Estrategia Competitiva de Porter: Claves y Aplicaciones
Estrategia Competitiva de Porter: Claves y Aplicaciones
Francis A. Reynoso
Ayram Mejia
MATRICULA
17-SAEN-2-002
19-MAEN-2-008
PROFESORA
LIC. Alejandrina Nieves Castro
MATERIA
Optativa 2
Tema
Diferentes Enfoques de Estrategia
FECHA
14/07/2023
-michael porter estrategia competitiva
La Estrategia competitiva de Michael E. Porter transformó la teoría, la práctica y la
enseñanza de la estrategia empresarial en todo el mundo. Innovador por su simplicidad, como
los grandes descubrimientos, su análisis de la industria explica la complejidad de la
competitividad de la empresa como cinco fuerzas subyacentes.
Las 5 fuerzas de Porter, definidas por Michael Porter en su libro Estrategia competitiva, son
las siguientes:
Cuando un posible competidor entra en un mercado, antes ha debido superar una serie de
obstáculos, como la normativa aplicable, los canales de distribución, los costes, etc. En este
sentido, cuanto más fácil le resulte sobreponerse a estas posibles dificultades para entrar en el
mercado, más importante será la amenaza que representa para tu propia empresa.
Cuando en el mercado existen productos con una buena relación calidad - precio o con un
coste reducido, estos pueden sustituir a otros, por lo que la rentabilidad de un negocio se ve
afectada.
Todas las empresas dependen de numerosos proveedores, pero estos últimos pueden suponer
una amenaza para la rentabilidad de las organizaciones en algunos casos:
Si tienen el monopolio de la industria. Por ejemplo, Microsoft tiene prácticamente
un monopolio de los sistemas operativos de los ordenadores, lo que afecta a los fabri-
cantes de ordenadores.
Si las empresas se enfrentan a un coste elevado cuando quieren cambiar de provee-
dor.
Si los proveedores pueden entrar en el mercado como un participante más.
Para evitar estos riesgos, es posible tomar varias medidas, como aumentar el número de
proveedores, crear alianzas a largo plazo o fabricar de manera directa la materia prima.
La rentabilidad de la empresa también puede verse afectada si los clientes se asocian entre
ellos para obtener una mejor calidad en productos o servicios o para acordar un precio
máximo. Con el fin de evitar que esta situación afecte a un negocio, se pueden tomar algunas
medidas, como las siguientes:
El objetivo de la Cadena de Valor es identificar cuáles son las fuentes de generación de valor
de la empresa en el proceso de producción de sus bienes o servicios. Piensa en por qué te
compran tus clientes y que te genera rentabilidad:
Una vez ya conoces los motivos por los que generas valor, ¿sabrías identificar como generas
ese valor en tu proceso de producción? A continuación, desarrollamos cada una de las
actividades. Al final cuentas con una plantilla tipo descargable para poder realizar tu propia
cadena de valor.
Las actividades principales o primarias van añadiendo valor a tu producto final de forma
aditiva, comienzan con el proceso de aprovisionamiento de la empresa de todos los recursos
(productos y servicios) que necesita, avanza con las etapas de su transformación y termina
con el servicio post venta.
Cada una de las actividades debe tener una descripción y un análisis de costes, que se
sumarán para conocer el coste total del producto.
Logística interna
Incluye todas las acciones relacionadas con la gestión de stocks de la empresa, desde su
recepción hasta su incorporación al proceso productivo. Debes analizar elementos como el
control de existencias, su almacenamiento o su distribución interna. Por ejemplo, puedes
analizar modelos como el Just In Time y su idoneidad para incorporarlos a la empresa.
Producción
Desarrolla el proceso de transformación de los factores productivos (ya sea materia prima,
productos semielaborados o servicios) en el producto o servicio final de la empresa. En este
apartado puedes estudiar teorías como el Lean Six Sigma o el método Kaizen ya tratados en
Dynamic.
Logística externa
Una vez cuentas con tus productos terminados será necesario controlar el proceso de
almacenamiento y distribución de los mismos. Si realizas trabajo B2B o B2C lo más seguro
es que este proceso sea distinto y aporte distinto valor a tus clientes.
