaria. No es exacto tampoco que el legitimario haya de ser instituido
heredero en todo caso como pudiera desprenderse del art. 806 CC, lo será cuando suceda abintestato, en los
demás casos la legítima representa un valor patrimonial que el causante ha de dar, pero puede hacerlo por
cualquier título.
Artículo 815. El heredero forzoso a quien el testador haya dejado por cualquier título menos de la legítima que le corresponda,
podrá pedir el complemento de la misma.
Naturaleza jurídica: algunos han entendido que se trata del derecho a una cuota del caudal relicto (pars
hereditatis), otros que confiere el derecho a una parte del activo hereditario (pars bonorum) y otros que se
trata de un derecho de crédito (pars valoris).
B) Intangibilidad de la legítima
Artículo 813.
El testador no podrá privar a los herederos de su legítima sino en los casos expresamente determinados por la ley.
Tampoco podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie, salvo lo dispuesto en cuanto al
usufructo de viudo y lo establecido en el artículo 808 respecto de los hijos o descendientes judicialmente incapacitados.
Artículo 824.
No podrán imponerse sobre la mejora otros gravámenes que los que se establezcan en favor de los legitimarios o sus
descendientes.
Artículo 763.
El que no tuviere herederos forzosos puede disponer por testamento de todos sus bienes o de parte de ellos en favor de cualquiera
persona que tenga capacidad para adquirirlos.
El que tuviere herederos forzosos sólo podrá disponer de sus bienes en la forma y con las limitaciones que se establecen en la
sección quinta de este capítulo.
Artículo 636.
No obstante lo dispuesto en el artículo 634, ninguno podrá dar ni recibir, por vía de donación, más de lo que pueda dar o recibir
por testamento.
Artículo 807.
2.° A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.
No se establece diferencia ninguna entre hijos e hijas, hijos matrimoniales, no matrimoniales o adoptivos.
En el caso del adoptado es legitimario respecto de la legítima de sus padres adoptivos, no biológicos, pues
la adopción extingue los vínculos jurídicos existentes.
En línea descendente, los hijos del causante son legitimarios por derecho propio y, existiendo, excluyen
de la legítima a nietos y otros descendientes. El grado más próximos excluye al más remoto. En el caso
de premoriencia de algún hijo, así como en los de indignidad y desheredación, los hijos o descendientes del
que ha premuerto, del indigno o del desheredado, acceden a la condición de legitimarios por derecho de
representación, repartiéndose entre ellos la proporción que hubiese correspondido al representado, salvo
repudiación del descendiente legitimario en primer grado que impide adquirir la posición de legitimarios
por estirpe, en tal caso la legítima que hubiese correspondido al repudiante, si hay otros legitimarios del
mismo orden se absorbe y si no, se extingue el derecho de legítima.
Artículo 808.
Constituyen la legítima de los hijos y descendientes las dos terceras partes del haber hereditario del padre y de la madre.
Sin embargo podrán éstos disponer de una parte de las dos que forman la legítima, para aplicarla como mejora a sus hijos
o descendientes.
Cuando alguno de los hijos o descendientes haya sido judicialmente incapacitado, el testador podrá establecer una
sustitución fideicomisaria sobre el tercio de legítima estricta, siendo fiduciarios los hijos o descendientes judicialmente
incapacitados y fideicomisarios los coherederos forzosos.
De este artículo se entiende que cuando los legitimarios que concurren a la sucesión son descendientes les
corresponde 2/3 partes del haber del causante, o lo que es lo mismo: la legítima larga.
De estos dos tercios, uno el de legítima estricta o corta, ha de ir a parar a los hijos, es lo mínimo que éstos
han de recibir, distribuyéndose en principio en partes iguales a menos que:
• En el caso de un hijo o descendiente judicialmente incapacitado, cabe que el testador establezca una
sustitución fideicomisaria sobre el tercio de legítima estricta, siendo fiduciarios los hijos o
descendientes incapacitados y fideicomisarios los coherederos forzosos (Ley 41/2003 de protección
patrimonial de las personas con discapacidad). Además el art. 313. 2 dispone que “tampoco
podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie, salvo lo
dispuesto en cuanto al usufructo del viudo.”(EXCEPCIÓN A LA INTANGIBILIDAD DE LA
LEGÍTIMA).
El otro tercio, el de mejora representa el máximo que se puede utilizar para ejercitar la facultad de mejorar.
El causante puede agotar todo el tercio o sólo una parte del mismo. En cualquier caso la distribución es
libre; el único límite son los destinatarios: sólo pueden ser mejorados los descendientes, sean o no
legitimarios en la sucesión de que se trate. Cuando el causante no utiliza la facultad de mejorar, o lo hace
parcialmente, se sigue el mismo régimen de la legítima estricta en cuanto al destino y distribución.
LA MEJORA
Artículo 808.2: Sin embargo, podrán éstos disponer de una parte de las dos que forman la legítima, para aplicarla como mejora
a sus hijos y descendientes legítimos.
Artículo 823.
El padre o la madre podrán disponer a favor de alguno o algunos de sus hijos o descendientes de una de las dos terceras
partes destinadas a legítima.
Es una facultad, nada obliga a su ejercicio. Es una cualificación que se añade a una disposición. Se puede
ejercitar por actos inter vivos o mortis causa y está limitada objetivamente, en el sentido de que sólo se
puede mejorar a descendientes, sean o no legitimarios y el valor no puede ser superior a 1/3 del haber del
causante. A diferencia del tercio de legítima, el de mejora es de libre distribución entre los descendientes.
