LOS GÉNEROS TEATRALES
LA TRAGEDIA
Se tratan temas serios, graves: grandes pasiones, el destino fatal, la libertad, la
justicia, la identidad, la culpa, la muerte, etc. Con frecuencia, hay escenas
violentas.
Los personajes son elevados: héroes, reyes, nobles (de clase social o de espíritu).
El lenguaje es elevado, culto, serio, poético.
El final es siempre desgraciado, normalmente con la muerte de personajes
principales.
El objetivo es conmover al espectador, inquietarlo, causar en él temor ante las
vivencias de los personajes y provocarle compasión por ellos.
El origen está en la antigua Grecia, en el siglo IV a.C., a partir de ritos religiosos.
LA COMEDIA
Se tratan situaciones cotidianas sencillas, costumbres, defectos y vicios del ser
humano, provocando la risa. Los temas tienen que ver con el engaño, el enredo
(muchas veces con la complicidad del público), la burla…
Los personajes son cotidianos, con defectos físicos y morales, de las clases
sociales más bajas o de la burguesía. Con frecuencia, son “personajes tipo”, sin
profundidad psicológica: el gracioso, el avaro, el enamorado, el mentiroso, el celoso…
El público se ríe de sus propios defectos porque se exageran, se caricaturizan.
El lenguaje es familiar, coloquial, vulgar. Son frecuentes los juegos de palabras
para hacer reír.
Tienen siempre un final feliz.
El objetivo es entretener y divertir. También, criticar y moralizar, para que el
público no caiga en esos defectos y vicios de la sociedad.
El origen, al igual que el de la tragedia, está en la antigua Grecia.
EL DRAMA
Se tratan temas serios, normalmente realistas. Se plantean hechos de la vida
cotidiana que preocupan al espectador del momento.
Pueden intercalarse elementos cómicos.
Es un reflejo de la vida. Por ello se mezcla lo alegre y lo triste.
Se parece a la tragedia en el tono, generalmente serio, y en que el protagonista
persigue un ideal. Sin embrago, el drama no alcanza la intensidad de la tragedia, los
personajes son menos solemnes, más cotidianos, y el conflicto menos doloroso.
Se parece a la comedia en que los personajes pueden ser de distintas clases
sociales y en los temas cotidianos, pero el conflicto es más serio y se representan
valores morales más importantes.
El lenguaje es de un nivel culto (para las clases sociales altas) y popular (para las
clases sociales bajas).
El final puede ser feliz o infeliz.
El objetivo es que el espectador se sienta reflejado, que se identifique con el
personaje y que reflexione.
El origen está en Europa, en la segunda mitad del siglo XVI. Para la creación del
drama fue fundamental la obra del dramaturgo español Lope de Vega, así como la del
inglés William Shakespeare. El drama se desarrolló y alcanzó su esplendor en los
siglos XIX y XX.