Por ejemplo, si gestionas una marca de ropa puedes vender en centros comerciales en
régimen de depósito, puedes tener una tienda propia, vender por internet… ¿Cómo gestionas
ese almacenaje y distribución de tus productos? ¿Cuánto cuesta cada tipo de logística
externa?
Marketing y ventas
Para vender tus productos deben conocerte, confiar en ti y querer comprarte. Las actividades
de marketing y ventas van encaminadas a conseguir esos clientes que generan los ingresos
para tu empresa. ¿qué canales utilizas? ¿cuánto inviertes en marketing? ¿puedes expresarlo
como porcentaje del producto vendido? ¿el equipo de ventas cuenta con comisiones asociadas
al éxito?
Infraestructura de la empresa
Incluye todos los elementos de administración general de la empresa, pasando por dirección,
finanzas, planificación y control, comunicación interna… se trata de un coste fijo de la
empresa necesario para su buen funcionamiento.
Contar con las personas adecuadas en cada puesto es función de la dirección de recursos
humanos. El proceso de búsqueda y contratación de trabajadores en cada caso, así como la
formación en la empresa y la motivación son necesarias para el éxito en todos los puestos de
la empresa. ¿Cuánto inviertes en hacerlo realidad? ¿tu equipo es capaz de encontrar esos
perfiles necesarios? ¿Cuáles son tus canales de captación y cuanto te cuestan?
Para realizar una buena gestión es necesario contar con la tecnología adecuada, por ejemplo,
la labor de un comercial es muy diferente si depende de su memoria y su agenda o si cuenta
con un CRM como Salesforce. ¿con qué programas de gestión cuentas?¿cuánto inviertes en
dichos programas de gestión?
En la misma línea, los productos y servicios que vendes hoy no son los mismos que venderás
en unos años, el proceso de I+D producirá modificaciones en tus actividades primarias con el
fin de mejorar el valor que ofreces al mercado. ¿Cuentas con un equipo de I+D?¿Eres capaz
de adaptar tu oferta ante cambios en la demanda o en la competencia? ¿Cuál es tu inversión
en I+D?
Compras y aprovisionamientos
Las siglas BCG provienen del nombre de la consultora Boston Consulting Group, que
desarrolló y publicó esta matriz de negocios a principios de los años 70. Su finalidad es
evaluar el atractivo del catálogo de una compañía. Este catálogo o cartera es el conjunto de
productos o servicios que vende una empresa y su mercado, y la matriz BCG propone
analizarlo desde dos puntos de vista:
Así, la matriz BCG permite analizar la cartera de una compañía y comprobar qué productos
ofrecen un mejor negocio para la compañía y cuáles son menos rentables.
La matriz BCG está compuesta por dos ejes perpendiculares que definen cuatro cuadrantes.
El eje vertical muestra la tasa de crecimiento del mercado o la demanda de un producto. El
eje horizontal será la cuota de mercado de la empresa en ese sector, es decir, el resultado de
dividir las ventas de un producto concreto entre las ventas totales de ese tipo de producto en
el mercado.
Para crear este modelo, se representa en cada cuadrante un producto, ilustrado con una figura:
una estrella, una vaca, un perro y una interrogación.
Realizar el análisis que propone la matriz BCG permite definir la estrategia de marketing más
adecuada según la etapa en que se encuentre un producto o segmento de negocio y el interés
estratégico que tenga la empresa en él. Esta estrategia puede orientarse en cuatro direcciones:
La gestión de los recursos con los que la entidad cuenta, así como la consecución de aquellos
que le faltan, se convierte en el punto central a considerar por la Dirección (o direcciones) ya
que la combinación y concentración de dichos recursos generarán las competencias
esenciales necesarias de modo que la empresa pueda “prever” (y en la medida de lo posible
configurar) el futuro.
Pronosticar el futuro
Esta dinámica obliga a los líderes de las organizaciones imaginar y configurar lo que está por
llegar además de gestionar sus sistemas de trabajo y elevar su eficiencia.