Forma: el principio general es la forma expresa. Cabe hacerlo de forma tácita según dispone el art. 828 en
su parte final.
Artículo 825.
Ninguna donación por contrato entre vivos, sea simple o por causa onerosa, en favor de hijos o descendientes, que sean
herederos forzosos, se reputará mejora, si el donante no ha declarado de una manera expresa su voluntad de mejorar.
Artículo 828.
La manda o legado hecho por el testador a uno de los hijos o descendientes no se reputará mejora sino cuando el testador
haya declarado expresamente ser ésta su voluntad, o cuando no quepa en la parte libre.
Características:
• No gravable: Artículo 824. No podrán imponerse sobre la mejora otros gravámenes que los que se
establezcan en favor de los legitimarios o sus descendientes.
Artículo 831. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, podrá válidamente pactarse, en capitulaciones matrimoniales,
que, muriendo intestado uno de los cónyuges, pueda el viudo o viuda, que no haya contraído nuevas nupcias, distribuir, a su
prudente arbitrio, los bienes del difunto y mejorar en ellos a los hijos comunes, sin perjuicio de las legítimas y de las mejoras
hechas en vida por el finado.
• Revocable: Artículo 827. La mejora, aunque se haya verificado con entrega de bienes, será
revocable, a menos que se haya hecho por capitulaciones matrimoniales o por contrato oneroso
celebrado con un tercero.
Artículo 825.
Ninguna donación por contrato entre vivos, sea simple o por causa onerosa, en favor de hijos o descendientes, que sean
herederos forzosos, se reputará mejora, si el donante no ha declarado de una manera expresa su voluntad de mejorar.
Artículo 826.
La promesa de mejorar o no mejorar, hecha por escritura pública en capitulaciones matrimoniales, será válida.
Artículo 827.
La mejora, aunque se haya verificado con entrega de bienes, será revocable, a menos que se haya hecho por capitulaciones
matrimoniales o por contrato oneroso celebrado con un tercero.
Objeto:
a) Mejora en cosa determinada: Artículo 829. La mejora podrá señalarse en cosa determinada. Si el
valor de ésta excediere del tercio destinado a la mejora y de la parte de legítima correspondiente al
mejorado, deberá éste abonar la diferencia en metálico a los demás interesados.
b) Mejora de cuota: Artículo 832. Cuando la mejora no hubiere sido señalada en cosa determinada,
será pagada con los mismos bienes hereditarios, observándose, en cuanto puedan tener lugar, las
reglas establecidas en los artículos 1.061 y 1.062 para procurar la igualdad de los herederos en la
partición de bienes.
Artículo 833. El hijo o descendiente legítimo mejorado podrá renunciar la herencia y admitir la mejora.
A falta de hijos y descendientes son legitimarios los padres y ascendientes del causante. El llamamiento
a la legítima es subsidiario, estando supeditado a la existencia de descendientes. En línea ascendente no
funciona el derecho de representación, en lo que a la legítima respecta rige la regla de la propia sucesión
legal, según la cual el pariente más próximo excluye al más remoto. Viviendo los padres o uno de ellos, no
son legitimarios los abuelos, etc. No obstante si el progenitor hubiese sido condenado por sentencia a causa
de las relaciones a las que obedezca la filiación o por haberse determinado ésta judicialmente contra su
oposición, esté afectado por la sanción del 111 CC: no ostentar derechos por ministerio de la ley en las
herencias del hijo o sus descendientes.
Artículo 807.
2.º A falta de los anteriores, los padres y ascendientes legítimos respecto de sus hijos y descendientes legítimos.
Artículo 809.
Constituye la legítima de los padres o ascendientes la mitad del haber hereditario de los hijos y descendientes. De la otra
mitad podrán éstos disponer libremente, salvo lo que se establece en el artículo 836.
La cuantía de la legítima asignada a los padres o ascendientes del causante depende de la concurrencia o
no a la sucesión del cónyuge viudo. En lo que respecta a la línea ascendente donde no rige nunca el derecho
de representación, rige el principio de proximidad de grado. Cuando concurran los dos padres, se procede
a la división de la legítima por partes iguales, si uno ha muerto, recae íntegramente sobre el otro. Si no se
deja ni padre ni madre pero sí otros ascendientes, en igual grado, de líneas paterna y materna, la división se
hará por mitad entre ambas líneas, repartiéndose los de cada línea por partes iguales la parte
correspondiente. Si son de grado distinto, la legítima corresponde por entero a los más próximos.
Diferente de la legítima es el derecho de reversión o retorno que sreconoce a los ascendientes, en las
herencias de sus descendientes, el art. 812.
➢ Donación del ascendiente a favor del descendiente (no es necesario que el ascendiente donante sea
legitimario en la sucesión del descendiente donatario).
Artículo 812.
Los ascendientes suceden con exclusión de otras personas en las cosas dadas por ellos a sus hijos o descendientes muertos
sin posteridad, cuando los mismos objetos donados existan en la sucesión. Si hubieren sido enajenados, sucederán en todas las
acciones que el donatario tuviera con relación a ellos, y en el precio si se hubieren vendido, o en los bienes con que se hayan
sustituido, si los permutó o cambió.
También es legitimario el cónyuge viudo. Esto exige la convivencia conyugal hasta el fallecimiento. A
diferencia de la legítima de los ascendientes que queda excluida cuando existen hijos u otros descendientes,
la legítima del viudo coexiste con la que pueda corresponder a los descendientes o ascendientes. Consiste
la legítima del cónyuge viudo en una cuota de usufructo.
La legítima que corresponde al cónyuge viudo varía en función de quienes sean las personas con las que
concurre a la sucesión.
• Concurre con hijos o descendientes: derecho del usufructo del tercio destinado a mejora. La
extensión del usufructo del causante no depende de que el causante haya ejercitado o no su facultad de
mejorar, ni se limita a aquella parte del tercio de mejora utilizada para ello. La cuota usufructuaria
reconocida al cónyuge viudo concurriendo con descendientes, es siempre de un tercio, lo que si
depende del ejercicio de la facultad de mejorar es la determinación de los gravados con el usufructo
viudal: cuando el causante ha hecho uso de la facultad de mejorar agotando el tercio, serán los
mejorados quienes soporten el gravamen. Si no se ha ejercitado la facultad de mejorar, resultarán
gravados los destinatarios de dos los dos tercios del haber, en uno de ellos (legítima larga), y si el
causante ha mejorado sólo parcialmente, se gravara proporcionalmente a descendientes mejorados y
no mejorados.
Artículo 834.
El viudo o viuda que al morir su consorte no se hallare divorciado, o lo estuviere por culpa del cónyuge difunto, tendrá
derecho a una cuota, en usufructo, igual a la que por legítima corresponda a cada uno de sus hijos o descendientes legítimos
no mejorados.
Si no quedare más que un solo hijo o descendiente, el viudo o viuda tendrá el usufructo del tercio destinado a mejora,
conservando aquél la nuda propiedad, hasta que por fallecimiento del cónyuge supérstite se consolide en él el dominio.
Si estuvieren los cónyuges separados por demanda de divorcio, se esperará el resultado del pleito.
Si entre los cónyuges divorciados hubiere mediado perdón o reconciliación, el sobreviviente conservará sus derechos.
Artículo 837. No existiendo descendientes, pero sí ascendientes, el cónyuge sobreviviente tendrá derecho al usufructo de la
mitad de la herencia.
Artículo 838. No existiendo descendientes ni ascendientes el cónyuge sobreviviente tendrá derecho al usufructo de los dos
tercios de la herencia.
La cautela socini es una cláusula testamentaria que supone que el testador atribuye a los legitimarios un
valor superior a su legítima pero enteramente gravado, es decir, les atribuye más de lo que les corresponde
por legítima, pero con la carga de soportar el usufructo del cónyuge viudo sobre los bienes, pero en este
caso deja a la voluntad del legitimario gravado, cumplir la disposición testamentaria a cambio de una mayor
participación en la herencia – cuando el cónyuge viudo fallezca el legitimario va a adquirir la plena
propiedad de todos los bienes si es el único o en función de su cuota si hay más legitimarios- o por el
contrario recibir su legítima estricta
El CC admite la conmutación del usufructo, que en concepto de legítima dispone a favor del cónyuge viudo,
a instancia de los herederos y en algunos casos a instancia del propio cónyuge.
• Conmutación a instancia de los herederos: con la idea de evitar los inconvenientes derivados de
la desmembración del dominio, se concede la facultad de conmutación a los herederos y legatarios
afectados por el usufructo legal del cónyuge, son ellos siempre los que, actuando de común acuerdo
pueden decidir la transformación del 838 sin que el viudo pueda oponerse. El acuerdo del viudo es
necesario cuando se pretenda una forma de sustitución del usufructo distinta de las señaladas en el
precepto. También se necesita su acuerdo para la valoración.
Artículo 839.
Los herederos podrán satisfacer al cónyuge su parte de usufructo, asignándole una renta vitalicia o los productos de
determinados bienes, o un capital en efectivo, procediendo de mutuo acuerdo, y, en su defecto, por virtud de mandato judicial.
Mientras esto no se realice, estarán afectos todos los bienes de la herencia al pago de la parte de usufructo que corresponda al
cónyuge viudo.
• Conmutación a instancia del cónyuge, cuando concurra sólo con hijos de su consorte: la facultad
de exigir la conmutación corresponde al cónyuge y la de elegir la forma concreta de pago dentro de
las del precepto es de los hijos que concurran a la sucesión.
Artículo 840.Cuando el cónyuge viudo concurra con hijos sólo del causante, podrá exigir que su derecho de usufructo le sea
satisfecho, a elección de los hijos, asignándole un capital en dinero o un lote de bienes hereditarios.
Renuncia a la legítima: nulidad absoluta de la renuncia o transacción entre quien la debe y sus herederos
forzosos. Quedan fuera de la prohibición del art. 816, los negocios y pactos relativos a la legítima que se
realizan cuando ya se ha abierto la sucesión que la causa.
Artículo 816.
Toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula, y éstos podrán
reclamarla cuando muera aquél; pero deberán traer a colación lo que hubiesen recibido por la renuncia o transacción.
Artículo 985.2. Si la parte repudiada fuere la legítima, sucederán en ella los coherederos por su derecho propio, y no por el
derecho de acrecer.
Concepto: Es la que se regula en los arts. 968-990 CC, y se considera una institución determinante de una
sucesión especial, por la que se impone al viudo o viuda que pase a segundo matrimonio, o que en ese
estado de viudedad tuviese un hijo o lo adoptase, la obligación de reservar a los hijos y descendientes del
matrimonio anterior la propiedad de todos los bienes que haya adquirido su difunto consorte por testamento,
por sucesión intestada, por donación o por cualquier otro título lucrativo, así como aquellos provenientes
de cualquiera de los hijos del primer matrimonio y los que adquiera de los parientes del difunto por
consideración a éste.