Se determinan tres cuestiones* clave para la Dirección de las empresas:
La consideración de cómo el mundo puede cambiar en cinco o diez años. Este punto está
fuertemente ligado con el anterior pues la evolución de los “aspectos externos” a la
organización condicionarán (o deberían condicionar) nuestra estrategia de negocio. El
análisis de nuestros puntos fuertes y débiles se convierte en vital para evolucionar hacia el
futuro.
El tiempo invertido en contrastar la propia perspectiva del futuro con los que nos rodean de
modo que se tenga una idea compartida de lo que está por venir. El objeto es crear una visión
común y eliminar el sesgo que nuestra percepción particular impone al “futuro posible”.
Transformar la empresa
Las empresas deben ser capaces de llegar al futuro efectuando acciones más allá de la
restructuración y la reingeniería. En relación a la primera existe más de un camino para la
mejora de la productividad siendo el más transitado la reducción del tamaño, la supresión de
elementos, reducción de personal, etc. en contra de buscar las nuevas oportunidades, la
anticipación a las nuevas o modificadas necesidades de los clientes y la inversión en nuevas
competencias para sus empleados.
Por otro lado y en relación a la reingeniería en muchas ocasiones implica conlleva el ponerse
al día con el objetivo de poder competir en nuestro mercado al menos en igualdad de
condiciones de modo en que en muchas ocasiones se trata de corregir los fallos del pasado y
no en crear los mercados del futuro.
Las actuaciones que debemos desarrollar para asegurarnos que el sector evoluciona de un
modo ventajoso para nuestra organización.
El modo de organizar nuestra empresa para que las oportunidades que se presenten puedan
encajar en nuestro sistema de trabajo.
Desarrollar permanentemente
Un punto a considerar es que la primera tarea de los líderes de las organizaciones es la de
reunir la “sabiduría colectiva” existente en la entidad, la preocupación por el futuro y la
búsqueda de dónde se sitúan las oportunidades no son “terreno acotado” de ningún grupo o
estamento de la empresa ya que personas y trabajadores de todos los niveles de la estructura
de la organización pueden ayudar (y deben) a definir el futuro.
imaginar las cosas que podrían suceder y retroceder para identificar lo que necesitamos,
explorar las oportunidades que existen en torno a nuestros productos o servicios (los llamados
espacios en blanco),
desafiar los supuestos precio/desempeño que puede provocar una revolución total en el
mecanismo de fijación de precios pues un fuerte descenso en un producto o servicio puede
generar un mercado en masa,
valorar el eclecticismo pues un conjunto de personas diferentes ofrece una visión de trabajo
desde múltiples perspectivas increíblemente valiosa y
En contraste con las estrategias de segmentación de mercado más tradicionales, que agrupan
a los clientes por geografía, mezcla de productos o demografía, las disciplinas de valor
segmentan a los clientes de acuerdo con la gama completa de beneficios que son más valiosos
para ellos. Específicamente, Treacy y Wiersema identifican tres disciplinas genéricas de
valor: excelencia operativa, intimidad con el cliente y liderazgo de producto
Una estrategia de excelencia operativa se define por un enfoque incesante en brindar a los
clientes productos o servicios confiables a precios competitivos y entregados con la mínima
dificultad o inconveniente. Dell Inc., por ejemplo, es un maestro de la excelencia operativa.
Dell ha demostrado a los compradores de productos electrónicos que no tienen que sacrificar
la calidad o la tecnología de vanguardia para comprar PCs, impresoras u otros productos de
manera fácil y económica. Al vender a los clientes directamente, construir según pedido en
lugar de realizar un inventario y crear una cultura disciplinada y de muy bajo costo, Dell ha
podido socavar a sus competidores en precio y proporcionar productos y servicios de alta
calidad. Otros líderes en excelencia operativa incluyen Wal-Mart, Jet Blue, ING bank y
Federal Express.
Las empresas que buscan la excelencia operativa son implacables en la búsqueda de formas
de minimizar los costos generales, eliminar los pasos intermedios de producción, reducir los
costos de transacción y otros costos de “fricción” y optimizar los procesos comerciales a
través de los límites funcionales y organizacionales. Se enfocan en entregar sus productos o
servicios a los clientes a precios competitivos y con el mínimo inconveniente. Debido a que
construyen todo su negocio alrededor de estos objetivos, estas organizaciones no se ven ni
operan como otras empresas que persiguen otras disciplinas de valor.