Artículo 968.
Además de la reserva impuesta en el artículo 811, el viudo o viuda que pase a segundo matrimonio estará obligado a
reservar a los hijos y descendientes del primero la propiedad de todos los bienes que haya adquirido de su difunto consorte por
testamento, por sucesión intestada, donación u otro cualquier título lucrativo; pero no su mitad de gananciales.
Artículo 969.
La disposición del artículo anterior es aplicable a los bienes que, por los títulos en él expresados, haya adquirido el viudo o
viuda de cualquiera de los hijos de su primer matrimonio y los que haya habido de los parientes del difunto por consideración
a éste.
Artículo 980.
1.° Al viudo que durante el matrimonio haya tenido o en estado de viudez tenga un hijo no matrimonial.
2.° Al viudo que adopte a otra persona. Se exceptúa el caso de que el adoptado sea hijo del consorte de quien descienden los
que serían reservatarios.
Dicha obligación de reservar surtirá efecto, respectivamente, desde el nacimiento o la adopción del hijo.
Bienes reservables:
• Los que haya adquirido el viudo o viuda de su difunto consorte a título gratuito (donación,
testamento, sucesión intestada, etc).
• Los que adquiera de los hijos del primer matrimonio por cualquiera de los títulos anteriores.
• Los adquiridos igualmente por cualquier título lucrativo de los parientes del difunto en
consideración a éste. La doctrina entiende que han de ser parientes dentro del 4º grado.
• NO: mitad de los gananciales correspondientes al cónyuge sobreviviente.
• NO: cosas dadas o dejadas por los hijos a su padre o madre sabiendo que estaban casados por
segunda vez.
Efectos:
➢ Inmuebles: Artículo 974. Serán válidas las enajenaciones de los bienes inmuebles
reservables hechas por el cónyuge sobreviviente antes de celebrar segundas bodas, con la
obligación, desde que las celebrare, de asegurar el valor de aquéllos a los hijos y
descendientes del primer matrimonio.
➢ Muebles: Artículo 976. Las enajenaciones de los bienes muebles hechas antes o después de
contraer segundo matrimonio serán válidas, salva siempre la obligación de indemnizar.
• Fase de pendencia:
➢ Los reservatarios pueden exigir al reservista el cumplimiento de las medidas precautorias
(garantías de los reservatarios)
Artículo 977. El viudo o la viuda, al repetir matrimonio, hará inventariar todos los bienes sujetos a reserva, anotar en el
Registro de la Propiedad la calidad de reservables de los inmuebles con arreglo a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria y tasar los
muebles.
Artículo 978.
Estará, además, obligado el viudo o viuda, al repetir matrimonio, a asegurar con hipoteca:
1.º La restitución de los bienes muebles no enajenados en el estado que tuvieren al tiempo de su muerte.
2.º El abono de los deterioros ocasionados o que se ocasionaren por su culpa o negligencia.
3.º La devolución del precio que hubiese recibido por los bienes muebles enajenados o la entrega del valor que tenían al
tiempo de la enajenación, si ésta se hubiese hecho a título gratuito.
• Posibilidad del reservista de mejorar en los bienes reservables a cualquiera de los hijos o
descendientes del primer matrimonio
Artículo 972.
A pesar de la obligación de reservar, podrá el padre o madre, segunda vez casado, mejorar en los bienes reservables a
cualquiera de los hijos o descendientes del primer matrimonio, conforme a lo dispuesto en el artículo 823.
Artículo 970.
Cesará la obligación de reservar cuando los hijos de un matrimonio, mayores de edad, que tengan derecho a los bienes,
renuncien expresamente a él, o cuando se trate de cosas dadas o dejadas por los hijos a su padre o a su madre, sabiendo que
estaban segunda vez casados.
• Fase de consumación
• Sucesión de los reservatarios
• Consecuencias de la desheredación del reservatario
Artículo 973.
Si el padre o la madre no hubiere usado, en todo o en parte, de la facultad que le concede el artículo anterior, los hijos y
descendientes del primer matrimonio sucederán en los bienes sujetos a reserva, conforme a las reglas prescritas para la sucesión
en línea descendente, aunque a virtud de testamento hubiesen heredado desigualmente al cónyuge premuerto o hubiesen
repudiado su herencia.
El hijo desheredado justamente por el padre o por la madre perderá todo derecho a la reserva, pero si tuviere hijos o
descendientes, se estará a lo dispuesto en el artículo 857 y en el número 2 del artículo 164.
Artículo 811.
El ascendiente que heredare de su descendiente bienes que éste hubiese adquirido por título lucrativo de otro ascendiente, o de
un hermano, se halla obligado a reservar los que hubiere adquirido por ministerio de la ley en favor de los parientes que estén
dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes proceden.
Sujetos: reservistas y reservatarios. Esta reserva implica tres transmisiones sucesivas de bienes:
1. Una primera a título gratuito, bien por herencia o donación, de un ascendiente o un hermano
fallecido anteriormente, a favor de un descendiente, que será el causante de la reserva.
2. Una segunda transmisión, producida por ministerio de la ley, sucesión intestada o forzosa, del
descendiente anterior, causante de la reserva, a su ascendiente, que será el reservista.
3. Una tercera transmisión como efecto de la reserva, de los bienes objeto de las dos anteriores, del
reservista a los parientes del causante de la reserva, dentro del tercer grado y de la línea de donde
los bienes proceden, estos parientes serán los reservatarios.
Bienes reservables: pueden ser muebles e inmuebles y tienen que:
• Ser adquiridos por el causante de la reserva a título lucrativo, inter vivos o mortis causa (heredero
o legatario).
• Adquiridos por el reservista “por ministerio de la ley” (sucesión intestada o legítima).
Régimen jurídico: aplicación analógica de la reserva viudal.
Artículo 1056.
Cuando el testador hiciere, por acto entre vivos o por última voluntad, la partición de sus bienes, se pasará por ella, en
cuanto no perjudique a la legítima de los herederos forzosos .
El testador que en atención a la conservación de la empresa o en interés de su familia quiera preservar indivisa una explotación
económica o bien mantener el control de una sociedad de capital o grupo de éstas podrá usar de la facultad concedida en este
artículo, disponiendo que se pague en metálico su legítima a los demás interesados. A tal efecto, no será necesario que exista
metálico suficiente en la herencia para el pago, siendo posible realizar el abono con efectivo extrahereditario y establecer por
el testador o por el contador-partidor por él designado aplazamiento, siempre que éste no supere cinco años a contar desde el
fallecimiento del testador; podrá ser también de aplicación cualquier otro medio de extinción de las obligaciones. Si no se
hubiere establecido la forma de pago, cualquier legitimario podrá exigir su legítima en bienes de la herencia. No será de
aplicación a la partición así realizada lo dispuesto en el artículo 843 y en el párrafo primero del artículo 844.
Artículo 821. Cuando el legado sujeto a reducción consista en una finca que no admita cómoda división, quedará ésta para el
legatario si la reducción no absorbe la mitad de su valor, y en caso contrario para los herederos forzosos; pero aquél y éstos
deberán abonarse su respectivo haber en dinero.
El legatario que tenga derecho a legítima podrá retener toda la finca, con tal que su valor no supere, el importe de la
porción disponible y de la cuota que le corresponda por legítima.
Si los herederos o legatarios no quieren usar del derecho que se les concede en este artículo se venderá la finca en pública
subasta, a instancia de cualquiera de los interesados.
Artículo 829.
La mejora podrá señalarse en cosa determinada. Si el valor de ésta excediere del tercio destinado a la mejora y de la parte
de legítima correspondiente al mejorado, deberá éste abonar la diferencia en metálico a los demás interesados.
Artículo 841. El testador, o el contador-partidor expresamente autorizado por aquél, podrá adjudicar todos los bienes
hereditarios o parte de ellos a alguno de los hijos o descendientes ordenando que se pague en metálico la porción hereditaria
de los demás legitimarios.
También corresponderá la facultad de pago en metálico en el mismo supuesto del párrafo anterior al contador partidor
dativo a que se refiero el artículo 1.057 del Código Civil.
Artículo 842.
No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, cualquiera de los hijos o descendientes obligados a pagar en metálico la
cuota hereditaria de sus hermanos podrá exigir que dicha cuota sea satisfecha en bienes de la herencia, debiendo observarse,
en tal caso, lo prescrito por los artículos 1.058 a 1.063 de este Código.
Artículo 844.
La decisión de pago en metálico no producirá efectos si no se comunica a los perceptores en el plazo de un año desde la
apertura de la sucesión. El pago deberá hacerse en el plazo de otro año más, salvo pacto en contrario. Corresponderán al
perceptor de la cantidad las garantías legales establecidas para el legatario de cantidad.
Transcurrido el plazo sin que el pago haya tenido lugar, caducará la facultad conferida a los hijos o descendientes por el
testador o el contador-partidor y se procederá a repartir la herencia según las disposiciones generales sobre la partición.
Artículo 845.
La opción de que tratan los artículos anteriores no afectará a los legados de cosa específica.
b) Libre de gravámenes: existirá lesión cualitativa de la legítima cuando, siendo la atribución ordenada
a favor del legitimario de un valor igual o incluso superior, al de la cuota que la ley señala, se establece
con algún tipo de restricción. Los gravámenes o cargas en general que se prohíben son las que deben su
origen a la mera voluntad del causante. Quedan al margen de la prohibición los establecidos por vía de
donaciones imputables a la legítima. La prohibición del 813.2 alcanza sólo a la legítima estricta, no a
la mejora en la que se permiten gravámenes siempre que beneficien al descendiente. Por último el propio
Código, para los supuestos de haber ordenado el testador un legado de usufructo o renta vitalicia “cuyo
valor se tenga por superior a la parte disponible”, concede a los legitimarios afectados cualitativamente
en sus legítimas una compensación consistente en elegir entre cumplir la disposición testamentaria o
entregar al legatario la parte de la herencia de que podía disponer el testador.
Artículo 813.
El testador no podrá privar a los herederos de su legítima sino en los casos expresamente determinados por la ley.
Tampoco podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie, salvo lo dispuesto en cuanto
al usufructo de viudo y lo establecido en el artículo 808 respecto de los hijos o descendientes judicialmente incapacitados.
Artículo 782.
Las sustituciones fideicomisarias nunca podrán gravar la legítima, salvo que graven la legítima estricta en beneficio de un
hijo o descendiente judicialmente incapacitado en los términos establecidos en el artículo 808. Si recayeren sobre el tercio
destinado a la mejora, sólo podrán hacerse en favor de los descendientes.