Las empresas íntimas del cliente entienden la diferencia entre las ganancias o pérdidas en una
sola transacción y las ganancias a lo largo de la vida de su relación con un solo cliente. La
mayoría de las empresas saben, por ejemplo, que no todos los clientes requieren el mismo
nivel de servicio o van a generar los mismos ingresos. La rentabilidad, entonces, depende en
parte de mantener un sistema que pueda identificar, de manera rápida y precisa, qué clientes
requieren qué nivel de servicio y cuántos ingresos es probable que generen. Las empresas
sofisticadas ahora utilizan rutinariamente un sistema de teléfono-computadora capaz de
reconocer a los clientes individuales por sus números de teléfono cuando llaman. Dichos
sistemas permiten niveles diferenciales de servicio para diferentes grupos de clientes. Los
clientes con cuentas grandes y transacciones frecuentes son enrutados a su propio
representante de cuentas senior; aquellos que normalmente realizan solo un pedido ocasional
son referidos a un empleado más junior o un centro de llamadas. En cualquier caso, el archivo
del cliente aparece en la pantalla del representante antes de que se conteste el teléfono.
Además, dicho sistema permite a la empresa dirigir servicios o productos específicos de valor
agregado a grupos específicos de clientes.
Hace algunos años, Kraft USA decidió fortalecer su enfoque en la intimidad del cliente y creó
la capacidad de adaptar su publicidad, merchandising y operaciones en una sola tienda, o en
varias tiendas dentro de una cadena de supermercados, a las necesidades de los clientes
particulares de esas tiendas. Para ello, tuvo que desarrollar nuevos sistemas de información y
capacidades analíticas y educar a su fuerza de ventas para crear múltiples, los llamados
programas de micromerchandising para una cadena que porta sus productos. Es decir, Kraft
primero tuvo que cambiarse a sí mismo: tenía que crear la organización, construir los
sistemas de información y educar y motivar a las personas requeridas para perseguir una
estrategia de intimidad con el cliente.
Al igual que la mayoría de las empresas que buscan la intimidad del cliente, Kraft
descentralizó sus operaciones de marketing para empoderar a las personas que realmente
tratan con el cliente. Hoy en día, los vendedores de Kraft son capacitados y recompensados
para trabajar con gerentes de tiendas individuales y gerentes regionales para crear programas
promocionales personalizados. Para ello, la compañía les brinda los datos que necesitan para
hacer recomendaciones a los gerentes de tienda y dar forma a programas promocionales
como compras de consumidores por tienda, categoría y producto y su respuesta a precios
pasados y otras promociones. En la sede corporativa, los equipos de marketing comercial de
Kraft clasifican e integran información de múltiples fuentes para abastecer a la fuerza de
ventas con un menú de programas, productos, ideas de valor agregado y herramientas de
venta. Por ejemplo, el equipo de marketing comercial clasificó a todos los compradores en
seis grupos distintos, con nombres como “compradores de margen completo”, “planificadores
y cenas fuera” y “compradores de productos básicos”.
Con su libro, The Death of Competition, consiguió la atención y el éxito suficientes como
para permitirle entrar a formar parte de la lista de «los mejores nuevos estrategas» de la
revista Business Week.
Moore argumenta que en la economía actual, la innovación es lo que gana. Para implementar
cualquier innovación es preciso que clientes y proveedores colaboren. Y cuanto más radical
sea la innovación, más total y profundamente involucradas deberán estar las otras partes,
especialmente los clientes.
Ya no puede seguir teniendo esas ideas. El tipo de competencia clásico mi producto contra tu
producto. Ignorando el contexto o entorno en el que ambas partes están operando
Moore sugiere, debe adoptar un nuevo vocabulario. Empiece por pensar en sí mismo como en
un ecosistema. Moore explica que en biología, un ecosistema es una comunidad de
organismos.
Un ecosistema empresarial está formado por clientes, intermediarios del mercado (incluidos
agentes y canales, y aquellos que venden productos y servicios complementarios)
proveedores, y naturalmente uno mismo.
Hay cuatro etapas predecibles y secuenciales por las que pasan todos los ecosistemas
empresariales. Cada etapa plantea sus propios desafíos y sus propias cuestiones predecibles.
Etapa nº 1: Preparación del terreno para un ecosistema
En esta etapa, está intentando crear una masa crítica de negocios. Ha de trabajar junto a sus
proveedores y a otros socios para introducir su producto o servicio en un mercado más
importante. El principal desafío competitivo que deberá afrontar será el protegerse de otros
suministradores del producto o servicio. Para superarlo deberá conseguir una versión de su
producto o servicio que se convierta en la estándar del mercado.
Cuando se llega a esta etapa, el diseño y la estructura del ecosistema empresarial están
prácticamente determinados. El crecimiento es continuado e incluso acelerado, pero la
arquitectura del ecosistema los acuerdos explícitos y tácitos sobre cómo funcionarán las
operaciones entre las distintas partes implicadas ya se ha configurado.
Un negocio puede ser visto como un juego en el cual los puntos que gana y pierde son dinero.
El que acumule más puntos, gana. Las mejores oportunidades en los negocios surgen de
cambiar la naturaleza del juego, no de jugar mejor que los demás. Coopetencia provee el
marco estructural que le permitirá cambiar el juego a su favor.
Cooperando, las distintas empresas en una industria pueden hacer crecer el mercado,
haciéndolo más valioso. Una vez logrado esto, deben entonces competir entre ellas para
lograr una mayor porción de ese mercado.
Los negocios no son como la guerra, en las cuales hay un solo ganador. El objetivo es
maximizar el retorno de la inversión, sin importar que tan bien o mal lo hagan otras
empresas; es decir, pueden y deben haber varios ganadores.
Para cambiar las reglas del juego de su industria, es necesario alterar uno o más de los cinco
elementos básicos de la misma
2) Valores agregados (Added value) – la empresa que agrega mas valor a la red de valor
tiene el poder. Modificando el valor agregado de los distintos participantes, cambia la
estructura de poder.
3) Reglas (Rules) – al cambiar las reglas, se puede cambiar quién tiene el poder. En los
negocios, las reglas son negociables.
5) Alcance (Scope) – comprendiendo bien las otras industrias que afectan a la suya, puede
aprovechar las fronteras implícitas que los otros participantes han establecido para mejorar su
posición competitiva.
-Matriz de Ansof
La matriz Ansoff es una herramienta de análisis utilizada para identificar cómo se insertan los
productos en los mercados. La matriz de Ansoff es una de las varias herramientas que tiene
este proceso, el cual te ayudará a organizar los objetivos y visualizar mejor la planificación.
Si por un lado los análisis DOFA y PEST brindan datos relevantes para el desempeño de la
organización, la matriz Ansoff señala los posibles caminos que se pueden seguir para el
desarrollo de la empresa.
El gráfico presentado por los autores del estudio es similar a un reloj. En el eje vertical se
presentan los niveles alto o bajo del valor percibido, que es la satisfacción del consumidor, al
comprar o usar un determinado producto o servicio.
Por otra parte, el eje horizontal también presenta los niveles bajo y alto, pero en este caso
hacen referencia al precio percibido. Aquí se hace un inciso, puesto que no se considera el
precio percibido el que se paga en un primer momento por un producto o servicio, sino que se
incluyen los costes o gastos que se derivarán en un futuro.
Por tanto, el precio percibido es global, es decir, que si se adquiere un producto que se
considera barato, pero el mantenimiento posterior resulta caro, el precio percibido no será
solo el de la compra inicial, sino el global tras el uso del mismo.
Para los autores del estudio, Faulkner y Bowman, el valor del dinero viene representado por
el valor percibido y el precio percibido. Ambos consideran que se trata de parámetros que se
pueden medir a través de, por ejemplo, encuestas de opinión
El Reloj Estratégico de Bowman es una base sobre la que se pueden realizar distintas
combinaciones, aunque hay críticos que consideran que es manipulable por parte de la
organización. De todas formas, conocer cuál es la situación de una empresa en el mapa de
este reloj estratégico le permitirá conocer cuál es su posicionamiento en el mercado y trazar
las estrategias que le permitan llegar al punto deseado.