Artículo 820. 3.º Si la manda consiste en un usufructo o renta vitalicia, cuyo valor se tenga por superior a la parte disponible,
los herederos forzosos podrán escoger entre cumplir la disposición testamentaria o entregar al legatario la parte de la herencia
de que podía disponer libremente el testador.
Artículo 824.No podrán imponerse sobre la mejora otros gravámenes que los que se establezcan en favor de los legitimarios o
sus descendientes.
Artículo 816.
Toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula, y éstos podrán
reclamarla cuando muera aquél; pero deberán traer a colación lo que hubiesen recibido por la renuncia o transacción
Artículo 818.
Para fijar la legítima se atenderá al valor de los bienes que quedaren a la muerte del testador, con deducción de las deudas
y cargas, sin comprender entre ellas las impuestas en el testamento.
2º VBMT– deudas y cargas (sin comprender las impuestas en el propio testamento) = activo líquido.
Donaciones colacionables: son todas las hechas en vida por el testador tanto a legitimarios como a
extraños. ¿Quedan a salvo las de los artículos 1041 y 1042? Se defiende que sí. Tener en cuenta. 822.
Artículo 1041.
No estarán sujetos a colación los gastos de alimentos, educación, curación de enfermedades, aunque sean extraordinarias,
aprendizaje, equipo ordinario, ni los regalos de costumbre.
Tampoco estarán sujetos a colación los gastos realizados por los padres y ascendientes para cubrir las necesidades
especiales de sus hijos o descendientes con discapacidad
Artículo 1042.
No se traerán a colación, sino cuando el padre lo disponga o perjudiquen a la legítima, los gastos que éste hubiere hecho para
dar a sus hijos una carrera profesional o artística; pero cuando proceda colacionarlos, se rebajará de ellos lo que el hijo habría
gastado viviendo en la casa y compañía de sus padres.
Artículo 822.
La donación o legado de un derecho de habitación sobre la vivienda habitual que su titular haga a favor de un legitimario
persona con discapacidad, no se computará para el cálculo de las legítimas si en el momento del fallecimiento ambos estuvieren
conviviendo en ella.
Este derecho de habitación se atribuirá por ministerio de la ley en las mismas condiciones al legitimario discapacitado que lo
necesite y que estuviera conviviendo con el fallecido, a menos que el testador hubiera dispuesto otra cosa o lo hubiera excluido
expresamente, pero su titular no podrá impedir que continúen conviviendo los demás legitimarios mientras lo necesiten.
Lo dispuesto en los dos primeros párrafos no impedirá la atribución al cónyuge de los derechos regulados en los artículos 1406
y 1407 de este Código, que coexistirán con el de habitación.
Artículo 819.
Las donaciones hechas a los hijos, que no tengan el concepto de mejoras, se imputarán en su legítima.
Las donaciones hechas a extraños se imputarán a la parte libre de que el testador hubiese podido disponer por su última
voluntad.
En cuanto fueren inoficiosas o excedieren de la cuota disponible, se reducirán según las reglas de los artículos siguientes.
Artículo 825.
Ninguna donación por contrato entre vivos, sea simple o por causa onerosa, en favor de hijos o descendientes, que sean
herederos forzosos, se reputará mejora, si el donante no ha declarado de una manera expresa su voluntad de mejorar.
Artículo 828.
La manda o legado hecho por el testador a uno de los hijos o descendientes no se reputará mejora sino cuando el testador
haya declarado expresamente ser ésta su voluntad, o cuando no quepa en la parte libre.
Artículo 829.
La mejora podrá señalarse en cosa determinada. Si el valor de ésta excediere del tercio destinado a la mejora y de la parte
de legítima correspondiente al mejorado, deberá éste abonar la diferencia en metálico a los demás interesados.
➢ La acción de complemento de la legítima: es la que procede ejercitar, en primer lugar, ante la lesión
cuantitativa de la legítima. La consagra el art. 815 CC.
Sujeto activo es todo legitimario perjudicado cuantitativamente en su derecho, con independencia del
título por el que haya recibido la atribución insuficiente.
Sujeto pasivo, contra el cual puede dirigirse la acción, es el heredero o herederos instituidos por el
causante, incluidos los que sean a su vez legitimarios, pero no les alcanzarán los efectos del ejercicio
de la acción de suplemento en la parte que constituya el pago de sus legítimas.
Finalidad: reducir la institución de heredero en cuanto se haya dejado más de lo que se podía disponer
libremente.
Artículo 815.
El heredero forzoso a quien el testador haya dejado por cualquier título menos de la legítima que le corresponda,
podrá pedir el complemento de la misma.
Artículo 820.
Fijada la legítima con arreglo a los dos artículos anteriores, se hará la reducción como sigue:
1.º Se respetarán las donaciones mientras pueda cubrirse la legítima, reduciendo o anulando, si necesario fuere, las mandas
hechas en testamento.
Si el testador hubiere dispuesto que se pague cierto legado con preferencia a otros, no sufrirá aquél reducción sino después
de haberse aplicado éstos por entero al pago de la legítima.
3.º Si la manda consiste en un usufructo o renta vitalicia, cuyo valor se tenga por superior a la parte disponible, los
herederos forzosos podrán escoger entre cumplir la disposición testamentaria o entregar al legatario la parte de la herencia de
que podía disponer libremente el testador.
Artículo 821.
Cuando el legado sujeto a reducción consista en una finca que no admita cómoda división, quedará ésta para el legatario
si la reducción no absorbe la mitad de su valor, y en caso contrario para los herederos forzosos; pero aquél y éstos deberán
abonarse su respectivo haber en dinero.
El legatario que tenga derecho a legítima podrá retener toda la finca, con tal que su valor no supere, el importe de la
porción disponible y de la cuota que le corresponda por legítima.
Si los herederos o legatarios no quieren usar del derecho que se les concede en este artículo se venderá la finca en pública
subasta, a instancia de cualquiera de los interesados.
Artículo 636.
No obstante lo dispuesto en el artículo 634, ninguno podrá dar ni recibir, por vía de donación, más de lo que pueda dar o
recibir por testamento.
Artículo 654.
Las donaciones que, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 636, sean inoficiosas computado el valor líquido de los bienes
del donante al tiempo de su muerte, deberán ser reducidas en cuanto al exceso; pero esta reducción no obstará para que tengan
efecto durante la vida del donante y para que el donatario haga suyos los frutos.
Para la reducción de las donaciones se estará a lo dispuesto en este capítulo y en los artículos 820 y 821 del presente
Código.
Artículo 655.
Sólo podrán pedir reducción de las donaciones aquellos que tengan derecho a legítima o a una parte alícuota de la herencia
y sus herederos o causahabientes.
Los comprendidos en el párrafo anterior no podrán renunciar su derecho durante la vida del donante, ni por declaración
expresa, ni prestando su consentimiento a la donación.
Los donatarios, los legatarios que no lo sean de parte alícuota y los acreedores del difunto, no podrán pedir la reducción
ni aprovecharse de ella.
Artículo 656.
Si, siendo dos o más las donaciones, no cupieren todas en la parte disponible, se suprimirán o reducirán en cuanto al exceso
las de fecha más reciente.
6. La preterición
Es una institución que se refiere también a la intangibilidad, cuantitativa, de la legítima, ya diferencia de la
desheredación está prevista para el supuesto de que se omita o silencie en el testamento a un legitimario, y
cuyo efecto es el de reducir la institución de heredero que se haya efectuado y en caso necesario, los legados,
mejoras y demás disposiciones para con ello satisfacer lo que corresponda al preterido.
Clases: se suelen distinguir varias clases de preterición, tres han sido los criterios principales para juzgar si
existe preterición (institutiva, dispositiva y enunciativa):
• Preterición intencional: no perjudica la legítima, se reduce la institución de heredero.
• Preterición no intencional de hijos o descendientes: si resultan preteridos todos, se anulan las
disposiciones patrimoniales. Si no, se anula la institución de herederos, pero valen las mandas y
mejoras en cuanto no sean inoficiosas.
Artículo 814.
La preterición de un heredero forzoso no perjudica la legítima. Se reducirá la institución de heredero antes que los legados,
mejoras y demás disposiciones testamentarias.
Sin embargo, la preterición no intencional de hijos o descendientes producirá los siguientes efectos:
1.° Si resultaren preteridos todos, se anularán las disposiciones testamentarias de contenido patrimonial.
2.° En otro caso, se anulará la institución de herederos, pero valdrán las mandas y mejoras ordenadas por cualquier título,
en cuanto unas y otras no sean inoficiosas. No obstante, la institución de heredero a favor del cónyuge sólo se anulará en cuanto
perjudique a las legítimas.
Los descendientes de otro descendiente que no hubiere sido preterido, representan a éste en la herencia del ascendiente y
no se consideran preteridos.
Si los herederos forzosos preteridos mueren antes que el testador, el testamento surtirá todos sus efectos.
A salvo las legítimas tendrá preferencia en todo caso lo ordenado por el testador.
Requisitos:
• Falta de mención de un legitimario en el testamento cuando se establezcan las disposiciones de
contenido patrimonial.
• Falta de atribución del algún bien en concepto de legítima, cualquiera qye sea su cuantía, ya que si
sí la hay no hay preterición, sino que se puede complementar.
• Que los legitimarios dejados de mencionar sean, en la preterición intencional cualquiera de los que
tienen esta cualidad y en la errónea o no intencional los hijos o descendientes del testador.
• Que los herederos forzosos preteridos sobrevivan al testador, pues si mueren antes el testamento
surtirá todos sus efectos.
Preterición y representación: Los descendientes de otro descendiente que no hubiere sido preterido,
representan a éste en la herencia del ascendiente y no se consideran preteridos.
Efectos: el principal es el de restablecer la legítima del heredero preterido, impidiendo el efecto perjudicial
del testamento respecto al mismo.
b) En la preterición no intencional o errónea: la primera regla es la que dispone que tendrá preferencia
en todo caso lo ordenado por el testador:
• Si se ha preterido sólo a alguno: se anula la institución de herederos pero valdrán las mandas
y mejoras en cuanto no sean inoficiosas. La institución de heredero a favor de cónyuge viudo
sólo se anula en cuanto perjudique a las legítimas (beneficio).
• Los descendientes de otro descendiente que no hubiese sido preterido, representan ha este en la
herencia del ascendiente y no se considerarán preteridos.
7. La desheredación
Artículo 813.
El testador no podrá privar a los herederos de su legítima sino en los casos expresamente determinados por la ley.
Tampoco podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie, salvo lo dispuesto en cuanto
al usufructo de viudo y lo establecido en el artículo 808 respecto de los hijos o descendientes judicialmente incapacitados.