Los autores del estudio marcan distintas estrategias o rutas para que las organizaciones se
posicionen en el mercado. Las más sencillas son reducir el precio sin que afecte al valor
percibido, o bien aumentar su valor percibido sin que afecte al precio. En ambos casos, tendrá
que mejorar su posición en el mercado para mantener o aumentar su rentabilidad.
En este caso, la empresa pretende competir con precios bajos, y por tanto tendrá que ser líder
en costes si quiere mantener el valor percibido por su producto o servicio.
Es posible que el público objetivo sea el que prefiera un precio bajo y un valor añadido bajo,
no importándole la calidad del producto. De ser así, la estrategia tendrá que focalizarse en esa
dirección para posicionarse en el mercado, lo que permitirá una alta rotación de los activos y
una alta rentabilidad.
Esta ruta también puede ser peligrosa, ya que, si se centra en un producto en concreto de la
organización, puede contaminar el resto de la oferta.
Estrategia híbrida
Según Bowman, esta ruta es la que permite ampliar la cuota de mercado, ya que el
consumidor se encuentra satisfecho con la compra realizada, en la que el precio percibido y el
valor percibido mantienen un equilibrio positivo.
Diferenciación focalizada
Esta ruta se centra en dirigirse a un mercado que esté dispuesto a pagar más dinero a cambio
de conseguir un mayor valor añadido.
Esta ruta solo podría ser viable en casos muy concretos en los que se haya practicado una
reducción de suministros.
Esta estrategia también es clasificada por los autores como arriesgada, ya que en el proceso
de suprimir costes para mantener el precio podrían eliminarse los atributos del valor añadido,
algo que defraudaría considerablemente las expectativas del consumidor.
El Reloj Estratégico de Bowman ha sentado las bases para que otros autores amplíen las
estrategias, como es el caso de Johnson y Scholes, quienes se basan en el Reloj Estratégico de
Bowman para superar las teorías sobre las ventajas competitivas de Michael E. Porter.
Cuando las organizaciones están bien posicionadas, la recomendación puede ser una de las
bases que demuestre claramente el grado de satisfacción del consumidor. Un cliente no
recomienda un servicio a un amigo o a un familiar si no está plenamente satisfecho.
La herramienta NPS
Así las cosas, entre las herramientas del marketing que son capaces de medir la lealtad de los
consumidores destaca NPS o Net Promoter Score. Es un indicador que mide, precisamente, la
lealtad de un cliente a una marca comercial basándose en las recomendaciones.
La herramienta Net Promoter Score fue introducida en el año 2003 por Frederick Reichheld,
y se basa en una sola pregunta: ¿cuán probable es que recomiende un producto o servicio a un
familiar o amigo? Si las respuestas están entre el 9 y el 10, se considera que estos
consumidores son promotores, si está entre el 7 y el 8, se les considera pasivos, y si tiene
menos de 6 puntos, son detractores. El resultado se obtiene restando los detractores a los
promotores y estableciendo así un porcentaje.
La calidad de un producto o servicio puede medirse por el grado de satisfacción, que a su vez
se puede obtener por el grado de lealtad, que permite medir el NPS. Los valores del índice
oscilan entre -100 y 100: si se obtiene un porcentaje 0, se considera bueno, y si supera 50, ya
es un nivel de calidad excelente.
La aplicación del NPS es muy sencilla, por eso se ha generalizado entre las empresas y las
organizaciones. Cuenta con posiciones a favor y, por supuesto, también con opiniones en
contra.
Al ser un indicador sencillo, es de fácil adopción por parte de las compañías. También es
práctico a la hora de interpretarlo, lo que permite aplicarlo a distintos niveles de la empresa,
tanto a las áreas de marketing como a las de calidad o investigación de mercados, entre otras.