Artículo 848.
La desheredación sólo podrá tener lugar por alguna de las causas que expresamente señala la ley.
Artículo 849.
La desheredación sólo podrá hacerse en testamento, expresando en él la causa legal en que se funde.
Artículo 850.
La prueba de ser cierta la causa de la desheredación corresponderá a los herederos del testador si el desheredado la negare.
La desheredación es una figura formal, en el sentido de que tiene que hacerse cumpliendo precisamente
todos y cada uno de los requisitos que la ley exige para que tenga validez.
• Que se haga constar en él de forma expresa la causa legal en que se funde la desheredación.
• Que la causa invocada sea cierta, razón por la que si es negada por los desheredado, corresponde
probarla a los herederos del testador.
Causas: implica la existencia de una conducta del legitimario de las que se encuentran tipificadas en la ley
con esa virtualidad. Se distribuyen en tres grupos:
Artículo 851.
La desheredación hecha sin expresión de causa, o por causa cuya certeza, si fuere contradicha, no se probare, o que no sea
una de las señaladas en los cuatro siguientes artículos, anulará la institución de heredero en cuanto perjudique al desheredado;
pero valdrán los legados, mejoras y demás disposiciones testamentarias en lo que no perjudiquen a dicha legítima.
Artículo 852.
Son justas causas para la desheredación, en los términos que específicamente determinan los artículos ochocientos
cincuenta y tres, ochocientos cincuenta y cuatro y ochocientos cincuenta y cinco, las de incapacidad por indignidad para
suceder, señaladas en el artículo setecientos cincuenta y seis con los números 1º, 2º, 3º, 5º y 6º.
Artículo 756.
1.º El que fuera condenado por sentencia firme por haber atentado contra la vida, o a pena grave por haber causado
lesiones o por haber ejercido habitualmente violencia física o psíquica en el ámbito familiar al causante, su cónyuge, persona
a la que esté unida por análoga relación de afectividad o alguno de sus descendientes o ascendientes.
2.º El que fuera condenado por sentencia firme por delitos contra la libertad, la integridad moral y la libertad e indemnidad
sexual, si el ofendido es el causante, su cónyuge, la persona a la que esté unida por análoga relación de afectividad o alguno de
sus descendientes o ascendientes.
Asimismo el condenado por sentencia firme a pena grave por haber cometido un delito contra los derechos y deberes
familiares respecto de la herencia de la persona agraviada.
También el privado por resolución firme de la patria potestad, o removido del ejercicio de la tutela o acogimiento familiar
de un menor o persona con la capacidad modificada judicialmente por causa que le sea imputable, respecto de la herencia del
mismo.
3.º El que hubiese acusado al causante de delito para el que la ley señala pena grave, si es condenado por denuncia falsa.
4.º El heredero mayor de edad que, sabedor de la muerte violenta del testador, no la hubiese denunciado dentro de un mes
a la justicia cuando ésta no hubiera procedido ya de oficio.
Cesará esta prohibición en los casos en que, según la Ley, no hay la obligación de acusar.
5.º El que, con amenaza, fraude o violencia, obligare al testador a hacer testamento o a cambiarlo.
6.º El que por iguales medios impidiere a otro hacer testamento, o revocar el que tuviese hecho, o suplantare, ocultare o
alterare otro posterior.
7.º Tratándose de la sucesión de una persona con discapacidad, las personas con derecho a la herencia que no le hubieren
prestado las atenciones debidas, entendiendo por tales las reguladas en los artículos 142 y 146 del Código Civil.
Artículo 853.
Serán también justas causas para desheredar a los hijos y descendientes, además de las señaladas en el artículo 756 con
los números 2, 3, 5 y 6, las siguientes:
1.ª Haber negado, sin motivo legítimo, los alimentos al padre o ascendiente que le deshereda.
Artículo 854.
Serán justas causas para desheredar a los padres y ascendientes, además de las señaladas en el artículo 756 con los
números 1, 2, 3, 5 y 6, las siguientes:
1.ª Haber perdido la patria potestad por las causas expresadas en el artículo 170.
2.ª Haber negado los alimentos a sus hijos o descendientes sin motivo legítimo.
3.ª Haber atentado uno de los padres contra la vida del otro, si no hubiere habido entre ellos reconciliación.
Artículo 855.
Serán justas causas para desheredar al cónyuge, además de las señaladas en el artículo 756 con los números 2.º, 3.º, 5.º y
6.º, las siguientes:
2.ª Las que dan lugar a la pérdida de la patria potestad, conforme el artículo 170.
4.ª Haber atentado contra la vida del cónyuge testador, si no hubiere mediado reconciliación.
Efectos:
Artículo 857.
Los hijos o descendientes del desheredado ocuparán su lugar y conservarán los derechos de herederos forzosos respecto a
la legítima.
• Si es injusta o incorrectamente aplicada, esto es hecha sin expresión de causa, o por causa cuya
certeza fuese contradicha, no se probare o no sea una de las de los arts. 852-855: se anula la
institución de heredero.
Artículo 851.
La desheredación hecha sin expresión de causa, o por causa cuya certeza, si fuere contradicha, no se probare, o que no sea
una de las señaladas en los cuatro siguientes artículos, anulará la institución de heredero en cuanto perjudique al desheredado;
pero valdrán los legados, mejoras y demás disposiciones testamentarias en lo que no perjudiquen a dicha legítima.