Las voces más críticas con el sistema consideran que el indicador es demasiado simple para
medir la calidad-precio, ya que se centra solo en la recomendación, no en los beneficios que
ofrece al consumidor. Los detractores el NPS consideran que los datos que ofrece la métrica
no son suficientes para predecir el crecimiento de una compañía, puesto que no asocian la
lealtad con la repetición de la compra o la satisfacción completa del consumidor.
En definitiva, a pesar de las opiniones a favor o en contra de los sistemas expuestos para
medir el posicionamiento de una compañía, lo que sí está claro es que es precisamente ese el
punto de partida para valorar y trazar la estrategia que debe seguirse, y también para corregir
los errores que se puedan cometer.
Otra de sus características es que tiene una misión y visión propias, además de que la
segmentación de su público objetivo está muy definida. Por igual, es muy consciente de
quiénes son sus principales competidores y lleva la administración de sus recursos
económicos de manera independiente.
Aunque una unidad de negocio en su mayoría cuenta con una planificación separada, tiene
una interrelación con las otras unidades de negocio de la empresa a la que pertenece.
En inglés se conoce como strategic business unit (SBU). La pionera de este tipo de negocio
es la compañía estadounidense General Electric que en el año de 1973 descentralizó sus
productos de esta forma. Hoy en día sus unidades de negocio son GE Capital, GE Energy, GE
Healthcare, GE Technology, GE Infrastructure y GE Home and Business Solutions.
1-Oportunidades de expansión
Cuando una empresa funciona de acuerdo con las unidades de negocio, le otorga a cada una
el beneficio de tener su propio público objetivo y áreas de negocio; por lo tanto, estas pueden
especializarse más para tener un crecimiento sumamente rentable. Aquí es donde entra la
matriz de Ansoff, para determinar cuál es la mejor estrategia que puedas elegir para tu
empresa.
2. Posicionamiento de productos
Es mucho más factible que los productos de una empresa logren un protagonismo en el
mercado si están organizados por unidades de negocio. ¿La razón? Porque es más complejo
que una misma área directiva posicione todos los productos al mismo tiempo que si los
productos se delegan a subdivisiones.
3. Decisiones autónomas
Al tener su propia identidad, una unidad de negocio también cuenta con sus propios objetivos
y, por lo tanto, se hace totalmente cargo de alcanzarlos. Decide acerca de su imagen,
selección de personal, publicidad, productos, estrategias de negocio, presencia digital,
administración de recursos y todo lo que tenga que ver con el día a día de la marca; aspectos
que la matriz central no puede gestionar tan rápidamente.
4. Adaptación al cambio
Sabemos que la demanda del mercado está en constante cambio, por lo que para una unidad
de negocio le es más fácil detectar hacia dónde se están dirigiendo los clientes y adaptarse a
las nuevas tendencias; esto le ayuda a asegurar su permanencia. En cambio, esta labor es más
complicada para una empresa con varios productos que no trabaja bajo este estándar.
5. Mayor organización
Para empresas especialmente grandes este modelo por unidades de negocio les brinda una
mayor organización en todos sus procesos: producción, abastecimiento con proveedores,
transporte y distribución, ventas, servicio al cliente, marketing, administración financiera,
entre otros.
1-Larga planeación
El proceso para crear una unidad de negocio precisa de bastante tiempo de planeación para
lograr que una parte de la empresa se vuelva independiente. Se trata de crear una marca que
va a contar con todos los elementos internos y externos para desenvolverse por sí misma, que
a su vez tiene que estar conectada con la matriz.
2. Mayores inversiones
Para que una unidad de negocio disponga de los recursos humanos, materiales y tecnológicos
para su funcionamiento se requieren considerables inversiones, que deben tomarse del
presupuesto de la empresa principal. Habría que determinar si es es un proyecto viable o no
en cuestión de gastos.
3. Competencia interna
Cuando debido a una mala planeación resulta que los productos de dos líneas de negocio son
similares, están enfocados en el mismo tipo de clientes o comparten los mismos competidores
y las cadenas de distribución, lo más probable es que surja una competencia interna, que
puede no ser beneficiosa para las ganancias de la empresa.
4. Implementación compleja